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JUAN BARGALLÓ (Ed.)

IDENTIDAD Y ALTERIDAD:
APROXIMACIÓN
AL TEMA DEL DOBLE

Sevilla, 1994
......,

Colección Alfar Universidad, 80


Serie "Investigación y ensayo"

Cubierta: Composición fotográfica de dos dibujos de Vittore Carpaccio


existentes en el Ashmolean Museum de Oxford

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U-9113/'j
© Juan Bargalló (ed.)
© Ediciones Alfar, S.A.
e/ Lealtad, 2 acc. C - 41 O1OSevilla
I.S.B.N.: 84-7898-085-7
Dep. Legal: SE. 163 94.
Ccomposición y Montaje: Equipo Alfar
Imprime: J. de Haro - Sevilla

B18.LlOTECA CENTRAL
UNAM
525534

Partir, c;'est mourir 011 p e11 ;


C'est mourir a ce qu'on aime:
On laisse 1111 p eu de soi-méme
En tollfe heure et en tout lieu.

E. Haraucourt.

Haciéndome eco del sentir de cuantos conocieron a Juan Bargalló,


recientemente fallecido en accidente de tráfico, quiero expresar, en estos
momentos de pesar, mi más emocionado adiós a quien fue compañero y
amigo. Quienes con él contribuyeron a explorar el territorio de la representa-
ción del doble en diversas culturas y épocas literarias, desean manifestarle su
reconocimiento, dedicándole emocionados el fruto de una tarea común: la
investigación que lleva por título Identidad y Alteridad. Aproximación al
tema del doble.
Hoy sale a la luz el resultado de aquella investigación que Juan pro-
movió y alentó, organizando un Seminario Interdepartamental, en el que
colaboraron distintas instituciones de esta Universidad, pero que, desgracia-
damente él no pudo ver plasmada por la imprenta. No habiendo participado
yo mismo en dicho Seminario, deseo unir mi modesta voz, en nombre de
quienes integran el Departamento de Filología Francesa, 'para recordarle en
este homenaje póstumo, junto con los autores de la publicación.
Uno de sus temas favoritos fue el del doble. Cervantes, Borges,
Dostoievsky, Flaubert, Kafka, Pessoa y tantos otros, trataron la cuestión de
la dualidad del sujeto, asociada a procesos de mimesis literaria. Polifonía, pa-
rodia, heteronimia, «pastiche», son algunos de los términos con que se suele
designar la heterogeneidad textual. Objeto plural de estudio, no sólo literario,
sino también filosófico y antropológico. Objeto elusivo en cierto modo a
cualquier definición excluyente el que esta investigación nos ofrece.
Nuestro amigo está doblemente presente en esta publicación: como
organizador y como participante. Sea, pues, este el recuerdo vivo de quien
trabajó por hacer conocer y amar la literatura sin fronteras.

Manuel Marín Jorge


Director del Departamento de Filología Francesa
HACIA UNA TIPOLOGÍA DEL DOBLE:
EL DOBLE POR FUSIÓN, POR FISIÓN
Y POR METAMORFOSIS

Juan Bargalló Carraté

Podría resultar sorprendente que la propuesta de considerar el tema del


Yo y el Otro, la identidad y alteridad o el desdoblamiento del Yo (lo que
viene a ser lo mismo) haya despertado el interés de investigadores y especia-
listas en disciplinas tan diversas como la filosofía, las ciencias de la comuni-
cación, la sociología, la historia del arte, y especialmente las literaturas de los
diferentes países, si no se tuviese en cuenta que el tema del doble forma parte
de la estructura de toda la literatura de Occidente, como oposición de contra-
rios, según Denis de Rougemont; dicha oposición de contrarios constituye un
supuesto básico en la doctrina de los más antiguos pensadores de Occidente,
como Heráclito y Platón, está latente en el mito de E~i_po, se manifiesta, bajo
las formas más diversas, en las páginas de la literatura de todos los tiempos, y
determina uno de los capítulos destacados de la crítica moderna, concreta-
mente de la sociocrítica, la psicocrítica freudiana y la mitocrítica de Gilbert
Durand, bajo el denominado «régimen de la antítesis». El desdoblamiento
quizás no suponga más que una metáfora de esa antítesis o de esa oposición
_de contré!fios, cada u~o__ge _lo.s cuales encuentra en el otro su propio comple-
mento; de lo que resultaría que el desdoblamiento (la aparición del Otro) no
sería más que el reconocimiento de la propia indigencia, del vacío que expe-
rimenta el ser en el fondo de sí mismo y de la búsqueda del Otro para intentar
llenarlo; en otras palabras, la aparición del Doble sería, en último término, la
materialización del ansia de sobrevivir frente a la amenaza de la Muerte 1• No
en vano, bajo la influencia de Freud, en la literatura moderna, la aparición del
Doble es indicio de que la Muerte está próxima.
Por otra parle, se observa una estrecha relación entre el Doble y el Dis-
fraz. Para hallar respuesta a la pregunta ¿dónde ha nacido el Doble? -"un
fenómeno atestiguado desde el principio de la historia, en las cinco partes del
mundo, en cualquier situación geográfica y cultural"-, según la Editorial de la
Revista italiana Quaderni di psiche2, "habría que saber en qué momento
nuestros antepasados empezaron a disfrazarse, a resultar impenetrables para
12
, ara más auténtica del personaje, la
, " ·Cuál es 1ª c d' f
í mismos y para los demas · " _ ecisamente en ese is raz, escogi-
s . O 1 que ensena pr
q ue oculta bajo el disfraz ª . motivaciones emanadas del propio.
. . te pero no sm - . 1 .,
do quizá mconsc1entemen , di fr y el engano, vmcu ac10n aprove-
. l . , n entre el s az , . ?
E::,oo?· 'i-'Cuál es la vmcu acIO1 nmeras pagm , . as de los textos homencos. ¿Cuál
chada por los dioses desde as P b ? . Se trata de aspectos que -como dice
es la relación entre el Doble Y la Som_ ra. "fiorma del sujeto, aunque la Sombra
. d . nan una misma ~
Marina Valkarenghi- esig . tn' la Sombra como companera de
como proyecc10n · , Y e1 Doble como..sime , a, . ? 3
anc1on repentma. .
toda la vida y el Doble como ap d . t del psicoanálisis, la Sombra y el
. d d 1 punto e vis a
Ciertamente es e e . Sombra se forma y proyecta
· d. f t0 · mientras que 1a
Doble tienen ongen is m · . • · · de valor~l Doble aparece
b • do a partir de un JUICi 0
gradualmente Y va cam ian .d n·encia del Otro (de o otro) dentro de
do el Yo ha tern o expe .
de repente, cu~ t en que existe la conciencia del Yo, del
irJ El Doble existe desde 1 momen o . , M V alkarenghi4. Para V.
cual el Otro no es más que una altefilat1va, segun .
LorÍga, la Sombra es la medida de nuestra opacidad, la q~e oponemos a la
. da del Otro y a la nuestra. y es gracias a esta opacidad que n~ce el
mira En este caso, el Doble es el equivalente de la mascara.
Doble. , · " escondiéndo -
me a los otros me vuelvo invisible a mí mismo. En este momento aparece el
Doble. Desde ~se momento, yo soy dos (Y o y también el Otro). Aquí Doble Y
sombra coinciden"5• •

