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UNIVERSIDAD METROPOLITANA DECANATO ESTUDIOS DE POSTGRADO GERENCIA DE OPERACIONES COMPETITIVIDAD EN VENEZUELA Autores:

UNIVERSIDAD METROPOLITANA DECANATO ESTUDIOS DE POSTGRADO GERENCIA DE OPERACIONES

COMPETITIVIDAD EN VENEZUELA

Autores:

Serezlis Androniky C.I 16.429.625 Zambrano Katherine C.I. 23.891.647

SEPTIEMBRE 2019

¿Es Venezuela un país competitivo?

Venezuela ha obtenido 43,17 puntos en el Índice de Competitividad de 2018, publicado por el Foro económico Mundial, que mide cómo utiliza un país sus recursos y capacidad para proveer a sus habitantes de un alto nivel de prosperidad. Ha empeorado su puntuación respecto al informe de 2017 en el que en el que obtuvo 46,14 puntos.

Ese valor sitúa Venezuela en el puesto número 127, es decir que tiene un nivel de competitividad mundial bastante deficiente si se compara con el resto de los 140 países del ranking y este año Venezuela descendió 10 posiciones. Solo están por debajo los siguientes países: Zimbaue, Malaui, Lesoto, Mauritania, Liberia, Mozambique, Sierra Leona, El Congo, Burundi, Angola, Haiti, Yemen y Chad.

Para hacer la clasificación se tomaron en cuenta 12 categorías o pilares de competitividad: instituciones, infraestructuras, entorno macroeconómico, sanidad y enseñanza primaria, enseñanza secundaria y formación, eficiencia del mercado de bienes, eficiencia del mercado laboral, desarrollo del mercado financiero, preparación tecnológica, tamaño del mercado, sofisticación empresarial e innovación.

El informe recuerda que entre los factores que dificultan hacer negocios en el país figuran: regulaciones cambiarias, inflación, inestabilidad política, los robos, ineficiencia burocrática gubernamental, corrupción y regulaciones laborales restrictivas

I. ¿En cuáles áreas?

Organismos internacionales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo proyectan que el crecimiento de América Latina dependerá no tanto de las grandes multinacionales sino más bien de las PYMES, muchas de las cuales se destacan como “punta de lanza” en sus áreas y abren mercados locales e internacionales.

Hay muchos apáticos ante la idea de que la crisis es una oportunidad, pero en Venezuela algunas industrias e individuos están buscando oportunidades en medio de la grave situación económica del país.

La realidad nacional muestra un sinnúmero de emprendimientos, microempresas y PYMES dedicadas principalmente al sector comercio (destacándose alimentos y productos de limpieza), estética y transporte.

La reducción de importaciones de productos que eran ampliamente consumidos por los venezolanos ha permitido que se reivindiquen los artículos autóctonos. El sector privado se ha venido reinventando y como resultado de ese proceso, algunos sectores o negocios están creciendo en Venezuela, casos como el ron y el cacao, cuya exportación crece y se han convertido en productos venezolanos tan conocidos como el petróleo.

Si algo caracteriza a los venezolanos es su flexibilidad, capacidad de respuesta ante las dificultades y creatividad. Gracias a las fortalezas del talento nacional se han ido desarrollado PYMES innovadoras en el país, sobre todo en las áreas de tecnología (software, servicios de valor agregado para celulares e infraestructura de telecomunicaciones), petróleo (nuevas propuestas para la industria), comercio (negocios adaptados a las necesidades de mercado), mercadeo y publicidad (en alianza con empresas colombianas, que dominan la logística y se complementan con las venezolanas) y entretenimiento (propuestas vinculadas al negocio del espectáculo y la belleza).

Las iniciativas de negocios innovadores o de tecnología avanzada son menos frecuentes, pero existen y luchan por abrirse camino; en los últimos años, algunas lo logran fuera de las fronteras nacionales.

II. ¿Cuáles empresas están siendo exitosas?

La mayoría de las empresas de América Latina son pequeñas y medianas (PYMES), las cuales generalmente, surgen de iniciativas que se van formalizando y creciendo. Por lo general el ciclo de vida de estas empresas suele ser corto; muchas de estas empresas se crean por necesidad, ante una situación difícil del entorno; por ejemplo, personas desempleadas que no encuentran trabajo y finalmente deciden emprender negocios como salida de la coyuntura. Otras responden a proyectos más innovadores, cuyos inventores optan por desarrollarlos en forma autónoma.

En el mercado local, al comienzo del auge de las “puntocom”, la empresa líder absoluta era Tucarro.com, luego se destacó Open English y han ido surgiendo varias PYMES tecnológicas o con servicios de software aplicados, que han mostrado gran capacidad de entrada a toda América Latina. La compañía “Negocios Digitales” es considerada otro caso de éxito en el país y puente entre los emprendedores y los inversionistas de capital de riesgo. Talaentia, cuyo negocio es la autogestión de recursos humanos, competencias y desarrollo de carreras (comenzó con sede en Venezuela y hoy opera desde Chile).

