Sie sind auf Seite 1von 16

UNIVERSIDAD INCA GARCILASO DE LA VEGA

Facultad de Ciencias Farmacéuticas y


Bioquímica

Curso: Lab: Análisis bioquímicos y clínicos I

Docente: Flores López, Oscar Bermuy

Ciclo: VIII

Sección: “A”

Grupo: (8:00am-9:40am)

Integrantes:
Jacobe Quichca, Carmen
Negreiros Ayras, Ana Lucía
Julca Asenjo, Ana Vilma
Huarcaya Palomino, Haydee

LIMA – PERÚ
2019

1
ÍNDICE
Pág.
CAPÍTULO I
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA……………………………………………3
1.1. Descripción de la realidad problemática……………………………..3
1.2. Problema general……………………………………………………….3
1.3. Problema específico……………………………………….……………3
1.4. Objetivo general…………………………………………………………3
1.5. Objetivo específico……………………………………...………………3
1.6. Justificación……………………………………………...………………3
CAPÍTULO II
MARCO TEÓRICO…………………………………………………………………4
2.1. Antecedente...………………………..…………………………………...4
2.2 Bases teóricas…………………………………………………………….5
2.2.1. Recuento de Reticulocitos……………………………………………..5
2.2.1.1. ¿Qué es lo que se analiza?..………………………………………..5
2.2.1.1ª. ¿Cómo se obtiene la muestra para análisis……………………...6
2.2.1.1b. ¿Se requiere alguna preparación previa de la muestra…….....6
2.2.1.2. ¿Qué significa el resultado?………………………………………..7
2.2.2. Tiempo de coagulación……………………………………………….8
2.2.3. Tiempo de sangría………..…………………………………………..9
2.2.3.1. Tiempo de sangría por el método de Duke……………….……..9
CAPÍTULO III
PARTE EXPERIMENTAL……………………………………………………….10
3.1. Material, reactivos y equipos………………………………………….10
3.2. Procedimiento…………………………………………………………..11
A. Recuento de reticulocitos…………………………………………..11
B. Tiempo de coagulación de Sangre Venosa………………….…..13
C. Tiempo de sangría de sangre no venosa………………………...14
3.3. Resultado y Discusión…………………………………………………14
CAP. IV: CONCLUSIONES……………………………………………………..15
CAP. V: RECOMENDACIONES………………………………………………..15
CAP. VI: REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS………………………………...16

2
CAPÍTULO I
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
1.1. Descripción de la realidad problemática.

A lo largo de la historia, el conteo de reticulocitos se estableció en el laboratorio


hematológico como la prueba más sencilla y de mayor disponibilidad para la
evaluación de la actividad eritropoyética en distintos trastornos hematológicos,
sobre todo en casos de anemia. Sin embargo, esta determinación no se ha visto
ajena al desarrollo tecnológico de los últimos años y hoy, gracias a los modernos
autoanalizadores hematológicos, se incorpora a los hemogramas automatizados
de conjunto con toda una serie de parámetros reticulocitarios.

Desde el punto de vista de la hematología, los análisis hematológicos como el


tiempo de coagulación y, el recuento de reticulocitos con sus parámetros
derivados exhibe un mayor potencial como herramienta en la clasificación,
diagnóstico y tratamiento de las anemias; en la evaluación de la efectividad de
la terapia supresora o estimuladora de la actividad eritropoyética; y en el
monitoreo de la respuesta medular en casos de trasplante de medula ósea o
progenitores hematopoyéticos. Todo esto permite a los médicos acceder a un
diagnóstico o pronóstico más rápido y conocer en el menor tiempo posible, si la
terapia instaurada resulta efectiva, lo que se traduce, sin dudas, en una toma de
decisiones más oportuna que limita las molestias al paciente, acorta sus
estancias y reduce el costo de los servicios.

1.2. Problema general.


¿Se podrá realizar correctamente la preparación de mi muestra
sanguínea para el recuento de reticulocitos y medir el tiempo de
coagulación?
1.3. Problema específico.
¿Cuáles serán los pasos o recomendaciones a tener en cuenta para la
correcta ejecución de recuento de reticulocitos y tiempo de coagulación y
tiempo de sangría?
1.4. Objetivo general.
Desarrollar adecuadamente los procedimientos hematológicos (recuento
de reticulocitos y tiempo de coagulación) que se desarrollan en los
diversos laboratorios clínicos.
1.5. Objetivo específico.
Identificar los reticulocitos presentes en una muestra de sangre,
reconocer y observar su aspecto.
Conocer el tiempo de coagulación de sangre venosa y sangría mediante
la exploración de la fase vascular y plaquetaria de la hemostasia de un
paciente.

