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Ingeniería Ambiental Y Seguridad Industrial

Cuestionario lección 11

1) Verdadero. Así, como la ecología abarca la relación entre organismos vivientes y su


ambiente, la ecología vegetal se refiere a la relación entre las plantas y su ambiente.

2) Falso. La ecología es una ciencia que al igual que otras, deriva su información básica
de la observación del mundo real. La ecología humana es una rama de la ciencia general de la
ecología.

3) Falso. Los problemas ambientales del hombre pueden ser atribuidos en gran medida a
las causas gemelas del crecimiento de la población y de la productividad: cualquiera de ellas es
suficiente para continuar la degradación del ambiente humano.

4) Verdadero. La combinación de “smog” y la mayor cantidad de nubes debido a un


incremento en la contaminación por partículas podría determinar el descenso de la temperatura
terrestre a un punto en el que veríamos una rápida y catastrófica expansión de los casquetes de
hielo polares.

Smog Industrial

El llamado smog industrial o gris fue muy típico en algunas ciudades grandes, como
Londres o Chicago, con mucha industria, en las que, hasta hace unos años, se quemaban
grandes cantidades de carbón y petróleo pesado con mucho azufre, en instalaciones
industriales y de calefacción. En estas ciudades se formaba una mezcla de dióxido de azufre,
gotitas de ácido sulfúrico formada a partir del anterior y una gran variedad de partículas sólidas
en suspensión, que originaba una espesa niebla cargada de contaminantes, con efectos muy
nocivos para la salud de las personas y para la conservación de edificios y materiales.

En la actualidad en los países desarrollados los combustibles que originan este tipo de
contaminación se queman en instalaciones con sistemas de depuración o dispersión mejores y
raramente se encuentra este tipo de polución, pero en países en vías de industrialización como
China o algunos países de Europa del Este, todavía es un grave problema en algunas
ciudades.

Smog fotoquímico
En muchas ciudades el principal problema de contaminación es el llamado smog
fotoquímico. Con este nombre nos referimos a una mezcla de contaminantes de origen primario
(NOx e hidrocarburos volátiles) con otros secundarios (ozono, peroxiacilo, radicales hidroxilo,
etc.) que se forman por reacciones producidas por la luz solar al incidir sobre los primeros.

Esta mezcla oscurece la atmósfera dejando un aire teñido de color marrón rojizo cargado
de componentes dañinos para los seres vivos y los materiales. Aunque prácticamente en todas
las ciudades del mundo hay problemas con este tipo de contaminación, es especialmente
importante en las que están en lugares con clima seco, cálido y soleado, y tienen muchos
vehículos. El verano es la peor estación para este tipo de polución y, además, algunos
fenómenos climatológicas, como las inversiones térmicas, pueden agravar este problema en
determinadas épocas ya que dificultan la renovación del aire y la eliminación de los
contaminantes.

En la situación habitual de la atmósfera la temperatura desciende con la altitud lo que


favorece que suba el aire más caliente (menos denso) y arrastre a los contaminates hacia
arriba.
En una situación de inversión térmica una capa de aire más cálido se sitúa sobre el aire
superficial más frío e impide la ascensión de este último (más denso), por lo que la
contaminación queda encerrada y va aumentando.

Las reacciones fotoquímicas que originan este fenómeno suceden cuando la mezcla de
óxidos de nitrógeno e hidrocarburos volátiles emitida por los automóviles y el oxígeno
atmosférico reaccionan, inducidos por la luz solar, en un complejo sistema de reacciones que
acaba formando ozono. El ozono es una molécula muy reactiva que sigue reaccionando con
otros contaminantes presentes en el aire y acaba formando un conjunto de varias decenas de
sustancias distintas como nitratos de peroxiacilo (PAN), peróxido de hidrógeno (H2O2), radicales
hidroxilo (OH), formaldehído, etc. Estas sustancias, en conjunto, pueden producir importantes
daños en las plantas, irritación ocular, problemas respiratorios, etc.

