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Tópicos en Educación Ambiental 3 (8), 70-84 (2001)

EDUCACIÓN AMBIENTAL, NEOLIBERALISMO


Y GLOBALIZACIÓN:
EL EXPERIMENTO DE NUEVA ZELANDA1

M I C H A E L P E T E R S *

Elimine el mundo de las luchas, conserve solamente los conflictos y los debates, densos de hombres, purifi-
cados de cosas, y tendrá el escenario teatral, la mayoría de las narrativas y filosofías, todas las ciencias so-
ciales: el interesante espectáculo al que nos referimos como ‘cultural’. ¿Quién puede decir dónde están
luchando el amo y el esclavo? Nuestra cultura no puede sostener al mundo.
(Michel Serres, Le contrat naturel, 1995)

Introducción co que sostuvo que para frenar el calentamien-


to global es necesario disminuir las emisiones

A finales de la década de los noventa en


Aotearoa, Nueva Zelanda, la dimen-
sión ecológica de la globalización es-
tuvo constantemente en las noticias: la enorme
de bióxido de carbono y otros gases, fueron
ejemplos contundentes al respecto. Nadie du-
da de la dimensión ecológica de la globaliza-
ción o la forma como los procesos ‘naturales’ y
nube que cubrió la mayor parte del sureste de las regiones rebasan los límites políticos o te-
Asia como resultado de los incendios foresta- rritoriales. Ciertamente, los actuales argumen-
les en Indonesia deliberadamente provocados tos económicos neoliberales a favor de un mer-
por los barones de la madera; las altas tempe- cado global interdependiente, con base en el
raturas exacerbadas, como consecuencia del fe- libre comercio, han estado precedidos durante
nómeno climático conocido como El Niño, que décadas por ecofilósofos, quienes teorizaron
dieron como resultado incendios de bosques y sobre un orden implícito, una totalidad y una
pastizales en las cercanías del estado de Nue- interconectividad. Como campo de investiga-
va Gales del Sur y del pasto seco de la Isla del ción, la teoría del desarrollo, esto es, la estruc-
Sur; la Cumbre Mundial sobre Cambio Climáti- tura, dinámica y coordinación de los sistemas

1 Publicado en: Educational Philosophy and Theory, núm. 2, vol. 33, 2001, pp. 203-216. Traducción: Gabriel H. García Ayala.

* Académico de la Escuela de Educación de la Universidad de Auckland en Nueva Zelanda. Correo electrónico: <ma.peters@auckland.ac.nz>.

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Educación ambiental, neoliberalismo y globalización:…

globales —ecológicos, económicos y cultura- cionado. Banks acompañó a Cook en su primera


les— todavía se encuentra en pañales. visita a Aotearoa en 1769. Éste había recibido ins-
Podría aducirse que en la actualidad los proce- trucciones del almirantazgo sobre dos propósitos
sos globales constituyen una segunda y gran científicos fundamentales: observar el tránsito de
globalización ecológica de Aotearoa, Nueva Ze- Venus y después navegar hacia el sur para descu-
landa, en la medida en que la movilidad de los brir el gran continente sureño. Las indicaciones
flujos de capital, gente, bienes, flora y fauna y de Cook fueron explorar las costas de estas nue-
microorganismos, como los virus, se incremen- vas tierras, por motivos comerciales, y las de Nue-
tan tan aprisa como las transacciones. Si toma- va Zelanda, en caso de no encontrar tierras
mos en serio el pionero trabajo de Alfred Crosby continentales. Parte de las tareas de Cook fue des-
(1986), podría decirse que la primera gran globa- cribir el país, el suelo, los minerales, la vida silves-
lización ecológica ocurrió con el imperialismo tre —aves y animales—, las plantas y la gente.
ecológico que siguió al primer contacto europeo Mientras que la encomienda de Banks era difun-
en Aotearoa. Hábilmente, Crosby denuncia la dir esas tareas científicas (véase Salmond, 1993).
biopolítica de la civilización europea y su imper- Con la institucionalización de la ciencia británica,
donable impacto en las zonas templadas de Banks, como presidente y curador de los Jardines
Nueva Zelanda cuando describe cómo los mi- Kew, se convirtió tal vez en el científico británico
grantes llevaron consigo una portmanteau biot más influyente del siglo XVIII.
—patógenos del viejo mundo, plantas y anima- La segunda gran globalización ecológica está
les europeos— que desplazaron pueblos y espe- firmada por un tipo diferente de misión ‘civiliza-
cies nativas en una demográfica toma de poder. dora’; una que frecuentemente es fortuita y viaja
En efecto, la larga historia no escrita de la colo- sobre la espalda de las políticas del ‘libre’ comer-
nización ecológica en Aotearoa se constituiría al cio neoliberal y los acelerados flujos internaciona-
menos en cuatro fases distintas: primera, los les de capital, bienes, gente y, con frecuencia
Maoríes (habitantes indígenas de Aotearoa) ‘des- inadvertidamente, virus y otros microorganismos.
cubrieron’ Nueva Zelanda y se asentaron en ese En la nueva era de la globalización, los asuntos
sitio hace cientos o quizá miles de años; segunda, ecológicos han sido el foco de protestas popula-
el contacto europeo inicial de los marineros y ba- res, ya sea por los continuos problemas ambien-
lleneros en los 200 años anteriores a la firma del tales provocados por las industrias extractivas
Tratado de Waitangi en 1840; tercera, el asenta- multinacionales (la minería en la península de
miento británico organizado, particularmente por Coromandel y la destrucción de los bosques nati-
la Compañía Neozelandesa, después de 1840; vos), por la ‘extracción’ de caballos salvajes en la
cuarta, el relativamente corto período del último zona de King, o por la manipulación genética de
par de décadas dominado por el paradigma neoli- los alimentos. Al mismo tiempo, existe una gran
beral de la globalización. vigilancia popular sobre los índices de bioseguri-
En esta gruesa periodización es de considera- dad en la economía competitiva global ante los
ble interés la reunión ocurrida entre Joseph Banks recientes temores de la importación de la mosca
y el capitán del buque Endeavour, Cook, como de la fruta, la palomilla asiática, RCD y mosquitos
miembro joven de la Real Sociedad y botánico afi- exóticos. En una economía dependiente, y en