3
1.6. Justificación.
El hemograma y las pruebas básicas de hemostasia son estudios sencillos, pero
aportan una gran cantidad de información sobre el estado de salud de nuestros
pacientes. Por este motivo son empleados en la rutina diaria del pediatra de
Atención Primaria y hospitalaria. Es esencial realizar una adecuada indicación
de estas pruebas (basada en la historia clínica y los hallazgos exploratorios),
para poder hacer una adecuada interpretación de las mismas. Asimismo, existe
una serie de variables pre analíticas que debemos considerar antes de extraer
conclusiones del propio análisis para considerar que este es fiable. La mayoría
de las veces, las alteraciones observadas en el hemograma o en las pruebas de
coagulación se deben a patologías habituales o que pongan en riesgo la vida del
paciente por ello es esencial reconocer aquellos pacientes con signos de alarma
clínicos o analíticos que necesitan derivación preferente o urgente a un centro
especializado en Oncología y Hematología Pediátrica, así como identificar los
hallazgos que precisan seguimiento hospitalario.
CAPÍTULO II

MARCO TEÓRICO
2.1. Antecedente.
Morrón C. et al. Elaboraron un manual titulado: “Manual de procedimientos de
laboratorio en técnicas básicas de hematología” con el objetivo de evaluar un
principio como el recuento de glóbulos rojos que consiste en que la sangre se
diluye en un líquido que nos permite observar claramente los hematíes, luego
esta dilución se coloca en una cámara de Neubauer con la ayuda de una pipeta
automática o pipeta Pasteur y se cuentan en el microscopio a un objetivo de 40x
para calcular el número de glóbulos rojos por mm3.El procedimiento consistió en
mezclar la sangre obtenida con el anticoagulante o tomar sangre capilar; Llenar
la pipeta de glóbulos rojos con sangre hasta la marca de 0,5 para realizar una
dilución de 1/200, y si se carga hasta 1, la dilución será 1/100. Limpiar la punta
con gasa o papel absorbente; Introducir la pipeta en el tubo o frasquito
conteniendo diluyente (Hayem) y llenar de líquido de dilución hasta la marca de
101; Se coloca en un rotador automático o se hace rotar manualmente de 2 a 3
minutos; Agitar bien la pipeta y descartar 3 a 4 gotas del tallo, luego colocar una
gota pequeña cerca de un extremo de la cámara para que por capilaridad se
llene exactamente; Hacer el recuento con objetivo de 40x. Se puede realizar con
la pipeta automática, se toma 20 mL (0,02mL) de sangre total con anticoagulante,
o sangre capilar y se deposita en un tubo de 12 x 75 que contenga 4 mL de
solución de Hayem (aquí se tiene una dilución de 1:200). Se deja reposar
aproximadamente 5 minutos y se procede a cargar la cámara con la misma
pipeta usando un nuevo tip; Dejar en reposo por 3 minutos; Enfocar la cuadrícula
a 10x, luego con el objetivo de 40x contar sobre el cuadrado grande central de
la cámara sólo en 5 cuadrados pequeños: uno central y cuatro angulares (80
cuadraditos en total); En el recuento se incluyen las células que cubren o tocan
por dentro o por fuera las líneas limitantes superior e izquierda en el cuadrado

4
pequeño de recuento y no se consideran los correspondientes a los límites
inferior y derecho. Se hace el recuento en los puntos ABCD y E y se sigue los
mismos parámetros del recuento de leucocitos. Resultados se obtuvieron
utilizando la siguiente fórmula: Nº de hematíes x mm3 = hematíes contados en 5
cuadrados pequeños / altura x dilución X área.2

2.2. Bases teóricas.


2.2.1. Recuento de reticulocitos.
El recuento de reticulocitos es un análisis de sangre que mide a qué velocidad
los glóbulos rojos llamados reticulocitos son producidos por la médula ósea y
liberados en la sangre. Los reticulocitos están en la sangre durante
aproximadamente 2 días antes de convertirse en glóbulos rojos maduros.
El recuento de reticulocitos aumenta
cuando hay mucha pérdida de sangre
o en ciertas enfermedades en las que
los glóbulos rojos son destruidos de
forma prematura, como en la anemia
hemolítica. Además, estar a grandes
alturas puede hacer que el recuento de
reticulocitos aumente para ayudarlo a
adaptarse a los niveles de oxígeno
menores.4

2.2.1.1. ¿Qué es lo que se analiza?

