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SACRIFICANDO CON PROPOSITO

Romanos 6:13b

¿POR QUÉ SACRIFICARSE POR LOS PROPÓSITOS DE DIOS?

1. POR LO QUE ___________________________________________


Hebreos 9:26
Efesios 5:2

2. PORQUE FUI __________________________________________


Efesios 2:10
Mateos 10:39

3. PORQUE _____________________________________________________
Hebreos 6:10
Marcos 10:29,30

EL SACRIFICIO DE JESÚS POR USTED


Hebreos 10:1-3, 5,9-10

MI RESPUESTA
Romanos 12:1
Filipenses 2:17

¿COMO VIVIR UNA VIDA DE SACRIFICIO?


• Adorar a Dios continuamente
Salmo 50:23

• Ayudar a otras personas (Ministerio)


1 Juan 3:16

• Dar Sacrificadamente
Salmos 50:14

• Compartir las Buenas Nuevas


Hebreos 13:15
SACRIFICANDO CON PROPOSITO
Romanos 6:13b

La diferencia entre un héroe y una celebridad es la diferencia entre la


Madre Teresa y Madonna, una ha hecho sacrificios por el bien de otros y
la otra se ha hecho famosa porque canta. ¿Qué hace la diferencia entre
héroes y celebridades? ¿El talento? No. Ambos tienen talentos. ¿La
inteligencia? No. Ambos, héroes y celebridades pueden ser inteligentes.
¿La persistencia? No. Ambos, héroes y celebridades pueden ser
persistentes.

La diferencia está en el área del sacrificio. Hay muchas personas que


harán sacrificios por ellas mismas. Se sacrificarán por obtener gran
personalidad. Se sacrificarán por alcanzar sus propios objetivos. Algunas
personas se sacrificarán a fin de construir un gran negocio propio. O se
sacrificará para llegar a ser un atleta profesional. Nadie llega a las
Olimpiadas o a un equipo profesional sin hacer grandes sacrificios. Lo
mismo para llegar a ser un músico. Para ser el primero en su campo de
actividad, son necesarios grandes sacrificios. Muchas personas hacen
grandes sacrificios, pero los hacen por sus propios objetivos, por sus
propias razones personales.

¿Qué es lo que hace un héroe? Un héroe se sacrifica por otras personas.


Esta es la diferencia entre una celebridad y un héroe. Puedes ser un
atleta en la cima de tu carrera, pero no ser un héroe, porque lo estás
haciendo para ti mismo. Deseas ser el mejor en tu carrera. Pero un
héroe se sacrifica por otras personas, para el beneficio de ellas.

En el fondo de nuestro ser hay un deseo profundo de hacer que nuestras


vidas cuenten para algo. Puede que no lo entiendas, pero dentro de ti
hay un deseo de ser un héroe, deseo de hacer una contribución con tu
vida, de hacer que el mundo sea un lugar mejor. Existe esto dentro de ti
porque Dios lo puso en el fondo de tu ser.

¿Qué es lo que trae la satisfacción a la vida? Es cuando entrega tu vida.


Dios te ha hecho para que entregues tu vida a algo. Existen dos formas
de vida. Puedes vivir una vida totalmente centralizada, una vida egoísta,
la mayoría de las personas viven de esta manera. Viven para si mismas,
para sus intereses, sus familias, sus necesidades y sus posesiones,
realmente no piensan en otras personas. Hay otra opción, fuiste hecho
por Dios para servirlo. Es el secreto de la satisfacción. Es la clave para la
felicidad. Es eso para lo que Dios lo hizo. “...entréguense totalmente
a Dios – todo el cuerpo – ya que ustedes han vuelto de la muerte
y desean ser instrumentos en las manos de Dios, usados para
sus buenos propósitos” Rm. 6:13.

Observa tres cosas acerca de este versículo:

1. Dios desea usarte para Su propósito

2. Tú puedes ser una herramienta en las manos de Dios para


hacer la diferencia en el mundo. Él le tiene una tarea especial,
una misión en la vida, un ministerio para ti que nadie más
puede realizar.

3. Es necesario sacrificio. Para ser usado por Dios, a fin de cumplir


su propósito, habrán algunas cosa que usted tendrás que
abandonar. No puede hacer todo.