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gran medida todavía agrícola y pastoril como la ambiental, han estado en la vanguardia de las
de Nueva Zelanda, cuestiones como el ‘mane- más recientes discusiones.
jo de recursos’ y la bioseguridad nacional po- Es el caso de Michael Sanera (1998a), quien
seen suficiente poder como para reformular arguye que la educación ambiental debe propor-
radicalmente la política económica nacional y cionar el conocimiento de aspectos ambientales
de implicar a más de un sector de política, de desde diversas perspectivas científicas, a fin de
vigilancia o de coordinación gubernamental. que los estudiantes puedan hacer sus propios
Una importante cuestión educativa respecto juicios. Sugiere que éste es el propósito discipli-
al medio ambiente es si dicha protesta popular nario y que incluso existe una enorme brecha en-
debería ser parte de la educación ambiental o, tre el fin de la educación ambiental y su sesgado
tal vez, aún mejor, ¿es la política ambiental o desempeño.
‘ecología política’ (Atkinson, 1991; Bryant, 1992) Sanera carece de una visión real de la praxis
una parte legítima de la educación ambiental? educativa; más aún, considera una relación posi-
En este artículo, primero reviso aspectos del tivista entre la ciencia (construida como ‘hecho’,
actual debate en torno a la relación entre ciencia ‘objetivo’, ‘público’) y la acción (construida co-
y acción política, hecho y valor; en segundo lu- mo ‘valor’, ‘subjetivo’, ‘privado’). Como respues-
gar, expongo breves definiciones y bosquejos de ta a Sanera, Pamela Courtney-Hall (1998) y
los términos ‘globalización’ y ‘neoliberalismo’, Deborah Simmons (1998) cuestionan la meto-
como movimientos que actualmente estructu- dología de la investigación que se empleó, mien-
ran el contexto político de la crisis ambiental in- tras que Bowers (1998: 6) llama la atención
ternacional; en tercer término, ubico los sobre las bases ideológicas de Sanera: el libera-
principales aspectos del llamado “experimento lismo educativo que refuerza “los mismos su-
neoliberal de Nueva Zelanda” y, finalmente, alu- puestos culturales profundos que subyacen en la
do a una forma política de educación ambiental corriente principal del consumo, tecnológica-
basada en el populismo. mente dependiente, que ha tenido un impacto
adverso sobre los sistemas naturales” (véase la
Educación ambiental: ¿ciencia o política? respuesta de Sanera, 1998b).
¿El propósito de los educadores ambientales Aquí debemos destacar que la perspectiva hu-
debería ser proporcionar un marco neutral para manística que subyace en el liberalismo educati-
la acumulación de conocimientos acerca del vo, al que se refiere Bowers, probablemente sea
medio ambiente, apartando toda tendencia ha- menos instrumental y ambientalmente menos
cia la acción política? O ¿deberían adoptar un dañino que el neoliberalismo. Si bien ambos
persuasivo papel defensor, asumiendo que el pueden caracterizarse por una baja conciencia
aprendizaje social es la clave para el empodera- ecológica y ambiental.
miento —incluyendo las relaciones entre des- En contraste, Lucie Sauvé (1998) se refiere a la
cripciones de la realidad, valores y estrategia ‘modernidad’ y a la ‘posmodernidad’ como las
política— y, finalmente, inspirando una acción dos tendencias culturales dominantes que defi-
directa? Esto, y un conjunto de asuntos relacio- nen los valores, las creencias fundamentales y las
nados con el marco adecuado para la educación principales esperanzas que subyacen en el con-

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texto donde tendrán que hacerse las decisiones Contra la ‘modernidad’, Sauvé opone la ‘posmo-
educativas en el futuro. En cuanto a esas ten- dernidad’; como una rica diversidad de prácticas
dencias culturales, Sauvé menciona un cierto y discursos posmodernos (p. 3) que incorporan
número de marcos conceptuales comprensivos, elementos del nihilismo y el transformismo. Sau-
aunque se enfoca en la propuesta de la Organi- vé expone la siguiente caracterización:
zación de las Naciones Unidas para la Educa-
ción, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en cuanto Generalmente, adopta un acercamiento epistemo-
a la educación para el desarrollo sustentable lógico relativista [...] es inductivo, esencialmente
(EDS) y su nueva hermana, la educación para un crítico y socioconstructivista y reconoce la naturale-
futuro sustentable (EFS). Sabemos que la UNES- za contextual, única y compleja de los objetos del
CO ha puesto al desarrollo sustentable en el cen- conocimiento. La epistemología reconstructiva
tro de la educación planetaria como la última posmoderna valora el diálogo entre las diversas for-
meta del desarrollo humano. Sauvé concibe a la mas de conocimiento [...] Más que una justificación
‘modernidad’ en términos de su creencia en el a priori de las elecciones teóricas y prácticas, prefie-
‘progreso’, que acompañó al crecimiento de la re un proceso dialéctico entre teoría y práctica y
ciencia y la tecnología, y sugiere que la búsque- una evaluación a posteriori de situaciones. La edu-
da para acceder a mayores principios de organi- cación posmoderna adopta una posición ética que
zación son intentos de universalizar los valores también es relativista (donde se considera el con-
de ideologías competitivas (comunismo, capita- texto) y no antropocéntrica o individualista a priori,
lismo, liberalismo). Arguye que: e incluye una discusión crítica entre los actores de
una situación para proporcionar bases que contex-
La epistemología moderna es positivista [...] la éti- tualicen adecuadamente la toma de decisiones.
ca moderna es antropocéntrica y el único límite pa- Aquí la democracia asume un significado totalmen-
ra la libertad del individuo y la empresa es el respeto te diferente del que tuvo en el pensamiento moder-
a la libertad de los otros. La democracia es vista co- no: un proceso de negociación para participar en el
mo el recipiente de dicha libertad (Sauvé, 1998: 2). cambio de esas realidades sociales problemáticas.
Los discursos posmodernos rechazan ampliamente
Más aún, como las esperanzas de la moderni- las teorías explicativas y las narrativas generales, y
dad están desmoronándose, Sauvé identifica cuestionan los valores universales (Sauvé, 1998: 3).
cuatro diferentes tipos de reacción a esta falla:
1) el conservadurismo, que aspira a proteger los He reproducido este párrafo en su totalidad
valores de la modernidad; 2) el reformismo, que porque la descripción de Sauvé acerca de la
pretende soluciones instrumentales economicis- posmodernidad captura el punto citado ante-
tas para hacer blanco en los problemas de la riormente, en cuanto a la discusión crítica del
modernidad; 3) el nihilismo, que carece de una trabajo de Sanera mencionado líneas arriba. Es
visión de futuro y se mofa de la búsqueda de va- decir, cuál es la vinculación entre ciencia y ac-
lores universales, y 4) el transformismo, que ción, hecho y valor. Sobre este punto, Sanera es
confía en las nuevas formas de “pensar, ser, ha- un hombre moderno, pues considera que la
cer y actuar”. ciencia debe ser mejor descrita como positivis-

