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Sonderdruck

DIE S R eH
Zeitschrift für Sprachwissenschaft

Band 39 . Heft 1

1997

Wiener Sprachgesellschaft
Harrassowitz Verlag
DIE SPRACHE Zeitschl'ift fül' Sprachwissenschaft, 39 (1997) 1
1m Auftrag del' Wiener Spl'achgesellschaft herausgegeben von Heiner Eichner
unter Mitwirkung von Hans Christian Luschützky, Robert Nedoma, Oskar
E. Pfeiffer, Klaus T. Schmidt, Chlodwig H. Werba und redaktioneller Mitarbeit
von Melanie Malzahn.
Anschrift: Institut für Sprachwissenschaft del' Universitat Wien, Luegerring 1, Formas pronominales sUÍIjadas y exentas en galo
A-1010 Wien, Osterreich y en céltico continental 1

Inhalt In diesem Aufsatz werden einige gallische Pronominalformen analysiert, die nor-
malerweise als «suffigiert» verstanden sind. Obwohl man Pronomina, die hinter
A. Aufsatze einer Verbalform vorkommen (z. B. pissiu-mi, uediiu-mi; ni tixsintoT sies; viel-
1. B all e s: Rhythmisch-metrische Phanomene und Spuren gesproche-
leicht pise-tu), identifizieren kann, impliziert diese Stellung nicht notwendiger-
ner Spl'ache in del' Dichtersprache des ~gveda . . . . . . . . . . . . . . 1
weise eine grammatikalisierte «Suffigierung»: in vielen Fallen gibt es alternative
J. Rubio Ol'ecilla: Formas pronominales sufijadas y exentas en galo
ErkIarungen oder (bei Inschriften in scriptio continua) andere Segmentierun-
y en céltico continental . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 31
gen, und so erhalt man andere Ergebnisse als bei Anwendung von aus den insel-
D. Schürr: Luvisch-Iykische Wettergottformeln . . . . . . . . . . . . . 59
keltischen Sprachen genomenen syntaktischen Modellen. Moglicherweise fun-
K. Stübel': Ul'indogermanisch *h1nóm-tL ,Name', *h"óng'"-?,L ,Salbe' und
gieren einige dieser Pronomina enklitisch, wie in anderen alten und neuen idg.
del' Ablaut del' neutralen n-Stamme . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 74
Sprachen. Das berühmte suffigierte Relativ in DVGIIONTI-IO ist im besten Fall eine
E. Tichy: Fleisch und Haoma. Zul' Intel'pretation von Yasna 48,10 .. 89
(fast isolierte) unabhangige Parallelentwickung zum Goidelischen. Die flektier-
B. Kurzaufsatze ten Formen des Keltiberischen erlauben, ein Pronomen *ios, *ia, *iod für das
M. Janda: Hethitisch-luvisch pahh1f1'sa/i- ,nachgeordnet' und del' Urkelt. anzunehmen, und so scheint es besser, dieses -io des Gallischen als
Streit um die Thronfolge . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 105 Neuerung zu verstehen (wahrscheinlich < ntr. *iod). Auch werden andere deik-
B. Pastor de Al'ozena: En torno al hapax transicional . . . . . . . . 115 tischen Formen (sos, (i)son, so, sosia; eia-, -is, -es) in zwei Paradigmen einge-
X. Tremblay: Avestique ja1]aU?V¿ful11Jh<nn, ja1]aurüm et sogdien 1]'1'- 123 ordnet, deren Flexion deutlich dem idg. 'JYpus entspricht.
M. de Vaan: Avestan *poul'n.zaol'l'a- 128
1. - Uno de los rasgos más sobresalientes del céltico insular es
C. Rezensionen. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 136
la particular organización del sistema pronominal, y, sobre todo, la
infijación de los pronombres en el complejo verbal irlandés. Hay
acuerdo en que esa paradigmatización del orden de los elementos
[preverbio + enclítica + verbo] o [verbo + enclítica] parte del antiguo
Alle redaktionelle Korrespondenz, Manuskripte und Büchel' sind an den Heraus-
geber (Anschrift wie oben) zu richten. Für unverlangt eingesandte Bücher kann fenómeno sintáctico de la tmesis que se encuentra en las formas más
weder eine Besprechung noch Rücksendung garantiel't wel'den. antiguas del griego y del védico, y de otras lenguas indoeuropeas (lat.
Die Aufnahme von Repliken und personlichen ErkIarungen wil'd prinzipiell abge- arco sub vos placo, got. ga-u-h:a-selvi, 'qap-uh-pan, etc.), regulado en
lehnt; die Mital'beiter sind ihl'erseits zu einer streng sachlichen Fol'muliel'ung su origen por la ley de Wackemagel; en conjunto está en relación con
angehalten.
los estratos más antiguos de la sintaxis indoeuropea, tal como queda
Autoren el'halten für Aufsatze 25, fül' Rezensionen 10, für kleine Anzeigen 5 Son- reflejado en los chocantes paralelismos entre las cadenas de partí-
derdrucke.
culas de inicio de frase del hitita y las posibilidades del complejo
Gedruckt mit Unterstützung des Bundesministel'iums fuI' Wissenschaft und Ver- verbal irlandés que Dillon [1944] puso de relieve, y que de un modo u
kehr, Wien.
otro dieron pie al trabajo de Watkins [1963], hoy clásico, sobre la
prehistoria sintáctica del complejo verbal irlandés. Si el fenómeno es
© Wiener Spl'achgesellschaft, Wien 1997
tan antiguo, cabe preguntarse cuál es la situación al respecto en el
Die Zeitschl'ift und alle in ihr enthaltenen Beitrage und Abbildungen sind Ul'-
céltico continental. Lo cierto es que aunque el número de formas ver-
hebel'rechtlich geschützt. Jede Vel'wel'tung auBerhalb del' engen Grenzen des
Urhebel'l'echtsgesetzes bedarf del' Zustimmung del' Wiel!:er Sprachgesellschaft. bales de céltico continental que conocemos ha crecido sensiblemente
Das gilt insbesondere fuI' Vel'vielfaltigungen jedel' Art, Ubersetzungen, Mikro- en las últimas décadas a raíz de los descubrimientos de las inscripcio-
verfilmungen und fül' die Einspeicherung in elektronische Systeme.
Gesamtherstellung: AZ Druck und Datentechnik GmbH, Kempten. 1 El presente trabajo se encuadra dentro de una investigación financiada por
la DGICYT (FPU -becas en el extranjero), sobre la prehistoria de la sintaxis del
Gedruckt auf alterungsbestandigem Papier verbo céltico (en concreto, sobre las cónjunct paTticles del verbo irlandés y su
Printed in Germany posible relación con las partículas de introducción oracional del hitita).
ISSN 0376-401X Die Sprache 39/1 (1997)
32 Francisco Javier Rubio Ore cilla Formas pronominales sufijadas y exentas en galo y en céltico continental 33

nes más extensas (Botorrita, Larzac, Chamalieres, etc.), tanto la inter- del tema pronominal correlativo so-; sobre la -d final en galo, cfr.
pretación sintáctica de los plomos de Larzac y Chamalieres como las § 5.1-2.
etimologías concretas distan de estar claras en todos los casos, pese
3.1. - Desde la primera interpretación de la inscripción de Alesia
al entusiasmo con que los celtólogos han emprendido su descifra-
(L-13, Alise-Sainte-Reine: Thurneysen, ZCPh 1907, p.558, V. Dotin
miento. [1918: 122]) se entiende que DUGIloNTIlo es una 3ª pI. con el relativo
2. - En contraste, el primer bronce de Botorrita resulta ser relativa- -jo sufijado; el antecedente de este relativo sería el instr. (o dat.) pI.
mente transparente en lo que concierne a algunas de sus estructuras GOBEDBI que le precede inmediatamente en la inscripción: MARTIAUS
sintácticas, que sin embargo ofrecen un aspecto bien distinto al que DANNOTALI IEVRV VCVETE SOSIN CELICNON ETIC GOBEDBI DVGIIONTIlo VCVE-
se hubiera esperado en una lengua céltica: el verbo aparece clara- TIN IN [ ... ] ALISIlA. A pesar de que todos los celtólogos admiten esta
mente situado en posición final de frase; no se registra ejemplo al- interpretación, no está fuera de lugar aquí recordar la posibilidad de
guno de tmesis, pese a la existencia de numerosos verbos preverba- otra lectura: cfr. EVarls [1974], que asegura que lo que generalmente
dos (ro-biseti, ambi-tiseti, to-[u]er-taunei); finalmente, se detectan se interpreta como I longa puede leerse también como T: «Protracted
ejemplos de correlación pronominal comparables a los de otras len- inspection of the stone from vanous angles and in varying light
guas indoeuropeas antiguas, v. gr. iomui ... 8i80nti, somui ... suggests to me that the letter in question may be T» (Evans loc. cit
tatu8 2 , esto es *j,osmoi ... *tosmoi (con generalización del tema *so- p.20; subrayado del propio Evans). La interpretación de Evans fue
a costa de *to-, como es típico en celta), junto a las correlaciones entonces: verbo 3ª pI. DUGIONTI, y prep. TO rigiendo el ac. UCUETIN;
típicas en védico yád ... tád, cfr. § 3.6. Pese a esto, existe una clara hoy por el contrario este autor sigue la communis opinio, cfr. p. ej.
tendencia entre los celtólogos a analizar como formas verbales com- Evans [1983: 48-49].
plejas algunas palabras de los documentos epigráficos galos. Esta
3.2. Más problemático es el testimonio de Chamalieres (Cler-
descompensación entre el testimonio del celtibérico y lo que se es-
mont-Ferrand), un plomo en cursiva latina que se encontró en una
pera o presupone en galo, a pesar de ser ambas lenguas coetáneas,
fuente termal junto con un conjunto de exvotos de madera que atesti-
nos obliga a examinar la evidencia de pronombres sufijados en céltico
guan el carácter sagrado del lugar. La lectura de la edición paleográ-
continental, ya que es ése el punto en donde se detectan los paralelos
fica de Lejeune-Marichal [1976-1977: 159-160] es la siguiente (los
más claros entre el galo y céltico insulaF.
espacios reflejan separaciones del original constatadas por los cita-
3. - Hay acuerdo general entre los celtólogos de que en galo se dos autores):
atestigua la sufijación de una partícula relativa -jo: dugiIontiIo (Ale-
lino 7 conaooedillí etic se couiponqnaman varia lecti<r tonq-, pong-
sia, RIG 1, L-13) y toncsiiontío (Chamalieres). En principio, esta partí- lino 8 tonc siíontíQmeíon poncsesitbue
cula relativa enclítica sería la que subyace a las formas de relativo del lino 9 tid ollonreguc cambion (}xsopS.
