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SANTO TOMÁS

Sin la existencia del alma es imposible comprender al hombre, según el planteamiento de Tomás de
Aquino; aunque si bien es cierto que el hombre no es el alma, aquel no sería realmente humano sin
la segunda. El alma tiene una tendencia a existir con el cuerpo desde el inicio, motivo por el cual no
puede pensarse como una realidad autónoma. Lo que asegura la espiritualidad del alma es su
dimensión intelectual, pero el intelecto no es el alma, sino que es sólo una facultad. La esencia del
hombre es ser una unidad sustancial. Si bien es cierto que el principio por el cual el hombre
entiende no se ubica en ningún órgano, no sugiere que sea algo que vive fiera del hombre. Antes
bien, está unido sustancialmente al hombre. El alma necesita al cuerpo para comenzar a existir. La
esencia de un ente viene determinada por su actividad, la cual, al mismo tiempo, viene determinada
por su forma sustancial. Podemos afirmar entonces que el conocimiento intelectual es lo propio del
hombre, por lo que aquello que permite dicho conocimiento vendría a estar a unido sustancialmente
al hombre, incluyendo al cuerpo.
FUNDAMENTACIÓN ARISTOTÉLICA
Aristóteles en el De Anima se pregunta por la naturaleza del alma, y ve ella es el principio de las
operaciones del viviente. Así se comprende porque para Aristóteles la sustancia es, por excelencia,
el compuesto. El alma solo existe en los seres físicos orgánicos, los que poseen la vida, ya que sólo
estos tienen en sí mismos la causa de su movimiento, dicho movimiento lo llama Aristóteles vida.
Entonces el alma viene a ser comprendida como el principio de la vida. De ahí que se podría pensar
que en Aristóteles alma y vida son casi sinónimos. En el cuerpo viviente se puede diferenciar dos
actos: un acto primero (alma, vitalidad) y un acto segundo (operaciones), el alma vendría a ser el
principio de las operaciones vitales. El alma sería aquello por lo que vivimos, sin ella es imposible
comprender otras operaciones (sensación, nutrición, entendimiento), por lo que se puede decir que
el alma es la primera entelequia del cuerpo físico, orgánico.
CONFRONTACIÓN CON EL PLATONISMO
Platón defiende que el hombre puede entender, lo cual no implica a pensar que el principio del
entendimiento sea la forma del cuerpo. Para Platón el hombre es el alma intelectiva, es decir, solo
el alma es el verdadero ser del hombre. Tomás rechaza dicha posición porque es el hombre el que se
percibe como inteligente, lo cual sería imposible sin el cuerpo. Aunque el hombre realice
operaciones que van más allá de la realidad material, esto no quiere decir que el hombre también
realice actividades vegetativas y sensitivas, ligadas al yo. Decir que el hombre es el alma intelectiva
es negar el conocimiento sensible, lo cual se opone a la experiencia. Sócrates sólo es animado por
el alma vegetativa y sensitiva, esto implica pensar que el intelecto no se relaciona con el individuo
concreto lo cual es imposible ya que el intelecto debe se debe entender como una acción inmanente,
le pertenece a un sujeto. Sócrates es un compuesto, del principio intelectivo y del cuerpo
animado por el alma vegetativa y sensitiva. Compuesto implica que no es una unidad sustancial,
por lo que no puede aplicarse el entendimiento a un individuo concreto, ya que no es una unidad
sustancial, ya que el ser sustancial solo existe en cuanto es uno. Aún más, el individuo no podría
realizar ninguna actividad porque ésta solo puede ser realizada por un ente, el movimiento le
pertenece al ente.
CONFRONTACIÓN CON EL AVERROISMO
En la misma línea platónica, Averroes niega que el intelecto se una al cuerpo como forma, ya que
considera al primero como una forma separada y eterna, separada del cuerpo, única para todos los
hombres, y no es forma del cuerpo sólo su motor, por lo que no es ni su forma ni su alma, no se
encuentra en el individuo ni es del individuo. No es un principio individual. Parece que Averroes
entendió mal la frase aristotélica de que el intelecto es separado de la materia (De Anima III, 429b
5), lo cual incitaba a pensar sólo que el distintivo propio del intelecto es precisamente no depender
de ningún órgano. Al separarlo del cuerpo, Averrores hace del intelecto una realidad distinta al
individuo y vendría a ser forma de forma equívoca. La consecuencia es que el hombre no podría ser
definido como ser racional porque el intelecto no le pertenece, ya que se trataría de un principio
separado del ser del hombre. Si el intelecto fuera uno solo y universal se tendría que pensar que dos
hombres serían el mismo, además el desacuerdo sería imposible, pero la experiencia nos dice que
no es así. Es necesario aceptar que el alma, y su dimensión intelectual, es individual y distinta en
cada hombre. cada hombre es responsable de cada una de sus acciones.

PROPUESTA Y NOVEDAD TOMSITA


Planteamientos propios de Tomás:
- El principio intelectivo debe estar unido a cada hombre, es el hombre concreto el que
piensa, lo cual sería imposible si dicho principio está separa do de él. Si el intelecto estuviera
separado del hombre no le pertenecería por lo que la nota distintiva del hombre no sería el pensar.
El hecho que cada uno piensa de forma diferente nos lleva a concluir que existe la individualidad
del alma humana y su capacidad intelectiva. Cada hombre, al darse cuenta que es él quien entiende
y que la acción de entender le pertenece como algo propio, concluye que posee el principio que le
permite conocer, que le pertenece. Es el hombre el que entiende y no por ningún principio externo.
- El principio que permite la intelección es forma sustancial de cada hombre concreto, el
principio intelectivo se une formalmente a cada hombre, es intrínseco a su ser. Dicho intelecto es
espiritual ya que si fuera cuerpo no podría tener un alcance universal. El sujeto espiritual del
intelecto, se une a la materia en un único acto de ser, el ser de una sustancia. Por tal motivo, privado
del alma, equívocamente se puede llamar cuerpo a un cadáver. Es por esto que falla la propuesta
platónica ya que si esta fuera cierta el cuerpo tendría que ser subsistente cuando el alma no está, lo
cual es imposible. Pero el alma al informar al cuerpo, permite que la sustancia hombre tenga
operaciones que no sean el producto de los elementos biológicos sino que excede a la materia
misma. Hay experiencias que no provienen del cuerpo sino que son originadas por un principio
espiritual.