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Diócesis de San Francisco de Macorís
Diócesis de Mao-Montecristi
Diócesis de San Juan de la Maguana

Valor del Mes:


JUSTICIA
Lema del Mes:
“Así dice el Señor:
practiquen el derecho
y la justicia”
(Jer 22,3)

Plan de Pastoral

Agosto 2019
Acción Significativa del Sector:

Celebración Restauración de la Independencia Nacional

Acción Significativa en la Familia:

Colocar la Bandera Dominicana en el frente de nuestros


hogares el 16 de Agosto y orar por la Patria.

Índice
Primera Parte:
Lectura orante Lema del Mes:
Encuentros de Evangelización . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
Acción Significativa del Sector:
Celebración Restauración de la Independencia Nacional . . . . . . . . . . . . . 12

Segunda Parte:
Celebraciones Dominicales, Lecturas de la Palabra de cada día y
Meditación diaria del Evangelio. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15

Colaboradores: José Danilo Piña (Diócesis San Juan de la Maguana), Angela


de León, Ivelisse I. Taveras, Comisión Arquidiocesana de Animación Bíblica,
Pbro. Gregorio Santana y Pbro. Daniel Lorenzo Vargas Salazar, Pbro. Miguel
Ángel Amarante de Jesús (Santo Domingo).
Corrección: Ruth Nolasco Lamarche
Coordinadora: Eugenia López
Diagramación y Arte final: Jesús Pérez
Portadas: Hamlet Pérez
Para contacto Vicaría de Pastoral: Correo Electrónico:
guiamensual.vipastoral@arzsd / guiamensual.vipastoral@gmail.com
Teléfonos: 809-682-0815, 809-685-3141, Ext. 261-262, 809-221-3126
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Impresión: Editora Amigo del Hogar / Manuel María Valencia No. 4,
Santo Domingo, D. N. / Teléfono: 809.548.759439
Plan de Pastoral - Agosto 2019

Lectura Orante
“Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia”
Jeremías 22,3

JUSTICIA
“Así dice el Señor practiquen el derecho
y la justicia” (Jer 22,3)

La justicia es una virtud moral que se


alcanza por medio de la fe y la misma está
relacionada con la misericordia, atributo
propio de Dios y que nosotros como imagen
y semejanza suya debemos aspirar y perseguir. Solicitando el auxilio del
Espíritu Santo invocando su presencia nos disponemos a reflexionar el
mensaje que hoy nos trae la Palabra de Dios.

Orientaciones: Los encuentros deben ser de 30 minutos


aproximadamente, con la participación de la mayor cantidad de personas,
tratando de darle participación a todos.

1. Lectura: Jeremías 22, 2-4 Leemos con reverencia la Palabra de Dios,


luego leemos individualmente para identificar la frase con que cada uno
se identifica. Preguntemos al texto
• ¿Quién habla en el texto y a quién?
• ¿Qué dice del mensaje de Dios?
• ¿El mensaje es exclusivo para el rey?
• Escribe la frase o palabra que más te hizo reflexionar

2. Medita ¿Qué me dice personalmente el texto y cómo la actualizo la


Palabra?

La Justicia
La justicia es una virtud que como cristianos obtenemos a través del
seguimiento de los mandamientos, con la lectura y estudio de la Palabra, la
cual exige una aplicación en nuestro diario vivir. Es el eco de la justicia divina
alcanzada por la fe y desarrollada por las obras de misericordia.
En el Antiguo Testamento o Primera Alianza los profetas eran los
encargados de anunciar la justicia y denuncia lo injusto realizado por las
personas de poder, los jueces, el rey y su corte, pero también por el pueblo
mismo con la opresión de los más débiles como el extranjero, las viudas,
los huérfanos, los pobre de Dios, esos que solo tienen como esperanza y
consuelo la justicia del Padre.
Jesús es reflejo de esa justicia perfecta y anuncia ese año de gracia
en donde los ciegos ven, los cojos andan y las cadenas son liberadas, Él
expresa que la justicia es la fidelidad a la ley como la pura voluntad de
Dios Padre en donde se desea que el hermano, el próximo goce de las
3
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

mismas posibilidades que uno. Practicar la justicia lleva al ser humano a una
recompensa, la promesa de un porvenir mejor y eterno.

3. Ora. ¿Qué le respondo al Señor?


Tras leer y meditar sobre la justicia, ¿qué tengo que decirle a mi Señor?

4. Contempla y actúa. ¿Qué inspira en mi vida la Palabra?


• ¿Estoy practicando la justicia en mi entorno?
• ¿Con quién identifico a los débiles?
• ¿Estoy presto a denunciar y anunciar la justicia e injusticia en mi
comunidad?

Propósito:
• Ver en mi comunidad aquel necesitado y tenderle la mano amiga.
• Leer el evangelio diariamente, escribir la frase que más me ha impactado
y compartirlo en mi casa y trabajo.

5. Concluyamos con el Padre Nuestro, Ave María y el Gloria pidiendo


la fuerza necesaria para practicar la justicia y el derecho y así hacer
presente el Reino de Dios aquí y ahora.

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Plan de Pastoral - Agosto 2019

Encuentros de Evangelización

Primer Encuentro
Semana 4-10

La Palabra de Dios, palabra de justicia

0. Ambientación
Colocar imagen de una balanza como signo
de la justicia, junto al valor y lema del mes [Valor:
JUSTICIA. Lema: “Así dice el Señor para el
derecho y la justicia” (Jer 22,3)]. Hacer una balanza
recortada de papel o cartulina u otro material
reciclado, para el momento de la oración. Poner la
Biblia en una mesa decorada como altar.

1. Introducción
En el mes de agosto, siguiendo nuestro itinerario
de evangelización teniendo como centro la Palabra,
vamos a reflexionar sobre valor de la JUSTICIA, de la que la Palabra de
Dios es su más excelsa y elevada expresión. Toda las Sagradas Escrituras
hablan constantemente de la promesa y cumplimiento de la justicia de Dios.
En este día nos concentraremos en comprender la Palabra de Dios como
una palabra que orienta y obliga a vivir la justicia, justamente porque la
Palabra, además de justa y buena, es una norma de vida.

2. Canto: Danos un corazón grande para amar

3. Oración: Proclamar o cantar el Salmo 94 (93)

4. Conversatorio
Hemos comenzado rezando el salmo 94, que es una súplica de justicia
a Dios como juez. ¿Qué piensas acerca de la justicia? ¿En la Biblia qué
nociones de justicia recuerdas? ¿Para qué sirve la justicia?

5. Textos Bíblicos: Éxodo 23,1-13; Éxodo 18,5-24; Deuteronomio 16,16-


20. Éxodo 20,2-17.
Se pueden integrar los participantes en pequeños grupos para asignarle a
cada un texto que leerán y analizarán para luego compartirlo con los demás.
¿Qué relación ven entre Palabra de Dios y justicia? ¿Según el texto qué es
la justicia?

6. Diálogo
Cada grupo expone su texto estudiado. Luego de la puesta en común se
hace esta pregunta: ¿Si las personas vivieran acorde al concepto de justicia
que nos ofrece la Palabra, cómo serían las personas? ¿Cómo podríamos
definir a una persona justa?
5
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

7. Canto

8. Reflexión
La Sagrada Escritura se vuelve para el creyente una norma de vida.
Por eso el tratamiento que da a la Palabra en el Antiguo Testamento es el
de La ley o Torah, en concreto los cinco primeros libros de la Biblia, que
llamamos Pentateuco, constituyen la norma principal del pueblo de Israel, es
el testamento de la alianza hecha con Yahvé. En ello está contenido todo.
Los textos bíblicos posteriores son explicitación, recuerdo y exigencia de
observar esa Ley dada a Moisés.
La justicia en la Biblia no es una cuestión de castigo de culpables y
defensa, absolución o reparación de inocentes o de víctimas. La justicia
consiste en vivir de acuerdo con el plan diseñado por Dios, que consiste
en el reconocimiento de su autoridad y presencia bondadosa, el respeto a
la vida e integridad de las personas y sus bienes, especialmente a los más
débiles (huérfanos, viudas, extranjeros, niños, pobres, etc.).
Por eso en la Biblia, justo, santo, bueno, verdadero, sensato, el
misericordioso, se asocia como un mismo nombre Aunque pareciera algo
contradictorio la mayor expresión de justicia descansa en la misericordia,
como nos enseña el Papa Francisco:
Ponemos tantas condiciones a la misericordia que la vaciamos de
sentido concreto y de significación real, y esa es la peor manera de licuar
el Evangelio. Es verdad, por ejemplo, que la misericordia no excluye la
justicia y la verdad, pero ante todo tenemos que decir que la misericordia
es la plenitud de la justicia y la manifestación más luminosa de la verdad
de Dios. Por ello, siempre conviene considerar «inadecuada cualquier
concepción teológica que en último término ponga en duda la omnipotencia
de Dios y, en especial, su misericordia»
(Francisco, La alegría del amor, 311)

Justicia es volver al estado original de bondad y bienestar que solo se


puede alcanzar desde el corazón, la misericordia, hacer justicia poniéndose
en el lugar del otro.

9. Contemplar el signo
En este momento cada uno en silencio mirando la balanza
examina su propia conciencia y reflexiona acerca de la
justicia dominicana y el ideal de justicia que Dios nos invita a
seguir desde antiguo.

10. Oración
Los que quieran pueden hacer alguna petición de justicia al Señor. Padre
nuestro y Ave María.

11. Canto a María: El Magníficat.

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Plan de Pastoral - Agosto 2019

Segundo Encuentro
Semana 18-24

Los profetas gritan “derecho y justicia”

0. Ambientación
Colocar la imagen de una balanza, signo de
la justicia, junto al valor y lema del mes [Valor:
JUSTICIA. Lema: “Así dice el Señor para el derecho
y la justicia” (Jer 22,3)]. Llevar la Constitución y el
texto de algunas leyes de la República Dominicana,
para el momento de la oración. Poner la Biblia en una
mesa decorada como altar.

1. Introducción
La semana pasada vimos que la justicia se
identifica como la búsqueda del ideal de vida que
Dios nos pide en su Palabra, haciendo de la Palabra
su propia Ley o norma de vida. Hoy nos vamos a fijar en cómo Dios mismo
inspira su justicia en el deseo del bien y la bondad para toda la humanidad.
Por eso aplicar justicia no significa castigar, sino buscar el derecho, lo que a
uno le corresponde o toca.
Los profetas gritan constantemente la necesidad de la justicia amparada
en el derecho, y este derecho es la invitación de Dios a vivir plenamente, a
ser felices y a disfrutar de la creación entera como un bien de todos.

2. Canto: Ve por el mundo grita a la gente


3. Oración: Proclamación o canto del Salmo 9.
4. Conversatorio
¿Qué podemos decir que sabemos acerca del derecho y la dignidad de
las personas? ¿Cuándo podemos decir que han sido vulnerados nuestros
derechos? ¿Al pedir justicia qué queremos realmente que nos otorguen o
den? ¿Qué piensas de la Constitución Dominicana y las leyes del país?

5. Lectura: Jeremías, 11,1-12; Ezequiel 18,5-24; Ezequiel 22, 1-16; Isaías


56,1-12.
Se pueden integrar los participantes en pequeños grupos y se les asigna
un texto que leerán y analizarán para luego compartirlo con los demás. ¿Qué
relación ven entre derecho y justicia? ¿Según el texto qué es el derecho?

6. Diálogo
Cada grupo explica brevemente lo que ha trabajado con el texto asignado.
Luego se puede dialogar a partir de estas preguntas:
• ¿Las promesas y/o amenazas hechas por los profetas anuncian algo
nuevo o hablan de algo que existía antes? ¿Según el derecho, en qué
consiste hacer justicia?
7
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

• ¿Se hace justicia en República Dominicana? ¿Qué quieren decir


cuando se dice Estado de Derecho?

7. Canto: El profeta

8. Reflexión
Derecho es todo lo que nos corresponde por ley o norma, en este caso
por voluntad divina. Por eso se dice que lo que se tiene por derecho es
siempre algo bueno, justo y santo. La justicia procura resolver o busca
salvar el disfrute de lo que nos toca o conviene por derecho. En la Biblia este
derecho descansa en Dios (Sal 9,4; 33,5; 89,14), en la verdad.
La verdad es lo real inequívoco, claro y sin lugar a duda. Hace referencia
a lo que Dios ha revelado como voluntad suya y que por tanto se hace norma
dadora de derecho y entidad a las personas y a los pueblos.
Hoy podemos encontrar una referencia civil de esto en los estatutos
nacionales de los países que por medio de una ley medular o fundante,
que muchos llaman Carta Magna o Constitución, otorgan de acuerdo con lo
estimado como bueno y justo derechos y deberes.
Cuando se habla de estado de derecho se refieren a la observancia
de las leyes frente a las cuales todas las personas y las instituciones son
iguales, y las normas mismas no rigen en desmedro de algunos. Todos
sabemos que en este aspecto estamos en una situación ideal, y que el
camino para acercarnos a esa igualdad de derechos es la persona de Jesús
y su Evangelio, tal como nos recuerda el Papa Francisco:

78. Pero la justicia que propone Jesús no es como la que busca el


mundo, tantas veces manchada por intereses mezquinos, manipulada
para un lado o para otro. La realidad nos muestra qué fácil es entrar en las
pandillas de la corrupción, formar parte de esa política cotidiana del «doy
para que me den», donde todo es negocio. Y cuánta gente sufre por las
injusticias, cuántos se quedan observando impotentes cómo los demás se
turnan para repartirse la torta de la vida. Algunos desisten de luchar por la
verdadera justicia, y optan por subirse al carro del vencedor. Eso no tiene
nada que ver con el hambre y la sed de justicia que Jesús elogia.
79. Tal justicia empieza por hacerse realidad en la vida de cada uno
siendo justo en las propias decisiones, y luego se expresa buscando la
justicia para los pobres y débiles. Es cierto que la palabra «justicia» puede
ser sinónimo de fidelidad a la voluntad de Dios con toda nuestra vida,
pero si le damos un sentido muy general olvidamos que se manifiesta
especialmente en la justicia con los desamparados: «Buscad la justicia,
socorred al oprimido, proteged el derecho del huérfano, defended a la
viuda» (Is 1,17). Francisco, La alegría del evangelio, 78-79.

9. Contemplar el signo
Se deja un momento y, en silencio mirar, leer, tocar el texto de la
Constitución Dominicana y las leyes.
Luego cada uno dice la impresión que ha experimentado; puede ser un
pensamiento, un sentimiento o un deseo.
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Plan de Pastoral - Agosto 2019

10. Oración
Se hacen súplicas por la justicia en el país. Padre nuestro y Ave María.

11. Canto a María: El Magníficat

Tercer Encuentro
Semana 26-31

El Evangelio justicia divina que restaura


0. Ambientación
Colocar imagen de una balanza como
signo de la justicia, junto al valor y lema del
mes [Valor: JUSTICIA. Lema: “Así dice el
Señor para el derecho y la justicia” (Jer
22,3)]. Exponer la Bandera Dominicana,
para el momento de la oración. Poner la
Biblia en una mesa decorada como altar.

1. Introducción
Hasta ahora hemos reflexionado sobre la justicia como búsqueda de
hacer, de garantizar o vivir acorde a la voluntad de Dios expresada en su
Palabra y cómo esa Palabra en boca de los profetas invitaba a practicar la
justicia desde el derecho establecido por Dios.
Hoy reflexionaremos acerca de que la mayor justicia que Dios hace es
su Hijo Jesucristo, la Palabra encarnada, el evangelio como fuerza de Dios
que restaura y hace nuevo todo, el derecho es la vida del Reino inaugurado
por Jesús.
2. Canto: Pequeñas aclaraciones (Cuando el pobre nada tiene)
3. Oración. Recitar o Cantar el Salmo 42 (41)
4. Conversatorio
¿En qué ha fracasado la justicia humana?, ¿Ha fracaso la justicia
dominicana? ¿Cuáles han sido sus avances y sus fracasos?, ¿Sobre qué
materias pide la gente que le hagan justicia?

5. Lecturas bíblicas: Mateo 5,3-12; Mateo 5,38-48; Mateo 7, 1-28;


Juan 7,1-28.
Se pueden integrar los participantes en pequeños grupos para asignarle a
cada un texto que leerán y analizarán para luego compartirlo con los demás.
¿Cuáles elementos de justicia presenta Jesús en su Palabra y su persona?
¿Jesús pone una ley y una nueva justicia?

6. Diálogo
Cada grupo expone lo estudiado y trabajado. Luego leer Lucas 4,16-22ª
Todos dialogan en torno a la pregunta ¿Qué es la justicia según el Evangelio
de Jesucristo?
9
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

7. Canto: El Señor es mi fuerza | Cantad al Señor un cántico nuevo

8. Reflexión
“Creados a imagen del Dios único y dotados de una misma alma racional,
todos los hombres poseen una misma naturaleza y un mismo origen.
Rescatados por el sacrificio de Cristo, todos son llamados a participar en
la misma bienaventuranza divina: todos gozan por tanto de una misma
dignidad” (Catecismo de la Iglesia Católica, 1934)
Jesucristo es la gran justicia de Dios, es la justicia divina encarnada que
vendrá un día como juez victorioso a dictar sentencia según hayamos vivido
o no de acuerdo con el mandato divino de amarnos unos a otros como él
nos amó (Jn 13,34). Jesús mismo es nuestra norma de vida, es la medida de
cómo debemos ser y actuar.
Por eso su obra inaugura el Reinado de Dios, fuerza y realidad activa
que devuelve a los hombres y mujeres su dignidad. Porque la justicia no
es castigo, sino el restablecimiento de la dignidad, hay justicia cuando hay
reparación; y los agravios, heridas y daños que ocasionan el pecado, la
maldad y el odio sólo pueden ser remediados con la fuerza amorosa de Dios
y su Reino de justicia, amor y verdad.
Por eso el Concilio Vaticano II nos enseñó y recordó a todos la urgencia
de la solidaridad como camino de justicia y reparación:

«La igual dignidad de las personas exige que se llegue a una


situación de vida más humana y más justa. Pues las excesivas
desigualdades económicas y sociales entre los miembros o los
pueblos de una única familia humana resultan escandalosas y se
oponen a la justicia social, a la equidad, a la dignidad de la persona
humana y también a la paz social e internacional» (Concilio Vaticano
II, Gaudium et spes, 29).
Y el Papa Francisco finalmente nos completa:

Nadie debería decir que se mantiene lejos de los pobres porque sus
opciones de vida implican prestar más atención a otros asuntos. Ésta
es una excusa frecuente en ambientes académicos, empresariales o
profesionales, e incluso eclesiales. Si bien puede decirse en general que
la vocación y la misión propia de los fieles laicos es la transformación
de las distintas realidades terrenas para que toda actividad humana sea
transformada por el Evangelio, nadie puede sentirse exceptuado de
la preocupación por los pobres y por la justicia social: «La conversión
espiritual, la intensidad del amor a Dios y al prójimo, el celo por la justicia y
la paz, el sentido evangélico de los pobres y de la pobreza, son requeridos
a todos». Temo que también estas palabras sólo sean objeto de algunos
comentarios sin una verdadera incidencia práctica. No obstante, confío
en la apertura y las buenas disposiciones de los cristianos, y os pido que
busquéis comunitariamente nuevos caminos para acoger esta renovada
propuesta. (Francisco, La alegría del evangelio, 201).

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Plan de Pastoral - Agosto 2019

La gran obra de justicia es el anuncio del evangelio, la evangelización


es la que a fuerza del poder de la Palabra podrá instruir los corazones para
que se vuelvan a Dios con obras de justicia buscando hacer el bien a todos
y ayudando a quienes más nos necesiten.

9. Contemplar el signo
Contemplemos la bandera de nuestra nación, República Dominicana y
pensemos en silencio en las necesidades de justicia de sus ciudadanos y
habitantes.
Cada uno al final exprese ante la bandera y la Biblia su compromiso
de luchar por la justicia comprometiéndose con la evangelización y la
solidaridad.

10. Oración

Estrella de la nueva evangelización, ayúdanos a resplandecer


en el testimonio de la comunión, del servicio, de la fe ardiente
y generosa, de la justicia y el amor a los pobres, para que
la alegría del Evangelio llegue hasta los confines de la tierra
y ninguna periferia se prive de su luz.
Madre del Evangelio viviente, manantial de alegría para los
pequeños,ruega por nosotros. Amén. 
(Papa Francisco, La alegría del evangelio)

Padre nuestro y Ave María

11. Canto a María: El Magníficat .

11
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

Acción significativa del Sector


Semana 11-17 de agosto

Caminata
La justicia un camino de Restauración constante

0. Preparación
• Esta acción significativa puede
realizarse a nivel parroquial o
sectorial, o Inter parroquial. Elegir
una ruta que abarque a todo el
sector o la parroquia y establecer los
puntos de encuentro o paradas.
• Llevar la Biblia Abierta y la Bandera
Dominicana al frente de la caminata
• Conviene invitar a todas las personas
e instituciones del lugar y a ser
posible integrarlos en la preparación y desarrollo de la actividad.
• Sería bueno darle cobertura local a través de los medios de
comunicación que tengan a su alcance. Preparar equipos de orden y
logística. Prever algún refrigerio para el final.
• Tener una buena animación musical y sonido.
• Decorar todo con motivo patriótico y simbologías alusivas a la justicia,
así como con imágenes de los Restauradores con sus nombres.
• Hay que destacar el sentido alegre y festivo de la actividad, no
confundirlo con una manifestación de protesta.
• Puede elaborarse un pequeño cancionero patriótico con temas patrios
y canciones tradicionales.

1. Bienvenida
Con motivo del 156 Aniversario de la Restauración de la República
Dominicana nos hemos reunido hoy para celebrar esta efeméride patria,
hacer memoria de sus héroes y mártires, y renovar nuestro compromiso
patriótico con la defensa de la soberanía de nuestra nación.
La Restauración es una dinámica social de participación que garantice
a nuestro pueblo vivir en libertad. Muchos de nuestros conciudadanos y
compatriotas confunden la libertad y país con los símbolos patrios como si
fueran algo tangible. Nuestra Patria son todos los hombres y mujeres que
Dios ha plantado aquí en esta tierra, nuestros hijos dondequiera que se
encuentren.
Nuestra Iglesia católica en este mes nos invita a reflexionar sobre el valor
de la JUSTICIA. En esta caminata queremos insistir en la necesidad de
justicia de nuestra gente como garantía de la salvaguarda del derecho y la
vida como bienes supremos.
Celebremos esta fiesta comprometiéndonos con la justicia.

2. Himno Nacional Dominicano


12
Plan de Pastoral - Agosto 2019

3. Lectura del Evangelio según San Juan 8, vs.31-32


4. Oración: Padre Nuestro y Ave María
5. Inicio Caminata
6. Primera parada: Memoria de la Restauración
Recordamos a nuestros padres restauradores Gaspar Polanco, Gregorio
Luperón, Santiago Rodríguez, Benito Monción, Pedro Antonio Pimentel,
Ulises Espaillat, y una amplia listas de miles de hombres y mujeres que
procuraron el restablecimiento de nuestra Independencia Nacional, cuando
el anterior luchador patriótico e independentista, luego perjuro y traidor
nacional, Pedro Santana, quien presidiendo el Estado por miedo al trabajo
duro prefirió la holgura política al anexar nuestra novel República a la Corona
Española.
La conjura de estos grandes hombres de la Patria ante tan vil traición nos
dio aires de libertad e independencia que, como grita nuestro himno nacional,
han de seguir templando el alma nacional para seguirnos oponiendo al
entreguismo de nuestra nación.

7. Segunda parada: De Neiba a La Línea, incendiemos de amor a la Patria


La Guerra Restauradora tuvo su protagonismo inicial en la Línea
Noroeste. Pero aún antes comenzando por Neiba, bajo el mando de
Velásquez, hubo focos de descontento y deseo de libertad por y para la
Patria. Y es que aunque parezca que el mal de unos no es de todos, todos
sabemos que la Patria somos todos: cibaeños, sureños, capitaleños y los
sabaneros del Este.
Sigue siendo un reto para el Estado Dominicano recordar en la práctica
que las demás provincias fuera del Gran Santo Domingo, Santiago, La
Romana e Higüey hacen parte del territorio nacional, y que es una gran
injusticia la indiferencia oficial frene a sus demandas de desarrollo.
8. Cantos
9. Tercera parada: El Grito de Capotillo
Con Santiago Rodríguez a la cabeza el Grito de Capotillo inaugura la
gesta restauradora, que cual voraz incendio se expandió soberbiamente por
todo el país hinchando de gallardía y coraje a todo el pueblo dominicano. La
Guerra de Restauración cumplió con la más bella de todas las aspiraciones
de los iniciadores del movimiento: la integración masiva de la población civil.

Sigue siendo un reto para los ciudadanos dominicanos involucrarse en


la toma de decisiones del país. No podemos seguir dejándole la nación
a un grupo de labradores o especialistas de la política y la economía. Se
hace necesario un grito libertario que nos reúna a todos en torno a un
mayor ideal de justicia para nuestro país, que aunque se ha avanzado
mucho, todavía hace falta invertir muchos recursos materiales, humanos
e intelectuales para avanzar en justicia e independencia.