Los reticulocitos son hematíes relativamente inmaduros y de producción


reciente. El recuento de reticulocitos determina el número y/o el porcentaje de
reticulocitos en la sangre, y constituye un reflejo de la actividad o función reciente
de la médula ósea.

Los reticulocitos se producen en la médula ósea cuando las células madre


formadoras de la sangre (hematopoyéticas) se diferencian formando reticulocitos
y finalmente a hematíes maduros. A diferencia de otras células, los hematíes
maduros no tienen núcleo pero los reticulocitos todavía presentan restos de
material genético (ARN). Al madurar, los reticulocitos van perdiendo el ARN
residual. Normalmente, en la sangre existe menos de un 2% de reticulocitos. El
recuento o porcentaje de reticulocitos es un buen indicador de la capacidad de
producción de hematíes (eritropoyesis) por parte de la medula ósea.

Los hematíes sobreviven en la circulación sanguínea unos 120 días, y la médula


ósea debe producir continuamente nuevos hematíes para ir sustituyendo a los
que han envejecido o se han degradado o perdido por sangrados. Este

5
mecanismo de sustitución de los hematíes perdidos o degradados asegura que
se mantenga un número adecuado de hematíes en la sangre.

Son varios los trastornos y enfermedades que pueden repercutir sobre la


producción de nuevos hematíes y/o sobre su supervivencia, además de los que
se acompañan de sangrados. Estos trastornos pueden producir aumentos o
disminuciones en el número de hematíes y alterar el recuento de reticulocitos.

Por ejemplo, los sangrados (hemorragias) agudos o crónicos o el aumento de la


destrucción (hemólisis) de hematíes pueden hacer que el recuento de hematíes
en sangre disminuya, provocando una anemia. El organismo compensa estas
pérdidas aumentando la tasa de producción de hematíes y liberando los mismos
hacia la circulación antes de que se haya completado su proceso de maduración.
Cuando esto sucede, el número y el recuento de reticulocitos en sangre aumenta
hasta que existen suficientes hematíes para reemplazar a los que se han
perdido, o hasta que se agota la capacidad de producción de la médula ósea.

Cuando la médula ósea no funciona normalmente, puede darse un descenso en


la producción de hematíes. Esto puede suceder en un trastorno de la médula
ósea conocido como anemia aplásica. También puede darse una disminución de
la producción por otras causas como por quimioterapia y radioterapia, por niveles
bajos de eritropoyetina o por deficiencias de ciertos elementos como hierro,
vitamina B12 o folato. Este descenso en la producción conduce a una
disminución en el número de hematíes circulantes, a un descenso en los niveles
de hemoglobina con disminución de la capacidad de transporte de oxígeno, a un
descenso del hematocrito y a una disminución en el número de reticulocitos ya
que los hematíes viejos se eliminan del torrente sanguíneo pero no pueden ser
totalmente reemplazados.

Ocasionalmente se dan aumentos simultáneos en el recuento de reticulocitos o


hematíes y de reticulocitos debido a un exceso de producción de hematíes por
parte de la médula ósea. Esto puede deberse a un incremento en la producción
de eritropoyetina, a trastornos que producen un aumento crónico del número de
hematíes (policitemia vera) y al tabaquismo.

2.2.1.1ª. ¿Cómo se obtiene la muestra para el análisis?


Extracción de la muestra por punción de una vena del antebrazo o por punción
del dedo o incluso del talón (en recién nacidos).

2.2.1.1b. ¿Se requiere alguna preparación previa para asegurar la calidad


de la muestra?
Para esta prueba no se requiere ninguna preparación especial.

2.2.1.2. ¿Qué significa el resultado?


Los resultados deben interpretarse considerando también resultados de otras
pruebas como recuento de hematíes, hemoglobina, hematocrito o hemograma.
Normalmente, el recuento de reticulocitos (número absoluto o porcentaje) es un
reflejo de la actividad reciente de la médula ósea. Los resultados indican si la

6
médula responde adecuadamente o no al incremento de la demanda de
hematíes, o si existe una sobreproducción de hematíes en la médula ósea.