La mayoría de las personas dicen: “Quiero servir a Dios, y alcanzar todas


mis otras metas, planes y ambiciones que tengo en mi vida.” Pero
tendrás que hacer sacrificios. ¿Deseas hacer esto? ¿Deseas colocar a un
lado tus ambiciones personales, tus metas, tus planes para tu vida, tu
familia, tu carrera, tus motivaciones personales, tus deseos...? Estás
deseando ponerlos a un lado y decir: “Ahora, en vez de vivir para estas
cosas, pienso vivir para cumplir el propósito de Dios en esta tierra. Voy a
vivir la vida que Dios planeó que yo viviera.” ¿Estás dispuesto a decir no
a tus propios sueños, ambiciones, planes y placeres, y vivir a la manera
de Dios, sacrificando aquellas cosas en función del plan de Dios para su
vida? Tal vez estés pensando ahorita: “Esto es mucho pedir.” Es cierto,
es pedir mucho. Dios te pide esto si deseas ser usado por El.

Jesús es quien murió por mí, y bajo de su trono para por mí con el mayor
de los sacrificios. Entonces le debo a El mi vida entera y toda mi lealtad.
Eso es así. De lo que estamos hablando es de una vida de sacrificio.
¿Pero por qué alguien en este mundo debería hacer esto? ¿Por qué
debería sacrificar mis propios planes, mis ambiciones, mis sueños, mis
deseos y mis metas en función de los propósitos de Dios para mi vida?
¿Por qué debería hacer esto? Hay tres respuestas directas y objetivas:

¿POR QUÉ SACRIFICARSE POR LOS PROPÓSITOS DE DIOS?

1. POR LO QUE DIOS HIZO POR TI.

El ya hizo esto. Dios nunca te pedirá hacer alguna cosa que El no haya
hecho primero por ti. El mayor ejemplo de sacrificio fue cuando Dios
envió a su propio Hijo Jesucristo, viniendo a la tierra, atravesando todas
las pruebas, para morir desnudo en una cruz como un criminal por ti.
Nadie en la vida sacrificará algo más grande que el sacrificio que
Jesucristo ya hizo por ti. ¿Entregarías a tu propio hijo por otra persona,
por alguien que no conoces, alguien que te odia o rechaza y que dice:
“No me importa el hecho de que hayas enviado tu propio hijo para morir
por mi?

Este tipo de amor es genuino, es sacrificial. No puedes amar a alguien,


no puedes amar a Dios, sin sacrificio. Es necesario sacrificio de tiempo,
sacrificio de energía, algunas veces sacrificio de dinero por amor. El
amor siempre requiere sacrificio. Este es el secreto de un buen
matrimonio, que ambos cónyuges necesitan hacer grandes y pequeños
sacrificios continuamente e intencionalmente el uno por el otro. Esto es
el amor verdadero. Puedes dar sin amor, pero no puede amar sin dar.
Esta es la esencia del amor. Dios amó tanto al mundo que El dio.

Y Dios ya ha hecho mucho por ti. Hebreos 9:26 “...de una vez por
todas él apareció ahora, cuando los tiempos estaban llegando al
final, para acabar con los pecados por medio del sacrificio de sí
mismo.” Por causa de esto necesitamos aprender a sacrificar. Efesios
5:2 “Lleven una vida de amor, así como Cristo nos amó y se
entregó por nosotros como ofrenda y sacrificio fragante para
Dios”. Si quieres aprender a ser como Jesucristo, tendrás que aprender
a sacrificar. Si hasta este momento no has sacrificado nada, eso significa
que no existe amor en tu vida. Una vida sin sacrificios es una vida sin
amor, porque esto es la esencia del amor. Dar todo para el beneficio de
otro es amor. Amor no es recibir. Amor es dar. Aprendemos a
sacrificarnos por los propósitos de Dios porque El se sacrificó primero
por nosotros.