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ta; concluye que la ciencia no tiene relación di- mo global, y que lo que algunos reconocen como
recta con la acción —no puede derivarse el ‘de- posmodernidad es el resultado de su continua rees-
be’ del ‘hecho’—. Todo lo que uno puede hacer tructuración para superar los problemas relativos a
como educador ambiental, según la concep- la economía y el medio ambiente. No es accidental
ción de Sanera, es proporcionar los ‘hechos’, a que el discurso del desarrollo sustentable haya alcan-
partir de los cuales los estudiantes puedan ha- zado prominencia en las dos décadas pasadas, de la
cer sus propios juicios. misma manera que el liberalismo económico ha
Es significativo que la descripción de Sauvé acentuado los problemas del subdesarrollo y la de-
acerca de la ‘posmodernidad’ soslaye ese proble- gradación ambiental. El capitalismo desorganizado
ma. Aparentemente, la posmodernidad proporcio- ha probado ser menos sustentable que el organiza-
na nuevas formas de pensar, ser, hacer y actuar, do y el debate político en torno a la sustentabilidad
por lo que con su entrada en la era posmoderna es parte de un debate mejor enfocado sobre qué mo-
la educación ambiental se transformó en un mo- do de regulación permitirá al capitalismo sobrevivir
vimiento ambiental socialmente crítico, basado en de una manera viable (por ejemplo, los debates so-
el desarrollo biorregional y en una pedagogía po- bre la ‘tercera vía’) (Huckle, 1998: 1).
sicionada.
Esta definición de la educación ambiental co- El argumento de Huckle se centra sobre la forma
mo movimiento socialmente crítico, como un como el ‘capitalismo desorganizado’ es menos
diálogo entre las formas de conocimiento tradi- sustentable que el ‘organizado’, pese a que no
cionales y disciplinarias, aspira a soluciones nos proporciona una forma de comprender este
comunitarias de los problemas locales. Sin em- último término, o por qué el primero debiera con-
bargo, sufrió una transformación en los años siderarse menos amigable para el medio ambien-
noventa cuando la educación ambiental se in- te. Para analizar la naturaleza ideológica del
corporó al discurso oficial internacional, con- ‘capitalismo desorganizado’, creo que es mejor
virtiéndose simplemente en una herramienta emplear el término ‘neoliberalismo’, porque pro-
para el desarrollo sustentable y forzó al retorno porciona una descripción más precisa de los flu-
de marcos conceptuales modernistas, basados jos de capital sin regular y dejados en completa
en la búsqueda de una panacea universal para libertad, que han provocado la sistemática inte-
el problema del desarrollo moderno. rrupción de la estabilidad de la economía mun-
El análisis de Sauvé ha sido rebatido. Por dial durante los pasados años. Yo argumentaría
ejemplo, John Huckle escribe: que es posible usar el marco conceptual de la
modernidad/posmodernidad que recomienda
Más que ubicar su análisis dentro del marco propor- Sauvé y apoyar sus ideas con respecto a las nue-
cionado por el capitalismo global que experimenta vas formas de pensar, ser y actuar, mientras per-
profundos cambios, Lucie Sauvé prefiere partir de fila al neoliberalismo y al paradigma neoliberal de
dos tendencias culturales dominantes: modernidad la globalización como la última fase del ‘capitalis-
y posmodernidad. Fracasa al reconocer que las for- mo desorganizado’. Esta posición tiene el benefi-
mas dominantes de la modernidad fueron formadas cio de preservar las reflexiones de Sauvé, tal y
por y forman las realidades materiales del capitalis- como las describen en términos precisos las

