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SOBERANIA

Significado de los colores


Los colores de la bandera de Venezuela han tendido a interpretarse de la
siguiente forma.

El amarillo como símbolo de las riquezas de la nación, del sol del trópico, de la


soberanía, de la armonía y de la justicia.
El azul simboliza los mares, los ríos y los lagos del país, así como el cielo.
El rojo es el símbolo de la sangre derramada por los héroes de la patria para
conquistar la libertad. También se la interpreta como amor, poder, patria, fuerza y
progreso.
Significado de las estrellas
Cada una de las ocho estrellas simbolizan las ocho provincias que
conformaban el territorio venezolano que se independizaría de España, a
saber: Caracas, Cumaná, Barcelona, Barinas, Margarita, Mérida, Guayana y
Trujillo.
Anteriormente solo había siete estrellas, pues en un inicio, el Acta de la
Declaración de la Independencia de Venezuela, datada del 5 de julio de 1811,
había sido firmada solamente por siete de las provincias, a las cuales se vendría a
incorporar posteriormente la provincia de Guayana, siendo esta la octava estrella
de la bandera.

La octava estrella
La octava estrella de la bandera de Venezuela corresponde a la provincia de
Guayana, que solo se uniría posteriormente a las otras provincias independientes.
Se basa en un decreto del 20 de noviembre de 1817, y refleja un deseo expreso
del propio Simón Bolívar de incluir su estrella en la bandera. A partir del 9 de
marzo de 2006, se incorporó la octava estrella a la bandera.

HIS TO RI A DE LA BANDE RA
NACI ONAL
El Zuliano Rajao

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El 12 de marzo de 1806, es flameada por primera vez nuestra Bandera Nacional, pero este
hecho memorable no ocurrió en suelo venezolano, sino en la Rada de Jacmel, Haití, en
manos de su creador Francisco de Miranda, a quien el historiador Alfonso Rumazo González
calificó como protolíder, es decir, el primer líder de nuestra Independencia, porque mucho
antes que Simón Bolívar naciera, y antes de las insurrecciones de Chirino, y de Gual y
España, ya Miranda luchaba por la Libertad.
Por tal motivo, el presidente Rómulo Betancourt, en Decreto del 3 de julio de 1963, instituyó el
12 de marzo de cada año como Día de la Bandera, considerando "que ese día debe
corresponder al momento histórico en que el glorioso emblema se izó por primera vez como
símbolo que inflamó de patriotismo el corazón de los Libertadores, para realizar la epopeya de
la Independencia nacional". Sin embargo, esta conmemoración fue cambiada en 2006, para el
3 de agosto, día cuando se izó por primera vez en suelo patrio, específicamente en La Vela de
Coro en 1806.

La Ley de los Símbolos Patrios, en su Artículo 3, expresa:

"La Bandera Nacional se inspira en la que adoptó el Congreso de la República en 1811. Está
formada por los colores amarillo, azul y rojo, en franjas unidas, iguales y horizontales en el
orden que queda expresado, de superior a inferior, y en el medio del azul, ocho estrellas
blancas de cinco puntas, colocadas en arco de círculo con la convexidad hacia arriba. La
Bandera Nacional que usen la Presidencia de la República y la Fuerza Armada Nacional, así
como la que se enarbole en los edificios públicos nacionales, estatales y municipales, deberá
llevar el Escudo de Armas de la República Bolivariana de Venezuela en el extremo de la franja
amarilla cercano al asta. La Bandera Nacional usada por la Marina Mercante solo llevará las
ocho estrellas."

Escudo Nacional de Venezuela


El Escudo Nacional de Venezuela es el blasón heráldico que representa los mayores atributos
de la República. Es, junto con la Bandera y el Himno Nacional, uno de los tres símbolos
patrios reconocidos oficialmente. El escudo actual, que entró en vigencia el 9 de marzo de 2006
según Gaceta Oficial N° 38.394, posee el mismo diseño que el adoptado el 20 de abril de 1836
pero con ligeras variantes.
Venezuela ha contado con un Escudo de Armas desde su inicio como Nación. Los cambios más
radicales fueron realizados entre 1811 y 1836. El diseño definitivo, tal como se le conoce hoy,
fue un proyecto aprobado por el senado de la República en 1834 y ratificado por la Cámara de
Representantes en 1836.

Características del Escudo Nacional de


Venezuela
El Escudo Nacional de Venezuela o Escudo de Armas de la República Bolivariana de
Venezuela se compone de tres cuarteles, dos en la parte superior y uno en la parte inferior, cada
uno de un color de la Bandera Nacional. El cuartel superior izquierdo es de color rojo. Contiene
la imagen de un puñado de espigas, atadas con un lazo, que representan los Estados de la
República, simbolizando la unión y la riqueza de la Nación.
El cuartel superior derecho es de color amarillo. Contiene una espada, una lanza, un arco y una
flecha dentro de su carcaj, un machete y dos banderas nacionales enlazadas por una corona de
laurel como representación del triunfo.
El tercer cuartel es de color azul. Ocupa toda la parte inferior del Escudo de Armas. En él se
observa la figura de un caballo indómito, lanzado al galope hacia la izquierda de quien observa
y mirando hacia adelante. Se trata de la misma figura del caballo que aparece en el Escudo de la
Federación, de fecha 29 de julio de 1863.

Himno de la República Bolivariana de Venezuela


  (06-09-2010)

El Himno Nacional de la República de Venezuela constituye junto con la Bandera y


el Escudo, los Símbolos Patrios. Es el canto patriótico conocido con el nombre
tradicional de "Gloria al Bravo Pueblo".
Su designación oficial como Himno Nacional fue hecha por el Presidente de la
República, Antonio Guzmán Blanco, mediante decreto expedido en Caracas el 25
de mayo de 1881.
Con letra de Salias y música de Landaeta, el "Gloria al Bravo Pueblo", data de los
días que siguieron al 19 de abril de 1810.

¡ Gloria al bravo pueblo !


que el yugo lanzó
la Ley respetando
la virtud y honor.
I
¡ Abajo cadenas ! (bis)
gritaba el señor (bis)
y el pobre en su choza
Libertad pidió:
A este santo nombre
tembló de pavor
el vil egoísmo
que otra vez triunfó.(Coro)
II
¡ Gritemos con brío: ! (bis)
¡ Muera la opresión ! (bis)
Compatriotas fieles,
la fuerza es la unión;
y desde el Empíreo
el Supremo Autor,
un sublime aliento
al pueblo infundió.(Coro)
III
Unida con lazos (bis)
que el cielo formó, (bis)
la América toda
existe en nación;
y si el despotismo
levanta la voz,
seguid el ejemplo
que Caracas dió.(Coro)

Letra: José Vicente Salías


Música: Juan José Landaeta
Analizando las Estrofas del Himno
Nacional de Venezuela
Por Madyury Alae
Mèrida 2010

El himno nacional es una canción patriótica que describe el honor del espíritu de la patria y del
valor del pueblo de Caracas como ejemplo de valentía para lograr la libertad.

La primera estrofa indica el rompimiento de las cadenas de la esclavitud. La expresión el “pobre en


su choza” indica las condiciones en la que vivían los esclavos que clamaban por libertad. La
invocación de romper las cadenas la hace al parecer Dios, ya que más adelante dice, a “este santo
nombre” que no indica cual es. El “vil egoísmo tembló de pavor”, es decir de miedo ante la suplica
hecha, sin embargo denota que no tuvo ningún éxito, porque “otra vez triunfó”

La segunda estrofa es una firme exclamación a “gritar con brío”, lo que significa con energía,
valentía y arrojo, para que muera la opresión, es decir la dominación de los españoles. También
evoca como una reflexión donde se reconoce que en la unión de los patriotas fieles, aquellos
hombres que luchan por la libertad, está la fuerza. Desde el Empíreo, significa desde lo excelso, lo
celestial, el Supremo Autor, o sea Dios, un “sublime aliento al pueblo infundió”, lo que incida que le
dio un glorioso soplo para que continuara con sus luchas.

En la tercera estrofa, describe como la América se formó por la unión de lazos desde el cielo, que
indica que como por la voluntad divina la América se formó como nación. Y aclara que si el
despotismo, la tiranía, levantan la voz, es decir los españoles dominantes tienen intenciones de
continuar con la opresión, se debe seguir el ejemplo que Caracas dio.