2. PORQUE FUI DISEÑADO PARA SUS PLANES

Fuiste hecho para vivir para los propósitos de Dios y no los suyos.
Cuanto mejor comprendas esto, más rápido disminuirá el estrés y la
frustración en tu vida. Cuando se te olvida que está aquí para realizar
los planes de Dios – que El planeó para Tu vida – vivirás una vida
frustrada. Estás aquí para servir a los planes de Dios y no a sus propios
planes. Mientras sigas diciendo: “Tengo mis planes, mis metas, mis
ambiciones y mis sueños”, serás una persona frustrada. Efesios 2:10
“Fue el propio Dios que nos hizo lo que somos y nos dio una nueva vida
de parte de Cristo Jesús; y muchos siglos atrás, El planeó que usaramos
esa vida en ayudar a los demás” Observe que Dios tiene un plan y un
propósito para su vida y que este plan involucra el ministerio, ayudar a
otros. El lo puso a usted aquí para beneficiar a otros, no para que se
beneficie a usted mismo. Hay beneficios en ayudar a otros.
¿Alguna vez ha intentado usar alguna cosa con un propósito para el cual
no fue fabricado? Como por ejemplo, ¿usar un cuchillo como si fuese una
llave de tuercas? Sabe que esto no funcionará. ¿Qué acontece cuando
trata de usar alguna cosa para un propósito para lo cual no fue
fabricado? ¡Se frustrará! No funciona tan bien como debería. Esto es
verdad en cuanto a su vida también. Cuando intenta vivir su vida para
un propósito para el cual no fue creado, hay frustración. ¡Es inevitable!
Siempre sucederá. Cuando intenta vivir su vida de una manara en que
Dios no planeó que usted viviese, eso trae enormes problemas de
estrés, dificultades, fracasos y todo tipo de cosas. Es como intentar
apretar una tuerca con un cuchillo. Esto no fue hecho con este propósito.

Dios ha establecido este universo bajo unos principios básicos. El


estableció principios porque desea que usted sea como El. Dios quiere
que usted se asemeje a El. Uno de estos principios que El estableció es
este: Usted recibe dando. Este es uno de esos principios universales de
la vida. Dando es que se recibe. Lo que sea que usted da, lo recibirá de
vuelta. Si da crítica, recibirá crítica. Si da cinismo, recibirá cinismo. Lo
que siembra eso recogerá. El camino para recibir es dar. ¿Por qué Dios
estableció esta ley universal? Porque así mismo es El. Dios es un dador.
Y El desea que usted aprenda a ser generoso.

Dios recompensa el altruismo. Mt. 10:39 (NTLH) “Quien busca sus


propios intereses nunca tendrá una vida verdadera, pero quien renuncia
a sí mismo, porque es mi seguidor, tendrá la verdadera vida”. Como
pastor, hablo con muchas personas que están tratando de encontrarse a
sí mismas. Siempre puedo saber cuándo alguien está tratando de
encontrarse a sí mismo, tratando de encontrar su sentido porque ellas
usan la frase: “En este momento estoy en...” ejercicios... yoga... pesca
submarina... deportes... mercado de acciones... coleccionando ciertas
cosas... Nos metemos en todas estas cosa para darnos algún sentido,
significado, satisfacción y realización. Buscamos en pasatiempos.
Buscamos la práctica de determinados deportes. Buscamos en
determinadas profesiones. Buscamos coleccionando cosas raras, como si
esas cosas nos fueran a dar un significado duradero. Pero no lo dan.

Anteriormente dije que la satisfacción no viene a través de la auto-


gratificación. La satisfacción viene por medio de servir a otros. Viene a
través de entregar nuestra vida. Viene a través de ser lo que Dios
planeó que usted fuese.

Déjeme darle un pequeño consejo si usted no está muy feliz en estos


días: ¡Deje de buscar la felicidad! No haga de esto su meta. La felicidad
no es una meta en la vida. Es como una mariposa. Cuanto más intenta
atrapar la felicidad, volará más lejos. La felicidad no es una meta en la
vida. Es el resultado de ser aquello para lo que Dios lo hizo. Cuando más
se concentra en ser aquel para lo que Dios lo hizo, usted será feliz. ¡Será
más feliz de lo que jamás imaginó! El lugar más feliz es estar
directamente en el centro de la voluntad de Dios para su vida, ser lo que
Dios quiere que usted sea.

Entonces, ¿por qué sacrificarse por los propósitos de Dios? Porque El ya


se ha sacrificado por usted y porque fue para esto que usted, primero
que todo, fue creado.