Las marcas tradicionales asociadas a transnacionales han desaparecido parcialmente de los anaqueles, tienen una presencia limitada o simplemente son muy costosos; en este contexto las PYMES han entrado en el mercado, casos como la empresa Fácil Química (productos marca Clic) quienes se han impuesto a marcas internacionales como Colgate, Procter and Gamble y Unilever, para los que antes fabricaban productos.

Otro sector que ha venido ganando terreno debido a la continua devaluación del bolívar es el uso de monedas virtuales, los mineros obtienen monedas con el cálculo de complejas operaciones utilizando computadoras especiales, sin embargo estos componentes consumen mucha energía, y los constantes recortes de electricidad han influido en la fluidez de estas operaciones en algunas ciudades del país.

El apoyo del Estado es importante para el crecimiento de las PYMES; sin embargo el apoyo de actores sociales privados, como financistas de capital de riesgo o socios es de vital importancia. En otros países de América Latina hay inversionistas que apoyan proyectos innovadores de impacto social. Venezuela carece de esas figuras, con algunas excepciones. En medio de las dificultades prosperan algunas redes de apoyo, como el Ecosistema Nacional de Emprendimiento, extendido (aunque tímidamente) a la microempresa y la PYME, creado en julio de 2011 e integrado por universidades, centros de estudio, consultoras y financistas privados.

III. ¿Cuáles

venezolana?

herramientas

operacionales

debería

manejar

la

industria

La naturaleza cambiante de la competitividad económica en un mundo cada vez más transformado por las tecnologías digitales está creando un nuevo conjunto de desafíos para gobiernos y empresas, que colectivamente corren el riesgo de ejercer un impacto negativo en el crecimiento futuro y la productividad. Este es el resultado clave que se desprende del Informe de Competitividad Global del Foro Económico Mundial.

Latinoamérica debe hacerse viable y atractiva para las empresas, tanto extranjeras como locales. Sin embargo, en el mundo actual ya no basta con tener un denso tejido empresarial, también se requiere que las nuevas empresas estén preparadas para afrontar los retos de la cuarta revolución industrial que está empezando, la de las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial. Sin esto, no habrá futuro para nuestras empresas. Aún con los atrasos que tenemos en términos de infraestructura y tecnología, debemos acelerar el ritmo en temas como la destrucción y creación de empleos a partir de la nueva revolución económica. Este es el gran reto.

Se debe adoptar un enfoque amplio para aumentar la competitividad: un rendimiento sólido en un área no puede compensar un rendimiento débil en otra. Esto es especialmente cierto por lo que respecta a la innovación: si bien es verdad que una marcada orientación a la tecnología puede brindar grandes oportunidades a los países de ingresos bajos y medios, los gobiernos no deben perder de vista los “antiguos” problemas de desarrollo, como la gobernanza, la infraestructura y las capacidades.

Corea Del Sur hoy está entre los países desarrollados, pasó de ser la economía número 23 en complejidad económica en los años 60 a la número 2 en este momento, solo superado por Japón, este país es una de los que más invierte en tecnología a nivel mundial y sumado a esto, la diferencia con Venezuela fue su diversificación en la producción.

IV. ¿Por qué Venezuela tendría que ser un país competitivo?

La competitividad de un país es la capacidad de relacionarse con los demás, por ello son importantes las relaciones internacionales, ningún país es autosuficiente como para

crecer y desarrollarse dentro de sus propias fronteras económicas y políticas. Desde los inicios del Comercio Internacional esto ha sido el pilar del crecimiento de muchas naciones, y por ello se crean las uniones comerciales (TLC, unión aduanera, mercado común, unión económica monetaria).

Por muchos años los países de América Latina han intentado logar una integración tan sólida como la de la Unión Europea, quienes cabe destacar no son solo un mercado único con libre circulación de bienes, servicios y capitales sino que además 19 de sus 27 países miembros comparten una misma moneda (euro).

Venezuela ha formado parte de dos de las uniones más consolidadas por así decirlo de América Latina: CAN (salida en 2006) y Mercosur (expulsión en 2017). Las decisiones que ha tomado el actual presidente y su predecesor han llevado al país al declive económico en el que se encuentra en la actualidad, las políticas económicas implementadas han generado desconfianza tanto de las empresas locales y han alejado las inversiones extranjeras, factor determinante en el crecimiento de una nación.

Venezuela fue por décadas un país altamente competitivo, en las exportaciones de petróleo se mantuvo en la cabeza de Latinoamérica entre los grandes países y hoy día cuenta con grandes ventajas por las cuales ser un país competitivo como:

1. Posición geográfica: se encuentra al extremo norte de Suramérica, lo cual determina su triple identidad: andina, amazónica y caribeña. Su ubicación estratégica le permite tener acceso al Mar Caribe y al Océano Atlántico, a través de sus 2.813 km (1.749 millas) de costas al norte y oriente del país. El país posee una extensión territorial de 916.445 km2 (353.841 millas cuadradas), compartiendo fronteras con Colombia al oeste y sur, Brasil en el sur y Guyana al este.

