Sie sind auf Seite 1von 215

Del tiempo de Perón

Javier Prado

DEL

TIEMPO

DE

PERON

Prado, Javier Del tiempo de Perón. - 1a ed. - Trelew : el autor, 2011. 213 p. ; 23x16 cm.

ISBN 978-987-33-0463-7

1. Historia Política Argentina. I. Título. CDD 320.982

Fecha de catalogación: 11/04/2011

Del tiempo de Perón

Javier Prado

DEL

TIEMPO

DE

PERON

jAVIER PRADO

Edición independiente Trelew - Chubut

2011

Dedico este libro a Amelia, mamá, Mari, Anahí y sobrinos. Agradezco a la Biblioteca Popular “Raúl Scalabrini Ortiz” y a la Biblioteca Popular “Agustín Álvarez”. Agradezco a todos los que me alentaron siempre y que están dispuestos a facilitar las cosas. Y también les “agradezco” a los que están en la otra vereda, porque con sus actitudes me confirmaron que estoy en el camino correcto.

Del tiempo de Perón

Javier Prado

“Del tiempo de Perón”

"Quien no tiene más que un momento para vivir, no tiene nada que disimular" Quinault 1

“No se ha dado usted cuenta todavía de que si la gente lee, es porque espera

encontrar la verdad en los libros. Y lo más que puede encontrarse en un libro es la verdad del autor, no la verdad de todos los hombres. Y esa verdad es relativa

que es necesario leer muchos libros para aprender

a despreciarlos (…) Si usted conociera los entretelones de la literatura, se daría

cuenta de que el escritor es un señor que tiene el oficio de escribir, como otro de fabricar casas. Nada más. Lo que lo diferencia del fabricante de casas, es que los

después que el fabricante de

casas no es tan vanidoso como el escritor” Roberto Arlt 2 .

esa verdad es tan chiquita

libros no son tan útiles como las casas, y después

La historia como ciencia es inofensiva; como herramienta política es poderosa. Me interesa más esta última condición y, partiendo de ella, este trabajo y los anteriores que he escrito buscan la revalorización del peronismo, construcción popular que, aún con sus contradicciones y carencias, representa (en el trazo grueso) los intereses de las mayorías populares. Sin ligar pasado y presente la historia se transforma solo en una mirada atrás y deja a un lado su valor como instrumento político actual. Por eso, el rescate del peronismo (en sus mejores aspectos) busca demostrar que las bases fundamentales de ese fenómeno político se mantienen vigentes a causa de haberse interrumpido su concreción, por las injusticias sociales que todavía subsisten, o por haberse destruido sus obras a lo largo de la historia (muchas veces desde adentro). Esta consideración favorable del peronismo tiene por objetivo apoyar todas las políticas que en esa línea se sigan adelante, teniendo en cuenta los cambios de época, pero siendo parte de un tronco ideológico que se mantenga leal a las bases fundamentales de las ideas rescatadas por las grandes mayorías. En el mismo sentido, pienso al peronismo como la construcción social y política más avanzada que nuestro pueblo ha logrado plasmar. Hago referencia a esto contestando los argumentos de aquellos que hablan del peronismo como algo externo al pueblo. Muchas veces, se critica al peronismo por sus carencias, como si fuera un obstáculo

1 De la ópera Atys, citado en “Manuscrito hallado en una botella”, Edgar Allan Poe, Cuentos, Debolsillo, Buenos Aires, 2009, p. 667.

5

que impide llegar a instancias más avanzadas, cuando justamente el peronismo es lo más avanzado que políticamente el pueblo ha podido construir. Algunos analistas piensan al peronismo como algo surgido del espacio exterior que se ha instalado entre el pueblo y sus "teorías", en vez de ver al peronismo como el producto del avance político y social del pueblo en su devenir histórico. En todo caso, se podría pensar al peronismo como un momento en la larga marcha histórica del pueblo argentino. El peronismo es más que un partido político. Se ha transformado en un fenómeno social, una cultura, un costado contundente, un rasgo de identidad del pueblo argentino. No pensándolo como una totalidad, sino como parte importantísima de la construcción social de nuestro pueblo. Este libro toma el período de 1943/55 como eje central, ya que en esa etapa se forma y se consolida el peronismo a partir del avance político de la clase obrera y la identificación de los trabajadores con las políticas desarrolladas en ese lapso. Sin embargo, resulta necesario conocer el "antes"para comprender el desarrollo de las fuerzas políticas y los cambios sociales posteriores. Y también una especie de "después" (caído el gobierno de Perón por el golpe de Estado), ya que la persecusión y las proscripciones políticas contra el movimiento mayoritario también influirán en la consolidación de la identidad peronista y en la aparición de nuevos actores sociales en la política. Pero además de todo esto, al hacer referencia al "tiempo de Perón", este excede los marcos temporales de su gobierno y se trasladan hasta el presente, por la gravitación que ha tenido el peronismo en la vida política argentina, aún después de fallecido Perón. En todo caso, el ex presidente es un emergente de un profundo proceso político y social y por eso el movimiento que lideró logró sobrevivirlo hasta hoy. Este libro también está basado en entrevistas (al igual que “Aquí están estos son los muchachos de Perón” 3 ). La historia oral sigue siendo una de mis vertientes preferidas. Lo diferente respecto del anterior trabajo es que aquí no hay entrevistas “solamente” a militantes peronistas. Si bien la mayoría de las entrevistas tienen que ver con militantes y simpatizantes peronistas, estos no pertenecen a las primeras líneas, sino que mayoritariamente se trata de simpatizantes y militantes a nivel popular. Igualmente realicé algunas entrevistas a quienes vivieron el período 1945/55 sin filiación partidaria. Otro elemento nuevo es que logré testimonios de personas que llegaron a ocupar una banca en el congreso o alguna concejalía representando al peronismo. De
6

3 2007, Trelew, edición independiente

Del tiempo de Perón

Javier Prado

todas formas, aun en los casos de los entrevistados que ocuparon una banca, no se trata de personalidades de la primera línea de gobierno, sino de hombres y mujeres que tuvieron ocasionalmente un cargo político, pero que podían responder desde un lugar de menor exposición mediática y que no tenían puesto el “cassette” y que encarnaron un novedoso proceso de inclusión (política, social y económicamente). El rescate de la memoria popular es un aporte al conocimiento de la Historia, para comprender más los procesos sociales y las identidades políticas de nuestra sociedad. Una de las entrevistadas decía:

“Cuando yo era chica que iba a la escuela nos enseñaban que Rosas fue un diablo. Que le ponían con cola los moños en la cabeza a las mujeres…Que les pegaban, que las hacían morir de susto. Y sin embargo, después, mirá como ha cambiado todo. Por eso digo que la historia va cambiando” 4 . Esa frase “la historia va cambiando”, tiene que ver con que la historia está siendo ahora contada de otro modo, del lado de las mayorías. Ya hace muchos años otros historiadores y polemistas, con mucho más talento, habían emprendido un combate historiográfico y contra el poder mediático. Por eso esas palabras, tan sencillas, “la historia va cambiando”, reflejan los enfoques alternativos, desde otro lado y no solo desde el poderoso aparato editorial o ideológico de los sectores antipopulares. Sobran los ejemplos en nuestra historia sobre los silencios, ocultamientos y difamaciones levantadas en contra de las mayorías y de sus representantes. Cuando al hablar de los grandes movimientos populares, solo se escriben las carencias y los errores, se están callando los aciertos y las virtudes. Y callar, es otra forma de decir. No quiero dejar de hacer algunas consideraciones acerca de la “previa” de este trabajo. Cada vez que empiezo a escribir me vuelvo a cruzar con las mismas dificultades y dudas de siempre. Las dificultades tienen que ver con las posibilidades materiales de llevar esto adelante. Las dudas se apoyan en preguntas cómo “¿podré expresar claramente lo que pienso?”, “¿quedará fielmente reflejado lo que dicen y piensan los entrevistados?”. También me preguntaba qué vuelta de tuerca encontrarle a estos testimonios para presentarlos de manera diferente respecto de mis anteriores trabajos. Y además consideraba el punto, no menos importante, de las sensaciones que producen en uno (en mí en este caso) los testimonios de los entrevistados. Es decir: ciertas veces algunos comentarios me provocaron malestar, porque leía en ellos una contradicción importante del entrevistado entre su pasado

4 Adela Ortigosa

7

y su presente. No soy psicólogo, pero comprendí que lo que se vivió y se

percibió hace tantos años, se vio y se percibió desde una perspectiva que no

es la actual. El entrevistado era parte de la “foto” de ese momento. La imagen

quedó casi intacta, pero el protagonista de la imagen no. Se produce entonces una extraña situación: el testimonio es interesante aunque el entrevistado parezca desconectado de lo que está diciendo. Pero la búsqueda de coherencia perpetua es paranoia de bajo presupuesto. Otro punto ¿interesante? para tratar es el del “método”…Las entrevistas fueron hechas escapando cuanto fue posible del lenguaje ¿académico? Pero esto no por una cuestión de “adaptarse” al entrevistado, sino porque yo mismo no pertenezco al negocio. Me resulta inevitable manifestar mi rechazo a la pose a la que recurren muchos “profesionales” del negocio de la historia. Sus recurrentes mañas, su lenguaje acartonado, su vocación de secta, sus ritos, su apariencia, su pretendida pertenencia al pueblo cuando indudablemente ostentan un nivel económico que no hace más que perpetuar las injusticias sobre las que después escriben y, sobre todo, su pretendida “coherencia”, desmentida por la contradicción fundamental que se da entre su discurso y sus billeteras. Varias de las entrevistas fueron hechas telefónicamente, ante el dato de alguien

que podía aportarme algo interesante, pero que se hallaba a mucha distancia. La entrevista telefónica presenta algunas dificultades. El entrevistado suele sentir un poco de desconfianza ante un llamado inesperado, de alguien desconocido, que está a una enorme distancia y que le pregunta por cosas vividas hace muchos años. En cierta forma, en la investigación histórica o en el periodismo, toda entrevista es una forma de “robo” al entrevistado. Los historiadores nos apropiamos de un pedazo de sus vidas, de su memoria y cuando ese “robo” se “perpetra” por teléfono es mucho más dificultoso establecer una conexión con esa persona, ya que uno carece del contacto visual y entonces uno pierde oportunidad de valorar los gestos, algunas emociones y demás cosas que

el entrevistado también se ve impedido

de estas cosas. Y no faltan (encima) las miradas sobradoras de quienes

disponiendo de muchos billetes jamás hacen nada, pero se agitan cuestionando

la validez de una investigación hecha a distancia; personas que si tuvieran la

rodean una charla cara a cara

y

oportunidad de entrevistar a San Martín por chat, dejarían pasar la ocasión con tal de aferrarse a sus biblias metodológicas. Esa postura anti tecnológica

puede parecer simpática y romántica, pero cuando se intensifica bordea lo 8 reaccionario. Si el contacto personal es “todo”, estaríamos proclamando un retorno perpetuo al pasado (de igual manera habrán criticado al primer

Del tiempo de Perón

Javier Prado

tipo que en vez de transmitir sus ideas mediante la oratoria decidió un día escribirlas)…O sea que el “medio” se convierte en el “fin”. Están quienes critican al libro electrónico por ser electrónico y prefieren el libro impreso por ser impreso. Un día va a aparecer alguien que esté en contra del libro impreso con máquinas y postule la superioridad del manuscrito original en papel; y a ese seguramente lo criticará el fanático de la escritura en tablas de arcilla… En cuestiones de gustos, puede ser que una carta en papel sea más cómoda de leer que un correo electrónico, pero su validez comunicacional es la misma. Lo más cómico de esto es que quienes cuestionan las nuevas herramientas tecnológicas no tienen ningún problema en dar por “cierto” los garabatos en una piedra encontrada a 15.000 kilómetros de distancia y descifrada por un desconocido, siempre que sea “científico”…. Una de las dificultades de la entrevistas, en general, se centra en la “veracidad” de los testimonios logrados, un punto sumamente abordado ya. Puedo reiterar que lo más interesante es ver qué refleja el entrevistado del período en cuestión

y no la puntillosa lista de nombres y fechas, ya que esa tarea es del historiador. En los testimonios brindados por los entrevistados se tornan muy interesantes además de los hechos puntuales, vividos y recordados, el reflejo que brindan del proceso político y social.

Por eso respecto del objetivo (más allá del objetivo general: explorar y analizar

el peronismo a partir de los testimonios de simpatizantes) está también presente

el hecho de observar cuál es la interpretación que el entrevistado hace del período vivido y cual es su valoración hoy; cuáles han sido los procesos que han determinado la construcción de una ideología; los aspectos sociológicos y otras cuestiones referidas a los procesos del ¿imaginario? personal y colectivo. Algo de esto tal vez sea tarea del sociólogo (careciendo, el que escribe, de ese título habilitante), pero busco dar algunas aproximaciones desde otro ángulo (la historia). Los aspectos principales para destacar de todo el proceso histórico peronista son dos. En primer término: la inclusión política (“ciudadana”, si lo prefieren), lo que se produce por varios medios: elecciones limpias, incorporación de la mujer al sufragio, pleno empleo, obras públicas, acceso a la vivienda, derechos laborales, movilidad social ascendente, entre otros; y en segundo lugar el proceso de liberación nacional, al que podemos ver como la “inclusión” de Argentina en el grupo de países autónomos e independientes. Como decía, la presentación de estos testimonios, el contexto y el análisis sobre los mismos debían ofrecer algo diferente respecto del anterior trabajo de similares características, por lo tanto, no entraré en detalles sobre hechos puntuales ya señalados anteriormente, aunque si haré referencia a aquellos

9

que por ser marcas importantes en la historia (y porque no todos los lectores los conocen a fondo), merecen una introducción. Si bien en la presentación de los testimonios logrados hay una cierta cronología, también busqué ordenar las entrevistas por sus aspectos conceptuales, es decir: por los temas a los que los entrevistados hacían referencia. En esta ocasión, más allá de mi intervención para presentar estos testimonios, traté de contextualizarlos de manera sencilla, por lo que no abundaré en datos complementarios ya tratados en mis trabajos previos y solamente remarcaré mis interpretaciones y conclusiones. Busco también que estos testimonios generen en el lector algunas reflexiones y cuestionamientos. Creo importante dejar en claro mis opiniones y conclusiones, pero también creo que es fundamental en un trabajo de este tipo dejar hablar al entrevistado. Es decir; lo importante en este trabajo son los testimonios encontrados, y ellos merecen el mayor espacio; de lo contrario caería este libro en el error de algunos programas televisivos en donde el conductor habla más que el entrevistado. No quiero dejar de decir que este es un trabajo parcial, subjetivo y tendencioso, pero argumentado. Finalmente, quisiera hacer una breve referencia a uno de los aspectos siempre muy “tratados” cada vez que se escribe, habla o se piensa sobre el peronismo. Es el tema de las “sensaciones” o “sentimientos” o la “emoción”, conceptos casi siempre utilizados para desacreditar una idea o elección política. Sobre esto, solamente (y para molestar) diré que las sensaciones no necesitan respaldo documental. Aunque no faltará quien a un enamorado le exija la presentación de papeles que acrediten sus sentimientos Los testimonios son de personas de varios puntos del país: Tierra del Fuego, Santa Cruz, Chubut, Río Negro, Neuquén, Santa Fe, Tucumán, Santiago del Estero, Chaco, Entre Ríos, Córdoba, Buenos Aires y Capital Federal. Brevemente diré cómo está organizada la presentación de este trabajo, recordando que en todas las secciones se encuentran los testimonios de testigos de la época. Los capítulos son:

Antes de Perón, donde se refleja la situación política, económica y social previa a la conformación del peronismo. La década infame, con su carga de corrupción, privilegios y entrega, deja a los sectores más humildes en absoluta desprotección y privado de derechos. Hay recuerdos de la vida cotidiana que dan una idea aproximada de cómo era la época. 10 En Peronismo, se aborda el proceso de formación del peronismo a partir de la relación entre los trabajadores y ese coronel a cargo de la secretaría

Del tiempo de Perón

Javier Prado

de Trabajo y Previsión desde 1943. Los recuerdos del 17 de octubre, qué sucedió con Evita en esa semana del ‘45, las elecciones y el accionar proselitista. Los entrevistados van contando como se acercaron a la política, su identificación con Perón y cómo se vuelcan a militar en el peronismo. Se trata la incorporación política de amplios sectores sociales que logra colocar en el congreso a trabajadores. Este capítulo aborda además las vivencias en la militancia y el crecimiento del partido y, fundamentalmente, del movimiento. La participación de las mujeres, la formación del Partido Peronista Femenino, el accionar de las Delegadas Censistas y el rol de las Unidades Básicas y la formación de cuadros políticos en todo el país y la incorporación de equipos técnicos al gobierno. Peronismo y obras, es el capítulo en el cual los entrevistados cuentan las realizaciones concretas disfrutadas durante el período tratado. Los planes quinquenales, las mejoras laborales, las viviendas, la educación y la creación de escuelas, el turismo social, el papel de la Fundación “Eva Perón”, los campeonatos infantiles, los planes sanitarios, la justicia social en el ámbito rural, el ferrocarril. Finalmente, en este capítulo se trata la situación de los Territorios Nacionales, su representación en el congreso por Delegados y su provincialización. En Así era Perón y en Evita, los testimonios hablan acerca del trato personal que han tenido los entrevistados con Perón y Evita y de la impresión que causaban en ellos. Un pueblo feliz habla acerca de las fiestas del trabajo realizadas los Primero de Mayo donde el presidente exponía su acción de gobierno y los trabajadores elegían a su reina. También aquí hay interesantes testimonios de dos reinas del trabajo (una regional y la otra nacional) que rememoran sus vivencias en esos actos del Día del Trabajo. Postales de la época peronista, es el tramo del libro en donde los entrevistados hablan de la vida cotidiana, de lo que se escuchaba en la radio. Hay quien cuenta de la cercanía a funcionarios del gobierno y el final de Juan Duarte. Habla alguien que fue ahijado del presidente Perón, las diversiones de aquellos años y cosas de la vida familiar que quedaron marcadas para siempre con la impronta del peronismo. La oposición y la caída del peronismo, es la parte en la que se tratan los testimonios sobre la relación con los otros partidos y los hechos más graves producidos por los golpistas: el intento de golpe de Menéndez en 1951, los atentados de abril de 1953, el bombardeo de Plaza de Mayo de 1955, el golpe y la caída del peronismo en septiembre de ese mismo año.

11

Caída del peronismo. Represión y resistencia es el capítulo donde los testimonios hablan de la proscripción del peronismo y las primeras acciones de resistencia. La cárcel y la militancia clandestina. Regreso y partida de Perón es el tramo en donde los entrevistados hablan brevemente del tercer gobierno peronista y de la muerte de Perón. Historia y presente cierra este libro con algunas conclusiones.

Quiero agradecer a todos los entrevistados, que generosamente me confiaron sus recuerdos y dedicaron un tiempo a charlar conmigo.

Vicente Accorinti (1930, ferroviario, Trelew). Adela Ortigosa (1932, Trevelin, Chubut; reina del trabajo de la región sur, 1949; actualmente en San Juan). EP (1926, Córdoba; ferroviario, actualmente en Trelew). Adelina Paolucci (1922, Santiago del Estero, militante). Américo Rada Alé (1936, ferroviario, militante, Neuquén). Arsenio Martínez (1918, ferroviario y fundador del Partido Peronista en Carmen de Patagones). Carlos Ferreyra (1934, simpatizante, General Arenales). Carlos Ritchie (1932, tornero, albañil, Trelew, Chubut). Celestino Sagaseta (1929, Neuquén, ferroviario, militante). Edgar Antonio Zapata (1930, maestro, senador provincial en Santa Fe). Esther Fadul (1914, primera delegada al Congreso Nacional por Tierra del Fuego; en Mar del Plata al momento de la entrevista). Esther Reitober (1924, Entre Ríos, militante). Gerónima Ramos (1932, Cañuelas, Buenos Aires, militante). Harold Evans (1924, Gaiman, Chubut; simpatizante). Heraclia Arrúa (1929, Entre Ríos, militante). Honoria Aureliana Chévez (1913, Campana, Buenos Aires; militante. Agradezco a Aurora Pedreira por su colaboración para esta entrevista). Honorio Zariaga (1918, Oratorio Morante, Santa Fe; chofer, empleado, comerciante). Idalia (1930, Neuquén; docente, militante). Luis Novara (1916, Bolívar, Buenos Aires, militante). Elena Paiva (1938, Corrientes; integró la U.E.S.). 12 María Angélica Senra (1932, Buenos Aires, jubilada, trabajó en la Quinta de Olivos)

Del tiempo de Perón

Javier Prado

María Urbelina Tejada (1922, San Juan, diputada en el segundo gobierno de Perón) Nélida María Ferreira (1933, Río Cuarto, Córdoba, reina nacional del trabajo

1953)

Olga Montenegro (1932, La Banda, Santiago del Estero, militante) Onofre Briz de Sánchez (1928, Chaco, delegada de Evita en el peronismo femenino, diputada en 1983) Orlando Ludovico Parolín (1924, delegado territorial por Santa Cruz en 1954) René Hechem (1923, Río Negro, Delegado territorial en 1954) Ricardo C. Victores (1924, chofer) Romualdo Cobo (1926, Trelew, simpatizante, trabajó en Agua y Energía) Saúl Antonio Silva (1948, Epuyén, Chubut, participó en los campeonatos Evita)

SG (1938, docente) Piero Piazzale (1944, enmarcador) Elena Sosa (1944, enmarcadora) Héctor Rodolfo Romero Cruz (1925 – 2010, Tucumán, ferroviario, militante) Víctor Manuel Pérez (1935, Río Pico, Chubut, participó en los campeonatos Evita) Zulema Vaquero Temprano (1930, militante) Ángel Paiva (1935, Corrientes, simpatizante, remisero) Ezio Roberto Paronzini (1942, simpatizante)

Del tiempo de Perón

Capítulo 1 Antes de Perón

Javier Prado

En estos testimonios sobre los tiempos previos a la formación del peronismo, se reflejan las carencias materiales de los sectores populares; el predominio político conservador y la nula legislación laboral que dejaba a los obreros desprotegidos ante la prepotencia patronal. Eran los tiempos del fraude electoral y de la entrega del patrimonio nacional a manos del poderío extranjero (Inglaterra en primer lugar y Estados Unidos luego). Por otra parte, se traslucen vivencias de la vida cotidiana que reflejan la realidad doméstica de aquellos tiempos. Había, además, un descreimiento en “la política” a causa de la situación de fraude.

En la Patagonia Recordemos que las actuales provincias de Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, eran territorios nacionales, ya que no reunían los requisitos de población para ser consideradas provincias. En el norte del país, también había otros territorios en la misma situación. En el caso de

Chubut y Santa Cruz, la división política de su territorio era distinta, ya que la zona sur de Chubut y la norte de Santa Cruz comprendían la zona militar de Comodoro Rivadavia. En tanto, en la zona cordillerana:

“mi madre era de apellido Catalina Cadagán

Toribio Jaramillo y fueron uno de los primeros pobladores de Río Pico.

Y en Río Pico lo único que ha quedado de ellos es el río Jaramillo

porque el campo que tenían, le sacaron esa parte para el pueblo de Río Pico…pero lo único que dejaron fue el río, que no lo van a poder sacar,

y le pusieron río Jaramillo (…) Yo iba a la escuela. Teníamos una

quinta, cosechábamos verduras, en el verano. Acá (Esquel) se hacía todo en verano. En el invierno, como los topos, se comía lo que se guardaba (…) pero en el verano yo llevaba la fruta, la verdura, y mi vieja era muy buscavidas, nos hacía la ropa. El primer marido tenía mucho capital. Mi viejo no, porque mi viejo era un laburante y después cuando se vieron mal, se vino acá, a Esquel, año ‘37. Fui todo el primario acá. La gente encaraba la tierra y juntaba para el invierno. Esquel era de novela. Calcule que los camiones eran contados. Los Paredes, que fueron los primeros que tenían camiones, los Aguad, con camiones más viejos… y no había coches casi. Mi mujer nació en Río Pico, a 60 kilómetros de Esquel y el tío de ella, Otiaga, era el primer

primer marido era

su

15

taxi en Esquel. Estaba el Regimiento 21 y yo digo “¿cómo trabaja de taxi?”, claro, con los soldados. Porque los soldados los traían todos de Buenos Aires, la mayoría. Y el ejército dio mucho, mucho. Este fue un pueblo raro (…) A la mañana antes de irme a la escuela, ¿sabe a lo que me mandaba mi vieja? Me mandaba a los hoteles. Había en ese tiempo como 5 o 6 hoteles. Me los recuerdo todos. Yo ya tenía dos o tres hoteles fijos que me pedían verduras, cebollas, lechuga, todo eso…Y yo antes de ir a la escuela (iba) con mis dos canastitas (…) llevaba la verdura. Volvía; mi vieja, si había café me daba y a la escuela. Salía de la escuela, me iba a la imprenta o sea a la librería de Feldman 5 . La señora me quería un montón, porque le hacía todos los mandados, vendía revistas en los hoteles cuando llegaban, no me acuerdo si eran dos veces por semana…Me mandaban a cobrar los edictos que salían en el diario, que publicaban. Así que me conocía todo, me solía mandar al banco. Conocía a todos los abogados, los escribanos que se habían instalado en Esquel…Siempre anduve entre gente, esa fue mi escuela” 6 . Antes de que se estableciera una legislación laboral que protegiera a los peones, la vida de trabajo en el campo era durísima. Los patrones no se preocupaban demasiado por el bienestar de sus trabajadores rurales. “Y antes acá, en estos campos, lo que es la oveja, todo eso, (a) los tipos (porque yo lo viví) los conocía. Los que tenían (los dueños de los campos, o los encargados) se venían en el invierno a los hoteles, acá y dejaban a los peones, que vivan debajo de una mata, que se las aguanten…yo conocí todas esas épocas… y conocí a los tipos, todos los personajes que pasaban. Y mi cabecita ya funcionaba, porque tuve la suerte…yo fui detallista, me gustaba ver todo…Me calan los huesos las injusticias. Yo siempre estoy de lado del de abajo. El de arriba, ese se defiende solo, decía Evita” 7 . Un testimonio de la zona de Río Negro refleja este panorama, mostrando cuales eran las opciones políticas de entonces:

“En realidad, nosotros somos de origen libanés. Y en mi casa eran demócratas 8 , pero amplios, en su máxima expresión y no se obligaba dentro de la familia a adoptar una posición ideológica determinada. En

16

5 Luis Feldman Josin (1910 - 1971), periodista, director de los diarios Esquel (Esquel) y Jornada (Trelew)

6 Víctor Pérez (nacido en 1935)

7 Víctor Pérez

Del tiempo de Perón

Javier Prado

realidad en mi familia eran radicales alvearistas 9 y los tres hermanos nos inclinamos por el peronismo sin que mediara absolutamente ningún inconveniente sobre el particular… Yo creo que viene de cuna, porque en mi casa se ayudaba mucho a la gente humilde y cuando yo me inicié en salud pública (el primer día hábil de 1946), ya antes estuve en salud pública, pero en forma ad honorem, tratando de resolver los problemas administrativos del hospital local de la localidad de donde yo nací, que fue en la localidad de general Conesa. Entonces nuestra misión era muy cercana a los postulados doctrinarios nuevos de lo que encarnaba el general Perón y eso lo he conservado durante toda mi vida a pesar de todos los avatares que hubieron entre el ‘46 y al año 2010 inclusive (…) ¿Estudios primarios? En Río Negro, si. (En) la escuela Nº 9, de General Conesa… No existía el secundario en general Conesa. En esa época se iban conformando los grados a medida de la necesidad de los padres, que es lo que hacían en mi casa. En aquella época por el ‘30, ‘32, tenía hasta tercer grado la escuela. Y después, en mi casa se ocuparon de gestionar, ante la Inspección escolar, otro año más y al otro año, otro año más y así sucesivamente. Nosotros finalizamos el ciclo de seis años primario y empezamos el primer año en la misma escuela primaria” 10 . La crisis económica del año 1929 a nivel mundial repercutió en Argentina a causa de la retracción de Europa sobre sí misma. Nuestro país, como agroexportador, dependía de las compras de Gran Bretaña. Si bien Yrigoyen había redistribuido la renta agraria sobre una base más amplia de la población, la industrialización como plan estratégico estaba lejos todavía. Yrigoyen realizó un gran defensa del interés nacional y fue por sus aciertos y no por sus errores que pasó a ser un líder popular, pero el golpe de 1930 que lo derrocó fue fogoneado por la oligarquía y, apoyado desde el exterior, acabó con el reparto de la renta e intensificó la crisis que ya se venía viviendo a causa de aquella caída de la bolsa de Nueva York del ‘29. El poder fue asumido por el general Uriburu en primer término y luego pasó a manos del general Justo, quien sería el encargado de montar una gigantesca maquinaria al servicio del fraude electoral. La idea era prohibir el accionar del yrigoyenismo y entrar en negociaciones espurias con el ala alvearista del radicalismo para simular una ficción de democracia. Ante la política proteccionista de Inglaterra que

9 El ala liberal del radicalismo, opuesta a Yrigoyen. El sector de Alvear se prestó al fraude electoral durante la década infame.

