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INTRODUCCION

La Producción Limpia surge desde la ingeniería de procesos como producto de los


procesos de mejoramiento continuo, de control de la calidad y de reingeniería de la
década de los ochentas, y consiste en la revisión de las operaciones y procesos unitarios
que hacen parte de una actividad productiva o de servicios, con miras a encontrar las
diversas posibilidades de mejoramiento u optimización en el uso de los recursos. La
producción más limpia constituye entonces una verdadera macro-estrategia empresarial
que, mediante el uso de preceptos e instrumentos de las ciencias de la producción, la
ingeniería y el ambiente, aplicados de manera preventiva e integral, busca lograr el
empleo óptimo de los recursos productivos, principalmente de los flujos de agua,
energía, materiales e insumos en general, incrementando así la productividad y
minimizando los impactos ambientales de los sistemas productivos, procesos y
productos – bienes y servicios–, con el fin de mejorar la rentabilidad de la empresa y su
amigabilidad ambiental, para de esta manera contribuir a precautelar las condiciones
ambientales naturales del planeta y ganar competitividad en el mercado. Se reconoce
que la Producción no puede ser absolutamente limpia, eliminando totalmente residuos y
productos de descarte; pero propone que debemos esforzarnos para hacer las cosas
mejor que en el pasado. Se ha comprobado que la inversión en prevención resulta
menos costosa para las empresas, que las pérdidas que éstas pueden encarar derivado de
la aplicación de procesos ineficientes. La comunidad identificada con la Producción más
Limpia certifica esta afirmación, sin embargo, una gran parte de las instituciones
financieras que son las que otorgan los créditos para los proyectos, desconocen o no
están lo bastante convencidas en este punto. Por lo cual mientras que, durante los
últimos diez años, la Producción más Limpia ha sido muy bien vista y adoptada por la
comunidad de Ingeniería, la obtención de créditos continúa siendo uno de los obstáculos
más grandes para una aplicación más amplia de la P+L.
RESUMEN

La Producción más Limpia es una estrategia empresarial, enfocada hacia procesos


productivos, productos y servicios, a fin de fortalecer la competitividad empresarial a
partir de, incentivar innovaciones, y la reducción de costos, riesgos relevantes al ser
humano y al medio ambiente.

La esencia de esta estrategia se desprende del carácter preventivo de sus alternativas que
buscan el uso eficiente de energía, agua, e insumos y el aprovechamiento de residuos,
integrando beneficios económicos, ambientales y sociales.

Sus alcances abarcan aspectos internos de la empresa como la calidad del producto, el
acceso a tecnología alternativa, la disponibilidad de capital y la resistencia cultural; y
externos como las políticas macroeconómicas y ambientales, aspectos financieros, la
presión de la comunidad, la demanda en el mercado por productos sostenibles, y el
acceso a tecnología alternativa.

Para introducir la Producción más Limpia como estrategia de competitividad en el


sector floricultor, en ésta unidad se estudiará sus antecedentes, sus conceptos básicos
como la competitividad empresarial y la prevención, y las barreras de aplicación.

I. MARCO TEORICO
I.1. ¿Qué es producción limpia?
La Producción más Limpia es una estrategia ambiental preventiva integrada
que se aplica a los procesos, productos y servicios a fin de aumentar la
eficiencia y reducir los riesgos para los seres humanos y el ambiente. Puede
aplicarse a cualquier proceso, producto o servicios, y contempla desde
simples cambios en los procedimientos operacionales de fácil e inmediata
ejecución, hasta cambios mayores, que impliquen la sustitución de materias
primas, insumos o líneas de producción por otras más eficientes.
En cuanto a los procesos, la Producción más Limpia incluye la conservación
de las materias primas, el agua y la energía, la reducción de las materias
primas tóxicas (toxicidad y cantidad), emisiones y de residuos, que van al
agua, a la atmósfera y al entorno. En cuanto a los productos, la estrategia
tiene por objeto reducir todos los impactos durante el ciclo de vida del
producto desde la extracción de las materias primas hasta el residuo final;
promoviendo diseños amigables acordes a las necesidades de los futuros
mercados. La Producción más Limpia requiere modificar actitudes,
desarrollar una gestión ambiental responsable, crear las políticas nacionales
convenientes y evaluar las opciones tecnológicas.
I.1.1. Producción más limpia significa
I.2. ¿Cuál es el objetivo de la producción limpia?

Su objetivo es minimizar emisiones y/o descargas en la fuente, reduciendo


riesgos para la salud humana y el medio ambiente, elevando
simultáneamente la competitividad. Esta secuencia de “ignorar-diluir-
controlar-prevenir” responde a los nuevos tiempos, ya que protege el
ambiente, los consumidores y los trabajadores, a la vez que mejora la
eficiencia, la rentabilidad y la competitividad del sector productivo. Este es
el objetivo fundamental de la Producción Limpia, también llamada
producción más limpia, eco eficiencia o prevención de la contaminación, que
se define como “la permanente aplicación de una estrategia ambiental
preventiva e integrada para los procesos, productos y servicios, a fin de
incrementar la eficiencia y reducir los riesgos sobre la población humana y el
ambiente”.

I.3. La necesidad de la producción más limpia

"El mundo está sufriendo cambios acelerados, con una asistencia ambiental
coordinada internacionalmente, que se encuentra rezagada con respecto al
desarrollo económico y social”, así concluyó la “Perspectiva Global
Ambiental 2000”. Más eficiencia, uso justo y responsable de los recursos
naturales por parte de los sectores productivos de la economía, cambios
hacia patrones más sostenibles de consumo, y un uso más equitativo de los
recursos por la población mundial, son las únicas formas de retardar la
degradación ambiental”.