céltico insular, cfr. irl. ant. 3ª pI. reI. bert(a)e < *bheronti-jo, galés
medo ys(s)yd, modo sydd < *essi-jo, *esti-jo. Al menos en galo este Pese a las enormes dificultades paleográficas, Fleuriot [1976-1977]
-jo podría derivar del neutro *jod, cfr. indio antiguo yád o celtib. s08, se inclinó por una lectura y segmentación dependientes de etimolo-
gías lo más célticas posible: aooedillí etic secoui toncnaman tonc-
siíontío, atribuyéndole al nombre toncnaman una etimología distinta
2 La transcripción empleada para el celtibérico depende de las teorías de de la de toncsiíontío (Fleuriot loc. cit. 184, 188). En todo caso, de
Villar sobre el origen de las silbantes celtibéricas, cfr. § 6.3. Esta teoría ha dado aceptarse la lectura toncnaman, parece más económico pensar en un
lugar a la nueva transcripción de Untermann para el tomo de los Monumenta acusativo interno, V. K. H. Schmidt [1981: 266-267]: «(que) juren /
Linguarum Hispanicarum (vol. IV) dedicado al celtibérico, donde la ti ibérica
se transcribe como s (sorda) y la s ibérica como Ó, aunque hay que advertir que jurarán un juramento», cfr. irl. tongid «jurar» y oscotanginom, tangi-
Villar transcribe la antigua (s) como z, ya que postula el paso de *-s- intervocálica núd «sententia». El antecedente podría ser aooedilli etic secoui
> -z- y la ulterior confluencia de / di < *d(''J con /z/, procesos fonéticos que (nom. pI. /-1:/ < *-oj), pero también toncnaman, entendido como acu-
Untermann no admite. sativo interno, cfr. Ziegler [1993: 255], lo que resulta más coherente
3 Cfr. p. ej. recientemente K. H. Schmidt [1996: 31]: «Chamam~res und Larzac
bestatigen damit die Theorie, nach der sich die absolute inselkeltische Verbalfle- con la inscripción de Alesia: el antecedente del relativo -io sería la
xion aus postponierten Pronomina erkliirt». palabra inmediatamente anterior al complejo verbal. Pero la inscrip-
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ción de Chamalieres está en scriptio continua, de modo que son posi- Fleuriot (Lejeune [1985: 148]), de una forma participial femenina (gen.
bles otras segmentaciones. Así, Lambert [1979: 153] se mantiene más sg. o ac. pI.): -ont- + -i,a-, cfr. i. a. bharanti, -yas, gr. <pÉQouaa: sería
cerca de la lectura de Lejeune y Marichal y prefiere la siguiente seg- entonces un ac. pI. concordando con la serie de acusativos femeninos
mentación: etie Seeoui pone naman(t), tone siíontío, con una corre- que sigue en ambos lugares del texto. La grafía con una sola -i- no es
lación pone . .. tone « *k'kom-k'ke ... *tom-k'ke, cfr. lato eum ... tum). decisiva: cfr. tonesiíontío vs. DUGlloNTllo, aunque sí lo puede ser la
Esta interpretación resulta más afín a los usos sintácticos que se evi- ausencia de í (I longa). Tanto /sagiti,onti-i,as/ (oración de relativo)
dencian en la otra lengua céltica coetánea, el celtibérico (cfr. infra corno /sagiti,onti,as/ (participio) implicarían una conversión funcional
§ 2.5 sobre la correlación iomui ... somui)4. Kowal [1987: 250] da un de un sintagma verbal en un sintagma adjetivo. Pero admitir la pri-
paso más allá y separa ío corno palabra autónoma, poniéndolo en mera alternativa supondría que el plomo de Chamalieres ofrecería un
correlación con el siguiente pone: ío meíon pone sesit. Tanto a Lam- estadio intermedio, en el que la estructura # i,o- ... V# de Botorrita se
bert corno a Fleuriot les resultaba difícil entender -io corrÍa un rela- habría visto substituída por # V-i,o- ... #, Y el pronombre, preservando
tivo propiamente dicho; ambos lo consideran corno una partícula co- todavía un estadió flexivo, habría venido a ocupar una posición típica-
nectiva, y de un modo u otro lo relacionan con elementos corno la mente enclítica, lo que en sí no es imposible en la sintaxis de las
conjución de coordinación hitita -i,a-, mic. jo, según la interpretación lenguas indoeuropeas antiguas, cfr. § 3.7. Pero frente a lo que sucede
de Bader [1975], cfr. infra § 3.7. Sobre los graves problemas que plan- en las inscripciones de Alesia y Chamalieres, los nombres en acusa-
tea la segmentación de este pasaje de la inscripción cfr. Lambert tivo que presuntamente serían el antecedente siguen en ambos pasa-
[1996: 98-103], que acaba optando por una tercera posibilidad, etie jes a sagitiontias, de modo que en el estado actual de nuestros cono-
se-eouiton-enaman tone-siíontío, donde enaman estaría en conexión cimientos parece recomendable rechazar la posibilidad de analizar
con id. ant. enáim «hueso». sagitiontias /sagiti,onti-i,as/ con sufijación de un relativo decli-
nado.
3.3.- En Larzac aparece una forma similar, sagitiontias (2a 8-9,
2b 10) que quizá podría tratarse de un nomo o ac. pI. fem. del relativo 3.4. - A estas formas hay que añadir la forma serisumio atesti-
(cfr. Lambert [1994: 63]) sagitiont(i)-ias. Podría interpretarse tam- guada en una de las fórmulas mágicas de Marcelo de Burdeos, cfr.
bién como una 3ª pI. con un demostrativo femenino sufijado del terna Fleuriot [1974: 60-61], en la que el pronombre -i,o se afija a una lª
*ei, es decir, una forma similar allat. eas (Lambert [1994: 66]); pero sg. serisum(i); hay que preguntarse en todo caso si es posible seg-
en la misma inscripción se documentan una serie de formas de un mentar más todavía, cfr. infra § 4.1 la interpretación de -mi corno
terna demostrativo eia-: eiabi (lb 9), instr. pI.; eianom (la 2, la 6) pronombre sufijado a su vez. En lugar de segmentar y traducir serisu-
gen. pI., eia nomo sg. o posiblemente eian ac. sg. (2a 5), lo que en mio uelor por <<je veux que je crache, ~ue j' expectore» (Fleuriot loe.
principio no permite explicar (-)ias corno un demostrativo de ese cit.: cfr. id. seeirtim «vomitar») - donde entonces el antiguo relativo
terna. Lo más verosímil es que simplemente se trate, corno proponía *i,od parece haber adquirido un uso corno conjunción subordinante
sustantiva- quizá sería posible simplemente segmentar scrisu-mi io
4 No parece admisible la tajante afirmación de Fleuriot [1980 B : 153]: «Aucune uelor «que yo escupa (subj. en -se/o-, cfr. V. gr. celtibérico ambi-
langue celtique n'offre quoi que ce soit de comparable a une alternance de type tiseti) lo que quiero ~ quiera»; sintácticamente resulta plausible, ya
*pone . .. tone, ni dans la forme, ni dans la construction». El celtibérico ofrece al
menos un ejemplo innegable de construcción correlativa entre un terna relativo y que aquí no hay antecedente expreso, como en el caso de gobedbi
un terna demostrativo, 1:,0- ... 80-: iomui ... somui; en este caso nos encontraría- dugiionti-fo, toncnaman tonesiionti-i,o.
mos ante ternas parejos, *k"'om-k"'e ... *tom-k"'e. No hay que sorprenderse ante
la presencia de un demostrativo *to-, aunque, corno hemos dicho en § 2, se es- 3.5. - Lambert (v. Lejeune [1985: 174]) identifica la parte final de la
pera que en una lengua céltica este terna se haya visto sustituido por *80-; así, secuencia tianneobueo del plomo Larzac (2b 2) con el posible subjun-
es innegable que la prehistoria del terna pronominal celtibérico stam Cae. fem., tivo buet-id de Chamalieres 8-9 y Lezoux 6, cfr. infra § 4.3 sobre -id;
Luzaga) encuentra su mejor explicación en una mezcla de ambos ternas. Por lo aquí el uso del tau gallieum permite analizarlo corno Ibuuets/ <
demás, es verosímil que, en caso de aceptarse esa lectura, tone en galo ya no
perteneciese a ningún paradigma pronominal en el momento en el que se atesti-
*bu'l/;et-s(V); Fleuriot (v. Lejeune [1985: 140-141]) se limitaba ~ expli-
gua, cfr. la situación del adverbio latino tune. Recuérdese el interrogativo id. carlo corno una 2ª sg. subj. «du meme theme que buetid» (sic), sin
cía, y la explicación de Thurneysen GOl § 455, p. 286 para los pronombres infija- entrar en más detalles. La partícula relativa que se atestigua en galés
dos de la clase B _d L _ < pe. *to < *tod, _dN _ < *tomo medo aL, (h)ai ha de ponerse en relación con el terna demostrativo
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*so- y no con *jo: (h)a L < *sod, cfr. Ziegler [1993: 263 4 °]. Posiblemente el pronombre encabeza la oración y el verbo la cierra (moonti, ta-
es el mismo elemento pronominal que da lugar en irl. ant. a la 3ª sg. tuo; sobre estas formas verbales, V. Rubio [1996]); al menos en otra
relativa beres(s) < *beret(i) so (mejor que *-se, v. Cowgill [1975: 59]). de las oraciones de relativo de la inscripción se atestigua una forma
Pero pese a los datos del céltico insular, en galo parece más admisible verbal claramente preverbada, ias ... robiseti (/ro-biseti/ < *pro-
la pérdida de una *-e final: la conjunción enclítica -c < *-k'ke, y el bhidh-s-e-ti o *b hih2 -s-e-ti), lo que cancela cualquier paralelismo con
citado -id < pc. *ide atestiguan la pérdida de -e, cfr. § 5.2, mientras la infijación de la partícula relativa en céltico insular, según la cual se
que J;-QG1TO E (L-6, Néris-les-Bains)5 atestiguaría la conservación de -o esperaría un orden **ro-jas ... biseti. Como pone de relieve K. H.