El coro, exalta al bravo pueblo que fue valiente al romper el yugo, las cadenas de la opresión, con
respeto a las leyes, la virtud, la justica y el honor o la dignidad de quienes luchan por libertad

25 mayo, 2017 9:13

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El 25 de mayo de 1881, Antonio Guzmán Blanco, entonces presidente de


Venezuela, decretó el «Gloria al Bravo Pueblo» como Himno Nacional, cuando
se le conocía con el nombre de canción nacional.
Símbolos Patrios de Venezuela
Los Símbolos Patrios de Venezuela y los Símbolos Nacionales de Venezuela son elementos
emblemáticos que representan los valores esenciales de la nación venezolana. Su
reconocimiento como tales forma parte de un largo proceso histórico acumulativo en el que
diversas manifestaciones culturales han dejado huella en la sociedad, pasando a formar parte de
la identidad nacional.
Entre los emblemas con las que se identifica el pueblo venezolano, como Símbolos Patrios de
Venezuela y Símbolos Nacionales, se incluyen los llamados Símbolos Patrios de
Venezuela propiamente dichos, que son aquellos que están ligados a las gestas heroicas que
propiciaron el surgimiento de la República en el siglo XIX y han recibido el reconocimiento
oficial mediante decreto presidencial y ley de la nación. Los Símbolos Patrios de
Venezuela son la Bandera, el Escudo y el Himno Nacional. En Venezuela se celebra el Día
de la Bandera el 3 de agosto.
El amor por la Patria tiene su asiento en el amor por el lugar donde se nace, como
reconocimiento al paisaje y a los elementos que en él aparecen. Con base en esto surgen
los Símbolos Nacionales. Son reconocidos oficialmente, y decretados como tales por una ley,
como símbolos nacionales: el ave, la flor y el árbol nacional. El ave nacional de Venezuela es
el turpial. La flor nacional de Venezuela es la orquídea. El árbol nacional de Venezuela es
el araguaney.

#ValoresParaElCambio
Respeto a nuestros símbolos
patrios
Cheo | Archivo / Referencial |22 diciembre, 2015

Los símbolos patrios es lo mejor nos representa y nos identifica como


venezolanos que somos todos, por lo que debemos tener el mayor respeto
cuando estamos frente a uno de ellos.

Es muy común ver que las personas siguen caminando cuando el himno
nacional está siendo interpretado, o no les importa comer, hablar, llevar
gorra y demás, o mucho peor, aplaudir cuando se entonan nuestras
gloriosas notas en un evento deportivo, son cosas que no se hacen.
Otra de las cosas que tenemos que cambiar como criollos que somos, es la
de voltear las banderas de Venezuela en las protestas, solo por rechazar al
gobierno.

Estos son algunos ejemplos de la falta de respeto hacia nuestros símbolos.


Debemos amar lo nuestro, valorarlo, y darle el merecido respeto.

Si cambiamos esto, seguro llegaremos a ser mejores ciudadanos. El


Cambio empieza en nosotros.

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En la parte superior del Escudo Nacional aparecen dos cornucopias dispuestas horizontalmente
y entrelazadas en la parte media, ambas contienen frutos y flores tropicales. Al lado izquierdo
de los cuarteles se observa una rama de olivo y a la derecha una palma, ambas atadas en la
parte inferior con una cinta tricolor.

En la franja azul de la cinta, en letras doradas, se leen las siguientes inscripciones: a la


izquierda, “19 de Abril de 1810”, “Independencia”; a la derecha, “20 de Febrero de 1859”,
“Federación”, y en el centro, “República Bolivariana de Venezuela”.

¿Qué es una pandemia? 


Si un brote epidémico afecta a regiones geográficas extensas (por ejemplo, varios
continentes) se cataloga como pandemia. Tal es el caso, por ejemplo, del VIH. A
pesar de haber conseguido grandes avances en materia de prevención, test y
tratamiento del VIH (con acceso constante a los antirretrovirales se vuelve una
enfermedad crónica con la que se puede convivir de manera controlada hasta la
vejez), aún la pandemia del VIH no ha sido resuelta. Médicos Sin Fronteras trabaja
en muchos de los países del sur de África (Mozambique, Zimbabue, Eswatini,
Sudáfrica) con mayor incidencia de VIH, donde aún cada día contraen el virus
muchísimas personas. 

LA PANDEMIA A NIVEL NACIONAL


Han transcurrido diez días desde que el presidente Nicolás Maduro, quien gobierna
bajo el desconocimiento de 61 países del mundo, ordenó a la población venezolana
a cumplir una cuarentena social tras confirmarse que el virus que causa la gripe y
neumonía COVID-19 comenzó a circular en el país. Cuando se supo del primer caso
en Brasil y luego en Colombia, países fronterizos con Venezuela, se sabía el riesgo
latente que corría la nación de volver a enfrentar otra epidemia.

La preocupación se incrementó al tener en cuenta la crisis sanitaria que ya


atraviesa Venezuela: desde un déficit de camas y fallas de infraestructura en sus
hospitales públicos, un acceso poco eficiente e irregular a insumos médicos y
medicinas hasta el reducido número de médicos y enfermeras que han dejado de
trabajar por los bajos salarios que ofrece una economía marcada por la
hiperinflación y la recesión.

Es más: Venezuela enfrenta una nueva pandemia mientras que otras


enfermedades, eliminadas en el pasado, se vuelven a propagar en el territorio,
como la malaria, la difteria y el sarampión. Las dos últimas infecciones volvieron
porque el Estado no pudo mantener en óptimas condiciones las coberturas de
vacunación en más del 95% de todo el país, como lo ha denunciado ampliamente la
Sociedad Venezolana de Salud Pública y como quedó asentado en un informe que
se presentó en 2018 ante el Consejo Directivo de la Organización Mundial de la
Salud (OMS). La incidencia de estas enfermedades, y otras de notificación
obligatoria, aumentan en medio de lo que se ha bautizado como "silencio
epidemiológico", que hace referencia al ocultamiento, ya desde hace dos años, del
Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud, que ha impedido, entre otras
cosas, que el personal de salud tome decisiones para prevenir que la población
enferme.

Descrito así el panorama de la salud pública en Venezuela, que despertó la


preocupación incluso de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la
ONU, Michelle Bachelet, el clamor compartido por los venezolanos se resume en la
siguiente afirmación: se asume que el problema no es enfermar, sino conseguir
atención adecuada en la red de salud pública.

Apalancados en esta premisa, el confinamiento colectivo, descrito como una de las


medidas de prevención y contención más efectivas para detener el avance de
COVID-19, se ha cumplido en 90%; al menos esa es la estimación de la que hacen
eco los funcionarios que conforman la Comisión Presidencial, en quienes recae la
vocería de todo lo relacionado con la enfermedad provocada por un nuevo
coronavirus. Irónicamente, el Ministerio de Salud, como ente rector de las políticas
sanitarias, no ha tenido voz en las alocuciones públicas, aunque su representante,
Carlos Alvarado, participa en las reuniones.

El 13 de marzo, la vicepresidente Delcy Rodríguez confirmó los dos primeros casos


de COVID-19 en Venezuela, que habían llegado en un vuelo de Europa. Ambos,
según la versión oficial, son procedentes del estado de Miranda. Días después,
Maduro decretó el Estado de Alarma, figura de Estado de Excepción contemplada
en la Constitución Nacional, para atender la epidemia. En esta medida se ampara la
cuarentena social. Mantener las calles y avenidas del país prácticamente vacías
ahora es una responsabilidad que pesa también sobre funcionarios policiales y
militares.

Ahora, Maduro aspira a elevar en 95% la cuarentena. La orden en las calles es


dejarlas "limpias", incluso la poca afluencia de transeúntes fue propicia para el
emprendimiento de una labor de desinfección de las vías. En principio, Maduro
recomendó el uso de mascarillas a toda la población que se movilizara. Pero algo
jugó en contra: el Gobierno no ofrecía tantas mascarillas para proteger a la
población y las personas no contaban con 300.000 bolívares -unos 3.5 dólares-
para comprarlas en una farmacia. En Venezuela, el salario mínimo equivale a 2.3
dólares.

Las contradicciones no solo quedan en las medidas de prevención. Los datos de


nuevos casos ofrecidos por el Estado carecen de información técnica. Hasta ahora,
de acuerdo con el último parte oficial, hasta el 27 de marzo, el país acumuló 113
casos de COVID-19 confirmados. El foco de la epidemia se mantiene en el estado
Miranda donde hay 46 casos confirmados.

