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 El mito de Perseo contado para niños

1. La historia de Perseo | Las aventuras de Perseo | MITOLOGÍA PARA NIÑOS


La mitología griega está llena de hombres excepcionales con capacidad
sobrehumanas que ponían toda su fuerza,  coraje y  astucia al servicio de los
demás. Héroes que salvaron a la humanidad de calamidades, de monstruos y
demás terrores y que eran capaces de devolver la armonía a un mundo herido.
Hasta ahora os he contado la historia de dos de los más grandes: Hércules, el
más fuerte y valeroso de cuantos héroes han existido (aquí) y Ulises el héroe
astuto, inteligente y paciente que antepuso su amor a su tierra y a su familia a
todas las tentaciones que el destino deparó (aquí).

Hoy comenzamos a narrar la historia de otro de  los grandes héroes


griegos: Perseo el héroe cuya mayor hazaña fue acabar con la tan
temida Medusa, ese monstruo terrible que convertía en piedra a todo aquel que
osaba cruzar su mirada con ella.
.

La historia de Perseo va indisolublemente unida a la de su abuelo Acrisio, rey de


Argos al que un oráculo había predicho que su nieto lo mataría. Os podéis
imaginar que bien, lo que se dice bien no le pareció al rey Acrisio lo que el destino
le tenía deparado, así que puso todo de su parte para intentar cambiarlo.
Lo primero que hizo fue encerrar a Dánae su única y bella hija alejándola del
mundanal ruido y de todo contacto con humanos. Algunos relatos nos dicen que
para tal fin mandó construir una cámara subterránea de bronce; otros que la
bella Dánae quedó recluida en una torre al cuidado de una anciana. Lo que queda
claro de ambas opciones es que Acrisio quiso burlar al destino encerrando a su
hija e impidiendo que ésta tuviese relación con ningún hombre.

Sin relación no habría nieto y el


vaticinio se rompería.  
Dánae recibiendo la lluvia de oro, Tiziano, hacia 1565
.

Con lo que no contaba el rey es que Zeus se encapricharía de su hija.Y ya sabéis


que no hay nada que al dios de dioses se le resista, mucho menos una simple
torre o una cámara de bronce construida por humanos.
Lo curioso, o mejor dicho lo especial de la historia es que a Zeus ni tan siquiera le
hizo falta tomar forma humana y engañar a los guardianes y a la anciana que
custodiaban día y noche a la joven. Prefirió convertirse en lluvia y así
introducirse dentro de la cámara por una de sus gritas cayendo sobre el pecho
de Dánae.
 .

La lluvia dorada, Dánae de Gustav Klint, 1907


 
.
Una unión singular de la que nació un bello niño de nombre Perseo al que del
destino le tenía deparado grandes hazañas.
.
Pero volvamos a Argos. Cuando el rey escuchó el llanto de un niño proveniente
del lugar en el que estaba encerrada su hija, no lo dudó un instante: debía
deshacerse de él. De nada sirvieron los ruegos de aquellos que le indicaban la
posible procedencia divina del niño. El rey lo tenía claro:
.
Ese niño debía desaparecer. Solo así lograría
salvar su vida.
.
Pero en lugar de dar la orden de matarlo decidió que fuese el mar quien se
encargase de él.
Cogió un gran cofre e introdujo en él a su hija
Dánae y al recién nacido, lanzándolos al mar.
Y, ¿qué pasó? Pues que Zeus no podía dejar morir a su hijo, así que pidió
a Poseidón, el rey de mar, que calmase las aguas y dirigiese el cofre hasta la isla
de Sérifos. Y allí en una de sus playas nuestros náufragos fueron rescatados y
recogidos por un pescador de nombre Dictis, que los acogió en su casa y crió
a Perseo como si fuese su hijo convirtiéndose con los años en un muchacho de
gran belleza y valor.
Bonita historia, ¿verdad? Pues lo siento mucho pero no va a quedar así. Como
tantas veces en la mitología la historia se va a complicar mucho para así
mostrarnos a Perseo como uno de los grandes héroes de la mitología griega.
Si os parece os lo iré contando en próximas semanas .
 
