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APUNTES
DE

ECONOMIA
POLITICA

J. Carlos Jiménez Reyes. Curso 2010-2011, UNED Facultad de Derecho.


j.carlos906d@gmail.com
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TEMA 1. LA ECONOMÍA

1. LA ESCASEZ Y LA ELECCIÓN

El hombre tiene muchas necesidades que satisfacer. La sociedad como conjunto de


personas organizado realiza diferentes actividades que le permiten disponer de medios o
instrumentos adecuados para satisfacerlas –acceso a alimentos, vestidos, transporte,
conciertos-. Todos ellos tienen la consideración de bienes, Pudiéndose diferenciar entre
bienes (los materiales) y servicios (los inmateriales).

Denominamos bienes a todos aquellos medios o instrumentos, materiales o


inmateriales, que permiten satisfacer una necesidad humana.

A la acción de adquirir bienes y servicios la de nominamos consumo, que es el camino


para satisfacer esas necesidades. Ahora bien, las necesidades humanas son ilimitadas y sin
embargo los bienes son escasos. Así, tendremos que elegir entre los diferentes bienes que
están a nuestro alcance para poder satisfacer estas necesidades.

Para ello elegiremos entre aquellos que llamamos bienes sustitutivos entre sí, los cuales
pueden satisfacer más o menos satisfactoriamente una misma necesidad –por ejemplo comer
fruta, se puede satisfacer mediante la elección de comer naranjas o mandarinas-.

También, para satisfacer una necesidad es posible que necesitemos un conjunto de bienes,
los cuales llamamos bienes complementarios.

Al afirmar que las los bienes con que se satisfacen las necesidades son escasos, y al
considerar que los recursos o factores que los producen son también escasos es consecuencia
de que éstos son fruto de un proceso se producción:

- Transformación de unos bienes en otros (la harina en pan).


- De una combinación de bienes para alcanzar los que se desea (ladrillos, solería, grifos…
para obtener una casa)
- O de un conjunto de acciones para que un bien pueda ser apto para el consumo directo (El
pescado, se capta en los barcos, se lleva a los mercados centrales, se transporta en camiones
hasta los detallistas para su venta al público).

La producción es una serie de acciones necesarias para que, a partir de unos


recursos básicos, un bien pueda ser objeto de consumo y, por tanto, apto para satisfacer
necesidades.

Se engloba en el concepto de producción no solo la obtención de bienes físicos (cultivar


naranjas), sino también las demás actividades necesarias para que estos bienes lleguen al
consumidor final. A los bienes que sirven para producir o transformar otros bienes o servicios
se los denomina recursos o factores productivos.
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DEFINICIÓN DE ECONOMÍA

La Economía es el estudio del modo en que los hombres eligen y deciden cómo
utilizar los recursos que son escasos, que normalmente se podrán utilizar para producir
bienes distintos, con los que satisfacer necesidades alternativas mediante su consumo.

La Economía forma parte de las ciencias sociales, que estudian el comportamiento


humano. Pero no se circunscribe al estudio a una única actividad, sino que estudiará la activad
humana en su conjuntos desde la perspectiva de la escasez de los recursos y factores.

Una determinada actividad humana puede ser calificada de económica o no teniendo en


cuenta el enfoque de la escasez (ante la necesidad de aire podemos respirar el de la calle, pero
lo podemos encontrar en bombonas para hacer submarinismo con lo cual lo estamos limitando
y por tanto es escaso –no hay para todos-).

La escasez de recursos frente a las necesidades ilimitadas obliga a elegir entre las
opciones posibles. Ya que los recursos son escasos y susceptibles de usos alternativos
debemos tener en cuenta el concepto de:

Coste de Oportunidad. Es la cantidad de un bien a la que es preciso renunciar para


obtener algo más de otro bien.

En nuestra elección cotidiana, a veces, lo más decisivo no será el precio del bien que
deseo comprar, sino la cantidad del otro bien o servicio a la que tengo que renunciar para
adquirirlo –quien con 20 € elige comprarse un libro renuncia a salir el fin de semana-.

Dado que, para satisfacer las necesidades humanas hay que elegir entre las diferentes
opciones posibles los problemas económicos se resumen en:

1. ¿Qué se va a producir y en qué cantidad?


2. ¿Cómo se van a producir? (técnicas, elección de recursos y factores)
3. ¿Para quién se producen esos bienes? (la distribución)

Respondiendo con un ejemplo.

1. Elegir entre producir pantalones o zapatos.


2. Fabricarlos en talleres artesanales o en una gran fábrica. De lana o algodón, de piel
ovina o vacuna, de de señora o caballero.
3. Para Madrid, España, o para la exportación.

Como vemos, la Economía está interesada en los problemas vinculados a la elección


sobre qué producir, las técnicas o métodos de producción, los procesos de crecimiento de
las sociedades y el reparto de los frutos del crecimiento entre quienes contribuyeron al
mismo.
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2. EL ANÁLISIS ECONÓMICO

1. Los comportamientos racionales

La economía utiliza como instrumento de análisis la observación de los datos que se dan
en la realidad, y a partir de los datos obtenidos elabora teorías que le permiten explicar el
comportamiento humano y predecir cómo será éste en el futuro.

En el comportamiento influyen numerosos elementos y variables y los economistas


recurren a modelos para analizar la realidad y elaborar las teorías.

Un modelo es una simplificación, una abstracción de la realidad de la que se


seleccionan elementos relevantes que influyen significativamente en la situación que se
desea analizar y se descartan aquellos que son considerados poco relevantes.

Para comprobar si la elección de los elementos de análisis ha sido la correcta se deberán


contrastar las predicciones establecidas en el modelo con lo que ocurre verdaderamente en la
realidad.

Todos los modelos que intentan describir la realidad parten de unos supuestos previos que
condicionan el análisis y su validez. Así, una primera exigencia a cada modelo es hacer
explícitas de manera clara cuáles son sus posiciones previas. De este modo se evitará llevar a
engaño cuando una afirmación se aplica a un caso concreto, pero no es válida con carácter
universal; o no tomar como presunción científica lo que es una opinión.

Para no hacer muy complejo un determinado análisis económico, al aislar ciertos


elementos que consideramos fundamentas para el mismo (descartando los que consideramos
irrelevantes), se presuponen (fijos) otros elementos que de incluirse harían el análisis muy
complejo. Es decir, se utiliza la cláusula “caeteris paribus”, mediante la cual los efectos
descritos son válidos si las demás circunstancias no varían. Si estás circunstancias pasan a ser
diferentes deberemos modificar algún aspecto del modelo.

Los economistas estudian los comportamientos de los agentes económicos como si


respondieran a unos determinados supuestos (aunque no todos y cada uno de los sujetos se
comporte así). Por ello presupone de los sujetos un comportamiento racional:

1. Hacer máximo su bienestar y


2. Tomar sus decisiones en términos marginales, por los que el sujeto hace una
evaluación de los costes y beneficios que le reporta su decisión y si le compensa o no.

El sujeto compara cuanto beneficio le va a reportar una decisión y qué coste le reporta:

Llamamos respectivamente beneficio marginal y coste marginal a lo que aumentan


los beneficios y los costes por el hecho de tomar la decisión que se analiza.

Si el beneficio o ingreso marginal es inferior al coste marginal, y el sujeto actúa


racionalmente, la opción no le compensa. Si son varias las opciones con un saldo marginal
positivo, comparará entre ellas para saber cuál le aporta más beneficios y menos costes, es
decir, más beneficio neto.
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2. Las teorías económicas

Resumiendo lo visto, el economista supone que cada sujeto se comprota racionalmente.


Toda persona, de manera explícita o implícita, valora los costes y los beneficios de las
diferentes alternativas que se le presentan y si éstos últimos superan a los primeros estará
dispuesto a tomar una decisión positiva. Si entre todas las posibilidades todas ofrecen
resultados positivos elegirá la que le reporte de mayor beneficio neto.

Normalmente tendremos en cuenta tan sólo costes y beneficios económicos cuantificables


en dinero, pues se supone que el bienestar material es una parte muy importante del bienestar
total.

También es fundamental para los economistas la consideración de los incentivos y los


desincentivos, que son los factores que estimulan las decisiones de los sujetos. Por ejemplo,
si del análisis de una situación o de unas medidas se desprende que los desincentivos son
mayores que los incentivos para realizar una determinada acción, cabe prever que el
comportamiento predominante sea que dicha acción no se realice.

Sin embargo lo que la teoría económica pretenderá es prever o analizar el


comportamiento medio de los agentes considerados, por lo que el comportamiento de alguno
aisladamente puede que no sea el previsto para el conjunto.

Las teorías económicas confían en que la descripción de los comportamientos sea


razonablemente coincidente con los valores medios de modo que los pronósticos referidos a
las reacciones colectivas no difieran en exceso de la realidad. Esto ha sido analizado
especialmente por la

Ley de los Grandes Números: Esto es, cuando aumentamos el número de


observaciones –en virtud de esta Ley-, es posible suponer que el comportamiento de un
colectivo se acercará al valor medio estimado, aunque haya desviaciones individuales.

Las variables económicas

El análisis económico se centra en elegir, describir y relacionar las variables económicas,


entendiendo por tales toda circunstancia que influye en las decisiones relacionadas con los
problemas económicos fundamentales. Cuantificando esas variables –inflación, desempleo,
costes, precios…-, obtendremos un dato económico.

Dos tipos de variables:

• Variables stock o fondo, referidas al momento concreto en el tiempo.


• Variables flujo, son referidas a un periodo temporal, lo que ha ocurrido a lo largo de un
determinado periodo de tiempo que es necesario especificar.

La idea de que una variable depende de otra, y las relaciones entre éstas, dentro del
modelo, es fundamental en el análisis económico.

Para poder comparar variables de distintos momentos en el tiempo –variables


nominales-, utilizamos las denominadas variables reales: éstas miden en unidades
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monetarias constantes, es decir, todas las cantidades monetarias son traducidas a dinero de un
año determinado, descontándose así el efecto que la capacidad adquisitiva tiene sobre los
precios. Por ejemplo, el salario de una persona ha aumentado del año 2000 al 2005 de 1000 €
a 1100 € (valores nominales), pero su capacidad adquisitiva ha pasado de 1000 € a 990 €
(valores reales).

Otro instrumento habitual en la comparación son las variaciones porcentuales, que se


utilizan para tener en cuenta las diferencias entre las unidades de medida. Por ejemplo si
decimos que el precio del cine subió desde 2006 a 2007 de dos a tres euros, y el pan de treinta
y cinco a setenta céntimos, podríamos decir que el términos absolutos que el cine subió más
que el pan. Sin embargo, ambas magnitudes no son comparables por partir de cifras iniciales
muy dispares. En términos proporcionales el primero subió un 50% y el segundo un 100%.

Distinción entre economía positiva y economía normativa:

• La economía positiva pretende describir la realidad, hace referencia a lo que es. Se


constata un hecho. Por ejemplo, el IRPF ha aumentado en 2009 un 3%.

• La economía normativa pretende ofrecer posibles cambios a esa realidad, hace


referencia al mundo del deber ser, por tanto es valorativa u con mayor componente subjetivo.
Por ejemplo, el IRPF debería disminuir en 2010 un 2%.

Normalmente las discrepancias en el mundo de la economía se dará en el nivel normativo,


y el campo normativo será más fácilmente aceptado. Sin embargo la objetividad incluso en
éste último no es fácil. La posición de observador se refleja en le análisis. Muchos análisis
positivos tienen un objetivo normativo.

3. EL INTERCAMBIO

1. División del trabajo y especialización

Las personas se especializan en aquellas actividades que pueden realizar de manera más
eficaz, de forma que se obtenga lo máximo en cantidad y calidad del producto, que podrá
intercambiar por los bienes y servicios que otros han conseguido al especializarse a su vez en
una actividad propia.

Este esquema ha permitido a las sociedades aumentar la producción de bienes y


servicios. La especialización permite aumentar los niveles de habilidad. La división del
trabajo potencia la especialización, una organización de la producción más eficaz,
aprovechando al máximo el tiempo, los espacios, las herramientas etc.

Pero la posibilidad de intercambio es imprescindible para que pueda darse este


esquema. El individuo lo aceptará si puede obtener todo lo que necesita mediante el
intercambio de lo que él produce.
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La Teoría de la Ventaja Comparativa

Explica ésta por qué cada sujeto está interesado en especializarse en la producción de
bienes que puede producir con un coste más bajo en términos relativos. Es decir, preferirá
centrarse en la producción de bienes en la que es más eficiente y los cambiará por los bienes
que produciría a un coste relativamente más elevado, en los cuales es comparativamente
menos eficiente que los demás.

Ejemplo:
Ignacio y Pedro necesitan proveerse de alimentos y vestido. Pedro es más eficiente que
Ignacio en la producción de ambos bienes, obteniéndolos con menos coste y en un tiempo
menor.
Pedro: un paño en 70 horas y una cosecha en 50 horas.
Ignacio para el paño utiliza 100 horas y para cosechar 130 horas.

Calculemos los costes relativos:

- Pedro: Coste relativo de la unidad de paño respecto de la unidad de alimentos 70/50.


- Ignacio: Coste relativo de la unidad de paño respecto de la de alimentos 100/130.
- Pedro: Coste relativo de la unidad de alimentos respecto de la de paño 50/70.
- Ignacio: Coste relativo de la unidad de alimentos respecto de la de paño 130/100.

A la vista de los resultados vemos que para Ignacio producir paño es más barato en
relación a los alimentos que para Pedro (100/130 < 70/50), y que los alimentos son más
baratos de producir en relación al paño para Pedro que para Ignacio (50/70 < 130/100)

De acuerdo con el principio de la ventaja comparativa, Pedro se especializará en la


producción de alimentos e Ignacio en la de paño. Cada uno venderá al otro el bien en que
tiene ventaja comparativa y podrá obtener a cambio el otro bien que no produce, pero que
necesita consumir, en una relación más ventajosa que si lo produjera también él mismo.

Así Pedro intercambiará cada unidad de alimentos por 1,3 unidades de paño (130/100) de
Ignacio, en lugar de la relación de autosuficiencia que apenas superaba el 0,7 (50/70).
Ignacio se especializará en la producción de paño e intercambiará cada unidad del mismo por
1,4 de alimentos de Pedro (70/50), en lugar de su relación 0,77 (100/130)

Si en cada familia se trabajan 2000 horas al mes podemos representar sus respectivas
posibilidades máximas de producción y consumo. Tabla 1.1

Vemos así que cuando cada familia se ha especializado en la producción del bien en la
que tiene ventaja comparativa, el intercambio permite el acceso a mejores combinaciones de
bienes. Así Pedro podrá consumir hasta 52 unidades de paño, cuando por producción propia
no podría superar las 28,57. Es decir, las posibilidades de producción y consumo, después del
intercambio y de la especialización, son mayores que en el régimen de autosuficiencia.
El intercambio está tan en la raíz de la actividad económica que para muchos autores es la
base explicativa de la misma. El ejemplo es de trueque, sin embargo para satisfacer todas las
necesidades el trueque es muy dificultoso. Para facilitar el intercambio está el dinero.
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4. EL PAPEL DEL DINERO

El dinero es un cumple una doble misión: ser aceptado como medio general de pago y de
servir de unidad de cuenta.

Así yo puedo vender mi producción a cambio de dinero con el cual puedo adquirir otros
productos que necesito facilitando los acuerdos.

El dinero es un activo que se utiliza en las transacciones como medio de pago y de


aceptación inmediata.

Los activos son las diferentes formas en las que se puede materializar la riqueza:

- Activos líquidos, el dinero.


- Activos reales, inmuebles, obras de arte, máquinas…
- Activos financieros, valores que representan un derecho contractual a recibir pagos en
el futuro, a participar en la gestión de una empresa…

Un activo financiero es, por tanto, un documento que reconoce una deuda a favor de un
tenedor o poseedor –del título-, ya que éste ha depositado fondos (ahorros) a disposición de
los prestatarios.

La liquidez de un activo se mide por la facilidad y certeza de poder realizar (convertir en


dinero) dicho activo a corto plazo sin sufrir pérdidas. Por eso el activo líquido por excelencia
es el dinero.

El dinero, desde esta perspectiva, participa de la nota común de otros activos financieros,
al conferir poder sobre los recursos a quien lo posee. Pero a diferencia del resto de activos se
utiliza en las transacciones como medio de intercambio de aceptación inmediata. Desde esta
perspectiva el dinero es utilizado por el consumidor para comprar y por el productor para
obtenerlo a cambio de lo que produce y vende.

Funciones del dinero:

1. El dinero como medio de cambio. Es mercancía de cambio de productos, compra-


venta. Supera la economía de trueque facilitando el intercambio. Favorece la especialización,
y por tanto la producción y el consumo.

2. El dinero como unidad de cuenta. Actúa como unidad de medida para determinar los
precios relativos de los diferentes bienes con efectos contables, de modo que todas las
mercancías tengan una misma unidad de referencia. Se usa el Dólar y el Euro como referencia
(el mercado del petróleo se mide en dólares). Desde esta perspectiva también actúa como
patrón de pagos diferidos al permitir que los pagos que han de especificarse en el fututo se
especifiquen en dinero.

3. El dinero como depósito de valor. El dinero no sólo permite agilizar intercambios,


también distanciar el momento de compra del momento de venta. Así, el dinero retiene en el
tiempo el poder de compra. Es un activo mediante el que las familias mantienen su
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patrimonio. Posee la liquidez que otros activos no tienen, facilitando el poder comprar
directamente.

La nota común a todos estos elementos es su general aceptación como medio de pago y la
posibilidad de fragmentarlo en unidades más pequeñas, sin que pierda su poder liberatorio.

El libro habla del dinero metal (oro, plata) La necesidad que surgió de fragmentarlo, la
aparición del dinero papel como recibo de los depósitos de oro; el préstamo que los orfebres
hacían de esos depósitos. El pago mediante la entrega del recibo. Siempre convertible en oro.
Actualmente tenemos un dinero papel, dinero signo o fiduciario.

La evolución histórica del dinero nos permite comprobar sus clases:

a) El dinero mercancía. La mercancía empleada como dinero tiene un papel dual: Como
tal mercancía (oro, plata, otros metales preciosos, sal, cacao, grano) y como medio de pago
generalmente aceptado (dinero), para lo cual dicha mercancía debe tener unas características:
ser duradera, de oferta limitada, fácilmente transportable y divisible, homogénea y de alto
valor con relación a su peso.

b) El dinero signo. Es aquel medio de pago que tiene mayor valor como dinero que como
mercancía (papel, monedas). Lo que hace que el dinero signo se acepte como tal es que el
derecho a producirlo esté controlado (emisión) y que su valor esté refrendado por quien lo
emite. Es un dinero basado en la confianza (fiduciario). A veces la creencia en el poder
liberatorio del dinero va acompañada de una declaración legal de su validez como medio de
cambio y como forma legal de cancelar deudas, este es el dinero legal.

c) El Dinero pagaré. Es la mayor parte del dinero empleado en las economías modernas.
Es un medio de cambio materializado en la deuda de una empresa o de una persona. Los
depósitos que se hacen en los bancos son deudas de éstos para con el depositante. Conviene
recordar que los talones no son dinero sino formas o instrumentos para movilizar el dinero
bancario. Las tarjetas de crédito son medios de trasladar el dinero de los depósitos bancarios,
además de instrumentos para la concesión de créditos y así crear dinero.

d) Otras clasificaciones del dinero. Dinero legal, emitido y respaldado por los Estados a
través del Banco Central. Dinero bancario, creado por los banco por su papel de
intermediación como activos financieros indirectos aceptados generalmente como medios de
pago.

5. EL FLUJO CIRCULAR DE LA RENTA


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1. Los agentes económicos. (productores-consumidores)

Existen dos agentes principales de la actividad económica, los productores de bienes


y los consumidores de los mismos. Los individuos cumplen sucesivamente los dos papeles,
ya que las economías domésticas, además de consumir bienes, son además propietarias de los
factores de producción (el trabajo). En una economía muy sencilla las transacciones se
producen a nivel de economía doméstica.

En la medida en que la actividad económica se va haciendo más compleja y la


especialización más fuerte, la división del trabajo se hace internacional. La producción se
torna más compleja y la organización de los factores productivos necesita una estructura que
será la empresa. Aún así las economías domésticas mantienen su papel de consumidores y la
propiedad de los factores productivos.

Los factores de producción son aquellos elementos como mano de obra, maquinaria,
terrenos… que necesitan las empresas para producir bienes y servicios:

Tierra. Conjunto de bienes naturales (tierra cultivable, manantial, terreno edificado…).


La retribución a este factor se denomina renta

Trabajo. Son las capacidades humanas en el proceso productivo. El precio del trabajo es
el salario o sueldo.

Capital. Son los bienes producidos por el hombre que se utilizan como instrumentos para
producir otros bienes y servicios (máquinas, herramientas, infraestructuras, activos
financieros). La retribución del capital son los intereses y los beneficios.

La tendencia actual es incluir la tierra dentro del capital ya que el desarrollo tecnológico
ha facilitado que el capital adquiera mayor importancia que la tierra.

En la actividad económica básica tenemos dos agentes:

- Economías domésticas
- Las empresas

Y dos factores productivos:

- Trabajo
- Capital

Aparecerá un conjunto de agentes, el Estado, que tiene encomendada la administración


de los intereses colectivos a través de tres grandes funciones:

1ª. Establecer un marco normativo. Las reglas básicas de funcionamiento de la


actividad económica.

2ª. Detraer recursos de los procesos de producción y consumo por medio de los tributos.
3ª. Inyectar recursos a través de la prestación directa de bienes y servicios, o de
transferencias monetarias a las empresas y las economías domésticas (subvenciones,
subsidios).
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Economía de Mercado y la Sistema de Dirección Central

El dato que elucida este dilema es la presencia o no del Estado para tomar las decisiones
relevantes en materia económica.

Cuando el intercambio entre las economías domésticas y la empresa se realiza libremente


estaremos ante lo que denominamos la Economía de Mercado. Este sistema se basa en
considerar las preguntas básicas de qué, cómo y para quién producir; de cuya respuesta
resultará el juego de los intereses contrapuestos de empresas y hogares. Los compradores
querrán conseguir el máximo posible de bienes al menor precio posible; los vendedores
intentarán conseguir el máximo precio para obtener el máximo rendimiento de producción.
Este sistema tiene importantes virtudes, entre otras el automatismo de su funcionamiento,
pero es posible que socialmente tenga desequilibrios que tardarían mucho en garantizar un
resultado eficiente.

Por ello cabe la posibilidad que el Estado tome las grandes decisiones económicas para
garantizar los intereses colectivos y evitar desequilibrios. La intervención pública masiva se
da con el Sistema de Dirección Central. El automatismo de las decisiones se sustituye por el
de unos agentes al margen de los intereses particulares.

Durante décadas criterio de distinción básico de los sistemas económicos no ha sido ese,
sino el de la propiedad de los distintos de la fuerza trabajo:

-Sistema Capitalista. Se reconoce la propiedad privada de la Tierra y el Capital y por


tanto a la apropiación de los frutos de su actividad productiva a los propietarios.

-Sistema Socialista. La propiedad de los citados medios es colectiva.

Hoy día el Estado interviene en las economías de mercado con mucho peso y los sistemas
de de dirección general han fracasado. Sin embargo surgen nuevas clasificaciones como la de
Norte y Sur, donde el criterio distintivo es el nivel de vida de los ciudadanos.

2. El funcionamiento elemental del Flujo Circular de la Renta

El flujo circular de la renta es el modelo económico simplificado en el que se describe el


funcionamiento básico de la actividad económica. Se trata de una economía monetaria en la
que los intercambios de bienes y factores de producción se realizan mediante
contraprestaciones dinerarias. Se entiende que las economías domésticas con las propietarias
de los factores de producción básicos y las empresas producen los bienes a partir de esos
factores productivos.

Ver gráfico 1.1. El flujo circular de la renta.

Mercado de los factores productivos


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• Las empresas acuden al mercado de factores productivos para contratar aquellos que
necesitan para producir los bienes que desean, pagándoles a los propietarios de estos
factores con dinero

• Las economías domésticas acudirán al mercado de factores para vender o alquilar


esos factores de los que son propietarias y así obtener dinero con el cual comprar bienes
que satisfacen sus necesidades económicas.

• En el mercado lo que se produce es un intercambio de tierra, trabajo y capital por


dinero. Las retribuciones obtenidas por las economías domésticas constituyen la renta.
La incorporación de aquellos factores productivos a la elaboración de los bienes y
servicios supone el valor añadido que cada uno de ellos aporta a lo largo del proceso
hasta conseguirse el producto final.

Mercado de bienes y servicios

• Las empresas han transformado los factores productivos que adquirieron en bienes y
tratarán de venderlos en el mercado ofreciendo sus productos por dinero.

• Las economías domésticas acudirán al mercado para adquirir esos bienes, gastando
con ello la renta que obtuvieron en el mercado de factores productivos.

• A su vez, ese pago de las economías domésticas permitirá a las empresas obtener
rentas que se destinarán a la compra de los factores productivos y producir más bienes.

De esta manera vemos que existen dos flujos circulares permanentes y de sentido
contrario entre los dos agentes económicos:

- Uno formado de dinero en forma de renta que tiene una doble dimensión: obtención/ gasto.

- Otro en forma de factores productivos o bienes: valor añadido/ producción.

6. LA FRONTERA DE POSIBILIDADES DE PRODUCCIÓN

En Economía los recursos son escasos por lo que las sociedades a la hora de producir
bienes para satisfacer sus necesidades lo harán de manera limitada.

Definición. La frontera de posibilidades de producción delimita el conjunto de opciones


de producción posibles de una economía en una situación determinada, en función de los
recursos y la tecnología disponibles. La frontera nos indica el límite hasta donde puede llegar
la producción en esa economía.
Tabla 1.2 (Combinaciones posibles de producción de dos bienes –alimentos y vestidos-, utilizando todos los
recursos disponibles).
1. Eficiencia, ineficiencia y situaciones inalcanzables
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Como los recursos son limitados habrá que utilizarlos de la mejor forma posible para
satisfacer el máximo de necesidades. Esto es ser eficientes.

La eficiencia supone que somos capaces de obtener el máximo de objetivos con el


mínimo coste. De otra forma, conseguir, o el máximo de objetivos a partir de un coste dado o
bien un objetivo prefijado con el mínimos coste.

La eficiencia implica que tenemos marcado un objetivo y los conseguimos.

La eficiencia supone tomar en consideración los costes de oportunidad. Si podíamos


haber conseguido los mismos objetivos con menos coste la decisión no fue eficiente por que
ha implicado mayores costes de oportunidad, esto es, mayor renuncia a otros bienes y
servicios de la que habría sido necesaria.

La FPP se convierte así en la representación del coste de oportunidad y el la frontera


eficiente de la sociedad correspondiente.

En efecto, el coste de oportunidad viene dado por lo que supone pasar de una
combinación a otra en la curva de la frontera de posibilidades de producción. Así por ejemplo,
para producir 4 unidades de alimentos hay que renunciar al1 unidad de prendas de vestir,
gráficamente pasar del punto A al B. Todos los puntos de al curva A-E del gráfico 1.2 son
situaciones eficientes, ya que para producir más prendas de vestir hay que renunciar a una
parte de la producción de alimentos y viceversa.

Cuanto más nos acerquemos a los extremos en la curva más difícil es sustituir un bien
por otro por que perdemos la ventaja que supone la especialización, es decir, el coste de
oportunidad tenderá a ser creciente según nos acerquemos a los extremos de las elecciones
posibles. Las situaciones por debajo de la curva de A-E serán situaciones de ineficiencia.

Serán situaciones de ineficiencia todas aquellas en las que sea posible incrementar el
nivel de producción de un bien sin tener que reducir la producción de otro (H). Los puntos
situados más allá de la FPP son por definición inalcanzables para esa economía en las
circunstancias presentes. Necesitaremos que cambien nuestros recursos (tecnología) para que
pueda darse un desplazamiento de la curva a la derecha (P-Q), representando que el tal caso
podemos alcanzar producciones más ambiciosas.

Atendiendo a ello, se identifica el crecimiento o decrecimiento económico como un


aumento o disminución del número de bienes que una economía puede producir.

TEMA 2. EL FUNCIONAMIENTO DEL MERCADO


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1. EL MERCADO

1. Concepto

El mecanismo de precios es el que hace posible en una economía de mercado las


respuestas referidas a la producción, el consumo y la distribución.

Un mercado es un conjunto de mecanismos mediante los cuales los compradores y


vendedores de un bien (o servicio) entran en contacto y acuerdan el precio y las cantidades
del mismo.

Las características de los bienes, de quienes los compran y venden son el cada caso muy
diferentes y por ello el sistema de fijar los precios también –mercadillos, subastas, la Bolsa de
valores, supermercados; trabajadores manuales, técnicos, artistas…-.

A pesar de todas las diferencias hay un núcleo básico económico común. En todos ellos
se enfrentan los intereses de compradores, que quieren el mayor número de bienes y servicios
al menor precio posible; y de vendedores, que aspiran a aplicar el precio más elevado que los
compradores estén dispuestos a pagar. El acuerdo entre las partes determina qué se comercia,
qué cantidades y a qué precio.

2. La Demanda

La demanda de un bien o servicio es la cantidad del mismo que desean adquirir los
compradores a los diferentes precios, en un mercado concreto y durante un periodo de
tiempo determinado.

Se trata de describir la reacción de un conjunto de compradores ante los diferentes


precios.

Tabla 2.1 A estos precios qué cantidad demandarían los consumidores y qué cantidad ofertarían los
productores.

A cada precio le corresponderá una cantidad demandada. Sin embargo, para casi todos los
bienes y servicios existe un punto de saturación a partir del cual no compensa consumir más
ni aún siendo gratuito. Teóricamente podríamos encontrar bienes en los que el punto se
saturación no existe –las personas demandarían cualquier cantidad- o está tan alejado de las
posibilidades reales de consumo que no llega a producirse. Por ello se señala que cuando el
precio de un bien es 0 la cantidad demandada tiende a infinito, aunque la experiencia muestra
que nunca es así.

En el ejemplo de la naranjas vemos que sí existe un punto de saturación, pues a un precio


0 los consumidores están dispuestos a demandar 80 kilos, elevada, pero no ilimitada, pues no
todos desean consumir solo naranjas o tenerlas almacenadas con el temor de que se estropeen.

Si el precio sube a 3€, la cantidad demandada desciende a la mitad, porque los


consumidores sustituirán las naranjas por otras frutas. A partir de los 8€ los demandantes
consideran que el producto es muy caro y no lo compran, optando por otros productos.
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La primera y segunda columnas de la tabla 2.1 describen la demanda de naranjas


“caeteris paribus”. Si variaran otras circunstancias distintas de los precios y las cantidades
demandas –por ejemplo una disminución en un bien sustitutivo como las mandarinas-, sería
necesaria una nueva tabla que reflejara los cambios producidos.

Ley de la demanda: Cuanto más bajo es el precio de un determinado bien mayor es la


cantidad demandada del mismo y viceversa.

3. La Oferta

La oferta de un bien o servicio es la cantidad del mismo que desean vender los
oferentes a los diferentes precios, en un mercado concreto y para un determinado periodo
de tiempo.

La oferta es una descripción completa de la cantidad que desearían vender los oferentes a
los diferentes precios. En el ejemplo de la tabla 2.1 vemos como por debajo de 2€ ningún
oferente está dispuesto a poner sus productos a la venta en el mercado.

En términos individuales la oferta del empresario coincide con la curva de coste marginal
a partir del punto en que ésta se corta con la curva de costes medios. Es decir, si se define
coste marginal como la variación que experimentan los costes totales como consecuencia de
producir una unidad más del bien, es evidente que al empresario sólo le interesará ofrecer un
bien cuando la venta de dicha unidad compense el coste adicional que cueste producirla.

A medida que el precio vaya creciendo los oferentes estarán dispuestos a llevar más
productos al mercado.

La primera y tercera columnas describen conjuntamente la oferta, “caeteris paribus”, ya


que si varían -costes de producción, los precios de otros productos, etc…-, los cambios se
reflejarían en una nueva tabla de oferta. Como en el caso de la demanda podemos inferir una
ley de la oferta que se cumple habitualmente.

Ley de la oferta: Como regla general cuanto más alto es el precio de un determinado
bien o servicio, mayor es la cantidad ofrecida del mismo y viceversa.

2. EL PRECIO DE EQUILIBRIO

1. El equilibrio

Utilizando la tabla 2.1 podemos analizar la relación entre la oferta y la demanda. Cuando
los precios sean bajos (entre 0€ y 3€) la cantidad demandada es superior a la ofrecida, por lo
que se produce un exceso de demanda. Como las naranjas son muy baratas muchos
consumidores las querrían comprar. Sin embargo los bajos ingresos hacen que sean pocos los
oferentes que estén dispuestos a producirlas. Los bajos precios hacen que las naranjas se
agotasen antes de que todos los que las desean pudieran comprarlas. Sería necesario un
racionamiento o se formarían grandes colas para comprarlas.
16

Por el contrario, cuando los precios son altos (por encima de los 4€) la cantidad ofrecida
es superior a la demandada. En esa situación hay un exceso de oferta. Por los altos precios los
oferentes hacen un esfuerzo de llevar más naranjas al mercado. Pero esto hará que muchos
consumidores desplacen su compra a otros productos más baratos, produciéndose así un
excedente de naranjas porque los demandantes no absorberían toda la oferta disponible.

Sin embargo hay un precio intermedio para el cual la cantidad ofrecida y la cantidad
demandada son iguales. A 4€ los demandantes y oferentes coinciden en la cantidad que
estarían dispuesto a consumir y a producir, esto es, 30 millones de kilos.

El precio de equilibrio en un mercado determinado es aquel que, “caeteris paribus”,


permite que el mercado se vacíe porque la cantidad demandada y la ofrecida se igualan.

Por qué el precio de equilibrio es 4€ y cuál es el proceso que lleva a ese valor: El precio
tiende siempre al nivel de equilibrio y cuando no está en él existen razones para que cambie.
Si el precio fijado por los oferentes es 5€ llevarían al mercado 40 m. k. de naranjas. Así solo
consiguen vender 20 m. Se encontraría con un excedente de 20 millones y para librarse de él
bajarán el precio a 4€ y al no estar tan interesados en producir tantas naranjas llevarían al
mercado 30 m, cantidad que están dispuestos a absorber las demandantes.
Si los oferentes salen al mercado con 20 m. a 3 € k, los demandantes desearían comprar hasta
40 m. por encontrarlas baratas. Los vendedores aumentarían el precio a 4€ para frenar la
demanda y producirían más naranjas hasta los 40 m para satisfacer la demanda.

En la vida real “las restantes condiciones” varían constantemente por lo que el


desequilibrio y la búsqueda del equilibrio entre a oferta y la demanda es constante.

