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¿FIacia qué ..Nuevo Orden Mundial


de la Informaciónrr?"

Armand Mattelart

Labanalidad del título de esta conferencia inaugural no es sino aparen


te. Primero, la expresión está entre comillas. Indica que no es mía. Se..
gundo, fue acuñada en 1995 por el grupo de los países más industrializ,:r-.
dos (GZ) reunidos por prim era vez alrededor del tema de la ..sociedad
global de la información". Ilusra cómo, en el último cuarro del siglo xx,
la reivindicación de un ..Nuevo orden' ha pasado del campo de los mo-
vimientos de protesta que denunciaban el intercambio desigual (recuér-
dense la década de D7A con el ..Nuevo Orden de la Informacióny de la
Comunicación" o Nomic por parte del Movimiento de los Países No
Alineados) hacia el feudo de los dueños del mundo.
Este Primer Congreso Iberoamericano de Comunicación celebrado
en Sevilla está planteado bajo el tema del futuro. El horizonte de lo po-
sible que el proyecto neoliberal de remodelamiento planetario nos pro-
Pone es precisamente la ..sociedad global de la informaciónr. ¿Cúnlct
son sus Presupuestos geopolíticos? ¿Qué otro modelo posible se
¡ructle
ProPoner desde otra visión del mundo? Por suerte,la acumulacirin clc

'r' Conferencia inaugural del Primer Congreso Iberoamericano de Comunicacirirr, cn l,r


Universidad de Sevilla (España), enmarzo de 2004.

lfJ,']
tlcbirtcs (luc sc hirrl rc:rliz,ackr clcsc{c quc sc gcstó cstc proyccto de ..socie- tal corno usacto p¿1ra clcsigrrar l¿ trucv;r stlcicclrtcl (lrtc s('stt[)()tt('.lclrc
c.s
tl:rcl global dc la información" nos facilita la tarea de contestar a estas suceder a la sociedad industrial, señalando los cfcctos clc sclrtitlt, rro cort
prcguntas. Estos debates nos ayudan a visualizar el contraste que existe trolados que nutren la confusión entre este últimtl y los cot'tcctrrtos clc ctr
cntrc las visiones del mundo que legitiman los proyectos de implanm- nocimiento o de saber. La información es un asunto c{c ilrgcrricros ilt{or-
ci<in de las nuevas tecnologías de comunicación y de información en el máticos. Su problenla consiste en encontrar la codificaci(rn lnás cfic:rz.
escenario llamado global. (en velocidad y coste) para transrnitir un mensaje telegráfico clc un crrri-
sor aun destinatario. Lo único que importa es el canal. La produccicin
del sentido no está incluida en el programa.Lainformación está scpara-
La necesaria crítica de la lengua instrumental da de la cultura y de la memoria. ..Corre tras lo actual>>, colno decía cl
historiador F'ernand Braudel. La forma de temporalidad que implica
La noción de ..sociedad de la información" entra en la lengua administra- contrasra con el tiempo de elaboración del saber. El esquema mecánico
tiva con la primera crisis del petróleo. A principios de la década de 1970, del proceso de comunicación es consustancial con la representación li-
la "informatización>> se convierte para las potencias industriales en una neal del progreso. La innovación se difunde desde arriba hacia abaio,
herramienta oficial de salida dela crisis. Crisis doble: de un modelo de descle el centro hacia las periferias.
crecimiento y de ..gobernabilidad de las democracias occidentales", se- El enclausrramienro en la visión tecnicista de los cambios tecnológi-
