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Michael Heinrich fer de ( er: de la THe Es rere (ore Merc tl) aR ce ME leg eae Ld Michael Heinrich Critica de la economia politica. Una introduecion a El Capital de Marx. ‘Traduccidn y prilogo de César Ruiz Sanjuan escolar yY WAY ausuU7ECA CENTRAL, exaot HOLE rage ADC La o Faicidn, 2008, © Schinetterting Verlag GmbH. Titulo original: Kritik der poktischen Okonomie. Eine Einfihrung, 2009 © scolar y Mayo Eitores S.L. 2008 Pra. Agueda Diez 5C 2D 2kotg Madrid E-Mail: info@escolaeymayo.com http://iswwescolarymaye.com © De ha presente teaduecion y prétogo, César Ruiz Sanjudn, Dis de oui oeelary sage Cai res SL Ist re ogontes 6 Pepi lea M98 668-2008 Innpeeso on tspnia / Printed in Spain (eke pants Pease et Castliana 121 singe Made sss aco sehen Pe aero menen ol Cign us dua y peso de Mer in repens pagene odo it arn cei, jada ail ipo 769088 PROLOGO LA NUEVA LECTURA DE Marx 1 «Critica de la economfa politica» es la expresién que utiliza Mars para designar su proyecto tedrico de investigacion y exposicién del modo de produceidn capitalista, Michael Heinrich se sitve de ella para darle titu- Jo a su introduceién a £1 Capital, en la que expone con gran rigor, pero sin renunciar en ningéin momento a la claridad en la argumentacion {neluso cuando comenta los pasajes que presentan una mayor dificul- tad-, el proyecto tebrico de Marx. En su lectura de Bt Capital, Heintich se aparta en igual medida de las interpretaciones generalistas en las que Marx es utilizado por el intér- prete como pantalla de proyeccién para exponer sus propios plantea- mientos, con escaso apoyo textual— y de las interpretaciones que, si bien abordan de manera rigurosa la obra de Marx, resultan en muchas oca- siones tan complejas 0 mas que los textos que tratan de interpretar Ahora bien, el hecho de que el libro consista en 1un comentario exposit vo de El Capital no significa que el autor se dedique simplemente a citar y.aexplicar textos, organizando una exposicién mis 0 menos didictiea, sino que los somete a tin comentario eritico en el que destaea las ambi- siiedades y contradicciones que en ellos se puedan presentar. La exposi cidn de Heinrich pone de manifiesto la magnitud intelectual de la obra de Marx y st singularidad como una nueva forma de teoria en Ia histo- ria del pensamiento, pero constata asimismo que Marx no siempre fue coherente en la articulacidn de su mueva concepeién teérica y en ocasio- nes desarroll6 sus planteamientos sobre la base de sistemas conceptua- les anteriores, lo que tiene como resultado que determinadas partes de EL Capital presenten umn caracter ambivalente. La interpretacion de Heintich separa ambos niveles de la argumenta- cin de Marx, lo que le permite resolver gran parte de las ambivalenci con las que se han encontrado los intérpretes y que por lo general no han Critica de la economia politica sido resueltas cle manera satisfactoria, Esto le permite asimismo poner de mianifiesto la potenceia tedrien del analisis de Marx y mostrar cémo en él se encuentran los elementos tedricos fundamentales para explicar 1a actual configuracion del modo de produceién capitalista y para la eritiea lel mismo. [a utilizacién que hace Heinrich de los conceptos fundamer tales de Mars para analizar el funcionamiento del capitalism actual hace patente st vigencia, Es evidente que ciertas estructuras del eapitalismo estin hoy mucho nis desarrolladas que en tiempos de Marx, por lo que resulta legitimo proguntarse antes de abordar Ia leetura de El Capital -o de un texto que pretenda introdueir a su lectura, como es el caso del presente lihro= si esta obra, escrita hace va mas de un siglo, todavia es valida para com- prender el funcionamiento del sistema capitalista. Pero para poder res~ poudera esta pregunta es preciso separaria de dos tipos de consideracio- nes con que se stele mezclar, ¥ que impiden darle una respuesta adectia- da en tanto que no permiten plantearla propiamente como tal pregunta. primer lugar, se afirma ¢ menudo que el derrumbamiento de Tos sistemas del «socialism real», que se han sbasado» en lateorfa de Marx, es la prueba definitiva de que dicha teoria ha «fracasado» y que, por tanto, ya no tiene valider. Ahora bien, para que una teoria fracase tiene al menos que existit primero como tal teoria; y en la lectura de El Capital, esto es, de la obra tedrica de Marx propiamente dicha, se puede consta- tar que no hay un solo capitulo en el que se proyecte una teoria sobre una nueva sociedad socialista 0 comunista. Lo que nos encontramos en esta cobra es un analisis