2. Las curvas de oferta y de demanda

La curva de demanda divide el espacio de posibilidades en dos partes y nos dice que
sólo serán posibles las combinaciones de precio y cantidad que se encuentren en la curva o a
la izquierda de la misma. Refleja cómo los demandantes no están dispuestos a pagar precios
más elevados para cada cantidad, ni a comprar para cada precio cantidades superiores de las
que están en la curva.

Aunque lo normal es que el punto de equilibrio se sitúe en la curva también lo podrá estar
a la izquierda de esta, lo cual significa que los demandantes han comprado todo lo que se les
ofrecía a ese precio determinado (punto C del gráfico 2.1), pero que hubieran estado
dispuestos a comprar más cantidades de ese producto a ese mismo (punto A).

La curva de oferta marca el mínimo precio que los vendedores están dispuestos a
aceptar y las máximas cantidades que para cada precio pondrán a la venta. Por tanto, divide el
campo de combinaciones posibles en dos partes. La situada a la derecha de la curva es
inaceptable, pero serán posibles todas las situaciones que se den a por encima de la curva, es
decir, los oferentes aceptarían precios superiores a los que consideran mínimos. (Gráfico 2.2)

Combinación de las curvas de demanda y de oferta. Al combinar las dos curvas en el


mismo gráfico (2.3) hay un punto en que éstas se cortan en el cual se encuentra el equilibrio
del mercado. El punto E es el que señala para el ejemplo de las naranjas el precio que al que
los demandantes comprarían todas las naranjas que los oferentes ponen en el mercado. O
17

dicho de otra manera, si los oferentes colocan 30 millones de kilos de naranjas en el mercado,
los demandantes estarían a comprarlas todas a un precio de 4€.

3. Los excedentes

Sabemos que para las primeras cantidades ofertadas, que son menores hay algunos
demandantes que están dispuestas a pagar un precio superior al de equilibrio (se venderían 5
m de naranjas a 7€). El hecho de que se vendan a 4€ supone un ahorro para los consumidores
que hubieran estado dispuestos a pagarlas a 7€. Ese “ahorro” de 3€ es lo que denominamos
excedente del consumidor.

Gráfico 2,4

El excedente del consumidor es la diferencia existente entre el precio máximo que los
demandantes habrían estado dispuestos a pagar por cada unidad comprada y el precio
de equilibrio realmente aplicado.

Se puede decir también que del lado de los oferentes, que a unos precios inferiores sólo
hubieran estados dispuestos a ofertar cantidades menores (a 2€ hubieran ofertado 10 m.), pero
reciben 4€. La elevación de los costes justificaría esa la subida de precio.

El excedente de los oferentes es la diferencia entre el precio mínimo que exigen para
las diferentes cantidades –con en que cubren los costes- y el precio que reciben del
mercado.

Mientras que los demandantes estarían dispuestos a pagar precios superiores para las
primeras unidades ofertadas en el mercado, los oferentes no podrían mantener los precios
iniciales en cuanto sus costes se eleven

3. LOS DESPLAZAMIENTOS DE EQUILIBRIO

1. Desplazamientos en la curva de demanda

-Los cambios en la cantidad demandada suponen cambios dentro de la curva de


demanda.
-Los cambios de demanda supones desplazamientos de la misma curva.

Hasta ahora hemos visto que mientras que las demás circunstancias no varíen la cantidad
demandada de un bien podrá variar por cambios en los precios del mismo. Pero su demanda
–esto es, la relación entre los diferentes precios del bien y las cantidades demandadas del
mismo-, seguirá siendo la misma. Veremos cómo variará la demanda de un bien y por tanto
un desplazamiento de la curva de demanda (a diferencia de movimientos dentro de la curva)
en función de varios factores resumidos en tres: los precios de los demás bienes, el nivel de
renta y los factores sociológicos.

La demanda de un bien aumentará y la curva de demanda se desplazará a la


derecha por:
18

1. La subida de los precios en los bienes sustitutivos


2. Bajada de los precios en los bienes complementarios
3. Aumento de la renta
4. Influencia de los factores psicológicos y sociológicos (modas, subvenciones…)

2. Desplazamientos de la curva de oferta

En el caso de la oferta podrán influir en su desplazamiento:

1. Los costes utilizados en la producción de un bien

Cualquier aumento en los costes supone que los vendedores tienen que exigir mayores
precios para vender la misma cantidad o que están en disposición de ofrecer menos cantidad
de producto para igual precio. Una reducción de los costes desplazará la curva de oferta hacia
abajo y hacia la derecha.

2. La tecnología

Tras una mejora de la tecnología la curva de oferta se desplazará a la derecha, pues las
empresas estarán dispuestas a ofertar más cantidad a cada precio, y hacia abajo, pues la
reducción de los costes permite aceptar menores precios para igual cantidad de producto.

3. Los precios de los demás bienes

El dato relevante es en qué medida la producción de un bien puede sustituirse por la de


otros bienes. Cada empresario puede elegir por la producción de diferentes bienes eligiendo la
que le reporte más beneficio. La influencia de los precios de unos bienes sobre la oferta de
otros será especialmente relevante el los casos en que por utilizar procesos parecidos o las
mismas materias primas resulte relativamente sencillo desplazar los factores de producción de
unos productos a otros.

También encontramos casos de productos con oferta conjunta, es decir, que tienden a
producirse de manera conjunta por razones técnicas.

4. Los factores psicológicos y sociológicos

Las formas de intervención del Estado son múltiples y pueden afectar a los
desplazamientos de la curva de oferta.

El Estado tiene una importancia relevante, pues las regulaciones que limitan las
formas de producción peligrosas o socialmente perjudiciales, tienden a elevar los costes de las
empresas y por tanto a desplazar la curva de oferta hacia arriba y hacia la izquierda
(cantidades restringidas y precios elevados).
19

Mediante las subvenciones a ciertos productos cabe esperar un aumento de las cantidades
ofertadas en el mercado a cada uno de los precios. La curva se desplazará a la derecha.

Si el Estado establece un impuesto sobre el precio de los bienes o sobre los productores
de los mismos, éstos lo considerarán un coste adicional y la curva de oferta se desplazará
hacia arriba: los oferentes están dispuestos a ofrecer menos cantidad a cada precio porque una
parte de los ingresos va para el Estado.

Para los empresarios un factor fundamental son las expectativas. Es decir, tomará sus
decisiones con vistas al futuro.
Otros factores tan impalpables como el clima de optimismo o pesimismo, las condiciones
futuras poco conocidas, adelantarse al futuro, son también influyentes.

3. El plazo de tiempo

Para el análisis económico es importante precisar el plazo de tiempo a que se refiere. Para
delimitarlo atenderemos preferentemente a las condiciones de la producción:

1. Plazo inmediato o muy corto: Será aquel en que no es posible variar ninguno de los
factores que intervienen en la producción. Así, el volumen total de producto no puede variarse
y la curva de oferta resultará totalmente vertical. Cualquier variación en la demanda se
traduciría en un cambio de precio, dada la imposibilidad de ajuste a través de las cantidades
de equilibrio. Si el precio no se adapta sería necesario algún tipo de racionamiento. Si es un
fenómeno pasajero lo más probable es que los últimos se quedaran sin nada o surgiera algún
tipo de reventa que lo ofrecería a un precio superior al del mercado. (Ejemplo: las entradas del
fútbol).

2. Corto plazo. En el cual hay determinados factores productivos que tienen el carácter
de fijos, es decir, cuya cuantía y utilización no puede variarse. Pero hay una serie de factores
variables que pueden incrementarse o disminuirse adaptándose en función de las necesidades
de la producción.

3. Largo plazo. Ahora no existen factores fijos, todos pueden adaptarse a las dimensiones
que se consideren óptimas.

4. Largísimo plazo. Es un periodo más largo de tiempo de carácter crecientemente


aleatorio que tiene en cuenta no sólo el paso del tiempo sino también la existencia de
innovaciones tecnológicas, es decir, de condiciones básicas que cambian sustancialmente.

Podríamos decir que el en largo plazo podemos planificar con los datos hoy disponibles,
mientras que el larguísimo plazo incluye variables impredecibles o no cuantificables.

4. LA COMPETENCIA PERFECTA

1. Las condiciones de la competencia perfecta


20

1. Elevado número de compradores y vendedores, por lo que ninguno de ellos puede


influir decisivamente en el mercado.

2. Insignificancia de las decisiones individuales porque cada uno aisladamente no puede


influir en el conjunto.

3. Los que participan en el mercado son precio aceptantes. Aceptan el precio de


equilibrio resultante del juego entre la oferta y la demanda como algo que no pueden cambiar.

4. Que todos los sujetos de una economía puedan entrar y salir libremente de los
mercados. Hay una ausencia de barreras para circular por los diferentes mercados.

5. Que los productos sean homogéneos entre sí y por tanto perfectamente sustituibles.

6. Información completa de todas las alternativas existentes para que la elección de los
sujetos y la asignación de todos los recursos sea optima. “Transparencia”.

7. Principio de exclusión. Solo quien pague el precio podrá adquirir el bien o servicio.

8. Principio de correspondencia entre el precio de un bien y los costes del mismo y los
beneficios que se derivan de su consumo. Lo cual supone que el mercado y el tipo de bien
permiten que todos los sujetos tengan en cuenta la totalidad de los costes y beneficios, y en
función de su valoración permita el equilibrio optimo que haga mínimos los costes y máximos
los beneficios.

9. Maximización del bienestar y de los beneficios como objetivos de consumidores y


empresarios respectivamente.

2. La empresa en competencia perfecta

En competencia perfecta la empresa sabe que existe un precio que fija el mercado y sabe
que puede vender la cantidad que desee a ese precio.

No puede vender por encima de ese precio porque los productos del mercado son
sustituibles y si así lo hiciera los demandantes optarían por los de la competencia, más
baratos. No puede vender más barato porque suponemos que todas las empresas funcionan
con similares condiciones de costes, y por debajo del precio de mercado o no haría máximos
los beneficios o tendría pérdidas.

La empresa puede vender en el mercado toda la cantidad que desee porque por elevada
que sea la cantidad será siempre irrelevante en el conjunto del mercado (por definición de la
competencia perfecta).
La demanda de una empresa individual en competencia perfecta es totalmente elástica y
se representa gráficamente por una recta horizontal al nivel del precio de equilibrio fijado por
el mercado.
Al decir que es perfectamente elástica nos referimos a que, para un precio determinado (el
que establece el mercado en este caso) la cantidad demandada tiende a hacerse infinita.
21

Con el dato fijo del precio al que el empresario vende sus productos, sus ingresos
aumentarán por cada unidad que ponga en el mercado intentando buscar el nivel de
producción que le asegure el máximo beneficio. Los empresarios solo estarán dispuestos a
arriesgar sus recursos si espera conseguir una compensación adecuada.

El empresario adquiere los servicios de los factores productivos y los organiza de forma
eficiente para obtener el máximo de producción al menor coste posible.

El pago de los factores productivos y los costes de oportunidad (en este caso la utilización
alternativa de los recursos productivos) en que incurre el empresario con la utilización de los
recursos propios nos dan su cifra total de costes.

Costes totales = Coste de los factores productivos + coste de oportunidad

Si dividimos el coste total por el nº de unidades producidas tendremos el coste medio:

Coste medio = coste total: nº unidades producidas

Los bienes y servicios producidos son vendidos en el mercado a un determinado precio.


Los ingresos totales determinados por la cantidad vendida y ese precio:

Ingresos totales = nº unidades vendidas x precio

Si suponemos que todos los bienes son vendidos al mismo precio es evidente que el
ingreso medio (ingresos totales: la cantidad vendida) es igual al precio.

Partimos de la base de que los empresarios tienen como objetivo hacer máximos sus
beneficios, esto es, hacer máxima la diferencia entre sus ingresos totales y sus costes
totales.

Beneficios totales = ingresos totales – coste de oportunidad

Si lo midiéramos por cada unidad vendida tendríamos el beneficio medio, que sería igual
a la diferencia entre el ingreso medio y el coste medio.

Si tenemos en cuenta el coste de oportunidad, un beneficio nulo equivale a decir que se


obtiene un rendimiento de todos los recursos similar al que se podría obtener en cualquiera de
los mejores usos alternativos. Por esa razón diremos en teoría económica que se alcanza el
equilibrio cuando el beneficio es igual a cero: porque equivale a decir que se obtienen
beneficios normales (incluyendo la retribución media de la actividad empresarial) para esa
economía en ese momento. En tal situación no existen incentivos para dedicar los recursos a
otra actividad (ya que se obtendrían similares resultados), ni es fácil que otras empresas
quieran entrar en un mercado con beneficios normales, ante el riesgo de que la llegada de
nuevos competidores haga descender los beneficios por debajo de la normalidad.

Como se verá, un empresario puede soportar pérdidas a corto plazo pero no a largo plazo,
con lo que abandonaría el mercado. Por lo tanto si el precio del mercado no permite cubrir los
costes medios, la empresa estará en situación de pérdida. Si lo que ingresa como media por
cada producto es inferior a los que le cuesta producir cada unidad el resultado es de pérdida.
22

Si el precio equivale exactamente a los costes medios el empresario obtendrá los


beneficios normales del mercado. Si el es superior al coste medio obtendrá beneficios
extraordinarios.

3. El corto plazo

El precio de mercado de un bien o servicio es el resultado del juego entre la oferta y la


demanda. La oferta y la demanda globales de un bien se obtendrá de la suma de:

Las Q ofrecidas por las empresas + Q demandadas por los potenciales compradores,
para cada uno de los potenciales precios del mismo.

Imaginemos tres empresas –representativas de las muchas existentes en la situación de


competencia perfecta-.
La suma de las cantidades ofertadas por las tres nos daría la oferta total del mercado. Y
su cruce con la demanda total del mercado marcaría el precio de equilibrio. Ello conlleva a
que cada una de esas empresas se encuentre en una de las tres posibilidades siguiente:

1. Beneficios
2. Ausencia de beneficios
3. Pérdidas

Las empresas marginales, que obtienen beneficios por debajo de los normales o incluso
pérdidas se encuentran en una situación de precariedad. Así, tan pronto como la demanda
caiga levemente, y por tanto cae también el precio y los ingresos, se ven expulsadas del
mercado.

La empresa que trabaja con menores costes, además de obtener beneficios extraordinarios
en situaciones normales, tiene un margen de supervivencia muy superior.

5. EL EQUILIBRIO EN EL LARGO PLAZO

1. Los costes en el largo plazo

El ejemplo anterior nos muestra que no todas las empresas que compiten en el mercado
producen de una manera eficiente.

Otra idea es que los diferentes costes a corto plazo pueden estar asociados a:

• La mejor o peor gestión


• Que la dimensión de la empresa sea la adecuada
• La incorporación o no de las innovaciones tecnológicas disponibles.

A largo plazo, por definición, no hay factores fijos y cabe la posibilidad de adaptar la
estructura de la empresa, pudiendo ésta adaptar su dimensión e introducir los cambios
necesarios. Así, existe una dimensión óptima de los factores productivos, que viene a ser una
23

combinación de los factores que posibilita una producción del bien de una manera más
eficiente.

Solo las empresas que tienen una dimensión y una gestión óptima pueden producir el bien
con la máxima eficiencia, al mínimo coste posible, aprovechando al máximo los factores
productivos que se utilizan. Estas empresas eficientes son las que tienen margen para obtener
beneficios extraordinarios o para mantener beneficios aunque caigan los precios.

Las empresas que a corto plazo estaban funcionando con pérdidas abandonarán el
mercado, bien porque cualquier caída del precio las expulsa o porque sus propietarios lo
hacen voluntariamente, pues a corto plazo estuvieron dispuestos a aceptar pérdidas, pero tan
pronto como puedan reconvertirse a otra actividad lo harán. Las pérdidas se asumen
temporalmente pero no eternamente. Así, a largo plazo las empresas con pérdidas tienden
a abandonar el mercado.

Cabe la posibilidad de que readapten su estructura y se conviertan en una empresa


eficiente, reajustando su dimensión y sus costes so pena de desaparecer del mercado.

La situación de beneficios extraordinarios para una empresa es pasajera y tiende a


desaparecer ya que al existir perfecta información y perfecta movilidad otras empresas
atraídas por los grandes beneficios querrán entrar en ese mercado y el aumento de oferta hará
bajar el precio de equilibrio y el beneficio extraordinario tenderá a anularse. Cuando el
beneficio extraordinario desaparezca también desaparecerá ese incentivo para la entrada de
nuevas empresas al mercado.

Resumiendo, a largo plazo la competencia hace desaparecer las empresas ineficientes y


lleva a las supervivientes a producir con la estructura óptima que garantiza el menor coste
posible y la mejor asignación de factores dado el nivel tecnológico existente.

¿Qué ocurre con los costes en el punto de equilibrio alcanzado a largo plazo?:

• Los empresarios producen de la forma más eficiente posible y de no hacerlo son


expulsados del mercado.
• Los productos se venden al mínimo precio posible sin que existan más beneficios
que los necesarios para compensar los costes de oportunidad en que han incurrido.

A largo plazo la fuerza de la competencia y el juego oferta-demanda garantizan la


máxima eficiencia en el aprovechamiento de los recursos utilizados en el mercado
estudiado, siempre que den las condiciones de la competencia perfecta.

2. Del equilibrio parcial al equilibrio general

El término equilibrio parcial alude a que concentramos nuestra atención en las


relaciones de precios y cantidades en un mercado concreto, haciendo abstracción de los que
ocurre en el resto de mercados de bienes y servicios. Así, conociendo el comportamiento de
cada integrante conoceremos el comportamiento de la globalidad.

De la misma manera que en competencia perfecta decimos que el comportamiento de un


sujeto es imperceptible, podemos decir que los cambios en el mercado concreto de un bien
24

tiene poca trascendencia en la economía considerada en su globalidad. Sin embargo cada acto
aislado puede ser el punto de partida de una cadena imprevisible.

El término equilibrio general hace referencia a la situación simultánea en todos los


mercados, para todos los bienes y para todos los factores productivos, en la cual la totalidad
de los intervinientes, compradores y vendedores, han alcanzado una situación óptima y por lo
tanto no tienen ningún incentivo para cambiar su posición y su comportamiento.

Así, un cambio en los comportamientos (debido a modas, tendencias, imitaciones) como,


por ejemplo, el aumento del consumo de un bien, tendrá como consecuencia el aumento del
consumo de los bienes complementarios y posiblemente una disminución del consumo de los
bienes sustitutivos. Pero también una subida de los precios del bien cuyo consumo aumenta y
de los bienes complementarios a él asociados y una disminución de los precios de los bienes
sustitutivos. Ello afecta a su vez a la demanda de los factores productivos implicados en los
diferentes sectores y a los precios y uso de los mismos.

Todo ello afectará a las cuentas de resultados, para bien o para mal, por lo que las
empresas marginales de los sectores en baja tenderán a abandonar el mercado y que los
recursos liberados pasen a los sectores el alza que ofrecen precios y por tanto beneficios más
atractivos. Todo ello afecta a la renta de los sujetos y por tanto a sus decisiones de consumo y
ahorro.

Cualquier variación en un mercado repercute en los bienes relacionados modificándose


los precios y cantidades de equilibrio en todos los mercados afectados. Los beneficios y
pérdidas que aparecen en esos mercados son un incentivo al desplazamiento desde los
mercados en baja hacia los que ofrecen mejores perspectivas y el proceso se detendrá cuando
se consigue de nuevo el equilibrio y desaparecen los beneficios extraordinarios en todos los
mercados.

El proceso de ajuste afecta igualmente a la movilidad de los factores productivos,


alterándose los precios relativos, es decir, la relación existente entre los precios de unos y
otros en función del uso más o menos intensivo que cada cual tenga en los factores afectados
y cómo evolucionen los mismos.

De esta forma, en un efecto encadenado, el mercado va empujando a todos y cada


uno de los sectores hacia la producción más eficiente, restando recursos de los sectores
en baja y moviéndolos hacia los sectores en alza, al menos en teoría.

3. Problemas dinámicos

Los procesos de ajuste que acabamos de ver requieren que se cumplan las condiciones de
competencia perfecta durante un cierto tiempo y también implican cambios en las
circunstancias originales que parecen llevar a un desequilibrio permanente. El mercado
siempre tiende al punto de equilibrio pero está en movimiento constante hacia ese punto desde
un constante desequilibrio provisional.
Pero desde otro lado, en otros supuestos las circunstancias específicas de un determinado
sector pueden motivar que la evolución hacia el equilibrio no sea automática e incluso que
tienda a no producirse. Si adoptamos una perspectiva dinámica, introduciendo el tiempo en
25

el proceso de fijación de precios y cantidades aparecen problemas como el de los retardos en


los ajustes entre la oferta y la demanda.

Así, frecuentemente, la producción de un bien no puede ajustarse automáticamente a los


cambios de la demanda sino que requiere un cierto tiempo de adaptación.

Supongamos una epidemia que provoca escasez en el mercado de carne de cerdo, con los
que la demanda se encontrará con una producción limitada. El alza de los precios de esa carne
atraerá a nuevas empresas que la quieran producir. Sin embargo hasta que los animales
crezcan y puedan ser ofrecidos en el mercado tardará un cierto tiempo y los productos no
llegan al mercado de forma inmediata. Si las cantidades ofertadas cada año dependen del
precio que regía el año anterior, que es cuando se toma la decisión de aumentar o disminuir la
producción del bien correspondiente, el retraso en la adaptación provoca excesos periódicos
de oferta o de demanda con los consiguientes efectos sobre los precios de cada periodo.

Como consecuencia, el equilibrio del mercado se producirá a largo plazo.


Dependiendo de las condiciones concretas de cada mercado a corto plazo pueden
producirse desajustes que solo a través de aproximaciones sucesivas acaben llevando a
ese equilibrio. El equilibrio no siempre es automático ni instantáneo.

En la práctica los oferentes saben, por la experiencia de otros años, que no deben ajustarse
mecánicamente a los cambios que puedan producirse en un año determinado. También
separan las variaciones temporales de las más estables. Al mismo tiempo la capacidad física
de respuesta de la oferta viene limitada por los recursos disponibles y su utilización
simultanea para producciones alternativas. En consecuencia, los cambios en las cantidades
ofrecidas no son tan bruscos y la oferta suele presentar un perfil menos volátil.

4. Los mercados intervenidos

Ya que el mercado no garantiza la respuesta adecuada a todos los problemas, el Estado


interviene de diversas maneras y con diferente alcance en los diferentes mercados. Siempre
que el Estado introduce algún tipo de regulación o limitación al libre juego del mercado
podemos afirmar que estamos ante un mercado intervenido.

Estamos ante una clasificación en la que el precio no permite el ajuste en el juego oferta y
demanda, no por su propias características (que lo podría hacer) sino por una intervención
exterior, normalmente el Estado.

• El Estado puede imponer unos precios máximos a determinados bienes o servicio por lo
que será ilegal ofrecerlos a precios más altos. Suponemos que el precio máximo se sitúa por
debajo del que resultaría del libre juego entre la oferta y la demanda.

Los precios máximos se suelen introducir cuando existe una escasez relativa de un bien o
servicio lo que llevaría al mercado a fijar precios considerados como excesivos. La subida del
precio de ese bien reduciría el nivel de vida de los que lo adquieren o lo haría inalcanzable
para muchos. Los controles de precios se suelen establecer sobre bienes necesarios
(alimentos, vivienda, educación…). El abaratamiento obligado permite el acceso a tales
bienes a personas de menor poder adquisitivo.
26

Efecto de los precios máximos –Gráfico 2. 7, pag. 45- El Estado fija un precio máximo de
tres euros para el kilo de naranjas. A ese precio la cantidad demandada es de 40 millones de
kilos al mes, pero la oferta es solo de 20 millones. Existe por tanto un exceso de demanda de
20 millones de kilos que no llegan al mercado. En ausencia de controles el precio subiría y así
se reduciría la cantidad demandada y aumentaría la ofrecida. Sin embargo la existencia de un
control del precio fomenta la demanda y desintensiva la oferta. El control de precios ha
provocado una escasez en el mercado. Un precio más alto perjudicaría al conjunto de los
consumidores, pero también ese aumento de precio provocaría un aumento de la oferta y
algunos consumidores que ahora se quedan sin naranjas las podrían comprar aunque el precio
fuera superior.

La existencia de un exceso de demanda impone el uso del racionamiento para que estas
puedan llegar al mayor número de ciudadanos posible. La existencia de racionamiento
provoca generalmente la aparición de un mercado negro, vendiéndose los productos de
manera clandestina a precios superiores a los fijados por el Estado, pues hay demandantes
dispuestos a consumir pagando precios mayores.

Ocurre así que los efectos conseguidos sean los contrarios a los buscados como
consecuencia del control de precios.

• Precio mínimo, por el cual el Estado trata de garantizar un beneficio mínimo a los
oferentes. El precio mínimo es igual o superior al que resultaría del mercado no intervenido. –
Gráfico 2. 8, Pág. 46. Se producirá un exceso de oferta, pues ante la expectativa de buenos
beneficios los oferentes llevarán al mercado una cantidad grande, pero a ese precio los
demandantes solo podrán adquirir menos cantidad de la ofertada. Solo podrá acceder al
producto aquel que pueda pagarlo.

Si el precio pudiera variar libremente, los oferentes que no consiguen vender sus
productos bajarían el precio para alcanzar el equilibrio entre éste y las cantidades ofrecidas.
Como eso no está permitido habrá que buscar alguna forma de dar salida a los excedentes.
Los Estado suelen guardar o dar salida a esos excedentes, aunque no siempre garantizan esa
absorción de excedentes, como es el caso de los salarios mínimos. En tales casos el exceso de
oferta queda sin cubrir y supone la existencia de personas que están dispuestas a trabajar por
un salario menor al mínimo fijado, apareciendo entonces un mercado negro laboral.

El ejemplo de los salarios ilustra de manera elocuente cómo hay factores o


consideraciones valorativas distintas de la pura eficiencia del mercado. Así, la teoría
económica convencional dice que el paro desaparecería como consecuencia de la bajada de
los salarios, la sociedad se opondría a situaciones cercanas a la esclavitud por que la escala
valorativa tiene en cuenta la dignidad de la persona.

TEMA 3. LA ECONOMÍA AGRAGADA


1. EL ENFOQUE MACROECONÓMICO
27

El enfoque macroeconómico se centra en el análisis del conjunto de los individuos y de


los mercados, como si estuviéramos ante un único gran mercado. Esta perspectiva reconoce
que en el mundo real puede no llevar a que se vacíen los mercados. De otra parte el
desequilibrio y la manera de corregirlo será el centro de nuestro análisis.

El modelo macroeconómico resulta insuficiente para el análisis de los mercados en su


conjunto, pues este siempre garantiza el equilibrio (la eficiencia) a largo plazo, ya que estas
previsiones son poco creíbles. Se trata de buscar soluciones dentro del corto plazo para
solucionar los problemas que aquejan a los ciudadanos en un periodo reducido de tiempo.

Habrá que buscar instrumentos de análisis que simplifiquen la compleja realidad


económica y permitan a los gobiernos tomar medidas correctoras cuando la economía no
funcione adecuadamente. Uno de esos instrumentos son los modelos económicos que
permiten aislar los rasgos más relevantes del conjunto de la economía para saber qué
magnitudes son las decisivas y cómo actuar sobre ellas. Será necesario el agrupamiento de
unas pocas variables muy significativas que permitan detectar rápidamente la evolución de la
economía nacional.

La macroeconomía se refiere al análisis económico que centra su atención en el


comportamiento de la economía en su conjunto.

Desde esta perspectiva interesa conocer cómo evoluciona el consumo nacional en su


conjunto o cómo evolucionan los precios en el conjunto d la economía.

En el enfoque macroeconómico lo importante es si la producción total de la economía


crece independientemente de que unos sectores crezcan a costa de otros. También interesará
que los precios en su conjunto se mantengan estables (aunque en los diferentes sectores no sea
así.

En macroeconomía vemos cómo los mercados están recibiendo empujones que desplazan
el punto de equilibrio constantemente. Varía reiteradamente algún precio en el mercado, lo
que a su vez genera constantes adaptaciones en cadena de los reatantes mercados sin que la
cadena llegue nunca a detenerse.

El enfoque macroeconómico va a suponer que no todos los mercados son tan flexibles
que permita la vuelta al equilibrio natural, al menos en el corto plazo.

La rigidez e imperfección de los mercados, especialmente la resistencia de los precios a


bajar, va a motivar que la tendencia al equilibrio del marcado no siempre se cumpla, pudiendo
quedar en desequilibrio por un largo tiempo.

El equilibrio entre la demanda agregada y la oferta agregada de la economía (resultado


cada una de ellas de la suma de los respectivos componentes individuales de las demandas y
de las ofertas) nos mostraría los niveles de producción y de precios de equilibrio en un
momento determinado –gráfico 3. 1, equilibrio macroeconómico-. Pero no existe ninguna
garantía de que ese nivel de equilibrio coincida con el nivel de pleno empleo (no referido a
trabajo), entendiendo por éste la utilización total de todos los factores productivos.

La Producción Potencial de Pleno Empleo


28

Denominamos producción potencial de pleno empleo al máximo (máxima producción)


valor del producto que se puede alcanzar sin generar presiones al alza sobre los precios.

El nivel de producción en pleno empleo supone situarnos en la Frontera de Posibilidades


de Producción (FPP) de esa economía, es decir, conseguir la máxima eficiencia (el mayor
nivel de producción posible) en función de los recursos productivos y del nivel tecnológico de
dicha economía. Pero en macroeconomía la tendencia para conseguir ese nivel optimo o de
eficiencia es a alcanzarlo en el muy largo plazo, pudiendo los desequilibrios (estar por debajo
de la FPP) mantenerse incluso en el medio-largo plazo.

Significado de los plazos en macroeconomía

• Corto plazo. Periodo de dos o tres años en el que las variaciones de las variables se
entienden por espacios cortos (meses o trimestres). Aquí, en los modelos que se utilizan para
analizar la economía, los precios son resistentes a los cambios.
• Medio-largo plazo. Periodo de siete u ocho años. Los precios son más flexibles, pero
no así los factores capital, fuerza de trabajo y tecnología, que aún se consideran fijos.
• Muy largo plazo. Se analizan periodos de varias décadas. Todos los aspectos antes
considerados pasan a ser variables.

Cuanto más largo es el plazo de tiempo más relevante es el crecimiento de la economía,


es decir, aumenta la producción real, y los aspectos estructurales de la misma, que son los
que se refieren a las características estables de la economía nacional (el turismo en España).

Sin embargo, si nos fijamos en el corto plazo las oscilaciones son muy importantes y
pondremos especial atención en los aspectos coyunturales, Es decir, cómo varían mes a mes
o trimestre a trimestre las variables económicas más significativas (el paro).

2. LOS CICLOS ECONÓMICOS

1. Expansión y recesión

Las economías nacionales tienden a crecer a largo plazo del tiempo –aumenta la
producción- y lo hacen en torno a una senda que denominamos Producción de Pleno Empleo
–gráfico 3. 2-. Pero lo normal es que dicha senda se caracterice por periodos de fuertes
crecimientos, que llamamos de auge o de expansión; que se alternan con otros periodos de en
que la economía se ralentiza pudiendo llegar incluso a decrecer. Estos son los periodos
contractivos o recesivos.

La evolución de las economías caracterizada por la sucesión de periodos expansivos


y recesivos se denomina ciclos económicos.

Los ciclos económicos han sido objeto de análisis en el pensamiento económico. Se habla
de la existencia de ciclos largos de 50 años donde se observa una grave crisis incluso con
descensos en la producción nacional. Ciclos medios, de ocho a diez años, donde se aprecia
una crisis con cierto estancamiento de la actividad económica. Ciclos menores, que dentro de
los ciclos medios, cada tres o cuatro años, caracterizados por una ralentización de las tasas de
crecimiento de la economía.
29

Ver gráfico 3.2

Causas de los ciclos económicos

• Exógenas. Guerras, catástrofes naturales, innovaciones tecnológicas.

• Motivos endógenos de la propia economía como por ejemplo algunas condiciones muy
rígidas de determinados aspectos del sistema productivo, como un mercado laboral poco
flexible que no permita competir en los mercados internacionales.

Habitualmente los procesos expansivos y recesivos se inician en un sector y se van


extendiendo paulatinamente a toda la economía. Los factores psicológicos juegan un papel
importante ya que las expectativas optimistas o pesimistas llevan a los agentes económicos a
tomar decisiones que estimulan el auge o los aspectos recesivos. Normalmente esas decisiones
exageran los efectos reales y sientan la base de un nuevo cambio de ciclo en sentido inverso.

Tradicionalmente los periodos de auge implican unas fuertes presiones alcistas en la


demanda que la oferta podía atender a duras penas por lo que los precios crecen
excesivamente.

Por el contrario, en los periodos recesivos la disminución de la producción provocaba un


aumento del desempleo.

Así, resulta obvio que la inestabilidad reduce el bienestar general y que sería preferible
que la senda efectiva coincidiera con esa tendencia teórica de crecimiento uniforme que
siguen las economías a largo plazo. Por ello los gobiernos modernos intentan arbitrar medidas
de política económica de carácter compensatorio, denominadas políticas estabilizadoras cuyo
objetivo es reducir los márgenes de variación de las oscilaciones cíclicas –que Y1 se aproxime
lo más posible a Yp, del gráfico 3. 2-. Así, en función de los datos que aportan las variables
descriptivas de la situación económica general los gobiernos estimularán, en época recesiva, o
frenarán, en época expansiva, la actividad económica de forma que ni los precios ni en
empleo sufran variaciones excesivas.

2. Variables y Políticas

¿Cuáles son esas variables más relevantes desde la perspectiva macroeconómica?

1. La producción nacional. Tanto en sus tasas de variación como en su discurrir a lo


largo de los años. El mayor o menor crecimiento en cada año nos permitirá detectar la marcha
del ciclo económico. Un crecimiento razonable permitirá un absorber las incorporaciones
netas al mercado de trabajo e incluso reducir el desempleo. Un descenso en la tasa de
crecimiento denota que el ciclo expansivo está finalizando. Y un crecimiento bajo o nulo
denota un estancamiento productivo.

El decrecimiento supone una grave recesión, subida del desempleo, menor renta para lo
propietarios de los factores productivos, cae el consumo lo cual lleva a nuevas reducciones de
la producción. Aunque hay factores que por sí solos llevarían a la recuperación económica en
30

el largo plazo, los gobiernos tomarán medidas estabilizadoras y enérgicas para acortar ese
periodo de crisis.

2. El crecimiento del producto potencial – el pleno empleo de los factores


productivos y la estabilidad de precios-. Este deberá ir creciendo en el tiempo, pues no solo
es interesante la evolución de la economía en el corto plazo sino también en el largo plazo
(evolución de la Yp). Esa tendencia indica cual es el crecimiento de la economía
correspondiente.

