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PROBLEMAS DE COMPORTAMIENTO AL INTERIOR DEL

ESTABLECIMIENTO EDUCACIONAL DE UN NIÑO CON TDAH

I. ¿QUE SE DEBE TENER PRESENTE?

Un ambiente estructurado, con rutinas, organizado y motivador, ayudara al


niño con TDAH a mejorar su autocontrol. El maestro en un modelo para el alumno y
sus compañeros. Mostrando una actitud tolerante, flexible y paciente y
comprendiendo las características propias (por ejemplo no castigarlo por que se
mueve en exceso ya que no puede evitarlo), conseguirá un mejor comportamiento por
parte de este alumno.

II. ¿CUANDO SURGEN LOS PROBLEMAS DE COMPORTAMIENTOS?

1. La tarea es difícil y aburrida


2. Se le exige un trabajo por tiempo prolongado
3. Hay poco control
4. Se realizan cambios de actividades que el niño u adolescente no controla.
5. El niño no sabe lo que se espera de él
6. Solo se le recuerdan sus errores, no se le acepta como es.
7. No se le respeta (se le grita, amenaza, ridiculiza frente a sus compañeros, etc.)
8. Es castigado en exceso.

III. COMO MEJORAR EL COMPORTAMIENTO DEL NIÑO CON TDAH

Tres ejes para fomentar un comportamiento adecuado

01 – Supervisión Constante: mirarlo a menudo, encontrar una consigna como tocar


la espalda, pasar por el lado con el objetivo de asegurarnos que empezó la tarea, etc.
La supervisión ha de servir para anticipar y prevenir situaciones que sabemos que
pueden representar un problema (por ejemplo al iniciar una actividad o participar en
un trabajo grupal) y generar con el niño mayor seguridad y autocontrol.

02- Tutorías individualizadas de unos 5 minutos: Estas tutorías sirven para indicar
al niño que se espera de él, que señales o consignas se pueden pactar para mejorar
su comportamiento o rendimiento, y para marcar los límites o normas básicas de
comportamiento dentro del aula. Se ha de convertir en un espacio de comunicación
positiva con el alumno.

03- Uso de herramientas básicas para el control de comportamiento: Refuerzo


positivo, extinción, tiempo fuera y establecimiento de limites

A -Refuerzo positivo: es la mejor estrategia en el control de conducta, genera


autoestima y respeto. Consiste en elogiar o reforzar aquellos comportamientos
que queremos que se den con mayor frecuencia (mas tiempo sentado en la silla,
hablar bajito, repasar las tareas una vez finalizadas. Para su aplicación se debe tener
en cuenta:

• Elogiar conductas muy concretas: “Te has portado bien”, no le informa al


menor que conducta adecuada realizó; siendo necesario describir lo que ha
hecho bien “muy bien has respetado tu turno en la fila”)
• Utilizar el refuerzo social (Felicitaciones, alabanzas, afecto); privilegios
sencillos (pequeños encargos en el aula, un rato pequeño más en el patio); o
pequeños premios (adhesivos, dulce, etc.) o un sistema de puntos (caritas
alegres, estrellitas), que una vez alcanzada la meta se entrega el premio o
provilegio.
B - Extinción: Es la mejor estrategia para reducir conductas inadaptadas. Consiste en
dejar de atender un comportamiento para reducir o evitar que este se repita, sin
prestar atención a la conducta problemática (no escuchar, no mirar, no hablar, no
razonar, no gesticular; actuar como si nada pasara) Para su aplicación se debe tener
en cuenta:
• Ver que no hay ningún factor que refuerce la conducta que queremos extinguir,
por ejemplo que los compañeros se rían cuando el menor hace un ruido de
vaca en la sala.
• Al principio de la aplicación, la intensidad y la frecuencia de la conducta
aumentara, esto no significa que la estrategia no sirve y será necesario
persistir en forma paciente y con constancia (pueden transcurrir de 3 a 4
semanas)
• Esta estrategia no se aplicara cuando la conducta pueda suponer un peligro
para él o para quienes lo rodean (ejemplo: hacer equilibrio sobre la baranda;
tirar objetos a compañeros)
• Recordar que lo que queremos extinguir es un comportamiento concreto
(ruidos, chillidos rabietas), no a la persona. Será necesario felicitar al menor
cuando realiza una conducta diferente a la que queremos extinguir.

