Sie sind auf Seite 1von 31

Arquitectura

Epistemología de la arquitectura, aportes para una definición de


‘arquitectura’ como ciencia
Elaborado por: Jhohan B. Oporto Sánchez
Mayo de 2011
(Borrador)

Hamlet: Ser o no ser, todo el problema es ése.


¿Qué es más noble al espíritu,
sufrir golpes y dardos de la airada suerte,
o tomar armas contra un mar de angustias y darles fin luchando?
William Shakespeare en el Acto III, escena 1d el soliloquio de Hamlet en “Hamlet”, traducción anónima en
http://4umi.com/shakespeare/hamlet/es
El panorama actual de la praxis y enseñanza de la arquitectura se encuentra atiborrado de un
cúmulo amorfo de posturas 1 sobre lo que fue, es o debiera ser, como objeto histórico, social,
estético, tecnológico, y todas las formas posibles de fragmentación en su esencia o sus aspectos
más superficiales, con menor o mayor fundamentación en textos clásicos del tema o discursos de
última generación que promueven lo coyuntural y en boga sin aportes críticos sobre pertinencia. Un
círculo vicioso hermético para la mayoría de profanos eyaculados por la universidad contemporánea.

Jean Claude-Ludi plantea que en la actualidad “vivimos la ruina de la profesión (…), estamos
haciendo lo mismo que la escuelas de medicina en el siglo XIX”2.

El momento histórico plantea la necesidad de abandonar posiciones anticientíficas que continúan


promoviendo procesos formativos intuitivamente pragmáticos y fáciles, para optar por nuevos
sistemas y procesos de generación y organización de conocimiento; emigrar del saber al hacer,
como lógica, actividad, profesión del arquitecto científico. 3

Pero ¿cuál el camino? ¿existe un único camino para enfrentarnos a los nuevos retos de praxis de la
producción arquitectónica, en tanto teoría y acción?

Lo más probable es existan múltiples caminos, como arquitectos en Bolivia y el mundo, pero lo que
diferencia a todos ellos es la solidez con que pueda fundamentarse y argumentarse la práctica
desde una teoría 4, y viceversa, elaboradas éstas no con el afán de universalizarse irreflexivamente,
más bien como contribución a la disciplina y su lenguaje para su desarrollo coherente en la compleja
realidad histórica actual.

En ese sentido, si bien este documento se propone una reflexión sobre el concepto de arquitectura
como ciencia, a partir del desarrollo de su concepción histórica, clasificación, definición y funciones
del conocimiento, desde la perspectiva de varios autores y posturas ideológicas, el autor solo utiliza
los argumentos iniciales sobre ciencia y su clasificación, claramente positivistas, en sentido didáctico
y opta a interpretar el sentido esencial de arquitectura como una disciplina social por tanto
materialista histórica y dialéctica, en síntesis: una reflexión epistemológica sobre la arquitectura y los
principios teóricos básicos para efectuar su valoración crítica en el marco de los procesos de praxis y
formación profesional.

1 Los dogmas de la arquitectura antigua y moderna, entendiendo la modernidad arquitectónica como los proceso y sistemas arquitectónicos resultantes
desde el Renacimiento, fueron cuestionados desde varias posturas durante el Siglo XX, la aparición de la crítica arquitectónica así como el
afianzamiento de una nueva cultura posmoderna que pretende establecer la reestructuración teórica y práctica en las ciencias, habrá de plantear
caminos y recovecos difíciles de seguir. Cuando Jencks intentara sistematizar las corrientes ascendentes de la arquitectura en los años 70 y 80 no
sospechaba que la tarea, en el marco de la globalización masiva posterior, fragmentaría aún más las explicaciones de la práctica individualizada de los
arquitectos. La multitudinaria, dinámica y compleja realidad de la arquitectura actual, a la par de las prácticas inter y transdicisplinarias, hace que en
muchos casos la adscripción a cuerpos teóricos y tendencias en la producción arquitectónica superen la formalidad tradicional de sus procesos de
concepción y valoración en las escuelas de formación, de esta manera los aparentes saltos “cualitativos”, principalmente en la estética arquitectónica,
derivan sin referencias precisas.
2 Jean Claude-Ludi en “La Nación”, Chile, 8 de agosto de 2004.
3 Héctor Maletta “Epistemología Aplicada: Metodología y Técnica de la Producción Científica”, 2008: 55.
4 Aquí “teoría” deberá comprenderse como el soporte de las acciones, el don del lenguaje, como plantease Borón…
El problema del conocimiento
El conocimiento como proceso se remonta a los albores del razonamiento humano, así la facultad de
conocer es inherencia inmanente a la naturaleza del homo sapiens.

Priorizadas y resueltas las primigenias situaciones problemáticas humanas en la conformación y


organización de las agrupaciones sociales y su relación utilitarista con la naturaleza derivada de la
construcción del hábitat, el desarrollo de varias disciplinas del saber y el obrar social estará ligado a
la creciente complejización de las reflexiones sobre el orden y dinámica de la naturaleza-cosmos que
soporta el efímero discurrir de la vida humana en un sentido lógico distanciado de las nociones y
prácticas fantásticas de interpretación de los fenómenos naturales.

La filosofía surgirá como una aproximación a la racionalización del conocimiento de la realidad en


sus múltiples dimensiones: orden, tiempo, espacio, la potencia y debilidades del ser humano, su
ontología, otros.

A partir del griego philos: amor por; sophos: ciencia, y del latín scientia: conocimiento, se puede
comprender que filosofía es en definición sencilla el “conjunto de saberes (conocimientos) que busca
establecer, de manera racional, los principios más generales que organizan y orientan el
conocimiento de la realidad, así como el sentido del obrar humano.”5

Sujeto Objeto

Filosofía

Esquema 1: La mente (sujeto) encuentra en la naturaleza (objeto) el conocimiento infinito y la verdad metafísica (filosofía)

La filosofía antigua, desde los tiempos presocráticos, ejercitaba una actitud “realista” ante el
problema del conocimiento, pues aceptaba que la mente podría conocer cuanto le rodea, de esa
manera, el acceso a la verdad sería posible a través de una comprensión metafísica (más allá de la
naturaleza) de la realidad.

La filosofía racionalista de Descartes junto al empirismo de Hume plantearán la ruptura definitiva


entre el mundo antiguo y el moderno, la gnoseología será ahora el centro, es el problema del
conocimiento que debe ser solucionado primero antes de filosofar y para eso es necesario un nuevo
método para encontrar la verdad.

(Introducir concepción metafísica de la concepción de la realidad, ¿la idea es la realidad? ¿es la realidad una proyección fantasmagórica de la Idea? o
¿son las ideas la proyección de la realidad?)

5 En “Diccionario de la lengua española” Real Academia Española (RAE). Los paréntesis son nuestros.
La ciencia moderna
A partir de los aportes sistemáticos en matemáticas y física de Copérnico, Galilei y Newton, en pleno
nacimiento de la edad moderna, y en claro cuestionamiento del aristotelismo imperante que
considera la ciencia como un conocimiento ‘teorético’, el conocer por el conocer; Francis Bacon
plantearía que la ciencia tiene un fin eminentemente práctico, debe ser útil en la vida del hombre.

Sujeto Ciencia

Objeto

Esquema 2: La mente (sujeto) encuentra en la naturaleza (objeto), el conocimiento y la verdad material a través de un
método (ciencia)

“El fin de la ciencia no es la contemplación de la naturaleza, sino el dominio de la misma, pero ello
sólo será posible si la conocemos, porque ‘natura nisi parendo vincitur’ (a la naturaleza se la domina
obedeciéndola) ya que ‘conocimiento y poder humano viene a ser lo mismo’. Es decir, hay que
conocer las leyes que rigen los fenómenos naturales para que, sometiéndose a ellas, se las utilice
en propio beneficio.”6

Tal visión utilitarista del conocimiento puede entenderse desde diversos puntos, están presente en la
historia los aciertos y desaciertos de tal visión filosófica, pero a saber, y en esencia, la ciencia como
aspecto de la cultura es “el resultado de la elaboración intelectual de los hombres, que resume el
conocimiento de estos sobre la realidad que le rodea y surge de la actividad conjunta de los
individuos en la sociedad.

La ciencia como sistema de conocimientos acerca de la naturaleza, la sociedad (y su cultura), y el


pensamiento (que encarna la espiritualidad de las personas), es un instrumento que contribuye a la
solución de los problemas que enfrenta el hombre en su relación con su medio…” de esta manera
ella “se encuentra condicionada por las demandas del desarrollo histórico, económico y cultural de la
sociedad”. 7

Es entonces la ciencia un elemento esencial en el progreso de la humanidad, que contextualizada


cultural e históricamente responde a las expectativas de la dinámica de las formaciones sociales,
tanto en los procesos de producción del marco material como por su cosmovisión y espiritualidad, en
niveles ideológicos y abstractos: sus aspiraciones.

6 Francisco Dardichón en “Apuntes de filosofía moderna”, 2007:16.


7 Carlos Álvarez de Zayas en “La solución de problemas profesionales”, 2004: 19-20.
Concepción positivista de la ciencia y la dialéctica del
conocimiento
La ciencia contemporánea habría de alimentarse de las constantes reflexiones y prácticas de
filósofos y científicos durante la Edad Moderna entre los Siglos XVI-XIX, una línea en particular irá
endureciendo la racionalidad empírica del método científico, resultando con Comte y su “Curso de
filosofía positiva”, en la concepción doctrinaria positivista de las ciencias y entrando en conflicto con
la dialéctica del conocimiento.

Paul Feyerabend 8 sugiere que en relación a las múltiples y radicales transformaciones de la idea de
“ciencia” a través de la historia, y siendo los estándares científicos propios de condiciones socio-
culturales diversos, intentar hacer una evaluación de las teorías científicas existentes en los campos
de conocimiento comparándolas unas con otras para definir cuál es la mejor9, es un trabajo inútil.

Tal postura radical, se manifiesta ante una visión cerrada del positivismo en pleno Siglo XX, que
desde ciertas esferas de la comunidad científica habrá de proponer su método como el más
adecuado para desarrollar el conocimiento.