Se ha hecho cada vez más claro que las estrategias de “al final de tubo” por
sí solas no pueden resolver los complejos problemas ambientales. No
eliminan la contaminación, sino que usualmente la transfieren de un medio a
otro; requieren equipo costoso de tratamiento de la contaminación;
desmotivan la innovación tecnológica dirigida a alcanzar beneficios
ambientales más allá del cumplimiento; e impiden el diálogo entre los
actores.

La Producción más Limpia es un concepto que abarca las estrategias


flexibles de prevención. Pretende prevenir que la contaminación ocurra y
maneja el impacto ambiental del proceso completo de producción, no
solamente los impactos de las salidas.

Producción más Limpia analiza las causas fundamentales de los problemas


ambientales, en lugar de sus efectos, a través de un paquete integrado de
mejoras en todas las etapas del proceso y del ciclo de vida del producto.

Por lo tanto, Producción más Limpia elimina o minimiza la necesidad de


sistemas costosos de mitigación, tratamiento y de disposición de desechos –
partes integrales de las estrategias convencionales de final-del-tubo para la
protección ambiental. Además, motiva la innovación y el diálogo entre
actores; elimina los intercambios negativos entre el crecimiento económico y
el ambiente, y asegura la seguridad del consumidor y del trabajador.

Más específicamente, Producción más Limpia apunta a reducir el consumo


de los recursos naturales por unidad de producción, la cantidad de
contaminantes generados, y su impacto ambiental, mientras hace más
atractivos, financiera y políticamente, los productos y procesos alternativos.
Tal como la Agencia Ambiental Europea afirma, “Producción más Limpia se
trata de la creación de una economía realmente sostenible”.
Producción más Limpia logra beneficios económicos a través del incremento
de la eficiencia de los recursos, la innovación y la reducción de los costos del
control de la contaminación.

Las alianzas entre todos los actores y sectores son crucial para la adopción
efectiva de Producción más Limpia. Todos los actores de la sociedad se
benefician de la aplicación de Producción más Limpia como una estrategia
de “ganar-ganar”, y todos tienen roles importantes que jugar en la adopción
de Producción más Limpia, incluyendo al gobierno, industria, sociedad civil,
academia y organizaciones no gubernamentales.

Los beneficios de Producción más Limpia han sido extensamente probados.


Sin embargo, el potencial de Producción más Limpia para mejorar la
efectividad de los regímenes ambientales internacionales ha quedado sin
utilizar.

Producción más Limpia puede ser integrada más ampliamente a los


esfuerzos globales de protección ambiental y mejorar la efectividad de los
AAMs ayudando a tratar los problemas ambientales, sociales y económicos;
motivando cambios sostenibles en los patrones de producción y consumo; y
proporcionando espacios para las sinergias entre los AAMs.

I.4. Beneficios de la producción más limpia

Es posible cuantificar los beneficios económicos netos que derivan de la


aplicación de las medidas de producción limpia implementadas que, la
mayoría de las veces, se explica por la mayor eficiencia en el uso de las
materias primas e insumos y por la reducción de residuos, lo que genera una
disminución en los costos de tratamiento y disposición final.

Sin embargo, hay algunos de beneficios de la aplicación de producción


limpia que no pueden ser cuantificados económicamente, tales como el
cumplimiento de las normativas y requisitos ambientales, que a su vez,
permite mejorar las relaciones de la empresa con la comunidad vecina, al
generar menos molestias, mejorar los ambientes de trabajo y disminuir la
exposición de los trabajadores a los contaminantes y también facilitar el
acceso a nuevos mercados.
Se comprueba la importancia clave del medio ambiente cuando se analizan
los siguientes beneficios:

I.4.1. Beneficios económicos:


Aumento de la productividad mediante la mejora de la
eficiencia gracias a un mayor conocimiento de los procesos y
actividades de la empresa, ya sea por parte de los operarios
como de los administrativos, los vendedores, los encargados
de relaciones públicas, la gerencia, entre otros.
Mejor aprovechamiento de la materia prima en el proceso de
producción, utilizando lo mínimo necesario sin que se
comprometa la calidad del producto.
Reducción de aguas residuales que requieren un tratamiento
posterior y disposición ambientalmente responsable.
Mejora de la imagen pública mediante la comunicación de los
resultados a clientes, contratistas, proveedores, autoridades,
inversionistas, vecinos y público en general, lo cual aumenta
la posibilidad de negocios y ventas al mantener una
comunicación fluida.
Rentabilidad creciente por mejora de productividad del
capital, de la mano de obra y de las materias primas
utilizadas.
Reducción de costos por optimización del manejo de
residuos.
I.4.2. Beneficios comerciales:
Se evita o disminuye la inversión en plantas de tratamiento o
medidas end-of-pipe (al final de la línea de producción).
Diversificación de productos a partir del uso de materiales de
desecho.
Mejora imagen corporativa
Aumento de las ventas
Acceso a nuevos mercados

I.4.3. Beneficios operacionales:


Aumenta eficiencia de procesos.
Mejora condiciones de infraestructura de planta productiva.
Reduce costos de traslado y disposición de residuos y
desechos.
Genera nuevos conocimientos al interior de la empresa.
Disminuyen los riesgos laborales en los procesos
I.4.4. Beneficios sociales:
Mejoramiento de condiciones de seguridad ocupacional.
Generación de actitudes y conductas positivas en el personal
I.5. Factores de competitividad empresarial

La Producción más Limpia está fundamentada en el concepto de la


competitividad empresarial. Lo anterior significa que por medio de su
implementación se fortalece la posición competitiva de las empresas, ya sea
por medio de la diferenciación por precio o por producto y/o servicio. En
este numeral se definirá el significado de la competitividad empresarial, los
factores que influyen en la misma, y las diferentes estrategias de
competitividad que pueden seguir las empresas.

