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CÓMO ELABORAR UN ANÁLISIS JURÍDICO

El análisis jurídico se hace mediante la interpretación gramatical y teleológica de la ley. La


interpretación gramatical busca establecer el significado literal de las palabras que conforman el
texto legal, y de la relación que ellas guardan entre sí (muy importante eso). La interpretación
teleológica está destinada a buscar el sentido, la voluntad y el espíritu de la ley, es muy importante
este tipo de interpretación. Estos dos tipos de interpretaciones vendrían siendo la parte jurídica del
análisis de la ley.

PASOS PARA ELABORAR EL ANÁLISIS

Para iniciar usted debe referirse a lo esencial. Empiece por señalar el nombre de la ley o decreto, su
fecha de publicación, el órgano que lo emitió y en qué momento entró en vigor. Precisa si su ámbito
de aplicación es nacional – departamental- local, municipal, o lo que sea.

Después describa a qué rama del derecho se refiere, de acuerdo con la ley que crea, modifica,
reglamenta etc., o los artículos de la constitución que se refieren a ese ámbito. Esta es la materia de
la ley o decreto.

Comience por su estructura, cuántos títulos, capítulos o secciones tiene, sus nombres y los artículos
que abarcan, incluyendo los transitorios.

Luego tiene que encontrar el o los sujetos pasivos, es decir a los que está dirigido; por ejemplo, las
instituciones de seguros, si se trata de un decreto que les señale obligaciones y los sujetos a los cuales
les otorga derechos. También establece si señala autoridades encargadas de su aplicación.

Después debe referirse al objeto. Éste abarca tanto las situaciones, relaciones o hechos jurídicos que
la norma trata de regular (por ejemplo, el arrendamiento de bienes de dominio público, la igualdad
de género, etc.), como la finalidad de la misma, su razón de ser.

Ahora lea atentamente las motivaciones del Legislador, los considerandos de la norma o del juez si
se trata de una sentencia. Analizar el contexto político y social en el que fue votada la ley. Leer el
debate parlamentario.

En cuanto al contenido mismo de la norma, ley o decreto, es conveniente darle un título breve a cada
artículo y ponerlo junto a su número, por ejemplo, "artículo 7o. Prohibición de talar ciertos tipos de
árboles y excepciones". Después, puede hacer un resumen del artículo con observaciones, pero no
mezclando el texto legal, que debe dejar entrecomillado y sin tocarlo, con sus opiniones.
No tiene que referirse a todos los artículos. Si es un análisis breve, es suficiente que solo mencione los
artículos que se refieren a reglas de mera forma, como "los permisos deben ser aprobados por
peritos registrados ante la Secretaría. Los requisitos para que el perito obtenga su registro se
encuentran en los arts. 5 a 8 de la Ley", en este ejemplo, los requisitos para el registro sólo le
interesan al perito y a la autoridad que lo registra, no a los sujetos de la ley. Estos aspectos de poca
relevancia puedes resumirlos, convertirlos en una lista, etc.
Para analizar lo razonable de una u otra norma jurídica, es necesario, previamente, sintetizar las
posibilidades del caso según una estructura argumental común que permita realizar el análisis.
Conviene entonces sintetizar las decisiones posibles del caso estudiado, ambas a partir de la “duda”
ya planteada en el plan de investigación, y siempre en términos de hipótesis. Luego, la síntesis obliga
a tomar como antecedentes de análisis dos escenarios de opinión probable.

De esta forma, se expondrán los posibles argumentos que justificarían razonablemente, y según
lógica rigurosa, tal o cual decisión final. Para ello, y según se dijo, se enunciarán cada aserto en forma
condicional, utilizando la forma clásica argumentativa modus ponnens, donde la afirmación de cada
antecedente permite afirmar el siguiente como su consecuente necesario, y este a su vez sirve para
afirmar el que le sigue, hasta sostener la conclusión final. Según este argumento, basta que falle la
afirmación o demostración de uno de los asertos condicionales para que, en caso de sostenerse la
conclusión, tal efecto no sea proporcionado a los principios que constituyen su causa; por tanto, se
trataría de un error de razonamiento del tipo non sequitur: la conclusión no se seguiría de sus
premisas ya que al negar una condición necesaria de la conclusión ésta ya no se puede afirmar. Se
trataría, entonces, de una decisión ilógica y para nada razonable.

Otra parte del análisis es la correlación. Después de un artículo que establece, diga, la obligación
presenta un poder para actos de dominio, puede relacionarlo con un artículo de otro capítulo -o hasta
de otra ley- que defina ese tipo de poderes. Si los artículos no tienen una secuencia lógica, si
encuentra -por decir- un artículo que es importante para entender otro, perdido en otro capítulo,
puede agruparlo como prefiera, pero siempre poniendo al final el número del artículo entre
paréntesis.

Si la ley es muy extensa, el análisis es muy general; si es breve, tendrá que desmenuzar cada artículo,
complementarlo con doctrina, con otras leyes, con su opinión. Todo depende de qué tan profundo
tiene que ser el análisis.

La mayoría de las leyes incluyen al final reglas de procedimiento, los recursos que proceden o las
sanciones por no cumplirlas. Si esto no es lo esencial del decreto que estudia, basta con un pequeño
esquema.

Debe terminar su análisis con algunos criterios que servirán para sus conclusiones. Éstas pueden ser
sobre lo adecuado o inadecuado de las normas para cumplir con su finalidad, si son suficientes para
resolver el problema social al cual se refieren, si son excesivamente complicadas, si son contrarias a
otras leyes o a la constitución, etc. Observar si se trata de una norma que respeta los derechos
fundamentales de la persona. Indicar si hace justicia a los sujetos que pretende proteger y si crea
sanciones adecuadas contra las conductas que quiere reprimir. Indicar si la norma respeta los
equilibrios necesarios para la realización de la idea de justicia.