 
 
 

Perseo el héroe que por amor a una madre


tuvo que vérselas con Medusa
2. Inicia la aventura | Las aventuras de Perseo | MITOLOGÍA PARA NIÑOS
Imaginaos una cabeza rodeada de serpientes, grandes colmillos, manos de
bronce y alas de oro que le permitían volar. Imaginaos que además
sus ojos eran capaces de echar chispas y que su mirada era tan penetrante,
que el que la sufría se convertía en piedra. Pues bien este terrorífico y extraño
personaje existe en las leyendas de la Antigua Grecia. Estamos hablando
de Medusa, el terrible monstruo con el que se va a tener que  medir las
fuerzas Perseo, el héroe griego que desde la pasada contamos sus andanzas
(aquí).
.
 Benjamin Lacombe
.
Perseo era nieto de Acrisio, el rey Argos e hijo de la bellísima Dánae y
de Zeus, el dios de dioses. Como ya contamos la pasada semana en su historia
su abuelo tiene un papel fundamental pues a Acrisio el oráculo le había predicho
que su nieto lo mataría y éste hizo todo lo posible primero para que no naciese y
más tarde para perderle de vista.Para cumplir el primer propósito Acrisio encerró
a Dánae su única y bellísima hija en una gran torre imposibilitándole cualquier tipo
de relación con ningún hombre y así que no pudiera quedarse embarazada.  Pero
aunque la idea era estupenda -sin embarazo no había nieto que le matase-, el
plan de Acrisio se fue a la porra en el momento en el que Zeus se enamoró de
Dánae y se convirtió en lluvia dorada penetrando en la habitación en la que estaba
recluida por una de las grietas.
 

De la unión de Zeus y Dánae nació Perseo.


  
.

Cuando Acrisio se enteró enloqueció por completo y desoyendo el consejo de


todo el mundo quiso deshacerse de ellos arrojándoles al mar encerrados en un
cofre de madera.
 
Y así a la deriva estuvieron sin comida ni apenas espacio para moverse durante
varios días. Realmente las esperanzas de subsistir para Dánae y Perseo eran
muy escasas pero  Zeus no podía dejar morir a su hijo, así que pidió a Poseidón,
el rey de mar, que calmase las aguas y les llevase hasta Séfiros.
.

 
Allí los náufragos fueron recogidos por un pescador de nombre Dictis, que
los acogió en su casa y crió al niño como si fuese su verdadero hijo convirtiéndose
con el paso de los años en un muchacho de gran belleza e inmenso valor  cuyo
principal objetivo era proteger a su madre.
 
Y ¿por qué de este interés por proteger? Os preguntaréis. Pues porque en esta
isla no todos eran tan bondadosos y desinteresados como el pescador queles
había acogido. Dictis tenía un hermano de nombre Polidectes que era, ni más ni
menos, el rey de Séfiros y que enseguida cobró un papel principal en esta
historia.
 
Ahora que vuestra salud es excelente y no corréis
ningún peligro debo cumplir con las leyes de
nuestra isla– les dijo un día Dictis.

Debo llevaros en presencia de Polidectes, el rey de


Sérifos.
 
A Dánae la idea le pareció espantosa. Un Palacio, la corte, un rey… todo le traía
malos recuerdos pero sabiendo de la bondad de Dictis para con ellos no quiso
causarle ningún problema. Así que en cuanto se lo dijo cogió al pequeño Perseo y
se acercaron a Palacio.
.

.
Y, ¿qué pasó? Pues lo que os imagináis:
.
Desde el mismo instante en que Polidectes vio por
primera vez a Dánae se enamoró perdidamente de
ella. 
El rey le ofreció todo lo que estaba a su alcance para conseguir su amor o al
menos su mano, pero Dánae siempre lograba escabullirse. Pasaron los años y el
amor de Polidectes se convirtió en obsesión. El rey se pasaba todo el día
maquinando la manera en la conseguir a su amada. Algo que en los últimos
tiempos se le había complicado mucho, pues Perseo había dejado de ser un niño
para convertirse  en el joven más bello y valiente del reino. Un joven que también
tenía una obsesión, en su caso: proteger a su madre por encima de todas las
cosas. 
.