I.5.1. La competitividad empresarial

La posición competitiva de una empresa dentro de su sector está


definida, según Michael E. Porter (Porter, 1979), por el actual poder
de negociación sobre el valor agregado de la empresa frente a los
"stakeholders", a saber: los inversionistas, trabajadores, clientes y la
comunidad, y por la amenaza de una futura aparición de nuevos
participantes o productos sustitutos.

En el caso de los inversionistas, el valor lo constituye la recompensa


económica que se espera por el riesgo asumido al destinar recursos
para financiar la operación de un negocio. Esta es una función directa
de la relación riesgo-rentabilidad de una empresa, que determina las
decisiones presentes y se materializa con los flujos futuros de capital
capturados por la firma gracias a su gestión.

En el caso de los clientes, el valor se desprende del uso de los


productos y servicios de una empresa. Dicho valor es una función del
precio, de la calidad del producto y/o del servicio. En el caso de los
trabajadores, el valor lo constituye la calidad de vida que se espera
obtener como recompensa al tiempo y esfuerzo dedicado a apoyar a
la empresa, y es una función del salario, de las perspectivas de
desarrollo personal y de la calidad del ambiente de trabajo.

Para la comunidad, el valor se desprende del efecto agregado de la


creación de valor para los tres "stakeholders" ya mencionados, y por
la calidad de vida con la cual goza una comunidad en general por la
existencia de dicha empresa dentro de su conjunto, la cual es función
de los impuestos, de los empleos generados y de las demás variables
mencionadas.

I.5.2. Factores que influyen en la competitividad

Así mismo, la competitividad empresarial depende de diferentes


factores que influyen el contexto de la empresa, los cuales
interactúan entre sí para determinar la forma final de las posibilidades
y restricciones. Los factores pueden ser socioculturales, económicos,
políticos, ambientales, legales y tecnológicos.

i. Factores Socioculturales: todos aquellos elementos


culturales y sociales que determinan la forma de
pensar de los “stakeholders”. Por ejemplo, cuestiones
como la ética y la religión de los consumidores
afectan a las empresas.
ii. Factores Económicos: todas aquellas variables
generalmente macroeconómicas que afectan a las
empresas. En el caso de un país, la devaluación y la
inflación pueden afectar considerablemente el
desempeño de las mismas.
iii. Factores Políticos: todas aquellas variables de carácter
político que puedan afectar a las empresas. Por
ejemplo, la estabilidad política de un país es un
elemento determinante para cuantificar el riesgo de los
inversionistas.
iv. Factores Ambientales: todas aquellas variables
ambientales que puedan afectar el desempeño de las
empresas. Por ejemplo, las sequías e inviernos son
particularmente importantes para el sector agrícola.
v. Factores Legales: todas las empresas están regidas por
una serie de leyes y normas que regulan su actuar.
vi. Factores Tecnológicos: gracias a los desarrollos de la
tecnología y la ciencia, cada vez son más las
herramientas tecnológicas con que cuentan las
empresas para lograr sus objetivos. Por ejemplo,
durante los últimos años los adelantos en las
tecnologías de las comunicaciones han
contribuido a reducir los costos operacionales de
las empresas

Las decisiones gerenciales enfrentan estas diferentes fuerzas, que se


deben manejar inteligentemente para satisfacer las expectativas de los
"stakeholders". Las estrategias adecuadas serán aquellas que logren
alinear las diferentes fuerzas exógenas y endógenas a favor de los
intereses de los "stakeholders" los cuales se verán satisfechos, en el
marco de la teoría del valor, creando valor. La figura 2.1 muestra el
marco conceptual de las diferentes fuerzas o factores que influyen en
las empresas.
Las variables biofísicas participan directamente, en conjunto con
los otros componentes del contexto, en la definición de las fuerzas
que afectan a las empresas, y por lo tanto se constituyen como
"variables del sistema" cuyo adecuado manejo puede resultar
determinante en la capacidad de una empresa para responder
adecuadamente a las expectativas de sus “stakeholders". La
importancia de la gerencia se desprende del reconocimiento de
dicha legitimidad.

I.5.3. Estrategias de competitividad empresarial

Existen diferentes estrategias de competitividad, dependiendo del


manejo de los factores mencionados anteriormente. Una primera
estrategia busca que la gerencia controle los costos y mejore la
eficiencia de los procesos, para así generar valor frente a sus
competidores. Esta estrategia se puede entender como la
diferenciación del precio que tiene como objetivo evitar o minimizar
costos a través de la innovación.

La segunda estrategia para competir busca una “diferenciación” de


los competidores, ya sea en el producto o en el servicio. Se busca
entonces que clientes específicos perciban un mayor valor en el
producto o servicio gracias al mejoramiento de alguna de sus
características. Dicha estrategia puede denominarse como
“diferenciación por producto” o servicio. En la siguiente figura se
puede observar, la relación entre estas dos estrategias de
competitividad y la creación de valor.

Pero, para competir mediante una estrategia, no basta con escoger el


segmento de mercado en el cual la empresa quiere posicionarse y
seleccionar la estrategia correcta para ello, sino que se deben analizar
los recursos que requiere dicha estrategia y cómo se pueden
conseguir, de tal manera que permita un mejor desempeño que la
competencia.

Por ejemplo, la estrategia de bajos costos exige tener un sistema de


producción eficiente, un óptimo uso de materias primas, menores
desperdicios, entre otros. La ventaja está basada en características del
proceso productivo.