gún el diagnóstico emitido en 1975 por la famosa Comisión trilateral, Es- cos dificulta el entendimiento de los avances culturales inherentes al ca-
tado-mayor informal de los países de la tríada (Europa occidental, Japón rácter estructurante de la información, entendida ésta como nuevo <<re-
y América del Norte). La creencia en la virrud terapéutica de las tecnolo- curso intelectual' o nuevo "capital cognitivo", luego de introducirse en
gías de la información y de sus redes inspiró políticas de reindu stríaliza- todos los sectores de la vida. Esta perspectiva instrumental explica en la
ción no solo en los gobiernos nacionales, sino también en el plano de las prácrícacómo hoy en día la Organización Mundial del Comercio (ovc)
instituciones internacionales. Es así como, en la segunda mitad de la dé- puede clasificar la ..cultura)> en la nomenclatura de los ..servicios" y rei-
cada de 1.97A, empiezan a implementarse programas de investigación y de vindicar prerrogativas al respecto y por qué un organismo técnico de las
acción en la ocDE (Organización de Cooperación y Desarrollo Econó- Naciones Unidas como la Unión Internacional de Telecomunicaciones
mico) y en la Comunidad Europea. Asimismo, el desencadenamiento de puede ser promovido como anfirión de una cumbre sobre la "sociedacl
los procesos de desregulación de la industria audiovisual y de telecomu- de la información', y sus redes multidimensionales, incluyendo los me-
nicaciones en Estados Unidos en los años ochenta repercutió directa- dios y las industrias culturales. Permite también detectar las razones por
mente en el resto de los países industriales, acelerando una liberalización las cuales la ..sociedad de la información", en tanto paradigma del futu-
de las redes que fijó el marco de referencia en el campo de la información. ro posrindustrial, se ha encontrado asociada, desde la década de 1950, rr
En el curso del último decenio, la noción de ..sociedad de la informa- la tesis de los fines o crepúsculos: fin de las ideologías, de lo político crr
ción" ha adquirido un carácter de evidencia en las representaciones co- provecho del managenxent, fin de los intelectuales contestatarios cll llc
lectivas, y a pesar de que los asincronismos han marcado la populariza- neficio del ascenso irresistible de los intelecruales "positivos", oricllt:t
ción de dicha problemática,los países menos desarrollados la han ido dos hacia la toma de decisiones.
incorporando paulatinamente. Ahora bien, la historia de dicha denomi- La propia LJnesco, después de haber privilegiado mucho ticrtrpo cl
nación esta cargada de ambigüedades. Es lo que he tratado de demostrar término ..sociedad de la informaciónrr, tiende ahora a sustituirlo -pot'l.t
al situar su dimensión geopolítica y al ubicar su genealogía, de larga du- menos en sus textos, ya que sigue albergando una "División clc, l,r sot'it'
ración, en Historia de la sociedad de la iffirmación (2002). dad de la informaciénrr- por la idea de ..sociedades del sabcr" o .tlt'l t'tr
Hace ya mucho tiempo que toda una tradición de pensamiento críti- nocimientorr. Así se hace posible tejer un vínculo orgánico crtttrc t'l lt'lll,l
co desveló los presupuestos ideológicos del concepto de ..información', de las nuevas tecnologías y el de la ..diversidad cultural", pttcslrt t'sl ¡t ttl