5) Falso. Las tecnologías nuevas no siempre producen efectos fácilmente reconocibles.

Cuestionario lección 21
1) Verdadero. El “holismo” considera todas las cosas vivientes como parte de un sistema
único en el proceso de interacción entre si y con el ambiente inorgánico.

Para el “naturalismo ecológico”, la consideración moral se extiende a las totalidades


naturales, porque ellas son tanto o más reales que la simple suma de individuos u organismos
vivos que la componen. En ella, la tensión entre la parte y el todo es resuelta dando la
relevancia moral a las especies y ecosistemas, como sistemas de relaciones y comunicaciones
entre organismos individuales.

Así, según el conservacionista Aldo Leopold, somos con la naturaleza una comunidad de
partes interdependientes, donde al individuo:

“sus instintos lo impelen a competir por su lugar en esa comunidad, pero su ética lo impele
a cooperar... esta ética, sencillamente, extiende las fronteras de la comunidad para incluir los
suelos, las aguas, las plantas y los animales; dicho de un modo colectivo, la tierra.”

En esta figura de interdependencia y cooperación mutua, la Tierra se transfigura en una


especie de gran ser vivo, en que cada totalidad del reino vegetal, animal, mineral, se comporta
a manera de órganos que tienden a buscar el equilibrio, la estabilidad y la interacción de todas
sus partes para conseguir su mantenimiento en el tiempo. En esta interdependencia natural el
hombre deberá ser una parte más del gran cuerpo que es la Tierra, un “ciudadano de la
comunidad biótica” que coopera solidariamente para mantener su sistema. Acá, serían
moralmente relevantes para el hombre:
• las especies: como unidades de evolución altamente especializadas y capaces de
sobrevivir y mantener un alto nivel de entropía. Tendrían, en virtud de ello, el estatus de un
individuo con su propia integridad y su derecho a la vida.


• os ecosistemas: serían el sistema donde las existencias individuales y particulares de los
organismos –bióticos y abióticos— tendrían sentido de conjunto, en cuanto interacción
recíproca. En la existencia e interacción individual de los ecosistemas, existiría una finalidad
colectiva que –al igual que el de un organismo— tiende a la consecución de su desarrollo, de su
reproducibilidad en el tiempo, lo que constituye un bien deseable. Pero esta idea es rebatida por
muchos ecólogos, para quienes la estabilidad no tiene porqué ser un fin del ecosistema. Ésta es
más bien un resultado azaroso y fortuito que no se relaciona con la interdependencia de sus
partes, donde el equilibrio y estabilidad de un ecosistema no es una relidad sine qua non, mas
bien, a la luz de los conocimientos ecológicos actuales es todo lo contrario: como los
ecosistemas no tienden a un equilibrio, ni tienen intereses, no pueden ser perjudicados o
beneficiados por las actuaciones humanas. Tampoco tendrían fines en sí mismos, por lo que no
calificarían como objetos de consideración moral.

• el ecosistema global: es el que se orienta ecológica y evolutivamente, dotando de valor


moral a las entidades naturales colectivas (especies, ecosistemas y biosfera), las que se
organizarían y orientarían de manera ecológica y evolutiva a través del tiempo. Acá es un bien
(moralmente deseable) todo lo que conduzca a un beneficio de la globalidad, y un mal
(moralmente inaceptable) todo aquello que no permita, o perjudique el beneficio global.

Con todo, en esta relevancia moral del ecosistema global, podemos diferenciar tres
modelos de consideración moral de la globalidad:

1. el modelo orgánico: para él, las partes se relacionan necesariamente con el todo,
como los órganos constituyen el cuerpo. Acá es célebre la Teoría Gaia de James Lovelock,
para quien la Tierra es un ser vivo, creador de su propio hábitat y de las condiciones que rigen a
sus especies (u “órganos internos”). Para esta teoría, el hombre es uno de los órganos más
potentes y letales para la Tierra. Y ante la diversidad de problemas ecológicos que afectan a la
Tierra y al hombre, establece “la necesidad de una fisiología planetaria que prevenga y trate de
sanar ciertas enfermedades terrestres, como la fiebre de dióxido de carbono, la acidez (lluvia
ácida), un mal dermatológico u ozonemia, y la hipocondría ante un accidente nuclear.”
2. el modelo comunitario: donde las partes se relacionan con el todo como los
ciudadanos con su comunidad. Cada parte desde su individualidad, se relaciona
comunicativamente con el colectivo, de modo que se forma una cadena ecosistémica formada
en su base por las sustancias abióticas (el suelo), sobre el que descansan plantas, roedores,
pájaros y animales pequeños, hervíboros y los grandes carnívoros. Esta comunidad biótica
completa es, para Leopold, la comunidad moralmente válida. Aquí el hombre también es un
ciudadano biótico que debe cooperar con la naturaleza, de la cual forma parte y sin la cual no
puede sostenerse con vida.
3. el modelo energético funcional: considera los ecosistemas como circuitos de
energía, donde los organismos transfieren energía de un eslabón a otro de la cadena o
pirámide biótica (minerales a vegetales, vegetales a animales, animales a minerales, etc.). Acá,
más que los organismos individuales, interesan moralmente las relaciones energéticas que se
establecen entre cada uno de los organismos, y las relaciones e intercambios energéticos que
se dan en la globalidad. De esta manera, serán las relaciones entre individuos –o entre
organismos/ecosistemas— las moralmente relevantes por cuanto involucran a miembros de la
comunidad que comparten un interés central: la mantención de su vida y de sus relaciones
cooperativas con el resto de los organismos de la comunidad.

Sin embargo, para muchos autores holistas, esta universalidad relacional hace imposible
desconectar individuo de totalidad, por lo que carece de contenido práctico al momento de
resolver una tensión entre individuo/comunidad; especialmente cuando uno de los afectados es
el ser humano. Una característica especial de la especie humana es que tiene una visión global
del sistema completo –no sólo de su nicho o especie en particular—, lo que hace del hombre un
protagonista valóricamente activo (y éticamente responsable) del resto de la comunidad viva.

En corcondancia con estos planteamientos, tenemos finalmente una de las más polémicas
visiones holísticas de la relación hombre-naturaleza: la Ecología Profunda o Deep Ecology
Movement, propuesta por el filósofo noruego Arne Näess (1912-). Esta propuesta se perfila
como totalmente revolucionaria en tanto:

“apunta a una metafísica, a una epistemología, a una cosmología nuevas así como a una
nueva ética medio ambiental de la relación persona/planeta.”

Arne Naess caracteriza una nueva ecología que cuenta, entre otros principios básicos:

1. Todas las formas de vida sobre la tierra (humanas y no humanas) tienen valor
intrínseco.
2. La riqueza y diversidad de formas de vida contribuyen a la realización de estos
valores, y son ellas mismas, valores.
3. El ser humano no tiene derecho a disminuir esta riqueza y diversidad, salvo para
satisfacer las “necesidades vitales”.

Esta filosofía profunda cuestiona las raíces del comportamiento ético antropocéntrico. De
acuerdo al primer principio, cada ser vivo tiene derecho a la vida. Particularmente el ser
humano tiene derecho a satisfacer sus necesidades vitales, pero no a dominar, explotar o
esquilmar otras especies y ecosistemas, precisamente por el valor intrínseco de éstas. El
hombre debe identificarse con las entidades del mundo (las colectividades como especies
animales, vegetales, ecosistemas y paisajes). El desarrollo del ego involucra necesariamente
una posibilidad nueva del ser del hombre, para concebir la naturaleza como portadora de valor
intrínseco, y respetar una cosmología donde hombre-naturaleza sean uno solo.

