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¿PORQUE DEBEMOS HABLAR DE DEPRESIÓN?

En el presente escrito, deseo dar a conocer en profundidad el trastorno depresivo;


por medio de una descripción de sus síntomas, criterios de diagnóstico, factores
de vulnerabilidad para el desarrollo de la misma y poner en conocimiento dos
casos de pacientes que están diagnosticados con este; teniendo como objetivo
principal entender que este trastorno no sé trata de un simple estado de ánimo; ya
qué, la palabra depresión se ha convertido en parte de muchos discursos diarios y
cotidianos, dando a entender que es algo “normal”, entonces debemos saber que
sentirse deprimido no es lo mismo que tener un trastorno depresivo, si no que va
más allá y como esté se ha convertido en una de las causas mayores para el
desarrollo de otros trastornos o problemas de la conducta; como lo es la ideación
suicida, malas relaciones interpersonales, dependencia al consumo de sustancias
alucinógenas, entre otras; si logramos entender los muchos síntomas en este
trastorno, podemos llegar ayudar a las personas que lo padecen, facilitando su
desarrollo, sin importar el diagnóstico; considerando que cada día este trastorno
va en aumento dentro de la población colombiana y a nivel mundial.

Veamos entonces algunas descripciones de depresión desde diferentes autores,


desde la luz de un enfoque cognitivo conductual:

“Es un estado en el que la persona se siente muy triste y pierde el interés en la


realización de actividades cotidianas. Aparecen sentimientos de inutilidad y
desesperanza que se cristalizan en la idea de que la personas ha fracasado en su
vida; acompañado de una gran dificultad para tomar decisiones aún en actividades
muy sencillas, donde se presentan síntomas tales como insomnio o hipersomnia,
dificultad para la concentración e ideación suicida”, Revista de terapia Cognitivo
conductual, Lic. José Dahad, Lic. Carmela Rivadeneira y Lic. Ariel Minici, Julio
2002.

“La depresión es uno de los trastornos psiquiátricos más prevalentes y más graves
a nivel mundial en cuanto enfermedad invalidante en personas adultas (Murra &
López, 1996). Es así como se entiende que la depresión es una condición de
tristeza ocasional, el temperamento, tipo de carácter, un estado de malestar
temporario y/o un padecimiento crónico, etc”, Subjetividad y procesos cognitivos,
Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales, Argentina – 2011.
“La depresión no es algo que uno tiene, según a menudo se da a entender, como
sí uno tuviera dentro de sí una condición patógena (un desequilibro neuroquímico
o un déficit en el funcionamiento psicológico), sino una situación sin alicientes, al
menos, sin los alicientes que hasta ahora eran importantes. Para muchas
personas, el comienzo de la depresión súbita, tal como la pérdida de un empleo, la
disolución de una relación o en el fallo en conseguir una meta personal o en
afrontar los avateres de la vida”. Papeles del Psicólogo, Pérez Álvarez, Marino, La
Activación Conductual y la Desmedicacion de la Depresión, mayo, agosto 2007.

Con relación al manual de diagnóstico DSM V, podemos resumir los criterios de


diagnóstico para la depresión de la siguiente manera:

 Presencia de un episodio depresivo mayor con o sin un historial de


episodios depresivos mayores anteriores.
 El episodio no se explica mejor por la presencia de algún otro trastorno.
 Jamás ha existido un episodio maniaco o hipomaniaco a excepción de
alguno que pudiera ser resultado del abuso de sustancias, medicamentos o
de los efectos psicológicos directos de una enfermedad medica general.
 Sí, están presentes alucinaciones o delirio, se diagnostica el trastorno
depresivo mayor con síntomas psicóticos.
 Perdida o aumento de peso sin estar a dieta.
 Problemas de sueño constantes.
 Conducta agitada o bastante lenta.
 Fatiga
 Incapacidad para pensar con claridad.
 Pensamientos frecuentes sobre el suicidio.
 Desaprobación de sí mismo.

Estos síntomas y criterios de diagnóstico se deben presentar en un periodo mayor


a dos semanas y presentar un cambio del desarrollo de la persona.