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titttir ¿r l¡t ot'rlcrl tlcl tlí:r por c[ proyecto de elaboración, en el horizonte de Proyectos contrastados: las lecciones de una cullrbrc
2005, tlc urra ..Convcnción internacional parala preservación de la diver-
cultural". Proyecto aprobado por unanimidad, menos siete votos,
siclacl Convertida en principio operacional, la socicclacl c{c la irrforrtl:r,:itirt lltr
cntrc cllos el de Estados Unidos y los Países Bajos, al término de la Con- adquiere su sentido sino en una configuración geopolítica. [.a ¡rrirttcrrt
fcrencia general de la institución de octubre de 2003. La noción unívoca fase de la ..Cumbre mundial de la sociedad de la inforrnaciírnr, qttc s('
de "sociedad global de la información" se desvanece ante la multiplici- desarrolló en diciembre de 2AA3 en Gineb ra bajo los auspicios clc l¿r
dad de los modos de apropiación social de los artefactos de la comunica- Unión Internacional de las Telecomunicaciones (urr), ha cristalizircltr
ción, los cuales traducen la singularidad de las historias, de las lenguas y muchos de estos envites geopolíticos. El objetivo de la cumbre era bus-
de las culturas. El acercamiento entre sociedades del conocimiento y di- car los medios para colmar las inmensas disparidades de acceso a la in-
versidad cultural indica que la defensa de esta última es también tarea de formación y al saber. No obstante, la llamada ..brecha digital" entre los
los procesos educativos. Las investigaciones que se desarrollan en el países industrializados y los países en desarrollo, así como dentro mistn<r
mundo sobre los experimentos de instauración de las infraestructuras de de cadauna de estas sociedades, es cada vez más acentuada. Asimisrno,
la llamada sociedad de la información atestiguan que, más a\lá de los dis- en esta cumbre se confrontaron ideas, símbolos y visiones del mundo
cursos globalizantes que les acompañan, la formulación de estrategias que ponen en juego valores estéticos, éticos y políticos antagónicos.
hace resurgir, en cada realidad nacional, las especificidades que traducen Proy..tos de sociedad que presuponen arquitecturas y usos muy difc-
configuraciones de actores inscritos en contextos institucionales, cultu- renres de las redes de información y de comunicación a escala planetaria.
de las tec-
rales, industriales y políticos genuinos. ¿Qué vías pueden encontrarse para la implantación social
Faltaría agregar paracompletar este cuadro crítico del léxico de la so- nologías? ¿Con qué actores hacerlo? Tal es el interrogante al cual han
ciedad de la información lo siguiente: no hay rampoco una noción gené- tratado de contestar los diferentes protagonistas de la cumbre y de las
rica de ..saberr'. H^y una pluralidad de saberes como de protagonisras conferencias preparatorias, enc^rgadas de esbozar la orden del día. La
que los producen: los saberes fundamentales o sabios, los saberes aplica- confrontación entre los representantes de los Estados, de los jefes de em-
dos de los expertos y los contraexpertos, los saberes ordinarios surgidos presas o ..interlocutores comerciales" bajo la presidencia de su portavoz,
de las múldples vivencias de la cotidianidad. Uno de los aportes mayo- laCámara Internacional del Comercio, y los responsables de las orgarri-
res de la ruptura epistemológica que, en la década de 1980, ha significa- zaciones no gubernamentales, asociadas por primera vez enuna cumbrc
do el nuevo paradigma del <<retorno al sujeto" en las ciencias humanas y de las Naciones Unidas, alter1la credibilidad de los discursos salvacio-
sociales es precisamente la rehabilitación de los saberes procedentes de nistas sobre la ..revolución de la informaciónr', y ha venido a recordar
las experiencias vividas. De ahora en adelante, este nuevo que la construcción de la llamada sociedad de la información se inscribc
"régimen de
verdad" repercutirá ineludiblemente en las maneras de acercarse a la forzosamenre en un campo de fuerzas políticas de las cuales es difícil
producciót y la circulación de las otras dos fuentes de saberes. Así lo es- abstraerse y que la construcción de los usos sociales de las tecnologías t:s
tán entendiendo, por ejemplo, los nuevos movimientos sociales, los cua- también asunro de los ciudadanos y no solo del determinismo del rrrcr
les proponen <<otra mundializaciín, al definirse como..movimientos de cado y de la técnica.
educación populao, y al buscar nuevas formas de alianzas sociales enrre Las organizaciones no gubernamentales han destacado cotrlo priori
intelectuales y actores de la sociedad civil organizada, dos formas inédi- dades, entre otras cosas: la diversidad de los medios, de las cultu¡'¡ts, tlc
tas de intercambios mutuos de los saberes en todas sus variantes. las lenguas, de la información; la necesidad de acabar con las scgrc'g:tt'i,
nes étnicas, de género o de minusvalía física; el acento sobre la cclr¡c'.tt'i,,tt
y la investigación; el cuestionamiento de las instituciones intct'rt,tt'ittlt,t
les encargadas de la arquitectura de las redes; el cambio dc l,rs rcgl.rs ,lc l.r
propiedad intelectual, etcétera. Premisas que se acomoclarr ttl.tl ,',,rr t'l