El pleno empleo de los factores productivos, especialmente del trabajo, es un objetivo


desde 1930 de las políticas económicas porque supone situar a la economía en la Frontera de
Posibilidades de Producción, asegura la óptima y eficiente utilización de los recursos y provee
a sus integrantes del máximo nivel posible de bienestar material.

3. La inflación, entendida como la elevación continua y generalizada de los precios,


provoca efectos redistributivos perversos, introduce inseguridad en las relaciones comerciales.
Es acompañada de burbujas especulativas con el consiguiente riesgo para los mercados
financieros.

El pleno empleo genera tensiones inflacionistas, porque la oferta no puede responder con
agilidad a los incrementos importantes de la demanda derivados de la incorporación de todos
los factores productivos a la vez (el exceso de demanda hace subir los precios). El doble
objetivo de pleno empleo y estabilidad de precios al mismo tiempo sea difícilmente
alcanzable por lo que la política económica deberá optar por un equilibrio razonable entre
ambas metas.

4. El equilibrio exterior. Vivimos en nuestros días una creciente interrelación de las


economías nacionales con una fuerte tendencia a la integración. Ello altera los tradicionales
análisis macroeconómicos, centrados en las economías cerradas y acrecienta la importancia
del equilibrio exterior. Variables como la Balanza Exterior –que mide los intercambios entre
las economías de diferentes países-, o la cotización de la moneda, adquieren hoy mayor
relevancia.

Medidas de los gobiernos para conseguir la estabilización y el crecimiento

1. Políticas de demanda. Se encaminan a estimular o ralentizar, directa o indirectamente,


las comprar de bienes y servicios por parte de los agentes económicos. Para ello se cuenta
con:
• Política fiscal. Que se concreta en la utilización de los ingresos y gastos públicos.
• Política monetaria. Que permite regular la cantidad de moneda en circulación y los
tipos de interés
• Política cambiaria. Es el conjunto de medidas encaminadas a mantener el equilibrio
entre el equilibrio exterior y la estabilidad en la cotización de la moneda nacional respecto a la
de los demás países.

2. Políticas de oferta. Inciden fundamentalmente sobre los costes de producción:


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• Políticas de rentas. Intentando moderar su crecimiento por encima de los aumentos de


la productividad.
• Políticas de mercado. En defensa de la competencia, la liberalización y la
desregularización.
• Políticas presupuestarias y cambiarias. Como inversiones públicas en infraestructu-
ras o educación, que incrementan la productividad general del sistema; reducciones de
impuestos que incidan sobre la actividad productiva; el mantenimiento alto de la cotización de
la moneda para abaratar los productos importados.

3. CONTABILIDAD NACIONAL: SECTORES Y CUENTAS

1. Agentes y operadores

Para conocer la realidad que pretendemos analizar y sobre la que los gobiernos pretenden
actuar habrá de conocerse ordenadamente las cifras más relevantes de la economía nacional,
cuantificarla y relacionar sus variables. El instrumento básico para ello es la

Contabilidad Nacional: conjunto de normas y registros contables que definen,


ordenan y cuantifican las magnitudes agregadas básicas de una economía, según un
sistema convencional que tiende a asemejarse en todos los países con el fin de poder
comparaciones entre ellos.

1ª. Agentes o unidades institucionales

• Los hogares: Las economías domésticas, que detentan los factores productivos y son
los sujetos relevantes del consumo final de la economía. Parte de ellos realizan actividades de
producción de bienes y servicios.
• Instituciones privadas sin fines de lucro. Normalmente se incluyen en el sector
anterior y no tienen gran relevancia comercial (sindicatos, partidos, iglesias, ONGs)
• Las instituciones de crédito (y empresas de seguro). Actividades son intermediación
financiera –canalización de los ahorros de unos para la financiación de las necesidades de
otros. Fondos de pensiones y de inversión.
• Las Administraciones Públicas.
• Resto del mundo, es el conjunto de relaciones que los residentes del país tienen con
residentes extranjeros.

Entendiendo por residente relevante en la contabilidad nacional como una unidad que
realiza operaciones económicas durante un año o más dentro del territorio nacional. También
se suelen contabilizar las unidades residentes ficticias, incluyendo las actividades de
unidades (hogares o empresas) extranjeras el nuestro país.

Las tablas intersectoriales (tablas input-output), ofrecen una información desglosada


de de las operaciones internas de los distintos sectores económicos incluidos en el concepto
genérico de empresas, así como su relación con los restante agentes que aparecen en
cuanto que sectores de demanda final o proveedores de inputs primarios.

Estas tablas constituyen un elemento muy importante en el sistema de la Contabilidad


Nacional y ofrecen la información sobre el origen y el destino de las operaciones y servicios y
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sobre el reparto del valor añadido entre las distintas unidades funcionales. Al mostrar las
ventas y las compras de todos los agentes, suponen una aproximación al modelo
microeconómico del equilibrio general entre la oferta y la demanda en todos los sectores
económicos.

2ª. Clasificación de las operaciones que realizan los agentes económicos

• Las operaciones de bienes y servicios: Describen el origen y la utilización de los


bienes y servicios por las unidades residentes. Incluye las operaciones ligadas a la producción,
el consumo, y el intercambio con el resto del mundo.
• Las operaciones de distribución: Describen el destino de las rentas generadas dentro
del proceso productivo y la intercambiada con el resto del mundo. Describen también los
flujos que dan lugar a la formación de la renta disponible y del patrimonio de las unidades
residentes.
• Las operaciones financieras: Describen las modificaciones el los activos y pasivos
financieros de los sujetos, es decir, su posición acreedora o deudora.

2. Las operaciones de bienes y servicios

Interesa contabilizar en primer lugar el conjunto de bienes y servicios que la economía


nacional ha obtenido y puede utilizar.

El primer componente será la producción de bienes y servicios, que es el resultado de la


actividad económica de las unidades residentes destinada a la creación de productos, estén
destinados o no a la venta.

Los bienes y servicios no destinados a la venta son los generados por la Administración
Pública o las instituciones privadas sin fines de lucro, y son prestados a la colectividad en
régimen gratuito o casi gratuito. En todo caso son prestados a precios que no cubren la mayor
parte de sus costes de producción. Debido a que los bienes y servicios se valoran a precio de
mercado y estos bienes no destinados a la venta y son ofrecidos gratuitamente por la AP o las
instituciones sin fin de lucro, habrá que cuantificarlos de manera diferente sino queremos
infravalorar su importancia cuantitativa. Se utilizará para su valoración el criterio de su coste
de producción.

Las importaciones. También habrá que incluir un conjunto adicional de bienes y


servicios procedentes del resto del mundo y que entran de manera definitiva en el territorio
nacional.

La producción nacional de bienes y servicios que hemos visto antes, junto con las
importaciones constituyen los recursos, los bienes y servicios disponibles de una economía.

El destino de estos recursos será el consumo:

a) Consumo final, el cual satisface directamente las necesidades.


b) Consumo intermedio, utilizados para producir otros bienes y servicio.
Otra parte se destina a la formación bruta de capital o inversión, que representa el valor
de los bienes y servicios con el fin de utilizarlos por más de un año en procesos de
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producción. La inversión incluye tanto a la formación bruta de capital fijo (maquinaria,


edificios…) como a la variación de existencias, que es el aumento de todos los bienes que no
forman parte del capital fijo (materias primas, productos semielaborados y productos finales).
La inversión podrá ser voluntaria o planeada, o involuntaria si las ventas han sido inferiores a
lo esperado.

La exportación, mediante la cual parte de la producción nacional sale del país con
destino a residentes del resto del mundo.

3. Las operaciones de distribución

Según el Flujo Circular de la Renta sabemos que la producción de bienes y servicios


genera unas rentas, unos ingresos o retribuciones para los participantes en ese proceso.
También sabemos que el Estado interviene detrayendo parte de eso ingresos vía impuestos y
los reintegra al flujo de rentas por medio del gasto público.

Así, las operaciones de distribución en la Contabilidad Nacional reflejarán quienes son los
beneficiados de esas rentas que directa o indirectamente se ha generado en el proceso
económico.

Componentes de la distribución de la C. N.:

1. La remuneración de los asalariados. Los salarios del factor trabajo. Sueldos +


Cotizaciones (Seguridad Social).
2. Las rentas de la propiedad y de la empresa.
3. Impuestos indirectos. Impuestos sobre la producción y las importaciones.
4. Subvenciones de explotación.
5. Impuestos corrientes sobre la renta y el patrimonio.
6. Prestaciones sociales.
7. Transferencia sociales en especie (educación, sanidad, cultura…).
8. Otras transferencias corrientes. Pueden abarcar diferentes pagos sin contraprestación
no incluidos en los grupos anteriores (primas o indemnizaciones de seguros diversos,
transferencias entre Administraciones, cooperación internacional, loterías, multas…).
9. Transferencias de capital.
10. Consumo de capital fijo. La depreciación.

4. Las operaciones financieras

En economía se habla de activos y pasivos financieros como los derechos y obligaciones


respectivamente, valorados en términos monetarios, esto es, en dinero. Son medios que tienen
como finalidad intercambiar bienes y servicios económicos, liberar y formalizar deudas o
materializar riqueza.

En una economía monetaria las operaciones financieras crean o liquidan activos y pasivos
financieros o transfieren la propiedad de éstos.
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Las operaciones financieras implican variaciones en los balances, es decir, diferencias


entre los pasivos y activos de las distintas unidades puesto que aumentan o reducen sus
derechos o sus deudas.

Además, el saldo de la cuenta financiera refleja el dato de la capacidad o necesidad de


financiación de cada sector o de la economía en su conjunto.

Las necesidades de financiación de una economía nacional solo pueden cubrirse a través
de préstamos de los demás países.

4. EL PRODUCTO NACIONAL

1. El flujo circular de la renta

Para explicar el conjunto de magnitudes macroeconómicas podemos partir del modelo del
FCR. Esto es, las empresas producen bienes y servicios que consumen los hogares (mercado
de bienes). Los hogares a su vez aportan los factores productivos que les son retribuidos por
las empresas.

Ese flujo básico señala al líquido que circula por eso canales. A ese volumen lo
denominamos
Producto nacional, que es el conjunto de bienes y servicios generados en una
economía en un periodo de tiempo determinado.

Hoy día los sistemas de CN se usan el término Producto Interior.

El pago a los factores productivos por la producción de bienes se traduce en un ingreso,


que es la Renta Nacional, la cual nos sirve como una primera descripción del nivel de
actividad de una economía. (La letra Y del gráfico 3. 1).

La utilización de ambas denominaciones hace posible medir ese flujo básico desde tres
enfoques:

1º. Desde la producción se pone acento en los bienes y servicios.


2º. Desde la renta vemos lo que las empresas pagan por producir los bienes y servicios.
3º. Otro enfoque sería en lo que los hogares han tenido que pagar por los bienes y
servicios, esto es el Gasto Nacional, midiendo así el consumo total.

Producto, renta y gasto son tres enfoques distintos para un mismo concepto
fundamental, esto es, el nivel de actividad de la economía.
Otra opción será fijarnos en la suma del valor de todos los factores productivos utilizados
en el proceso de producción, llamado Valor Añadido Bruto de la economía.

El Valor añadido por una empresa es el resultado de la diferencia del valor de su


producción total (el conjunto de bienes o servicios producidos por ésta) menos el valor del
conjunto de bienes y servicios producidos por otras empresas pero que han sido utilizados por
ésta para obtener su producción propia.
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Sabemos que buena parte de los bienes y servicios producidos por las empresas no son
utilizados directamente por los consumidores finales, sino que otras empresas los utilizan para
obtener sus productos. Si contabilizamos la producción total como la suma de lo producido
por todas y cada una de las empresas estaríamos contabilizando varias veces un mismo
producto inflando artificialmente el resultado (Tabla 3. 1).
De la producción final de cada empresa hay que restar todos los bienes y servicios producidos
por otras empresas y que ésta usa en su proceso productivo, ya que estos productos ya han
sido contabilizados a efectos de producto nacional en el momento que fueron producidos por
las empresas para posteriormente ser utilizados por la otra empresa. De esta última deberemos
contabilizar el valor nuevo que aporta en la producción, esto es el VALOR AÑADIDO.

El Valor Añadido se puede obtener por sustracción, restando de la cifra final de ventas las
compras realizadas a otras empresas. También se puede calcular por adición, sumando todos
los factores productivos que se han utilizado directamente.

Es posible representar ese consumo intermedio (gráfico 3.3) diferenciando dentro de


nuestro flujo circular a:

- Las empresas productoras de bienes y servicios intermedios


- Las empresas productoras de bienes y servicios finales

2. El cálculo del producto nacional

La producción la valoraremos siempre en euros o unidades monetarias, pues los


innumerables bienes y servicios sólo podremos sumarlos si lo reducimos a una unidad común
que es el dinero, multiplicando las unidades producidas de cada bien por su precio en el
mercado. El resultado será la producción nacional en el periodo que estemos analizando.
(Tabla 3.2)

En el libro se hace una comparación entre el producto nacional del año 2005 representado
en la tabla 3. 2 y el producto nacional del año 2006 representado en la tabla 3. 3 cuya
finalidad es calcular la

Tasa de Crecimiento de la Producción:


PN 2006 (9.390) : PN 2005 (6.055) - 1 = 0,552 = 55,2%

Vemos que el producto nacional ha aumentado un 55,2% el año 2006 respecto de 2005.
Ello se debe en parte al aumento de la producción de bienes y servicios, pero sobre todo
observamos que esa tasa ha crecido especialmente por el aumento de los precios. Así, la cifra
de la tasa de crecimiento es exagerada, ya que el crecimiento real de la producción física no es
tan alto. Ello es consecuencia de haber utilizado variables nominales y no reales. Decimos que
una magnitud se expresa en precios corrientes o valores nominales cuando se valora a los
precios del mercado vigentes en el periodo que se está considerando; en el ejemplo concreto
son los precios de 2005 y los precios de 2006.

Pero nos puede interesar cuál ha sido la evolución de esa magnitud separando los datos de
las variaciones de los precios con lo que valoraremos el crecimiento real de esa economía. Esa
magnitud deberá expresarse en valores reales (no nominales) o euros constantes de un
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determinado año, tomando los precios vigentes en otro periodo de tiempo que se toma como
base. En el ejemplo de la tabla 3. 4 se toma como base los precios del año 2005.

Si queremos valorar el producto de 2006 tomaremos como base los precios de 2005 y
obtendremos la Tasa de Crecimiento Real de la producción:

Unidades 2006 x Precios de 2005 (7.060) / prod. 2005 (6.065) – 1 = 0, 1669 = 16,69%
de crecimiento real.

Es decir, frente a un crecimiento nominal del 55,2%, el crecimiento real supone tan sólo
un 16,69%. El resto de debe a la variación de los precios. Esta operación de aislar y separar el
efecto que sobre la producción tiene la variación de los precios se la denomina deflactar. Para
conocer ese impacto global de los precios se puede utilizar también un deflactor de la de
producción.

La producción total de los bienes y servicios realizada por los residentes de un país
durante un periodo de tiempo (un año), recibe el nombre de Producto Interior Bruto.

Denominamos deflactor del PIB a la variación media de los precios de bienes y


servicios que lo integran. Se obtiene ponderando la variación del precio de cada uno de los
bienes y es uno de los índices que podemos utilizar para medir la inflación que ha
experimentado una economía durante un periodo determinado de tiempo (tabla 3. 5).

Es fácil deducir que el ejemplo de la tabla 3. 5 es muy simple y que la valoración real del
total de los bienes y servicios producidos en una economía durante un año encontrará enormes
dificultades en la práctica. Por ello se recurrirá a estimaciones basadas en muestreos de un
grupo significativo de bienes y servicios que se considere representativo del total, o a índices
en función de cómo varían determinados datos conocidos y se supondrá que las magnitudes
relacionadas evolucionarán de la misma forma.

Habrá que resaltar determinados problemas de carácter general derivados de la propia


naturaleza de los bienes y servicios correspondientes. En las series de datos aparecerá el
problema de:

1º. Valoraciones en la calidad de los productos, o las innovaciones, que van cambiando
paulatinamente un bien. Es un problema parecido al que supone la introducción de nuevos
productos. Según se eleva el nivel de vida de los ciudadanos la calidad de todos los productos
sube igualmente. El problema es tanto mayor cuanto más largo es periodo de tiempo
considerado. Por ello pueden resultar engañosas las series que tomen como base un año muy
alejado en el tiempo. Para corregir esa dificultad lo mejor es recurrir a series reales en las
cuales cada año toma como base la estructura de precios del anterior. En la medida en que los
cambios suelen ser paulatinos, se considera que de año en año no sueles ser significativos y
que la variación de los precios responde no ya a los cambios e innovaciones incorporadas a
los productos sino a los cambios inflacionistas.

2º. Debido a que el criterio de valoración del producto nacional es el precio del mercado
su estimación difícilmente puede incluir una serie de bienes y servicios que no pasan por el
mercado:

- Transacciones de carácter ilegal.


37

- Economía sumergida.
- Autoconsumo.

Todos estos elementos tienen relevancia a la hora de hacer comparaciones entre países
pues aquellos que tienen un fuerte componente de economía sumergida o autoconsumo
aparecen como mucho más pobres pues esa actividad no está contabilizada en el PN.

3º. Para completar la medición del producto total es preciso acudir a imputaciones, es
decir, a estimar un valor aproximado por imposibilidad de conocer el real, en consecuencia de
que muchos bienes y servicios no pasan por el mercado:

a) Los bienes y servicios prestados por el sector público o las entidades privadas sin
ánimo de lucro. Existe la convención de valorarlos al coste de producción, lo cual
supone distorsiones importantes pues:

• No incluyen los beneficios que exigiría una oferta privada de esos mismos
bienes y servicios.
• No tiene en cuenta los posibles cambios en la productividad, pues el sector
público puede mejorar la gestión y ofrecer el servicio a un coste inferior.
Inversamente, las posibles deficiencias del servicio pueden ocasionar costes
mayores. Así en términos de PIB la valoración de las mejoras sería a la baja y
las deficiencias al alza por el gasto elevado.

b) Otro supuesto tradicional en las cuentas nacionales es el que afecta a la valoración de


los alquileres imputados a la vivienda propia. La vivienda propia es un gasto de
inversión para los hogares que se consume realmente en una serie de años posteriores
¿cuánto vale ese consumo? Se estimará el consumo de la vivienda propia asignando un
hipotético importe de alquiler como renta generada por la vivienda.

c) Por otra parte, ese mismo régimen aplicado a la vivienda habría que aplicarlo a
muchos bienes de consumo duradero, que podrían considerarse como una inversión,
pues su “consumo” se realiza a lo largo de varios años. Sin embargo en estos casos se
contabiliza ese gasto de los hogares como consumo en el año que fueron comprados y
no se tiene en cuanta el uso posterior.

d) Guarda relación con este tipo de bienes el supuesto de las compra-ventas de segunda
mano, que no se contabiliza como valor añadido, a no ser la intervención de un
intermediario comisionista. Esos bienes ya fueron contabilizados el año que fueron
producidos.

3. Producto nacional y bienestar nacional (deficiencias en la medición del


PN)
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A pesar de as dificultades que existen para la medición del producto nacional las
magnitudes agregadas son utilizadas:

- Para calibrar el nivel de bienestar de las naciones.


- Con todos sus fallos aportan una información aproximada del aparato productivo de
un país.
- Esos datos son comparables con los de otros países, especialmente entre los que no
hay grandes diferencias estructurales.
- A pesar de que las magnitudes económicas agregadas no miden todos los aspectos
que proporcionan satisfacción a los seres humanos, informan sobre el bienestar material, que
es una parte importante del bienestar total de éstos.

Algunos de los aspectos que no valoran el PIB ni otra magnitud son los que englobamos
dentro del concepto “Calidad de Vida”:

- El valor del ocio. Si una economía consigue producir lo mismo pero gracias a los
avances tecnológicos hace posible que se reduzca la jornada de trabajo, los individuos
podrán disponer de más tiempo libre. ¿no parece un aumento del bienestar al margen
del PIB?

- El crecimiento de una economía (aumento de PIB) puede ir acompañado de un


deterioro en la calidad de vida debido al deterioro del medio ambiente, hacinamiento
urbano…Estos aspectos no se contabilizan en el PIB.

- A pesar de que pueda aumentar el malestar ciudadano es posible ver incrementado el


indicador teórico del bienestar del un país.

Para paliar esas deficiencias algunos economistas han aportado ideas nuevas de medición:

- Bienestar Económico Neto –BEN- Resulta de sumar al PIB la estimación del


autoconsumo, los aumentos del tiempo de ocio y la economía sumergida y restar los
daños sufridos por el medio ambiente.

- Índice de Desarrollo Humano –IDH- Introducido por la ONU para comparaciones


internacionales de bienestar y nivel de desarrollo que tiene en cuenta tanto el poder
adquisitivo de la renta media como la esperanza de vida y el índice de alfabetización.

A pesar de todas estas aportaciones la dificultad estriba de cómo ponderar la importancia


de cada una de las variables. Además otro fallo es que no aparecen otras magnitudes, como la
distribución de la producción y la renta. La igualdad de las cifras agregadas no representa
igualdad en la calidad de vida en los ciudadanos de dos países comparados.

5. LAS MAGNITUDES AGRAGADAS

DEFINICIÓN: Las magnitudes agregadas de la CN son las cifras de síntesis que


permiten, con limitaciones, medir el resultado de una economía nacional, la importancia
de sus componentes más relevantes y su evolución. Tabla 3. 6.
39

Componentes más relevantes de las magnitudes agregadas de la contabilidad nacional:

1. El PIB que se calcula a precios de mercado. Es el conjunto de bienes y servicios


producidos en un país, por sus residentes en un periodo determinado (generalmente un año).
Equivale (=) al VAB, Valor Añadido Bruto de la producción de una economía.

2. El PNB. En epígrafes anteriores hemos asimilado el valor de la producción total de la


economía con el de la Renta Nacional, es decir, VAB = RN, pero dentro del concepto CN eso
no es así. Veamos cómo pasar de un concepto a otro.

Habrá que pasar del concepto geográfico (interior) al criterio personal (nacional). El
concepto “nacional” se refiere a quién se apropia de los pagos que ha generado la
producción, con independencia del país donde ésta ha sido generada. Es decir, no todos los
pagos a los factores productivos por la producción de bienes y servicios dentro de un país se
quedan en él, pues al realizarse por extranjeros, esas rentas serán para los agentes de esos
países. Asimismo las rentas obtenidas en otros países por nuestros nacionales pasarán a
formar parte de nuestra renta nacional, con lo cual sumando las rentas de todos los nacionales,
tanto las producidas dentro del país como las obtenidas fuera, obtendremos el Producto
Nacional Bruto –PNB-.

Este concepto de PNB desaparece en el sistema moderno de Contabilidad Nacional, pero


parece útil seguir utilizándolo para analizar las relaciones que se dan entre las diferentes
magnitudes agregadas.

PNB = PIB + rentas obtenidas por los factores nacionales en el extranjero RFNE –
rentas de los factores extranjeros en el interior de España RFEI.

No obstante solo tendremos en cuenta para en cómputo del PNB los movimientos
efectivos de esas rentas que realmente se incorporen, su importe y no el total de la producción
en el extranjero.

3. El Consumo de Capital fijo. No toda la producción supone incremento de nuevos


recursos, parte de esta se dedica a mantener el capital fijo debido a la inevitable depreciación
que supone el consumo de ese capital fijo que hay que reponer. El CCF no ha incrementado el
bienestar de nadie, más bien se cubre la pérdida que se produce por el uso o el paso del
tiempo.

La deducción de la depreciación permite el paso de la valoración bruta a la neta.

PNB – Depreciación = PNN (Producto Nacional Neto)

4. Este PNN no es aún la Renta Nacional. Para obtenerla deberemos saber que los
precios de mercado además de los costes de producción incluyen una serie de impuestos.
También las empresas reciben subvenciones que abaratan los costes de producción y en
consecuencia disminuyen los precios.

Renta Nacional = Producto Nacional Bruto – Consumo de Capital Fijo – Impuestos


Indirectos + Subvenciones.
40

El valor obtenido recoge todos los pagos efectuados a los factores productivos (incluidos
beneficios de los empresarios) por su contribución a la producción nacional, o lo que es lo
mismo, a las rentas percibidas por ellos.

5. Pero no toda la renta obtenida por los hogares como retribución a los factores de
producción puede ser usada libremente en consumo y ahorro. Habremos de descontar los
impuestos que sufren esas rentas (impuestos indirectos, cotizaciones a la seguridad social,
impuestos directos –IRPF-).

En otro sentido habrá que sumar el importe de los subsidios que son recursos disponibles
para quienes los perciben aunque no se hayan generado en el proceso productivo (jubilación,
desempleo, invalidez…).

6. Otra partida que habrá que incluir son los beneficios no distribuidos por las empresas.
La cifra de los beneficios empresariales netos (descontados los impuestos que recaen sobre
ellos) se descompone en dos partes:

a). Beneficios que la empresa reparte entre sus propietarios (Beneficios distribuidos).
b). Ahorro empresarial, que son los beneficios que la empresa no reparte en concepto de
previsión. Esta última tampoco llega a los hogares y habrá que restarla de la Renta Nacional.

Renta Nacional - Ahorro empresarial

Una vez efectuadas todas estas operaciones obtendremos la Renta Nacional Disponible o
RD que es el volumen total de ingresos que disponen los hogares para utilizarlos libremente.

RD = RN – Impuestos Directos – Beneficios no Distribuidos + Subsidios a los hogares

La Renta Disponible permite conocer razonablemente el nivel de recursos con que


cuentan los ciudadanos de un país y puede ser un buen indicador del nivel de vida. Para las
comparaciones internacionales habrá que reducir esta cifra a términos “per capita”, aún
teniendo en cuenta el problema de la distribución de la renta por los ciudadanos afectados

Sabemos que el nivel de vida de los ciudadanos no depende solo de los bienes y servicios
que puedan adquirir en el mercado. En las economías mixtas hay muchos bienes y servicios
prestado “gratuitamente” por el Estado y ello afecta notoriamente al bienestar de los
ciudadanos.

El desarrollo del Estado de bienestar ha motivado el gasto público en educación, sanidad,


transportes…Por ello la ONU ha introducido el concepto de Renta Disponible Ajustada
(RDA) que incorpora las prestaciones públicas en especie. Así un país con elevados
impuestos y cuyo estado presta muchos servicios gratuitos podrá tener un nivel de renta
disponible per capita igual que otro país de similar PIB con bajos impuestos pero escasas
prestaciones públicas. Probablemente el bienestar medio del primer país será mayor que en el
segundo.

La Contabilidad Nacional ofrece estimaciones de estas magnitudes agregadas y permite


conocer la evolución de una economía y analizar sus equilibrios y desequilibrios.
41

Todas estas operaciones pueden incorporarse al FCR, bastando para ello incorporar el
conjunto de entradas y salidas que se producen en el flujo básico (gráfico 3. 4).

TEMA 4. EL COMPORTAMIENTO DEL CONSUMIDOR

Introducción
42

Veremos los factores que influyen en el comportamiento de los consumidores que es tanto como decir de la
demanda final de bienes y servicios. También cuáles son las razones que explican las reacciones de los
demandantes y las circunstancias que les afectan. Es importante saber no solo la dirección que tomarán los
consumidores sino la relevancia de esa reacción. Se estudiará el concepto de elasticidad que permite medir la
sensibilidad de los demandantes ante los cambios en los factores que más les influyen.
Veremos las características del consumo agregado del conjunto de la economía.

1. LA UTILIDAD

El bienestar de un sujeto está relacionado con los bienes y servicios de los que puede
disfrutar, así aumentando su consumo aumentará la utilidad total del mismo.

Utilidad total

Cuanto mayor sea la cantidad de bienes y servicios de los disfruta una persona mayor
será la utilidad total que le aporten y por tanto mayor será su bienestar.

Utilidad marginal

Sin embargo ese mayor bienestar ligado al consumo no crece ilimitadamente ni de la


misma manera. Un primer vaso de agua nos será “útil” y aportará un gran bienestar. Los
sucesivos vasos aportarán un bienestar menor hasta un punto en que esa utilidad no aumentará
por muchos litros que podamos beber.

La utilidad marginal de un bien es el aumento (o disminución) en la utilidad total del


mismo, que nos supone el hecho de consumir una unidad más del mismo.

Al decidir comprar un bien lo decisivo será su utilidad marginal y no la utilidad total, es


decir, la utilidad nueva que va a aportar por el precio que ha de pagarse por el mismo.

Ley de la utilidad marginal decreciente

Cuanto mayor es la cantidad consumida de un bien menor es la utilidad marginal cada


nueva unidad del mismo.

En la valoración del posible aumento de la utilidad deberemos tener en cuenta cual es


nuestra situación previa. No es lo mismo el primer vaso de agua que los sucesivos.

a) Esta ley nos permite entender por qué pagamos un precio más bajo por bienes que
son imprescindibles (la cesta de la compra), mientras que pagamos precios superiores
para bienes superfluos (joyas). Esto se explica por que al disponer de cantidades
abundantes de los bienes imprescindibles, es decir, no son escasos, su utilidad
marginal ha descendido de tal manera que solo compraremos unidades adicionales
cuando el precio sea suficientemente bajo en relación con la utilidad marginal que va a
aportar esa nueva unidad.
b) La ley de utilidad marginal decreciente también explica el carácter decreciente de la
curva de demanda, dado que las primeras unidades de un bien nos suponen una
utilidad marginal muy alta y estamos dispuestos a pagar un alto precio por ella. Pero si
seguimos comprando unidades la utilidad marginal será menor y sólo estaremos
dispuestos a seguir comprando si el precio baja en la misma proporción
43

Utilidad marginal, precios de los demás bienes y coste de oportunidad

¿Por qué, alcanzado un determinado nivel, no compramos más de un bien, aunque el


precio sea alto, si la utilidad total sigue aumentando en la medida en que crece la cantidad
adquirida de ese bien? La respuesta es porque, con ese dinero puedo obtener mayor aumento
de utilidad adquiriendo otros bienes. Las decisiones de consumo no solo toman en cuenta el
precio de un bien y la utilidad que aportan la sucesivas unidades, sino que también se tiene en
cuenta hacer máxima la utilidad total aumentándola pero de manera más “barata”
consumiendo otros bienes distintos.

Implícitamente, al tomar una decisión de consumo, elegimos un destino para nuestro


dinero entre muchas alternativas. Esa decisión supone renunciar a comprar otros bienes o a
aumentar el consumo de los mismos, según el concepto de coste de oportunidad.
Consideramos cuánto va a aumentar nuestra utilidad por cada nuevo euro que vayamos a
gastar en un bien u otro. Si el aumento de la utilidad es menor en un bien A que en otro bien
B elegiré este último que me aporta una utilidad marginal mayor.

Por lo tanto estamos comparando la utilidad adicional que nos van a aportar los distintos
bienes en relación de su precio:

Nos decidimos por consumir aquel bien que pueda aumentar nuestra utilidad total con
el menor coste. En las decisiones de consumo atendemos a la utilidad marginal ponderada
por su precio, que nos representarían las distintas alternativas y elegiremos la más alta de
todas ellas.

2. LA RESTRICCIÓN PRESUPUESTARIA

Para cualquier decisión de compra el coste es un factor decisivo. Cuanto más caro es un
bien menor será la utilidad de cada unidad monetaria a él dedicado. Además, la unidad
monetaria dedicada a un bien ya no es posible dedicarla a otros -Coste de Oportunidad-: La
compra de un bien implica renunciar a otro alternativo, tanto más cuanto menor sea nuestro
presupuesto total.

Esta circunstancia se representa por la:

Restricción presupuestaria que delimita las distintas combinaciones de bienes y


servicios que, dados los precios de éstos, puede alcanzar como máximo un consumidor y su
nivel de recursos determinado. –Tabla y Gráfico 4. 1-.

Las diferentes opciones señalan el concepto de coste de oportunidad, pero además


introducen un concepto nuevo que es el de:
La Relación de Intercambio entre dos bienes indica a qué cantidad de uno de ellos
tenemos que renunciar si queremos obtener una unidad de otro, en función de los precios
de ambos.

De otro lado, la elección (cualquier punto dentro de la curva) dependerá de la utilidad


relativa que le reporten uno u otro bien al consumidor, lo que a su vez vendrá influido por
44

todos aquellos factores que influyen en la demanda (gustos, modas). Lo dicho será válido
“caeteris paribus”, esto es, desde que la renta no varíe.

La restricción presupuestaria cuando varía la renta real

Un aumento de la renta real permitirá incrementar el consumo de todos los bienes en


la misma proporción produciéndose un desplazamiento en paralelo y la derecha de la
restricción presupuestaria.

Inversamente, al producirse una disminución de la renta real, implicará la reducción


proporcional de las opciones de consumo, desplazándose en paralelo y a la izquierda la
restricción presupuestaria. –Gráfico 4.2-.

Conviene señalar que la renta real es lo que realmente podemos adquirir con el importe
monetario de nuestra renta, lo cual depende no solo de la cantidad mayor o menor de dinero
que disponemos sino también de la posible combinación de la subida o bajada de los precios
de los productos.

La restricción presupuestaria cuando sube o baja el precio de uno de los bienes.

También puede ocurrir que varíe el precio de uno de los bienes y el del otro no, o que lo
hagan en distinta proporción o dirección. Provocará una modificación en la pendiente.

La elevación del precio de un bien deteriora su relación de intercambio con los


restantes bienes y por lo tanto modifica la pendiente de la restricción presupuestaria,
disminuyendo las posibilidades de consumo de ese bien. La reducción del precio de un bien
provoca los efectos opuestos. -Tabla 4. 3 y gráfico 4. 4-.

3. LOS FACTORES QUE AFECTAN A LA CANTIDAD DE LA


DEMANDA DE UN BIEN

1. Variaciones de demanda a lo largo de la curva

Teniendo en cuenta la cláusula “caeteris paribus” un cambio en el precio de un bien hará


variar la cantidad demandada del mismo, pero su demanda (la curva que la representa),
seguirá siendo la misma. La demanda solo cambia si lo hacen otros factores subyacentes en la
misma: los precios de los demás bienes, el nivel de renta y los factores psicológicos y
sociológicos.

2. Los precios de los demás bienes

La primera condición que exigimos para que no varíe la demanda de un bien es que no
varíen los precios de los restantes bienes relacionados en el análisis.
45

Cuanto más perfectamente sustitutivos sean dos bienes, mayor será la relación que exista
entre sus respectivas demandas. En el fondo todos los bienes son sustitutivos entre sí lo
analizamos desde el presupuesto del hogar, pues cada uno intenta tener su hueco en el
mismo

Si sube el precio de un bien es probable que se produzca un aumento en la demanda de


sus bienes sustitutivos, tanto más probable y acusado cuanto más perfectamente sustitutivos
sean entre sí y más importante sea la elevación del precio. Si baja el precio, es probable que se
produzca el efecto contrario.

