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MAX WEBER Y LA BUROCRACIA

Antes de comenzar explicar la burocracia se debe aclarar la diferencia entre los


grupos y las organizaciones. Los grupos se caracterizan por ser de menor tamaño que
las organizaciones; los individuos de un grupo actúan entre sí de manera informal, cosa
que no ocurre en las organizaciones; y en los grupos las metas frecuentemente no están
establecidas expresamente como ocurre en las organizaciones. Un ejemplo de grupo es
un grupo de amigos y de organización es una empresa. Debido a estas diferencias
podemos decir que una organización formal es una asociación de personas regidas por
reglas de actuación precisas y expresamente diseñadas para conseguir unos objetivos
específicos.
Las organizaciones formales modernas se caracterizan por poseer una estructura
racional y especializada de las distintas funciones y actividades y la orientación cara
objetivos explícitos y precisos. Estas características son las que dio al término
burocracia, el sociólogo Max Weber, a principios del siglo XX. Para él la racionalidad
se expresa de tres formas diferentes, las cuales surgen precisamente a partir de los
cambios religiosos aparecidos desde Lutero y Calvino, luego de la reforma.
Una de las expresiones de la racionalidad es el «capitalismo», otra la «burocracia» y la
tercera, «la ciencia moderna», las tres íntimamente ligadas entre sí en su génesis y en su
devenir. De hecho, son también, para Weber, la explicación del progreso y del desarrollo
social y económico de ciertos países como Inglaterra, Holanda y Alemania.

El significado de burocracia
El término “burocracia” ha pasado a formar parte del lenguaje cotidiano en un sentido
peyorativo. Preferentemente se le usa en el ámbito de las organizaciones públicas que
constituyen al Estado, olvidando que las burocracias, en cualquiera de sus sentidos,
operan también en el sector privado. Para los fines de este paper, considero que el
término «burocracia» tendrá tres connotaciones:
• Burocracia en el sentido de vulgata: su significado ordinario, popular y
parroquial.
• Burocracia como clase social dominante incrustada en el Estado.
• Burocracia como «modelo de organización», en el sentido weberiano del
término.

Teoría de Max Weber sobre la burocracia


Ante la diversidad de clases de organizaciones formales, Max Weber buscó lo común en
todas ellas y estas características las denominó con la palabra burocracia. Además, le
resultaba un factor indispensable para la organización compleja de las actividades en
una sociedad moderna, pues en las sociedades tradicionales está muy restringida: sólo es
utilizada en algunos aspectos de la administración, como la recaudación de impuestos.
Para este autor la burocracia es un ejemplo supremo de racionalidad en las relaciones
sociales, de manera que burocracia y eficacia son para él casi sinónimas.
Weber reconocía que la burocracia crea inconvenientes, pero creía que este era el precio
por una organización racional y eficaz, que tiene las ventajas de: maximizar la
efectividad con la que se consiguen las metas, maximizar la eficiencia para lograr el
mejor resultado al más bajo costo y se controla la incertidumbre al regular a los
trabajadores, a los proveedores y a los mercados.

Las características que debe tener la burocracia “ideal”


a) Jerarquía de oficios, es de tipo piramidal con una cadena de mando, en la que
cada instancia supervisa y controla la inferior.
b) Existencia de reglas escritas que regulen y especifiquen las tareas de cada
uno, lo que permite que el funcionamiento de la burocracia sea ordenado y
predecible.
c) Impersonalidad ante la toma de decisiones, de modo que los intereses y
sentimientos personales quedan relegados a la vida privada.
d) Especialización para las distintas tareas. El trabajo que debe ejecutarse se
reparte en una división claramente establecida del trabajo.

Los objetivos que se buscan con estas características es la máxima eficacia con el menor
costo posible, esto tuvo su correspondencia en el mundo laboral, las teorías del
Taylorismo, organización científica del trabajo; y en las cadenas de montaje de las
fábricas de Ford, Fordismo.
Burocracia y poder
El propio Weber consideró a la burocracia como un tipo de poder y no como un sistema
social. Un tipo de poder ejercido desde el Estado por medio de su “clase en el poder” o
“clase dominante”. De hecho, los tipos de autoridad sugeridos por Weber emanan, a su
vez, de tres tipos de sociedad:

· En la sociedad tradicional dominan características propias del patriarcado,


que son naturalmente hereditarias y que se constituyen en el seno del clan, luego
la familia y finalmente la sociedad medieval.
· En la sociedad carismática dominan las características “místicas”, arbitrarias
y personalistas, como los ídolos históricos, los héroes, los grupos
revolucionarios, los partidos políticos, las naciones revolucionarias, etc.
· En las sociedades legales, racionalistas y burocráticas lo que domina son las
normas estándar o impersonales, no los individuos ni los símbolos; domina
también la vocación racional de escoger (la escogencia) entre «los medios y los
fines», lo cual es propio de las grandes empresas, los Estados modernos, los
ejércitos, incluso la Iglesia.