Una de las primeras manifestaciones del Doble, en la historia lit~ran~,


aparece en el mito de AnfÚrión, en el que el dios Júpiter toma la apanen~
física de Anfitrión, mientras éste estaba en el campo de batalla, para penetrar
en su palacio y acostarse con su esposa Alcmena. Desde Plauto (la primera
versión conservada), a través de las versiones españolas del s. XVI (Juan de
Timoneda), las francesas del s. XVII (Rotrou, Moliere), se acentúa el aspecto
cómico; a partir de la versión del dramaturgo Heinrich von Kleist (dentro del
Romanticismo alemán) hasta las versiones del s. XX (el francés Giraudoux Y
el brasileño Figeiredo), es la dimensión trágica la que se acentúa, por medio
de la confrontación entre el dios y la mortal. Si se establece un sistema de
oposiciones (confrontando los rasgos distintivos entre el Anfitrión falso y el
1
Anfitrión verdadero), la primera oposición manifiesta es el eng_año.--el dios,
en la literatura griega, había recurrido a la astucia del- eñgaiio tanto para
proteger al ~éroe como para destruirlo6• La segunda oposición está marcada
po~ el es~io ,d~ cadaJ!!!Q_: arriba/abajo ("Yo soy el que vivo en el piso de
amba», dice Jup1ter; expresión equívoca intencionada al tener como referen-
te tant~ «el cielo» como «las habitaciones de Alcmen~", situadas en la planta
de ~~a). La_tercera oposición (dentro/fuera) hace referencia a(palacio de
Anfitnon: el dios pe~anece dentro, en donde recibe los favores d~ ;Álcmena,
, ·1
13

mientras el marido se empeña en vano en entrar, ya que se lo impide el dios


Mercurio, disfrazado de su criado Sosias. Esta oposición genera las dos si-
guientes: cena/ no cena, cohabitación /no cohabitación; Júpiter, disfrazado
de Anfitrión, ocupa el lugar de éste en la mesa y en la cama, al lado de
Alcmena:

Esquema

Al lado del mito de Anfitrión, aparece al mismo tiempo y generalmente


por parte de los mismos autores, el mito de los gemelos idénticos, conocido
también como Doppelgiinger: un mito que "ocupa, según Jacques Perrot, un
lugar privilegiado en el campo cultural del mundo occidental (... ) eje verte-
bral de cierta reflexión sobre el hombre y sobre la sociedad (... ) (de modo
que) los gemelos han sido en todo tiempo los depositarios privilegiados de
esas relaciones binarias sobre las que se organiza el pensamiento primiti-
vo"7. Según}. Perrot, etnólogos y mitólogos han comprobado que, desde
Letonia hasta Mozambique y desde las culturas de Grecia y Roma hasta el
Mahabharata, existen la identidad de nombre y los mismos atribu.!Q§__para
ambos g_~melos. Sin .embargo, las diferencias entre ellos son también eviden-
tes, de modo que aparece en ellos la tendencia a "reconciliar las nociones
opuestas de identidad y complementariedad"8•
_ ;, En el mito de los gemelos se aprecian dos nociones que se mantienen a lo
largo de la historia literaria: una, narcisista, por la que cada gemelo se con-
vierte en el espejo del otro, y otra, que consiste en una tendencia al redobla-
miento (al paso del «duo» al «quatuor» ), en base a la lógica de la simetría del
propio sistema y que culmina en Shakespeare con el paso del «quatuor» al
«octuor». Castor y Pollux, conocidos como los Dióscoros (aludiendo al ori-
gen divino, por la unión engañosa entre Zeus y Leda) o Tindaridas (alusión al
origen humano, como hijos de Tíndaro y Leda) se asocian a las hermanas
gemelas Helena y Clitemnestra, de modo que en cada par, hay un hermano de
origen'divino y otro de origen humano.
Al mismo tiempo, la rivalidad entre los gemelos o la experiencia de los
«gemelos opuestos» está atestiguada desde el Antiguo Testamento, por medio
de los gemelos Esaú y Jacob (el primero más fuerte, asociado al padre, y el
segundo vinculado a la madre), los cuales, enfrentados en el seno de su
madre Rebeca, aparecerán más tarde enfrentados en un conflico de herencia.
Esta rivalidad existente dentro del par, se reproduce entre diferentes pares de
gemelos. Castor y Pollux se enfrentan a los gemelos Idas y Linceo, al dispu-
tarse las gemelas Phoeba e Hilaeira.


