Sie sind auf Seite 1von 2

COLPUERTOS - RIESGOS Y DAÑOS DE LA NAVEGACIÓN

COLPUERTOS

Col puertos fue la principal empresa estatal que proyecto todo el servicio y
administración de la importación y exportación en Colombia, fue creada en los
años 50 como una especie de monopolio público es decir era del estado y
manejaba todo.

Durante la década de los ochenta, bastaba con una llovizna para que las
operaciones de los puertos colombianos se detuvieran. La razón de esto era que
Col puertos, la empresa pública que administraba las terminales portuarias, estaba
bajo el control de las exigencias de sus trabajadores. Era tanta la ineficiencia de
aquella institución entre 1987 y 1988 las terminales de Buenaventura y Cartagena
estuvieron inactivas en un 40 y 50 por ciento, respectivamente.

Aquella situación producía enormes pérdidas económicas, limitaba la


competitividad de los productores nacionales en el comercio internacional,
generaba sobrecostos en las importaciones y mantenía a los puertos sin mejoras.

El desplome de col puertos se da por la presión de los bancos y los inversionistas


internacionales que pedían para invertir, mejorar y modernizar los puertos
privatizar estos mismos. Para poner fin a dicha problemática, pocos meses
después de haber iniciado el gobierno de César Gaviria firmo la Ley 1 de 1991,
que liquidó Col puertos y creó un sistema de concesiones. De esta manera, se
abrió la posibilidad de que los inversionistas privados impulsaran la modernización
de los puertos. Esta reforma produjo resultados que al día de hoy han sido
exitosos, los cambios y mejoras en muchas de las sociedades portuarias han sido
muy notables y han ayudado en gran manera a Colombia y su economía.

Se puede decir que gracias a reformas y decisiones como la de crear esta “ley 1
del 1991” fue posible impulsar el desarrollo del país y mejorar los problemas que
en ese entonces tenían los puertos.

RIESGOS Y DAÑOS DE LA NAVEGACIÓN

Son averías todos los daños que sufra la nave durante la navegación o en puerto,
o las mercancías desde el embarque hasta su desembarque, y todos los gastos
extraordinarios e imprevistos que deban efectuarse en beneficio de la nave o de la
carga, conjunta o separadamente.
 Avería gruesa: Perjuicio o gasto en los que incurre deliberadamente el
capitán de un buque al arrojar parcial o totalmente las mercancías al mar,
con el fin de evitar el daño de pérdida parcial o total de la carga y del
buque, en beneficio del interés común.
 Avería simple o particular: Son los daños sufridos por un buque o la
mercancía que transporta, como consecuencia de un hecho fortuito o
imprevisto. Sus efectos económicos afectan al propietario, al beneficiario, a
terceras partes de la parte accidentada o a su asegurador. El propietario de
la cosa que dio lugar al gasto o recibió el daño, soportará la avería simple o
particular.

ABORDAJE
 Abordaje debido a fuerza mayor
En caso de abordaje ocurrido por fuerza mayor o por causa que no sea
posible determinar en forma inequívoca, soportarán los daños quienes los
hayan sufrido.
 Abordaje culposo
Ocurrido el abordaje por culpa del capitán, del práctico o de cualquier otro
miembro de la tripulación, de una de las naves, éstos responderán
solidariamente con el armador del pago de los daños causados.
 Abordaje por culpa mutua
En caso de abordaje por culpa mutua, responderán por partes iguales si no
fuere posible determinar la magnitud proporcional de las culpas.

ARRIBADA FORZOSA
La entrada necesaria a puerto distinto del autorizado en el permiso de
zarpe. La arribada forzosa es legítima o ilegítima: La legítima es la que
procede de caso fortuito inevitable, e ilegítima la que trae su origen de dolo
o culpa del capitán. La arribada forzosa se presumirá ilegítima. En todo
caso, la capitanía de puerto investigará y calificará los hechos.

ASISTENCIA Y SALVAMENTO
Todo acto de asistencia o de salvamento entre naves que haya tenido un
resultado útil dará lugar a una remuneración equitativa. Si de la asistencia o
del salvamento se ha obtenido únicamente el salvamento de vidas
humanas, el propietario o armador de una nave accidentada reembolsará
los gastos o daños sufridos por el asistente o el salvador. En caso de
salvamento de vidas humanas junto con bienes de la navegación, se hará
el reparto equitativo de la remuneración entre todos los asistentes o
salvadores.