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Señor Juez
JUEZ PRIMERO CIVIL DEL CIRCUITO
E.S.D.

Ref.: Contestación demanda


Proceso Ordinario 00022-2007
Dte.: Carlos Julio Carrero y otros
Ddo.: Domingo Rey Suescún

Yo, MARIO ALONSO CORREDOR SANDOVAL mayor de edad,


domiciliado y residente en esta ciudad, en calidad de apoderado judicial
del demandado, procedo a través del presente escrito y dentro de la
oportunidad legal, a contestar la demanda presentada en contra de mi
prohijado, en los siguientes términos:

EN CUANTO A LOS HECHOS:

AL HECHO PRIMERO: Es parcialmente cierto, habida cuenta que en lo


referente al pago de las suma de $2’000.000.oo y $3’000.000.oo,
referidos en el inciso tercero de este hecho, se pagó fue así:

-Dos millones de pesos ($2’000.000.oo), por concepto de dos (2)


letras de cambio por valor cada una de $1’000.000.oo, en diciembre de
2005.
-Un valor por $600.000.oo que se canceló recibiendo mi cliente un
tanque de gasolina valorado en $400.000.oo y $200.000.oo en efectivo, lo
que se realizó el 27 de junio de 2005.

AL HECHO SEGUNDO: No es cierto y debe probarse, por cuanto en


primer lugar, el automotor fue entregado por mi cliente a los demandantes
en excelente estado de conservación, como da cuenta la CLÁUSULA
CUARTA DEL CONTRATO, al indicar que ““EL VENDEDOR hace
entrega del vehículo en perfecto estado, libre de gravámenes,
embargos, multas, impuestos, comparendos de tránsito, pactos de
reserva de dominio y cualquier otra circunstancia que afecte el libre
comercio del bien objeto del presente contrato…”, cuestión muy
distinta que con el paso del tiempo y por el poco cuidado a que fue
sometido el rodante por parte de los compradores, necesitara de algunos
recursos para volver a colocarlo en las mejores condiciones posibles.

Es igualmente importante anotar que, conforme se desprende del


CONTRATO DE COMPRAVENTA objeto de la presente demanda,
CLÁUSULA SEXTA, mi protegido tenía sobre el vehículo RESERVA DE
DOMINIO, la cual dice: “..EL VENDEDOR se reserva la propiedad del
vehículo identificado en la cláusula primera del presente contrato,
hasta el momento en que se pague el precio estipulado en su
totalidad, de conformidad con el Art.952 del Código de Comercio…”,
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lo que significa que les era por ley prohibido, hasta tanto cumplieran con
la totalidad del pago de las letras allí referidas, pignorar el rodante.

AL HECHO TERCERO: Como quedó plasmado en el hecho anterior, les


era legalmente prohibido a los compradores, hoy demandantes, efectuar
cualquier acción sin haber cumplido en su totalidad con lo pactado en el
Contrato de Compraventa, además, por existir la reserva de dominio
referida.

AL HECHO CUARTO: Por no tener respaldo dicha aseveración, se


deberá probar.

AL HECHO QUINTO: No es cierto, por lo que debe probarse


técnicamente mediante experticias emitidas por expertos en la materia.

AL HECHO SEXTO: No es cierto y debe probarse, por cuanto tal


aseveración riñe con lo plasmado en el documento aportado por los
demandantes y emitido por la Sección de Policía Judicial e
Investigaciones, adiado 4 de febrero de 1993, fecha que es muy anterior
al negocio efectuado entre las partes.

AL HECHO SÉPTIMO: No es cierto y debe probarse, por cuanto de lo


expuesto hasta este instante, se desprende todo lo contrario.

AL HECHO OCTAVO: Es cierto parcialmente, por cuanto mi cliente se vio


obligado por el incumplimiento de los compradores en el pago de los
valores referidos en la cláusula TERCERA DEL CONTRATO, a aceptar
nuevamente la devolución del rodante objeto de venta, y éste a hacer
entrega del recibido.