tedrico del modo de produecién capitalist. En sequiudo ugar, también es frecuente la afirmacién de que el determinismo histérico de la teoria de Marx se basa una concepeién espectlativa de la historia que carece de base cientifica y simplifica Ta complejidad de los procesos histéricos, ¥ que la explicacién de todos los fendimenos sociales a partir de causas econdmicas resulta asimismo demasiado simple pata dar cuenta de la complejidad de la estructura social. En este caso se confunde el andlisis tedrico de Marx con la doc na ideolbgiea que ha recibido el nombre de «marxismo», una concep~ cin simplificada de la sociedad y de la historia que presuntamente se hasa en la teoria de Marx, peto que en muchos easos no tiene demasia- do que ver con ella y que ha estado al servicio de otros fines muy distin- tos al de la explicacién tedrica del modo de produccién capitalista, La teoria de Marx es rechazada basindose en estas afirmaciones con un Enfasis que, al igual que en el caso anterior, stele ser directamente pro- porcional al desconocimiento que se tiene de £1 Capital. Si la pregunta se centra propiamente en la vigencia de Bl Capital para comprender el capitalismo tal y como se presenta en la actualidad, entonces puede plantearse con cierto fundamento la objecion de que Les neve leenura de Mare Marx analiza en esta obra cl eapitalismo del siglo XIX, y que ef eapitalis- mo actual es tan distinto de aguél que el anélisis tedrieo de Marx ya no puede servir para expliearlo, Ciertamente, dicha objecién tiene su just ficacion en el hecho de que los modos de produceién ban ido cambiando alo largo de la historia, El modo de produccidn de la Antigiiedad estaba bbasado en el trabajo de los esclavos, el de la Edad Media en el trabajo de los siervos de Ja gleba, y en la Modernidad ha surgido el eapitalismo como tievo modo de produceién constituide sobre la base del trabajo asalariado. A su ver, ninguno de ellos ha sido estatico, sino qne su con figuracién ha sufrido modificactones con el past del tiempo. Pero asi- mismo resulta evidente que, a pesar de estas modificaciones, han tenido que mantenerse una serie de estructuras fundumtentales dentro de ead uno de estos modos de produccién para que siguiesen fincionando como tales. Esto es asi también por lo que respecta al eapitalismo. A pesar de los cambios histériens, se han tenido que mantener una serie de elementos comunes que hacen que este modo dle produecion siga siendo capitalismo y no ya otra cosa distinta. La pregunta relevante es, enton- ces, si el objeto del anilisis de Mars en Fl Capital es la forma histiriea del capitalismo que se presenta en su tiempo o sist jnvestigacién se cen~ tra, por el contrario, en las estructaras fundamentales que constituyen el capitalismo y lo distinguen de los otros modos de produecién, En este sentido, Marx nos indica en el Prélogo a EI Capital eual es el proposito que persigue en su investigacion: «BI objetive ultimo de esta obra es descubrir fa ley econémica que rige ef movimiento de la sociedad moderna». Esto significa que el objeto de su exposicién no son Tas relaciones capitalistas tal y como se presentan ext su momento hist6- rico, sino las determinaciones eseneiales que definen al capita que, por cosiguiente, tienen que ser comunes a toda forma histor capitalismo en tanto que se cefina como tal. La exposicidn de Marx s desarrolla, pues, a un altisimo nivel de abstraccion. El material empiri co le sirve para silustrar» su exposicion tedriea, como sefiak expresa- mente en el Préloge a EI Capital, pero no se trata en ningrin caso de analizar una determinada forma de capitalismo presente emplr te, sino de investigar las estructuras fundamentales que estan a la base de toda forma de eapitalismo, En efecto, esto es To que Marx ded como su propésito, lo que no quiere decir que de hecho consiga realiza lo plenamente. La leetuta de BI Capital podria poner de manifi no ha aleanzado su objetivo en determinados puntos de su ‘que ha considerado dcterminadas configuraciones historicas transito- rias como pertenecientes a la eseneia del modo de produecidn capital ta. Pero de donde hay que partir, en cualquier easo, es de la compres sin explieita de Marx respecto a su objeto de investigacidin. La carga cle Ia prueba recae sobre qutien sostenga que la exposicion de Mars no Critica de la economia politica alcanza su propésito, para lo cual hay que confrontarse pormenorizada- menite con su obra P) Capital tiene como subtituto la cesignacién que le da Marx al con iunto de su proyecto teérico: Critica de la economia politica. Lo que nos ‘ndica esta denominacién es que el andlisis del modo de produecién apitalista tiene lugar a través de la eritiea del sistema tebrico de la eco- nomnia politica. Ahora bien, es preciso determinar el signifidado que tiene para Marx esta «critica», pues slo asi es posible hacerse cargo de Ja amuplitud y el aleance de su proyecto tedrico, Se puede entender, tal y ‘ome ha sido usual en el marxismo tradicional, que se trata de la eritica de las distintas teorias existentes hasta ese momento, a partir de la cual se presenta uma nueva teoria que supera a las anteriores en rigor cienti Ticoy sistenaticidad. A pesar de esta superioridad, en ditima instancia la {coria de Mars estaria situada en la misma dimensién teériea que las demas teorias de la economia politica elisica, Frente a esta comprensién restringida del significado de la seritica, cabo entenderla a un nivel més esencial como una critica de los finda” mentos tedricos sobre los que se levanta la totalidad de la economia politica, una etitiea de los presupuestos sobre los que se establece como céencia. Y en tanto que esta ciencia es la instancia central a partir de la ‘onal la moderna sociedad burguesa se comprende a si misma, se esta cri- ticando al mismo tiempo tal autocomprensién. Esta critica constituye el camino a través del eual se leva a cabo el anlisis de las estructuras y de los procesos econdmicos de la sociedad moderna. Si se entiende la critica de Marx en este sentido, las categorias qui vertchran su exposicién ya iio pueden ser entendidas al mismo nivel que las de la economia politica. La investigacién de Mars no tiene como obje- livo simplemente explicar las relaciones euantitativas de interest la sociedad eapitalista; lo que en ella se presenta es el andlisis de la forma cen la que se constituye el proceso social en el modo de produceién capi- {alista. Hste proceso social, mediado por el intereambio generalizado de metcaneias, tiene como consecuencia que a las personas se les aparezcan sus relaciones sociales como relaciones entre cosas, de forma que se les presenian como un poder independiente de ellas, al que se encuentran sometidas y sobre el que no pueden ejercer ningiin control. La media~ ci6n material de las relaciones sociales no sélo engendra una determina a forma de dominio de clase, sino que también produce el «felichismo» «que se adhiere a las meveay | que estin sometidos todos los indi ‘iduos de la sociedad, independientemente de la clase a la que pertenez~ can, Se trata deuna percepeiin esponténea que se deriva inmediata- aente de la praxis social de los individuos en la sociedad capitalista. Daclo que las personas se refieren a kas cosas como mercan tas mismas personas las que, de este modo, genevan una detern lo Les mueve leenura de Mar lgica de actuacién que est mediada materialmente. Peto las personas, quedan sometidas asi a una forma de racionalidad objeriva, indepen- diente de ellas mismas, Por consiguiente, el proceso social se les apare~ ce invertido, las relaciones sociales se les presentan «mistificadas». ¥ la ‘economia politica parte en sus teorias de estas relaciones invertidas y kas toma como si fuesen naturales. ‘Tales formas de pensamiento «objet vas», que son aceptadas como algo evidente por la econom constituyen el punto de partida de la critica de Marx, a trav lleva a eabo la exposicién del modo de produceién capitalist. ste concepto de critica es el que esta a la base de la interpretacién de la teoria de Marx que elabora Michael Heintich, Pava earacterizar los elementos fundamentales que constituyen su interpretacion es precis Ubicarla en el contexto de la recepeién de la obra de Marx: por un lado, en contraposicidn a las interpretaciones simplificadas que se han pre- sentado con frecuencia en el «amarxismo tradicional»; por otro Tado, en continuidad con el «marxismo occidental», como desarrollo del cual surge la «nueva lectura de Marx» de la que es exponente la obra de Heincich i La comprensién de la teoria de Mary que ha dominado cn et «mar- xismo tradicional» no se ha hecho cargo de la verdadera dimension de su critica. Al obviar esta dimensién, la seritiea de la economia politica» quedé reducida a una «economia politiea maraista», en la que, a diferen cia de la visién armoniosa de la sociedad capitalista que presentan Tos economistas bungueses, se hace patente la explotacién de los trabajad res y el eatiicter estructural de las crisis en el modo de prealuecion eapi talista. Pero ademas. esta comprension reducida de la obra teérica de Marx se inserté como un elemento adicional en una teoria general de ka naturaleza, de la sociedad v de la historia, a partir de la cual se pretendia dar respuesta a todas las preguntas posibles. Asi quedd constituida na ideologia que es lo que cominmente se comprende bajo el rétulo de , y que ciertamente tiene muy poro que ver eon Ta teoria de Marx, Til proceso dle gestacion de esta ideologia iene su origen en Tos tilti= mos escritos de Engels, que fueron la base le sucesivas simplifieaciones por parte de los principales dirigentes del movimiento obrero, a partir de las cuales se acabé configurando el corpus doctrinal del «marsismo». 