13
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

10. Cantos

11. Cuarta parada: Gregorio Luperón, Padre de la Patria Nueva.


La conjura restauradora encontró en el liderazgo de Gregorio Luperón
una exitosa expedición militar que disipó el aguerrido ataque español y el
acoso servil del renegado Pedro Santana a los territorios conquistados.
Luperón desde entonces es para todos nosotros símbolo de valentía, arrojo
e inteligencia militar y visionario de un Estado nuevo garante del derecho
para todos.
Ojalá los jóvenes dominicanos, niños y niñas, las nuevas generaciones
vean en Luperón un modelo a seguir. Necesitamos hombres y mujeres
comprometidos con seguir restaurando nuestra nación a nivel de la justicia
y sus distintas instancias, a nivel educativo, ya que tristemente somos de
las naciones menos competitivas a nivel de educación y ciencias; a nivel
ciudadano porque a la mayoría parece no importarle el rumbo que lleva el
país; a nivel eclesial, porque hacen falta obreros (sacerdotes, pastores,
religiosas, misioneros…) para anunciar el evangelio. Necesitamos
hombres y mujeres nuevos que llenen de una nueva vida en libertad a
nuestra amada tierra, Quisqueya, la más bella.

12. Cantos
13. En Punto de llegada:
14. Lectura del Santo Evangelio según San Mateo Cap. 7, vs.24-27
15. Declaración final
156 años no han sido suficientes, sigamos trabajando por Dios, como dijo
Duarte “Trabajemos por y para la patria, que es trabajar para nuestros hijos
y para nosotros mismos”. 
Este proyecto de país llamado República Dominicana sigue siendo una
tarea pendiente. Pidamos al Señor que el lema: Dios - Patria - Libertad
nos inspire a seguir buscando mejores caminos que nos conduzcan por la
sendas de la justicia, la igualdad y la equidad para todos los dominicanos y
dominicanas, y todos los que con su trabajo siguen pujando esta Patria de
Duarte, Sánchez, Mella, Luperón, Caamaño y las Mirabal.

«Sed justos lo primero, si queréis ser felices. Ese es el primer deber


del hombre; y ser unidos, y así apagaréis la tea de la discordia y venceréis
a vuestros enemigos, y la patria será libre y salva. Yo obtendré la mayor
recompensa, la única a que aspiro, al veros libres, felices, independientes
y tranquilos» (Juan Pablo Duarte)

16. Canto: Quisqueya la tierra de mis amores


17. Brindis final
18. Cantos y bailes típicos

14
Plan de Pastoral - Agosto 2019

Lecturas y Meditaciones Agosto 2019


Las citas de las Lecturas Diarias utilizadas son tomadas de: Calendario
Litúrgico 2019 de la Conferencia del Episcopado Dominicano

Memoria Obligatoria:
1 San Alfonso María de Ligorio, Obispo y Doctor de la Iglesia
Jueves Blanco

Lectura del libro del Éxodo 40,16-21.34-38


En aquellos días, Moisés hizo todo ajustándose a lo que el Señor le había
mandado. El día uno del mes primero del segundo año fue construido el
santuario. Moisés construyó el santuario, colocó las bases, puso los tablones
con sus trancas y plantó las columnas; montó la tienda sobre el santuarioy
pus o la cubierta sobre la tienda; como el Señor se lo había ordenado a
Moisés.
Colocó el documento de la alianza en el arca, sujetó al arca los varales y
la cubrió con la placa. Después la metió en el santuario y colocó la cortina de
modo que tapase el arca de la alianza; como el Señor se lo había ordenado
a Moisés. Entonces la nube cubrió la tienda del encuentro, y la gloria del
Señor llenó el santuario.
Moisés no pudo entrar en la tienda del encuentro, porque la nube se
había posado sobre ella, y la gloria del Señor llenaba el santuario. Cuando
la nube se alzaba del santuario, los israelitas levantaban el campamento, en
todas las etapas. Pero, cuando la nube no se alzaba, los israelitas esperaban
hasta que se alzase. De día la nube del Señor se posaba sobre el santuario,
y de noche el fuego, en todas sus etapas, a la vista de toda la casa de Israel.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial: 83,3.4.5-6a.8a.11
R/. ¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos!
Mi alma se consume y anhela los atrios del Señor, mi corazón y mi carne
retozan por el Dios vivo. R/.
Hasta el gorrión ha encontrado una casa; la golondrina, un nido donde
colocar sus polluelos: tus altares, Señor de los ejércitos, Rey mío y Dios
mío. R/.
Dichosos los que viven en tu casa, alabándote siempre. Dichosos los que
encuentran en ti su fuerza; caminan de baluarte en baluarte. R/.
Vale más un día en tus atrios que mil en mi casa, y prefiero el umbral de
la casa de Dios a vivir con los malvados. R/.

Lectura del santo evangelio según san Mateo 13,47-53


En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de los cielos se parece
también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando
está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y
los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles,
separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí
será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entienden bien todo esto?»
Ellos les contestaron: «Sí.»
15
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

Él les dijo: «Pues bien, un escriba que entiende del reino de los cielos es
como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo.»
Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí. Palabra del Señor.

Meditación
Resulta impresionante la sabiduría de Jesús que adapta su lenguaje
para quienes le escuchaban y le seguían en su anuncio del reino de Dios.
En esta oportunidad le habla a una multitud en la que había hombres
que debían aventurarse en el mar, que vivían casi a diario su oficio de
pescadores. Jesús tenía el claro propósito de seducir aquella muchedumbre
para irlos convirtiendo en creyentes. No era un discurso lógico dirigido a
su mente, sino con una predicación que cambiara el corazón, y con ello su
forma de pensar, discernir y actuar.
Explicaba la dinámica del reino usando símbolos ligados a la experiencia
de aquella gente: mar, peces, redes, o canastas, y la acción, centrada en
los verbos: echar, recoger, arrastrar y separar.
Hablaba para todos, discípulos y seguidores al mismo tiempo, como
sólo lo haría él, maestro de maestros, destacando la exigencia radical,
dirigida a superar la condición de ser simples elegidos convirtiéndolos en
escogidos.
Este pasaje de Mateo tiene un carácter eminentemente escatológico,
es decir, del reino futuro que ha empezado ya, está en construcción en y
entre nosotros, pero que no es todavía.
Cada día debemos escoger entre el bien y el mal. La conciencia nos
concede algunos segundos de discernimiento para decidir entre lo que
es agradable a Dios. Todos somos llamados por Jesús a ese Reino, pero
únicamente serán escogidos quienes hagan la voluntad del Padre, vale
decir, los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen.
Los demás serán separados de la presencia de Dios, del gozo de la
vida eterna, de la misma forma en que los pescadores separaban los
malos peces de los buenos.
La exigencia de Jesús es tan rigurosa que nos invita a ser como un
doctor de la ley que se ha hecho discípulo y ya no interpreta la Palabra
desde su rígida perspectiva de visión, sino con mirada nueva, exigente
aunque al mismo tiempo misericordiosa, a imagen del mismo Dios Padre.

Feria o Memoria Libre: San Eusebio Vercelli, Obispo


2 y San Pedro Eymard, Presbítero
Viernes Verde o Blanco

Lectura del libro del Levítico 23,1.4-11.15-16.27.34b-37


El Señor habló a Moisés: «Estas son las festividades del Señor, en las que
convocarán a asambleas litúrgicas. El día catorce del primer mes, al atardecer,
es la fiesta de la Pascua del Señor. El día quince del mismo mes es la fiesta
de los panes sin levadura, dedicada al Señor. Comerán panes sin levadura
durante siete días. El primer día de éstos se reunirán en asamblea litúrgica y no
harán ningún trabajo. Los siete días harán ofrendas al Señor. El día séptimo se
16
Plan de Pastoral - Agosto 2019

volverán a reunir en asamblea litúrgica y no harán ningún trabajo de siervos».


El Señor volvió a hablar a Moisés y le dijo: «Di a los israelitas: Cuando entren
en la tierra que yo les voy a dar y recojan la cosecha, le llevarán la primera
gavilla al sacerdote, quien la agitará ritualmente en presencia del Señor, el
día siguiente al sábado para que sea aceptada. Pasadas siete semanas
completas, contando desde el día siguiente al sábado en que lleven la
gavilla para la agitación ritual, hasta el día siguiente al séptimo sábado, es
decir, a los cincuenta días, harán una nueva ofrenda al Señor. El día diez
del séptimo mes es el día de la expiación. Se reunirán en asamblea litúrgica,
harán penitencia y presentarán una ofrenda al Señor. El día quince de este
séptimo mes comienza la fiesta de los Campamentos, dedicada al Señor, y
dura siete días.
El primer día se reunirán en asamblea litúrgica. No harán trabajos
serviles. Los siete días harán ofrendas al Señor. El octavo día volverán
a reunirse en asamblea litúrgica y a hacer una ofrenda al Señor.
Es día de reunión religiosa solemne. No harán trabajos serviles.
Estas son las festividades del Señor, en las que se reunirán en asamblea
litúrgica y ofrecerán al Señor oblaciones, holocaustos y ofrendas, sacrificios
de comunión y libaciones, según corresponda a cada día». Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 80, 3-4.5-6ab. 10-11ab.


R/. Aclamen a Dios nuestra fuerza 
Acompañen, toquen los panderos, las cítaras templadas y las arpas;
toquen la trompeta por la luna nueva, por la luna llena que es nuestra fiesta.
R/. 
Porque es una ley en Israel, un precepto del Dios de Jacob, una norma
establecida por José, al salir de la tierra de Egipto. R/.
«No tendrás un Dios extraño, no adorarás un Dios extranjero, yo, el
Señor, soy el Dios tuyo, que te saqué del pais de Egipto ». R/.

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 13,54-58


En aquel tiempo, Jesús fue a su ciudad y se puso a enseñar a la
gente en la sinagoga, de tal forma, que todos estaban asombrados y se
preguntaban: «¿De dónde ha sacado éste esa sabiduría y esos poderes
milagrosos? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es María su madre, y no son
sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven entre nosotros
todas sus hermanas? ¿De dónde, pues, ha sacado todas estas cosas?»
Y se negaban a creer en él.
Entonces Jesús les dijo: «Un profeta no es despreciado más que en su
patria y en su casa». Y no hizo muchos milagros allí porque les faltaba fe.
Palabra del Señor.

Meditación

Jesús había iniciado su misión de anunciar el reino recorriendo pueblos,


ciudades o aldeas. Su fama le precedía antes de llegar a cualquier sitio,
lo que a su vez provocaba una muchedumbre de seguidores, curiosos por
ser testigos de sus milagros. La gente quedó maravillada de su sabiduría,
17
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

que parecía no tener secretos para él. No solo sus palabras eran de vida,
sino además, un fiel reflejo de su misión. Llega a su ciudad de origen. Y allí
sus gentes y hasta algunos parientes ponían en duda la legitimidad de su
misión. Cuestionaban su procedencia de un hogar humilde y su condición de
hijo de Dios, profeta y Señor.
Por demás, no había recibido instrucción en las escuelas de los maestros
y doctores de la ley. Y se negaron a creerle y creer en él. Estaban admirados
con sus enseñanzas y sin embargo lucían desconfiados.
Allí Jesús no pudo realizar muchos milagros, y fue cuando dijo
decepcionado que nadie es profeta en su tierra.
Con palabrerías y sin la fe del creyente, no podremos conquistar
efectivamente los corazones. Sin la intervención del Espíritu Santo no se
hará posible el milagro de la conversión. La incredulidad en los tiempos
de Jesús no era tan frecuente. Hoy, sin embargo, supone una moda tanto
rechazar a Dios como poner fe y esperanza en otros dioses de barro, o en
atractivos materiales.
Lo deseable sería que dicha misión empezara por nosotros, por casa,
por los nuestros, por los familiares y vecinos más cercanos. Casi siempre la
gente se resiste a convencerse del mensaje de una persona conocida, de
quien sabe defectos o debilidades, prefiriendo en cambio la novedad de la
primera impresión que ofrece cualquier desconocido.
No olvidemos que la Misión es decisión nuestra, pero la obra pertenece
a Dios. De ahí el desafío de ser íntegros, irreprochables ante Dios y los
hombres, para poder brindar un testimonio fiable, silencioso, que no necesite
de palabras y en el que, al mismo tiempo, sean coherentes la prédica y la
práctica.

3 Feria
Sábado Verde
 
Lectura del libro del Levítico 25,1.8-17
El Señor habló a Moisés en el monte Sinaí: «Haz el cómputo de siete
semanas de años, siete por siete, o sea cuarenta y nueve años. A toque de
trompeta darás un bando por todo el país, el día diez del séptimo mes. El día
de la expiación harás resonar la trompeta por todo el país.
Santificarán el año cincuenta y promulgarán la manumisión en el país
para todos sus moradores. Celebrarán jubileo; cada uno recobrará su
propiedad, y retornará a su familia. El año cincuenta es para ustedes jubilar;
no sembrarán ni segarán el grano de ricio ni cortarán las uvas de cepas
bordes. Porque es jubileo; lo considerarás sagrado. Comerán de la cosecha
de sus campos.
En este año jubilar cada uno recobrará su propiedad. Cuando realices
operaciones de compra y venta con alguien de tu pueblo, no lo perjudiques.
Lo que compres a uno de tu pueblo se tasará según el número de años
transcurridos desde el jubileo. Él a su vez te lo cobrará según el número de
cosechas anuales: cuantos más años falten, más alto será el precio; cuantos
menos, menor será el precio. Porque él te cobra según el número de cosechas.
18
Plan de Pastoral - Agosto 2019

Nadie perjudicará a uno de su pueblo. Teme a tu Dios. Yo soy el Señor, su Dios.»


Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 66, 2.3.5.7-8


R.“Oh Dios que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben”
El Señor tenga piedad y nos bendiga, ilumine su rostro sobre
nosotros;conozca la tierra tus caminos, todos los pueblos tu salvación. R/. 
Que canten de alegría las naciones, porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud y gobiernas las naciones de la tierra. R/. 
La tierra ha dado su fruto, nos bendice el Señor, nuestro Dios.
Que Dios nos bendiga; que le teman hasta los confines del orbe. R/.

Lectura del santo evangelio según san Mateo 14,1-12


En aquel tiempo, el rey Herodes oyó lo que contaban de Jesús,
y dijo a sus cortesanos: «Es Juan el Bautista, que ha resucitado
de entre los muertos y por eso actúan en él fuerzas milagrosas».
Es que Herodes había apresado a Juan y lo había encadenado en la cárcel
por causa de Herodías, mujer de su hermano Filipo, porque Juan le decía
que no le estaba permitido tenerla por mujer. Y aunque quería quitarle la
vida, tenía miedo a la gente, porque creían que Juan era un profeta. El día
del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías bailó delante de todos, y le
gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera.
Ella, aconsejada por su madre, le dijo: «Dame, ahora mismo, en una
bandeja, la cabeza de Juan el Bautista».
El rey se entristeció, pero a causa de su juramento y por no quedar mal
con los invitados, ordenó que se la dieran; y mandó degollar a Juan en la
cárcel. Trajeron, pues, la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven
y ella se la llevó a su madre.
Después vinieron los discípulos de Juan, recogieron el cuerpo, lo
sepultaron, y luego fueron a avisarle a Jesús. Palabra del Señor.

Meditación

En nuestro interior tiende a crearse un estado de creciente desasosiego


cuando cedemos a las tentaciones del pecado y nuestra relación con Dios
se rompe. El estado de agitación interior está sujeto a una gradualidad:
Esta carencia de paz interior es tanto más grave, cuanto más lo sea la
falta cometida.
En las faltas o pecados leves podemos procurarnos algún alivio
momentáneo, sin embargo el malestar no cederá hasta restablecer la
amistad rota con nuestro Creador. En los casos graves, el pecado cometido
nos martilleará la conciencia, nos atormentará el acto pecaminoso, al
grado de que cualquier circunstancia nos hará revivir el error una y otra
vez, como un fantasma que nos acosa dejándonos presa del miedo. En
cualquier caso, si no nos arrepentimos, el pecado abrirá las puertas a otras
faltas.
Es lo que le ocurrió a Herodes. Ordenó cortar la cabeza de Juan Bautista
para complacer la petición de su amante, que por demás era mujer de
19
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

su hermano y que previamente le había pedido encarcelar al profeta por


denunciar sus graves faltas.
No sólo es Juan Bautista el precursor de Cristo, sino que también su
muerte por el martirio preconiza la suerte que correrá Cristo más adelante.
Su figura testimonia con su vida el valor, más necesario que nunca, de
no transigir con el pecado, de preferir si es posible la muerte antes que
romper irreversiblemente la relación con Dios.
En este mes de agosto, cuyo valor es la justicia, y el lema: “Así dice
el Señor: practiquen el derecho y la justicia” (Jer 22,3) Juan Bautista
se alza como mártir que enfrentó el poder con valentía; fue profeta
de la luz, apóstol de la verdad, modelo de fidelidad irrenunciable a los
mandamientos, ejemplo de reciedumbre moral que denunció la corrupción
de los poderosos, varón justo que sufre como pago la injusticia, voz
profética clamando en el desierto por la instauración del reino de Dios,
reclamando a los hombres allanar el camino de la conversión.
En nuestros días, que es tan fácil para muchos de nosotros ceder ante
las injusticias, que acallamos la voz de Dios como lo hizo Herodes “por
no quedar mal con los hombres”, que relativizamos los mandamientos,
que callamos en vez de proclamar, Juan Bautista representa un desafío
inspirador. Es preciso convertirnos, con la ejemplaridad de Juan Bautista,
en consagrados a la fidelidad a Dios.

4 XVIII Domingo del Tiempo Ordinario


II Semana Liturgia de las Horas Verde

El que practica la justicia y el derecho tiene su corazón en Dios


y no en los bienes

Algunas orientaciones: Colocar el lema del


mes “Así dice el Señor; practiquen el derecho y la
justicia (Jer.22,3) y el valor ”Justicia”. Resaltar el
lema del día. Llevar panes o algo en las ofrendas
que luego al final se partirán entre todos. Se puede
dramatizar el Evangelio. Continuar motivando a
los misioneros y misioneras que se preparan en
el segundo retiro para la Misión Bíblica Católica y
para que en todas las parroquias, en los sectores
llegue ese mensaje de avivamiento, en la que se
escuche y se acoja la Palabra de Dios.

Monición de entrada
Hermanos y hermanas: iniciamos el mes de Agosto, que dentro de
nuestro itinerario de evangelización de este año dedicado a la palabra de
Dios, celebramos con gozo la fiesta de la Restauración de la República
dominicana, como pueblo que “escucha, medita y vive la palabra de Dios”,
llamado a vivir y practicar la justicia, porque” así dice el Señor: practiquen el
derecho y la justicia (Jer.22,3).
20
Plan de Pastoral - Agosto 2019

La Palabra de Dios de este Domingo nos invita a evaluar nuestra vida


cristiana, para ver si somos hombres y mujeres nuevos que practican la
justicia haciendo en todo lo que Dios quiere de nosotros y cumplen el derecho
dando a cada uno según le corresponde. O, por el contrario, somos hombres
y mujeres terrenos que caminan por caminos contrarios a los del Señor.
Con nuestra mirada puesta en Cristo, único que da sentido a nuestras
vidas y nuestros trabajos, oremos por nuestra patria, para que todos vivamos
conforme a la justicia y el derecho haciendo de los bienes de la tierra una
oportunidad para glorificar a Dios y para compartir entre nosotros. Puestos
de pie recibamos al Señor que viene a presidir esta Eucaristía en la persona
de su ministro.
Oración colecta
Atiende, Señor, a tus siervos y derrama tu bondad imperecedera sobre
los que te suplican, para que renueves lo que creaste y conserves lo
renovado en estos que te alaban como autor y como guía. Por nuestro
Señor Jesucristo.
Primera Lectura: Eclesiastés 1,2;2,21-23
Sólo si se vive la justicia, que es vivir todo desde la voluntad de Dios;
y se cumple el derecho que es dar a cada uno lo que le corresponde todo
adquiere sentido y se disfruta. Escuchemos con atención.
Lectura del libro del Eclesiastés 1,2;2,21-23 
¡Vanidad de vanidades!, —dice Qohélet¡ Vanidad de vanidades; todo es
vanidad!
Hay quien trabaja con sabiduría, ciencia y acierto, y tiene que dejarle su
porción a uno que no ha trabajado. También esto es vanidad y grave dolencia.
Entonces, ¿qué saca el hombre de todos los trabajos y preocupaciones que
lo fatigan bajo el sol? De día su tarea es sufrir y penar; de noche no descansa
su mente. También esto es vanidad. Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 89,3-17


R/. Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación. | 
Tú reduces el hombre a polvo, diciendo: «Retornen, hijos de Adán». Mil
años en tu presencia son un ayer que pasó; una vela nocturna. R/.
Si tú los retiras son como un sueño, como hierba que se renueva que
florece y se renueva por la mañana, y por la tarde la siegan y se seca. R/.
Enséñanos a calcular nuestros años, para que adquiramos un
corazón sensato. Vuélvete, Señor, ¿hasta cuando? Ten compasión de
tus siervos. R/.
Por la mañana sácianos de tu misericordia, toda nuestra vida será alegría
y júbilo. Baje a nosotros la bondad del Señor y haga prósperas las obras de
nuestras manos. Sí, haga prósperas las obras de nuestras manos. R/.

Segunda Lectura: Colosenses 3,1-5.9-11


San Pablo nos recuerda que vivir en la justicia es vivir en Cristo como
hombres nuevos que se van renovando a imagen de Dios, muriendo a todo
lo que no es suyo y daña a los demás. Escuchemos.
21
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 3,1-5.9-11 


Hermanos: Si han resucitado con Cristo, busquen los bienes de allá
arriba, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios; aspiren a los bienes
de arriba, no a los de la tierra.
Porque han muerto; y su vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando
aparezca Cristo, vida vuestra, entonces también ustedes aparecerán
gloriosos, juntamente con él. En consecuencia, den muerte a todo lo terreno
que hay en ustedes: la fornicación, la impureza, la pasión, la codicia y la
avaricia, que es una idolatría.
¡No se mientan unos a otros!: se han despojado del hombre viejo, con
sus obras, y se han revestido de la nueva condición que, mediante el
conocimiento, se va renovando a imagen de su Creador, donde no hay
griego y judío, circunciso e incircunciso, bárbaro, escita, esclavo y libre, sino
Cristo, que lo es todo, y en todos. Palabra de Dios.

ALELUYA: MT. 5.3


Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los
cielos.

Evangelio: Lucas 12, 13-21


En el evangelio de hoy Jesús responde a quienes han dedicado su
existencia a la acumulación de riquezas o viven de manera egoísta y
preocupada por los bienes terrenos. El hoy nos invita a obrar conforme a
la justicia y el derecho que nos lleva a superar la codicia y al compartir lo
que tenemos con los más necesitados. Aclamemos a Jesucristo que nos
enseñará con su Palabra.

Lectura del santo evangelio según san Lucas 12,13-21


En aquel tiempo, dijo uno de entre la gente a Jesús: «Maestro, dile a mi
hermano que reparta conmigo la herencia». Él le dijo: «Hombre, ¿quién me
ha constituido juez o árbitro entre ustedes?». Y les dijo: «Miren: guárdense
de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no
depende de sus bienes».
Y les propuso una parábola: «Las tierras de un hombre rico produjeron
una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos, diciéndose: “¿Qué haré?
No tengo donde almacenar la cosecha”. Y se dijo: “Haré lo siguiente:
derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí
todo el trigo y mis bienes. Y entonces me diré a mí mismo: alma mía, tienes
bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe, banquetea
alegremente”.
Pero Dios le dijo: “Necio, esta noche te van a reclamar el alma, y ¿de
quién será lo que has preparado?”. Así es el que atesora para sí y no es rico
ante Dios». Palabra del Señor.

Meditación

Este pasaje nos plantea el dilema permanente que tenemos los seres
humanos entre ser y tener.
22
Plan de Pastoral - Agosto 2019

Sería un error aplicar como regla general que tener posesiones se


contrapone a un profundo trato con Dios o que ser rico signifique no
tener fe. La vida moderna exige atesorar ciertos bienes materiales para la
subsistencia, disponer de algunos patrimonios tanto como de previsiones
y provisiones para el futuro.
Pero asimismo, no es infrecuente que quienes son ricos en posesiones
tengan una pobre relación con Dios, mientras que lo más común es ver
que para muchos pobres, de admirable fe sencilla, toda su esperanza está
depositada en Él.
El problema surge cuando el egoísmo y la codicia se apoderan del
alma humana sobreponiendo el afán de tener a toda perspectiva de
trascendencia, como es el caso de la parábola que usa Jesús para negarse
a intervenir en el caso de repartición de una herencia.
El rico de la parábola era tan egocéntrico que dialogaba consigo mismo,
olvidándose de dar gracias a Dios, ignorando que su vida tenia fecha de
vencimiento, que su existencia en el plano terrenal era tan solo un puente.
Jesús no reprocha el reclamo de los bienes, ni tampoco el apego del
que se aferra a la herencia, simplemente advierte: “su vida no depende
de sus bienes». Su voz traduce hasta nosotros la misma observación,
aconsejándonos evitar cualquier asomo de codicia.
Dios es fuente de toda vida, y la fe nos lo revela tan indispensable como
el oxígeno del alma. “Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos”
(Hechos 17:28). Podríamos añadir: “En él respiramos”, y tomarle prestado
un verso a Santa Teresa de Ávila, cuando afirma sentenciosamente en
su poema Nada te turbe: “Quien a Dios tiene, nada le falta: sólo Dios
basta”.
Las lecturas de este domingo nos hablan de la brevedad de la vida.
Todo es vanidad de vanidades si no tenemos a Dios. A la verdadera
riqueza que debemos aspirar es a la de la eternidad, al gozo de la presencia
sempiterna de Dios; a tener sensatez de corazón dando a Dios primacía
en todo tiempo y lugar, desde que despunta el día hasta que cae la noche.
Sin Él, la riqueza expresada en cuentas de banco abultadas, mansiones
ostentosas, fama, poder, fortunas, joyas, vehículos de lujo, son asuntos
sociales pasajeros. Pero tampoco la pobreza sin Dios es garantía de un pasaje
al cielo. La verdadera riqueza consiste en ser rico ante Dios, dice Jesús.
En momentos en que comprobamos hasta qué grado la vida se torna
cada vez más insegura, no demos cabida al temor; en estos tiempos de
confusión, ese mismo Dios que sabe el número exacto de cabellos que
contamos sobre la cabeza, que nos creó cada célula del cuerpo, que
nos conoce más íntimamente que nosotros mismos, debe ser nuestra
esperanza y nuestra fuerza.