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l)l'()yr()t() tlc ..¡¡¡¡cvo ()rclcn rnundial de la información' que busca impo- formación, cstá atrocacla a cncontrar fucrtcs rctit:clle i:ts. l',s lt, t¡ttt' ()('tlt't'c
rrcrsc: crr notrtbrc clc la libertad del consumidor soberano y de la libertad con el estatuto del lcann (Internet Corporatiotr lror Assigrtecl N;tlrrt's ;trltl
clc cx¡rrcsión comercial. Intransigencia de los grandes grupos o conglo- Numbers), que desde Estados Unidos administra las clirccciorrcs tlc lrr
nrcrac{os de la información y de la comunic aci1nreclamando el prp.1 d. ternet a escala rnundial, símbolo del tropismo estadouniclcnsc clc l:r I'ctl
rrrcrrtor y de artífice de las redes
y exigiendo del Estado y de sus políti- de redes. Con este rasero, nada más normal que predicar s[ "prirrci¡'rio tlc:
cas públicas que se limite a generar entornos
"habilitadores' qr. ofr."- neuralidad tecnológica". Es decir, incitar a la cumbre a que se abstcnga
can los incentivos apropiados para la inversiór y liberen la competitivi- de ..pronnover y desarrollar software libre", en contra de los partidarios
dad, lógicas de la censura económica dictada por la concentración de las de la revisión del régimen de la propiedad intelectual. La conectiviclad
indusrias de la cultura y de la comunicación, lógicas de la censura polí- técnica se presenta como el pasaporte hacia la nueva sociedad. Esta ideo-
tica de los regímenes auroritarios, obsesiones por la seguridad de *rog logía de la conectividad se combina con el retorno) en las esferas del po-
con todos estos escollos se topan las propuestas de los representantes de der llamado global, de las concepciones neodifusionistas *de arrib a aba-
las organizaciones no gubernamentales. No se niega qu. el respeto a la jo- de |a producción y distribución del ..conocimiento', en las estrategias
diversidad cultural y lingüística está en el principio áe la sociedad de de construcción de los macrousos de las nuevas tecnologías de la infor-
la información. Pero se hace valer que la promoción de contenidos loca- mación y la comunicación. La retórica de la innovación digital sirve dc
les no debe ..engendrarbarreras no razonables al comerciorr. El mercado coartada para remozar visiones neoimperiales y etnocéntricas de la rees-
creala diversidad de la oferta de productos culturales. Todos son argu- tructuración del orden mundial.
mentos ampliamente expresados en el marco de otras tribunas, ro-o l, La Declaración final de la Cumbre dejó insatisfechos a los represcn-
oMC y el G8, a los que se unen los gobiernos en busca de un proyecto de tantes de la sociedad civil, quienes expresaron su descontento por la for*
..modernizací6nr,. El debate sobre las aplicaciones del cibeiespacio a la ma en que la cumbre tomaba en consideración no solo estas propuestas
vigilancia y el control de los ciudadanos así como la militariiación del sobre la revisión del régimen de la propiedad intelectual, sino el conjun-
espacio satelital no se ha dado. Mientras, inciden cadavez más,bajo ro- to de sus contribuciones. A la vez que seguían participando en las nego-
das las ladtudes, en la esfera pública la propaganda, la manipulación y las ciaciones oficiales, acordaron presentar su propia Declaración cornún
estrategias deliberadas de acondicionamiento de las opiniones públicas. sobre el derecho a la comunicación, en donde se plantea que "la divcrsi-
Si hay algún tema controvertido es el del régimen de la propiedad dad es necesaria en todos los niveles, incluso en el de la disponibilidad t.lc
intelectual. Incluso está en el origen de un nuevo distancia*iento Nor- una gama de fuentes diferentes de información, una diversidad de la prr,'
telSur. Las propuestas de revisión hechas por numerosos gobiernos del piedad de los medios y de los modos de acceso a los medios que ascgttrc
Tercer Mundo, apoyadas por las organizaciones de la sociedad civil, son que los punros de vista de todos los sectores y grupos de la sociedad ¡rttc
sistemáticamente desestimadas. Se aduce que la cuestión corresponde a den hacerse entendert.
otras instancias multilaterales, como la ouc y la OrganízaciónMundial Más allá de las ambigüedades e incoherencias de las conclusioncs (lttt!
de la Propiedad Inrelectual (ouu). Falta mucho para que se cumpla el emanan de este tipo de asambleas, queda en pie una ensefranza ittt¡t,tt
deseo de ver cómo evolucionan las reglas de gesrión de la propie¿a¿ i"- tante: por prim erayez en la historia de las Naciones Unidas, las ttt'g,tttt
telectual, de tal forma que se <.establezca un sistema qrr. r,t .i.rr. el ac- zaciones no gubernamentales fueron convidadas a dar a conocrr stt opr
ceso al saber a los países en vías de desarrollo', expresado por el Progra- nión. Lo que es un índice de cierto reconocimiento de la irru¡rt'i,,lt tlu
ma de Naciones Unidas para el Desarrollo (rNuo) en r,, irrforrn. ,obr. nuevos actores sociales. En sí es ya un gran avance si se recucl'tl¡ ¡tt ¿tt
el desarrollo humano, publicado en 1999. Por lo demás, parece que cual- sencia completa en las reuniones o cumbres del G7 que acunilt'()rt l¿ ti*t
quier tentativa de romper con la unilate ralidad y con la faka de transpa- ción de ..sociedad global de la información". En el G7 precit¡rtl,, ,le I
trt'1tr.