La demanda entre bienes sustitutivos tenderá a ajustarse a favor de los que resulten más
baratos en términos relativos. Estamos ante el reparto de la restricción presupuestaria y cómo
varía la pendiente al alterarse los precios relativos.

En el caso de la subida del precio de un bien, los bienes complementarios sufrirán una
bajada en la demanda, tanto más probable y más acusada cuando más indisoluble sea el
consumo de los bienes entre sí y más importante sea la elevación del precio. Si baja el precio
de un bien se producirá el efecto contrario.

Hay que tener en cuanta que en ciertos casos y debido a que un bien puede satisfacer
necesidades diferentes, dos bienes pueden ser complementarios entre sí en unos aspectos, pero
sustitutivos (relativamente) en otros.

3. El nivel de renta

La renta representa el límite general que encuentran los demandantes a la hora de decidir
qué bienes consumen y en qué cantidad. (Limite de la restricción presupuestaria)

Como regla general, cuando aumenta la renta aumenta la demanda de la mayoría de los
bienes. No lo hará en la misma proporción en todos los bienes, pero prácticamente todos
experimentan una variación al alza.

Excepciones existen en los bienes de menor calidad, cuya demanda disminuye a medida
que sube la renta y aumenta el consumo de bienes mejores.

Un bien normal es aquel cuya demanda aumenta al aumentar la renta. Un bien


inferior es aquel cuya demanda disminuye cuando aumenta la renta. A la inversa ocurrirá
cuando disminuya la renta.

Un bien superior es aquel cuyo consumo aumenta por el aumento de renta incluso en
la proporción de renta utilizada para el mismo.

A pesar de las posibles bajadas de renta, existe una tendencia a mantener las pautas de
consumo ya conseguidas. Por tanto si el descenso de la renta es leve o temporal es probable
que no disminuya la demanda de los bienes normales y más improbable aún que aumente la
demanda de los bienes inferiores. No ocurrirá así si disminución de la renta es fuerte o
prolongada.
46

En el análisis que estamos haciendo la renta es el límite máximo de nuestro poder


adquisitivo. Importa las cantidades máximas de bienes que podemos adquirir realmente.

Lo importante será la capacidad de comprar de esa renta y no su valor nominal más o


menos alto. Una renta de 1000€ (valor nominal) tiene diferente capacidad adquisitiva en
España, que en EEUU, que en Bolivia.

Por esta razón, si se produce una subida general de precios, aunque nominalmente la
renta no varíe, el poder adquisitivo sí lo ha hecho, disminuyendo la renta real.

Así puede entenderse la afirmación de que todos los bienes son sustitutivos entre sí. Una
fuerte subida de los alimentos puede provocar que una mayor parte de nuestra renta se tenga
que dedicar a adquirirlos debiendo dejar de consumir en otros bienes menos necesarios,
quizás en ocio. Somos más pobre en términos reales.

Habrá de tenerse en cuenta también la posibilidad del crédito, que posibilita el adelanto
del consumo de bienes, más allá de nuestra renta real, por la capacidad de endeudamiento.
Cuanto más cómodas y baratas sean las cuotas más atractivo se volverá el adelanto del
consumo de bienes con cargo a los ingresos futuros.

4. Factores sociológicos y psicológicos

Estos factores ejercen una influencia muy diferente según los casos o según cada bien o
servicio a diferencia de los precios y la renta cuya influencia es más semejante. Alguno de
ellos será irrelevante en unos bienes pero decisivo para otros. Todos estos factores pueden ser
más importantes, a largo plazo, en la demanda que los precios y la renta.

a) Los gustos de los consumidores. Factor especialmente notorio en las prendas de vestir
donde las modas consiguen que la demanda sea mayor de lo estrictamente necesario.
De otro lado el oferente tratará de vender sus productos antes de que queden
anticuados ofreciéndolos o menor precio –las rebajas-.
b) Factores demográficos.
- Edad de los consumidores: El predominio de jóvenes o jubilados en una sociedad
implica pautas de consumo muy diferentes.
- También las diferencias entre zonas urbanas y rurales.
- La tasa de crecimiento demográfico, también afecta a la demanda total del mercado.
c) El Estado. Tiene una influencia muy importante en la orientación de la demanda a
causa de la prestación gratuita o a precios inferiores de servicios (educación, sanidad).
También las campañas de concienciación para el incentivo o desincentivo del
consumo de ciertos productos. Los impuestos especiales o las subvenciones.
d) Las expectativas. Los sujetos se comportan en función de los datos que esperan. Si se
espera que un producto va a subir su precio los consumidores tratarán de adquirirlo
antes. Si esperan que baje retrasarán la compra disminuyendo transitoriamente la
demanda.
e) La innovación. Los nuevos productos afectan tanto a los gustos y hábitos como a la
demanda de productos relacionados con ellos.

5. Desplazamientos de la curva de demanda


47

Podemos trasladar todo lo anterior a la representación gráfica y comprobar qué pasa con la
curva de demanda cuando varía alguno de los factores que hemos visto. Cómo cambia la
curva de demanda. Tabla 4. 4 y gráficos 4. 5 y 4. 6.

Primer momento. En resumen, hemos visto cómo la subida del precio de un bien
provoca en un primer momento un aumento de la demanda del bien sustitutivo a cada precio
y se desplaza la curva de demanda a la derecha. Ello implicará que también varíe el precio y
la cantidad de equilibrio. Por ello lo oferentes del bien sustitutivo intentarán ofrecer más
cantidad y subir el precio, los cuales se van desplazando en la curva de oferta paulatinamente
hasta encontrar un nuevo precio de equilibrio del mercado –gráfico 4. 6, punto E’-.

Segundo momento. El efecto final de la subida del precio de bien es también la subida
del precio de su sustitutivo: los consumidores van sustituyendo el consumo de un producto
por otro pero esa reacción provoca el encarecimiento de éste.

La curva de demanda de un bien se desplazará a la derecha:

- Si suben los precios de los bienes sustitutivos.


- Si baja el precio de los bienes complementarios.
- Si sube la renta en caso de los bienes normales, o si baja en caso de los bienes inferiores.
- Si varían, en general, a favor de su consumo los factores sociológicos y psicológicos que
le afectan.

El desplazamiento a la derecha de la curva de demanda de un bien provocará,


caeteris paribus, una elevación de su precio y de la cantidad de equilibrio.

La curva de demanda de un bien se desplazará a la izquierda:

Si el precio de un bien baja, los efectos en el bien sustitutivo son los inversos,
aumentando el consumo del bien y disminuyendo la demanda del bien sustitutivo, cuya
curva de demanda se desplazaría a la izquierda. En un momento posterior, el aumento de
oferta del bien sustitutivo provocaría una reducción de su precio y de la cantidad de
equilibrio. Por lo que, en un posterior momento, también bajará su precio, encontrando un
nuevo punto de equilibrio precio-cantidad.

Lo mismo podemos decir si la renta disminuye, si el producto deja de estar a la moda, si


varía desfavorablemente cualquiera de las circunstancias que le afectan. Todas las causas que
veíamos que desplazaban la curva de demanda a la derecha pueden aplicarse en sentido
inverso para los desplazamientos a la izquierda.

4. EFECTO RENTA Y EFECTO SUSTITUCIÓN

Se tratará ahora de comparar un bien no con otro sino con todos los demás bienes dentro
del esquema de la restricción presupuestaria.
48

Variaciones en la curva de RP debido a las variaciones en los precios de los bienes

La pendiente de la restricción presupuestaria vendrá determinada por el precio del bien:


Cuanto más caro sea éste, mayor será la renuncia a otros bienes que implica su consumo. Si
disponemos de una renta de 10.000 € la restricción presupuestaria será distinta si el precio del
bien X (supongamos una cesta de alimentos) es de 200€ o si sube a 500€ como si baja a 100€.

Si dedicamos la mitad de nuestros ingresos -5.000€- a la compra del bien X a un precio


inicial de 200€ podremos adquirir 25 unidades.

En el caso del segundo precio, 500€, tan solo podremos adquirir diez unidades.

Y en el tercer supuesto, esto es, que el precio baje a 100€ podemos adquirir hasta 50
unidades.

1º. Adquirir 25 unidades a un precio de 200 suponía gastar la mitad de nuestra renta.

2º. Cuando baja a 100 gastamos solo el 25% de nuestra renta total -7.500€ nos quedarán
para el resto de bienes-.

3º. Si el precio sube a 500€ ni siquiera tenemos la posibilidad de alcanzar ese nivel de
consumo, es decir, las 25 unidades iniciales.

Variaciones en la curva de RP debido a variaciones en los ingresos o renta.

Veamos qué ocurre si el precio del bien no varía y lo que cambia son nuestros ingresos.

Si la renta aumenta de 10.000€ a 14.000€ la nueva restricción presupuestaria se


desplazará en paralelo hacia la derecha. En la situación inicial gastábamos 5.000€ para
consumir 25 unidades del bien X a un precio de 200€. Al aumentar la renta podemos optar por
varias posibilidades:

1ª. Podemos duplicar el consumo de X de 20 a 40 unidades y dedicar el resto al consumo


de los demás bienes.

2ª. Podemos mantener nuestro consumo de X en 20 unidades y aumentar el consumo de


los demás bienes.

3ª Lo que es más probable, podemos aumentar tanto el consumo de X como el de los


demás bienes.

Podemos destacar dos consecuencias diferenciadas de una variación en el precio de un


bien que permite explicar por qué la demanda de un bien es decreciente. Tales consecuencias
son: el efecto sustitución de un lado y el efecto renta de otro.
a) Cuando sube el precio de un bien, se hace más caro relativamente que los demás
bienes, y por tanto pierde atractivo ante la subida. En términos de utilidad, obtener la misma
satisfacción o bienestar que antes resulta ahora más caro, o visto de otra manera, cada euro
que se dedica a X reporta menos utilidad que antes. Consecuentemente una primera reacción
49

será sustituir el consumo de X por otros bienes que son ahora más baratos en términos
relativos.

El efecto sustitución derivado de las variaciones de los precios de algunos bienes


supone que se tiende a desviar el consumo en favor de los bienes que han visto descender
los precios en términos relativos (mantienen el precio) y en contra de aquellos que se han
encarecido relativamente.

Sin embargo no todo el cambio se debe a que X es ahora más caro relativamente. La recta
no sólo ha variado su pendiente sino que también se encuentra más a la izquierda que antes
para todas las combinaciones que se puedan hacer contando con el bien X.

Es decir, una variación en el precio supone además una alteración en nuestra renta real.
Ya vimos que si todos los precios se duplican el efecto es el mismo que si nuestra renta se
reduce a la mitad. Por tanto, si suben los precios (de alguno o de todos los bienes) somos más
pobres que antes y podemos consumir menos, en principio, de todos lo bienes.

El efecto renta derivado de las variaciones de los precios de algunos bienes supone que se
tiende a acomodar el consumo de todos los bienes al nuevo nivel de renta real. Salvo en el
caso de los bienes inferiores, las elevaciones de los precios implican una tendencia al
descenso de las cantidades consumidas de todos los bienes y las reducciones de precios tienen
a un incremento del consumo.

Por lo tanto, del incremento del precio de un bien normal o superior se sigue un doble
efecto reductor de la cantidad consumida del mismo:

1º. La disminución del poder adquisitivo provoca un efecto renta: al se más pobres
tendemos a consumir menos.

2º. El encarecimiento relativo del bien provoca un efecto sustitución: al ser más caro
tendemos a consumir menos.

Tanto uno como otro efecto juegan en la misma dirección: tendencia a disminuir la
cantidad consumida del bien cuyo precio ha subido. Por ello puede asegurarse que si sube el
precio de un bien la cantidad demandada del mismo disminuirá. Y viceversa.

En los bienes inferiores el incremento del precio provoca simultáneamente:


1º. Un efecto sustitución, por el cual, al ser un producto más caro, tenderá a consumirse
menos del mismo, exactamente igual a lo que ocurrirá al resto de los bienes.
2º. Un efecto renta por el cual, al ser el consumidor más pobre tenderá a consumir más
cantidad de ese bien en cuanto que inferior, a diferencia con lo que ocurre con los bienes
restantes.

Por tanto no encontramos ante dos efectos contradictorios y el efecto final dependerá de
cual de los dos prevalezca. En casi la totalidad de los casos suponemos que el consumo de un
bien nunca tiene un peso tan relevante en el presupuesto de los consumidores (ni una carencia
absoluta de bienes sustitutivos) como para que un aumento de su precio tenga un efecto
empobrecedor notorio. Puede pronosticarse que el efecto sustitución (descenso de la cantidad)
será más importante que el efecto renta (aumento de la cantidad) y también es ese caso se
50

cumplirá la ley de la demanda: si sube el precio de un bien inferior normalmente disminuirá la


cantidad demandada del mismo.

Tras la elevación del precio de un bien inferior podría suceder que el efecto renta
fuera superior al efecto sustitución y la cantidad demandada del mismo aumentara, en
vez de disminuir. Sin embargo lo normal es que también en estos casos disminuya la
cantidad demandada.

Resulta evidente que si existe una disminución de precios los efectos jugarán al contrario
de lo visto anteriormente. Podría darse teóricamente el caso de un bien inferior cuyo precio
disminuyera y se redujera la cantidad demandada del mismo. El efecto renta (el consumidor el
más “rico” y tiende a consumir menos del bien inferior) resultaría superior al efecto
sustitución (aumento del consumo del bien abaratado). La regla general sabemos que será la
contraria.

5. LA ELASTICIDAD-PRECIO DE LA DEMANDA

A. La sensibilidad de la demanda ante los cambios de los precios

La regla general: el aumento del precio de un bien disminuye su cantidad demandada y si


baja ocurre lo contrario. Sin embargo puede que la reacción de los consumidores sea muy
diversa dependiendo del tipo de bien o servicio. En unos casos puede que el efecto sea casi
imperceptible o si se considera el precio muy alto se puede llegar a dejar de consumirlo. Por
ello nos interesa saber cuándo varía la cantidad demandada.

La elasticidad de la demanda –elasticidad precio- a la SENSIBILIDAD de la cantidad


demandada de un bien ante las variaciones de su precio, todo ellos medido en términos
porcentuales.

Podemos encontrar dos situaciones:

1ª. Si sube en precio de un bien en un pequeño porcentaje y sin embargo disminuye la


cantidad demandada a la mitad, vemos que los consumidores son muy sensibles a las
variaciones el los precios de este bien. En ese caso se dice que la demanda es muy elástica.

2ª. Si el precio de un bien sube en un porcentaje importante y, sin embargo, la cantidad


demandada apenas varía, siendo los consumidores poco sensibles a este cambio de precio,
decimos que la demanda es poco elástica (o bastante rígida).

De acuerdo con ello la elasticidad se medirá comparando el porcentaje en que varía la


cantidad demandada con el porcentaje que ha variado el precio:

Dado que a un incremento del precio le sigue una disminución de la cantidad demandada
y viceversa, en la fórmula anterior, cuando el numerador es negativo el denominador es
positivo (y cuando el numerador es positivo, el denominador es negativo). Es decir, la
elasticidad-precio de la demanda tendrá siempre un valor negativo. Sin embargo ésta se
51

expresa en valores absolutos, es decir, prescindiendo del signo negativo que se da por
supuesto.

Cuando calculamos el valor de la elasticidad tenemos tres posibilidades:

1ª. Que el porcentaje en que varía la cantidad demandada sea superior al porcentaje en
que varió el precio. En tal caso decimos que la demanda es muy sensible a las variaciones del
precio. El cociente nos dará un valor (absoluto) superior a la unidad y diremos que la
demanda es más bien elástica.

2ª. Que el porcentaje en que varía la cantidad sea inferior al porcentaje en que varió el
precio. En tal caso la demanda es poco sensible a las variaciones del precio. El cociente nos
dará un valor (absoluto) inferior a la unidad y diremos que la demanda es más bien inelástica
(rígida, cuando la elasticidad es igual a 0)

3ª. Que el porcentaje en que varía la cantidad demandada y el precio sean exactamente
iguales. El tan caso el cociente es igual a la unidad y diremos que la demanda tiene una
elasticidad unitaria.

Ejemplo del libro: Supongamos que la cantidad demandada de un bien es de 1.000


unidades al mes para un precio de 100€. El precio sube a 110€ y observamos que la cantidad
demandada del bien baja a 800 unidades.

Por lo tanto, si decimos que la elasticidad de la demanda de este bien es igual a 2


debemos entender habitualmente que:

- Que nos estamos refiriendo a la elasticidad-precio.


- Que la elasticidad es, en realidad, igual a -2, o lo que es lo mismo, que el valor de dos
se expresa en términos absolutos.
- Que si el precio de ese bien sube un 10%, la cantidad demandada disminuirá dos veces
ese porcentaje, es decir, un 20%.
- Que estamos ante una demanda elástica.

Una de las utilidades más importantes de conocer la elasticidad de la demanda es poder


evaluar las consecuencias que puede tener la variación del precio de un bien en el gasto total
en el mismo. En el ejemplo anterior, antes de producirse la modificación en el precio, el gasto
total en el bien era de 100.000€ mensuales (1.000 unidades por 100€ que costaba cada una).
Tras la variación en el precio, el gasto total pasa a ser de 88.000€ (800 unidades por 110€).

Por lo tanto, la elevación del precio se ha encontrado con una demanda muy sensible o
elástica: la cantidad demandada se reduce en mayor proporción (20%) y consecuentemente el
gasto total disminuye. Si por el contrario el precio bajara, la reacción de la cantidad
demandada sería muy fuerte, incrementándose el gasto total.

En el caso de un bien con demanda inelástica nos encontraríamos con resultados opuestos.
La subida del precio provocaría una reducción de la cantidad proporcionalmente menor y por
lo tanto predominaría el efecto alcista del precio sobre el bajista de la cantidad: la cantidad
total gastada aumentaría. Lo opuesto sucedería ante un descenso del precio. Tabla 4.5.
52

2. La elasticidad de los distintos bienes

¿De qué depende que la elasticidad de un bien sea mayor o menor?

En primer lugar y de manera relevante de la existencia de buenos sustitutivos.

Cuanto mejores sustitutivos existan en un determinado bien, más elástica será la


demanda del mismo. Cuanto más difícil resulte encontrar buenos sustitutivos, más
rígida será la correspondiente demanda.

Se entiende que un bien tiene buenos sustitutivos cuando la misma necesidad puede ser
satisfecha por otros bienes con un coste similar. Parece evidente que si sube el precio de un
bien y existe otro que por el mismo precio que el anterior puede proporcionar similar utilidad
que representaba aquél, los demandantes abandonarán el producto más caro y optarán por el
más barato.

Por el contrario, si no existe más de una posibilidad de satisfacer una misma necesidad
porque cualquier alternativa o solo cubre imperfectamente la necesidad o lo hace a un precio
muy superior, los demandantes soportarán la subida del precio siguiendo su consumo.

La facilidad para encontrar sustitutivos depende de la mayor o menor amplitud con que
hayamos definido el bien correspondiente. Si hablamos de la demanda de alimentos, esta es
muy inelástica, pero lo en menos si hablamos de la demanda de carne porque podemos
sustituirla con cierta facilidad por otros productos que aporten proteínas –huevos, pescado- .
Y será aún más elástica si nos ponemos a comparar bienes dentro de la misma carne de
vacuno, pues podemos buscar otras carnes si ésta sube excesivamente su precio.

De la misma forma, la demanda de coches tendrá una demanda relativamente inelástica,


cuya elasticidad irá aumentando según vayamos descendiendo en la concreción de factores
como volúmenes, potencia, marca o color de la carrocería.

Una estrategia empresarial querrá conseguir para sus productos una demanda poco
elástica –que los clientes tiendan a considerar como no buenos sustitutivos los productos de
los competidores-, con el consiguiente margen para hacer variar los precios sin merma de los
ingresos totales.

De otro lado sabemos que el efecto renta potencia el efecto sustitución más cuanto más
de lujo (o menos necesario) sea el bien de que se trate. Por tanto, cuanto más prescindible o
innecesario sea un bien, más fácil es que su demanda sea elástica. Por el contrario, cuanto más
necesario sea un bien más inelástica tenderá a ser su demanda.

Otro factor importante es el peso que sobre nuestro presupuesto pueda tener un bien o
servicio. Sabemos que un bien es sustituto y sustituible respecto de los demás bienes porque
juntos absorben el presupuesto disponible. Un incremento en el precio de un bien que pasa
prácticamente desapercibido en el conjunto de los gastos familiares tiene más posibilidades
de que no afecte a la cantidad demandada que si ese precio mayor obliga a replantearse todos
los gastos, dado que mantener el consumo invariado resultaría imposible.
53

También habrá que tener en cuenta las cantidades que consideremos. No es lo mismo un
bien del que se dispones grandes cantidades que otro que tiene un carácter único o
excepcional. En unos casos resulta sencillo regular la cantidad que vamos a comprar, mientras
que en otros la opción se trata del todo o nada. Será muy diferente la reacción ante una leve
subida del precio que si ésta es sustancial.

De hecho podemos afirmar que rara vez la elasticidad será la misma a lo largo de toda la
curva de demanda.

Gráfico 4.7. Los casos extremos de la elasticidad de la demanda:


a) La demanda absolutamente rígida o perfectamente inelástica (E = 0). La cantidad
demandada no varía sea cual sea el precio.
b) La demanda absoluta o perfectamente elástica (E = ∞). A un determinado precio los
consumidores estarían dispuestos a comprar cualquier cantidad, pero no puede darse
ninguna venta a precio diferente.
c) La demanda unitaria, elasticidad igual a 1 a lo largo de toda la curva. Esta curva
representa la característica de que en cualquiera de sus puntos las áreas definidas por el
precio y la cantidad (es decir, el gasto total) son idénticas.

Por ello podemos afirmar genéricamente que una curva de demanda será tanto más
elástica cuanto más se acerque a la horizontal y tanto más rígida cuanto más a la vertical.

Pero no siempre resultará fácil a simple vista afirmar cuál es la elasticidad en un punto
concreto de la demanda.

Cuando el factor adicción, que supone para el consumidor la demanda de ese bien, esté
más o menos presente en un producto más o menos rígida será su demanda. Aunque este
factor no condiciona igual a todos los consumidores. Por tanto la demanda del mercado sí
reaccionará ante las variaciones de los precios, aunque parte de los consumidores sean
insensibles a ellas.

Por último, la elasticidad de la demanda será mayor cuanto mayor sea el plazo de
tiempo que consideremos. Romper con la inercia de los comportamientos habituales requiere
un cierto tiempo. Según pasa el tiempo el consumidor es más sensible al encarecimiento o
abaratamiento relativo de unos productos frente a otros o incluso que sea rentable poner en el
mercado productos alternativos que a precios más elevados resulten ya competitivos.

6. OTRAS ELASTICIDADES DE LA DEMANDA

Se trata de medir el impacto en la elasticidad o sensibilidad de los consumidores no ya


por una variación el los precios sino por el impacto en ésta de otros factores.
54

1. La elasticidad-cruzada

En esta elasticidad sí se tiene en cuenta el signo. Se va a comparar la variación en la curva


de demanda de un bien, teniendo en cuenta el precio de los restantes bienes. Tabla 4. 6.

La elasticidad cruzada de la demanda de un bien X respecto de otro bien Y es el


resultado de comparar la variación porcentual de la cantidad demandada del bien X
respecto a la variación porcentual del precio de Y, la cual nos permite medir la reacción
de los demandantes de un bien ante las variaciones en el precio de otro, así como la
relación existente entre ambos bienes.

El signo podrá ser positivo o negativo.

De acuerdo con lo visto, la subida del precio de un bien provoca:

• Una disminución en la demanda de los bienes complementarios (valor negativo).


• Un aumento en la demanda de los bienes sustitutivos (valor positivo).
• Ningún efecto, o imperceptible, en los bienes independientes.

El valor de la elasticidad cruzada de dos bienes nos permite saber qué relación existe
entre ambos, así como la importancia de la reacción de la misma.

2. La elasticidad-renta

Se trata de relacionar los cambios en la cantidad demandada del un bien con las
variaciones en la renta. Tabla 4. 7. La ecuación será:

La elasticidad renta de la demanda de un bien es el resultado de comparar la


relación porcentual de la cantidad demandada del bien X respecto a la variación
porcentual de la renta. Ello nos permite medir la reacción de los demandantes de un
bien ante las variaciones en su renta, así como determinar el bien de que se trata.

También nos podemos encontrar con un valor se signo positivo o negativo.

La elevación de la renta provoca:

• Una disminución en la demanda de los bienes inferiores (valor negativo).


• Un aumento en la demanda de bienes normales (será una elasticidad positiva, menor
que 1).
55

• Un aumento más que proporcional en el caso de los bienes superiores. La elasticidad


será positiva y mayor que la unidad.

7. EL CONSUMO AGREGADO

El consumo agregado, es decir, el de todos los bienes en el conjunto de la economía, es en


términos absolutos el componente fundamental de la demanda agregada. El consumo
agregado depende fundamentalmente de la renta, creciendo con ella, aunque menos que
proporcionalmente. Ecuación:

C = C0 + (PMC x Yd)

Yd = Renta disponible.
Co= Consumo autónomo.
PMC= Propensión marginal a consumir.

La propensión marginal a consumir (PMC), mide la relación entre los cambios en la


renta disponible y los cambios en el consumo. Nos indica qué parte de cada unidad
adicional de renta dedicamos a incrementar el consumo. En principio esta PMC se supone
inferior a la unidad. Es decir, cada nuevo euro que incrementa nuestra renta no se dedica
íntegramente al consumo sino que parte del mismo se dedica al ahorro.

Co, es el consumo autónomo, es decir, un componente fijo de consumo que no depende


del nivel de renta. Viene a significar que siempre habrá un consumo fijo aunque disminuya
mucho nuestro nivel de renta.
Así mismo vemos en la fórmula que hay un consumo dependiente de la Renta. Si ésta
aumenta se eleva también nuestro consumo, aunque el menor cuantía al ser la PMC menor
que 1 (PMC < 1). Tanto mayor será el consumo dependiente de la Renta cuanto mayor sea la
PMC (gráfico 4. 8).

Elementos que caracterizan el consumo de una economía

Según lo dicho el consumo de una economía se caracteriza por los siguientes elementos:

• Existe un umbral en el nivel de renta en el cual las familias planean consumir toda
su renta, es decir, el ahorro agregado de esa economía sería nulo.

• Por debajo de ese umbral, las familias realizan un consumo que excede su renta (el
llamado consumo autónomo), el cual es financiado mediante préstamo, bien
utilizando su riqueza acumulada previamente (desahorrando).

• Por encima de dicho umbral, las familias planean consumir una parte de su renta y
ahorrar el resto.

Una consecuencia de estas hipótesis es que según aumenta el nivel de renta aumenta el
nivel absoluto de consumo pero disminuye la propensión media a consumir, esto es, el
porcentaje de renta que se destina al consumo.
56

Factores que afectan al consumo agregado:

a) Las variaciones en la distribución de la renta. Las economías domésticas tienen


diferentes PMC. El mayor nivel de renta relativo muestra una mayor capacidad de ahorro.
Por lo tanto el consumo agregado depende también de la distribución de renta entre las
economías domésticas. Cualquier cambio en la distribución de la renta provoca una
variación en el consumo agregado correspondiente a cada nivel de renta. Aunque los
cambios en la distribución de la renta suelen ser bastante lentos y por eso no afectan
apenas a la relación estable entre consumo y renta.

b) Los cambios en las condiciones de los créditos. Son cambios en los costes y en la
disponibilidad de los créditos, lo cual afectará al consumo. Si es difícil de obtener un
crédito o resulta muy costoso, las familias aplazarán el consumo (especialmente quedará
afectado el consumo de bienes duraderos).

c) Los cambios en las existencias de bienes duraderos. La demanda de bienes duraderos


en muy cambiante y puede dar lugar a acusados desplazamientos en el gasto para su
consumo, pues tras un posible periodo en el que éstos sean difíciles de adquirir, suele
venir una explosión en el gasto que da lugar a un aumento del consumo agregado.

d) Las expectativas de los precios. Si se prevé que el precio de un bien va a subir,


adelantaremos su compra. Si suponemos que va a bajar aplazaremos su adquisición.

La renta permanente, la renta corriente o real, y la hipótesis de ciclo vital y las


variaciones en el consumo

Cualquier variación en la renta corriente no implica automáticamente un reflejo en el


consumo, sino que éste se planifica en función de lo que cada familia considera que es su
renta permanente o normal. Los ingresos extraordinarios o esporádicos no alteran así las
pautas habituales de consumo, que tienen un fuerte componente de inercia.

En esa línea, la hipótesis del ciclo vital relaciona las decisiones de consumo no con la
renta corriente sino con la renta normal esperada a lo largo de toda la vida. La pauta normal
de ingresos es creciente durante toda la vida activa, hasta llegar a un máximo al llegar a
edades próximas a la jubilación y desciende bruscamente al llegar ésta.

Gráfico 4. 9, refleja que mientras que la renta corriente aumenta a lo largo del tiempo
hasta alcanzar un nivel máximo, después comienza a disminuir, incluso de forma brusca al
alcanzar la edad de jubilación. La renta permanente tiene siempre el mismo valor durante
todo el periodo considerado.

Los hogares, conscientes de esa evolución, planifican su consumo intentando mantener un


nivel de vida razonablemente similar, acorde con la renta permanente esperada. Las familias
tienden a endeudarse en la primera fase de su vida activa y en los periodos más fructíferos de
ésta ahorran para la jubilación.
57

El ahorro y el efecto riqueza

Precisamente la existencia del ahorro introduce un factor importante en las decisiones de


consumo, que es el efecto riqueza. El ahorro es una decisión de aplazamiento de consumo. El
equilibrio entre consumo presente y consumo futuro es una forma de adaptar el consumo de
cada periodo a la renta permanente esperada en el tiempo. Un aumento de la riqueza llevaría
así a un estímulo del consumo presente. En primer lugar porque ha aumentado el conjunto de
nuestros recursos disponibles para el consumo a lo largo de la vida. Por otra parte, porque
disponemos de más ahorro del que podíamos esperar y es menos necesario aumentarlo.

Sin embargo cada familia con igual renta tiene pautas de consumo muy diferentes
dependiendo de cómo le afecten los diversos factores expuestos.

La principal consecuencia es que sólo cuando los cambios en la renta corriente (real)
alteren la renta permanente tendrá un reflejo en el consumo. Es decir, cualquier cambio en la
renta corriente que se considere temporal no alterará la renta y por tanto no afectará al
consumo.

TEMA 5. LA EMPRESA Y LA PRODUCCIÓN


Introducción
58

Se estudia en este tema los factores que explican el comportamiento de la oferta de los
bienes y servicios. La empresa es la protagonista de la oferta y su principal objetivo es hacer
máxima su cifra de beneficios, esto es, la diferencia entre sus ingresos y sus costes.

La actividad empresarial tiene un componente económico –combinación eficiente de


factores productivos para lograr el máximo beneficio- con una contrapartida financiera –
obtención de recursos financieros en las mejores condiciones y la consecución de la máxima
rentabilidad posible para los recursos propios-.

1. LA EMPRESA Y LOS OBJETIVOS EMPRESARIALES

La actividad empresarial como conjunto de tareas encaminadas a la oferta de bienes y


servicios protagonizada por las empresas engloba una serie de tareas tales como:

- La aportación previa de un capital (con el riesgo de perderlo).


- La contratación de unos factores productivos
- La adquisición de otros bienes y servicios
- La coordinación de todos los medios utilizados…

La función empresarial tiene dos componentes principales de cuya combinación depende


su éxito:

1º. Técnico
2º. Inmaterial, cuyo contenido será la capacidad de innovación, detectar oportunidades,
saber adelantarse a los cambios…

Por eso, debido a la importancia del factor empresa muchos autores lo colocan como
factor productivo diferenciado del trabajo y del capital. El espíritu emprendedor y la calidad
de la clase empresarial son factores claves para definir la capacidad de dinamismo y
crecimiento de una economía.

1. Tipos de empresa

Clasificación de las empresas según el tamaño (son límites indicativos):

1. Grandes: más de 250 empleados.


2. Medianas: Entre 50 y 250 empleados.
3. Pequeñas: Menos de 50 empleados.

Ventajas e inconvenientes según el tamaño de las empresas

Una empresa pequeña, sobre todo en la industria, es un obstáculo a la mejora de la


competitividad, pues el mayor tamaño abarata los costes y hay ventajas organizativas y de
producción.
59

Sin embargo las pequeñas y medianas empresas disponen de una mayor grado de
adaptación y se flexibilidad en situaciones cambiantes o recesivas.

Según su titularidad

1. Privadas (Capitalistas). Los particulares son los propietarios y toman las decisiones
según el capital aportado por cada uno de ellos.

2. Públicas. Son aquellas que concurren en el mercado ofertando bienes y servicios, en


las que su titularidad es al menos del 51% propiedad de las Administraciones Públicas.

Semipúblicas serán aquellas en las que la propiedad no es mayoritariamente de la AP,


pero ésta conserva el control de las decisiones fundamentales.

3. De economía social. La titularidad es de los trabajadores que aportan indistintamente


su trabajo o capital (Cooperativas, Sociedades laborales), además de aquellas instituciones
asimilables en las que el control de la empresa se atribuye a los usuarios como Mutualidades,
Entidades de ahorro popular. Y otro grupo, las Entidades sin fines de lucro, que realizan algún
tipo de actividad empresarial para conseguir sus objetivos, pero cuyos ingresos provienen
principalmente de subvenciones y cuotas de los afilados (Fundaciones, asoc., ONGs).

2. Los objetivos de conseguir los beneficios máximos

Partimos del supuesto de que los empresarios privados estarán dispuestos a arriesgar sus
recursos si esperan conseguir una compensación adecuada y que toman sus decisiones
pensando en obtener los máximos beneficios posibles, esto es, la mayor diferencia posible
entre ingresos totales y costes totales. La búsqueda del máximo beneficio será la regla general
del comportamiento empresarial, entre otras porque las pérdidas continuadas resultan
insoportables a largo plazo ya que hace disminuir el patrimonio de quien las financia. A fin de
cuentas podemos exigir a toda organización que sea eficiente, es decir, que consiga sus
objetivos con el mínimo coste posible.

Maximización de beneficios a corto y largo plazo

Aunque se pretende obtener beneficios máximos ya desde el comienzo también se


admiten pérdidas a corto plazo teniendo en vista expectativas futuras de beneficios mayores a
largo plazo.