El reconocimiento de la importancia de los estudios sociales, como aportes a la construcción y


reconstrucción de las identidades culturales históricas, por ejemplo, en la actualidad plantea la
necesidad de un diálogo entre las matrices generadoras de conocimientos: los saberes locales y la
formalidad del conocimiento científico occidental, en ese sentido, se vislumbra la posibilidad de
reconocer la diversidad socio-cultural, como alternativa al proceso homogeneizador supremacista
global actual. 10

El positivismo y la dialéctica, como dos tendencias o corrientes de pensamiento marcadas en el


desarrollo y naturaleza del conocimiento científico occidental, parecen irreconciliables desde sus
planteamientos epistemológicos, tanto como sus métodos de acción, sin embargo de esos aspectos,
es importante remarcar su aporte a los avances de la humanidad, en sentido amplio no limitativo a
las naciones occidentales.

La generación de nuevos saberes, cuales fueran las motivaciones, condicionantes y alcances se


plantearán a partir de estos enfoques en constante confrontación, por tanto, es importante establecer
las diferencias de ambos enfoques, para comprender los la lógica de este trabajo, es por esto que a
continuación se enuncian las características de ambas tendencias a partir de un análisis comparativo
realizado por Luís G. Meza 11:

8 “Paul Feyerabend: la ciencia como arte” http://www.ciencias.es/paul-feyerabend-la-ciencia-como-arte/


9 Karl Popper sostendría en “La lógica de la investigación científica” de 1934, que toda teoría con pretensiones científicas, aun dentro de las ciencias
sociales, debía ser falsable, es decir, susceptible de que en algún momento se puedan plantear ensayos o pruebas para refutarla independientemente
de que salgan airosas o no de dichos ensayos. La superación del conflicto entre razón y experiencia.
10 Freddy Delgado y César Escobar y Stephan Rist en “Diálogo intercultural e intercientífico para el fortalecimiento de las ciencias de los pueblos

originarios”, 2006:9.
11 Luis Gerardo Meza Cascante “El paradigma positivista y la concepción dialéctica del conocimiento”, 2003.
Positivismo Dialéctica

El sujeto cognoscente puede acceder El sujeto construye el objeto, y no hay posibilidad


absolutamente al objeto por conocer y que alguna de que el sujeto acceda absolutamente al
además, puede hacerlo por medio de un objeto, pues el acceso al objeto de conocimiento
método específico válido para todos los está mediado por las experiencias previas del
campos de la experiencia. sujeto, sus creencias, temores, preferencias, etc.

Existen múltiples realidades construidas por cada


La realidad es única, puede ser fragmentada
persona, por lo tanto, el estudio de una parte está
para su análisis y las partes pueden ser
influido por el estudio de las otras partes de esa
manipuladas independientemente.
realidad.

El sujeto y el objeto interactúan de manera


El sujeto y el objeto son independientes. dialéctica, es decir, se modifican mutuamente y por
tanto, son inseparables.

No esposible hacer generalizaciones. Tenemos


Es posible establecer leyes generales, que que trabajar con hipótesis de trabajo limitadas a un
son permanentes independientemente del tiempo y a un espacio particular. El contexto, por
tiempo. tanto, juega un papel muy relevante según la
concepción dialéctica del conocimiento.

Los fenómenos tienen múltiples factores asociados


y no unas pocas causas, por esta razón, no
interesa enfocar el estudio en la óptica causa-
Es posible establecer las causas de los efecto. Interesa en este enfoque más bien el
hechos. abordaje de los procesos y sus propias
particularidades, estudiando los esquemas de
relaciones complejas y no tanto la búsqueda de
relaciones determinadas de causa y efecto.

Los valores del investigador, del contexto particular


Es posible desarrollar una investigación libre en la que se realiza y de las teorías que la
de valores. fundamentan, etc., tienen importancia y
determinan los resultados.

La investigación que se deriva de la concepción


La investigación positivista tiene un enfoque
dialéctica del conocimiento debe privilegiar los
metodológico predominantemente cuantitativo
enfoques cualitativos.

La investigación parte de teorías previamente


La teoría que se acepta en el marco de la
seleccionadas de la cual se extraen, por un
investigación es la que tiene relación más directa
enfoque hipotético-deductivo, hipótesis que se
con el tema investigado o la que se desprende de
desea contrastar en la investigación para
ello.
confirmarlas o desecharlas.

Dilthey expone que, en los estudios en las ciencias


sociales es imposible separar el pensamiento de
Esta posición establece de manera rígida que, las emociones, la subjetividad y los valores, son
tanto las ciencias naturales como las sociales válidos y deben reflejarse en la forma en la que
pueden hacer uso de la misma metodología abordamos la investigación en estos campos. La
de investigación. complejidad social presenta cambios
constantemente y es imposible establecer leyes
similares a las existentes en las ciencias naturales.

Esquema 3: Análisis comparativo entre Positivismo y Dialéctica


El reduccionismo empirista de la tendencia positivista de pensamiento que promueve
dogmáticamente la universalización del método científico, como único instrumento capaz de revelar
el verdadero conocimiento de la naturaleza, no se ajusta a aquellas disciplinas cuyo trabajo esta
vinculado con la dinámica contradictoria de las relaciones sociales-naturaleza; las relaciones
complejas y sus condicionamientos característicos siempre cambiantes, cargados de objetividad y
subjetividad no pueden someterse a los postulados de causalidad, o de relaciones algorítmicas
lineales, y menos ser analizados independientemente del marco histórico ambiental en el que se
encuentran inmersos.

Sin embargo de las diferencias epistemológicas entre ambas concepciones del desarrollo del
conocimiento humano, que se encuentran por los principios arriba mencionados y el aparente
dualismo entre las ciencias humanas (sociales) y naturales 12, la lógica del enfoque dialéctico en el
empleo de herramientas de características cuantitativas en el estudio de procesos en el mundo
social, plantea, al contrario de cerrarse en un empirismo fundamentalista, el afianzamiento científico
de disciplinas como la sociología, economía, arquitectura, entre otras, en la medida en que sus
métodos se adaptan a los requerimientos propios de su trabajo de investigación y desarrollo de su
campo y objetos de conocimiento.

El pensamiento complejo
Ante el reduccionismo de la construcción objetiva del conocimiento de la realidad a factores de
causalidad lineal, el tejido de lo objetual y lo subjetivo de las relaciones humanas en las esferas
antropo-bio-cosmológicas hace la realidad cognoscible en franco reconocimiento de la complejidad
de lo viviente, la complejidad de la tierra, la complejidad cósmica.

“La complejidad abarca al mismo tiempo los fenómenos, los principios fundamentales que rigen los
fenómenos, y los principios fundamentales –metodológicos, lógicos, epistemológicos– que rigen y
controlan nuestro pensamiento.”13

“Morin resalta incesantemente que el pensamiento complejo es ante todo un pensamiento que
relaciona y que es el significado más cercano al término complexus (lo que está tejido en conjunto).
Ello equivale a decir que en oposición al modo tradicional de pensamiento, que divide el campo de
los conocimientos en disciplinas atrincheradas y clasificadas, el pensamiento complejo es un modo
de religación (nótese que del término latino religare emana la palabra “religión”). Por consiguiente, se
opone al aislamiento de los objetos de conocimiento, los restituye a su contexto y, toda vez que
resulte posible, los reinserta en la globalidad a la cual pertenecen.” 14

Partiendo del reconocimiento del ser humano como centro de la realidad, la superación de la división
y la simplificación de pensamiento pretende no estructurar y completar la realidad cognoscible sino
asumir que ésta es enorme, invisible y misteriosa, en este sentido, la complejidad y el pensamiento
complejo no son categorías conceptuales teóricas sino hechos de la vida: los entrelazamientos,
ligas, interacciones dinámicas de los fenómenos y sistemas que componen el mundo natural-social.

12 Héctor Maletta en “Epistemología Aplicada: Metodología y Técnica de la Producción Científica”, 2008: 48-54. La caracterización de este dualismo

puede distinguirse en tres niveles de dualismo: metodológico, cognoscitivo y ontológico.


13 Miguel Grinberg en “Edgar Morin y el Pensamiento Complejo”, 2005:7.
14 Ibídem.
La religación que estructura circuitos de conocimientos complejos, consiste en que estos
conocimientos polimorfos y pluricausales se atraen mutuamente en procesos de reorganización
transdisciplinaria.

Según Miguel Grinberg, Morin plantea tres líneas de reflexión sobre la complejidad:

1. La relación entre orden, desorden y organización, el sentido basal de lo complexus, como lo


entretejido, el todo compuesto por hebras, es decir que el pensamiento complejo respeta la
identidad y texturas de las distintas disciplinas, pues al ser compartidas unas con otras se
proyectan formalmente más allá de sus partes. El paradigma de la complejidad constituye
ante todo el direccionamiento hacía una travesía de descubrimientos infinitos.