rencia de las instituciones, privadas y públicas, .nrr. cuyas compererr"i6 por ejemplo, solo asistían jefes de Estado y unos cuarenta jt'lct .le etl
figuran aspectos relativos a los mercados abiertos a la sociedad de la in- presas aeroespaciales e informáticas. Pero lo más relevantc c5, pnr trrrt

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l):ll'tc' (lttc, il [)cs:rt'clc lr ltctcrogcnciclad tle sus componentes, han logra- los países del 'l'ercer Munclo, en una pcrspcctiv¿r tlt tlt:.st:ololriz,itciri¡r tlt' l¡t
tltr cxltrcs¿lr.sc c()nro utra sola voz cuando se trató de asentar los princi-
información. Todas estas redes sociales haccn clír su voz, clt los lugitrt s
lritr.s clcl dcrccho a la comunicación. Por otra, el movimiento ro.ifl h" donde se dibuja la arquitectura de la sociedad dc la inforrnaciirn. [.cio.s
ctrrnprobado los límites de esta oferta de participación y, paralelamenre,
de aceptar abusos por los discursos convenidos sobre la brccha cligital,
btrsca rnás que nunca dotarse de sus propios lugares de refle"ióny for-
esras redes han aceptado la invitación a participar en las reunioncs prc-
rnular sus propios programas de acción, como lo prueb a la apertura, en
paratorias de la Cumbre mundial, sin dejar de organizar sus propios
los foros sociales mundiales, de espacios de debate y de prop.r.rt, sobre
seminari osylanzando en noviembre de 20ú una..Campañ.apor los I)e-
las nuevas formas de hegemonía culrural.
rechos de Comunicación en la Sociedad de la Información" (cnls). Tb-
Apoyándose en la logística de las nuevas redes de la militancia y los
das estas iniciativas y demandas son unas de las múldples expresiones de
foros sociales mundiales, continentales o nacionales, el movimiento de la
la nueva filosofía de la acción colectiva sobre la gestión de los bienes co-
altermun díalízacion ha incorporado progresivamenre la controversia so-
munes de la humanidad (la cultura pero también la educación, la salud,
bre el rumbo tecno*informacional en el debate sobre las razones esrruc-
el medio ambiente y el recurso <<agua") según la cual el servicio público,
turales de las disparidades socioeconómicas. La experiencia del Foro So-
la excepción y la diversidad cultural deben prevalecer sobre los mecanis-
cial Mundial de Porto Alegre es muy instructiva alrespecro. En los dos
mos del mercado.
primeros encuentros (2001 y 2QOZ),la proble mática de la comunic aci6n
y de sus tecnologías ha sido tratada de forma dispersa y, por así decirlo,
sin un posicionamiento explícito del movirnienro social. En cambio, en
El deber de memoria
la rcrcera edición del evento, en 2OO3,los medios, la información, la cul-
tura, la diversidad, las nuevas formas de la hegemonía y las alternativas a
Sinteticemos ahora algunos de los retos planteados por el proyecto dc
la mercantilizaciín constituyeron uno de los cinco ejes principales alre-
nuevo orden tecnocomunicacional.
dedor de los cuales se estructuraron las mesas redondas del Fo.o.
La legitimidad nuevamente conquistada del envite comunicacional
1. Cuestionar hoy el léxico de la sociedad de la información siguc
significa un adelanto significativo en el pensamiento del movimiento so-
siendo vn tareaprioritaria. Pero esta labor no es más que un hito en la
cial. Durante largo tiempo, en efecto, el acercamiento instrumental a los
batalla de las palabras en contra de todos los desvíos de su sentido pri-
medios, las redes y la culturaha dificultado la formalizaciónde una re-
migenio y de las manipulaciones que las aíslan de su memoria, como lo
flexión de conjunto sobre su papel en las estrategias de cambio social. De
demuestra el caso del vocablo "mundializaci6n', vástago de la largatra-
más está decir que el reconocimiento reciente del carácter central de la
dición del internacionalismo democrático, expropiado en beneficio dcl
problemática de los modelos de implantación social y de operación de
ultraliberalismo. Una bamlla en contra de los neologismos globalizart-
las tecnologías de comunicación y de información disa mucho de ser
res que, díatras día, se naturalizany fabrican el nuevo sentido comú¡r
efectivo en la mayoría de los componentes de los movimientos, aunque
sin que los ciudadanos hayantenido el tiempo de practicar en su contra
todos manejan con destrezalas nuevas herrarnienms digitales. Estale-
la duda metódica, y de identificar el lugar desde donde hablan sus in-
gitimación debe mucho al trabajo pionero de redes sociales comprome-
r,entores o operadores. Es una baalla en contra de todos los conccpf()s
tidas desde hace varios años en el sector, conlo la Agencia Latinoame-
susceptibles de ser enrolados, recuperados, en un proyecto de rcortlt'
ricana de Información (arar), la \ilorld Association for Christian
namiento del planeta que les desarraiga. En primer lugar, los dc pirrtit'i
Communication (wacc), la Asociación Mundial de los Arresanos de las
pación, sociedad civil, servicio público, interés público, diversiclatl y trt
Radios Comunitarias (Amarc), la red ALER (Asociación Latinoamerica-
dos los términos que constituyen el acervo de la historia polifací'tit'¿t tle
na de Educación Radiofónica) o la agencia Inter Press Service, fundada
las luchas sociales y culturales.
en Roma en la década de 1960, que vincula horizontal y directamenre a