La estrategia de diferenciación exige ser capaz de ofrecer a los


clientes una diferencia fundamental ya sea en el producto o en el
servicio, ello exige conocer muy bien los clientes del nicho
seleccionado, sus necesidades prioritarias, y tener los recursos
humanos, tecnológicos, y logísticos para satisfacerlos. El factor
diferenciador, en este caso, puede ser la calidad, el servicio, la
rapidez de entrega, entre otros. En general está basado más en
ventajas del producto, que en el proceso.

I.5.4. La influencia de la problemática ambiental a la


competitividad

Como se mencionó anteriormente, las variables biofísicas participan


directamente en la definición de las fuerzas que afectan a las
empresas, y por lo tanto se constituyen como "variables del sistema"
cuyo adecuado manejo puede resultar determinante en la capacidad
de una empresa para responder adecuadamente a las expectativas de
sus “stakeholders". En este sentido, la problemática ambiental se ha
convertido últimamente en una variable con cada vez más influencia
sobre las decisiones gerenciales, tanto por la presión ejercida a nivel
estatal, como por la comunidad internacional y local.

Bajo esta perspectiva, es posible crear valor económico a partir de un


manejo estratégico del desempeño ambiental. Así, la gerencia
ambiental representa la toma de decisiones respecto a la dimensión
ambiental, que consiste en establecer estrategias para fortalecer la
posición competitiva de la organización. A continuación se discutirá
el significado de la gestión ambiental, la gerencia ambiental y se
introducirá el concepto de producción más limpia como estrategia de
gestión ambiental empresarial.

I.6. Gestión ambiental y producción más limpia


I.6.1. Definición de gestión ambiental y gerencia ambiental

La Gestión Ambiental, vista en su más amplio sentido, busca


balancear los elementos relacionados con los recursos naturales y la
contaminación ambiental, con los demás elementos del desarrollo
sostenible como son el manejo del componente social y cultural y el
desarrollo económico. De esta manera la gestión ambiental integra la
variable ambiental, como un factor fundamental de la competitividad
y sostenibilidad sectorial y empresarial.

A nivel empresarial, la gestión ambiental se entiende como el


proceso de toma de decisiones relacionadas con el manejo de la
variable ambiental en el diseño e implementación de sistemas de
gestión al interior de empresas y otras organizaciones.

Dicho sistema de gestión es a la vez un "conjunto planeado y


coordinado de acciones administrativas, procedimientos operativos,
documentación y registros, implementados por una estructura
organizacional específica con competencias, responsabilidad y
recursos definidos, con el fin de prevenir efectos ambientales
adversos, así como promover acciones y actividades que preservan
y/o mejoran la calidad ambiental"

Así, la gerencia ambiental es aquella estructura organizacional


específica que ayuda a introducir la variable ambiental en todos los
aspectos empresariales, mediante un accionar ambiental activo,
permanente y sistemático.

I.6.2. El desarrollo de la gestión ambiental empresarial

Durante los últimos 30 años la gerencia ambiental ha sido


implementada bajo diferentes perspectivas y desde diversos enfoques
desde un punto de vista puramente ambientalista, pero recientemente
se ha relacionado su importancia con el desarrollo económico y
social. De esta manera las empresas, que primero formularon
soluciones reactivas de cumplimiento o tratamiento, buscan ahora
ventajas a través de estrategias de prevención y desarrollo de
productos sostenibles.

En la industria existe una gran diferencia en el nivel de desarrollo de


las distintas empresas y sectores. En el caso de la gestión ambiental,
en la industria se pueden identificar diferentes niveles o estados de
desarrollo, los cuales se muestran en la figura 2.3.

En la fase 1, Reacción ante los problemas, las compañías adoptan un


enfoque de respuesta con respecto a los problemas
medioambientales, y ven el cumplimiento de las normas como una
multa para la marcha de sus negocios. Gran parte del sector
productivo representado por pequeñas y medianas empresas se
ubican en esta fase. Este tipo de empresa se caracteriza por un alto
nivel de informalidad, lo que dificulta a las entidades
gubernamentales el control y la simulación de la gestión ambiental en
el sector. Además, este tipo de empresas están enfocadas en el
mercado nacional en donde se compite básicamente por precio.

En la fase 2, Control de la contaminación, las compañías buscan


cumplir la reglamentación medioambiental mediante el control de las
fuentes de contaminación, para lo cual se implementan soluciones de
fin de tubo. Algunas empresas nacionales grandes y multinacionales
en diferentes sectores cuentan con plantas de tratamiento de agua y
con menor frecuencia se encuentran sistemas de control de
emisiones.

En la fase 3, Optimización de procesos, las compañías tienen una


mayor visión de futuro y han adoptado la gestión de riesgos como un
método racional para equilibrar las potenciales responsabilidades
medioambientales futuras con los costos. En esta fase se encuentran
las empresas más avanzadas en su gestión ambiental del país, como
las que participan en los programas de del tipo Responsible Care ®, u
otros de autogestión ambiental.

La fase 4, Optimización de productos, incluye compañías que han


reconocido que la prevención de la contaminación es más rentable
que el control de ésta, y están buscando oportunidades para ser
ambientalmente eficientes a través de la minimización de residuos,
reducción en el origen y otros métodos. Multinacionales como 3M,
Procter & Gamble y AT&T están trabajando bajo este enfoque. El
ecodiseño es una metodología importante para la implementación de
este enfoque para integrar la eficiencia ambiental con la eficiencia
económica.

La fase 5, Integración de la Calidad ambiental, comprende


compañías que adoptan la calidad medioambiental como una de las
dimensiones de calidad total y que, por tanto, se debe gestionar de
forma integral. Es cuestionable que en la actualidad exista alguna
compañía que haya llegado realmente a esta fase. Sin embargo,
muchas de las compañías más informadas de la fase 4, ya han fijado
esta idea como su objetivo último, una vez que la alta dirección haya
reconocido que la excelencia medioambiental es esencial para
adquirir ventajas competitivas y de rentabilidad. El centro de
Gaviotas en Colombia puede ser una de las compañías que está más
cerca de este paso a nivel mundial.

