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NADAL MORA, VICENTE. Mallorca (España), NARBONA, JUAN DE ARAGÓN. Español, falle- tuvo la monumentalidad del "cinquecento" ita-
1895 - Buenos Aires, 1957. Historiador de la ció en Buenos Aires, en 1750. Alarife, em- liano, conocida en esos países por la influen-
arquitectura, restaurador de monumentos, di- presario de obras. cia teórica de los tratadistas, y por el ejemplo
bujante y pintor. de obras concretas como, principalmente, las
Llegado como comerciante al Río de la Pla- de Donato di Pascuccio, llamado "el Braman-
Sus obras de restauración y sus proyectos ta en los inicios del siglo XVIII, se lo consi- te" (1444-1514). En Inglaterra, con la obra de
realizados, entre otros son: Museo y Reducción deraba "persona de mucha inteligencia en las Christopher Wren (1632-1723), el "renacentis-
de Yapeyú, casa de Avellaneda en Tucumán, fábricas y edificios". Entre sus trabajos más im- mo bramantiano" alcanzó un apogeo tardío,
iglesia de Cachi y fmcas La Cruz y Carmen de portantes pueden citarse la construcción de la pero tan persistente, que contrarrestó en In-
Güemes en Salta, quinta Santa Coloma en Ber- Iglesia del Pilar en Buenos Aires y la prosecu- glaterra las tendencias barrocas desarrolladas
nal, iglesias de Santa Catalina, Santo Domin- ción, entre 1731a 1745, de las obras del templo durante los siglos XVII y XVIII en la mayor
go y Casa de Ejercicios en Buenos Aires, tem- de las Catalinas. parte de Europa y América.
plo de los jesuitas en Córdoba, iglesias de También en Francia, la persistencia del al-
Molinos, Yavi, Cachi, Chicligasta; el Cabildo Bibliografía: G. FURLONG. ARQUITECTOS ARGENTINOS DU- to Clasicismo renacentista puso límite a las in-
de [ujuy, la posta de Yatasto y la iglesia de San- RANTE LA DOMINACIÓN HISPÁNICA. Bs. As.: HUARPES, 1946. fluencias del Barroco y del Rococó en el dise-
to Domingo en La Rioja. En Tilcara construyó ño arquitectónico, circunscribiéndolas a los
la residencia universitaria y el museo. espacios interiores, en contraste con los crite-
La obra más conocida, sin embargo, está NEOCLASICISMO. m. Tendencia artística que rios clasicistas prevalecientes en la composi-
constituida por sus publicaciones, debido a la parte de valorar como "clásico", desde los pun-
excelencia de los dibujos de relevamiento, de tos de vista estético -categoría de "lo mejor 8
trazos finos y ligeros. Las ilustraciones de re- en su género"- e histórico -época especí- Jk1~ "(",1,,t>- e, D. ¡¡. •• ~ I

jas, faroles, herrajes, molduras y puertas son fica en un lugar determinado--, al arte griego
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miles y gran parte de estas nunca llegó a pu- de los siglos V y IV a.C. y, en menor grado, In !\ ,.II !i
blicarse. Sus libros más importantes: Com- al arte helenístico y al romano de los períodos
pendio de historia del arte precolombino de Mé- republicano e imperial. El Neoclasicismo (N.)
xico y Yucatán (1933 y 1940), Manual de arte recibió, según los países y las circunstancias,
ornamental americano autóctono (1935, 1936, denominaciones como: Clasicismo, Nuevo Cla-
1943 y 1948), La arquitectura tradicional de Bue- sicismo, Academicismo Neoclásico, Reacción
nos Aires: 1536-1870(1943 Y 1947), Estética de la Neoclásica, Culteranismo, etc.
arquitectura colonial y poscolonial argentina
(1946), El azulqo en el Río de la Plata, siglo XIX Los antecedentes del N. pueden reconocerse
(1949) Y La herrería artística del Buenos Aires en los procesos culturales de los siglos XVI,
antiguo (1957). Además se cuentan 40 artícu- XVII Y XVIII, en Inglaterra y en Francia, don-
los en publicaciones periódicas, dedicados a la de el alto Clasicismo renacentista arraigó en
arquitectura nacional. D. s. forma perdurable, por la gran aceptación que ~ PROYECTO OE FACHADA PARA LA PlAZA OE LA VICTORIA.