10 René Hechem (nacido en 1923)

17

redujo la cuota de compra de carnes argentinas, la oligarquía vacuna no dudó un instante y se arrojó en brazos del imperialismo británico con tal de salvar sus ventas y prolongar su alto nivel de vida a costa de un pueblo hambreado. Todos los resortes económicos se pusieron en manos del imperialismo británico, todo ello rubricado por el vergonzoso pacto Roca – Runciman, en donde hasta la política monetaria, el crédito y la emisión de moneda quedaron bajo el poder extranjero. “En realidad antes, en el ‘32, ya la famosa crisis total en el mundo nos golpeó también a nosotros. Nosotros teníamos un negocio de “ramos generales”, tienda, y tuvimos que cerrar en el año ‘32 con toda la mercadería dentro del local. Una oveja costaba un peso, pero no lo tenía la gente…Pero pasaron los años y gracias a Dios alguien pensó con criterio, que falta hoy en estos momentos, y se elaboró el primer Plan Quinquenal” 11 . La desprotección del trabajador rural era tan grande que los patrones llegaban a tomarse la libertad de pagar los salarios con su propia moneda, “acuñada” por ellos. En los grandes establecimientos agrícolaganaderos o en los ingenios azucareros el trabajador rural sufría la doble explotación: laboral y comercial, ya que no solo cobraba salarios de hambre, sino que además estos eran pagados con monedas hechas por los propios patrones para que solo se pudieran gastar en los almacenes de “ramos generales” de su propiedad, adonde los trabajadores pagaban precios inflados.

La época en el norte y centro del país: Tucumán, Santa Fe y Córdoba Este militante recuerda aquellos años en Tucumán:

“Mi padre siempre solía decir que si yo me metía en política alguna vez nunca me meta con “los cascarudos”, que eran los conservadores, porque eran gente muy mala (…) él trabajaba antes en ingenios, de carrusero, arreglaba las ruedas de los carros del cañero que había aquí en Tucumán y les pagaban el trabajo con las monedas de cobre (…) Yo sabía tener guardadas esas moneditas que le han dado a mi padre:

“Guárdelas hijo, para que usted vea lo que era, con que nos pagaban el trabajo”, fue cuando se iniciaron los talleres de Tafí Viejo 12 y él se vino a trabajar acá y él las tenía guardadas esas moneditas. Con eso le pagaban en el campo y tenía que sacar la mercadería de la misma

18

11 René Hechem

Del tiempo de Perón

Javier Prado

proveeduría que daba el Ingenio, que era del mismo dueño. Todo salía (como decía mi padre) de la misma lonja” 13 . Un panorama bastante similar es el que se vivía en Oratorio Morante (Provincia de Santa Fe). El día a día de los grandes y niños en las zonas rurales transcurría con sumas dificultades para los trabajadores y sus familias, y así lo cuenta Honorio:

“Iba al colegio yo ahí. Iba dos kilómetros y medio de a pie. Llegábamos a clase, entrábamos a la clase y cuando salíamos al recreo nos hacían aprender botánica. Y después venía a la chacra, dos kilómetros y medio de a pie. Llegábamos, nos comíamos un puchero de cerdo. Enganchábamos la maleta, a juntar maíz hasta la noche y en la noche comíamos un guiso también de cerdo

y recién hacíamos los deberes” 14 .

Es interesante lo señalado por el siguiente entrevistado, quien marca que cuando comienza a escucharse el nombre de Perón, en Córdoba, al principio hubo cierta desconfianza y a la gente de la zona. “No le gustaba. No le gustaba para nada lo que ocurría, porque teníamos un período de pasividad, que las cosas se desarrollaban sin la participación del pueblo. Cuando entra a participar el pueblo entonces todos estaban medio asustados. Pero, cuando se entra a afianzar con buenos principios y con buenas obras y con buenas realizaciones entonces la gente empezó a entrar” 15 . La desconfianza inicial, probablemente, tuvo que ver con que las fuerzas armadas se habían convertido en instrumento de la elite política y económica

para asfixiar al pueblo. Uriburu desde el nacionalismo oligárquico (curioso nacionalismo que temía a los inmigrantes si eran trabajadores, pero toleraba

a los extranjeros ricos, gerentes de las multinacionales) y Justo desde el

liberalismo conservador (liberal en lo económico y conservador en lo político) coronaban la traición de las fuerzas armadas, sin olvidar que ya en 1919 y 1921 las fuerzas de represión habían producido dos grandes masacres contra los trabajadores. Por eso es comprensible que, en un comienzo, el pueblo trabajador desconfiara de ese coronel instalado en una modesta oficina que empezaba a tener trato directo atendiendo reclamos e instrumentando medidas que favorecían al obrero. Hasta ese momento, 1943, en las zonas rurales se vivía una gran injusticia social, explotación laboral, carencia de leyes que

13 Héctor Rodolfo “Toto” Romero Cruz (1925 – 2010)

14 Honorio Zariaga (nacido en 1918)

19

protegieran al trabajador y falta de acceso a la educación. Es cierto que muchos proyectos presentados por el socialismo ya habían abordado los problemas laborales, pero esos proyectos estaban archivados o nunca eran aplicados. Por eso el peronismo causó el impacto que causó, porque concretó en hechos reales y contundentes aquellas aspiraciones que nunca pasaban del papel.

La situación en la provincia de Buenos Aires: Cañuelas, General Arenales y Carmen de Patagones Las posibilidades de progreso eran muy limitadas para el trabajador o el pequeño productor rural. De modo que, por la zona de Cañuelas:

“Primero y principal: yo vengo de una familia muy humilde. Mi padre era inmigrante. Mi madre criolla. Mi padre era español, era asturiano. Se radicaron acá. Nacimos dos hermanas. Seguimos luchando en la vida como gente clase más bien baja, que media. En aquel entonces no existía la media, eras baja o eras poderoso. Nací en Cañuelas. Yo me crié en zona rural, porque ya después mis padres se vinieron de este otro lado de Cañuelas 16 . Hice la escuela en el campo hasta tercer grado, porque en aquel entonces no había más que hasta tercer grado, sino después te tenías que venir acá, cerca de Cañuelas, que había hasta sexto” 17 . Los arrendamientos eran muy altos y generalmente el pequeño productor caía en desgracia trabajando en vano:

“La gente pobre terminaba fundida porque si tenían unas vaquitas o algo, a la larga los comía el alquiler, no podía. Los dueños siempre fueron el capitalismo, no nos podemos engañar” 18 . Por entonces, en General Arenales:

“Vivíamos en un ranchito. Éramos cinco hermanos, mi papá y mi mamá. Y bueno, mi padre salía y vendía verduras, hacía de mozo por ahí. Y en la escuela, yo me cambiaba de guardapolvos con un hermano que iba en horario diferente y estábamos ahí condenados. No sabíamos que iba a pasar porque en ese tiempo uno todavía era chico, no tenía noción de las injusticias que estábamos viviendo, pero las estábamos viviendo. Nunca nuestros padres nos recomendaron ni pedir, ni robar. Era un pecado en ese tiempo, por más pobre que fueras, tener que pedir

20

16 A la zona urbanizada, el pueblo

17 Gerónima Ramos (nacida en 1932)

Del tiempo de Perón

Javier Prado

o

robar. (Arenales era) una zona totalmente rural, un pueblo rural,

al

que se llegaba por camino de tierra o por el ferrocarril (…) malas

comunicaciones telefónicas, los diarios llegaban una o dos veces por semana. Era una vida diferente, una vida del interior. Me quedé acá porque justo la gente del peronismo funda el primer colegio secundario del que yo fui uno de los primeros egresados” 19 .

En tanto, en la zona de Carmen de Patagones, la década infame transcurría en estos términos:

“todos decimos “somos peronistas”, pero no le enseñamos a la juventud o a la nueva gente por qué somos peronistas. Eso es lo que hay que enseñar, por qué somos peronistas (…) Usted sabe que en el país mandaba el radicalismo y la gente conservadora. Se hacían fraude entre ellos mismos (…) Se metían el perro entre ellos mismos. Así que esa era una época dura, porque los que queríamos llegar a votar…la gente joven, que votábamos por primera vez, llegábamos el día de la elección

a

los cuartos y nos firmaban la libreta y “bueno che, ya votaste”… y

el

voto lo ponían ellos…los fiscales, los presidentes de mesa…Era una

época dura, pero quiero darle los elementos que cuando Perón vino, cuando Perón llegó al gobierno, la época del país era bastante mala” 20 .

Fraude, explotación y miseria

Los conservadores actuales, del estilo Aguinis (o los repetidores de argumentos similares, como Carrió), suelen quejarse de los gobiernos populares (Yrigoyen, Perón) recitando el mito de la Argentina que estaba entre los “8 primeros países del mundo” y que fue “arruinada” cuando surgieron los “populismos”. El primero de esos “populismos” fue el de Yrigoyen, quien fue derrocado para lograr la restauración conservadora, inaugurando la década infame. “Yo siendo niño, presencié el robo de urnas en un acto eleccionario. Yo estaba con mi papá, que se estaban realizando las elecciones en la comuna y ya terminaban las elecciones. Llegó un grupo armado

y se llevó las elecciones. Eran los conservadores que se llevaban las

urnas, después las abrían ahí y te decían “ganó tal”. Era la época pre revolución del ‘43 eso ya era común. Se reía la gente” 21 . Testimonios de este tipo desarman el mito y el discurso conservador. En

19 Carlos Ferreyra (nacido en 1934)

20 Arsenio Martínez (nacido en 1918)

21

realidad, la que estaba entre las primeras “8 del mundo” era la elite dirigente, compuesta por terratenientes y gente ligada al negocio de la exportación de carnes; mientras el pueblo se hallaba privado de derechos políticos y sociales. La dependencia económica argentina era una constante hasta esos tiempos. “Las empresas eléctricas, las empresas de agua, las empresas de aviación, de navegación, los puertos, todo, era todo extranjero, nacional no había nada. Nacionalizó Perón cuando asumió como presidente. Perón siguió haciendo negocios con todo el mundo, pero Perón les dijo

a los gobiernos extranjeros “vamos a seguir haciendo negocios, pero

los vamos a hacer acá, en el país. Vamos a hacer el negocio acá y vamos a poner el precio nosotros, no lo van a poner ustedes”. Porque

de acá, en aquella época, se llevaban de todo. Como se llevan ahora, porque abastecemos a los mejores países del mundo. En esa época

también, se llevaban todo, pero nos pagaban lo que ellos querían. Y ahí estaba la explotación de los terratenientes que tenían miles de hectáreas

y las explotaban, pero todos los chacareros que vivían adentro ganaban

monedas, la comida ganaban. Cuando vino Perón no. Inscribieron muchas leyes que no teníamos. Usted sabe que acá, la mayoría de la gente trabajaba 12 horas. Perón puso la ley de 8 horas (después algunos gobiernos pusieron 7 horas), pero quiero decir que hasta esa época se trabajaba 12 horas por día. Se pagaba el sueldo y nada más. Ahora trabajan una hora más y le pagan las extras. Ahora es muy distinto, ha cambiado todo. El país cambió. La mayoría de las empresas eran todas extranjeras, de gobiernos extranjeros o empresas extranjeras. Inglesas, francesas, alemanas, como el ferrocarril. Perón compró el ferrocarril, pagó lo que se tenía que pagar y nos quedamos el ferrocarril. Y como el ferrocarril, las otras empresas que después, algunos gobiernos militares, las volvieron a negociar y a entregar otra vez a algunas empresas, dejando nuevamente a los capitales extranjeros. Está bien que el capital extranjero venga y ponga, pero que explotemos las cosas como tienen que ser, que es lo que puso Perón. Perón creó muchas leyes para los obreros. Analizó la situación del país en enfermedades, en medicina y en escuelas, universidades, prácticamente movilizó, dio vuelta al país. Cambió todo” 22 . Un buen análisis del proceso social y económico que se iniciaría con el peronismo, sin necesidad de adornos librescos, sino basándose en la propia
22

22 Arsenio Martínez

Del tiempo de Perón

Javier Prado

experiencia vivida, “pero ya había un movimiento general en el país, que estaba bastante feo el asunto. Porque vio que en esa época, que vino Perón, el chacarero era explotado por grupos minoritarios. Terratenientes que tenían tierras, pero las tierras…. tenía un tipo ahí, lo hacía trabajar y le daba un porcentaje de lo que cosechaba al que trabajaba la tierra, ¿las condiciones de los peones para trabajar? Como siempre fue el campo:

muy pobre. Como es actualmente. Todavía se explota, al obrero del campo se explota como….miserablemente, malísimamente. Así que en esa época, peor, porque un peón ganaba 10 pesos, 15 pesos por mes. Una vez por semana le llevaban la galleta, la yerba para contenerlo dentro del campo” 23 . Respecto del almacén de “Ramos Generales” este hombre nos dice:

“Si, si. En cada pueblo. Tenemos 6 pueblos de acá (Carmen de Patagones) hasta Luro: (Cardenal) Cagliero, Casares, Stroeder, Villalonga, Juan Pradere, San Blas, todo eso, por la costa del mar (…) La mayoría (de los almacenes) era de gente que explotaba…extranjeros, turcos, muchos turcos, gente grande…Bueno, en los pueblos grandes (Villalonga, Stroeder) si, los dueños de los campos tenían en el pueblo panadería, almacén” 24 . En muchas ocasiones el almacén de Ramos Generales operaba como cierre del círculo del dinero dentro del mundo rural. En varios lugares el peón cobraba sus salarios magros en vales y compraba lo necesario para su subsistencia en el almacén propiedad del patrón a precios imposibles.

23 Arsenio Martínez

23

Del tiempo de Perón

Capítulo 2

Peronismo

Javier Prado

Hacia 1943 el sistema de fraude electoral ahogaba por completo a las mayorías. El contubernio conformado por radicales alvearistas y conservadores, acompañados por la fuga mental de socialistas, comunistas y nacionalistas

de derecha, dejaba sin voz ni voto a las masas populares que habían quedado huérfanas de liderazgos tras la muerte de Yrigoyen, en 1933. Para las elecciones de 1944 se hablaba de Robustiano Patrón Costas, el empresario salteño, como sucesor de Castillo y continuación del fraude. Económicamente, Argentina se hallaba encadenada a Gran Bretaña. Todos los resortes de la economía estaban puestos al servicio del imperialismo británico

y sus socios locales: la oligarquía terrateniente y la elite política gobernante. La crisis social y política hizo que dentro del ejército se generara un temor creciente ante la posibilidad de un movimiento revolucionario del tipo “comunista”, típicos temores de las filas castrenses. Sin embargo los partidos seudo obreros y todo el resto del arco político estaban más preocupados por la guerra entre imperios que se desarrollaba en Europa, que por el asfixiante

clima de fraude y entrega económica que azotaba a la Argentina. El 4 de junio de 1943 un sector del ejército dio el golpe de Estado que puso fin a

la década infame. “En realidad, de otra manera no podía concluir ese cúmulo

de desaciertos, de medidas contra el pueblo, de mala política nacional que se venía produciendo (…) las causas del actual desorden, de la inmoralidad reinante, del desenfreno en que el país se hallaba sumido, no deben buscarse en motivos superficiales ni tampoco atribuirse a vagos fantasmas los males que todos estamos sufriendo. Es el exceso de ambición de la oligarquía insensible al bienestar social” 25 . Sin embargo, las múltiples ideas que convivían dentro del ejército hicieron que el gobierno tomara medidas contradictorias. Por un lado estaban quienes temían una intensificación de la protesta y al comunismo, por otro lado estaban los militares liberales (simpatizantes de los “aliados” en la guerra europea), más allá los germanófilos simpatizantes del “eje” en la contienda armada europea y por otro lado un grupo de generales de orientación popular. De manera que a las positivas medidas económicas le seguían obtusas disposiciones en lo político. “Mi viejo, mi vieja, todos (peronistas). Mi viejo fue uno de los primeros que salieron a pintar con cal “Perón – Quijano” (…) Cuando se produce

25

la revolución del ‘43, 4 de junio, empiezan a hacerse pequeños grupos de radicales, empiezan a acompañar todo el proceso revolucionario… es decir (a) Farrell, Ramírez, (a) todos los que fueron presidentes de la época que se había hecho la revolución. Además eran contrarios a un conservadorismo que había venido gobernando durante tiempo el país. Eran radicales; radicales, que sufrían las consecuencias del fraude electoral, que no participaban de la vida política, no podían llegar al poder, habían fracasado en intentos de participar en elecciones….y se dio ese cambio que se estaba dando en el país y termina con la llegada de Perón. Ellos acompañaron al golpe de estado ese, desde el principio. Empiezan a tener contacto entre ellos, con grupos que venían de otro lado. Los contactos se dieron en ese momento que se estaba armando todo, que se empezó a conocer a Perón antes de que fuera presidente. Perón tuvo una activa participación en todo el movimiento revolucionario de ese entonces. Y bueno, lo acompañaron y de ahí ellos se incorporaron después al partido peronista, pero venían de origen radical (…) Mi padre era radical y toda la gente que entró con él venía de los radicales que absorbió el peronismo. Pero el venía del radicalismo” 26 . Como se ve, el peronismo se irá nutriendo de hombres y mujeres provenientes de diferentes expresiones políticas. Dentro del gobierno surgido del golpe se hallaba el coronel Juan Domingo Perón, que se hizo cargo del modesto Departamento de Trabajo, una olvidada oficina sin estructura ni presupuesto importante. Tras asumir cargo en esa oficina, Perón buscó darle un rango más importante y por eso se transformó en Secretaría. Perón advertía que el avance de los trabajadores era imposible de ignorar. Dentro de su formación militar y sin ser un revolucionario de izquierda, Perón buscó los caminos para encontrarse con las grandes mayorías y fue sin dudas un nacionalista popular. Las masas trabajadoras haciendo camino en la historia, provocaron que Perón fuera el emergente de todo un proceso político y social. El coronel advertía que había una gran cantidad de necesidades insatisfechas en el mundo del trabajo y buscó conocer de lleno las inquietudes de los trabajadores desde su puesto. No solo llegaba el tiempo de liberación para las masas de las cadenas políticas, económicas y sociales, sino de liberar al país en su conjunto del sometimiento al capital imperialista que estrangulaba su desarrollo. “El estado intervendrá en la solución de los problemas gremiales, Dijo el Cnel. Perón (…) deben ser atendidos los que
26

26 Carlos Ferreyra

Del tiempo de Perón

Javier Prado

sufren y trabajan amasando con su labor la grandeza de la patria” 27 . Perón dispuso una serie de medidas favorables a los trabajadores y modificó la forma de trato con los obreros, atendiéndolos personalmente. El ascenso de Perón como Secretario de Trabajo y Previsión le fue generando el afecto y la adhesión de los obreros, la desconfianza de sus propios camaradas y el rechazo de los sectores tradicionalmente enemigos del pueblo. A estos últimos se sumaron los partidos políticos de entonces, que eran parte de una idea “liberal” de la política donde las masas populares no tenían ningún lugar. Otra militante recuerda como fue que se acercó a la participación política:

“En el caso mío fue una pasión. ¿Sabe cómo fue? Yo tenía 13 años y estaba cursando el séptimo grado en la escuela Nº 1 del Centenario, de Paraná, a dos cuadras de mi casa (fui todos los años a la “Centenario” y mis nietos fueron todos a la “Centenario”), cuando pasan Perón y Farell parados en una camioneta por avenida Rivadavia. Y todos los alumnos salimos a la calle. Entonces todo era la locura ver un presidente o un vicepresidente y todo con la simpatía que tenían ellos; para la capital de una provincia era importante. Nosotros como alumnos estábamos en el último año de la primaria…Fue importante. Para mí fue determinante” 28 . “El general Farell fue rodeado por el pueblo que no respetó controles ni vigilancia en su afán de acercarse al primer magistrado que venía a conocer de cerca los problemas de esta provincia, como lo hizo ya con otras. Con el fin de preparar los proyectos pertinentes para su solución (…) Desde las primeras horas del día se advertía en las calles céntricas el movimiento preliminar de las grandes fiestas. A las 8 empezaron a congregarse los alumnos en las escuelas y pasaban las tropas a tomar posiciones en el recorrido que haría la comitiva oficial (…) El primer mandatario con el coronel Perón y el interventor federal poco después de abandonar el “Ciudad de Buenos Aires”” 29 . “Cuando Perón empezó a actuar, lo primero que fue es apoyar a la clase trabajadora, porque la clase trabajadora estaba muy…mejor dicho, casi no existía. Perón empezó ahí, como fue en toda la república Argentina, porque Perón siempre recibió el apoyo de los trabajadores” 30 . Las primeras disposiciones del coronel, desde la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, fueron bien recibidas por los trabajadores:

27 El Litoral 2/12/1943, p. 3

28 Heraclia Arrúa de Larrondo (nacida en 1929)

29 El Litoral, 17/06/1944

27

“Después de las revoluciones militares…ahí ya arrancó el movimiento,

que ya venía gestando…la gestión en la parte obrera y todo eso estando

la revolución que después terminó con el golpe, cuando lo metieron

preso a Perón. Claro, entonces ya ahí arranca, más o menos, el movimiento” 31 . Poco a poco los conflictos gremiales empezaron a resolverse a favor de los trabajadores. Perón buscó rodearse de dirigentes gremiales que ya venían actuando, entre ellos, Atilio Bramuglia y Ángel Borlenghi, ambos ligados al socialismo. Sin dudas, una de las medidas más importantes fue la que se sancionó el 8 de octubre de 1944 y que se dio a conocer una semana más tarde:

el Estatuto del Peón Rural:

“yo fui estudiante de agronomía y cuando salió el Estatuto del Peón hemos hablado con los profesores y con todos y ahí empezamos a darnos cuenta de que era una medida que beneficiaba al hombre de trabajo. Porque especialmente el peón de campo, era el tipo o era el trabajo más desvalido que había, más abandonado. Estaba abusado por los patrones” 32 . La sanción del Estatuto marcó un punto de no retorno para la situación de los trabajadores rurales y, por otro lado, generó el odio acelerado de los terratenientes y sectores patronales que veían amenazadas sus fabulosas ganancias y su poder político y social: “Art. 16 – Los obreros que deban

realizar trabajos a la intemperie, deberán ser provistos, por cuenta del patrón, de trajes y calzado adecuados que los protejan contra la lluvia y el barro. Art. 17 – Los trabajos de ordeñe y apoyo deberán realizarse bajo tinglados construidos con cualquier clase de material que pongan a cubierto al obrero, durante el trabajo, de la lluvia y el viento. La construcción de tales reparos incumbe al dueño del tambo” 33 . “La primera vez que escuché el nombre de Perón, tendría yo 10

u 11 años, (fue) en la boca de mi padre. Porque a pesar de que era

español, le gustó la forma de ser del General en aquel momento, que recién asomaba el nombre de Perón. Y yo me quedé con esas ideas. Conversábamos mucho con mi padre y mi madre sobre política, porque era medio politiquero mi viejo (…) Primero se empezaron a juntar grupos de vecinos (…) se volcaron para el radicalismo algunos, otros

28

31 Arsenio Martínez

32 Orlando Ludovico Parolín (nacido en 1924)

Del tiempo de Perón

Javier Prado

quedaron con el peronismo (…) los contrarios al peronismo siempre fue la oligarquía. No nos vamos a engañar. Fue la clase alta. Fueron todos los que siempre quisieron ponernos la pata a las clases medias y a las más bajas para liquidarnos y sigue siendo ahora” 34 . De modo sencillo, pero contundente, esta militante resume el proceso histórico argentino. En la práctica verifica la explotación laboral y la dominación política que el sector de mayor poder económico ejercía sobre la inmensa mayoría y deja establecido que perdura (con los avances y retrocesos de la clase obrera) la situación de conflicto en el enfrentamiento emancipación contra dominación. Al establecer un paralelismo entre aquella oligarquía y la actual, esta militante expresa de forma sencilla la situación de enfrentamiento social que se da históricamente entre las clases, y se puede entrever también como los sectores medios y bajos encuentran alianzas (transitorias) en su lucha contra el opresor más fuerte. La relación de Perón con los obreros se iba fortaleciendo, no sólo por la mediación favorable en los conflictos laborales, sino por el contacto personal que Perón mantenía con las asociaciones sindicales:

“no se olvide que justamente que cuando el coronel Perón es confinado en la isla Martín García y se decide una huelga revolucionaria, el que decide, el voto que decide la huelga revolucionaria (fue al otro día del 17) es el voto de la Unión Ferroviaria. Y el que lo declara “Primer trabajador” al coronel Perón es el congreso de la Unión Ferroviaria de 1944, en el congreso famoso de Rosario a moción de don (José) Doménech, que era socialista” 35 . El sector ferroviario fue uno de los pilares fuertes del accionar peronista, teniendo en cuenta la importancia del ferrocarril y las políticas organizativas que se llevaron adelante a partir del mandato de Perón. Por otro lado, era la rama sindicalizada más importante.

El 17 de Octubre en la memoria Perón fue ocupando diversos cargos en el gobierno surgido del golpe de Estado. Como vimos, al principio se ubicó en el modesto Departamento de Trabajo, que pasó a llamarse Secretaría de Trabajo y Previsión. Perón fue designado Ministro de Guerra y luego vicepresidente (reteniendo su cargo en Trabajo y Previsión). Su buena relación con los trabajadores se cimentó en las

34 Gerónima Ramos

29

resoluciones favorables hacia los obreros y en el tratamiento directo de los conflictos laborales. La figura del coronel seguía creciendo dentro del gobierno (y con él su grupo más cercano), pero también iba creciendo la desconfianza de algunos de sus camaradas, asustados de las prácticas “comunizantes” del coronel. Por otro lado, los partidos políticos del momento estaban más preocupados por

la

guerra interimperialista que sacudía a Europa que por los conflictos internos

y

perdían predicamento entre los sectores populares que tenían necesidades

inmediatas y concretas. Muchas de las carencias de los trabajadores se debían

a las prácticas de explotación que el imperialismo británico desarrollaba en

nuestro país, pero los partidos tradicionales callaban sus críticas a Inglaterra,

pues esta representaba para ellos la causa de la “libertad” y la “democracia” en la guerra europea. Un miembro de la futura Unión Democrática, decía: “el gobierno norteamericano defiende la libertad y la independencia de todos los pueblos” 36 . Los sectores que habían sido socios y testigos silenciosos del fraude en la década infame, se agitaban pidiendo la entrega del gobierno

a la Corte Suprema y una convocatoria a elecciones. Sin embargo, todo el

pensamiento político evitaba mencionar la situación de sometimiento en la que se hallaba Argentina respecto de Inglaterra y en cambio se ponían todos los esfuerzos en involucrar a nuestro país en la Guerra Mundial que se daba entonces. La negativa del gobierno a sumarse al conflicto internacional le valió las sospechas de Estados Unidos y dio pie a la oposición para decir que el gobierno era “nazi” (aunque a Inglaterra le convenía la neutralidad para poder seguir abasteciéndose de carnes sin que los barcos argentinos fueran tocados). Más allá de algunas posiciones reaccionarias que había dentro del gobierno (y de la sociedad en general), la acusación de “nazi” era injustificada, pero era una forma de nuclear a las clases medias y altas, a los sectores oligárquicos y al conservadorismo en contra del accionar de Perón a favor de los trabajadores. De esa manera, envolviéndose en la bandera de la “libertad”, los partidos tradicionales combatían a los sectores populares que iban entrando poco a poco en escena. Querían desprestigiar a Perón frente a los trabajadores y desprestigiar a los trabajadores frente a las clases medias. Perón pasó a ser el enemigo número uno de las dirigencias burocratizadas. La derrota inminente de Alemania y sus socios fue tomada como una victoria propia por la oposición local, y la naciente Unión Democrática (donde se reunían todos los partidos liberales) aumentó su presión buscando no sólo el
30

36 Jorge A. Ramos. Breve historia de las izquierdas en la Argentina. Tomo II, Claridad, Buenos Aires, 1990, p. 102

Del tiempo de Perón

Javier Prado

llamado a elecciones, sino la destitución de Perón de todos sus cargos y que se prohibiera participar políticamente a los funcionarios del gobierno. Con la derrota de la Alemania nazi y el triunfo de los aliados, la “sospechosa” neutralidad de Argentina mantenida por el gobierno (pero que venía desde la época de Yrigoyen y había sido mantenida también por Ortiz y Castillo) se tradujo en una declaración de guerra de último momento. Esto irritó a muchos “nacionalistas”: “para algunos nacionalistas, Perón era excesivamente democrático y estaba demasiado comprometido con un gobierno popular, dirección que no consideraban adecuada para el Estado argentino” 37 . La situación interna era de gran ebullición. De “izquierda” a derecha, crecía la oposición a las acciones del coronel. Por otra parte, las positivas medidas económicas y laborales del gobierno chocaban con las disposiciones reaccionarias que limitaban la actividad política y la libertad de expresión. Por su parte, los grupos patronales del campo y la ciudad veían con espanto

el aumento de los beneficios sociales que se estaban dando en ese momento y

empujaban con todas sus fuerzas para una salida electoral, previa entrega del

gobierno a la Corte Suprema. Empezaron a delimitarse dos grandes campos. De un lado todos los partidos políticos (todos liberales en esa época) y del

otro los trabajadores y las clases sociales más bajas que apoyaban la figura de Perón.