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2. llilo clc Ari¿tlna dc la historia de las tccnologías de la comunica- cluctos culturalcs, a las mccliacior-lcs) il c,ritic,rtr lrt nor:irin rlc irrr¡tcr.i.tlisrrl,,
cion y clc la inforrnación, el discurso mesiánico se ha reciclado gene- cultural y la{ocaIízación sobre los macro-sujctos cn clcsrlrctlro rlc l.t vi
r¿rciírn tras generación sobre una promesa de concordia univers al y de da cotidiana. Se redescubrió la noción granrsciana c{c hcgcrnortírr y l:r
consecución de un nuevo ,rágora,> ateniense. La amnesia es un rasgo muldplicidad de los actores que participan en su construccitirr. l',s cl
constitutivo de los imaginarios sociales de la comunicación. Es consus- cambio de paradigma que analizamos en 1986 Michble Mattclart y y() ('rt
tancial a la escatología contemp oránea de la sociedad global de la infor- Penser les médias lPensar sobre los medios: colrtunicación y crítica x¡c'i¡1,
mación. El úldmo arrcfacto técnico fijala norma y deslegitima los otros Fundaciónpara el Desarrollo de la Función Social de las Comurricrrcio-
medios de expresión. No cortar la proble márica de los usos de las tecno- nes, Madrid, 19871. Mostrábamos cómo se estaba pasando de urr prlr':l-
logías digitales de la memoria de la apropiación social de las tecnologías digma de lo mecánico al paradrsma de lo fluido. Y cómo se transital'ra clc
anteriores (por ejemplo, la radio) pero, a la vez, resraurar la memoria una visión sincopada de lo social, plano contra plano, hacia una visitirr
abigarrada de las múltiples formas de artes y culturas populares, es a lo de lo social en fundido-encadenado, por utilizar una expresión dc lrr
que convidan las exhortaciones y demandas de las organizaciones no gu- profesión cinemato gráfica. De una visión ..por peldaños" (infraestrt¡c-
bernamentales comprometidas en experiencias participativas en todas turalsuperestructura, antes/después, centro /perrferias, por ejemplo),r
las latitud€s, I en especial en América latina. una visión reticular. Anotábamos también de qué forma este cambio dc
Recuperar la memoria es también reapropiarse -aunque se tenga que paradigma, más allá de sus aportes, conllevaba un potencial de ambigiic-
someterl a a una crítica sin concesiones- el amplio legado de los debates dades y ambivalencias. Esta advertencia pasó desapercibida, arrastradlt
y experiencias que han pensado la relación entre democracia, comunica- por el goce y el entusiasmo de la ruptura epistemológica con las teorías
ción e intercambio desigual, problemáticas más que nunca de acrualidad: llamadas pesadas y monolíticas del poder. Es lo que explica que la celc-
las políticas públicas de comunic ación,las políticas culturales y el dere- bración unívoca del retorno al sujeto-receptor y de su poder para deter-
cho a la comunicación. Una de las lecciones que se puede sacar de las minar el sentido de lo que consume haya contribuido al olvido de lo.s
conferencias regionales (por ejemplo, la de Bávaro, República Domini- grandes determinantes financieros y geopolíticos de los nuevos disposi-
cana) o nacionales que han prep arado la cumbre es la vuelta a la superfi- tivos de comunicación y de información. Este tipo de celebración está
cie de las reivindicaciones del ,.derecho a la comunicación" apoyadas en muy cerca del ensalzamiento del soberano consumidor por parte de krs
la década de 1970 por el movimiento de los países no alineados, a favar ideólogos del neoliberalismo. Dichas derivas desembocaron en el ach,r-
de un nuevo orden mundial de la información y de la comunicación, pe- tamiento de la noción de ..resistencia" y, por ende, en el vaciado de la.s
ro que la liberalízación y la privatización salvaje de la economía y de las nuevas problem áticas centradas en la relacién entre cultura(s) y procc-
redes habían alejado de la escena internacional en los dos últimos dece* sos comunicativos. La reconciliación acrítica de gran parte de la clasc in-
nios. Solo la leyenda negratejida alrededor de ese período cuyainfluen- telectual con la cultura de masas ha ido ala par con la pérdida de la rc-
cia paraliza la posibilidad de un inventario crítico del pasado y de sus presentación del medio de comunicación como dispositivo de pocle t',
contradicciones impide que se aprecie en su justo valor este momento como uno de los lugares de fabricación de la opinión. Los acontecirnit'rt
pionero y original de la construcción de la larga memoria de las luchas tos más recientesr I muy especialmente desde el 11 de setierrbrc tlt'
parala democratización de la comunicación. 2001, atestiguan que nunca ha dejado de serlo.
La libertad del consumidor o del usuario no es algo que vicrrc,l,t.l,',
3. Oponer una respuesta a los nuevos mecanismos de la hegemonía como pretende el naturalismo neodarwiniano; se construye a tt'¿rvrls rlt'
cultural implica volver a pensar la brutal asirnetría de los receptores de contrapoderes. Así 1o ha entendido el Foro Social Mundial quc, ur .100l,
los medios frente a las empresas mediáticas. En la década de 1980, el ante la iniciativa de Le Monde Diplomatiqwe,lanzó la idea clcl ( )bst't v.t
pensamiento comunicacional empezó a rehabilitar al sujeto ordinario, a torio Internacional de los Medios (Media lffatch Global). Su ob jct ivo t'r .t
la subjetividad, a la intersubjetividad, al receptor o usuario de los pro- <<emprender todo tipo de acción con vistas a promover y g:lr'.lntiz,u ,'l