3. PORQUE DIOS ME RECOMPENSARA


¿Alguna vez se ha sentido ingratitud por hacer algo recto? ¿Alguna vez
sintió ingratitud al ayudar a quien no vino a agradecerle por lo que hizo?
¿Tal vez ellos ni han notado lo que usted hizo, no ahí mismo? Usted
comienza a decir: “¿Por qué me incomoda? ¿Cuál es la finalidad? ¿Por
qué esforzarme? Nadie está ahí. Nadie lo nota.” Va al trabajo y observa
a los otros empleados a su alrededor y dice: “Ninguno está haciendo
sacrificios. ¿Por qué debería yo hacerlos? Todos en esta oficina los
mueve el estómago. Llegan tarde, salen más temprano. Toman largos
descansos para el café, están haciendo el mínimo esfuerzo. ¿Por qué
debería hacer sacrificios si ningún otro los está haciendo?”

O va a la casa y trabaja muy duro allí, y dice: “Mi marido y mis hijos no
se dan cuenta de lo que hago. No ven el gran esfuerzo que tengo que
hacer en esta casa para hacerla un lugar seguro, limpio, un lugar
cómodo donde podamos vivir como una familia, ¿Por qué debería hacer
este esfuerzo? Trabajo todo el día y ellos piensan que sólo cumplo con
mi obligación. Ninguno lo aprecia.”

Dios lo aprecia. Y El está recordando y El va a recompensar los


pequeños sacrificios en la vida por los cuales nadie le agradeció a usted.

Hb. 6:10 (NVI) “Porque Dios no es injusto como para olvidarse de las
obras y del amor que, para su gloria, ustedes han mostrado sirviendo a
los santos, como lo siguen haciendo” Dios dice que cuando usted se
sacrifica para ayudar a otras personas, eso demuestra amor a Dios.
Cuando ayuda a otros eso se llama ministerio. Cuando ministra a otros,
cuando sirve a otros, Dios dice: “Usted está expresando amor por Mí.”
Usted tendrá laguna recompensa en el cielo o Dios simplemente le dirá:
“Usted me aceptó, pero vivió una vida muy egoísta. Estaba muy
ocupado con su propios proyectos como para tener tiempo para el
ministerio. Estaba muy ocupado para ayudar a alguien.” Sepa que Dios
le recompensará por sus sacrificios.

En Mc. 10:29,30 (BV) Jesús dice: “Yo quiero garantizarles que todo el
que haya abandonado alguna cosa – hogar, hermanos, hermanas,
madre, hijos o propiedades – por amor a Mí, para hablar a otros la Buena
Noticia, que recibirán de vuelta cien veces más, hogares, hermanos,
hermanas, madres, padres, hijos y tierras – ¡aunque con persecuciones!
Todo esto será aquí en la tierra, y en el mundo futuro, tendrá la vida
eterna.” El dice que lo que sea que haya tenido que entregar por servir
– tiempo, energía, dinero – Dios dice: “Le daré 100 veces más.” ¡Eso
significa 1000% interés! ¿Conoce algún banco que pague este tipo de
rendimiento?

“¿Quiere decir que si yo doy un minuto de mi tiempo, Dios me devolverá


100 veces más?” Sí. Dinero, energía, esfuerzo, talentos. El dice 100
veces más. Eso es el 1000% de más. No podrá encontrar este
rendimiento en ningún otro lugar. Nuestro servicio altruista no es
totalmente altruista porque Dios hace que por ello siempre recibamos
recompensa. Usted no podrá dar más a Dios de lo que El ya le ha dado,
y cuando usted intenta bendecir a otros, Dios dice: “Vamos a jugar un
juego, Vamos a ver quién es el que bendice más a los otros.” Muchos de
ustedes pueden dar testimonio de cómo empezaron a servir en el
ministerio y fueron más bendecidos a cambio – recibió más tiempo, más
energías por estar involucrados con otros. Lo que sea que usted da,
recibirá más a cambio. Muchos de ustedes saben de esto por nuestra
campaña de construcción que hicimos hace un año y medio atrás.
Ustedes hicieron sacrificios y este lugar está hoy aquí porque personas
hicieron sacrificios, grandes sacrificios financieros. El promedio de
ofrenda para la construcción por persona en esta iglesia fue más de 7
mil dólares. ¡Eso es un promedio! Ninguno tiene tanto dinero guardado y
sin usar, de tal manera que la persona tuvo que hacer un compromiso
de ofrendar en un período de tres años.