A principios de octubre Perón fue muy presionado, renunció a sus cargos y

fue detenido y trasladado a la Isla Martín García. La noticia de su detención conmovió al país y pronto se iniciaron las manifestaciones pidiendo su libertad. Comenzaron a darse una serie de deliberaciones en el mundo del trabajo ya que los obreros presentían (con justa razón) que sus conquistas laborales peligraban si caía el hombre que las había apoyado y concretado. La

C.G.T. convocó a una reunión de sus máximas autoridades y estas resolvieron declarar una huelga para el día 18, sin embargo las bases superaron en velocidad

a la dirigencia gremial. Es así que se produce un fenomenal movimiento

popular que rescatará de su prisión a Perón, exigiendo su presencia en Plaza de Mayo. El movimiento que liberó a Perón y lo consagró como líder popular para siempre, tuvo lugar aquel 17 de octubre de 1945. Fue un cimbronazo para todos los sectores sociales y en todo el país, tanto en las provincias más pobladas como en los territorios nacionales de entonces, como en Santa Cruz o en Chubut:

31

37 Rock,Rock, Deutsch,Deutsch, Rapalo,Rapalo, Dolkhart,Dolkhart, Lvovich,Lvovich, ��alter,alter, Senkman,Senkman, Lewis.Lewis. La derecha argentina, Vergara Editor, Avellaneda, 2001, p. 266

“Yo justo estaba en el servicio militar en el año ‘45 y me habían dado la licencia, me habían dado de baja el 15 de octubre y estábamos esperando allá el colectivo para irnos cuando apareció ese levantamiento del 17 de octubre, cuando a Perón lo habían llevado preso y que se levantó todo el pueblo de Buenos Aires pidiendo su libertad. En ese tiempo nos volvieron a reincorporar y estuvimos un día más o dos y nos volvieron

a dar la baja. Ya se había apaciguado todo ese problema en Buenos

Aires y nos hacían hacer guardia en la ruta 3, por si podíamos ver algún movimiento raro y todo eso. Era la consigna que teníamos. Después volví a mi casa, y al año siguiente creo que era que ya me afilié al partido 38 . Acá, en Gaiman había una Unidad Básica, que le decían. Y yo tenía el carné número 6 (…) En ese momento cuando estaba de soldado siempre sentía hablar del coronel Perón, en aquella época. Perón en ese tiempo era de Trabajo y Previsión. Y ahí, en Trabajo y Previsión, fue que hizo su gran campaña defendiendo a los obreros. De ahí fue juntando los votos para el momento que hubo elecciones (…) Los galeses estaban

muy en contra de que se los obligara a pagar la jubilación” 39 . La referencia a los galeses tiene que ver con los chacareros y productores, de la colectividad, radicados en Gaiman (siendo el propio entrevistado parte de la comunidad). De manera que por la zona de Chubut, tan lejos de la Capital Federal, también comienza a gestarse la organización política de Perón:

“El nombre de Perón, enseguida (se sintió) por todos lados. Cuando fue la revolución del ‘45. No fui fanático, ni nada por el estilo, pero simpatizaba. Por lo menos se veía algo. Una iniciación de política, porque antes estaban muy cerrados (…) Los que gobernaban eran los radicales. Después el peronismo empezó a surgir, a levantarse. Después vino Eva Perón, ella pone el voto femenino. Y ahí fue donde se hicieron grandes (…) Había un representante del gobierno, que habían puesto ellos en una oficina, entonces nos mandaban ahí. Y ahí se fue armando

el peronismo” 40 .

Cuando este militante dice “por lo menos se veía algo, una iniciación de política”, hace referencia a que el pueblo retorna al escenario y recupera un peso político importante. Las masas populares convergieron en la Plaza de Mayo aquel 17 de octubre de 1945 exigiendo la libertad de Perón, provenían

32

38 Peronista

39 Harold Evans (nacido en 1924)

Del tiempo de Perón

Javier Prado

de diferentes puntos del gran Buenos Aires y del interior del país:

“El 17 de octubre, yo me acuerdo que hacía poquito que estábamos en Buenos Aires, recuerdo que fuimos con un grupo (yo estaba de empleada) al Hospital Militar. Porque nos habían dicho que el General estaba internado en el Hospital Militar. No, mentira, era que ya lo habían detenido y lo habían mandado a la isla Martín García. Entonces yo me acuerdo que llegué a mi casa y lloraba y decía “¿cómo el pueblo no sale a defender al General 41 ?, yo no puedo hacer nada, soy tan pequeña, no puedo hacer nada por los trabajadores”. Yo lloraba así. Sin embargo se dio. Qué cosa maravillosa cuando habló esa noche. Yo en la plaza no estuve, pero escuché por radio (…) Mi papá, mi mamá, todos (peronistas). De hecho, ellos fueron los que más quisieron que entrara en la política. Porque yo no quería ser ¿por qué? Porque mi vocación era la música. Yo estudiaba mucho el piano. Yo quería ser concertista de piano. Entonces yo dije “no, la política no, porque la política es absorbente y yo voy a tener que cerrar el piano” y fue así. Yo tuve que cerrar el piano. Porque en la música uno tiene que estar constantemente ensayando sobre el instrumento y más en el piano, que es muy difícil. Me decían ellos “a lo mejor se te abre un porvenir”… “¿qué se me puede abrir un porvenir?”, porque lo que menos pensaba yo era que iba a tener un cargo político. Me gustaba mucho Perón por su acción social, que se ocupaba de los que nada tienen, se ocupaba de los sin voz, entonces yo simpatizaba con el General, con su doctrina, pero que yo iba a actuar en política, ni me pasó por la cabeza” 42 . Es interesante el siguiente testimonio acerca de aquella jornada, cuando algunos “historiadores” se quejan de la falta de “espontaneidad” del movimiento:

“Y ahí me hice peronista de muy chico. Porque el peronismo nació solo. Porque la gente de las fábricas estaban cansados. Muy cansados estaban. Y un día…la gente saca a Perón de Martín García, cierto. Y la gente salió de CAME y salió de acá, de Pavón y salió de Florencio Varela. Salió como en caravana, sin haber comunicación, nada (…) Pero como si hubiese sido invitada. Y no era invitada. Fue un boom…Y se subía arriba de los tranvías, arriba de los techos de los tranvías y hasta que a Perón lo sacaron de Martín García. (Yo) Vivía en Villa del Parque (zona) media bacana. Yo tenía ahí a mi abuela y a una tía mía. Cuando yo me hice peronista, mucha gente de arriba no quería que

41 Aún era coronel en ese entonces

33

fuera peronista. Era “mala gente”…Así se catalogaba al peronismo (…) ahí fue cuando lo mandaron a Perón un tiempo a Martín García y el pueblo lo sacó de prepo, sin derrame de sangre, sin nada (…) Arrancó de Avellaneda más o menos y de todas partes de donde había pueblos trabajadores. Después, de la calle Pavón, de ahí de Avellaneda, había un montón de fábricas. Estaba CAME, Frigorífico La Negra, y otras (…) el que no era peronista en mi casa…no era persona bien vista (…) A mí las ideas de Perón me gustaban y mucho. Nunca tuve que pedir nada. Ni a Perón, ni al gobierno, ni nada” 43 . El movimiento favorable a Perón tuvo un centro importante en la provincia de Tucumán, donde los trabajadores de la caña de azúcar fueron de los primeros en manifestarse, pero no los únicos:

“El 17 de octubre del ‘45, tenía 20 años cuando se produce el famoso día de la Lealtad, que lo sacan a Perón de la Isla Martín García. Eva Perón, mejor dicho, fue la que reunió a todos los obreros de la república, porque cuando a mí me comunican cerca de las 6 de la tarde, el jefe que yo tenía me dice “pendejo, buscate en qué vas a regresar a tu casa en Tafí Viejo, porque han parado todo el mundo por Perón. Quieren a Perón en la Plaza de Mayo”. Lógicamente que uno simpatizaba, pero no estaba ligado directamente porque yo de política no entendía la verdad un carajo. No entendía porque era un pendejo, uno más buscaba las cosas de diversión, pero ya había un entusiasmo casi político por lo que era Perón, por la figura de Perón que se engrandecía día a día y eso le fastidió a muchos militares que no querían que Perón sobresalga de esa manera y lo metieron preso en la (isla) Martín García (…) y los obreros de Avellaneda salieron a la calle y todo eso se escuchaba por radio o por los diarios. Había diarios que publicaban las cosas esas. Era lo único que uno se podía enterar, no había televisión, todavía en esa época para acá, para Tucumán” 44 . Finalmente Perón fue liberado y su presencia en el balcón de la Casa Rosada hizo estallar al pueblo en una memorable ovación. El pueblo había escrito la más maravillosa página de su historia política. Sin embargo de una punta a la otra del arco “ideológico” continuaba la ceguera: “El malón peronista- con protección y asesoramiento policial- que azotó al país ha provocado rápidamente- por su gravedad- la exteriorización del repudio popular de

34

43 Carlos Ritchie (nacido en 1932, )

Del tiempo de Perón

Javier Prado

Se plantea

así para los militantes de nuestro Partido una serie de tareas que, para mayor claridad, hemos agrupado en dos rangos: higienización democrática y clarificación política. Es decir, por un lado, barrer con el peronismo y todo aquello que de alguna manera sea su expresión; por el otro, llevar adelante una campaña de esclarecimiento de los problemas nacionales, la forma de resolverlos y explicar ante las amplias masas de nuestro pueblo, más aun que lo hecho hasta hoy, lo que la demagogia peronista representa” 45 . Desde las “cátedras” universitarias llovían críticas para el pueblo: “El hecho que ha causado más honda sorpresa ha sido la aparición de una masa sensible a los halagos de la demagogia y dispuesta a seguir a un caudillo” 46 . Después de las jornadas de octubre, comenzó aceleradamente la carrera electoral. La fecha de elecciones fue fijada para el 24 de febrero de 1946 (aunque primero se había considerado la fecha del mes de abril). La candidatura de Perón era un hecho, aunque desde la oposición al gobierno se calificara a Perón como el candidato “imposible”. Enfrente se hallaba la Unión Democrática, conformada por radicales, comunistas, socialistas y (desde las sombras) por el conservadorismo. Esta coalición era apoyada por toda la prensa y el aparato de la “inteligencia”, los sectores económicos más poderosos (Sociedad Rural, grandes exportadores y los grandes propietarios).

todos los sectores de la República en millares de protestas (

)

Evita y el 17 de Octubre Mucho se ha dicho sobre el papel de Evita en aquellos días. Es indudable que Evita fue una mujer excepcional y que su figura dejó una profunda huella en la historia política, pero en aquellos días de octubre poco podía hacer Eva Duarte (aun no estaba casada con Perón) por la libertad del coronel, ya que su inserción en el mundo laboral era escasa y no tenía contacto directo con dirigentes gremiales y políticos. Resulta interesante el testimonio de quien ya tenía un contacto con gente cercana a Perón y que cuenta cual fue la situación de aquellos días:

“Los medios decían que Evita había estado escondida en la casa de Perón los días del 17 de octubre. Mentira. Estaba acá 47 . Andaba yo manejándola, la traje a casa” 48 .

45 Maristella Svampa. El dilema argentino: civilización o barbarie. El cielo por asalto-Imago Mundi, 1994, p. 253

46 José Luis Romero. La experiencia argentina, Fondo de Cultura Económica, B. Aires, 1989, p. VII

47 San Nicolás

35

Honorio Zariaga trabajaba para un hombre que se ligará a Perón a partir de

1943:

“había venido la crisis del ‘30. Mi padre tenía chacra en la estancia de Román Alfredo Subiza, en Oratorio Morante, Provincia de Santa Fe. Entonces, cuando vino la crisis, yo le pedí trabajo al doctor Román Alfredo Subiza y me dio para que yo plantara plantas e hiciera trabajos en la estancia, pero a los 15 días me dejó de encargado de la estancia. Eso fue en 1938 y después yo seguí trabajando en los campos de él, porque él tenía cinco o seis estancias, entonces seguí trabajando con él hasta que llegó que Perón lo hizo intendente de San Nicolás” 49 . Pero ¿quién era Román Subiza? Era un abogado (también fue profesor universitario) nacido en San Nicolás, en 1913. Luego del golpe del ‘43 fue designado comisionado municipal en San Nicolás (Buenos Aires) por el interventor en la provincia de Buenos Aires, Juan Atilio Bramuglia. “Entonces él me llevó a mí, porque como yo le servía de custodia, aparte le manejaba el coche, porque Perón lo quería tener a él en Buenos Aires. Era intendente acá en San Nicolás. Me nombró a mí en la intendencia para irse junto conmigo a Buenos Aires. En Buenos Aires en la calle Sánchez de Bustamante, barrio Abasto, alquilaron con Juan Duarte, Hugo Saldías y Román Alfredo Subiza, un departamento. En Bustamante al 660, donde yo le manejaba el coche y le atendía el teléfono. Y hacía como dos o tres meses que estábamos allá cuando viene que ocurre en la mañana (que) ellos se fueron del departamento con la voituré de Juan Duarte (de dos colores, que era una Ford modelo ‘37, abajo azul y arriba un celeste verdoso) a hablar con Perón. Ahora, justo que ellos estaban reunidos le avisan a Perón que se escape, que lo van a detener. Entonces Subiza le ofrece la estancia a Perón, pero ellos después salen todos en caravana disparando 50 de ahí porque los venían a llevar presos. Entonces Subiza, cuando van bajando del edificio había un jarrón y esconde la pistola ahí y salen y toman la voituré y salen escapando, detrás de la caravana de los coches que se iban, de la gente que estaba junto con Perón reunida. Entonces a las dos cuadras Subiza le dice a Juan Duarte “doblá, o lo siguen a Perón o nos siguen a nosotros”. Y doblaron, pero ellos se fueron hasta cerca de San Martín, y abandonaron la voituré y se agarraron el (tranvía) Lacroze y

36

49 Honorio Zariaga

Del tiempo de Perón

Javier Prado

anduvieron toda la noche escapando. Y yo estaba en el departamento

de Bustamante al 660 atendiendo el teléfono. Y esa noche me llamaron

toda la noche, no me dejaron dormir. Uno de los que más llamaba era

Pettinato (que creo que es el padre de Pettinato, ese que sabe estar en

la televisión), que después lo nombraron jefe de la cárcel de Las Heras.

A la mañana siguiente, medio mal dormido, porque el departamento

quedaba al fondo, a treinta metros, salgo hasta la vereda y para un Ford, modelo 36, color azul, y baja Evita y me dice “Zariaga, dice su jefe que nos lleve 51 a la estancia de San Nicolás”. Ellos decían “la estancia de San Nicolás”, pero era a 22 kilómetros de San Nicolás, en la provincia de Santa Fe, Oratorio Morante se llamaba el pueblo donde estaba el campo. Yo nací ahí, en esa estancia. Entonces le digo “si, suba, ahí está el coche”. Yo estaba manejando el coche de la municipalidad de San Nicolás, un Chevrolet 38, color bordó, chapa 1113. Y sube Evita

y me dice “no queremos pasar por campo de Mayo, porque nos van

a detener”. Y digo yo “seguimos derecho hasta Rivadavia y hacemos un rodeo y salimos a la ruta 8”, y así hicimos. A las 9 más o menos fue (minutos más, minutos menos, porque yo no anoté nada, pero sé que era esa hora más o menos) salimos de Buenos Aires. Hicimos el recorrido, hicimos todo el rodeo ese y fuimos a salir a la ruta 8 en Parada Robles. Ahí, en Parada Robles, dice Evita “¿por qué no baja y

compra unos sándwiches Zariaga?”, y bajo y compro unos sándwiches (y era para que comiera yo 52 ). Y cuando llego arriba del coche me dice “¿qué hacía usted Zariaga, antes?” y yo le digo “hacía dulce de leche, hacía alambrados, trabajos rurales”. “Me parece que va a tener que hacer dulce de leche de nuevo” responde con ironía Evita” 53 . Bueno,

y

seguimos. Adonde había (Policía) Caminera, hacíamos un rodeo por

la

tierra y salíamos otra vez a la ruta que va a Pergamino, la ruta 8. Y

así llegamos hasta Arrecifes. En Arrecifes tomamos un camino angosto que va a Ramallo, y antes de llegar a Ramallo hay un camino que le llaman el camino del Mutti y entonces tomamos ese camino, también

de tierra y salimos a la 188. Y por ahí, cuando habíamos salido a la 188,

explotamos una goma. Entonces Evita se baja, yo me bajo a cambiar

la goma y ella bajaba toda echa un cochino, por toda la tierra que

51 Es decir, a Evita y Juan Duarte

52 En Diario El Norte, de San Nicolás

37

entraba adentro, porque no tenía aire acondicionado el coche, en esa época no había. Entonces la miraba yo a ella. Ella venía con un vestido color crudo, el fondo crudo y un gris perla, clarito, medio amarronado, estampado y con el cabello suelto, venía. Y le corrían surquitos de transpiración con tierra, ella tenía el cutis que parecía una porcelana. Y seguimos hasta la estancia. Llegamos a la estancia a las siete y media de la tarde, en Oratorio Morante y Juan Duarte se va a una canilla, que había en medio del patio, se pone los pies adentro de un fuentón y Evita

me pide a mí una lapicera, si le podía prestar, para hacer una carta al padre confesor de ella. Entonces, yo le doy la lapicera, hace la carta, me

la da, pero como Perón estaba preso y yo andaba con el coche oficial, yo

me tenía que ir a San Nicolás. Y (los) dejé en la estancia, a ellos dos. Y llevé la carta para mandársela al padre confesor. Cuando llego allá me dicen “tenés que guardar el coche porque te lo pueden joder”. Guardo

el coche en la Asistencia Pública que tenía los garages ahí y estuve dos

días sin ir a la estancia porque a ella quedaron cuidándola las chicas de

un lechero que había en la estancia. La peinaban a Evita, esos dos días.

Y después se fue a San Nicolás el día 16 54 y recibe una nota (por un tal

Armando Freschi, que era secretario de Trabajo acá en San Nicolás) de Perón que le pide matrimonio” 55 . Desde su prisión Perón le había escrito a Evita: “Solo cuando nos alejamos de las personas queridas podemos medir el cariño. Desde el día que te dejé allí, con el dolor más grande del mundo que puedas imaginar, no he podido tranquilizar mi triste corazón. Hoy sé cuanto te quiero y que no puedo vivir sin vos. Esta inmensa soledad está llena de tu recuerdo. Hoy he escrito a Farell pidiéndoles que me acelere el retiro, en cuanto salga nos casamos y nos

iremos a cualquier parte a vivir tranquilos” 56 . En esa carta Perón le propone a Evita ir a vivir a Chubut. “Se la entregan a Evita que estaba ese día en San Nicolás y al otro día, 17 de octubre, ella se comunica con Perón. Y (Perón) le dice que se vaya a la estancia otra vez, que él va a ir. Así que a la mañana, del 18 ya, a

la

madrugada, viene Subiza y me dice “vamos a la estancia”. Vamos a

la

estancia, llegamos. Estaba el comedor. Cuando entramos al comedor

venía Evita y dice “ese es el señor que me trajo”, le dice a Perón, para

38

54 De octubre de 1945

55 Honorio Zariaga

Del tiempo de Perón

Javier Prado

que me saludara, pero Subiza me dice: “mirá, estamos estorbando acá, ellos son novios” (…) Entonces nos vamos al cenador, que quedaba

a treinta metros de la casa. En el salón había una glorieta que era con

rejas, arcadas y había mesas y sillas. Nos vamos con Subiza allá porque dice “estamos estorbando acá”, porque como dijo Subiza, eran novios ellos. Entonces nos vamos, nos sentamos ahí y a los diez minutos, más

o menos, viene Juan Duarte, el hermano de Evita y le dice a Subiza

“Ya le contestó al coronel, Eva”. Y le dice Subiza “¿qué le dijo?”, y le dice…En la carta decía, según lo que ellos dijeron, que si ella se casaba con él, se iban a vivir al sur y abandonaba a todos los seguidores. Ese es el escrito que le había mandado Perón, pero ella le contestó que no

era necesario abandonar nada, que iban a luchar juntos, pero eso si: que se casaban por la iglesia y por el civil. Así que el día 20 o 21 (yo no lo anoté bien el día, pero creo que era uno de esos dos días), me dice Subiza “andá a buscar a mi señora, que venga a saludar a Perón y Evita”. Me fui a San Nicolás, Leandro Alem 114, y a la señora de Subiza le digo “dice su esposo que vamos a la estancia porque quiere que ustedes saluden a Evita y a Perón”. Y se vino con la hermana de ella, Mercedes,

y ella se llamaba Mahia, y nos fuimos para la estancia. Cuando pasamos el puente de Figueredo, para la provincia de Santa Fe (que quedaba más o menos de San Nicolás a 22 kilómetros) vemos venir el coche de Perón. Perón venía en un sedan azul antiguo, manejando Perón, con

Evita adelante y Juan Duarte y Subiza atrás. Se bajan en la calle Real, ahí. Se saludan con la señora de Subiza y nos venimos de vuelta a San Nicolás, Leandro Alem 114 y se bajan ahí, se toman un refrigerio y de ahí viene Perón de nuevo, toma el volante y se van. Y al otro día, el 22, fueron y se casaron en Junín. La llevó a ella Perón, manejando él, con Evita adelante, Juan Duarte atrás y Subiza atrás. Se fueron a Junín y se casaron el día 22. Por eso digo que muchas de las cosas que han dicho por ahí, todas no eran ciertas. Totalmente no eran ciertas, porque…si yo andaba manejando con ella. Y de San Nicolás a Buenos Aires, en esa época, por Pergamino, se hacía en seis horas, en menos no se podía llegar, porque había muchas curvas y muchas vueltas, por que acá, las rutas de la zona no había nada. Había que ir por esa ruta, la única. Por eso le digo que ella estuvo: de la estancia a San Nicolás, de San Nicolás

a la estancia y ahí la cuidaron las chicas que todavía viven acá 57 (…)

57 Serían dos hermanas de apellido Conches o Conchés

39

después decían en algunos medios que Evita no había trabajado y yo les digo a ellos que también macaneaban, porque yo seguí viviendo en el departamento ese que yo le dije, en Bustamante 660 (Capital Federal) con Juan Duarte, Subiza y Hugo Saldías (de Ramallo, que era un estudiante de medicina). Entonces, los sábados me decía Juan Duarte

a mí: “¿vamos a verla a Evita?” filmando una película en los estudios

San Miguel. (La) Pródiga se llamaba la película, Juan Carlos Míguez 58 era el actor. Íbamos allá a verla y a ella (…) Por eso le digo que muchas cosas de las que se dicen no fueron así. Esto que yo le digo es porque anduve yo, todo el tiempo. Dos días pasó sin andar, porque no se iba

a ir a Buenos Aires y venír otra vez, en dos días, no podía. (…) y los

que lo cuidaban a Evita y a Perón acá, eran tres policías de acá, de San Nicolás. Uno se llamaba Lucero, el otro se llamaba Sosa y el otro no me acuerdo, pero eran tres los que lo cuidaban a Perón allá. La primer noche que llegó allá Perón, yo me quedé casi toda la noche sin dormir, porque no había camas. Yo me quería ir” 59 . Hasta aquí el interesante testimonio de este hombre de Oratorio Morante que aun hoy le relata a todo el que lo consulte, cómo fueron aquellos días yendo y viniendo entre San Nicolás y la estancia donde Evita le dio el si a Perón. Y en cuanto a Perón y Evita como pareja, no han faltado quienes dijeron que Perón “no la quería” a Evita. Esto no se basa en conocimiento de causa ni nada por el estilo, sino que tiene una intencionalidad política: degradar la figura del líder popular, mostrándolo como un hombre sin sentimientos, capaz de “manipular” a su esposa o a millones de trabajadores. Sin embargo, y por las cartas ya conocidas que Perón le escribió en su momento más difícil, como por los testimonios de quienes han tenido oportunidad de compartir algo de su intimidad, se nota claramente que había una excelente relación entre Perón y Evita. Por lo tanto, aquellas críticas y “La gente que a veces pueda pensar así, que Perón no la quería a Evita, es porque son de mala leche (…) era la pareja ideal. Porque realmente yo creo que otra pareja no se va a armar en la forma que se armó esa pareja” 60 .

40

58 En realidad, Juan José Míguez

59 Honorio Zariaga

Del tiempo de Perón

Javier Prado

Las elecciones de 1946, el Laborismo y el comienzo del gobierno peronista

Ya se aproximaba la fecha de la elección presidencial y el partido peronista se estaba gestando, aunque con otra denominación:

“Con el 17 de octubre y todo eso ya estaba el nombre de Perón impuesto. Yo iba a acompañar a mi padre, a veces, a algunas reuniones que iba.

Y se reunían en diferentes casas porque no tenían Unidades Básicas,

nada, porque después empezó todo ese proceso, cuando ya se vino el

acto electoral” 61 . Las mujeres ya empezaron a tomar protagonismo desde el surgimiento de Perón a nivel nacional:

“Yo era muy joven (…) cuando comencé a andar en el movimiento, que recién apareció el General Perón. Luego mi mamá y mi papá se han hecho tan peronistas que me ayudaron, me iban empujando a que siga

y que siga. Tanto que en mi casa ya no se hablaba más que de Perón y

de Evita. Con el correr del tiempo fui aprendiendo en el movimiento

y conociendo algo más de la creación de nuestro querido partido. Del

movimiento jamás me olvido, menos de los creadores. Cuando pasaron

los años fui conociendo más el movimiento y compenetrándome más

en la felicidad del pueblo que iba gozando a través de Perón y de Eva

Perón. Dejaron de estar tan supeditados a lo que dijeran otros. Ya el gobierno dio salida y vida a los obreros argentinos. Con las leyes de Perón y de Evita también la mujer empezó a ser más libre, porque

antes era como tener en la casa no una mujer: una sirvienta, o una mala comparación: un animal. Pero gracias a las leyes de Perón y de Eva Perón hemos conseguido un poco de libertad. A través de eso fuimos trabajando muchísimo las mujeres, que era un hormiguero las mujeres que salíamos a la calle a trabajar por ellos y al trabajar por ellos digo trabajar por la patria, porque ellos pensaron en la gente, no en ellos mismos. Eva Perón finalizó su vida entregándola al pueblo, a su patria.

Y así hemos ido nosotros conociendo muchas cosas que se nos decía

estaba vedado, pero gracias a que en ese entonces…esa alegría que nos empezó a dar Perón y Evita hemos vivido mucho mejor (…) Mi marido trabajaba en el (Ferrocarril) Mitre. Cuando vino Perón (a Santiago del Estero, 1946), la primera vez, mi marido lo trajo desde Herrera hasta pasando cinco o seis pueblos llegando a Santiago y como siempre los acomodados lo bajaron a él y pusieron a otro, también peronista, otro

61 Carlos Ferreyra

41

compañero, que lo trajo hasta Santiago. Y venían repartiendo paquetes de ropa y la gente, como era un mundo de gente en todos lados, recibía paquetes de ropa, de telas, de cosas que daban. Era una alegría, un mundo de gente. Yo estuve tres días en la calle, detrás de ellos. Apenas si venía a cambiarme y volver a salir. Era una alegría, y era un mundo de gente. Yo era acostumbrada siempre a hablar a la gente, pero no a como quien dice, lleva rebaños. No. Yo las hablaba y las dejaba que vayan solas, para sentirse ellas responsables, no yo” 62 .

Para las elecciones de 1946 Perón debió recurrir a una herramienta legal, un partido político, ya que no contaba con una organización propia aun. En ese sentido, el Laborismo fue el medio para lograr la participación efectiva en las elecciones presidenciales de 1946, hasta que se conformara una estructura propia, como recuerda este neuquino:

“El peronismo empieza cuando ya Perón vislumbraba a la conducción del partido. Se forma el partido Peronista primero. Luego para presentarse a elecciones como el partido peronista no tenía personería jurídica tuvo que actuar con la estructura del partido Laborista que lo conducía Cipriano Reyes en el orden nacional (…) Luego de tramitarlo

y sacarlo salió la personería jurídica del partido justicialista, encabezada por el General Perón, el líder más grande que tuvo Argentina. Yo soy peronista de Perón, de Eva Duarte de Perón” 63 .

