Sie sind auf Seite 1von 2

Hematología

La hematología estudia las enfermedades que afectan a la sangre, a los órganos


hematopoyeticos o hemolíticos y los procedimientos de laboratorio para su diagnóstico.

La sangre puede ser considerada como un tejido corporal que representa la porción circulatoria
del sistema hematopoyetico; la medula osea , los ganglios linfáticos y el sistema
reticuloendotelial es la parte no circulante.

La sangre es un liquido que contiene en suspensión células y fragmentos citoplasmicos.


La parte liquida se llama plasma sanguíneo y es una solución de coloides y cristaloides.

Las células son de dos tipos: los glóbulos rojos o eritrocitos o hematíes, y los glóbulos blancos
o leucocitos; los fragmentos de citoplasma son las plaquetas o trombocitos.

El plasma constituye el 60-70 % del volumen de la sangre y las células constituyen el 30- 40%
restante.

El suero sanguíneo es el plasma desfibrinado que se forma al coagularse la sangre.

Algunas de las propiedades de la sangre es la gravedad especifica la cual oscila


entre 1.042 y 1.062 en las diferentes especies.
La gravedad especifica de los eritrocitos es mayor que la de los leucocitos y la de estos es
mayor que la del plasma.

En la sangre no coagulada y en reposo los eritrocitos se van al fondo, el plasma hacia arriba y
los leucocitos ocupan una posición intermedia entre el plasma y los eritrocitos.

El pH promedio de la sangre es de 7.4 en las diferentes especies.

Tanto las células de la sangre como sus componentes líquidos tienen un papel en el
cumplimiento de estas funciones.

Los leucocitos defienden el cuerpo; la hemoglobina del interior de los eritrocitos transporta
oxigeno y el dióxido de carbono. Los constituyentes extracelulares incluyen agua, electrolitos,
proteínas, glucosa, enzimas y hormonas.

El mantenimiento de la uniformidad y estabilidad de este liquido extracelular se denomina


hemeostasis. Es en este medio en el que las células funcionan en su óptimo.
La sangre sirve como medio de transporte de nutrientes desde el aparato digestivo a los
tejidos; productos finales del metabolismo desde las células a los órganos de excreción;
oxígeno desde los pulmones a los tejidos; dióxido de carbono desde los tejidos a los pulmones,
y las secreciones de las glándulas endocrinas. La sangre ayuda también a regular la
temperatura orgánica, mantiene una concentración constante de agua y electrolitos en las
células, regula la concentración de hidrogeniones del cuerpo y defiende a este de
microorganismos y otros elementos extraños.

El plasma forma el 60- 70 % del volumen de la sangre.

La composición química del plasma es muy compleja, siendo semejante en todos los
mamíferos. Contiene agua que forma entre el 85-90 % de la totalidad del plasma.
El 10-15% restante son componentes sólidos, constituidos por:
Proteínas: albúmina, globulinas y fibrinógeno.

Carbohidratos: glucosa, lactato, piruvato.

Lípidos: grasas neutras, lecitina, colesterol.

Sustancias nitrogenadas no proteicas como aminoácidos, urea, creatina, creatinina.

Sustancias inorgánicas : sales como bicarbonato, cloruros, sulfatos y fosfatos de k, Na, Mg, Fe.
También se encuentran trazas de Mn, Co, Cu, Zn, I .

Además el plasma contiene enzimas, hormonas, vitaminas, anticuerpos y pigmentos.