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Educación ambiental, neoliberalismo y globalización:…

fuentes de inspiración, la historia institucional y pecialmente desde finales de la década de los


la política mezclada con el neoliberalismo. setenta. Felizmente, debemos llamar a esto el
paradigma neoliberal de la globalización. Dicha
Neoliberalismo, globalización etiqueta significa que la forma adoptada por la
y atrincheramiento de la crisis ambiental globalización hasta la fecha no es un simple
Neoliberalismo, globalización, modernidad: son asunto de desarrollo fortuito, sino el producto
tres vocablos contemporáneos ‘zumbantes’ que de un fuerte apoyo de Estados Unidos, de Gran
con frecuencia se emplean como sinónimos o Bretaña, de corporaciones globales y de otros
términos ligados a través de significados, aun- administradores de la economía mundial, así
que deben distinguirse sus usos. En resumen, como por el diseño y el mandato de institucio-
debemos decir que la ‘modernidad’ es un con- nes internacionales como el Fondo Monetario
cepto ampliamente historizante enfocado sobre Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y la
la Ilustración Europea y sus consecuencias mun- Organización Mundial de Comercio (OMC).
danas. Esos asuntos son demasiado complejos para
En contraste, la ‘globalización’ es un término detallarlos aquí, de manera que sólo expondré
sociológico o de economía política que describe breves pinceladas de ambas globalizaciones
la integración económica (y cultural) en el ámbi- (como la integración económica mundial) y el
to mundial, a través de una serie de ‘compresio- neoliberalismo, según se muestran en los re-
nes espacio-temporales’; y ‘neoliberalismo’ es cuadros 1 y 2.
un término político aplicado para identificar una Durante las dos décadas pasadas, en particular
filosofía política particular y una prescripción po- en 1979, desde que en Gran Bretaña asumieron
lítica centrada en torno a los objetivos del Esta- el poder Margaret Thatcher, y el Partido Conser-
do ‘autorrestrictivo’, la inversión no regulada del vador, y Ronald Reagan en Estados Unidos, mu-
capital y el ‘libre comercio’ abierto a la economía chas de las instituciones políticas internacionales
global. —FMI, BM, la Organización para la Cooperación y
Este esquema sólo ofrece un breve recuento el Desarrollo Económico (OCDE) y la OMC— pres-
de cada término y podría decirse aun más de sus cribieron una política de ‘ajuste estructural’, cuyo
relaciones con otros términos. Pero incluso par- origen en ocasiones es ubicado en el llamado
tiendo de esas amplias definiciones para el mo- ‘Consenso de Washington’ (véase Williams,
mento actual, es posible comprender por qué y 1994). Este ‘consenso’ consiste en un conjunto
cómo los términos se usan casi de manera inter- de políticas neoliberales prescritas, diseñadas
cambiable. para reestructurar o ajustar las economías nacio-
La última fase de la modernidad, de los cin- nales a los cambios dramáticos de la economía
cuenta en adelante, puede definirse como una mundial ocurridos en los últimos 20 años: la cre-
nueva edad de la globalización —una edad ciente competencia entre las naciones por los
donde el espacio ‘ha aniquilado’ al tiempo— y mercados mundiales; el surgimiento de bloques
quienes defienden el ‘libre comercio’ interna- comerciales mundiales y los nuevos acuerdos del
cional neoliberal han promovido un mundo ‘libre comercio’; una creciente globalización de
particular del paradigma de la globalización, es- las actividades económicas y culturales; la decli-

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nación del Estado de bienestar keinesiano de la En síntesis sobre estas diferencias en la práctica,
posguerra, en los países occidentales; el colapso Carnoy conjetura que hay algunas categorías del
del comunismo y la ‘apertura’ del bloque del Es- ajuste estructural y que, en el caso de las nacio-
te, así como la acelerada adopción de la red nes más ricas, el término permanece para un
mundial WWW (world-wide-web), y el desarrollo de conjunto de políticas originadas en Estados Uni-
las nuevas tecnologías de comunicación e infor- dos durante la década de los setenta, que repre-
mación. senta el punto de vista dominante de cómo las
Martin Carnoy (1995: 653) aduce que “nor- economías en crisis, sobre todo las de los países
malmente el ajuste estructural está asociado en desarrollo caracterizados por sus altos en-
con la corrección de los desequilibrios en las deudamientos, deberían reorganizarse para al-
cuentas extranjeras y el consumo doméstico [...] canzar el crecimiento. Dichas políticas
y con la desregulación y privatización de la eco- propusieron recortes al gasto público en los ser-
nomía”. Por tanto, señala que esas políticas se vicios, incluyendo a la educación, precisamente
identifican con un programa de austeridad fis- cuando un cambio en la información económica
cal diseñado para adelgazar al sector público y, mundial requería de inversiones públicas masi-
en algunos países, con un incremento de la po- vas en infraestructura para la información —con
breza y una distribución desigual del ingreso. Es hincapié en la educación masiva— para aprove-
más, como observa Carnoy, la práctica del ajus- char los cambios de la economía mundial.
te estructural aplicada por los países miembros Carnoy atribuye el surgimiento del punto de
de la OCDE con altos ingresos y los recientes paí- vista dominante a dos factores: las naciones más
ses industrializados de Asia no formaron parte ricas de la OCDE ya disfrutaban condiciones favo-
de este panorama. Sugiere que la atención en rables que les permitían autoajustarse y respon-
esos países se ha centrado en: der positivamente a los rápidos cambios
tecnológicos y el paradigma cambió de la econo-
El incremento de las exportaciones, reducción de la mía keinesiana al monetarismo neoliberal, con-
demanda doméstica, diversas restricciones sobre el duciendo a “un dramático incremento en las
gasto público y algunas privatizaciones; con algunas tasas reales de interés para reducir las tendencias
notables excepciones, esto no ha implicado políticas inflacionarias [...] y a agudos cortes en los présta-
que incrementen la desigualdad o la pobreza. Más mos del extranjero” (p. 655). El paradigma del
bien, muchas de las economías más ricas han enfo- monetarismo neoliberal también se convirtió en
cado sus mecanismos de ‘autoajuste’ en racionalizar la opinión dominante en el ámbito internacional,
la producción y la infraestructura pública al servicio constituyendo el punto de vista de instituciones
de funciones sociales y productivas. Sus sistemas internacionales como el FMI y el BM, que impusie-
educativos no han sufrido cambios y, en general, sus ron políticas de ajuste estructural a los países en
profesionales de la educación han tenido mejores in- desarrollo, como respuesta a sus continuos y
gresos. En el mejor de los casos, la educación ha me- exacerbados problemas de endeudamiento.
jorado y los maestros han participado en alcanzar El resultado de las políticas de ajuste estruc-
esas mejoras (Carnoy, 1995: 654). tural y la consecuente globalización neoliberal
(como una integración económica mundial)