Dentro de esta óptica, cualquier otra manera de visualizar la relación hombre-medio


ambiente (fuera de la plena identificación mutua como valores intrínsecos) es lisa y llanamente
“reformismo tibio”, en tanto disfraza unos motivos u otros para salvaguardar egoístamente los
intereses humanos. De este modo, el antropocentrismo débil o incluso, el biocentrismo
moderado; serían las ecologías superficiales enfrentadas a la ecología profunda que indaga los
motivos filosóficos que mueven la acción humana para modificar esta praxis.

La ecología profunda niega la existencia de alternativas intermedias, asumiendo una


metafísica que niega la voluntad y la racionalidad humanas como fuentes de la ética. A mi
juicio, negar esta particularidad humana, y sacrificarla en aras de la globalidad holística es
negar, de paso, la conquista que la defensa de la individualidad ha logrado en el campo político
práctico de la autonomía personal como base de la democracia occidental.

2) Verdadero. La complejidad es, en parte, responsable de la estabilidad de la mayoría de


los sistemas ecológicos. Cuantas mas cadenas de alimentos haya en un sistema ecológico,
mayor será el numero de vínculos cruzados que las conecten y mayores las posibilidades de
que el sistema ecológico compense los cambios que le sean impuestos.
Un bosque compuesto de diversos árboles es mucho más estable que un campo de trigo
lindero.
Si el campo de trigo no es administrado cuidadosamente por el hombre, está expuesto a
cambios rápidos y violentos como resultado de la invasión de pájaros, insectos, mamíferos y
otras plantas (malezas).

3) Falso. Las actividades humanas tienden a reducir la complejidad de los sistemas


ecológicos. Así como plantar en un terreno un solo cultivo, como el trigo, reduce en forma
directa la complejidad del sistema ecológico, su administración mediante el añadido de
herbicidas químicos o insecticidas tiende a reducir aun más su complejidad.
Las actividades agrícolas no son el único medio donde el hombre reduce las
complejidades de los sistemas ecológicos.

4) Verdadero. Ninguna especie encuentra, en ningun hábitat dado, las condiciones


optimas para todas sus funciones. Por lo tanto, el hombre trata de modificar su medio para
satisfacer sus necesidades inmediatas.

5) Falso. El hombre lo considera como una peste ya que domina a todos los seres
vivientes de la tierra.

Cuestionario lección 12

1) Falso. Durante la “Era Neolítica” (nueva Edad de Piedra), el comenzo el proceso de


cultivo y recolección de las plantas, que actualmente constituyen una de las principales fuentes
de alimentación, ya se utilizaban hace 7000 años.
Con el desarrollo de la agricultura, el hombre comenzo a instalarse en aldeas para estar
cerca de sus sembrados. A medida que progresó la relación simbiotica entre el hombre y sus
sembrados y animales domesticados, su impacto sobre el ambiente fue acelerando.

2) Falso. Una de las partes mas importantes en los cambios del paisajes es por el hacha,
del fuego, del arado y del vacuno.

Fundamento químico

Llamarada

Fuego

Según la teoría del Tetraedro del fuego, se necesitan cuatro elementos para que tenga
continuidad un fuego:

1. Combustible (usualmente, un compuesto orgánico, como el carbón vegetal, la


madera, los plásticos, los gases de hidrocarburos, la gasolina, etc.).
2. Comburente, el oxígeno del aire.
3. Temperatura, o energía de activación, que se puede obtener con una chispa,
temperatura elevada u otra llama.
4. Reacción en cadena, Es la reacción mediante la cual la combustión se mantiene
sin necesidad de mantener la fuente principal de ignición.

La concurrencia de estos cuatro factores da lugar a la combustión. El fuego es la


manifestación visual de la combustión.

Cada combustible tiene una temperatura de ignición, (también llamado Punto de Ignición)
distinta, a la que es necesario llegar para inflamarlo. En la mayoría de los casos, una vez
comienza la reacción de oxidación, el calor desprendido en el proceso sirve para mantenerlo.

Cada combustible libera, al quemarse, una cierta cantidad de energía en forma de calor,
igual a la energía que mantenía unidos los átomos en las moléculas del combustible, menos la
empleada en la formación de los nuevos compuestos (gases resultantes de la combustión o
gases quemados). La cantidad de energía que cada combustible produce se expresa por su
poder calorífico.