Durante nuestra campaña de construcción tuvimos una familia en


nuestra iglesia que prometió un millón de dólares. Después, ellos
decidieron que, en vez de darlo en tres años, ellos venderían
propiedades y acciones, y lo darían por adelantado porque la iglesia
necesitaba el dinero de inmediato. Entonces, un viernes, antes del inicio
de la campaña, ellos vinieron al culto y en vez de traer un compromiso
de ofrendar, ellos trajeron un cheque por un millón de dólares. Yo dije:
“¿Están preocupados por esto?” Y ellos dijeron: “No, Dios ya nos está
bendiciendo a cambio.” Usted no le puede dar más a Dios de lo que El le
da a usted. Tres días después, el lunes siguiente, ellos ganaron una
acción legal por siete millones de dólares. ¿No desearía usted también
tener un millón de dólares para dar? No veo que eso acontezca
normalmente tan rápido. De lo contrario tendríamos una enorme
ofrenda hoy. Pero Dios, pienso, deseaba probar a aquella familia. Ellos
estaban haciendo una ofrenda mayor y por eso Dios estaba dándoles
una bendición mayor.

Usted puede decir: “Yo aun estoy esperando por mi bendición” Usted
asumió un compromiso, pero ¿ya lo cumplió? Esta es la diferencia. Dios
bendice el compromiso que es honrado. No puede darle a Dios más de lo
que El le da a usted.
El mayor ejemplo de esto es la cruz. Hoy estaremos recordando esto a
través de la Cena del Señor.

El Antiguo Testamento está lleno de historias de sacrificio. Aquellos


sacrificios son menos extraños cuando lee sobre ellos. Si estudia sobre
el Tabernáculo sabrá que hay un significado detrás de todos aquellos
sacrificios en el Antiguo Testamento. También sabrá por qué no se
necesitan aquellos sacrificios hoy.

EL SACRIFICO DE JESUS POR USTED

Hebreos 10 resume muy bien: “La ley es sólo una sombra de los bienes
venideros, y no la presencia misma de estas realidades. Por eso
nunca puede, mediante los mismos sacrificios que se ofrecen sin
cesar año tras año, hacer perfectos a los que adoran. De otra
manera, ¿no habrían dejado ya de hacerse sacrificios? Pues los que
rinden culto, purificados de una vez por todas, ya no se habrían
sentido culpables de pecado... Por eso, al entrar en el mundo, Cristo
dijo: ‘Aquí me tienes...’ Así quitó lo primero para establecer lo
segundo. Y en virtud de esa voluntad somos sacrificados mediante
el sacrificio del cuerpo de Jesucristo, ofrecido una vez y para
siempre”. Hb. 10:1-3, 5,9-10 (NVI)

¿No está agradecido con Dios por este nuevo plan? Aquí están las
Buenas Nuevas: Cualquier persona puede participar en el nuevo plan de
Dios. No importa lo que usted haya hecho, o que tan pecador piensa que
haya sido, o cuánta culpa esté cargando, o cuantos remordimientos
tiene dentro de sí, o cuántas cosas erradas haya hecho, o cuántas
personas haya herido. Dios dice que cualquier persona puede participar
de Su nuevo plan para el perdón.

Antes de participar en la Cena del Señor, déjeme preguntarle: Ya ha


aceptado este sacrificio de Jesús por usted. Todo el mundo sabe que
Jesús murió en una cruz. Este hecho está en la Enciclopedia Británica. Es
un hecho histórico. Pero muchas personas no entienden que El hizo esto
por usted. Cuando usted quebranta la ley, alguien tiene que cargar y
pagar la multa o colocar a alguien más para pagarla por usted. Dios lo
vio y dijo: “Sus deudas, sus pecados y su lista de equivocaciones es tan
grande que merece ir a la cárcel por toda la eternidad. Pero, yo le amó y
voy a levantar ese peso de usted. Soy el Juez que le juzgará, pero
también seré su Salvador quien lo librará de esto. Pagaré su cuenta.
Echaré sobre mi su sentencia. Cubriré su castigo. Cumpliré su condena.”
El salario del pecado es la muerte. Jesús dice: “Yo moriré por usted.” ¡Así
es como Dios le demostró que le ama!

¿Ya ha aceptado este regalo? O usted está empeñado en levantar su


cabeza y decir: “Realmente no me importa eso de que Tu enviaste a Tu
Hijo al mundo para morir por mi. Quiero vivir mi propia vida a mi
manera.” Acepte este regalo de Dios hoy.