¿Cómo valorar la estrategia adecuada para el largo plazo?

Las decisiones presentes afectarán a las condiciones de oferta y demanda futuras.


El largo plazo se verá alterado también por:

- Las decisiones de los competidores


60

- y de los demás agentes de la economía, así como


- la influencia de factores exógenos que incluyen desde los naturales hasta los
tecnológicos o políticos.
- La incertidumbre sobre el futuro.

El razonamiento del empresario medio

Lo normal es que los empresarios tengan que conformarse con aproximaciones


razonables, pues no poseen la información completa para optar a la perfecta delimitación del
objetivo de máximo beneficio.

Razonamiento medio del empresario: Máximo beneficio: Máximos ingresos,


mínimos costes (coste medio por unidad producida).

La relación principal-agente

En nuestros días las grandes empresas tienden a separar entre los propietarios y los
gestores. Puede que los intereses de ambos no coincidan. Sabemos que el interés del
propietario o principal es obtener máximos beneficios por el deseo de sacar el máximo
rendimiento al capital empleado en la empresa.

Se habla de una relación principal-agente cuando un determinado sujeto (principal)


encomienda a otro (agente) la toma de decisiones de un aspecto concreto de interés del
primero que se supone que el segundo conoce mejor o puede gestionar más
eficientemente.

El comportamiento del gestor

El gestor no tiene en vista el mismo objetivo prioritario que el propietario, esto es,
obtener los máximos beneficios. Para el gestor entran otros intereses como maximizar sus
sueldos, su seguridad, su poder, su prestigio, sus condiciones laborales.

Para el gestor el beneficio deja de ser un objetivo en sí mismo, salvo cuando forma parte
de su retribución. Sin embargo su objetivo principal es la seguridad por lo que el beneficio
tiene dos utilidades para el gestor:

1. Garantía de que los propietarios estén satisfechos y no lo remuevan.


2. Acumulación de fondos para que la empresa se aleje de riesgos y sea más poderosa.

Consecuentemente el objetivo del gestor será:

1º. Maximizar el tamaño de la empresa, pues con ello podrá conseguir sus objetivos de
retribución, seguridad, status, etc.

2º. Mantener una cifra de beneficios razonable para mantener satisfechos a los
propietarios y saneada la empresa.
61

2. BALANCE Y CUENTAS DE RESULTADOS

1. El Balance

La empresa tiene un patrimonio o riqueza para realizar sus actividades. Este indicará:

- por un lado la limitación de la actividad de la empresa, pues sus recursos son limitados.
- y de otro lado indicará las posibilidades que la empresa tiene de conseguir sus objetivos.

El patrimonio o riqueza de la empresa es el conjunto de bienes, derechos y


obligaciones de que dispone en un momento dado, susceptibles de valoración
cuantitativa. El Balance es el reflejo contable de esa valoración.

Es una variable fondo por lo que su calculo se referirá a una fecha determinada.

Si queremos saber cuál es la riqueza real de una empresa tendremos que hacer un
inventario, distinguiendo entre sus derechos y sus obligaciones. Se suele realizar para
anualmente coincidiendo con el fin de año.

El activo patrimonial

El activo patrimonial refleja los medios económicos de que dispone la empresa para
desarrollar su actividad:

Activos fijos: con los que la empresa inicia su actividad productiva (locales, materias
primas, maquinaria…).

Activo circulante: conforme realiza esa actividad la empresa adquiere una serie de
derechos (que los clientes paguen lo adquirido).

El factor trabajo no forma parte del activo de la empresa, pues la propiedad del mismo es
de las personas individuales.

El Pasivo

Para comenzar su actividad productiva adquiriendo en primer lugar los activos fijos
(locales, transportes…) la empresa necesita unos recursos financieros que le permiten
adquirirlos. Son los recursos o fondos propios.

A. Recursos o fondos propios:


62

1. Capital. Son las aportaciones de los propietarios.


2. Reservas. Provenientes de los beneficios no repartidos de la empresa en ejercicios
anteriores, voluntarias u obligatorias.

Los recursos propios –capital + reservas- constituyen el Neto Patrimonial

El neto patrimonial se contabiliza en el pasivo porque es el reconocimiento que la


empresa tiene con sus propietarios.

B. Pasivo Patrimonial (Recursos o fondos ajenos)

Pasivo patrimonial, son recursos o fondos ajenos. Si se contraen deudas con terceros a
través de compras a crédito a los proveedores, contrato de trabajadores a los que hay que
pagar, préstamos a corto o largo plazo; emisión de obligaciones para captar ahorros de los
particulares…

La igualdad entre el activo y el pasivo

La igualdad entre Activo = Pasivo + Neto nos indica en qué se han materializado
(activo) los fondos que ha recibido la empresa, bien de sus propietarios (neto) bien de
otras fuentes externas de financiación (pasivo).

Es decir, el pasivo y el neto patrimoniales son los fondos necesarios de donde sale el
conjunto de recursos que financian los activos de la empresa.

El inventario del patrimonio de la empresa se recoge en el Balance de Situación en el que


aparecen las dos masas patrimoniales:
- la económica, compuesta por sus activos y
- la financiera, compuesta por el pasivo + neto.

Orden de los elementos del activo

- Capital fijo. Son elementos de la empresa que se conservan y se usan en más de un


ejercicio (locales, maquinaria…)
- Capital circulante. Son elementos que se agotan cuando se usan en el ciclo
productivo (materias primas, papel…)

Los activos se ordenan de menor a mayor liquidez, esto es, por la facilidad del activo de
convertirse el dinero en un corto periodo de tiempo y sin pérdida de valor.
1º. Capital fijo o inmovilizado con el desglose de elementos ordenados (un coche es más
líquido que un local).
2º. Capital circulante, con la relación de elementos de menor a mayor grado de realización
o posibilidad de convertirse en dinero. El activo líquido por excelencia es el dinero.

Orden de los elementos del pasivo


63

Existe una ordenación además de por su propiedad (recursos ajenos y propios) suelen
ordenarse de menor a mayor grado de exigibilidad.
1º. Recursos propios (los más exigibles).
2º. Pasivo a largo plazo. Recursos ajenos a largo plazo (obligaciones deudas).
3º. Pasivo circulante: proveedores y acreedores a corto plazo.

El pasivo se distingue entre el exigible formado por los recursos ajenos y el no exigible
formado por los recursos propios, el cual coincide con el neto patrimonial.

El Libro Diario y la Cuenta de Resultados

Reflejarán la composición y valoración del patrimonio de la empresa en sus anotaciones.

Beneficios y pérdidas

Si una empresa tiene beneficios durante un ejercicio económico su patrimonio habrá


aumentado al final de ese periodo. Si tiene pérdidas su patrimonio será menor.

Los beneficios aparecen en el Balance elemental dentro del pasivo, ya que están pendiente
de distribución.

Distribución de los beneficios:

1º. Pago de impuestos


2º. Distribución entre los propietarios (dividendos).

3º. Ahorro empresarial. Que se incorpora al neto patrimonial y formará parte de las
reservas genéricas.

Los cambios ordinarios en el patrimonio neto de una empresa se reflejan en las reservas y
en los fondos. Estas partidas son las que absorben las pérdidas o recogen el ahorro y ajustan
el pasivo de forma que se mantenga siempre igual a la diferencia entre el activo y el pasivo.

Los fondos como medios de ajuste en el balance

a) La amortización. Dado que muchos elementos del activo figuran con el valor con el
que fueron adquiridos se trata de descontar la depreciación que van sufriendo los activos por
el desgaste, envejecimiento u obsolescencia, que suponen una pérdida importante. Será
necesario dotar con recursos ese fondo de amortización que compense el valor de la pérdida
que sufren esos elementos del activo año a año.

b) Fondos de provisión. Que buscan cubrir la situación de la empresa ante posibles


riesgos futuros como impagos (fondo de provisión de incobrables), pérdidas en las existencias
que la empresa tiene acumuladas (aparecen en el activo ventas que no se podrán realizar por
el valor previsto).
64

La obsolescencia. Se trata de elementos de la empresa que están en perfecto uso pero que
han perdido actualidad normalmente por el avance de las nuevas tecnologías que hace
ineficientes nuestras máquinas en comparación con las nuevas aparecidas en el mercado.

Finalmente los Fondos y Reservas son meras partidas contables sin reflejo concreto en un
elemento del activo sino que se diluye entre todos ellos

2. La Cuenta de Resultados

La cifra de beneficios de un ejercicio no resulta solo de la diferencia entre activo, pasivo y


el resto de los recursos propios. Hay operaciones financieras que afectan a las reservas, a las
aportaciones o reducciones de capital que alterarían el Balance sin que la causa fuera
necesariamente el resultado del ejercicio. Por ello será necesario buscar un instrumento
adecuado para calcular el beneficio de una empresa.

El conocimiento de los resultados del ejercicio empresarial es esencial para el


funcionamiento de una empresa. Es necesario para poder analizar el comportamiento y la
evolución de la empresa, por razones internas (toma de decisiones...) y por razones externas.

El resultado económico de un periodo es una magnitud flujo que se mide por tanto
entre dos fechas (inicial y final del ejercicio económico) y vendrá dado por la diferencia
entre Ingresos y Costes de ese periodo.

Costes y gastos

Al iniciarse una actividad empresarial se realizan unos gastos, los cuales se pretenden
recuperar con la venta del producto. Sin embargo no todos esos gastos que se efectúan en el
momento de adquisición del los inputs (pago de locales, materias primas…) constituyen el
coste del producto. Algunos gastos pueden aplicarse a la producción de varios ejercicios
económicos de la empresa y no a uno solo, o no aplicarse a un único producto sino a varios
(maquinaria, etc.). También, determinadas compras pueden no ser pagadas en el ejercicio en
que se usan, o incluso almacenarse para ejercicios posteriores.

Es decir, no todos los gastos son costes en el mismo ejercicio, ni todos los costes pagos
del mismo periodo.

Cuando queremos conocer el coste de la actividad global de la empresa el problema se


reduce a valorar los factores utilizados, adquiridos en el exterior de la empresa y el valor
añadido que ésta le aporta a lo largo del periodo. Pero si queremos calcular el coste total de
un único producto o de una sección, nos encontramos que hay consumos que no sabemos
qué parte es imputable a ese producto o sección. Por ejemplo la gerencia o la publicidad, que
beneficia al conjunto de la empresa en su totalidad.

De aquí surge una clasificación que va a depender del grado de información disponible
sobre la imputación exacta de los costes y que distingue entre:

Coste directo o proporcional, es el que corresponde al producto o centro de coste que se


quiere analizar. Los más frecuentes suelen ser los costes de materias primas directas, mano de
65

obra directa y algunos más fácilmente identificables cuantificables como consumo de energía,
bienes de equipo etc.

Costes indirectos o generales, es aquel que afecta a más de un producto o sección. Su


imputación sólo puede hacerse mediante criterios arbitrarios de distribución.

Ingresos y otras entradas de dinero

Al igual que hemos visto con los costes no todas las entradas de dinero son ingresos del
ejercicio ni todas las ventas del periodo suponen entradas de dinero en el mismo:

- A veces, se venden mercancías a crédito que no se cobran durante el periodo


- Pueden existir ingresos no provenientes de la venta del producto de la empresa…

La Cuenta de Resultado, elaboración y elementos

El margen de valoración contable de la Cuenta de Resultado

La Cuenta de Resultados es el documento contable que refleja el resultado obtenido por la


empresa en un periodo, también llamada Cuenta de Pérdidas y Ganancias.

Su elaboración deberá sujetarse a principios para cumplir su función de información veraz


interna y externa que permita realizar comparaciones entre periodos, distintas empresas o
países

El margen de valoración contable (elementos que la pueden componer) es muy variado


según cada empresa o criterio utilizado. No es infrecuente un cierto maquillaje de las cuentas
de una empresa, pues cambiando algunos criterios de valoración se pueden transformar
pérdidas en beneficios o incrementarlos a cifras más brillantes.

Elementos. En las existencias se incluirán materias primas, productos intermedios o


finales aún no vendidos. La valoración de las primeras se hace por el precio de adquisición,
pero la de los productos generados dependerá de los criterios aplicados por el empresario.

Otro elemento es la carga por amortizaciones que se impute a ese ejercicio. Cuanto más
rápido sea el criterio de amortización aplicado (queriendo recuperar cuanto antes el valor del
activo en proceso de depreciación) menores serán las cifras de beneficios en los primeros años
que siguen a la inversión.

Los Resultados Extraordinarios son los que obtienen por una actividad atípica. Por
ejemplo, un exceso en tesorería –dinero en efectivo- a causa de una inversión en bolsa que ha
reportado una rentabilidad adicional; o venta de algún inmueble de la empresa. Puede ocurrir
que una mala gestión en la explotación se enmascare a través de ingresos atípicos que oculten
resultados negativos. Si se contabilizan separadamente, puede advertirse tal circunstancia,
mientras que en caso contrario podría pasar desapercibida.
66

3. LIQUIDEZ Y SOLVENCIA

Una cifra fundamental para en conocimiento de la marcha de una empresa es la que


refleja los recursos realmente generados a lo largo de un ejercicio. Esta magnitud recibe el
nombre de:

Flujo de caja o Cash-flow, que es la diferencia entre los ingresos y los gastos
realizados por la empresa a lo largo de un ejercicio.

Equivale al beneficio antes de realizar provisión alguna y del pago de impuestos.

También es posible calcular el flujo de caja por medio de un estricto criterio de tesorería:
contabilizando tan solo los cobros y los pagos realizados, es decir, las entradas y salidas de
dinero. Pero hay que recordar que la empresa puede tener derechos y obligaciones que se
materializan en caja posteriormente, pero que en ese momento han de contabilizarse. Desde
esta perspectiva, el flujo de caja generado a lo largo de todo el ejercicio equivaldría al
excedente de tesorería, que puede ser superior o inferior a los beneficios generados si tenemos
pendientes de cobro o de pago cantidades importantes.

Esta distinción nos recuerda que la existencia de beneficios no asegura que la empresa
tenga en todo momento los recursos líquidos que necesita para hacer frente a sus pagos. Al
existir un desfase temporal entre las necesidades de liquidez (pagos y cobros) es necesario
tener un buen control de tesorería. Empresas que obtienen beneficios pueden fracasar por
problemas de liquidez. Todos los proyectos de inversión suelen llevar asociados una
evaluación de la corriente estimada de cobros y pagos.

Los Balances de Cuentas, a los que las empresas están obligadas a presentar –incluyendo
informe de auditoría externa- recogen datos útiles sobre la marcha económica y financiera de
la empresa. Se elaboran estableciendo proporciones entre determinadas variables del activo,
del pasivo, de la cuenta de resultados, para analizar el peso de cada una de ellas y extraer
conclusiones. Los más significativos son:

Liquidez: Activo circulante / Pasivo circulante


Solvencia: Activo real total / Pasivo exigible
Rentabilidad: Beneficio antes de impuestos / Activo

Es conveniente tener en cuenta el conjunto de los datos y no una sola ratio aislada, y
hacer una comparación entre los periodos o entre empresas del mismo sector para extraer
conclusiones válidas.

Será un buen equilibrio económico-financiero el que permite que el activo circulante sea
financiado con el capital ajeno a corto plazo, también llamado pasivo circulante, y que los
recursos permanentes (capital propio, recursos ajenos a largo plazo) permitan financiar el
activo fijo.

En principio, si la financiación del activo fijo estuviera a cargo de capitales ajenos a corto
plazo, sólo con que el acreedor se negara a renovar el crédito al vencimiento, la empresa
estará seriamente amenazada. Sin embargo la evolución del mercado de capitales impide que
una situación así se considere como un desequilibrio peligroso.
67

La total financiación del activo circulante mediante recursos permanentes implicaría


dinero ocioso en tesorería que no produce ninguna rentabilidad. Muchas partidas del activo
circulante son muy cíclicas y recuperan pronto su nivel normal, mientras que los recursos
permanentes no pueden modificarse con agilidad. Pero si todo el activo circulante se financia
con pasivo circulante, cualquier desfase temporal entre cobros y pagos puede también
amenazar la vida de la empresa porque podría tener que paralizar su funcionamiento
cotidiano. Por ello, una parte del capital permanente debe asegurar la financiación del activo
circulante.

La diferencia entre activo circulante y pasivo circulante se denomina fondo de


maniobra y es el capital que permite que la empresa pueda atender su actividad
operativa normal.

Es importante que el fondo de maniobra sea el adecuado:

1. Fondo de maniobra elevado. Supone un exceso de recursos a largo plazo y por tanto
una estructura financiera más cara y una pérdida de rentabilidad.
2. Fondo de maniobra escaso. Supone el peligro de no poder hacer frente a los
compromisos y por lo tanto una eventual situación de suspensión de pagos.

Cuando una empresa no tiene la liquidez suficiente para hacer frente a sus
obligaciones a corto plazo se verá obligada a suspender pagos. Aunque podrá continuar
su actividad en la confianza de superar sus problemas de tesorería.

No es posible determinar para todas las empresas un fondo de maniobra. Ello dependerá
de muchos factores. Incluso un fondo de maniobra negativo puede no implicar problemas de
financiación a corto plazo, si bien es un indicio de que debe recomponerse con relativa
urgencia. Es uno de los problemas de optimización empresarial.

La capacidad de autofinanciación

La contrapartida del endeudamiento lo constituye la capacidad de autofinanciación, que


es la capacidad que tiene la empresa de hacer inversiones con fondos propios.

La Solvencia

La capacidad de la empresa para hacer frente a la totalidad de los compromisos


financieros contraídos, independientemente de cual sea el plazo de vencimiento se mide por el
ratio de solvencia que establece la proporción que ocupa el activo real total sobre el pasivo
exigible total.

La quiebra

Cuando el activo total es inferior al pasivo exigible, la empresa no puede hacer frente a
las obligaciones contraídas, ni siquiera a través de la venta de todos sus activos. Ya no se trata
de problemas temporales sino que no hay patrimonio con el que hacer frente a las
obligaciones. O los propietarios hacen una nueva aportación de capital que restaure la
solvencia o la empresa entrará en una situación de quiebra y tiene que liquidar.
68

La declaración de quiebra implica la liquidación del patrimonio de la empresa y su


desaparición. Concurso de acreedores en procedimiento judicial por los intereses de los
acreedores.

El valor de liquidación de la empresa suele ser menor que su valor contable mientras que
ésta está activa debido a ciertos elementos vivos. La empresa no se valora igual en su
conjunto que por sus partes. Uno de esos elementos de valor intangible es el fondo de
comercio –localización, clientes…- que pierde todo valor si la empresa no va a continuar su
actividad.

Responsabilidad Social Corporativa

La sociedad actual es cada vez más exigente y pide a las empresas que atiendan no solo a
elementos económicos, sino también a otros como el medio ambiente, los trabajadores o los
consumidores. Así se exige un Balance Social y Cuentas de resultados donde se informe de la
política empresarial en esos campos.

4. LA PRODUCCIÓN Y LOS COSTES

1. La función de producción

Eficiencia. El empresario elige y combina los factores productivos para obtener la mayor
producción posible en relación con los precios que implican su utilización. Esta decisión tiene
un componente técnico importante.

En el corto plazo

Existirán en el corto plazo unos:


a) Factores fijos, edificios, maquinarias, contratos, que implican gastos fijos (se produzca
o no).
b) Factores variables, que se necesitan en función del nivel de producción (materias
primas, más horas de trabajo, gasto eléctrico). Estos serán nulos si la producción es =0.

Cualquier variación en el nivel de producción, se hará con un aumentando o


disminuyendo el gasto en los factores variables.

Ley de la productividad marginal decreciente

Dada una dotación de factores fijos (dimensión de la empresa inamovible a corto plazo)
podemos suponer que la productividad de los factores variables crece hasta alcanzar su
combinación óptima para la cuantía dada de factores fijos. Pero a partir de ese punto se suele
dar la ley de productividad marginal decreciente, según la cual, dada una cantidad fija de
factores productivos, a partir de un cierto punto, el aumento de otros factores llevará al
incremento en la producción cada vez menor, porque la limitación de los factores fijos impide
aumentar la producción pese al aumento de los factores variables. Puede que sea imposible
incrementar la producción más allá de un determinado nivel.
69

La productividad de un factor es la relación que existe entre el producto que se


obtiene y el grado de utilización del factor.

La productividad media se calcula dividiendo, en un momento de tiempo, el producto


total por las unidades totales utilizadas del correspondiente factor.

La productividad marginal representa el incremento de la producción total que se obtiene


incrementando la utilización de un factor productivo en una unidad, caeteris paribus.

2. La función de costes

Costes fijos. Existirán de otro lado unos costes fijos ligados a los factores fijos, que
son por definición invariables e independientes del nivel de producción. No cambiarán si
nos mantenemos en el corto plazo, pues si variamos los factores fijos entraremos en el
largo plazo.

Los costes fijos son tanto más elevados cuanto mayor sea la dimensión de la empresa
y el precio de los factores fijos y cuanto menor sea el plazo de tiempo al que nos
referimos.

Costes variables. Ligados a la utilización de los factores productivos variables. La


cuantía de tales factores necesaria para obtener una determinada cantidad de producto
depende del volumen de producción que se desea y también de su productividad. Cuanto más
productivos sean los factores variables menos necesitaremos para producir la misma cantidad.

Los costes de la producción dependerán de la cantidad de factores productivos utilizados


así como del precio y de la productividad de éstos.

Por lo tanto, el coste variable se incrementará según aumentamos la cifra de producción y


lo hará más cuanto menos productivos sean los factores que utilicemos o más elevado sea su
precio.

La función de costes evolucionará en la misma forma que la productividad. Mientras que


la productividad media crece los costes crecen despacio porque cada elevación del coste va
acompañada de un incremento mayor de la producción. Pero si la productividad empieza a
decrecer, los costes variables crecerán más y más deprisa.

Existen tres vías para disminuir los costes de producción:

- Reducir la utilización de factores productivos (cierre de locales, despidos…)


- Reducir el precio de estos factores (salarios menores, renegociar precios de materias
primas o alquileres…).
- Incrementar la productividad de los mismos.

Los costes pueden mantenerse si las variaciones en unos de los aspectos que influyen el
los mismos se compensan con los que se den en otro de los aspectos, pero en sentido
opuestos. Así, si el coste de los factores productivos crece en la misma proporción en que lo
ha hecho su productividad el coste se mantendrá invariado.
70

Ley de la productividad marginal decreciente

Implica que los costes variables crecerán despacio en los primeros niveles de producción,
pero a partir de un cierto punto lo harán cada vez más deprisa al decrecer la productividad de
los factores involucrados. Lo mismo pasará con los costes totales puesto que resultan de
sumar a los variables una cantidad fija.

La función de costes

- Los coste fijos medios, son menores cuanto mayor es la producción. Si dividimos una
cantidad fija entre un número mayor de unidades producidas el resultado será cada vez
menor.
- Los costes marginales, descienden inicialmente pero comienzan a crecer tan pronto
como los costes variables (de los que dependen) crecen cada vez más deprisa. Cuando
decrece la productividad marginal de los factores productivos, cada vez será más caro
producir una unidad adicional del bien.
- Los costes variables medios. Decrecen mientras los marginales son inferiores y
crecen cuando los marginales son más altos. Mientras el coste de la nueva unidad
(marginal) es menor que la media anterior, la media baja. Pero el valor medio empieza
a subir cuando ya el coste de la nueva unidad es mayor que la media preexistente.
- Los costes totales medios (o costes medios) siguen la misma evolución. Equivalen a
la suma de los costes fijos y variables medios. Dado que los costes fijos medios
tienden a ser mínimos cuando incrementamos la producción, los costes variables
medios y los costes totales medios se acercan cada vez más.

Los costes fijos tienden a perder importancia cuando el volumen de producción es muy
elevado. Pero si los costes fijos son más relevantes que los costes variables, éstos serán los
irrelevantes. Por ejemplo, en la producción de energía eléctrica el coste de cada nuevo
kilovatio es prácticamente despreciable, dado que lo realmente costoso es la construcción,
amortización y mantenimiento de las centrales eléctricas e infraestructuras.

Si aumentamos la producción los costes totales medios comenzarán a crecer cuando


el aumento de los costes variables medios sea superior al descenso que experimentan
paralelamente los costes fijos medios.

Existe un punto, en el que para la dimensión que tiene la empresa, se alcanza la óptima
combinación de los factores productivos y por lo tanto se consigue producir al menor coste
medio posible. A partir de ese punto, si aumentamos la producción los costes medios crecen
como consecuencia de la ley de la productividad marginal decreciente. El punto de coste
medio mínimo coincide lógicamente con el máximo de la productividad dado que en ese puno
se consigue la máxima cantidad de producto por cada unidad monetaria utilizada.

3. El óptimo de producción, la evolución de los ingresos


71

Los ingresos dependerán de la demanda y del tipo de mercado con que se enfrente cada
empresa. Conociendo ese aspecto calcularemos dónde se encuentra su óptimo.

1ª Cuestión: ¿Cuál es el nivel de producción que elegirá el empresario para hacer


máximo su beneficio? Esto nos permitirá determinar su oferta.

Como siempre, las decisiones de producción se toman en el margen. Es decir, estamos en


una situación y nos planteamos si cambiarla o no.

Si un empresario quiere hacer máximos sus beneficios amentará la producción si las


nuevas unidades implican:

- Que van a aumentar sus beneficios.


- O lo que es lo mismo: que aumenten sus ingresos totales más que sus costes totales.
- O lo que es lo mismo: que el ingreso marginal sea superior al coste marginal.
- O lo que es lo mismo: que el beneficio marginal sea positivo.

Con estos datos es de suponer que el empresario irá aumentando su producción mientras
se cumplan las condiciones anteriores, que suponen que los beneficios siguen aumentando. Se
detendrá en el punto en que si aumenta la producción el coste marginal pasaría a ser mayor
que el ingreso marginal, por lo que el beneficio disminuiría.

2ª Cuestión: ¿A partir de qué situación interesa producir? Pues si el precio de un bien


en el mercado es demasiado bajo quizás no compensa producirlo.

De un lado tenemos los costes fijos a corto plazo. Cuanto más elevados sean éstos, más se
resistirá el empresario a abandonar la actividad o a iniciarla.

La empresa iniciará o mantendrá la producción si con ello obtiene una situación mejor que
teniendo paradas sus instalaciones. Si empresa está parada –no produce, pero está abierta-, las
pérdidas son equivalentes a los costes fijos, dado que tiene que pagarlos en cualquier caso y
carecería de ingresos-. Dicho de otra manera, si el empresario tiene cerrada su fábrica tiene
ingreso cero y debe pagar los costes fijos como gastos inevitables.

Si decide producir incurrirá en costes variables e ingresará el importe de la producción


que venda. Si los costes nuevos son mayores que los ingresos nuevos más le vale quedarse
como estaba y asumir los costes fijos como pérdidas.

El empresario necesita obtener por su posible actividad unos ingresos que cubran al
menos los costes nuevos en los que va a incurrir, es decir, los costes variables. Por lo tanto
compensará iniciar o mantener la producción a corto plazo siempre que las pérdidas sean
inferiores a los costes fijos (como máximo iguales).

El punto de cierre (mínimo de explotación) para una empresa a corto plazo es aquel
en el que los ingresos no cubren los costes variables, limitándose las pérdidas a los costes
fijos que son inevitables.

Si los ingresos son superiores a los costes variables permitirían cubrir al menos parte
de los costes fijos y por lo tanto sería mejor producir, aun con algunas pérdidas, que no
hacerlo.
72

Así, puede ocurrir que el precio fijado por el mercado esté por encima o por debajo del
nivel de equilibrio. Sabemos que si el precio es superior la empresa obtendrá beneficios
extraordinarios. Si es inferior, tendrá pérdidas e incluso cerrará si éstas son superiores a los
costes fijos. Aunque las reglas de equilibrio son las mismas en todos los casos, los resultados
de la empresa variarán según cual sea el precio del mercado.

4. Los costes en el largo plazo

A largo plazo sabemos que es posible adaptar la estructura. Ya no existen costes fijos y
todas las empresas pueden buscar la mejor de sus dimensiones.

Sin embargo, si ya no existen costes fijos ¿cuál es la explicación de explicación de que los
costes crezcan o decrezcan? La razón fundamental es que el incremento de la dimensión
empresarial puede provocar economías o deseconomías de escala.

Existen economías (o deseconomías) de escala cuando un aumento de la dimensión


empresarial similar en todos los factores productivos utilizados origina un incremento de la
producción más (o menos) que proporcional y por lo tanto una disminución ( o un aumento)
de los costes medios.

Dicho de otra manera, A largo plazo existen economías de escala cuando un aumento de
la dimensión empresarial implica una disminución de los costes medios. Pero también hay
factores que contribuyen a las deseconomías de escala.

A. Existen economías de escala (Ventajas de la empresa grande):

- Mayor tamaño mayor especialización de todos los factores productivos. La


indivisibilidad de determinados factores implica que solo pueden ser rentables a partir de
elevadas cifras de producción y de un elevado número de usuarios o consumidores.
Poder de elección del empresario entre varias alternativas posibles a las que un
empresario medio no puede optar.
Una empresa grande compensa los fallos en máquinas o ausencia de trabajadores con el
resto. En una empresa menor el fallo en una máquina puede paralizar la producción.

- Costes de dirección y control que son independientes del nivel de producción, en parte
también indivisibles. Es probable que un varias veces superior pudiera ser absorbido por
los mismos sin mayor esfuerzo.

- La reflexión que hicimos para los costes fijos es válida por que ciertas actividades
requieren inversiones muy elevadas que se diluyen y amortizan tanto más cuanto mayor
sea la cantidad del producto.

- Mayor capacidad para gastar en investigación y desarrollo. Serán rentables pudiendo


incrementar la productividad incorporando mejoras tecnológicas.

- Mayor poder de negociación, consiguiendo mejore precios y condiciones frente a sus


competidores.
73

B. Existen deseconomías de escala (inconvenientes de la empresa grande):

- El aumento de la dimensión de la organización hace más complejas las tareas de


dirección de la empresa. Aumento de los costes generales ligados a las tareas
organizativas en detrimento de la productividad global.

- A mayor tamaño más despersonalización y descenso de la productividad a corto y largo


plazo.

- Es más frecuente en las grandes empresas una organización de los trabajadores que crea
conflictos y consigue mejores condiciones laborales y sociales. Se aumentan los costes
salariales que pueden absorber las ganancias de otras economías de escala.

- Pequeña capacidad de adaptación de la gran empresa.

- Una gran dimensión implica una fuerte demanda de factores productivos y suministros
en general. Tendrá ventaja de negociación por adquirir grandes cantidades, pero la
desventaja del almacenaje y abastecimiento en mercados reducidos incapaces de
atender grandes cifras demandadas con el consiguiente encarecimiento.

Conclusiones

En cada caso existen situaciones diferentes:

- Procesos en los que no se ha alcanzado el mínimo óptimo funcionando por tanto con
rendimientos crecientes de escala. A mayor producción menor coste medio y por tanto
menor número de oferentes en el mercado debido a la existencia de grandes empresas.

- En otros procesos como la agricultura y muchos servicios es más probable que se


alcance el óptimo de producción, no siendo siempre rentable el crecimiento. Existe
mayor número de oferentes –modelo cercano a la competencia perfecta-.

- Las economías y deseconomías de escala conviven en todas las actividades y las


empresas tratan de compatibilizarlas descentralizando parte de la actividad en
pequeñas unidades con cuentas propias y una cierta competencia entre sí, pero
manteniendo centralizadas aquellas actividades en las que las economías de escala son
más poderosas como planificación, estrategia, investigación, relaciones con los
gobiernos…

- Por el lado opuesto, las pequeñas empresas de distribución tienden a agruparse para
determinadas actividades como compras centralizadas, publicidad…
74

- En ambos casos se busca o mantiene la pequeña dimensión en los aspectos que


predominan las ventajas y se aprovecha el mayor tamaño cuando así lo aconsejan las
evidentes ventajas de escala.

- En el largo plazo los empresarios que soportan pérdidas intentan adaptar su estructura
y mejorar sus procesos productivos para conseguir beneficios. Pero si no lo consiguen
abandonarán esa actividad por otra en la que sí puedan conseguir beneficios.

- Ese proceso individual sumado al de los demás oferentes es el que permite que el
mercado se vaya adaptando constantemente y que existan incentivos permanentes para
que los empresarios intenten producir de la forma más eficiente posible.

TEMA 6. LA COMPETENCIA IMPERFECTA

Introducción

Los mercados reales no suelen cumplir las condiciones de la competencia perfecta, sino
que la realidad muestra mercados imperfectos en los que las empresas tienen un margen de
más o menos amplio para fijar sus precios.
75

Veremos cómo puede hacer máximo su beneficio una empresa precio-determinante a


partir del modelo de monopolio, en el que se puede aumentar el precio pero a costa de
perder ventas, así el empresario está limitado por la curva de demanda.
Diferenciaremos entre empresas monopolísticas y las empresas en competencia
monopolística, sujetas a mayores restricciones. La relación costes-beneficios en situaciones
monopolísticas.
El oligopolio, donde pocas empresas controlan el mercado. Aquí cada decisión de un
empresario afecta a los demás. En él se encuentra mayor competencia.
En competencia imperfecta las vías para conseguir más cuota de mercado son diferentes
de la competencia en precios.

1. LA COMPETENCIA IMPERFECTA

1. Tipología

Los mercados imperfectamente competitivos son aquellos que no reuniendo las


condiciones de la competencia perfecta, los sujetos pueden decidir en el precio del mercado
y/o para decidir en el precio de su propia producción.

En la vida real encontramos aquellas empresas precio-aceptantes con otras que tienen esa
capacidad de influir en el precio o precio-determinantes (o fijadoras de precios).

Son empresas precio-determinantes aquellas que no toman el precio como un dato


forzado por el mercado, sino que tienen en cuenta su capacidad para influir en él como una de
las variantes de su estrategia.

Esa capacidad viene dada porque:

a) el número de empresas es muy reducido

b) Producto diferenciado. Porque el producto que ofrece cada una de ellas se


diferencia de los ofertados por las competidoras lo suficiente como para que no
puedan considerarse perfectamente sustituibles.

Tipos de mercado en la competencia imperfecta:

1. El Monopolio. Es el caso más claro de empresa precio-determinante, donde un sólo


vendedor absorbe la totalidad del mercado sin competencia directa. La empresa tiene en
principio libertad para fijar el precio dentro de lo que le permitan sus demandantes.
Un monopolio es aquel mercado en el que existe un único oferente del bien o servicio
correspondiente y cualquier alterativa para los demandantes resulta inadecuada o
costosa.