Aún hay dudas sobre cómo harán las personas que tiene consultas médicas por
distintas enfermedades y deben cumplir sus tratamientos. Una infectóloga me
comentó que recibió denuncias de pacientes a los que les impidieron acercarse a los
hospitales en Caracas. Supe del caso cercano de un familiar que vive en Valencia,
una ciudad que queda a dos horas y media de la capital, que no sabe aún cómo
trasladarse al servicio de Oncología del hospital Dr. Domingo Luciani, porque no
hay transporte y debe someterse a su quimioterapia, cuyos ciclos son cada 21 días.
Las consultas están suspendidas también. Los hospitales solo atenderán
emergencias.

El Gobierno dispuso de 46 hospitales grandes para atender casos posibles de


COVID-19. Pero, de acuerdo a la ONG Médicos Unidos, que tiene en su
organización una red de médicos en gran parte de los centros asistenciales del
país,no todos los establecimientos de salud cuentan con suministros de insumos ni
cupos suficientes para tratar a la población afectada. El Gobierno, en el transcurso
de la semana, dio anuncios de que el presidente Maduro habló con el director de la
OMS para solicitar asistencia humanitaria, luego de que el Fondo Monetario
Internacional (FMI), instancia que el chavismo ha cuestionado desde hace 20 años,
negara ofrecer un préstamo de 5 mil millones de dólares para asistir al país ante la
emergencia que supone la epidemia y el colapso de la red pública. Pero en medio de
los anuncios, la calma parece imperar en las calles, las personas hacen sus
diligencias tranquilas, aunque el sentimiento de expectativa de cuánto tiempo se
extenderá la medida aún permea en los venezolanos.
geografia
Las circunstancias y las situaciones inmigrantes son únicas, mental, instintiva y
malévolamente, selectivas, pero igual de jodidas para todos los deportados cuando los
regresen de donde salieron con las vidas desperdiciadas por el país de origen, y de parias por
segunda vez al entrar a lo que alguna vez era un hogar, patrimonio o casi nada entre el
ahorro, la insolvencia y la quiebra de las necesidades y las esperanzas humanas.
Este golpe, venido de los antiguos régimenes-fundadores a los modernos régimenes-
fundamentalistas, la democracia, se ha transformado en un toca madera en las
fronteras, cuélgate la mochila y lárgate a donde puedas, porque la vida está en todas partes,
lugares y sitios pero no en un país de sombras espectrales, al sur de sol y al norte de la luna,
para llegar y estar en medio de la nada, del nadie y de alguien como en los Tres entierros de
Melquiades.
Impuestas, puestas y expuestas las circunstancias y las situaciones adversas e ilegales contra
cualquier derecho humano sobre la faz de la tierra, en la Made in USA, los inmigrantes, están
arriba en el mundo, en medio del cielo y abajo en la tierra, desterrados. Desterrados de aquí
(y) de allá, la vida se fue, estuvo y regresa, reencontrándose, en el destierro.

Nada, nadie y alguien son profetas en su tierra, porque la fisicidad de la profecía del
capitalismo ha sido y es socavar al ser humano de su condición humana: así, no se puede ir y
menos estar en este lado y en el otro lado. Divagar y vagar es la arcaica y la miserable
condición actual nómade  en la condición humana del ser humano, no habiendo atajos en el
camino rulfiano en el Paso del Norte, más cuando la Tránsito de la Patria se fue con un arriero y
luego tener que ir por ella quién sabe pa’dónde.

Situación Cultural de Venezuela en el Período Democrático


2205 palabras 9 páginas

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Situación Cultural de Venezuela en el Período Democrático


1.- Visión General
El ambiente cultural ha cambiado visiblemente en el período de la
Venezuela democrática. La libertad que contrasta con la represión
dictatorial de la etapa anterior ha dado pie para la creatividad, para
la producción intelectual, para el florecimiento de las artes,
especialmente la pintura y la arquitectura, para la figuración de
numerosos nombres en las ramas humanísticas como historia,
novela, ensayo, teatro. Hay ya una valiosa producción en el cine
nacional; películas como Caín adolescente, Sagrado y obsceno,
Profundo, Reflejos, Oriana, entre otras, y nombres como los de
Fina Torres, César Bolívar, Román Chalbaud y Daniel Oropeza,
tiene rango internacional a 
Las consecuencias sociales ya las estamos viendo. Desde el acto más
sencillo y común como es saludarnos entre dos personas está
cambiando para aislar el contacto físico, a lo que se suma la situación
derivada de la aprobación del Estado de Alarma. Es posible que estos
cambios en nuestro estilo de vida pasado un tiempo vuelva a
normalizarse. No obstante, el temor que tengo es que no seamos
capaces de ver al semejante como lo que es, un igual y que esta crisis
sanitaria nos conduzca a un mayor aislamiento aumentada desde hace
tiempo por las nuevas tecnologías y las redes sociales.
Lírica renacentista en España
7 de noviembre de 2013 Publicado por Lourdes

La poesía de los autores españoles del siglo XV y principios del siglo XVI, cumple las
siguientes características:

– Utilizan la tradición de los cancioneros como base.


– Se suele usar con más frecuencia la métrica con versos cortos, sobre todo, el verso
octasílabo, es decir, el que tiene ocho sílabas, que es el que se considera mundialmente como
el verso característico de la poesía española.
– Con respecto a la temática, la más utilizada era la cortesana, con un concepto del amor muy
riguroso. También se trataba en las obras de esta época otros temas más serios y para darle
mayor crudeza utilizaban ocho versos dodecasílabos. Un exponente claro de este uso fue el
autor Juan de Mena.

Existió, por parte de algunos autores, un rechazo hacia la métrica que se utilizaba en la lírica
italiana que tanta influencia estaba haciendo en la castellana. Uno de sus máximos
detractores fue Cristóbal de Castillejo, quien postulaba que la métrica española no tenía nada
que envidiar a la italiana y de ahí que sus poemas siempre se componían del característico
verso octasílabo castellano. Sin embargo, en cuanto a la temática, este autor en particular sí
que compartía la idea humanista italiana.

El auge de la influencia italiana completa en nuestra lírica llegó en el momento en el que se


produjo una importante conversación entre el embajador de Venecia V y Juan Boscán, con el
apoyo de Garcilaso de la Vega, responsable en gran medida del triunfo del italianismo en la
lírica española.
Con esta nueva lírica italiana en España, se ofrecía como principal modelo a tener en cuenta
al autor Pretarca. Pero la influencia no se limitó a este autor, sino a todos los autores italianos
vivos y, como no, a los clásicos latinos, por esta razón, en las obras líricas creadas a partir de
ese momento podían apreciarse claramente influencia de autores como: Sannazaro, Ariosto,
Bernardo Tasso, Dante, Horacio, Ovidio, Virgilio, Cicerón, Catulo, Ausias March y Garci
Sánchez de Badajoz.
Estas influencias fueron transmitidas, sobre todo, por entablar una amistad con estos autores
y por haber vivido en Italia. Los ejemplos más claros de los autores españoles que sufrieron
esta influencia fueron: Boscán, Garcilaso de la Vega, Hurtado de Mendoza, Gutierre de Cetina
y Hernando de Acuña.

Profundizando un poco más en la temática que esta nueva lírica italianizante utilizaba,


podemos destacar el amor, la naturaleza y la mitología grecolatina, como principales temas
tratados. Aunque éstos no son en absoluto nuevos, sí que se realizaba de una manera muy
diferente la manera de ser tratados.
Por ejemplo, el amor pasará por todas las etapas o clases en las que se puede experimentar,
es decir, la exaltación, la pasión, la incertidumbre, la tristeza, la depresión, etc.
Con respecto a la naturaleza, la visión del paisaje dependerá de los sentimientos del autor ya
que o será idealizado y platónico en momentos felices, como oscuro y tenebroso en los tristes.
Por último, los mitos grecolatinos se utilizarán mucho, en especial aquellos relacionados con
el amor de una pareja como: Venus y Adonis, Apolo y Dafne, Elisa o Dido y Eneas, Hero y
Leandro o eurícide y Orfeo.

Inicio Literatura, Poesía Lírica medieval

Lírica medieval
6 de mayo de 2010 Publicado por Pablo

La poesía se había desarrollado en la Antigüedad grecolatina en dos claras vertientes: por un


lado, una vertiente lírica que contaba historias amorosas, pastoriles y generalmente alegres.
Por otro lado, una vertiente épica que narraba grandes historias, de héroes que conseguían
enormes hazañas. En cierto modo, esta división continuó siendo válida durante la Edad
Media, si bien ambas vertientes iban a verse progresivamente transformadas. La vieja épica
fue dando paso, muy lentamente, a la moderna narrativa, que acabaría dando lugar a las
novelas tal como hoy las conocemos. La lírica, por su parte, se convirtió en un género literario-
musical más destinado a la representación pública o cortesana que a la lectura.