.
Tras pensar y pensar  Polidectes lo tuvo claro:
.
La única manera de conseguir a Dánae era alejar
de Séfiros a su hijo.
.
Pero debía alejarlo sin que pareciese una decisión premeditada. Dánae nunca se
lo perdonaría. Así que decidió organizar un banquete e invitar a todos sus
amigos y también, aunque amigo lo que se dice amigo no lo era, a  Perseo para
anunciarles la buena nueva de su matrimonio.
.

En medio del banquete, el rey les preguntó a sus invitados qué le iban a ofrecer
como regalo de bodas y todos llegaron a la conclusión que el mejor regalo sería
un buen caballo. Todos menos Perseo. El joven estaba demasiado
entusiasmado con la idea del futuro matrimonio del rey que liberaba a su
madre así que no se le ocurrió mejor cosa que preguntarle  al propio
Polidectes qué era lo que él realmente deseaba
El rey no desaprovechó la oportunidad y sin dudarlo ni un instante respondió:

Nada deseo ni desearé más que la cabeza de la


górgona Medusa.

El silencio de la sala al escuchar las palabras del rey fue sepulcral. Nadie hay
sobrevivido a las terribles y monstruosas Górgonas que vivían en los confines de
la tierra. Pero Perseo en lugar de amilanarse contestó:
Si eso es lo que usted desea no dude que le traeré
su cabeza.
Mañana mismo partiré en su búsqueda. 
Y así fue como el joven héroe inició un viaje que le llevaría hasta el Occidente
extremo, muy cerca del reino de los muertos del que nadie creía que regresaría.
Aunque con lo que no contaban era con que Perseo, como hijo de Zeus, tendría
la inestimable ayuda de los dioses.

Si os parece  lo contamos la próxima semana.

 Como Perseo logró acabar con Medusa, el


monstruo que petrifica con la mirada
3. Perseo acaba con Medusa | Las aventuras de Perseo | MITOLOGÍA PARA
NIÑOS
Si recordáis la pasada semana dejábamos a nuestro héroe
mitológico, Perseo habiendo aceptado un muy complicado encargo del
rey Polidectes:
Lo que más ilusión me haría de este mundo es
poseer la cabeza de Medusa.
Y, ¿qué tenía de particular esta cabeza para que le rey Polidectes la eligiese
como su «regalo» más deseado? (aquí). Si os parece lo contamos.
.

.
Medusa, era hija de Forcis y Ceto dos divinidades marinas, y junto a sus dos
hermanas Esteno y Euríale vivían en el Occidente extremo, muy cerca del reino
de los muertos. Su imagen era terrorífica: cabeza rodeada de
serpientes, grandes colmillos como si de jabalies se tratase, manos de bronce y
alas de oro que les permitían volar. Aunque lo que mayor terror causaba era…
Su poder capaz de convertir en piedra todo aquello
cuanto miraban. 
 .
 Benjamin Lacombe
.
Tres monstruos terribles  conocidos como las tres górgonas a las que tendría
que enfrentarse Perseo, aunque realmente solo debía acabar con una de
ellas. ¿Por qué?  Pues sencillo, Esteno y Euríale eran inmortales, nadie en este
mundo podía con ellas; Medusa en cambio, era mortal. 
Ahora sí entendemos el motivo por el cual Polidectes deseaba que Perseo le
trajese como regalo la cabeza de Medusa. 
El rey consideraba que jamás volvería de esta
aventura con vida por lo que tendría vía libre para
casarse con la madre de Perseo, su deseada
Danae. (aquí)
.
.
Y es que pese a la supuesta mortalidad de Medusa, nadie había podido hasta el
momento con ella. Todo aquel que se le acercaba acababa convertido en piedra.
¿Podría el joven y apuesto Perseo? La tarea era realmente muy complicada, pero
lo que Polidectes desconocía es que Perseo contaba con una inestimable
ventaja.
.
Perseo era hijo de Zeus por lo que iba a disponer
de la ayuda de los dioses. 
Y esta llegó muy pronto. Apenas había caminado unas millas cuando un hombre
vestido con casco, sandalias aladas y varita de oro salió a su encuentro.
Era Hermes el mensajero de los dioses que venía en su ayuda.
.
Buenos días Perseo- le dijo.
Sé que eres un joven apuesto y valiente, pero este
valor no va a ser suficiente para la hazaña que se
te ha encomendado. 
Necesitas las armas adecuadas, de lo contrario
jamás saldrás victorioso. Si te parece te presto mis
sandalias aladas que te llevarán hasta los confines
del mundo donde se encuentra la morada de tu
rival y esta hoz de acero duro y afilado con la que
podrás cortar las escamas que rodean su cuello.
.