final (logito < *logh-eje-to, imperf. causativo, V. Schmidt [1986: 179]). Schmidt [1993: 64-65], la presencia del tema *jo- como pronombre
Por otro lado, habría que comparar ese posible *-se > -s con el se relativo es una iso glosa que el céltico comparte con el indoiranio y el
que aparece en Larzac la 1: insinde se bnanom bricto[m, que por su griego, y entonces hay que admitir que ese esquema sintáctico pre-
situación, tras la primera palabra de una secuencia, así como tras sente en celtibéri.co (# jos, ja, jom ... P+ V#) también refleja un mo-
formas verbales de imperativo (biontutu se mnanom 2a 7) tiene el delo protocéltico heredado del indoeuropeo.
aspecto de ser una partícula enclítica, cfr. Schmidt [1996: 35], quiza a
modo de nota augentis; pero entonces un presunto *-bueoe no ten- 3.7. - Los datos del celtibérico parecen implicar que el uso de -jo
dría por qué ser una forma de relativo; nótese además que reciente- como partícula relativa no flexiva es una innovación que el galo com-
mente McCone [1995] ha propuesto una convincente solución analó- parte con el céltico insular. Resulta difícil juzgar si hay que admitir
gica para la desinencia de relativo -s del irl. ant. Las etimologías que aquí alguna relación efectiva con la «partícula conectiva» *jo que al-
propusieron Fleuriot y Lambert para tiannco- divergían en la segmen- gunos indoeuropeístas reconstruyen (cfr. p. ej. Bader [1975: 28]), a
tación (niti anncobueo el primero, ni tianncobueo el segundo), pero partir sobre todo de la conjunción enclítica -ja presente en las len-
ambas identificaban ~annco- con un preverbio britónico *1Jko -/*onko-, guas anatolias. Esa era la opinión de Watkins [1963: 28 2 ], para lo cual
quizá relacionado con la raíz de gr. EVEyXOV (sic Lambert loc. cit. 175). se apoyaba precisamente en la indiferencia con respecto al caso del
Pero pese a los esfuerzos de ambos autores el texto no resulta espe- antecedente, cfr. en ese sentido McCone [1980: 17] y la réplica de
cialmente claro en ese punto; hay que tener presente que el pasaje en Sims-Williams [1984: 15925 ]. El problema es decidir si lo que se recons-
cuestión se debe a una secunda manus, con rasgos gráficos peculia- truye como *-jo para el protogoidélico fue indeclinable desde sus orí-
res como el uso de -n final en lugar de -m y, precisamente, el tau genes o no; el -jo de dugiiontiío, toncsiíontío no es decisivo ya que
gallicum: cfr. las variantes lidssatim, lis(s)atim que se atestiguan en en galo posiblemente se perdió la -d final, cfr. § 5.2. En irlandés existe
el resto de la inscripción vs. lioatim inmediatamente a continuación nasalización en determinados tipos d~ oraciones de relativo, lo que
de °bueo. Todo ello dificulta el análisis de esta parte de la inscripción, hace pensar en restos de una oposiciónflexiva *jo vs. *tjom, aunque
y permite poner en duda un análisis tan forzado, basado en la mera se suele considerar que esas oraciones de relativo con nasalización
similitud externa de °bueo con bue(t-id). representan una extensión analógica tardía, aunque cfr. de modo pa-
ralelo Cowgill [1975: 59] beres(s) «que lleva» < *-sa, *-san. De hecho
3.6.- El celtibérico en cambio posee ese mismo tema pronominal
es interesante advertir que Mccone [1980: 15-16] demuestra mediante
relativo ios, pero sigue los patrones sintácticos habituales en otras
estadísticas que las oraciones de relativo con lenición tienden a acom-
lenguas indoeuropeas: cfr. las citadas correlaciones de relativo y ana-
pañar a un antecedente neutro (lo que hace pensar en *jo ¿< *jod?),
fórico en el bronce de Botorrita:
mientras que las proporciones están más igualadas en el caso de los
iomui: listas: titas: moonti: somui (. .. ) saum tekametinas tatuo antecedentes masculinos y femeninos; posiblemente hay que contar
no tanto con un pronombre *jom (ac.), sino con una conjunción -ya
donde iomui < *josmoi vs. somui < *so-smoi (en lugar de *tosmoi,
en celtibérico iom puede haber funcionado como una conjunción -,
cfr. supra § 2): se puede observar claramente la correlación entre los
con lo que no resulta decisivo el problema de las oraciones de relativo
temas pronominales *yo- y *so-/*to- (cfr. véd. yád ... tád). Además,
con nasalización aunque el antecedente sea sujeto, cfr. Ahlqvist [1983]
y De Bernardo-Stempel [1986: 264-265 26 - 27 ], con bibliografía. Otras
5 Sólo si es que ha de leerse así, cfr. la lectura de Lejeune RIG 11 p. 94: formas del paradigma indoeuropeo del pronombre *jo- (v. gr., fem.
T9G~ITOI y no le9G!TO E. *ja, nomo pI. *joj, acabados en vocal; casos oblícuos en *josm V >
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*j,oN) podrían haber dado lugar a la extensión de la lenición y/o nasa- la posibilidad sintáctica #V + (ios, ia), iom ... #, aunque lo cierto es
lización como marca morfológicas de relativo, con lo que el *-j,o «no que de hecho no está atestiguado.
flexivo» del protogoidélico no es necesariamente el equivalente de
4. - Aparte del tema relativo, el galo nos ofrece otros ejemplos que
una conjunción anatolia -j,a (atestiguada dos mil años antes), sino
se pueden interpretar como pronombres sufijados. Un grupo rele-
más bien la reconstrucción que podemos alcanzar después de que un
vante lo constituyen las formas verbales en -mi, que se explican me-
proceso de sincretismo haya eliminado, al menos en esa posición, las
diante la sufijación del pronombre de primera persona, a las que se
marcas de flexión del pronombre relativo. El pronombre celtibérico
pueden sumar otros pronombres personales.
io- es de modo inequívoco un pronombre declinado (ios, iom, iomui;
ia, ias), que como tal ha de incluirse en la reconstrucción del proto- 4.1. - Los testimonios al respecto parecen claros: junto a formas
céltico. Nada hay en celtibérico que pueda identificarse cpn una partí- en -u /-ül < *-0 como delgu (Banassac), ne regu (Lezoux, cfr. Fleuriot
cula conectiva *j,o, yen galo se atestiguan quizá dos cásos (DUGIION- [1980A : 128-29]) vs. regu-c (Chamalieres 9, con enclítica *-k'!fe, cfr.
TIlo, toncsiíontío) de sufijación de lo que puede explicarse simple- Fleuriot [1976-1977: 185]6), el plomo de Chamalieres ofrece un serie
mente como *j,od, pronombre relativo neutro convertido quizá en una de formas en -um(m)i que pueden explicarse como formas de 1ª
conjunción (cfr. lato quod, y quizá celtib. iom). Lo que no impide que persona sg. a las que se les ha adjuntado un pronombre mi: p. ej.,
quizá se mantuviese su uso como pronombre relativo propiamente pissíiu mí (Chamalieres 10) posiblemente «yo veré» < *k'!fis-sj,o +
dicho, cfr. la interpretación sugerida en § 3.4 para la fórmula de Mar- mi, 1ª sg. de un futuro en *-sj,e/o- (v. Schmidt [1986: 174-175]), y en
celo de Burdeos, del mismo modo que lato quod es un pronombre la misma inscripción uediiumi (1) y dessu(m)mi(í)is (11-12, x 3).
relativo que funciona también como una conjunción. En cuanto a su Fleuriot [1976-1977: 176] interpretó estas formas como re caracteriza-
posición «sufijada», en principio no es necesario que ese *j,od haya ciones de la 1ª persona con la desinencia atemática -(m)mi, como
tenido que ser enclítico; en el ~gveda es fácil encontrar ejemplos i. a. bharami, pero entonces hay que suponer que esa re caracteriza-
donde yá- no encabeza la oración, sino que aparece en segundo lugar, ción fue un fenómeno tardío que se produjo en galo cuando ya la
e incluso puede darse en caso de que la palabra precedente sea el *-0 # había pasado a -ü (de lo contrario, -0- en sílaba interior hubiera
verbo de la oración de relativo, cfr. p. ej. ~V 1. 70.5 dásad yó asmai debido evolucionar a -a-). McCone [1991: 119-120] aventura la teoría
«el que le venere», y otros ejemplos presentados por Watkins [1963: de que las formas en -u sin desinencia -mi analógica (regu-c, delgu)
29]. Este tipo de focalización del sintagma verbal es mucho más co- habrían sido subjuntivos, mientras que el indicativo se habría recarac-
mún en hitita, donde de hecho el pronombre relativo no se sitúa al terizado con -mi para evitar la homofonía; pero de hecho pudo haber
principo de la oración, sino que sigue a la cadena de partículas enclíti- sido un proceso paralelo a la re caracterización de la 1ª sg. irl. ant.
cas. En efecto, este esquema sintáctico por el cual un verbo enfati- Otros muchos investigadores prefieren entender -mi simplemente
zado pasa a encabezar la oración, incluso por delante del pronombre como un pronombre sufijado, cfr. Schmidt [1981: 265], 'Evans [1983:
relativo, es un mecanismo antiguo. La generalización del esquema #V 39-40], Kowal [1987: 252] y Lambert [1994: 62]. Lejeune y Marichal
+ Prono Rel. ... # que da origen a las formas relativas del verbo irlan- [1976-1977: 166] proponían un *moi > mf como «dativus commodi»
dés nunca fue completa, ya que en irl. ant. sólo se presenta con las (aunque dejando abierta la posibilidad de una analogía con la flexión
terceras personas y con la primera del plural. Quizá el galo preserva atemática). Si la explicación de mi como una especie de reflexivo no
un estadio intermedio en que ambas construcciones eran posibles resulta satisfactoria, podría identificarse también con un acusativo
(dugionti-j,o vS. io uelor), aunque los problemas de edición y segmen- (¿átono?) *me> mi (cfr. el enclítico i. a./av. ma vs. gr. !tE), que habría
tación que todos los textos galos presentan, y especialmente las fór- perdido su función de caso oblicuo, pasando a sustituir en céltico la
mulas de Marcelo de Burdeos, hacen aconsejable gran cautela a la
hora de dar por seguras lo que sólo pueden ser meras tentativas de
interpretación. En el caso del celtibérico, quizá el contexto formali-
zado que implican los tipos de inscripción que han llegado hasta noso- 6 Mejor que Fleuriot [1981: 106-107], donde propone *regu-s cambian> *Te-

tros (tesserae hospitalis y un texto legal, que muy probablemente gulf cambian (visarga) > 1°eguc cambian, con un elemento sufijado -is; cfr.
