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David Stiven Posada Correa – 2018175038

Umberto eco en su ensayo “Una nueva edad media” hace referencia a los ingredientes que
debe tener una edad media, y dice:

Una gran paz que se degrada, a un poder estatal internacional que había unificado el
mundo bajo una misma lengua, costumbres, ideología, religión, arte y tecnología y
que, a causa de la propia ingobernable complejidad se derrumba
El auto en esta frase hace alusión a que como era en el medievo, actualmente las
autoridades y poderes aparentemente estatales y nacionales, se ven fluidas en otros cuerpos
ajenos a un territorio “soberano” como lo son entidades subnacionales como lo son grupos
terroristas, o supranacionales como la Unión europea, o fuerzas transnacionales como las
empresas multinacionales o agencias calificadoras de riesgo

Según John Rapley, especialista en globalización y gobernanza del Centro de Estudios del
Desarrollo de la Universidad de Cambridge “Estamos empezando a ver un alejamiento del
estado-nación altamente centralizado, con su monopolio de las fuentes legitimas de
violencia y sus inmensos poderes de asignación de recursos, que le permitían ser el blanco
principal de la lealtad en la vida de sus ciudadanos “
Esta idea deja ver que según Rapley la gobernanza mas descentralizada viene por partes de
que manejan sus propios recursos y por ende a nivel político tendrían un nivel de influencia
mayor a nivel político y local, tal como en el medievo que se le daba el gobierno y la
influencia al mejor postor.

Hoy tenemos un mundo difuso, con un gobierno difuso, pues todos los países responden a
una autoridad mayor igualmente difusa llamada globalización, ya necesaria para el mundo
moderno borrando la línea de la lengua, sometiéndose a una lengua global, El inglés.
Con un mercado global manejado por las instituciones financieras y bancos los cuales se
convierten en los impulsores claves en el deterioro de la soberanía

También Umberto eco da alusión a que la edad media era una época de temor,
incertidumbre, plagas y violencia, al igual que en esa época, ya no es tan claro como
invertir, pues hay alarmas de pandemias, y de guerras terroristas, desastres naturales como
el aumento del nivel del mar, según Khanna en un articulo publicado en Foreign Policy nos
llevara décadas el saber como responder a este nuevo mundo.

En mi opinión, no veo el futuro tan negro, pues el hecho de que las naciones, siendo aun así
soberanas no manden el mundo como quieran, nos da seguridad a nosotros como sociedad
de que responderán ante una cumbre de líderes internacionales, una solución y ayuda para
problemas como el de Venezuela, la globalización hace que nos enteremos de estos temas
por consiguiente se puedan presentar ayudas como lo fue la ayuda humanitaria a Venezuela
liderada por Estados unidos, Colombia, Brasil y países bajos, con una lengua unida como lo
fue el ingles se pudo unificar a estas naciones bajo la premisa de ayudar a Venezuela, hay
teorías de que van detrás del petróleo de Venezuela o rumores de una guerra por
intervenciones de Rusia, pero personalmente, la globalización es algo necesario en la era
moderna, algo ya implementado de lo cual no podemos escapar, como dice Rapley “El
nuevo medievalismo no tiene que ser necesariamente las favelas controladas por pandillas
de Rio de Janeiro o las zonas fronterizas de Pakistán, no es esa la única opción. Si los
intereses creados deciden luchar para mantener su porción de la torta a toda costa,
entonces sí, la política se volverá desagradable. Pero si en cambio las elites políticas e
intelectuales intentan guiarnos de forma creativa hacia esa nueva etapa, en vez de buscar
el retorno a un gran pasado perdido, entonces podremos darles la bienvenida a las
oportunidades en vez de sentirnos abrumados por las amenazas.