Los gases y vapores producidos por la oxidación (principalmente vapor de agua y dióxido
de carbono), a alta temperatura por el calor desprendido por la reacción, emiten las llamas
(gases incandescentes) que a su vez emiten luz visible e invisible (luz infrarroja), y calor.

La composición de los gases desprendidos, así como su temperatura, determinan el color


de la llama. Así, son rojas, anaranjadas o amarillas en el caso de papel y madera; o azules en
el caso de muchos gases de hidrocarburos, como los usados domésticamente, pero pueden ser
de otros colores cuando arden otros elementos. Así mismo, el fuego está condicionada por
algunos factores que dependerán, por ejemplo, de los distintos tipos de combustibles que lo
originan. Los procesos industriales generan cada cierto tiempo, por sus tareas, distintos tipos de
fuego, o los mismos con distintas intensidades que sólo se logran sofocar con el continuo
avance en las areas de investigación anti-incendios.

Influjo histórico

El fuego ha fascinado a la humanidad durante siglos. Quizá el ser humano cobró


conciencia de su superioridad cuando dominó el fuego, al que los demás animales temían. Sus
primeros usos fueron el calor y la defensa ante las alimañas, pero enseguida dio pruebas de
que era algo más. La simple observación de que la punta del palo, con que se removían las
brasas de una fogata, se carbonizaba y ganaba dureza, convirtiéndolo en arma de caza más
eficaz, fue el principio de su aplicación como generador de técnicas.

A su alrededor, y gracias a su calor, han vivido miles de generaciones. El hombre ha


sabido usar la fuerza destructiva del fuego en su provecho, para extraer la energía de los
materiales que le proporcionaba la naturaleza o poder moldearlos a su gusto. Si bien la mano
es la herramienta principal del hombre, también el fuego tiene parte en la responsabilidad de la
construcción de la actual cultura. También es destacable su utilización a lo largo de la historia
con fines bélicos y destructivos.

Una de las consideraciones históricas más importantes, es la influencia del científico


Lavoisier, padre de la química, al descubrir la intervención de los gases aéreos, como el
oxígeno, en las combustiones, sustituyendo la teoría del "flogisto". Dicha teoría trataba de
explicar la combustión suponiendo que un cuerpo ardía por el hecho de contener un principio
inflamable, denominado flogisto, (descendiente directo del "azufre" de los alquimistas y más
remoto que el antiguo elemento "fuego" era una sustancia imponderable, misteriosa, que
formaba parte de los cuerpos combustibles). Cuanto más flogisto tuviese un cuerpo, mejor
combustible era. Los procesos de combustión suponían la pérdida del mismo en el aire. Lo que
quedaba tras la combustión no tenía flogisto y, por tanto, no podía seguir ardiendo. El aire era
indispensable para la combustión, pero con carácter de mero auxiliar mecánico.
Desde luego, se trataba de una teoría subjetiva que se completó científicamente por
Lavoisier al explicar que los cuerpos ardían en presencia de oxígeno, intervención del mismo u
otro comburente, cuando aparecía una fuente de energía que activase la reacción.

El arado, también denominado apero de labranza, es una herramienta utilizada en


agricultura para preparar y remover el suelo antes de sembrar las semillas. Se puede
considerar como la evolución del pico y de la azada. En un principio el arado era tirado por
personas, luego por bueyes o mulos, y en algunas zonas por caballos. Actualmente los
tractores tiran de ellos. Arar tiene efectos beneficiosos sobre el suelo, ya que mezcla los restos
de la anterior cosecha, lo airea y además aumenta su porosidad.

El arado tradicional tirado por animales procede del arado romano, que consta de una
esteva (para guiar) y reja (de hierro) que es la que rompe el terreno.