No había Hermes acabado de ofrecer su ayuda al joven Perseo cuando otra diosa


se apareció ante ellos con toda su majestuosidad: Atenea, diosa de la guerra, la
civilización y la sabiduría, eterna enemiga de Medusa que entregó a Perseo un
escudo de bronce pulido que reflejaba cual un espejo.
Buenas joven Perseo. Yo te prestaré mi escudo
que te ayudará en la difícil tarea de no mirar jamás
a los ojos de Medusa. Si logras mirar únicamente
su reflejo saldrás victoriosa de esta aventura.
Y así armado emprendió su camino en busca de las Ninfas del Norte quienes
debían proporcionarle el casco de Hades con el que Perseo alcanzaría la
invisibilidad y una bolsa mágica en la que meter la cabeza de Medusa cuando
hubiese acabado con ella, pues su mirada continuaría siendo fatal hasta después
de muerta.
.

Gracias a las sandalias voladoras de Hermes, Perseo llegó pronto a su destino. El


lugar era absolutamente inhóspito. No había rastro de vida y Perseo decidió
encaminarse rápidamente a la única cueva existente.
En el interior, las tres Górgonas dormían profundamente pero sus pasos
despertaron a Medusa quien lanzó una feroz mirada al joven. Perseo no le
devolvió la mirada y tal y como le había advertido la diosa Atenea decidió luchar
guiándose por el reflejo de la imagen de su enemiga proyectada en el
escudo.
Tomándose unos segundos y dando muestra de una sangre fría propia de todo un
héroe se elevó  en el aire gracias a las sandalias aladas de Hermes y se lanzó
contra ella cortándole la cabeza de un solo tajo gracias a la hoz de acero. 
.
Y así acabó con Medusa, cuya cabeza metió en el saco entregado por las  Ninfas
del Norte no sin antes admirar como de la sangre derramada nacían dos
hijos: el caballo alado Pegaso y el gigante Crisaor.
.
 
Y, ¿las otras górgonas?, os preguntaréis. ¿No se despertaron con tanta bulla?
Pues sí, sí que lo hicieron pero no pudieron dar alcance a Perseo, pues este
haciendo uso del casco de Hades se había vuelto invisible e iba camino de la isla
de Séfiros a entregar al rey Polidectes su preciado regalo.No creo que os resulte
extraño si os digo que el viaje no fue ni rápido ni solitario. En él se iba a encontrar
con la bella Andrómeda que le haría tardar un poquito más de lo pensado…
Esto si os parece os lo cuento la próxima
semana…. 
.
 