En Carmen de Patagones, al sur de la provincia de Buenos Aires va tomando forma el partido peronista:

“El Partido Peronista, los primeros lugares que se formó acá, como en todo el país, no eran Unidades Básica, ni eran partidos, eran Centros Cívicos 64 . Se formaban Centros en distintos barrios, en distintas villas,

y de ahí ya después surgió el movimiento cuando asume Perón, del ‘45

en adelante, del ‘46. En el ‘46 son las elecciones” 65 . El nuevo movimiento se fue constituyendo en base al trabajo conjunto de radicales yrigoyenistas, conservadores populares, algunos socialistas que se volcaron al emergente movimiento y muchas personas que no tenían estrecha

relación con partido alguno:

“La mayoría éramos gente libre. Independientes, todos, la mayoría

42

62 Adelina Paolucci (nacida en 1922)

63 Celestino Sagaseta

64 Se los denominaba “Centros Cívicos Coronel Perón”

Del tiempo de Perón

Javier Prado

independientes. Acá la mayoría de los que formamos fuimos muchos maestros, la mayoría de acá son todos maestros. Y después mucha gente del pueblo, obreros, trabajadores, todos” 66 . Cuando este simpatizante dice “libre” deja en claro que muchos hombres y mujeres hicieron su primera experiencia política a partir del peronismo, más allá de que, como vimos, muchos provinieran desde estructuras ya formadas. Para lograr el triunfo había que conquistar al electorado, sobre todo teniendo en cuenta que enfrente estaba la aceitada maquinaria del conservadorismo, sumado al radicalismo alvearista, así como cuenta este simpatizante que militó en Carmen de Patagones:

“Había que ir viendo a la gente, recorrer la zona. Acá la zona es muy grande, era municipalidad, siempre fue municipalidad. Nada más que acá siempre regenteó (como en todas partes regenteaba) el partido radical y los conservadores. Acá había que recorrer el campo (…) acá en la zona del partido de Patagones en línea recta hay más de 120 kilómetros, hasta Pedro Luro, que ahí empieza el partido de Villarino. Así que recorríamos los campos. Salíamos a la mañana temprano. No teníamos más que un jeep, de esos abiertos. Así que salíamos a las 7 de la mañana y volvíamos tal vez a las 10 de la noche, a las 11. Recorriendo chacra por chacra (…) Conversábamos, conversar a la gente para convencerla. Porque eran todos radicales u opositores…al gobierno no, porque todavía no había empezado, pero eran gente de otros partidos. Había que convencer a la gente porque esta zona era muy radical (…) éramos todos conocidos acá en la zona, pero había distintas formas de pensar. Estaban algunos, los socialistas, poca gente, pero de otros partidos, más chicos. Así que recorríamos las chacras y así fuimos haciendo el movimiento de Patagones” 67 . En uno de sus recordados discursos de campaña, Perón les pidió a los peones rurales que fueran a votar, rompiendo los alambres si fuera necesario:

“había patrones que eran muy opositores al gobierno del que iba a ser presidente. La mayoría eran radicales o los dueños de los campos. Entonces había que pedirle…por ahí no lo dejaban pasar o no lo querían dar permiso a los peones para venir a votar o a los empleados (…) se venía la gente o los íbamos a buscar, nosotros. Nos jugábamos la carta. Nosotros íbamos a buscar la gente y la traíamos, con los pocos medios

66 Arsenio Martínez

43

que teníamos. Porque en esa época, todavía, éramos pobres nosotros (…) no había tanto movimiento como ahora que hay tanto en forma

de auto, camioneta…y todo. En esa época del ‘46, todavía no había

tanto movimiento. Pero la gente venía. Y después, los íbamos a buscar, nosotros. Si, (con) los pocos vehículos que teníamos, como podíamos, o con un sulky o lo que sea si era para buscar la gente. Los traíamos al

pueblo, a votar (…) porque nosotros trabajábamos con la gente muy bien. Eran una gente que era de otra(s) (ideas) política(s)” 68 .

Como vimos, el peronismo se va conformando con personas de distintos frentes, muchos independientes; otros integrantes se acercaron al movimiento desde el nacionalismo:

“Yo conocí a Perón en la provincia de Buenos Aires, cuando iba en

su tren para la campaña de la primera presidencia. En 9 de Julio,

provincia de Buenos Aires. Ahí conocí a Perón y conocí a Evita y a la señora de Quijano (…) era el tren de campaña (…) ahí nos mandaban a estudiar, acá (Neuquén) no había nada. Y eran todos radicales, inclusive

mi hermana (…) Estaba la calle central que termina en el Ferrocarril

Oeste…(empieza en la plaza, está en el centro la calle Vedia). Y habían

hecho ahí, en la salida a la calle, del ferrocarril (digamos la estación), habían hecho un palco. Y ahí se subió y ahí estaba toda la gente. Pero llenaba la cuadra…Mire que son las avenidas anchas (…) Mi marido fue peronista desde que llegó a acá (Neuquén). Digo que tiene sus orígenes,

no es que fuera (nacionalista) pertenecía al Instituto Juan Manuel de

Rosas, que tenía como una flor, una estrella federal” 69 . Perón desarrolló su campaña electoral recorriendo el país a bordo de un tren y mediante encuentros con los trabajadores. El peronismo se iba constituyendo

como un movimiento antes que un partido. Y ese movimiento era multiclasista, aunque su base fundamental era la clase trabajadora, como recuerda este neuquino:

“Y empezamos primero como activistas, pegando afiches, pintando (…) a los 18 años me empecé a juntar con la gente mayor de más conocimiento. Había profesionales, había de todo, especialmente, más, de la clase trabajadora. Yo pertenecía al gremio de la Unión Ferroviaria” 70 .

44

68 Arsenio Martínez

69 Idalia (nacida en 1930)

Del tiempo de Perón

Javier Prado

En la provincia de Buenos Aires comenzaba a intensificarse la participación popular y por eso en la zona de General Arenales:

“Yo recuerdo perfectamente que en las campañas previas, yo acompañaba algunas tardes, algunas noches cuando salían a pintar carteles con cal. En alguna pared ponían Perón - Quijano, la fórmula. Y me acuerdo porque me llamaban la atención los vehículos, que llevaban dos parlantes encima, como dos bocinas y hacían la campaña política (…) Me acuerdo las primeras elecciones, que me acuerdo como era la boleta (…) Me acuerdo porque los peronistas tenían una Unidad Básica

y era el partido peronista, en una esquina (tenemos dos plazas aquí en la

ciudad) y ahí consiguieron unas bombas para tirar cuando se enteraron que habían ganado las elecciones (…) Se ganó la primera elección acá, que ganó el peronismo (…) El primer intendente del peronismo acá venía del radicalismo, había sido dirigente radical, conocido en la zona (…) Y el padre venía del radicalismo, tenía una publicación en la época de los conservadores y él era uno de los votantes radicales que se

incorporaron al justicialismo que siguieron a Perón. Creo que la boleta, si no me falla la memoria, había una que decía Unión Cívica Radical Junta Renovadora, y llevaban la fórmula Perón - Quijano71 . Mientras, de modo similar, en la zona de Entre Ríos:

“No sabíamos lo que era actuar en política. Para mi era una novedad, no era una necesidad de actuar. En febrero del año ‘45 72 (Perón) vino al puerto de Paraná (…) en un barco (…) venía de Buenos Aires (…) pasaba por acá, por Corrientes, en ese tiempo era novedad (…) para mi eso es lo mejor que pudo pasarme en mi vida, que yo la veo a ella no solo que venía en el barco sino que había una señora mayor con ella acompañándola. Entonces nosotros trabajábamos y el pueblo se volcó

a verla a ella al puerto. Ella no bajó, el que bajó fue el General a hacer

política y lo más interesante es que nosotros sabíamos de una persona de ahí del barrio, del puerto, que era muy radical, pero se empezó a envolver en la bandera argentina y lo fue a acompañar al General. Eso fue emocionante para nosotros. Estábamos ahí en el puerto y la saludábamos y ella nos saludaba a nosotros. Parecía que la queríamos agarrar, pero no podíamos porque el río se lo impedía, por supuesto. Fue ese el primer contacto que yo tuve, no físico, pero si de verla. Fue

71 Carlos Ferreyra

45

la primera vez, tuve esa suerte. Desde ese día sentí la necesidad de

integrarme al partido (…) Te soy franca, nunca tuve un regalo porque

no pedí. Nunca tuve un crédito para hacerme una casa porque no pedí,

pero soy feliz lo mismo, porque de lo que tengo no me voy a llevar nada (…) El peronismo es eso. El peronismo no es mentir. El peronismo

no se nutre de mentiras, de decir cosas que no va a realizar. Eso no

es el peronismo. Eso eran los radicales que cuando éramos chicos nos envolvían con la palabra. Los mejores oradores han sido ellos, pero después nunca han hecho nada” 73 . En tanto, en las zonas rurales como el interior de Santa Fe:

“En la zona de Armstrong la gente vivía solamente de la juntada de

maíz, del trigo. Y hay muchos colonos, productores rurales chicos, o sea 40, 50, 100 hectáreas. Entonces en las elecciones yo recuerdo que

mi padre conversaba sobre que las elecciones las iban a definir hacia

Se juntaban en las casas, iban a mi

casa o iban a otra casa. Y después había algún sindicato. Por ejemplo

había un sindicato que era el Sindicato de Obreros Pistines y Rurales, que le llamaban. Pistines son aquellos que hombrean bolsas. El único sindicato que existía ahí en los pueblos. Ahí empezó la efervescencia

adonde los colonos se inclinaran (

)

de las reuniones” 74 .

Posteriormente, cuando se consolidó el nuevo partido, se fueron desarrollando

las Unidades Básicas, a partir de la unificación de todas las líneas partidarias que conformaban el Partido Peronista, forjando la estructura que en adelante tendría mucho peso en la organización formal del movimiento:

“Nosotros teníamos varias, en cada villa teníamos una Unidad Básica.

En cada barrio. Y en la zona, en los pueblos de la línea, del distrito

(Carmen de Patagones), también, una Unidad Básica en cada lugar. Era gente joven, en esa época ya andaba gente joven. Yo andaba en los 25 años. Claro, porque tengo 93 yo (…) En el Partido soy el fundador y el único que queda de los fundadores (…) Yo soy bahiense, soy de Bahía Blanca, pero había venido acá (Carmen de Patagones) por el ferrocarril.

Veníamos trasladados acá por el ferrocarril en el tiempo de los ingleses.

Ya veníamos trabajando en algunos movimientos de obreros. Trabajando

a favor de la clase obrera, no en política, (para) la clase obrera. Y de ahí surge después la parte política. Después ya entraron a jugar las

46

73 Esther Reitober (nacida en 1924)

Del tiempo de Perón

Javier Prado

organizaciones obreras y todo. Ha sido un movimiento muy grande” 75 . Las Unidades Básicas eran centros de acción política, proselitista y de instrucción cívica y cultural:

“Había también reuniones de adoctrinamiento, porque las Unidades Básicas tenían que ser un lugar donde nosotros hablábamos de los temas que nos interesaban dentro del gobierno, todo eso se vivió con mucha intensidad” 76 . Las Unidades Básicas se fueron convirtiendo en poderosas organizaciones

políticas en donde además de la difusión de la obra de gobierno, el adoctrinamiento formaban cuadros políticos que podían llegar a ocupar cargos públicos, así como ocurría en Santa Fe:

“yo fui secretario de adoctrinamiento. Teníamos que dar clases sobre doctrina. Lo que buscaba el peronismo, como había cambiado el país. Hacíamos una historia general sobre el país, desde el primer gobierno nacional hasta la actualidad y el gobierno de la provincia ( ) mandaban material. Especialmente la doctrina peronista se basa en los discursos de Perón relativo a distintos gremios, a la educación, a la salud pública o los trabajos de Eva Perón de ayuda social, los beneficios que daban a la clase trabajadora, los Hogares Escuela los hogares de veraneo, mandaban los folletos a la Unidad Básica y la Unidad Básica se componía de 8 secretarios: de organización, de afiliación, político,

de adoctrinamiento (

interesantes (

Éramos unas organizaciones de base muy

de forma tal que cuando usted salía candidato a algo,

era propuesto por la Unidad Básica de un pueblo. En ese pueblo se debatía entre la parte de la C.G.T., la parte femenina y masculina. Ahí pasaban el primer filtro. Después ya salía en ese pueblo candidato, tenía que ir al filtro del departamento. En la cabecera de departamento se juntaban los candidatos de cada pueblo y ahí se elegía el mejor o el más capaz. O sea que no era por dedo que se los elegía. Realmente las bases actuaban. Todo eso quedó en la nada” 77 . Finalmente, el peronismo triunfó en las elecciones presidenciales y en la mayoría de los principales distritos del país:

“En un año se llevó con el nombre del Partido Único de la Revolución. Acá (Carmen de Patagones) nosotros en el ‘46 ganamos la primera

)

)

75 Arsenio Martínez

76 Carlos Ferreyra

47

elección (fue elegido) el doctor Carlos Augusto Tessari 78 . Un médico de mar del Plata, que había llegado hacía poco…bah, unos cuantos años que estaba acá….Y acá los que formamos el Partido (no el partido sino el Movimiento, después siguió considerado como el Partido) fuimos cinco personas. El doctor Tessari era director de la chacra experimental” 79 . Durante la intendencia de Tessari se inauguró el Museo “Emma Nozzi”, el 14

de julio de 1951, que en la actualidad continúa en funcionamiento. El triunfo presidencial de Perón fue un golpe de nocaut para varios partidos políticos que no podían creer lo que había sucedido: “desalienta comprobar cómo es posible que no haya existido la más mínima capacidad discriminativa en esa masa votante que lleva a los puestos de mayor responsabilidad en los gobiernos a muchos hombres que no significan garantía alguna para una política de progreso, puesto que pertenecen a los grupos más reaccionarios

del país, cuando no son ejemplo de la más negada ignorancia (

apresuremos sin embargo a condenarla, ya que sabemos que buena parte de ella cuenta con una escasa o nula cultura política” 80 . Así era el desprecio que las clases tenían (y tienen) por las expresiones populares. ¿A qué le llamaban cultura política? A votar a los candidatos apoyados por las grandes corporaciones y las embajadas extranjeras. Ni la contundente presencia del pueblo en las calles y en las urnas alcanzaba para quitarle la ceguera a los seudo demócratas. Perón asumió la presidencia el 4 de junio de 1946:

“A mi me parece que tengo que comenzar en la época en que mi madre me llevó…que asumía o era un desfile que había, donde estaban Quijano y Perón. Yo era chiquita (…) Mi madre quería que yo viera bien, adelante, pero era una multitud de gente que ¿cómo iba a hacer? Entonces, como ella tenía un hijo, que era oficial en la policía, ella se acerca a un policía y le dice que quería que yo pudiese ver. Y nos dejó. Nos dejó delante de todo. Entonces vimos. Quijano que era un señor mayor ya. Era un viejito, con su ponchito” 81 . Pero ya antes de asumir, el gobierno saliente dejaba sentadas varias medidas (impulsadas por Perón) que preparaban la situación para la profundización de las políticas de liberación económica y social que Perón llevaría adelante:

“ya empezó a gobernar el presidente y vimos que hacía mucho para la

) No nos

48

78 Las elecciones fueron en 1948, pero ya antes (de agosto de 1946 a febrero de 1948, Tesssari había sido comisionado)

79 Arsenio Martínez

80 José Luis Romero. La experiencia argentina, ob. cit, p. 448

Del tiempo de Perón

Javier Prado

gente de trabajo. Todos agarraban trabajo, acá en Bolívar había poco trabajo. Y de ahí ya empezaron a viajar a Buenos Aires, porque allá también en Buenos Aires se fue mucha gente de campo a trabajar, había mucho trabajo para hacer en la Capital Federal. Así que así empezó Juan Domingo. 22 años tenía (yo), era joven. Y empezamos a ver que el presidente daba mucho trabajo, había posibilidad para hacer las cosas, porque Bolívar estaba medio muerto ya. Había poco trabajo para la gente, los comercios. De ahí empezaron a surgir (…) Entonces cuando Perón empezó, allá en Buenos Aires, a hacer obras, a dar trabajo, la gente del campo dijo “bueno, acá no tenemos más nada que hacer” y se iban, gente joven (…) peronista era mi padre, mi madre, toda la

familia. Y de ahí empezó la gente a progresar un poco. Acá Bolívar era radical (…) teníamos una chacrita en el campo y ahí estábamos medios caidón, pero después ya, de entonces, se empezó a agrandar un poco

Uno nació peronista. Y porque Perón…lo armó a uno. Cuando era

) (

joven, todos los jóvenes teníamos que apoyar a Perón. Eso fue lo que nos llevó a ser peronistas” 82 . Sencilla explicación que demuestra que había conciencia de cuáles eran las alternativas reales en aquella sociedad de los años ‘40 y cómo las clases trabajadoras identifican cuales son los caminos a tomar en base a las relaciones de fuerzas existentes. En aquel momento la Unión Democrática y los partidos seudo obreros enfrentaban al candidato apoyado mayoritariamente por los trabajadores, de modo que apoyar a Perón era apoyarse.

Los derechos sociales, el voto de la mujer y el peronismo femenino (1946 - 1951) La militancia se iba intensificando a medida que se consolidaba el movimiento popular, en base a las realizaciones concretadas:

“Yo, cuando el advenimiento del peronismo, tenía 12 años. Por supuesto que venía de ver una serie de injusticias de la vieja argentina de la época de los conservadores” 83 . Muchos recuerdan esos años de militancia como una forma de participación desinteresada:

“el peronista de alma, el que es sano, no precisa puestos. Precisa que todo funcione para que todos estemos bien. Yo soy feliz cuando me va

82 Luis Novara (nacido en 1916)

49

bien a mi y cuando mi vecino y todo el pobrerío anda bien. Lo demás no vale para nada…y parece que Dios me ha recompensado con esto. Yo los veo morirse: morimos todos iguales, no te llevás nada” 84 . Esta simple descripción encierra un análisis muy profundo que generalmente esquivan quienes se atoran con gran cantidad de libros: este simpatizante está juzgando el proceso político social a partir de la suerte del total de la población y no por lo que particularmente le toca. Alguien había dicho algo parecido unos años atrás “No sé que es eso de medir un proceso histórico con las vicisitudes individuales de una persona. Mi sistema es el contrario: no solo valoro objetivamente el destino personal que me ha correspondido sino que, aun subjetivamente, no acierto a concebirlo si no es unido de un modo inseparable a los derroteros que sigue la evolución social” 85 . 1947 será un año de intensificación del proselitismo peronista, ya que se consolida el partido del gobierno y Evita impulsará el voto de la mujer y la creación del Partido Peronista Femenino, como veremos luego. Ya desde el 17 de octubre las masas populares habían dado muestras de su vocación política y su participación masiva, pero había un tema específico para abordar y dar justa solución y era el de la cuestión de la participación de la mujer en política. Si bien el voto se había ampliado a partir de 1912 mediante la ley Saenz Peña, todavía no se había incorporado al total de la población a los derechos políticos y civiles. De manera que, desde el gobierno, Perón impulsó la ley de sufragio femenino. “El despacho del senado nacional aconsejando acordar los derechos políticos a la mujer, en igualdad de condiciones con el hombre, viene a satisfacer una necesidad y los deseos unánimemente expresados por los grupos más progresistas de mujeres, y también las promesas de todos los partidos políticos durante la reciente campaña electoral (…) la mejor capacitación de la mujer podrá obtenerse si es ella misma la que puede promoverla, estimularla y superarla (…) El número de mujeres que en nuestro país trabajan por su subsistencia y que sostienen o contribuyen al sostenimiento del hogar es cuantioso” 86 . El proyecto tuvo en Evita su cara visible:

“Con el asunto este de la mujer, ella dijo “me tiemblan las manos al contacto del laurel que proclama la victoria”. Evita se sentía feliz porque había sacado lo de la mujer y había que pregonar, pregonar” 87 .

50

84 Víctor Pérez

85 León Trotsky, Mi vida, Editorial Antídoto, Buenos Aires, 2006, p.458

86 Diario El Litoral, 23/8/1946, p. 4

Del tiempo de Perón

Javier Prado

El peronismo femenino (1947 – 1951) El Partido Peronista Femenino vino a reforzar el respaldo político al presidente Perón, pero además tuvo la característica de ser independiente (organizativamente) del partido peronista masculino:

“Con los hombres era separado. El partido justicialista de hombres separado del Partido Femenino. Evita lo creó así y así lo dice en sus memorias. El General dice: “para que las mujeres nazcan vírgenes en política, no tienen que llevarse por las mismas y tradicionales mañas de de los viejos y tradicionales partidos políticos”, que eran el Demócrata y el Radical. Entonces para que la mujer no se dejara llevar por ningún caudillo (en esa época les decíamos caudillos)” 88 . El Partido Peronista Femenino fue una herramienta política de gran importancia en el aspecto proselitista, pensándolo como herramienta electoral; en la faz doctrinaria (ya que se difundían las bases del proyecto político del líder popular y sus realizaciones); y social (porque en las Unidades Básicas del peronismo femenino y masculino se recibían pedidos de ayuda social que se canalizaban luego mediante el accionar de las instituciones estatales oficiales o por medio de la Fundación Eva Perón 89 ). “Entonces nosotros hicimos en cada pueblo, porque éramos 204 mujeres que trabajamos con Evita para hacer el Partido Peronista Femenino 90 (…) Evita me mandó unas cuantas cosas. La intendencia de Campana me dio mesas, sillas y para que yo pudiera traer y atender a los chicos del barrio y enseñarle las lecciones (…) En la Unidad Básica yo enseñaba a los chicos las cosas del colegio. Enseñaba a las mujeres a coser y corte y confección (…) después, una vez por mes, invitaba a todas las mujeres que quisieran venir. Yo no decía a “Fulana y Fulana” , no. Que vinieran las que quisieran venir, entonces yo las anotaba cuando habían venido, en el registro. Pero yo sabía las que no eran peronistas, porque ellas mismas me lo decían” 91 . La nueva organización política nació en un encuentro de mujeres en el Teatro Cervantes, en 1949, pero se había empezado a gestar desde 1947 en consonancia con la promulgación de la ley de voto femenino: “el peronismo de todo el país contaría con dos agrupaciones, una integrada por hombres

88 Heraclia Arrúa

89 Veremos más adelante

90 En Campana Provincia de Buenos Aires

51

y la otra por mujeres, ésta última como consecuencia de la reciente sanción de la ley por la cual se acuerdan derechos políticos a la mujer” 92 . Allí fueron convocadas mujeres que adherían al movimiento peronista. Evita ya tenía contactos con quienes trabajaban cerca suyo en la Fundación y además se fueron sumando simpatizantes y militantes que compartían las ideas de Perón. En el congreso organizativo se eligieron 23 mujeres que fueron nombradas como Delegadas Censistas. “Mi militancia empezó en los centro peronistas femeninos “María Eva Duarte de Perón”, así se llamaban. Luego Eva Perón manda una delegada censista a cada provincia, a nosotros (Entre Ríos) nos tocó Juana Larrauri, que era una cantante” 93 . Su misión era ir una a cada provincia para censar y afiliar a las mujeres que quisieran sumarse al partido. “Era una de las más fanáticas de Perón y Evita. Y ella inaugura acá un centro en Alem 18, en Paraná, Entre Ríos. Inaugura la sede central” 94 . El proceso de inclusión de la mujer también estaba atravesado por cuestiones clasistas, más allá de la heterogeneidad del peronismo “las maestras eran mas vale ya gente con dinero para haber estudiado, entonces al peronismo medio no lo habían aceptado, pero las maestras que eran de carácter humilde empezaron a moverse y cuando empieza Eva Perón había logrado nombrar delegadas en las distintas provincias

) (

la mujer humilde era la que sufría lo que pasaba en la casa y había

visto como había cambiado con el peronismo, fue más leal aun que el varón hacia Perón y hacia Eva Perón” 95 . El Partido Peronista Femenino profundizó los alcances del voto femenino, logrado en 1947 y redondeó la incorporación de la mujer al escenario político:

“Eso se pidió por la cámara. Esos trámites los hizo Perón y Evita y la gente, los diputados y senadores peronistas. Incluso había gente radical, había mujeres. En esa época estaba Lidia Parodi, Juana Larrauri, un montón de mujeres que fueron las pioneras, las secretarias principales de Evita y todo eso” 96 . Sin duda que el proyecto del voto femenino fue una de las grandes obras del

52

92 El Orden, 17/09/1947, p. 1

93 Heraclia Arrúa (1929)

94 Heraclia Arrúa

95 Edgar Zapata

Del tiempo de Perón

Javier Prado

peronismo, en este caso, impulsada por Evita, pero ya Perón, mucho antes de ser presidente había propuesto la idea:

“Evita me mandó una invitación para ver si yo quería trabajar en el Partido Peronista (…) yo trabajé todo el tiempo con Evita. Nosotros hicimos el voto, el voto femenino, que Perón pidió permiso en la Capital al que hace los documentos para que pudieran votar las mujeres” 97 . La fase organizativa del movimiento peronista femenino corría a la par de las acciones sociales. Dentro de las mujeres censadas, las delegadas debían elegir una subdelegada que las ayudara en las tareas organizativas y a su vez buscar a las personas más indicadas para presidir las Unidades Básicas que debían fundarse en cada localidad, como recuerda esta sanjuanina:

“Yo empecé en el ‘49,…cuando una asamblea de mujeres venidas de todas las provincias la eligieron a (Evita) como presidenta del partido, entonces se iba a formar el partido (…) Se llamaba Partido Peronista Femenino. Evita quería chicas que estuvieran dispuestas a trabajar en el partido, que sean activas. Y un pariente mío, que estaba cerca de ella, fue el que me dijo y me propuso eso. Yo no me defendía mucho, pero me decidí…y junto con otras chicas fuimos a verla a Evita a la residencia de Olivos…Verla a ella fue algo maravilloso para mí…Una mujer extraordinaria de la manera que nos trató, como familiares. No tendría calificativos para hablarte de ella, de su bondad, de su personalidad tan maravillosa. Entonces me destinó a una Unidad Básica, la primera Unidad Básica que se inauguraba en el primer barrio que hizo acá 98 la Fundación, que se llamaba “Presidente Perón” que actualmente se llama “Barrio Saavedra”, y ahí estuve trabajando” 99 . “Delimitado por las calles Crisólogo Larralde, Aizpurúa, la avenida General Paz y Andonaegui, y en el límite con el Parque Sarmiento y el Museo Histórico General Cornelio Saavedra, el barrio Presidente Perón (actual barrio Parque Saavedra) fue uno entre tantos realizados en el marco de la política de vivienda del primer peronismo, que concretó medio millón de unidades en todo el país. El Ministerio de Obras Públicas de la Nación, dirigió la obra, que contó con el apoyo financiero del Banco Hipotecario Nacional. Pero el verdadero motor fue la Fundación Eva Perón” 100 .