Kowal [1987: 251] (Tegu-c < *-k'ke); Lambert [1996: 61] propone Teguc = sandhi
siguen modelos epigráficos latinos, dado el soporte empleado) impi- de Iregutl < *regut-s, derivado en -t de un adj. *regu- «derecho, directo», lo que
den que se pueda afirmar ex silentio que en celtibérico no existiese no parece demasiado verosímil.
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Francisco Javier Rubio Orecilla Formas pronominales sufijadas y exentas en galo y en céltico continental 41
40

forma de nominativo *eg{5/~ -om, que se aparta del paradigma, cfr. 4.3. - Koch ha encontrado otro testimonio de un pronombre de 2ª
sg. sufijado en la inscripción del anillo de Thiaucourt (Koch [1983:
Evans [1983: 39].
200], [1985: 31-32], cfr. la edición y comentario de la inscripción de
4.2. - Mucho más discutible es la presencia de un pronombre equi- Fleuriot [1979]), al analizar PISETU como pise-tu. Aunque tal segmen-
valente de 2ª sg. en la secuencia lotites sníeomc < *snies-ti-c (Cha- tación es bastante plausible, sorprende que Koch decida explicar pise
mam~res 3) aducida por Lambert [1994: 66], [1996: 56-57]. Otros auto- corno *k'kisei, una 2ª sg. indo en -ej, tipo gr. <j>ÉQEL-~ según las líneas de
res segmentan sní eomc, separando sni < *snes, pronombre de 1ª pI., interpretación de la escuela de Watkins. La presencia del pronombre
(cfr. id. ant. sní) de eomc, palabra que ha dado lugar a una amplia personal invita más bien a pensar, simplemente, en una 2ª sg. ipvo.
bibliografía7 , cfr. el comentario al respecto de Evans [1996: 17-18]. tipo <j>ÉQE; además, la reconstrucción *-ej para la 2ª sg. temática no
Fleuriot [1976-1977: 180] y [1980B : 151] lo explicó corno mera va- está ni mucho menos universalmente aceptada, cfr. p. ej. Cowgill
riante gráfica de la conjunción etic « ¿*eti-k'ke?) y atestiguada en la [1975: 50], [1985A ]. P0r otro lado, PISETU puede entenderse también
inscripción de Alesia (cfr. supra § 3.1), pero ciertamente no se justi- como una 3ª sg. ipvo. en -tu, cfr. § 6.4. De ambas soluciones (bien
fica el uso de tau gallicum para grafíar Itl, especialmente cuando la
conjunción etic se documenta con -t- en la misma inscripción (línea 7:
r:ise tu < *k'kis-e tü, bien pisetu < *k'kis-e-tu), la primera permitiría
mterpretar ADIANTUNNE como vocativo de un terna en -o. El intento de
aooedillí etic secoui, quizá dos nomo pI. -i < *-00, así corno en la Koch [1985: 26-32] de desentrañar el resto de la inscripción resulta a
citada inscripción de Alesia. En la medida en que a veces tt puede mi juicio, demasiado apegado a los esquemas sintácticos y fonétic~s
grafiar Itsl, se podría conceder que eomc fuese una variante gráfica del céltico insular: en su análisis, ADIANTUNNENIEXVERTINI equivaldría
de etic, aunque en un uso inverso al habitual; pero sigue pareciendo aAdiantun (Ac.) ne(n)-ni·ex-verti-ni, donde ni representaría en am-
más plausible separar eomc de etic; para la discusión, V. Lambert bas ocasiones formas afijadas del prono de 1ª pI. (¿por qué no aparece
[1994: 154], [1996: 56]. La solución de Kowal [1987: 249] eomc < sní, como en Chamaliéres?) y ne(n)-la coalescencia de ne (negación)
*et-si-k'ke resulta innecesariamente compleja, de modo que la explica- con *em o *im, ac. pronominal infijado; pero nada justifica gráfica-
ción fonética más viable es *esti-k'ke > galo letsi-k'l, así p. ej. Koch mente la lectura de esa segunda (n) < *em.
[1985: 1-5]8; otro ejemplo de esa misma forma verbal podría identifi-
carse en tiedi = ti em (Banassac): *toj esti > Iti etsil, cfr. Fleuriot 4.4. - Si se admite la segmentación lotites (o lopites) sní eomc para
[1974: 447] y Lambert [1994: 140]. la tercera línea de Chamam~res, nos encontramos con lo que suele
interpretar como un pronombre de 1ª pI., cfr. p. ej. Fleuriot [1976-
7 Hamp, Eska y Koch le han dedicado su atención en repetidas ocasiones;
1977: 180] y [1980B : 154] (ac. pI. *snis i'< *snes) y con él Evans [1983:
además de las que mencionamos aquí, cfr. bibliografía en Evans [1996] y Lambert 35]. Kowal [1987: 249] por el contrari(!) lo analiza corno Jlominativo:
[1996]. lop,ites sní eomc «besprich, so wie wir», aunque no queda claro por
8 Hay que mencionar aquí la conjunción celtib. iste, posiblemente disyuntiva: que.en esta fo~ma en concreto se pierde la -s, cfr. Lambert [1979: 151].
iste ankios iste esankios (Botorrita 1 a.9), entendida por lo general como un Lotttes (o lOlntes) se suele interpretar como una 2ª sg. ipvo. medio
corno también lubitr¿s (La Graufesenque), cfr. ved. injuntivo bhára~
tema pronominal en relación con lepóntico iBO- lítso-I < *ísto-, cfr. Eska [1991]
y la inteligente alternativa de Hamp [1991], infra § 7. Cabe preguntarse si galo
letsikl podría derivarse de *isté-k'lke, con i átona> e como en *PrHi > are-, cfr. tha1p, irI. 2ª sg. ipvo. dep. suidigthe < *-t('')es 9 . Cabe preguntarse en-
De Bernardo-Stempel [1995: 25] sobre la debilitación de las sílabas átonas en tonces si eom-c sos no puede representar *ezdhi-k'ke sos es decir la
galo; pero no existen otros ejemplos de *é > í. Por otro lado, admitida una 2-a sg. lpVO.
. d e es- «ser», cfr. i. a edhí, av. (gath) zdi, gr. lo8L:
' ,
en galo
etimología eoOic < *esti-k'lke, también es posible plantearse que celtibérico iste
sea una grafía lestl, forma de injuntivo de es- «sen> (cfr. la correlación disyuntiva
española sea . .. sea, id. francés soít .. , soit), contando con que al parecer los ~
Pero quizá esta similitud es meramente externa: se esperaría más bien
silabo gramas Te, Ke, Pe eran los que se usaban en ibérico para grafiar oclusivas :-t~s > ~c. *-tis, cfr. § 5.6 sobre r,BETIS. La 2ª sg. impf. dep. irl. ant. suidigthea <
finales. Pero entonces habría que admitir una poco probable grafía i para una -tas. -; -teh2 -s y. no *-th2 e-es > l. a. -thas, cfr. Rix [1976: 247]. Dada la estrecha
rel~clOn que eXIste entre las desinencias de imperativo y las de injuntivo
[~J (breve y cerrada), para lo que no hay paralelos; sí que existe en celtibérico
cierta vacilación gráfica e ~ ei para la e, cfr. -kuei en lugar de -kue en K.O.13, ~ = Impf) ~~ son de ~xtrañar estas similitudes, pero la desiencia -tes del galo
o la vacilación arekorata ~ areio, con una grafía ei precisamente para esa lesulta dl~lCIl de .explIcar. Ellubítlis de La Graufesenque puede leerse también
e < *i, pero en ningún caso se constata i = lel; la única solución en esa dirección como l~bü'l!s, e mte~retarse en consecuencia como un pret. en dental similar
sería admitir un pretérito *est, nada verosímil, con aumento, > pc. *ist, posibili- ~ ~armtu~, cfr.. Sc1umdt [1986: 178], de modo que lotites ~ lopítes queda como
umco testImOnIO de esa desinencia. -
dad que a mi juicio se excluye por sí sola.
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42 Francisco Javier Rubio Ore cilla Formas pronominales sillljadas y exentas en galo y en céltico continental 43

se presentaría un grado pleno analógico, como en i. a. Este imperativo respecto a -es: «y es éste ... ». Interpretar edOic como forma verbal
estaría coordinado con lo~ites ~ lopites; sos sería simplemente el (bien *ezdhi-lc'ke (§ 4.4), bien *esti-k'ke) lo separa claramente de la
nomo sg. del pronombre demostrativo, usado como predicativo, de conjunción etic < *eti-lc'ke.
modo que sni edOi-c sos brixtia f!,rtderon podría interpretarse como
«y sé tú (para nosotros) ése ( caracterizado) con la magia de los infier- 4.6.- Una forma de 3ª pI. fem. se encuentra en ni tixsintor sies
nos» (cfr. Fleuriot [1976-1977: 181] para brixtia anderon; brixtia (Lariac) «elles auraient ensorcelé»; sies sería el plural analógico de
podría ser, como sugiere Lambert [1996: 57] un instrumental). Con un tema femenino *si, cfr. id. sí, germ. si e, cfr. Lambert en Lejeune
esta interpretación se podrían eliminar los escollos fonéticos que pre- [1985: 163], Lambert [1994: 66]. De nuevo hay que plantearse el mismo
sentaban sní y sos si se explican como ac. pI.: sos simplemente es el problema que en el caso de sní: ¿se trata de un mero pronombre
nomo sg. masco *sos, sní puede explicarse como urí dativo pronomi- enclítico o de un pronombre afijado? Schmidt [1996: 30-31] subraya
nal, remodelado analógicamente a partir del sg. ""-mo~, *to~ > *mi, *ti el paralelismo sintáctico con los otros pronombres sufijados que veni-
(cfr. § 4.2 ti eOi < *to~ esti y § 4.1 sobre *moj), con lo que no es mos mencionando (es decir: estructura [Vb. + Encl.]) , y lo relaciona
necesario suponer una pérdida de -s final en esa forma concreta (y explícitamente con el origen de flexión verbal absoluta del céltico
no en lo~ites ~ lopites o en sos). Este sní podría depender, como insular, a pesar de que la situación de sies contradice la ley de Wac-
enclítico, de lopites ~ lo~ites, o bien ser proclítico y formar unidad kernagel - no aparece tras la negación -, lo que puede implicar que
prosódica con -edOi(-c), como al parecer sucede con el ti eOi < *toi no es enclítico. Sobre el tema pronominal so-, cfr. § 5.2.