Después de estas breves descripciones de lo que en realidad es la depresión,


podemos decir que es como padecer una enfermedad como la diabetes, artritis
entre otras; por eso al pensar que se va a tratar solo de un estado de ánimo,
estamos ignorando el hecho de que tratamos es la salud mental; adicionalmente
se debe tener en cuenta que es algo progresivo, que afecta pensamientos
sentimientos, salud física y su forma de comportarse, está puede afectar a
cualquier individuo y cada vez es más frecuente, siendo así uno de los detonantes
del pensamiento y materialización de la conducta suicida; ya qué, está
enfermedad hace que las personas se focalicen en todo lo negativo, se instauran
en la posición de fracaso y decepción, llevando a la persona a sentirse castrada
para la felicidad y el éxito, a eso se suma el pensar que nada tiene sentido, ni
solución y estar inmersos en esa emoción de desesperanza total y eso les hace
pensar que la única solución es la muerte; adicionalmente, las personas que
padecen este trastorno pueden aparentar estar bien físicamente, aunque se
evidencia que se pueden presentar rasgos característicos como ojos caídos,
ausencia de expresión facial, eso según su aspecto físico; pero de manera interior
son personas que experimentan el no sentir nada positivo hacia la vida y los
demás, creerse incapaz de querer, sienten melancolía, desesperanza,
desmotivación, sentir que nada tiene sentido, por más de que se tengan muchas
cosas por las cuales vivir y como lo veíamos experimentan trastornos del sueño y
falta o exceso de apetito, varias de las expresiones más comunes en este tipo de
pacientes con como “me siento miserable”, “me siento triste sin ninguna razón”,
“estoy solitario”, “siento que soy incapaz de amar”, “nada tiene sentido”, “me
quiero morir, creo que sería lo mejor”.

En este orden de ideas relacionaremos las estadísticas en Colombia donde se


evidencia que la depresión es uno de los causantes más comunes para el
desarrollo de la conducta suicida.

La depresión se ha convertido en un diagnostico frecuente, el cual se encuentra


entre los primeros cinco trastornos con más impacto en la afectación de la salud
mental, siendo cada vez más constante, sin ver la importancia que tiene como
impacto en el individuo, la comunidad y la familia de quienes la padecen; según el
boletín de salud mental desde la unidad de subdirección de enfermedades no
transmisibles (Ministerio de Salud y Protección Social y Colciencias. Encuesta
Nacional de Salud Mental 2015, tomo I. Bogotá 2015), la depresión se ha
convertido en un problema de salud pública, adicionalmente se habla que es una
enfermedad que puede ser tratada y debe ser conocida. Veamos a la luz del
boletín mencionado anteriormente como están las estadísticas en cuanto a la
depresión en nuestro país.

DEPRESIÓN EN COLOMBIA:

Los casos de depresión se han incrementado desde el año 2015, siendo 36.384
los casos atendidos (SISPRO), siendo en un porcentaje mayor los casos en
mujeres que en hombres, con un índice de 70.4% en las mujeres y 29.6% en
hombres, con relación a la depresión grave se observa que los picos de frecuencia
con relación a la edad, está en aumento entre los 20 a 24 años de edad.

Referencias:

Organización Mundial de la Salud, OMS, disponible en:


http://www.who.int/topics/depression/es/ [Consultado el 14 de febrero de 2017].

Ministerio de Salud y Protección Social y Colciencias. Encuesta Nacional de Salud


Mental 2015, tomo I. Bogotá 2015.

Psicopatología, psicología anormal: Problema de la conducta inadaptada –


Sarason, Irwin G., Barbara R. 2006.

Revista de terapia Cognitivo conductual, Lic. José Dahad, Lic. Carmela


Rivadeneira y Lic. Ariel Minici, Julio 2002.

Subjetividad y procesos cognitivos, Universidad de Ciencias Empresariales y


Sociales, Argentina – 2011.

Papeles del Psicólogo, Pérez Álvarez, Marino, La Activación Conductual y la


Desmedicacion de la Depresión, mayo, agosto 2007.