“La innovación presupone o provoca una cierta desorganización o relajamiento de las


tensiones, estrechamente vinculados con la acción de un principio reorganizador, en el seno
del sistema vivo en que aparece. La característica primordial de la hiper-complejidad es
precisamente actual como moderadora de las coacciones en un sistema que, de hecho, se
encuentra en un cierto estado de desorden permanente a través del juego de las libres
asociaciones aleatorias”. 15

2. La cuestión de la separatividad o la diferenciación entre lo separable y lo no separable, ante


la imprevisibilidad el pensamiento complejo debe ser capaz de “religar” y adoptar una
postura en relación a la incertidumbre. Ante el desarrollo del pensamiento humano que se
ha enfrentado a la incertidumbre en el ámbito de las ciencias físicas, queda por enfrentarse
a los ámbitos de las ciencias sociales,

“La complejidad no lo es todo, no es la totalidad de lo real, pero es lo que mejor puede, a la


vez, abrirse a la inteligencia y revelar lo inexplicable”. 16

3. El problema de la lógica, es necesario oponerse a la racionalización cerrada y a la


racionalidad abierta, la primera piensa que la razón esta al servicio de la lógica, mientras
que la segunda imagina lo contrario, es decir, “racionalizar” significa creer que, si
determinado sistema es coherente, por lo tanto es perfecto y por eso no necesita ser
verificado,

“Vivimos bajo el imperio de ideas racionalizadoras, que no consiguen darse cuenta de lo que
sucede y privilegian los sistemas cerrados, coherentes y consistentes. La ciencia económica
contemporánea –formalizada y matemática– es un magnífico ejemplo de racionalización.
Esta completamente cerrada, no consigue percibir las pasiones, la vida, la carne de los
seres humanos. Por eso, es incapaz de hacer previsiones cuando surgen acontecimientos
inesperados”. 17

El pensamiento complejo, como proceso de construcción de conocimiento sobre la realidad


comprendida por lo sujeto-objetual será posible desde “n” perspectivas posibles, en que se incluyan

15 Edgar Morin en “El paradigma perdido: ensayo de bioantropología”, Ed. Kairós, Barcelona, España, 2008:143.
16 Edgar Morin en “Mis demonios”, Ed. Kairós, Barcelona, España, 2005:283.
17 Edgar Morin citado por Miguel Grinberg en “Edgar Morin y el Pensamiento Complejo”.
las relaciones de procesos ligados a lo biológico, cerebral, espiritual, lógico, lingüístico, cultural,
social e histórico.

En este sentido el campo de acción del conocimiento tiende a la holística, como el estudio del todo
complejo, de lo multi a lo transdisciplinar, por sobre el reduccionismo, como estudio de las partes del
todo, lo disciplinar.

Arquitectura como ciencia


Los puntos anteriores nos han aportado luces sobre el proceso histórico en la concepción moderna
de la relación filosofía – ciencia y de manera sintética las tendencias en el desarrollo del
conocimiento.

Para poder comprender de manera formal el planteamiento de la arquitectura como una ciencia, es
necesario caracterizar el universo de ciencias y su organización, por eso el siguiente titulo pretende
ubicar a la arquitectura en el marco de las clasificaciones de las ciencias existentes.

Clasificación de las ciencias


La clasificación de las ciencias obedece a la inquietud del pensamiento funcional positivista de
controlar el desarrollo del conocimiento en un sistema estructurado, el desarrollo de este titulo
recurre a estos autores con el objeto de comprender desde esa lógica un parámetro de referencias
para la disciplina de la arquitectura como ciencia.

Dependiendo del marco problemático o campo de conocimiento que pretende resolverse o


ampliarse, la ciencia deberá definir un objeto de estudio en la realidad, material o inmaterial, dicho
objeto organizado internamente y ubicado en su sistema mayor, expresado fenoménicamente
(externamente) deberá ser estudiado a partir de un método propio en aras de la resolución objetiva
del marco de necesidades.

Desde que Comte y St. Simon plantearan sus respectivas clasificaciones de la ciencia hacia el siglo
XIX, son numerosos los científicos preocupados, que han intentado ordenar el conocimiento de
manera coherente, con varios niveles conceptuales que puedan facilitar las tareas de investigación.

A pesar del intento, la perspectiva actual es confusa al respecto, pues el desarrollo de ciencias
intermedias, producto de las tareas inter y transdisciplinares derivadas de la teoría del pensamiento
complejo, además de cierto fundamentalismo empirista, ha complejizado cualquier tarea de
sistematizarla, se puede afirmar que “el árbol de la ciencia” goza de una frondosidad tal, que nadie
se anima a podarlo. 18

“La ciencia se puede clasificar según, su objeto, su método, otros por su afinidad, su complejidad y
dependencia, sin embargo toda clasificación tiende a buscar los vínculos o relaciones existentes
entre las diferentes disciplinas o formas de conocimiento, así una clasificación o división acertada

18Juan José Ibáñez hace una caracterización de la clasificación de las ciencias y los recursos web sobre el tema en “Clasificación de las Ciencias: El
Caótico Árbol del Conocimiento”, http://weblogs.madrimasd.org/universo/archive/2009/01/15/111198.aspx
implica la presencia del objeto propio de cada ciencia y sus relaciones con otras áreas afines, el
método o requerimiento de cada ciencia para enfrentar su objeto, e igualmente su propósito para los
cuales produce el hecho de investigación.”19

A partir del sistema propuesto por Comte, varios autores, entre ellos Mario Bunge 20, Nasif Nahle21,
Rudolf Carnap 22, M.B KerdroV. 23, Adela Cortina 24 y otros, han propuesto una clasificación ciencias a
partir de sus objetos de estudio y sus métodos, que con sus variantes mínimas mantienen la
constante: las ciencias formales y las ciencias fácticas.

Las ciencias formales tienen como objeto de estudio entes ideales sin existencia real y su método es
la deducción; mientras que las ciencias fácticas se ocupan del estudio de los hechos, los procesos,
los objetos y las cosas, su método es la observación y la experimentación, aunque también la
deducción. 25

En la Clasificación de Carnap, se consideran tres ciencias: Formales, Fácticas y Sociales, en el caso


de M.B KerdroV, considerará que las ciencias debieran clasificarse en tres: Ciencias Naturales,
Ciencias Sociales y Filosofía.

Joaquín Fernández Pérez nos propone una clasificación sencilla de tres tipos de ciencias a partir de
sus propósitos u objetivos de uso: “la ciencia básica, cuya misión es explicar los fenómenos de la
naturaleza porque la propia ciencia los demanda para conocer mejor; una ciencia aplicada cuyo fin
es resolver problemas sociales y económicos en general o empresariales en particular; y desarrollo
tecnológico, que pretende resolver los grandes retos de la producción de bienes y servicios.” 26

19 Julio César Pech Salazar en “Clasificación de las Ciencias”, ITESCAM, México, en el Programa de Fundamentos de Investigación de la carrera de
Ingeniería en Sistemas Computacionales, 2007; http://www.itescam.edu.mx/principal/webalumnos/sylabus/asignatura.php?clave_asig=ACU-
0402&carrera=ISC0405001&id_d=52
20 Mario Bunge en "La ciencia, su método y su filosofía", Editorial Panamericana, 1998
21 Nasif Nahle en “Ciencia”, 2007; http://biocab.org/Ciencia.html
22 Rudolf Carnap en “Ciencia y el método científico” en http://www.scribd.com/doc/247451/Ciencia-y-el-metodo-cientifico, y “Ciencia” en

http://es.wikipedia.org/wiki/Ciencia
23 M.B KerdroV V. en “Ciencias”; http://www.edumexico.net/menu/ciencias/ciencias_formal_factual.html
24 Adela Cortina en “Clasificación ciencias”; http://www.proyectoafri.es/ffia1/cd3fciencia/ffiaciencia/clasificiencias1.htm
25 Mariano Davis “La ciencia, características y clasificaciones”; www.monografias.com
26 Joaquín Fernández Pérez “¿Cómo se hace la ciencia? y ¿Cómo se comportan los científicos?”, Facultad de Ciencias Biológicas, 2006:2.
Aritmética

Teoría de
conjuntos
Matemática

Formal Algebra

Lógica

Geometría
Física

Química
Físicas
Ciencia Filosófía Geología

Astronomía

Geografía
Natural
Biología

Fisiología

Biológicas Anatomía

Botánica

Psicología Genética
Factual
Zoología
Sociología

Antropología

Economía

Sociales
Ciencias políticas

Geografía humana

Historia material

Historia de las
ideas: arte,
ciencias, otras.

Esquema 4: Clasificación de las Ciencias 27

Estas tres formas de conocimiento se relacionan entre sí de manera armónica o simbiótica, aunque
tengan reglas diferentes.

Una última clasificación de las ciencias a considerar, es la que utiliza UNESCO para la organización
de los trabajos de investigación de alto nivel, la “Nomenclatura Internacional de la Organización de
las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura para los campos de Ciencia y
Tecnología”28.

Dicha clasificación codifica y ordena las disciplinas del conocimiento científico en función al objeto de
estudio y sus desdoblamientos en objetos más pequeños y específicos, la codificación de esta

27Clasificación esquemática de las ciencias más común, pero que no enuncia a la Arquitectura en la estructura principal, por lo que habría que deducir
de las concepciones históricas y epistemológicas, propias de ella para su definir su ubicación objetual.
28Se puede consultar a detalle esta nomenclatura en http://www.et.bs.ehu.es/varios/unesco2.php#6201
clasificación tiene como objeto de inicio al valor en base a cifras de dos, y sucesivamente las cifras
de cuatro o seis dígitos, se estructura según el nivel de detalle del trabajo. La clasificación general y
su desdoblamiento a partir de dos dígitos es el siguiente:

2 dígitos 4 dígitos 6 dígitos

330501 Diseño arquitectónico (ver 6201.01 )


330502 Construcción de aeropuertos
3301 Ingeniería y teconología (ver 3301.08)
aeronáuticas 330503 Grandes edificios y rascacielos
3302 Tecnología bioquímica 330504 Puentes
3303 Ingeniería y tecnología 330505 Tecnología del hormigón
químicas 330506 Ingeniería Civil
3304 Tecnología de los ordenadores 330507 Presas
3305 Tecnología de la construcción 330508 Drenajes (ver 3102.02)
3306 Ingeniería y tecnologías 330509 Excavaciones
eléctricas 330510 Cimientos
3308 Ingeniería y tecnología del medio 330511 Puertos
ambiente 330512 Construcciones pesadas
3309 Tecnología de los alimentos 330513 Autopistas (ver 3305.29 y 3317.10)
3310 Tecnología industrial 330514 Viviendas
3311 Tecnología de la 330515 Ingeniería hidráulica (ver 3313.11)
instrumentación 330516 Sistemas hiperestáticos
11 Lógica 3312 Tecnología de materiales 330517 Edificios industriales y comerciales
12 Matemática 3313 Tecnología e ingeniería 330518 Canales interiores
21 Astronomía y Astrofísica mecánicas 330519 Irrigación (ver 3102.05)
22 Física 3314 Tecnología médica 330520 Construcciones ligeras
23 Química 3315 Tecnología metalúrgica 330521 Construcciones metálicas
24 Ciencias de la Vida 3316 Tecnología de productos 330522 Metrología de la edificación
25 Ciencias de la Tierra metálicos 330523 Organización de obras
y el Espacio 3317 Tecnología de vehículos a motor 330524 Construcciones prefabricadas
31 Ciencias Agronómicas 3318 Tecnología minera 330525 Hormigón pretensado
32 Ciencias Médicas 3319 Tecnología naval 330526 Edificios públicos
33 Ciencias Tecnológicas 3320 Tecnología nuclear 330527 Tendido de vías férreas (ver 3323)
51 Antropología 3321 Tecnología del carbón y del 330528 Regulaciones, códigos y
52 Demografía. petróleo especificaciones (ver 3329.01)
53 Ciencias Económicas 3322 Tecnología energética 330529 Construcción de carreteras
54 Geografía 3323 Tecnología de los ferrocarriles (ver 3317.10)
55 Historia 3324 Tecnología del espacio 330530 Alcantarillado y depuración de aguas
56 Ciencias Jurídicas y 3325 Tecnología de las (ver 3308.09, 10 y 11)
Derecho telecomunicaciones 330531 Mecánica del suelo (construcción)
57 Lingüística 3326 Tecnología textil 330532 Ingeniería de estructuras
58 Pedagogía 3327 Tecnología de los sistemas de 330533 Resistencia de estructuras
59 Ciencia Política transporte 330534 Topografía de la edificación
60 Psicoanálisis 3328 Procesos tecnológicos 330535 Túneles
61 Psicología 3329 Planificación urbana 330536 Obras subterráneas (ver 3313.18 )
62 Ciencias de las Artes y las 3399 Otras especialidades tecnológicas 330537 Planificación urbana
Letras (ver 3327.03 y 6201.03)
63 Sociología 330538 Abastecimiento de agua
71 Ética 330539 Construcciones de madera
72 Filosofía (ver 3312.13)
330590 Transmisión de calor en la edificación
330599 Otras (especificar)
6201 Arquitectura
6202 Teoría, análisis y crítica literarias
6203 Teoría, análisis y crítica de las Bellas 620101 Diseño arquitectónico (ver 3305.01)
Artes 620102 Jardines y parques
6299 Otras especialidades artísticas 620103 Urbanismo (ver 3305.37 y 3327.03)
620199 Otras (especificar)

Esquema 5: Arquitectura como Arte y Ciencia en la Nomenclatura de la UNESCO

Los campos de investigación propuestos por esta nomenclatura, ubican las tareas comunes de la
arquitectura, de manera independiente lo que afirma la tendencia histórica de la disciplina como arte
y ciencia.

¿Qué tipo de ciencia es la arquitectura?


A partir de las clasificaciones realizadas, podemos deducir que dado el objetivo, la arquitectura es
una ciencia social aplicada y tecnológica, y dado el objeto de estudio es una ciencia fáctica.
De acuerdo a la UNESCO, Arquitectura es una disciplina comprendida en las “Ciencias de la
Construcción” propias de las “Ciencia Tecnológicas” y a la vez es una disciplina comprendida en las
“Ciencias de las Artes y las Letras”.

Ciencia Arte

Tecnología

Esquema 6: Relación dialéctica Ciencia-Tecnología-Arte

La cultura se expresa en tres procesos humanos creativos interrelacionados, la ciencia prioriza el


conocimiento, el arte prioriza el sentimiento, la tecnología el medio o la técnica. 29

Si consideramos a la cultura como concreción objetiva y subjetiva de los seres humanos, se podrá
establecer que sus dimensiones creativas son: ciencia, arte y tecnología.

Entonces podemos apuntar que la arquitectura es desde un enfoque científico:

• Ciencia social aplicada, porque resuelve necesidades individuales y sociales;


• Ciencia tecnológica, porque responde a un proceso de producción específico con medios y
técnicas propias: diseño, urbanismo, planificación para la construcción;
• Ciencia fáctica, porque su producto, como objeto, se encuentra determinado y condicionado
por las características socio-culturales históricas y de contexto natural;
• Ciencia de las artes y letras, porque su planteamiento objetual responde a las características
subjetivas de los individuos y en sentido amplio de un determinado colectivo humano.

A partir de estos elementos podemos concluir que, de manera genérica y en un primer


acercamiento, la acepción clásica de arquitectura como “arte de proyectar y construir edificios” 30 es
válida, aunque restringida y general, si es que consideramos los elementos arriba señalados.

Es importante remarcar que, primero, al ser la arquitectura una ciencia social, es decir que su objeto
de conocimiento se encuentra contenido en los procesos sociales y sus relaciones de apropiación de
la naturaleza, ésta tiene un propio cuerpo teórico, leyes, principios, procesos, métodos y conceptos
que la explican; segundo, que la arquitectura al ser un objeto físico, se encuentra materialmente
determinado y se puede explicar desde un cuerpo teórico propio de las ciencias naturales: física,
biología, geografía, otros; la relación transversal de ambos criterios contribuyen a hacer de la
arquitectura una disciplina científica compleja.

29 Carlos Álvarez de Zayas en “La solución de problemas profesionales”, 2004:19.


30 En “Diccionario de la lengua española” Real Academia Española (RAE).
Definición de arquitectura
En el punto anterior se establecieron las características que hacen a la arquitectura una ciencia
desde una concepción general, en el presente punto evaluaremos el desarrollo de conceptual de la
arquitectura desde una perspectiva interna de esta disciplina del proceso de producción del
conocimiento humano, de manera que podamos puntualizar elementos relevantes o esenciales que
puedan ayudarnos como soporte de un planteamiento teórico 31.

Análisis etimológico
El concepto “Arquitectura” proviene del griego “αρχ” (arch), cuyo significado es jefe/a, quien tiene el
mando, y de “τεκτων” (tekton), es decir constructor o carpintero.

Así, para los antiguos griegos el arquitecto es el jefe o el capataz de la construcción y la arquitectura
es la técnica o el arte de quien realiza el proyecto y dirige la construcción del edificio y las
estructuras, ya que, para los antiguos griegos, la palabra “Τεχνη (techne)” significa saber hacer
alguna cosa 32, entonces una acepción de arte no ligada al sentimiento se direcciona al “buen obrar”
en sentido técnico, de dominio de la materia por parte de un oficio.

Otros estudios plantean a las palabras “arjé”, el principio o comienzo y “tekton” cuyo significado sería
construir o edificar.

A partir de la primera palabra se puede hacer una doble interpretación de arquitectura: “la primera
como el principio de edificar, en cuanto se entiende el término principio como base o realidad
fundamental de la técnica de proyectar y construir edificaciones. La segunda como principio de
fundar, derivado del significado del término comienzo, que puede relacionarse a la idea de
establecerse de un modo permanente, a la que la arquitectura también puede asociarse.” 33

Los elementos componentes de la definición


En un estudio elaborado por el arquitecto peruano Wiley Ludeña, a partir del análisis comparativo de
un grupo de definiciones populares de la arquitectura a lo largo de la historia, se puede considerar
que existen tres invariantes 34 o constantes presentes en su enunciación:

31 Aspectos ontológicos y axiológicos.


32 Arquitectura según Wikipedia.
33 Javier Suárez en “Acerca de la esencia de la Arquitectura”, 2002: 94.
34 Una síntesis del trabajo realizado por este autor en “Arquitectura: Aproximaciones a una nueva teoría general” aparece en Eliana Cárdenas

“Problemas de Teoría de la Arquitectura”, 1998:15.


Arquitectura como:

1. Sistema de ideas; 2 . Actividad operativa;


3 . Objeto terminado;
nociones que aluden al conjunto de
son aquellas nociones que aluden "al conjunto operaciones propias: son aquellas nociones más frecuentes que
de conocimientos con los que opera el aluden al resultado, el objeto fáctico ,"sus
arquitecto - proyectista": límites son los edificios como existencia física
"la arquitectura es el arte de construir" y formal":
"la arquitectura es una ciencia"; "la arquitectura es el modo creativo de "la arquitectura es espacio, volúmen y forma"
resolver espacios"
"la arquitectura es la capacidad intelectual" "la arquitectura es escultura, oquedad y vacío"

Esquema 7: Arquitectura históricamente es un Sistema de Ideas, una Actividad Operativa, Un Objeto Terminado 35

Eliana Cárdenas anota sobre ésta caracterización de definiciones que, “no debe perderse de vista
que la producción de los arquitectos (o proyectistas, o cualquiera que construya) tiene como
propósito conformar los “objetos” que integran el marco de vida humano” 36; sin embargo, en su
estudio, Ludeña señala la existencia de una mayor frecuencia a concentrarse en el objeto de la
arquitectura como resultado tangible, aislando el producto del proceso creativo y de las condiciones
y factores que lo modelan. 37

Necesidad Edificio 3. Objeto terminado

Proceso de
producción

1. Sistema de ideas
2. Actividad operativa
Esquema 8: Relación dialéctica Necesidad-Proceso de Producción-Edificio

Los elementos detectados por Ludeña en las definiciones nos permite inferir tres eslabones
interrelacionados entre sí: la necesidad humana y el objeto arquitectónico; la primera como situación
inicial y la segunda como situación terminal, más un tercer eslabón intermedio que se encarga de
articular a ambos, el proceso de producción (que comprende las relaciones sociales y de producción, así como sus
contradicciones en el marco de la lucha de clases a lo largo de la historia).

35 El cuadro es de elaboración propia, a partir del trabajo de Ludeña.


36 Ibídem.
37 Desarrollando esto un tendencioso análisis parcial de connotadas repercusiones en las elaboraciones teóricas sobre la temática arquitectónica, aún

hasta nuestros días.