14
el sistema de oposicion~~ ~inarias
destacar es que .6 . -
. Pero lo que nos importa é en el mito de_.t\.J).fitn _n_,_§e~ ~
existía entre el dios y e~ h roel,- gemelos idénticos, ~9rre~pond~ af
1 ql\e 1 mito de os · d l d. ( d ·
' niendo básic~ ente_e_n e s us-distirtivos p_r_o_e ~º -~- __e__10~ es ecrr, del
l oemelo de ongen div1 no los ra g d de Los ~necmos de Plauto, a través de
Anfitrión falso). Esto es constante es en literatura inglesa, La Calandria
. de Shakespeare, . . 1· ,
The comedy of erro, s, . . . de Goldoni, en literatura ita 1ana, Los
. . Id emelll venezzam , - M,, h
del B1bb1ena, e ue g ; d literatura espanola, Les enec mes, de
Menen-mos, de Juan de T1mo~e a, e~ontes de ma mere l' Oye, de Perrault, en
Rotrou, La Théb~·ae, de Racme, y es el hermano gemelo que procede del
todos los casos,
literaura fr ancesa _ uien permanece dentro de la casa del
exterior, quien provoca e~e;;:;; ;n la mesa y disfrutando de la compañía
hermano, ocupand~ el lug tro gemelo se ve privado de la casa, de la
de la Cortesana, mientras que e1 o .d d ,
1 l . tura francesa del s. XX han aparec1 o to av1a
mesa y de la dama. En ª itera · 1908) d T ·
· d
dos vers10nes e os ge 1 melos· · Les 1·umeaux de Brzghton. ( , , e nstan
Bemard y M on double et ma ma moitié , de Sacha Gu1try, as1 como,, asoman .
.
de nuevo en F mnegans rr, u,ake (1939) , de J. Joyce, y en Les Georgiques
( 1981 ), de CI. Simon, entre otros. Pero el doble suele adoptar otras
/ morfologías en los siglos XIX y XX.
- El tema de Orlando está basado en un solo y mismo individuo (una sola y
misma identidad), pero que existe bajo una o dos formas en dos o más
mundos distintos, en oposición a los mitos de Anfitrión y de los gemelos
idénticos, basados ambos en dos identidades distintas, bajo una sola forma Y
en un mismo mundo; en el caso de Anfitrión, con la utilización del disfraz, Y
en el caso de los gemelos, sin disfraz (puesto que ambos gemelos son igua-
les). El tema de Orlando es el tema conocido en mitología como «reencar-
nación» al que L. Dolezel denomina con el nombre moderno de Orlando, por
el título de la novela de Virginia Woolf (Orlando, 1928)9, en donde, con el
paso del tiempo, Orlando ha visto transformarse su cuerpo de hombre en
cuerpo de mujer. Es el mismo tema que el norteameicano O. Henry (seudóni-
mo de William Sydney Porter) había expuesto en Roads of destiny (1903) Y '
el mismo tema que aparecía en el cuento de Hoffmann Der Sandmann (El
hombre de aren~),ª. través del desdoblamiento Coppeliu~/Coppola.
. La met~mpsicosis (la creencia en que el muerto se iba transformando en
diversos animales) pasó, al parecer, del antiguo Egipto a la Hélade posible-
mente por medio de Pitágoras. Pero es Platón quien defiende po; boca de
S_óclrates, en 1~ Segunda Parte de F edón, por un lado la antigua creencia en el
c1c o generacional y por otro q d d . ' .
d '
se pro uce el paso recíproco del u ' ue on l e existe una oposición de contranos
.
ciones intermedias; en lo ue no ª otro, por un doble proceso de s1tua-
q respecta al estado de las almas, una vez separa-

15
'
l das dd cuerpo, defiende un doble destino: la inmortalidad y la compañía de
i¡ los ~oses, _para aquéllas que se sometieron a la purificación, y la transmi-
le ~a~10n
mstmtos.baJo cuerpos de animales, para las que no supieron dominar sus
l,
Is El tema de Orlando ofrece diversas variantes: en la novela de Woolf hay
le
una misma identidad, bajo dos fonnas distintas, en sucesivos mundos diferen-
tes; en el cuento de Hoffmann parece que se trata de una misma identidad,
~
, bajo dos fonnas distintas, en dos mundos parcialmente distintos; en la narra-
ción de O. Henry hay una misma identidad, bajo una misma fonna, en tres
:1 mundos diferentes.
1a
Como característica de este tipo de doble aparece la implicación de la
la mujer en lo referente al engaño. Si en el mito de Anfitrión era el dios, y en el
1a de los gemelos era el hennano de origen divino el que provocaba el engaño,
n aquí es la mujer: en la novela Orlando es el cuerpo de mujer que reemplaza
n defmitivamente al cuerpo del hombre, a la vez que es la aparición de la
'S princesa Sasha y la de la Archiduquesa quienes provocan el engaño en
l! Orlando. En el cuento de Hoffmann es la muñeca Olympia la que, por medio
de sus ojos (ojos que habrían sido arrebatados al protagonista Nathanael),
ocasiona el hechizo de Nathanael. A su vez, las tres vidas de David Mignot,
J
en la obra de O. Henry, han estado vinculadas al engaño de la mujer, cual-
11
quiera que haya sido la alternativa de David: Lucía de V arennes (en el Ramal
11
de la Izquierda), la Condesa de Québédaux (en el Ramal de la Derecha) e
Yvonne (en la carretera principal); al final de las tres vidas de David, como
consecuencia de su relación con cada una de las tres mujeres, aparece siem-
pre la misma pistola (la pistola del ~arqués de B~upertuys).
Al tratarse de una misma identidad, la opos1c1ón no puede establecerse
1f aquí entre individuos, sino entre los mundos distintos en ~ue vive_: en el primero
no hay engaño, en el segundo sí; en el primero no hay muJer (y, s1la ha~, es una
mujer inocente), en el segundo, la mujer engaña y hechiza al personaJe~ en el
· ero sólo hay presente, en una situación de «paraíso terrenal», mientras
pnm ' / d'd
\' '
que, en el segundo, se recuerda el pasado como un «para1so per 1 o».
1