Para estimular el desarrollo de la gestión ambiental en las empresas


existen distintos programas y herramientas con sus propios enfoques
y metas específicas. En el siguiente parágrafo se define la estrategia
de Producción más Limpia como uno de los conceptos más
importantes para asegurar la sostenibilidad y la competitividad
empresarial.

I.6.3. La producción más Limpia como estrategia de la gestión


ambiental empresarial

La sostenibilidad empresarial, que se refleja en el nivel de la


competitividad empresarial, depende del equilibrio de tres variables:
manejo adecuado de recursos, manejo social de los empleados y la
comunidad, y el desarrollo económico de la empresa. El manejo entre
estas tres variables se logrará a través de un proceso de mejoramiento
continuo buscando garantizar un mejor valor agregado para las partes
interesadas (“stakeholders”) presentes y futuras.

La Producción más Limpia es una estrategia empresarial para


alcanzar el objetivo general del desarrollo sostenible. Igual que su
sinónimo eco-eficiencia, Producción más Limpia se define como una
estrategia ambiental preventiva e integrada, enfocada hacia procesos
productivos, productos y servicios, a fin de reducir costos, incentivar
innovaciones y reducir de los riesgos relevantes al ser humano y al
medio ambiente.

En el próximo parágrafo se analizará más a fondo el concepto de la


producción más limpia, y su aporte a la competitividad empresarial
mediante la generación de alternativas preventivas apropiadas a las
industrias.
I.7. Niveles de aplicación de la Producción más Limpia en la empresa

La aplicación de la estrategia de Producción más Limpia no sólo se limita a


la prevención de la contaminación por medio de una optimización de los
procesos o cambios en las tecnologías de producción. Hay que tener en
cuenta que como estrategia integral la Producción más Limpia es aplicada
también a productos y servicios, además de procesos. En este sentido, esta
estrategia debe ir acompañada por la implementación de un Sistema de
Gestión Ambiental que ayude a internalizar la variable ambiental dentro de la
compañía, para que su aplicación no se dé de manera aislada sino que se
convierta en pieza fundamental dentro de la estrategia empresarial para
lograr el objetivo del mejoramiento continuo.

I.7.1. Aplicación a nivel de procesos

A nivel de procesos, la producción más limpia puede ser aplicada


mediante prácticas como:

a) La administración de procedimientos de producción


b) Los cambios en tecnología
c) el aprovechamiento de residuos (ver tabla 2.1)

En síntesis, la administración de los procesos de producción tiene


como objetivo la aplicación de técnicas de ahorro de insumos como
son la energía, agua y materia prima.
El uso de los insumos y el manejo de residuos representan costos
significativos para la empresa. Por otro lado el uso de insumos en los
procesos industriales son fuentes de contaminación, especialmente
aquellos que utilicen tecnología rudimentaria.

Aunque que el uso de los insumos y el manejo de residuos es distinto


por todos los diferentes procesos industriales y depende fuertemente
del nivel tecnológico de la maquinaria instalada, se pueden identificar
técnicas comunes desde cambios en procedimientos de trabajo como
son la gestión de los proveedores y la instalación de medidores, hasta
modificaciones de la tecnología instalada para aumentar la eficiencia
del proceso. De esta manera, ahorrando costos de producción y
evitando contaminación por medio de la implementación de un plan
de alternativas y tecnologías preventivas en los procesos de
producción, se genera una alternativa atractiva para empresas
ecoeficientes.

Para que la Optimización de los Procesos sea una aplicación integral,


esta debe darse a lo largo de todo el ciclo productivo. Este ciclo está
compuesto por diferentes fases que reflejan la transformación del
producto desde la compra de la materia prima hasta su salida de la
fábrica, incluyendo procesos paralelos como el manejo de los
residuos producidos. (Ver figura 2.6)

i. Gestión de proveedores: la primera del ciclo productivo


consta de todos aquellos procesos de adquisición de materia
prima. La calidad del producto final, el proceso mismo, los
costos de producción y la generación de residuos, depende en
gran parte de una materia prima adecuada, apropiada, en buen
estado y de calidad.
ii. Almacenamiento: esta segunda etapa del ciclo productivo se
debe velar por la conservación, clasificación e identificación
de toda la materia prima e insumo que va a ser procesado.
iii. Alimentación: esta etapa consiste en el movimiento de la
materia prima en insumos hasta el lugar de procesamiento y
su inserción en la maquinaria. El mal manejo de éstos puede
implicar pérdidas innecesarias.
iv. Proceso productivo: en esta etapa se utilizan los recursos
agua, energía e insumos, para transformar la materia primar
en un producto final.
v. Manejo de residuos: todo ciclo productivo genera,
paralelamente al producto, una serie de residuos que pueden o
no ser utilizados por las empresas. Se entiende por residuo
cualquier material que sea descartado de un proceso industrial
o semi-industrial, pudiendo ser sólido, semisólido, líquido o
gas.

La optimización de los procesos puede hacer mediante técnicas


sencillas llamadas Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), o
acciones simples y de bajo costo que se pueden implementar a lo
largo de todo el ciclo productivo mencionado. Las BPM pueden
definirse como un "conjunto de medidas enfocadas a la adecuada
gestión y organización de la empresa, y a la optimización tanto de
recursos humanos como materiales, con el fin de disminuir residuos y
emisiones"(Propel, 2001). Otra forma de llevar a cabo mejoramientos
a nivel productivo es a través de cambios tecnológicos, ya sea por la
modificación y optimización parcial de las tecnología existente en la
empresa, o por la implementación de nuevas tecnologías con enfoque
preventivo. La selección de soluciones más apropiadas en las
empresas se da a través de la aplicación de las distintas herramientas
de PML, las cuales se verán en el próximo capítulo.

