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La Desigual Social en la República Dominicana

Desigualdad social es la situación social y económica desigual entre


ciudadanos de un estado o entre distintos países. La desigualdad
social es lo opuesto a la igualdad social. La acción de dar un trato
diferente a personas entre las que existen desigualdades sociales,
se llama discriminación. Esta discriminación puede ser positiva o
negativa, según vaya en beneficio o perjuicio de un determinado
grupo. Las desigualdades de ingresos evocan las disparidades de
renta entre individuos, en diferentes naciones del globo. En el seno
de un mismo país, mide las desigualdades entre individuos ricos e
individuos pobres. La desigualdad económica está directamente
relacionada con la distribución de la renta tanto las procedentes del
capital como las rentas que proceden del trabajo. República
Dominicana tiene una de las más altas tasas de desigual en región
Latinoamericana, ésta no ha alcanzado a reducirla. Afirmación
hecha por Rosa Cañete Alonso, directora en el país de Oxfam, una
confederación internacional integrada por 17 organizaciones que
trabajan en aproximadamente 90 países del mundo para encontrar
soluciones a la pobreza.
La deducción parte de los datos que arrojó el estudio “Iguales.
Acabemos con la desigualdad extrema”, resultados que fueron
presentados en la sede de esa entidad. Argumenta que el 20% de
la población dominicana más pobre no alcanza el5% de las riquezas
del país; mientras que otro 20% de los más ricos se beneficia en un
50% del patrimonio nacional, lo que hace más profunda la brecha
de desigualdad social. La desigual del ingreso se relaciona con
la desigualdad de democracia, que facilita la participación de la
sociedad en la toma de decisiones. “Por lo tanto, estas dos
desigualdades unidas impiden la lucha contra la desigualdad,
porque ponen a los gobiernos a representar los intereses de unos
pocos y no los de las grandes mayorías”.

La activista social con la campaña mundial, pretenden abordar este


tema con el fin de que se conozca la realidad que atañe al país y se
busquen soluciones enfocadas en políticas públicas y
democratización, que puedan combatir la desigualdad en todas sus
formas. Invertir en salud, educación, seguridad social, políticas de
empleo y garantizar mejores condiciones laborales, son cuestiones
fundamentales para el desarrollo y crecimiento del ser humano, que
podrían reducir la desigualdad como política fundamental.
Un ejemplo son los sueldos devengados por el gobernador del
Banco central y la vise gobernadora, devengan salarios y
compensaciones conocidas ascendentes a casi un millón
setecientos mil pesos mensuales, mientras la vicegobernadora
recibe cada mes RD$ 1,441,972.25, sin incluir otros beneficios.

La semana pasada estuvo marcada por dos informes de la realidad


social de la República Dominicana, presentados por la Comisión
Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL) y el Programa
de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que plantean
retos importantes para el país en lo relativo a la desigualdad social.
El tema preocupa y ocupa a Gobiernos, instituciones de la sociedad
civil e instituciones académicas en todo el mundo. Una muestra de
ello es la denuncia de que la fortuna de los más ricos del mundo
crece a un ritmo de 2,500 millones de dólares por día, mientras que
la riqueza del 50% más pobre de la población mundial, se redujo en
esa misma medida, solo en el 2018.
La realidad socioeconómica de la República Dominicana, al igual
como sucede en gran parte de la región, es una mezcla entre
satisfacción y pesimismo. Lo primero obedece a los importantes
avances que hemos alcanzado en la última década, que se reflejan
en una mejora de las economías, la institucionalidad política y social
y la mejora de los principales indicadores del bienestar. El
pesimismo, por el otro lado, proviene de los grandes retos que
enfrentamos como región y como país, especialmente desde el año
2015, que se han presentado retrocesos en materia de pobreza
extrema.
La realidad es que el PIB es una medida muy limitada para reflejar
el bienestar de una sociedad, y que habría que construir un
conjunto sencillo de medidas que reflejen las principales inquietudes
de la nueva economía.
En su Panorama Social 2018, la CEPAL advierte sobre el retroceso
del país en desigualdad social, medida por el Índice de GINI.
Aunque el retroceso es mínimo y, como ha dicho el Banco Central
<<bien podría responder a una fluctuación aleatoria y
estadísticamente no significativa>>, no menos cierto es que la
falta de una mejora en el indicador de la desigualdad social es una
alerta para quienes hacemos parte de las políticas públicas.
El informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo,
por su parte, revela un conjunto de factores que profundizan la
desigualdad social y resultan en una distribución ineficiente del
crecimiento económico constante que experimenta la República
Dominicana. Estas desigualdades que arroja el estudio se
correlacionan con la realidad geográfica de los municipios del país y
la condición social de los ciudadanos.
Al evaluar este informe, encontramos un conjunto de municipios y
provincias que no han recibido el desarrollo económico al mismo
ritmo que las comunidades más privilegiadas. De la misma manera,
observamos las serias brechas sociales que existen entre ricos y
pobres, hombres y mujeres, jóvenes y adultos, personas con y sin
discapacidad.
Ambas publicaciones coinciden en un punto esencial para el debate
en nuestro país. Mientras CEPAL aduce el aumento de la
desigualdad social a la necesidad de aumentar los ingresos, es
decir, el salario; el PNUD, por su parte, vincula la desigualdad social
no solo al salario, sino también a un mayor acceso a servicios
sociales y una mejora en el gasto público.
Para dar respuesta a estas realidades, debemos comprender que la
mejora económica no se traduce necesariamente en prosperidad
compartida, lo que demanda una respuesta eficiente que aborde la
abrupta diferencia de ingresos entre latinoamericanos que sigue
trabando el desarrollo. La desigualdad social es una <<barrera
para la erradicación de la pobreza, la ampliación de la ciudadanía y
la propia gobernabilidad democrática>>.
 Causas que originan la desigualdad social en la Republica Dominicana.
La desigualdad social es la situación en que se encuentran las personas con acceso desigual a
los recursos, servicios y posiciones que la sociedad valora.
Las causas de la desigualdad social son principalmente económicas, culturales y sociales.

Económicas:  En algunas sociedades el paro y los bajos salarios son la principal causa de
desigualdad, dando lugar a grupos sociales pobres y ricos. El aumento de los impuestos merma
la capacidad de ahorro, la inversión productiva y el crecimiento económico. Una reducción de
la pobreza ayuda al crecimiento económico de un país. El desarrollo beneficiaría y aumentaría
la recaudación de impuestos, con los que los gobiernos podrían financiar más programas
sociales.

Culturales: existe desigualdad entre los individuos que han obtenido un buen nivel de
educación y los que no han podido alcanzarlo. Cada año nacen 80 millones de niños en todo el
mundo. Las altas tasas de fecundidad de las mujeres y la superpoblación que sufren muchas
ciudades conducen al aumento de la pobreza ya que la sociedad disminuye su capacidad de
consumo y bienestar. El elevado grado de corrupción que existe en estos gobiernos favorece el
incumplimiento de contratos firmados con empresas y otros gobiernos, y fomenta que los más
desfavorecidos vean violados los derechos que tanto ha costado alcanzar.
Sociales:  consiste en el ostracismo que sufren algunos grupos por parte de otros más amplios
o poderosos. Esto ocurre con determinadas minorías étnicas, grupos de trabajadores
inmigrantes, y otros muchos grupos sociales. Esta situación fomenta la tensión social y la
inestabilidad política, que a su vez frena las inversiones extranjeras"