Desdoblamiento

El tipo de-.del:>1€-que llamamos desdof2lamie-ntOTCJ.He Dolezel-aooom~a )1


· -oume
..._._ se oroduce cuando" ~ aciones altemativa.s_de
fi . /un,, s2.!9_y_nus-
E 1
· · · · en un solo y 11!.i mundo de 1cc10n . ste es e .,
~ e n - ~---- ~-- - ---:~ - ~ -:--. . 'bl
-doble propiamente
. d'icho y el que "ocupa el espacio central, el más v1s1 d'e,
del campo tema/t'ico del desdoblamiento" ' según Dolezel1º.
. / . Por una parte, / tos1-
fiere del tipo. de AnJ,-r,·tl n·ón y del de los gemelos identicos en que, en es '
16

ex isten dos individuos, es decir, dos identidades distintas -aunque pueda pu.
recer al conjunto de l~s demás individuos de su mundo, que se trata de un
solo individuo y una misma identidad-, mientras que en el desdoblamiento se
da uh solo individuo, una sola identidad; por otra part~, se diferencia del tipo
de Orlando en que, en éste, exist un mundo ficcional múltiple (dos o más
mundos de ficción), mientras que n el desdoblamiento no existe más que un
solo mundo de ficción. Puede oc rrir que ambas encarnaciones coexistan en
un mismo espacio y en un mism tiempo, en cuyo supuesto puede darse la
interacción tanto física como ve bal entre ambas -como en El Doble de
Dosto"ievski-, o puede &er que dichas encarnaciones se excluyan mutuamente,
resultando imposible la interacción tanto espacial como verbal -como ocurre
en El Doctor JeJcyll y Mr.Hyde de Stevenson.
De esto se desprende que un mismo tipo de doble puede presentar varias
modificaciones, como de hecho ocurre según las diversas culturas o los dis-
tintos momentos históricos en que aparee.e, así como a tenor de las diferentes
estructuras literarias en que se manifiesta. Para la temática estructural, según
Dolezel, dichas modificaciones no son en modo alguno el resultado de cam-
bios fortuitos, sino que operan fundamentalmente en función de la integra-
ción del tema en estructuras distintas, de modo que, dentro de una correlación
de constantes y variantes, las variantes históricas y culturales no son más que
actualizaciones de las posibles variantes del tema.
En el aspecto paradigmático, la relación entre ambas encarnaciones puede
ir desde la semejanza total (lo que conlleva la posibilidad de sustitución),
como en la obra de Dosto'ievski, hasta el contraste más perentorio, como en la
novela de Stevenson; este contraste es más acentuado todavía, cuando una de
las encarnaciones es una entidad no humana, como el cuadro de El retrato de
Dorian Gray.
(- Generalmente, las dos encarna~iones de una misma identidad se compor-
) tan con un enfrentamiento creciente entre ellas, "como si se tratara de mostrar

l
que no hay sitio para dos manifestaciones de un solo y mismo individuo en
un mismo mundo", según Dolezel. Este enfrentamiento suele conducir a un
desenlace trágico: "por este motivo, las historias de dobles terminan tan a
menudo en un homicidio que es, a la vez, un suicidio" 11 •
En el aspecto sintagmático, destacan dos variedades fundamentales: aqué-
lla en que las dos encarnaciones se manifiestan de manera simultánea (en un
mismo espacio y en un mismo tiempo) y aquélla en que se da el paso de una
encarnación a otra, de modo que la simultaneidad en el espacio o en el
tiempo resulta excluida, dado que cada personificación resulta excluyente
/ ~par~ la otra~e ello ~educe Dolezel que la esencia del doble se sitúa en la
vanedad de s1multane1dad, en la que la capacidad semántica, emotiva y esté-
17

tica se manifiesta en toda su intensidad, mientras que la variedad de las


encamaciones excluyentes, en las que se produce el paso de una a otra, está
próxima al procedimiento de la metamorfosis, la cual dentro de la tipología
del doble es, según él, de carácter periférico.
La lógica complejidad del tema, tanto si se trata del doble en general
como en los casos del desdoblamiento en particular, resulta notablemente
incrementada cuando sus variantes no presentan estructuras coincidentes con
ninguno de los tipos de doble antes señalados (Anfitrión, Gemelos, Orlando o
Desdoblamiento ya sea simultáneo o excluyente), sino que ofrecen estructu-
ras intermedias 12•
Por lo que respecta al modo de construcción, el desdoblamiento se produ-
ce por tres procedimientos diferentes:
a) por «fusión», en un individuo, de dos individuos originariamente dife-
rentes; dicha fusión puede ser el resultado de un proceso lento de mutua
aproximación hasta alcanzar la id~ntificación -como en el relato William
Wilson, de Poe- o puede producirse de manera imprevista y repentina, como
si se tratara de una aparición -como sucede en la obra de Dosto:ievski, en la
de Osear Wilde y en Le H orla de Maupassant;
~ ) por «fisión» de un individuo en dos personificaciones del que origina-
riamente no existía más que una -así ocurre en los relatos La nariz, de Gogol,
y La sombra, de Andersen;
e) por «metamorfosis» de un individuo, bajo diferentes formas aparentes
que pueden ser reversibles -como en la obra de Stevenson- o irreversibles -
como en la de Woolf y como ocurre también en La Metamorfosis, de Kafka 13 •
La metamorfosis puede originar una forma y una entidad humanas distin-
tas del modelo originario -«mister Hyde», en la obra de Stevenson-, una
forma humana distinta de la primera, pero plasmada en una entidad no huma-
na -el «retrato» de Dorian Gray, en la obra de O. Wilde- o una forma y
entidad no humanas -el «escarabajo», en la obra de Kafka.
Para que la forma resultante pueda considerarse desdoblamiento de la ori-
ginaria, entendemos que debe revestir la «forma humana», aunque ésta se
manifieste a través de una «entidad no humana». Por ello, englobamos bajo la
denominación de desdoblamiento el que tiene lugar en El retrato de Dorian
Gray y excluimos de dicho concepto el que se produce en La Metamorfosis.
El tema del desdoblamiento fue introducido por Jean-Paul en el Romanti-
cismo alemán y es materia dominante en su obra, con todas sus variantes
psicológicas, según Otto Rank. Especialmente en El Titán (1800-1803), Jean-
Paul se propuso llevar hasta sus últimas consecuencias ("el Yo debe conver-
tirse en Tú") el idealismo trascendental y la filosofía del Yo de Fichte 14 • La
influencia de Jean-Paul se deja sentir en Hoffmann, quien ya desarrolla el
18

. . . d el diablo (1814) y .lo va a seguir ex.