He aquí un punto vital de este trabajo, pues se debe remarcar la necesidad de establecer una tendencia alternativa al estudio historiográfico y crítico de
la arquitectura como objeto terminado, y al contrario se propone un estudio consciente del marco factores y condiciones que hacen al proceso de
diseño arquitectónico una actividad social-histórica de trasfondos riquísimos, en cuanto al bagaje de conocimientos teóricos y prácticos propios de la
disciplina Arquitectura, y que, en concordancia con la dinámica propia de las formaciones sociales, ha ido ejercitando un transformación de sus campos
de acción e interacción con otras disciplinas.
A pesar de que, por lo general, se sobreentiende la función social de la arquitectura, es este
elemento central de la problemática objetual, el que fundamenta a la disciplina como un sistema de
de conocimientos y operaciones de la construcción del soporte físico de las relaciones humanas.

Dicho soporte, y su proceso de producción y consumo 38, son una expresión sintética de una
específica concepción del mundo social, que en su dinámica vendrá a complejizar, ya no
formalmente su definición, sino que la explicación conceptual misma; más aún cuando la historia del
pensamiento nos plantea un derrotero de elaboraciones que continúan un abstraccionismo del
mundo.

Así es comprensible que la concepción de arquitectura como arte, ciencia o espacio, definiciones
propias de contextos históricos específicos, se concentre en un reduccionismo metafísico o
desligado de las condiciones materiales propias de la historia subyacente en la práctica de los
dogmas del diseño arquitectónico occidental, universalizado desde hace décadas.

El desarrollo histórico del objeto de la arquitectura en el mundo occidental


La historia oficial de la arquitectura, está ligada directamente a la historia de la sociedad moderna
occidental, es en ese devenir que se desarrollan muchos de los fundamentos teóricos y prácticos
vigentes hoy en día. 39

Esta historia puede dividirse en dos periodos: uno primero corresponde a la historia de la
arquitectura antigua, en la que caben las expresiones culturales de Euroasia y África,
particularmente aquellas desarrolladas alrededor del Mediterráneo, y como segundo, en un
paralelismo con la revolución del pensamiento moderno y el nacimiento y desarrollo del capitalismo,
la expresión cultural del continente europeo principalmente, y con la colonia, América.

Para el motivo de este titulo, el estudio se concentra en el segundo periodo, que a su vez contiene a:
Renacimiento, Ilustración, Siglo XIX, Movimiento Moderno, Posmodernismo; no se pretende una
crónica detallada, sino una caracterización general que pueda contribuir al entendimiento del objeto
de la arquitectura y su desarrollo adecuación en el tiempo.

38"el producto de la rama de la construcción, el 'espacio construido' (producción) tiene la particularidad de necesitar del suelo urbano, no sólo para su
proceso de producción, sino también para su proceso de consumo (bien transferible o producto que se vende y compra)” Jaramillo, S., 1982:156. Los
paréntesis son nuestros.
39 Aquí es importante apuntar que nuestro estudio se referencia esencialmente a la arquitectura como fenómeno de producción social derivado de la

cultura occidental europea, es decir, la denominación “arquitectura” comprende en sí una acepción cultural que remonta su identidad epistemológica-
gnoseológica a la elaboración y reelaboración de conceptos orientales y mediterráneos por parte de las culturas clásicas antiguas europeas y su
posterior divulgación global desde el modernismo por el despliegue colonial hacia el oriente y América.
En ese sentido, se debe reconocer que la arquitectura como disciplina de construcción del conocimiento desde la lógica occidental difícilmente podrá
establecer en su cuerpo teórico los principios y fundamentos de la praxis de producción del hábitat desarrollado por formaciones sociales con lógicas
propias de concepción y producción material espiritual de la realidad. A partir de ello la interpretación de “arquitectura” puede tener múltiples
ascendentes y fundamentaciones socio-culturales históricas con sus propios sistemas de auto-organización, producción, reproducción y consumo.
Del Renacimiento y la Ilustración

Contexto histórico general

El mundo moderno, encarnado en el Renacimiento y posteriormente la Ilustración, esta marcado por


la ampliación de los horizontes humanos y el derrumbe de certezas antiguas. La nueva mentalidad
del hombre occidental puede ser caracterizada a partir de:

• Nuevos horizontes geográficos y cósmicos, Colón descubre América, la expedición de


Magallanes demuestra empíricamente que la tierra es “redonda”, Copérnico reemplaza con
sus cálculos matemáticos a la teoría geocentrista por el heliocentrismo;
• Nuevos horizontes temporales, el pensamiento humanista fundamentado en el renacimiento
de lo clásico, cuestiona la filosofía escolástica y con la crítica a la religión se prepara la
Reforma;
• Nuevos horizontes religiosos, la pérdida de poder de la Iglesia por la libre interpretación de
las Escrituras y la desaparición del criterio de “la verdad de Roma” promoverá una Verdad
polimorfa.
• Nuevos horizontes político – económicos, la monarquía absoluta da paso a la república, por
tanto el poder de la realeza es reducido, la colonia reditúa en crecimiento de las arcas
europeas, periodo de transición de la economía mercantil y nacimiento del capitalismo.

En arquitectura

“De Architectura Libri Decem” de Marco Vitruvio es el único tratado del mundo antiguo que pudo
llegar intacto en sus escritos hasta el Renacimiento europeo. En plena transición del periodo obscuro
de la edad Media, la recuperación del pensamiento clásico greco – romano expresado en los
principios vitruvianos que hacen a la práctica arquitectónica, por parte de los humanistas como Leon
Battista Alberti en Italia, Jean Martin en Francia, John Shute en Inglaterra, Walter Rivius (o Ryff) en
Alemania 40 entre muchos otros, establecerá la basa doctrinal sobre la cual han de esgrimir y
promover la elevación del objeto de la arquitectura hacia el status de ARTE, centrando los principios
operativos de la disciplina en la concepción estética del edificio.

En palabras de Battista Alberti:

"El arte de la construcción en su totalidad se compone del trazado y su materialización (...) el


trazado será una puesta por escrito determinada y uniforme, concebida en abstracto,
realizada a base de líneas y ángulos y llevada a término por una mente y una inteligencia
culta" (del Lib. I, Cap. I)
"... el arquitecto será aquel que, con un método y un procedimiento determinados y dignos
de admiración haya, estudiado el modo de proyectar en teoría y también de llevar a cabo en
la práctica cualquier obra que, a partir del desplazamiento de los pesos y la unión y el
ensamble de los cuerpos, se adecue, de una forma hermosísima, a las necesidades más
propias de los seres humanos" (del Proemio) 41

40 “Teoría de la Arquitectura, del Renacimiento a la Actualidad”, 2006.


41 Leon Battista Alberti “De Re Aedificatoria Libri Decem”, 1442-1452.
A mediados del siglo XVIII la revolución social e industrial establecen una nueva situación en todos
los estratos de la vida humana, en el campo de la arquitectura, Christian Norberg-Schulz considera
que tres síntomas la caracterizan: “la pérdida de la identidad de los viejos asentamientos integrados,
la aparición de gran número de nuevos temas edilicios y el uso arbitrario de formas arquitectónicas
derivadas del pasado.”42

La expansión de la ciudad, museos, teatros, parques, bibliotecas y una revisión crítica de los
preceptos vitruvianos tratados por los hombres amparados en los círculos de poder político
religiosos, demarcará la ruta de la arquitectura neoclásica hasta entrado el siglo XIX, para Francesco
Milizia en Italia, Claude-Nicolas Ledoux en Francia, Karl Friedrick Schinkel en Alemania, Isaac Ware
en Inglaterra 43, entre otros, la búsqueda de un modelo arquitectónico de validez universal motivará
una nueva mirada hacia el pasado greco-romano y su relación con la naturaleza, pero con el
convencimiento de que la arquitectura debiera de replantear su excesiva inclinación al esteticismo y
encontrar una nueva lógica para responder a las expectativas de la época.

Francesco Milizia dice de la arquitectura:

"La Arquitectura es el Arte de Construir (...) es: 1º La base y regla de todas la otras Artes. 2º
Forma la ligazón de la Sociedad Civil. 3º Produce y aumenta el comercio. 4º Impulsa la
riqueza pública y privada en beneficio y en decoro del Estado, de los propietarios y de la
posteridad. 5º Defiende la vida, los bienes, la libertad de los ciudadanos" (Del Tomo I) 44

Se siembran en este periodo las motivaciones de un gran puñado de arquitectos que a lo largo del
siglo XIX plantearán y replantearán el objeto de la disciplina, buscando el salto de calidad que se
adecúe a las nuevas condiciones de la historia.

Del Siglo XIX y las bases de la Modernidad arquitectónica del Siglo XX

Contexto histórico general

El progreso científico e industrial experimentado durante los siglos XVIII y XIX, inaugurarán el
surgimiento de nuevas formas de vida, la nueva realidad se fundamenta en:

• La fe en el progreso, el espíritu de la época se manifiesta en los hechos culturales: Industria,


mecanización;
• Fe en la educación, educación universal tarea suprema del Estado;
• Cambios civiles, derechos ciudadanos;
• Cambios políticos, Revolución francesa, Independencia de Estados Unidos, Independencia
en América Latina, establecimiento de las repúblicas;
• Cambios económicos, como consecuencia de la recomposición social, y un modelo
económico capitalista liberal, la clase media o burguesa concentrará la riqueza, y a partir de
ella se establecerán las nuevas proyecciones y legitimización de su influencia y poder, auge
del capitalismo.

42 Christian Norberg-Schulz en “Arquitectura Occidental”, 2007:170.


43 Los arquitectos citados y el cuerpo teórico desarrollado por cada uno de ellos puede revisarse en “Teoría de la Arquitectura, del Renacimiento a la
Actualidad”, 2006.
44 Francesco Milizia en “Principi di Architettura Civile”, 1781.
En arquitectura

El poliforme conjunto de propuestas urbano-arquitectónicas producidos durante el siglo XIX, se


caracterizarán por una búsqueda, continuidad y cambio, de nuevas significaciones teórico-prácticas
a partir de una mayor racionalización de los fundamentos estéticos, funcionales y constructivos de
las edificaciones.

Los nuevos pensadores de la sociedad (pos) industrial cuestionarían no solo el cuerpo doctrinal de la
disciplina, sino los fundamentos científicos de la misma, así como los procesos de formación en las
Academias.