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Educación ambiental, neoliberalismo y globalización:…

han dado como resultado una profunda crisis ción de Occidente. Concluye que “en Nueva Ze-
ambiental (en el recuadro 3 se muestran algu- landa, las teorías de la nueva derecha norteame-
nas formas de posmodernidad ambiental que ricana culminaron en una rara y curiosa hazaña
enfrentamos actualmente, en parte como re- —la autorrefutación por su aplicación práctica”
sultado de la globalización neoliberal de las úl- (Gray, 1998)—. Ciertamente, los comentarios de
timas dos décadas). El hecho es que los neoli- Gray sobre el fracaso de la política social, y la
berales que abogan por la economía de consecuente ampliación de las desigualdades
mercado y los principios de libre comercio in- económicas, son correctos (véase Peters y Mars-
dican que las economías nacionales y la eco- hall, 1996: 6-16). Si su lectura apocalíptica del ca-
nomía mundial en su conjunto son capaces de pitalismo global neoliberal es digna de
una infinita expansión para satisfacer las nece- consideración, entonces, como con todas las pre-
sidades humanas, mientras que la ecología dicciones y profecías, debemos esperar verla con-
centrada en el ‘desarrollo sustentable’ deman- firmada.
da que los seres humanos equilibren sus nece- Gray impugna la teoría del ‘escurrimiento’
sidades con las de otras especies que viven en (trickle down) y recalca que la expansión de los
complejos ecosistemas. mercados globales ha estado acompañada por
una inmensa polarización de la riqueza y la mo-
En búsqueda de los resultados: nopolización del capital, con cuentas multina-
“el experimento neozelandés” cionales por aproximadamente un tercio de la
Nueva Zelanda ha sido la vanguardia de la políti- producción mundial y dos tercios del comercio
ca neoliberal y de los experimentos políticos. mundial. Si de por sí piensa que el libre merca-
John Gray (1998), un fuerte partidario de la nue- do es desastrosamente defectuoso, es igual-
va derecha británica, recientemente dio a cono- mente pesimista cuando se refiere a las solu-
cer una crítica devastadora del capitalismo global ciones socialistas o a la resurrección del viejo
neoliberal, mencionando que el libre mercado modelo social demócrata.
causará guerras, conflictos étnicos, destrucción Sólo un régimen mundial de gobierno que re-
ambiental a una escala sin precedentes, y empo- gule la moneda, los movimientos de capital, el co-
brecimiento de millones de individuos en el mun- mercio y la conservación del medio ambiente
do entero. Gray señala que el libre mercado está proporcionará la prospectiva utópica para res-
estropeado de raíz, por lo que es imposible de re- guardar la economía mundial al servicio de las ne-
formar; califica el “experimento de Nueva Zelan- cesidades humanas, más que a la creación de una
da” como un proyecto de libre mercado en nueva era de servidumbre humana. Aquí son úti-
condiciones de laboratorio. Sugiere que las polí- les los comentarios de Gray, pese a que son apo-
ticas de privatización, desregulación, ataques al calípticos. Primero, porque enfatizan la
sindicalismo y el desmantelamiento de los pro- importancia del “experimento de Nueva Zelan-
gramas de asistencia social han creado una clase da” para el neoliberalismo y, segundo, porque
baja en un país que no la tenía, y que Nueva Ze- atienden la relación entre el paradigma neolibe-
landa ha sufrido la más rápida ampliación de las ral de la globalización, por un lado, y los proble-
desigualdades económicas que cualquier otra na- mas del subdesarrollo y la degradación

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ambiental, por el otro. Más adelante me referiré do elogiado por el Banco Mundial y la OCDE como
a cada uno de estos puntos. un ejemplo para el resto del mundo. Jane Kelsey
Nueva Zelanda ha sido promovida como un (1995: 1) delinea las cuatro formas distintivas del
modelo mundial por su ajuste estructural basado multicitado experimento en los siguientes térmi-
en la radicalización del llamado ‘Consenso de nos:
Washington’; los elementos clave son bien cono-
cidos: liberalización de los mercados financieros, • Este ejercicio radical de ajuste estructural no
privatización, desregulación, reforma impositiva, fue puesto en marcha por un gobierno del
flotación de las tasas de intercambio, impulso a ‘tercer mundo’ como un requisito para obte-
la inversión extranjera, liberalización del comer- ner créditos de instituciones financieras inter-
cio a través de la reducción de aranceles, aboli- nacionales, sino que fue adoptado unilateral-
ción de los subsidios internos, disciplina fiscal y mente por un gobierno democráticamente
énfasis en los derechos de propiedad (véase Kel- electo, dentro de la economía capitalista más
sey, 1995: 18). avanzada.
El “experimento neozelandés” es anómalo en • Los gobiernos sucesivos aplicaron la teoría eco-
términos del análisis de Carnoy. Cuando daba co- nómica pura a una comunidad real y compleja,
mienzo el proceso de ajuste estructural, implan- generalmente con una arrogancia que ignoró
tado relativamente tarde en comparación con sus consecuencias sociales o electorales.
Estados Unidos y el Reino Unido (es decir, a me- • El programa fue puesto en marcha en 1984
diados de los años ochenta más que a finales de por el gobierno laborista, cuyo partido tradi-
los setenta), éste se dio bajo condiciones de cri- cionalmente había abrazado la filosofía de la
sis administrativa, lo que permitió al gobierno social democracia, y fue continuado después
laborista obtener cierta legitimidad y aprovechar de 1990 por un gobierno nacional supuesta-
el momento para implantar políticas neolibera- mente de libre empresa, pero de origen inter-
les en contra de la misión histórica de un parti- vencionista.
do del ala izquierda, tradicionalmente afiliado al • Los ‘fundamentos’ del programa —liberaliza-
movimiento laborista. También es el caso de ción del mercado y el libre comercio, gobierno
Nueva Zelanda que, durante el período 1984- limitado, una estrecha política monetarista,
1996, mantuvo un programa de ‘reforma’ a través un mercado de trabajo desregulado y restric-
de gobiernos diferentes y sucesivos que, contra- ciones fiscales— se asumieron como algo
rio al impulso principal del análisis de Carnoy, tu- ‘dado’, a partir del sentido común y el consen-
vo como resultado tanto el incremento de la so y más allá de los retos. Estos fundamentos
pobreza como de las desigualdades sociales (véa- fueron incrustados sistemáticamente en con-
se Peters, 1993, 1996). tra del cambio.
Con base en un modelo neoliberal de ajuste es-
tructural relativamente puro, aplicado por el cuar- Kelsey (1995: 110) detalla los efectos del neoli-
to gobierno laborista (1984-1990), y por el beralismo en Nueva Zelanda sobre la liberaliza-
gobierno nacional (1990-1996), hasta muy recien- ción del manejo de recursos: se produjo presión
temente el “experimento de Nueva Zelanda” ha si- política sobre el gobierno, por la Mesa Redonda