178 I Nuevo DICCionario de Arquitectura


nad neo
glo XVIII Yprincipios del XIX: Grecia como
sinónimo de democracia, Roma como la re-
pública y también, bajo Napoleón, como la ima-
gen de un imperio que pretendía ser demo-
crático y republicano.

EL NEOCLASICISMO EN EL Río DE LA PLATA.


El 13 de junio de 1752 se estableció en Madrid
la Real Academia de Nobles Artes de San Fer-
nando, bajo cuyos auspicios fue editada la bi-
bliografia básica para impulsar en España los
principios de una arquitectura "razonable". En-
tre esas obras cabe mencionarse la versión por
José Hermosilla del tratado De Architectura, de
Vitruvio, y de su Compendio, redactado por
Claude Perrault en 1674. Los demás instru-
mentos para terminar con las últimas expre-
siones del Barroco fueron la normativa rigu-
rosa y el control estricto de la enseñanza. Otras
academias se establecieron en ciudades de pro-
~ PÓRTICO DE LA CATEDRAL DE BUENOS AIRES PROYECTADO POR P. CATEUN Y P. BENOIT. vincias y también en México, donde se erigió
la Real Academia de San Carlos (1784). Has-
ción y el ornato de sus exteriores, a punto tal ejemplo concreto de revival griego y el inicio ta Santiago de Chile llegó el efecto multiplica-
de que en la historiografia artística francesa se del denominado "gusto greco". dar del Arte Moderno al radicarse allí el ar-
suele designar como "período clásico" al rei- Como movimiento estético, el N. tuvo un quitecto romano Joaquín Toesca (1780), una
nado de Luís XIV, que coincide con el pleno desarrollo paralelo a las corrientes del pensa- de las máximas figuras sudamericanas de esa
Barroco europeo en general. miento iluminista y estuvo conceptualmente época. En la región de Cuyo trabajaban hacia
El diseño clásico del Renacimiento se ha- ligado a ellas, así como a los cambios sociales, fines del siglo XVIII 4 arquitectos -dos ca-
bía basado principalmente en la visión de las económicos y políticos vinculados especial- talanes y dos italianos-, autores de edificios
ruinas romanas, especialmente las existentes mente a la Revolución Francesa y luego a la en el "estilo moderno".
en el ámbito urbano de Roma; pero el espíri- Revolución Industrial; al desligarse de la he- Dentro del Real Cuerpo de Ingenieros Mi-
tu científico propio del racionalismo encíclo- rencia medieval sintió la necesidad de fundarse litares, (v.) el N. se armonizó con la pragmáti-
pedista, preponderante desde mediados del si- en un entronque histórico de mayor antigüe- ca formación profesional propia de su espe-
glo XVIII, requirió nuevos avances de la dad. De ahí la identificación del liberalismo cialidad. En el Río de la Plata, por fuerza de las
investigación arqueológica. En ese contexto, el con el mundo grecorromano, en el que se en- circunstancias, estos profesionales castrenses
estudio directo de las ruinas de Pompeya des- contraron ideas rectoras comunes, tales como habían ampliado su campo de acción a otros
de I748, y el de los monumentos griegos poco la democracia griega y la república romana. temas y obras civiles. La simplicidad y el fun-
después, permitió confrontar los elementos de Tanto en la arquitectura como en todas las cionalismo de las obras militares se trasladó a
lenguaje arquitectónico, corregir formas y pro- áreas de la creatividad estética, se manifestó la arquitectura civil que se despojó de la or-
porciones, y elaborar un estilo historicista que el sentido significativo de las ideas democrá- namentación usual, frenando la continuidad
podía presentarse como una versión muy pró- ticas y republicanas, atribuidas entonces a los del Barroco popular tanto en Buenos Aires co-
xima, morfológicamente, a los modelos cano- modelos plásticos, literarios e históricos de las mo en Montevideo, y preparando la aplicación
nizados como clásicos. culturas griega y romana conceptualizadas co- de los nuevos cánones del N. En 1799 se de-
Los avances de la arqueología clásica no so- mo clásicas. Uno de los primeros teóricos del signó para las fortificaciones montevideanas
lo influyeron entre especialistas y profesiona- N, el alemán [ohann [oachim Winckelmann al arquitecto español Tomás Toribio (v.), gra-
les, sino también en la difusión general de su (I717-I768), hacía explícita esa asociación de duado en la Real Academia de San Fernando,
conocimiento, que despertó entonces un enor- ideas al referirse a la Grecia antigua como cu- y a través de él comenzó una etapa de influencia
me interés. En Inglaterra, la Society of Dilet- na de la libertad. directa de los cánones del N. sobre la arqui-
tanti costeó durante once años (I742 a I753) el El diseño arquitectónico del N. procuró, en tectura rioplatense, la que, romanizante en un
viaje de estudios a Roma y Atenas del arqui- síntesis, satisfacer las exigencias racionalista s comienzo, evoluciona hacia formas grecizan-
tecto Nicholas Revett, quien preparó con [a- de claridad y definición en el diseño de los ele- tes después de 1820.
mes Stuart las obras The Antiquities of Athens mentos arquitectónicos, delineados con niti- Otro de los apoyos dados en el Río de la
(1762, cuatro tomos), y The Anquities of Ionia dez, en una volumetría geométrica muy pre- Plata a la difusión del N. como expresión de
(1769, tres tomos), que alcanzaron gran difu- cisa y con su temática restringida al repertorio la Modernidad de su tiempo partió de Manuel
sión. Además, en 1758, Stuart construyó en Ha- de los cinco órdenes clásicos grecorromanos, Belgrano quien, desde su cargo de Secretario
gley Park (Worcestershire) un pequeño tem- para expresar así la visión historicista pre- del Real Consulado bonaerense, impulsó en
plo dórico que fue considerado como el primer ponderante en el ideario liberal de fines del si- 1799 la creación de una Escuela de Dibujo

