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DIA DE LA TIERRA

DIA DE LA TIERRA A lo largo de muchos años nuestras familias campesinas e indígenas de

A lo largo de muchos años nuestras familias campesinas e

indígenas de Colombia, a quienes les debemos la alimentación de las generaciones; nos fueron transmitiendo sus conocimientos

acerca de cuan importante es entender al mundo como un ente biodiverso y complejo, donde actúan diferentes organismos muy bien organizados.

Sin embargo de una forma errónea y “moderna”, hoy en día se entiende al mundo únicamente desde el punto de vista antropocéntrico y egoísta, donde lo único y verdaderamente, es generar “procesos de desarrollo” que nos brinden “herramientas de competitividad” frente a mercados internacionales; y mucha otra basura mas, que desde hace varios años nos ha llevado a acabar con lo que con mucho esfuerzo se nos fue legado.

Y es que lo mas preocupante no termina allí, sino que trasciende a

otros escenarios, como el nuestro, donde esperamos recibir la formación profesional que nos sirva para salir al mundo, al campo; para llegar al campesino pobre, golpeado por la problemática social y plantearle alternativas de mejoramiento, para poner en sus manos nuestro conocimiento; y de esta forma construir nuevamente el tejido que nosotros mismos hemos estado acabando.

Este escenario al cual nosotros le apostamos, tristemente nos esta instruyendo para continuar los procesos arrasadores del capitalismo, al cual lo único que le interesa es llenar sus arcas de papeles llamados dinero que en ultimas no solucionan ninguno de los problemas actuales.

O es que acaso BAYER, SYNGENTA, MONSANTO, DU PONT, o alguno de esos pobres

empresarios están dando de comer a tantos niños que se nos mueren de hambre; dan techo a tantas familias que cada noche buscan donde dormir, educan a aquellos niños que no pueden acceder a ese

derecho; o es que acaso ellos están ofreciendo alternativas reales para la producción y el mejoramiento del campo a partir de la conservación de nuestros recursos.

Y si es que acaso todo lo anterior es mentira, demos una mirada desde la universidad hacia la realidad

para ver si encontramos un esquema diferente; si encontramos suelo para las próximas generaciones, aire puro para nuestros hijos, espacios naturales para la conservación de la biodiversidad; y entonces

de este modo podremos entender que nuestra función como futuros profesionales no esta medida en la

capacidad y eficiencia para la producción de dinero, y además que el camino no es “el manejo y uso

adecuado de los plaguicidas”, sino el “uso y manejo adecuado de los recursos naturales”

Finalmente la invitación es a reflexionar como estudiantes, como hijos del pueblo y esperanza de la gente pobre para que desde ahora entendamos la magnitud de nuestra responsabilidad, y nos armemos

de los criterios suficientes y cambiar el modelo erróneo de producción de nuestro país como el de

muchos otros.

Edwin A. Gutiérrez R