97 Honoria Cheves

98 Capital Federal

99 María Tejada

100 www.humanoya.com/flasheva/indiceanecdotas.htm

53

“El trabajo que teníamos que hacer era censar. Para poder formar un partido, tenía que tener cierta cantidad de afiliados, para que le den la personería jurídica. Entonces había que afiliar, la tarea nuestra era afiliar. Hablábamos a la gente, a las mujeres y no exigíamos, la que voluntariamente quería afiliarse, se afiliaba. Andábamos por casas, era una cuestión de tomar mi cuadernito, íbamos casa por casa y había gente que nos recibía bien, otras mal, pero no importa, así fueron mis inicios. Después, más o menos, un mes habré estado ahí y en una reunión que hizo la señora en la Secretaría de Trabajo, en una reunión para todas las secretarias de las Unidades Básicas, entonces me ascendió a Sub- Censista de la Unidad Básica, de la Circunscripción Cuarta, de Barracas. Ahí me puso al frente de esa Unidad Básica. Y ahí estuve trabajando. Un barrio populoso, pero casi todo de gente comunista. Teníamos nuestras conversaciones y discusiones. Bueno, después de eso, a los dos o tres meses, me llama a la residencia. Entonces ella me mandó a San Juan a organizar el Partido Femenino (yo soy oriunda de San Juan, nosotros nos vinimos después del terremoto del ‘44, mi familia se vino a Buenos Aires, porque perdimos todo y como teníamos familiares acá, nos vinimos). Cuando me dijo eso, era como que se me caía una montaña encima…Porque yo digo “¿cómo voy a organizar yo un partido?”…Y era joven, muy joven…y bueno, felizmente, gracias a Dios, pude…Primero porque uno ya llevaba ese entusiasmo de joven, ese amor a la causa, y todo eso que hizo que aceptara y me puse a trabajar…Y así fue que organicé todo el partido. Hubo mucha gente que me ayudó porque yo solita no podía hacer todo. Me recorrí la provincia varias veces (…) Donde yo sabía que había grupos de una población femenina, yo estaba…Incluso tenía una Unidad Básica en una montaña. En San Juan las localidades se llaman departamentos, era el departamento de Valle Fértil. Una localidad pequeña, mejor dicho, es en la montaña y se llama Sierra de Chávez…Entonces yo sabía que había varias viviendas ahí, la gente trabajaba con sus cabritos. De eso se ocupaban. Bueno, hice amistad con una chica que vivía cerquita de esa montaña y toda la gente que bajaba por la montaña forzosamente tenía que pasar por la casa de ella. Entonces, conversando con ella, le dije que en tal fecha iba a ir a visitarla. Y así fue que tres días seguidos estuve internada en la montaña. Y ahí puse una Unidad Básica. Una 54 experiencia maravillosa. Esa gente, la sencillez de la gente, cómo me recibían, eso es una cosa que no me olvido más. Esa gente humilde que

Del tiempo de Perón

Javier Prado

lo único que podía ofrecerme era un mate y me lo hacían solamente para mí, y eso que yo no tomo mate, pero tenía que tomarlo, calcule que era lo que la gente podía ofrecerme, no podía negarme. Así que hasta en esa sierra se inauguraba una Unidad Básica, que al frente la puse a esa chica que contactó con toda esta población. Después otra Unidad Básica en otra montaña que se llama Sierra de Elizondo, pero esta no era tan difícil como esa de Chávez. Yo iba con un muchacho de 15 años y otras dos señoras más y me decían “hay que subir a esa montaña” y yo en el caballo decía “¿cómo voy a subir?, ¿y para bajar?”. Eran cosas terribles, pero uno todo lo puede cuando es joven y está entusiasmada por una causa, entonces yo hice todo eso. Bueno, después de inaugurar todas las Unidades Básicas que Evita me había pedido, tenía que tener en tal fecha inauguradas 125 Unidades Básicas (me

había puesto la fecha y todo) en toda la provincia. Entonces las tuve. Después de eso fue cuando se preparó la gente para las elecciones. Otra cosa quería destacar: (en) las Unidades Básicas (allá en San Juan por lo menos nosotros lo hacíamos así), no solamente que afiliábamos. En las Unidades Básicas había gente que generosamente se ofrecía, maestras,

a ayudar a chicos en sus tareas escolares, o alguna chica que conocía un

poco de corte y confección. Entonces, eso también lo dábamos en las Unidades Básicas, gratis. Los chicos iban y hacían sus tareas o sea que

no solamente era cuestión de afiliar. Tratábamos siempre, en lo posible, alguna situación que se presentaba así de ayuda social o enfermos, en fin, todo eso también lo tratábamos de solucionar. Y fue así que Evita me propuso para diputada. Y yo no quise aceptar, porque me parecía que no era para mí. Por otra parte jamás, lo digo con toda sinceridad, jamás (lo) pensé…Yo fui a trabajar con todo ese entusiasmo, pero porque yo sentía la causa, la amaba mucho a ella y al General, pero lo menos que pensaba era en una diputación…Cuando ella me dijo así yo le dije que no. No aceptaba. Además yo pensaba que para estar en una banca del congreso (eso es lo que yo pensaba) tendría que ser universitaria

y yo no era universitaria. (…) Y ahí dijo que no, que no. Ella me dijo

“vos te lo has ganado con tu trabajo, ¿a quién voy a poner, si vos hiciste el trabajo?”. Y bueno, fue así que ella me eligió para diputada. Y también yo, en esa oportunidad, traje siete mujeres para ser diputadas provinciales” 101 .

101 María Tejada

55

Aquí se puede observar, en esta sencilla anécdota, el profundo proceso de incorporación política y social que se estaba dando en la sociedad argentina. La posibilidad de que alguien venido del mundo del trabajo y sin títulos universitarios ocupara una banca en el congreso era algo increíble en aquellos tiempos (incluso para la propia candidata, como en este caso). El peronismo incorporó a las cámaras, concejos deliberantes, intendencias, puestos de importancia y gobernaciones a muchos hombres y mujeres que provenían de las clases trabajadoras. En el caso de las mujeres era doblemente meritorio, teniendo en cuenta que para esa sociedad de los años ‘40 y ‘50 era toda una novedad que una mujer participara en política como candidata y que asumiera un cargo legislativo. “Los derroteros de las mujeres a lo largo de la primera mitad del siglo XX parecen quebrarse con la llegada del peronismo” 102 . “(¿Reuniones con ella?) Yo cuando tenía urgencias, cuando yo necesitaba algo… Porque fíjese, en las Unidades Básicas yo tenía que:

hacer un discurso, poner a la que va a estar al frente de esa Unidad Básica, y yo tenía que mandar la fotocopia 103 de lo que yo decía y lo que decía la mujer que ponía al frente de la Unidad Básica, una fotografía y mandarla a los secretarios que ella tenía, del partido, que eran un señor Juan Carlos Luciano y otro señor, Marrón, que no me puedo acordar el nombre. A ellos les mandaba la correspondencia. Y cuando yo tenía que venir a Buenos Aires para consultar alguna cosa, yo pedía permiso. Hacía una nota, y entonces por teléfono me decían “bueno, baje”…Entonces yo me presentaba y ya sabía que estaba. Y yo tenía que consultar alguna cosa con ella, pero ¿qué pasaba? Ella me decía “vení mañana a la Residencia”, la residencia que estaba en Agüero, y estaba atendiendo a medio mundo ahí. Se hacía la hora que tenía que ir a Trabajo y Previsión: “bueno, vení con nosotros”. Me metía al auto de ella e ir a Previsión, ella trabajaba ahí. Y mientras, no me atendía para lo que yo iba. O sea que yo pasaba el día de acá para allá con ella. Siempre me pregunté por qué ella nos hacía eso, por lo menos a mí me lo hacía, no sé a las otras y después pensaba “será para que nosotros aprendamos a trabajar como trabajaba ella”. Porque atendía a la gente, al pobre, a los más encumbrados, a toda la gente que iba ahí, pero con una dedicación. Fíjese que los muchachos que atendían ahí, le ponían sobre el escritorio

56

102 Adriana María Valobra. Del hogar a las urnas: recorridos de la ciudadanía política femenina:

Argentina, 1946-1955, Prohistoria, Rosario, 2001, p. 18

Del tiempo de Perón

Javier Prado

una cajita con bombones de marrón glacé y ella mientras conversaba con la gente, iba y agarraba un bomboncito (…) Y cuando yo venía por esos viajes, y me atendía recién a los diez días, mientras, como andaba de acá para allá con ella a lo mejor venía alguna señora, esposa de algún personaje, qué sé yo y me pedía que la acompañara a tal persona al restaurant “San Martín”, que era un restaurant que estaba en la calle Avenida de Mayo, hermoso, que lo había hecho la Fundación. Era un restaurante de lujo, era para sacar más bien fondos. Porque fíjese: en Avenida de Mayo estaba el restaurant “San Martín” y por la otra, que viene a ser Rivadavia, estaba el “Hogar de la Empleada” y ahí iba la gente a comer el mismo menú que le daban en el restaurant “San Martín”; comía el mismo menú. Yo tenía una pariente en casa, que ella tenía el horario cortado, tenía poco tiempo de venir acá (yo vivo en la provincia de Buenos Aires, en Florida), entonces ella comía ahí. La misma comida que servían en el “San Martín”. Entonces Evita, a veces, nos decía “acompañá a tal señora a tal parte”…Yo la he visto trabajar y como atendía a la gente, con que cariño. Yo tengo un recuerdo imborrable para ella” 104 . “La Fundación Eva Perón construyó el Hogar de la Empleada “General San Martín”, inaugurado el 30 de diciembre de 1949. El edificio, ubicado en Avenida de Mayo 869, contaba con once pisos, nueve de los cuales estaban destinados a dormitorios, con capacidad de alojamiento para 500 personas. En el entrepiso del Hogar funcionaba el Restaurant General San Martín, con precios acomodados y abierto al público en general. Eva solía ir allí a cenar, muy tardíamente, al concluir su jornada” 105 . De manera que la acción social que desarrollaba la Fundación estaba organizada cubriendo todos los aspectos: vivienda, salud, educación y recreación. Los hogares escuela brindaban educación y vivienda a los niños carenciados y los Hogares de Tránsito ayudaban a mujeres y niños pobres hasta que consiguieran mejorar su situación (lo que era tramitado por la propia Fundación). Los hombres, igualmente, podían colaborar con las mujeres cuando ellas lo requirieran, más allá de la independencia organizativa del partido femenino:

“teníamos el Centro Femenino. Acá teníamos la afiliación de los hombres y las mujeres aparte. Mejor dicho, el mismo partido pero con

104 María Tejada

57

padrones distintos (…) Trabajaban en conjunto, pero claro, tenían su sede también. Mejor dicho, en un mismo edificio funcionaba un local masculino y el otro femenino, pero se trabajaba de común acuerdo” 106 . Las unidades básicas cumplían su objetivo desde lo partidario, pero también en función de la incorporación social del ciudadano al ejercicio de sus derechos:

“En las Unidades Básicas reuniones para dar clases de civismo, a la gente del barrio. Dábamos charlas, rendíamos homenaje a Evita, por supuesto, cuando correspondía” 107 . Las delegadas censistas y subdelegadas cumplían la importante tarea de establecer cuantas mujeres simpatizaban con el peronismo y estaban dispuestas a militar en las Unidades Básicas y en la acción social desarrollada por el gobierno. Así, en Santiago del Estero, en 1949 “Yo he trabajado organizando muchas cosas. Yo trabajaba y salía a los pueblos con la señorita Luisa Komel, que era la delegada censista y con ella hemos ido para varios departamentos a organizar a las principales que quedaban de las chicas que trabajaban, digamos a los líderes de cada barrio, de cada pueblo, de cada ciudad. Y así fue tan grande el movimiento” 108 A finales de 1949, Evita decía sobre el Partido Peronista Femenino: “A las compañeras que trabajan a diario, les pido que colaboren con las censistas

y subcensistas, porque ellas no tienen más que una misión específica: la de

censar para saber cuántas mujeres estamos enroladas en la causa peronista. Las dirigentes saldrán de la masa. Las más laboriosas, las más abnegadas

y las más disciplinadas serán las que surgirán, porque la masa será la que

elegirá y yo respaldaré a las elegidas con el cariño y el respeto que siento siempre por las decisiones del pueblo” 109 . Una característica del antiperonismo fue descalificar al nuevo movimiento por su “inexperiencia” política o por carecer de “títulos”. Ese enfoque encierra un desprecio social y de clase que les impide ver el inmenso valor de la incorporación de hombres y mujeres a la vida política y al pleno ejercicio de sus derechos civiles. Así lo señala esta militante entrerriana. “Nadie nos enseñó nada. Las directivas que traían las delegadas

58

106 Arsenio Martínez

107 Olga Montenegro (nacida en 1932)

108 Adelina Paolucci

109 Evita en Acto organizado por la comisión Auxiliar Femenina de la Confederación General del Trabajo en el Teatro Colón 16 de diciembre de 1949 www.pjmoreno.org.ar/documentos/

discursoseva3.aspx

Del tiempo de Perón

Javier Prado

censistas de Evita, que en este caso era Juana Larruari, era lo poco que ella sabía, igual que nosotros. Pero lo hizo todo la creatividad de las mujeres que adhirieron de alma y vida con la causa de Perón y Evita” 110 . Justamente por su “inexperiencia” es valorable el proceso de inclusión civil que se da en esos años. “Mis padres siempre han abrazado la causa peronista. Yo era muy dispuesta a todo lo que me enseñaban en mi casa y a ver las necesidades que se vivían en el momento. Yo era estudiante todavía. Estudiante de magisterio y me gustaba leer mucho, así que yo conocía todo lo que pasaba a mi alrededor y en la política de Perón y Evita. Participé de la fundación (aquí en Santiago del Estero) del movimiento peronista femenino. Ya comenzando a dar mis primeros pasos en la política del peronismo con el apoyo de mi padre, por supuesto. Porque mi padre era militar, de la época del General Perón. Trabajaba a la par del General Perón, en la Secretaría de Trabajo y Previsión. Ahí trabajaba mi padre junto al General Perón y nosotros aquí vivíamos con mi madre, con mis hermanos, y él se fue y estaba allá como militar retirado. Era teniente coronel. Y después volvió al ejército, por pedido del General Perón. Así que yo seguí aquí, como ya estaba en la escuela secundaria y no queríamos salir de la ciudad, habíamos nacido aquí. Y tenía un hermano nada más. Todos aquí en mi casa, la familia, era peronista. Continué dentro de la parte estudiantil apoyando a los grupos juveniles y luego me llamaron (como me vieron joven y dispuesta a participar en todos los actos que podían existir aquí en La Banda) cuando vino la Delegada Censista. Se llamaba así, Delegada del Movimiento Peronista Femenino enviada por Eva Perón, que era la señorita Luisa Komel. (…) llamó a todos los que queríamos trabajar en el movimiento peronista. Yo ya, hasta eso tenía 17 años, estaba para recibirme de maestra y continuaba asistiendo a las reuniones que promovía el movimiento femenino. Todos eran de la rama femenina, porque así se llamaba nuestro movimiento:

“Movimiento Peronista Femenino”. No había cumplido todavía 18 años cuando se organiza aquí en La Banda, la afiliación masiva de las mujeres peronistas. Me convoca la señora del intendente de La Banda, más la señorita Komel, que vino a La Banda a organizar la afiliación en masa. Se alquiló un local, donde comenzamos a afiliar a todas las mujeres peronistas del departamento Banda. Luego de esa afiliación

110 Heraclia Arrúa

59

masiva (que yo no pude afiliarme porque todavía no tenía 18 años, pero yo estuve ahí en esa reunión, tengo una foto por supuesto, de ese acto con todas las chicas de esa época donde está una multitud viendo la afiliación del peronismo en La Banda. Multitud de mujeres), después, poco a poco, se fueron organizando las Unidades Básicas, donde había una delegada central. Se hizo la Unidad Básica central, y ahí entonces nos empezábamos a reunir, casi siempre, permanentemente, porque venían las elecciones del General Perón, y gobernadores y todas las cuestiones. Teníamos que salir a hacer la propaganda callejera, a pegar carteles.

Y siempre lo hacíamos acompañadas de los hombres del movimiento

justicialista. Nosotras éramos muy jóvenes. La mayoría que andábamos

éramos muy jóvenes. Dentro de las más jóvenes, era yo. Y gracias a Dios, como digo, porque yo me preparé muy bien, porque no sólo era

ser maestra (que yo ya me recibía de maestra, de docente), sino que también he estudiado mucho, leía mucho sobre la vida de Perón y Eva Perón. Trabajé mucho cuando se dictó el voto femenino. Antes del voto femenino, ya se organizaron las Unidades Básicas en distintos barrios

de la ciudad. A mí me dieron, pese a mi edad, la primera Unidad Básica

del barrio. Tenía 18 años, ya, y me dieron la Unidad Básica Femenina más joven y mis compañeras, las que me secundaban, también eran jóvenes. No tendrían más de 20 años. O sea, que teníamos muchas ganas de trabajar. Luego tuvimos encuentros, participación en delegaciones que fueron a Buenos Aires. Fuimos dos veces, en delegaciones del Movimiento Peronista Femenino de toda la provincia. Ya se organizó en toda la provincia y se llevaron los delegados y los subdelegadas más las secretarias que teníamos en esa ocasión, tuvimos la suerte de

participar en muchos actos en la Capital Federal y de que nos recibiera

el General Perón y Evita. Tuve muchas experiencias muy buenas en ese

entonces. En la primera oportunidad nos alojaron en algunos hoteles, porque éramos menos, una delegación más chica. Y nos llevaron a conocer muchas cosas: teatros, cines, fuimos a verlo a Sandrini, a verlo actuar en el teatro (“El diablo andaba en los choclos”), y después nos llevaron al cine y a distintos lugares donde trabajaba Eva Perón. Y la segunda oportunidad, que viajamos a Buenos Aires, fue para el 22 de agosto, día del renunciamiento de Evita” 111 . Del mismo modo, estas militantes entrerrianas cuentan como era la situación
60

111 Olga Montenegro

Del tiempo de Perón

Javier Prado

por el año 1949/50 en Entre Ríos. En primer lugar, Heraclia recuerda los comienzos de las actividades de las delegadas censistas:

“Y se coloca en los diarios que “hoy se va a censar a las mujeres” que había en el movimiento justicialista. Y yo estoy entre las primeras. Entonces, cuando me toca a mí, me dice (Juana Larrauri): “Vos, ¿qué sos?”, “estudiante, con 18 años, estudiante y militante y trabajadora de la administración pública”. “Bueno, ¿no querés venir a trabajar conmigo?”, “si, yo quiero trabajar en el partido peronista”. Y me sienta en una mesa, Juana Larrauri de Abrami, a censar a todas las mujeres. Las mujeres eran una cuadra y media, la cola. Entonces me senté a censar mujeres. Y de ahí, salí Inspectora por toda la provincia de Entre Ríos. No sabía nada de política, era militante, nada más. Empecé a militar y al militar te ponés al tanto de todas las cosas. Y recorro la provincia de Entre Ríos (…) si el jefe de familia, o el abuelo, comulgaba con las ideas del General o de la señora, todas las mujeres se nos adherían. Estaba también en la táctica nuestra, de convencerlas (…) salí con una catramina que nos prestó un cura para hacer la propaganda en toda la provincia. Y tuvimos nuestros serios encuentros con los que no comulgaban con nosotros (…) No pedíamos prestado auto, porque ni auto teníamos, pedíamos a la policía. En ese tiempo era gobernador Domingo Maya. El primer gobernador justicialista de Entre Ríos. Así que a veces teníamos auto, a veces no teníamos nada. Recorríamos las distintas ciudades, sobre todo, con la colaboración de alguna policía solidaria. Porque al ser mujeres, era la primera vez que veían salir a una mujer a la calle con un libraco a afiliar gente. Mejor dicho, nosotros no decíamos “afiliar”: a “censar” quién coincidía con nuestros ideales (…) En la calle principal de Concordia, en una de las ciudades importantes de Entre Ríos, vamos pasando y yo era la que manejaba un disquito y pasaba “hoy en Concordia inauguramos la sede de la Unidad Básica Femenina Peronista”, y estaban los señores gorilas en una famosa confitería enfrente, calle Entre Ríos y entonces salen lo señores y… éramos puras mujeres no tenían por qué agredirnos. Era la primera vez que la mujer salía a la calle a hablar en un partido político. Y nos gritan. Juanita Larrauri que era porteña y era brava, (les dijo) “Señores, a la justicia”. Todos los que salieron a la puerta a gritar. Nosotros no hacíamos más que la propaganda. Pasábamos un disquito en una catramina que daba lástima y decíamos “hoy a tal hora se inaugura la Unidad Básica”, y nada más, porque mucha letra no teníamos, recién

61

empezábamos” 112 . Debió ser un cambio social (y político) impactante en esa sociedad de los años cuarenta, ver a mujeres haciendo proselitismo electoral, cuando tradicionalmente ese papel estaba reservado a los hombres. El peronismo, sin tantos teoremas feministas, concretó la aspiración política de una mitad de la sociedad que era solamente espectadora de los avatares políticos de la época. Tras sancionarse la ley de voto femenino había que elaborar los padrones de mujeres y no faltaron las dificultades aunque todo se viera coronado por la entrada al cuarto oscuro:

“Cuando fui a votar, para nosotros mucha emoción, porque nosotros éramos partícipes de haber censado a las mujeres. Nosotros empezamos con la Libreta Cívica, porque no obstante la ley de Evita, que no me acuerdo el número, la mayoría de las argentinas no estaban inscriptas en los registros civiles (padrones). Había que acompañarlas, llevarlas, luchar con la burocracia para que las anotaran, porque esa mujer había nacido en tal lugar, en tal fecha. Y bueno, con todas ellas acompañarlas y ¿cómo fui? Como fuimos todos los que vamos por primera vez, con mucha emoción a votar. ¿Sabe qué pasa? Eso es una pasión” 113 . “A pesar de la intensa actividad del Registro Civil y de los juzgados, muchas ciudadanas no han podido contar a tiempo con sus documentos (…) Faltará entregar unas cien mil partidas” 114 . La creación de Unidades Básicas era una de las primeras tareas de las delegadas y sub delegadas censistas, a fin de lograr un lugar de encuentro, organización y planificación proselitista:

“Yo las preparaba y la delegada de Evita las inauguraba. Porque yo le decía a la mujer del vecindario, a la que más estaba compenetrada en nuestros ideales. Y venía Juanita y poníamos la marcha. En aquel tiempo todavía no estaba la Marcha 115 , estaba la “Marcha del trabajo”. Entonces militábamos así y todo era nuevo, diletantes, aficionados. Todo lo aprendimos al andar (…) Nos tocaba estar al tanto de todo lo que pasaba en la provincia, porque teníamos varias Unidades Básicas. Y ¿quién mejor para que te traslade todo lo que pasa en cada ciudad qué el ama de casa?; la que concurre a un lugar donde van todos los humildes, van los chicos que hay que enseñarles a leer y escribir. Todas

62

112 Heraclia Arrúa

113 Heraclia Arrúa

114 El Litoral, 16/3/1949, p. 4

Del tiempo de Perón

Javier Prado

esas cosas” 116 . ¡Sencilla e interesante conclusión! Para la organización de la ayuda social en el marco del ascenso social de las masas, quien podría dar una mejor idea de las carencias familiares era la mujer, en una sociedad en la que recién se estaba produciendo el despegue de la mujer a nivel político, pero donde ciertas costumbres sociales y de organización familiar se mantenían dentro de límites tradicionales. Por su parte, Esther, otra militante de aquellos años, recuerda:

“Ya estaba instalado el partido peronista femenino, del cual Juanita Larrauri era la delegada principal de Evita. Entonces ahí hacíamos las directivas que traía Juanita y nos participaba a nosotras para que saliéramos a censar, a hablar con la gente. Teníamos Unidades Básicas en las cuales se enseñaban las primeras palabras a algunas personas que no habían escrito nunca. Las sumas. A hacer un corte, teníamos máquinas de coser. Enseñábamos, la que sabía aprovechaba y cosía. Después salíamos a los barrios, pero ya le digo: Femenino, todo femenino. Ahí el único que había varón, era un médico. Porque después era todo mujeres. Julián Saín, fue el primer médico que hubo ahí” 117 . Las delegaciones del interior solían viajar a Buenos Aires a mantener encuentros con militantes de todo el país y con Perón y Evita:

“Y a nosotros nos llevaba Juanita Larrauri en una delegación. Parábamos en los hoteles de Ezeiza e íbamos de noche a la sede de la residencia presidencial de Agüero y Alvear, que luego la cobardía de la oposición deshizo ese hermoso (lugar), casa de los presidentes que era regalo de la familia Unzúe. El Palacio Unzué. Nosotros estábamos ahí a las 12 de la noche esperando a que Evita nos recibiera. Y bajaba por una escalerita Perón, recién, a saludarnos. Éramos una delegación de Entre Ríos, otra vez sería de otra provincia. Íbamos con Juanita (Larrauri). Juanita era muy querida por Perón y Evita. Así que a nosotros nos recibía Evita en desabillé, con su perrito. Y nos decía “bueno, chicas, a ustedes les toca una tarea grande: la de difundir la doctrina peronista”, y nos daba consejos” 118 . El trabajo de Evita era incansable. Tanto a la residencia presidencial como al edificio de Trabajo y Previsión llegaban delegaciones de todo el país para mantener:

116 Heraclia Arrúa

117 Esther Reitober

63

“una entrevista con ella y con Juanita Larrauri, en la Secretaría de Trabajo y Previsión, donde ella recibía al pueblo. Bueno, nosotros estábamos sentadas ahí esperando que la recibieran a Juanita, que era

la delegada personal de ella en Entre Ríos. Estaba este boxeador…

que era medio payaso…Gatica, la mujer, embajadores, de todo. Todos estábamos esperando ahí, sentados. La señora (Evita): las piernas todas

hinchadas, recibía a la gente de pie. Ponía una rodilla arriba de una banqueta. A las 4 de la tarde nos invita (a Juanita Larrauri y yo, con ella por su puesto) a ir a la residencia de Agüero y Alvear, Austria, a comer.

A mí no me pasaba ni un pedacito de pan. Y la señora no comió nada,

¿cómo era posible que viviera si no comía?. Nos atendían muy bien, pero más que nada eran instrucciones. Ella permanentemente te daba instrucciones. “Juanita, ¿cómo anda Entre Ríos?”, “Y señora, Entre

Ríos…hay poco asfalto…podemos salir poco a la provincia”, “Tome el tren Juanita. Si usted no puede ir en auto, tome un tren”. Y empezamos a viajar en tren. Porque en esa época había poco asfalto en Entre Ríos.

Y nos daban instrucciones. Estaba el ministro Niccolini, la hija Ema.

La señora no comió nada, la mayoría de nosotros tampoco, porque si no comía la señora menos íbamos a comer nosotros. Los mozos nos decían “coman por favor, coman”. A nosotros no nos pasaba un pedazo de pan. Y bueno, esa fue mi primera (vez), que la señora Juanita Larrauri

me lleva como posible candidata para que me nombre la señora Evita como inspectora de Entre Ríos. Yo ya había hecho todos mis pininos en la sede central. Ya que era la primera que se anotó para trabajar con Juanita y ella me fletó enseguida para todo Entre Ríos. Yo no sabía nada de lo que tenía que hacer. Me daba las instrucciones por teléfono. Así que todo era pasión y militancia” 119 .

En

diagramaban y decidían las posibles candidaturas de mujeres en política:

las

Unidades

Básicas

del

Partido

Peronista

Femenino

también

se

“Las primeras personas que se animaron a ser electas legisladoras aceptaron, yo no acepté porque yo había sido la primera que entró a la

sede central. Entonces yo dije que no, porque yo iba a ser enviada a la Escuela Superior Peronista” 120 .

64

119 Heraclia Arrúa

Del tiempo de Perón

Javier Prado

La Escuela Superior Peronista La Escuela Superior Peronista era la institución destinada a formar a los militantes en los aspectos doctrinarios y de las obras realizadas por el gobierno “fue inaugurada el 1º de marzo de 1951 en la ciudad de Buenos Aires con una clase magistral del Gral. Perón, quién al igual que su esposa Eva Duarte dictaron varias en los meses siguientes” 121 . Era un verdadero centro de capacitación política. La sede central se hallaba en Buenos Aires:

“Frente a la plaza San Martín, cerca de Retiro. Ahí estaba la sede de la revista Mundo Peronista. Y nosotros fuimos ahí tres meses a capacitarnos para luego inaugurar, en cada provincia, la sucursal de la Escuela Superior Peronista. Nuestros profesores eran los ministros. Ministro de asuntos sociales, todos los ministros (Cafiero, que tenía 30 años), eran nuestros profesores. Yo tengo mucha propaganda, bibliografía de esa época. Nuestro director era Raúl Mendé, el doctor de Evita, ministro de asuntos técnicos de la Nación. Era el director de la Escuela Superior Peronista. Los profesores eran Cafiero, los diputados nacionales. Algunos sabían mucho de la doctrina y otros no sabían nada. También los diputados nacionales iban a los cursos, porque había un sector para los que estaban con cargos importantes y otro sector para todos nosotros, que éramos alumnos que veníamos de las provincias, que nos mandaba la CGT, partido femenino o partido masculino. Eran los tres entes que nos mandaban. Después veníamos a cargo de que se inaugurara en cada provincia una sucursal de la Escuela Superior y yo la inauguré acá, con profesores de lujo, porque eran gente militante, como el vice gobernador Torrealday 122 . Gente muy capaz. Le enseñó mucho a la gente, del cual aprendimos mucho (…) Y me tocó ser, la directora de la escuela de Entre Ríos ¿Dónde funcionaba? Enfrente al Teatro 3 de febrero de Paraná, calle 25 de Junio. Era a media cuadra de la peatonal (…) Cuando volvemos a Paraná con los compañeros varones, como eran puros varones, ellos me eligen en una elección democrática (por supuesto), la directora. Aparte yo vivía en Paraná, tenía mi domicilio, tenía mi familia, y los muchachos, algunos eran representantes de los departamentos de Entre Ríos. Todos militantes (…) los que fueron los primeros profesores (que yo tengo documentación de todo eso) fueron

121 Claudio Panella. Mundo Peronista (1951-1955): “una tribuna de doctrina”. redesperonismo.com.ar/

archivos/CD1/SC/panella.pdf

65

mis compañeros. Tanto delegados de la C.G.T. como delegados del Partido Justicialista hombres, como delegadas de las mujeres, que fueron dos mujeres nomás. Una era una señora muy mayor que había

sido ministra de educación de Entre Ríos y yo. Esa señora, como era

muy mayor, abandonó, pero nosotros seguimos, por supuesto (

) Y

nosotros con el bagaje que traíamos de Buenos Aires de puño y letra de Perón. Nosotros alcanzamos a estar de alumnos de Evita un solo día. Y después empezó el General. Y, justo el día que nos va a dar la

primer clase, murió la madre, Doña Juana Sosa 123 , en el sur, Comodoro Rivadavia. Y la traen en avión. Y nosotros dijimos “que mala suerte, justo el primer día que vamos a estar con Perón, se tiene que ir a Aeroparque a esperar los restos de su mamá”. Pero, Perón recibió los restos de su mamá y como buen trabajador que era, buen cumplidor de sus tareas, él terminó el entierro de la mamá y vino a darnos la primer clase a la Escuela Peronista. Cumplió (…) ¿Y las materias que dábamos? “Doctrina Peronista” (él lo que decía es que la organización peronista era fundamental). “Organización peronista” (Organizarse, el pueblo que no está organizado no llega a ninguna parte). “Política peronista”,

y bueno, eran como diez materias. Nosotros nos tomábamos las cosas

en serio, porque los provincianos somos de tomarnos las cosas en serio,

más que los porteños. Nos enseñaron, aprendimos. Rendimos algún examen de cómo habíamos asimilado eso y volvimos a nuestra provincia

a inaugurar la sucursal. Y ahí las tres líneas del peronismo; el partido

peronista masculino, el partido peronista femenino y la C.G.T., las tres líneas mandaban sus alumnos, a quienes elegían para representarlos en la escuela peronista. Y ahí fue donde nosotros probamos lo mucho o poco que habíamos aprendido” 124 . “Los cursos normales y permanentes de la ESP comprendían las siguientes asignaturas: Conducción Política; Historia del Peronismo; Filosofía Peronista; Sociología Peronista; Economía Peronista; Política Peronista; Organización Peronista; Realizaciones Peronistas y Técnica Peronista de Adoctrinamiento” 125 . La idea era capacitar a grupos de militantes del interior del país para que luego se llevara el mensaje a las distintas provincias, a fin de acercar los aspectos doctrinarios y de realizaciones a la militancia. Y puede

66

123 La entrevistada dice Tolosa, pero el apellido correcto es Sosa.

124 Heraclia Arrúa

Del tiempo de Perón

Javier Prado

observarse también la independencia, pero a la vez la relación que existía entre las vertientes del movimiento peronista en sus diversas ramas: masculina, femenina y obrera. Cada una aportaba desde un lugar específico y atendiendo

a las características del “mundo” al que representaba, pero todas convergían

en

el

objetivo de afianzar el movimiento y respaldar las políticas públicas.