No obstante, y aunque la mayor parte de la lírica medieval fue de carácter popular y de


transmisión oral, también se desarrolló una lírica culta cuyo principal exponente fue la llamada
poesía provenzal, o trovadoresca.

Esta corriente apareció en Francia a principios del siglo XII, y su principal novedad fue la
importancia que le atribuyó a la autoría. Las obras dejaron de ser anónimas y empezaron a
ser firmadas por autores conocidos que las dotaban de prestigio. Estos autores también
componían una música para acompañar a la recitación, y ellos mismos solían recitarlas en
público. Son los trovadores, figura similar a la del juglar pero de naturaleza más culta y
respetada.

El público principal de los trovadores fue la aristocracia más refinada, que dejó de demandar
cantares de gesta y se inclinó por una literatura más inclinada hacia la temática amorosa.
Nació así una nueva tendencia poética conocida como el amor cortés, que introdujo tramas
amorosas en ambientes refinados, nobles o cortesanos. En esto destacaron autores
como Guilhem de Peitieu, Arnaut Daniel, Peire Vidal y Giraut de Bornelh.
La lírica provenzal tuvo un éxito rotundo y pronto se expandió a otras zonas de Europa.
Particular éxito de adaptación fue el de la lírica galaico portuguesa, que asimiló rápidamente
las enseñanzas de los trovadores franceses y desarrolló sus propias cantigas, obras poéticas
destinadas al canto. Entre ellas destacaron las cantigas de amor, que fueron herederas
directas del amor cortés medieval; las cantigas de amigo, más vinculadas a historias
populares al estilo de las jarchas; y las cantigas de maldecir, de tipo burlesco aunque
moralmente intachables.

A través de la lírica galaicoportuguesa, finalmente, se introdujo en la literatura castellana esta


nueva sensibilidad. Los primeros poetas castellanos en adoptarla -como Alfonso X el sabio–
emplearon, de hecho, la lengua gallega, que se considera más apropiada para una lírica tan
sutil.

La lírica medieval
11 marzo, 2013
Por Mario López Asenjo

La anterior poesía medieval (clerecía, juglaría, romances) era


narrativa, es decir, cuenta historias como las novelas pero en verso. Junto a
ella existió también en la Edad Media la poesía lírica también de difusión
oral y creación popular.
1. Características:
 La transmisión oral: De memoria iban pasando los poemas de
generación en generación. Aunque también  existió una lírica culta
basada en la oral, las conocidas como Cántigas de amigo.
 Brevedad y Sencillez: El pueblo prefiere las composiciones breves que
se pueden recordar fácilmente. La literatura popular es sencilla en el
fondo y la forma.
 Anonimato: La teoría más aceptada es que hay un creador inicial, un
individuo especialmente dotado que interpreta y expresa el sentir del
pueblo. Otros individuos a través del tiempo van rehaciendo la obra que
se considera ya como popular.

DEFINICIÓN DE PERFIL
En el provenzal es donde encontramos el origen etimológico de la palabra
que ahora vamos a abordar en profundidad. En concreto aquel está en el
término perfil que puede definirse como el dobladillo de una tela.

No obstante, hay que subrayar que el citado vocablo provenzal a su vez se


forma a partir de la unión de dos partes latinas: el prefijo per– que equivale
a “paso a través” y la palabra filum que significa “filo o hilo”.
Se denomina perfil a la pose que sólo permite visualizar un
costado del cuerpo o de la cara de un animal o persona. Desde la
perspectiva de otro individuo, quien se encuentra de perfil sólo exhibe una
parte de su organismo (es decir, su mirada logra una orientación
perpendicular respecto a quien lo está mirando).
Por ejemplo: “Me tuve que sacar una fotografía de perfil para poder
tramitar el documento de identidad”, “¿Ves aquella chica que está de perfil?
Es amiga de mi novia”, “Tienes el mismo perfil que tu padre”, “El acusado
fue reconocido por su perfil ya que tiene una nariz de importantes
dimensiones”.
En este sentido, nos encontramos con una expresión muy utilizada para
referirse en materia estética a lo que se conoce como perfil griego. Un
término que viene a definir a aquel perfil que tienen las personas cuya nariz y
frente es una prolongación en línea recta. Es importante subrayar que
muchos ciudadanos, tanto hombres como mujeres, que quieren someterse a
una operación estética para lucir un aspecto más favorecedor apuestan por
desear un perfil de esta tipología.

Lírica Medieval y Lírica Renacentista


                                Lirica medieval lítica renacentista

Anticlásico  Clásico

1.  literatura cristiana está más en función de 1. literatura laica se centra en el mundo y en el
los dioses que del hombre hombre

2.  literatura de ideas predomina el contenido 2. literatura de formas da más valor a la forma 
sobre el lenguaje. o lenguaje.

3. literatura de inteligencia y de imaginación 3. literatura de sentido quiere recrear los


sentidos de las personas
Busca lo abstracto y lo simbólico.

4. literatura de corazón controlado 4.literatura de corazón liberado

Ejemplo: Beatriz de Dante (la divina comedia) Ejemplo: fiammetta de Boccaccio


Cien años de soledad de Gabriel García Márquez

Andrea Imaginario

Especialista en Artes, Literatura Comparada e Historia

Cien años de soledad se ha convertido en la novela más emblemática de la


cultura latinoamericana. Escrita por Gabriel García Márquez, esta obra se inscribió
en lo que para unos es realismo mágico y para Alejo Carpentier es "lo real
maravilloso".

En un exhaustivo trabajo de imaginación, Gabriel García Márquez narra la historia


de siete generaciones de la familia Buendía, familia condenada a la soledad.

Resumen de Cien años de soledad


La novela está estructurada en capítulos sin nombrar. Sin embargo, para facilitar
la comprensión del argumento, hemos ordenado y separado el relato en cuatro
etapas que identifican, a grandes rasgos, los pasajes más emblemáticos.

I etapa: fundación y primeros años de Macondo

Desde que Úrsula Iguarán se casó con su primo José Arcadio Buendía, teme
engendrar un niño con cola de cerdo como consecuencia del parentesco. Por ello,
se niega temporalmente a consumar el matrimonio. Esto es causa de que
Prudencio Aguilar se burle de José Arcadio Buendía quien, ofendido, lo mata en
duelo para salvar su honor. Desde entonces, el fantasma de Aguilar lo persigue y
José Arcadio decide irse del pueblo.

Inspirado por un sueño durante su travesía en la selva, José Arcadio Buendía


decide quedarse en ese punto del camino y fundar Macondo, pueblo que crece
poco a poco.

El pueblo recibe con frecuencia las visitas de los gitanos. Su líder, Melquíades,
trae siempre artefactos y objetos que obsesionan a José Arcadio Buendía.

Para entonces, el joven matrimonio ya ha concebido a tres hijos: José Arcadio,


Aureliano y Amaranta. Además, adoptan a Rebeca, la hija de unos parientes. El
incesto es una preocupación constante en Úrsula, quien con los años observa
cómo Receba y su hijo José Arcadio se enamoran y se casan.
A Macondo llega la peste del insomnio, la cual trae consigo la del olvido. Un
brebaje de Melquíades pone fin a la peste. El éxito es tal que el gitano se queda a
vivir en Macondo, tiempo en el cual escribe unos pergaminos que solo serán
descifrados muchos años depués.

El patriarca, José Arcadio Buendía, vuelve a encontrarse con el fantasma de


Aguilar y enloquece. La familia, entonces, lo amarra a un árbol del patio trasero,
donde morirá de un infarto.

II etapa: la guerra civil y el coronel Aureliano Buendía

Al estallar la guerra civil, Aureliano Buendía lucha contra los conservadores,


comandando un grupo de soldados de Macondo. Nombra a su sobrino Arcadio
como jefe civil y militar del pueblo.

Arcadio había sido el fruto de una relación de amantes entre José Arcado hijo y
Pilar Ternera, regente de un prostíbulo. Fue criado en casa de sus abuelos a
condición de que se le ocultara su origen. Creció pensando ser hijo del gran
patriarca. Cuando es nombrado jefe de Macondo, Arcadio se vuelve un dictador y
tiraniza el pueblo. Muere fusilado por los conservadores.