DICClonar O de Arqutectura en la Argentina 1179


que comenzaban a construirse en los pueblos NEOCOLONIAl. adj. Se aplica a la voz arqui-
bonaerenses. Así surgió la de Bahía Blanca tectura. Mediante la forma compleja Arqui-
(r860), aunque con variantes: el pórtico se re- tectura neocolonial, de valor sustantivo, se
dujo a pilastra s trabajadas sobre el muro de alude al conjunto de teorías, proyectos y cons-
fachada, y las torres se modelaron como gran- trucciones que, en las últimas décadas del si-
des prismas almenado s para servir a la vigi- glo XIX y las primeras del XX, tomaron como
lancia y defensa de la población. modelo las obras producidas durante el perí-
odo de la dominación española en América.
Iglesia Presbiteriana Escocesa de San Andrés,
1868, Chascomús. Proyectada por el arquitec- El uso del término. La idea fue legitimada
to Henry Hunt, dentro de un estilo híbrido con mucho después de haberse aplacado el debate
influencias jónicas. El rasgo dominante de su sobre la pertinencia del revival, con el afijo neo
aspecto es la sencillez. Su pórtico es tetrástilo (gr. neo s 'reciente, nuevo') precediendo al ad-
con dos columnas centrales de sección circu- jetivo colonial, a pesar de que, como se verá, no
lar y dos laterales de sección cuadrada. Las lí- todos los protagonistas parecen haber coinci-
neas puras y bien definidas de las cornisas y dido en la condición local y derivada que de es-
de las pilastra s que decoran los muros exte- te modo se atribuye como característica do-
riores, el frontón perfectamente delineado, las minante a aquella arquitectura. Por ese motivo
ventanas de medio punto, recortadas en los la caracterización suele ser usada como sinó-
muros con toda exactitud, traen a la memoria nimo de otras solo aparentemente similares,
el orden y la claridad de los lineamientos ge- como neovirreinal, neohispánico o renacimiento
nerales del Neoclasicismo. colonial. A esto se agrega la incertidumbre es-
Los ejemplos tardíos de N. (últimas déca- tilística. Basta recordar que España conservó
das del siglo XIX) son numerosos, pero casi sus dominios americanos durante más de tres ~ CASA DE CATALUÑA DE EUGENIO CAMPELONCH EN BS. AS.

