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PAISAJE DE BUENOS AIRES

Uaiem de NORAH BORGES


AÑO I Madrid, 3 0 de Octubre de 1921 Núm 17

TODA LA CORRESPONDENCIA AL SECRE-


APARECE LOS DÍAS 1 0 , 2 0 Y 30 DE
TAKIO DE KEDACCIÓN, GOYA, 86, 2."

CENTRO IZQUIERDA
POESÍA m CRÍTICA m ARTE CADA MES

Kdiinaro snelta, tO e é n t l m o s . Nilmero atrasado, 60 etfntlmoa.

CASA ELENA DISPARATES


(Hacia una Estética del Lupanar en España) LA ANGUILA
DEL AGUA
Las paredes petriffcadas en un gesto de máxima severidad nos lapidan. Los carteles Yo veo lo viva que es el agua, y ya de
borrachos saltan de los balcones. Péib'juntití'l^íjS rectáá^ulo iluminado que susurra pequeño aguardaba a ver asomar por los
caños gordos el animal, la larga pesca-
C A
dilla del agua. Cerrando los ojos y recor-
F FT dando, recuerdo muchas de esas apari-
ciones coleantes y ricas.
hay un zaguán y una escalera vehemente, y una puerta que cede con esa sumisión de los
libros que se abren en la página manoseada y requeteagotada por el estudio. Ahora hay muchas tardes de verano
Luego = el burdel. en que salgo a pescar el pescado de la
fuente. Me siento al lado del caño y es-
* **
pero. Mi pesca consiste en poner mi
Un cuartujo donde algún que otro sombrero decapitado se desangra en las perchas.
cantarillo en el momento preciso en que
Unas cuantas muchachas. Un tropical enroscamiento de risas. Ciñendo un velador donde
sale lo que yo llamo «La anguila del
se pluraliza la mentira de un carnaval de naipes, se despereza nuestro aburrimiento. Las
agua».
mujeres—el muestrario esperanzado y ecuánime del burdel de provincias—se ofrecen con
la porfía intermitente de un albarán demasiado alto. Espero largos ratos viendo correr la
Domina una atmósfera de espontaneidad y de puericia. Un ambiente de cuarto de ju- rica cadena, admirando el derroche de
guetes y de patio con surtidor. Enteramente primitivo, anti-cristíano, anti-pagano, anti- agua—ni de dinero es tan rico el derro-
maxlmalista y anti patético. che como el del agua—. Cualquiera diría
* ** que estoy cogido por la elocuencia inaca-
Aqüi fracasan todas las religiones. La concepción judaica fracasa, ya que al árbol del bable del agua; pero no es eso. Es que
Génesis lo han talado a golpes de falo y Adán y Eva se ven aquí reducidos a su actua- espero que salga la anguila, pero la an-
ción más lamentable de mercancía y comprador. La concepción hedónica fracasa, ya que guila no es todo lo que sale. La anguila
3l placer to han mutilado, robándole las tiaras prestigiosas de la visión romántica y subra- del chorro va mezclada a tantas partes
yando su tonalidad de fatalismo duro. de agua como la anguila de río las que
Todo es amaestrado, manso, oficial. Primitivo al mismo tiempo que encarrilado, tal tiene alrededor.
un caballo que hace pruebas o una vidalita donde rimen dolor y amor... Y nosotros aguar- —Ahora, ahora viene la anguila—me
damos al margen de la media noche como al margen de un río. digo con seguridad, porque nada como
El día, como un perro cansado, se tiende a nuestros pies y le acariciamos el lomo. la videncia para las cosas del agua, y yo
Y la Estatuaria—esa cosa gesticulante y mayúscula—la comprendemos, al deliciarnos soy un vidente del agua. En efecto: la
con las combas fáciles da una moza, esencial y esculpida como una frase de Quevedo. cabeza de la anguila asoma y pongo mi
Y que acepta - sin mayor alarde de asombro—la oxidada moneda falsa de nuestros ver- cantarillo en la boca de la fuente para
balismos. conseguir mi anguila entera...
* ** Nadie, como no sea un iniciado como
Después = la trabazón carnal. Con estas tres palabras me basta. Ya que el placer, alen- yo, reconocerá a la anguila, esta veta
do algo que no está en el recuerdo, es igualmente inabarcable para todas las fórmulas. de agua un poco más brillante, radiante,
De la madeja sensorial, la memoria sólo almacena los datos auditivos y visuales. Los condensada.
otros—placer, dolor, estados térmicos—únicamente persisten vertidos al lenguaje de la Y me llevo a mi casa la anguila del
visualidad y de la audición. E íntimamente, ¿qué pueden importarnos las interjecciones y agua, y no hay cosa más exquisita que
la plasticidad cambiante de las etapas del ayuntamiento, si estas cosas tienen sólo un va- en la tarde un poco calurosa echar en la
lor de paralelismo con el placer, que es lo único esencial y que nadie logrará jamás ence- gran copa de la abuela el agua del can-
rrar en una urdimbre de arte? tarillo y tomarse la anguila, la verdade-
» * Ül ra anguila de fuente, la que está entre-
Salimos. El bloque de aire cuadrangular que oprimía nuestras espaldas se hunde. El ipedias del chorro continuo, y que es la
andamiaje de guirnaldas de brazos y voces acarameladas también se aleja. El cielo se ha anguila sutil, de carne más fina, de todo
llenado de astronomía. Una estrella jadeante tiembla sobre los techos del mercado. Nues- más igual, sin hueso ni espina y sin ese
tros ojos pulsan muchas estrellas. Las calles, como rieles expertos, nos empujan no se sabe sobrante que es en el pescado la cabeza
a qué parte. y la cola.
Contra el silencio de acero de la ciudad nuestros pasos rebotan, como si fuésemos las KAMÓN GÓMEZ DE LA SEENA
avanzadas de un ejército que viniera a conquistar la ciudad desmantelada y desnuda. Una
hora floja cae tropezando de un reloj. El viento escamotea ias luces o las ahorca. En los Pour tout ce qui concerne la re-
vue s'adresser á M. Marjan Pasz-
arrabales del mundo el amanecer monstruoso y endeble ronda como una falsedad. kiewicz, 3, rué J o s e p h B a r a ,
JoHGE-LuiB B0RGE8 Paris.
VLTRA
Monotonía y gentileza del friso mundano,
galvanizado artificialmente por el vértigo
SILENCIO
del skating— A Wladyslaw Jahl
Al intensificarse los arcos voltaicos, se rom-
pen las penumbras y hay una postfera Por la montaña arriba
rueda de adioses acelerados—
Se extingue el último trémolo de los vioH-
el día
nes. Reconquisto mis miradas evadidas, hormiga blanca
e inicio un patinar nocturno entre las gi-
rándulas del parque estival.
En el silencio
GUILLERMO DE TORRE cantan los pájaros huérfanos