Durante su actividad como líder de los liberales, el coronel Aureliano Buendía


enfrenta un total de 32 batallas, de las cuales sale siempre perdedor. Cansado,
pronto el coronel comprende que la lucha armada no tiene sentido.

Con el tiempo, Aureliano firma un tratado de paz, tras el cual intenta suicidarse.
Regresa a Macondo, donde pasará el resto de su vida haciendo y rehaciendo
pescaditos de oro.
Marco Cabras: Ilustración del coronel Aureliano Buendía en su retiro militar, haciendo y
rehaciendo pescaditos de oro.
III etapa: la fiebre bananera

Aureliano concibe 17 hijos de madres diferentes. Uno de ellos, llamado Aureliano


Triste, promueve el tren a Macondo, lo que activa el comercio y permite la llegada
de inventos como el telégrafo y el cine. Esto atrae la inversión de un grupo
extranjero en una plantación de bananos.

La plantación genera la ilusión de prosperidad del pueblo, pero una huelga de


trabajadores hará que todo esto acabe en una auténtica masacre. Los
inversionistas, luego de haber explotado el pueblo, se retiran con su dinero y
Macondo vuelve a la pobreza.

A partir de ese momento, el pueblo sufre lluvias constantes por casi cinco años.
Úrsula, la matriarca centenaria que ha cuidado de toda la familia, espera el fin de
las lluvias para morir y descansar el paz.

Durante los últimos tiempos de Úrsula, nace Aureliano (Babilonia), el último


descendiente de los Buendía. Aureliano es hijo natural de Meme y Mauricio
Babilonia, un aprendiz de mecánico que siempre es perseguido por un enjambre
de mariposas amarillas.

La religiosa y tiránica madre de Meme, Fernanda del Carpio, se opone a la


relación, saca a Mauricio del camino, manda a Meme a un convento, le quita al
niño y lo cría haciéndole creer que ha sido encontrado en una canastilla.

IV etapa: el fin de Macondo

Pasan los años y poco a poco el pueblo se va vaciando. Aureliano Babilonia, que
se caracterizaba por ser sabio, pasa la vida descifrando los pergaminos que había
escrito Melquíades.

Entre tanto, regresa de Europa su tía Amaranta Úrsula, casada con Gastón. Sin
saber de su parentesco, ambos se enamoran, Gastón se va pero ella queda
embarazada.

Durante el parto, en el que ella muere, da a luz a un niño con cola de cerdo.
Aureliano intenta buscar ayuda, pero al no encontrar más que a un cantinero, se
emborracha y se queda dormido. Cuando despierta y regresa, el niño ha sido
devorado por las hormigas.

Finalmente, Aureliano logrará descifrar los pergaminos de Melquíades: «porque


las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda
oportunidad sobre la tierra». Entonces, todo Macondo será arrasado y sepultado
por un huracán.
Árbol genealógico de la familia Buendía
Análisis de Cien años de soledad
Lo real maravilloso

La novela Cien años de soledad es una de las obras más representativas


del boom latinoamericano. Parte de lo que esta generación traía en su escritura
fue llamado por Alejo Carpentier como "lo real maravilloso", en respuesta a la
pretensión de denominarlo "realismo mágico". Carpentier dirá que lo real
maravilloso se refiere:

(...) al estado bruto, latente, omnipresente en todo lo latinoamericano. Aquí lo


insólito es cotidiano, siempre fue cotidiano.

La historia de esta novela relata una serie de sucesos insólitos, insospechados,


pero ni el narrador ni los personajes se asombran ante estos sucesos. En el
universo de la narración, lo maravilloso se comporta como parte de la realidad
cotidiana, como algo que no requiere explicación. Se trata, por tanto, de una
trasgresión literaria y quién sabe si del orden cartesiano de pensamiento.

Las etapas de Cien años de soledad

Gabriel García Márquez


Escrito por Marisa E. Martínez Pérsico

La historia de la familia Buendía y del pueblo de Macondo son los ejes de la novela, que encadena una
numerosa cantidad de episodios.

La obra respeta una progresión cronológica que va desde la fundación de Macondo por José Arcadio
Buendía y su esposa Úrsula Iguarán hasta que el pueblo desaparece, en el momento de cumplirse la
profecía escrita en los manuscritos del gitano Melquíades. Ésta pronosticaba el nacimiento del último
descendiente de la estirpe Buendía con cola de cerdo. Se trata del estigma que recaerá sobre la
descendencia de los Buendía, motivo por el cual Úrsula se negaba, en un primer momento, a consumar el
matrimonio.

Uno de los hallazgos de esta obra es la permanente comunicación de los vivos con los muertos. Esta
convivencia con fantasmas se presenta como un hecho normal y verosímil; de ahí el “realismo mágico” en
que se inscribe la novela, puesto que lo fantástico irrumpe constantemente en la realidad cotidiana. Como
indica Serrano Redonnet “lo más extraño o insólito adquiere visos de verosimilitud”.

La estructura de la novela puede sintetizarse en cuatro etapas, que narran los sucesos vivenciados por las
seis generaciones Buendía, y que sintetizaremos en los siguientes apartados.

PRIMERA ETAPA

La primera etapa podría titularse, según María Luisa Serrano Redonnet, “El mundo y el tiempo míticos de
los fundadores”. En este primer momento se relata el viaje que el matrimonio Buendía realiza buscando un
territorio más adecuado para asentarse, obligados por el acoso del fantasma de Prudencio Aguilar,
personaje al que José Arcadio Buendía había dado muerte. Este motivo los lleva a fundar un nuevo
mundo, Macondo.

Este primer período novelístico postula, además, las “pestes del insomnio y del olvido” que atacan a los
habitantes de Macondo. Estos se acostumbran a dejar de dormir y, además, van perdiendo la memoria. La
consecuencia de las pestes: Aureliano y su padre José Arcadio deciden “marcar” o nombrar cada una de
las cosas para no olvidarlas, a la manera bíblica.

Se sabe que el gitano Melquíades esconde una serie de manuscritos que albergan la historia escrita de
Macondo, en idioma sánscrito. Ésta sólo podrá ser descifrada por el último descendiente de la familia
Buendía.

LA SEGUNDA ETAPA

Este período novelístico podría denominarse “el mundo y el tiempo históricos de las guerras del coronel
Aureliano Buendía”. Aquí se relata la crónica de los treinta y dos levantamientos armados comandados por
el segundo hijo varón de los fundadores de Macondo. Estas batallas son narradas mediante hipérboles
que le otorgan un tono claramente paródico al texto.

Como indica Serrano Redonnet, aquí “se subraya la inutilidad de las guerras civiles y la taciturna
arrogancia del coronel, quien, sin embargo, comparte con otros personajes de la obra el hacer para el
deshacer objetos recurrentes –pescaditos de oro en Aureliano, figuritas de azúcar en Úrsula, la mortaja
que teje y desteje Amaranta–, que actúan como prendas de rescate en cuanto aplazan el tiempo de
muerte de los personajes”.

TERCER MOMENTO

La tercera etapa despliega “el tiempo de la inserción de Macondo en la realidad exterior”.

El pueblo es invadido por la compañía bananera, que trae un supuesto “cambio de suerte” en el destino de
la población. La explotación económica genera una suerte de efímera felicidad que se transforma en
amargura cuando los ejecutivos de la compañía abandonan el pueblo, luego de haberlo aprovechado
económicamente hasta el hartazgo. De esta manera, la pobreza y la angustia se apoderan de los
habitantes cuando concluye “la fiebre del banano”.

CUARTA ETAPA: EL FIN DE MACONDO

El advenimiento de un diluvio, a la manera bíblica, se transforma en el castigo que Dios impone a la


ambición desmedida de los habitantes de Macondo durante el asentamiento de la compañía bananera.

Progresivamente, mueren los personajes como consecuencia de sus propias faltas. La novela concluye
con la lectura de los manuscritos por parte de Aureliano IV, quien descifra la historia de su familia
redactada en sánscrito por Melquíades. Aquí se emplea el procedimiento llamado “puesta en abismo”
cuando su esposa, Amaranta Úrsula, termina de parir al último de los Aurelianos y postrero descendiente
de los Buendía: éste nace con la cola de cerdo profetizada en los manuscritos. Así concluye la última
oportunidad que la estirpe de los cien años tuvo sobre la Tierra, condenada a la soledad.