Y

de paso, este episodio contado por esta simpatizante desmiente la fábula

sobre el “desalmado” Perón que no había concurrido a las exequias de su madre, versión tejida por el antiperonismo a pesar de abundar recortes de

diarios de la época que prueban que participó del funeral. Algo similar, referido

a la Escuela Superior Peronista, comenta esta militante de Santiago del Estero:

“Yo estuve en la Escuela Peronista, pero aquí en Santiago. Porque se hizo la Escuela Superior Peronista en Buenos Aires. Fueron muchos compañeros de aquí y compañeras a estudiar allá en Buenos Aires,

y luego trajeron y formaron en cada provincia una Escuela Superior

Peronista para todas las que quisiéramos estudiar la historia del peronismo (contada por Eva Perón) y la filosofía peronista. Y Evita nos hablaba que nosotros no teníamos que responder a ningún caudillo, porque el que era caudillo, el que pretendía erigirse en caudillo dentro del peronismo había dejado de ser peronista, porque servía a sus propios intereses y no a los intereses del pueblo. Entonces, eso era una visión que a mí se me grabó perfectamente y yo no participé ya del caudillismo que vino a imperar en casi todas las provincias” 126 . Por la misma época, pero en la zonas de Bahía Blanca y Tandil:

“Hacíamos de todo. Hacíamos reuniones. Hacíamos cosas. Yo primero fui vicepresidenta, después me pusieron de tesorera de las cosas que juntábamos y que hacíamos. Íbamos a los barrios y siempre militando sanamente, ayudando gente (…) se hacía mucho, se pedía mucho, se trabajaba mucho…Se iba a todos lados por los pueblos, los pueblos chiquitos, se trabajaba demasiado, a veces incansable…A veces no me dejaban mis hermanos porque yo era muy jovencita, pero yo me escapaba” 127 .

Cabe señalar, en aquellos militantes que se incorporaron al peronismo (y a

la ciudadanía), el hecho de ser jóvenes, pero el rasgo fundamental que los

atravesaba era el de ser trabajadores. Este es otro rompimiento. Ya con Yrigoyen

se habían incorporado los sectores populares a la política. Pero tras el golpe de 1930 la situación había retrocedido, tal fue la restauración conservadora que

126 Olga Montenegro

67

68

derrocó al caudillo radical. Nuevamente, durante toda la Década Infame, los “doctores” y la elite se repartieron la ficción de democracia y el poder político. Por eso el peronismo fue una doble ruptura: incorporando a los trabajadores y a la juventud al escenario político. Hacia 1950, en el interior de la provincia de Buenos Aires, en Cañuelas, “Bueno yo ya empecé a militar de lleno a los 18, cuando yo tuve mi documento… Yo terminé mi escuela primaria y seguí estudiando acá en Cañuelas en una academia particular. Cuando me recibí de “Tenedora de libros y dactilógrafa” yo quería trabajar para ayudarlos a mis padres. Yo tenía una amiga que había tenido la posibilidad de entrar en la Cámara de Diputados de la Provincia. Entonces le pregunto cómo había conseguido el trabajo y ya para ese entonces, Evita estaba haciendo militancia a full… Entonces me dice “¿por qué no le mandás una carta a la señora Evita? Que yo por intermedio de ella conseguí trabajo”. Voy a mi casa y le mando una carta. Y así fue. Le mandé un fin de semana, por ejemplo y ya para el día miércoles de la otra semana tuve

la respuesta. Y me citó a la quinta de Olivos. Recibir una carta de la

señora Eva Perón, era (…) Cuando llego allá, a la Quinta de Olivos (con

un susto bárbaro porque era una chica que venía del campo y era otra forma de vivir antes, a lo que se vive ahora) tuvieron que acompañarme mis padres. Cuando llego allá y veo una multitud de mujeres, me quise matar. Eran 4.000 y pico de mujeres (…) No sé si habrá veinte vivas, de las mujeres de ese momento. Yo era la más chica. Porque Evita, cuando me llamó a mi, me dijo: “acercate acá”, me pregunta la edad que tenía, yo tenía recién sacada la libreta y me dice: “vos a vas a ser mi benjamina, porque sos la más chiquita de todo este grupo…

Quiero que trabajes para mí”. “Está bien señora, yo necesito trabajar”.

Y así fue, haciendo mi militancia y mi iniciativa. Empecé a trabajar con

ella (…) Primeramente me designaron en YPF en Capital. Hasta que me mandaron a Lobos, por la distancia, que era más cerca. Luego ya empezaron a hacerse las reuniones de la Rama Femenina, a aglutinarse.

Me nombró secretaria de una de las primeras Unidades Básicas que hizo Evita. Porque antes había unas Unidades Básicas, tipo comité, antes

de todo eso, pero organizadamente fueron en esa época. Entonces ya pusieron: presidenta, secretaria, se alquiló un local y ya empezamos a trabajar para el voto femenino. Y fue cuando ganó Perón, con el voto de

la mujer. Fue extraordinario (…) lo más grande que teníamos nosotros

en ese entonces era por ejemplo conseguir cosas por intermedio de la

Del tiempo de Perón

Javier Prado

Fundación: remedios, sillas de ruedas, todas esas cosas a la gente que no tenía medios, porque en ese entonces no había pensiones, todavía no estaba eso implantado. Y después se daba ayuda de refuerzo a los chicos de las escuelas que los padres no podían mandarlos particular, porque era gente muy pobre. Yo trabajé siempre con la gente más humilde que puede haber, porque yo sabía de las vicisitudes que había pasado yo cuando era chica, entonces al tener yo esa posibilidad, abracé esa causa, pero a full (…) En la Quinta, cada vez que íbamos a estar con Evita, a nosotras las mujeres de aquel momento, como a la tercer semana de haber armado ya el sistema de la rama femenina, nos llevaron una semana a Buenos Aires para mostrarnos todos los edificios más importantes. Nos llevaron al Teatro Colón, nos llevaron a los hoteles más lindos, a la costanera, porque la mayoría de la gente que íbamos de acá de las provincias no habíamos ido nunca ahí.” 128 De este acto de justicia social se quejaba la oligarquía diciendo la “fiesta peronista” (y todavía hoy se queja amargamente).

El día del Renunciamiento (1951) Perón estaba por finalizar su primer mandato y su popularidad seguía creciendo. Se aproximaban las elecciones. “El 2 de agosto de 1951 la CGT pide a Perón que acepte la reelección (hecho posible a partir de la reforma constitucional de 1949) y expresa su anhelo de que Evita lo acompañe en la fórmula” 129 . Mucho se ha dicho sobre las razones que llevaron a Evita a declinar su candidatura a vicepresidente, pero poco se ha dicho sobre las razones que llevaron a formular la posibilidad. Tal vez fue un intento de Perón para ver cuál era la relación de fuerzas luego de casi 6 años de gobierno y tratar de apreciar cuales eran las reacciones dentro de las fuerzas armadas (las de la oposición ya eran demasiado evidentes). Lo cierto es que en un multitudinario acto, el 22 de agosto de 1951, se proclamó la fórmula del pueblo: Perón - Eva Perón. “Yo a Evita, cada vez que había un acto iba…para la Plaza de Mayo…Y ahí en la 9 de Julio, la CGT también. Hizo un acto Perón, cuando Evita no quiso ser presidente. (…) Estaba la calle 9 de Julio hasta donde le daba la vista (…) Tenía cáncer ya…Estaba muy demacrada (…) Gracias

128 Gerónima Ramos

69

a

ella pudo la mujer votar. Y cuantos beneficios” 130 .

En inolvidable diálogo entre el pueblo y Evita, esta fenomenal mujer pidió unos días para pensar su decisión, la cual se conoció finalmente el 31 de

agosto, no aceptando la candidatura. “Si, el Cabildo abierto del Justicialismo. Recuerdo que para estar ahí en la mejor ubicación, la señorita Luisa Komel nos llevó a las doce

y cinco de la noche, ya pasando (al 22)… y ahí estuvimos todo el día

hasta que a la tarde, a la siesta, se hizo el acto de renunciamiento de Evita. Pero antes, ya nos había recibido Evita en distintos lugares, como el Hogar de la Empleada, en los Hogares de Tránsito. Nos llevó a conocer la Ciudad de los Niños, la ciudad Universitaria, todo, todo. El Hogar de Ancianos de Burzaco. Era una joya, porque los ancianos nos estaban ahí tirados como están ahora mismo. Todavía no se ha logrado

revertir esa situación de los ancianos, que los dejan ahí tirados y que no hacen nada. Mueren de pena. En cambio ahí, en el Hogar de Ancianos, cada anciano tenía su actividad. O sea que no se sentía inútil. Era una enseñanza, que tenían. Si al anciano le gustaba hacer carpintería, hacía carpintería; si al anciano le gustaba hacer escobas hacía escobas, todo eso fuimos a visitar nosotros. Yo tengo una serie de cosas que he visto cuando estuvimos allá, que después vino la “revolución libertadora”

y rompió todo. Nosotras tuvimos la suerte, un grupo de diez, doce

subdelegadas, de que la señora Eva Perón nos reciba en la residencia que había en la Avenida del Libertador…porque no era únicamente la residencia de Olivos que existía en esa época. Existía la residencia que había en Capital Federal. Y ahí, ese edificio ha sido destruido por la “revolución libertadora”, porque era el lugar donde Evita trabajaba y recibía a la gente. Entonces (fuimos) 10 subdelegadas, más o menos… Siempre hay, dentro de los grupos, personas que son más capaces y otras que los lleva el entusiasmo y la voluntad. Entonces, la señorita Komel eligió a las personas que estábamos más capacitadas para el diálogo con Eva Perón. Y yo recién tendría 18 o 19 años, no tenía más.

Y

la señorita Luisa Komel me eligió a mí para que le haga entrega de

la

canasta de flores, muguets, que era la flor preferida de Evita y nos

iba a recibir a las 3 de la tarde en la residencia de Olivos. Ahí, antes de estar con la señora Eva Perón, con Evita, la señorita Luisa Komel me hace pronunciar las palabras que yo le tenía que decir a Evita al
70

130 Carlos Ritchie

Del tiempo de Perón

Javier Prado

entregarle la canasta. Cuando a las 3 de la tarde viene el secretario de Evita, que era Renzi, nos dice “ya las recibe la señora Eva Perón”. Se abre la puerta del living done nos iba a recibir. Evita, vestida de una falda a cuadritos que ella siempre usaba y un pullover de lana porque era agosto. Justamente agosto y ella andaba medio enferma. Un pullover rosa y una chinelas todas de raso. Y cuando yo la veo tan bella, tan hermosa, algo que uno ve…una Virgen…el rostro de ella era hermosísimo…quedé impactada, tan impactada que no le pude decir nada, nada. Todo lo que había estudiado para decirle se quedó en decirle “señora,…señora…”…y se me cayó la canasta, que la recibió Renzi. Y lloré, lloré y ella me abrazó y me besó…Así que nunca olvido a Eva Perón. Para mí, es el recuerdo más hermoso que tuve de mi vida política (…) Pasamos al living, pero yo quedé muda. Yo ya no hablé más nada. Todas mis compañeras hablaron, porque ella nos incitaba a hablar. Ella era una persona muy agradable, muy humilde. Y eso se quedó grabado en mi mente para toda la vida. Estuvimos en el acto del renunciamiento de Evita, desde las doce de la noche hasta que terminó el acto. Esa vez fue una delegación muy grande, también fueron hombres, pero por separado. Y ahí nos alojaron en un colegio católico a todas. Y vivíamos muy bien, porque fueron a ofrecernos espectáculos, porque el colegio tenía un salón de actos. Estuvieron los Hermanos Ábalos, artistas de primera que nos hacían bailar a todas ahí en el escenario” 131 . La declinación de Evita, su renunciamiento, pudo deberse a cuestiones de salud, pero además revela que la relación entre Perón y las fuerzas armadas era difícil. La política obrera de Perón y la profundización de las reformas molestaban a una parte de las fuerzas armadas. La candidatura de Evita era tomada por algunos grupos militares como una “provocación” que justificaría algunos movimientos conspirativos. Poco más de un mes después del renunciamiento se producía la intentona golpista de Menéndez. Esto solo podía ser resultado de una actividad conspirativa previa, por lo que no eran descabelladas las prevenciones de Perón y de parte de su entorno respecto de movimientos sediciosos en el ejército. Por otra parte, si Evita hubiera aceptado su candidatura, no hubieran faltado los “críticos” que dijeran que Perón quería “encerrar” a Evita en el senado como presidenta de la cámara. Evita era consciente que tenía un amplio espacio que Perón dejaba a su disposición, dentro del cual se movía por iniciativa propia, pero siempre en el marco de una plan general.

131 Olga Montenegro

71

Los planes de gobierno y la reelección de Perón (1951) La participación popular se manifestaba en el apoyo al presidente, en las constantes movilizaciones a la plaza de Mayo y, sobre todo, cuando se acercaba una elección. En los comicios de noviembre de 1951 Perón concurrió junto a Hortensio Quijano en la fórmula para el período 1952 - 1958, venciendo ampliamente con más del 62% de los votos. El trabajo de los militantes era intenso, no solo sumando nuevos adherentes, sino divulgando

la obra de gobierno. Solían darse charlas en las Unidades Básicas, explicando los programas de obras públicas y de asistencia social. De esa manera, los simpatizantes y afiliados estaban compenetrados del accionar del gobierno y podían defender las conquistas con bases documentales, además de la propia experiencia de vida, como cuenta esta mujer santiagueña:

“he estado en la casa quinta con Olga (Montenegro) y otras compañeras más. Cuando fuimos a pedirle la reelección a Perón, también. Cuando se hizo ese congreso tan grande, tan grande, que nadie lo va a poder comparar (en aquellas fechas, por supuesto que ahora hay más gente).

En la época de Perón era un hormiguero lo que se juntaba. Nosotros

íbamos con los trenes llenos de gente a Buenos Aires. De Salta, de Tucumán. De todas las provincias íbamos, trenes llenos de mujeres (…)

mi esposo era ferroviario y él, pobrecito, era peronista igual que yo.

Así que cuantito me llamaban de Buenos Aires ya él traía su pase, que

en aquel entonces el ferrocarril daba los pases, u orden de rebaja que

le decían, que era mucho más barato que ir en ómnibus u otra cosa” 132 . El entusiasmo popular tenía que ver con las respuestas que desde el Estado se daban a las demandas de los trabajadores. Los más comprometidos se integraban a la militancia con gran fervor:

“Yo tengo muchísimos recuerdos. En este momento los tengo aquí en el cuadro que mandó a pintar mi marido y me regaló. Tengo en mi dormitorio el cuadro de Perón y de Evita. Yo a veces entro a pensar que estuve tantas horas de mi vida detrás de ellos. No gozaba a mis hijas,

no gozaba a la familia, no gozaba de nada porque yo andaba detrás de

ellos…Era como un imán que me llevaba” 133 . El peronismo incorporó no solo a militantes de base, sindicales, sino también a técnicos que llevaran adelante los programas sociales y económicos dispuestos por el gobierno:

72

132 Adelina Paolucci

Del tiempo de Perón

Javier Prado

“yo era joven todavía cuando ingresé en el peronismo (…) al peronismo ingresé más o menos cuando tenía 25 años…en el año ’49, cuando se hizo el partido, porque yo no era peronista, pero, quiero decir: ingresé al partido. Fui secretario de una Unidad Básica en el año ’49 (en) Río Gallegos. Yo soy de (Puerto) Deseado, pero trabajaba en Río Gallegos, como agrónomo. Cuando se empieza a armar el Partido Peronista, el Partido Único, ahí ya empezamos nosotros con la organización, con las Unidades Básicas y todas esas cosas (…) éramos un grupo de jóvenes que hablábamos y cuando surgió eso el gobernador (por primera vez) del Territorio era un peronista, éramos compañeros, amigos, del club y de todas las cosas” 134 . Los planes quinquenales eran resultado de un meticuloso relevamiento de datos. Se conformaban grupos técnicos (y políticos) que hacían un diagnóstico de la situación y proponía soluciones a las cuestiones que más preocupaban a los pueblos de todo el país:

“En el año ‘51, ‘52 viene un movimiento fuerte del peronismo, con delegadas de Buenos Aires. En realidad había una delegada 135 , sobre todo, con quien tuvimos la primera entrevista en la avenida Roca, la principal de Río Gallegos. Caminando, no sé por qué circunstancia, me ofrece un volante. Yo agarro el volante…y lo tiré…no lo leí. Entonces me llama: “¿por qué tira el volante señor?”, “porque a mí no me interesa la política” le digo, “yo vengo de mi trabajo”. (Yo fui en comisión de servicio a la construcción del ferrocarril de Río Turbio, a la mina de Río Turbio). Y bueno, nos ponemos a conversar y “está muy mal eso” (dijo), “bueno, muy mal desde el punto de vista suyo, pero en mi punto de vista no tengo que recibir influencias políticas de ninguna especie, soy apolítico, no me interesa” (dije). Bueno, nos ponemos a hablar y dice “usted ¿en qué se desempeña?”, “soy empleado en la línea esta, en la administración estoy a cargo de la sub jefatura de personal y soy santafesino, me llamo EP”, ¿Cómo EP? ¿Usted sabe que yo tengo un cuñado P?”, “¿Ah si?, no me diga”, “si, en Buenos Aires”, “y ¿quién es?”, “el doctor P”. (Mi tío, hermano de mi padre. La hermana de ella…Hebe Seipel, hermana de mi tía política)…Casualidad, ahí hubo un enganche…Entonces hubo un afloje de parte mía, en consideración a ese vínculo. Bueno y empezamos por una cosa por otra a trabajar” 136 . Las realizaciones sociales de vivienda, salario, condiciones laborales, derechos

134 Orlando L. Parolín

135 Inés Seipel

73

políticos, ascenso social, salud y educación significaron un tremendo impacto positivo entre quienes habían estado sumergidos y carentes de todo derecho:

“Si uno pudiera transmitirle a la gente como fue el cambio, qué profundo fue el cambio, realmente la gente entendería mucho más un movimiento como es el Partido Justicialista, el Movimiento Nacional Justicialista. Porque fue un cambio que nos dignificó a la familia. Nosotros nos sentíamos protegidos. Nos sentíamos escuchados. Nos sentíamos atendidos en la salud. Nos sentíamos bien en todas las cosas. Y nos sentíamos bien también en el tema de que…mucha gente decía “con un juguete”…Yo nunca había recibido un juguete para el día de reyes. Y nos sentíamos bien también cuando nos llegaba la sidra o el pan dulce para navidad, que decían “es una barbaridad, es una campaña”, pero era la primera vez que en una mesa en mi casa podía llegar a haber un pan dulce y nosotros celebrábamos eso. Pero además celebrábamos que empezaba a hablarse de aguinaldo, de vacaciones pagas y todas esas cosas que no se hablaban. De obra social, de aportes y de todo eso que no se habla” 137 . Esta es la importancia fundamental de todo ese proceso político e histórico:

la transformación social producida (y evaluada por sus protagonistas) a partir de hechos cotidianos. Algunos “analistas” suelen dejar de lado estas modificaciones en la vida concreta de los trabajadores y apuntan a cuestiones

teóricas y abstractas. Es muy sencillo repetir el enunciado que dice “el peronismo no fue una revolución”. Lo difícil es demostrar eso a los protagonistas de esa etapa, ya que primero debe definirse qué significa “revolución”. Y para ello es preciso no partir de una concepción fija y válida para todos los casos, sino analizar particularmente la situación de cada proceso político, histórico

y social para ver si los cambios producidos son revolucionarios para cada

sociedad. Anotar 10 puntos en el básquet no es lo mismo que hacer 10 goles en

un partido de fútbol, porque las estructuras de ambas disciplinas son diferentes

y

lo que en uno es apenas una anécdota en otro es un suceso inolvidable. De

la

misma forma un vaso de agua en la ciudad puede no ser gran cosa, pero el

mismo vaso de agua en el desierto adquiere otra dimensión. Es común que desde distintos costados ideológicos se descalifique la experiencia peronista por las carencias teóricas o técnicas, pero descalificar a todos los procesos políticos por igual por no alcanzar las metas enunciadas en la teoría, deja de lado el análisis y pasa por alto las particularidades, e iguala en la crítica a los
74

137 Carlos Ferreyra

Del tiempo de Perón

Javier Prado

procesos populares y los antipopulares. Eso ha llevado a muchos a pensar que todos los partidos políticos son iguales, ignorando el profundo proceso social que ha llevado a la formación de cada uno de ellos. La constante acción de gobierno del presidente, lo llevaba a recorrer el territorio nacional inaugurando obras. La posibilidad de ver al presidente era una ocasión muy especial en todas las localidades por donde pasaba:

“el gobernador Mercante, el presidente Perón pasó por acá. Perón, Eva Perón, cuando iban a Bariloche. Si, tuve oportunidad de verlos. Llegó acá en un tren eléctrico que venía de Buenos Aires, “Huemul” se llamaba. Todos los trenes nuevos que había traído Perón en esa época con los vagones para el ferrocarril. Y una noche, a las diez de la noche, pasó por acá Eva Perón, ya venía media embromada. Ya estaba enferma, ya. Estuvieron acá en Patagones. Uno podía saludarlos y darles la mano” 138 . “Cuando el servicio regular de los coches motores diesel Ganz ya se había discontinuado, a principios de 1950 hubo un último viaje especial del “tren blanco” hacia San Carlos de Bariloche. En los últimos días de marzo de ese año la formación cubrió en forma completa todo el recorrido desde Plaza Constitución con dos pasajeros ilustres: el presidente de la Nación, General Juan Domingo Perón, y su esposa, Eva Duarte de Perón. “Yo me acuerdo muy bien, en ese tiempo estaba de jefe de la estación Clemente Onelli y recibimos precisas instrucciones de que todo el personal debía estar sobre el andén, de punta en blanco, para saludar el paso del convoy” recordó Leandro Inda. El memorioso ferroviario agregó que “ese día el tren venía con un poco de atraso, justificado por supuesto, porque en cada pueblo el general y Evita salían a saludar por una de las puertas del coche motor y sus asistentes repartían paquetes con ropa”139 . Esto da una semblanza del proceso de modernización que se instrumentó desde el gobierno nacional, en consonancia con el impulso industrializador y la política económica y social. Muchos simpatizantes se sumaron al peronismo alentados por los caudillos locales o por gente reconocida en cada uno de sus pueblos y que tenían gran peso en la política local avalados por su trayectoria particular. “Yo participé a los 17 años de la Juventud Peronista de Bahía Blanca, en Coronel Maldonado, un barrio ferroviario. Con el doctor Eduardo Julio Forteza, con su señora esposa, la madre del diputado Julio Forteza. De ahí me vine a Tandil en el año ‘50 porque yo tengo 80 años. Acá en

138 Arsenio Martínez

75

el año ‘50 me casé y seguí con el peronismo toda mi vida, lo llevo en el corazón hasta que me muera. Me fui a calle 9 de julio 485 donde estaba el doctor José Francisco Vistalli 140 que era el padre de todos los peronistas, el caudillo peronista y ahí estuve con él 36 años, hasta que falleció” 141 . Vistalli fue un reconocido político de la zona de Tandil: “Con la Revolución del 4 de junio de 1943, se enrola decididamente con el nuevo gobierno y es designado Comisionado el 19 de abril de 1944. Sus principales actividades públicas se repartieron entre el deporte, el club Santamarina, la liga tandilense de fútbol y de básquetbol, y comienza su trabajo político, junto a importantes dirigentes de la ciudad, en la organización del movimiento nacional que encabeza el Gral. Perón a partir del 17 de octubre de 1945. La Revolución de 1955, lo llevó a la cárcel. En la clandestinidad trabajó en la resistencia al golpe de la libertadora; en 1962 fue electo diputado provincial, cargo que no pudo asumir por la intervención y anulación de los comicios en la provincia de Buenos Aires, por el gobierno de Frondizi” 142 . “Yo recuerdo que en mi casa eran todos radicales. Mi papá era español, no tenía voz ni voto pero le gustaba Perón, decía “hay que ser peronista”. Mis hermanos se hicieron todos peronistas menos dos, murieron radicales. Iba siempre con Eduardo Forteza y su esposa, Etelvina, a todos los lugares, iba de mascota con ellos. Yo no me despegaba del peronismo. Y con la señora Amadori, que vivía en calle O’higgins, en el cuarto piso. Yo desde muy jovencita me dediqué siempre al peronismo” 143 . Aunque las clases medias, en general, se mostraron vacilantes frente al peronismo, hubo sectores de la clase media que juzgaron favorablemente al naciente movimiento:

“mi familia, padre y madre profesores de dibujo y pintura egresados del Bellas Artes, hermana mayor ídem y yo, los cuatro peronistas de aquellos tiempos. De mi infancia recuerdo que en la primaria leíamos La razón de mi vida y copiábamos en los cuadernos distintos capítulos del Plan quinquenal, vivíamos en una casa alquilada en el Barrio de

140 Nacido en 1908 en Guaminí.

141 Zulema Vaquero Temprano

142 www.abchoy.com.ar “Recuerdos de don Francisco Vistalli (a veinte años de su fallecimiento), por

76 Raúl Escudero, Presidente; Mario Enrique Abatí, Secretario de Cultura prensa y propaganda Partido Justicialista de Tandil, Correo de lectores, 6/8/2009

Del tiempo de Perón

Javier Prado

Almagro (Capital Federal) en una zona de gente tipo “quiero y no puedo”, lo cual hacía difícil ser peronista, pero la remábamos bien y siempre mis padres fueron gente respetada” 144 . El policlasismo del peronismo daba lugar a que algunos sectores medios se

sumaran gustosos, más allá de la vacilante actitud que siempre ha tenido la clase media que aun siendo una de las beneficiadas por los planes de gobiernos populares, se ha pasado muchas veces a la vereda de enfrente, como lo deja entrever este hombre de General Arenales. “Y cuando egreso del colegio pertenecía yo al grupo de pocos, porque éramos pocos los peronistas estudiantes que había. A pesar de que ese colegio lo había creado el peronismo y lo había puesto en marcha el peronismo, en ese entonces las familias que empezaban a enviar los chicos, éramos pocos los que estábamos metidos con el peronismo, pero lo defendíamos con mucha fuerza” 145 . Las concentraciones populares eran un clásico de aquellos tiempos. Tenía que ver con la entusiasta participación de los trabajadores en la política y con el protagonismo de la clase obrera en el escenario político (adhesión al peronismo y ejercicio de la ciudadanía), social (acceso a la educación y cultura, movilidad ascendente) y económico (mayores ingresos y crecimiento del mercado interno). “Fui a ver a Perón…a Mercante y otros (a la plaza) entonces la gente le mandaba mensajes a Evita agarrados en una caña… Tenía cortada y ahí metía el papelito. Y ella los recibía. Ella o la gente allegada a ella (…) cada vez que me podía escapar, me iba. Era pibe. La edad que yo tenía, era un pibe joven, pero con mis moneditas me iba (…) Igual que las concentraciones en Plaza de Mayo. Iban mujeres, iban hombres, pero un disciplina, no los desastres que hay ahora. Yo agarraba el trole, el subte y justo bajaba (…) Y Perón recalcaba siempre en los discursos de él, “el diario que nos esta bombardeando” (…) estaba La Prensa

o La Nación, que le daba leña

Nos daba leña. (Perón decía) que no

pasen por ahí y que no rompan nada. Pero algún desgraciado había que rompía algo” 146 . Esta anécdota tiene que ver con la oposición mediática que sufrió el peronismo ayer y hoy. La Nación y La Prensa (hasta que fue expropiada)

144 Ezio Roberto Paronzini (nacido en 1942)

145 Carlos Ferreyra

77

lideraron la oposición al gobierno y al peronismo desde sus inicios. Algunas prácticas parecen calcadas. Cabe recordar que el 17 octubre de 1945 desde el diario Crítica partieron los disparos que terminaron con la vida de Darwin Passaponti. Es ilusorio pensar que los grandes medios de comunicación se mantienen neutrales en política. Sin embargo, siempre cuentan con el apoyo de políticos “democráticos”, que los defienden con tal de aparecer en tapas y pantallas de los multimedios concentrados. Debieran decir que en realidad apoyan a la empresa y no a la prensa. En noviembre de 1951 Perón triunfó con el 62% de los votos. Se afirmaba el liderazgo del presidente y crecía la importancia y el protagonismo de la clase obrera organizada. Las mujeres habían votado por primera vez y lo habían hecho masivamente y por Perón.