l los elixires
tema en su pnmera nove a . . d l ato Murr, La princesa Brarnbilla
Poniendo en El Do ble, Las opmwnes e govz·a El hombre de arena y en uno'
, . 1 · , de una n , .
El corazon de piedra, La e e_ccwn L h. toria del reflejo perd1do1s.
de sus Cuentos fantásticos, titulado .ª is del desdoblamiento en Jean-Pau) y
• t , el tratamiento
Resulta
f de gran m eres can dos aspectos capitales del terna·
desde ellos arran ·
en Hof mann, porque D bl perseguidor» (manifiesta en Siebenkiis y
«la manía
l T . , destructora
)
de un° e
arte y el papel de 1a muJer
· como desencadenante de J
a
en E ltan , por una P ' . tr " papel que resulta ·
catástrofe (La Historia del reflejo perdido), por O ª ' aqu1
determinante como lo es tam bien ., en el tema de Orlando.
.,
En 1o que respec ta a1 deSdoblamiento «por fus10n», ,,tal como se desarrolla
.
en William Wilson, la progresión constante de la ma~ua persecutona resulta
evi·dente. A 1os OJO · s de w.w.I, el dominio que . éste eJercia .sobre
. sus compa-
..
ñeros de academia tenía una excepción: el miedo y el sentim1ento de deb1h-
dad que experimentaba W.W.I ante W:W.TI;_en un prin_dpio, a_quella '.'o_pos_i,-
ción y, sobre todo, impertinente y obstmada mterferenc1a en mis propositos ,
juntamente con el "caprichoso deseo de contradecirme, asombrarme y morti-
ficarme", iban unidos a "cierta inapropiada e intempestiva afectuosidad";
todo lo cual era la razón de que a W.W.I le resultara "imposible odiar" a
W.W.II, comportándose ambos como "compañeros inseparables". Sin embar-
go, en la misma proporción en que la impertinencia de W.W.II decrecía, se
iba incrementando en W.W.I "el más profundo odio hacia él". Lo que resulta-
ba más preocupante para W.W.I era la vinculación de aquellas circunstancias
con el recuerdo de "borrosas visiones de la primera infancia" y "la certidum-
bre de que había estado vinculado con aquel ser en una época muy lejana, en
un momento de un pasado infinitamente remoto" 17 •
Después de comprobar la diferencia en los rasgos físicos de W. W.11,
según se tratase del estado de vigilia o del estado del sueño, W.W.I se vería
st la repentina y misteriosa presencia de w.w.n, en doS momentos
afectado por
d
de ~rrcun an'.:ias ~es: P?mero, cuando estando en el colegio Eton, des-
pues de tres anos de hbertmaJe, en los que arraigaron en él los vicios, a la vez
que aumentaba -dice- "de modo insólito, mi desarrollo corporal (.. ) excitado
hasta la locura por las cartas y la b· · '
b · d'
?11 1s especia. mente blasfematorio",emy naguez,
1 me disponía a proponer un
el segundo d d ,, d ~a-
drr "un copioso a éndice al 1 , . . , cuan o, espues e an .
dad de Oxford wp w 11 argo catálogo de vicios usuales" en la Univers1-
' · • se presenta para d
abusos de W.W.I's. esenmascarar las trampas y los
Entonces es cuando W.WJ se ercata " , ,, ..
misterioso dominio (el de W W IIP) d: que hu1a en vano y de que su
estaba convencido de su "total· d· b . no
.d hab1a hecho mas
,, que empezar" , pero
111
e ad Y desamparo" ante W.W.II quien le
19

sugería In "sum isión a su arbitraria voluntad". Pero una cosa sobre todas
llamó podcrosam0ntc la atención de W. W .1:

que en las múlti ples instancias en que se había cruzado en mi camino en


los últi mos tiempos, sólo lo había hecho para fru strar planes o malograr actos
que, de cump lirse, hubieran culminado en una gran maldad 19 •

La última vez que W.W.11 se cru zó en su camino fue durante el Carnaval


de Roma, en el baile de máscaras, para el cual "la alegre y bellísima esposa
del anciano y caduco Di Brog lio", duque napolitano, le había anunciado cuál
sería su disfraz, para reconocerse durante el baile. Pero, una vez la divisó
entre la multi tud, el "maldito susurro" de W.W.11 le impidió el acceso a la
dama. Después de haber hundido repetidamente su espada en el pecho de
W.W.11 , W.W.l desc ubrió aterrado su propia imagen, herida de muerte, en el
espejo de enfre nte, que le dirigía estas palabras: "En mí existías ... y al matar-
me (.. ) te has asesinado a tí mismo"20 •
El papel de la mujer, en esta narración, parece más reducido que en otras
versiones del Doble; aquí, únicamente aparece al final, si bien es entonces
cuando tiene lugar el encuentro decisivo, cuando ella se muestra dispuesta a
reunirse con W.W.l, en el baile de máscaras, "con una confianza por comple-
to desprovista de escrúpulos" 21• Por otra parte, las sucesivas apariciones de
W .W.II tienen lugar en los momentos de mayor depravación de W.W.I, tiem-
po en que coincidía en su persona el arraigo de los vicios con el incremento de
su desarrollo corporal, lo que parece revestir un aspecto iniciático.
Goliadkin, el protagonista de El Doble, de Dosto'ievski, es el primero de
una serie de personajes que, en la narrativa del novelista ruso, experimentru:i
el desdoblamiento; experiencia que seguirán posteriormente los Versilov, los
Stavrogin y los Ivan Karamazov. En la novela de Dosto'ievski, Goliadkin I -la
primera encarnación de Goliadkin no sólo va a sufrir el dominio y la persecu-
ción de Goliadkin 11 -la segunda encamación de Goliadkin-, sino que va a ver
su identidad usurpada y suplantada por Goliadkin 11, como si de dos identida-
des diferentes se tratara. Sin embargo, no se trata de dos identidades sino de
una sola: "Su amigo nocturno no era otro que él mismo, el propio señor
Goliadkin, otro señor Goliadkin, pero absolutamente idéntico a él... En una
palabra, su doble" 22 •
Una vez que Goliadkin se vio rechazado por Klara Olsufievna, «la joven
hechicera» -con cuyo rechazo vio sus ambiciones y sus ilusiones frustradas-,

la mente desquiciada de Goliadkin inventa un doble que vendrá a encamar


paródicamente muchos de sus propios defectos y algunas de sus aspiraciones
20

• , das y de paso a coseChar algunos de los triunfos . que a él le s


mean.esa .'
negados. El impostor, en suma, da vida imaginaria
á a otro impostor,
d t . 1 23 con el que
00
trata inútilmente de reconci.1iarse
. Y que acabar por es ruu e .