El racionalismo abrirá las puertas a un debate subyacente en la búsqueda de nuevos “estilos”, como
Arte, la arquitectura debe de replantearse en su concepción limitada e intuitiva de “el buen obrar”
metafísico y adquirir renovadas dimensiones que se ajusten a los requerimientos sociales y de las
dinámicas de producción, las máquinas, las nuevas técnicas, materiales y procedimientos.

El desarrollo de la tecnología, del hierro, el vidrio, el concreto y más tarde el acero, generaron la
noción de progreso o de la supremacía nacional en la ciencia, el caso de los monumentos
conmemorativos de las ferias mundiales: el Palacio de Cristal (1851) de Joseph Paxton en Inglaterra
o La Torre Eiffel (1889) de Gustav Eiffel en Francia, pusieron en evidencia que muchos de los
planteamientos teóricos de la época se alejaban de una realidad técnica que posibilitaba el
replanteamiento de los procesos tradicionales de construcción, las posibilidades funcionales, las
percepciones y relaciones espaciales. Fue en el trabajo de los ingenieros como Paxton y Eiffel que
se sentarían los principios de la arquitectura desde un enfoque industrial.

Una visión diferente de la realidad de la sociedad y su ciudad industrial irá generando, también
durante este periodo, una perspectiva romanticista de recuperación de los lazos con la naturaleza.
Henry Van de Velde en Bélgica, Charles Robert Ashbee en Inglaterra abogarían por la recuperación
del trabajo manual; el Art Noveau de Antoni Gaudi en España y Victor Horta en Bélgica recurrirán al
trabajo artesanal del ornamento; Louis Sullivan y Frank Lloyd Wright en Estados Unidos elaborarán
analogías orgánicas para desarrollar sus propuestas arquitectónicas; Ebenezer Howard en Inglaterra
propondrá la regeneración de los aspectos sociales y biológicos en su propuesta de Ciudad Jardín.

El discurrir de estas corrientes de pensamiento se extenderá durante la transición del Siglo XIX al
XX, pero en el proceso de ruptura de la nueva realidad con los estilos clásicos y académicos, se
había llegado a un estado en que reconoce que la “concepción de una arquitectura moderna
implicaba un compromiso sincero con las nuevas realidades sociales y tecnológicas provocadas por
la industrialización; también implicaba el rechazo de las imitaciones superficiales de las formas del
pasado, y una plasmación más ‘directa’ u ‘honrada’ del mundo contemporáneo, por no decir una
imprecisa anticipación de un futuro mejor”. 45

45 William J. R. Curtis en “La arquitectura moderna desde 1900”, 2007:23.


El siglo XX, Movimiento Moderno y su continuidad en el Posmoderno

Contexto histórico general

La sociedad del Siglo XX que confía en la idea del progreso como noción de que el presente supera
al pasado, y el mañana será aún mejor que hoy, se caracteriza por la fe en la razón humana, en su
capacidad de resolver sus problemas a través de la generación y acumulación de conocimientos: las
ciencias.

Algunos aspectos para entender la primera mitad del siglo:

• Avances en la ciencia y al tecnología, medios de transporte, comunicación, energía atómica,


medicina, carrera espacial;
• Los conflictos bélicos de escala mundial y en varias regiones del planeta debido al desarrollo
geopolítico, intereses ideológicos, económicos, militares, provocan una polarización de
naciones: Gran Bretaña, Alemania, Japón, China, Estados Unidos, Rusia, entre otros;
• Como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial se consolidan dos fuerzas antagónicas
la URSS y Estados Unidos, con el nacimiento de la Guerra Fría ambas naciones expandirán
una red mundial de influencias;
• El desarrollo industrial sin precedentes en Estados Unidos, promoverá una revolución
cultural con el consecuente fenómeno de consumismo;
• La caída del Muro de Berlín en 1989, pondrá fin a la disputa oriente – occidente ampliando
el círculo del capitalismo y sentando las bases de la globalización económica y
monocultural;
• A pesar de la acumulación de riquezas, el crecimiento de la economía capitalista de varios
estados e intereses privados, provoca que las diferencias sociales en varias regiones del
mundo se vayan ampliando, auge del capitalismo que en América Latina será denominado
“neoliberalismo”.

En arquitectura

El siglo XX se puede caracterizar de forma general como un proceso continuo de lucha entre
conocimiento científico e intuición, lecturas de condicionantes ideológicas y necesidades sociales,
analogías mecánicas y naturales, búsqueda de nuevas espacialidades, estética, funcionalidad, entre
otras. En síntesis dos posturas encontradas sobre el espíritu de los tiempos que se extiende hasta
hoy en día: una primera concentrada en sugerir que “el gran estilo de los tiempos modernos” surgiría
de alguna manera a partir de las nuevas técnicas constructivas, y no a través de unos experimentos
formales personales; y una segunda que sugiere que las ideas encuentran los recursos técnicos más
apropiados a sus motivaciones estilísticas, como propuestas individuales o enmarcadas en
corrientes.

Es en el transcurso del siglo que se ejemplifica de mejor manera el equilibrio de ambas posturas, y
también en los dos momentos en los que suele dividir la historia de la arquitectura: el modernismo y
posmodernismo.
El modernismo establece sobre una base tecnológica y funcionalidad racional una nueva estética
que habría de internacionalizarse con el trabajo y teorización de arquitectos en Europa y Estados
Unidos principalmente.

Adolf Loos desde Austria propondría el año 1908 con “Ornamento y delito” las bases de una nueva
estética racional, despojada de las ornamentaciones “decadentes” de los estilos del pasado. En
continuidad con esa línea y desde su propia perspectiva Wright, Le Corbusier, Mies Van der Rohe,
Walter Gropious creerán desenterrar, los valores esenciales y abstractos del medio propio de la
arquitectura 46, de que habían creado no tanto un nuevo estilo sino la cualidad del estilo en general,
una cualidad fundamental en todas las obras sobresalientes del pasado. 47

Como una antítesis de las preocupaciones funcional formalistas, el arquitecto suizo Hannes Meyer
establecerá una concepción de arquitectura “responsable en lo social” 48, sustentada en la
construcción y sujeta a las condiciones sociales de las mayorías, en sus propias palabras:

“Construir es la organización deliberada de los procesos vitales. Construir es sólo en parte


un procedimiento técnico. El programa funcional y el programa económico son las directrices
que determinan el esquema del proyecto de construcción. Construir no es más un objetivo
individual, por el cual se concretan las ambiciones arquitectónicas… “la arquitectura es la
ciencia de la construcción”. 49

Serán los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna (CIAM) los que propondrán los
parámetros conceptuales de la actuación profesional arquitectónica y urbanista, en una escala
mundial y sin distinción de estratos ni características socio culturales, lo que no quiere decir que
varios de estos principios no hayan sido reinterpretados y adaptados a las condiciones propias de
determinados contextos pero sin alejarse de los fundamentos, el caso de: Alvar Aalto en Finlandia,
Lucio Costa y Oscar Niemeyer en Brasil, José Villagrán en México, Carlos Villanueva en Venezuela
entre otros.

En la medida en que la arquitectura modernista se desarrollo crecientemente en los periodos entre y


posguerra, se hace cada vez en mayor presencia de una visión idealista de la estética y el espacio
arquitectónico, cuya interpretación parcial de la realidad confluirá en el establecimiento de una
norma metódica mecánica, apartada de los principios científicos técnico-sociales que concretizarían
las exigencias materiales y espirituales del colectivo. 50

Le reacción del movimiento cultural posmodernista que se perfilaba desde mediados del siglo,
alcanzaría a la arquitectura hacia la década de los sesentas con los escritos de Robert Venturi y
posteriormente en los setentas con Charles Jencks, estos autores establecían una postura crítica
reactiva en relación a la expansión homogeneizante y dogmática en que se habían formado varias
generaciones de arquitectos y sus correspondientes modelos modernistas de edificación y
urbanización.

46 Los valores formales universales: proporciones, disposición, articulación, claridad, medida, proceso de abstracción de la realidad y la historia.
47 William J. R. Curtis en “La arquitectura moderna desde 1900”, 2007:28.
48 Kenneth Frampton en “Historia Crítica de la arquitectura moderna”, 1980-1998:131.
49 Meyer propone un conjunto de trece puntos que deben caracterizar la nueva pedagogía de la arquitectura marxista. “La arquitectura es a ciencia de

la construcción” (no ya arte) es el primer punto.


50 Roberto Segre, Eliana Cárdenas en “Crítica Arquitectónica”, 1982: 71-72. Eliana Cárdenas en “Problemas de teoría de la arquitectura”, 1998: 135.
Los escritos se concentraban en una evaluación de las incoherencias de los principios esgrimidos
por el movimiento moderno y sus obras icónicas, y a partir de la crítica a ese “puritanismo” ahistórico
y esencialista replantear la práctica plural y desinhibida en la reinterpretación estética de la historia:
las tipologías clásicas, el ornamento, el color, la composición.

Charles Moore, Michael Graves, Robert Stern, entre otros, además de Venturi en Estados Unidos
intentarán liberarse de su formación modernista y propondrán algunas edificaciones emblemáticas
de este periodo, a su vez que refugiados en disciplinas como la semiótica, filosofía, la sociología, la
literatura u otras artes, originarán principios propios. El ornamentalismo, el contextualismo, y el
alusionismo 51, así como muchos otros ismos aparecerán en innumerables nuevos marcos práctico-
teóricos de la arquitectura 52.

Aldo Rossi comenta sobre los principios de la arquitectura posmodernista:

"Creo que se puede decir que los principios de la arquitectura, en cuanto fundamentos, no
tienen historia, son fijos e inmutables, aunque las diferentes soluciones concretas sean
diversas, y diversas las respuestas que los arquitectos dan a cuestiones concretas". 53

El cuerpo doctrinario de la modernidad en su riqueza valuadora de las posibilidades del ser humano
y su historia contemporánea siempre mutante, no fue cuestionado en su propia complejidad como
respuesta arquitectónica a las particularidades que cobijaron su estructuración y difusión, ya que el
discurso plural, eclético y complaciente con el presente 54, propio del posmodernismo no supondrá
una ruptura total, pues las concepciones precedentes del objeto como arte, como ciencia, son
constantes hasta el día de hoy.