 

Perseo y Andrómeda. Un amor desde las


alturas
4. Perseo y Andrómeda | Démeter y Core | Las aventuras de Perseo | MITOLOGÍA
PARA NIÑOS | Mitos griegos contados para niños
.
Perseo se sentía feliz. Gracias a la inestimable ayuda de los dioses, había
conseguido lo que parecía imposible: volver con la cabeza de medusa dentro
de una bolsa mágica proporcionada por las Ninfas del norte (aquí).
Aunque todavía le quedaba un largo viaje hasta alcanzar las costas de Sefiros, isla
en la que le esperaba su madre desesperada pensando que había perdido a su
único hijo en la complicada tarea que el malvado rey Polidectes le había
encomendado (aquí).
En este viaje de vuelta, mientras sobrevolaba las costas de Palestina, algo llamó
poderosamente la atención de Perseo.
En medio del océano había una estatua de una
bellísima joven atada a una roca. 
El valiente héroe no pudo evitar acercarse a la escultura. Y cual no sería su
sorpresa cuando se dio cuenta de que de los ojos de la estatua caían dos
amargas lágrimas mientras el cuerpo se retorcía de desesperación intentando
liberarse. Perseo no estaba ante una escultura, lo que realmente se encontraba
atado a una roca en medio del océano era Andrómeda
Una princesa bellísima injustamente castigada por
la imprudencia de su madre. 
.
Andromeda era hija de Cefeo y Casiopea reyes de Etiopía. Su madre, una
señora de carácter vanidoso y engreído, creía ser la mujer más bellas del mundo,
más bella incluso que las Nereidas -ninfas marinas ahijadas de Poseidón, el rey
del mar- y así se lo comunicaba a todo aquel que quisiera escucharle.
Tanto habló Casiopea de su sin par belleza que sus palabras llegaron a oídos de
las propias Nereidas quienes se enfadaron y ofendieron muchísimo con ella,
pidiendo a Poseidón que vengase semejante afrenta.
Las Nereidas de Gaston Bussière (1902).
.

Y, ¿sabéis qué pasó? Exacto, que Poseidón decidió complacer a sus


queridas Nereidas enviando una devastadora inundación sobre la costa y un
terrible monstruo que devoraba cuanto se ponía a su alcance. 
En poco tiempo el pánico se apoderó de todos los habitantes de Etiopía
y Cefeo decidió acudir al oráculo en busca de solución.
 

La respuesta del oráculo de Amón fue terrible:

Solamente al entregar a la hija de Casiopea al


monstruo, Etiopía se vería libre de maldiciones. 
Ahora entendéis porque la bella Andrómeda, sin culpa alguna, acabó atada a una
roca frente al inmenso monstruo marino, pagando los errores de su engreída
madre.
.

Y aunque culpables, una por soberbia y el otro por permitirlo, la pena de los reyes
era inmensa. Se pasaban los días viendo la desesperación de su hija sin poder
hacer absolutamente nada más que llorar. Así que cuando
apareció Perseo, ofreciéndoles una alternativa, se les abrió el cielo.
¿Estarían dispuestos a concederme la mano de su
hija si la libero del terrible monstruo frente al que
está encadenada? 
La respuesta no se hizo esperar:

Por supuesto- dijeron alto y claro los reyes aunque


eso sí, con pocas esperanzas de que ese joven
apuesto fuese capaz de dominar al monstruo. 
Lo que no sabían era la infalible arma de la que disponía Perseo, la cabeza de
Medusa que incluso decapitada lograba petrificar todo aquello que se cruzaba con
su mirada.
.

La lucha fue breve y menos de lo que canta un gallo Perseo logró matar al


monstruo y liberar a la bellísima Andrómeda. Cuando ambos se presentaron
donde los reyes estos se dieron cuenta de que se les había olvidado un pequeño
dato…
Andrómeda estaba prometida a otro… 
Pero Perseo, profundamente enamorado como estaba, ya no era capaz de
renunciar a la joven por lo que optaron por celebrar la boda lo antes posible. En
medio del banquete un grupo de doscientos hombres armados encabezados por el
supuesto prometido de Andromeda irrumpieron  en la sala:
Andrómeda es mía, debe casarse conmigo…   
Fueron las únicas palabras que dijo el supuesto prometido. Esta
vez Perseo decidió no gastar ni mucho tiempo ni muchas fuerzas. Simplemente
volvió a sacar de la bolsa la cabeza de Medusa y todos los enemigos acabaron
convertidos en  piedra.
.
Perseo, tras finalizar la celebración, volvió a calzarse las sandalias
de Hermes para poner nuevamente rumbo a Sérifos, aunque esta vez el viaje lo
hizo acompañado por su bella esposa Andrómeda.
¿Llegaron o tuvieron nuevos imprevistos?
Si os parece os lo cuento la próxima semana…
Perseo por fin regresa a Sérifos
5. Perseo vuelve a Sérifos | Las aventuras de Perseo | MITOLOGÍA PARA NIÑOS