El cambio se estaba produciendo en él. Como exclaman~ Orlando, aJ


percatarse de su transfonnac1·6n, G0 11·ªdkin se pregunta
. . tamb1en "·l Qu,e rne
pasa. . 0 espues e
?" , d haber salido del salón de halle, leJos ya de Klara, había
sentido que recobraba su libertad". , ,,
El convencimiento de que "algo maligno le sobrevendna y de que se
estaba tramando una conjura contra él, se iba acrecentando en la misma
proporción en que se intensificaba en su vida la pr~,sencia de Goliadkin n,
cuyo parecido con el de Goliadkin I era como el de los . mellizos que se lJarecen
como dos gotas de agua, hasta el extremo de que es llnpoSible chstmguirlas",
puesto que no sólo por sus rasgos físicos sino también por su indwnentaria eran
idénticos". Como Orlando y como David, también él había deseado ser poeta.
Sin embargo, habría de ser Goliadkin II quien compondría los versos que
Goliadkin I no había sido capaz de componer"'. Asimismo, como hiciera
W.W.I, Goliadkin I acudió también de noche, para escudriñar de cerca la cara
de Goliadkin U y experimentó lo mismo que el personaje de Poe: "Una
parodia!"". Como en el caso de los gemelos (Goiiadkin I acabó aceptando
que pasaban por ser gemelos), aquí también el uno era "frívolo, ruin, un gra.
nuja (. .. ), un pelótillero, un lameculos", y el otro "honrado, virituoso, tierno,
clemente, consagrado a su trabajo'"'. Lo malo era que los confundían y toma-
ban siempre al uno por el otro. Goiiadlán U ocupaba ante los demás y en la
sociedad la consideración y los puestos que había merecido Goliadkin l. Al
igual que ocurriría con W.W. II, Goiiadkin U también aparecía de repente, en
los momentos decisivos, cambiando la opinión de los demás como por arte de
nunca Para un
magia.tiene su doble"
criado 29.Petrushka, así como para el cochero, "el hombre bueno

En un momento dado (quizá como un reflejo de los propios deseos de


G.I), G.II se siente atraído hacia G.I, cuya ayuda solicita y ante quien se
confiesa culpable. En compañía de G.I!, G.I se sentía seguro de sí mismo,
feltz y convenc1d~ de que, entre los dos, vencerían a sus enemigos • Sin em·
30
barg?, una vez s1ru_ados en sus puestos de trabajo y ante los ojos de los
demas, el enfrentamiento entre ambos se PfOduciría de inmediato.
Ah~t:t, bien, para G.I, el instrumento del qÚe se servían quienes tramaban
su perdic1on era la alemana, Karo!ina Ivanovna, "la muy bruja": "es en la madri·
guera de esa de~table alemana donde se esconde toda esa fuerza maligna"" ..,
Para Gohadkin 1, el verdadero responsable de todos los males era G.ll' ·
Poco a poco Goliadkin I se irá percatando del engaño y de la doblez de G.II.
21

La llegada de la declaración de amor de Klara coincide con la despedida de


su criado Petrushka, que pasa al servicio de Karolina Ivanovna. Sin embargo,
al final quedará por descifrar un gran interrogante: la carta y la cita de Klara
¿obedecían a un sentimiento sincero o eran una trampa urdida por parte de la
alemana, por parte de Goliadkin II o, quizá, por parte de la propia Klara? Y,
en resumidas cuentas, ¿qué relación existía entre el Doble y la Mujer?
El título de la obra de Maupassant, Le Horla (el que está fuera: fuera de
ahí, fuera de mí) alude evidentemente al doble. Aquí, el convencimiento de la
presencia del doble (es sabido cuánto obsesionaba la existencia del doble, en
la vida real, a Maupassant) genera en el personaje el miedo, el sentimiento de
la amenaza de la muerte, que se acrecienta de noche, que conduce a la locura
y, finalmente, al suicidio.
El narrador está convencido de que en cada hombre hay dos seres: uno, el / /
visiQ~e, y otro, el invisible que se erige en dominador del primero. El narrador /
siente la presencia de su doble a su lado, "mirándome, penetrándome, domi-
nándome( ...) ya no tengo ninguna fuerza sobre mí"33 •
La influencia de la mujer se produce en esta obra a través de la historia de
la hipnosis contada por Mme. Sablé, la prima del narrador. Desde ese mo-
mento, él se convertirá en un autómata del Horla, del Otro, de su Doble, el
hermano nocturno que lo acecha como su enemigo. Mucho más fuerte que el
Yo, el Horla se convierte en el alma del narrador y hace del Yo «su cosa». Al
pasar ante el espejo y no contemplar en él su imagen se percata de que es la
señal inequívoca (como en obras anteriores) de que su sombra se ha converti-
do en ser autónomo e invisible (la idea de que el alma es la sombra del
cuerpo no es de Jung; ya aparece en el Capítulo XXIII de La Ilíada y .en el
~" Cap~ XX de la Odisea).
A diferencia de lo que ocurre en otras versiones, lo que conduce aquí al
suicidio del personaje no es el homicidio del Doble, sino el miedo de que ese /
homicidio haya sido frustrado y, de que el Doble siga al acecho. Pero, en
cualquier caso, parece claro que la motivación del suicidio está en la acción
tendente al homicidio del Doble.
El desdoblamiento por «fisión» tiene lugar cuando se produce la escisión
de lo que era un solo individuo, resultando en lo sucesivo dos encarnaciones
(la antigua y la nueva). Así ocurre en los relatos La nariz, de Gogol, y La
sombra, de Andersen.
En la narración del autor ruso, el barbero Yvan Yakovlevich atribuye a
los poderes del demonio el hecho de que se encuentre una nariz en el interior
del panecillo. Fue el asesor Kovaliov quien se p_e;cató de q~e le _faltaba la
nariz, pero su asombro fue mayor cuando reconoc1? a su propia n~z conver~
tida en un caballero que poseía el rango de ConseJero de Estado. Vd. es m1
22

