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Introducción

¿Por qué es importante la nutrición en madres?, la alimentación en madres es una de las cosas
más importantes, es esencial ya que como son las primeras semanas de vida el infante necesita
de todos los nutrientes que la madre aporta mediante la leche materna y otros complementos
para poder desarrollarse eficazmente, además la desnutrición materna contribuye a más de
un tercio de las muertes totales en la niñez, a más de 10% de la carga global de enfermedades
y es el mayor factor que contribuye a la mortalidad de la niñez.

La lactancia materna (LM) consiste en alimentar al infante con leche humana y se recomienda
que esta sea de manera exclusiva hasta los seis meses de vida, momento en el que se deben
introducir alimentos que acompañan a la leche materna sin sustituirla pues se aconseja
continuar amamantando hasta los 24 meses de edad y más. La alimentación complementaria
(AC) y la lactancia materna exclusiva (LME) al hacerse de manera adecuada son las
intervenciones más efectivas para disminuir la morbimortalidad infantil, por tal razón el
análisis de estas prácticas debe abordarse de manera conjunta teniendo en cuenta que en la
práctica intervienen aspectos culturales que pueden afectar el cumplimiento de la
recomendación.

Por otra parte, se ha reconocido que la alimentación humana es un fenómeno complejo que
no sólo tiene que ver con hechos biológicos y nutricionales de los organismos y los alimentos,
sino que además está determinada por factores sociales y culturales propios de la especie
humana. La alimentación hace parte de una tradición cultural y familiar en la que confluyen
tanto factores colectivos como subjetivos y simbólicos como materiales. La alimentación en
madres primerizas es importante, pero hay una baja conciencia de eso en el país debido a que
se prefieren los caprichos de la madre a la hora de comer que a una nutrición balanceada.

IMPORTANCIA DE LA LACTANCIA :

La lactancia es un periodo de la vida en el que la madre ofrece al recién nacido un alimento


cualitativa y cuánticamente adecuado a sus necesidades, la leche materna. La leche materna
es una sustancia que contiene macro y micronutrientes en proporciones adecuadas y que sirve
de alimento al recién nacido. Esta situación se alarga durante varios meses y obliga a una
adecuación de la dieta de la madre lactante para hacer frente y cubrir de forma óptima sus
necesidades y las del recién nacido, sin correr riesgo alguno para la salud de ambos.

Las prácticas óptimas de alimentación del lactante y del niño pequeño, se sitúan entre las
intervenciones con mayor efectividad para mejorar la salud de la niñez. Para el año 2006, se ha
estimado que 9.5 millones de niños murieron antes de cumplir los cinco años y que dos tercios
de estas muertes ocurrieron durante el primer año de vida. La desnutrición está asociada al
menos con el 35% de las muertes que ocurren en la niñez; por otra parte, la desnutrición es la
principal causa que evita que los niños que sobreviven alcancen su completo potencial de
desarrollo.

Alrededor del 32% de niños menores de cinco años en países en desarrollo presentan baja talla
para la edad y el 10% están emaciados (bajo peso para la talla). Se ha estimado que las
prácticas inadecuadas de lactancia materna, especialmente la lactancia materna no exclusiva
durante los primeros seis meses de vida, provoca 1.4 millones de muertes y el 10% de la
‘carga’ de enfermedades entre los niños menores de 5 años, Para mejorar esta situación, las
madres y las familias requieren de apoyo para iniciar y mantener prácticas apropiadas de
alimentación del lactante y del niño pequeño.

En general, la salud del niño y particularmente la alimentación del lactante y del niño pequeño
con frecuencia no reciben un enfoque apropiado durante la formación de médicos, enfermeras
y otros profesionales de la salud. Debido a la carencia o debilidad de conocimientos y
habilidades adecuadas, con frecuencia los profesionales de salud se convierten en barreras
que impiden la mejora de las prácticas de alimentación. Por ejemplo, pueden desconocer
cómo ayudar a una madre a iniciar y mantener la lactancia materna exclusiva e incluso pueden
recomendar el inicio muy temprano de otros alimentos cuando existen problemas de
alimentación, pudiendo, de manera abierta o encubierta, promover el empleo de sucedáneos
de la leche materna.

Las recomendaciones de la OMS y el UNICEF para una alimentación infantil óptima, tal como se
encuentran establecidas en la Estrategia Mundial son: K Lactancia materna exclusiva durante
los primeros 6 meses de vida (180 días) (11); K Iniciar la alimentación complementaria,
adecuada y segura, a partir de los 6 meses de edad, manteniendo la lactancia materna hasta
los dos años de edad o más.

La calidad de los alimentos consumidos por la madre tiene consecuencias directas en el


volumen, composición de la leche y también sobre sus propiedades organolépticas (sabor, olor
de la leche). Así alimentos como las alcachofas, coles, rábanos, ajos, cebollas y especias
picantes o irritantes 4 (pimienta, pimentón, mostaza, etc.) pueden trasmitir un sabor fuerte a
la leche y ser rechazada por el lactante e incluso algunos de éstos pueden desencadenarle
dolores cólicos.