C - Tiempo fuera: Consiste en aislar al niño en un lugar carente de estímulos durante


un periodo, después que se de una determinada conducta que queremos reducir
(insultar, pegar, tener rabietas). Para su aplicación se debe tener en cuenta:
• Esta estrategia es útil para infantil y enseñanza básica
• Antes de su primera aplicación, se habrá pactado con el niño con que
conductas y condiciones se llevara a cabo.
• Escoger el lugar idóneo según cada caso, (silla, rincón, la puerta, inspectoría,
etc.)
• Se aplica aproximadamente un minuto por año de edad, es decir 8 años, 8
minutos.
• Una vez que se de la conducta inadecuada, se le ofrece en forma calmada que
proceda al tiempo fuera. Se puede hacer mediante una señal pactada o bien
diciéndole “Miguel, siéntate en la silla y mantente en silencio. Únete a nosotros
cuando dejes de gritar”
• Una vez finalizado el tiempo fuera, se invitara al niño a continuar con la
actividad que estaba realizando sin hacer referencia a lo sucedido. Me
alegra que quieras seguir las normas. Por favor ven con nosotros
• Es importante presentar esta técnica como una consecuencia posterior a
una conducta inadecuada y no como un castigo.
• Ante las quejas, llanto y/o abandono del lugar establecido para el
abandono del tiempo fuera por parte del niño, el maestro o inspector
detendrá el reloj (el niño sabe que no volvemos a contar el tiempo hasta
que no se de la conducta correcta acordada). En las primeras
aplicaciones posiblemente se necesitara mucho más tiempo que el que le
corresponda por edad. Se ha de persistir y no abandonar.

D- Las Normas y los límites: un aspecto importante dentro del aula será el
establecimiento de unas buenas normas o límites. Esto proporcio9nara al niño un
ambiente estructurado, le ayudaran a fomentar un mayor autocontrol, pues le indica
que se espera de él y las consecuencias que tiene el no cumplir con las normas,
generándole mayor seguridad. Para su aplicación se debe tener en cuenta:
• Se ofrece una norma en lenguaje afirmativo. “David puedes jugar con la pelota
en el patio”
• Se acompaña siempre de la razón por la cual se aplica la norma y el límite.
• Finalmente se pacta una consecuencia para el caso de no cumplir la norma.
“Si juegas con la pelota dentro del aula me la quedare y te la devolveré
mañana
IV. 8 ASPECTOS PARA EL TRABAJO DIARIO EN EL AULA

1. Siente al niño con TDAH cerca del profesor y lejos de ventanas y puertas:
Esto le ayudará a alejarle de los estímulos que tanto distraen a estos alumnos.
Coloque al lado del alumno con TDAH a compañeros que sean modelos apropiados,
atentos, ordenados, etc.

2. Mírelo a los ojos, incluso instigarle para que lo haga, cuando se le habla.

3. Pedirle que repita los mensajes que se comunican para comprobar que lo ha
comprendido.

4. Cuando hay que hablar con ellos, lo mejor es hacerlo en privado, para no
avergonzarle frente al resto de la clase.

5. Asignarle alguna actividad que implique movimiento: borrar la pizarra, ir a por


papel, colocar las sillas, etc. Se puede usar como recompensa.

6. Controle su material de trabajo: Procure que no tenga encima de la mesa más


material que el estrictamente necesario para trabajar. Anímele a mantener en orden
la mesa.

7. Sea flexible con la hiperactividad: Estos alumnos tienen problemas para


controlar su conducta, se levantan más de lo normal, se mueven continuamente,
hablan, etc. Dentro de lo razonable sea más flexible, piense que lo contrario es como
pretender controlar los estornudos de un alumno que está resfriado o tiene gripe.