Si nunca antes hizo esto, diga ahora: “Jesucristo, acepto tu regalo de


salvación. Gracias por haber muerto por mi en la cruz. No lo entiendo
todo, pero para entenderlo mejor quiero aceptar tu regalo del perdón.
Quiero vivir mi vida de la manera que Tu quieres que la viva. Quiero
seguir Tu plan para mi vida. Se que seré más feliz haciendo las cosas a
Tu manera en vez de la frustración que estoy sintiendo intentando hacer
las cosas a mi manera. Quiero seguirte de aquí en adelante. En el
nombre de Jesús, Amen.”

Hoy celebramos la Cena del Señor que simboliza lo que Jesús hizo por
nosotros. Voy a pedir a los que sirven que vengan aquí al frente. No
empezaremos hasta que todos hayan sido servidos para tomar la Cena
del Señor. La Biblia dice que por causa de lo que Jesús hizo, todos los
errores que usted haya hecho, si usted acepto este regalo, esas cosas
han sido quitadas, han sido lavadas y purificadas. Es como si salieran las
manchas de su vida, y tuviera una conciencia limpia, comenzado de
nuevo. Somos hechos más blancos que la nieve.

¿Cuál debería ser mi respuesta a lo que Jesucristo hizo por mi? ¿Cómo es
que respondo al hecho de que El entregó su vida por mi cuando no lo
conocía, aun cuando no me importaba El?

MI RESPUESTA

La Biblia dice: “Por tanto, mis hermanos, por causa de la gran


misericordia divina, les pido que ustedes se ofrezcan completamente a
Dios como sacrificio vivo, dedicado a su servicio y de forma agradable a
El.” Rm. 12:1 (NTLH) Sólo devuélvale lo que El le ha dado a usted.
Ofrézcase a sí mismo a El. La “Biblia Viva” dice este versículo así:
“Cuando piensan en aquello que El hizo por ustedes, ¿esto será pedir
mucho?” Rm. 12:1 (BV) Nadie jamás va a amarle o a sacrificar más por
usted de lo que Jesucristo hizo al dejar su trono en el cielo, en gloria, y
venir a la tierra, volviéndose un ser humano, viviendo entre nosotros,
haciendo lo que El hizo, sufriendo, muriendo en la cruz por usted.
C.T. Studd fue uno de los atletas profesionales mejor pagados en
Inglaterra. El dejó todo – desistió de todo – para ser un misionero. El dijo:
“Si Jesucristo es Dios y El murió por mi, entonces ningún sacrificio que
yo haga por El puede ser tan grande.”

La Biblia dice que la noche en que Jesús fue traicionado, tomó el pan, lo
bendijo y dijo: “esto es Mi cuerpo que es entregado por ustedes. Todas
las veces que coman de este pan quiero que recuerden el sacrificio que
yo he hecho por ustedes.” Ciertamente podríamos devolverle nuestras
vidas a El.

¿Estaría dispuesto a hacer esto hoy? En la medida que participa de esta


comunión, le gustaría decirle al Señor que la tomara: “Señor, lo que
hiciste por mí, deseo hacer por Ti. Quiero devolverte mi vida a Ti.” Jesús
dijo: “Hagan esto en memoria de Mi.”

“... el sacrificio que ustedes, por medio de su fe, ofrecen a Dios.” Flp.
2:17 (NTLH) Una fe que no cuesta nada, no tiene ningún valor. ¿Cuánto
cuesta su fe? La historia está repleta, llena de ejemplos de personas que
dijeron: “Dios, yo sacrifico mis deseos y sueños de aquello que pensaba
que me haría feliz a fin de cumplir Tus propósitos en mi vida en mi
iglesia y en este mundo.” Y cuando hicieron esto, recibieron más de lo
que jamás pudieron haber imaginado en términos de felicidad y
significado, porque usted no puede dar a Dios más de lo que El le ha
dado.

Dios dice que usted descubre su vida dándola. La vida se compone de


cambios. Usted no puede hacer todo. Entonces tiene que decidir: “¿Qué
voy a hacer con mi vida?” ¿Qué contribución hará con su vida? ¿No
importa si usted ahora tiene 50 años de vida, o sólo unos pocos años.
¿Qué contribución hará con su vida? El mayor uso que usted pueda
hacer con su vida es invertirla en alguno que va a durar más que ella, el
Reino de Dios, los propósitos de Dios.