. "Yo soy yo", replicó el interpela-


.
propia n ariz" , dijo Kovaliov al ConseJero.
, Kovaliov creta , que "era una jugarreta h. del
O
d La nariz no lo reconocia. d Sra. Alexandra Podtoc ma, que
o. d venganza e 1a 'l h
demonio" o se trataba e una 1 En todo caso, para e no abía
b · para desfigurar º· . 34
habría pagado a una ruJa . . -la madre de la novia .
1d momo o la muJer , .. , d
otra posibilidad: o e e b"10 de los países fríos v1v10 en uno e
En la narración de Ande~sen'. el sa también para él "cosa de magia":
,. penenc1a que era •
los países cahdos una ex , .0, entre las flores resplandecientes
fr t su balcon aparec1
en el piso situado
, · encantadora
eª " una
' es belta ' atractiva doncella, que parecía
y bajo una mus1ca
1 d en,,3s A la manana ' _ . •ente , el sabio observó que, en pleno
s1gm
también respquedado
sol se había an ecersm. · sombra (de noc he, mientras
. él se hallaba senta_do en su
' h b'1 introducido en el piso de enfrente).
balcón, su sombra se
Después de muchos ª ªanos,
_ regresado a su país ' llamaron
. a la puerta del
sabio· era su antigua
. som bra, conv ertida en un distingmdo caballero, que le
decía; "me ha entrado cierto deseo de volver a verle, antes de que Vd. muera
-porque Vd. ha de monr · "36 • , ( ¡
La sombra descubrió al sabio los secretos de la Poesia e11a .era a ~ue
había vivido en la casa de enfrente). Al final, la som~ra y su a~tiguo senor
volverían a unirse, pero ahora "la sombra hacía de senor y el senor de som-
bra"". La entrada en escena de Su Alteza Real, la Princesa, que se ~namora
de la sombra desencadena el final de la historia: las salvas de los canonazos
que anuncian la noche de bodas entre la Princesa y la Sombra son, a la vez, el
doblar a muertos para el sabio.
Por lo que respecta al desdoblamiento por «metamorfosis», hemos escogí- ·
do, para su ilustración, la obra de Stevenson, El Dr. Jekill y Mr. Hyde y El re-
trato de Dorian Gray, de Osear Wilde.
1 En la obra de Stevenson, hay dos formas humanas reversibles, puesto que
se produce el paso de una a la otra. La segunda fonna, Mr. Hyde, es califica-
da como "un ser diabólico, espíritu malvado, que llevaba la firma de Satanás
en el rostro", quien además tenía poder sobre la primera forma -el Dr.
Jekyll". La diferencia en el aspecto físico era, sin embargo, notable: el Dr.
Jekyll era alto y Mr. Hyde era "enano", "mucho más bajo, delgado y joven
que Henry JekyU"; el traje del Dr. Jekyll le quedaba ancho al adoptar la
segunda forma. En el plano moral, el primero era la mezcla del bien y del
mal, mientras que el segundo era sólo el maP9•
El Dr. Jekyll se percató de sus dos naturalezas: "las dos naturalezas que
co~tenía mi conciencia podía decirse que eran a la vez mías porque yo era
radicalmente las dos (... ) Era una maldición para ta humanidad que esas dos
ramas opuestas estuviesen unidas( .. ) que esos dos gemelos enemigos lucha-
ran sin descanso. ¿Cómo, pues, podrían disociarse?". El Dr. Jekyll se fabrica
23

una pócima capaz de privar a sus instintos más bajos de su supremacía. Pero
"ese otro -dice- también era yo( .. ) mi segundo yo"4º.
. Llegado un momento, el individuo se planteó la elección entre las dos
formas: se decidió por la primera; pero ya sea porque hubiese elegido con
reservas, ya sea porque la segunda fuese más fuerte , a medida que las fuerzas
del Dr. Jekyll se debilitaban, crecía en él "el horror de mi otro yo". Al final,
aparece "el destino fatal que se cierne sobre nosotros"45, que transforma al
Dr. Jekyll de manera definitiva.
En este caso, la aparición del doble es atribuido al "fantasma de un anti-
guo pecado", a "alguna vergüenza oculta" -es decir, al ánimo de ocultar esta
vergüenza. Según confesión del mismo Dr. Jekyll, habría sido la "desmesura"
la causa de su metamorfosis: "fue la exageración de mis aspiraciones y no la
magnitud de mis faltas lo que me hizo como era y separó en mi interior, más
de lo que es común en la mayoría, las dos provincias del bien y del mal, que
componen la doble naturaleza del hombre"42•
El retrato de Dorian Gray, que contemplamos aquí bajo el apartado de la
metamorfosis, podría igualmente haberse contemplado bajo la modalidad de
la fusión, puesto que existe la fusión entre el modelo humano y el retrato
(entidad no humana); pero no es menos cierto que se produce una meta-
morfosis tanto en el modelo como en el cuadro, si bien mientras el cambio
producido en Dorian es de índole moral, el que tiene lugar en el cuadro sólo
puede ser físico : la degradación física que debía haberse operado en Dorian
queda reflejada en el cuadro, reflejo que expresa la degradación moral del
modelo.
Dorian Gray sufriría, a lo largo de su vida, la influencia de Henry, pero
"influir sobre una persona es transmitirle nuestra propia alma"43 • A medida
que esta influencia se acentúa, se van plasmando los rasgos de una creciente
fealdad en el cuadro, de manera que "el verdadero Dorian era el del retrato";
éste sería "el emblema de su conciencia" y el más mágico de los espejos:
como le había revelado su cuerpo, en adelante, le descubriría su alma, por-
que, para él, "el retrato tiene vida propia"44 •
Por influencia de Henry, Dorian sintió el deseo de ser y parecer siempre
joven -"cuando empiece a envejecer, me mataré", se había dicho45•
Según decía su amigo Henry, Do~an G~a~ cometió ,?ºs falt~s importantes
en su vida: una, enamorarse de la artista, Sibila Vane: las muJeres represen-
tan el triunfo de la rriateria sobre el cerebro, al igual que los hombres repre-
sentan el triunfo del cerebro sobre la moral"; la otra, es la de haber "querido
t t " a Lord Henry: "Sí, Dorian, me querrá usted siempre. Yo represento
anousted todos los pecados que usted nunca se ha atrev1.do a cometer" 46 .
para
24