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Educación ambiental, neoliberalismo y globalización:…

de Negocios de Nueva Zelanda, las principales ca de Luke es una relectura analítica de esta tra-
corporaciones, el turismo, la minería y sectores dición. Si bien Luke se centra en Estados Uni-
del desarrollo inmobiliario, para reducir los cos- dos sin hacer una mención explícita a Nueva Ze-
tos de las transacciones y hacer las inversiones landa, la sustancia de su argumento y sus
extranjeras más atractivas. Durante la revisión investigaciones son relevantes y útiles para
de la legislación ambiental que condujo a la nuestro análisis. Actúa como un contrapeso a
Ley de Manejo de Recursos presentada en las aseveraciones de algunos educadores am-
1989, el Departamento del Tesoro de Nueva bientales, quienes estarían preocupados por
Zelanda abogó por “una regulación mínima, res- proponer un marco de referencia neutral para
paldada por mecanismos de mercado de impues- la acumulación de conocimiento acerca del me-
tos y derechos de contaminación negociables”, y dio ambiente y prevenir cualquier tendencia a
la Ley en sí misma, aprobada en 1991, “reflejó la acción política (Sanera, 1998).
una confusión del mercado, de la conservación y Luke aporta un análisis coherente, aun de largo
de las perspectivas Maoríes, dentro de un régi- alcance, con enfoque suficientemente teórico pa-
men regulatorio formal” (Kelsey, 1995: 110). ra captar las complejidades de las interconexiones
y los sistemas traslapados que definen la natura-
Populismo ambiental y educación leza y la sociedad, así como la constelación de
transacciones ecológicas que comprenden las in-
Un populismo ecológico localista, como un proyecto so- terfases tecnología/medio ambiente, humano/no
cial transformador, busca los medios organizativos y humano, ecología/economía. También aporta un
tecnológicos para reconstruir este orden corporativo glo- perfil para un nuevo mundo social, inspirado en
bal, junto con diferentes líneas institucionales localis- Marcuse, Soleri y Bookchin, a fin de destacar “la
tas: pequeña escala, bajo consumo de energía, manejo importancia de reconstruir comunidades locales
local, trabajo intensivo, comunidades estructuradas dentro de una economía global reestructurada”
biorregionalmente con autonomía económica. (p. xviii). Luke examina varias ecofilosofías y críti-
(Timothy Luke, Ecocritique, 1997: 208) cas: la ecología profunda (Naes, Devall, Session y
otros); Earth First!; The Nature Conservancy, el
Un acercamiento educativo a estos asuntos con- World Watch Institute; “los experimentos tecno-
siste en tomar las reacciones de los filósofos científicos New Age en la simulación Gaia de Bios-
ecologistas, políticos y planificadores para las fera 2” (p. xv), así como las prácticas de consumo
enfermedades de las sociedades industriales verde. También se enfoca sobre teóricos indivi-
avanzadas, considerándolas como “una impor- duales: El hombre unidimensional, de Herbert Mar-
tante tradición discursiva de la teoría de la eco- cuse, como “punto de referencia para la crítica
logía crítica y el análisis ambiental, con lo cual ecológica” (p. xvi); la ‘arcología’ de Paolo Soleri,
pueden, a su vez, ser reevaluadas para ponde- una relación experimental entre arquitectura y
rar cómo, efectivamente, los movimientos de re- medio ambiente desarrollada en una nueva disci-
sistencia verdes han respondido a las políticas plina, y la ecología social de Murray Bookchin.
de la naturaleza, economía y cultura en Nortea- Para los fines de este trabajo me enfocaré so-
mérica desde 1960” (Luke, 1997: IX). La ecocríti- bre la conclusión de Luke, ‘Nuevas salidas pa-