En relación con el reconocimiento de las mal llamadas “mejoras”, no es


cierto que mi representado se hubiere comprometido al pago de las
mismas, ya que si se observa el contrato tiene fecha de creación el 27 de
junio de 2005 y el supuesto “acuerdo” según se expone en este hecho,
data del 15 de febrero de 2006, mucho tiempo después de haber
usufructuado los compradores el vehículo, por lo que mal podría mi
representado reconocerlas.

Es preciso indicar que si los demandantes para probar lo anterior,


allegaron al proceso un escrito de “Transacción”, el mismo carece de
fecha y firmas para tenerlo como prueba, por lógica elemental.

AL HECHO NOVENO: Como se carece de conocimiento de tal hecho,


debe expedencialmente probarse.

Es preciso indicar que como dan cuenta los demandantes en este hecho,
los trabajos efectuados al rodante los identifican como “mejoras
necesarias”, de lo que se puede concluir sin temor a equivocarme que,
por el tiempo en que estuvo el rodante en sus manos y por el trabajo a
que fue expuesto, necesitó de dichas “mejoras necesarias” para poder
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continuar usufructuàndolo, con el ìtem que se trataba de un vehículo de


segunda.

Respecto a los “vicios ocultos” y “regrabación” a que aluden los


accionantes en el inciso segundo de este hecho, no es cierto, ya que ello
es contrario a lo plasmado en las cláusulas del contrato y adverso a lo
consignado por el DEPARTAMENTO DE POILICÌA DE NORTE DE
SANTANDER, ÁREA DE DELITOS CONTRA EL PATRIMONIO
ECONÓMICO, GRUPO AUTOMOTORES, fechado 21 de diciembre de
2004 y signado por el Técnico Identificación Automotores SI. FABIO
PÈREZ PARADA, en donde a pesar de aparecer que la serie y motor son
“regrabados”, se conceptuó que: “…C. RESULTADOS: Examinados los
sistemas de identificación que porta actualmente el rodante objeto
de estudio, se conceptúa: Que el serial de chasis, es ORIGINAL DE
FÁBRICA ya que la morfología, características y dibujo,
corresponden a los que graba la casa fabricante en esta marca de
modelo, se anexan las impontras tomadas a los citados guarismos…
D. ANCEDENTES: Revisado nuestro archivo sistematizado de
antecedentes de la Direcciòn Central de Policía, citado automotor no
se registra dentro del mismo por solicitud alguna…La información
contenida en el sistema nacional de antecedentes, se encuentra en
permanente actualizaciòn…”, documento allegado por los propios
demandantes al plenario.

Ahora bien, en lo que hace relación al inciso tercero del hecho analizado,
no puede ser refrendado dichos aconteceres por mi representado, por
cuanto como se ha repetido hasta la saciedad, el rodante fue entregado a
los demandantes en óptimas condiciones, otra cosa muy distinta acontece
que, por el uso y el abuso en la conducción del mismo se hubiesen
presentado las anomalías que reclaman, ya que el vehiculo objeto de
negociación, se recalca, era de segunda.

AL HECHO DÉCIMO: Es cierto, pero era inaceptable que mi


representado se acogiera a semejante despropósito, toda vez que como
se indicó en los anteriores pasajes, el vehículo lo usufructuraron los
demandantes (compradores) por espacio de un extenso lapso de tiempo ,
trabajándolo por diversas zonas del País, dándole mal trato, ya que al
momento de la devolución de una y otra parte de los automotores objeto
de la negociación (compraventa), se encontraba el de mi pupilo en muy
mal estado, hasta el punto que su motor y otras partes importantes del
mismo, fueron sometidos a reparaciones, gastos que corrieron por cuenta
de mi representado, como dan cuenta las copias que se anexan.

AL HECHO DÉCIMO PRIMERO: Es cierto, pero por lo expuesto con


antelación.

AL HECHO DÉCIMO SEGUNDO: No es cierto y debe probarse


expedencialmente.

AL HECHO DÉCIMO TERCERO: No amerita respuesta.