Estrictamente no existe ningún monopolio porque todo bien o servicio tiene algún
sustitutivo (salvo los obligatorios). Si una empresa tiene el monopolio del ferrocarril compite
con las alternativas del avión o el automóvil. Si hay una única tienda en la cuidad que no
satisface al cliente éste puede desplazarse a otra cuidad a buscar el producto.
76

Al mismo tiempo todo oferente tiene ciertas características de monopolio porque no


existe una tienda igual a otra, porque todo producto tiene alguna diferencia frente a otros, cada
sujeto es diferente a los demás y sus servicios serán distinguibles de los de cualquier otro, ni
ningún otro oferente estará tan cerca de un inmueble como el está localizado en la misma
manzana.

En consecuencia, la clasificación de un mercado o de una empresa dependerá del


ámbito de referencia que definamos (industrial, comercial, espacial).

La demanda que hace la empresa en competencia imperfecta

Las mismas imperfecciones que se han señalado por el lado de la oferta pueden
encontrarse en el lado de la demanda que hace la empresa. En algunos casos de forma
paralela: La compañía monopolio oferente del servicio de ferrocarril es también monopolio
como demandante de material ferroviario. Las empresas automovilísticas tienen la misma
característica de oligopolistas como vendedores que como clientes de las empresas fabricantes
de componentes de los coches que fabrican.

Sin embargo esas dos circunstancias pueden no coincidir. Así, un empresario agrícola
puede vender sus productos en régimen de competencia perfecta pero ser el único demandante
de jornaleros en una zona amplia. El taller monopolista de un pueblo será precio-aceptante de
los recambios que necesita.

El monopolio y el oligopolio por el lado de la demanda se llaman monopsonio y


oligopsonio.

Es frecuente, por tanto, que una misma empresa comparta varios de los tipos que se han
definido. Así, puede actuar como monopolista en la zona en que está radicada, como
oligopolista en el país y como competidor (monopolístico o perfecto) en el mercado
internacional. Al mismo tiempo podrá tener la condición de monopolista de mano de obra en
la zona en la que produce, oligopolista de alguna de las materias primas que necesita y precio-
aceptante en el resto de los factores y materias primas que utiliza.

Conviene advertir también que un monopolio y un oligopolio podrían encontrarse con


parecidas circunstancias simultáneas por el lado de la demanda. La empresa agraria
monopolista puede tratar con un sindicato que controle la oferta de trabajo: estaríamos ante un
monopolio bilateral. Bilateral es el oligopolio que representan las compañías aéreas y los
fabricantes de aviones. Es evidente que tales supuestos limitarán la capacidad de influencia y
los márgenes de libre decisión de las empresas en régimen de competencia imperfecta.

2. Los beneficios máximos

Las empresas precio-determinantes tienen un margen de actuación para subir o bajar los
precios y ello se traduce en una reducción o un alza de su cifra de ventas, porque han de hacer
frente a una demanda individual ya que no es la línea horizontal que veíamos para la
competencia perfecta, sino que tiene una cierta pendiente. El modelo más claro en este sentido
es el monopolio que servirá para el resto de empresas precio-determinantes.
77

Los ingresos de las empresas precio-determinantes

Para el monopolista el ingreso marginal ya no será igual al precio. El ingreso marginal


nos indica cuánto varía ingreso total cuando las ventas aumentan en una unidad. En
competencia perfecta diríamos que si vendemos una unidad adicional de producto a un precio
P, el ingreso total aumentaría en esa cifra P; donde todas las unidades se venden al mismo
precio que es el que determina el mercado por el libre juego de la oferta y la demanda. Pero
en las empresas precio-determinantes, para vender una unidad más hemos tenido que bajar
el precio que antes aplicábamos. Por lo tanto, en el periodo de tiempo posterior al descenso
del precio, el ingreso total aumentará en una cuantía igual al precio de las nuevas ventas,
pero simultáneamente disminuirá en el “descuento” que por así decir, aplicábamos respecto
a las ventas que hacíamos al precio antiguo.

Para una empresa precio-determinante el ingreso marginal es inferior al precio y al


ingreso medio.

Ejemplo de la tabla 6.2, y gráfico 6.1.

Dado que para vender más es necesario bajar el precio vemos cómo el ingreso total
aumenta en lo que vendemos de más (unidades nuevas por el ingreso medio), pero el
ingreso total disminuye en lo que ingresamos de menos por la cantidad que antes se vendía.
Llegará un momento en que una nueva bajada de precio provoca un aumento en la cantidad
vendida pero el ingreso total no varía respecto de la anterior situación (una se compensa con
la otra y el ingreso total no varía), en cuyo caso el ingreso marginal es igual a 0.

Siempre tendremos que descontar del ingreso medio (aumento) la pérdida por vender
ahora más baratas las unidades que antes vendíamos a un precio superior. Por esta razón, el
ingreso marginal es inferior al medio (el precio de estas nuevas unidades).

Relación ingresos totales y elasticidades

Recordamos la relación entre ingresos totales y elasticidades. Según se desprende del


gráfico 6. 1 en la primera parte de nuestra curva de demanda la elasticidad es superior a la
unidad y el ingreso total aumenta. El ingreso total no varía cuando la elasticidad es igual a la
unidad, es decir, aumentan las ventas exactamente en la misma proporción en que disminuye
el precio. La elasticidad es inferior a la unidad en el último tramo: un descenso del precio
conlleva un aumento en las ventas proporcionalmente menor; lo que aumentan los ingresos
por una parte es inferior a lo que disminuyen por otra y el ingreso total desciende.

Para una empresa precio-determinante el ingreso total se hace máximo cuando la


elasticidad de la demanda se iguala a la unidad, punto en el que el ingreso marginal es
igual a 0.

También sabemos que ese punto de máximo ingreso no significa el máximo beneficio.
Será necesario estudiar en cada caso la estructura de costes para poder compararlos con los
ingresos y saber si hay pérdidas o ganancias.

3. Costes e ingresos
78

El vendedor monopolista puede determinar o la cantidad que quiere vender o el precio


que considera conveniente, pero nunca las dos variables, puesto que será la demanda la que
determine la relación entre ambas.

Nivel optimo de producción y máximos beneficios

El monopolista calculará el nivel de producción que hace máximos sus beneficios y ese
será su nivel óptimo de producción. ¿Cómo conseguir vender esa cantidad que es la que
permite obtener el máximo beneficio? Aplicando el precio para el cual los demandantes
desean comprar precisamente esa producción.

La opción maximizadora no tiene por qué coincidir ni con el punto donde no existen
beneficios extraordinarios, ni con el punto de coste medio mínimo. En otras palabras, que el
resultado no es eficiente.

¿Implica el monopolio siempre beneficios extraordinarios? No. Si los costes son


superiores a los ingresos para cualquier nivel de producción, es decir, el producto no tiene
demanda suficiente para cubrir los costes de producción, el monopolio tendría pérdidas o no
produciría nada en absoluto.

Solo interesará producir si los ingresos que obtiene el monopolista le permiten cubrir, a
corto plazo, al menos los costes variables y a largo plazo los costes totales, incluidos los
costes de oportunidad.

Como en competencia perfecta, también en el monopolio puede preverse que a un


aumento de la demanda le seguirá un aumento de los precios y de las cantidades de equilibrio.

También puede esperarse que el precio será tanto menor (y las cantidades de equilibrio
tanto mayores) cuanto mayor sea la elasticidad de la demanda. Porque ello refleja un peligro
mayor de que nuestros clientes opten por otros productos sustitutivos si nuestro precio es
excesivamente elevado. De hecho, el monopolista intentará separar sus mercados cuando le
sea posible para subir el precio a aquellos demandantes con demanda más rígida. Esa política
recibe el nombre de discriminación de precios.

La discriminación de precios consiste en aplicar precios diferentes a los mismos


productos en función de algunas características de los consumidores.

Posibilidades de diferenciación:

• Entre consumidores o grupos, aplicando un precio a unos y otro precio (u otros) al


resto.
• En función del consumo realizado, con precios inferiores según aumenta el consumo y
disminuye por tanto la disponibilidad de los demandantes a pagar precios altos.
• Una combinación de las dos posibilidades anteriores.

La discriminación más frecuente consiste en aplicar precios diferentes a mercados


distintos. Para aplicar con éxito esta discriminación son necesarios unos requisitos:
79

1º. Que sean mercados perfectamente separables, tanto en la identificación de sus


integrantes como en la prestación del servicio.

2º. Que sea muy difícil, el almacenamiento o la reventa del producto, pues los
clientes de precio más bajo los podrían vender a los clientes de precio más alto con
perjuicio para oferente.

3º. Que las demandas de los mercados separados presentes elasticidades


diferentes. Si las demandas fueran iguales la discriminación no supondría ventaja alguna.

Efectivamente, el beneficio se deriva de poder aplicar precios superiores al mercado con


demanda más rígida. En la medida en que ésta refleja una mayor dificultad para sustituir el
producto ofrecido por otros alternativos, el discriminador puede subir el precio porque apenas
se reducirán las ventas. Consiguientemente aumentará sus ingresos. Por el contrario, en un
mercado con una demanda más elástica la elevación del precio llevaría a un descenso
importante de las cantidades vendidas al poder optar los demandantes por otras alternativas
más baratas.

Cuando posibilidad de diferenciar mercados, el monopolista aplicará un precio superior


en aquellos con demanda más rígida. Es decir hay una relación entre el precio del monopolista
y la elasticidad de la demanda a la que se enfrenta.

El ejemplo más claro es el que intenta separar los clientes instituciones de los
consumidores particulares. A los primeros se les aplicarán precios más reducidos por diversas
razones: Tienen más información y pueden optar por otros proveedores; si el precio es
excesivo la empresa demandante puede encontrar atractivo organizarse ella misma el
suministro.

Pero también hay ejemplos en dirección opuesta. Por ejemplo las compañías aéreas saben
que la demanda de las familias es más elástica que la de los hombres de negocios cuyos
desplazamientos dependen de criterios más rígidos y por lo tanto se les aplican tarifas más
altas.

Este análisis es perfectamente aplicable al comercio internacional donde los oferentes


nacionales pueden disfrutar de un cierto poder monopolístico en el mercado interior, pero
enfrentarse a una demanda muy elástica en los mercados exteriores.

2. EL PODER MONOPOLÍSTICO Y LAS BARRERAS DE ENTRADA

1. El coste social del monopolio

Toda empresa con poder monopolístico (precio-determinante) fija un precio superior al


óptimo y así reduce la cantidad de equilibrio. Gráfico 6. 2. El monopolio implica una pérdida
de bienestar en relación con el equilibrio que existiría de darse las condiciones de la
competencia perfecta.
80

Para un buen número de consumidores, la idea negativa respecto a los monopolios


aparece ligada a los beneficios extraordinarios que se les supone y que reflejarían una
explotación de los consumidores que se ven obligados a pagar precios más elevados al mismo
tiempo que disfrutan de menores cantidades. El área P0 DCP1 representa una pérdida de
excedente de los consumidores que se incorpora a los ingresos del monopolista.

Pero ello no guarda relación obligada con la cuantía de los beneficios. Si la curva de
costes medios pasara por el punto C del gráfico los beneficios del monopolio serían los
mismos que en competencia perfecta; si los costes fueran todavía más elevados, incluso
tendría pérdidas.

El monopolio supone un coste social al restringir la producción y elevar los precios


respecto a la competencia perfecta, independientemente de que obtenga o no beneficios
extraordinarios.

El coste de producción ineficiente (elevado) del monopolio

El monopolio puede suponer un coste de producción ineficiente y en consecuencia unos


precios mayores, pues la ausencia de competencia supone un menor incentivo al control de los
costes de producción y éstos serán más elevados, lo que implica una pérdida adicional de
bienestar. Los monopolios garantizan una menor de bienes y servicios por la inexistencia de
alternativas y eso provocaría una pérdida adicional de bienestar.

Sin embargo esta crítica es solo cierta en el caso del monopolio puro o sin bienes
sustitutivos satisfactorios. En los restantes casos de competencia imperfecta –oligopolio y
competencia monopolística-, el poder monopolístico coexiste con la presencia de empresas
competidoras que buscan formas de producir más eficientes y con la calidad suficiente para
no perder clientela.

Costes inferiores del monopolio y oligopolio a largo plazo

Por otra parte, los monopolios y los oligopolios son los agentes que más recursos dedican
a I+D+i, fomentando la innovación y el desarrollo tecnológico. A largo plazo estas estructuras
conllevarían costes inferiores que podrían compensar los precios iniciales superiores.
Pero desde otro punto de vista el monopolio lleva a una cierta pasividad en los directivos
y su falta de incentivos para innovar. No existe consenso ni experiencia sobre estas cuestiones
ni cual es la que predominaría.
El óptimo de producción en competencia perfecta e imperfecta juntas

Otros autores señalan que los criterios de asignación óptima de la teoría de la


competencia perfecta solo son válidos si ésta se da en todos los sectores simultáneamente. Si
conviven las dos competencias:

- Competencia perfecta, Precio = Coste Marginal


- Poder Monopolístico, Precio > Coste Marginal
81

La consecuencia será que, en los primeros se produce un exceso de producción respecto


del que sería el óptimo. Los precios en el sector de competencia perfecta serán más baratos,
en términos relativos, que en el sector de competencia imperfecta o poder monopolístico. Así,
la mayor cantidad demandada en el sector de competencia perfecta atrae recursos excesivos a
su producción.

Si existe competencia imperfecta, la mayor asignación de recursos se conseguiría


cuando la imperfección sea parecida en todos los mercados, para evitar que se produzca
un exceso relativo de producción en los sectores competitivos de los que no lo son.

2. El poder monopolístico

Los efectos anteriores serán tanto mayores, cuanto mayor sea el poder monopolístico de
la empresa. Pero no siempre es fácil precisar si existe ese poder y en qué medida.

En la medida en que la idea de poder monopolístico aparece asociada a beneficios


extraordinarios una tasa muy elevada de los mismos podría ser una señal adecuada para
descubrirlo. Pero no siempre un monopolio obtiene beneficios superiores a los normales, ni
puede excluirse que empresas en competencia perfecta puedan obtenerlos a corto plazo. Dado
que el sistema de mercado basa en los beneficios el principal incentivo para la innovación y el
avance en la eficiencia, resultaría contradictorio destacar los beneficios como índice o señal
que muestre la competencia imperfecta de la empresa. Es decir, los beneficios no son un
índice seguro o definitivo para afirmar que estamos en competencia imperfecta.

En la medida en que hemos definido a las empresas con poder monopolístico como precio
determinantes, una señal del mismo sería la elasticidad precio de la demanda. En el mercado
de competencia perfecta las empresas se enfrentan a una demanda horizontal, por lo que una
subida del precio supondría la pérdida de todos los clientes. La elasticidad de la demanda de
su producto tiende a ser infinita y ello denota que carecen de poder en el mercado. En la
competencia imperfecta la demanda tiene una cierta pendiente negativa, cuanto menos
elástica sea más capacidad tiene la empresa para elevar el precio sin pérdida de ingresos.

El poder monopolístico de una empresa será tanto mayor cuanto más inelástica sea la
demanda de sus productos

Las causas de la menor elasticidad de una curva de demanda nos servirán para explicar
por qué existe el poder monopolístico. Esas causas las podemos resumir en una: la reducida
presencia de bienes sustitutivos.

• Porque existen barreras de entrada y por tanto un reducido número de


empresas en el mercado correspondiente.

• O/y porque existe diferenciación del producto ofrecido por los distintos
competidores, lo que conlleva que los distintos bienes o servicios sean
sustitutivos imperfectos.

Dado que el bajo número de competidores conlleva un poder monopolístico y que medir
la elasticidad de la demanda es bastante complicado, en la práctica el poder monopolístico
82

tiende a medirse a través del grado de concentración de la oferta en cada sector en pocas
empresas.

Así:
- Puede fijarse un porcentaje del mercado como barrera a partir de la cual se considera
que una empresa tiene un excesivo poder monopolístico:
- O analizarse cuántas empresas controlan la mayor parte de un mercado o sector.
- O comprobar qué parte del mercado absorben las tres o cuatro mayores empresas.

Todo ello como forma de aproximación para saber el grado de poder monopolístico real
de una empresa o mercados concretos.

3. Las barreras de entrada

Las barreras de entrada son los obstáculos que impiden o dificultan el acceso a un
mercado de nuevos competidores. Destacamos tres grupos de barreras:

a) Barreras naturales

Tendencia monopolística debido a las características del producto o posibilidades físicas


de acceso a él:

Control de las fuentes naturales (oro, petróleo…).


Talento y creatividad.
Localización. (Canal de Panamá, única farmacia del pueblo) Comprar en otro sitio es
costoso.

El caso de los monopolios naturales viene explicado cuando dadas las características del
proceso productivo es mas eficiente llevar a cabo esta actividad en régimen de monopolio
pues éste permite una economía de escala consiguiendo que los costes medios a largo plazo
sean decrecientes.

Existe monopolio natural si, para los niveles de demanda existentes en el mercado
correspondiente, la tecnología de la producción o de distribución de un bien o servicio
implica costes decrecientes según aumenta la producción y, por tanto, el
aprovechamiento de tales economías de escala crea un incentivo para la consolidación de
una empresa monopolística.

La competencia no es viable y la entrada de nuevas empresas no implica una mejora de


la eficiencia. La escasa dimensión del mercado o las fuertes economías de escala
imposibilitan que un elevado número de empresas alcance el punto mínimo coste de la curva
de costes a largo plazo.

Dado que las economías de escala aparecen en buen número de producciones modernas
(aviones…), la tendencia en tales mercados es a que la producción se concentre en pocas
empresas, incluso a nivel mundial, porque las pequeñas se enfrentarían a costes muy elevados.

La necesidad de costes fijos altos para producir el bien explica en buena medida la
existencia de estas barreras de entrada, pues suponen la necesidad de una inversión muy alta y
83

una tendencia a que el punto mínimo de la curva de costes medios a largo plazo exija una
elevada producción.

Este tipo de barreras se van superando en parte por la evolución tecnológica, la cual va
facilitando la incorporación de competidores (telefonía por cable / telefonía por satélite).

El tamaño de un mercado también depende de la facilidad del transporte, su


abaratamiento (eliminación de barreras). En definitiva, la competencia aparece donde antes no
había posibilidades.

b) Barreras legales

Existirá monopolio por la decisión del Estado:

1º. Sistema de patentes, dº de explotación exclusiva. Producir o distribuir un


descubrimiento o innovación. El monopolio es un estímulo para incentivar la investigación…
y obtener grandes beneficios. Prohibición de imitadores que concurrirán al mercado.

2º. El Estado se reserva la explotación exclusiva. Razones diversas: estratégicas,


ideológicas, nacionalización de monopolios de hecho, control de sectores relevantes. Banca,
transporte ferroviario, de fuerte tributación (tabaco, productos petrolíferos, alchool).

3º. Concesión de licencia, para ciertas actividades. Algunas profesiones (notaria) o con
carácter más amplio (banco, tv, universidad).

El Estado justifica su actuación por los intereses colectivos sin valorar el “bienestar” de
los ciudadanos. Suele ser el Estado el promotor de situaciones monopolísticas.

c) Barreras de mercado
Las empresas establecen barreras para evitar la entrada de nuevos competidores.
Sabemos que la empresa precio-determinante tiene cierto margen para fijar precios que hagan
máximos sus beneficios, los cuales sean extraordinarios; por lo que hay empresas interesadas
en entrar.
El competidor piensa en los grandes beneficios a corto plazo y cuáles serán éstos en el
largo plazo. Las empresas instaladas tendrán interés en mostrar que beneficios actuales no
serán tales si la nueva empresa se arriesga:

1º. Política depredadora de precios. Las empresas instaladas aprovechan su margen de


beneficios para que bajando en exceso los precios se desanimen los posibles competidores. Se
podrán aceptar pérdidas a corto plazo con lo que la competencia sea imposible para el nuevo
competidor, es expulsado del mercado y los precios volverán a subir. La experiencia
desanimará a futuros proyectos de entrada.

2º. Política de exceso de capacidad. La reducción de precios implica un aumento de


cantidades vendidas, facilitando entrar en la guerra de precios sin problemas de tiempo ni
incremento de costes. La existencia de esa capacidad desanima la entrada por la capacidad
depredadora.
84

3º. Fijar un precio inferior al que maximizaría el beneficio. La expectativa de menor


beneficio es un desincentivo a entrar en el mercado.

4º. Barrera del alto coste y las imperfecciones de la información. La publicidad necesaria
para entrar a competir en el mercado, que conllevaría un alto coste.

Algunos de los factores señalados pueden funcionar como barreras de salida. El que está
dentro no le interesa salir debido al deseo de amortizar inversión, el monopolio concedido
administrativamente implica prohibición de salir a corto plazo. En tales casos es posible que
la empresa mantenga pérdidas por más tiempo del esperado en teoría de eficiencia o
maximización de beneficios.

3. LA COMPETENCIA MONOPOLÍSTICA

Características comunes con la competencia perfecta:

-Elevado número de competidores

-Inexistencia de obstáculos para la libre entrada de nuevos oferentes.

La diferencia fundamental de la competencia monopolística con la competencia perfecta


es que existe diferenciación del producto, que se da cuando en un mismo mercado, los
demandantes consideran que los bienes o servicios ofrecidos por los distintos vendedores son
sustitutivos imperfectos entre sí.

Al considerar a cualquier oferente como un monopolista –en lo que lo diferencia de los


demás la competencia monopolística es un mercado en el que existe un elevado número de
oferentes con tanta mayor capacidad de influencia sobre el precio de sus productos cuanto
mayor sea la diferenciación que consiga de los mismos.

En la diferenciación del producto la valoración subjetiva del consumidor es importante,


lo que implica que las empresas no son necesariamente precio-aceptantes sino que tienen un
margen de actuación para diferenciarse del resto.

La diferenciación del producto hace que la demanda de cada uno de los intervinientes en
el mercado sea inclinada. La elasticidad será elevada, pues existen muchos sustitutivos muy
próximos. La demanda inclinada implica un cierto poder monopolístico y el punto de
equilibrio a corto plazo será, como en el monopolio: la cantidad óptima será aquella para la
que el ingreso marginal y el coste marginal coincidan y el precio aplicado será el que marque
la demanda correspondiente.
Es posible que en un determinado momento las empresas estén consiguiendo beneficios
extraordinarios, los cual atraerá más empresas debido a que no existen barreras de entrada.
Entonces a largo plazo ocurrirá algo similar a la competencia perfecta, desplazándose la
demanda individual de cada empresa hacia la izquierda (cada empresa verá reducida las
cantidades vendidas y el precio), y cabe la posibilidad de que se haga más elástica.

El proceso parará cuando desaparezca el incentivo, es decir, se anula el beneficio


extraordinario. La diferencia fundamental es que, al tener la curva de demanda una cierta
85

inclinación, el punto de contacto con los costes medios no se produce en un punto inferior de
éstos sino a un nivel algo superior (a la izquierda del mismo).

En el punto de equilibrio a largo plazo, las empresas en competencia monopolística no


obtienen beneficios extraordinarios pero no se produce al mínimo coste posible, el precio es
algo superior al de competencia perfecta y las cantidades intercambiadas son también algo
menores.

Podríamos decir que ese sobreprecio supone una compensación por el derecho a poder
elegir.

La fidelidad del cliente al producto

En la práctica este modelo teórico convencional puede matizarse desde que la


diferenciación del producto actúe eficazmente consiguiendo de los consumidores una
fidelidad a ciertos oferentes, superior a la media.

En tales casos la curva de demanda con la que se enfrenta cada empresa tiene
pendiente diferente. Algunas gozarán de una fidelidad de su clientela superior al resto, es
decir, con una elasticidad inferior a la general. O lo que es lo mismo, con más poder
monopolístico. Ello repercute en su cifra de resultados.

Junto a una probable mayoría de empresas que responden al modelo general descrito,
conviven otras que han conseguido un mayor poder monopolístico pudiéndose permitir
precios mayores y cifras de ventas mayores (El Corte Inglés).

La lucha por conseguir máximos beneficios se convierte en el empeño de conseguir el


máximo poder monopolístico en el mercado. Por eso el Estado tiene entre sus objetivos la
defensa de la competencia.

4. EL OLIGOPOLIO Y LA INTERDEPENDENCIA

1. La importancia de las reacciones

Podemos calificar al oligopolio como un tipo intermedio entre el monopolio y la


competencia monopolística, más cercano de aquel, pues un pequeño grupo de competidores se
reparten el mercado.

La idea que prima para los consumidores es la de igualdad del producto (aunque el exista
alguna diferencia).

El rasgo más característico es la interdependencia entre los competidores. Las decisiones


de cada uno repercuten en los restantes, debido a la igualdad del producto y la escasez de
oferentes. En teoría el oligopolista tiene libertad para fijar precios, pero está condicionado
además de por la respuesta de la demanda por la reacción de los competidores.

En este mercado también hay barreras de entrada que han permitido que entren pocos.
86

Al ser pocos los competidores son precio-determinantes. Pero con la particularidad que la
decisión de uno repercute en los demás. Su equilibrio va a depender del comportamiento de
las demás empresas, que son las numerosas respuestas potenciales a su estrategia y los
diversos escenarios externos que no dependen de quienes participan en el juego. Por ello el
cuadro de posibles situaciones es tan amplio que hace difícil hablar de un equilibrio
predeterminado.

Gráfico 6.3. La competencia en precios del oligopolista.

Si los oligopolistas compiten en precios el resultado final lleva a no obtener


beneficios extraordinarios. Por ello es poco probable este tipo de competencia en este
mercado.

2. La colusión

Los oligopolistas comprueban que la competencia en precios les hace perder beneficios,
lo cual introduce un factor de inestabilidad en el mercado. En consecuencia las empresas
buscarán hacer máximos sus beneficios, lo cual se conseguiría actuando como un monopolio.
Sin llegar a unirse las empresas acuerdan limitar la competencia entre ellas acercando su
posición lo más posible al monopolio.

Colusión es el acuerdo entre empresas encaminado a limitar la competencia entre ellas en


beneficio propio.

1. Colusión explicita. Prohibida en la legislación. Aunque existen ejemplos de cártel


(OPEP) y otras organizaciones que cumplen papeles semejantes (colegios prof., asoc. ben.)
2. Colusión tácita. Se aceptan reglas de juego marcadas por la costumbre.

El pacto podrá referirse a:


-Precios o cantidades
-Calidad del producto
-Cláusulas de contratos
-Límites en la competencia
-Boicot a competidores díscolos, etc.

Los gobiernos tienden a prohibir cualquier tipo de pacto que limite la libre competencia,
tácito o explícito entre las empresas. El poco número de competidores hace más probable el
pacto y la Defensa de la Competencia vigila el oligopolio para evitarlos.

Factores que facilitan la existencia de pactos:

1. Permisividad del sistema legal. Legislación, vigilancia, interpretación sanción…


2. Cuanto menor sea el número de competidores. Menos costes de negociación y
vigilancia.
3. Cuanto menores son las diferencias entre las empresas. Si la estructura, los costes o
las características de los productos son muy diferentes también lo serán los puntos de vista y
las necesidades de cada oligopolista.
4. Cuanto más estable sea el mercado. No se necesita revisar acuerdos y éstos son más
largos.
87

5. Regulación profunda del sector, que asegura la estabilidad por estar menos abierto a
la libre competencia.
6. Cuanto más difícil sea conocer la vulneración de los pactos.
7. Dificultad de que aparezcan competidores que puedan hacer fracasar el pacto.
8. Cuanto mayor sea el beneficio de mantener el pacto que el obtenible por
romperlo.

A continuación veremos los rasgos básicos del funcionamiento de un acuerdo colusorio

3. La maximización conjunta de oligopolio

Un pacto fuerte intentará conseguir una situación similar a la del monopolio, fijando el
nivel de producción conjunto que haga máximo el beneficio total, aunque con la dificultad de
conseguir la información adecuada sobre los costes de cada una de las empresas.

El cártel fija el nivel óptimo de producción y la distribución entre ellos (oferentes).


1ª opción. Fijación del precio, que calculará en función de la demanda estimada, y que
permite unas ventas conjuntas iguales a las que maximizan el beneficio conjunto.
Una vez fijado el precio las empresas pasan a ser precio-aceptantes como en la
competencia perfecta, pues son libres de vender cuanto puedan mientras respeten el precio. La
competencia se realiza así por otro camino distinto del precio.
Este reparto del mercado es el más frecuente: fijación de un precio y competencia por
otras vías.

2ª Opción. Repartir cuotas de producción, donde caben distintos criterios. El máximo


beneficio conjunto supondría repartir la producción entre las distintas empresas en función de
los costes respectivos, de forma que el coste total para el conjunto del cártel sea el mismo.
Pero ese criterio de reparto de la producción supone que las empresas con menores costes
asumirían la mayor parte de la producción y de los beneficios, mientras que las menos
eficientes sufrirían un perjuicio relativo, siendo difícil que aceptaran el reparto o lo romperían
más o menos ocultamente. Si todos desean que el cártel se mantenga es imaginable algún tipo
de redistribución de beneficios de las primeras a favor de las segundas.
También es cierto que la competencia pura llevaría fuera del mercado a las empresas con
estructura de costes más elevada, por lo que les interesa el pacto.
En la práctica el criterio del mínimo no suele ser el más adoptado, especialmente por la
dificultad de conocer la cifra real de costes de las empresas, pues éstas no la revelan porque
en caso de ruptura del pacto puede ser utilizada por sus competidores.

3ª Opción. Reparto geográfico, en función de la estructura y el tipo de actividad. Las


empresas se reparten el mercado por zonas, donde actúan monopolísticamente. En tal caso no
es necesario que fijar un precio común.

Cuando el criterio anterior choca con dificultades prácticas, la fijación de las cuotas ha de
responder a algún tipo de negociación. A partir de criterios objetivos y cuantificables (ventas
previas, personal, sucursales, capacidad…) se produce un reparto que resultará más positivo al
que sea más hábil en resaltar los aspectos que le favorezcan.

4. El liderazgo
88

Es frecuente que en este tipo de mercados algunas empresas ostenten la condición de


líder que le permitirá un poder de decisión superior en la negociación. Éste se ejercerá
frecuentemente de manera tácita, y le corresponde a la empresa mayor en el sector o a la más
eficiente (suele coincidir). A la empresa líder le corresponde la iniciativa en las variaciones de
los precios y las demás reaccionarán a partir de esa decisión.

Por un lado tendremos a la empresa líder con un comportamiento idéntico al de un


monopolista. La demanda será algo más elástica porque los bienes ofertados por el resto de
los oligopolistas son sustitutivos muy próximos a los suyos. Las demás empresas tendrán un
comportamiento cercano al de la competencia perfecta, al convertirse en precio aceptantes del
que fija la empresa líder. No perderán esa condición si fijan un precio algo inferior al del
líder. Cabe suponer que los productos de ésta tienen más prestigio que el resto que intentan
compensar la diferencia con el reclamo de un precio inferior.

El supuesto de la empresa líder viene a ser una variante del supuesto de competencia
monopolística. Todas las empresas tienen una demanda levemente inclinada, pero alguna de
ellas consigue una fidelidad a sus productos por encima de los restantes. Su demanda se hace
más rígida en términos relativos lo que le permite un comportamiento más libre en su política
de precios.

5. LA ESTABILIDAD DE PRECIOS

1. Las razones

En los mercados de estructura oligopolística los precios tienden a ser rígidos no


adaptándose de inmediato a las variaciones en los costes o en la demanda. Ello se debe a que:

• La competencia en precios es poco atractiva porque lleva a pérdida de beneficios y por


la conveniencia de no renegociar el precio manteniendo los pactados el máximo tiempo
posible.
• Pero sin necesidad de acuerdo colusorio hay razones que explican esa tendencia a la
estabilidad.

a) La estructura de costes

Normalmente, buena parte de los costes son fijos en el corto plazo, por lo que el coste
variable medio mínimo se alcanza cuando en nivel de producción permite utilizar
adecuadamente la estructura existente. A partir de ese punto el aumento de producción puede
absorberse sin dificultad con los costes fijos comprometidos: cualquier aumento en la
producción tan solo requiere los inputs que vayan a incorporarse directamente al producto
final.

En la medida en que los costes variables medios no varían para muchas empresas en
un amplio intervalo de producción, las variaciones en la demanda que no tengan un
carácter extraordinario son absorbidas, sin repercusión sobre los precios.
89

Naturalmente existirá un nivel de plena capacidad en el que los factores fijos disponibles
no serán suficientes y será preciso ampliarlos, con lo que los costes pasarán a ser crecientes.
La diferencia fundamental es que el mínimo coste se consigue en un margen de producción
bastante amplio. De hecho, una parte significativa de las empresas se mueven dentro de ese
margen a lo largo del ejercicio económico, con períodos de menor actividad, próximos al
principio del intervalo, y otros en los que se funciona a plena capacidad.

b) El coste de alterar los precios (coste del menú)

Si el coste de alterar los precios es importante, la maximización de beneficios exige fijar


el precio en función de un nivel medio esperado de ventas y mantenerlo constante mientras la
demanda varíe alrededor de ese nivel medio. Para muchas empresas la modificación de los
precios vigentes supone un coste no despreciable.

Es lo que se denomina “coste del menú”. Compensa mantener los precios fijos o estables
si no de desvían en demasía de los precios medios habituales por el coste que supondría editar
nuevos catálogos y hacerle una nueva publicidad.

c) La demanda quebrada

El oligopolista se enfrenta a dos demandas simultáneas (gráfico 6.4):

1. Demanda de mercado. Si sube el precio de un bien bajará su demanda y por tanto las
ventas en todas las empresas. En la medida de la mayor o menos elasticidad de la demanda
del producto correspondiente.

2. Demanda individual. Si sólo una empresa es la que aumenta el precio la demanda


disminuirá en mucha mayor proporción. El motivo de la reducción no será que el producto es
más caro sino que buena parte de la demanda se desplazará a la competencia cuyos precios no
han subido. Esta demanda por tanto es mucho más elástica que la de mercado; ésta representa
la cantidad vendida por una empresa cuando sólo ella decide cambiar los precios.
De alguna forma esta situación equivale a un cambio en el precio de los bienes
sustitutivos: si sube el ofrecido por una empresa los bienes ofertados por los competidores ven
disminuir su precio en términos relativos.

Cada empresario individual se enfrenta a una doble demanda, diferente según cual
sea la reacción de los competidores.

Esta doble demanda refleja la interdependencia esencial en el oligopolio, pues la


decisión de un empresario tendrá efectos muy diferentes según cual sea la respuesta de los
competidores.

El oligopolista se enfrenta normalmente a una demanda quebrada porque teme que


sea rígida con precios más bajos que el vigente y elástica con precios más elevados. Ese
hecho favorece la estabilidad de precios.
90

Partiendo de la situación existente, si sube el precio puede que los competidores no le


sigan. ¿Razones? Puede que los competidores no hayan sufridos los aumentos de costes en
igual medida, no quieran aumentar el precio por el miedo a perder clientes, quizás esperen
ganar los clientes que el que sube el precio pierda.
La individualidad de la decisión de subir los precios una fuerte reducción de ventas
porque nos movemos a través de una demanda más elástica, lo cual implica una reducción de
ingresos.