Oración de los fieles


El que preside: A ti Padre Bueno, origen y fuente de todo bien, te
presentamos nuestras súplicas diciendo: Padre, haznos generosos
como Tú.
Por el Papa Francisco, obispos, sacerdotes, diáconos, consagrados y
consagradas, para que encuentren en el servicio pastoral, la mayor riqueza
23
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

y satisfacción y la fuerza esperanzadora, para todos aquellos que buscan el


Reino de Dios y su justicia. Oremos.
Por los gobernantes, para que promuevan la justa distribución de
los bienes terrenales y no induzcan a sus gobernados a ser esclavos y
avariciosos haciendo de la riqueza un ídolo al que se adora y sirve. Oremos.
Por los que sufren a causa de la injusticia, para que a pesar de las
adversidades no pierdan nunca la esperanza y la fe en Jesús. Oremos.
Por los que son amenazados por defender la vida, el derecho y la justicia
y trabajan en defensa del bien común, para que no desfallezcan y se sientan
los bienaventurados de Dios. Oremos.
Por todas las familias, para que desde ella se promuevan las vocaciones
al sacerdocio y a la vida consagrada. Oremos.
Por todos nosotros y nuestras familias, para que los dones y bienes que el
Señor nos ha dado los pongamos generosamente al servicio de los demás,
especialmente con los más pobres. Oremos.

Quien preside: Escucha nuestras oraciones, Padre, y renuévanos a


tu imagen para que practiquemos la justicia y el derecho como hombres y
mujeres nuevos. Por Jesucristo Nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas


Te pedimos, Señor, que, en tu bondad, santifiques estos dones, aceptes
la ofrenda de este sacrificio espiritual y nos transformes en oblación perenne.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración después de la comunión


A quienes has renovado con el don del cielo, acompáñalos siempre con
tu auxilio, Señor, y, ya que no cesas de reconfortarlos, haz que sean dignos
de la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Memoria Obligatoria: Santo Domingo de Guzmán,


5 Presbítero y Doctor de la Iglesia
Lunes Blanco

Lectura del libro de los Números 11,4b-15


En aquellos días, los israelitas dijeron: «¡Quién pudiera comer carne!
Cómo nos acordamos del pescado que comíamos gratis en Egipto, y de los
pepinos y melones y puerros y cebollas y ajos. Pero ahora se nos quita el
apetito de no ver más que maná.» 
El maná se parecía a semilla de coriandro con color de bedelio; el pueblo
se dispersaba a recogerlo, lo molían en el molino o lo machacaban en el
almirez, lo cocían en la olla y hacían con ello hogazas que sabían a pan de
aceite. Por la noche caía el rocío en el campamento y, encima de él, el maná. 
Moisés oyó cómo el pueblo, familia por familia, lloraba, cada uno a la
entrada de su tienda, provocando la ira del Señor; y disgustado, dijo al
Señor: «¿Por qué tratas mal a tu siervo y no le concedes tu favor, sino que
le haces cargar con todo este pueblo? ¿He concebido yo a todo este pueblo

24
Plan de Pastoral - Agosto 2019

o lo he dado a luz, para que me digas: “Coge en brazos a este pueblo,


como una nodriza a la criatura, y llévalo a la tierra que prometí a sus
padres”? ¿De dónde sacaré pan para repartirlo a todo el pueblo? Vienen
a mí llorando: “Danos de comer carne.” Yo solo no puedo cargar con todo
este pueblo, pues supera mis fuerzas. Si me vas a tratar así, más vale que
me hagas morir; concédeme este favor, y no tendré que pasar tales penas.»
Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 80, 12-13.14-15.16-17


R./ “Aclamen a Dios, nuestra Fuerza”
Mi pueblo no escuchó mi voz, Israel no quiso obedecer: los entregué a su
corazón obstinado, para que anduviesen según sus antojos. R/.
¡Ojalá me escuchase mi pueblo y caminase Israel por mi camino! En
un momento humillaría a sus enemigos y volvería mi mano contra sus
adversarios. R/. 
Los que aborrecen al Señor te adularían, y su suerte quedaría fijada; te
alimentaría con flor de harina, te saciaría con miel silvestre. R/.

Lectura del santo evangelio según san Mateo 14,13-21


En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se
marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente,
lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le
dio lástima y curó a los enfermos.
Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: «Estamos
en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las
aldeas y se compren de comer.»
Jesús les replicó: «No hace falta que vayan, denles ustedes de comer.»
Ellos le replicaron: «Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos
peces.»
Les dijo: «Traigánmelos.»
Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco
panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió
los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente.
Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos
de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.
Palabra del Señor.

Meditación

Esta lectura calificaría para ser un titular de cualquier periódico


sensacionalista. Tendría que decir algo así: Jesús da de comer a 5 mil
personas con cinco panes y dos peces. Resulta demasiado largo para
noticia, y aun si se le quitara el sujeto de la acción para que sea breve, no
dejaría de ser impactante.
La compasión que siente por la muerte de Juan la multiplica Jesús
en compasión por la muchedumbre que lo busca después de haber sido
despreciado en su propio pueblo. Sanará a los enfermos y saciará el
hambre del gentío hambriento multiplicando pescados y panes.
25
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

En ambos casos Jesús satisface las necesidades del ser humano: las
carencias materiales (hambre, enfermedad) y la necesidad espiritual de
quien busca las verdades que le aseguren vivir en la eternidad. Y eso
únicamente el alimento sacramental que es el mismo Jesucristo lo hace
posible.
Este pasaje reúne varias señales importantes. Contiene un preanuncio
del reino, en el que no habrá carencias materiales ni necesidades
espirituales.
Compasión es pasión-con, sentir con los demás y Jesús además de su
Palabra, que es eterna, nos da el pan en aquel sitio alejado de los lugares
donde podrían encontrar qué comer. Y lo da en abundancia: ya que sobró
alimento para llenar 12 canastas, el mismo número de sus discípulos.
La multiplicación de los panes y los peces nos lleva a relacionarla con
la celebración eucarística; al papel primario de Jesús en la acción le sigue
el de sus discípulos distribuyendo los alimentos, igual que lo hacen los
discípulos de hoy distribuyendo los beneficios eucarísticos.
De ahí la importancia de que valoremos este acontecimiento y lo
integremos a nuestras vidas en el momento presente.
La soledad es una de las enfermedades de nuestro siglo y con
frecuencia nos afanamos en llenar el vacío con sustitutos de Dios. Y Dios
no tiene sucedáneos. El whatsapp, por ejemplo, no puede calmar la sed
y el hambre de bendición en el corazón desierto de las personas de hoy.
Estamos llamados a participar plenamente de la eucaristía en
comunidad, para ser uno con Cristo y con los demás.

6 Fiesta: La Transfiguración del Señor


Martes Blanco

Lectura de la Profecia de Daniel 7, 9-10.13-14


Durante la visión, vi que colocaban unos tronos, y un anciano se sentó;
su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su
trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas. Un río impetuoso de fuego
brotaba delante de él. Miles y miles le servían, millones estaban a sus
órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros. Mientras miraba, en la
visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que
se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio;
todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y
no pasa, su reino no tendrá fin. Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 96,1-2.5-6.9


R/. El Señor reina, altísimo sobre la tierra
El Señor reina, la tierra goza, se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean, justicia y derecho sostienen su trono. R/.
Los montes se derriten como cera ante el dueño de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia, y todos los pueblos contemplan su gloria. R/. 
Porque tú eres, Señor, altísimo sobre toda la tierra, encumbrado sobre
todos los dioses. R/.
26
Plan de Pastoral - Agosto 2019

Lectura de la Segunda Carta del Apostol San Pedro 1, 16-19


Queridos Hermanos: Cuando les dimos a conocer el poder y la última
venida de nuestro Señor Jesucristo, no nos fundábamos en fábulas
fantásticas, sino que habíamos sido testigos oculares de su grandeza. Él
recibió de Dios Padre honra y gloria, cuando la Sublime Gloria le trajo aquella
voz: «Éste es mi Hijo amado, mi predilecto.» Esta voz, traída del cielo, la
oímos nosotros, estando con él en la montaña sagrada. Esto nos confirma la
palabra de los profetas, y hacen muy bien en prestarle atención, como a una
lámpara que brilla en un lugar oscuro, hasta que despunte el día, y el lucero
nazca en sus corazones. Palabra de Dios.

Aleluya Mt. 17,5c


Este es mi hijo, el amado, mi predilecto. Escúchenlo

Lectura del Santo Evangelio según san Lucas 9,28b-36


En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano
Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos,
y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos
como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro,
entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien se está aquí! Si
quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.»
Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su
sombra, y una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi
predilecto. Escúchenlo.»
Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se
acercó y, tocándolos, les dijo: «Levántense, no teman.»
Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No cuenten a nadie la
visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.» Palabra
del Señor.

Meditacion

El acontecimiento de la transfiguración de Jesús fue una realidad


que difícilmente podamos entender o describir con nuestro limitado
entendimiento humano, pero lo cierto es que los evangelistas Lucas,
Mateo y Marcos lo narran en detalle, mientras que Juan y Pedro, testigos
presenciales, hacen mención de lo sucedido.
Jesús sube con ellos dos y Santiago a la montaña, se los lleva aparte,
se transfigura en presencia de los tres, tras lo cual aparecen a su lado
Moisés y Elías, quienes representan la Ley y los profetas. Es un momento
clave de revelación de la majestad, de la divinidad, de la glorificación de
Jesús, de suprema dignidad en su condición de Hijo de Dios.
El Hijo del Altísimo se mostró transformado en plenitud: su rostro
brillaba, sus ropas resplandecían porque estaba manifestando a Dios en
sí mismo. Incluso, el entorno de la Transfiguración adquirió una atmósfera
de santificación de tal magnitud que hizo a Pedro pedir que se quedaran
allí para siempre, levantando tres tiendas de campaña, una para cada uno
27
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

de los profetas y la otra para el Señor. Para ellos no era necesario tienda
porque en el lugar se respiraba la presencia de Dios.
Este episodio de la Transfiguración sirve para recordarnos la importancia
de situarnos ante la presencia de Dios, si queremos ser transformados.
Los que afirmamos ser seguidores de Jesús entramos en oración con más
o menos frecuencia. Saboreamos en el trajinar cotidiano, entre la prisa y el
agobio, momentos de acercamiento a Dios. Pero el encuentro íntimo con
Él debe ser una experiencia gozosa muy diferente.
Acaso ya lo hayas experimentado estando frente al sagrario, porque
a Dios se le encuentra en profundidad de oración. Te habrás dado
cuenta de que, en realidad no nos estamos refiriendo a subir a un monte
físico, ascendiendo trabajosamente por una ladera. Estamos hablando,
simplemente, de contemplarle en el altar. Nadie puede estar en la presencia
de Jesús sacramentado y seguir siendo la misma persona, porque el
encuentro con Dios a través de Jesús, transforma desde adentro.
Más que hablar, sentirás su misteriosa presencia en la voz que dice:
“«Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escúchenlo.»
Hoy puede ser un gran día para sufrir una transfiguración ante tu Señor.
Tu casa y tu espacio habitable ya no serán lo mismo cuando experimentes
ese encuentro con El, y exclamarás con la exaltación del salmista: “Una
cosa al Señor sólo le pido, la cosa que yo busco es habitar la casa del
Señor mientras dure mi vida, para gozar de la dulzura del Señor y cuidar
de su santuario.”(Salmo 27,4).

Feria o Memoria Libre: San Sixto II, Papa y sus compañeros


7 Mártires o San Cayetano, Présbitero
Miércoles Verde, Rojo o Blanco

Lectura del libro de los Números 13,1-2.25–14,1.26-30.34-35


En aquellos días, el Señor dijo a Moisés en el desierto de Farán:
«Envía gente a explorar el país de Canaán, que yo voy a entregar
a los israelitas: envía uno de cada tribu, y que todos sean jefes.»
Al cabo de cuarenta días volvieron de explorar el país; y se presentaron a
Moisés, a Aarón y a toda la comunidad israelita, en el desierto de Farán,
en Cadés. Presentaron su informe a toda la comunidad y les enseñaron
los frutos del país. Y les contaron: «Hemos entrado en el país adonde nos
enviaste; es una tierra que mana leche y miel; aquí tienen sus frutos. Pero el
pueblo que habita el país es poderoso, tienen grandes ciudades fortificadas
(hemos visto allí hijos de Anac). Amalec vive en la región del desierto, los
hititas, jebuseos y amorreos viven en la montaña, los cananeos junto al mar
y junto al Jordán.»
Caleb hizo callar al pueblo ante Moisés y dijo: «Tenemos que subir y
apoderarnos de esa tierra, porque podemos con ella.»
Pero los que habían subido con él replicaron: «No podemos atacar al
pueblo, porque es más fuerte que nosotros.»
Y desacreditaban la tierra que habían explorado delante de los israelitas:
«La tierra que hemos cruzado y explorado es una tierra que devora a sus
habitantes; el pueblo que hemos visto en ella es de gran estatura. Hemos
28
Plan de Pastoral - Agosto 2019

visto allí gigantes, hijos de Anac: parecíamos saltamontes a su lado, y así


nos veían ellos.» Entonces toda la comunidad empezó a dar gritos, y el
pueblo lloró toda la noche.
El Señor dijo a Moisés y Aarón: «¿Hasta cuándo seguirá esta comunidad
malvada protestando contra mí? He oído a los israelitas protestar de mí.
Pues diles: “Por mi vida –oráculo del Señor–, que les haré lo que me han
dicho en la cara; en este desierto caerán sus cadáveres, y de todo su censo,
contando de veinte años para arriba, los que protestaron contra mí no
entraran en la tierra donde juré que los establecería. Sólo exceptúo a Josué,
hijo de Nun, y a Caleb, hijo de Jefoné. Contando los días que exploraste la
tierra, cuarenta días, cargarán con su culpa un año por cada día, cuarenta
años. Para que sepan lo que es desobedecerme. Yo, el Señor, juro que
trataré así a esa comunidad perversa que se ha amotinado contra mí: en
este desierto se consumirán y en él morirán.» Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 105, 6-7a.13-14.21-22.23


R/. Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo
Hemos pecado con nuestros padres, hemos cometido maldades e
iniquidades. Nuestros padres en Egipto no comprendieron tus maravillas. R/.
Bien pronto olvidaron sus obras, y no se fiaron de sus planes: ardían de
avidez en el desierto y tentaron a Dios en la estepa. R/.
Se olvidaron de Dios, su salvador, que había hecho prodigios en Egipto,
maravillas en el país de Cam, portentos junto al mar Rojo. R/.
Dios hablaba ya de aniquilarlos; pero Moisés, su elegido, se puso en la
brecha frente a él, para apartar su cólera del exterminio. R/.

Lectura del santo evangelio según san Mateo 15,21-28


En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón.
Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso
a gritarle: «Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un
demonio muy malo.»
Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle:
«Atiéndela, que viene detrás gritando.»
Él les contestó: «Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de
Israel.» Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió: «Señor, socórreme.»
Él le contestó: «No está bien echar a los perros el pan de los hijos.»
Pero ella repuso: «Tienes razón, Señor; pero también los perros se
comen las migajas que caen de la mesa de los amos.»
Jesús le respondió: «Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que
deseas.» En aquel momento quedó curada su hija. Palabra del Señor.

Meditación

De primera impresión, esta lectura resulta chocante, por lo que parece


ser indiferencia de parte de Jesús hacia una mujer cananea (de la tierra
de Canaán) de cultura, nacionalidad y religión contraria a la de los judíos.
Sobre todo, desconcierta cuando la mujer clama compasión al Señor
por su hija, sometida a un demonio y ante su insistencia, él nada decía.
29
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

Al continuar el relato, sus discípulos interceden pidiendo que el Señor


haga algo para acallar los gritos de la mujer y Jesús responde con
desacostumbrada reserva.
La cananea no se da por vencida, corre desde atrás de la caravana
donde está gritando, se tira a los pies del Señor y le ruega socorro y
misericordia por la hija endemoniada. El Evangelio no dice el nombre de la
mujer, pero lo cierto es que se trata de una madre humilde, pero no menos
valiente y decidida a no rendirse en la lucha por la sanación de su hija.
La extranjera espera tan solo una palabra del Señor porque confía en
su promesa. Sin embargo lo que escucha parece más bien un reproche.
Los judíos llamaban “perros” a los cananeos para descalificarlos y Jesús
se refiere al pan de los judíos como no apto para los “perros” extranjeros.
La conversación con una extranjera sirve para poner de relieve a los
discípulos, que el horizonte de salvación de Jesús no abarca únicamente
a los judíos, sino que también a todo el hombre y a todos los hombres. Ahí
queda confirmado que la misericordia de Dios no tiene límites ni fronteras.
Es entonces que el Señor pronuncia la palabra, vale decir la promesa
que la mujer espera: tu fe persistente ha salvado a su hija.
Los atributos de la oración que Dios escucha se hacen presentes en
este pasaje de Mateo. El atiende nuestras plegarias, pero se da tiempo
para que la fe sea la que marque la perseverancia cuando afirmamos: En
ti confío. El Señor no se tarda ni tampoco tiene prisa en el cumplimiento
de su promesa, como dice el profeta Habacuc 2, 3: “Aunque parezca
que se demora en llegar, espera con paciencia, porque sin lugar a dudas
sucederá. No se tardará”.

8 Memoria Obligatoria: San Juan María Vianney, Presbítero


Jueves Blanco

Lectura del libro de los Números 20,1-13


En aquellos días, la comunidad entera de los israelitas llegó al desierto
de Sin el mes primero, y el pueblo se instaló en Cadés. Allí murió María y allí
la enterraron.
Faltó agua al pueblo, y se amotinaron contra Moisés y Aarón. El pueblo
riñó con Moisés, diciendo: «¡Ojalá hubiéramos muerto como nuestros
hermanos, delante del Señor! ¿Por qué has traído a la comunidad del Señor
a este desierto, para que muramos en él, nosotros y nuestras bestias?
¿Por qué nos has sacado de Egipto para traernos a este sitio horrible,
que no tiene grano ni higueras ni viñas ni granados ni agua para beber?»
Moisés y Aarón se apartaron de la comunidad y se dirigieron a la tienda del
encuentro y, delante de ella, se echaron rostro en tierra.
La gloria del Señor se les apareció, y el Señor dijo a Moisés: «Coge el
bastón, reúne la asamblea, tú con tu hermano Aarón, y, en presencia de
ellos, ordenen a la roca que dé agua. Sacarás agua de la roca para darles
de beber a ellos y a sus bestias.»
Moisés retiró la vara de la presencia del Señor, como se lo mandaba;
ayudado de Aarón, reunió la asamblea delante de la roca, y les dijo:
30
Plan de Pastoral - Agosto 2019

«Escuchen, rebeldes: ¿Creen que podemos sacarles agua de esta roca?»


Moisés alzó la mano y golpeó la roca con el bastón dos veces, y brotó agua
tan abundantemente que bebió toda la gente y las bestias.
El Señor dijo a Moisés y a Aarón: «Por no haberme creído, por no haber
reconocido mi santidad en presencia de los israelitas, no harán entrar a esta
comunidad en la tierra que les voy a dar.» (Ésta es la fuente de Meribá,
donde los israelitas disputaron con el Señor, y él les mostró su santidad.)
Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 94,1-2.6-7.8-9 R/. 


Ojalá escuchen hoy la voz del Señor: «No endurezcan su corazón.» 
Vengan, aclamemos al Señor, demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos. R/. 
Entren, postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía. R/.
Ojalá escuchen hoy su voz: «No endurezcan el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto; cuando sus padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras.» R/.

Lectura del santo evangelio según san Mateo 16,13-23 


En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó
a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»
Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que
Jeremías o uno de los profetas.»
Él les preguntó: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?» Simón Pedro
tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»
Jesús le respondió: «¡Dichoso tú, Simón, ¡hijo de Jonás!, porque eso no
te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo.
Ahora te digo yo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y
el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos;
lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la
tierra, quedará desatado en el cielo.»
Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías.
Desde entonces empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenía que ir a
Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes
y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día.
Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: «¡No lo permita Dios,
Señor! Eso no puede pasarte.»
Jesús se volvió y dijo a Pedro: «Quítate de mi vista, Satanás, que me
haces tropezar; tú piensas como los hombres, no como Dios.» Palabra del
Señor.

Meditación

En esos momentos en que se dedicaba a instruir en la misión a su


primera comunidad de discípulos, decide clarificar con ellos su identidad,
mediante la dinámica de dos interrogantes. Primero pregunta quien dicen
las gentes que él es y a seguidas les dirige a ellos la misma pregunta.
31
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

Pedro toma la delantera en la respuesta, nada nueva, pues fue su


primera afirmación cuando vio a Jesús caminar sobre las aguas. “Tú
eres el Cristo, el hijo de Dios vivo”. En todo caso, Jesús descubre en esa
confesión una revelación de su Padre que ningún ingenio humano podía
suponer, a menos que se tratase de un testigo de su gracia y su poder
como lo fue Pedro quien sería elegido para convocar su iglesia.
En el momento en que Jesús les explicaba los sufrimientos que tendría
que pasar, Pedro manifestó su oposición con firmeza, recibiendo el
calificativo de Satanás -es decir tentador- de parte de Jesús.
Para Pedro en esos momentos, como para muchos en el tiempo
presente, la idea de un Dios débil, soportando sufrimientos y muerte en la
cruz les resulta inaceptable, esperando a un Jesús de triunfo y gloria.
Después de dos mil años, la misma interrogante nos es dirigida a
nosotros hoy, y muchos de nosotros reconocemos la identidad divina de
Jesús, pero otros se resisten a concebir un Dios que sufre. Y tú, ¿quién
dices que es Jesucristo para ti hoy?

Feria o Memoria Libre:


9 Santa Teresa Benedicta de la Cruz, Virgen y Mártir
Viernes Verde o Rojo

Lectura del libro del Deuteronomio 4,32-40


Habló Moisés al pueblo y dijo: «Pregunta, pregunta a los tiempos
antiguos, que te han precedido, desde el día en que Dios creó al hombre
sobre la tierra: ¿hubo jamás, desde un extremo al otro del cielo, palabra tan
grande como ésta?; ¿se oyó cosa semejante?; ¿hay algún pueblo que haya
oído, como tú has oído, la voz del Dios vivo, hablando desde el fuego, y haya
sobrevivido?; ¿algún Dios intentó jamás venir a buscarse una nación entre
las otras por medio de pruebas, signos, prodigios y guerra, con mano fuerte
y brazo poderoso, por grandes terrores, como todo lo que el Señor, su Dios,
hizo con ustedes en Egipto, ante sus ojos? Te lo han hecho ver para que
reconozcas que el Señor es Dios, y no hay otro fuera de él.
Desde el cielo hizo resonar su voz para enseñarte, en la tierra te mostró
aquel gran fuego, y oíste sus palabras que salían del fuego. Porque amó a
tus padres y después eligió a su descendencia, él en persona te sacó de
Egipto con gran fuerza, para desposeer ante ti a pueblos más grandes y
fuertes que tú, para traerte y darte sus tierras en heredad, cosa que hoy es
un hecho.
Reconoce, pues, hoy y medita en tu corazón, que el Señor es el único
Dios, allá arriba en el cielo, y aquí abajo en la tierra; no hay otro. Guarda los
preceptos y mandamientos que yo te prescribo hoy, para que seas feliz, tú
y tus hijos después de ti, y prolongues tus días en el suelo que el Señor, tu
Dios, te da para siempre.» Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 76,12-13.14-15.16.21


R/. Recuerdo las proezas del Señor 
Recuerdo las proezas del Señor; sí, recuerdo tus antiguos portentos,
medito todas tus obras y considero tus hazañas. R/.
32
Plan de Pastoral - Agosto 2019

Dios mío, tus caminos son santos: ¿qué dios es grande como nuestro
Dios? Tú, oh Dios, haciendo maravillas, mostraste tu poder a los pueblos. R/.
Con tu brazo rescataste a tu pueblo, a los hijos de Jacob y de José.
Guiabas a tu pueblo, como a un rebaño, por la mano de Moisés y de
Aarón. R/.

Lectura del santo evangelio según san Mateo 16,24-28


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que quiera venirse
conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno
quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará.
¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O
qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus
ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según
su conducta. Les aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán
sin antes haber visto llegar al Hijo del hombre con majestad.» Palabra del
Señor.