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tlcrccho rr lrr irtforrnacitiu de los ciucladanos en todos los países". Dicho rcs institucionalcs dondc cstáll cn ncgoc:i:rcitin. Mostt'lu'cu.irt org.irtir'.ts t'
( )lrsc:rv¿rtorio cstá destinado a multiplicarse a través de Observatorios interdependientes son las diferentes facctas quc ,rckr¡'rtrut l¡ts luclr:rs y
nacionales compuestos en igual proporción por profesionales de la in- reivindicaciones contemporáneas en el campo cultural. I'.rttcrttlct' l,t nc
formación, de todos los tipos de medios; de universitarios e investigado- cesidad de pensarlas a lavez globalmente y cada una en su cs¡'rccif icitl;rtl.
rcs de todas las disciplinas, en particular especialistas de los medios y de Es el caso, por ejemplo, de la llamada <excepción cultural" *cxr:cp-
la información y de los usuarios y los observadores críticos de los me- ción en el sentido de sustraer las indusrias culturales a las rcglas dcl li
dios y asociaciones que les representan. En Francraya se ha fundado el brecambismo*, principio legitimado a fines de 1993 en el cAI"f tr¿s un
Observatorio nacional en septiembre de2003. Su plataforma es elocuen- pulso entre la Unión Europea y Estados Unidos. De hecho, el debate so-
te. Veamos un extracto: ..IJna información libre, completa y exacta es bre la excepción cultural que prefiguraba los clebates sobre la socicdacl
esencial al buen funcionamiento de la democracia. Promotor de una de la información sigue constituyendo un frente esencial en el combatc
"ecología de la información", el Observatorio desea ejercer una respon- por la diversidad cultural y lingüística. El prejuicio según el cual no po-
sabilidad colectiva y constituirse en una fuerza de intervención en nom- día ser sino el feudo de los grandes países industrializados deseosos dc
bre del interés superior de la sociedad y del derecho de los ciudadanos a proteger sus industrias cinematográficas deja poco a poco lugar a un rc-
ser correctamente informados. El observatorio ambiciona ser un lugar conocimiento de la necesidad de defenderla como algo esencial para la
de elaboración de una pedagogía democrática de la apropiación indivi- preservación de la diversidad. Prueba de ello es la conclusión de un in-
dual y colectiva del universo de los medios y de la comunicación". Este forme muy reciente realizado en el marco del Convenio Andrés Bello
tipo de iniciativas no parte de la nada.Trata de federar los múltiples lu- donde participaron varios investigadores latinoamericanos y donde sc
gares y actores que, desde hace años, realizanuna labor de peda gogía crí- elaboran las bases para una política cultural de integración con vistas a
tica de los medios. Su mérito reside en el hecho de ensayar la triple alian- establecer <<un espacio cultural latinoarnericano": ..La excepción cultural
za: usuarios-ciudadanos/investigadores/periodistas. La apuesta de este es una de las batallas más importantes que prontohabrá que librar en l¿r
proyecto inspirado por la filosofía de los nuevos movimientos sociales construcción de ese o cualquier otro espacio culrural. Evidentementc,
como movimientos de educación popular es difícil de lograr ya que rom* Esmdos Unidos va a hacer todo 1o posibl e para que no exista. Pero Amó-
pe con la vieja práctica del intelectual como propietario del sentido que rica latina tiene que hacer valer la excepción cultural respecto a los trata-
tanto ha marcado el pensamiento estructuralista. Este proyecto de ..pe- dos de libre comercio, pues no se pueden someter, sin más, los biencs
rennización de establecimiento permanente, de un lugar propicio a la in- culturales a la pura lógica del mercado". De más está decir que el diag-
tervención constructiva corresponde a una toma de conciencia: la im- nóstico del Convenio Andrés Bello contrasta con las declaraciones hc-
portanciaque están adquiriendo los conglomerados de comunicación en chas por el ex jefe de gobierno español, José María Aznar, de visita a
el ejercicio del poder político y como organización de presión corpora- Washington en enero de 2004, delante de los empresarios, en la sede clc
tiva en todos los lugares de las instituciones internacionales en que se de- la Cámara de Comercio de Estados Unidos: ..La excepción cultural es cl
cide el perfil del tecno-orden mundial exige una militancia y formas de refugio de las culturas en decadencia. Quienes no conocen este problc-
contestación inéditos. ma no tienen nada que temer>>.
Es más que probable que el giro polémico que están dando las Ircg.,
4. Las negociaciones sobre las vías de acceso a la sociedad de la infor- ciaciones se acentúe con el regreso de Esados Unidos al seno rlc l¡r
mación están llamadas a cruzarse más y más en los organismos de la co- IJnesco, decidido en20A2por la Administración de Bush después rlc t¡n.t
munidad internacional con los debates sobre el rol de la(s) cultura(s).L^ ausencia de más de quince años. Uno se acuerda de que la Adnrinistr.r
conciencia se está forjando en los medios críticos respecto a que hay que ción de Reagan había argumentado la excesiva politización dc los rlc'l'.r
desenclavar el debate sobre el proceso de globalización, la cultura y la tes para salir de la organizacióninternacional. Más que nunc¿ l:r ¡tt,si,'i, 'rr
comunicación. Tratar de ubicar los vínculos que ligan los diversos luga- defendida por \fashington ante las cuestiones de cultura, clc cortr.uti..,r