I.7.2. Aplicación a nivel de productos

La aplicación de la PML a este nivel busca identificar, desarrollar e


implementar mejoramientos competitivos en los productos, tomando
en cuenta las prioridades ambientales para fortalecer las
oportunidades de la empresa.

Estas prioridades ambientales deben ser establecidas no solamente en


la fase de producción del producto, sino a través de todo su ciclo de
vida. Así, algunas herramientas específicas de PML ofrecen una
estructura sistémica que integran todos los impactos ambientales de
una industria desde el origen del producto hasta su destino final. El
análisis no se lleva a cabo de manera aislada en los productos,
procesos productivos o patrones, sino que se estudia el sistema del
producto de manera amplia a todos los procesos y actividades que
conforman su ciclo de vida, y su efecto sobre los problemas
ambientales.

A través de este enfoque, se pueden implementar diferentes clases de


mejoras, entre las que se encuentran:

a. sustitución de materiales
b. rediseño del producto. (ver tabla 2.2)

Como se analizará en el próximo capítulo, una de las herramientas


más importante para la aplicación de la PML a nivel de productos es
el eco diseño.

I.7.3. Aplicación a nivel de servicios


La metodología de producción más limpia no sólo es aplicable a
procesos y productos relacionados con la industria. La
implementación de alternativas de PML también se puede dar en
empresas de servicios, tales como hospitales y hoteles. Aunque la
diferencia radica en que estas empresas de servicios no poseen un
producto tangible que es producido y comercializado en el mercado,
sí son susceptibles a mejoras por medio del establecimiento de
analogías que asemejen sus servicios a productos, más cuando para
su funcionamiento es importante el uso de insumos y materias
primas.

Como conclusión, la PML puede ser implementada a diferentes


niveles. Sin embargo, en Colombia, el nivel de penetración de esta
estrategia es bajo, debido en gran parte, a las barreras que encuentran
las empresas para su aplicación. En el próximo parágrafo, se discuten
las diferentes barreras de la PML y la importancia de su
identificación.

I.8. Barreras a la aplicación de la Producción más Limpia en la empresa

Como se anotó anteriormente, existen diferentes factores que influyen en la


competitividad de las empresas. Estas “variables del sistema” si no son bien
manejadas, o no son reconocidas como tal, pueden convertirse en “barreras”
de la aplicación de la PML o variables que no permiten la satisfacción de
todas las necesidades de los stakeholders. El desafío de la estrategia de PML
está en minimizar el efecto de estas barreras para poder ejercer una mejor
implementación. En el siguiente cuadro se muestra los resultados de una
encuesta dirigida a un panel de expertos, que indagaba sobre cuál ha sido el

nivel de penetración y aplicación de la PML en Colombia, y cuál será la


proyección de esa aplicación en los próximos años. (Ver tabla 2.3)
De la anterior tabla se puede identificar que al año 2000, la PML no tiene un
grado de penetración y aplicación satisfactorio al interior de las empresas, ya
que el 85,3% de éstas se encuentran entre los niveles bajo y nulo, y sólo
pocas empresas (20,1%) tiene un grado de aplicación entre medio y alto.
Adicionalmente, se nota que estos grados de aplicación podrían ir mejorando
a medida que pasa el tiempo, ya que los valores tienden a invertirse. Por
ejemplo para el año 2010 se tiene pronosticado que el 37,2% de las empresas
o no aplica o aplican la PML en un nivel bajo, mientras que el 62,8% podría
tener un grado de aplicación de medio a alto. Sin embargo, se puede analizar
que si bien va a haber un aumento de la penetración y aplicación de la
estrategia de PML a medida que pasa el tiempo, este aumento no es
proporcional a los beneficios que otorga esta clase de estrategia, lo que
significa que dados dichos beneficios se esperaría que en un tiempo más
corto el número de empresas con un grado de aplicación de PML medio o
alto sea mayor.

Entonces, si la PML favorece el medio ambiente, la productividad y la


competitividad en las empresas, mediante la satisfacción de las necesidades
de los stakeholders , incluidos los clientes y la comunidad, ¿por qué no ha
tenido un grado de aplicación más universal?

Se puede identificar que, como se afirmó anteriormente, existen ciertas


“variables del sistema” que de alguna manera afectan el desarrollo de la
PML como mecanismo de política y como estrategia empresarial, lo cual no
permite que exista una mayor penetración y aplicación al interior de las
empresas. Estas variables del sistema, al no ser o no poder ser bien
manejadas, se convierten en barreras. Se pueden identificar dos los niveles
de aplicación se refieren a grado de aplicación de la PML. Si ésta no ha sido
considerada por las empresas, estará en el nivel Nulo. Pero si la empresa
aplica la PML como estrategia empresarial, estará en un nivel o grado Alto.
Así mismo los niveles bajo y medio. Grupos de barreras dentro del contexto
empresarial:

a. barreras del entorno de la empresa


b. barreras al interior de la empresa. En los próximos numerales se
discute más a fondo sobre cada una de ellas.
I.8.1. Barreras del entorno de la empresa