Nuevamente encontramos, como causa de la aparición del doble, la supre.


macía de la cara oculta sobre la cara desvelada. .
Si ara el Dr. Jekyll cada hombre era, a la vez, _el bien y e! mal, Para
. PG a "cada uno de nosotros lleva dentro el Cielo y el Infierno", y el
Donan r y, • ,, , d ' 1 ·
personaje del cuadro "tiene ojos de demomo; segu~ . ecia e propio Pintor
del cuadro, al verlo transformado años despues. La umca prueba de la exis-
tencia del mal (de la vejez y de la fealdad, en e~t~ caso), P_ara D. ~ray, era su
conciencia, es decir, el retrato; la solución era facil: bastana destrurrlo; lo que
olvidó, por un momento Dorian Gray, era que él_ Y_ e! ~~adro eran uno solo: el
homicidio se convertía, de esta manera, en un smcid10 •
A través de esta aproximación al tema del Doble, más que sacar unas con-
clusiones determinadas, nuestro porpósito era el de ofrecer un punto de Parti-
da que pudiera resultar útil para futuras investigaciones; para ellas quedan
toda una serie de interrogantes, proyectados sobre un vasto campo interdis-
ciplinar, pero que afectan a un tema que reaparece de modo persistente en los
textos literarios y que siguen esperando respuesta: ¿quién es ese Doble que
ocupa un espacio tan extenso en el campo de la literatura occidental? ¿qué
papel desempeña y qué significa? Ese Doble procedente del exterior (aparen-
temente, de la no-conciencia), y que está vinculado al dios o al gemelo de
origen divino, ¿tiene una complicidad con Eva, frente al hombre, frente a
Adán, como en el caso del «paraíso perdido»? ¿Cuál es la relación de ese
Doble con los poderes ocultos del hombre, tanto si se trata de poderes benéfi-
cos como si son poderes malignos? ¿Cuál es la relación existente entre Doble.
Y disfraz Y la de ambos con el engaño y con el descubrimiento de la verdad?
Y en e~ caso concr~to del disfraz, el disfraz escogido por el personaje, entre
?tros_ disfraces posibles, ¿será, acaso, el espejo de su verdadera y auténtica
identidad?

Notas

1. Sobre el valor del Doble como res . . ,


la Muerte en las civilizaciones anf p .encia Y ausencia, asi como sobre el papel de
Pensée chez les Grecs Ed Ma iguaLs, vDz~. los libros de Jean-Pierre Vemant, Mythe et
' · spero a ecouvert 1965 (3 ,
La Mort, les morts dans les soc,·e't' . e, e. ed. augmentée, 1985) Y
. es anczennes en 11 b . .
Cambndge University Press Ed d 1 M . ' co a oration avec Gherardo Gno11,
2. Editorial "Sfuggente Dop~i:.' ª ~i~n d~s Sci~nces de l ' homme, 1982.
Quaderni di psiche, N. 3. Como, 1990:~. oppzo. Pszcanalisi del compagno segreto.
9
3. M. Valkarenghi, "Il Doppio e l'O · ,,
4. Op. cit., p. 18. mbra ' en op. cit. , p. 13.
5 V Loriga "Il ¡· ·
. . ' n·
imite e la sua rottura . . .
. ivagaz1om sul Doppio", en op. cit. , p. 46.
25

6. Vid. M. Vílchez, El engaño en el teatro griego. Planeta, 1976; El Enga,10 en la


Acción Y el Pensamiento de la Tragedia griega. Tom. I y II. Univ. Complutense de
Madrid, 1971.
7. J. Perrot, Mythe et littérature. PUF, 1976, pp. 7-8.
8. Op. cit. , p. 16.
9. L. Dolezel, " Le triangle du double. Un champ thématique", en Revue Poétique.
N. 64, Nov, 1985, Seuil, pp. 463-472.
10. Op. cit. , pp. 464 y 466-67.
11. Op. cit. , p. 469.
12. Op. cit. , p. 467.
13. Vid. op. cit., pp. 468-69.
14. Vid. O. Rank, Don Juan et Le Double, Payot, 1973 (l ª Ed. Denoel, 1932), pp.
20-23 (El Doble apareció en 1914 y El Personaje de Don Juan, en 1922).
15. Jean-Paul Richter, Cuentos fantásticos, II, Cap. m.
16. O. Rank, loe. cit.
17. E.A. Poe, William Wilson , en Cuentos 11, Alianza Editorial, S.A. Madrid,
1970, pp. 57-61.
18. Op. cit. , pp. 63-65.
19. Op. cit. , p. 70.
20. Op. cit., pp. 71-73.
21. Op. cit., p. 72 •
22. F.M. Dostoyevski, El Doble, Alianza Editorial, S.A. Madrid, 1985, p. 65.
23. J. López Morilla, "Introducción" a El Doble, op. cit., p. 9.
24. F.M. Dostoyevski, op. cit., pp. 56 y 60.
25. Op. cit., pp. 63, 67, 73 y 78. Vid. la comparación de los dos gemelos con las
dos gotas de agua, desde Plauto hasta Shakespeare.
26. Op. cit., pp. 44 y 86.
27. Vid. E.A. Poe, op. cit., pp. 62-63 y F.M. Dostoyevski, op. cit., p. 90.
28. F.M. Dostoyevski, op. cit., pp. 109-110.
29. Op. cit. , pp. 120 y 130.
30. Op. cit., pp. 83-85 y 86-87.
31. Op. cit., pp. 132, 136 y 167.
32. Op. cit., p. 137. .
33. G. de Maupassant, Le Horla, Gallimard, 1986, p. 44.
34. Vid. N.V.Gógol, La Nariz, en La Avenida del Nevá ... Anaya, 1989, pp. 57, 64

Y 7235.
. H. Ch. Andersen, La Sombra y otros cuentos. Alianza Ed1tonal,
· . 1986 , p. 33 .
36. Op. cit., p. 35.
37. Op. cit., p. 39. .
38. Vid. R.L. Stevenson, El Dr. Jekyll y Mr. Hyde, Alianza Editonal, 1988, pp. 21 ,
23 y 29.
39. Op. cit. , pp. 105-106.
40. Op. cit., pp. 101-102, 105 y 111.
41. Op. cit., pp. 122 y 125.