esti de Banassac, V. infra § 8. ~ 5. - En diversas formaciones verbales se detectan unos elementos
4.5. - Esta interpretación de -edOi- < *ezdhi sólo puede ser válida sufijados -id, -it, que Lambert [1994: 68] intenta identificar con la
si lopites ~ lo(ites es, a pesar de las dificultades fonéticas señaladas partícula enclítica que habría dado lugar a la flexión absoluta del
en la nota 9, un imperativo. Si el dato (o ac.) sní depende de él, no es verbo irlandés. La primera pregunta que se plantea es si -id, -it son
obligatorio suponer que nos encontramos ante un pronombre «sufi- una o dos formas distintas, y la segunda, si al menos -id es efectiva-
jada», en el sentido en que se emplea este término en la gramática mente un pronombre -cfr. el nom.-ac. neutro lato id- o ha de enten-
del céltico insular: sería un mero pronombre enclítico, como los que derse que funciona como partícula, cfr. véd. íd. Pero todavía existe
existen en otras lenguas indoeuropeas antiguas; el imperativo ocupa- un problema previo: si este elemento -id es lo mismo que lato id, i. a.
ría el primer lugar en la oración y, de acuerdo con la ley de Wackerna- id, entonces hay que suponer que la -d final se ha conservado en galo
gel, el pronombre personal enclítico se situaría tras él, comporta- (e incluso en britónico, si se admite s-g conexión con galés ydd, bret.
miento sintáctico evidentemente heredado del indoeuropeo y que no ez)
necesariamente ha de entenderse como un fenómeno del mismo tipo 5.1.- El problema de la -d final en galo es complejo, ya que está
que la sufijación de los pronombres en céltico insular (aunque ésta íntimamente ligado a la reconstrucción de pronombres protocélticos.
derive precisamente de aquellos mecanismos sintácticos de la proto- Así, Lejeune [1980: 54] reconstruye un neutro *sos~od para la forma
lengua). Pero cabe plantear otra solución para la tercera línea de Cha- sosio del vaso de Séraucourt a Bourges: buscilla sosio.legasit in ali-
malieres, para sortear el escollo de la desinencia -tes: suponer que se xie magalu «Buscilla colocó esto en Alesia para Magalos» (cfr. § 5.5
está hablando en tercera persona de la divinidad invocada - Kowal sobre legasit); como él, cfr. p. ej. Eska [1990A : 7 y 11 (n. 26)], que
[1987: 253] sugiere que el aritu de la línea precedente podría ser un
imperativo de 3ª persona en -tu, cfr. infra § 6.4-; en ese caso se po-
dría segmentar lopltit-es (sní ... ), una 3ª sg., y edOi-c se habría de tica *es para justificar tanto las formas <<largas» de la flexión absoluta como la
interpretar también como 3ª persona: edOi-c sos < *esti-k'ke sos «y es ausencia de lenición en las formas verbales compuestas con preverbio lenens'
ése ... ». El vocalismo de la raíz sugiere un causativo, es decir lopltit pero cfr: ~cCone [1985] ~ infra § 5.3-4 sobre -id. En cualquier caso, parece qu~
la soluclOn de la encruq¡ada que supone la doble flexión del verbo en céltico
< *lotlp-e~e-t (¿pretérito? ¿injuntivo?) o *lotlp-e~e-t (¿subjuntivo?), al
insular no puede encomendarse a una única partícula a modo de deus ex ma-
que se habría adjuntado un -es, posiblemente un pronombre sujeto china: en la génesis de ambos paradigmas seguramente han debido de actuar
lesl < *e~_slO, cfr. § 5.6-7 sobre -(í)is), con sos como anafórico con amplio~ pr?cesos an~ógicos, y parece más prudente contar simplemente con
gene~alI~a~lOnes de CIertos resultados fonéticos dependientes de ciertas posicio-
10 Como es bien sabido, Warren Cowgill [1975] [1985 B ] postulaba una enclí- nes srntactIcas, cfr. McCone loco cit.
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44 Francisco Javier Rubio Orecilla Formas pronominales sufijadas y exentas en galo y en céltico continental 45

interpreta sosio como pronombre objeto, sufijado a buscilla; se plan- tras entre VE[tE[ Y ]'tO(; (en la segunda línea de la inscripción), cuestión
tea el problema de por qué no se encuentra afijado al verbo (*legasit- imposible de dilucidar ya que la inscripción hoy ha desaparecido;
sosio), pero no por qué una forma que etimológicamente parece un eventualmente, podría restituirse aovE[tl1['tov < *sod nemetom; pero
genitivo, cfr. i. a. tásya, tiene que funcionar como objeto. A mi juicio, admitiendo la lectura aovE[tr¡'tO(; de Prosdocimi, no sería demasiado
es más económico entender sosio como gen., cfr. el posesivo 3ª sg. improbable un fenómeno de sandhi: *sos neme > sonnemo, cfr. celtib.
mase. id. ant. aL < *esio (vs. fem. a G , a h- < *esyas, cfr. i. a. asyá : somui < *sosmoi; de hecho, nada hay en la morfología de aomv
asyás); el significado sería entonces «su Buscilla -esto es «su querida VE[tr¡'tOV, ni en SOSIN CELICNON (Alesia, § 3.1) que implique obligatoria-
Buscilla»- (lo) colocó (?) ... », con omisión del objeto, como sucede mente que se trata de neutros. Por otro lado, aunque no se puede
en otras inscripciones. El genitivo aparece postpuesto por razones de excluir a priori que ambas formas de nominativo, *so y *sos, hayan
expresividad, como en esp. «mi amor» ~ «amor mío» (en galo los pervivido en céltico, no es lo más verosímil13 : aomv VE[tr¡'tOV y SOSIN
posesivos por lo general anteceden a la palabra que ~alifican, cfr. p. CELICNON pueden ser acusativos masculinos. Sosin podría segmen-
ej. in mon derco (Marcelo de Burdeos, cfr. Fleuriot [1974] «en mi tarse como sos-in < *sos-im, una re caracterización a partir del nomo
ojo»), MON(I) GNATHA «hija mía», etc. Así pues, en mi opinión en el sg., o como *so-si-m, 'una formación en la que se habrían combinado
sosio de Séraucourt no se ha perdido ninguna *-d porque no la hubo dos temas pronominales (cfr. p. ej. la alternancia *k'ko- ~ *k'ki-), o
nunca. quizá un tema reduplicado *so-so- se habría adaptado a la flexión de
*ei-s, *i-m, *i-d, cfr. infra § 5.6 14 . En cualquier caso, no hay por qué
5.2. - Por otro lado, si contamos con las etimologías propuestas contar con una partícula invariable -sin; el tema de sinde, sindos
por Hamp [1979] para galés ytL = [;Jd], yd = [;Jo] < *i-tH e *i-dhe se puede remontar a *semos-dhe ----+ *sem(os)-dhos, cfr. De Bernardo-
respectivamente l l, no quedan buenos ejemplos de *-d # conservada Stempel [1986: 268-269]. Esta digresión sobre el tema pronominal
en galo 12 • En galo se habría perdido una vocal breve -a, -e (pe. *ita, so- se puede completar comparando el material que nos ofrecen el
*ide > -it, -id), tratamiento que por otra parte se admite comúnmente celtibérico y el galo:
para -c < *-k'ke, y relativamente antiguo, ya que es anterior a *k'k > p.
y no es necesario postular una pérdida general de *-a, *-e finales:
con mucha frecuencia partículas y conjunciones, especialmente si son
átonas, suelen estar sujetas a un mayor desgaste fonético. Admitiendo 13 La forma celtib. so (Luzaga) es ambigua, ya que podría ser nomo sg. masco
la pérdida de *-d # indoeuropea en galo cabe explicar la forma so de adesinencial, aunque resulta más verosímil por su situación sintáctica un gen.
Larzac l.a.4 como un neutro *sod, y probablemente e[s]o < *e-sod sg. masc.-neut.: en celtibérico *sosjo pudo haber sido substituido por un gen. sg.
(Lejeune-Marichal [1976-1977: 151], Lejeune [1980: 52]). Y a su vez, so analógico del gen. sg. temático en -o; además el relativo ios invita a presupo-
no es imposible suponer que más tarde también la -d secundaria de ner un nomo sg. celtib. *sos. Por otro lado, .difícilmente se podría entender cro-
en G-154 como una partícula de frase comd1as del hitita o el «sÓ¡figé» védico;
-id se perdiese, cfr. § 5.4 sobre sioxti. La forma aOVE [tE [ I ]'tO(; de la Watkins [1963] explicaba mediante esa partícula *so-, entre otras cosas, la forma-
inscripción perdida de Villelaure (G-154) fue interpretada por Prosdo- ción de so-sin, pero *so- también puede entenderse como el tema pronominal
cimi [1989: 206] como un nomo mase. adesinencial, cfr. i. a. sá junto a puro, cfr. otra solución en De Bernardo-Stempel [1986: 266]. La partícula conec-
sás, frente a la opinión común según la cual aomv VE[tr¡'tOV (G-153, tiva del hitita antiguo puede ser tanto s(u)- como s(a)-; y cfr. las dificultades
filológicas que subsisten para interpretar sá como sentence connective en }"tV,
Vaison-la-Romaine) sería neutro, cfr. Lejeune [1980: 54]: -sin como Jamison [1992: 238]: «the use of sá (etc) with non-3rd persons ... do es not re-
partícula invariable. Subsiste el problema de si hay que restaurar le- quire a diachronic derivation from a PIE sentence connective». Si la -d del neutro
se perdió en galo, es difícil admitir la interpretación soccanti = sod canti (Cha-
malieres 10) de Lambert [1996: 62]; cfr. las alternativas de Fleuriot [1976-1977:
186] isoc < *iso(d)-k1!e y, menos verosímil, Lambert [1979: 157] *son canti.
11 Cfr. también Isaac [1996: 392], siguiendo a Hamp, y Lambert en Lejeune 14 Cfr. Villar [1996: 354-355]: soz auku *Isoz aukül, con soz < *sosi, nomo
[1985: 163] *i-de, cfr. gr. Oé); Schmidt [1986: 169] galés medo prinessid < -it + sg. masco (aukü < *-o(n), tema en -n) del mismo tema que galo sosin. Pero auku
vocal. podría ser también un tema en -u neutro; al margen de otras consideraciones, si
12 La pérdida de *-d # en galo no implicaría que se perdiese en protocéltico; sosin se debe a una remodelación analógica sobre la flexión de *ej-s, *ej-a, *i-
sabemos que en celtibérico se conservó como Id! o Izl (antes transcrita como s) d se esperaría un nomo masco **sosis. Cfr. K.0.8 letontu I auz : soz, donde soz
cfr. Villar [1995: 56], [1997: 909, 916]. Sobre la conservación de *-d # en céltico, ha de ser el objeto de auz, forma verbal abreviada correspondiente a auzeti,
cfr. Cowgill [1975: 52]. auzanto.