Las barreras del entorno se la empresa se deben a todos los factores


que son considerados como exógenos a la empresa, lo que significa
que ésta no tiene el control sobre éstos, pero de alguna forma sí
puede influir para modificarlos, para mitigar su impacto, o para
prevenir sus efectos. Dentro de este tipo de barreras se encuentran:

 barreras del mercado


 barreras financieras externas
 barreras Legislativas.
a. Barreras del Mercado: barreras directamente relacionadas con
los clientes de la empresa, o con los potenciales clientes de la
misma.
En esencia, no hay aún suficiente demanda para productos o
procesos de mejor desempeño ambiental. Aunque las
“necesidades verdes”, han ido en aumento, su porcentaje es
pequeño y está restringido a unos pocos sectores y a unos
pequeños nichos del mercado, o a multinacionales o grandes
compañías que exigen a sus proveedores (a sus filiales), emplear
normas ambientales internas. Igualmente, aunque se habla de una
preferencia de los mercados por productos verdes, existen ciertas
barreras que no permiten que el desarrollo de estos mercados sea
más dinámico. Entre estas barreras de tienen: Las preferencias
sobre “necesidades verdes” no son suficientes para justificar los
esfuerzos, inversión y riesgos que en muchas ocasiones conllevan
la satisfacción de dicha demanda.
La clasificación de “productos verdes”, normalmente es ambigua,
incluyendo productos que aun teniendo alguna característica
amable al ambiente, no son resultado de PML.
Los mercados tienden a premiar por igual, productos o procesos
resultantes de solución de fin de tubo, que aquellos resultantes de
PML.
Problemas culturales de los mercados que dificultan la
introducción o aplicación de nuevos productos ó hábitos verdes.
Los mercados aun no “castigan” a los productores ante problemas
o desastres ambientales.
El sector financiero no valora (ni premia, ni castiga), a las
empresas por un mayor o menor riesgo ambiental de sus
productos o procesos. Ecosellos mal diseñados que desmeritan
productos de PML, o incentivan acciones parciales o de fin de
tubo.
b. Barreras Financieras Externas: se pueden definir como todos
aquellos obstáculos que enfrenta un empresario para obtener,
soportar, retornar y aprovechar posibles recursos para el
desarrollo de su estrategia empresarial, o para la simple
supervivencia del negocio. Dentro de las barreras financieras que
no pueden ser directamente controladas por las empresas, se
encuentran:
i. Falta de fondos de financiación adecuados, tanto en tasas
de interés bajas, como en plazos de pago, garantías
requeridas y/o monto o porcentaje de financiación.
ii. Fallas en la divulgación de los mecanismos de
financiación, y en la agilidad de su tramitología. Muchas
inversiones en PML son de retorno a mediano plazo. Ello
dificultad las innovaciones en PML en empresas que
exigen resultados económicos a corto plazo o frente a
proyectos de retorno más rápido (que compiten por los
recursos).

El bajo costo de los recursos naturales hace no atractiva, las


alternativas de PML que con algún costo de inversión tiendan a
bajar su consumo.

c. Barreras Legislativas: La legislación ambiental comenzó a


desarrollarse por presión de las comunidades ante problemas que
normalmente atacaban la salud y el modo de vida de las personas.
Como dichos problemas requerían acciones de corto plazo, la
legislación ambiental en sus inicios buscó medidas rápidas a
dichos problemas, y esta clase de medidas generalmente tienden a
ser soluciones de fin de tubo, que sin embargo no son soluciones
que atacan las causas principales de los problemas, e igualmente
son soluciones con costo, pero sin ningún beneficio para el
productor.
Pero igualmente, la legislación ambiental tiene otros peligros,
entre los cuales están las presiones políticas, las presiones por
problemas sociales, que la pueden alejar de soluciones
ambientales de tipo productivo. Dentro de esos peligros, que
igualmente pueden convertirse en barreras, también se tiene: Las
legislaciones ambientales tienden a dar prioridad, en tiempo e
importancia, a las normas de comando y control, las cuales
normalmente inducen a soluciones de fin de tubo, de corto plazo
y localizadas (no integradas al proceso total como un sistema).
Las normas ambientales sólo están mirando los resultados o los
impactos finales de contaminación, no examinando el gasto de
recursos no renovables o escasos.
Politización de la legislación y acciones de la autoridad
ambiental, que pueden llevarlo a favorecer acciones
cortoplacistas, parciales y “facilitas” o parcializadas en
detrimento de solución de PML, integrales y de largo plazo.
Las autoridades ambientales tienden a concentrarse en las grandes
empresas, por ser los “grandes contaminantes” como unidad de
producción, pero no en su participación en los volúmenes de
contaminación del país.
La falta de certeza sobre el mantenimiento de las normas a lo
largo del tiempo y la dispersión de las mismas, hace que haya
poca claridad jurídica, lo cual se convierte en una limitante para
el fomento de la Producción Más Limpia en el país. No hay un
suficiente conocimiento de la legislación ambiental, el cual si se
diera tendería a que los empresarios aumentaras sus inversiones
ambientales.
Así como existen barreras cuyos factores no pueden ser
“controlados” por las empresas, la aplicación de la producción
más limpia también puede verse limitada por las mismas
condiciones internas de las empresas y/o sectores productivos. En
este caso, la solución de dichas barreras depende de la capacidad
y gestión de las empresas. A continuación se presentan una serie
de barreras asociadas a las empresas.
I.8.2. Barreras al interior de la empresa

A diferencia de las barreras del entorno, las barreras al interior de las


empresas se deben a todos los factores que son considerados como
endógenos a la misma, lo que significa que ésta posee el control
sobre éstos. Estas barreras se pueden clasificar como:

 barreras tecnológicas
 barreras organizacionales
 barreras financieras internas.
a. Barreras Tecnológicas:

Por tecnología deberíamos entender tanto duras como blandas. Las


primeras se pueden definir como todo aquel capital de trabajo,
diferente al humano, compuesto por máquinas, mecanismos, y
procesos que influyen directamente en la transformación de la
materia prima. Las segundas (blandas), son aquellas compuestas más
que todo por conocimiento del proceso o –know-how-, y por toda
aquella información relevante para llevar a cabo las actividades de las
empresas.