En una persona sana, el porcentaje de reticulocitos se mantiene estable y oscila


entre 0.5% y 2.0%, o 30000-130000 por micro litro de sangre.

Cuando existe una anemia (por ejemplo, disminución del recuento de hematíes,
de hemoglobina o del hematocrito) y la médula ósea responde de manera
adecuada al aumento de la demanda de hematíes, la médula ósea produce una
mayor cantidad de hematíes y los libera precozmente hacia la circulación aunque
no hayan completado el proceso de maduración, aumentando así el número de
reticulocitos en sangre.

La coexistencia de un aumento del recuento de reticulocitos y de una anemia


puede indicar:

 Sangrados: si un individuo sangra (hemorragias) el número de


reticulocitos aumentará al cabo de unos días para compensar la pérdida
de hematíes. Si una persona tiene pérdidas crónicas de sangre, el número
de reticulocitos quedará aumentado de forma permanente, ya que la
médula está tratando de mantener la demanda constante de glóbulos
rojos (aunque este aumento puede ser insuficiente)
 Anemias hemolíticas: la anemia viene dada por un aumento de la
destrucción de los hematíes. Como mecanismo compensador, la médula
ósea aumenta la producción de hematíes y aumenta así el recuento de
reticulocitos
 Enfermedad hemolítica del recién nacido: existe un aumento de la
destrucción de los hematíes, de manera similar a lo que se ha expuesto
en el caso de las anemias hemolíticas

Si existe anemia y la médula ósea es incapaz de mantener un aumento de la


demanda de hematíes o si la médula no funciona correctamente, el número de
reticulocitos será normal o ligeramente elevado, si bien puede ir disminuyendo si
la producción es inadecuada. Si en una anemia el número de reticulocitos no se
encuentra elevado, probablemente exista algún grado de disfunción o
insuficiencia de la médula ósea, afectación tumoral y/o deficiencia de algunos
nutrientes (hierro, vitamina B12, folato) o de eritropoyetina.

Se puede observar un bajo recuento de reticulocitos junto con anemia en:

 Anemia por déficit de hierro


 Anemia perniciosa o por déficit de folato
 Anemia aplásica
 Radioterapia
 Insuficiencia de la médula ósea por infecciones o cáncer
 Enfermedad renal grave; puede provocar disminución de los niveles de
eritropoyetina

En individuos con anemia el porcentaje de reticulocitos puede parecer alto en


comparación con el número total de hematíes. Para establecer una evaluación

7
más exacta de la función de la médula ósea, se calcula lo que se conoce como
recuento corregido de reticulocitos o índice de reticulocitos (IR). El IR se calcula
comparando el hematocrito del individuo en estudio con el de una persona sana.
Pueden también realizarse otros cálculos como el índice de producción de
reticulocitos (IPR) y la fracción de reticulocitos inmaduros (FRI)

El recuento de reticulocitos indica qué es lo que puede estar sucediendo, pero


no es un parámetro diagnóstico de ninguna enfermedad concreta. Es un signo
de que hay que seguir haciendo pruebas y en algunos casos puede ser una
herramienta necesaria para monitorizar tratamientos.

Un aumento del número de reticulocitos después de una quimioterapia, de un


transplante de médula ósea o de un tratamiento para combatir deficiencias de
hierro, de vitamina B12 o de folato, es indicativo de que la producción de
hematíes por parte de la médula ósea está empezando a recuperarse.

Cuando se sabe que una persona no presenta anemia o cuando existe un


aumento del recuento de hematíes (policitemia), el recuento de reticulocitos
puede indicar la presencia de una sobreproducción de hematíes. Este fenómeno
puede observarse en:(5) (6.)