Si por el contrario reduce el precio puede suponer que los competidores hagan lo mismo,
aunque no estén convencidos, ante la idea de que el competidor más barato les arrebataría
buena parte de los clientes. Así el mercado reaccionaría a la baja en su conjunto. Ello implica
que el aumento en las ventas para cada empresa sea muy reducido, porque nos movemos en
una demanda más rígida, lo cual implica que una bajada de precios hará disminuir nuestros
ingresos.

Por tanto, salvo que los cambios en los costes fueran muy significativos y generalizados
para todo el sector, las empresas optarán por mantener los precios vigentes, haya o no haya
pacto en tal sentido.

2. El dilema del oligopolista

Sin embargo, esa forma de actuar aparentemente indiscutible no puede garantizarse. De


hecho, el oligopolio se define como inestable porque todo empresario se enfrenta al dilema de
mantener la colusión (explícita o tácita), lo que le permite mantener un nivel de beneficios no
muy elevado pero razonable, o romperla unilateralmente y por sorpresa en la confianza de que
ello le suponga obtener una posición más ventajosa en el mercado.

El dilema del prisionero describe la situación.

Dos autores de un crimen son detenidos sin pruebas concluyentes sobre la culpabilidad.
La policía hace la siguiente oferta a cada uno por separado:

• Si confiesa el otro autor será condenado a 10 años, pero él solo a uno por
colaborar con la justicia y por arrepentimiento…
• Si ambos confiesan no se aplicará ninguna atenuante de colaboración y será
condenado a no menos de 5 años.
• Si ninguno confiesa y no se puede demostrar el delito, serán condenados por
otro de menor gravedad cuya pena es de 3 años.

¿Cuál será la reacción de los detenidos? Es claro el paralelismo con los oligopolistas. Su
punto de partida (donde no hay pruebas ni delación) que no es optima pero la menos
aceptable. Todo competidor sabe que si se adelanta a la ruptura del pacto de silencio puede
mejorar la situación propia y deteriorar la de los demás, pudiendo llegar a expulsar a alguno
del mercado (primera propuesta).
Existe un incentivo más para la confesión: pues si el otro se adelanta será él el que sufra
las consecuencias más perjudiciales llegando incluso a ser expulsado del mercado. Por eso al
91

menor indicio de que otro competidor va a romper el pacto es razón suficiente para que quizás
se lance a ello quien no pensaba hacerlo por sí mismo.

Parece que esta afirmación se contradice con el modelo de la demanda quebrada porque el
temor a que todos reaccionen de la misma forma supone pérdidas generalizadas. El
desincentivo de este resultado parecería suficiente para compensar el incentivo de la ruptura,
pero no es así necesariamente.

El ejemplo del crédito hipotecario concedido por los bancos, que se mueve con criterios
oligopolísticos, es que los tipos de interés suelen ser muy similares entre ellos. Pero
repentinamente un banco lanza un crédito más barato. Los clientes se apresuran a llevar sus
créditos a ese banco. Los demás bancos reaccionan rápidamente y al poco tiempo todos
vuelven a ofrecer productos similares, incluso con condiciones algo más favorables. De no
hacerlo así la pérdida de clientes sería muy grave.

En la nueva situación se observa que la entidad que inició la batalla ha aumentado su


cuota de mercado de forma notoria. Gana algo menos por cada crédito pero tiene un mayor
volumen de negocio, por lo que sus beneficios aumentan. El resto ha visto que perdía tanto en
márgenes como en clientes. El factor sorpresa ha sido favorable para el que optó por la
ruptura. Pero no siempre existe la seguridad del éxito. La hipótesis de la inestabilidad parece
confirmada por que siempre existe el incentivo para que cualquier oligopolista busque una
nueva vía de competencia con la que sorprender a sus rivales. La disminución de los tipos de
interés aplicados a los créditos hipotecarios y/o de la ampliación de los plazos de vencimiento
tiene claros límites que van más allá de las condiciones económicas de una sola entidad
financiera.

3. El campo de la competencia

La estabilidad de precios y la frecuente existencia de pactos más o menos implícitos


obliga a buscar otras formas de competencia, distintas al precio con las que mejorar
resultados. Se tratará de buscar más cuota de mercado consiguiendo una clientela más fiel de
forma que la demanda individual sea lo más rígida posible.
Sabemos que, de alguna forma, la lucha por lucha por maximizar beneficios se traduce en
obtener el máximo poder monopolístico. De otro lado, también sabemos que en muchos casos
los costes medios no varían en un amplio intervalo por lo que a un precio dado, cuanto
mayores sean las ventas mayor será el beneficio. También la empresa mayor del sector tiene
un margen de maniobra superior para fijar las condiciones del juego…Lo cual se resume en la
regla fundamental:

En el juego de la competencia oligopolística el objetivo de conseguir el máximo


beneficio se confunde frecuentemente con el de conseguir la máxima cuota de mercado.

Por ello se tratará de diferenciar el producto propio de forma que los clientes lo aprecien
por sus características por lo que dejan de ser sustitutivos perfectos.

Seguirá una fuerte publicidad. La cual también va a depender de lo que hagan los
competidores, como ejemplo de la interdependencia de las empresas oligopolistas. Por
ejemplo, es muy probable que si una empresa baja su publicidad a la mitad y el resto no, caerá
en ventas; lo cual es un ejemplo de la demanda quebrada.
92

Otras actividades de ventas diferentes a la publicidad pero de similares efectos serán:


la oferta regalos, descuentos, tarjeras de cliente, ventajas especiales, etc.

Organizar una buena distribución del producto.

Eficacia de la promoción entre los vendedores del producto. Incentivo por las comisiones

Las exclusivas, por las que se trata de conseguir un local en una zona donde no posible
conseguir otra oferta que la propia.

El margen para la competencia es muy amplio aunque los precios se tomen como fijos y
siempre queda la incógnita de cual será la reacción de los competidores.

4. El largo plazo

La experiencia de los oligopolistas les aconseja evitar la competencia en el largo plazo.


Cabe esperar por tanto que el precio medio vigente sea superior en este mercado que en
cualquier otro con competencia perfecta y que los oferentes obtendrán beneficios
extraordinarios. Aunque veremos que ni el precio ni en beneficio sean exageradamente altos.
Dado que no existirá competencia en precios se hacen más importantes las otras vías de
competencia.

Los precios, los gastos en publicidad y promoción de ventas serán superiores a los
mercados con gran número de competidores.

La experiencia muestra que existen oligopolistas produciendo al mínimo coste posible.

Los beneficios dependen de dos datos fundamentales:

-El volumen de productos vendidos.


-El margen unitario que se obtiene por cada producto.

• Si el precio es inamovible en margen para aumentar beneficios vendrá por la


reducción máxima de los costes a través de tecnologías más eficaces, presionando
a los proveedores…
• Promoción y publicidad para incrementar la cifra de ventas. Los recursos que la
empresa les dedique dependerá de su capacidad de reducir gastos.
Por otra parte todo oligopolista tiene sobre su futuro la permanente amenaza o tentación
de que se desencadene una ruptura de hostilidades. Así, la condición para el éxito será
disponer de margen suficiente para poder reducir los precios no menos que cualquier otro.

Una empresa oligopolística destinará más recursos a investigación de nuevas técnicas y


nuevos productos que ninguna otra, pues el descubrimiento de tecnologías más eficaces
supone nuevos beneficios y mayor fuerza ante una futura batalla competitiva. Ello podría
significar adquirir o mantener la posición de líder en el mercado.

Pero el reto fundamental del oligopolio es mantener su propia esencia, es decir, un


reducido número de competidores, pues de entrar más empresas nos acercaríamos al modelo
93

de competencia monopolística lo que implicaría una pérdida progresiva de beneficios


extraordinarios.

Los pactos colusorios vienen de la experiencia anterior de que su ruptura no trae las
ventajas esperadas. La entrada de un novato generará la ruptura de la situación y una vuelta a
empezar, con los costes consiguientes.

Esta perspectiva añade un dato estratégico importante para entender la batalla de los
precios. La ruptura de pactos puede llevar a beneficios a corto plazo, pero probablemente
conlleva perjuicios a largo plazo. Con una excepción y es que alguna empresa atraviese por
problemas o se quede atrás en el empeño de reducir costes. Por lo que las restantes estarán
interesadas dar la batalla con el objetivo de expulsarla del mercado y no con vistas a ganar
más a corto plazo.

El oligopolista reforzará las barreras de entrada y creará otras artificiales. Incluso


renunciará a beneficios a corto plazo con la intención de mantenerse en el largo. Barrera
psicológica para desincentivar la entrada en el mercado con una reducción de precios será la
de desencadenar una guerra a muerte. Política de venta por debajo del coste, siempre que el
precio respete la exigencia de situarlo por encima de los costes directos. Otro medio sería la
garantía de la empresa de asegurar que vende más barato que cualquier otro. Es decir,
anunciar una respuesta inmediata ante cualquier política de precios del competidor.

La valoración del monopolio desde la perspectiva del bienestar general se sitúa en un


lugar intermedio entre el monopolio y la competencia monopolística, con los que comparte
buen número de luces y sombras. Positivos: el gasto en investigación y desarrollo.
Cuestionables: elevado gasto publicitario y promoción de ventas, atención preferente a la
ilimitada diferenciación de productos.

El bienestar general sería probablemente mayor si en el oligopolio existiera una


competencia en precios más activa y menor competencia en otros aspectos.

TEMA 7. EL AHORRO Y LA INVERSIÓN

INTRODUCCIÓN
Información es escasa y costosa pero necesaria en la medida que queramos reducir riesgos y la
incertidumbre.
94

La seguridad es un factor adicional en el equilibrio entre liquidez y rentabilidad. Todo ello,


información, riesgo y seguridad, marca las preferencias de los agentes a la hora de tomar decisiones de
ahorro, diversificar activos y formas de aseguramiento.

El ahorro es la otra cara del consumo y la fuente básica de financiación de la inversión en una
economía.

Hogares demanda de bienes de consumo / Empresas demanda de bienes de inversión.


Componentes de la economía agregada

1. RIESGO E INCERTIDUMBRE

1. Los distintos escenarios.

Una toma de decisión correcta está relacionada con la información que se dispone.

1. Certeza. El decisor conoce con absoluta seguridad los escenarios que van a
presentarse. (Leyes físicas)

2. Riesgo. El decisor conoce los distintos escenarios que pueden presentarse, las varias
alternativas, y la probabilidad que tiene de la suceda cada una de ellas, pero ignora cual será
la que efectivamente suceda. (La operación de corazón).

3. Incertidumbre. Se conocen los escenarios posibles, pero no la probabilidad de cada


uno de ellos.
Caso extremo de incertidumbre es aquel en que no se conocen ni siquiera los escenarios.

Tabla 7 .1, el ejemplo de la fabricación de pantalones.

Las empresas tienen frente a si alternativas de producción para ofrecer sus


productos en el mercado, en el cual puede encontrar diferentes escenarios, que no puede
controlar. Así, a través de técnicas oportunas, puede estimar la función de demanda de
cada producto y el precio de venta de cada una de las situaciones, lo que le permite
calcular un beneficio estimado o resultado para cada alternativa y cada escenario.

Decisión en situación de certeza

En situaciones de certeza se decide valorando económicamente el resultado de cada


alternativa y eligiendo la del máximo beneficio estimado por la empresa. La teoría del
equilibrio viene a suponer que las decisiones se toman en situación de certeza o como si
estuviéramos en ella.

El valor esperado

1. En situación de riesgo. Cuando la situación es de riesgo puede hacerse una


distribución de probabilidades para cada escenario. En tal caso existirán diferentes criterios de
95

decisión dependientes de lo arriesgado o no que sea el empresario y estarán en torno al


concepto de valor esperado.

El valor esperado de una alternativa se obtiene multiplicando el resultado previsto


para un escenario determinado por la probabilidad de que efectivamente ocurra.

2. En situación de incertidumbre. Se agudiza la indeterminación, se desconoce la


probabilidad de cada escenario no pudiendo obtener el valor esperado correspondiente.

Actitudes de los sujetos

1ª. Amantes del riesgo. Ante la probabilidad pequeña de obtener muchas ganancias éstos
están dispuestos a embarcarse aún a expensas de posibles pérdidas.

2ª. Adversos al riesgo. Prefieren ganancias leves pero seguras, evitando riesgos altos e
inseguridad.

3ª. Neutrales al riesgo. Se muestran indiferentes al riesgo no buscando situaciones


arriesgadas.

La toma de decisión

1º. La persona con aversión al riesgo. MAXIMIN: Escoge la estrategia que le garantice
el mejor resultado en el caso de que se dé para cada alternativa la peor situación posible.
Su objetivo es garantizar un MÍNIMO razonable. El único resultado que se compara es el pero
para cada alternativa.

2º. La persona arriesgada. MAXIMAX: Elegir la estrategia que en el mejor de los casos
posibles, lleva al mejor resultado.

3º. Combinación de los dos criterios. ESTRATEGIA DOMINANTE: Elegir la estrategia más
favorable independientemente del escenario.

4º. Actitud neutral ante el riesgo. Elegir la alternativa que ofrezca un mayor valor
esperado medio o centrarse en el escenario más probable y elegir la alternativa que
ofrece mejores resultados.

2. La reducción del riesgo

La mayoría de las personas se acercan al perfil de aversión al riesgo. La seguridad es un


valor y para reducir el riego y acercarnos a la certeza se busca tener información.

Cuanto mayor y mejor sea la cantidad de información de que disponga el agente


menor será el riesgo que tenga que asumir al tomar sus decisiones.
96

Las empresas dedican gran empeño a la obtención de información y gracias a ella las
posibilidades de obtención de beneficios se ven incrementadas.

Denominamos información perfecta a aquella cuya probabilidad de ser correcta es


igual a 100%.

Coste y beneficio marginal de la información

Cuanto más recursos financieros destinemos a la obtención de información más seguridad


tendremos en lo que a posible resultado se refiere, pero más costoso será para la empresa.
Mientras que el beneficio que podamos obtener por la información adicional sea superior al
coste de la misma interesa conseguirla. Así, el límite máximo de pago por información vendrá
dado por el máximo (o mayor) beneficio que podamos esperar de pasar, gracias a ésta, de una
situación de incertidumbre a otra de certeza.

En ocasiones la obtención de información se hace inviable debido a que el coste marginal


de ésta es superior al beneficio marginal que derivaría de su obtención.

El seguro y el aunamiento del riesgo

Uno de los instrumentos fundamentales para reducir el riesgo es el seguro. Pero por qué la
compañía está dispuesta a asegurar cubriendo riesgos. Ello se debe al aunamiento del
riesgo, que es la distribución del mismo entre muchos otros asegurados, lo cual hace que
la realidad se aproxime a la realidad teórica existente para un determinado siniestro.

Es decir, el pago del siniestro para la compañía queda diluido entre las muchas primas
que cobra y cuantos más clientes tenga más cercar está de la ley de la probabilidad teórica.

La distribución del riesgo (entre el nº de asegurados) tiene como condición fundamental


que la probabilidad no se vea afectada por circunstancias excepcionales. (Catástrofes…)

Reparto del riesgo

En ocasiones, debido a las grandes pérdidas que supondría para una sola entidad
aseguradora la producción del siniestro, éstas tienden a repartirse el riego (un petrolero). Cada
compañía obtiene la parte de la prima que proporcionalmente le corresponde.

El seguro contribuye así a la reducción de la incertidumbre.

El reparto del riesgo es la distribución de la prima pagada por el asegurado entre viarias
compañías que cubren conjuntamente el posible siniestro.

Sin embargo surge el problema del riesgo moral o abuso, que supone una actitud
negativa del asegurado al saber que está cubierto, no importándole la producción del siniestro.

Por ello las compañías no realizan coberturas totales del siniestro. Otro medio será la
reducción de primas a los asegurados sin siniestros (conductores). Conseguir asegurados
97

con poca siniestralidad. Evitar los seguros que supongan un alto riesgo. Evitar el cobro por
parte de asegurados por conductas dolosas o imprudentes.
Selección adversa: son individuos con muchos siniestros que intentan cubrirlos por la
suscripción de seguros. Se les pone una prima media más elevada.
La diversificación, ofreciendo múltiples tipos de seguros, repartiendo las opciones entre
diversas alternativas nos aproximaremos al valor medio de todas ellas, con independencia de
los escenarios reales y la evolución de cada resultado.

2. TIEMPO Y TIPOS DE INTERÉS

Con vistas al futuro es necesario tener en cuenta el cambio del valor de los bienes y
servicios a lo largo del tiempo en una economía monetaria. Es el problema del valor presente
y del valor futuro, que no son magnitudes homogéneas y no pueden compararse directamente.

Valor nominal / valor real

En una economía con sistema financiero desarrollado los sujetos económicos encauzan
sus ahorros mediante acciones, cuentas bancarias, bonos, obligaciones… La recompensa está
en la obtención de un tipo de interés.

El tipo de interés es un porcentaje que expresa el rendimiento de los fondos


prestados y permite homogeneizar en el tiempo costes y rendimientos.

Se valoran más los recursos del presente que los del futuro a causa de la posible pérdida
del poder adquisitivo o capacidad de compra del dinero. Por eso la importancia del interés
nominal y el interés real.

El interés real es el resultado restar al interés nominal el cambio de precios, lo que


supone valorar el interés manteniendo invariado el poder adquisitivo.

Otras razones para la existencia del interés real:

1ª. La renuncia que supone al disfrute presente de los recursos que se prestan
(depositan).
Los tipos suelen tener un carácter más homogéneo entre las personas y situaciones

2ª. El riesgo que supone el aplazamiento del uso de esos recursos (insolvencias…).
Las diferencias de tipos de interés pueden ser muy significativas.

Distinguiremos entre interés simple e interés compuesto, que no se refiere


a diferentes tipos sino a la fórmula en la que se efectúa el cálculo

El interés será simple cuando al término de cada periodo de tiempo los rendimientos
no se agregan al capital.

El interés será compuesto si al finalizar cada periodo los rendimientos se agregan al


capital para producir también intereses.
98

Cálculo del interés simple

En el interés simple el capital se supone constante. Si se presta hoy una cantidad C, por
ejemplo, 1.000 €, para ser devuelta dentro de un año a un interés i de 10% dentro de un año se
recibirá

C + (C x i) =
1.000 + (1.000 x 0,10) = 1.000 + 100 = 1.100

Si la obligación de pago fuera por varios años, hasta tanto se devuelva el capital, cada año
se recibiría:

C x i = 1000 x 0,10 = 100

Cálculo del interés compuesto

Si se pacta la acumulación sucesiva de los intereses y el pago al final de un periodo de


tiempo tendríamos la serie de la tabla 7. 3.

Cn = C0 (1 + i)n

Esta cadena nos permite estimar cual es el valor fututo de la cantidad que hoy es invertida
o prestada, siempre que conozcamos el tipo de interés y el periodo de tiempo. Pero también la
operación inversa. Así, si queremos calcular el valor actual de la cantidad que recibiremos (o
pagaremos en el futuro) bastará con dar la vuelta a la fórmula que nos daba el valor del capital
dentro de n años.

C0 = Cn / (1 + i)n

El valor actual de una magnitud futura supone hallar la equivalente en el presente,


reduciendo el valor de aquella en función del plazo de tiempo y del tipo de interés. Cuanto
más alto es el tipo de interés y/o el plazo de tiempo, más se reduce el valor presente de la
cantidad futura. Tabla 7. 4, valor actualizado de pagos e ingresos.

Todo ello nos permitirá comparar diferentes posibilidades de inversión calculando los
gastos a día de hoy. También permitirá saber qué proyecto ofrece unos ingresos más
atractivos, si son más altos en los primeros años (que pierden menos valor al actualizarse) y/o
bajan al alejarse en el tiempo (pierden más valor).

Puede ocurrir que en la comparación de dos proyectos, ambos reporten beneficios


nominalmente, pero la actualización puede mostrar resultados negativos, siendo los gastos
superiores a los ingresos. La expectativa de grandes ingresos futuros suele ir ligada a un
mayor riesgo en la inversión.

Dispersión de rendimientos
99

La incertidumbre de un activo es mayor cuanto mayor sea la dispersión,


entendiendo por ésta la irregularidad, de sus rendimientos respecto a la media
aritmética de los mismos.

Es decir, la incertidumbre depende de la regularidad o irregularidad de los rendimientos


en los periodos establecidos.

El precio del activo

El precio del activo está relacionado con los beneficios futuros que éste proporcione. Si la
incertidumbre es elevada el precio del activo se verá reducido. De manera que si el precio de
un activo financiero viene determinado por el valor actual descontado de sus flujos futuros, y
éstos son inciertos, probablemente el precio pagado por él se verá afectado de manera
negativa.

El precio de un activo cuyos rendimientos son inciertos tendrá un valor actual


menor que el valor actual de sus rendimientos futuros.

Esto explica por qué existen personas a adquirir activos arriesgados. Además de la mayor
o menor aversión al riesgo, las tasas medias de rendimientos de las inversiones arriesgadas
suelen ser más elevadas que las que no lo son.

3. EL AHORRO Y SUS CONDICIONES

1. Tipos de interés y consumo futuro

La forma esencial que tienen los sujetos de disminuir el riesgo es el ahorro: acumular en
los periodos positivos asegurando una cobertura futura para los tiempos malos. Relación
demanda de ahorro con demanda de seguridad.

A lo largo de la vida el ahorro sigue la pauta del ciclo vital. 1ª etapa: endeudamiento. 2ª
etapa: aumento progresivo de la capacidad de ahorrar. 3ª Etapa, gasto de los ahorros
acumulados para atender necesidades.

El objetivo de este comportamiento es intentar homogeneizar el consumo a lo largo de la


vida. Los ingresos crecen durante la vida activa y descienden una vez terminada, el proceso de
endeudamiento – ahorro – desahorro permite que el nivel de consumo no sufra oscilaciones.
El ahorro es en realidad una renuncia de consumo presente a favor de un consumo futuro.

El ahorro, como previsión de consumo futuro tiene un premio, que es el interés que recibe
del banco. Esto implica que en el periodo posterior la capacidad de compra se ve
incrementada en el interés obtenido, dependiendo de:

- la rentabilidad,
- del tipo de interés
- y del tiempo transcurrido
100

Gráfico 7.1. El ahorro y el tipo de interés, analiza consumo actual y futuro

Por lo tanto la restricción presupuestaria temporal se desplazará hacia arriba, como


consecuencia de un incremento en el tipo de interés y hacia abajo si se produce un descenso
del mismo.

Según el conocido esquema de comportamiento del consumidor de opción entre dos


bienes, una subida del tipo de interés produce el mismo efecto que el que se generaba tras el
abaratamiento del precio de una de las opciones: ahora es el consumo futuro el que se ha
abaratado.

El efecto renta y el efecto sustitución

Por ello, unos tipos de interés más elevados incentivan el ahorro a través del efecto
sustitución, pues la renuncia al consumo presente tiene un premio mayor en el futuro.

Por otro lado está el efecto renta positivo, pues las mayores posibilidades permiten que
crezca tanto el consumo presente como el futuro.

Dado que el ahorro tiene la condición de bien superior (crece más que proporcionalmente
cuando crece la renta) ambos efectos juegan en la misma dirección.

Sin embargo, esos incentivos no llevan necesariamente a que crezca la cifra total de
ahorro. Y ello porque su consideración de bien superior es tan acusada que tales efectos se
producen a partir de un determinado nivel de renta.

En los niveles bajos toda la renta debe dedicarse al consumo, no existiendo ahorro y por
tanto los tipos de interés son indiferentes. La reducción de precio del consumo aplazado no
tiene ningún efecto para quien no hace uso de ese bien.

No es fácil prever el efecto que se derivaría de un alza del tipo de interés sobre el ahorro.
Paradójicamente es probable una disminución del ahorro que de su aumento pues se crean
expectativas de ingresos y esa renta permanente mayor estimularía el consumo.

¿Qué ocurre si se toman medidas que incentivan determinadas el ahorro y no en


general? Se produciría un trasvase de fondos hacia los activos de mayor protección pues
resultan más atractivos en términos relativos. El efecto sustitución es evidente. La duda es si
el efecto renta lleva a que aumente también el montante total de ahorro global. La evidencia
no es concluyente, aunque predominará el primer efecto sobre el segundo.

La Seguridad Social es un modelo de protección genérico, que por medio de un ahorro


forzoso pretende cubrir el riesgo de la población ante el desempleo, incapacidades y
garantizar recursos para la jubilación.

2. El nivel de renta

Si la renta personal disponible puede dedicarse tanto a consumo como al ahorro, existe
una relación entre la función de ahorro y la de consumo. El ahorro es la otra cara de la
101

moneda del consumo. La elección de las familias entre el consumo presente o el consumo
futuro (ahorro) vendría así determinada por el nivel de renta.

La suma de consumo más ahorro es igual a la renta disponible la propensión marginal a


ahorrar (PMA), la parte que cada unidad adicional de renta disponible se ahorra, tiene que ser
igual a 1 menos las propensión marginal a consumir (PMC).

PMA = 1 - PMC

4. LA INVERSIÓN

1. Conceptos

La inversión o formación de capital es la producción de bienes que reponen o


incrementan el valor de capital real de la economía.

La inversión bruta. Recoge tanto un aumento como una recuperación de valor perdido
por la depreciación.

La inversión neta sería la que resulta de restar la recuperación por depreciación,


quedando así sólo el aumento de capital.

La depreciación es la pérdida de valor que sufren los bienes de capital.


La amortización es la pérdida contable que refleja dicho desgaste, la pérdida de valor
experimentada por los activos de capital.

La inversión es un gasto, una entrada en el flujo circular de la renta, un componente de la


demanda agregada. Los ciclos económicos con las fluctuaciones de esta magnitud y con sus
tres componentes fundamentales:

1º. La adición de equipo capital. Es el aumento de bienes que permite incrementar la


producción en el futuro. Su evolución condiciona el ciclo de negocios (10 años aprox.).

2º. La variación de existencias. Son existencias: Las materias primas, los bienes
utilizados en el proceso productivo, los bienes terminados en previsión de ventas o por la
ventaja que supone adquirir grandes cantidades de inputs de una vez.

La inversión planeada es la relacionada con existencias.


La inversión no planeada o no deseada es la que se encuentra la empresa a causa de no
vender lo que esperaba; los pedidos no se materializan.

La inversión en existencias es la diferencia de las disponibles en un año (31-XII / 1-I).


Puede ser:
Inversión negativa (desinversión):
- Reducción de fondos respecto del pasado, causada por un descenso de la demanda
agregada.
Inversión positiva:
102

- Puede ser imprevista, no planeada, cuando no se cumplen los planes del empresario.
- Planeada por la expectativa de un rápido aumento de la demanda agregada

Esta evolución en las existencias se relaciona con el ciclo de inventario, duración 4 años.

3ª. Las viviendas. Por ser un activo duradero y por el que se obtiene su utilidad por largo
tiempo, su construcción se contabiliza como gasto de inversión y no como consumo.

2. Factores determinantes de la inversión

La oportunidad de realizar inversiones rentables va a depender de muchos factores


volátiles.

Los beneficios proporcionan el incentivo básico para invertir. Se invertirá cuando los
rendimientos superen los costes.

Elementos que influyen en la determinación de las expectativas de beneficios:

1º. El tipo de interés. La relación entre éstos y la inversión es de coste de oportunidad.


Cuanto mayor es el tipo de interés menos será el gasto en inversión.

2º El precio y la productividad de los bienes de capital. Si baja el precio y/o aumenta la


productividad de los factores productivos, al ser más rentables, la inversión aumentará.

3º. Las expectativas sobre la futura demanda. La inversión es por definición una
decisión de futuro. La incertidumbre en el futuro será un obstáculo para la inversión.

4º. Las innovaciones. En cómo producir mejor los mismos productos o crear unos
nuevos. La obsolescencia de un activo obliga a cambiarlo para no perder competitividad.

5º. Los beneficios, que crean fondos propios de la empresa que le permiten financiar sus
proyectos de inversión, con un flujo de permanente, de sin tener que recurrir al
endeudamiento y autofinanciando su propia actividad.

6º. Las variaciones en la renta. Principio del acelerador. El gasto en inversión crece
más proporcionalmente en relación a la fluctuaciones de la producción que con las del
tipo de interés.

El acelerador de la inversión

Principio del acelerador: Las variaciones en la renta y la inversión.

El gasto en inversión crece más proporcionalmente en relación a las fluctuaciones de


la producción que con las del tipo de interés.

La inversión crece cuando lo hace la producción (Yt > Yt – I) o puede estancarse o


ser negativa si la producción disminuye.
103

Explicación esquemática:

- Para producir 1.000 es necesario un stock de capital de 200 (rel. capital-producción 0,2).
- Si la renta se estanca en 1.000 los inversores repondrán la parte de capital que se
deprecia. Y la inversión neta será cero. No hay incentivo de inversión, pues la renta no varía.
- Si la renta aumenta la demanda sube (de 1.000 a 1.100) y necesitamos incrementar la
capacidad de producción. Para producir 100 más la inversión neta crecerá en 20.

Solo cuando ha subido la renta se ha visto la necesidad de producción. Pero si la renta se


estanca no existe incentivo para invertir.

Para que el principio del acelerador funcione es necesario que la producción se sitúe en la
FFP porque si existe exceso de capacidad buena parte de las necesidades nuevas se cubren sin
necesidad de inversión. Bastará con una mejora en la utilización del mismo capital.

De hecho, en épocas recesivas la desinversión es mucho más lenta y por tanto inversión
neta es difícilmente negativa y la bruta se mantiene positiva, contribuyendo a frenar la fase
contractiva de la economía.

Por otra parte, las expectativas son más importantes para determinar la inversión que las
cifras presentes. Así el principio del acelerador debe entenderse más bien como una
relación de la inversión con la tendencia esperada de las variaciones de la renta. En
conclusión, los aumentos esperados de renta son un factor decisivo para las decisiones de
inversión por encima de los propios datos reales corrientes

5. EL EQULIBRIO AHORRO-INVERSIÓN

1. El equilibrio básico

En un modelo básico la economía está en equilibrio cuando con su nivel de producción


(renta) se satisfacen todos los componentes de la demanda agregada (consumo e inversión
básica). Gráfico 7 .2.

El consumo es una función creciente de la renta. Es decir, el consumo crece con la renta
La inversión no varía y está representada por una recta horizontal, pues suponemos que es
exógena para este análisis.

Todos los puntos de la recta Y (45º) indican la igualdad de valores entre la demanda
agregada y la renta, es decir, hipotéticos puntos de equilibrio, por la coincidencia del valor de
la ordenada –demanda agregada básica: consumo + inversión- con el de la abscisa –renta /
nivel de producción-.

Si solo hubiera demanda de consumo C, el equilibrio se obtendría para un nivel de


producción (renta) determinado (Y1).
104

- Junto a la demanda de consumo hay un componente de demanda de inversión fija (I)


que al agregarlo a la función de consumo, C + I, hará que ésta se desplace
paralelamente hacia arriba.
- Se determina así una demanda agregada de consumo más inversión. El equilibrio
vendrá dado por el punto E0, que representa un nivel de producción de equilibrio
mayor (Y0) que si sólo existiera el consumo.
- La distancia entre Y1 e Y0 es mayor que la cuantía de la inversión I0 debido al efecto
multiplicador por el que cambios en la demanda agregada tienen como resultado
crecimientos mayores en la renta de equilibrio.

Si aumenta la demanda agregada el nivel de producción también aumenta y si


disminuye también lo hará la producción.

2. La identidad ahorro-inversión

El equilibrio de oferta y demanda en el mercado bienes puede representarse de una forma


alternativa que nos devuelve al esquema básico del flujo circular de la renta.

Supongamos que toda la renta se consume o se ahora:

Y=C+A

En una economía cerrada y sin sector público, los únicos ahorran son los consumidores y
no los empresarios…Esta economía estará en equilibrio cuando sea capaz de satisfacer con su
producción la demanda de consumo y la de inversión:

Y=C+I

Si igualamos ambas expresiones obtenemos:

Y = C + A = C + I por lo tanto, A = I

Esta será una forma alternativa de presentar la condición de equilibrio, lo que equivale a
decir que la renta es de equilibrio cuando el ahorro coincide con el valor necesario para
financiar la inversión planeada.

En este caso, el aumento de la demanda, provocado por el gasto en inversión, se


compensa con la disminución de la demanda, provocada por el ahorro que las economías
domésticas hacen de sus rentas.

3. El multiplicador simple de la inversión

El efecto multiplicador consiste en que in incremento autónomo de la inversión


provoca una elevación de la renta varias veces superior.

Decimos autónomo para destacar que estamos ante un aumento no relacionado con el
aumento o disminución de la renta (movimientos en las curvas por factores exógenos, o
105

movimientos a lo largo de las curvas derivados del mayor o menor nivel de renta, en este caso
ya incorporados al modelo).

La multiplicación del efecto expansivo se debe a que el aumento de la inversión no solo


se incorpora automáticamente a la demanda agregada sino que además provoca una cadena de
incrementos en el gasto de los distintos agentes, por lo que el impacto sobre la demanda
agregada es mucho mayor.

Ejemplo (Tabla de la página 181): Supongamos que la inversión crece 100 millones de
euros respecto al nivel anterior ∆ I = 100 como consecuencia de las mejores expectativas
empresariales.

Esa inversión se traduce en una mayor producción de bienes de inversión para dar
satisfacción a ese aumento de la demanda. Para producir más bienes se contratarán más
factores productivos a los que se les pagará más (rentas). Así los propietarios de los factores
productivos (las familias) obtienen más ingresos. Un aumento de la inversión supone un
aumento de la renta por igual cuantía.

Esas nuevas rentas son usadas por las familias para el consumo (dependiendo de la
Propensión Marginal a Consumir, PMC) o al ahorro. Si el consumo crece será necesario
producir más bienes (ahora son bienes de consumo) para satisfacer esa mayor demanda. Para
ello se contratarán más factores productivos, se pagarán más rentas, se consumirá (y se
ahorrará) más. Será necesario seguir produciendo más bienes pagando más rentas y así
sucesivamente.

En la tabla la PMC es de 0,8. Además no se tiene en cuenta el sector público.

El aumento inicial de la inversión ha provocado una cadena de incrementos en la


renta en sucesivos grupos de sujetos con los consiguientes nuevos consumos y nuevos
ahorros. Como parte de la nueva renta se ahorra la cadena se detendrá porque los valores de
la tabla llegan a cero, es decir: el proceso se detiene cuando toda la entrada inicial (100) se
haya ahorrado.