Aunque los primeros pasos de aplicación de la PML normalmente


sólo requieren un cambio en las prácticas culturales, o pequeños
cambios instrumentales (Buenas Prácticas de Manufactura), llega un
momento donde se agotan esta clase de opciones, y se requiere pasar
a etapas superiores que normalmente exigen mejoras o nuevas
tecnologías.

El problema asociado a las tecnologías se puede presentar bajo


diferentes facetas: a) por la inexistencia de la misma; b) por ser
inasequible, ya sea por falta de conocimiento, o por imposibilidad de
asimilarla; c) por su costo para el productor; d) por su aparente
incompatibilidad con otras etapas del proceso; o e) por problemas de
economía de escala exigidas por las nuevas tecnologías.

En este numeral se enfatizará en las barreras que afectan a las


tecnologías de tipo “duras”, y las segundas (“suaves) estarán más en
el numeral de barreras organizacionales. Dentro de estas barreras
están las siguientes:

Falta de desarrollo de nuevas tecnologías que permitan resolver


múltiples problemas tecnológicos actuales en la implementación de
PML.

Falta divulgación y diseminación de tecnologías limpias que las


coloque al alcance de medianas y pequeñas empresas.

No hay suficiente información confiable sobre tendencias


tecnológicas que permitan a las empresas prepararse con
anticipación.

Falta masificación de las nuevas tecnologías para que sus precios


bajen al alcance de los pequeños productores.

Muchas nuevas tecnologías de PML, no son totalmente compatibles


con otros procesos complementarios o requieren adaptaciones que
encarecen, demoran y dificultan su implementación.

Con algunas excepciones, la falta de confianza de los empresarios en


las capacidades nacionales de I&D e ingeniería son una limitante
para el desarrollo de tecnologías limpias autóctonas.

En muchos casos las empresas con equipos de mayor antigüedad,


están muy poco incentivados a hacer mayores inversiones para
modernizar sus procesos y ser competitivos.

La tecnología de muchas empresas tradicionales más contaminantes


(cueros, fundición, galvanoplastia), es tecnológicamente vieja y la
reconversión o adaptación es costosa y de escaso beneficio.
Aunque son barreras que pueden ser clasificadas como internas a las
empresas, algunas de las barreras tecnológicas también pueden
presentarse a nivel del entorno, especialmente aquellas asociadas a la
no disponibilidad de la tecnología. Las barreras asociadas a las
tecnologías blandas u organizacionales, tienen una mayor relación
con el control interno en las empresas.

b. Barreras Organizacionales:

La aplicación de la estrategia de producción más limpia depende


mucho de la implementación de un sistema de gestión que permitirá a
la organización tener un objetivo y unas estructuras claras para
alcanzar dicha estrategia. Sin embargo, pueden existir deficiencias
internas en cada una de las partes y etapas de la empresa que puede
convertirse en barreras a la hora de implementar la PML.

Dentro de las barreras más importantes se tiene:

Falta de compromiso de los directores de las empresas u


organizacionales. Así mismo, el poder de decisión se encuentra en los
niveles más altos, y por tanto, al no estar comprometidos, sería muy
difícil tomar acciones relevantes como cambios en la tecnología,
acceso a créditos, entre otros.

La falta de comunicación interna en las empresas puede convertirse


en una barrera muy importante, ya que las estrategias de PML
generadas desde arriba pueden no ser implementadas al no ser
conocidas en los diferentes niveles de la organización.

La primera etapa de implementación de la PML requiere de medidas


sencillas y de fácil aplicación, sin embargo el próximo nivel consta
de un cambio en tecnologías o en procesos. Así, una barrera que
pueda echar para atrás todos los esfuerzos que se desean adelantar en
PML, es la escasez de Recursos Humanos capacitados
tecnológicamente para manejar un tema complejo y/o
multidisciplinario.
Ignorancia general de las fuentes contaminantes y de los flujos de
desechos que pueden ser susceptibles de soluciones de Producción
Más Limpia.

Problemas culturales que crean rechazo a los cambios en PML Hay


una diferencia muy grande a nivel público entre su concepción
sentimental sobre los aspectos ambientales, y su materialización
práctica en las acciones. Ello puede llevar a los empresarios a tomar
acciones esperando una respuesta del público que en la práctica no se
da, como en el caso de las encuestas de mercado que pronosticarían
la aceptación de un mayor valor por los productos verdes, que en la
práctica, o no se da, o es muy pequeña.

c. Barreras Financieras Internas:

Como se mencionó anteriormente, este tipo de barreras pueden darse


tanto a nivel externo como a nivel interno. A continuación se
presentan una serie de barreras financieras que tienen su origen al
interior de las empresas:

Muchas inversiones en PML son de retorno a mediano plazo. Ello


dificultad las innovaciones en PML en empresas que exigen
resultados económicos a corto plazo o frente a proyectos de retorno
más rápido (que compiten por los recursos).

El alto riesgo de un retorno adecuado sobre las inversiones en


tecnología para mercados ambientalistas.

Normalmente las empresas (y las organizaciones en general), tienden


a mirar más la rentabilidad a corto que a largo plazo; bajo esta óptica
muchas inversiones de PML están en desventaja.

Falencias en los cálculos reales de los costos de la “no calidad


ambiental” (desperdicios, ineficientes), y de los ahorros que podrían
obtener con medidas de PML.

Las empresas desconocen los costos por unidad de recursos como


agua, energía, etc., lo cual dificultad la evaluación de alternativas de
PML, para reducirlas.
La crisis de muchas de las empresas Colombianas en los últimos
años, las obliga a concentrarse en “sobrevivir”, quedando relegadas
las inversiones en PML a un lugar secundario.