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Michael Peters

ra la resistencia ecológica’, y abordaré lo que doxia económica prevaleciente han sido una re-
significa ‘actuar globalmente’ en una comuni- velación o han comprometido severamente mu-
dad local manejada por un populismo ecológi- chos de nuestros logros ambientales, a pesar de
co. Luke especula sobre cinco condiciones: la Ley de Manejo de Recursos. Y si bien el popu-
lismo ecológico de Luke puede parecer improba-
• “Crear sociedades más complejas de peque- ble en el actual ambiente, si se considera la ve-
ños productores, diversos y capacitados, que locidad con que las ideas y las políticas se
posean una considerable cantidad de inmue- vuelven anticuadas y la forma como rápidamen-
bles y controlen un respetable acervo de ha- te los acontecimientos alcanzan las actuales or-
bilidades valiosas” (p. 204). todoxias. Recientemente, el anterior primer mi-
• “Cultivar una nueva subjetividad enraizada nistro, Jim Bolger, junto con un grupo de la
sobre nuevos tipos de empoderamiento tecno- nueva clase de burócratas y gerentes, promovió
lógico, político y cultural” (p. 204). el palpable absurdo de que Nueva Zelanda fue-
• “[Desarrollar] nuevas instituciones comunita- ra parte de Asia, para montarse en las llamadas
rias confederadas, construidas por y para gen- ‘economías del tigre asiático’. En los días pre-
te particular de cada localidad apropiadas a vios al colapso y la pesadilla ecológica de estas
sus pequeñas escalas de desarrollo, gobierno economías, nuestros ministros y políticos que-
y producción comunal” (p. 205). rían convencer a los neozelandeses de que
• “Disminuir el ámbito de control de la burocra- nuestro futuro inescapable era Asia.
cia estatal centralizada y contener la arrasante Luke nos enseña la lección de que la “moder-
penetración corporativa estandarizada en las nidad no sigue un curso lineal e irreversible de
comunidades locales, mientras se incrementan la comunidad primitiva a la sociedad compleja
los niveles de responsabilidad y actividad ejer- [...] es el resultado y la práctica continua de ha-
cidos por cada individuo que viva en comuni- cer elecciones críticas bajo ciertas restricciones
dades locales descolonizadas” (p. 206). organizativas, ideológicas y económicas estable-
• “Reconstituir los mandatos fundamentales de cidas por el uso del poder y del conocimiento,
autoridad, que actualmente apuntalan el or- en un contexto donde coexisten los elementos
den público” (p. 206). del pasado, presente y futuro” (p. 209).
El populismo ecológico de Luke (yo prefiero el
Cuando comparamos los ‘estatutos’ de Luke término de populismo ambiental) como base
por un populismo ecológico con las políticas y para una ecología política y una educación am-
los argumentos neoliberales estándar en Nueva biental, podría considerarse como un modelo
Zelanda durante la última década, podemos ver posible. Ciertamente, la educación ambiental
una casi completa antítesis del ideal del globa- puede contribuir directamente a las cinco con-
lismo corporativo. Inclusive empleamos los es- diciones especificadas por Luke. Ese modelo
tatutos de Luke como conjunto de criterios pa- sería:
ra el logro de un modo alternativo de
(pos)modernización para Nueva Zelanda. Es Primero, proporcionar el contexto político ade-
claro que tanto el neoliberalismo como la orto- cuado dentro del cual estudiar y evaluar las con-

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Educación ambiental, neoliberalismo y globalización:…

secuencias ambientales del paradigma neoliberal Quinto, desarrollar un punto de vista de las re-
de la globalización. laciones entre hecho y valor, ciencia y acción po-
Segundo, promover un punto de vista de edu- lítica, permitiendo una toma de decisiones crítica
cación ambiental que fortalezca una praxis am- y racional, basada en la evidencia.
biental, dentro de la propia comunidad y una tra- Sexto, impulsar el desarrollo de ‘eco-sujetos’,
dición de acción política. donde éstos sean “pensados en una naturaleza
Tercero, promover el diálogo entre diferentes redefinida en términos de fluctuaciones, mode-
formas de conocimiento y un respeto por la los y el azar, más que desde el punto de vista de
ciencia. la inmovilidad newtoniana y de la eternidad”, y
Cuarto, desarrollar una ética ecológica que ha- donde la “ecología se considere como un interés
ga hincapié en el sitio que ocupan los seres hu- que atraviese todos los discursos políticos y
manos junto con otras especies en los sistemas emancipatorios” (Conley, 1993: 80).
ecológicos complejos.

RECUADRO 1. TENDENCIAS DE LA GLOBALIZACIÓN (COMO INTEGRACIÓN ECONÓMICA MUNDIAL)

• Integración económica mundial con cambios tecnológicos en las telecomunicaciones, la información y el


transporte.
• Promoción (política) del libre comercio y reducción de la protección comercial.
• Desarrollo de uniones económicas regionales y bloques de libre comercio.
• Una serie de ‘compresiones espacio-temporales’ (David Harvey) donde el espacio aniquila al tiempo.
• Debilitamiento del Estado-Nación y crecimiento de las mafias locales, especialmente en el bloque de los
países del Este.
• Crecimiento de organizaciones mundiales supranacionales (Unión Europea, Naciones Unidas), promoción
de autonomía regional o local y surgimiento del Estado como agencia intermediadora.
• Surgimiento del capitalismo financiero mundial y dominio de corporaciones multinacionales.
• Surgimiento de las megalópolis e importante crecimiento de la ciudad (y su interior) como unidad guberna-
tiva y política-administrativa.
• Imposición de políticas de ‘ajuste estructural’ por el FMI y el BM en los países del tercer mundo.
• Caída del bloque comunista del Este y surgimiento de una hegemonía superpoderosa.
• Consolidación de China, India y el mundo islámico.
• Revitalización de antiguos nacionalismos étnicos y religiosos.
• Incremento de la brecha entre los más ricos y los más pobres, en términos de capital económico y cultu-
ral/informativo.
• Inestabilidad del sistema financiero global no regulado (colapso financiero de las economías del ‘Tigre’
asiático y las de la ex Unión Soviética y Brasil).
• Fracaso de las políticas de ‘rescate’ del FMI, introducción de controles de capital basados en el modelo chino.