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I
46 Francisco Javier Rubio Ore cilla Formas pronominales sufijadas y exentas en galo y en céltico continental 47

TEMA so- TEMA i-Iei- (v. § 5.7) 5.3. - Una vez admitida la pérdida de *-d # en galo, no se puede
explicar -id como un pronombre neutro *id afijado. Las formas impli-
Celtibérico Galo masco fem.
cadas son las siguientes:
masco fem.
Nom. sg. (SO?)13 sa sos (¿oo-?) -es? -id:
Ac. sg. son ----7 sosin <E- *in ? eia(n) buetid (Chamalieres 8-9, Fleuriot [1976-1977: 177, 185]; Lambert
N. Ac. ntro. soó so, e[ s]o ----7 (i)son ? [1979: 156] como partícula de origen pronominal)
Gen. sg. so? sosio deuuorbuetúf, (plato de Lezoux línea 6, en la cara b quizá deuu(or)1
Dat. sg. somui buit(id); Fleuriot [1980A :128], remitiéndose al anterior17).
Loc. somei lugetutonid (Larzac la 6-7: Lambert en Lejeune [1985: 162] como
Ac. pI. -is ? sufijación de tema pronominal -uton- + conectiva enclítica -id,
Gen. pI. soisum eianom similar en [1996: 74]; Fleuriot en Lejeune [1985: 152] leía uto
lnstr. pI. eiabi nid; Meid [1996: 44] u-ton-id como acumulación de pronom-
bres, partículas y conjunciones, separado de lunget).
El pronombre (i-)son que se detecta en una de las fórmulas de Mar- sioxti (La Graufesenque; cfr. Eska [1990B : 6] sioxt-i < *sesogt + id,
celo de Burdeos 15 podría reinterpretarse no como acusativo mascul- como proléptico, 0-1: < *ih2 (nom.-ac. pI. neut.), cfr. Eska [1994:
ino, sino como re caracterización tardía del neutro so: lo mismo pro- 209]) [Lambert, Études Celtiques 33, 1977, 106-108; Red.]
puso Fleuriot [1976-1977: 186-187] y [1980B : 154] para la secuencia
ison son de Chamam~res. Las similitudes que este conjunto plantea -it:
con el paradigma indoeuropeo de *so-I*to- que se reconstruye habi- acolatutanit (Larzac 2a 10-11, cfr. las referencias sv. lugetutonid,
tualmente (especialmente, somui, somei ~ i. a. tásmai y el gen. sg. con las mismas interpretaciones)
sosio ~ i. a. tásya, así como el gen. pI. soisum ~ i. a. téfiam documen- legasit (Séraucourt, citada en § 5.1: Schmidt [1986: 168] *legh-a-s-t
tado en Botorrita III) no se deben dejar de lado a la hora de identificar > legas + -ed o -id)
posibles formas de demostrativo en céltico continental, cfr. en § 3.3, pissíiumí~ (Chamalieres lO, sólo según Lambert [1996: 62]: pis-

§ 5.6-7 las formas pertenecientes al tema *ej-. Incluso en las sustitu- síiumi + iti Fleuriot [1976-1977] pissíiumí isoc ... )
ciones analógicas se ha de tener presente ese modelo: así, se docum- sesit (Chamalieres 8, Schmidt [1986: 168] como legasit, cfr. Fleu-
enta en galo frente a soisum un gen. pI. pronominal eianom (Larzac riot [1976-1977: 185] para Lambert [1996: 60] toncsesit = toncse
1a2, 1a6) = earum, con la -n- que presenta el gen. pI. nominal en (3ª sg. aor.) + -s(e) (relativo) + -it)
indoiranio (i. a. gen. pI. senanam vs. lato rosarum < *-a-som, de origen suet (Larzac 20 9, forma de Oligen p:t;'onominal < *s1!:e + id, Schmidt
pronominal) 16. [1996: 30], id. Meid [1996: 49]; como forma verbal,Fleuriot en
Lejeune [1985: 150]; Lambert en Lejeune [1985: 173] escueta-
15 Cfr. Fleuriot [1974: 65]: in mon del'co marcos axatison (Marcelo de Bur-
mente: conjunción).
deos); Fleuriot segmenta /ayat-isonl, pero creo que es más económico /ayati
son!. Por otro lado, la segmentación l'issu ison son de Chamalieres tampoco es Preferimos separar el testimonio de -id del de -it porque no se puede
segura: cfr. Kowal [1987: 251-252] (suison son, ac. m. de *suisos en relación determinar a priori qué es y qué no es variante gráfica; -it puede
con galés hyd <<longitud, duración»), Lambert [1996: 62] (l'issuis onson, dudoso,
quizá onson < 'l-1JS-on (sic) en. pi. 1ª pers.) Y si se prefiere mantener la segmenta- estar reflejando una *-t # antes que una variante gráfica de /-dl, lo
ción y la lectura ison = /itsonl, se podría contar con una combinación de *id + que en un repertorio de formas aparentemente verbales hace pensar
*som, cfr. § 7; pero tanto para este origen como para el *isto- de Eska [1991]
sería más seguro tener documentado un '1-1,0(0)0-.
16 Dejamos fuera de este paradigma una forma como stam (Luzaga), aunque equiparable a stena, con -e- en cualquier caso. Cfr. i. a. tá, táni < -a + -ni <
quizá pertenece a él (como gr. TOí) a 6), por no ser herencia directa; se venía *-n/t2 (analógico del nom.-ac. ntro. pi. de los temas en -n); sana podría reflejar
suponiendo que saum (Bot. I a.8) era el gen. pi. fem. del demostrativo, pero el un proceso analógico paralelo, que incluso podría coincidir en lo fonético. En
citado soisum de Bot. III hace poco verosímil esa hipótesis, que muchos autores celtibérico se detecta quizá un nomo ntro. pi. del relativo en Botorrita IlI: risa-
todavía mantienen, cfr. el citado eianom. En cuanto a stena (Bot. I a.3), a veces tioka: lestera : ia : ... auoanto (3ª pl.), sin -na.
explicado como nom.-ac. pi. neutro, se atestigua como nombre propio en Boto- 17 Sobre qué preverbios son, cfr. Fleuriot [1980A : 135]: de- puede ser una
rrita IlI. Schmidt [1996: 35] interpreta sana (Larzac) como ntro. pi., pero no es forma debilitada de *df < *de o de *do; -UOl'- < *upe1~ cfr. irl. ant. foJ'.
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48 Francisco Javier Rubio Ore cilla Formas pronominales sufijadas y exentas en galo y en céltico continental 49

primero en una 3ª sg. -it < *-e-t, *-(e)je-t o incluso una forma debili- documentan formas como readdas (Argentan) y el citado prinas. Es
tada de *-e-t antes que en una partícula. posible que nos encontremos ante paradigmas distintos; en concreto,
5.4.- Según Lambert en Lejeune [1985: 163], el valor de -id en la sesit puede ser un perfecto reduplicado de *siH- «atar, ligar», cfr.
inscripción de Larzac sería el de un «connecteur enclitique»; Lambert Lambert [1979: 155] o un futuro en -s-, cfr. Fleuriot [1976-1977: 185]
[1979: 156] lo había definido, refiriéndose al buetid de Chamam~res , «s' établira» (v. Fleuriot [1980B : 154] en contra de partir de la raíz
como «affixe relatif neutre id, qui joue la role de corrélatif: «pour *siH-), e incluso podría ser una forma con el mismo morfema modal
cela» (ou «pour lui» ... )>>. En cambio, otros autores se inclinan por de ni tixsintor < -s-'[-, que parece ser una forma modal de un pret.
ver en -id (o, eventualmente, -it), un pronombre; así p. ej. Schmidt sigmático (Lambert en Lejeune [1985: 163-164] *-sje/o-, Schmidt
[1996: 35], que establece un paralelo entre las formas del tema demos- [1996: 31] en cambio *-s-e-; también podría ser *-s-ihr ). En resumidas
trativo *ei-: eianom, eia, eiabi vs. neutro id, como lato ea : id. Más cuentas, la única forma en la que se puede separar un elemento -id
allá va Eska [1990B ], [1994], quien pone en conexión el sioxti de La es buet-id (Chamalieres, Lezoux), y por las razones ya aducidas este
Graufesenque con irl. ant. siacht admitiendo una pérdida de -s- inter- elemento puede ser una partícula y no necesariamente un pronombre.
vocálica 18. Para Eska [1990B : 6] la -i es el nom.-ac. sg. ntro. del cono- Sobre el valor concreto de la misma - intensivo, consecutivo ... - tam-
cido tema pronominal, usado como pronombre proléptico que antici- poco es posible precisar demasiado. Y si no se admite el difícil análi-
paría el ac. masco tuóó[on]; en [1994: 209] advierte que se documentan sis de tianncobueó mencionado en § 3.5 (ti-anko-buet-s), tampoco
formas con -d de ese pronombre en Larzac y Chamalieres y prefiere existe un testimonio en galo de un *buet exento: en las dos inscripcio-
entonces -'[ < ih2 (ntro. pI.), anticipando panna(s), ac. fem. pI. Los nes se documenta buetid, acabado en -id; en todo caso, cfr. McCone
problemas sintácticos que este análisis plantea han dado lugar a críti- [1991: 115-135] acerca de los correlatos en céltico insular de buetid.
cas como las de Isaac [1996: 121-122], ya que no es necesario supo- Las secuencias ]utonid y ]utanit pueden ser, efectivamente, acumula-
ner que la -i sea otra cosa que la desinencia primaria; sioxti no tiene ciones de partículas y elementos deíctica s diversos como los que dan
por qué ser un pretérito ni estar relacionado a priori con irl. siacht, origen a adverbios y conjunciones en diversas lenguas indoeuropeas,
suposición que arrastra una concatenación de hipótesis suplementa- pero cfr. en § 6.1 otra segmentación muy plausible. Finalmente, puede
rias a todos los niveles, tanto fonéticas (pérdida de -s- intervocálica) que en legasit haya que contar con una partícula -it, similar a la de
como morfosintácticas (neutr. id o '[ concordando ad sensum bien la forma pronominal suet, y distinta en todo caso de -id; pero si es
con un masc., bien con un fem.). El problema para admitir que -id una forma verbal parece más económico suponer que se trata de una
sea un pronombre es que se ha de haber conservado la -d final; si se desinencia secundaria -t.