2. Recursos naturales: destacan el gas natural, petróleo, hierro, bauxita, carbón, oro y diamante.

como por ejemplo, la Isla de Margarita y el archipiélago de Los Roques, único atolón del Caribe. Tres cordilleras: la Cordillera de los Andes, con un paisaje de singular belleza, una gran riqueza artesanal y el colorido de sus costumbres y tradiciones; la Cordillera del Caribe Oriental y del Caribe Central, en donde destaca el cerro El Ávila, que separa a Caracas del Litoral Central, hábitat de una gran diversidad biológica y de un rico patrimonio cultural e histórico.

Sin duda Venezuela podría ser un país altamente competitivo si se explotaran de manera correcta sus recursos naturales, si se invierte en infraestructura, acondicionando los aeropuertos para de esta forma atraer al turismo internacional.

¿Qué

Latinoamericanos?

V.

lugar

ocupa

Venezuela

en

el

contexto

de

los

países

El Foro Económico Mundial publicó en el mes de octubre el Reporte Global de Competitividad 2018-2019 en el cual se realiza una comparativa de 140 economías a nivel mundial con respecto a los principales pilares que sustentan su posicionamiento para la generación de desarrollo económico y la atracción de inversiones.

De 2015 a 2019, en solo cuatro años, Venezuela ha retrocedido 18 posiciones en la clasificación de economías de Latinoamérica y el Caribe. Su PIB por habitante en dólares es ya el cuarto más bajo de las 30 economías que recoge el Fondo.

Han superado a Venezuela países como El Salvador, Guatemala, Bolivia o la vecina Guyana, tradicionalmente mucho más pobre. Colombia, que durante décadas fue fuente de emigración a Venezuela, tendrá este año un PIB por habitante que duplica al venezolano.

El colapso político, económico y social de los últimos años ha hundido el país en la clasificación regional y, según los datos y estimaciones del FMI, es ya uno de los más pobres de Latinoamérica en términos de PIB por habitante.

Según el índice de competitividad del Foro Económico Mundial, América Latina ha perdido competitividad frente al mundo. Con excepción de países que mejoraron su calificación, como Chile (subió 3 lugares), Honduras (subió 2 lugares) y Paraguay (subió 1

lugar), los demás descendieron en este importante indicador. Por ejemplo, Colombia, Perú y Brasil cedieron 3 lugares, Panamá bajó 9, mientras que Venezuela continúa su descenso hacia los últimos lugares de la lista.

En el contexto económico, destaca que Venezuela tiene el peor desempeño macroeconómico de América Latina, en medio de una profunda recesión, la inflación más alta del mundo, y un marco regulatorio que impone trámites costosos y discrecionales tantos, que Venezuela es el 4to peor país del mundo para hacer negocios, según el Banco Mundial-. A esto se suman las fallas de infraestructura y el rezago tecnológico.

VI. ¿Hacia dónde va Venezuela?

El FMI prevé que en este año el PIB retroceda un 25%, la inflación sea de 10.000.000% y la tasa de paro supere el 44%. En el caso de Venezuela, los datos hay que tomarlos siempre con reservas. El caos monetario que vive el país, la falta de datos fiables y la negativa del Gobierno a colaborar con el FMI provocan una especie de apagón estadístico. Con respecto al rendimiento económico de América Latina, la institución estima que la actividad de la región solo crecerá a un ritmo de 0,6% en 2019, un ritmo inferior al reportado en abril.

Se espera asimismo que la hiperinflación continúe, y que la emigración se intensifique, previendo para fines de 2019 una cifra total de migrantes venezolanos que rebasaría los 5 millones. Este éxodo está teniendo considerables repercusiones en otros países de la región.

VII. ¿Cuál es su aporte?

La competitividad del país no depende solo de lo que pase en el interior de las empresas, aun suponiendo que la situación a nivel empresarial sea buena lo cual es un supuesto y no necesariamente la realidad esa competitividad puede perderse por las circunstancias del entorno que rodea a la empresa. Sin embargo hoy día seguimos aportando a Venezuela retornando el conocimiento técnico adquirido en nuestras universidades, apostamos no solo al país, sino a nuestras universidades, a la mejora y a la formación continua y a ser elementos de cambio.

Hoy día las grandes empresas se mantienen porque cuentan con sólidas estructuras que resisten los embates del entorno, pero muchas PYMES carecen de recursos y han tenido que cesar operaciones.

Actualmente se pueden mencionar cinco factores como los principales obstáculos para las empresas venezolanas en el entorno de negocios: regulaciones cambiarias, regulaciones laborales restrictivas, burocracia gubernamental deficiente, inflación e inestabilidad política. Estos factores muestran las áreas a las que deben prestarse atención tanto en la formulación de estrategias empresariales como en la orientación de las políticas públicas, sin embargo a causa de la crisis que atraviesa el país han surgido oportunidades y las PYMES toman un papel importante.

Para que Venezuela se posicione como un mercado competitivo es imprescindible hacer un rediseño en las políticas financieras, invertir en innovación, tecnología, investigación, desarrollo y se debe trabajar en sectores como el turismo y la agricultura. Es fundamental una reestructuración del sistema político y gubernamental, que hagan a Venezuela el país competitivo que algún día fue.