A
 A
 A

CIEN AñOS DE SOLEDAD


Gabriel García Márquez  
0

Fragmento
Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía
había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo.
Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la
orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas,
blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas
cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo. Todos
los años, por el mes de marzo, una familia de gitanos desarrapados plantaba su carpa
cerca de la aldea, y con un grande alboroto de pitos y timbales daban a conocer los
nuevos inventos. Primero llevaron el imán. Un gitano corpulento, de barba montaraz y
manos de gorrión, que se presentó con el nombre de Melquíades, hizo una truculenta
demostración pública de lo que él mismo llamaba la octava maravilla de los sabios
alquimistas de Macedonia. Fue de casa en casa arrastrando dos lingotes metálicos, y
todo el mundo se espantó al ver que los calderos, las pailas, las tenazas y los anafes se
caían de su sitio, y las maderas crujían por la desesperación de los clavos y los tornillos
tratando de desenclavarse, y aun los objetos perdidos desde hacía mucho tiempo
aparecían por donde más se les había buscado, y se arrastraban en desbandada
turbulenta detrás de los fierros mágicos de Melquíades. «Las cosas tienen vida propia —
pregonaba el gitano con áspero acento—, todo es cuestión de despertarles el ánima.»
José Arcadio Buendía, cuya desaforada imaginación iba siempre más lejos que el
ingenio de la naturaleza, y aun más allá del milagro y la magia, pensó que era posible
servirse de aquella invención inútil para desentrañar el oro de la tierra. Melquíades, que
era un hombre honrado, le previno: «Para eso no sirve.» Pero José Arcadio Buendía no
creía en aquel tiempo en la honradez de los gitanos, así que cambió su mulo y una
partida de chivos por los dos lingotes imantados. Úrsula Iguarán, su mujer, que contaba
con aquellos animales para ensanchar el desmedrado patrimonio doméstico, no
consiguió disuadirlo. «Muy pronto ha de sobrarnos oro para empedrar la casa», replicó
su marido. Durante varios meses se empeñó en demostrar el acierto de sus conjeturas.
Exploró palmo a palmo la región, inclusive el fondo del río, arrastrando los dos lingotes
de hierro y recitando en voz alta el conjuro de Melquíades. Lo único que logró
desenterrar fue una armadura del siglo XV con todas sus partes soldadas por un cascote
de óxido, cuyo interior tenía la resonancia hueca de un enorme calabazo lleno de
piedras. Cuando José Arcadio Buendía y los cuatro hombres de su expedición lograron
desarticular la armadura, encontraron dentro un esqueleto calcificado que llevaba
colgado en el cuello un relicario de cobre con un rizo de mujer.

En marzo volvieron los gitanos. Esta vez llevaban un catalejo y una lupa del tamaño de
un tambor, que exhibieron como el último descubrimiento de los judíos de Amsterdam.
Sentaron una gitana en un extremo de la aldea e instalaron el catalejo a la entrada de la
carpa. Mediante el pago de cinco reales, la gente se asomaba al catalejo y veía a la
gitana al alcance de su mano. «La ciencia ha eliminado las distancias», pregonaba
Melquíades. «Dentro de poco, el hombre podrá ver lo que ocurre en cualquier lugar de
la tierra, sin moverse de su casa.» Un mediodía ardiente hicieron una asombrosa
demostración con la lupa gigantesca: pusieron un montón de hierba seca en mitad de la
calle y le prendieron fuego mediante la concentración de los rayos solares. José Arcadio
Buendía, que aún no acababa de consolarse por el fracaso de sus imanes, concibió la
idea de utilizar aquel invento como un arma de guerra. Melquíades, otra vez, trató de
disuadirlo. Pero terminó por aceptar los dos lingotes imantados y tres piezas de dinero
colonial a cambio de la lupa. Úrsula lloró de consternación. Aquel dinero formaba parte
de un cofre de monedas de oro que su padre había acumulado en toda una vida de
privaciones, y que ella había enterrado debajo de la cama en espera de una buena
ocasión para invertirlas. José Arcadio Buendía no trató siquiera de consolarla,
entregado por entero a sus experimentos tácticos con la abnegación de un científico y
aun a riesgo de su propia vida. Tratando de demostrar los efectos de la lupa en la tropa
enemiga, se expuso él mismo a la concentración de los rayos solares y sufrió
quemaduras que se convirtieron en úlceras y tardaron mucho tiempo en sanar. Ante las
protestas de su mujer, alarmada por tan peligrosa inventiva, estuvo a punto de
incendiar la casa. Pasaba largas horas en su cuarto, haciendo cálculos sobre las
posibilidades estratégicas de su arma novedosa, hasta que logró componer un manual
de una asombrosa claridad didáctica y un poder de convicción irresistible. Lo envió a
las autoridades acompañado de numerosos testimonios sobre sus experiencias y de
varios pliegos de dibujos explicativos, al cuidado de un mensajero que atravesó la
sierra, se extravió en pantanos desmesurados, remontó ríos tormentosos y estuvo a
punto de perecer bajo el azote de las fieras, la desesperación y la peste, antes de
conseguir una ruta de enlace con las mulas del correo. A pesar de que el viaje a la
capital era en aquel tiempo poco menos que imposible, José Arcadio Buendía prometía
intentarlo tan pronto como se lo ordenara el gobierno, con el fin de hacer
demostraciones prácticas de su invento ante los poderes militares, y adiestrarlos
personalmente en las complicadas artes de la guerra solar. Durante varios años esperó
la respuesta. Por último, cansado de esperar, se lamentó ante Melquíades del fracaso de
su iniciativa, y el gitano dio entonces una prueba convincente de honradez: le devolvió
los doblones a cambio de la lupa, y le dejó además unos mapas portugueses y varios
instrumentos de navegación. De su puño y letra escribió una apretada síntesis de los
estudios del monje Hermann, que dejó a su disposición para que pudiera servirse del
astrolabio, la brújula y el sextante. José Arcadio Buendía pasó los largos meses de lluvia
encerrado en un cuartito que construyó en el fondo de la casa para que nadie perturbara
sus experimentos. Habiendo abandonado por completo las obligaciones domésticas,
permaneció noches enteras en el patio vigilando el curso de los astros, y estuvo a punto
de contraer una insolación por tratar de establecer un método exacto para encontrar el
mediodía. Cuando se hizo experto en el uso y manejo de sus instrumentos, tuvo una
noción del espacio que le permitió navegar por mares incógnitos, visitar territorios
deshabitados y trabar relación con seres espléndidos, sin necesidad de abandonar su
gabinete. Fue esa la época en que adquirió el hábito de hablar a solas, paseándose por la
casa sin hacer caso de nadie, mientras Úrsula y los niños se partían el espinazo en la
huerta cuidando el plátano y la malanga, la yuca y el ñame, la ahuyama y la berenjena.
De pronto, sin ningún anuncio, su actividad febril se interrumpió y fue sustituida por
una especie de fascinación. Estuvo varios días como hechizado, repitiéndose a sí mismo
en voz baja un sartal de asombrosas conjeturas, sin dar crédito a su propio
entendimiento. Por fin, un martes de diciembre, a la hora del almuerzo, soltó de un
golpe toda la carga de su tormento. Los niños habían de recordar por el resto de su vida
la augusta solemnidad con que su padre se sentó a la cabecera de la mesa, temblando de
fiebre, devastado por la prolongada vigilia y por el encono de su imaginación, y les
reveló su descubrimiento:

—La tierra es redonda como una naranja.


Úrsula perdió la paciencia. «Si has de volverte loco, vuélvete tú solo», gritó. «Pero no
trates de inculcar a los niños tus ideas de gitano.» José Arcadio Buendía, impasible, no
se dejó amedrentar por la desesperación de su mujer, que en un rapto de cólera le
destrozó el astrolabio contra el suelo. Construyó otro, reunió en el cuartito a los
hombres del pueblo y les demostró, con teorías que para todos resultaban
incomprensibles, la posibilidad de regresar al punto de partida navegando siempre
hacia el Oriente. Toda la aldea estaba convencida de que José Arcadio Buendía había
perdido el juicio, cuando llegó Melquíades a poner las cosas en su punto. Exaltó en
público la inteligencia de aquel hombre que por pura especulación astronómica había
construido una teoría ya comprobada en la práctica, aunque desconocida hasta entonces
en Macondo, y como una prueba de su admiración le hizo un regalo que había de ejercer
una influencia terminante en el futuro de la aldea: un laboratorio de alquimia.