Meditación

Hoy celebramos la memoria litúrgica de Santa Teresa Benedicta de la


Cruz, virgen y mártir polaca, quien como filósofa tuvo frases luminosas
acerca de la cruz, como esta: “Bajo la cruz comprendí el destino del pueblo
de Dios”. Por ejemplo, a través de los medios de comunicación somos
testigos mudos, de ataques despiadados contra la iglesia.
Seguir a Jesús siendo discípulo suyo, de ningún modo es comparable
a caminar sobre un suave sendero cubierto de rosas, sino de subir la
cuesta del Gólgota pisando sus huellas, que ocultan punzantes espinas.
También la iglesia, concebida como el conjunto de los fieles esparcidos
por todo el universo mundo, de algún modo está marcada por la sombra
de la cruz como un desafío, una advertencia y una esperanza. La cruz de
las persecuciones, del descredito, del complot de los poderes contra ella,
del odio del mundo.
Era de esperarse semejante viacrucis porque para resucitar antes
es preciso morir; para iluminar se hace necesario que en derredor
haya oscuridad; para redimir es ineludible cargar con dolores, pecados
y condenas. Todos esos males sobreabundan en el mundo y “alguien”
debe hacerse cargo de ellos. Lo hace Jesús y están comprometidos sus
seguidores, si quieren ser tales, y lo debe hacer su iglesia si pretende ser
auténtica.
Lo grave del asunto es que frente a los males del mundo, del dolor,
sufrimiento y muerte sin sentido, también debemos convertirnos en cireneos
cargando la cruz de los indiferentes, de los hedonistas, de quienes viven
buscando y rebuscando solo el placer, la chercha, la superficialidad.
Vale recordar que no habrá dolor sin recompensa, que ningún esfuerzo
es inútil, que a su debido tiempo la incertidumbre se tornará en certeza.
“Porque el Hijo del Hombre pagará a cada uno según su conducta”… dice
la lectura de hoy. Y vale citar nuevamente a Santa Teresa de la Cruz: “En
el signo de la cruz, venceremos… se vean o no los frutos”.
33
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

Para ser fiel a este propósito de negarse a uno mismo, de gastarse y


desgastarse, de morir si fuere el precio a pagar, existe plena garantía de
vida, porque contamos con la promesa de Jesús, que es el autor de la vida,
siempre fiel a su Alianza.
Confiemos que siguiendo a Jesús seremos testigos de la transformación
radical del mundo, al llegar la plenitud de la historia de salvación.
.
10 Fiesta: San Lorenzo, Diácono y Mártir
Sábado Rojo

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 9,6-10
Hermanos: El que siembra tacañamente, tacañamente cosechará; el que
siembra generosamente, generosamente cosechará. Cada uno dé como
haya decidido su conciencia: no a disgusto ni por compromiso; porque al
que da de buena gana lo ama Dios. Tiene Dios poder para colmarlos de toda
clase de favores, de modo que, teniendo siempre lo suficiente, les sobre
para obras buenas. Como dice la Escritura: «Reparte limosna a los pobres,
su justicia es constante, sin falta.» El que proporciona semilla para sembrar
y pan para comer les proporcionará y aumentará la semilla, y multiplicará la
cosecha de su justicia. Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 111,1-2.5-6.7-8.9


R/. Dichoso el que se apiada y presta 
Dichoso quien teme al Señor y ama de corazón sus mandatos. Su linaje
será poderoso en la tierra, la descendencia del justo será bendita. R/. 
Di hoso el que se apiada y presta, y administra rectamente sus asuntos.
El justo jamás vacilará, su recuerdo será perpetuo. R/.
No temerá las malas noticias, su corazón está firme en el Señor.
Su corazón está seguro, sin temor, hasta que vea derrotados a sus
enemigos. R/.
Reparte limosna a los pobres; su caridad es constante, sin falta, y alzará
la frente con dignidad. R/.

Lectura del santo evangelio según san Juan 12,24-26


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Les aseguro que si el
grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere,
da mucho fruto. El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece
a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna. El que quiera
servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a
quien me sirva, el Padre lo premiará.» Palabra del Señor.

Meditación

La iglesia celebra la fiesta en honor a San Lorenzo, diacono y


mártir, quien hizo suya la oferta de Jesús de dar su vida por los demás,
siguiendo su ejemplo. La legitimidad de las exigencias de Jesús radica
en que él las cumplió primero; en ese sentido, él fue el grano de trigo
34
Plan de Pastoral - Agosto 2019

que ha dado mucho fruto; se anonadó dando su vida, cargando sobre


sus hombros los pecados de todos y por ello el primero en recibir el
premio de la vida eterna, lo mismo que ahora nos promete también a
nosotros.
Antes de ofrendar su vida, San Lorenzo vendió objetos de valor de la
iglesia en que servía para darlo a los pobres y desvalidos, desatando la ira
de la policía represiva al servicio del emperador Valeriano, quien pretendía
apoderarse de estos tesoros para su provecho.
Con esa acción, el diácono San Lorenzo es el mejor ejemplo del grano
de trigo que muere y da muchos frutos. Su muerte en una parrilla ardiente
sirvió para la conversión de muchos en Roma, incluyendo autoridades.
Seguidor de Cristo no vaciló en el ejercicio fecundo de dar su vida por
los demás, y por fe sabemos que Dios ha reservado para el un premio.
Vista desde esa perspectiva de desapego “La muerte es el comienzo de
la inmortalidad”. Desde esta glorificación es que se nos invita a evitar que
nuestra vida gire en torno nuestro, llenándola en cambio de la presencia
de Dios y de servicio al otro.
Abandonar la zona de confort para sacrificar tiempo y esfuerzo, no
digamos ya dinero, en favor de causas sociales es un llamado para todo el
que se llama cristiano
Para muchos este mensaje de Jesús ha estado perdiendo
significado progresivamente, porque además de la realidad del aquí
y ahora, las personas han ido incurriendo en una vida virtual a través
de los aparatos electrónicos móviles. No obstante, servir, sacrificarse,
dar la vida, amar, todos esos conceptos caben en el morir fecundo que
propone Jesús.
¿Te atreverías a morir a ti mismo para dar muchos frutos? ¿a qué
debes morir en ti mismo para poder dar la vida por los demás, a imitación
de Jesús?

11 XIX Domingo del Tiempo Ordinario


III Semana Liturgia de las Horas
1er. Aniversario del fallecimieno de Mons. Fabio Verde
Mamerto Rivas Santos, Obispo emérito de Barahona

Por la fe esperamos vigilantes la salvación de los justos


Algunas Orientaciones: Resaltar el lema
y el valor del mes “Así dice el Señor; practiquen
el derecho y la justicia (Jer.22,3). Colocar el
lema del día en un lugar visible. Recordar cómo
nos acercamos a la celebración de la fiesta
Restauradora , resaltar en esta celebración como
fiesta de la dominicanidad. Colocar una bandera
dominicana y motivar para que se coloque en
todos los hogares , que siempre este en alto
nuestro escudo dominicano y en nuestro corazón
la palabra Dios, Patria y libertad.
35
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

Monición de entrada:
Hermanos y hermanas nos reúne el señor, para que unidos a toda la Iglesia
participemos con gozo de esta celebración eucarística correspondiente
al Décimo Noveno Domingo del Tiempo Ordinario animados por el lema
“practiquen el derecho y la justicia” (Jer.22,3).
La palabra de Dios que escucharemos hoy nos lleva a reflexionar sobre
cómo estamos viviendo nuestra fe, si estamos poniendo por práctica el
derecho y la justicia, conforme a lo que predicamos y en adhesión a la
persona y el proyecto de Jesús, siendo buenos administradores de lo que
nos ha dado.
El Señor nos llama a estar vigilantes y despiertos, trabajando en su
proyecto del reino en medio de nosotros, involucrándonos en la Misión
Bíblica Católica. Nos invita a confiar plenamente en ÉL, a ser fieles a su
evangelio, acompañándolo con compromiso efectivo en la lucha contra la
injusticia.
Celebremos la presencia del Espíritu de Dios que sale a encontrarnos
en medio de nuestra comunidad, que nos guía y acompaña en el camino del
amor, la justicia y la paz. De pie recibamos a Jesús que llega a nosotros a
presidir esta Eucaristía en la persona de su ministro. Cantamos.

Oración colecta
Dios Todopoderoso y eterno, a quien, instruidos por el Espíritu Santo, nos
atrevemos a llamar Padre, renueva en nuestros corazones el espíritu de la
adopción filial, para que merezcamos acceder a la herencia prometida. Por
nuestro Señor Jesucristo.

Primera Lectura: Sabiduría 18,6-9


Esta Palabra nos anima como pueblo dominicano a creer en la promesa
de Dios que da la salvación a los justos que saben compartir sus bienes y
peligros y alabar a su Dios con alegría. Escuchemos.

Lectura del libro de la Sabiduría 18,6-9 


La noche de la liberación les fue preanunciada a nuestros antepasados,
para que, sabiendo con certeza en qué promesas creían, tuvieran buen
ánimo.
Tu pueblo esperaba la salvación de los justos y la perdición de los
enemigos, pues con lo que castigaste a los adversarios, nos glorificaste a
nosotros, llamándonos a ti.
Los piadosos hijos de los justos ofrecían sacrificios en secreto y
establecieron unánimes esta ley divina: que los fieles compartirían los
mismos bienes y peligros, después de haber cantado las alabanzas de los
antepasados. Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 32,1.12.18-19.20.22 


R/. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad. 
Aclamen, justos, al Señor, que merece la alabanza de los buenos.
Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se escogió como
heredad. R/.
36
Plan de Pastoral - Agosto 2019

Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme, en los que
esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R/.
Nosotros aguardamos al Señor: él es nuestro auxilio y escudo.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de
ti. R/.

Segunda lectura: Hebreos 11,1-2.8-19


El autor de la Carta a los hebreos nos presenta la fe como la base y
fundamento de la práctica del derecho y de la justicia tal como se ve en Abraham
y en aquellos hombres del Antiguo Testamento que con fe inquebrantable
obedecieron y confiaron en la promesa de Dios. Escuchemos.

Lectura de la carta a los Hebreos 11,1-2.8-19


Hermanos: La fe es fundamento de lo que se espera, y garantía de lo que
no se ve. Por ella son recordados los antiguos. Por la fe obedeció Abrahán a
la llamada y salió hacia la tierra que iba a recibir en heredad. Salió sin saber
adónde iba.
Por fe vivió como extranjero en la tierra prometida, habitando en tiendas, y
lo mismo Isaac y Jacob, herederos de la misma promesa, mientras esperaba
la ciudad de sólidos cimientos cuyo arquitecto y constructor iba a ser Dios.
Por la fe también Sara, siendo estéril, obtuvo “vigor para concebir” cuando
ya le había pasado la edad, porque consideró fiel al que se lo prometía. Y
así, de un hombre, marcado ya por la muerte, nacieron hijos numerosos,
como las estrellas del cielo y como la arena incontable de las playas. Con
fe murieron todos estos, sin haber recibido las promesas, sino viéndolas y
saludándolas de lejos, confesando que eran huéspedes y peregrinos en la
tierra.
Es claro que los que así hablan están buscando una patria; pues si
añoraban la patria de donde habían salido, estaban a tiempo para volver.
Pero ellos ansiaban una patria mejor, la del cielo.
Por eso Dios no tiene reparo en llamarse su Dios: porque les tenía
preparada una ciudad.
Por la fe, Abrahán, puesto a prueba, ofreció a Isaac: ofreció a su hijo
único, el destinatario de la promesa, del cual le había dicho Dios: «Isaac
continuará tu descendencia».
Pero Abrahán pensó que Dios tiene poder hasta para resucitar
de entre los muertos, de donde en cierto sentido recobró a Isaac.
Palabra de Dios.

ALELUYA: Mt. 24,42,ay 44


Estén en vela y preparados, porque a la hora que menos piensen
viene el hijo del hombre

Evangelio: Lucas: 12 , 32-48


En el Evangelio de hoy Jesús nos da la clave para practicar la justicia y
el derecho que es la fidelidad a su voluntad poniendo en Dios su corazón
y compartiendo con sus hermanos los bienes que ha recibido del Señor en
37
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

todo momento y lugar. Así estaremos siempre preparados para su venida.


Puestos de pie para escuchar la palabra de vida eterna, aclamemos con el
canto al Señor que nos hablará.

Lectura del santo evangelio según san Lucas 12,32-48 


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No temas, pequeño rebaño,
porque su Padre ha tenido a bien darles el reino.
Vendan sus bienes y den limosna; hagan bolsas que no se estropeen, y
un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la
polilla. Porque donde está su tesoro, allí estará también su corazón.
Tengan ceñida su cintura y encendidas las lámparas. Ustedes esten
como los hombres que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para
abrirle apenas venga y llame.
Bienaventurados aquellos criados a quienes el señor, al llegar, los
encuentre en vela; en verdad les digo que se ceñirá, los hará sentar a la
mesa y, acercándose, les irá sirviendo.
Y, si llega a la segunda vigilia o a la tercera y los encuentra así,
bienaventurados ellos.
Comprendan que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón,
velaría y no le dejaría abrir un boquete en casa.
Lo mismo ustedes, esten preparados, porque a la hora que menos
piensen viene el Hijo del hombre».
Pedro le dijo: «Señor, ¿dices esta parábola por nosotros o por todos?».
Y el Señor dijo: «¿Quién es el administrador fiel y prudente a quien el señor
pondrá al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a
sus horas?
Bienaventurado aquel criado a quien su señor, al llegar, lo encuentre
portándose así. En verdad les digo que lo pondrá al frente de todos sus
bienes.
Pero si aquel criado dijere para sus adentros: “Mi señor tarda en llegar”, y
empieza a pegarles a los criados y criadas, a comer y beber y emborracharse,
vendrá el señor de ese criado el día que no espera y a la hora que no sabe
y lo castigará con rigor, y le hará compartir la suerte de los que no son fieles.
El criado que, conociendo la voluntad de su señor, no se prepara ni
obra de acuerdo con su voluntad, recibirá muchos azotes; pero el que, sin
conocerla, ha hecho algo digno de azotes, recibirá menos.
Al que mucho se le dio, mucho se le reclamará; al que mucho se le confió,
más aún se le pedirá». Palabra del Señor.

Meditación

La Palabra nos invita a estar preparados, a estar atentos esperando


con lámparas encendidas, porque el Señor llegará y no sabemos en qué
momento, pero debemos estar preparados viviendo en bienaventuranza.
“Jesús instruye a sus discípulos con estas palabras: no temas pequeño
rebaño, porque el Padre de ustedes ha querido darles el reino”. Nos llama
rebaño pequeño, porque está constituido por ovejas, hombres y mujeres
que no se creen grandes, sino humildes ante Dios.
38
Plan de Pastoral - Agosto 2019

Cada uno de nosotros está llamado a vivir este tiempo como una
preparación para que la llegada de aquel que esperamos no nos tome
de sorpresa. Debemos estar con el corazón dispuesto, preparados para
servir.
¿De qué manera nos preparamos para la venida del Señor? ¿Qué
cosas hacemos en nuestra vida diaria? ¿Qué bien hacemos por nuestros
hermanos, especialmente por aquellos que nos necesitan en lo cotidiano?
El mundo, nuestra sociedad, la familia y la comunidad, tanto como los
grupos de vida en que crecemos espiritualmente nos necesitan como
personas orantes y fraternas, sirviendo al Señor en todo momento y lugar.
Debemos convertirnos en misioneros de la misericordia y así preparar
la venida del Señor. ¿Qué cosas hago para agradar en todo al Señor,
como dice San Pablo?
Estas palabras nos interpelan constantemente, porque es una
Palabra que debe llegar a lo profundo de nuestro corazón. Debemos
estar a la espera del Señor. Una espera de quien mantiene una
esperanza activa, viva, operante en el Señor que nos ha anunciado su
llegada. No sabemos cuándo, en que momento llegará, pero debemos
velar, como él mismo nos dice, para no caer en la tentación. Para que
nos encuentre preparados.
Ciertamente, no todo es trabajo, ocupaciones, compromisos. También
cabe la diversión, el descanso, la distracción sosegada. Pero…ojo: atentos
con las distracciones vanas, que nos invitan a escapar de la realidad
adoptando estilos de vida o actitudes que no se corresponden con nuestra
dignidad de hijos de Dios.
El ocio nos brinda una magnífica oportunidad de dedicar tiempo a
nosotros mismos, a servir sin mayores prisas y a relajarnos. Ciertamente,
pero tornándolo fecundo, porque como dice San Pablo en Corintios: todo
nos es permitido, pero no todo nos conviene. Un sano equilibrio entre vida
interior y vida de relación nos permite cumplir con esta advertencia, so
pena de ser como el criado que no se preparó ni obró de acuerdo con la
voluntad del Señor y recibió muchos azotes.
Seamos administradores fieles de tiempo y posesiones, porque el
Señor vendrá en cualquier momento como ladrón en la noche, porque
cuando menos esperamos Él vendrá y reclamará lo que hicimos con cada
talento, cada segundo, con toda oportunidad.

Oración de los fieles


El que preside: Presentemos nuestras súplicas con toda confianza
a Dios Padre que nos elegido para ser su pueblo, diciéndole: Aumenta
nuestra fe en Ti.
Por la Iglesia y sus pastores, para que llenos de fe en el Señor sean
siempre fieles a Él y permanezcan despiertos, vigilantes y atentos a los
signos de los tiempos. Oremos.
Por los que gobiernan y por todos los que tienen responsabilidad en la
administración pública, para que sean buenos administradores de los bienes
que nos pertenecen a todos, y actúen apegados al derecho y la justicia.
Oremos.
39
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

Por los enfermos, los que sufren a causa de la injusticia, la violencia, la


exclusión social , para que a pesar de la adversidades no pierdan nunca la
esperanza y la fe en Cristo que sale a su encuentro a través del compartir
nuestros bienes con ellos. Oremos.
Por nosotros, para que fieles a la llamada del Señor seamos buenos
administradores de lo que Dios nos ha regalado y así estemos vigilantes y
preparados para recibir la salvación de los justos. Oremos.
Por nuestra Nación, que se prepara a celebrar el próximo 16 de Agosto
un año más de su gesta Restauradora, para que siguiendo el ejemplo de
los que ofrendaron sus vidas para legarnos una patria libre y soberana
trabajemos para que en ella impere un estado de derecho y de justicia para
todos. Oremos.
El que preside: Padre Bueno, ayúdanos a practicar siempre la justicia y el
derecho compartiendo nuestros bienes y nuestras luchas y así construyamos
una patria digna de Ti en la que vivamos libres en el amor verdadero. Por
Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas


Acepta complacido, Señor, los dones que en tu misericordia has dado a
tu Iglesia para que pueda ofrecértelos, y que ahora transformas con tu poder
en sacramento de nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración después de la comunión


La comunión en tus sacramentos nos salve, Señor, y nos afiance en la luz
de tu verdad. Por Jesucristo nuestro Señor.

12 Feria o Memoria Libre: Santa Juana Francisca de Chantal, Religiosa


Lunes Verde o Blanco

Lectura del libro del Deuteronomio 10,12-22


Moisés habló al pueblo, diciendo: «Ahora, Israel, ¿qué es lo que te exige
el Señor, tu Dios? Que temas al Señor, tu Dios, que sigas sus caminos y
lo ames, que sirvas al Señor, tu Dios, con todo el corazón y con toda el
alma, que guardes los preceptos del Señor, tu Dios, y los mandatos que
yo te mando hoy, para tu bien. Cierto: del Señor son los cielos, hasta el
último cielo, la tierra y todo cuanto la habita; con todo, sólo de sus padres
se enamoró el Señor, los amó, y de su descendencia los escogió a ustedes
entre todos los pueblos, como sucede hoy. Circunciden su corazón, no
endurezcan su cerviz; que el Señor, vuestro Dios, es Dios de dioses y
Señor de señores, Dios grande, fuerte y terrible; no es parcial ni acepta
soborno, hace justicia al huérfano y a la viuda, ama al forastero, dándole pan
y vestido. Amarán al forastero, porque forastero fuiste en Egipto. Temerás
al Señor, tu Dios, le servirás, te pegarás a él, en su nombre jurarás. Él será
tu alabanza, él será tu Dios, pues él hizo a tu favor las terribles hazañas
que tus ojos han visto. Setenta eran tus padres cuando bajaron a Egipto, y
ahora el Señor, tu Dios, te ha hecho numeroso como las estrellas del cielo.»
Palabra de Dios.
40
Plan de Pastoral - Agosto 2019

Salmo Responsorial: 147,12-13.14-15.19-20


R/. Glorifica al Señor, Jerusalén 
Glorifica al Señor, Jerusalén; alaba a tu Dios, Sión: que ha reforzado los
cerrojos de tus puertas, y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R/. 
Ha puesto paz en tus fronteras, te sacia con flor de harina. Él envía su
mensaje a la tierra, y su palabra corre veloz. R/. 
Anuncia su palabra a Jacob, sus decretos y mandatos a Israel; con
ninguna nación obró así, ni les dio a conocer sus mandatos. R/.

Lectura del santo evangelio según san Mateo 17,22-27


En aquel tiempo, mientras Jesús y los discípulos recorrían juntos Galilea,
les dijo Jesús: «Al Hijo del hombre lo van a entregar en manos de los
hombres, lo matarán, pero resucitará al tercer día.» Ellos se pusieron muy
tristes.
Cuando llegaron a Cafarnaúm, los que cobraban el impuesto de las dos
dracmas se acercaron a Pedro y le preguntaron: «¿Su Maestro no paga las
dos dracmas?»
Contestó: «Sí.
Cuando llegó a casa, Jesús se adelantó a preguntarle: «¿Qué te parece,
Simón? Los reyes del mundo, ¿a quién le cobran impuestos y tasas, a sus
hijos o a los extraños?» 
Contestó: «A los extraños.» 
Jesús le dijo: «Entonces, los hijos están exentos. Sin embargo, para no
escandalizarlos, ve al lago, echa el anzuelo, coge el primer pez que pique,
ábrele la boca y encontrarás una moneda de plata. Cógela y págales por mí
y por ti.» Palabra del Señor.

Meditación

En momentos en que Jesús camina con los discípulos, ellos confirman


entristecidos que les habla en serio cuando insiste en la proximidad de su
muerte.
En esas circunstancias se les acerca un cobrador de impuestos del
templo requiriendo el pago de una cuota anual establecida, cuestionando
a Pedro sobre el asunto. La pregunta encerraba un doble sentido,
pretendiendo saber la opinión de Jesús en torno a su cumplimiento.
Desde tiempos antiguos los judíos cumplían religiosamente con el
pago de impuestos para la manutención tanto de los sacerdotes como
del templo. El cobro era religioso, se aplicaba a ricos y pobres por igual,
pero no correspondía pagar a las familias de los funcionarios del imperio
romano que no eran del pueblo de Dios. Jesús recomendaba pagar para
no provocar escándalos innecesarios con el sector de los saduceos, que
pretendían provocar enfrentamientos con él.
Jesús les aborda sobre el tema, estableciendo una diferenciación entre
romanos súbditos y pueblo religioso. En su comentario, el Señor se nos
presenta como aquel que cumple su misión entre los hombres, aceptando
humildemente todas las normas y leyes que no son contradictorias con el
vivir cristiano, pese a ser el hijo de Dios para no caer en polémicas banales.
41
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

Nos quiere dar ejemplo de que nosotros, sus seguidores, no solamente


tenemos que cumplir las leyes de Dios, amar y servir al Señor sobre todas
las cosas, sino que también tenemos que aprender a vivir en comunidad,
caminando juntos como hermanos.
Si tenemos en el centro de nuestra vida el cumplimiento de la ley de Dios,
el amor a Dios y el servicio, vamos a cumplir también nuestras obligaciones
que son establecidas en la sociedad en que vivimos, respetándolas.
El milagro de pagar el impuesto enviando a Pedro a procurar la moneda
en un pez atrapado en el río, es una manera ingeniosa de Jesús de demostrar
que tampoco Dios se opone al cumplimiento de las leyes de los hombres.
Ya que el valor del mes es la justicia, dediquemos algunos minutos
a pensar cuán conveniente es conciliar el derecho de los hombres que
no siguen nuestra fe, con la justicia de Dios expresada tácitamente en
los evangelios, para mantener un equilibrado ambiente de convivencia
fraterna.

Feria o Memoria Libre: San Ponciano, Papa


13
y San Hipólito, Presbítero, Mártires
Martes Verde o Rojo

Lectura del libro del Deuteronomio 31,1-8 


Moisés dijo estas palabras a los israelitas: «He cumplido ya ciento veinte
años, y me encuentro impedido; además, el Señor me ha dicho: “No pasarás
ese Jordán.” El Señor, tu Dios, pasará delante de ti. Él destruirá delante de
ti esos pueblos, para que te apoderes de ellos. Josué pasará delante de ti,
como ha dicho el Señor. El Señor los tratará como a los reyes amorreos Sijón
y Og, y como a sus tierras, que arrasó. Cuando el Señor se los entregue,
harán con ellos lo que yo les he ordenado. ¡Sean fuertes y valientes, no
teman, no se acobarden ante ellos!, que el Señor, tu Dios, avanza a tu lado,
no te dejará ni te abandonará.» 
Después Moisés llamó a Josué, y le dijo en presencia de todo Israel: «Sé
fuerte y valiente, porque tú has de introducir a este pueblo en la tierra que el
Señor, tu Dios, prometió dar a tus padres; y tú les repartirás la heredad. El
Señor avanzará ante ti. Él estará contigo; no te dejará ni te abandonará. No
temas ni te acobardes.» Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: Dt 32,3-4a.7.8.9.12 


R/. La porción del Señor fue su pueblo 
Voy a proclamar el nombre del Señor: den gloria a nuestro Dios. Él es la
Roca, sus obras son perfectas. R/. 
Acuérdate de los días remotos, considera las edades pretéritas, pregunta
a tu padre, y te lo contará, a tus ancianos, y te lo dirán. R/. 
Cuando el Altísimo daba a cada pueblo su heredad y distribuía a los hijos
de Adán, trazando las fronteras de las naciones, según el número de los
hijos de Dios. R/.
La porción del Señor fue su pueblo, Jacob fue el lote de su heredad. El
Señor sólo los condujo, no hubo dioses extraños con él. R/.