Al cabo de unos días, los recién casados Perseo y Andrómeda, llegaron a la isla


de Sérifos. Mucho había sido el tiempo y muchas las aventuras vividas (aquí)
desde que el joven Perseo abandonase la isla en busca de la cabeza
de Medusa, trofeo que había prometido al odiado rey Polidectes como regalo
de bodas (aquí).
Una cabeza que ahora se hallaba encerrada en el zurrón mágico que le habían
entregado las ninfas. Como encerrada también estaba su madre, la pobre Dánae,
que acompañada de Dictis el pescador había tenido que cobijarse en el templo de
Atenea. Y es que la boda programada por Polidectes no era sino una
estratagema para alejar a Perseo y en cuanto este abandonó la
isla, Polidectes volvió a sus insistentes andadas queriendo que Dánae fuera suya
a toda costa.
.
.

Perseo desconocía la situación de su madre cuando entró en los salones


del Palacio Real, aunque el recibimiento frío y palabras malsonantes del
rey Polidectes y sus súbditos le hicieron comprender rápidamente que todo había
sido un engaño para alejarle:
 

¿Dónde está mi madre? – preguntó Perseo.


Tú madre, se ha encerrado, junto con mi hermano Dictis en el templo de
Atenea. La muy tonta prefiere ser la mujer de un simple pescador que la de un rey
y eso yo no lo permito. Está muy bien que hayas venido pues había
pensado enviar a mis hombres para que los sacasen a la fuerza y así hacerla
mía. Ahora lo podrás ver con tus propios ojos.
Eres un mentiroso. – le dijo Perseo- Cómo pude ser tan iluso y creer que habías
concertado tu boda. Lo único que deseabas era tener vía libre para que mi
madre fuese tuya.
.

Las carcajada de Polidectes se oyeron en todo el salón.


.
Por supuesto que esa era mi intención pero también sabía que para conseguirlo
debías alejarte y la manera más sencilla de hacerlo era pidiendo algo en el que
pudieras hacer alarde de toda tu soberbia que es mucha.
¿Quién es tan tonto para creer que va a poder conseguir la
cabeza de Medusa?
.

Sin tan siquiera detenerse en contestar Perseo metió en la mano en el zurrón y le


dijo:
Yo, yo soy ese tonto soberbio que siempre cumple sus promesas.
¡¡¡Aquí la tienes!!!
.

Y sacando del zurrón la cabeza de Medusa la colocó frente a Polidectes quien no


pudo evitar mirarla a los ojos y convertirse en piedra al igual que todos sus
seguidores.
.
.

Tras acabar con Polidectes y con todos sus leales súbditos Perseo nombró


nuevo rey de Sérifos a Dictis, aunque en realidad lo único que hizo fue devolverle
el reino pues a este se lo había arrebatado su hermano Polidectes. Arreglada la
situación y tras darle un inmenso abrazo a su madre tocaba devolver los objetos
mágicos que tanto le habían ayudado a los dioses. Todos ellos -casco de Hades,
las sandalias voladoras y el zurrón incluido- volvieron a ser llevados
por Hermes hasta las Ninfas del norte.
.
.

Y, ¿qué pasó con la cabeza de Medusa? Pues que esta fue entregada a la
mismísima Atenea, diosa de sabiduría y de la guerra justa, que desde ese día la
colocó para siempre en el centro de su escudo.
.
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Os espero el próximo viernes con el final de esta historia en el que hablaremos


hasta de estrellas…