En la medida que recordamos el sacrificio de Jesús por nosotros,


debemos decir: “Señor, quiero sacrificarme a mi mismo por Tus
propósitos.” Esto significa: “Sí, haré las cosas triviales de la vida como
llevar pan a mi mesa y pagar mis cuentas, pero de ahora en adelante,
mi principal energía, mi principal esfuerzo en la vida será realizar Tu
propósito en la vida, realizar Tus propósitos en mi iglesia, en mi familia,
y realizar Tu propósito en el mundo.” Un día cuando todos estemos en el
cielo, no pasarán ni 5 minutos de estar allá, cuando diremos: “No fue
nada el sacrificio que hicimos, comparado con lo que hemos recibido
como resultado de esto.”

Jesús también tomó la copa. El dijo: “Esta es la copa. Representa la


sangre que derramaré por ustedes, es mi propia vida. Deben recordar
cuánto me importan ustedes, todo lo que me interesan. Estoy deseando
morir por ustedes, haciendo el mayor de todos los sacrificios.” El dijo:
“Hagan esto en memoria de Mi.”

La expresión “separado para servir” es la palabra “santo”. Dios es


Santo, y El desea que usted sea santo – separado para cumplir sus
propósitos.

La idea total de sacrificio es tan extraña en nuestra cultura porque todo


lo que nuestra cultura dice es, “¡Viva para usted mismo! Tengo que
hacer lo que es mejor para mi. Tengo que tratar de ser siempre el
primero. Tengo que proteger mis intereses. Tengo que pensar primero
en mi.” Y este es el camino para la mediocridad y para una vida llena de
tedio y frustración. Tenemos que aprender a hacer sacrificios. Tenemos
que aprender una nueva manera de pensar.

¿Cómo puedo vivir una vida de sacrificio?

¿CÓMO VIVIR UNA VIDA DE SACRIFICIO?

Hay muchas maneras. La primera de ellas es:

• Adorar a Dios Continuamente. La Biblia dice: “¿Saben quién me honra


de verdad? La persona que me da la ofrenda de su corazón agradecido.”
Slm. 50:23 (BV). Cuando canta, está haciendo un sacrificio. La
verdadera adoración es un sacrifico a Dios.

• Ayudar a Otras Personas (Ministerio). La Biblia dice: “Sabemos qué es


el amor por causa de esto: Cristo dio su vida por nosotros. Por esto
nosotros también debemos dar nuestras vidas por nuestro hermanos.”
1 Jn. 3:16 (NTLH). Muchos de ustedes conocen Juan 3:16, pero no
conocen 1 Juan 3:16 que dice que tenemos que dar nuestra vida unos
por otros.

Su iglesia necesita de usted ahora más que nunca, porque estamos


creciendo. Es tiempo de dar algo a cambio. Involúcrese en sacrificar y
servir.
Dar Sacrificadamente. La Biblia dice: “Que la gratitud de ustedes sea el
sacrificio que ofrecen a Dios, y que den al Dios Altísimo todo aquello que
prometieron.” Slm. 50:14 (NTLH). Usted dice: “Si comenzamos a dar
completo el diezmo, el 10%, tendremos que hacer sacrificio para poder
hacerlo.” ¡Esta es la cuestión! El rey David dijo: “No daré al Señor
sacrificio que no me cueste nada.”

• Compartir las Buenas Nuevas. La Biblia dice: “Como un auxilio de


Jesús, ofrecemos continuamente nuestro sacrificio de honor a Dios, al
contar a otros la gloria de su nombre.” Hb. 13:15 (BV). En el Domingo
de Resurrección, más personas están abiertas para venir a la iglesia que
en cualquier otro tiempo del año. No venga al Domingo de Resurrección
solo. Ese día es para venir con una persona por la cual usted se interesa.
Resurrección es para personas que irán al infierno si no se encuentran
con Jesucristo. Planee invitar a alguien. No venga al Domingo de
Resurrección sin traer a alguien que a usted le interese – el jefe, un
amigo, un vecino, un pariente, alguien que necesita las Buenas Nuevas.
Eso es sacrificio.

Como lo he dicho, cuando todos lleguemos al cielo diremos: “Yo di mi


vida para ser lo que Dios deseaba que fuera y hacer en la familia de la
iglesia todo lo que Dios quería que hiciéramos, pero nunca fue un
sacrificio.”