IGLESIA Y entre mis manos tiembla tu


La campana recuerdo
tafle su dolor Calla
en el patíbulo del campanario
Sobre el paisaje desnudo
Pendiente de un dogal
el silencio se extiende como una
entre el sudario de la noche
Gmbato AKDRÉ DERÁIN agoniza el tiempo estrangulado página
PEDRO GARFIAS
Campanero
<< SKATING-RING., desátale la soga
Refracciones argénteas de la pista bajo los y restaña su herida POEMA INCONEXO
últimos globos cautivos luminosos del
crepúsculo— Gota a gota Desde siempre
Sobre nuestras cabezas se despiertan los se desangra el sonoro
arcos voltaicos— corazón de la vida la noche en mis ensueños
En los telones celestes se alejan las nubes HUMBERTO E I V A S
deportistas, que luchan contra el brazo Y mi alma
de las sombras—
Ritmos del sexteto. Vibración de un rag-
CALLE mar de llanto
time propicio a las contorsiones muscu- A Guillermo de Torre
lares — Como una puerta de aspas giratorias
No obstante
Bajo su influjo giran los patinadores, enla- la calle va dando vueltas Alegría
zados en ruecas concéntricas de marcha
Cautamente
dextrógira—
Giran los minutos, desenlazados en direc-
Hurtan sus sueños blancos las vidrieras r.a mañana se ha cerrado
ción levógira— Por las chimeneas bajan del cielo JAIME I B A R R A
Mis pupilas espectadoras se escapan iman- suaves polichinelas
tadas por las figuras tornátiles. Toda idea nueva pasa inevita-
Entre un oleaje de música
Y he aquí que, inconscientemente, impul-
sado por el vértigo, me veo ingrávido
ha pasado el ángel blemente por tres fases: primero
cuya cabellera riega las calles
patinador en el ring — es ridicula, después es peligrosa
Súbito, un mareo vesperal. Todo gira ar- Cada farol es una herida
mónica y desarticuladamente— Esta noche es más larga que nunca la vida
y después... ¡todos la sabían!
El semicírculo solar desprendido, mi cabeza GERAHDO D I E G O
HKNRT G E O R G E
volante, una cabellera rubia, un jersey
verde, exclamaciones guturales en inglés,
aquellos brazos desnudos, unas risas... EL R Í O
Dipoplias y espejismos pintorescos — El río
Al fin, la brisa estelar limpia y normaliza Un anhelo del agua al horizonte
mi vista— o la rubia trenza del bosque
Reintegro mi cabeza a los hombros. Y se
reanuda la coordinación del skating— Estos árboles
Juego y multiplicación de la teoría intrun- Bueyes de grandes lanas uncidos a la vida
cable de imágenes desfilantes que devie Pájaros de ala torpe
nen simultaneístas — que no pueden volar a la primavera
Siempre nuevas y siempre las mismas on-
dulan las figuras, Y las campanadas infantiles
que se funden sobre el panorama. Y tejen Azules ciruelas en el sol viajero
la danza del paisaje cinematográfico—
¿Proyección ilusoria de un film? Cosas de ayer que aún son ahora
No; más bien, es una cinta de zoótropo in- cosas
fantil ingenuo — conmigo
Rigidez de los sportsmens, sonrisas tami- ya sin mi
zadas a través del chic impecable de las bajo It cruz del cielo
jóvenes ondulantes- J. RivAB PANEDAS Oroftado WltLIAlt WAUBS
VLTRA