Enfermedad y muerte de Evita “yo a veces veo programas por televisión y todo. Este año fue en un programa donde está este periodista Nelson Castro, el 26 de julio pasaba todo lo de Evita, el sepelio y todo. Este hombre, Nelson Castro, decía que Evita no sabía que estaba enferma, que era muy grave lo que tenía y yo cuando escucho esto digo “mentira”, porque fíjese que cuando fuimos (…) cuando yo estaba de delegada censista, seis meses antes de las elecciones, Evita mandó una inspectora, no solamente a mí: a todas las delegadas de las provincias. Una inspectora. Yo me acuerdo que se instaló en Buenos Aires una secretaría…una compañera me dice “vamos a tomar un tecito” y entonces me dice: “¿a vos te parece que Evita nos tiene que mandar inspectoras? Quiere decir que no nos tiene confianza”, le digo: “mirá, a mí me importa un bledo, me puede mandar 20 o las que quiera porque yo sé que trabajé”. Y fue así, mandó una inspectora. Cuando vinimos con estas 7 mujeres que Evita me había pedido para diputadas provinciales vine juntamente con la inspectora, de apellido Nicosia, las dos. Nos fue a buscar Evita, cuando ella me dijo de la diputación y yo le dije que no aceptaba, que yo no era universitaria. Además, le digo “Usted no aceptó la vicepresidencia y yo ¿por qué tengo que aceptar cargos?”. Ella dice “Es diferente lo mío”. Bueno y conversando así, y ya saliendo del recinto adonde estábamos para la puerta, ella nos tomó así, de los hombros y ella ahí en el medio nos dijo esto: “además, chicas, yo estoy muy enferma”. Así que ella 78 sabía y estos otros dicen que no sabía. Yo nunca fui a decirles que están equivocados porque lo escuché de labios de ella. Esto al primero que se

Del tiempo de Perón

Javier Prado

lo digo es a usted. Me dijo “chicas, yo estoy muy enferma”, tan así que

después que nos despedimos de ella me puse a llorar, que la inspectora

no

podía hacerme callar, porque me puse a llorar tanto, tanto. Porque yo

la

veía tan linda y todo y yo nunca pensé que ella podía estar enferma

y

morirse, nunca lo pensé. Lloré desconsolada, es como si hubiese sido

mi madre que se iba a morir. Ella dijo así: “chicas, estoy muy enferma”.

Y esto era en el ‘51, en noviembre. Ella murió en el ‘52 (…) Hablando

del sepelio, otra cosa que yo estaba recordando hoy, con motivo de que

murió el ex presidente 147 , me acordaba de cuando murió Evita. Cuando nosotros estuvimos todos los días, esas dos semanas, limpiando con un pañito desinfectante, limpiando el vidrio porque la gente venía llorando

y se tiraba sobre el féretro, limpiando todos esos días. La tengo todavía

en

mi retina la imagen de ella de cómo estaba con su vestidito celeste,

su

rosario rosado ente las manos. Yo sufrí mucho cuando vi que se iba

viniendo abajo ella. Sufrí mucho (…) Cuando murió Evita nomás, yo me dije “Urbelina, para vos se acabó la política”. Yo entonces dije “no”.

No

estando Evita no quiero estar. Si Evita hubiese vivido yo continuaba,

ya

sin Evita no. Ella era una mujer maravillosa, muy justa. Si uno le era

leal, lo tenía todo. Ella lo que más detestaba era la deslealtad, pero (era) una mujer maravillosa” 148 . La salud de Evita fue decayendo rápidamente. A las complicaciones de salud se sumaba el desgastante trabajo que la primera dama llevaba adelante al frente de la Fundación y su acción gremial y actuación política en los conflictos laborales. “Recuerdo la muerte de Evita, mí madre nos agarró de la mano y allí fuimos a ver pasar la cureña por Paseo Colón, rumbo creo a la C.G.T. y desde los balcones llovían pétalos de flores que arrojaban los vecinos” 149 . El odio acelerado de la oposición los llevó a pintar “viva el cáncer” en una pared. Ante actitudes de este tipo se caen los argumentos sobre la “barbarie” peronista y las críticas al populismo, tan de moda en las sectas intelectuales.

La U.E.S. (1953) Hacia 1953 nace la U.E.S. (Unión de Estudiantes Secundarios), una idea impulsada por el ministro de educación Méndez San Martín. La U.E.S. venía

147 Se refiere a Néstor Kirchner, fallecido el 27/10/2010 y que causó pesar en el pueblo.

148 María Urbelina Tejada

79

a ser la rama juvenil del peronismo. “todavía estaba yo en la secundaria. Y si, teníamos una delegada, no me acuerdo el nombre, me acuerdo de ella la cara, media gordita. Pero ella nos decía “tal día las chicas que son de la UES, hay reunión” y hacían teatro, jazz, o sea, actividades culturales y deportivas y era lindo andar por ahí paseando por el parque y conociendo todo, en la Quinta (de Olivos). Había hamacas. Yo me acuerdo que me hamacaba” 150 . La creación de esta agrupación de jóvenes causó inquietud en las filas de la Iglesia que veía como le disputaban un sector importante de la sociedad. La contracara de la U.E.S. era la Acción Católica. Sobre la U.E.S. se han inventado una gran cantidad de mentiras, destinadas a desacreditar al peronismo, a Perón y al pueblo. Lo cierto es que quienes conocieron desde cerca y desde adentro esa rama del peronismo, no dudan en recordarla como una experiencia

participativa en lo político y recreativa en lo social, ya que se desarrollaban en

su interior muchas actividades educativas y de esparcimiento para la juventud.

1955

A pesar de las dificultades de un par de años atrás, la economía se había

recuperado. La convocatoria de Perón no sufrió desgaste, pero hubo un círculo burocrático que fue oxidando al propio gobierno, desmotivando al militante común y alejándolo de las decisiones más importantes:

“los primeros años fui peronista. Después no, porque no me gustó el círculo que hay. Hay vividores en la política” 151 . Se dieron muchas expulsiones dentro del partido. En muchos casos solo se trataba de militantes críticos que elevaban alguna queja o sugerencia. Pronto los burócratas lo señalaban como adversario o lo acusaban de traición. Paradójicamente, fue esa burocracia la primera en rendirse. El propio Perón

lo dijo en alguna oportunidad, en 1953 “Yo nos soy de los hombres que se

desalientan desfilando, como lo hacen entre una legión de aduladores y una legión de alcahuetes” 152 . Esto reflejaba la existencia de grupos burocráticos que siempre florecen al lado del poder de cualquier gobierno. La verticalidad

de la conducción (estando presente el creador y líder del partido) impidió el florecimiento masivo de nuevos cuadros, asfixiados por el cordón burocrático. Hacia 1955 el conflicto con la Iglesia le abrió a Perón un nuevo frente de

80

150 Elena Paiva (nacida en 1938)

151 Vicente Accorinti (nacido en 1930)

Del tiempo de Perón

Javier Prado

batalla. Las cúpulas eclesiásticas siempre se han mantenido enfrentadas a las mayorías y entonces, en 1955, participaron decididamente de la conspiración y del agite previo para generar una situación de inestabilidad política y social. La ley de divorcio, el reconocimiento a los hijos extramatrimoniales, la eliminación de varios feriados religiosos, el fin de algunos privilegios de la curia y el crecimiento de la U.E.S., llevaron a la Iglesia a entrar directamente en la conspiración golpista. Los que se mantuvieron leales siempre fueron los obreros, que serían las primeras víctimas del golpe de 1955. “El pobre tiene que ser peronista o no es nada (…) Yo en Bahía, que ya era ya mi juventud prácticamente, cuando estuve hasta los 20 años, trabajaba en un frigorífico. Época de Perón también y salíamos de noche

a pegar carteles y los despelotes que solíamos tener…mi hermano

estuvo preso en Bahía. Hoy en día tiene 80 años y gracias a Dios que no

lo mataron. Porque él trabajaba en el frigorífico CAP, en Cerri, famoso

frigorífico exportador de carnes” 153

153 Víctor Pérez

81

Del tiempo de Perón

Capítulo 3 Peronismo y obras

Javier Prado

Los planes quinquenales El peronismo significó un profundo cambio social para lo que había sido una sociedad inmóvil. Es destacable que desde el gobierno se instrumentó una planificación para el desarrollo nacional, estableciendo una fuerte relación entre el crecimiento económico y el social sin dejar de lado lo político. El gobierno instrumentó dos grandes planes quinquenales, el primero de los cuales fue todo un éxito, en tanto el segundo fue truncado por el golpe de estado de 1955. Para llevar adelante esos planes fue necesario hacer un relevamiento de las condiciones de vida y necesidades en todo el territorio nacional. “El proyecto de Plan Quinquenal lo hizo la gente, no lo hizo el gobierno. Se dio instrucciones a todos los distritos correspondientes, ya sean gobernaciones o ya sean provincias. Esas instrucciones pasaron a todos los pueblos de cada distrito y cada pueblo se reunía y elaboraba sus propias necesidades. Qué es lo que necesitaban para vivir mejor, si le faltaba una escuela, un correo, una ruta. Así sucesivamente, en materia de obras públicas o enceres, inclusive, de las familias humildes. Así se inició…Nosotros éramos 41 localidades en Río Negro. Cada representante podía ser el presidente de una Comisión de fomento, podía ser un intendente, no sé si habría en aquel entonces alguna localidad que tuviera más de 10.000 habitantes para que pudiera tener una intendencia. Generalmente el gobernador era elegido por el Ministerio del Interior. Y después, los demás, eran elegidos de alguna manera, porque no teníamos todavía (el voto), pero cada uno de los representantes de cada pueblo se reunió en la Capital Federal a pedido del secretario técnico de la presidencia, que era Subiza, y los 41 representantes vinieron a Buenos Aires, en el caso de Río Negro, como así también todos los demás. Y acá se elaboró, en un organismo que se denominó “Plan Quinquenal”, sin sacar ni poner un punto ni una coma. Ni más, ni menos. Sino que se volcó técnicamente lo que necesitaba cada uno de los pueblos. Y ahí empezó a producirse la transformación, porque se empezó a dar cumplimiento estricto a lo que habían pedido los pueblos. O sea: el gobierno utilizó al pueblo para confeccionar toda la parte básica y necesidades de ellos y le dieron forma técnica. Eso fue extraordinario, porque así surgieron los canales de riego, porque es una zona donde el régimen pluvial es muy bajo. En Río Negro se hicieron casi todos

83

los canales de riego y así sucesivamente: si faltaban escuelas se hacían escuelas, o correos, o comisarías; siempre algo recibían, referente a lo que habían pedido. Sin modificar lo sustancial” 154 . En lo económico se buscó (y logró) la redistribución de la riqueza. Del total del producto bruto interno, el sector laboral alcanzó (y a veces superó) el 50%. Se incrementó el poder adquisitivo de la población, lo que movió el mercado interno, logrando su fortalecimiento. Ante la creciente demanda de productos, las fábricas y las pequeñas y medianas empresas necesitaron nuevos empleados, lo que generó el pleno empleo. Junto con la posibilidad de trabajar venían los beneficios sociales, antes arrebatados por el atropello patronal. Se conocieron vacaciones pagas (que derivó en el turismo social de miles de trabajadores), se crearon lugares de veraneo (como en la zona de Mar del Plata), indemnizaciones por despidos, indemnizaciones por accidentes de trabajo, obras sociales para la atención de la salud (esto se materializaba en policlínicos, hospitales y centros de salud que muchos sindicatos alcanzaron). “Y cuando vine acá, a Trelew, mi padre estaba sin trabajo. Y mi mamá le mandó una carta a Eva Perón y mi papá en una semana tuvo trabajo. En Vialidad Nacional. Y ya todo un bienestar para la familia esa” 155 . Se fortalecieron los sindicatos y el mundo del trabajo adquirió un gran poder para enfrentar a las patronales. Asimismo, mejoraron las condiciones laborales en cuanto a horarios, salarios, vestimenta, jubilaciones, aguinaldo, etc.:

“Las jubilaciones las hicieron los peronistas, el aguinaldo: los peronistas, la licencia: los peronistas…todo (…) Yo creo que tan mal gobierno no ha sido” 156 . El Estado nacionalizó los servicios públicos esenciales (trenes, teléfonos, gas, electricidad, energía, petróleo), creó la línea aérea de bandera, Aerolíneas Argentinas, fortaleció la flota mercante, creó las empresas siderúrgicas, fábricas de automotores, de aviones. La industria liviana se traducía en las cientos de heladeras que los obreros podían alcanzar con sus sueldos. Se nacionalizaron los puertos y elevadores de granos. Se construyeron rutas, vías y caminos, logrando conectar a todo el país (en esto también el tren cumplió un rol fundamental). También se impulsó la industria pesada generando enclaves de desarrollo en distintos lugares del país:

“Evita le dio el sí a Perón ahí (en San Nicolás), en la estancia. Entonces,

84

154 René Hechem

155 Carlos Ritchie

Del tiempo de Perón

Javier Prado

le hablaban a Evita, y Evita le hablaba a Perón y traían acá (San Nicolás), Somisa 157 , lo que hubo después. La fábrica de acá, que trajeron ellos en esa época. Porque acá eran puras quintas, que iba la gente (…) Todo lo que es San Nicolás se lo deben a ellos” Fueron construidas (o se iniciaron en ese período) grandes obras hidroeléctricas como el caso del Dique “FlorentinoAmeghino” (en Chubut), cuya construcción se inició durante el peronismo y se vio interrumpida por el golpe de 1955:

“Y, empezó el Dique Florentino Ameghino. Más obra que esa (…) Agua y Energía tenía la intendencia de riego. Todos los canales de riego estaban a nombre de Agua y Energía. Y después estaba la Comisión de Estudios que se dedicaba al estudio del Dique Florentino Ameghino. Y el ingeniero Pronsato era el responsable de todo eso (…) era de La Plata. Había estudiado y se recibió de ingeniero en La Plata. Y después vino acá (Chubut) a trabajar en Agua y Energía, en la Comisión de Estudios. Mejor dicho: Intendencia de Riegos, que a la vez formó la Comisión de Estudios. Y él fue que empezó a estudiar la obra del Dique Ameghino. (…)Yo trabajaba con él” 158 . El sector ganadero más poderoso se opuso al peronismo, ya que los planes de gobierno dignificaban la situación de los trabajadores del campo y esto afectaba los intereses de los terratenientes:

“No estaban con las ideas del peronismo. Pero había muchos que si (…) Los grandes eran grandes, no necesitaban el apoyo de nadie. En cambio los pequeños… tanto es así que las obras de riego se hicieron en la época de Perón. Las obras grandes, limpieza de canales, todo eso, en la época de Perón (…) En Agua y Energía trabajábamos bien, en esa época. Eran señores jefes. Señores ingenieros (…) Era empresa del estado (…) Agua y Energía en manos del Estado, fue una gran empresa” 159 . Se constituyó el IAPI (Instituto Argentino Para la Promoción del Intercambio) que les compraba la producción agrícola y ganadera a los productores y la vendía al exterior. De esa manera se quebraba el monopolio de los grandes exportadores de granos. Los beneficios económicos de estas operaciones se transformaban en nueva infraestructura de servicios sociales (hospitales, viviendas, escuelas), inversión tecnológica, modernización y desarrollo industrial. La política económica se complementó evitando el endeudamiento,

157 Sociedad Mixta Siderúrgica Argentina

158 Romualdo Cobo

85

a tal punto que se canceló la deuda externa. Esto quedó plasmado en un acto

que dejó un recuerdo en su paso por el norte argentino:

“En el año ‘47, cuando viene Perón a jurar la independencia económica en la casa histórica de Tucumán. Eso consta en actas en la casa histórica (…) Y le doy la mano a Perón (…) Me da la mano. Me apretó tan fuerte la mano que me quedé agarrando los dedos (…) muy jovial, semejante hombre (…) Cuando andaba haciendo la campaña para el segundo mandato en el año cincuenta, ese fue el segundo (encuentro). Cuando iba en el tren presidencial y él levantó la ventanilla del tren para saludar con la mano y yo me acerqué y me colgué de la ventanilla para darle la mano. Igual que en Buenos Aires, que rompí la barrera policial para darle la mano. Esas han sido las tres veces en mi vida que he podido darle la mano a Perón” 160 . En el aspecto político se logró la plena incorporación de todos los ciudadanos

al ejercicio de sus derechos civiles, terminando con el fraude y la exclusión política. Dentro de este aspecto el ejemplo más importante es el logro del voto femenino (en 1947), un cambio tan profundo que transformó a la sociedad. La mujer se incorporó a la vida política y fue el peronismo el que la impulsó como nunca antes. El peronismo fue el partido político que presentó más candidatas en sus listas para las elecciones en las que la mujer ya podía votar

y ser votada. En este aspecto, se creó el Partido Peronista Femenino, como

vimos anteriormente. Como partido político, el peronismo desplegó una intensa actividad y sentó una estructura que (más allá de las burocratizaciones

a las que ninguna institución escapa) significó una marca indeleble en la

política argentina, al punto que sus adversarios debieron recurrir al golpe de Estado y al crimen para vencerlo, algo que por las urnas era imposible lograr. En lo social, se produjo un movimiento ascendente de los sectores del trabajo. Los trabajadores, o sus hijos, pudieron acceder a una educación superior, ya que en 1949 se decidió la gratuidad de la enseñanza universitaria (además de la primara y secundaria), sin embargo, la secta universitaria fue hostil al peronismo. Se sumaba a todo lo anterior la construcción y refacción de establecimientos educativos. Se desarrolló un intensivo plan sanitario, previniendo y tratando a los grupos sociales más desprotegidos. Se activaron planes de turismo social y recreación para grandes y chicos. Y se crearon miles de viviendas.

86

160 H. R. Romero Cruz

Del tiempo de Perón

Javier Prado

La vivienda La política de viviendas durante el peronismo no ha vuelto a ser igualada. Cuando la población total de la Argentina era de 15 millones de personas, el gobierno construyó 500.000 viviendas.Además de la construcción de viviendas por parte del Estado, también se habilitaron líneas de crédito hipotecario con cuotas accesibles para los trabajadores. Los propios interesados podían diseñar la casa a su gusto, así lo recuerda este hombre de Esquel, en Chubut:

“el barrio Los Alerces, donde está la clínica, esos chalecitos iguales, todo eso fue de la época de Perón (…) Conocí a los viejitos. Incluso ese viejito Bombelli (pachista 161 o radical, no sé qué carajo) antes de morirse me dijo: “vos que te estás haciendo (la casa, tomá) total estos planos”…había hecho muchas casas de Perón… y me dio un montón de planos de casas de acá. Y yo de ahí copiaba para ir haciéndome mi casa a los ponchazos” 162 . En la zona de Puerto Madryn, también hacen referencia a los créditos hipotecarios:

“Fuimos al banco hipotecario y nos dieron los papeles. 8.000 pesos a cada uno para hacerse la casa (…) Yo busqué un albañil, me hizo los planos, todo” 163 . En especial, se recuerda lo accesibles que eran las cuotas mensuales:

“Con Perón cambió. Le dio el plan de casas y se pagaban, usted iba y pagaba. Cada seis meses venía a acá, al Banco Hipotecario, a pagar. Tenía comodidades. Nosotros la hicimos media chica porque uno tiene miedo de meterse con mucho crédito. La mía tenía cocina, comedor, dos dormitorios el baño adentro, y después un patio, terreno tenía a lo loco. Tenía 11 metros por 36 de fondo. En pleno centro de Madryn. Vos presentabas un plano. Te hacía el plano, el dibujante, el mismo constructor. Las hicimos yo y un primo, los dos iguales. Él de un lado y yo en otro. Él también había entrado de aprendiz (en el ferrocarril). Hicimos todo el plano y después cuando empezaba la casa, los cimientos, iba la inspección. Cuando estaba a dos o tres metros de altura iba la inspección y estábamos nosotros presentes. Cuando llegaba a la ventana iba la inspección de ahí, si no tenía aprobada la inspección de eso, no se lo dejaban seguir (…) En ese tiempo de Perón (…) era muy bajo el

161 Perteneciente al PACH (Partido de Acción Chubutense)

162 Víctor Pérez

87

depositario que tenía que pagar, la cuota. Aparte se iba rebajando, no como ahora que te va subiendo. Antes iba bajando el costo. Vos pagabas 22 pesos y al otro mes pagabas 21,50 o 21, iba bajando, bajando” 164 . Algo similar sucedía en Trelew. Carlos comenta que había:

“Mucho trabajo. Y después los créditos. Usted los solicitaba y en una semana lo tenía. Y le daban para propietario. El que tenía los planos hechos, tenía que tener el terrenito, si. Y le daban el crédito en una semana. Usted la hacía a “piacere” suyo su casa (…) eso aumentó la construcción, (…) se fue moviendo (…) (En Trelew) se hizo el barrio Belgrano. Allá en la 25 de Mayo y Entre Ríos” 165 . En otras ciudades patagónicas se daba la misma situación, tal como lo reflejan estos testimonios de habitantes de Neuquén:

“después el “Plan Evita” y el Banco Hipotecario, que si usted tenía el terreno le daban el préstamo para hacerse la vivienda según sus entradas y por 50 años pagarla. El que no se hizo la casa en esa época es porque no quiso, realmente. Y lo del Plan Evita, son casas que hoy las alquilan porque son chalecitos, la verdad que la construcción era muy buena, todas pisos de parqué también. Techos de dos aguas” 166 . La oposición y los grupos más antiperonistas inventaron una leyenda que decía que los peronistas después de recibir las casas del gobierno, levantaban el parqué de los pisos para hacer asados. Esto habla más de quien lo dice que de quienes son criticados. Con agresiones de este tipo se buscaba deslegitimiar el acceso de los trabajadores a una casa digna. Siguiendo con el tema de la vivienda, este neuquino nos dice:

“Se hicieron muchas. El Plan Eva Perón y después el Juan Domingo Perón. Donde yo vivo es del plan de Eva Perón, porque se hacía lo siguiente: casas para los familiares y casas para los solos o sea mayores de edad. Se hacía un dormitorio como el que tengo yo, que después yo lo agrandé y una cocina grande, baño y lavadero. Eso se pagaba al banco Hipotecario, nada de regalo, pero se hicieron las obras (…) Hicieron el Correo que está en la calle Rivadavia y Santa Fe. Se hicieron los barrios militares que están sobre la avenida Argentina y el comando. Después se hicieron barrios cerca de la gobernación para que vivieran los suboficiales del comando. Se hizo la Escuela 61 que está sobre la

88

164 Vicente Accorinti

165 Carlos Ritchie

Del tiempo de Perón

Javier Prado

ruta 22, que eran los cuarteles 181…que están ubicados en la ruta 22 como quien va a Plottier. De acá de donde estoy yo, se hizo el comando,

la 6ta sección que vino desde Bahía Blanca a Neuquén” 167 .

Por la zona de Santa Cruz también se construyeron casas para la creciente

población, especialmente en Yacimientos Presidente Perón (hoy Río Turbio):

“toda la gente que fue a trabajar se les hicieron casas, barrios. A nosotros nos proporcionaron viviendas cuando fuimos. Las viviendas, ¿sabe de qué eran? Eran de troncos. De troncos, de durmientes. De donde se ponen las vías del ferrocarril, que se les llaman durmientes. Porque ¿qué pasó? Venían los barcos a las costas de Río Gallegos cuando la marea alta entraban a puerto, entonces descargaban y cuando bajaba

se

iban (

)

La Anónima 168 tenía una línea de barcos mercantiles que

se

llamaban Lucho: Lucho 1, 2, 3, 4, 5 y llevaba mercaderías a todas

sus sucursales. Y el día que faltaba un Lucho, que no venía, nosotros no teníamos ni para fumar. Eso seguro, nos faltaba de todo. Era así.