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RECUADRO 2. PRINCIPALES ELEMENTOS DE LA GLOBALIZACIÓN

1. El liberalismo clásico como una crítica de la razón de Estado: doctrina política referente a la auto-limita-
ción del Estado; límites del gobierno relacionados con los límites de la razón de Estado; es decir, poder
para saber; crítica permanente de la actividad de control y gobierno.
2. Formas naturales contra formas artificiales del mercado: noción de Hayek de las leyes naturales con base en
las instituciones ordenadas espontáneamente en lo físico (cristales, galaxias) y lo social (moral, lenguaje,
mercado), mundos reemplazados por un énfasis en el mercado, como un aparato o forma cultural deriva-
da (pérdida del enfoque callaxy- ver punto 3) y perspectiva constitucional enfocada en el marco de las reglas
del juicio legal de gobierno, dentro del juego desempeñado por la empresa.
3. Las políticas como innovación de intercambio de la teoría de la elección pública (‘mercadización del Esta-
do’): la extensión de la concepción del orden espontáneo de Hayek (callactics) de la institución del mercado,
más allá del simple intercambio al intercambio complejo y, finalmente, a todos los procesos de acuerdo volun-
tario entre personas.
4. La relación entre gobierno y autogobierno: liberalismo como doctrina que positivamente requiere que los
individuos sean libres para gobernar; gobierno como comunidad libre, autónoma, individuos autorregu-
lados; responsabilidad de los individuos como agentes morales; el renacimiento neoliberal del homo eco-
nomicus, a partir de suposiciones de individualidad, racionalidad y autointerés, como redescripción abar-
cante de lo social en tanto forma de lo económico.
5. Una nueva relación entre gobierno y administración: surgimiento de un nuevo tipo administrativo, ‘nueva
administración pública’; cambio de política y administración; imitación de los estilos de administración del
sector privado; énfasis sobre la ‘libertad para administrar’ y promoción de la ‘autoadministración’ (es decir,
casi autónoma) de individuos y entidades.
6. Un ‘des-gobierno’ del Estado (considerado como técnica positiva de gobierno): gobierno ‘a través’ del
mercado, incluyendo la promoción de formas de consumo dirigidas a la atención social (salud, educación,
bienestar), ‘adelgazamiento’ y privatización.
7. La promoción de una nueva relación entre gobierno y conocimiento: ‘gobierno a distancia’ desarrollado
mediante relaciones de pericia (sistema de expertos) y política; desarrollo de nuevas formas de contabili-
dad social; racionalidad actuarial; referendos y encuestas intensivas de opinión posibilitadas por las nue-
vas tecnologías de información e informática; privatización e individualización del ‘riesgo administrativo’;
desarrollo de nuevas formas de prudencia.
8. Una teoría económica de la democracia (‘mercadización de la democracia’): surgimiento de una estructura
paralela entre los sistemas económicos y políticos —partidos políticos convertidos en empresarios en bus-
ca de votos en los mercados políticos; políticas de empleo de consultores profesionales en los medios para
vender candidatos como productos; votantes convertidos en consumidores individuales pasivos—. En su-
ma, la democracia convertida en mercancía al costo de un proyecto de liberalismo político y un Estado
subordinado al mercado.
9. El desplazamiento de lo ‘comunitario’ por lo ‘social’: descentralización, ‘transferencia’ y delegación de
poder/autoridad/responsabilidad del centro a la región, la institución local, ‘la comunidad’; el surgimien-

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Educación ambiental, neoliberalismo y globalización:…

to de la sombra estatal; el impulso de un sector voluntario informal (y una sociedad civil autónoma) co-
mo fuente de bienestar; ‘capital social’.
10.Reconstrucción cultural como una meta política deliberada (‘la mercadización de lo social’): el desarrollo
de una ‘sociedad-empresa’; privatización del sector público; el desarrollo de cuasi mercados; mercadización
de la educación y la salud; un currículo de competitividad y empresa.
11.Baja conciencia ecológica (Giddens): ‘capitalismo verde’; ‘consumismo verde’; lo lineal como opuesto a la
modernización ecológica; ‘no límites al crecimiento’; soluciones de consumo o mercado a los problemas
ecológicos.
12.Promoción del paradigma neoliberal de la globalización: integración económica mundial basada en el ‘li-
bre’ comercio; no a los controles de capital; agencias políticas internacionales como el FMI, el BM y la OIT
que promueven políticas de ajuste estructural”.

Fuente: Michael Peters (1999) Neo-liberalism, Encyclopedia of Philosophy of Education, en línea en:
<http://educacao.pro.br/philosophy_filosofia.htm>

RECUADRO 3. POSMODERNIDAD, GLOBALIZACIÓN Y RIESGO AMBIENTAL

• Desestabilización del ecosistema total, manejado con frecuencia en términos de exclusión o respuestas
fundamentalistas.
• Desarrollo de ideologías y subculturas apocalípticas y de sobrevivencia.
• Bajo incremento de la población y presiones económicas en el uso de los recursos renovables que exceden
la tasa en la cual el ecosistema puede regenerarlos.*
• Incremento en la reducción de la variabilidad del DNA, incremento en la toxicidad del planeta.
• Extinciones masivas de plantas y animales.
• Incremento en las tasas de consumo que exceden el potencial y la promesa de sustitutos no renovables.*
• Profunda contaminación de ambientes locales y generalmente urbanos.
• Emisiones contaminantes que exceden la capacidad de asimilación natural del ecosistema mundial.*
• Incremento de catástrofes naturales (por ejemplo, inundaciones) como resultado de la interferencia hu-
mana.
• Crecimiento de ciudades perdidas (barrios, favelas, colonias sin drenaje, agua, electricidad) y subculturas.
• Agotamiento masivo de los cinturones boscosos mundiales, agua potable y aire limpio.
• Desarrollo de ‘bancos de germoplasma’ y ‘ecobancos’.
• Investigación sobre gérmenes para la guerra y el terrorismo.
• Bioseguridad estratégica nacional e internacional.
• Ambientes virales globales.

*Conceptos basados en los principios de Daly (1990).

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Michael Peters

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