siempre fragmentarios (pórticos de cemente- siglos para advertir que detrás de la aparente
rios, de templos, de palacios legislativos, etc.). homogeneidad de la designación se ocultan di- migratorio iniciado en r860, que permitió la
En general, al promediar ese siglo el N. fue ab- ferencias sustanciales. participación de los recién llegados en las dis-
sorbido por el Clasicismo italianizante neo- putas por el poder económico y político, su-
rrenacentista (y. Neorrenacimiento Italiano), y con- LA CULTURA DE LA RECUPERACiÓN DEL PASADO. puso una revísión de esos principios. Como for-
cluyó como una alternativa de diseño sin Hasta mediados del siglo XIX, y aunque con ma de autolegitimación, se puso también en
significado ideológico, dentro del amplio pa- distintos matices, las elite s dirigentes cons- duda el presupuesto antiespañol, y empezaron
norama del Eclecticismo finisecular. A. D. P. truyeron la nueva cultura independiente y re- a revalorizar las raíces españolas como susten-
volucionaria sobre el to fundante de la condición patricia y criolla.
Bibliografía: J. A. PILlADO. BUENOS AIRES COLONIAL. EDI- presupuesto del recha- Como consecuencia de este proceso, a lo
FICIOS Y COSTUMBRES. Bs. As.: COMPAÑÍA SUDAMERICA- zo del legado español. largo de las dos últimas décadas del siglo XIX,
NA DE BILLETES DE BANCO, '910; B. F. L. ClARKE. CHURCH España no solo repre- y en directa proporción con los procesos de mo-
BUILDERS OF THE NINETEENTH CENTURY. LONDON. '938; sentaba todavía una vo- dernización que transformaban de hecho las
A. DE PAUlA. "TEMPLOS RIOPlATENSES NO CATÓLICOS". EN: luntad de sujeción im- ciudades -especialmente Buenos Aires-, fue
ANALES DEL !AA, N: 15,1962; "DON FELIPE SENILLOSA". perial-recuérdese que conformándose una visión idealizada del es-
EN: ANALES DEL INSTITUTO DE ARTE AMERICANO. N: seguía ejerciendo su cenario urbano construido durante el perío-
18,1965; M. J. BUSCHIAZZO. "Los ORÍGENES DEL NEO- dominio sobre Cuba, y do de dominación española. Los creadores de
ClASICISMO EN BUENOS AIRES". EN: ANALES DEL ¡AA, N.o que aún en r860 orga- esta imagen nostálgica de la Gran Aldea fue-
19,1966; "EL ARQUITECTO RICHARD ADAMS y LA COLO' nizaba acciones nava- ron José Antonio Wilde con Buenos Aires des-
NIA ESCOCESA DE SANTA CATALINA". EN: ANALES DEL ¡AA, ~ PORTADA DE LA REVISTA les contra el Perú y Chi- de setenta años atrás (r882), Lucio V. López con
N.O 21, 1968; "El NEOCLASICISMO y SU INCIDENCIA SOBRE DE ARQUITECTURA. le-, sino que además La Gran Aldea (r882), Santiago Calzadilla con
lA CULTURA RIOPlATENSE (1800-1820)". EN: ANALES DEL era identificada con la Las beldades de mi tiempo (r89r) y Manuel-José
IAA, N.O 26, 1988; M. WAISBERG. JOAQUÍN TOESCA: AR' opresión feudal y confesional, que se procu- Bilbao con Buenos Aires desde su fondación has-
QUITECTO y MAESTRO. SANTIAGO: SEDE SANTIAGO NORTE raba reemplazar con los nuevos valores laicos ta nuestros días (r902).
DE LA FAU (UNIVERSIDAD DE CHILE), 1975; AA. vv. Los y republicanos. Sin embargo, luego de las ago- En r898, un acontecimiento exterior vino
INGENIEROS MILITARES Y SUS PRECURSORES EN El DES- tadoras luchas por las formas de la organiza- a cruzarse con este proceso: España resultó
ARROLLO ARGENTINO (HASTA 1930). T. I. Bs. As.: DIREC- ción nacional, en la segunda mitad del siglo XIX derrotada por los Estados Unidos y perdió sus
CiÓN GENERAL DE FABRICACIONES MILITARES, '976; F. aquel presupuesto comenzó a resquebrajarse últimas posesiones imperiales, que quedaron
CHUECA GOITÍA. VARIA NEOCIÁSICA. MADRID: INSTITU' junto con la firmeza del sistema de conviccio- bajo distintas formas de dominio norteame-
TO DE ESPAÑA, 1983; A. DE PAULA. "NEOClASICISMO y Ro- nes revolucionarias, lo que dio lugar a un lar- ricano. Las consecuencias de este hecho sig-
MANTICISMO EN lA ARQUITECTURA ARGENTINA". EN: Do- go período de reconsideración de ese pasado. nificaron por un lado una revisión profunda
CUMENTOS PARA UNA HISTORIA DE LA ARQUITECTURA Para el viejo patriciado criollo, las transforma- de las propias bases de la cultura española, lo
ARGENTINA. Bs. As.: REVISTA SUMMA, 1984. ciones sociales producidas por el aluvíón in- que dio lugar a la llamada "generación del 98",

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