Y perdieron una cantidad enorme de durmientes, que quedaron en el

puerto varados, ahí, en la baja marea. Entonces los retiraron todos y con eso construyeron viviendas. Yo tengo fotos donde las casas nuestras eran durmientes. Tenía una estufa a carbón, de Río Turbio. El carbón de Río Turbio calefaccionaba muy bien a la salamandra esa, había que ver como funcionaba. Y la cocina llegaba a quemarle los fondos de las ollas…Si, había que ponerlas arriba de los aros esos” 169 . La construcción de viviendas cubrió las necesidades del pueblo trabajador y el siguiente testimonio se refiere al encuentro con Perón que tuvo un trabajador (un mozo) y el pedido de una vivienda al General:

“Vivíamos ya en Ciudad Evita (…) Está cerca de Puente 12, cerca de Ezeiza y yo tendría ocho años. Ese barrio ya había sido dado y entonces quedaban las casas para gente que le tienen que dar…Entonces papá va a la cena esa, con el moño ese, “Sosa ¿cómo venís con ese moño de ese color? ¿dónde te voy a poner? Bueno, te pongo en la cabecera” (le dijo el dueño del lugar). Y lo ponen en la mesa de cabecera, pero papá no sabía. Cuando vienen, estaba Perón, estaba Renzi, no me acuerdo quienes eran los otros ministros. Era un banquete (…) Mi papá lo atendió todo el tiempo y en un momento mi papá le dice: “General, yo

167 Celestino Sagaseta

168 Cadena de supermercados de la Patagonia con mas de cien años de actividades

89

le quiero pedir algo”, “¿qué te hace falta negrito?” (porque papá es morocho), le dice “Una casa”. Entonces tomó nota Renzi, que estaba al lado de él. Le tomó los datos. (Papá) le dijo que nosotros estábamos alquilando, que éramos tres hermanos. A la semana tuvimos que ir, pero no me acuerdo si yo fui al ministerio, eso se me borró un poco. Si, estuve con Renzi que en esa época era ministro de Bienestar Social 170 . Entonces Renzi le dio las llaves a mi papá y a mi me dio un perrito de esos salchichas. Pero las casas ya habían sido entregadas y nos tocó una casa en una esquina. Porque había casas pegadas. Esta no, era una esquina, un chalet, frente a la escuela adonde nosotros fuimos de chicos (…) Hermosa. Tenía piso de parquet. Casa como esa no tuvimos más en nuestra vida. Estaba el barrio pegado a Ezeiza casi, que estaba cerca del río Matanza que ese era el barrio (de casas) más lindas, casas de primer piso. Nosotros teníamos dos habitaciones, después un living grande, con un fogón (…) Y yo tendría unos once o doce años y nos trajeron una máquina de coser, nos trajeron camas y después íbamos a ser las chicas de la UES. Pero yo no llegué a ir porque ya después lo derrocaron. Nos tenían muy bien, era un barrio hermoso, la escuela era de primera” 171 . La provincia de Buenos Aires, bajo el gobierno de Mercante, creció muchísimo en viviendas y beneficios para los trabajadores. En la zona de Carmen de Patagones, “tenemos uno de los mejores hospitales dentro del distrito. El mejor hospital se hizo en la época de Perón, también. Un hospital muy bien, muy completo. Después se mejoró la situación de las empresas de agua, porque no había tampoco agua. El asunto de la luz. El asunto de servicios, todo. Se mejoró en la época de Perón. Después se hicieron muchas obras. Dispensarios médicos, escuelas. Acá se trabajó mucho y trabajó mucho el peronismo (…) Se han hecho viviendas, caminos, todo. (…) Hay barrios enteros que hizo el gobierno de Perón. Hay un barrio que se llama Mercante 172 , que se hizo en la época de Mercante. Un barrio bárbaro, todo de primera, el primer barrio que se hizo. Después se hicieron otros barrios, por cuenta del gobierno. Barrios grandes (…)

90

170 En realidad era secretario de la presidencia

171 Elena Sosa (nacida en 1944)

Del tiempo de Perón

Javier Prado

La mayoría en pequeñas cuotas.” 173 . Las casas que se construían para los obreros: “Eran casas de primera calidad, tipo chalecito, con pisos de parquet y todas las instalaciones sanitarias, equipadas con cocinas tipo económica a leña, un verdadero lujo para gente que hasta ese momento posiblemente vivía en condiciones muy precarias, trabajadores que de otra forma no hubiesen llegado nunca a una vivienda digna, fue una gran obra de Mercante y de Perón, por supuesto” 174

Educación Muchas veces se ha criticado al peronismo por una supuesta “incultura”, o desprecio por la “educación”, sin embargo, para destruir ese mito antipopular, basta decir que fue durante el peronismo (1945/1955) cuando se produjo la mayor construcción de escuelas de toda la historia argentina (hasta el día de hoy). Entre nuevas, refaccionadas y ampliadas, se cuentan 8.000 establecimientos de enseñanza primaria, secundaria, terciaria y universitaria, sin dejar de mencionar el nivel inicial, con guarderías y jardines de infantes. En 1949 se creó el Ministerio de Educación, en reemplazo del anterior de Justicia e Instrucción Pública:

“Realmente un cambio extraordinario. Cuando me preguntan por qué soy peronista les digo “porque Perón nos dignificó a todos”. Perón y Evita nos dignificaron, nos dieron dignidad como personas. Mis hermanas pudieron estudiar, yo ingresé a un colegio secundario (…) Cuando terminé el primario teníamos un diputado provincial, un intendente, todo, (que) generan y crean un colegio secundario. Porque si no, el destino de la gente (como el caso de mi familia, que somos todavía cinco hermanos, de familia muy humilde), el destino nuestro era seguir siendo pobres y no tener posibilidades de acceder a ningún colegio, porque no teníamos manera de ir a otro lado. Entonces se crea ese colegio y ahí yo egreso y mis hermanos culminaron haciendo estudios, son jubiladas docentes actualmente. Mi hermano pudo hacer otra carrera, ingresar en Banco Nación, terminar como gerente. Se nos cambió la vida. La posibilidad era de seguir siendo pobre, pero además de pobre: postergado. Sin acceso a la educación, sin acceso a nada. El pobre tenía el destino de ser pobre, nada más” 175 .

173 Arsenio Martínez

174 Arsenio Martínez, en http://perfilesespinosa.blogspot.com/2008/11/hace-apenas-50-aos-estos- jvenes-se.html “Arsenio Martínez, fundador del peronismo en Carmen de Patagones”, 18/11/2008

91

Otra militante recuerda que el gobierno Peronista, por la zona de Neuquén “Sembró de escuelas y qué escuelas. Hasta con pisos de parqué. Pero no lo dicen y esa es la bronca que a uno le da (…) acá lo hacían…eran unos chalets, también de dos aguas y con unas comodidades únicas para la época. Ya le digo, pisos de parqué. ¿La Dirección? Usted entraba y tenía piso de parqué, unas galerías con una calefacción, era una hermosura (…) ¿Los programas de la época de Perón? Son fantásticos. Hoy servirían para ponerlos en vigencia, porque fue el desafío de cambiar el sistema de materias (de primaria estoy hablando, en secundaria siguió todo por materias). Pero en el primario, una revolución. Era por áreas. Es decir, unidades temáticas…Una unidad temática que englobaba todas las materias. El chico aprendía por regiones. Por ejemplo estaba la historia de esa región, la geografía, mineralogía… También en adultos, porque yo me dediqué más a adultos, después, en educación de adultos, lo que fue DINEA 176 , por ejemplo, que la han destruido, pero la destruyó….los militares. Pero el trabajo que hizo DINEA y los programas y el rescate de la cultura….fue maravilloso” 177 . Para llevar adelante el fenomenal plan de alfabetización, era necesaria la infraestructura edilicia: escuelas, universidades, hogares – escuela, etc. Los hogares escuelas fueron construidos en lugares como San Antonio de los Cobres (Salta), San Roque (Córdoba), Los Toldos (Buenos Aires), entre otros. En tanto, en Chubut, esta era la situación de las escuelas:

“¿Escuelas? muchísimas. Yo no vi tantas escuelas como cuando llegué acá a la provincia. Tantas escuelas que había, se estaban haciendo, capaz los cimientos. Todos colegios, capaz que había veinte alumnos y había un colegio inmenso” 178 . Por su parte, otro simpatizante chubutense cuenta sobre la zona cordillerana:

“Hice toda la escuela primaria en la escuela 38, de acá (Esquel), alcancé a ir el último grado, que fue en el ‘49, ‘50, en la época de Perón ya, en la nueva escuela que hicieron acá. La escuela 38 la alquilaban en una fábrica que acá en Esquel, la historia la conocen todos, de los Rosi. Era una fábrica, fue el primer tipo que hacía los pisos de baldosa…con unos dibujos extraordinarios. El padre de los Rosi es una familia larga de Esquel. Bueno, en ese edificio estaba la escuela 38, calle Darwin, más

92

176 Plan educativo para adultos instrumentado en 1973 por el peronismo.

177 Idalia

Del tiempo de Perón

Javier Prado

o menos la altura número 400, más o menos…Y estaba fraccionada.

Porque a nosotros, que éramos los más chicos, nos daban clase en otro (edificio) como a dos cuadras de la escuela, en una casa particular, pero tenía una especie de salón, servía en ese tiempo de comedor y de escuela, no daban de comer también, eran otras épocas” 179 . La situación edilicia de las escuelas era tan deficitaria que muchas escuelas funcionaban en viejas casonas particulares que el estado alquilaba. En la provincia de Buenos Aires, la gobernación de Mercante (en sintonía con el

gobierno nacional) llevó adelante la construcción de muchas escuelas. Carlos, de General Arenales cuenta:

“Cuando yo estoy egresando del primario, que termino el último año, se abre un colegio secundario que se empieza a hacer en un aula que era la Escuela 1, que sigue siendo la escuela Nº 1 de aquí, de Arenales y el colegio dependía de Junín, es una ciudad próxima a aquí. Dependíamos, era un colegio adscripto. O sea, que teníamos que

ir aprobando año por año, para que finalmente nos dijeran si habíamos

aprobado el secundario (bachillerato era en ese tiempo). Cinco años estuvimos haciendo eso hasta que logramos el bachillerato y terminar el secundario. Las escuelas que acá se hicieron en la época de Perón fueron generalmente todas las escuelas rurales. Había mucha gente en la zona rural. Yo calculo que en esa época la mitad de la población vivía en zonas rurales. Por ejemplo había una escuela que se llamaba Estación Ham, otra en Los Hornos, otra Estación Delgado, y diferentes

parajes donde los chacareros mandaban a sus hijos. Eran todas escuelas rancho. Eran todas escuelas chalet. Hermosas, con comodidades para

el docente, y allí iban los chicos de la zona rural, porque había mucha

gente viviendo en la zona rural, pero que no eran dueños de la tierra, eran arrendatarios de grandes como Bemberg y todos esos que tenían la tierra más rica, porque estamos en una pampa totalmente húmeda acá. zona rica” 180 . En otra zona de la provincia de Buenos Aires:

“(La escuela) era una casa común, de familia, de aquellas casas antiguas, tipo chorizo, que había muchas habitaciones. Entonces, después la gente se fue de ahí e hicieron la escuela. Hasta que vino después la época de Mercante que hicieron tantas escuelas, e hicieron una escuela

179 Víctor Pérez

93

mucho más cerca, más moderna, todas parejas, eran iguales. Eran tipo chalecito las escuelas que hizo Mercante. Una fachada como si fuese un chalecito. Incluso en el campo se tenían que quedar a veces hasta las maestras, porque les quedaba distante acá del centro y no había medios, eran todas calles de tierra” 181 . En el recuerdo quedan aquellos tiempos en los que la política educacional iba de la mano de una mejora social:

“mi viejo era el presidente (de la cooperadora) de la Escuela que la había hecho Perón también, no jodamos. La escuela bien típica de Perón, con las arcaditas redondas, con el techo a dos aguas, de tejas y yo fui a ese colegio y mi viejo era el presidente” 182 . La misma política educacional se desarrollaba en todo el país, como en el caso de Tucumán:

“muchas mejoras. Principalmente, que todavía existen, las escuelas que hizo Perón, el gobierno de Perón. Las famosas escuelas de campo que le llamaban ellos. Porque era hacer en lugares que no existían ni escuelitas de campo, Perón hizo todas las escuelas. Todas obras sociales, para ancianos, hogar de ancianos, hogar para niños, todavía existen, todavía han quedado (…) el Hogar de ancianos que ha inaugurado Eva Perón frente al Parque 9 de Julio en la ciudad de Tucumán. Todavía existe eso. Existen las escuelas de campo… (…) Y quedaron rastros, por la desidia política por rencores que le tenían al peronismo, (…) en Tucumán, la ciudad universitaria que estaba haciendo Perón de cuatro pisos, cinco pisos, en la montaña, en el cerro San Javier, todavía está tirado el esqueleto, ha quedado el esqueleto de la obra que iba a hacer el peronismo, pero las casas sí las ocuparon, porque había empotradas en la falda del cerro la Ciudad Universitaria, donde viven los profesores de la universidad que son de afuera, eso existe, sigue existiendo aquí en Tucumán. Y quedó una obra inconclusa que iba a ser un tranvía, un tren que iba a la montaña desde el pie del Cerro Bou. Las vías quedaron tiradas, están metidas en medio del bosque de las montañas del Cerro San Javier y va hasta el pie de la Ciudad Universitaria, que ha quedado el esqueleto nada más. No la han podido habilitar, nunca. Todo (es) política” 183 .

94

181 Gerónima Ramos

182 Piero Piazzale

Del tiempo de Perón

Javier Prado

Se crearon también escuelas para adultos y se los orientó a una salida laboral. Otro de los ciertos fue la creación de escuelas técnicas. También se incrementó el salario real de los maestros, tanto de las escuelas públicas como de las privadas. “Mi madre era maestra. Cobraba cada 6 o 7 meses su sueldo. Demoraban de pagarle 6 o 7 meses, cuando estaban los demócratas progresistas acá en Santa Fe o los conservadores, también. Y tenía que ir a negociar su sueldo en una farmacia en Cañada de Gómez que le daban un porcentaje nomás del sueldo. Cuando se hace cargo Perón de todo lo que es laboral,

empezó a cobrar bien (

que usted ve todavía en estos momentos. Se crearon las pequeñas

industrias. Ahí en Armstrong se creó una industria metalúrgica (donde yo fui a trabajar en la época de Perón) ¿por qué? Porque se creó el Banco

Industrial (

Y las escuelas, ahí en Armstrong, yo siendo maestro, en

En la época de Perón se hicieron las escuelas

)

)

el

año ‘54, mas o menos, se creó, se inaugura una escuela maravillosa

y

tuvimos que trasladarnos de la escuela vieja que tenía ya casi 100

años, nos trasladamos con todo el moblaje a la escuela nueva que se

inauguraba. La 262 (

Yo me recibo en el año ‘48 y estábamos en

)

el último año, para recibirnos ya de docentes. Estábamos haciendo las

prácticas. Y viene el director y nos explica: “acá hay una invitación de parte del gobierno de la nación para que los futuros docentes conozcan

el país. Así que se le va a regalar a esta promoción un viaje de estudios para que recorran las principales provincias”. Así que yo antes de los dos o tres meses antes de mi egreso, con colectivos de la provincia

y parando en las distintas reparticiones provinciales de San Luis, de

Córdoba, de Mendoza, recorrimos las distintas provincias, porque creía

el gobierno nacional que el magisterio debía conocer su país. O sea que

todas esas pequeñas cosas que hacían a la mentalidad de la gente era de que uno fuese realmente peronista, del peronismo de aquella época” 184 . Además de la educación escolar y universitaria, se fomentaba el acceso popular a las actividades culturales:

“mi madre era una persona muy porteña, conocía bien el centro. Íbamos

a todas partes (…) Le gustaba que yo conociese. Y me lleva a ver, creo

que era, los títeres de Codecá. Y ahí estaba Evita. Y daban juguetes a todos. Yo me acuerdo que me dieron una bolsita de tela, color rosadita.

Estuve pensando que era lo que había adentro. No sé si un balero y que

184 Edgar Zapata

95

otras cosas. Y ella estaba en un palco, con su capelina y unas rosas y ella

nos saludaba, nos tiraba besos. Una cosa hermosísima, en Buenos Aires,

en un teatro, no me acuerdo que teatro (…) Después hemos tenido la suerte de conocer, a la edad de trece años, como yo te decía, que a mi papá le daban entradas y podíamos ver óperas, espectáculos bellísimos. “La Óveme”, “Rigoletto”, “La Traviata”, “Cavalería rusticana”.

Después a una gran bailarina, Tumara Tumanova, que era rusa, creo. A Sergio Grifar. A la Alonso. Era una belleza (…) En el Colón, sí. Conocí a los 13 años el salón que le dicen el “Salón Dorado”, que tiene unas columnas, unos espejos, unas arañas. Las columnas todas son láminas, que deben ser de oro. Una belleza, una belleza. Que después de grande

los he visto, pero tuve la suerte de conocerlo de chica, una hermosura

(…) Nosotros éramos una clase media, pero que vivíamos bien. En mi

casa no faltaba nada, era la casa de mis padres, había de todo. Fueron

los primeros que compraron televisor. Teníamos heladera, lavarropas,

todo. Una clase media que vivía bien. Íbamos a veranear. Nosotros

íbamos a veranear a Mar del Plata, a Mendoza, a Córdoba (…) Mi papá trabajaba en la municipalidad. Era un empleado de la municipalidad.

Mi padre, sinceramente, él no era peronista. Papá era de los radicales.

Porque en aquellos años, él venía de una familia que un hermano… había ese radical auténtico y en una manifestación lo mataron. Mi padre era radical de aquella época (…) Y mi padre empezaba a ver una apertura, y dice: “si yo nunca pude acceder a ir a un teatro y ahora se me da la oportunidad”. Yo ¿cuándo iba a ir al coro?” 185 . Se creó además la Orquesta Sinfónica del Estado, en 1948, brindando espectáculos accesibles a todo el público. De modo que el acceso a la educación, el esparcimiento y los espectáculos se ampliaba para todos.

Turismo social El turismo social fue uno de los tantos aspectos revolucionarios del peronismo para una sociedad que estaba ampliamente separada entre ricos y pobres. Fue tarea del peronismo estrechar esas brechas y por eso los sectores altos y una parte la clase media, al verse desplazados de sus lugares exclusivos, fueron adversarios del peronismo al que vieron como un “invasor” de sus lugares de esparcimiento. Y allí también surgió el desprecio social (y racial) de aquellos sectores más reaccionarios que se espantaban de la movilidad social que se
96

185 SG

Del tiempo de Perón

Javier Prado

gestaba en el peronismo:

“la gente pudiente, hacían reuniones en el Tigre y entonces se encontraba con esta gente, porque llegaba gente pobre. Se enojaban. No peleaban ni nada, pero protestaban. Estaba el Tigre Hotel, estaban todos los clubes de remo ahí también. Claro, (los obreros) agarraban el tren y se iban. Había un poquito más de movimiento. Y ahí (decían) “estamos copados por estos negros” (…) a los de la provincia nos ponían un sobrenombres: “cabecitas negras”, “veinte y veinte”… Porque la gente iba a la pizzería, entonces había un aparato, usted ponía una moneda y elegía el disco. Una grabación. Y tenía veinte para un vino y veinte para escuchar un disco. Si, los molestaba. Ellos a los de las provincias no los vieron con buenos ojos. Si, gente mala…Yo entre los ricos me callaba la boca (…) bronca me daba. (Mis tías) No eran…de la idea de que yo fuera peronista. Me hacían codear con la gente del centro y yo ni ganas de estar ahí. No había caso…Hacían bailes…me llevaron después a los clubes de Buenos Aires…estaba Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, ahí en Palermo, después estaba Hurlingham…club de ingleses, todos ingleses…A mí me gustaba remar, gané muchas carreras” 186 . Tal como cuenta este simpatizante, el desprecio contra el peronismo fue (y es) una constante de las clases acomodadas. Ese desprecio iba más allá de lo social (la clase) y se teñía de racismo. En 1947 se construyó el complejo turístico de Chapadmalal, para que los trabajadores pudieran acceder a unas cómodas instalaciones de veraneo. La situación de los trabajadores en la vida política, económica y social se modificaba y entonces dejaban de ser espectadores para ser protagonistas. Las multitudinarias convocatorias eran un símbolo de la época y también generaban un rechazo (lo mismo que hoy) en los sectores que siempre habían sido privilegiados:

“porque siempre había la concentración de gente o aniversarios, los domingos. Y la gente le pedía que mañana fuera San Perón. Por el lunes, para llegar a la casa y venía gente de lejos, de las provincias… Y toda esa otra gente tiraba la bronca. Si, los gorilas… a nosotros nos decían “cabecitas negras”187 .

186 Ritchie

97

La Fundación “Eva Perón”, la ayuda social “mi padre fue afiliado peronista, pues aun guardo su carnet de afiliación, de mi madre no podría responderte con seguridad, pero fue ella la mas entusiasta simpatizante. Mis padres tenían un taller de de dibujo y pintura en casa donde se dictaban cursos de arte. Eso daba lugar a que concurrieran muchos alumnos que generalmente terminaban en largas tertulias que daban lugar a discusiones de todo tipo inclusive políticas (no había televisión). Recuerdo haber acompañado a mi madre a una Unidad Básica a pintar juguetes de madera para repartir en las fiestas de fin de año (…) mi mujer es catamarqueña y relata que en su infancia (década del ‘50) concurría a la escuela primaria en la localidad de Choya, bien en los cerros. Hasta allí todos los viernes llegaba un largo micro de Salud Publica, que tras haberles hecho un chequeo a todos los niños, luego (cada viernes) regresaba para continuarles el tratamiento indicado. Ella dice tener ¡todavía un arreglo dental desde esa época!. Además recibían de la Fundación, ropa para los niños, máquinas de coser y frazadas para los hogares mas necesitados y en Navidad juguetes para todos! ¿Serían los que mi madre pintaba en Buenos Aires, en una Unidad Básica de Caballito? (…) Las reuniones de navidad y año nuevo eran las clásicas. Se reunía toda la familia y se comía y bebía mientras los chicos jugaban y recibían algún regalito, no muy distinto

a la actualidad, aunque te podría observar que las familias eran mas numerosas. En año nuevo en algún barrio se bailaba en la calle con

todos los vecinos, el vigilante (entonces existía el agente de la esquina)

y convidaban a los motorman y guardas de algún tranvía que pasaba

con sidra y pan dulce” 188 . La referencia a “la Fundación” tiene que ver con la “Fundación Maria Eva Duarte de Perón” creada por Evita y que más tarde se conoció como “Fundación Eva Perón”. Esta institución nació en julio de 1948, y en propias palabras de Evita: “fue creada para cubrir lagunas en la organización nacional, porque en todo el país donde se realiza una obra, siempre hay lagunas que cubrir y para ello se debe estar pronto para realizar una acción rápida, directa y eficaz” 189 . La misión de la Fundación fue complementar la obra social del gobierno y atender casos específicos de necesidades materiales, sanitarias y educativas. Entre los principales objetivos de la institución se

98

188 Ezio R. Paronzini

Del tiempo de Perón

Javier Prado

hallaban: “Prestar ayuda pecuniaria o en especie (…) a toda persona carente de recursos que así lo solicite (…) Construir viviendas para su adjudicación a familias indigentes (…) Crear y/o construir establecimientos educacionales, hospitalarios, recreativos o de descanso (…) Construir establecimientos benéficos (…) satisfacer las necesidades esenciales para una vida digna de las clases sociales menos favorecidas” 190 . La fundación dejó de existir tras la caída de Perón, en 1955. “Después Eva Perón, a través de la fundación Eva Duarte, para las fiestas mandaba sidra, pan dulce, ropa, todo. Para la gente trabajadora de menos recursos. Porque no tenia, porque lamentablemente en aquella época estábamos muy escasos en lo que se refiere a la economía (…) Eso lo distribuía por intermedio del correo. Nosotros estábamos de veedores, nada más. Para evitar pensamientos malos. Porque usted sabe como es la política y hoy peor que nunca” 191 . Los regalos navideños escandalizaron a la oposición, que se agitaba en quejas acerca de la “demagogia” peronista, para ocultar su egoísmo y su aversión a las grandes mayorías:

“Para la época de navidad y año nuevo llegaban los regalos de la sidra, del pan dulce y para los niños los juguetes el día de reyes…Nosotros hacíamos como un censo del barrio. No era para todos, por supuesto, pero se daba a la mayor parte de la gente. En ese entonces era muy humilde la gente nuestra, aquí en La Banda. Nuestra influencia llegaba a la zona donde la gente vivía en ranchitos” 192 . Los conservadores de ayer y los de hoy no dejan de quejarse por esa política de inclusión. Las políticas sociales del gobierno eran apoyadas por la acción de la Fundación Eva Perón:

“Los repartos de juguetes los hacía Evita. Por ejemplo, por acá pasó un tren que iba Evita y paró en la estación y dio muñecas y bicicletas para el día del niño y siguió para el sur (…) Después daban para navidad pan dulce, sidra…Eso lo daban en el correo” 193 . Esto quedó grabado para siempre en la memoria popular. Las mejoras materiales concretas (aun dentro de los límites de una sociedad capitalista) terminan por conformar la ideología de la clase trabajadora de los años ‘40 y

190 Marysa Navarro, ob. cit., p. 240

191 Celestino Sagaseta

192 Olga Montenegro

99

‘50. Y esto, transmitido como tradición oral y familiar, solidificó al peronismo no solo como partido político, sino como movimiento y como cultura. Desde el lado opuesto, el egoísmo de las clases más altas veían en estos actos “derroche”, “demagogia” y “vagancia”. “Por intermedio del partido y del gobierno, los juguetes los regalaba

el correo. La sidra y el pan dulce. Entonces a los chicos nos daban la

estampilla para ir a retirar los juguetes. Y el primer juguete que yo tuve, tuve un autito justicialista color verde, de chapa que me acuerdo como

si fuera hoy y un trompo, de chapa. Y después mi viejo fue presidente

de la Unidad Básica con el teniente coronel Barbieri (…) Mi viejo compró la casa con un crédito hipotecario, que después que Perón cae

lo

recontracagaron. Tuvo que pagarla dos veces. (

)

Después del golpe

lo

echan de La Martona, se tuvo que ir a pintar barcos al puerto” 194 .

100

Los testimonios reiteran estos aspectos de la política social:

“el reparto que nos daban por el correo. La sidra, el pan dulce. Juguetes.

Y los daban en el correo. Había que ir, hacer cola y te lo daban. Lo

repartía el correo, El rico que siempre era rencoroso, criticaba. Criticaban eso a muerte (…) ¿Quién conocía antes horas extras? ¿Quién conocía vacaciones? ¿Quién conocía aguinaldo? Por Dios… No se daba abasto

vendiendo, la gente consumía, tenía plata…Por eso la política de ahora, les guste o no les guste, para mí los Kirchner están en la justa. En la justa.

El que mueve es el obrero, el que gana. A ese le falta todo. Pero tiene

que ganar bien. No explotado (…) Cuando nosotros nos trasladamos de acá, de Esquel…ya repartían los libros, esos libracos grandes, del primer plan quinquenal…pero eran unos libros extraordinarios” 195 . Claro análisis económico de este militante. Sin dinero en el bolsillo del

trabajador no hay mercado interno. Sin embargo la política de inclusión

concretada por el peronismo, siempre es criticada por los representantes más amargos de la derecha, tal como Marcos Aguinis quien dice de Perón

El

mecanismo perverso de ser “mantenidos”, de vivir a costa del erario público, se vigorizó” 196 . Aguinis repite con pretendida “intelectualidad” pavadas que ya fueron refutadas hace décadas y aplastadas por la Historia. Pero de supuestos intelectuales como este se alimentan los sectores más reaccionarios de nuestra sociedad.

y el Peronismo: “Su proyecto no era revolucionario sino fascista (

)

194

195 Víctor Pérez

Piazzale

Del tiempo de Perón

Javier Prado

En cambio en la memoria popular, entre las clases trabajadoras, aquel proceso histórico es valorado de forma diferente. Alguien que tuvo oportunidad de acompañar a Evita por aquellos tiempos recuerda pasajes de su vida:

“Yo viajé con ella, porque ella viajó entregando máquinas de coser, colchones, frazadas. Muchas cosas para los pobres. Lo más emocionante de Eva Perón (es) que fue la mujer y sigue siendo la mujer más importante no solamente de la Argentina, yo creo que del mundo entero. Por eso le digo, cuando llegaba navidad y año nuevo, les mandaba una canasta a todos los humildes con todas las cosas adentro ¿quién lo hace eso hoy? (…) fuimos a Misiones que le hicieron una zamba que nos hizo llorar

a todos. Después la acompañé hasta Mar del Plata, en Chapadmalal,

cuando inauguró el edificio ese grande que ahora no sé quien lo tiene, para los chicos y para los pobres que no podían venir a veranear. Venían ahí gratuitamente. Después estuve cuando Dodero le regaló un edificio de cuatro pisos y le entregó la llave, también viajé con ella” 197 .

Campeonatos infantiles Evita Uno de los lemas del peronismo es “los únicos privilegiados, son los niños”. Y de verdad que se implementaron medidas que daban concreción a ese lema. De

los puntales de la recreación infantil, los Campeonatos Infantiles Evita fueron el símbolo más visible y recordado. Estas competencias traían, además del beneficio del esparcimiento deportivo, un intenso examen de los participantes para conocer su estado de salud y a esto se sumaba la posibilidad de conocer lugares del país completamente distintos a los de su lugar de residencia. En 1949, desde Esquel, Chubut (en esos tiempos, Territorio Nacional), partió lleno de ilusiones un equipo de fútbol infantil:

“Don Arturo Morado fue el que formó el equipo. Éramos vecinos, a la vuelta. Y se llamaba en primera época Talleres y éramos todos de ahí, de ese barrio. Y justo se da el tema del campeonato Evita y acá era intendente en esa época Dante Brozzi… intervinimos en el Evita

y ya ganamos los partidos para clasificarnos acá y ya, prácticamente,

de todos los pibes de acá, se hizo un combinado. Entonces, ya cambió de nombre, era Nahuelpán. En Buenos Aires nos preguntaban “¿por qué Nahuelpán?”. Nosotros, los pocos que sabíamos, creo que era por “cabeza de tigre” 198 , o algo así. (…) Ganamos todo. Fuimos ahí

197 Esther Fadul (nacida en 1914) 198 Tigre y león

101

a Rawson, me parece que les metimos cuatro, ahí en la Iglesia de

Rawson. Es pura piedra y nosotros acostumbrados a jugar acá, en otro tipo de terreno. Tuvimos suerte y les ganamos y nos clasificamos para

ir a Buenos Aires (…) Antes, para ir a Trelew, se hacía en dos etapas.

Se dormía no sé si era en Paso de Indios, por ahí y al otro día se llegaba

a Trelew. Un viaje matador. Y ¿qué pasó? Entonces, para no quedar

mal, parece que llevaron de ahí del Valle 199 (que los incorporaron allá en Buenos Aires) a un tal Remusi, un petisito, bastante bueno, después un gringuito, no sé si era Jones o Evans y un lungo, alto, Torrejón (…) Este tal Torrejón, que me acuerdo que jugaba de fullback porque era alto, bastante bueno también. Esos tres los incorporaron. Y los demás éramos todos de esta zona (cordillera). Y como jugadores de fútbol, no es por mandarme la parte, pero éramos bastante buenos porque llegamos a cuartos de final allá” 200 .

Luego llegaría el ansiado viaje a Buenos Aires:

“El trencito acá, la “Trochita” 201 llegó en el año ‘45. Y, de la escuela, (en) pantaloncitos cortos, una nevada (y a) esperar el trencito. No me