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t'itirr y tle inlornrrtcitirr cs (luc cl clcl-ratc clcbc rcclucirsc a los formatos vi- 'lirrlo lo cual inclica la urgcncia clc sustitttir l:r itlt,¿t tle ( ltlrrtbr'.'' rrrtlrt,li.rl tlt'
14('ntcs crr los organismos técnicos y comerciales. Ia sociedad de la información por la dc "I-staclos gcrter',rlt'.s tlt'l .',,ttt,ti
miento>>, rescatando de paso la bella expresión slc "'Ihct¿s l{crtcr:l,ts' l,llt
5. ¿Qué "sociedades del conocimiento>>? Si uno no quiere revalidar zadapor los revolucionarios franceses de 1789, justo antcs clc cltrc c:ly('
l;rs nritologías redentoras de las tecnologías segregadas por el nuevo ré- se el andguo régimen. Lo que uno puede desear es que la dinámica vcrrll:t
girrren de verdad de la ideología globalista, habrá que volver a interro- estavez dadapor una sociedad civil ampliada, preocupada por inscrt¿rr l,t
garse sobre las mutaciones estructurales en curso en las condiciones de cuestión de la técnica en el porvenir de la democracia.
producción y de circulación de los conocimientos. Así lo atestiguan las
embestidas desreguladoras en contra dela idea de servicio público en
los sistemas de enseñanz a y de investigación. La visión gerencial de la
sociedad ha naturalizado el acercamiento acrítico de los focos de elabo-
raciíny transmisión de los conocimientos al pragmatismo empresarial.
La apropiación por la valorización capitalística de la materia gris y de la
creatividad con fines de integración es uno de los retos mayores del
proyecto ultraliberal cle construcción de la arquitectura reticular global.
La nueva tecnoutopía busca la alianza entre la "imaginación', de los "in-
telectuales" y el "realismo>> de los ..mánagers". Paradójicamente, este
lenguaje maniqueo deja ver los prejuicios del antiintelectualismo que la
nutre.
IJna concepción instrumental del saber está progresando y hace que
se pierda de vista que la tarea de la universidad es proporcionar al estu-
diante una enseianza que le dé la posibilidad de forjarse su autonomía
intelectual. El positivismo gerencial es alérgico a todo distanciamiento, a
la puesta en duda del sentido>>. De ahí la aversión por las ..teorías,
"buen
y la alergia aIa reflexividad, asimilada a <teoricismos". Al no contrarres-
tar las tendencias que apuestan a la ,rprofesionalizaciónr, a la trans-
misión de habilidades técnicas, al escamotear la cuestión de la "profesio-
nalidad" como inserción en la sociedad no solo como profesional sino
como ciudadano, se corre el riesgo de no poder aprovechar el potencial
virtual de ese fabuloso arsenal de tecnologías nuevas y de orientar los
usos sociales de las herramientas de las futuras sociedades del saber ha-
cia los mismos callejones sin salida de la sociedad industrial. En una pa-
labra, uno se arriesga a quedar corto de "imaginación sociológicarr. Lo
preocupante e incluso escandaloso desde el punto de vista ético es que la
zanja entre las promesas invertidas en las tecnologías digitales y los usos
reales de éstas en provecho de la felicidad de todos los humanos no deja
de aumentar día tras día" La obnubilación por la innovación técnica no
guarda proporción con la potenciación de las innovaciones sociales.

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