Para esa época, Melquíades había envejecido con una rapidez asombrosa. En sus
primeros viajes parecía tener la misma edad de José Arcadio Buendía. Pero mientras
éste conservaba su fuerza descomunal, que le permitía derribar un caballo agarrándolo
por las orejas, el gitano parecía estragado por una dolencia tenaz. Era, en realidad, el
resultado de múltiples y raras enfermedades contraídas en sus incontables viajes
alrededor del mundo. Según él mismo le contó a José Arcadio Buendía mientras lo
ayudaba a montar el laboratorio, la muerte lo seguía a todas partes, husmeándole los
pantalones, pero sin decidirse a darle el zarpazo final. Era un fugitivo de cuantas plagas
y catástrofes habían flagelado al género humano. Sobrevivió a la pelagra en Persia, al
escorbuto en el archipiélago de Malasia, a la lepra en Alejandría, al beriberi en el Japón,
a la peste bubónica en Madagascar, al terremoto de Sicilia y a un naufragio
multitudinario en el estrecho de Magallanes. Aquel ser prodigioso que decía poseer las
claves de Nostradamus, era un hombre lúgubre, envuelto en un aura triste, con una
mirada asiática que parecía conocer el otro lado de las cosas. Usaba un sombrero
grande y negro, como las alas extendidas de un cuervo, y un chaleco de terciopelo
patinado por el verdín de los siglos. Pero a pesar de su inmensa sabiduría y de su
ámbito misterioso tenía un peso humano, una condición terrestre que lo mantenía
enredado en los minúsculos problemas de la vida cotidiana. Se quejaba de dolencias de
viejo, sufría por los más insignificantes percances económicos y había dejado de reír
desde hacía mucho tiempo, porque el escorbuto le había arrancado los dientes. El
sofocante mediodía en que reveló sus secretos, José Arcadio Buendía tuvo la
certidumbre de que aquel era el principio de una grande amistad. Los niños se
asombraron con sus relatos fantásticos. Aureliano, que no tenía entonces más de cinco
años, había de recordarlo por el resto de su vida como lo vio aquella tarde, sentado
contra la claridad metálica y reverberante de la ventana, alumbrando con su profunda
voz de órgano los territorios más oscuros de la imaginación, mientras chorreaba por sus
sienes la grasa derretida por el calor. José Arcadio, su hermano mayor, había de
transmitir aquella imagen maravillosa, como un recuerdo hereditario, a toda su
descendencia. Úrsula, en cambio, conservó un mal recuerdo de aquella visita, porque
entró al cuarto en el momento en que Melquíades rompió por distracción un frasco de
bicloruro de mercurio.

—Es el olor del demonio —dijo ella.


—En absoluto —corrigió Melquíades—. Está comprobado que el demonio tiene
propiedades sulfúricas, y esto no es más que un poco de solimán.

Siempre didáctico, hizo una sabia exposición sobre las virtudes diabólicas del cinabrio,
pero Úrsula no le hizo caso, sino que se llevó los niños a rezar. Aquel olor mordiente
quedaría para siempre en su memoria, vinculado al recuerdo de Melquíades.

El rudimentario laboratorio —sin contar una profusión de cazuelas, embudos, retortas,


filtros y coladores— estaba compuesto por un atanor primitivo; una probeta de cristal
de cuello largo y angosto, imitación del huevo filosófico, y un destilador construido por
los propios gitanos según las descripciones modernas del alambique de tres brazos de
María la judía. Además de estas cosas, Melquíades dejó muestras de los siete metales
correspondientes a los siete planetas, las fórmulas de Moisés y Zósimo para el doblado
del oro, y una serie de apuntes y dibujos sobre los procesos del Gran Magisterio, que
permitían a quien supiera interpretarlos intentar la fabricación de la piedra filosofal.
Seducido por la simplicidad de las fórmulas para doblar el oro, José Arcadio Buendía
cortejó a Úrsula durante varias semanas, para que le permitiera desenterrar sus
monedas coloniales y aumentarlas tantas veces como era posible subdividir el azogue.
Úrsula cedió, como ocurría siempre, ante la inquebrantable obstinación de su marido.
Entonces José Arcadio Buendía echó treinta doblones en una cazuela, y los fundió con
raspadura de cobre, oropimente, azufre y plomo. Puso a hervir todo a fuego vivo en un
caldero de aceite de ricino hasta obtener un jarabe espeso y pestilente más parecido al
caramelo vulgar que al oro magnífico. En azarosos y desesperados procesos de
destilación, fundida con los siete metales planetarios, trabajada con el mercurio
hermético y el vitriolo de Chipre, y vuelta a cocer en manteca de cerdo a falta de aceite
de rábano, la preciosa herencia de Úrsula quedó reducida a un chicharrón carbonizado
que no pudo ser desprendido del fondo del caldero.

Cuando volvieron los gitanos, Úrsula había predispuesto contra ellos a toda la
población. Pero la curi

COVIB: ORIGEN CAUSAS Y CONSECUENCIAS


El 31 de diciembre de 2019, el gobierno de China alertó a la Organización
Mundial de la Salud (OMS) sobre varios casos de neumonía detectados en la
ciudad de Wuhan (provincia de Hubei)y causados por un virus desconocido.

El 7 de enero de 2020, las autoridades chinas confirmaron la identificación de


un nuevo coronavirus, de la misma familia que otros virus que causas
enfermedades respiratorias como el SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Grave)
o el MERS (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio).
Josep Ferré, médico estomatólogo, especialista en odontología y profesor de
la Escola Pejoan, nos resuelva algunas dudas sobre el nuevo coronavirus y la
enfermedad que provoca, la Covid-19.

El 31 de diciembre de 2019, el gobierno de China alertó a la Organización


Mundial de la Salud (OMS) sobre varios casos de neumonía detectados en la
ciudad de Wuhan (provincia de Hubei)y causados por un virus desconocido.

El 7 de enero de 2020, las autoridades chinas confirmaron la identificación de


un nuevo coronavirus, de la misma familia que otros virus que causas
enfermedades respiratorias como el SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Grave)
o el MERS (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio).

Josep Ferré, médico estomatólogo, especialista en odontología y profesor de


la Escola Pejoan, nos resuelva algunas dudas sobre el nuevo coronavirus y la
enfermedad que provoca, la Covid-19.

¿Cuál fue la causa del


coronavirus?
Evitar el contacto cercano con personas puede ayudar a detener la
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propagación del SARS-CoV-2.

El reciente brote comenzó en Wuhan, una ciudad en la provincia china de


Hubei. Los informes de los primeros casos de COVID-19 comenzaron en
diciembre de 2019.

Los coronavirus son comunes en ciertas especies de animales, como el


ganado y los camellos. Si bien la transmisión de coronavirus de animales
a humanos no es común, esta nueva cepa probablemente proviene de
murciélagos, aunque un estudio sugiere que los pangolines podrían ser
el origen.
Sin embargo, no está claro exactamente cómo se propagó el virus a los
humanos.

Algunos informes rastrean los primeros casos a un mercado de mariscos


y animales en Wuhan. Es posible que desde aquí el SARS-CoV-2
comenzara a extenderse a los humanos.

ONU reconoce «consecuencias


sin precedentes» del COVID-19
3 abril 2020

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La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó este jueves por


unanimidad una resolución que reconoce «las consecuencias sin
precedentes» de la pandemia del coronavirus, e hizo un llamado a favor de
«intensificar la cooperación internacional para contener, mitigar y derrotar»
la enfermedad que genera el COVID-19.

En el documento, la Asamblea General reafirma su «compromiso con la


cooperación internacional y el multilateralismo y su firme apoyo al papel
central del sistema de Naciones Unidas en la respuesta global a la
pandemia de la enfermedad del coronavirus», reseñan medios
internacionales.

Asimismo, exhorta a su secretario general, António Guterres, a encabezar


la movilización y coordinación de las acciones globales contra la pandemia
«y sus consecuencias adversas sociales, económicas y financieras en todas
las sociedades».

Sobre el COVID-19, la resolución reconoce «las severas alteraciones en las


sociedades y economías, así como en los viajes y al comercio global, y las
consecuencias devastadoras sobre el sustento de la gente» y subraya que
«los más pobres y los más vulnerables son los más afectados» y hay que
ayudarlos.

La ONU también hace énfasis en la necesidad de respetar los derechos


humanos y evitar «cualquier forma de discriminación, racismo y xenofobia
en las acciones contra la pandemia».

La resolución fue la primera del organismo internacional de 193 miembros


sobre la enfermedad que está asolando al mundo, y refleja la preocupación
global frente al rápido incremento del número de casos y muertes, reseñan
medios internacionales.