1 estos escritos, Engels intenté suministrar al movimiento obrero una vision global y unitaria de la sociedad y de la historia que se distingal ra claramente de la vision burguesa dominante. La tarea gue Hevo 2 cabo en este sentido era de una gran importancia préctica, pues estaban sur- Critica dela evommia politica siendo distintas concepeiones del socialismo yne ganaban eada vez mis ileptos dentro del movimiento obrero. El grad de abstraccién y la dit vaultad del analisis te6rico de Marx baefan que su obra no fuese inmedia- tamente accesible para la mayor parte de la clase obrera, de modo que ngels asumid la tarea de proporeionarle a ésta una coneepeién global dle fa sociedad y del mundo que, a diferencia de las otras concepeiones del socialismo, tuviese a su hase una vision «cientifica. Fstos planteamientos de Engels, que no pretendian suplantar Jos ‘os de Mars, sino que tenian un objetivo distinto, se redu: Jeron a sus elementas més simples v fueron asumidos en la IL ieioial como fa version offeial del «marsismo»2, La obra de Lenin wvolld en gran parte cn esta direcrién, con el propisito de hacer ‘ismo tina doctrina eetrada y unitaria que sinviese de guia a la actividad politi cel movimiento nbrero. Ala muerte de Lenin, st inter ‘dn ¢lel marsismo se institay6 como la doctrina oficial del Partido Conuunista sovietico en In forma del denominado «marxismo-leninis- 1». Esta endifieacién simplificada del marxismo estuvo al servicio de la generacién de una conciencia de clase entre los trabajadores dentro cel roves de eonstitueién del Estado «socialist» que tuvo Inga en la Union Soviética. Bn este proceso se fue desarroliando una tendencia ere ciente a foriar formulaciones to mis breves y condensadas que fuera posible para Hevar a cabo las tareas de propaganda, La regresiéin tedica se consume con Stalin, que canonizg cl smaterialismo dialéetico e histo~ ico» como ef funidamente ideatigico del socialismo de fine exportadle desde ka Unién Sovietiea al resto del mn trina oficial del marsism, Los elementos fundamentales de este «maexismo ideologico» son tuna vision ecxmomicista de ta sociedad, que reduce la explicacion de lodos los procesos sociales a causas ccondmieas: una concepcion deter minis de la historia, segsin la cual el modo de produccién eapitalista ‘olapsara inexorabteente como resultado de sus contradicciones inter- nas: yuna conteepeTén mecdinica de la dialéctica, emtendida como un Estado, el cual ndo come la doc Divi vetina en este semtid det aciemtificisnins qe donning el sisnioryiteseamstitye a pai ea iatepreteetn rsctonis de Ins eontenidas en his encttes talon de Engels se stone ‘iene. La hse sea ergo de demos -t 90 sal or Toque al mars Settiere quest aes inshasn snd descent present I ideo puede sor de eo ideas for= ins ah ena ten en seen coho ‘sn nat rena can cee ti Sadi eran rica tte toea ie eee ges Lat nueva lectures de Mars conjunto de leyes que determinan el curso de Ia naturaleza, Ia sociedad y el pensamiento. Queds asi constituido definitivamente el «marx ‘como mera ideologia que permitia explicar todos los procesos posibles ¢ institufa ama cosmovision vinculante para el conjunto de lx clase obrera m1 En la década de 1920 comienz6 una eritica a este n no ideal co, cuyyas distintas eorrientes se suelen integrar bajo la denominacién de emarxismo occidentale’, Kstas nuevas interpretaciones 0 surgir en el contexto de la disolucidn de la I Internacional ~gue tuve ugar en la Primera Guerra Mundial— y de la dertota de los moviniientes revolucionarios en los distintos paises europees fuera de Rusia, que supusicron la polarizacion de los partidos del movimiento ebrero: por un lado, los partidos socialdemseratas abandomaron las posiviones reve- lucionarias en favor de posiciones puramente reformistas, yen este pro ceso se fueron desvinculande progresivamente del marxismo; por otro Ido, los partidos comunistas se limitaron por lo general a aceptar acti ticamente ia concepeidn del marvismo ideologice impueste por la Union