42
Plan de Pastoral - Agosto 2019

Lectura del santo evangelio según san Mateo 18,1-5.10.12-14 


En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
«¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?» 
Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: «Les aseguro que, si no
vuelvan a ser como niños, no entrarán en el reino de los cielos. Por tanto,
el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino
de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge
a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque les digo
que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre
celestial. ¿Qué les parece? Supongan que un hombre tiene cien ovejas:
si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en
busca de la perdida? Y si la encuentra, les aseguro que se alegra más por
ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo
su Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños.»
Palabra del Señor.

Meditación

El Evangelio de Mateo es considerado como una catequesis para


instruir en la fe a sus discípulos y el capítulo 18 como un discurso eclesial,
dirigido sobre todo a los apóstoles y a las primeras comunidades de fe que
fueron surgiendo. Mateo es el único de los 4 evangelistas que utiliza la
palabra iglesia.
En el pasaje de este día, los apóstoles han estado discutiendo acerca de
quién de ellos ocuparía posiciones de mando relevantes, sobre todo, quien
destacaría en el primer puesto. La controversia llega hasta Jesús, quien
inicia la corrección fraterna llamando a un niño y poniéndolo delante de ellos.
A seguidas inicia un discurso que establece un contraste con la respuesta que
ellos esperan. Mientras los discípulos esperan escuchar de sus labios la designación
del de mayor jerarquía de entre ellos, Jesús les responde inesperadamente con el
ejemplo de un niño…es decir, será más importante el menor en autoridad, el más
pequeño será el más grande en el reino.
¿Por qué deben los apóstoles volverse como niños? Porque un niño
es la encarnación misma de la inocencia, tiene curiosidad y avidez por
conocerlo todo (receptivo a lo nuevo), no somete a duda las afirmaciones
de sus padres (tiene fe), todo lo cree (confía), no tiene prejuicios (es
inocente y bueno), es vulnerable (se sabe pequeño) y todo lo espera de
sus padres (tiene esperanza).
Otra cualidad del niño es que tiende a no guardar rencor (perdona),
busca la seguridad en sus padres (débil), se alimenta emocionalmente de
la ternura (tiene amor) y, se siente dependiente de sus padres (pobre y
humilde). Si en lugar de “padres” decimos de su Padre (con mayúscula),
comprenderemos perfectamente a Mateo.
En realidad, también se trata de fortalecer el argumento de “nacer de
nuevo”, porque se nace pequeño, sin lazos de pecado con el pasado.
Los niños no eran tomados en cuenta en la sociedad de Palestina en
los tiempos de Jesús. Los pobres de espíritu, pequeños, vulnerables, sin
poder, sin decisión, son los más importantes en el reino de amor y justicia.
43
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

Mateo aprovecha su discurso para referirse al modo de relación fraterna


que debe primar en la iglesia, siendo una comunidad de fe que tiene a
Cristo como el pastor que une y reúne al rebaño, que cuida con amor cada
oveja y que sale a buscar la oveja extraviada.
Si en verdad “El Padre no quiere que ni uno de estos pequeños perezca”
(Mt 18,14), ¿Cómo hemos actuado cuando una de las ovejas abandona
el rebaño, para hacerla volver al redil? ¿Qué debemos hacer en nuestra
comunidad de vida y fe para que ninguna oveja se pierda?

14 Memoria Obligatoria: San Maximiliano Kolbe, Présbitero y Mártir


Miércoles Rojo

Lectura del Libro del Deuteronomio 34,1-12


En aquellos días, Moisés subió de la estepa de Moab al monte Nebo,
a la cima del Fasga, que mira a Jericó; y el Señor le mostró toda la tierra:
Galaad hasta Dan, el territorio de Neftall, de Efraín y de Manasés, el de
Judá hasta el mar occidental, el Negueb y la comarca del valle de Jericó, la
ciudad de las palmeras, hasta Soar; y le dijo: «Ésta es la tierra que prometí
a Abrahán, a Isaac y a Jacob, diciéndoles: “Se la daré a tu descendencia.”
Te la he hecho ver con tus propios ojos, pero no entrarás en ella.»
Y allí murió Moisés, siervo del Señor, en Moab, como había dicho el Señor.
Lo enterraron en el valle de Moab, frente a Bet Fegor; y hasta el dia de hoy
nadie ha conocido el lugar de su tumba. Moisés murió a la edad de ciento
veinte años; no había perdido vista ni había decaído su vigor. Los israelitas
lloraron a Moisés en la estepa de Moab treinta días, hasta que terminó el
tiempo del duelo por Moisés. Josué, hijo de Nun, estaba lleno del espíritu
de sabiduría, porque Moisés le había impuesto las manos; los israelitas le
obedecieron e hicieron lo que el Señor había mandado a Moisés. Pero ya
no surgió en Israel otro profeta como Moisés, con quien el Señor trataba
cara a cara; ni semejante a él en los signos y prodigios que el Señor le
envió a hacer en Egipto contra el Faraón, su corte y su país; ni en la mano
poderosa, en los terribles portentos que obró Moisés en presencia de todo
Israel. Palabra de Dios.
Salmo Responsorial: 65, 1-3ª.5 y 8. 16-17
R/. “ Bendito sea Dios, que nos ha devuelto la vida 
Aclama al Señor, tierra entera; toquen en honor de su nombre, canten
himnos a su gloria. Digan a Dios: «¡Qué temibles son tus obras!» R/.  
Vengan a ver las obras de Dios, sus temibles proezas en favor de los
hombres. Bendigan, pueblos, a nuestro Dios, hagan resonar sus alabanzas. R/.
Fieles de Dios, vengan a escuchar, les contaré lo que ha hecho conmigo: a
él gritó mi boca y lo ensalzó mi lengua. R/.
Lectura del Santo Evangelio según san Mateo 18,15-20 
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si tu hermano peca,
repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano.
Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede
confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la
44
Plan de Pastoral - Agosto 2019

comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como


un gentil o un publicano.
Les aseguro que todo lo que aten en la tierra quedará atado en el cielo,
y todo lo que desaten en la tierra quedará desatado en el cielo. Les aseguro,
además, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo en la tierra para pedir
algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos
en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.» Palabra del Señor.

Meditación

Celebramos la memoria de San Maximiliano Kolbe, Presbítero de


la Orden de los Hermanos Menores. Durante toda su vida como fraile
demostró un gran amor por la virgen María, convirtiéndose en fundador de
la Milicia de María Inmaculada. Hecho preso durante la invasión alemana
a Polonia, estuvo cautivo en Auschwitz. Allí donó su vida para salvar la de
otro prisionero escogido para morir por el suplicio del hambre. Su ejemplo
ha inspirado la vocación de muchos, entre ellos la de San Juan Pablo II.
Hoy Mateo nos habla de lo necesaria que es la corrección fraterna. Un
hermano puede abordar al pecador mediante un diálogo que pretenda que
el otro reconozca su fallo y se reconcilie con la comunidad.
El dialogo comienza con discreción, con prudencia, delicadeza, respeto,
atención, aunque también con firmeza para lograr el reconocimiento de la
culpa, la petición de perdón del descarriado y su testimonio. Logrado esto,
el hermano se habrá salvado y goza como los demás de comunión en
comunidad.
De lo contrario, en el segundo paso se llama a otro hermano de la
iglesia y si no tienen éxito en recuperar la oveja perdida, introduce a un
tercer paso, esta vez implicando a la comunidad. Si finalmente no logra el
cometido, entonces se le considera como un gentil o pagano, quedando
fuera de la iglesia santa.
El objetivo de la corrección es salvar al pecador, pero no precisamente
condenar al hermano. Es importante prestar atención al aspecto razonable
del diálogo, que también trata de hallar explicación, no justificación a la
falta cometida. Un error lo puede cometer cualquiera. Como dice Papa
Francisco “Hay que anteponer la misericordia al juicio y, en cualquier caso,
el juicio de Dios siempre se realiza a la luz de su misericordia”.
Con esto de la corrección fraterna, tomemos en cuenta el poder
que tienen nuestras palabras, que dichas con discreción salvan, pero
las imprudentes matan. Se debe poner siempre sumo cuidado para no
asesinar la reputación del otro.

15 Solemnidad: Asunción de la Virgen María


Jueves Blanco

Lectura del libro del Apocalipsis 11, 19a; 12, 1-6a.10ab


Se abrió en el cielo el santuario de Dios y en su santuario apareció
el arca de su alianza. Después apareció una figura portentosa en el
45
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

cielo: Una mujer vestida de sol, la luna por pedestal, coronada con doce
estrellas. Apareció otra señal en el cielo: Un enorme dragón rojo, con
siete cabezas y diez cuernos y siete diademas en las cabezas. Con la
cola barrió del cielo un tercio de las estrellas, arrojándolas a la tierra.
El dragón estaba enfrente de la mujer que iba a dar a luz, dispuesto
a tragarse el niño en cuanto naciera. Dio a luz un varón, destinado
a gobernar con vara de hierro a los pueblos. Arrebataron al niño y lo
llevaron junto al trono de Dios. La mujer huyó al desierto, donde tiene
un lugar reservado por Dios.
Se oyó una gran voz en el cielo: «Ahora se estableció la salud y
el poderío, y el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo.»
Palabra de Dios. 

Salmo Responsorial: 44, 10bc.11-12ab.16


R/. De pie a tu derecha está la reina, enjoyada con oro de Ofir
Hijas de reyes salen a tu encuentro, de pie a tu derecha está la reina,
enjoyada con oro de Ofir. R/.
Escucha, hija, mira: inclina el oído, olvida tu pueblo y la casa paterna;
prendado está el rey de tu belleza: póstrate ante él, que él es tu señor. R/.
Las traen entre alegría y algazara, van entrando en el palacio real. R/.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios


15,20-27a
Hermanos: Cristo resucitó de entre los muertos: el primero de todos. Si
por un hombre vino la muerte, por un hombre ha venido la resurrección. Si
por Adán murieron todos, por Cristo todos volverán a la vida. Pero cada uno
en su puesto: primero Cristo, como primicia; después, cuando él vuelva,
todos los que son de Cristo; después los últimos, cuando Cristo devuelva
a Dios Padre su reino, una vez aniquilado todo principado, poder y fuerza.
Cristo tiene que reinar hasta que Dios haga de sus enemigos estrado de sus
pies. El último enemigo aniquilado será la muerte. Porque Dios ha sometido
todo bajo sus pies. Palabra de Dios.

Lectura del santo evangelio según san Lucas 1,39-56


En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña,
a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre.
Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: «¡Bendita tú entre las
mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la
madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó
de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha
dicho el Señor se cumplirá.»
María dijo: «Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu
en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde
ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho
obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus
fieles de generación en generación.
46
Plan de Pastoral - Agosto 2019

Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón,


derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos
los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su
siervo, acordándose de la misericordia –como lo había prometido a nuestros
padres– en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.»
María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.
Palabra del Señor.

Meditación

Nos unimos fraternalmente a todos los pueblos y naciones que


celebran en este día la Solemnidad de la Asunción de la Bienaventurada
Virgen María, misterio de nuestra fe por el que creemos que la madre
de Jesús, una vez cumplida su misión en la tierra fue elevada en
cuerpo y alma al cielo en donde el Hijo está reunido con su Madre
para siempre.
Por esta lectura de san Lucas, no podemos menos que maravillarnos
reconociendo la profundidad de la fe de María, tanto como su prodigiosa
humildad.
Lo que da inicio a este relato evangélico es la felicidad de María al visitar
el hogar de su prima Isabel y su esposo Zacarías, ambos de avanzada
edad, inundando aquel lugar con la presencia de Dios, luego de que el
ángel le anunciara que su pariente estaba encinta de Juan Bautista y que
también ella lo estaba por obra y gracia del Espíritu Santo.
El piropo de Isabel cuando ella llega “dichosa tú que has creído, porque
lo que te ha dicho el Señor se cumplirá» Dichosa tu porque te has fiado de
Dios, porque eres todo servicio, humildad, generosidad, que se pone en
camino aun sabiéndose la bendita entre todas las mujeres, saliendo de sí
misma para ponerse a disposición de su pariente y cuidar de ella durante
tres meses hasta que da a luz a Juan.
Y he aquí que con su Magnificat, el más hermoso cántico de gratitud que
criatura alguna haya elevado a Dios, María daba alabanzas a Dios porque
el beneficio de la Providencia Divina se volcó en ella convirtiéndola en
sagrario viviente. El Magnificat exalta la santidad de Dios y su misericordia,
nos muestra a Dios como el defensor de los pobres, los oprimidos y
despreciados.
Pero si Dios ha querido venir a nuestro encuentro en el vientre de
María, asimismo la salida de ella en busca de Isabel nos indica que
también nosotros debemos salir en busca de los demás, haciendo un
poco mejor su vida; así como María llevaba ya en su seno al salvador,
nosotros también tenemos la misión de llevar a los demás la salvación.
El solo busca corazones dispuestos y sinceros que le sirvan siempre con
fe y humildad.
Dichosos pues, cada uno de nosotros, felices y exultantes de gozo
cuando realmente creemos la Palabra salvadora de nuestro Dios, esa que
dentro de María se encarna en la historia humana.
Ojalá que de nosotros, confiados en las promesas de Dios y en que él
es fiel siempre, se pueda decir: Dichoso o dichosa tu porque has creído.
47
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

16 Feria o Memoria Libre: San Esteban de Hungría


Viernes Verde o Blanco
156º Aniversario de la Restauracion de la Independencia Nacional
47º Aniversario de la dedicacion de la Basilica-Catedral Nuestra
Señora de la Altagracia
Lectura del libro de Josué 24,1-13
En aquellos días, Josué reunió a las tribus de Israel en Siquén. Convocó
a los ancianos de Israel, a los cabezas de familia, jueces y alguaciles, y se
presentaron ante el Señor.
Josué habló al pueblo: «Así dice el Señor, Dios de Israel: “Al otro
lado del río Éufrates vivieron antaño sus padres, Teraj, padre de Abrahán
y de Najor, sirviendo a otros dioses. Tomé a Abrahán, su padre, del
otro lado del río, lo conduje por todo el país de Canaán y multipliqué su
descendencia dándole a Isaac. A Isaac le di Jacob y Esaú. A Esaú le di
en propiedad la montaña de Seír, mientras que Jacob y sus hijos bajaron
a Egipto. Envié a Moisés y Aarón para castigar a Egipto con los portentos
que hice, y después los saqué de allí. Saqué de Egipto a sus padres; y
llegaron al mar.
Los egipcios persiguieron a sus padres con caballería y carros hasta el
mar Rojo. Pero gritaron al Señor, y él puso una nube oscura entre ustedes
y los egipcios; después desplomó sobre ellos el mar, anegándolos. Sus
ojos vieron lo que hice en Egipto. Después vivieron en el desierto muchos
años. Los llevé al país de los amorreos, que vivían en Transjordania;
los atacaron, y los entregué. Tomaron posesión de sus tierras, y yo los
exterminé ante ustedes.
Entonces Balac, hijo de Sipor, rey de Moab, atacó a Israel; mandó
llamar a Balaán, hijo de Beor, para que los maldijera; pero yo no quise oír a
Balaán, que no tuvo más remedio que bendecirlos, y los libré de sus manos.
Pasaron el Jordán y llegaron a Jericó. Los jefes de Jericó los atacaron: los
amorreos, fereceos, cananeos, hititas, guirgaseos, heveos y jebuseos; pero
yo los entregué; sembré el pánico ante ustedes, y expulsaron a los dos
reyes amorreos, no con tu espada ni con tu arco. Y les di una tierra por la
que no habían sudado, ciudades que no habían construido, y en las que
ahora viven, viñedos y olivares que no habían plantado, y de los que ahora
comen.”» Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 135,1-3.16-18.21-22.24


R./Den gracias al Señor, porque es bueno
Porque es eterna su misericordia. Den gracias al Dios de los dioses. R/. 
Den gracias al Señor de los señores. R/. 
Guio por el desierto a su pueblo. R/. 
Él hirió a reyes famosos. R/. 
Dio muerte a reyes poderosos. R/. 
Les dio su tierra en heredad. R/. 
En heredad a Israel, su siervo. R/. 
Y nos libró de nuestros opresores. R/.
48
Plan de Pastoral - Agosto 2019

Lectura del santo evangelio según san Mateo 19,3-12 


En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron,
para ponerlo a prueba: «¿Es lícito a uno despedir a su mujer por cualquier
motivo?» 
Él les respondió: «¿No han leído que el Creador, en el principio, los creó
hombre y mujer, y dijo: “Por eso abandonará el hombre a su padre y a su
madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne”? De modo que
ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido, que no lo
separe el hombre.» 
Ellos insistieron: «¿Y por qué mandó Moisés darle acta de repudio y
divorciarse?» 
Él les contestó: «Por lo tercos que son les permitió Moisés divorciarse
de sus mujeres; pero, al principio, no era así. Ahora les digo yo que, si uno
se divorcia de su mujer –no hablo de impureza– y se casa con otra, comete
adulterio.» 
Los discípulos le replicaron: «Si ésa es la situación del hombre con la
mujer, no trae cuenta casarse.»
Pero él les dijo: «No todos pueden con eso, sólo los que han recibido
ese don. Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a otros los
hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos por el reino de los
cielos. El que pueda con esto, que lo haga.» Palabra del Señor.

Meditación

Los fariseos no se daban por vencidos para lograr que Jesús respondiera
públicamente cuestiones polémicas para que de esa manera se ganara
enemigos, disminuyendo así su creciente popularidad y poder ponerlo
preso y juzgarlo.
En esta ocasión le plantean el tema del divorcio: ¿es permitido que un
hombre deje a una mujer por cualquier motivo?
¿Por cualquier motivo? El matrimonio es un propósito de vida en común
de un hombre y una mujer, y continúa siendo un proyecto común una vez
sobrepasada la etapa del noviazgo. Es un convenio de unir voluntades
con carácter de permanencia bajo la bendición de Dios, por eso es un
sacramento, un don de Dios.
¿Por cualquier motivo, por cualquier razón, por alguna banalidad? Lo
que ocurre es que la sociedad de tiempos de Jesús no solo era patriarcal,
también era machista. Estaba cimentada sobre el concepto legal de
que la mujer era dependiente y estaba sujeta a la voluntad del hombre.
En muchos casos, cuando el hombre quería deshacerse de la mujer,
simplemente buscaba una excusa para abandonarla, incluso se basaba
en una mentira. La mujer, por su lado, no tenía las leyes a su favor para
divorciarse del hombre.
En la discusión, Jesús les expresa que la unión del hombre
y la mujer por el vínculo del matrimonio supera la unión carnal,
entrando al núcleo más íntimo de la personalidad del otro, de ahí
que serán una sola carne y “lo que Dios ha unido, que no lo separe
el hombre”.
49
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

Los fariseos saben que Jesús no acepta posibilidad alguna de ruptura


del matrimonio entre un hombre y una mujer, entonces sacan a colación el
caso de acta de repudio de la Ley de Moisés, que es un divorcio consentido
por la sociedad para que el hombre tenga plena facultad de divorciarse de
la mujer.
“Al principio no fue así, se debió a la dureza del corazón de ustedes”,
les responde Jesús. En otras palabras, da a entender que Moisés extendió
el acto de repudio de manera provisional (por la terquedad de ellos), y que
conserva su legitimidad la indisolubilidad de la unión sacramental entre un
hombre y una mujer. La única posibilidad que Jesús estima como razón
aceptable para generar un divorcio, es la del adulterio.
Otro aspecto que se aborda en la lectura es el de la vocación para
casarse. Algunos tienen el don para ser célibes, mientras que otros tienen
el de crear una familia. Lo cierto es que Jesús defiende, por encima de
todo, la voluntad de Dios en preservar la integridad de la familia.
Como seguidores de Jesùs defendamos el núcleo familiar de cualquier
intento de caricaturizarla, de desviar su propósito en el plan de Dios de
“crecer y multiplicarse”, de ser una auténtica comunidad de amor.

17 Feria
Sábado Verde

Lectura del libro de Josué 24,14-29


En aquellos días, Josué continuó hablando al pueblo: «Pues bien,
teman al Señor, sírvanle con toda sinceridad; quiten de en medio los
dioses a los que sirvieron sus padres al otro lado del río y en Egipto;
y sirvan al Señor. Si no les parece bien servir al Señor, escojan hoy a
quién quieren servir: a los dioses que sirvieron sus padres al este del
Éufrates o a los dioses de los amorreos en cuyo país habitan; yo y mi
casa serviremos al Señor.» 
El pueblo respondió: «¡Lejos de nosotros abandonar al Señor para servir
a dioses extranjeros! El Señor es nuestro Dios; él nos sacó a nosotros y a
nuestros padres de la esclavitud de Egipto; él hizo a nuestra vista grandes
signos, nos protegió en el camino que recorrimos y entre todos los pueblos por
donde cruzamos. El Señor expulsó ante nosotros a los pueblos amorreos que
habitaban el país. También nosotros serviremos al Señor: ¡es nuestro Dios!»
Josué dijo al pueblo: «No podrán servir al Señor, porque es un Dios santo,
un Dios celoso. No perdonará sus delitos ni sus pecados. Si abandonan al
Señor y sirven a dioses extranjeros, se volverá contra ustedes y, después de
haberlos tratado bien, los maltratará y los aniquilará.» 
El pueblo respondió: «¡No! Serviremos al Señor.» Josué insistió: «Son
testigos contra ustedes mismos de que han elegido servir al Señor.» 
Respondieron: «¡Somos testigos!» 
Josué contestó: «Pues bien, quiten de en medio los dioses extranjeros
que conservan, y pónganse de parte del Señor, Dios de Israel.» 
El pueblo respondió: «Serviremos al Señor, nuestro Dios, y le
obedeceremos.» 
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Plan de Pastoral - Agosto 2019

Aquel día, Josué selló el pacto con el pueblo y les dio leyes y mandatos
en Siquén. Escribió las cláusulas en el libro de la ley de Dios, cogió una gran
piedra y la erigió allí, bajo la encina del santuario del Señor, y dijo a todo el
pueblo: «Miren esta piedra, que será testigo contra ustedes, porque ha oído
todo lo que el Señor nos ha dicho. Será testigo contra ustedes, para que
no puedan renegar de su Dios.» Luego despidió al pueblo, cada cual a su
heredad. 
Algún tiempo después murió Josué, hijo de Nun, siervo del Señor, a la
edad de ciento diez años. Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 15,1-2a.5.7-8.11


R/. Tú, eres, Señor, mi heredad  
Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti; yo digo al Señor: «Tú eres
mi bien.» El Señor es el lote de mi heredad y mi copa; mi suerte está en tu
mano. R/. 
Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye
internamente. Tengo siempre presente al Señor, con él a mi derecha no
vacilaré. R/. 
Me enseñarás el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. R/.

Lectura del santo evangelio según san Mateo 19,13-15


En aquel tiempo, le presentaron unos niños a Jesús para que les impusiera
las manos y rezara por ellos, pero los discípulos los regañaban. Jesús dijo:
«Déjenlos, no impidan a los niños acercarse a mí; de los que son como ellos
es el reino de los cielos.» Les impuso las manos y se marchó de allí. Palabra
del Señor

Meditación

Cada vez más gente se acercaba a Jesús, con los propósitos más
diversos. En esta oportunidad le traen unos niños para que les imparta la
bendición, pero los discípulos los regañan.
Esto da pie para que Jesús les instruya acerca de las condiciones que
deben tener los que aspiran a gozar del reino de Dios: deben ser como
los niños, precisamente como los que carecían de valor social en aquellos
tiempos.
Sorprende que Jesús permitiera la cercanía de los pequeños, ya que
el simple hecho de tocarlos era razón suficiente para estar legalmente
impuro, y para poder entrar nuevamente al templo debía someterse a un
complejo ritual de purificación.
Jesús admiraba la pureza de la mirada de los niños, su espontaneidad
de saltar, reír y gozar cuando se sentían aceptados. La virginal capacidad
de asombro de estos pequeños que tienden a ser inocentes e ingenuos,
lo creen todo posible, son sinceros, creativos y dependientes, entre otros
atributos a los que Jesús ve y los valora como reflejos del reino de los
cielos. El Señor nos demuestra que nos quiere con un espíritu de niños
para alcanzar un lugar seguro en el corazón de Dios.
51
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

Por esto es tan conveniente que a los niños se les enseñe el amor hacia
Dios, que sean educados con un pleno desarrollo espiritual, con principios
firmes que solo el trato con el Señor nos permite obtener en un ambiente
de fe. Los adultos deben ser ejemplos para ellos, porque sin dudas tratan
de reproducir el comportamiento y las actitudes que ven en su entorno.
Otra característica distintiva de los niños es la confianza, no se olvidan
de su condición de hijos, lo que les motiva a ser obediente con sus padres.
Su sencillez todo lo simplifica, no son nada complicados, como lo son los
fariseos y los propios discípulos.
Por ello Jesús se acerca y les bendice, porque todavía no han sido
contaminados por las reglas sociales de los mayores, sino que en ellos
se pueden reescribir nuevas conductas, pero que el niño necesita ser
conducido.
Dejen que los niños vengan a mí, dice Jesús. Seamos como niños en
nuestro espíritu, dependiendo de nuestro Padre celestial siempre. Nunca
es tarde para llegar a sus brazos, que nos acogen y nos guían con amor.