plantean ecuaciones como so, e[s]o < *(e-)sod, -io < *jod, incluso el
comunmente admitido sosio < *so-sjod (aunque se explica mejor 5.6. - Las últimas líneas de la inscripción de Chamalieres (11-12)
como gen. sg., cfr. § 5.2), entonces un neutro *id no pudo haber con- ofrecen la repetición por tres veces de la secuencia dessumiis luge,
servado la -d en final absoluto. con variantes gráficas: bissíet luge dessummiíis luge I dessumíis
luge dessumíís luxe. La vacilación g ~ x se atestigua en otras ocasio-
5.5.- Otras formas, como sesit (Chamalieres) y legasit (Séraucourt nes y probablemente refleja un alófono espirante de la velar, cfr. Fleu-
a Bourges), terminan en un -it que puede interpretarse como una riot [1974: 65]. Dessumiis se suele analizar como dessu mi is, con dos
tematización de formas sigmáticas atemáticas *sest, *legast, cfr. pronombres sufijados: uno, sujeto, de 1ª persona, como los ejemplos
Schmidt [1986: 167-168]. Schmidt loe. cit. compara galo prinas (La citados en § 4.1; -is se explica bastante bien como ac. pI. *ins, refe-
Graufesenque) con galés medo prinessid < *pri-na-s-t + itV, pero es rido a la serie de acusativos masculinos (C. Lucion Floron Nigrinon
difícil dilucidar si entonces en galo -it es una partícula « *ita, dis- etc.) mencionados entre las líneas 4-7 de la inscripción. Fleuriot
tinta de -id < *ide) o un morfema *-e-t. Frente a ses-it y legas-it se [1981: 91] localizó otra forma en -is en una inscripción tardía (s. III)
en una vasija que había servido como urna funeraria, inscripción que
18 U:r: fenómeno que se documenta sólo muy esporádicamente en galo; de
en el CIL había sido interpretada como latina. Según la lectura de
hecho solo se ha propuesto para explicar otras dos formas: suioTebe < *sueso- Fleuriot, encabeza esta inscripción una forma IBETIS, fácilmente iden-
Tibi (citado por Eska [1994: 206], y, con una verosimilitud mucho menor, tioi- tificable como una forma del mismo tema de presente de irl. ibid, i. a.
nUOTU < *de-sosin-u01u, según Lambert [1994: 141]. *pibeti, lato bibit «beber». La explicaba como una 2ª pI., pero para la
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*-s encontraba algunos problemas, y concluía: «Ici nous avons donc (2.a.1O/11). Para dicho autor serían formas verbales a las que se ha-
IBETI-S pour *ibeti-is», entendiendo que ese -is vendría a ser el mismo bría afijado el acusativo de un tema demostrativo (-)uto-, (-)uta-, re-
elemento que se analizaba por entonces en la desinencia de impera- lacionados con el gr. 0'Ú1:0~ < *so-u-to-; la *-u- sería la partícula enclí-
tivo celtibérico -tu3, entonces transcrita como -Tus (cfr. infra § 6.3). tica védica ú; cfr. la misma interpretación en Lambert [1996: 74].
Pero no queda claro qué forma es efectivamente ese -is: ¿un ac. pI. Ahora bien, hay que observar que en ambos casos la presunta forma
como en dessumíis? ¿un nomo pI., pero referido entonces a una 2ª verbal queda en una línea y los supuestos pronombres enclíticos en
persona? La inscripción se cierra con una forma más transparente, otra: lunget I utonid, q,co!1:lt[ I ]utanit, y además la lectura de la se-
BIIETE, posiblemente una 2ª pI. del presente del verbo copulativo, con gunda forma es muy confusa: Marichal en Lejeune [1985: 109] pre-
la esperable desinencia -te, no -ti ni -tis. Me pregunto si en IBETIS senta una lectura con lagunas al final de una línea y al principio de la
VCIV: ANDECARI: BIIETE no hay que ver dos imperativos, con cambio de siguiente; no en vano, la interpretación de Fleuriot (Lejeune [1985:
sujeto: IBETIS sería una 2ª sg. media < *-tes, cfr. en § 4.4 nota 9 lo 152]) para ambas. formas es bien distinta: este autor lee uto nid, uta
dicho sobre lopites ~ lo tites; vCN, mejor que el adverbio que postula nit, y da un valor adverbial a esas palabras (<< ... signifie quelque chose
Fleuriot loco cit., ha de ser un nombre de persona,. nomo sg. de un comme «in and out», «entierement»», Fleuriot loco cit.). A mi juicio,
tema en -n, empleado como vocativo: cfr. los antropónimos U(c)cus, la mejor solución es la propuesta de Schmidt [1990: 22], supliendo
Ucco, Uccius, Uconius y los topónimos Ucio (Usson, Puy-de-Dome) lunget[ut]u tonid, q,co!1:lt[ut]u tanit, con lo que se obtienen unas for-
y Ucetia documentados por Holder. Para Fleuriot loco cit. ANDECARI: mas verbales equiparables a los imperativos biietutu, biiontutu que
BIIETE se traduce como «Soyez tres aimables», lo que puede enten- vaya comentar a continuación 19 . Aunque por lo general (-u)tonid y
derse quizá como una especie de brindis genérico; reteniendo esta (-u)tanid se entienden como variantes gráficas, no tienen por qué ser
última interpretación, se puede llegar a una traducción más satisfac- necesariamente la misma palabra; hay acuerdo en interpretarlas como
toria: «bebe (o mejor «bébete(lo)>>, med.), Ución; sed amables» (o adverbios, cfr. aparte de Fleuriot en Lejeune [1985: 152], Schmidt
amados, o simplemente felices). [1990: 19], Meid [1996: 44] (con u-).
5.7. - Si se admite la segmentación propuesta en § 4.4 para la ter- 6.2.- En un primer momento biietutu (1.b.9), biiontutu (2.b.7),
cera línea de Chamalieres, habría que poner en relación el sujeto es biontutu (1.b.6, 2.a.7) y biontutus (1.b.ll) recibieron dos interpreta-
de lop/tit es con el -is de dessumi-is. Podrían ser formas pertenecien- ciones. Lejeune [1985: 137-13861 ] puso de relieve la similitud con for-
tes al paradigma del tema demostrativo *e-, es decir e-s, *e-ns > *es mas de imperativo como umb. fututo, aunque sin excluir la posibili-
> pc. fs, pero es más probable que pertenezcan al tema *i/ej,-, ya que, dad de pronombres sufijados. Esto es lo que hizo precisamente Fleu-
al margen de las formas que se reconstruyen usualmente para el irl. riot (v. Lejeune [1985: 141]): partien<llo de desinencias verbales de
ant., contamos con las formas femeninas de Larzac que atestiguan el ipvo. -etu, -ontu < *-etod, *-ontod, supuso un pronombre afijado -tu
grado pleno: eianom, eiabi, eia(n); a éstas hay que sumar entonces < *tod, abl. «por esto», y quizá -tus < *tons ac. pI. Pero si entendemos
un nomo masco es < *ej,-s, cfr. lato is, lato arco eis-dem, i. a. áy-am, irl. estas formas como pertenecientes al paradigma del verbo copulativo
ant. (h)é y un ac. pI. is < *i-ns. Además, el bronce de Torrija, una *b he1J:h2' de donde un preso *bhü-j,e/o- > pc. *b~j,(o)- (cfr. lat.fieri, «lex
inscripción celtibérica presentada en el VII coloquio de lenguas y cul- pius»), no se explica la presencia de un acusativo. Fleuriot (loc. cit.
turas paleohispánicas (Zaragoza, 1997: v. Vicente & Ezquerra 1999), p. 153) proponía una lectura biontutu s[inJdo, lo que podría explicar
ofrece en su última línea una forma ibos, que posiblemente es un la -s de 1.b.ll mejor que cualquier similitud con el celtibérico (cfr.
dat.-abl. pI. de este mismo tema pronominal. Eska [1989: 221]). Lo cierto es que estas formas verbales aparecen
6. - El plomo de Larzac ha proporcionado una serie de formas de acompañadas siempre de acusativos (v. gr. ne rodatim biontutu 2.a.7/
aspecto similar, acabadas en -utu, -utonid y similares; también fueron 8), de modo que el intento de Fleuriot loco cit. de derivarlas de una
interpretadas en su momento como secuencias de desinencia verbal raíz transitiva *bhf- (*bhih,iJ «golpear», cfr. irl. besnaid < *b h i-né-h2-
+ pronombres o partículas sufijados, aunque hoy reciben otras expli-
caciones. 19 Insistiendo en su teoría Lambert [1994: 143] encuentra en uno de los graf-
fiti de La Graufessenque una hipotética forma ni co-llia-uto (según lectura de
6.1. - Lambert en Lejeune [1985: 162] identificó dos formas caracte- Vernhet), forma en absoluto transparente. Marichal [1988: 230] (con foto), lee
rizadas por la partícula -id: lungetutonid (1.a.6/7) y acolatutanit Jrosiruni adro nico[.