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EN CUANTO A LAS DECLARACIONES Y CONDENAS:

a- No me allano a que se DECLARE que mi representado incumplió el


contrato de compraventa celebrado el 27 de junio de 2005, por cuanto
como quedara expresado en la parte pertinente de la contestación a
los hechos, el incumplimiento partió de los aquí demandantes
(compradores), por no dar completo y cabal alcance a la CLÁUSULA
TERCERA de dicho instrumento, que reza: “FORMA DE PAGO: EL
COMPRADOR se compromete a pagar el precio a que se refiere la
cláusula anterior de la siguiente forma: Se recibe una
CAMIONETA …, y el saldo en 23 letras de cambio de $1.000.000
c/u mensuales…”

b- No me allano a que se DECRETE RESUELTO el contrato de


compraventa, por cuanto el mismo ya fue objeto de su resolución por las
mismas partes, en el mismo instante en que los rodantes fueron devueltos
y recibidos por una y otra parte, en el estado en que se encontraban.

c-Me opongo contundente y rotundamente a que mi representado sea


condenado al pago de la suma de DIECISIETE MILLONES DE PESOS
($17.000.000.oo) por concepto de perjuicios materiales en la modalidad
de daño emergente, derivado del incumplimiento del contrato de
compraventa celebrado entre las partes el 27 de junio de 2005, por cuanto
tal incumplimiento como quedara expuesto, partió de los aquí
demandantes, ya de los valores determinados en la CLÁUSULA
TERCERA del citado instrumento, tan solo alcanzó a recibir el señor
Domingo Rey Suescun la suma de DOS MILLONES DE PESOS
($2.000.000.oo), cancelada una parte en dinero y otra en especie.

d- Me oponga contundente y rotundamente a que mi representado sea


condenado a pagar la suma de CINCO MILLONES DE PESOS
($5.000.000.oo), por concepto de perjuicios materiales en la modalidad de
lucro cesante, por las razones expuestas precedentemente, y por cuanto
no se encuentra demostrado expedencialmente su acusación.

e- Me opongo contundente y rotundamente a que mi patrocinado sea


condenado a pagar el monto de DIEZ MILLONES DE PESOS
($10.000.000.oo, por concepto de perjuicios morales derivados del
incumplimiento del contrato, por la razón argumentada en los literales a, c
y d.

f. Me opongo a que mi poderdante sea condenado al pago de las


costas del proceso por cuanto éste no dio lugar a la demanda, ya que se
repite, el incumplimiento no partió de él sino de los actualmente
demandantes, como quedara explicitado en las argumentaciones dadas a
los hechos.

EXCEPCIONES DE MÉRITO
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A- INCUMPLIMIENTO DE LAS OBLIGACIONES POR PARTE DE LOS


PROMITENTES COMPRADORES.

El artículo 1928 del Código Civil señala que la principal obligación del
comprados es la de pagar el precio convenido, como no se realizò el pago
se incurrió en el incumplimiento del contrato.

A su vez el artículo 1930 señala que si el comprador estuviese constituido


en mora de pagar el precio en el lugar y tiempo indicados, el vendedor
tendrá derecho para exigir el precio o la resoluciòn de la venta con
resarcimiento de perjuicios.

Como el bien prometido en venta estuvo en cabeza de los demandantes


(compradores) por un tiempo extenso, sin que hubiesen cumplido con el
pago estipulado en la Cláusula Tercera del Contrato de Compraventa, son
ellos y únicamente ellos quienes deben resarcir a mi cliente los daños
causados, por cuanto el rodante que les fue dado en venta, fue devuelto
en muy malas condiciones, razón por la que hubo la necesidad de
invertirle dinero para su reparación, dineros que salieron del peculio de mi
patrocinado.

El estado de mora en el comprador es el elemento indispensable para que


la acción resolutoria se produzca, pues así lo establece el artículo 1546
para los contratos bilaterales, singularizándolo el artículo 1930 al hablar
de la compraventa, declarando que la acción asiste al vendedor si el
comprador retuviere constituido en mora de pagar el precio.

B-LAS SUMAS PEDIDAS NO EMANAN DEL CONTRATO DE


COMPRAVENTA.

Como se indicara con mucha antelación, el vehículo prometido en venta


se encontraba al momento de la negociación en excelente estado de
funcionamiento, lo cual se deduce por el tiempo bastante extenso que
tuvo en poder de los demandantes, usufructuándose de el y sacándole los
beneficios propios que a diario les arrojó el camión.

