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Qué es el recurso de reposición

El recurso potestativo de reposición permite solicitar al órgano


administrativo que dictó una resolución que cambie el sentido de
la misma antes de impugnarla en vía judicial.

Es potestativo porque el interesado no está obligado a


presentarlo para poder acudir a los tribunales.

Cabe señalar que el recurso de reposición es de tipo


administrativo, lo que le diferencia de su homónimo judicial. Esto
significa que su tramitación se sustanciarán en sede administrativa.

Por tanto, no es necesaria la asistencia de abogado ni procurador


para presentar un recurso de reposición. Sin embargo, la ayuda de
un letrado especializado en derecho administrativo es más que
recomendable antes de presentar este tipo de recursos.

Cuándo se puede presentar un recurso de


reposición
El artículo 123 de la Ley 39/2015 determina que el recurso
potestativo de reposición puede presentarse contra los actos
administrativos que pongan fin a la vía administrativa. Tales actos
son:

 Resoluciones de recursos de alzada o procedimientos


alternativos, así como las de órganos que carezcan de superior
jerárquico.
 Acuerdos, pactos, convenios o contratos finalizadores del
procedimiento.
 Resoluciones en materia de responsabilidad patrimonial o de
procedimientos complementarios en materia sancionadora.
 Otras resoluciones cuando así lo determine una disposición
legal o reglamentaria.
Hay que tener en cuenta que el interesado puede elegir entre
interponer el recurso o acudir directamente a la vía judicial.
Sin embargo, en caso de presentarse un recurso de reposición no
podrá interponerse el recurso contencioso-administrativo hasta que el
primero haya sido resuelto, sea expresa o presuntamente
(por silencio administrativo).

Interposición y resolución del recurso


Los plazos para la interposición del recurso de reposición
dependerán de si el acto impugnado es expreso o presunto.

En el caso de que queramos impugnar un acto


expreso dispondremos del plazo de un mes para presentar este
recurso.

Sin embargo, cuando el acto impugnado haya sido resuelto por


silencio administrativo no estaremos sometidos a ningún plazo.
Dicho de otro modo, podremos presentar el recurso de reposición
en cualquier momento a partir del día siguiente a la fecha de efectos
del silencio administrativo.

El órgano competente para resolver estos recursos es el mismo


que dictó el acto impugnado. Dispone para ello del plazo de un
mes, dentro del cual deberá notificar su resolución.

En general, es recomendable hacer uso de este recurso siempre


que nos enfrentemos a una resolución desfavorable. Y ello porque
nos ofrecerá una oportunidad adicional para hacer decaer tal
resolución antes de acudir a la vía judicial.

Por tanto, el recurso de reposición representa una forma rápida y


económica de hacer valer nuestros derechos e intereses. Para
ello deberemos presentar una solicitud en la que indiquemos:

 Nuestra identidad.
 Acto o resolución recurrida, así como la razón de la
impugnación.
 Lugar de contacto a efectos de notificaciones.
 Órgano administrativo al que nos dirigimos.
La interposición del recurso no da lugar a la suspensión del acto
recurrido salvo que así se solicite al órgano competente para
resolverlo y este, ponderando el perjuicio que podría suponer la
suspensión para el interés público, estime:

 Que puedan derivarse perjuicios de imposible o difícil


reparación de la ejecución del acto.
 O bien que la impugnación se fundamenta en causas de
nulidad de pleno derecho.

Cómo actuar si se desestima el recurso


En el caso de que el recurso de reposición sea desestimado no se
podrá presentar otro recurso de la misma naturaleza. Sin
embargo, quedan abiertas dos vías de impugnación de resolución:

1. En primer lugar, podremos presentar el recurso extraordinario


de revisión siempre que concurran las circunstancias reguladas en el
artículo 125 de la Ley 39/2015. Tales requisitos se relacionan con la
concurrencia de elementos erróneos, falsos o delictivos a la hora de
resolver el recurso inicial.
2. En segundo lugar, queda expedita la vía contencioso-
administrativa. La actuación de la Administración está en todo caso
sometida a control judicial, por lo que siempre podremos acudir a los
tribunales para impugnar sus actos y resoluciones.
En ambos casos es recomendable contar con la asistencia de un
abogado especializado en derecho administrativo. Hay que
tener en cuenta que este tipo de recursos se someten a diferentes
requisitos formales y plazos. Por eso, la experiencia en el sector
puede ser determinante del éxito de nuestra impugnación.

¿Cómo se tramita?

La tramitación del recurso puede ser en forma oral o escrita y se compone de los
siguientes actos:

1. Interposición
La parte habrá de interponer el recurso en el plazo de cinco días, desde que se le
notificó la resolución que pretende impugnar, y habrá de hacerlo por escrito en el
que exprese la infracción en que la resolución hubiera incurrido. Estos dos
requisitos lo son de admisibilidad, pues si no se observan el recurso se inadmitirá
por providencia, contra la que ya no cabe recurso alguno (artículo 452). La
infracción en que la resolución impugnada ha incurrido solo puede ser procesal,
por lo que el recurrente debe citar en el escrito, bien el artículo concreto de la
norma procesal que se ha vulnerado, bien el principio o regla procesal que se ha
desconocido.

La petición teóricamente debería consistir en que se reponga la actuación al


momento de dictarse la resolución y en que se dicte entonces la procedente, pero
simplificando debe pedirse que ello se haga con unidad de resolución, es decir,
que el auto que decida la reposición, por un lado, dicte la resolución adecuada y,
por otro, ello suponga la nulidad de lo actuado con base en la resolución repuesta.

2. Audiencia

Admitido a trámite el recurso de reposición, se concederá a las demás partes


personadas un plazo común de cinco días para impugnarlo, si lo estiman
conveniente (artículo 453.1) La tramitación del recurso exige la contradicción y
por ello del escrito presentado por la parte recurrente debe darse traslado a las
demás partes personadas, las cuales podrán, a su vez, presentar escrito de
oposición al recurso. Esta oposición puede referirse a la inadmisibilidad del
recurso (por incumplimiento de los requisitos) o a su desestimación (por
adecuación de la resolución a la norma procesal que determina su contenido).

3. Decisión

Transcurrido el plazo de impugnación del recurso, háyanse o no presentado


escritos, el tribunal resolverá sin más trámites, por medio de auto y en el plazo de
cinco días (artículo 453.2). En la tramitación del recurso no existe prueba porque
la misma es inútil; referida la reposición a la vulneración de una norma o
principio procesal su existencia ha de desprenderse de las mismas actuaciones sin
que pueda acudirse a probar, por los medios ordinarios de prueba, hechos que no
consten en las actuaciones.

La decisión puede consistir en estimar o no la reposición; en el primer caso,


manteniéndose dentro del objeto del recurso delimitado por la parte recurrente, el
tribunal "repondrá" la resolución y las actuaciones posteriores; en el segundo la
desestimación puede producirse, bien porque existe una causa de inadmisibilidad
(que en este momento se convierten en motivos de desestimación), bien porque la
resolución no ha infringido norma o principio procesal.
procede solo contra resoluciones interlocutorias en forma de providencias y autos
no definitivos, que son aquellas por medio de las que, aplicando normas
procesales, el tribunal ejerce sus facultades de dirección del proceso.

 la finalidad del recuso de reposición es permitir la modificación de las


resoluciones adoptadas en la sustanciación del proceso que no sean conformes a
lo establecido en las disposiciones positivas que regulan el procedimiento o que,
habiendo sido dictadas en el ejercicio de una facultad atribuida al órgano
jurisdiccional con cierto carácter discrecional, produzcan un perjuicio a
cualquiera de los litigantes.