8. Exprésese de forma clara y determinante: Estos niños agradecen que los


mensajes sean claros, cortos y expresados de forma determinante.

V. 7 INDICACIONES PARA DEBERES Y TRABAJOS CON ESTOS ALUMNOS

1. Anime al alumno a utilizar la agenda: Estos alumnos tienen dificultades con la


organización de las tareas y sus olvidos son frecuentes. Ayúdele a utilizar la agenda
de forma sistemática, supervise y asegúrese de que anota fechas, deberes y entrega
de trabajos, y felicítele por su uso.

2. Divida las actividades largas en varias actividades cortas: No se le puede


exigir todo a la vez. Las actividades largas rápidamente agotan al alumno y el
regresará al tipo de respuesta “Yo no será capaz de hacer eso”. Se debe procurar
desmenuzar lo que queramos que aprenda en pequeños pasos y reforzar cada uno
de ellos: Si comienza por acabar las tareas, se le felicita por conseguirlo, luego que lo
intente con buena letra y se le valorará, más tarde que el contenido sea también
correcto. Pedirle todo a la vez, le desmotivará porque no puede realizarlo Dividiendo
el trabajo en partes más manejables, cada componente aparece suficientemente
pequeño para ser realizado, el niño puede dejar de lado la sensación de estar
agotado.
3. Busque la calidad de las tareas más que la cantidad: Los niños con TDAH
frecuentemente necesitan una cantidad de tareas reducida. A medida que ellos van
aprendiendo los conceptos, esto se les debería permitir. Ellos invertirán la misma
cantidad de tiempo de estudio, sólo se trata de no abrumarlos con más de lo que ellos
pueden manejar.

4. Sea flexible en los plazos de entrega: Los alumnos con TDAH pierden con
frecuencia los trabajos, los olvidan o no saben donde lo han dejado. No lo hacen a
propósito, permítales entregarlo el próximo día y asegure que se lo anota en la
agenda.
5. Valore el trabajo diario: Es muy útil valorar diariamente sus tareas y controlar sus
progresos frecuentemente. Esto les ayuda a saber que se espera de ellos, si están
alcanzando sus metas y si van en la dirección deseada por el profesor.

6. Valore el esfuerzo: Evaluar el esfuerzo del alumno, teniendo en cuenta que a


estos alumnos les cuesta mucho más que a los demás la realización de deberes y
trabajos por sus problemas de autocontrol.

7. Asegúrese de que el alumno mantiene contacto con sus compañeros: El


alumno puede sentirse perdido en casa, haber olvidado algo, no estar seguro de
alguna cuestión. Es conveniente que tenga anotados el teléfono de dos o más
compañeros apropiados para poder consultarles dudas fuera de clase.

I. ALGUNAS ORIENTACIONES ANTE SITUACIONES CONCRETAS

Pierde el control, grita y desafía

• Si pierde completamente el control tendrá que retirarle de la sala.


• Si el niño desafía, inicialmente se pueden ofrecer otras alternativas de solución
(“esta bien, si no quieres dibujar, escríbelo”), en caso que no de resultado no
conviene enfrentarse ni entrar en lucha de poderes. (“aquí quien manda soy
yo”), mantenerse firmes y no caer en lamentaciones. Le decimos después
hablamos, ignoramos sus comentarios y continuamos la actividad. (No agredir
ni física, ni verbalmente).
• Posteriormente al desafío dedicar un tiempo personal a hablarlo, dejándole
explicarse, escuchándolo atentamente, buscando conjuntamente soluciones
para otro momento, orientándole, recordándole los limites y respetándole en
todo momento.
• Nuevamente se puede aplicar el tiempo fuera como técnica para reducir este
comportamiento
• Se ha de evitar el abuso de la expulsión del aula, pues esta estrategia no
favorece el autocontrol del niño con TDAH.