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52 Francisco Javier Rubio Orecilla Formas pronominales sufijadas y exentas en galo y en céltico continental 53

ti, no parece fuera de lugar, por más que estas formas por su aspecto sividad el imperativo tienda a reforzar sus desinencias, pero existe un
hagan pensar a primera vista en el irlandés bíisd; frecuentemente se motivo más: posiblemente, la desinencia *-tod era indiferente en
comparan también con celtib. bionti, que en mi opinión2o se explica cuanto al número. En védico existe una desinencia de imperativo -tat
como un subjuntivo creado por tematización a partir de una raíz ate- que por lo general se usa para la 2ª sg., pero a veces funciona también
mática bi- presente en tin-bituÓ. Lambert, como era de esperar se- como 3ª sg., y como 2ª, Si! pI. Del mismo modo, gr. 3ª pI. -ETO)OUV se
gún lo visto en § 6.1, prefiere segmentar un pronombre sufijado -utu. ha formado por re caracterización de una desinencia no marcada *-
etod mediante la desinencia 3ª pI. -ouv, muy reconocible. Además, en
6.3. - En celtibérico, los imperativos en -tuó, como usabituÓ (E. I. Botorrita 1 se puede establecer la siguiente correlación sintáctica (cfr.
a.5), tatuÓ (E. I. a.8 y a.l0), se habían explicado a partir de *-to(d), § 3.6): iomui ( ... ) Ói3onti, somui ( ... ) saum tekametinas tatuÓ,
con algún tipo de partícula -is (Fleuriot [1981: 91], cfr. Eska [1989: en principio paralela a las otras correlaciones de 3ª sg. subjuntivo +
219] con dudas). Villar en [1993: 788-789] consideró que el origen de 3ª sg. imperativo (p. ej. ambitiseti ... usabituÓ, asekati ... tinbi-
esa desinencia sería *-tu-so: la desinencia de imperativo en -u seguida tuÓ). Pero con una diferencia notable: ÓiÓonti es evidentemente una
por el anafórico *so, pero ese pronombre *so no sería tanto un pro- 3ª del plural; y nótese que la misma forma tatuÓ aparece en correla-
nombre sufijado dependiente del contexto sintáctico, sino más bien ción con la 3ª sg. auÓeti. Quizá en protocéltico no hubo nunca una
una antigua hipercaracterización o refuerzo de la desinencia. Pero 3ª pI. *-ntod, de modo que el galo innovó, sustituyendo una desinencia
Villar [1995] ha planteado un nuevo análisis de los hechos; ahora pos- poco marcada *-tu(d) por otras mejor caracterizadas y más expresi-
tula como origen de la z sonora del celtibérico no sólo la *s indoeuro- vas, 3ª sg. -tutu < *-tu-tod, Si! pI. -ntutu < *-ntu-tod. Por lo demás,
pea en ciertos contextos, sino también de *d y *dh en contextos simi- es posible que se mantuviesen las desinencias simples; ya hemos visto
lares (Villar [1995: 33, 56 Y passim] , [1997: 909, 916]), en concreto en en § 4.3 que una de las posibles interpretaciones de (NA)PISETU (Thiau-
posición final (v. gr. abl. sg. temático -uÓ < *-od, o el pronombre soÓ court) sería verlo como 3ª sg. ipvo. en -tu, cfr. Meid [1992: 52]: /n(e)
citado en § 5.2). Con esto, la explicación para la desinencia que antes ad-pis-e-tu/ «er soll sehen» < *-k'kis-e-tu. Fleuriot en [1979: 131] lo
se transcribía -Tus es /-tuá/ < *-tod, más simple y verosímil que las asimilaba a celtib. Pise Tus (sic), y aunque hoy ya no se sostiene la
anteriormente expuestas, algo que ha propuesto Meid [1995: 148], ecuación completa, con lo dicho sobre la pérdida de la -d subsiste la
aunque sin el apoyo de los hechos fonéticos. La posibilidad de una duda de si la desinencia de PISETU, de ser efectivamente 3ª sg. ipvo.,
partícula o pronombre -s (o) o -(i)s sufijados queda, por lo tanto, des- no reflejaría, al fin y al cabo, *-tod.
cartada.
6.4.- Por otro lado, Eska [1989] comparó las formas de Larzac 7. - En el resto del céltico continental no hay tantos ejemplos
biietutu, biontutu con la desinencia celtibérica 3ª sg. ipvo. -tuÓ como en galo, quizá porque los testimonios son más escasos. De to-
(= -Tus), sugiriendo que se pueda tratar de una formación paralela a las dos modos, se podría esperar en un texto largo como el bronce de
que presenta elitálico. Pero este autor trabaja sólo con *-(n)tod como Botorrita algún testimonio de pronombres afijados, pero las relacio-
posibilidad; sin embargo, el indoiranio y el hitita atestiguan las desi- nes entre pronombres y verbos están bastante claras y, como hemos
nencias de 3ª de ipvo. *-tu, *-ntu, y es más que verosímil que en las dicho en § 2 y § 3.6, siguen esquemas sintácticos similares a los del
secuencias -etutu, -ontutu no haya que ver otra cosa que una mezcla latín o al védico; cabe suponer que el uso de pronombres afijados no
de las desinencias en *-u con la desinencia *-tod del celtibérico, cfr. era un fenómeno corriente en esa lengua. Para el lepóntico el único
Meid [1995: 149] y Schmidt [1990: 22], aunque este último excluye la ejemplo relevante de un demostrativo se encuentra en la inscripción
posibilidad de contar con *-tod, ya que la -d según él se habría mante- de Vergiate: PELKUI: PRUIAM: TEU: KARITE: ISOS: KAuTE: PALAM «Para
nido; cfr. de nuevo lo dicho en § 5.2 al respect0 21 • ¿Cómo se habría Pelkos (o Belgas) Devon ha cercado la sepultura (y) él ha erigido la
llegado a esta hipercaracterización? Es fácil que por razones de expre- lápida», cfr. Lejeune [1971: 88] y Schmidt [1986: 177-178]. El pronom-
bre ISOS aparece tras el verbo KARITE /garite/ < *gI¿r-'i.e-t-e «ha cer-
cado, rodeado», cfr. i. a. hárati «coger, agarrar», un pretérito en -t-
Meid [1995: 145, 147], Rubio [1999: 627-629].
20
con desinencia -e de perfecto (Schmidt, loe. cit.); el pronombre según
Aunque en -id de buetid o el -it de legasit reflejasen efectivamente un *id,
21
y dejando aparte el problema de los pronombres -jo(d), so(d), en galo *-(n)tü-
Eska [1991: 70] pertenecería al mismo tema demostrativo *isto- que
se podría considerar que la -d habría caído tras vocal larga aparece con aféresis en el celtibérico stam (Luzaga) y en galo isoc,
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11
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ison22 . En la inscripción de Vergiate, la interpunción no ha de inter- situación tras el verbo puede ser meramente circunstancial, cfr. p. ej.
pretarse necesariamente como señal de independencia prosódica: hay lo dicho sobre ni tixsintor sies (§ 4.6). En § 5.2 y § 5.7 hemos enume-
que tener en cuenta que la conjunción enclítica -PE < *kYe, documen- rado formas de dos temas demostrativos, so- y ei-, que siguen los
tada en el vaso de Latumaros (Lejeune [1971: 74ss.]), aparece con patrones flexivos de sus cognados en otras lenguas indoeuropeas an-
interpunción; las otras palabras de dicho vaso aparecen separadas tiguas, del mismo modo que el celtibérico presenta un pronombre
por cuatro puntos, mientras que -PE se separa de la palabra anterior demostrativo io- declinado. Si se examina el caso de lopltit es sni
sólo con dos. Es la sintaxis la que obliga a suponer que 1SOS es inde- eom-c sos (aceptando la segmentación propuesta en § 4.5), se cons-
pendiente: está colocado tras el primer verbo, pero no puede conside- tata como se multiplican las posibles interpretaciones sintácticas. Por
rarse como un pronombre sufijado ya que parece ser más bien el un lado, -es-sni pueden ser dos pronombres «sufijados»; pero enton-
sujeto de KAL1TE, ya que el de KARITE es, al parecer, TEV Ide:al < ces resulta muy llamativo que se haya mantenido la doble s etimoló-
*deivJ5(n). Recientemente Hamp [1991] ha propuesto una interesante gica. De nuev<? pueden ser meramente dos pronombres consecutivos
interpretación: en 1SOS se escondería simplemente la fusión fonética exentos, Ysu posición tras el verbo sería el resultado del desplaza-
de una partícula 1T (cfr. § 5.2) introduciendo la segunda oración y un miento de un verbo hortativo (¿lopltit < subj. *-e-t, *-eiet ?) al inicio
nomo sg. sos. Si esta intepretación es cierta, encaja con la segmenta- de la oración -suponiendo, claro está, que en la línea tercera de Cha-
ción propuesta en la nota 15 para axatison layati son!, y resulta fácil maliéres comience una unidad sintáctica-o Pero entonces la secuen-
entonces suponer que el tema demostrativo iso- del galo no es sino cia lopltit es sni no puede emplearse para demostrar si el orden no
una ghost word surgida de los problemas de segmentación que plan- marcado en galo era SVO o SOV (cfr. Isaac [1996: 123]). Otra posibli-
tean los textos galos. Contra Hamp puede argumentarse que de ser 1T dad es que sni (dativo) dependa de eom-c < *esti-kYe (¿o *ezdhi-
una partícula exenta - él le da un valor conectivo o coordinativo, kYe?); la posición de la conjunción -c, que debiera aparecer tras el
«and» -, se esperaría interpunción; pero 1T puede haber sido una par- primer segmento de la oración (**sni-c eom), podria entenderse si
tícula O conjunción proclítica, y quizá el sandhi -t s- -+ [t'] hizo que sni fuese proclítico: cfr. la posición del pronombre en tiedi Iti eml
esta secuencia resultase menos segmentable que -V(C)-Pe. § 4.2 y quizá también tioinuoru < ti oi-(e)n-uoru < *opi-eni-, prever-
bias, pace Lambert [1994: 141], de modo que sni-eom- formaba quizá
8. - En resumen, pese a que en numerosas ocasiones se asegura una unidad prosódica; pero entonces nos encontraríamos con un fe-
que el galo presenta pronombres sufijados como el céltico insular, y nómeno inverso, en principio, a los usos sintácticos del céltico insu-
se emplea esa tesis para intentar descifrar las inscripciones, la eviden- lar. El paralelo tipológico lo proporcionarían más bien las lenguas
cia no es tan abundante ni unívoca como parece. De modo más o románicas, en las que existen complejos sistemas de pronombres clí-
menos claro sólo se constata la sufijación del relativo -io y del pro- ticos, cfr. p. ej. español dámel(f vs. me lo dio. Es,muy verosímil que
nombre mi; si se segmenta P1SETU (§ 4.3) como pise tu (2-ª sg. ipvo. y en galo se hubiesen desarrollado procesos paralelos, pero no parece
no 3-ª, V. § 6.4) sólo es posible decir que el pronombre personal sigue posible, en el estado actual de nuestros conocimientos, establecer
al verbo, como es muy verosímil que suceda, ya que el imperativo u VÍnculos directos entre los análisis con que intentamos dilucidar el
otras formas hortativas tienden a aparecer en primer lugar de la frase. sentido de las inscripciones galas y los hechos atestiguados mucho
En un caso como dessu-mi-is (§ 4.1, § 5.6) parece que se admiten dos más tarde en el céltico insular.
pronombres sufijados, y lo mismo sucede si se interpreta scrisu-mi-
io (§ 3.4) como forma con relativo afijado. Estos ejemplos invitarían
a suponer que -mi es más bien la desinencia analógica importada de
la flexión temática. Pero la mayor parte de los pronombres demostra- Bibliografía
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