18 XX Domingo del Tiempo Ordinario


IV Semana Liturgia de las Horas Verde

Con los ojos fijos en Jesús encendamos el fuego de la justicia y el


derecho

Algunas orientaciones: Colocar el lema del


Domingo en un lugar visible .se puede llevar en las
ofrendas fuego encendido como signo del fuego
de Jesús. Se puede llevar un símbolo de la Misión
Bíblica Católica y una antorcha encendida como
signo de ese fuego de Jesús, Se puede llevar una
imagen de Jesús y se pide que todos pongan sus
ojos en Jesús. Se puede presentar a Jeremías
atacado por otros y repetimos con fuerza el título
de este Domingo. Al final de la Celebración se
puede orar sobre los presentes que quieran una
oración especial al Señor para que tengan la
fuerza de Jesús para vencer el mal a fuerza del
bien. Se pueden presentar estudiantes y maestros
que inician mañana el nuevo año escolar.

Monición de Entrada
Hermanos y hermanas con gozo nos congregamos en torno a la mesa del
Señor, para la celebración Eucarística de hoy correspondiente al Vigésimo
Domingo del Tiempo Ordinario, para que Él nos purifique con el fuego de su
amor, con la fuerza de su Palabra , bajo el lema que estamos viviendo este
mes “Así dice el Señor :practiquen el derecho y la justicia” (Jer 22,3).
En el evangelio de hoy Jesús anuncia que viene a traer fuego, es el mismo
fuego del Espíritu Santo, es la Palabra de Dios para su pueblo y que nos
52
Plan de Pastoral - Agosto 2019

mueve a no ser indiferentes antes las necesidades de los demás, a practicar


el derecho y la justicia, especialmente a trabajar en defensa de los más
desprotegidos. Con Jesús no hay término medio, la lealtad debe declararse
y la entrega debe ser total, aunque esto nos traiga a veces conflicto hasta
dentro de nuestra misma familia.
En esta Eucaristía, dejemos que arda el fuego en nuestro corazón y
nos impulse a trabajar como bautizados y bautizadas con entusiasmo en
la Misión Bíblica Católica, llevando la palabra de Dios a todas las familias.
Cantando recibamos a Jesucristo quien llega a presidir en la persona del
Ministro.

Oración colecta
Oh, Dios, que has preparado bienes inefables para los que te aman,
infunde la ternura de tu amor en nuestros corazones, para que, amándote
en todo y sobre todas las cosas, consigamos alcanzar tus promesas, que
superan todo deseo. Por nuestro Señor Jesucristo.

Primera Lectura: Jeremías 38,4-6.6-10


Así como le pasó a Jeremías le pasará a todo hombre justo que proclama
con su palabra y su vida el plan de Dios de parte de aquellos que se sienten
denunciados por su conducta y se les afectan sus intereses malignos.
Escuchemos.

Lectura del libro de Jeremías 38,4-6.8-10 


En aquellos días, los dignatarios dijeron al rey: «Hay que condenar a
muerte a ese Jeremías, pues, con semejantes discursos, está desmoralizando
a los soldados que quedan en la ciudad y al resto de la gente. Ese hombre
no busca el bien del pueblo, sino su desgracia». Respondió el rey Sedecías:
«Ahí lo tienen, en sus manos. Nada puedo hacer yo contra ustedes».
Ellos se apoderaron de Jeremías y lo metieron en el aljibe de Malquías,
príncipe real, en el patio de la guardia, descolgándolo con sogas. Jeremías
se hundió en el lodo del fondo, pues el aljibe no tenía agua.
Ebedmélec abandonó el palacio, fue al rey y le dijo: «Mi rey y señor,
esos hombres han tratado injustamente al profeta Jeremías al arrojarlo al
aljibe, donde sin duda morirá de hambre, pues no queda pan en la ciudad».
Entonces el rey ordenó a Ebedmélec el cusita: «Toma tres hombres a tu
mando y saquen al profeta Jeremías del aljibe antes de que muera». Palabra
de Dios.

Salmo Responsorial: 39,2.3;4.18 


R/. Señor, date prisa en socorrerme. 
Yo esperaba con ansia al Señor; él se inclinó y escuchó mi grito. R/.
Me levantó de la fosa fatal, de la charca fangosa; afianzó mis pies sobre
roca, y aseguró mis pasos. R/.
Me puso en la boca un cántico nuevo, un himno a nuestro Dios.
Muchos, al verlo, quedaron sobrecogidos y confiaron en el Señor. R/.
Yo soy pobre y desgraciado, pero el Señor se cuida de mí; tú eres mi
auxilio y mi liberación: Dios mío, no tardes. R/.
53
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

Segunda Lectura: Hebreos 12,1-4


El autor de la carta a los hebreos nos da la pista para ser hombres y
mujeres justos que consiste en mantener nuestros ojos fijos en Jesús en
medio de la oposición de los que siguen el mal sin cansarnos ni desanimarnos.
Escuchemos.
Lectura de la carta a los Hebreos 12,1-4 
Hermanos: Teniendo una nube tan ingente de testigos, corramos, con
constancia, en la carrera que nos toca, renunciando a todo lo que nos estorba
y al pecado que nos asedia, fijos los ojos en el que inició y completa nuestra
fe, Jesús, quien, en lugar del gozo inmediato, soportó la cruz, despreciando
la ignominia, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.
Recuerden al que soportó tal oposición de los pecadores, y no se cansen ni
pierdan el ánimo. Todavía no han llegado a la sangre en su pelea contra el
pecado. Palabra de Dios.
Aleluya Jn10,27
Mis ovejas escuchan mi voz-dice el Señor-, y yo las conozco, y ellas
me siguen.
Evangelio: Lucas 12, 49-53
El fuego que arde en el corazón de Jesús, el amor por su Padre y por la
humanidad redimida le llevará a un bautismo de sangre por la incomprensión
de su tiempo. Por eso, nos advierte que quien quiere practicar el derecho y
la justicia de Dios tendrá contradicciones grandes y provocará división con
aquellos que se oponen al Reino de Dios. Antes de escuchar su Palabra
aclamemos con el canto al Señor, palabra de vida eterna.

Lectura del santo evangelio según san Lucas 12,49-53 


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «He venido a prender
fuego a la tierra, ¡y cuánto deseo que ya esté ardiendo! Con un bautismo
tengo que ser bautizado, ¡y qué angustia sufro hasta que se cumpla!
¿Piensan que he venido a traer paz a la tierra? No, sino división. Desde
ahora estarán divididos cinco en una casa: tres contra dos y dos contra tres;
estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre
contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra su nuera y la nuera
contra la suegra». Palabra del Señor.

Meditación

Los evangelios sobreabundan en brindarnos una imagen de Jesús


amable, misericordioso, siempre en procura de la paz predicando el amor,
la bondad, entre otros aspectos.
Sin embargo, en la presente lectura de Lucas de repente nos damos de
frente con un hombre que amenaza con prender fuego a la tierra, de crear
división en lugar de unión y desatar conflictos en vez de paz.
La imagen del fuego como elemento purificador aparece con más o
menos frecuencia en los libros de la Biblia, pero en este caso Jesús evoca
el bautismo con el fuego del Espíritu Santo de que hablaba Juan Bautista:
54
Plan de Pastoral - Agosto 2019

“Viene el que puede más que yo. Él los bautizará con el Espíritu Santo
y fuego” (Lc 3,16). En ese sentido se trata de un mensaje profético. La
metáfora tiene doble significado, ya que el fuego en verdad destruye y
reduce a cenizas, pero también purifica e ilumina.
Y si Jesús se ha definido como “manso y humilde de corazón”, ¿Cómo es
que ahora habla de división? Pues se trata de la violencia de los pacíficos. El
anuncio del reino por Jesús ha traído división en aquella sociedad, y ni qué decir
en la nuestra. Muchos a favor de Jesús y otros que, aunque no se declaren en
contra se cobijan bajo la sombra del mal, viven de causar mal a otros.
Recordemos las palabras suyas: “El que no está conmigo está contra
mí”, “el que no recoge, desparrama”. La presencia del hijo de Dios aviva
las contradicciones entre los hombres. Su propia iglesia es atacada
inmisericordemente. Surgen divisiones religiosas en el seno de las familias
por el rigor de las interpretaciones. En fin, la cruz de la redención no pocas
veces se empuña como una espada contra la iglesia o también dentro de
la propia iglesia.

Oración de los fieles


El que preside: Con la seguridad de que el Padre nos socorre en medio
de tantas tribulaciones presentémosle nuestras oraciones diciéndole: Padre,
danos tu fuerza para proclamar tu Palabra.
Por el Papa Francisco, los Obispos, Sacerdotes, Diáconos, Consagrados,
Consagradas y todo el Pueblo de Dios para que, encendidos por el fuego de
Jesucristo llevemos a todas partes la palabra de vida eterna sin cansarnos
ni desanimarnos. Oremos.
Por los que gobiernan las Naciones, por nuestras autoridades, para que
cumplan a cabalidad con sus responsabilidades de gobernar conforme al
derecho y la justicia y no cedan ante la presión de los injustos. Oremos.
Por los que sufren, para que no pierdan nunca la esperanza y la fe en
Jesús que escucha su clamor y acude en su auxilio a través de nuestra
solidaridad. Oremos.
Por nosotros, para que no tengamos miedo en seguir al Señor aun
cuando nos ataquen y encendamos con su fuego a nuestro pueblo a través
de la Misión Bíblica Católica. Oremos.
Por los profetas de este tiempo, los que anuncian el Evangelio, los que
son perseguidos a causa de su fe o de su lucha por la justicia, para que
reciban de Dios la fortaleza que necesitan para seguir adelante. Oremos.
Por los padres, madres y educadores, para que al iniciar el presente año
escolar eduquen sus hijos y alumnos en valores profundamente humanos y
cristianos. Oremos.
Por nuestros jóvenes, para que fijen sus ojos en Jesús y dejen que
su fuego arda en su corazón y opten por seguirle en la vida religiosa y
sacerdotal. Oremos.

Oración sobre las ofrendas


Acepta Señor, nuestras ofrendas en las que vas a realizar un admirable
intercambio, para que, al ofrecerte lo que tú nos diste, merezcamos recibirte
a ti mismo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
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Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

Oración después de la comunión


Después de haber participado de Cristo por estos sacramentos,
imploramos humildemente tu misericordia, Señor, para que, configurados en
la tierra a su imagen, merezcamos participar de su gloria en el cielo. Él, que
vive y reina por los siglos de los siglos.

Feria o Memoria Libre: San Juan Eudes, Presbítero


19 y San Ezequiel Moreno Diaz, Obispo
Lunes Verde o Blanco

Lectura del Libro de los Jueces 2,11-19


En aquellos días, los israelitas hicieron lo que el Señor reprueba, dieron
culto a los ídolos; abandonaron al Señor, Dios de sus padres, que los habla
sacado de Egipto, y se fueron tras los otros dioses, dioses de las naciones
vecinas, y los adoraron, irritando al Señor. Abandonaron al Señor y dieron
culto a Baal y a Astarté.
El Señor se encolerizó contra Israel: los entregó a bandas de saqueadores
que los saqueaban, los vendió a los enemigos de alrededor, y los israelitas
no podían resistirles. En todo lo que emprendían, la mano del Señor se les
ponía en contra, exactamente como él les habla dicho y jurado, llegando así
a una situación desesperada.
Entonces el Señor hacía surgir jueces, que los libraban de las bandas
de salteadores; pero ni a los jueces hacían caso, sino que se prostituían con
otros dioses, dándoles culto, desviándose muy pronto de la senda por donde
habían caminado sus padres, obedientes al Señor. No hacían como ellos.
Cuando el Señor hacia surgir jueces, el Señor estaba con el juez; y,
mientras vivía el juez, los salvaba de sus enemigos, porque le daba lástima
oírlos gemir bajo la tiranía de sus opresores. Pero, en cuanto moría el
juez, recalan y se portaban peor que sus padres, yendo tras otros dioses,
rindiéndoles adoración; no se apartaban de sus maldades ni de su conducta
obstinada. Palabra de Dios. 

Salmo Responsorial: 105, 34-37.39-40.43ab.44


R/. “Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo 
No exterminaron a los pueblos que el Señor les había dado; emparentaron
con los gentiles, imitaron sus costumbres. R/.
Adoraron sus ídolos y cayeron en sus lazos; inmolaron a los demonios
sus hijos y sus hijas. R/.
Se mancharon con sus acciones y se prostituyeron con sus maldades.
La ira del Señor se encendió contra su pueblo, y aborreció su heredad. R/.  
Cuántas veces los libró; mas ellos, obstinados en su actitud, perecían por
sus culpas; pero él miró su angustia, y escuchó sus gritos. R/.
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 19,16-22
En aquel tiempo, se acercó uno a Jesús y le preguntó: «Maestro, ¿qué
tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna?» Jesús le contestó:
«¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno. Mira, si quieres
entrar en la vida, guarda los mandamientos.» Él le preguntó: «¿Cuáles?»
56
Plan de Pastoral - Agosto 2019

Jesús le contestó: «No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no


darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo
como a ti mismo.»
El muchacho le dijo: «Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?» Jesús
le contestó: «Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el
dinero a los pobres –así tendrás un tesoro en el cielo– y luego vente
conmigo.» Al oír esto, el joven se fue triste, porque era rico. Palabra del
Señor. 

Meditación

Imaginemos por un momento que somos el joven rico, y que Jesús nos
pide vender todo lo que tenemos. ¿Qué harías tú? Por lo común tenemos
más cosas de las que necesitamos.
Este evangelio nos da una gran lección: si Cristo es la riqueza más
importante, si Cristo es el tesoro más valioso, por qué nos sentimos atraídos
por otras riquezas que no son comparables en términos de satisfacción o
de ganancia.
En su respuesta el joven rico explica que ha cumplido escrupulosamente
con todos los mandamientos, no hace mal a nadie, cumple fielmente con
las normas religiosas. Tal vez el joven esperaba que Jesús lo felicitara o le
lanzara algún piropo dándole a entender que ya se había ganado la vida
eterna. Cuán equivocado estaba.
Este joven entristece cuando Jesús le pide vender todo lo que tiene. Es
decir, su seguridad estaba en sus negocios, su fe eran sus riquezas. Su
fundamento, su roca, eran sus posesiones.
Una medida de nuestra fe es mirar hacia adentro para comprobar
¿Dónde hemos puesto nuestra seguridad? ¿Dónde la has puesto tú? En
tu trabajo, en tus posesiones, en tu dinero, en tu carrera, en tus cualidades.
Todo esto lo has recibido de Dios, no lo olvides. Pero esto no tiene que
ocupar el primer lugar. Solo Dios es Dios y solo él debe estar en el centro
y en el primer lugar de nuestra vida.

20 Memoria Obligatoria: San Bernardo Abad, Doctor de la Iglesia


Martes Blanco

Lectura del libro de los Jueces 6,11-24a 


En aquellos días, el ángel del Señor vino y se sentó bajo la encina
de Ofrá, propiedad de Joás de Abiezer, mientras su hijo Gedeón
estaba trillando a látigo en el lagar, para esconderse de los madianitas.
El ángel del Señor se le apareció y le dijo: «El Señor está contigo,
valiente.» 
Gedeón respondió: «Perdón, si el Señor está con nosotros, ¿por qué nos
ha venido encima todo esto? ¿Dónde han quedado aquellos prodigios que
nos contaban nuestros padres: “De Egipto nos sacó el Señor.”
La verdad es que ahora el Señor nos ha desamparado y nos ha entregado
a los madianitas.»
57
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

El Señor se volvió a él y le dijo: «Vete, y con tus propias fuerzas salva a


Israel de los madianitas. Yo te envío.» 
Gedeón replicó: «Perdón, ¿cómo puedo yo librar a Israel? Precisamente
mi familia es la menor de Manasés, y yo soy el más pequeño en la casa de
mi padre.» 
El Señor contestó: «Yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas
como a un solo hombre.» 
Gedeón insistió: «Si he alcanzado tu favor, dame una señal de que eres
tú quien habla conmigo. No te vayas de aquí hasta que yo vuelva con una
ofrenda y te la presente.» 
El Señor dijo: «Aquí me quedaré hasta que vuelvas.» Gedeón marchó a
preparar un cabrito y unos panes ázimos con media fanega de harina; colocó
luego la carne en la cesta y echó el caldo en el puchero; se lo llevó al Señor
y se lo ofreció bajo la encina. 
El ángel del Señor le dijo: «Coge la carne y los panes ázimos, colócalos
sobre esta roca y derrama el caldo.» Así lo hizo. 
Entonces el ángel del Señor alargó la punta del cayado que llevaba, tocó
la carne y los panes, y se levantó de la roca una llamarada que los consumió.
Y el ángel del Señor desapareció. 
Cuando Gedeón vio que se trataba del ángel del Señor, exclamó: «¡Ay,
Dios mío, que he visto al ángel del Señor cara a cara!» 
Pero el Señor le dijo: «¡Paz, no temas, no morirás!»
Entonces Gedeón levantó allí un altar al Señor y le puso el nombre de
«Señor de la Paz.» Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 84,9.11-12.13-14 


R/. El Señor anuncia la paz a su pueblo 
Voy a escuchar lo que dice el Señor: «Dios anuncia la paz a su pueblo y
a sus amigos y a los que se convierten de corazón.» R/. 
La misericordia y la fidelidad se encuentran, la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra, y la justicia mira desde el cielo. R/. 
El Señor nos dará la lluvia, y nuestra tierra dará su fruto. La justicia
marchará ante él, la salvación seguirá sus pasos. R/.1

Lectura del santo evangelio según san Mateo 19,23-30 


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Les aseguro que difícilmente
entrará un rico en el reino de los cielos. Lo repito: Más fácil le es a un camello
pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de Dios.» 
Al oírlo, los discípulos dijeron espantados: «Entonces, ¿quién puede
salvarse?»
Jesús se les quedó mirando y les dijo: «Para los hombres es imposible;
pero Dios lo puede todo.»
Entonces le dijo Pedro: «Pues nosotros lo hemos dejado todo y te hemos
seguido; ¿qué nos va a tocar?»
Jesús les dijo: «Les aseguro: cuando llegue la renovación, y el Hijo del
hombre se siente en el trono de su gloria, también ustedes, los que me han
seguido, se sentarán en doce tronos para regir a las doce tribus de Israel. El
que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o
58
Plan de Pastoral - Agosto 2019

tierras, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna. Muchos primeros
serán últimos y muchos últimos serán primeros.» Palabra del Señor.

Meditacion

Jesús explica lo difícil que es que la persona apegada a sus bienes


entre en el Reino de los cielos.
Es tan difícil escapar del riesgo de poseer riquezas y de que estas sean
las que se adueñen de nosotros, que Pedro cuestiona a Jesús: ¿Quién
puede salvarse? Para un hombre resulta imposible ser completamente
libre de la ambición de las cosas materiales, pero no existen imposibles
para Dios, él si puede librarle. Incluso se hace posible que una persona
tenga dichos bienes sin que los ame . Eso ha ocurrido con muchos que
descubren los tesoros del cielo y pierden el interés por las riquezas
materiales. No pocos misioneros podrían dar testimonio personal de esto.
Es explicación de la imposibilidad humana frente a la posibilidad de Dios.
Quien desea desmedidamente las riquezas es porque no se ha acercado
a Dios lo suficiente para descubrir que la verdadera riqueza es Dios.
En el corazón humano se antepone la ambición desmedida y el afán
de acumular; en el de Dios prima el interés de amar y salvar al hombre.
Para el creador de todo, imposible es una palabra sin sentido. Y es aquí
cuando Pedro, toma un nuevo impulso para hacerle notar que su pequeña
comunidad de seguidores sí lo ha dejado todo para seguirle, curioso por
saber en qué consistía la ventaja de ellos frente al muchacho rico.
Los discípulos aún no se han dado cuenta de que en el reino de Dios no
se posee nada, es el reino que posee a los afortunados de entrar en él. Por
esa razón Jesús recomendó al joven despojarse de todo. No le dijo vende
algunas cosas, le pidió venderlo todo.
La promesa de Jesús a quienes dejan todo por seguirle resulta bastante
tentadora: abandonando casa, familia, hijos, tierra, en fin, dejando todo
por Dios, recibirán todo por ganancia. Hagamos de Dios nuestra mayor
riqueza y también obtendremos más que todo.

21 Memoria Obligatoria: San Pio X, Papa


Miércoles Blanco

Lectura del libro de los Jueces 9,6-15


En aquellos días, los de Siquén y todos los de El Terraplén se reunieron
para proclamar rey a Abimelec, junto a la encina de Siquén. 
En cuanto se enteró Yotán, fue y, en pie sobre la cumbre del monte
Garizín, les gritó a voz en cuello: «¡Óiganme, vecinos de Siquén, así Dios
los escuche! Una vez fueron los árboles a elegirse rey, y dijeron al olivo: “Sé
nuestro rey.” Pero dijo el olivo: “¿Y voy a dejar mi aceite, con el que engordan
dioses y hombres, para ir a mecerme sobre los árboles?” Entonces dijeron
a la higuera: “Ven a ser nuestro rey.” Pero dijo la higuera: ¿Y voy a dejar mi
dulce fruto sabroso, para ir a mecerme sobre los árboles?” Entonces dijeron
59
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

a la vid: “Ven a ser nuestro rey.” Pero dijo la vid: “¿Y voy a dejar mi mosto, que
alegra a dioses y hombres, para ir a mecerme sobre los árboles?” Entonces
dijeron a la zarza: “Ven a ser nuestro rey.” Y les dijo la zarza: “Si de veras
quieren ungirme como su rey, vengan a cobijarse bajo mi sombra; y si no,
salga fuego de la zarza y devore a los cedros del Líbano.”» Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 20,2-3.4-5.6-7


R/. Señor, el rey se alegra por tu fuerza 
Señor, el rey se alegra por tu fuerza, ¡y cuánto goza con tu victoria! Le
has concedido el deseo de su corazón, no le has negado lo que pedían sus
labios. R/. 
Te adelantaste a bendecirlo con el éxito, y has puesto en su cabeza
una corona de oro fino. Te pidió vida, y se la has concedido, años que se
prolongan sin término. R/.
Tu victoria ha engrandecido su fama, lo has vestido de honor y majestad. Le
concedes bendiciones incesantes, lo colmas de gozo en tu presencia. R/.

Lectura del santo evangelio según san Mateo 20,1-16a


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El reino
de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar
jornaleros para su viña.
Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la
viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin
trabajo, y les dijo: “Vayan también ustedes a mi viña, y les pagaré lo debido.”
Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo.
Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: “¿Cómo es
que están aquí el día entero sin trabajar?” Le respondieron: “Nadie nos ha
contratado.” Él les dijo: “Vayan también ustedes a mi viña.”
Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: “Llama a los
jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por
los primeros.” Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno.
Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos
también recibieron un denario cada uno.
Entonces se pusieron a protestar contra el amo: “Estos últimos han
trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos
aguantado el peso del día y el bochorno.
Él replicó a uno de ellos: «Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos
ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último
igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis
asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?» Así, los últimos
serán los primeros y los primeros los últimos.» Palabra del Señor.

Meditación

Con la parábola del dueño del viñedo que sale a contratar obreros, el
Evangelio quiere indicar que la bondad de Dios se recibe gratuitamente
y no está sujeta a los conceptos terrenales de costo, tarifa, precio,
desempeño, porque la justicia del Señor se pone a disposición de todos
60
Plan de Pastoral - Agosto 2019

los hombres por igual. Recordemos aquello de que Dios hace llover sobre
justos e injustos (Mateo 5, 45).
Para poder asimilar la gratuidad de Dios es necesaria la conversión
que nos hace entrar en sintonía con el amor que trata a todos por igual.
En la parábola, el hombre sale a contratar obreros para diferentes tandas
horarias acordando el pago de un denario a cada uno. Un denario es lo
que necesitaba en el Israel de aquellos tiempos una persona para vivir,
cubriendo los gastos de poco más de un día.
Sin embargo, los obreros que cubren la primera tanda, al ver que
los de la última, que trabajan menos en la viña, reciben el mismo pago
que ellos, salen a protestar y a quejarse exigiendo justicia, en otras
palabras, que se les pague más porque tuvieron una mayor carga de
trabajo.
Es interesante señalar que los que se convirtieron primero, no
necesariamente merecen privilegios en el reino más que aquellos
convertidos a última hora. Lo importante es cambiar el corazón y
únicamente Dios tiene el derecho, por ser el dueño absoluto de todo, de
acoger a todos los hombres por igual.
En ese mismo tenor, la iglesia debe imitar este sentido de justicia. Las
puertas de la iglesia deben estar abiertas para los pecadores, tanto como
para aquellos que acogen fielmente los mandatos del Señor.