Recuperació n de la crisis

El rápido deterioro de la economía mundial que comenzó en 2007 y se extendió a la


economía real en 2008 y 2009 afectó a casi todos los sectores económicos y ejerció
una mayor presión en los ingresos públicos tanto en los países desarrollados como en
desarrollo. El acceso limitado a la financiación y el crédito, la volatilidad de los precios
de los productos básicos, la abrupta contracción de la demanda global y, en
consecuencia, la fuerte caída de las exportaciones y de la inversión extranjera directa
se cuentan entre los factores que condujeron a la caída del empleo en la mayoría de
los sectores, en particular en la manufactura, la construcción, los servicios y los
sectores orientados a la exportación. La recuperación sigue siendo frágil y continúa
amenazando los puestos de trabajo en muchos servicios públicos en todo el mundo.
Asimismo, muchos puestos de trabajo que persisten se enfrentan a crecientes
solicitudes de flexibilidad laboral y a las reducciones de los salarios y de otras
prestaciones sociales.

Como parte de la respuesta de la OIT a la crisis económica mundial, y en consonancia


con las prioridades establecidas por el Pacto Mundial para el Empleo, el
Departamento de Actividades Sectoriales (SECTOR) elaboró una amplia gama de
instrumentos para apoyar a los mandantes de la OIT al supervisar los cambios
operados a nivel sectorial y elaborar respuestas de política, inclusive:

 conocimientos y servicios de información para comprender y evaluar los


efectos de la crisis y la recuperación a nivel sectorial;
 la promoción del diálogo social tripartito en importantes sectores de la
economía, con el fin de mitigar los efectos negativos de la crisis en los planos
mundial, regional y nacional, y
 asistencia técnica para la elaboración y aplicación, en el plano sectorial, de
planes de acción orientados a la recuperación.
A medida que evolucionan las perspectivas económicas, SECTOR seguirá
supervisando los efectos sociales del cambio económico y buscando oportunidades
para estimular el diálogo social en los sectores que muestran un crecimiento potencial
del coeficiente de empleo, con miras a fortalecer el proceso de recuperación.
Evaluaciones sectoriales

Diferencias entre epidemia, pandemia y endemia


Los términos 'endemia', 'epidemia y 'pandemia' están ligados, pero
describen situaciones de diferente gravedad y alarma
sanitaria. Vamos a conocer qué significa exactamente cada uno de
estos términos, para entender cuáles son las diferencias entre ellos.
Endemia
Se conoce como endemia a enfermedades infecciosas que aparecen
en un país o región concreta y en un momento determinado. Son
como las enfermedades típicas de una zona y están presentes
de manera permanente durante años.
Un ejemplo de ello es la varicela, pues se registran casos en
muchos países todos los años. O la malaria, que en algunas partes
como África es una infección endémica y causa la muerte de cientos
de miles de personas al año no solo allí, sino también en otras partes
del mundo.
Epidemias
De manera popular, entendemos epidemia como la extensión
rápida de una enfermedad. Sin embargo, la realidad es que esta
palabra de origen griego hace referencia al incremento notable de
afectados por alguna enfermedad en una zona concreta.
Por poner un ejemplo, podemos citar los países donde se
registran epidemias de gripe cada año. De este modo, una
epidemia es un aumento de casos seguido de un punto máximo con
una disminución posterior. En el caso concreto de la gripe, en otoño
e invierno aumentan los contagios llegando al máximo de
infecciones, disminuyendo en primavera y en verano.
Asimismo, cualquier aumento de enfermos en una zona concreta es
una epidemia. Incluso si apareciera un enfermo afectado con una
enfermedad extinta en esa zona, también lo calificaríamos de
epidemia. Un buen ejemplo de ello es la epidemia de peste que
ocasionó unas 60.000 muertes en Sevilla a mitad del siglo
XVII.
Pandemia
En último lugar, las pandemias son epidemias que, por su ritmo de
crecimiento, han acabado afectando a distintas zonas del planeta
más o menos al mismo tiempo. El organismo encargado de
declarar cuando una enfermedad es considerada pandemia es
la OMS (Organización Mundial de la Salud).
En el caso del actual coronavirus, hoy ha sido catalogado como
pandemia debido al número de países afectados. Es decir, buena
parte de la humanidad está potencialmente expuesta al virus.
Para que nos hagamos una idea, en los últimos años, una de las
enfermedades que llegó a la categoría de pandemia fue la Gripe A,
que acabó con la vida de más de 18.000 personas entre 2009 y 2010.

¿Qué significa endemia?


A una enfermedad se la califica de endémica cuando el brote que la
produce avanza a un ritmo predecible, dentro de un área determinada
o afecta a ciertos segmentos poblacionales que ya se consideraban
propensos a padecerla. Las endemias suelen estabilizarse, pero no
desaparecen y en general son cíclicas.

Entre las enfermedades endémicas más conocidas figuran la varicela,


que es una afección que se da entre los jóvenes y adolescentes y que
puede variar en el ritmo de contagio.
La Malaria o la enfermedad de Chagas son endémicas debido a que su
localización geográfica es estable, ambas son afecciones tropicales, pero
mientras la Malaria afecta a varios continentes, el Mal de Chagas se
circunscribe a países americanos (desde EEUU hasta Argentina).

¿Qué es una epidemia?


Una epidemia es una enfermedad que tiene la capacidad de propagarse
rápidamente en una población determinada y afectando a gran número
de personas.

Las epidemias suelen durar algunas semanas y pueden ser


consecuencia de fenómenos naturales, como las inundaciones, las
tormentas tropicales, las sequías y los terremotos.

En los últimos diez años se contabilizaron al menos catorce epidemias


en todo el mundo, destacando la de ébola en África occidental, que
entre 2013 y 2016 acabó con la vida de más de once mil personas y la
del síndrome respiratorio agudo grave, conocido como SARS por sus
siglas en inglés, que surgió en China en 2003 y mató oficialmente a más
de 750 personas, aunque se cree que podrían ser más.
¿Qué es una pandemia?
La palabra es de origen griego: pan es “todos” y demos “personas”. Se
declara una pandemia cuando se está ante la propagación de una nueva
enfermedad del tipo infeccioso, que se extiende con rapidez, afecta a
varios países y continentes, infecta a un gran número de individuos y
provoca más muertes que en el caso de las epidemias.

La primera pandemia de que se tiene noticia fue la denominada Plaga de


Atenas, que se cree fue un brote de fiebre tifoidea y que entre el 430 y el
426 a. C. mató a la cuarta parte de la población. La peste negra o
bubónica acabó con la vida de miles de personas en Asia y Europa,
durante el siglo XIV.
¿Qué medidas preventivas y de protección se pueden
llevar adoptar?
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En caso de ser necesario adoptar medidas preventivas, como siempre, deberán seguirse los
principios de la acción preventiva establecidos en la Ley 31/1995, de Prevención de
Riesgos Laborales. La medida más eficaz siempre será eliminar la posibilidad de que
existan CEM mediante la utilización de tecnologías alternativas o limitar su emisión
mediante la adquisición de equipos con medidas de protección intrínsecas.

La eliminación del riesgo, por lo general, sólo será posible en los casos en que se esté en la
fase de diseño del proceso. Cuando las tecnologías y equipos ya estén implantados se
pueden aplicar, entre otras, las siguientes medidas adicionales:

Medidas técnicas:

 Apantallamientos de los campos, tanto activos como pasivos.


 Limitación del acceso a las zonas peligrosas.
 Uso de dispositivos con enclavamiento y bloqueo, que impidan el funcionamiento de los
equipos cuando un trabajador está en la zona peligrosa, equipos de protección sensible o
dispositivos de mando a dos manos.
 Paradas de emergencia.
 Puesta a tierra de los elementos conductores, para evitar la descarga de chispas

Medidas organizativas:

 Delimitación y restricción de acceso.


 Uso de señales y avisos de seguridad, entre los que se pueden incluir marcas en el suelo que
delimiten el área de influencia de CEM por encima de los límites de exposición profesional.
 Procedimientos de trabajo escritos.
 Información y formación.
 Correcto diseño de los puestos de trabajo, de manera que no se sitúe a los trabajadores en
las áreas peligrosas.
 Buenas prácticas, por ejemplo, evitar desplazamientos rápidos en presencia de campos
magnéticos estáticos intensos.
 Coordinación de actividades empresariales.
 Implantación de un plan de emergencia.