Soviética, Esto tuvo como consecuencia una separacivn erceiente entre ¢e] movimiento obrero y las interpretaciones teétieas de la obra de Marx ‘que se desarrollaron en el mundo occidental. cada vez. menos vinewlaelas a las confrontaciones politicas del momento y progresivamente despla zadas a un Ambito mis académico. Estas nuevas corrientes de interpre- tacién no fueron unitarias, sino que adoptaron uma configuracion parti- cular en los diversos paises. Pero a grandes rasgos pueden establererse una serie de earacteristicas generales que en mayor o meu ron conuunes 2 casi todas ellas, si bien resulta preciso hi res importantes en muchos casos. Lo que caracteriza en primer Iugat al mar orientacin predominantemente filoséfica. 14 obra de Marx se puso e: relacién eon la de atras pensadores de la Filosofia oveidental, tratando de buscar predecesores tebricos de su pensamiento y de reconstruir los planteamientos metodologicos implieitos que operaban en su expesieion tedrica, Fi pensador al que estas interpretaciones se remitieron con mayor frecuencia fae Hegel, en enya filosofia se quisieron encontrar las categorias fundamentales con las que Marx opers en su obra de critiea de Ia economia politica. Esta relacion se entendid por lo general en ct sentido de que Marx habia extraido las eategorias Kégieas del contesto especulativo de Ia filosofia hegeliana y las habia aplicado, ana ver liber TEaa Teimminacion se ha. hecko uswal a partie de la aby che Pony Aner Considerations an Ivestent Masism (39°6) {Citsidevaciones sobre 4 anarssti os dente Mex, Siglo XXI, 1979] Critica de ta economia politica dios dol sistoma idealista en et que estaban insertas, a su concepeién niterialista de la sociedad y de la historia Un hito importante en el desarrollo del marsismo occidental fo cons: {Gtuyo la publicacién de los escritos de juventud de Marx denominados Manuseritos de Paris @ Manuscritos econdmico-filoséficoss. Fi estos testos, que tuvieron una enorme resonancia en el m ntl ‘aparccen los coneeptos de «eseneia humana genériea> (definida en los {crntinos de la filosofia antropoldgica de Feuethach) y de «enajenaeidn». we deseabrid un Mary humanista, que se reivindlie’ frente al Marx eco micista cel marsismo tradicional. Por olza parte, se quiso ver una ean- Linuidud entre el concepto de «enajenacion» que se presenta en estos manuscritos ¥ el de «fetichismo» que aparece posteriormente en FL Capital. v en general se tend a interpretar la obra de madurer ala biz de estos eseritos de juventud. De este modo, los Manusevites de Paris acentnaron la oFfentacién filosdfien de la neva recepeién de Marx que se venria desarvollando desce ais atris en el mundo occidental Esta tecepeidn tivo su comienzo en los escritos de Lukies y de Korsch. En fa obra del primero, Historia y coneiencia de clase (3023). que se puede considerar como el documento fundacioval del «marsisnne evidental», se ewestiond por primera vez la identidad de tos plantea- inientos de Engels'y Mary. Bn esta obra, Lukaes cvitied la coneepeidn objetivsta de la dinkgctica de Engels, sefiaiando que en dicha concepeién stabs tusente la reacidn entre sujeto ¥ objeto como elemento coustitu- nde fa diakéctiea. Desaparece asi la mediacién subjetiva del objeto, de rode que la dialéetica quesia redueida a un puro mecanicismno objetivo, trente al que ef sujeto asume una posieidn puramente contemplativa Jukes paso de manifiesto que esta falsa objetividad supone el descona- cimiento del planteaniento fundamental de Mars, que consiste en remi- tir los fondmenos econdmicos a las relaciones sociales de los hombres, ¥ tte cna soemente desde eta pose resulta posible een de 1 canciencia cosifieata La obia de Lukies influyé de manera decisiva en los pensadores de a de Fvankfurt.cuya orientacién filosofica fue atin mayor que la los denis representantes del marsismo occidental. Esta corriente de vipretacidn se origind en el «Tnstituto de Tnvestigaeidn Social» de Frankfurt, fandado en 1924 como un institute de Investigacion « marxis- fa. que no dependia de ningin partido y que desarralld una labor cuya rientacidn fue ya desde el prin académica que politien, Fsta Mars into de Aernnnae Engst utroll bala fen sags por el seers del eowtinacion de et eicion (segady MEGA) no ts lage hasta 1975, La nueva ecrura de Mar tendencia se cunsumé en los afios 30, con Ta elaboracién de Ia «Teoria critica», cuyos principales autores fueron M, Horkheimer, T. W. Adorno y H. Marcuse, que desarrollaron una teoria social que iba mis alli det marco originariamente «

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