Sie sind auf Seite 1von 1

Figura 2-3

Recién nacido 3 meses 15 meses 2 años


Ejemplo de los cambios estructurales neuronales que se observan con la edad en el área de Broca.

con variaciones en la edad donde se alcanzan los picos máximos de desarrollo en los diferen-
tes lóbulos cerebrales (Giedd y cols., 1999; Lenroot y Giedd 2006). Así, por ejemplo, el máximo
desarrollo de la sustancia gris del lóbulo frontal se alcanza hacia los 11 años, mientras que el
pico parietal se logra a los 10. Es interesante que estos autores hayan encontrado diferencias
sexuales en las edades donde se alcanzan estos picos evolutivos.
En contraste con el curso invertido de desarrollo de la sustancia gris, la sustancia blanca
presenta un incremento lineal hasta la adultez, asociado al aumento de conexiones nervio-
sas, relativamente equivalente a través de la corteza cerebral (Lenroot y Giedd, 2006). Por ello,
la relación entre el volumen de sustancia blanca (vías nerviosas) y el volumen de sustancia
gris (cuerpos neuronales) cambia con la edad del individuo. La diferencia fundamental entre
el cerebro de un niño y el de un adolescente está en el mayor número de conexiones nerviosas
en el cerebro de este último (Shaw y cols., 2006; Sowell y cols., 2003). El porcentaje incremen-
tado de sustancia blanca con relación a la sustancia gris es entonces un índice de maduración
cerebral asociado a un mejor desempeño cognitivo que ha sido ampliamente documentado
con métodos de neuroimagen (Giedd y cols., 1999; Jernigan y Tallal, 1990; Jernigan y cols.,
1991; Reiss y cols., 1996). En la figura 2-4 se muestra el cambio en el volumen de la sustancia
blanca durante los dos primeros años de vida.
De acuerdo con Hebb (1949), a los dos primeros años de vida, el cerebro del niño presenta un
desarrollo importante de vías de asociación cortical que coincide con un amplio desarrollo senso-
riomotor y con el establecimiento de bases para la adquisición de habilidades cognitivas más com-
plejas. Sin embargo, el desarrollo de conexiones sinápticas es particularmente evidente después
de los tres años, cuando el niño adquiere una mayor capacidad de análisis visoperceptual.
El desarrollo cortical, engrosamiento y formación de conexiones, no parece seguir un paso
uniforme sino que se presenta por ráfagas. Estos periodos de enriquecimiento sináptico se han
observado entre los 3 y 4 años, los 6 y 8 años, los 10 y 12 años, y los 14 y 16 años (Epstein, 1986).
La observación de que el crecimiento madurativo cortical ocurre por ráfagas u oleadas,
coincide con la observación de que el desarrollo cognitivo del niño tampoco sigue una lí-

24  Neuropsicología del desarrollo infantil