Al final de la cadena el ahorro ha tenido que aumentar el 100 millones de euros. Como
suponemos que la PMC es de 0,8 (80%), la PMA es de 0,2 (20%). Así el consumo ha
aumentado cuatro veces más hasta alcanzar los 400 millones de euros. Por tanto el aumento
de la renta ha sido de 500 millones, por tanto cinco veces más que el aumento de la inversión.

Llamamos multiplicador K a la relación que existe entre el aumento de la renta y el


incremento inicial de la variable que lo ha provocado. En el ejemplo:

Ki = ∆Y / ∆I = 500 / 100 = 5

Comprobamos que el valor del multiplicador (5) depende inversamente de la propensión


marginal a consumir. Si la PMC es cero, la cadena no llega a producirse, pues el primer grupo
perceptor de la renta no gasta nada de lo que ha recibido. El aumento se limita al inicial de la
inversión y el multiplicador vale 1.

Ki = ∆Y / ∆I = 100 / 100 = 1
106

Si la PMC fuera 1, ello significa que todas las nuevas rentas de consumirían, no existiría
nuevo ahorro y la cadena se prolongaría hasta el infinito. Así el multiplicador tendería a ser
también infinito.

El multiplicador depende pues de la parte que se ahorra. Cuanto más se ahorra menor será
el valor del multiplicador. En el ejemplo:

Ki = 1 / PMA = 1 / (1- PMC) = 1 / 0,2 = 5

El valor del multiplicador simple de la inversión es igual al inverso de la propensión


marginal al ahorro.

Por los tanto cualquier cambio en los componentes autónomos de la demanda agregada
(C0, I0) origina un cambio mayor en la renta de equilibrio ya que, como sabemos, PMC < 1
(no se consume toda la renta) por lo que la expresión 1 / (1 – PMC) es siempre mayor que 1.

El efecto multiplicador pretende poner de manifiesto que los cambios en los


componentes de la demanda agregada afectan de forma amplificada al nivel de producción
y de renta de equilibrio de la economía, tanto en sentido expansivo como contractivo. Por
ejemplo, si la inversión se reduce la renta de equilibrio disminuirá Ki veces lo que haya
reducido la inversión, siendo Ki el multiplicador correspondiente. Aunque como sabemos,
todas las magnitudes tienden a ser más rígidas a la baja que al alza, tienen más facilidad para
subir que para bajar.

Interrelación entre multiplicador y acelerador

Podemos ver la interrelación de multiplicador con el acelerador. En resumen, un aumento


autónomo de la inversión provoca, vía efecto multiplicador, un impacto expansivo sobre el
nivel de renta. Pero ese aumento de la renta vía efecto acelerador, estimula nuevas inversiones
que ponen en marcha de nuevo el efecto multiplicador y así por delante…Aunque parezca que
no hay límite, sin embargo los aumentos de consumo puestos en marcha por el efecto
multiplicador son decrecientes. Por lo tanto los inversores perciben que el impulso expansivo
pierde fuerza y por lo tanto reducen también el ritmo inversor. Esa reducción tiene un efecto
contractivo que tiende a perder fuerza hasta detenerse, a no ser que aparezca un factor nuevo.

TEMA 8. EL DINERO Y EL SISTEMA FINANCIERO

1. LOS INTERMEDIARIOS FINANCIEROS


107

1. El sistema financiero

Se define como el conjunto de instituciones especializadas en la mediación entre los


prestamistas y los prestatarios últimos de la economía.

Los intermediarios financieros adquieren activos como forma de inversión con los que
crean activos nuevos que colocan (venden) a los ahorradores, obteniendo de éstos los fondos
necesarios para la realización de sus inversiones.

A. Intermediarios financieros bancarios. De entre sus diferentes pasivos, algunos son


pasivos monetarios, son dinero, que interesa al público como medio general de pago. (Banco
Central, bancos comerciales, Cajas, bancos públicos –ICO-).

B. Establecimientos financieros de crédito. Tienen como objetivo social la financiación


especializada:

• Sociedades de crédito hipotecario


• Las entidades de leasing
• Las entidades de factoring

C. Otros intermediarios financieros que completan el sistema

• Las compañías aseguradoras


• Los fondos de pensiones
• Las Soc. y Fondos de inversión mobiliaria
• Las Soc. mediadoras en el mercado de dinero. “Brokers” y “Dealers”.
• Las Soc. de ganancia recíproca.

2. La bolsa de valores

La bolsa es un mercado de títulos constituida por valores nuevos o la venta de los ya


existentes. Su principal función es facilitar el acuerdo entre oferentes y demandantes de
activos financieros a los que se les facilita una mayor liquidez.

El objeto de contratación en Bolsa es amplio –act. financieros, metales preciosos, mat.


primas-, centrándose su actividad en los activos financieros mobiliarios: acciones, dº de
suscripción, obligaciones y efectos públicos.

Mercado primario. Son emisiones de títulos nuevos de las entidades para cubrir sus
necesidades de financiación. Ahorradores con excedente de liquidez invierten en ellos.
(Inversión en el sentido de ahorro).
Mercado secundario. Es la venta que hacen los ahorradores de sus títulos actuando ahora
como oferentes, que son adquiridos por otros ahorradores con exceso de liquidez.

Los títulos de renta fija representan una parte de un préstamo que solicita una entidad
emisora. Cada uno de los adquirentes se convierte en acreedor de la entidad emisora en la
parte proporcional correspondiente al volumen de títulos que adquiera, a cambio de un interés
prefijado. Los suscriptores asumen sólo el riesgo de la insolvencia del emisor.
108

Los títulos de renta variable (las acciones) representan una parte del capital de la
sociedad. Los accionistas se convierten en propietarios, pero la renta que perciban dependerá
de los beneficios de la empresa.

En las cotizaciones bursátiles se refleja el juego de la oferta y la demanda:

- Si predominan las órdenes de compra (dinero) habrá más cantidad demandada que
ofrecida y la cotización tiende a subir.
- Si predominan las órdenes de venta (papel), existirá más oferta y la cotización bajará.

Las operaciones bursátiles en su mayoría se deben a la búsqueda de realizar ganancias


aprovechando las rápidas revalorizaciones y evitar pérdidas en las fases bajistas. Así los
demandantes de títulos esperan que las cotizaciones suban en un futuro próximo y los
oferentes al contrario. Ese fenómeno es patente en los mercados de futuros cuyo precio se
fija en relación a una expectativa de plazo determinado.

Cuando predominan las expectativas optimistas habrá movimientos alcistas y viceversa


(pesimistas → bajistas). Por ello la Bolsa es un buen termómetro del clima y las expectativas
económicas.

Existirá un índice como muestra de la marcha global del mercado: Índice general de
todos los títulos ponderados en función de su peso relativo. Índice selectivo –IBEX 35-.

2. LA OFERTA MONETARIA Y LA CREACIÓN DE DINERO

1. Los diferentes agregados monetarios

¿Qué es dinero?
El dinero en una economía se define como la suma del efectivo en manos del público
(billetes y monedas) y los depósitos bancarios.

La cantidad de dinero suele representarse por la letra “M” u oferta monetaria. Como
existen diferentes tipos de depósitos bancarios que no todos gozan de la misma liquidez,
suelen distinguirse diferentes agregados monetarios, numerados de menor a mayor amplitud:

• M3 o disponibilidades líquidas. Efectivos en manos del público, depósitos a la vista,


depósitos de ahorro y a plazo.
• M4 o activos líquidos en manos del público, en la actualidad, incorporando el cuasi-
dinero, o activos financieros muy sofisticados; pagarés del Tesoro, los certificados de
depósito y otros activos de alta liquidez.
Todos los agregados monetarios están muy relacionados, pero no siempre siguen la misma
evolución, pues temporalmente, puede comportarse de forma distinta.

2. Relación entre la base monetaria y la oferta monetaria


109

La oferta monetaria M es la suma del efectivo en manos del público E E más los
depósitos de todo tipo en el sistema bancario D. La totalidad del dinero emitido por la
autoridad o dinero legal, es la base monetaria.

El Banco Central tiene el monopolio de emisión de dinero legal, pero no tiene libertad
absoluta, pues el dinero legal es una aproximación al pasivo del banco emisor. Como todo
pasivo debe tener un activo en paralelo. El BC crea dinero a través de la monetización de
activos. El Banco coloca ese dinero en circulación prestándoselo a otra entidad financiera, por
lo que ese crédito aparecerá en su activo; o comprando un inmueble; o adquiriendo
obligaciones, títulos de deuda pública, bonos…activos financieros que también contabiliza
como tales. Comprando oro o reservas de monedas extranjeras. Es decir, para poder poner
dinero en circulación el BC debe aumentar en la misma cuantía alguna rúbrica del Activo de
su Balance.

¿Cuál es el destino de ese dinero puesto en circulación?

Una parte en manos de los agentes del mercado (familias, empresas)


Otra parte en manos de las entidades financieras

La base monetaria es la suma del efectivo en manos del público y los activos de caja
del sistema bancario.

La base monetaria es una parte de la oferta total de dinero. Los intermediarios financieros
bancarios crean dinero bancario por medio del proceso de expansión bancaria. Los depósitos
en los bancos permanecen largo tiempo por lo que son prestados. De los depósitos (que son el
pasivo, como deuda con sus clientes), los bancos guardan unas reservas en dinero líquido
como previsión de esos pagos. Serán legales cuando es la cuantía de garantía y solvencia a la
que obliga la autoridad, o voluntarias.

Con la parte de depósito que no necesita mantener en caja el banco concede un préstamo
a otro cliente (que será deudor), lo cual hace aumentar su activo, y se materializa en un
depósito a nombre de ese cliente, con lo que el banco aumente su pasivo igualmente. De
alguna forma el banco ha monetizado también un activo a través del nuevo depósito. Así ha
creado dinero porque el nuevo cliente considera que dispone ahora de un dinero adicional.

Ejemplo de la tabla 8 .1. Datos:

1º. Un particular recibe 1.000€ (equivale a la base monetaria)


2º. Decide depositar en el banco 950€ y reservarse en el bolsillo 50€
3º. El banco mantendrá en la reserva (legal o voluntaria) un 10% en previsión.
4º. El resto del dinero (855€) lo presta a otro cliente abriendo un nuevo depósito,
haciendo la reserva menos lo que el cliente se queda en el bolsillo (42,75€), por un total de
731,03€, que podrá volver a prestar con el mismo proceso.
Resultados al final del proceso:

• Los 26 particulares tienen en sus bolsillos 344,83€


• Los bancos tienen en reservas líquidas 655€
• La suma de anterior es 1.000 = Base monetaria: efectivos en manos del público y
el activo líquido en manos del banco.
110

• Los primeros 855€ que pueden ser ya prestados abrirán el proceso de expansión
bancaria cuando el cliente vuelva a depositar su préstamo en el banco, creando así
dinero bancario.
• La oferta monetaria asciende así a 6.896,55€, que es la suma que el sector no
financiero tiene en sus bolsillos o en el banco. Es decir, la oferta monetaria es la
suma del efectivo en manos del público y de los depósitos bancarios.

Como vemos la oferta monetaria es bastante más elevada base monetaria. Así el
multiplicador monetario es la relación que existe entre la base monetaria (B) y la oferta
monetaria (M) de tal forma que la Oferta monetaria será igual a la Base monetaria por el
multiplicador monetario.

Del ejemplo se desprende que el valor del multiplicador será tanto mayor cuanto menores
sean:

1. La proporción que los particulares desean tener en los bolsillos.

2. El coeficiente de reservas. Pues al ser menor la cuantía retenida más elevada será la
cuantía de cada paso y más durará el proceso.

Cuanto más desarrollado esté el sistema financiero menos importancia tendrán las dos
variables anteriores, pues las operaciones son muy rápidas, la necesidad de tenencia de
efectivo y de reservas es baja. Es decir, el valor del multiplicador es cada vez más elevado
aumentando la diferencia entre el dinero legal emitido y la oferta monetaria efectiva de la
economía.

La Oferta Monetaria (M) depende por tanto de:

• La Base Monetaria (B)


• La proporción de M que los particulares retienen en efectivo
• El coeficiente de reserva (legal o voluntario).

Otro aspecto es que las autoridades puede actuar sobre la base monetaria y el coeficiente
de reserva para mantener el control de la Oferta.

Finalmente el proceso de intermediación bancaria pone a disposición de los agentes más


dinero contribuyendo a financiar la actividad económica. La carencia o insuficiencia de la
intermediación puede estrangular la economía.

3. LA DEMANDA DE DINERO

1. La demanda de dinero y el tipo de interés


111

El dinero es una mercancía y como tal tiene una oferta, una demanda y un precio, que es
el tipo de interés.

Por medio de las funciones del dinero podemos conocer por qué se demanda:

• Medio de pago de las transacciones.


• Reserva para transacciones futuras.
• Conservar la riqueza, en forma líquida.

Así los componentes de la demanda de dinero serán:

• Para transacciones, para poder realizar compras.


• Por precaución y hacer frente a pagos imprevistos a corto plazo
• Como reserva de la riqueza como activo, en comparación con otros menos líquidos pero
quizás más rentables (bonos) y menos opacos para el control fiscal.

El tipo de interés del dinero es su precio porque representa:

- Por un lado el coste de oportunidad de mantener nuestra riqueza en forma líquida y no


en otros activos.

- De otro lado es precio que cualquier demandante de liquidez tendrá que abonar.

Los individuos diversifican sus carteras de activos en dinero y bonos, cuya rentabilidad es
mayor pero incierta, existiendo así una relación de tipos de interés:

● Directa con la demanda de bonos: cuanta más rentabilidad esperamos de ellos más
cantidad de activos de éstos mantendremos.
● Inversa con la demanda de dinero como activo: Si aumenta el tipo de interés de los bonos
aumenta su demanda a causa de la mayor rentabilidad, por lo que disminuye la cantidad
demandada de dinero como activo por incrementarse su coste de oportunidad.

Gráfico 8 .1. La demanda de dinero en relación con la demanda de bonos como bien
alternativo y sustitutivos entre sí.

Lo que tratan los individuos es mantener la riqueza y por el motivo especulativo optarán
por uno u otro bien en función del tipo de interés:

• Si en tipo de interés (precio del dinero) es elevado, la demanda se desplaza hacia los
activos financieros (bonos) más rentables.
• La demanda de bonos aumentará si aumenta el tipo de interés.

Como los dos tipos de activos son sustitutivos, si el mercado monetario (dinero) se
encuentra en equilibrio, lo estará también el mercado de bonos. Si existe un exceso de
demanda de en el mercado monetario, ha de existir un exceso de oferta en el mercado de
bonos de modo compensatorio, porque la misma riqueza se plasma en uno u otro y los
recursos financieros no varían.
112

Nos encontramos ante una restricción presupuestaria, la riqueza total, que se reparte entre
el dinero y el resto de activos (que hemos llamado genéricamente de bonos). El tipo de interés
actúa como incentivo o desincentivo de la demanda de activos, en contra del dinero cuando el
interés es elevado, o a favor cuando es reducido.

Si los tipos de interés son muy elevados, todos querrán bonos, ya que el coste de
oportunidad de mantener el dinero líquido es muy elevado, pudiendo llegar la demanda de
dinero a cero y viceversa cuando los tipos son bajos.

Aunque la rentabilidad de los bonos sea baja convienen, pues alguna cosa. Pero al
adquirir un activo debemos tener en cuenta no sólo la rentabilidad sino el futuro de la
cotización.

La rentabilidad de un activo depende del interés nominal que ofrece y además de su


propio valor en el mercado. Así si compremos un activo a largo plazo por valor de 60.000€
con una rentabilidad del 10% y al año siguiente el tipo de interés baja al 5%, nuestro activo se
ha revalorizado en el doble pues para obtener la misma rentabilidad habrá que desembolsar el
doble de dinero -120.000€-. Si los tipos de interés están muy altos los bonos resultan
especialmente atractivos: Las reducciones futuras de los tipos de interés redundarán en una
revalorización de los activos anteriores.

Si el tipo de interés es bajo se reduce la compra de bonos por la expectativa de que suba
en el futuro y esos activos de deprecien. Mantendremos el dinero líquido que no se deprecia
nominalmente aunque no ofrezca rentabilidad.

Desde el punto de vista del mercado especulativo la demanda de dinero refleja el estado
de las apuestas sobre la evolución futura de los tipos de interés:

- Si creemos que bajarán los bonos son más atractivos pues esperamos su revaluación.
- Si pensamos que subirán el atractivo se reduce.

Cuando los tipos son muy elevados o muy bajos puede existir unanimidad respecto a la
posible evolución futura y toda la demanda se concentra en bonos o en dinero según los casos.

La pendiente de las curvas dependerá de cómo va variando esa opinión sobre el futuro. La
elasticidad de la demanda de dinero dependerá por tanto de la sensibilidad de los mercados de
activos a los tipos de interés:

- Si la sensibilidad es alta una pequeña elevación de los tipos desplaza la demanda


hacia los bonos y disminuye la demanda especulativa de dinero.

- Si es baja, una elevación de los tipos de interés no provoca apenas reacciones en el


mercado de activos y la demanda será muy rígida.

2. Los desplazamientos de la demanda de dinero

Dado que la demanda de dinero se usa sobre todo para transacciones y previsiones y que
éstas dependen del nivel de renta, existirán variaciones en la curva de demanda a causa de la
modificación del nivel de renta. Un cambio en la renta real, que aumenta el poder adquisitivo,
113

llevará a un incremento del gasto aumentando la demanda de dinero para las transacciones
desplazando la curva a la derecha y viceversa.

• Si la demanda de dinero es poco sensible a las variaciones de la renta, un


aumento de ésta apenas hará variar la demanda de dinero. Si la demanda de dinero
apenas aumenta, no ejerce presión sobre los tipos de interés y no hay variaciones
apreciables.
• Si la demanda de dinero es muy sensible una pequeña variación en el nivel de renta
dispara la demanda de dinero.

Otros factores que afectan a la demanda de dinero y provocan desplazamientos:

• El nivel de precios. Si los precios suben, para mantener su poder de compra


demandarán dinero. Ello porque la demanda de dinero una demanda del saldos
reales en función del poder adquisitivo que representan. Elasticidad-riqueza de la
demanda activos: Cuánto aumenta ésta en términos porcentuales, por un cambio
porcentual en la riqueza.
• La riqueza. Si se eleva el nivel de renta y con ella el nivel de ahorro, cabe esperar
una demanda de activos superior a la demanda de dinero.
• El riesgo y las expectativas. Cuanto más arriesgado sea el rendimiento de activos
alternativos al dinero, mayor será la cantidad demandada de éste. Si hay
expectativas inflacionarias (crecimiento de precios), el dinero pierde valor real por
lo que se prefiere mantener el ahorro en activos y menos dinero en las manos.

El comportamiento de las empresas será el de la demanda de dinero cuanto mayor sea el


volumen de producción y de ventas, cuanto menor sea el coste de oportunidad de guardar
dinero, es decir, menor sea la rentabilidad de otros activos y la tasa esperada de inflación y
cuanto mayor sea su aversión al riesgo.

4. EL PRECIO DEL DINERO

El juego oferta-demanda de dinero tendrá un punto de equilibrio que es el tipo de interés.

Veamos cuál es el tipo de interés que, para cada nivel de renta, garantiza el
equilibrio en el mercado monetario, entre la oferta monetaria disponible y la demanda de
liquidez que ha de absorberla. Se incluye dentro del equilibrio del mercado monetario el
conjunto de activos financieros.

Gráfico 8 .2. Muestra el esquema oferta-demanda de dinero, con el tipo de interés como
precio resultante. La demanda de dinero tiene una relación inversa con los tipos de interés: a
mayor precio del dinero, menor demanda. La oferta se supone vertical, pues no depende
propiamente del tipo de interés, sino de decisiones de las autoridades monetarias. Si se
produce un aumento en la oferta monetaria (su curva se desplaza a la derecha), habrá más
cantidad de dinero y bajarán los tipos de interés. La mayor liquidez en el mercado hará que
bajen los tipos de interés. Si se reduce la oferta los tipos subirán por la escasez relativa de
dinero.
114

Sin embargo, si hay un cambio en la renta, por ejemplo creciendo la demanda se


desplazará a la derecha, demandándose más dinero y presionando al alza los tipos. Si por el
contrario la renta baja el desplazamiento será el contrario.

5. LA INFLACIÓN

1. Concepto y tipología

La inflación es un proceso por el cual los precios de una economía crecen a lo largo
del tiempo de forma continua y generalizada.

Desde el punto de vista de la oferta monetaria real, una elevación de los precios tendrá el
mismo efecto que una reducción en la oferta monetaria en el porcentaje correspondiente.

Explicación de la subida de precios desde según el esquema de la oferta y la demanda

a). Inflación de la demanda. Cuando la nivel de precios preexistentes los deseos de


compra de todos los agentes de la economía (la demanda) son superiores a la capacidad de
producción (la oferta). La presión alcista sobre los precios será menor si hay recursos ociosos
en la economía, pero más fuerte en la medida en que nos acerquemos al pleno empleo.

Este tipo de inflación tiene un componente cíclico, pues está ligada a los periodos
expansivos, que implican un crecimiento de la demanda que presiona sobre los precios. En
los ciclos recesivos desaparece la presión inflacionista.

b). Inflación de costes. Cuando el encarecimiento de los precios depende del


encarecimiento de los procesos productivos. Se reduce la oferta (desplazamiento a la
izquierda y arriba) y por tanto una elevación de precios.

Existirá una relación de esta inflación y el ciclo económico. En épocas de crisis y


desempleo agudo de los factores productivos no habrá presión al alza de los costes. Pero si
nos acercamos al pleno empleo de los recursos mayor será la escasez.

La razón por la cual la inflación se mantiene en el tiempo y los precios siguen subiendo
será una razón principalmente social (a parte de las de tipo político). La inflación es un
proceso de lucha de rentas. Independientemente de la razón por la cual los precios suben, el
resultado es que las rentas reales de los sujetos han descendido.

Al subir los precios (por la razón que sea) los sujetos pierden poder adquisitivo e intentan
recuperar el nivel de renta real anterior. Ello supone que todos los costes tienden a adaptarse
al nuevo nivel de precios, provocando a su vez una nueva alza que consolida y alimenta el
proceso inflacionario. Es la espiral precios-salarios o espiral precios-costes: mayores precios
provocan revisiones al alza de los costes que elevan los precios y así sucesivamente. Esas
revisiones de rentas permiten, al comienzo, un incremento de la demanda. El proceso supone
por tanto un desplazamiento continuo hacia arriba de las curvas de la oferta y la demanda. Las
expectativas harán que los sujetos quieran adelantarse al fenómeno inflacionista.
115

Existen otros factores que agravan el proceso inflacionario.

La rigidez de ciertos sectores importantes en economías poco desarrolladas. Un aumento


de la demanda provoca elevaciones de precios en los sectores financieros, o en transportes, o
alimentos… incluso aunque la economía se encuentre lejos del nivel de pleno empleo. Es lo
que se denomina inflación estructural.

No todo aumento de las retribuciones a los factores productivos tiene carácter


inflacionista. Cuando el crecimiento de los salarios u otra renta de los factores sea superior al
aumento experimentado por su productividad podemos hablar que aquella elevación provoca
un alza de precios.

Puede que un aumento justificado de las retribuciones en unos sectores provoque que se
aumenten otras rentas (por encima del incremento de su productividad), en la misma medida
de la evolución específica de la misma en el mercado en el que actúan. Esto será posible
cuanto más rígidos sean los mercados y más deficientes las condiciones de la competencia.

Se ha llegado a la conclusión de que la tasa de crecimiento de la cantidad de dinero es la


condición necesaria para que la inflación pueda (inflación como fenómeno monetario),
independientemente del resto de circunstancias.

Las transacciones que se realizan en una economía, valoradas a precios de mercado


(producción por nivel de precios) tendrán que ser equivalentes a los medios de pago
utilizados (dinero por velocidad de circulación).

YxP=Mxv

La velocidad de circulación del dinero o veces que se utiliza se calcula:

v = Producción × nivel de precios = Y x P


Cantidad de dinero M

Si suponemos que la velocidad del dinero no varía a largo plazo, cualquier crecimiento en
la cantidad de dinero M por encima de la tasa de crecimiento de la producción Y se traducirá
en una elevación del nivel de precios P. Así, sólo si se da esa condición P puede crecer.

Los factores reales que hemos venido analizando pueden provocar presiones
inflacionistas, quizá con efectos aparentes a corto plazo, pero quedarán esterilizados si la
cantidad de dinero no crece para permitir que se materialicen esos deseos de mayor demanda.

Los economistas creen que el control de la liquidez del sistema es una condición
importante para conseguir la estabilidad de los precios. Pero la velocidad de circulación
del dinero no es tan estable, pues se constata que experimenta cambios frecuentes que rompen
esa rígida relación entre cantidad de dinero y nivel general de precios.

2. Las consecuencias de la inflación

Los efectos de la inflación dependerán de la intensidad de la misma y tanto más


importantes cuanto más elevado sea el ritmo de crecimiento de los precios:
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Inflación moderada
Inflación galopante
Hiperinflación

La inflación indicada es la prevista por los agentes económicos. Es decir, todos los
precios se adaptan automáticamente al ritmo de la inflación. La economía retoca su unidad de
cuenta pero no varía el poder adquisitivo de los sujetos. Al ser la misma renta real y subir los
precios de uniformemente, las opciones de consumo y de productividad no se ven afectadas.

Pero esto no se da con frecuencia en la realidad, así la inflación:

• Altera el sistema de precios relativos, porque la capacidad y agilidad de


adaptación de los agentes no es homogénea.
• Provoca una desconfianza hacia el dinero y eleva la propensión a
consumir.
• Eleva la inseguridad sobre los valores futuros. Se reduce la inversión.
• Deteriora la competitividad.

La inflación en el corto plazo provoca una ralentización el la actividad económica.

Pero eso es más claro a largo plazo: como hemos visto la inflación afecta negativamente
al ahorro y la inversión, incrementa la incertidumbre respecto al futuro y deteriora la
confianza internacional en la economía nacional, estimula producciones ineficientes y envía
informaciones distorsionadas a los agentes económicos. Todo ello afecta negativamente a las
posibilidades de crecimiento.

Dependiendo del grado de inflación y de la menor o mayor asimetría en las relaciones


podemos afirmar que cuando existe inflación en una economía, la asignación de los recursos
no será la mejor posible, funcionando a un nivel ineficiente.

También afecta negativamente a la distribución de la renta y la riqueza: ganarán los


fuertes y perderán los débiles.
Fuertes socialmente: Los que puedan defender con eficacia sus posiciones en las
negociaciones políticas o empresariales.

Económicamente, un dato fundamental es la relación entre las elasticidades de los


oferentes y de los demandantes. Cuanto más rígida sea la propia curva de demanda o de
oferta más débil será la posición. Sólo cuando la demanda es rígida es atractivo y posible
trasladar a los precios el impacto perdido a causa de la inflación.

Un segundo factor será la rigidez de la respuesta. Los precios suben día a día, pero la
revisión de las rentas y los precios se revisan con cierta periodicidad. Cuanto mayor sea el
retraso de la revisión mayor pérdida habrá. Una perfecta anticipación supondrá que el ajuste
se produce con antelación y habrá que hablar de ganancia y no de pérdida. Evidentemente los
resultados finales nunca coincidirán con las previsiones y ello provocará nuevas ganancias o
pérdidas relativas.

De un proceso inflacionario resulta un perjuicio genérico para los acreedores y un


beneficio para los deudores. A estos efectos será acreedor el titular de un derecho frente a
117

terceros que haya de materializarse en el futuro en dinero o en un activo asimilable. El será


igual a la diferencia existente entre la previsión de la inflación en el momento del compromiso
y el cambio de valor real de la contraprestación pactada. Es decir, es necesario el transcurso
de un tiempo (acuerdo salarial…) y el momento del pago, pues la obligación instantánea es
inmunes a la inflación.

Dado que todos los agentes son simultáneamente deudores y acreedores, que todos
intentan defenderse de la inflación y anticiparla y que cada cual es fuerte en unos casos y
débil en otros, que la rapidez de reacción varía según los supuestos… el resultado neto es
difícilmente predecible.

Se suele señalar que el Estado es le principal beneficiario de los procesos inflacionistas.


Por una parte porque sus ingresos tienden a crecer en tales periodos y por otra, el Estado es
deudor, en el sentido definido, en buen número de gastos: La deuda pública emitida, las
pensiones, los subsidios, salarios a los funcionarios y demás trabajadores, retrasos en los
pagos…

Los efectos redistributivos pueden resultar notorios en referencia a la riqueza. Unos


activos se defenderán mejor que otros frente a la pérdida del valor del dinero. El dinero a lo
largo de ese tiempo inflacionista irá perdiendo valor, así se dice que la inflación es un
impuesto sobre su tenencia. También se verán afectados todo tipo de activos cuyo precio no
siga una evolución paralela a la experimentada por el nivel general de precios.

Controlar la inflación es una prioridad en la economía, labor que desempeña


principalmente el Banco Central

6. LOS BANCOS CENTRALES Y LA POLÍTICA MONETARIA

1. El papel del Banco Central

Los Bancos Centrales nacen para regular la creación de dinero fiduciario y para
supervisar el sistema bancario. En la Unión Europea parte de esas funciones las asume el
Banco Central Europeo.

El Banco Central (BC) asume el monopolio de la emisión de dinero legal. Es expresión


de su pasivo y es la base monetaria que está en manos del público o en depósitos bancarios y
que debe tener su contrapartida en las rúbricas del activo. Tabla 8.2 sobre el balance
simplificado del BC.

ACTIVO • Crédito neto al sistema bancario. Es la


diferencia entre los créditos y los pasivos del
• Reservas de oro y dividas. Posición neta BC frente al sistema bancario.
del BC frente al sector exterior. • Otros: como el activo real del BC.
• Crédito neto al sector público. Activos PASIVO
netos (saldo total de las cuentas que mantiene
el sector público de cada país en su BC.
Fondos públicos (deuda pública en poder del
BC).
118

• Efectivos en manos del público. Billetes y • Activos de caja del sistema bancario.
monedas en circulación. Depósitos del sistema bancario en el BC.

El balance permite apreciar cómo la utilización de los diferentes instrumentos monetarios


puede generar o absorber base monetaria y a través de ésta afectar a la oferta monetaria vía
multiplicador y, en definitiva a la financiación de la economía.

Un aumento de las reservas exteriores, del crédito del sector público o del crédito al
sistema bancario para facilitar la cobertura del coeficiente legal de caja, son fuentes
generadoras de base monetaria y por tanto amplían la cantidad de dinero que existe en la
economía a través del proceso multiplicador.

Los BC y el BCE confluyen el en Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC) con el


euro como moneda única. Sus funciones son:

• Definir y ejecutar la política monetaria de la Comunidad.


• Realizar las operaciones de cambio de divisas según el Tratado.
• Poseer y gestionar las reservas de divisas de lo Estados miembros.
• Promover el buen funcionamiento de los sistemas de pagos.

Los BC tienen garantizada su independencia de manera que los Estados no pueden influir
en las decisiones del SEBC.

La asignación competencial de la UE en los distintos niveles administrativos se hace


teniendo en cuenta los países del área euro y los no integrados en ella. Competencias:

• Billetes. El Consejo de Gobierno del BCE tiene el derecho exclusivo de autorizar la


emisión de billetes. Monopolio emisor de €.
• Monedas. El BCE aprueba el volumen de emisión, aunque los Estados pueden
emitirlas.
• Gestión de reservas oficiales de divisas. Obligación de los Estados de proveer
además al BCE divisas en proporción al nº de acciones suscritas del capital del BCE.
• Política de tipo de cambio. Corresponde al Consejo en colaboración con el BCE.
• Política monetaria: Objetivo principal de SEBC es mantener estabilidad de
precios, por lo que será el encargado de las competencias monetarias. Los
gobernadores de los BC como miembros de SEBC tienen un papel en la formulación
de la política monetaria y los BC ejecutan las operaciones del SEBC.
El SEBC tiene un principio centralizador de las decisiones políticas y otro
descentralizador en la ejecución con la excepción de la posibilidad de intervención del BCE
en los mercados monetarios si es necesario. Funciones del BCE:

• Autorización de la emisión de billetes y monedas.


• Definición y ejecución de la política monetaria de la Unión.
• Gestión de la reserva de divisas.
• Promoción del buen funcionamiento del sistema de pagos.
• Funciones consultivas al más alto nivel (El Consejo).
• Recopilación y armonización de la información estadística.
119

Nos centraremos a estudiar la política monetaria

2. Objetivos e instrumentos de la política monetaria

La política monetaria es el conjunto de actuaciones que las autoridades monetarias


emplean para controlar los cambios en la cantidad o en el coste de dinero para conseguir
ciertos objetivos macroeconómicos.

Objetivos del BCE: El control de las disponibilidades líquidas (M3) y el seguimiento de la


inflación. Instrumento: La elección como variable operativa del tipo de interés a corto plazo.
El mercado ajustará las cantidades en función del tipo de interés.

Para controlar esas variables el BCE tiene una serie de instrumentos:

1. Las operaciones de mercado abierto. Consisten en la compra o venta de títulos y


tiene como propósito regular la liquidez del sistema financiero, conducir los tipos de interés, y
señalar la orientación de la política monetaria.

2. Las facilidades permanentes. Las entidades financieras pueden obtener o


proporcionar liquidez en el SEBC al plazo de un día. También pueden usar la facilidad de
depósitos a un día con los BC.

3. El coeficiente de caja. El BC mantiene la capacidad de determinar en mantenimiento


de un montante de reservas obligatorias mínimas de los activos de caja de las entidades de
crédito. El coeficiente de caja repercute directamente en el multiplicador bancario y la oferta
monetaria, pues su valor depende inversamente de la cuantía del coeficiente de caja. Una leve
subida del coeficiente de caja provocará una fuerte reducción en la oferta monetaria.

Con los instrumentos citados, la autoridad monetaria puede controlar en buena medida la
cantidad de dinero, haciendo aumentar o disminuir la oferta monetaria e indirectamente los
tipos de interés. Pero como prestamista en última instancia puede actuar directamente sobre
los tipos de interés. Cuando el BCE fija un tipo de interés que sirve de base para sus
operaciones, marca indirectamente los tipos de interés que aplicarán los restantes agentes del
sistema financiero. De alguna forma éstos son intermediarios que reciben el dinero a un precio
(el fijado por en BCE), le aplican un margen, y lo prestan al tipo de interés incrementado.

De esta forma cuando el BC considera que hay peligro de inflación, restringe la cantidad
de dinero en la economía y provoca la elevación de los tipos de interés, dificultando las
presiones inflacionistas y restringiendo la demanda real, tanto de la inversión como del
consumo duradero.
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