G PUBLICACIONES RECIBIDAS
Georges Turpin. — Dans les sentiers dea
marjolaines.—Edición déla «Bevue Literai-
re ot Artiatique».—Paria.

I stos dias se ha cacareado de lo


lindo en ciertos gallineros litera- I
Ildefonso Pereda Valdés.-VA libro de la
colegiala.—Editorial Renacimiento. —Mon-
tevideo,
Paul Neuhuys.—Le canari et la cerise. -

V
rios, con motivo de la detención

A
Ediciones «Qa Ira!»—Anvers.
del Sr. Chiraldo, uno de los muchos escritores de exportación que Han Ryner. Les Artisans de 1'Avenir. -
nos ha traído la fraternidad hispanoamericana. Ediciones «Qa Ira!»—Anyers.
Lo raro es que hayan detenido al Sr. Chiraldo por revoluciona Les Marges.—Núm. fe8.—París.
rio. ¿No hubiera sido más lógico que lo hubieran detenido por cultivar la profesión De Stijl. - N ú m . H.—Leiden (Holanda).
de escritor? Porque lo único peligroso en el autor de Alma Gaucha son sus obras. (Ja ira.'—Núm. 15. -Anvera.
Pero en el Ateneo no deben creerlo así, puesto que le han dedicado un homenaje Nicolás B*auduin. — B.ytmes et ohants
de desagravio. dams la renovation — J. Povolozky et C.*—
¿De desagravio a quién? París.
¿A las Musas? Cosmópolis.—^úxa. 34.—Madrid.
A Promenoir.—Nám. 5, de Marzo, Mayo y
parte Valleinclán, ¿quién ha escrito teatro poético en España? Nadie, aunque Agosto.—Lyon.
Jacinto Grau se figure lo contrario. Ni Marquina, ni Villaespesa, porque una cosa es L'esprit noMüeaw.—París.
el teatro poético y otra cosa es el teatro versificado más o menos retóricamente. Corresponsales literarios de VL-
Sin embargo, todavía hay quien pretende hacer revivir esas absurdas escenifica TRA en el Extranjero:
clones históricas, que sólo sirven para justificar los latiguillos de los cómicos ramplo-
Tadeusz Peiper.—Jagiellonska, 5.
nes y vetustos.
Cracovia (Polonia).
Ahí está el Sr. Martín, padre de El Rebaño. Y, no contento con haberlo estre-
nado, ha impreso un fragmento de su drama y ha dispuesto que lo coloquen en Jorge-Luis Borges--Buenos Aires.
todas las carteleras de Madrid. «Volne Smery», 38, Kolickwd ull-
ce.—Praga (Checoeslovaquia).
Esto ya nos parece bien orientado. Así deberían estar los poetas como el Sr. Mar-
tín: colgados en las esquinas.
D MONTES SIERRA E MIJOS
esgraciadamente hemos visitado la Exposición de cuadros que el Sr. Ochoa ha abierto
en la perfumería «Vergelia». Ya se conoce que el Sr. Ochoa procede directamente de BANQUEROS
las publicaciones de «Prensa Gráfica». Y sólo siendo así se explica que pinte como (Sucesores de Huidobro)
pinta. SEVILLA
Pero nosotros, que somos muy maliciosos y perspicaces, nos inclinamos a creer
que esta vez el Sr. Ochoa ha sido víctima de la Casa «Vergelia». Alguien, deseoso de
"ROMPECABEZAS,, reclamo, ha sustituido los colores de su paleta con polvos dentífricos y perfumes de
Nuestro querido amigo y compañero la mejor calidad. Aquellos dibujos huelen y, mirándolos, dan ganas de sacar el ce-
Isaac del Vando-ViUar acaba de editar esta pillo de los dientes.
comedia, escrita en colaboración con el
poeta Luis Mosquera e ilustrada por Barra- N