En la actualidad la generación de arquitectos maduros que encarnó la revitalización de la revisión


crítica de la estética moderna, principalmente, se ha fragmentado de tal manera que las
elaboraciones teóricas se plantean como efímeras y desarticuladas prácticas individuales de
proyecto a proyecto, así las concepciones de la arquitectura más allá de la experimentación formal
del star-system 55 de arquitectos de la globalización, nómadas del capital, continúa recurriendo a las
elaboraciones precedentes.

Renzo Piano sobre las condicionantes de la arquitectura:

“La arquitectura no es un arte independiente de la realidad. La verdadera arquitectura, la


verdadera pintura, la verdadera poesía, la verdadera música nunca se aleja de la realidad.
La arquitectura es una mezcla entre arte y antropología, entre ciencia y sociedad, entre
tecnología e historia. (…) La arquitectura trata sobre simbolismo, semántica, y el arte de
contar historias. Es una mezcla curiosa entre todas estas cosas. Unas veces es humanista y
otras veces materialista.” 56

51 Catherine Ettinger Mc Enulty y Salvador Jara Guerrero en “Arquitectura contemporánea: arte, ciencia y teoría”, 2008:31-33.
52 Charles Jencks es uno de los autores que ha podido desarrollar desde “El lenguaje de la arquitectura posmoderna” una clasificación de las múltiples
tendencias originadas en el seno de la cultura arquitectónica posmodernista.
53 Aldo Rossi en "Architettura per i musei", 1968.
54 Mary McLead en “Del posmoderno a la deconstrucción”, 1989.
55 En la jerga de seminarios, conferencias, encuentros, publicaciones se trata a los arquitectos como estrellas del sistema global transnacional, vale la

analogía: Miguel Ángel y Leonardo Da Vinci a los Medici, como Frank Lloyd Wright y Frank Ghery a los Guggenheim, salvando las distancias históricas
y culturales, los medios masivos de comunicación e información.
56 Renzo Piano en “Zero Gravity: The Art Institute: Renzo Piano building for a New Century”, 2007.
Aportes a la definición desde la Teoría Urbana
Como resultado de un proceso de reflexión crítica del desarrollo teórico en lo que respecta a la
explicación del desarrollo urbano de las sociedades del primer mundo, los años sesenta y setenta
comprenden un cúmulo de aportes, principalmente de Francia e Italia, al estudio cada vez más
complejo del “desarrollo espacial” de la ciudad capitalista, que a su vez tendrán un fuerte impacto en
los investigadores de todo el mundo hasta nuestros días.

Lo que pretende la llamada “teoría urbano-regional” en su vertiente materialista histórico-dialéctica,


es explicar científicamente el proceso de apropiación de la naturaleza por las diferentes formas de
organización social, históricamente determinadas, y como estas relaciones de apropiación
transforman a la naturaleza y van construyendo con ella y sobre ella, un conjunto complejo de
objetos materiales (físicos), que, como la naturaleza misma, son inseparables y forman parte
constitutiva de esas sociedades y sirven, a la vez que expresan, a esta relación de apropiación.” 57

Sin embargo de este ambicioso planteamiento, la revisión profunda de la teoría elaborada en Europa
vendrá a pasar por un filtro y un aporte aún más sustancial en lo que respecta a una real
conceptualización científica del estudio y explicación de los fenómenos arquitectónicos y urbanos
liberados de las cargas distorsionantes del pensamiento y realidad eurocentrista.

Como primera y elemental elaboración, Emilio Pradilla se plantea una necesaria definición científica
del espacio, que supere la ambigüedad, idealismo y mito del concepto aplicado a las ciencias
sociales tan popular y “vulgarizado” en las elucubraciones teóricas contemporáneas. Un
cuestionamiento certero a los enunciados de Henri Lefebvre y Manuel Castells en el desarrollo de la
“teoría urbano-regional”, o Zevi, Jacobsen y Mendoza en el desarrollo de la “teoría del espacio”
arquitectónico, por sus claras tendencias a explicar el concepto “espacio” desde la filosofía o la
geometría.

Pradilla recupera una reflexión de José Luis Coraggio sobre la pregunta “¿qué es el espacio?” y los
que buscan la respuesta en la geometría y sus desarrollos:

“… esta transposición está cargada de problemas pues supondría, como lo hacen muchos autores
burgueses, que la relación naturaleza-sociedad, cuyas leyes son históricas, particulares y
cambiantes, puede ser homologada al funcionamiento de la materia, cuyas leyes son universales,
inmutables y ahistóricas, y que los conceptos válidos para un campo lo serían, por tanto, para el
otro.” 58

Y argumenta al respecto:

“a diferencia de la ciencias naturales o sociales, que reconstruyen en el pensamiento, mediantes


conceptos y leyes, el movimiento real de la naturaleza y la sociedad para explicarlo, las matemáticas
representan estos procesos y sus apariencias fenomenológicas mediante números, cantidades,

57Emilio Pradilla Cobos en “Contribución a la Crítica de la Teoría Urbana”, 1984:45.


58Ibídem:41; ésta extensión de la racionalidad positivista, trasciende la teoría y la práctica de todas las expresiones disciplinares científicas -para
nuestro caso la arquitectura- y de circunstancia en circunstancia logra fundamentar de manera aguda, el perfil dogmático y neocolonial del
conocimiento.
magnitudes, relaciones, conceptos y leyes abstractas. Así el concepto de “espacio” podría
representar una relación natural o social, pero no explicarla. En ello, la geometría es similar a la
aritmética, la estadística, la cartografía, la fotografía, el cálculo, etcétera. El concepto “espacio”
aparece así como descriptivo, representativo de las evidencias empíricas, y no explicativo, es decir,
científico.” 59

Concluye que el uso o transposición del concepto de “espacio”, para el análisis de la naturaleza, la
sociedad o sus relaciones, solo tiene una validez descriptiva, cuantitativa y representativa, no
explicativa, concluyente o resolutiva sobre dichos fenómenos. Y que la utilización de este concepto
para los fines arriba mencionados constituye una arbitrariedad subjetiva e ideológica, por tanto
acientífica.

Esta crítica a la idealización esta sujeta a la comprensión de que cualquier teoría que intente explicar
la producción arquitectónica y urbana, como espacio-forma concreción social, en el marco
condicionante del modelo capitalista imperante, debe ajustarse a la dialéctica histórica de las
relaciones sociales y naturaleza, con su respectiva caracterización concreta.

Como segundo punto que rescatamos, Pradilla sustenta que “no es ‘el producto’ el que está en la
base de la organización social, sino las relaciones de producción, es decir, la unidad compleja de
relaciones técnicas y sociales que los hombres establecen entre sí y con la naturaleza en el proceso
de producción y reproducción de su vida material”. 60

Como tercer punto, y en el marco propositivo en correspondencia con los puntos mencionados,
Pradilla establece un “sistema de soportes materiales de la vida social”, como expresión de las
formaciones sociales sobre el territorio y su modelación en función de las relaciones económicas,
políticas e ideológicas que la constituyen.

La teoría de los sistemas de soportes materiales de las formaciones sociales, permitirán con el
adecuado uso del método materialista histórico-dialéctico, la explicación de los fenómenos:

• las condiciones económicas, políticas e ideológicas en las que la sociedad se apropia,


transforma y destruye la naturaleza;

• cómo se asientan las diferentes formaciones sociales sobre el territorio y lo modelan en


función de las relaciones económicas, políticas e ideológicas que la constituyen;

• cuáles son las condiciones económicas, políticas e ideológicas en las cuales una formación
económica-social lleva a cabo el proceso de producción, intercambio, distribución y consumo
de los objetos que materializan la apropiación social de la naturaleza, entrando a articularse
a ella en una forma durable;

• qué contradicciones sociales surgen en estos procesos, en las sociedades divididas en


clases sociales y, por tanto, atravesadas por antagonismos insolubles;

59 Ibídem: 42.
60 Ibídem: 58.
• qué lugar ocupan estas contradicciones en el enfrentamiento entre las clases sociales en
sus diferentes formas y niveles;

• qué modificaciones sufren estos procesos en el curso de la lucha por la transformación


global de las sociedades;

• cómo transformar las relaciones de transformación-apropiación-destrucción de la naturaleza


y las estructuras físicas resultantes y sus procesos de producción, cambio, distribución y
consumo, para que correspondan al proceso de construcción de una nueva sociedad, la
socialista. 61

Sistema de Soportes Materiales de la Estructura


Económica

Sistema de Soportes Materiales de las Formaciones Sistema de Soportes Materiales de la Estructura


Sociales Capitalistas Jurídico-Política

Sistema de Soportes Materiales de la Estructura


Ideológica

Esquema 1: El sistema de soportes materiales esta constituido por las relaciones de las estructuras:
económica, jurídico-política e ideológica

En este marco teórico, sistemas de soportes materiales de las formaciones sociales serán “aquellos
objetos materiales, resultantes de un proceso voluntario y conciente de transformación de la
naturaleza preexistente -de producción-, para satisfacer cualquiera de las necesidades sociales
históricamente determinadas y estructuradas que se insertan inmóvil y durablemente sobre ella,
dando lugar a la modificación de su estructura, su forma y funcionamiento, a la vez que sirven de
condición particular, material, de la existencia y funcionamiento del elemento, proceso o relación
social que determinó su producción y que se lo apropia. Su unidad y su carácter están dados y
determinados por la relación entre objeto material y proceso de producción y apropiación por un
elemento particular, diferenciado y diferenciable de la vida social. (…).

Los procesos de producción, cambio, distribución y consumo de soportes materiales, al igual que los
de cualquier otro objeto material, están determinados por el conjunto de relaciones económicas (de
producción, técnicas y sociales, de intercambio, de distribución social y de consumo) sobre las
cuales se construye la sociedad concreta históricamente determinada en la que tiene lugar su
producción y/o consumo-destrucción de su valor de uso.” 62

61 Ibídem: 83-84.
62 Ibídem: 92.
Definición desde un enfoque psicológico
En este marco se debe asumir que las expresiones vertidas por arquitectos o científicos de otras
disciplinas están permeadas de una subjetividad que proyecta una percepción del mundo real,
siempre diferente.