 Policitemia vera
 Tumores productores de eritropoyetina

2.2.2. Tiempo de coagulación


Muestra: sangre entera venosa.
Método: coagulo métrico: se obtiene mediante una punción venosa lograda de
primera intención, 4.5 ml de sangre. Desconectar la aguja y vaciar
ordenadamente 1 ml de sangre en cada uno de 4 tubos, previamente colocados
en una gradilla a 37°C o a temperatura ambiente. Poner en marcha el cronómetro
al añadir la sangre al primer tubo. Al llegar al cuarto tubo no deben haber
transcurrido más de 5 segundos.
Inclinar el primer tubo cada 30 segundos por la misma cara, hasta que la sangre
coagule, o sea hasta que la sangre deje de escurrir por las paredes del tubo.
Inmediatamente comenzar a inclinar el segundo tubo hasta que coagule, luego
el tercero y luego el cuarto. Tomar como tiempo de coagulación el valor obtenido
en el cuarto tubo.
Si existe dificultad en la punción venosa, se tomará la sangre con dos jeringas.
Se descarta la jeringa que contenga los primeros mililitros de sangre extraída y
se continúa la toma de muestra con la segunda jeringa.
Valor de referencia:
a 37°C: 7 – 15 minutos a temperatura ambiente: 11-19 minutos.
Significado clínico:
La sangre al ser extraída sin mayor contaminación con tromboplastina tisular es
capaz de coagular cuando se la deposita en un tubo de vidrio.
El tiempo que tarda este proceso está en relación con el sistema de pro
coagulante e inhibidores fisiológicos o adquiridos, que influyen en la formación
de dicho coágulo.

8
Este tiempo de coagulación in vitro reflejará mejor la eficacia del sistema in
vivo, cuanto menos se modifique o manipule esta sangre (contacto con el
vidrio, burbujas de aire, detergentes, etc.).
El tiempo de coagulación ha sido un método útil en el control de la terapia
anticoagulante con heparina, reemplazado actualmente por otras pruebas de
mayor sensibilidad y reproducibilidad.
Un tiempo de coagulación normal no descarta la existencia de un trastorno de
la coagulación, pero un tiempo prolongado es siempre índice de un defecto
severo de la misma, que puede deberse a una deficiencia de cualquiera de los
factores que intervienen en la formación del coágulo de fibrina, con excepción
de una deficiencia pura de los factores VII y XIII.
Sin embargo, el método es mucho más sensible a los defectos de los factores
que intervienen en la activación por contacto y en la formación del activador
intrínseco de la protrombina. (7)

2.2.3. Tiempo de sangría.


Consiste en medir el tiempo que dura una hemorragia provocada en el
laboratorio. Tiene que ser realizado por personal cualificado y experto siguiendo
un protocolo normalizado.

2.2.3.1. Tiempo de sangría por el método de Duke


Esta prueba se realiza para comprobar la reacción de los pequeños vasos ante
una lesión, lo que depende de la integridad de la pared vascular, de su capacidad
constrictora y del número, y la calidad, de las plaquetas que formarán el tapón
hemostático.

Se puede realizar mediante dos procedimientos: el método de Duke y el método


de Ivy. Con el método de Duke se efectúa la prueba en el lóbulo de la oreja, tras
hacer una punción con una lanceta desechable, mientras que el método de Ivy
se realiza en el antebrazo, el cual se hallará sometido a presión. 8

9
CAPÍTULO III

PARTE EXPERIMENTAL
3.1. Material, reactivos e equipos.

Gradillo y tubos Equipo de


Pipeta Pasteur
microscopio de ensayo venopunción

Placa Lancetas
Ligadura

Tubos EDTA
Rvo: Azul metileno

10
3.2. Procedimiento.
A. RECUENTO DE RETICULOCITOS.
 Realizar venopunción para extraer sangre venosa, se recoge la sangre
en un frasco hermético con ETDA. Una muestra de varón y mujer.

 Agregar 5 gotas de azul de metileno a ambas muestras y llevar a


una temperatura 37 oC por 5minutos.

11
 Preparar la muestra y fijar en porta objeto para observar en microscopio
por 100x.

 Observar muestra 1 varón y muestra 2 mujer en el microscopio a 100x.

12
 Observar a 100x muestra 2 (MUJER).

Reticulocitos
coloreados.

B. TIEMPO DE COAGULACION DE SANGRE VENOSA,


 Tiempo de coagulación de muestra de sangre con edta.

No coagula por que


la muestra se
conservó con EDTA.