das, de la cual nos abstenemos de hacer osotros sentimos una gran simpatía por Daniel Vázquez Díaz. Él ha sido el único
ningún juicio, ya que en nuestras palabras pintor español que ha traído un poco de inquietud al pantano de la España inválida
de aplauso y de cariño sólo se habria de y oñcial. Aquí, en donde todos los días se está ensalzando a los Romero de Torres y
ver el cumplimiento de un justo deber de
camaradería, cosa que como elogio carece- los Verdugo Landi, se acogió en silencio su paso por la Biblioteca Nacional, que por
ría de todo valor. Preferimos que los extra- lo menos significaba un intento de liberación .
ños emitan su parecer con respecto a este En lo que ya no estamos tan conformes es en lo del retrato de Rubén Darío. Eso
libro de avanzada, cuya lectura les reco- ya es oportunismo, y a costa de lo mismo que se trata de enaltecer.
mendamos calurosamente.
Rubén Darío hizo su obra, y ese es su mejor monumento. La veneración artística
ha de tener tanto de recogimiento como de fervor. Puesto que se trata de perpetuar
la efigie del cantor de Prosas profanasj ¿por qué no se lleva a un paraje íntimo en
AURORA lugar de exhibirla en una plaza pública? ¿Y por qué no ha de ser ese paraje el que
A Barradas esconde la Cartuja, qae sirvió de refugio espiritual a Rubén Darío?
Mis versos volaban Ese acuerdo sería tal vez el más acertado. Vázquez Díaz ha elegido para la con-
lAlegríal cepción de 8u cuadro un momento anecdótico de la vida del poeta; pero el aspecto
El ángel de mi guarda místico del hábito religioso no puede dar idea del sentido humano y optimista, del
con su trompeta de azucena sentido universal de sus poemas.
hacía burbujas de jabón. La interpretación del pintor necesita el fondo de donde surgió. Otra cosa sería
¡Cómo flotaban en el espacio falsear la verdadera fisonomía del gran lírico de los Cantos de vida y esperanza.
los globitos poHcromosl Nos parece muy bien la admiración; pero antes que la admiración está el res-
Farolillos anaranjados, verdes, peto.
amarillos, azules, violetas...
Sinfonía de arco-iiis
a la luz del sol.
ARTE DECORATIVO
¿Hacia qué nueva verbena de VLTRAISTA
arte te encaminas tan temprano, Bajo la dirección de W . J A H L
alma mía? INTERIORES :—: VESTIDOS : - : MUEBLES Y OBJETOS
ISAAC DEL VANDO-VILLAR
EFECTOS DE TRANSPARENCIA Y COLOR : : CERÁMICA MODERNÍSIMA
Talleres: QOYü, 8 6
Madera de WLADYSLAWJAHL
^ ^ TT el movimiento literario y artístico le interesa a usted,
V I quiere usted conocer las tentativas modernas de los escritores de lengua francesa,
1^ I quiere usted comprender las audacias,
^^Xi quiere usted, en fin, seguir las tendencias nuevas y los hallazgos de los ar-
tistas y de los creadores,

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ciones del espíritu, y especialmente las innovaciones, se co-
mentan ampliamente. En sus páginas se analizan las litera-
turas extranjeras, facilitando a sus lectores elementos de
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13, rué Bonaparte, PARÍS (VI*)