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¡VOY A COMEDTE!

Voy a comeDte (Por: Jean-Marc Derouen/ Laure du Fay)

En el bosque, entre los abetos, había un lobo...


¡Un enorme, y malvado lobo!
Estaba hambriento...Muy hambriento…
Pero que muy muy muy hambriento...
Y esperaba al acecho...
Esperaba que ante él pasase
un buen plato de carne fresca.

Una mañana, por el camino, apareció un conejo.


Un conejito blanco, tierno, bien relleno, sonrosadito,
un conejito blanco que iba tan contento,
camino del mercado ecológico,
a comprarse 3 kilos de zanahorias frescas.

El lobo dio un gran salto y grito: " aHHHahhhhhHHHH!


¡Voy a comeDte, conejito blanco!
¡Voy a comedte ahoDa miDmo!"
-¡Espera...enorme y malvado lobo, espera!
¡Puedes repetir lo que has dicho?
-Si, clado. He dicho: ¡Voy a comedte, conejito
blanco! ¡Voy a comedte ahoda midmo!
el conejito dle dijo-¡OOOOOoooooooh!
Me da la impresión de que tienes
un pelo en la lengua.
Y que debe de ser muy molesto...
venga, enorme y malvado lobo,
abre la boca para que pueda ver si..
-¡aaAAAH!
-Asi no. ¡Abrela bien grande que así no veo nada!
-AAAAAAAAaaaAAAHHH!
-En efecto.
Tenía razón
Tienes un pelo en la lengua.
¡Y bien largo!
¡Qué digo largo?
¡ Larguísimo!
- No te muevas, enorme y malvado lobo!
Quédate así. Voy a buscar unas pinzas de depilar
y vuelvo enseguida para quitártelo.
Pero sobretodo ¡NO TE MUEVAS!
-¡Vale, peo ate pdiiiisa!
-¿Cómo? ¿Qué dices?
_Digo que:vale peo pod favod... ate pdisa.
No uedo estad ycho tiempo...azi.

El lobo espero
1 hora
2 horas...
...3 horas,
cuando de repente apareció
por el camino un conejito rojo.
"Voy a comeDte conejito dojo!!
¡Voy a comDte ahoda midmo!"

-¡Mirale!, no tienes ni idea! ni la más remota idea, enorme y


malvado lobo!
¡Si quieres comer un conejo no puedes hacerlo así!
Para cazarme primero tienes que esconderte
detrás de un árbol, y que yo no te vea, que no te oiga...
¡Y encima tienes un pelo en la lengua!
-Venga, inténtalo de nuevo:
Escóndete detrás de ese árbol, yo me voy y hago
como si no te hubiera visto, y en cuanto me oigas llegar...
¡zas!, sales de tu escondite,
saltas sobre mi y me atrapas. ¿Vale?

-¡vale!
oye, muy amable de tu padte.
Muy amable.
Edes un cenejito dojo encantadod.
El lobo se escondió detrás de un gran abeto y esperó.
Tenía hambre, mucha hambre, cada vez mas hambre.
Se podría decir que tenía mas hambre que un lobo.

El lobo esperó...
1 hora,
2 horas,
3 horas,
cuando de repente ¡oyó un ruido!
El lobo pensó:
"Voy a hacer exactamente lo
que me ha dicho el conejito rojo"

Salió de su escondite y saltó


como una fiera sobre el conejito con la boca abierta de par en par.
Salvo que el conejito,
aunque era rojo, en efecto,
no era tan pequeño al contrario,
era grande, muy grande,
¡Pero que muy muy GRANDE!
¡Era enooOOOOooorme!
¡Y no le gustaba nada que le
mordieran el trasero!

-¡Oh, perdón señod odo paddo!


¿Me he equivocado!
¡Le he confundido con un conejito dojo!
¡Un lindo conejito dojo!

-¿Cómo? ¿yo?
¡un lindo conejito rojo?
¿Tú estás mal de la cocorota?
¡Como te pille te vas a enterar...!

El lobo corrió, y corrió,


y corrió a toda velocidad.
Corrió como un loco perseguido por el oso feroz.
Tán rápido corrió que
¡Plum!
¡PATAPLAF!

¡Su alocada carrera acabó delante de un enorme roble


que casualmente estaba allí,
justo en medio de su camino!

¡Cuando volvió en si, se dio cuenta de que


había perdido todos los dientes!
¡Si, si, todos los dientes!

Así que, ¡Atención!


Vosotoros que estáis leyendo este cuento:
Si alguna vez vais de paseo por el bosque, lo mas
probable es que os encontréis con el malvado lobo
¡Qué si aún existe?
Claro que si.
¿Cómo no va a existir?
Pero vosotros tranquilos, no pasa nada,
ya que desde aquel día el enorme y
malvado lobo se ha hecho:
¡Vegetadiano!

La historia comienza en un bosque, que como muchos otros, esconde entre


sus árboles a un enorme lobo hambriento que espera al acecho a que pase
un buen plato de carne fresca...
Una mañana apareció un conejo, un conejito blanco, tierno, bien relleno,
sonrosadito, un conejito blanco que iba tan contento camino del mercado
ecológico, a comprarse 3 kilos de zanahorias frescas. Cuando de repente el
lobo dio un gran salto y gritó: "¡AHHHHHHHH! ¡VOY A COMEDTE AHODA
MIDMO CONEJITO BLANCO!

Para la sorpresa del malvado lobo el conejito no saldrá corriendo sino que le
pide que le repita lo que ha dicho "¿QUÉ HAS DICHO LOBO? ¿VOY A
COMEDTE?". Entonces el conejo, sin temor alguno, abrirá la boca del lobo
para comprobar qué es lo que puede estar provocando que no hable bien y
tirando de su lengua hayará la solución... ¡tiene un pelo larguísimo en su
lengua! Y así, el conejo saldrá corriendo, evitando ser devorado por este
¿malvado? lobo.
La historia continúa con otros personajes que irán apareciendo por el
bosque y que utilizarán su astucia para evitar ser devorados por el lobo,
como el conejito rojo.... Y cuando ya parece que la historia va a continuar
del mismo modo, de repente la misma da un giro cuando vuelve a aparecer
en escena el conejito blanco... ¿traerá la solución para ayudar al lobo con su
problema?

Como podemos ver, ésta podría parecer la típica historia del lobo malo que
es escarmentado por los inocentes animalitos, pero descubrimos que no es
así en absoluto. Nos encontramos ante una divertidísima historia en el que
el texto cuya frase ¡VOY A COMEDTEEEE! hará las delicias de los más
pequeños una y otra vez. Un original texto, acompañado de unas no menos
originales y atractivas ilustraciones, con una tipografía que recuerda un
poco a los dibujos animados.

Y ahora pensando... ¿no sería divertido ver a los niños y niñas


representando esta historia en el teatro? Yo ya estoy dándole vueltas para el
próximo curso...

Texto: Jean-Marc Derouen. Ilustraciones: Laure du Faÿ. Editorial: Kókinos.

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