Es tan cierto lo anterior, que hubo la necesidad segùn lo exponen los


mismos demandantes, de hacerle mejoras necesarias, pues el manejo
diario del rodante, los sectores a donde se llevaba y el poco cuidado con
que se condujo, obviamente trajo consigo el cambio de repuestos y
elementos propios de esta clase de automotores, unido a que no se
trataba de un vehículo de fábrica o nuevo.

rovechno solo se usufructuaron del rodante sino que


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PRIMERO:

técnicos y debe técnicamente

En principio es pertinente manifestar que tal medio de defensa debe


probarse expedencialmente, pues es a través de ello que se podría
concluir que el contrato de promesa podría ser nulo absolutamente.

Me aparto completamente de lo expuesto por el actor del demandado,


pues es pertinente repetir que el contrato existió y nació a la vida jurídica
con todas sus garantías, emanándose en consecuencia la obligación de
haberlo cumplido el señor Sepúlveda López.

Tal medio de defensa es importante analizarlo desde diversas ópticas


jurídicas, como son:

1.- Todo contrato, sea que produzca obligaciones principales o


accesorias, subsiste por sí mismo dentro de las condiciones legales. Así,
por ejemplo, la obligación de restituir que tiene el acreedor prendario se
origina en el contrato de prenda, el cual subsiste, a pesar de la extinción
de la obligación principal y aún del contrato a que esta le debe existencia.
Luego, en realidad, no hay contratos principales o accesorios, según que
subsistan por sí mismos o no, respectivamente, pues todo contrato, se
repite, subsiste por si mismo.

Lo que hay es contratos que producen obligaciones principales,


como el de compraventa, el de permuta y el de mandato, y contratos que
producen obligaciones accesorias, como la anticresis y la fianza.

Luego lo anterior, el contrato realizado entre las partes, esto es, mi


prohijado y demandado, existe y persiste con todas las garantías para las
partes.

2.- Existió y aún existe, incumplimiento del contrato por parte del señor
Marco Antonio Sepúlveda López, lo cual no ha hecho por cuanto se
aprovechó no solo de la ignorancia de mi cliente sino que abusó de su
buena fe, por cuanto confió ciegamente en éste, para luego engañarlo
como lo ha venido haciendo.

Y es que dicho postulado de la buena fe es tan importante en toda


acto jurìdico, por cuanto van incluidos en el la entera lealtad, con intención
recta y positiva, para que así pueda realizarse cabal y satisfactoriamente
la finalidad social y privada a que obedece la celebración del contrato.

Tal es lo dispuesto por el artículo 1603 del Código Civil, que reza lo
siguiente: “Los contratos deben ejecutarse de buena fe y, por
consiguiente, obligan no solo a lo que en ellos se expresa, sino a todas
las cosas que emanan precisamente de la naturaleza de la obligación, o
que por la ley pertenecen a ella”; este postulado, que tiene un alcance
muy general en el derecho civil moderno, como quiera que es aplicable no
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solo a los contratos, sino a todos los actos jurìdicos y, lo que es más, a
todas las obligaciones, cualesquiera que sean sus fuentes.

SEGUNDA: EXCEPCIONES INNOMINADAS.

Como estas pueden surgir necesariamente de las pruebas que se


recauden dentro del transcurso del proceso, indiscutiblemente me atengo
a las que resulten y que la juez acudiendo a su buen juicio y criterio,
determine, pero que se encuentren obviamente, debidamente sopesadas
dentro de la acción.

En estos argumentos dejo contestadas las excepciones planteadas por el


apoderado de la parte demandada.

PRUEBAS: Se tengan las requeridas en el libelo demandatorio y las que


considere convenientes ordenar de oficio la juez de conocimiento, para el
total y completo esclarecimiento de los hechos.

LUGARES PARA NOTIFICACIONES:

Las enunciadas en el acápite pertinente de la demanda.

Atentamente,

MARIO ALONSO CORREDOR SANDOVAL


C.C. número 5’405.846 de Lourdes (des)
TAP. Número 73647 del CSJ