13
C. TIEMPO DE SANGRÍA
 Realizar tiempo de coagulación de muestra de mujer y varón con
ayuda de cronometro.

1.18
minutos

1.13
minutos

3.3. Resultados y discusión.


En el recuento de reticulocitos se obtuvo como resultado 0.54% en cual está
dentro del rango permitidos. (Valor de referencia: 0.5%-1.5%) y se logra también
observar las células sanguíneas a 100x y coloreadas a los reticulocitos todo esto
a mayor cantidad en la muestra de mujeres en comparación con la muestra de
hombres.
En tiempo de sangría en muestra 1 -mujer el tiempo fue 1:18 minutos y muestra
2-varon fue 1:13 minutos ambas resultados se encuentran dentro de rango
normal que es entre 5 a 10 minutos según (Lee-White).
Y de 1 a 3 minutos según método de Duke. Y el tiempo de coagulación de sangre
venosa no se llegó a coagular y esto se podría deber a la presencia de EDTA
(Estos compuestos realizan su acción a través de un efecto quelante sobre el
calcio, al fijarlo impiden su activación y, por ende, la coagulación sanguínea).

14
CAPÍTULO IV

CONCLUSIONES
Se desarrolló adecuadamente los desarrollos hematológicos en donde se puede
apreciar con tinciones supra vitales, como el azul de metileno, que precipita el
retículo y produce ramificaciones intrincadas de color azul visibles con claridad.

Se determinó el tiempo de coagulación de muestra de sangre venosa y también


el tiempo de sangría de sangre no venosa por el método de Duke. Ambas
pruebas arrojaron resultados que están dentro del rango normal del tiempo
permitido para ambos sexos.

CAPÍTULO V

RECOMENDACIONES
Enfoque siempre con el objetivo de menor aumento (10X) para buscar la zona
ideal de estudio de las células, analizar la calidad de la coloración y detectar
alteraciones macroscópicas como la presencia de parásitos sanguíneos,
distribución anormal de los glóbulos, como ocurre en presencia de crio
aglutininas, o alteraciones cuantitativas, como por ejemplo, el predominio de
algún tipo celular. El área ideal de análisis de la morfología de las células
sanguíneas se define como aquella en la cual no existe superposición de los
eritrocitos ni tampoco lagunas o zonas carentes de glóbulos.

Examen microscópico usando los objetivos apropiados y con las condiciones


óptimas de iluminación. Se recomienda el uso del objetivo de aumento medio
(40X) para el estudio y luego el uso del objetivo de inmersión (100X) para la
observación de los detalles más finos como por ejemplo, la presencia de
inclusiones eritrocitarias o parásitos.

El colorante de Wright va a permitir suministrar un medio para estudiar la sangre


y determinar las variaciones y anormalidades de estructura, forma y tamaño de
los eritrocitos, su contenido de hemoglobina y sus propiedades de coloración. La
información obtenida de un frotis de sangre periférica depende en gran parte de
la calidad del extendido y la coloración.

15
CAPÍTULO VI

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
2. Manual de técnicas básicas para un laboratorio de salud. Organización
Panamericana de la Salud. Publicación científica Nº 439. Nº 2, 1983.
3. Manual de normas de bioseguridad. Instituto Nacional de Salud. Serie de
Normas Técnicas Nº 18. 2. ª ed., 1997.
4. Piva E, Brugnara C, Chiandetti L, Plebani M. Recuento automatizado de
reticulocitos: estado del arte y aplicaciones clínicas en la evaluación de la
eritropoyesis. Clin Chem Lab Med. Octubre de 2010; 48 (10): 1369-80.
5. La hematología clínica de Wintrobe. 12ª ed. Greer J, Foerster J, Rodgers G,
Paraskevas F, Glader B, Arber D, Means R, eds. Filadelfia, PA: Lippincott
Williams & Wilkins: 2009, Pp 782-785.
6. Kasper DL, Braunwald E, Fauci AS, Hauser SL, Longo DL, Jameson JL eds
(2005). Principios de medicina interna de Harrison, 16ª edición, McGraw Hill,
Pp 331-336.
7. Diagnóstico y manejo clínico de Henry por métodos de laboratorio. 21ª ed.
McPherson R, Pincus M, eds. Filadelfia, PA: Saunders Elsevier: 2007, Pp
487, 491-492.
8. Manual de hemostasia y trombosis. Grupo cooperativo latinoamericano de
hemostasia y trombosis (grupo CLAHT). Segunda edición. 1990.
9. LotharT. Diagnóstico de laboratorio clínico: uso y evaluación de resultados
de laboratorio clínico, edición en inglés, 1998.

16