22 Memoria Obligatoria: Santa María Reina


Jueves Blanco

Se utilizarán las lecturas de la Memoria de Santa María Reina

Lectura del Profeta Isaías 9,1-3.5-6


El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande; habitaban tierra
de sombras, y una luz les brilló. Acreciste la alegría, aumentaste el gozo; se
gozan en tu presencia, como gozan al segar, como se alegran al repartirse
el botín. Porque la vara del opresor, y el yugo de su carga, el bastón de
su hombro, los quebrantaste como el día de Madián. Porque un niño nos
ha nacido, un hijo se nos ha dado: lleva a hombros el principado, y es su
nombre: «Maravilla de Consejero, Dios guerrero, Padre perpetuo, Príncipe
de la paz.»
Para dilatar el principado, con una paz sin límites, sobre el trono de David
y sobre su reino. Para sostenerlo y consolidarlo con la justicia y el derecho,
desde ahora y por siempre. El celo del Señor de los ejércitos lo realizará.
Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 112, 1-2.3-4.5-6.7-8


R/. “ Bendito sea el nombre del Señor, ahora y por siempre”
Alaben, siervos del Señor, alaben el nombre del Señor. Bendito sea el
nombre del Señor, ahora y por siempre. R/. 
De la salida del sol hasta su ocaso, alabado sea el nombre del Señor. El
Señor se eleva sobre todos los pueblos, su gloria sobre los cielos. R/.
61
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

¿Quién como el Señor, Dios nuestro, que se eleva en su trono y se abaja


para mirar al cielo y a la tierra? R/. 
Levanta del polvo al desvalido, alza de la basura al pobre, para sentarlo
con los príncipes, los príncipes de su pueblo. R/.

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 1,26-38


En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de
Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado
José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el
Señor está contigo.» Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué
saludo era aquél.
El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante
Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre
Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el
trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su
reino no tendrá fin.»
Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?»
El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del
Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará
Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha
concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque
para Dios nada hay imposible.»
María contestó: «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu
palabra.» Y la dejó el ángel. Palabra del Señor.

Meditación

Hoy nuestra santa Madre Iglesia conmemora la fiesta de María Reina,


instituida por el Papa Pio XII para venerar a la madre de Jesús, Rey del
universo.
La lectura de este día es el relato de Lucas acerca de la Anunciación del
ángel a María y de la respuesta de ella al designio divino. Por su prodigiosa
humildad prefiere llamarse a sí misma “esclava” de la voluntad del Señor,
María es la esclava del Señor y sin embargo modelo de mujer libre, sin
ataduras a la limitación humana, porque libertad es la capacidad de elegir
entre todos los bienes el mejor y ella supo elegir el bien supremo de la vida
por encima de la comodidad propia, someterse a las más duras pruebas
-huir al desierto, esconderse de persecuciones, ver morir al hijo amado-
con tal de cumplir en ella el plan de Dios.
La esclava del Señor se consagra como instrumento fiel para que Dios
fije morada entre nosotros los hombres, convirtiéndose en el sagrario
perfecto donde habita el Altísimo en una tierra plagada de imperfecciones,
manchas y pecado.
El Concilio lo expresa así: María, al aceptar el mensaje divino, y al
abrazar de todo corazón y sin entorpecimiento alguno la voluntad salvífica
de Dios, se consagró totalmente como esclava del Señor a la persona y a
la obra de su Hijo.
62
Plan de Pastoral - Agosto 2019

Que esta reina-esclava, mujer de fe, de escucha, de silencios abismales,


de plena disponibilidad, pronta a la oración, a la comunión y ajena al
egoísmo, nos ayude a romper las cadenas del pecado, de la esclavitud y
nos conduzca al encuentro con Dios, recorriendo con nosotros el camino
de los pequeños, los humildes y nos enseñe como ella a decir, libres de
temor: “Hágase”.

23 Feria
Viernes Verde

Comienzo del libro de Rut 1,1.3-6.14b-16.22 


En tiempo de los jueces, hubo hambre en el país, y un hombre emigró,
con su mujer Noemí y sus dos hijos, desde Belén de Judá a la campiña de
Moab. Elimelec, el marido de Noemí, murió, y quedaron con ella sus dos
hijos, que se casaron con dos mujeres moabitas: una se llamaba Orfá y
la otra Rut. Pero, al cabo de diez años de residir allí, murieron también los
dos hijos, y la mujer se quedó sin marido y sin hijos. Al enterarse de que el
Señor había atendido a su pueblo dándole pan, Noemí, con sus dos nueras,
emprendió el camino de vuelta desde la campiña de Moab. Orfá se despidió
de su suegra y volvió a su pueblo, mientras que Rut se quedó con Noemí.
Noemí le dijo: «Mira, tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a su dios.
Vuélvete tú con ella.»
Pero Rut contestó: «No insistas en que te deje y me vuelva. Donde tú
vayas, iré yo; donde tú vivas, viviré yo; tu pueblo es el mío, tu Dios es mi
Dios.» 
Así fue como Noemí, con su nuera Rut, la moabita, volvió de la campiña
de Moab. Empezaba la siega de la cebada cuando llegaron a Belén. Palabra
de Dios.

Salmo Responsorial: 145,5-6ab.6c-7.8-9a.9be-10


R/. Alaba, alma mía, al Señor
Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob, el que espera en el Señor, su
Dios, que hizo el cielo y la tierra, el mar y cuanto hay en él. R/.
Que mantiene su fidelidad perpetuamente, que hace justicia a los
oprimidos, que da pan a los hambrientos. El Señor liberta a los cautivos. R/.
El Señor abre los ojos al ciego, el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos. El Señor guarda a los peregrinos. R/.
Sustenta al huérfano y a la viuda y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente, tu Dios, Sión, de edad en edad. R/.

Lectura del santo evangelio según san Mateo 22,34-40


En aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús había hecho callar a
los saduceos, formaron grupo, y uno de ellos, que era experto en la Ley,
le preguntó para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento
principal de la Ley?» 
Él le dijo: «“Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda
tu alma, con todo tu ser.” Este mandamiento es el principal y primero. El
63
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

segundo es semejante a él: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” Estos


dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas.» Palabra del
Señor.

Meditación

Si tomamos la Palabra de Dios nos encontramos con que los fariseos


no se cansan en su intento de hacer caer a Jesús y en este pasaje lo
buscan para preguntarle acerca del mandamiento principal. El Señor hace
un resumen de todo cuanto se había escrito acerca de los mandamientos
sintetizando toda la ley y los profetas en los dos primeros «Amarás al
Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser” y
“Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”
Es triste comprobar cuanto se despoja de su verdadero sentido a las
palabras. Por ejemplo, en el primer mandamiento: “Amaras al Señor tu Dios,
con todo tu corazón”. Poner toda la vida en amar a tu Señor, con sinceridad,
como lo haría un buen hijo. A veces vemos participando activamente de
rituales, de celebraciones o cultos, sin embargo su vida personal no se
corresponde con lo que celebran. Así que, da la impresión de que aman a
Dios, pero en algún momento se comportan como si no lo amaran.
Y en cuanto al amor al prójimo, sucede lo mismo, lo expresan de
palabras y suenan muy bien, mas sus actos lamentablemente desafinan.
En cuanto a ti, ¿te amas, te aceptas o reniegas de lo que eres? ¿Cómo
va tu autoestima,? ¿Te cuidas apropiadamente o tienes hábitos
autodestructivos? ¿Valoras tu cuerpo, descansas lo suficiente? Todo
esto es importante a la luz de esta lectura. Y en cuanto a tu mente y a tu
espíritu… ¿acumulas mucha negatividad o tus hábitos de pensamiento
son positivos, esperanzados, hablas mentiras?
Todo está implicado en estos mandamientos. Es en mi trato con el
hermano como se toma la medida de mi amor a Dios. No es con leyes o
preceptos. San Mateo les diría: “Misericordia quiero y no sacrificio, porque
no he venido a llamar a justos sino a pecadores” (Mt 9, 13), o como un eco
del Antiguo Testamento: “Es el corazón lo que yo quiero”.
Los dos mandamientos se complementan porque “quien dice que ama
a Dios a quien no ve y desprecia a su hermano a quien ve, mentiroso es”.
El más importante mandato es amar a Dios y a Él se le encuentra reflejado
en el otro. Con razón hay tanto mal en el mundo, es por falta de amor a
Dios y los hermanos.

24 Fiesta: San Bartolomé Apóstol


Sábado Rojo

Lectura del libro del Apocalipsis 21,9b-14


El ángel me habló así: «Ven acá, voy a mostrarte a la novia, a la esposa
del Cordero.» 
Me transportó en éxtasis a un monte altísimo, y me enseñó la ciudad
santa, Jerusalén, que bajaba del cielo, enviada por Dios, trayendo la gloria
64
Plan de Pastoral - Agosto 2019

de Dios. Brillaba como una piedra preciosa, como jaspe traslúcido. Tenía
una muralla grande y alta y doce puertas custodiadas por doce ángeles, con
doce nombres grabados: los nombres de las tribus de Israel. A oriente tres
puertas, al norte tres puertas, al sur tres puertas, y a occidente tres puertas.
La muralla tenía doce basamentos que llevaban doce nombres: los nombres
de los apóstoles del Cordero. Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 144,10-11.12-13ab.17-18


R/. Que tus fieles, Señor, proclamen la gloria de tu reinado
Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado, que hablen de tus hazañas. R/. 
Explicando tus hazañas a los hombres, la gloria y la majestad de tu
reinado. Tu reinado es un reinado perpetuo, tu gobierno va de edad en
edad. R/.
El Señor es justo en todos sus caminos, es bondadoso en todas sus
acciones; cerca está el Señor de los que lo invocan, de los que lo invocan
sinceramente. R/.

Lectura del santo evangelio según san Juan 1,45-51


En aquel tiempo, Felipe encuentra a Natanael y le dice: «Aquel de quien
escribieron Moisés en la Ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo
de José, de Nazaret.»
Natanael le replicó: «¿De Nazaret puede salir algo bueno?» 
Felipe le contestó: «Ven y verás.» 
Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tienen a un israelita
de verdad, en quien no hay engaño.» 
Natanael le contesta: «¿De qué me conoces?» 
Jesús le responde: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas
debajo de la higuera, te vi.» 
Natanael respondió: «Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de
Israel.» 
Jesús le contestó: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera,
crees? Has de ver cosas mayores.» Y le añadió: «Yo les aseguro: verán el
cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»
Palabra del Señor.

Meditación

Celebramos hoy la fiesta del apóstol Bartolomé a quien también


llamaban Natanael. Ocurrió que Felipe, otro de los discípulos, se encontró
con Natanael y le habló del Mesías. Le refirió que aquel a quien señalan
las escrituras y de quien hablaban los profetas es Jesús de Nazaret, hijo
de José el carpintero.
Natanael le replica con desprecio sobre Nazaret, por ser una aldea
relativamente pequeña y pobre, por lo que a su entender de allí no podía
salir nada bueno. Felipe le insiste con la invitación a comprobarlo: “Ven
y verás”. Y ante esa invitación que recibe de Felipe, aunque con cierto
escepticismo, él se encontró con el Señor.
65
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

Cuando Natanael se encuentra con Jesús, lo más importante es la


profesión de fe que hace del Señor. Él le dice: “Tú eres el Hijo de Dios,
tú eres el Rey de Israel”, reconociendo que Cristo es verdadero Dios y
verdadero hombre. Y es una profesión de fe que está motivada por una
invitación de otro que se encontró con el Señor. Una prueba de que la fe,
cuando es verdadera y experimentada, mueve a otros corazones a la fe.
El caso es que en algún momento en que Jesús vio que se acercaba
Natanael, dijo de él: «Ahí tienen a un israelita de verdad, en quien no hay
engaño.» En este encuentro Natanael conoce a Cristo y Cristo reconoce
a Natanael.
Un punto esencial de nuestra fe es el encuentro. Si no se produce ese
encuentro, nuestra fe es vacía. Si no hay encuentro con el Señor que nos
lleve a la profesión de fe, a decir: “Señor, tú eres el hijo de Dios”, nuestra
fe se queda solo en apariencias.
Es un testimonio que expresa una fe viva: Nosotros hemos visto,
nosotros hemos contemplado, hemos experimentado el amor de Dios. Si
hemos sentido y vivido este encuentro con él, debe darse en nosotros el
siguiente paso, que es la confesión pública de la fe.
Lo confirma el documento de Aparecida: “Conocer a Jesús es el mejor
regalo que puede recibir cualquier persona; haberlo encontrado es lo mejor
que nos ha ocurrido en la vida, y darlo a conocer con nuestra palabra y
obras es nuestro gozo.” (DA 29)
Preguntémonos hoy, en mi seguimiento de Jesús… ¿contagio a otros
con mi experiencia de fe? .

25 XXI Domingo del Tiempo Ordinario


Primera Semana Liturgia de las Horas Verde

La salvación es para todos los que practican el


derecho y la justicia
Algunas orientaciones: -Colocar el lema del
día en un lugar visible. Resaltar el lema y el Valor
del Mes. Pueden presentar banderas de diferentes
países para resaltar que el mensaje de salvación
es para todos los pueblos. Se pueden presentar en
las ofrendas, mencionar y acoger a los hermanos y
hermanas que participan en la celebración que son
de otros países. Se puede hacer una dramatización
de la puerta ancha y la estrecha.

Monición de entrada:
Hermanos y hermanas: El Señor nos reúne en este Vigésimo Primer
Domingo del Tiempo Ordinario para participar y celebrar la Eucaristía,
comida y bebida de salvación y lo hacemos animados por el lema “Así dice
el Señor: practiquen el derecho y la justicia” (Jer.22,3).
Dios Padre, quiere que toda la humanidad se salve sin distinción de razas.
Él nos ofrece esa salvación, pero para alcanzarla debemos esforzarnos para
66
Plan de Pastoral - Agosto 2019

seguirle , ser fieles a su palabra , ponerla por práctica , defender el derecho


de todos, muy especialmente de los más desposeídos.
Él nos ha creado libres y podemos optar por el camino fácil de la puerta
ancha. Pero sólo cuando se entra por la puerta estrecha de la humildad, del
amor, la justicia, de proclamar y vivir su Evangelio aunque esto nos cueste
sacrificio y en ocasiones y seamos corregidos por Él, para que demos los
frutos que Él quiere y espera de nosotros.
Con gran alegría iniciamos proclamando nuestra fe en el Señor que llega
a presidir esta Celebración a través de su Ministro.
Oración colecta
Oh, Dios, que unes los corazones de tus fieles en un mismo deseo,
concede a tu pueblo amar lo que prescribes y esperar lo que prometes, para
que, en medio de las vicisitudes del mundo, nuestros ánimos se afirmen allí
donde están los gozos verdaderos. Por nuestro Señor Jesucristo.
Primera Lectura: Isaías 66,18-21
En esta primera lectura el profeta Isaías anuncia que todos los pueblos y
personas están convocados a entrar en el Reino de Dios. Lo que le importa
solamente a Dios es que practiquen la justicia y el derecho y que a toda la
humanidad le llegue su salvación. Escuchemos.
Lectura del libro de Isaías 66,18-21
Esto dice el Señor: «Yo, conociendo sus obras y sus pensamientos,
vendré para reunir las naciones de toda lengua; vendrán para ver mi gloria.
Les daré una señal, y de entre ellos enviaré supervivientes a las naciones: a
Tarsis, Libia y Lidia (tiradores de arco), Túbal y Grecia, a las costas lejanas
que nunca oyeron mi fama ni vieron mi gloria.
Ellos anunciarán mi gloria a las naciones. Y de todas las naciones, como
ofrenda al Señor, traerán a todos sus hermanos, a caballo y en carros y en
literas, en mulos y dromedarios, hasta mi santa montaña de Jerusalén —dice
el Señor—, así como los hijos de Israel traen ofrendas, en vasos purificados,
al templo del Señor. También de entre ellos escogeré sacerdotes y levitas
—dice el Señor—». Palabra de Dios.
Salmo Responsorial: 116,1.2
R/. Vayan al mundo entero y proclamen el Evangelio
Alaben al Señor todas las naciones, aclámenlo todos los pueblos. R/. 
Firme es su misericordia con nosotros, su fidelidad dura por siempre. R/.
Segunda Lectura: Hebreos 12, 5-7. 11-13
En esta segunda lectura se nos invita a que aceptemos la corrección que
Dios nos hace de muchas maneras cuando nos desviamos de su camino
para que caminemos siempre practicando la justicia y el derecho como Él
nos ha mandado. Escuchemos.
Lectura de la carta a los Hebreos 12,5-7.11-13
Hermanos: Han olvidado la exhortación paternal que les dieron: «Hijo
mío, no rechaces la corrección del Señor, ni te desanimes por su reprensión;
porque el Señor reprende a los que ama y castiga a sus hijos preferidos».
67
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

Soporten la prueba para su corrección, porque Dios los trata como a


hijos, pues ¿qué padre no corrige a sus hijos? Ninguna corrección resulta
agradable, en el momento, sino que duele; pero luego produce fruto apacible
de justicia a los ejercitados en ella.
Por eso, fortalezcan las manos débiles, robustezcan las rodillas vacilantes,
y caminen por una senda llana: así el pie cojo, no se retuerce, sino que se
cura. Palabra de Dios.

ALELUYA Jn.14,6
Yo soy el camino, y la verdad, y la vida-dice el Señor- , nadie va al
Padre, sino por mí.

Evangelio: Lucas 13, 22-30


En el Evangelio de hoy Jesús nos anuncia que la salvación es para
todos, sean primeros o últimos. No es asunto de hablar sino de practicar la
justicia y el derecho que implica entrar por la puerta estrecha que siempre
nos exigirá abajarnos y sacrificar todo lo que sea maldad, egoísmo y
desobediencia a su Palabra. Aclamemos al Señor que nos hablará
cantando.

Lectura del santo evangelio según san Lucas 13,22-30


En Jesús pasaba por ciudades y aldeas enseñando y se encaminaba
hacia Jerusalén. Uno le preguntó: «Señor, ¿son pocos los que se salvan?».
Él les dijo: «Esfuércense en entrar por la puerta estrecha, pues les digo que
muchos intentarán entrar y no podrán. Cuando el amo de la casa se levante
y cierre la puerta, se quedarán fuera y llamarán a la puerta diciendo: Señor,
ábrenos; pero él les dirá: “No sé quiénes son”.
Entonces comenzarán a decir: “Hemos comido y bebido contigo, y tú
has enseñado en nuestras plazas”. Pero él les dirá: “No sé de dónde son.
Aléjense de mí todos los que obran la iniquidad”.
Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando vean a Abrahán, a Isaac
y a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, pero ustedes se vean
arrojados fuera. Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se
sentarán a la mesa en el reino de Dios.
Miren: hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos».
Palabra del Señor.

Meditación

El grupo de Jesús y sus apóstoles recorría el largo camino subiendo


desde Galilea hasta Jerusalén. Tratan diversos temas, sobre todo los que
tienen que ver con la Pasión y la muerte del Señor, pues se acerca la hora
del juicio y sobrevendrán sobre ellos todo tipo de vicisitudes.
En ese contexto es que surge la pregunta acerca de la salvación. Jesús
se refiere a la puerta estrecha, es decir, a lo difícil que resulta entrar en
el reino de los cielos, pasar por todo tipo de vicisitudes, de riesgos, de
pruebas. Es como un parto doloroso. Jesús les habla aquí de la importancia
de la conversión y de la salvación.
68
Plan de Pastoral - Agosto 2019

No hay conversión a medias. O el corazón es transformado enteramente,


o tan solo se trata de un vano intento que no llega al núcleo más íntimo de
la persona. Si se cambian algunas actitudes, pero no hay transformación,
poco importa que se asista a la iglesia, que se participe de oración, de
retiros, asambleas, de la comunión y otros sacramentos… estamos ante una
manifestación de tibieza que poco a poco pierde calor y entusiasmo.
Por eso, quienes actúan así tocarán a la puerta y no entrarán, ni se
les reconocerá. El reino no sigue la lógica de los hombres, tampoco tiene
reservados puestos de honor, porque no establece diferenciación entre los
que se convierten primero y quienes lo hacen después de ellos.
De ahí que los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos,
serán iguales ante Dios y vendrán de todas partes.
También nosotros –usted, aquel otro, cualquiera- tendremos que decidir
por cual puerta queremos entrar. Decidir si acompañamos a Jesús en
este tránsito hacia su Pasión o si, en cambio, preferimos apartartarnos del
sufrimiento y buscar un estilo de vida menos problemático, más relajado y de
menor compromiso. La decisión es tuya, nadie lo puede hacer por ti.

ORACIÓN DE LOS FIELES


El que preside: Dirijámonos al Padre que quiere que todos los hombres
y mujeres se salven suplicándole: Padre, que tu salvación llegue a todos
los pueblos.
Por el Papa Francisco, los Obispos, Sacerdotes, Diáconos, Consagrados
y Consagradas, para que caminando por la puerta estrecha del Evangelio
sean los primeros misioneros del Señor que llevan su salvación a todas las
personas y pueblos, Oremos.
Por las autoridades de las naciones, especialmente por nuestro país:
para que trabajen por una sociedad, donde no se discrimine, ni excluya a
nadie, se respete el migrante e impere la justicia; se respete el derecho de
cada ciudadano y ciudadana. Oremos.
Por los enfermos y todos los que sufren, los extranjeros que vienen
buscando mejores condiciones de vida, paran que encuentren la solidaridad
y acogida de todos nosotros. Oremos.
Por todos nosotros, para que seamos capaces de vivir y proclamar a todos
nuestra fe en el Señor y nos esforcemos por entrar por la puerta estrecha
que nos conducirá a la Jerusalén Celeste. Oremos.
Por las familias y comunidades, para que en ellas surjan las vocaciones
al sacerdocio y a la vida consagrada y para que poniendo a Cristo como
centro de sus vida lleven su salvación a toda la gente. Oremos.
El que preside: Escucha Padre nuestras peticiones. Ayúdanos a entrar
por la puerta estrecha del amor a Ti y a los hermanos. Danos un corazón
universal para acoger a todas las personas sin distinción. Por Jesucristo
nuestro Señor.

Oración sobre las ofrendas


Señor, que adquiriste para ti un pueblo de adopción con tu sacrificio de
una vez para siempre, concédenos propicio los dones de la unidad y de la
paz en tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
69
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

Oración después de la comunión


Te pedimos, Señor, que realices plenamente en nosotros el auxilio de tu
misericordia, y haz que seamos tales y actuemos de tal modo que en todo
podamos agradarte. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Feria o Memoria Libre: Samta Teresa de Jesus Jornet E


26
Ibars, Virgen Patrona de la Ancianidad
Lunes Verde o Blanco
2do. Aniversario de la Ordenacion episcopal de Mons. Ramón
Benito Angeles Fernández, Mons. Faustino Burgos Brisman, C.M. y
Mons. Jesús Castro Marte, Obispos Auxiliares de Santo Domingo

Comienzo de la primera carta del apóstol san Pablo a los


Tesalonicenses 1,1-5.8b-10 
Pablo, Silvano y Timoteo a la Iglesia de los tesalonicenses, en Dios Padre
y en el Señor Jesucristo. A ustedes, gracia y paz. Siempre damos gracias a
Dios por todos ustedes y los tenemos presentes en nuestras oraciones. Ante
Dios, nuestro Padre, recordamos sin cesar la actividad de su fe, el esfuerzo
de su amor y el aguante de su esperanza en Jesucristo, nuestro Señor. Bien
sabemos, hermanos amados de Dios, que él los ha elegido y que, cuando
se proclamó el Evangelio entre ustedes, no hubo sólo palabras, sino además
fuerza del Espíritu Santo y convicción profunda.
Saben cuál fue nuestra actuación entre ustedes para su bien. Su fe en
Dios había corrido de boca en boca, de modo que nosotros no teníamos
necesidad de explicar nada, ya que ellos mismos cuentan los detalles de la
visita que les hicimos: cómo, abandonando los ídolos, se volvieron a Dios,
para servir al Dios vivo y verdadero, y vivir aguardando la vuelta de su Hijo
Jesús desde el cielo, a quien ha resucitado de entre los muertos y que nos
libra del castigo futuro. Palabra de Dios.

Salmo Responsorial 149,1-2.3-4.5-6a.9b


R/. El Señor ama a su pueblo 
Canten al Señor un cántico nuevo, resuene su alabanza en la asamblea
de los fieles; que se alegre Israel por su Creador, los hijos de Sión por su
Rey. R/. 
Alaben su nombre con danzas, cántenle con tambores y cítaras; porque
el Señor ama a su pueblo y adorna con la victoria a los humildes. R/. 
Que los fieles festejen su gloria y canten jubilosos en filas: con vítores a
Dios en la boca; es un honor para todos sus fieles. R/.

Lectura del santo evangelio según san Mateo 23,13-22


En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: «¡Ay de ustedes, escribas
y fariseos hipócritas, que cierran a los hombres el reino de los cielos! Ni
entran ustedes, ni dejan entrar a los que quieren. ¡Ay de ustedes, escribas
y fariseos hipócritas, que viajan por tierra y mar para ganar un prosélito y,
cuando lo consiguen, lo hacen digno del fuego el doble que ustedes! ¡Ay de
ustedes, guías ciegos, que dicen: “Jurar por el templo no obliga, jurar por el
oro del templo sí obliga!” ¡Necios y ciegos! ¿Qué es más, el oro o el templo
70
Plan de Pastoral - Agosto 2019

que consagra el oro? O también: “Jurar por el altar no obliga, jurar por la
ofrenda que está en el altar sí obliga.” ¡Ciegos! ¿Qué es más, la ofrenda o el
altar que consagra la ofrenda? Quien jura por el altar jura también por todo
lo que está sobre él; quien jura por el templo jura también por el que habita
en él; y quien jura por el cielo jura por el trono de Dios y también por el que
está sentado en él.» Palabra del Señor.