El arado Rotherham fue construido en Inglaterra en 1730. Su forma triangular hizo más
fácil tirar de él y se adaptó mejor para ser tirado por caballos. Fue construido por el holandés
Joseph Foljambe y marca el comienzo de su fabricación industrial.

Arados actuales

Los arados actuales están acoplados a un chasis que es enganchado a un tractor. Son
íntegramente de metal. En la parte inferior, cada arado tiene una pieza reemplazable (pues se
desgasta con el uso) habitualmente llamada golondrina (por su forma).

Arados de tipo específico

También hay arados especiales para diversas tareas:

• Cultivador, para realizar la siembra de semillas.

• Topo o roturador, para labores profundas (más de 50 cm).

Roturador o "topo".

• Vertedera, con una gran hoja lateral que desplaza la tierra a un lado.

Vertedera.

• Vertedera doble, con dos hojas.


• Cuchillas, un solo arado con una hoja horizontal de más de 1 m. Para labores
superficiales.

Véase también

• Vertedera
• Implemento agrícola

Enlaces externos

• Commons alberga contenido multimedia sobre arados.


• Aperos de labranza
• Modelos de simulación para estimar el consumo energético requerido por la labranza
(PDF)
• Caracterización geométrica de aperos de labranza mediante métodos de aproximación
sencillos. Algoritmos (PDF)
• Potencia consumida por los aperos de labranza

Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Arado"

3) Verdadero. El primer cambio ambiental de importancia producido como consecuencia


de las actividades del hombre provino de su utilización del fuego.
No esta claro como fue utilizado por primera vez. Tal vez encontró que podía asustar a los
animales de caza para hacerlos caer en una trampa, como en una zanja honda, quemando sus
tierras de pastoreo. De todos modos, el hombre primitivo encontró el fuego era util para
agricultura. Con él podía quemar parte de un bosque y utilizar la tierra para sembrado.

4) Falso. En épocas tan recientes como la neolítica, el Sahara era una región con
abundante agua y pastos, salpicada de algunos bosques. Tal vez la deforestación y el exceso
de pastoreo contribuyeron a la formación del desierto.

Cuestionario lección 22

1) Verdadero. El hombre desarrolló varias religiones, en parte para ayudarse a explicar o


al menos con el propósito de vivir de manera mas confortable, con lo diversos fenómenos de la
naturaleza.
Mantenemos vigentes algunas de las explicaciones más encantadoras brindadas por la
religión. Volvemos a contar la historia del antiguo testamento y denominamos a varios aspectos
del programa espacial como a los dioses griegos.

2) Falso. Las religiones orientales, especialmente el taoismo, destacaban


considerablemente la de que el hombre debe esforzarse por vivir en armonía con la naturaleza.

3) Verdadero. El ascenso del hombre, hacia la dominación parece atribuible al hecho de


que fue el único animal terrestre que se propuso someter su medio en lugar de adaptarse a él.

4) Falso. Una de las principales compañías de seguro anuncio que el promedio de vida
pronosticado en el momento de nacer había bajado de 70.5 años en 1967 a 70.1 en 1968. O
sea que bajo un 40 % entre 1967 y 1968.

Cuestionario lección 32
1) Verdadero. Antes del censo de 1890, que reveló que la frontera ya no existía los
norteamericanos se inclinaban a creer que los recursos naturales de su país eran
inextinguibles. Alguno de ellos, los bosques por ejemplo, llegaron a ser considerados como un
entorpecimiento para el desarrollo del país.

2) Falso. El movimiento conservacionista tuvo su apogeo antes de la primera Guerra


mundial.

3) Verdadero. El movimiento conservacionista de EE. UU. Tenia que ser dirigido por gente
con suficiente tiempo y recursos económicos como disfrutar de la vida al aire libre: cazadores,
pescadores, aficionados a las caminatas y a la vida en campamentos y naturalistas.

4) Verdadero. El punto de vista “HOLISTA” o ecológico general, formula preguntas acerca


de nuestra capacidad para sobrevivir a los productos de desecho provenientes de nuestra
propia productividad.