Así la Arquitectura como: arte, ciencia, espacio, edificio, capacidad creativa y transformativa de la
realidad (en beneficio de la sociedad y sus componentes); responde a una dialéctica entre el
proceso de construcción mental y emocional de los individuos para desarrollar su intelecto,

“a lo largo de su desarrollo el sujeto va elaborando no sólo sus conocimientos, sino también


las estructuras o mecanismos mediante los cuales adquiere esos conocimientos, es decir
construye su conocimiento del mundo, pero también su propia inteligencia”63;

y por otro lado a la capacidad intelectual de asimilar los condicionamientos sociales culturales
históricos 64, en palabras de Robert Moraes:

“Las lecturas individuales del mundo se hacen por parámetros gestados por la sociedad. Así, el
individuo y la sociedad no deben ser opuestos en el análisis. La captación de los fenómenos, las
formas de su descripción y su representación, los modelos para su ecuacionamiento analítico, los
conceptos y categorías; en fin, los productos de la reflexión, todo emana de la propia vida de la
sociedad. Son cosas gestadas por la praxis humana. En este sentido se puede decir que la
conciencia individual es un producto social, así como la propia armazón de las subjetividades.” 65

En ese sentido aún a pesar de la correspondencia histórica que deba tener una definición esencial
de la arquitectura, esta obedecerá tendenciosamente al bagaje psíquico y cultural de quién realice el
planteamiento, lo cual se corresponde con esa imposibilidad del sujeto, arquitecto, de aislarse de la
realidad en la que se inscribe.

Pero manifiesta la necesidad de establecer los fundamentos concretos de la disciplina, sin caer en
abstracciones amorfas en indefinibles.

63J. Delval, en “J. Piaget, La epistemología genética”, 1986.


64Joseph Muntañola, sobre Jean Piaget y Jerome Brunner en “Presente y futuro de la epistemología de la arquitectura”, 1975:98.
65Moraes citado por Georgina Calderón Aragón en “Construcción y reconstrucción del desastre”, 2001:79.
Una síntesis de la revisión hasta aquí hecha sobre el Objeto de la Arquitectura en la definición
podemos ver en el siguiente esquema:

Esquema 2: Resumen del proceso histórico de construcción de la definición de Arquitectura

La definición desde el proceso profesional


El arquitecto, desarrolla una actividad determinada en la sociedad, la solución de problemas
laborales desde su bagaje de conocimientos, capacidades, actitudes y valores desarrollados durante
su proceso formativo, y propios de su profesión en correspondencia a los requerimientos de su
sistema socio-cultural.

Problema Objetivo

Objeto

Esquema 3: Los elementos fundamentales del proceso profesional


El proceso profesional del arquitecto se desarrolla a partir de tres elementos fundamentales,
determinados conscientemente y relacionados esencialmente: problema, objeto y objetivo 66 de la
arquitectura.

Problema del arquitecto

El arquitecto responde a las demandas que se derivan de la problemática del proceso de


producción, intercambio, distribución y consumo de los soportes materiales arquitectónicos que
concretizan la apropiación social de la naturaleza y permiten su articulación a ella en una forma
durable: el Hábitat.

Objeto del arquitecto

Es esa parte de la realidad que delimita y desarrolla el arquitecto. El objeto del arquitecto se
manifiesta en: el objeto de trabajo, su modo de actuación, sus campos de acción y las esferas de
actuación.

Objeto de trabajo

El objeto sobre el cual el arquitecto trabaja es el proceso de producción y consumo de los soporte
materiales arquitectónicos de la sociedad, cuya expresión son las edificaciones, las urbanizaciones,
las redes, los equipamientos y otros.

Modo de actuación

Si el modo de actuación es la manera en que el arquitecto desempeña su labor sobre el objeto


“proceso de producción y consumo de los soportes materiales arquitectónicos de la sociedad”, su
forma y esencia de actuación esta dado por el proceso de diseño de soportes materiales
arquitectónicos, método científico que es cualidad propia del arquitecto. 67

Campo de actuación

El arquitecto en su labor profesional tiene los siguientes campos de actuación:

a) Desempeñar funciones técnico-administrativas dentro de su campo profesional en los


sectores Público y Privado.
b) La elaboración de proyectos de Arquitectura y/o Urbanismo, incluyendo las proporciones
orientadas a la concepción y proyectos de estructuras, instalaciones y servicios.

66 En “Diseño Curricular” 2001:68-69, Álvarez explica su Teoría de los Procesos Conscientes, dicha teoría caracteriza los procesos que realizan las

personas en la resolución de un problema en correspondencia a las funciones específicas del mismo, la Primera Ley de dicha Teoría establece el
vínculo entre el proceso profesional y el medio a partir de la relación problema – objeto – objetivo. La lógica planteada por Álvarez caracteriza la
correspondencia entre el accionar profesional y el proceso formativo para la elaboración del perfil profesional requerido por la sociedad, sin embargo,
tal estudio no es privativo del diseño curricular solamente, para el desarrollo de este punto se ha utilizado la tríada propuesta por tal autor para
establecer las características básicas de la profesión y la disciplina.
67 Dice Álvarez que “Se considera ciencia a aquella disciplina que posee un objeto y una metodología propia que no coincide con ninguna otra”,

2003:54.
c) La dirección, supervisión, administración y fiscalización de las obras de Arquitectura y/o
Urbanismo.
d) La elaboración de avalúos, peritajes y tareas afines dentro del campo de su actividad
profesional.
e) La elaboración de proyectos de planificación Urbano – Regionales y su dirección,
fiscalización y administración.
f) El ejercicio de otras actividades, que por su naturaleza se hallan incluidas o corresponden al
ámbito de su profesión. 68

En los incisos “b”, “c” y “e” podemos interpretar tres escalas ambientales de actuación profesional
que contribuyen al proceso de producción del Hábitat. Estas escalas contienen una serie de
características particulares que complejizan los procesos de diseño en cuánto mayor sea su
amplitud: trabajo interdisciplinar, teorías, recursos técnicos, contexto, entre otros.

Hábitat

Planificación
Territorial

Diseño urbano

Diseño
arquitectónico

Esquema 42: El Hábitat, contenedor de distintas escalas de producción de soportes materiales de la sociedad

La escala de Diseño Arquitectónico es la actividad básica y esencial de actuación del profesional


arquitecto.

Esferas de actuación

El profesional arquitecto puede actuar en los siguientes sectores:

• Sectores estatales: departamentos de arquitectura, urbanismo, planificación, construcción,


universidades, centros de estudio e investigación, otros.

68Ley 1373 “Ley del Ejercicio Profesional del Arquitecto”, 13 de noviembre de 1992, Capitulo IV: De la Prestación de Servicios Profesionales, Artículo
Nº 25. Las itálicas son nuestras.
• Sectores privados: oficinas o empresas consultoras de arquitectura, paisajismo, gestión
inmobiliaria, diseño, planificación urbana, empresas constructoras, universidades, centros de
estudio e investigación, instituciones o asociaciones no gubernamentales, otros.

Objetivo del arquitecto

El objetivo del profesional arquitecto es: diseñar, construir los soportes materiales arquitectónicos de
una determinada sociedad y cultura históricamente determinadas, de manera que pueda satisfacer
de manera adecuada a sus necesidades y aspiraciones, mejorar su calidad de vida y articularse a la
naturaleza.

Arquitectura es

Formación social Sistema de soportes materiales


arquitectónicos

Proceso de
producción y consumo

Esquema 5: Los componentes de la definición de Arquitectura como ciencia

La arquitectura es la ciencia social que estudia el proceso de producción de los soportes materiales
arquitectónicos en el marco de la apropiación y transformación de la naturaleza y las formas en que
éstos son consumidos por las formaciones sociales-culturales históricamente determinadas.

Cuándo se plantea el concepto “lo social se expresa en lo espacial”, se puede establecer que la
relación directa de los sistemas de relaciones sociales: jurídico- políticos, económicos e ideológicos
determinan ya no solamente los rasgos objetuales de la arquitectura, sino el proceso de producción
y su complejidad subjetivo-objetual.

La necesidad de trascender del concepto abstracto e indeterminado históricamente de “espacio”,


justifica el hecho de asumir el análisis de la estructura material de la sociedad para determinar los
aspectos influyentes de las relaciones internas y externas de las relaciones sociales.

El modelo teórico conformado por la relación: formación social, proceso de producción, sistema de
soportes materiales arquitectónicos, sintetiza esta intención, al establecer la realidad de las
relaciones internas de las formaciones sociales expresadas en un modelo de producción
arquitectónica que exprese en la conformación los sistemas de soportes materiales en un marco
contextual de factores condicionantes.
El elemento Formación social, representa las características generales y específicas que tiene cada
sociedad en relación a otras, tales características se pueden articular dialécticamente a partir de lo
general y particular, la lógica y la historia, el género y la especie, lo común y lo irrepetible.

El elemento Proceso de producción, como lógica en la arquitectura el proceso de diseño, será


comprendido como el proceso a través del cual se elaboran de soportes materiales arquitectónicos,
es decir la elaboración de productos materiales, objetos útiles para el consumo social o para iniciar
otros procesos productivos. La producción se realiza por la actividad humana de trabajo y con la
ayuda de determinados instrumentos que tienen una mayor o menor perfección desde el punto de
vista técnico.

Todo proceso a través del cual un objeto, ya sea natural o con algún grado de elaboración, se
transforma en un producto útil para el consumo o para iniciar otro proceso productivo.

La disciplina Arquitectura, se debe considerar en el contexto de un grupo de ciencias sociales que se


reúnen en torno al objeto proceso de producción y consumo de soportes materiales que conforman
el Hábitat, como respuesta, a una formación social y cultura históricamente determinada, y a partir
de esta esencialidad común, desarrolla un trabajo interdisciplinar y en mayor complejidad
transdisciplinar, en la generación de conocimiento y transformación de la realidad.