Meditación

En esta lectura nos encontramos con los ataques contra los escribas,
fariseos y maestros de la Ley, siempre empeñados en colocar normas
rigurosas a los demás para que las cumplan y afanados en el empeño de
hacer que se reconozcan.
La actitud de los fariseos es inaceptable a los ojos de Jesús, ya que
únicamente ven hacia afuera, escudriñando las faltas y los pecados de
los demás, lo que no les deja tiempo para reflexionar sobre las faltas que
ellos cometen. De hecho, exigir constantemente a todos era una manera
de figurear como los más cumplidores, exhibiendo un aire de pureza que
estaba lejos de ser real. A ellos aplica la parábola de la paja en el ojo ajeno
y la viga en el ojo.
El rigorismo farisaico es más exitoso alejando a la gente de la
comunidad eclesial que acercándolos a la conversión y por lo tanto
también alejan a otros y de ellos se aleja el reino. En tiempos de Jesús
estos grupos emprendían negocios con las culpas ajenas y enseñaban
rituales de expiación que la sociedad aceptaba por imposición, aunque no
los acercase a Dios.
Lo más grave de todo era predicar a un dios como un juez inclemente,
inmisericorde, al mismo tiempo que trataban de convencer a los demás de
una pureza de vida que muchos de ellos estaban lejos de tener. Por esa
razón Jesús les llama hipócritas y con frecuencia llamó la atención sobre
sus palabras y sus acciones huecas, vacías, recomendando seguir sus
consejos pero evitar actuar como ellos.
De actitudes como esta tenemos que cuidarnos nosotros en este
tiempo, tomándonos en serio en nuestro trato con Dios y cuidando
nuestra salud espiritual. En esta época damos tanta importancia a
lo material, nos preocupamos al detalle por la salud del cuerpo, lo
cual está muy bien, pero sería de gran bendición si asimismo nos
tomáramos en serio nuestra integridad ante Dios, sin hipocresías ante
los hombres.
Debemos evitar caer en actitudes como esa de los fariseos de estar
atentos a los pecados de los demás sin prestar atención a mis propias
faltas. Algunas gentes todavía van al templo a fijarse en detalles de los
otros y no a fijar la mirada en Dios, a murmurar y no a rezar profundamente
por el perdón de sus pecados, a quejarme ante Dios cuando debo dar
gracias por tantas bendiciones.
Dios me pide ser sensible con los demás, mirarlos con los ojos del
alma, como los mira Él, a cuidarme de la ceguera que produce el pecado,
a no perder nunca de vista a Jesús, a descubrirlo en la vida de los demás
71
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

y, sobre todo a procurar abrirme al reino de los cielos y a no cerrarle la


posibilidad a nadie de ganarlo.

27 Memoria Obligatoria : Santa Mónica


Martes Blanco

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses


2,1-8 
Saben muy bien, hermanos, que nuestra visita no fue inútil. A pesar de los
sufrimientos e injurias padecidos en Filipos, que ya conocen, tuvimos valor
–apoyados en nuestro Dios– para predicarles el Evangelio de Dios en medio
de fuerte oposición. Nuestra exhortación no procedía de error o de motivos
turbios, ni usaba engaños, sino que Dios nos ha aprobado y nos ha confiado
el Evangelio, y así lo predicamos, no para contentar a los hombres, sino a
Dios, que aprueba nuestras intenciones. Como bien saben, nunca hemos
tenido palabras de adulación ni codicia disimulada. Dios es testigo. No
pretendimos honor de los hombres, ni de ustedes, ni de los demás, aunque,
como apóstoles de Cristo, podíamos haberles hablado autoritariamente; por
el contrario, los tratamos con delicadeza, como una madre cuida de sus
hijos. Les teníamos tanto cariño que deseábamos entregarlos no sólo el
Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas, porque les habían
ganado nuestro amor. Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 138,1-3.4-6 


R/. Señor, tú me sondeas y me conoces 
Señor, tú me sondeas y me conoces; me conoces cuando me siento o
me levanto, de lejos penetras mis pensamientos; distingues mi camino y mi
descanso, todas mis sendas te son familiares. R/. 
No ha llegado la palabra a mi lengua, y ya, Señor, te la sabes toda.
Me estrechas detrás y delante, me cubres con tu palma. Tanto saber me
sobrepasa, es sublime, y no lo abarco. R/

Lectura del santo evangelio según san Mateo 23,23-26 


En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: «¡Ay de ustedes, escribas y
fariseos hipócritas, que pagan el décimo de la menta, del anís y del comino,
y descuidan lo más grave de la ley: el derecho, la compasión y la sinceridad!
Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello. ¡Guías
ciegos, que filtran el mosquito y se tragan el camello! ¡Ay de ustedes,
escribas y fariseos hipócritas, que limpian por fuera la copa y el plato,
mientras por dentro estan rebosando de robo y desenfreno! ¡Fariseo ciego!,
limpia primero la copa por dentro, y así quedará limpia también por fuera.»
Palabra del Señor.

Meditación

Jesús sigue quejándose de la corrupción de la ley que hacen los


fariseos, exigiéndoles a las gentes cosas cada vez más difíciles de cumplir,
72
Plan de Pastoral - Agosto 2019

sacando provecho de detalles de muy poca importancia, pero descuidando


lo que sí es fundamental, como el amor a Dios y la misericordia.
Los fariseos exigían a la gente cumplir hasta los más mínimos detalles,
como por ejemplo el impuesto al comino, la menta y el anís. No obstante,
nunca se ocupaban de recomendar a los demás e instruir adecuadamente
en la compasión, en el tema de la justicia, la sinceridad, el derecho,
cuestiones que hacían falta en la relación entre hermanos y en la relación
con Dios.
En esos tiempos de Jesús, esa sociedad padecía bastantes problemas
de injusticias, de abusos, del derecho de los más débiles, se hacían
interpretaciones equivocadas de propósito de la Palabra de Dios, pero eso
no preocupaba a los fariseos. Sí resultaba importante para ellos el que la
gente cumpliera con impuestos como los del comino y el anís.
Jesús les reprocha su cuidado y preocupación por las apariencias y su
descuido con lo esencial: la sinceridad, la compasión y el derecho. Porque
así como los fariseos reclamaban el cumplimiento riguroso de la ley, se
olvidaban de la suerte que corrían los más pobres, no eran compasivos,
pasaban por alto las injusticias que se cometían contra esa misma pobre
agente a la que tanto les exigían.
Esas lamentaciones de Jesús, pronunciadas en otro tiempo, también
podrían ser pronunciadas hoy entre nosotros, a veces tanto en la sociedad
como en la iglesia. En ocasiones la gente se acerca buscando ayuda
por alguna necesidad espiritual y se le concede mayor importancia al
cumplimiento de tal o cual trámite, antes que ayudar al que lo necesita.
Lo más grave de todo es atribuirnos el derecho a juzgar y criticar a
los demás, siendo una facultad que solo pertenece a Dios. Aun sabiendo
que somos transparentes ante el Señor, que únicamente él conoce
todas nuestras intenciones, que no lo podemos engañar o confundir, nos
apropiamos del derecho a señalar a los otros.
Deberíamos ver cual si fuera un espejo la palabra de Jesús contra
los fariseos, pero no un espejo cualquiera, sino uno en el que también
podemos mirarnos el alma, nuestros pensamientos más escondidos,
nuestras intenciones más calladas y ver reflejado al fariseo que hay en
mí, ese mismo que se queja de la iglesia, del párroco, de las monjas, del
obispo, de los hermanos, de cualquier cosa, pero que no es capaz de estar
disponible si se le necesita en un fin de semana o un día de fiesta. Eso
sí, podríamos verlo cumpliendo fielmente con cualquier acto religioso. Asi
actúan algunos.

28 Memoria Obligatoria: San Agustin, Obispo y Doctor de la Iglesia


Miércoles Blanco

Lectura de la Primera Carta del Apostol San Pablo a los


Tesalonicenses 2, 9-13
Recuerden, hermanos, nuestros esfuerzos y fatigas; trabajando día
y noche para no serle gravoso a nadie, proclamamos entre ustedes el
Evangelio de Dios. Ustedes son testigos, y Dios también, de lo leal, recto e
73
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

irreprochable que fue nuestro proceder con ustedes, los creyentes; saben
perfectamente que tratamos con cada uno de ustedes personalmente,
como un padre con sus hijos, animándolos con tono suave y enérgico a
vivir como se merece Dios, que los ha llamado a su reino y gloria.
Ésa es la razón por la que no cesarnos de dar gracias a Dios, porque al
recibir la palabra de Dios, que les predicamos, la acogieron no como palabra
de hombre, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios, que permanece
operante en ustedes, los creyentes. Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 138,7-8.9-10.11-12ab


R/. Señor, tú me sondeas y me conoces 
¿A dónde iré lejos de tu aliento, adónde escaparé de tu mirada? Si escalo
el cielo, allí estás tú; si me acuesto en el abismo, allí te encuentro. R/. 
Si vuelo hasta el margen de la aurora, si emigro hasta el confín del mar,
allí me alcanzará tu izquierda, me agarrará tu derecha. R/. 
Si digo: «Que al menos la tiniebla me encubra, que la luz se haga
noche en torno a mí», ni la tiniebla es oscura para ti, la noche es clara
como el día. R/.

Lectura del Santo evangelio según san Mateo 23,27-32


En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: «¡Ay de ustedes, escribas y
fariseos hipócritas, que se parecen a los sepulcros encalados! Por fuera tienen
buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre; lo
mismo ustedes: por fuera parecen justos, pero por dentro están repletos de
hipocresía y crímenes. ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que
edifican sepulcros a los profetas y ornamentan los mausoleos de los justos,
diciendo: “Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos
sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas”! Con esto atestiguan
en contra de ustedes, que son hijos de los que asesinaron a los profetas.
¡Colmen también ustedes la medida de sus padres!» Palabra del Señor.

Meditación

San Agustín de Hipona es considerado uno de los más eminentes


doctores de la Iglesia occidental, nació en el año 354 en Tagaste (Argelia
actual). Una vasta obra compara la importancia de San Agustín entre los
Padres y Doctores de la Iglesia, a la de San Pablo entre los Apóstoles.
Murió en el año 430.
En el evangelio de este día siguen las críticas de Jesús a los fariseos, con
calificativos muy duros, en este caso llamándoles sepulcros blanqueados.
Una de las actitudes de los fariseos era aparentar ser exigentes con la
purificación de los utensilios que se usaban en la mesa y en el templo.
Se preocupaban por todo lo que significaba apariencia exterior para
aparentar pureza de espíritu, porque se habían olvidado de la purificación
interior, de lucir limpios ante Dios. Jesús sabía que sus padres habían
matado a profetas, entonces levantaban tumbas en su honor para cubrir su
delito. Por todo eso les llamó tumbas blanqueadas, que lucían limpias por
fuera, pero escondían la corrupción de la carne por dentro.
74
Plan de Pastoral - Agosto 2019

Eran hipócritas empeñados en ganarse la conciencia de la sociedad


con título llamativos, demostrando conocimiento de las leyes; pretendían
aparecer como justos cuando en verdad ponían todo tipo de trampas a
Jesús para también ordenar su muerte, en el fondo eran tan condenables
en su comportamiento como lo fueron sus padres, por eso también les
llamó raza de víboras.
El fariseísmo es esa actitud de disfrazar como bien todo comportamiento
censurable y dañino, y si fue tan duramente atacado en los evangelios
debería convertirse en una alerta para nosotros también, en que el mal
parece apoderarse de todos los ambientes.
En la iglesia caemos en el fariseísmo cuando buscamos el mérito propio,
que nos reconozcan lo que hacemos, que nos consideren santos, sabios,
justos, buenos, salvados y justificados, cuando en realidad tenemos que
dar cuenta a Dios de muchas actitudes dañinas.
También nos toca de algún modo la crítica de Jesús cuando
despreciamos a un hermano, o atentamos contra la honra y el buen nombre
de alguna persona a la que juzgamos, atendiendo a rumores y luego nos
damos golpes de pecho en la misa en la admisión de culpa, sin habernos
confesado y pedido perdón al Señor.
Es menester purificar primero nuestro interior, esforzándonos por tener
un corazón limpio y un alma pura, recordando que la santidad de la que
tanto hablamos no es una designación de aquellas personas que han
estado cerca de Dios, que no se trata de un lujo de unos pocos escogidos
por Dios, sino que es una exigencia para todos, también para ti.
Si no tenemos un espíritu noble, una vida intachable, un corazón
misericordioso, un trato generoso con los demás, debemos mirar hacia
adentro y reconocer dentro de nosotros al fariseo que anda en busca de la
vanagloria personal y no de la gloria de Dios.

29 Memoria Obligatoria: El Martirio de San Juan Bautista


Jueves Rojo

Se utilizan las Lecturas: El Martirio de San Juan Bautista

Lectura del libro de Jeremías 1,17-19


En aquellos días, recibí esta palabra del Señor: «Cíñete los lomos, ponte
en pie y diles lo que yo te mando. No les tengas miedo, que si no, yo te meteré
miedo de ellos. Mira; yo te convierto hoy en plaza fuerte, en columna de hierro,
en muralla de bronce, frente a todo el país: frente a los reyes y príncipes de
Judá, frente a los sacerdotes y la gente del campo. Lucharán contra ti, pero
no te podrán, porque yo estoy contigo para librarte.» Oráculo del Señor.
Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 70,1-2.3-4a.5-6ab.15ab.17


R/. Mi boca contará tu auxilio
A ti, Señor, me acojo: no quede yo derrotado para siempre; tú que eres
justo, líbrame y ponme a salvo, inclina a mí tu oído, y sálvame. R/.
75
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

Sé tú mi roca de refugio, el alcázar donde me salve, porque mi peña y mi


alcázar eres tú, Dios mío, líbrame de la mano perversa. R/.
Porque tú, Dios mío, fuiste mi esperanza y mi confianza, Señor, desde
mi juventud. En el vientre materno ya me apoyaba en ti, en el seno tú me
sostenías. R/.
Mi boca contará tu auxilio, y todo el día tu salvación. Dios mío, me
instruiste desde mi juventud, y hasta hoy relato tus maravillas. R/.

Lectura del santo evangelio según san Marcos 6,17-29


En aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo había
metido en la cárcel, encadenado. El motivo era que Herodes se había
casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no
le era lícito tener la mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y
quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes
respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo
defendía. Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba
con gusto.
La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete
a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de
Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados.
El rey le dijo a la joven: «Pídeme lo que quieras, que te lo doy.»
Y le juró: «Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino.» 
Ella salió a preguntarle a su madre: «¿Qué le pido?» La madre le contestó:
«La cabeza de Juan, el Bautista.»
Entró ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: «Quiero
que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista.»
El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados,
no quiso desairarla. En seguida le mandó a un verdugo que trajese la
cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una
bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre.
Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron.
Palabra del Señor.

Meditación

En este día celebramos la memoria de Juan Bautista, precursor del tiempo


mesiánico de Jesús, a quien bautizó en el rio Jordán. Por sus denuncias de
la infidelidad del rey Herodes fue martirizado decapitándolo en cautiverio.
Nos narra el evangelio de Marcos que Herodes mandó a encerrar a Juan,
como un método de presión por el éxito que tenía su predicación entre las
gentes denunciando el comportamiento del propio rey, quien se había casado
con Herodías, mujer de su hermano Filipo. Conforme a la ley judía la unión
con la mujer de un hermano mientras este tuviera vida, era considerado
aborrecible (Deuteronomio 25:5-9). Por lo tanto, habían cometido una
violación ante la ley de los hombres y pecado ante los ojos de Dios.
Aunque los amantes habían tratado de cubrir las formalidades jurídicas
contrayendo matrimonio, con dicha unión contravenían las normas, y aun
preso, Juan Bautista no cesó de denunciar el adulterio.
76
Plan de Pastoral - Agosto 2019

Con la prisión de Juan, el rey trataba de amedrentarlo, aunque sentía


aprecio por él, admirado de su conducta irreprochable ante los ojos de
Dios y de los hombres.
Es entonces cuando se lleva a cabo uno de tantos banquetes
celebrando el cumpleaños de Herodes en donde interviene la hija de
Herodías, siendo admirada por sus bailes por el rey. Aconsejada por
su madre, la joven pide a Herodes que, como premio, le dé la cabeza
de Juan Bautista. Muy a su pesar, el rey consiente en el martirio del
profeta.
Este relato nos revela que, así como la intercesión de personas de
buena voluntad nos acerca a Dios, la mala influencia de personas mal
intencionadas nos puede arrastrar al pecado y a la maldad. Tal es el caso
de Herodías a la luz de los hechos.
Otra lección que nos da Juan Bautista es, que aunque no lleguemos
hasta el martirio en todo caso una gracia del Señor, debemos dar testimonio
de la verdad, siendo veraces y creíbles en nuestro proceder frente a Dios y
ante nuestros hermanos y defender a toda costa la verdad en la sociedad,
en nuestra comunidad y en la iglesia.

30 Memoria Obligatoria: Santa Rosa de Lima, Virgen


Viernes Blanco

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los


Tesalonicenses 4,1-8
Hermanos: Por Cristo Jesús les rogamos y exhortamos: Han aprendido
de nosotros cómo proceder para agradar a Dios; pues procedan así y
sigan adelante. Ya conocen las instrucciones que les dimos, en nombre
del Señor Jesús. Esto quiere Dios de ustedes: una vida sagrada, que se
aparten del desenfreno, que sepa cada cual controlar su propio cuerpo
santa y respetuosamente, sin dejarse arrastrar por la pasión, como hacen
los gentiles que no conocen a Dios. Y que en este asunto nadie ofenda
a su hermano ni se aproveche con engaño, porque el Señor venga todo
esto, como ya les dijimos y aseguramos. Dios no nos ha llamado a una vida
impura, sino sagrada. Por consiguiente, el que desprecia este mandato no
desprecia a un hombre, sino a Dios, que les ha dado su Espíritu Santo.
Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 96,1.2b.5-6.10.11-12


R/. Alégrense, justos, con el Señor 
El Señor reina, la tierra goza, se alegran las islas innumerables. Justicia
y derecho sostienen su trono. R/. 
Los montes se derriten como cera ante el dueño de toda la tierra; los
cielos pregonan su justicia, y todos los pueblos contemplan su gloria. R/.
El Señor ama al que aborrece el mal, protege la vida de sus fieles y los
libra de los malvados. R/.
Amanece la luz para el justo, y la alegría para los rectos de corazón.
Alégrense, justos, con el Señor, celebren su santo nombre. R/.
77
Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

Lectura del santo evangelio según san Mateo 25,1-13 


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El reino de
los Cielos se parecerá a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron
a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las
necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas
se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró
sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: “¡Que llega
el esposo, salgan a recibirlo!” Entonces se despertaron todas aquellas
doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las
sensatas: “Dennos un poco de su aceite, que se nos apagan las lámparas.”
Pero las sensatas contestaron: “Por si acaso no hay bastante para ustedes
y nosotras, mejor es que vayan a la tienda y lo compren.”
Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas
entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron
también las otras doncellas, diciendo: “Señor, señor, ábrenos.» Pero él
respondió: «Se lo aseguro: no las conozco.» Por tanto, velen, porque no
saben el día ni la hora.» Palabra del Señor.

Meditación

Las bodas en las Sagradas Escrituras aluden simbólicamente a la


alianza de Dios con su pueblo. Pero se advierte que nadie -salvo el Padre-
conoce el día ni la hora, ni siquiera los ángeles.
Hay que tener prudencia en estar atentos a la hora de la venida del
Señor que se acerca cada vez más, lo cual puede ocurrir inesperadamente
en cualquier momento.
Estar preparados y saber esperar, es lo mismo, en este caso como
las doncellas precavidas, que llevaron consigo las lámparas, pero también
cargaban con un recipiente conteniendo aceite de reserva. Las otras
estaban distraídas, de suerte que reaccionaron en procurar más aceite
cuando las lámparas amenazaban con apagarse.
Llega el novio en el momento en que ellas están comprando aceite.
Comenzó la boda, cerraron la puerta y ellas quedaron fuera. Cuando
tocaron a la puerta, desde dentro les respondieron que no las conocían. El
caso de las jóvenes atentas es diferente por ser previsoras, pudieron estar
en el lugar preciso en el momento preciso y participar de la alianza.
La lección que encierra esta historia es la importancia de estar atentos,
saber estar vigilantes, siguiendo el consejo de Juan Pablo Duarte en su
ideario: “Aprovechemos el tiempo”. Porque el tiempo es materia prima al
que debemos sacar el máximo provecho. Descansemos, durmamos, pero
que no se canse ni se duerma nuestra fe.
Lamentablemente para muchos, la distracción se ha convertido en un
estilo de vida. No son pocos quienes invierten tiempo, dinero y oportunidades
en malgastar cada segundo de sus días libres en francachelas con música
y alcohol. Peor aún, cada vez más personas están enganchadas a su
teléfono celular -un aparato muy útil para comunicarse- siguiendo la marcha
de los acontecimientos del mundo. Se gasta el aceite de la lámpara de la
fe y la hora se acerca.
78
Plan de Pastoral - Agosto 2019

Dios no se cansa de velar por nosotros y por eso envía al novio, a


Jesús, a sellar de una vez y para siempre su santa alianza.
El tiempo es un regalo de Dios, utilicémoslo con sabiduría. No basta
con esperar, hay que estar preparados. Vigilemos, estemos atentos.
Mantengamos la lámpara encendida y suficiente aceite de provisión. Nadie
sabe el día ni la hora. Y podría ser hoy.

31 Feria o Memoria Libre: San Ramón Nonato, Religioso


Sábado Verde o Blanco

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 4,9-11 
Hermanos: Acerca del amor fraterno no hace falta que les escriba, porque
Dios mismo les ha enseñado a amarse los unos a los otros. Como ya lo
hacen con todos los hermanos de Macedonia. Hermanos, les exhortamos a
seguir progresando: esfuércense por mantener la calma, ocupándose de sus
propios asuntos y trabajando con sus propias manos, como se lo tenemos
mandado. Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: 97,1.7-8.9


R/. El Señor llega para regir los pueblos con rectitud 
Canten al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas: su diestra
le ha dado la victoria, su santo brazo. R/. 
Retumbe el mar y cuanto contiene, la tierra y cuantos la habitan; aplaudan
los ríos, aclamen los montes. R/.
Al Señor, que llega para regir la tierra. Regirá el orbe con justicia y los
pueblos con rectitud. R/.

Lectura del santo evangelio según san Mateo 25,14-30


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «Un hombre,
al irse de viaje, llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes:
a uno le dejó cinco talentos de plata, a otro dos, a otro uno, a cada cual según
su capacidad; luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue en seguida
a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y
ganó otros dos. En cambio, el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y
escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo volvió el señor de
aquellos empleados y se puso a ajustar las cuentas con ellos. Se acercó el
que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: “Señor,
cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco.” Su señor le dijo:
“Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco,
te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor.” Se acercó luego
el que había recibido dos talentos y dijo: “Señor, dos talentos me dejaste;
mira, he ganado otros dos.” Su señor le dijo: “Muy bien. Eres un empleado
fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante;
pasa al banquete de tu señor.”
Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y dijo: “Señor,
sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no
esparces, tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo
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Así dice el Señor: practiquen el derecho y la justicia

tuyo.” El señor le respondió: “Eres un empleado negligente y holgazán. ¿Con


que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues
debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera
recoger lo mío con los intereses.
Quítenle el talento y dénselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le
dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a
ese empleado inútil échenlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y rechinar
de dientes.”» Palabra del Señor.

Meditación

Todos tenemos cualidades y capacidades que Dios nos ha regalado.


Nacemos con ellas, sin embargo estamos en el deber de desarrollarlas y
de ponerlas al servicio de los demás. Se trata de nuestros talentos.
Esta parábola también nos habla de la espera previsora, pero ahora
con su significación escondida tras la figura de un hombre rico que se
marcha de viaje, dejando su dinero a manera de capital repartido en
cantidades diferentes entre tres de sus empleados, con la finalidad de
exigir su devolución a su regreso. A uno le entregó cinco talentos, a otro
dos talentos y a un tercero tan solo un talento.
Los empleados fieles que recibieron cinco y dos talentos respectivamente,
los duplicaron ganando una cantidad igual, sin embargo el que recibió un
solo talento lo enterró en el patio.
Pasó el tiempo y el señor rico llegó y pidió cuentas a cada empleado
de los frutos de los talentos. Conforme al desempeño en hacer fructificar
sus bienes, el señor rico premió con un alto cargo a cada uno de los dos
primeros empleados –por ser fieles en lo poco se les retribuiría con mucho-
y además los convidó a un banquete. No así en el caso del empleado
irresponsable que escondió su talento.
Ya sabemos que la parábola entra en sintonía con otras que se refieren
al final de los tiempos, al regreso del Señor en su segunda venida y que el
premio concedido a los dos primeros empleados fue la vida eterna, mientras
que el empleado que no fue productivo, se justifica pensando que si no
se arriesgaba para poner a producir el talento que el Señor le concedió,
recibiría una recompensa porque no fue negligente, pero se equivoca. No
fue capaz de depositarlo en un banco, simplemente lo dejó ocioso.
Otra lección de esta narración es que quien no se arriesga siendo
diligente parece que no pierde pero tampoco gana y su resultado es
negativo. Aquí viene a cuento otra cita evangélica: “al que tiene se le dará
y abundará, pero a quien no tiene, aun lo que tiene le será quitado”.
¿Tiene que ver algo con nosotros esta parábola? Por supuesto que sí. Nos
invita a tomar conciencia de la importancia que damos al uso del tiempo. Los
talentos recibidos de manos de nuestro Señor deben fructificar poniéndolos
a producir buenos resultados, en las vidas de los demás, sobre todo.
Ponerlos al servicio de los más necesitados no es precisamente
malgastarlos, hablando en clave de fe. Guardarlos, esconderlos sí que es
una negligencia imperdonable. El Señor se acerca y pedirá cuentas a cada
uno. ¿Qué respuesta darás si ocurriera en este preciso momento.
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