A cada tipo de sociedad corresponde un tipo de autoridad, la cual representa el poder


institucionalizado y oficializado. Weber distingue entre autoridad y poder, de manera
que:
a) Autoridad es la probabilidad de que una orden específica sea obedecida (en
Los tres aspectos de la Autoridad Legítima).
b) Poder implica el potencial para ejercer influencia sobre otras personas. Es
decir, se trata de la capacidad de imponer la propia voluntad dentro de una
relación social, aún contra cualquier forma de resistencia y cualquiera que sea el
fundamento de esa capacidad. Es la imposición del arbitrio de una persona sobre
otra.
c) La legitimación es el motivo que explica por qué determinado número de
personas obedece las órdenes de alguien, confiriéndole el poder. La aceptación
justificada del poder es llamada legitimación. Así, la autoridad es legítima
cuando es aceptada. Pero si la autoridad produce poder, entonces el poder
conduce a la dominación.
d) Dominación significa que la voluntad manifiesta del «dominador» influye la
conducta de los otros, los dominados, de tal forma que el contenido de “la
orden”, por sí misma, se transforma en norma de conducta (obediencia) para los
subordinados. La dominación es entonces una relación de poder en la cual el
gobernante (dominador) cree tener derecho de ejercer el poder, y el gobernado
(dominado) considera que es su obligación obedecer las órdenes.

Sin embargo, Weber insiste en que todo esta permeado por la cultura, ya que son las
creencias las que legitiman el ejercicio del poder y tales creencias existen tanto en la
mente del dominador como en la del dominado y determinan la relativa estabilidad de la
dominación. Así, Weber establece una tipología de autoridad basándose no en los tipos
de poder usados, sino en las fuentes y tipos de legitimidad aplicados. Entonces, los tipos
de autoridad para Weber son:

• La autoridad tradicional.
• La autoridad carismática
• La autoridad racional, legal o burocrática.

Las limitaciones de la burocracia


Aun las mejores organizaciones burocráticas tienen sus limitaciones, que dieron lugar a
abundantes críticas a la teoría de Weber:
• La falta de interés por las relaciones informales, que existen dentro de las
organizaciones entre los empleados, estos tienden a crear una estructura informal
con normas que les ayudan a resolver los problemas que no contempla el
reglamento oficial.
• La creación de ritualismo, rigidez y olvidar las verdaderas finalidades al aplicar
rigurosamente las regulaciones.
• La tendencia a crear nuevas tareas innecesarias que dificultan el trabajo.
• La protección de los trabajadores ineptos por temor a los gastos de cambio de
personal y de socavar la moral de la empresa.

Alvin Gouldner (1948) analiza el valor de las reglas burocráticas de carácter impersonal
y pone de manifiesto sus aspectos positivos y sus limitaciones.
Es positiva la disminución de la visibilidad de la autoridad, posibilitando un clima
“democrático” que disminuye las tensiones y conflictos entre sus miembros. Pero las
reglas generales ponen de manifiesto los aspectos poco aceptables del comportamiento
organizacional, estableciendo unos mínimos aceptables. Esto obliga a incrementar el
control y, con ello, a aumentar la visibilidad de las relaciones jerárquicas de poder que,
en un primer momento, se pretendían disimular con el establecimiento de reglas
generales. Todas estas aportaciones ponen en relieve la aparición de efectos no
intencionados en las organizaciones burocráticas al plantear contradicciones en relación
con los fines pretendidos.
Las implicancias de Gouldner debieran ser tenidas en cuenta muy especialmente por los
empresarios y emprendedores en Latinoamérica, ya que un modelo de tipo mecanicista
parece estar entre los más usados y puestos en vigencia. En realidad cuando las
organizaciones se esfuerzan en poner un modelo de tipo burocrático basado en normas,
reglas y procedimientos, uno de los principales motivos de ello busca superar los
problemas resultantes de una supervisión muy estrecha o cuando el alcance del control
es demasiado grande. De modo que las normas pueden ayudar a reemplazar el lenguaje
verbal del superior creando obligaciones a ser cumplidas por el subordinado; sin
embargo hay que también tener en cuenta que el grupo informal puede muy bien ser
más fuerte que las normas y en muchas circunstancias éstas pueden llegar a establecer
estándares que van en contra de los reglamentos.

Existe una crítica adicional que realiza Gouldner y que es seguida por otros importantes
estudiosos de empresas y organizaciones como Víctor Thompson (1), que son de
aplicación directa a organizaciones de servicios como ser las de salud y educación, entre
otras. Gouldner sugiere que existe una contradicción interna dentro del modelo
burocrático ya que es difícil tener un sistema de autoridad basado en expertos que
encuentra sustento en el grado de expertise y profesionalismo y otro que está basado en
la jerarquía y la disciplina que tiene más que ver con la posición que ocupa la persona.

Bibliografia
• Thompson, Victor Alexander. Bureaucracy and the modern world. Morristown
: General Learning Press, 1976