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¿ A QUE DIOS HABLAN LOS JÓVENES ¿

1. HABLAR CON DIOS EN LA CULTURA POSTMODERNA

Mi ponencia se abre con un triple interrogante :

 ¿Quién es ese Dios con el que se supone hablan los jóvenes, algunos
jóvenes?
 ¿Qué imagen de Dios les propone a los jóvenes la sociedad
secularizada?
 ¿Cómo habla de Dios la Iglesia Católica cuando se dirige a los jóvenes?

A) LA SECULARIZACIÓN ha hecho de Dios, y de casi todo lo que con Dios


tiene relación – lo sagrado, la religión , la iglesia...- algo irrelevante para la vida
cotidiana y para los negocios seculares. La secularización es un proceso poliédrico
y , con frecuencia , mal entendido y objeto de discusiones sin fin.

De sus cinco dimensiones . – 1ª , la emancipación y mayoría de edad de las


instituciones seculares, en especial de la política, la cultura y la economía, 2ª , la
privatización e individualización de lo religioso, 3ª , el pluralismo y diáspora de
lo religioso debido a la pérdida del monopolio del mercado espiritual por parte de
la Iglesia , 4ª la racionalización y la increencia, 5ª , y el resultado más visible de
todo lo anterior, el declive de la pertenencia y de la práctica religiosa - al sociólogo
que os habla le interesan sobre todo la racionalización , la individualización de lo
religioso y la increencia .

Porque el Dios con el que hablan nuestros jóvenes puede resistir perfectamente,
es un decir, la emancipación de los subsistemas sociales, de la política y la
economía , el pluralismo religioso , la pérdida eclesiástica del monopolio de lo
sagrado y hasta el declive en la pertenencia eclesial y en la frecuencia de ritos y
prácticas religiosas. Pero una racionalización radical , acompañada en tantos
casos de increencias y y la confección para uso privado de “dioses a la cartaÓ ,

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deteriora la mima imagen de Dios y convierte el trato con El, el “hablar a DiosÓ ,
en una charla sin sentido.

La secularización de la sociedad - el abad de Montserrat distinguía recientemente


entre la secularización de la sociedad, a su juicio indiscutible, y la sociedad de la
persona, mucho más dudosa, y creo que es una distinción a tener muy en cuenta )
Joseph M. SOLER : en Vida Nueva, 4-11 agosto 2001, p. 9-10) ha transformado
profundamente cuatro de los espacios sociales en los que se despliega la vida y
el quehacer de los españoles :
 el espacio público , político, marginando totalmente a la Iglesia de las
grandes y pequeñas decisiones en las que se juega el Bien Común de los
ciudadanos , su bienestar cotidiano , incluso , y recortando , legal o
fácticamente , su proyección misional, es decir, su intervención
desinteresada en el campo de la asistencia social , la enseñanza , la caridad,
etc. Los católicos apenas se movilizan ya públicamente en defensa de
proyectos o intereses eclesiales o sociales . Sí lo hacen , en duro contraste,
los ecologistas, grupos antisistema, feministas o gays.
 el espacio cultural , en el que la religión ya no crea símbolos cálidos y
atrayentes, ni belleza, ni arte, ni literatura , y en el que ha dejado de
sostener el techo normativo y el tejido de valores que dan sentido y
profundidad a un país. Las “éticas alternativasÓ que hoy dominan en
nuestra sociedad – las de los Savater, Camps o Rubert de Ventós, - han
roto sus vínculos con la religión y con el Evangelio. El cambio ha sido
dramático, y la total ausencia de una ética civil consensuada y viva hace
más hondo y temeroso el vacío axiológico abierto en la vida de los
ciudadanos..
 el espacio mediático, en el que se hace más clamoroso el silencio de una
Iglesia que ha perdido su voz en el estrépito de televisiones, revistas y
periódicos , casi siempre de espaldas a los valores y vivencias religiosos.
La definición de la realidad corre a cuenta de los poderes mediáticos
sometidos muchas veces a los poderes e intereses económicos y
comerciales . Y definir la realidad , las prioridades y sociales , las
exigencias del Bien Común , antaño tarea de los Maestros del Espíritu y

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de la Verdad, es definir lo bueno y lo malo, lo verdadero y lo falso, lo
decente y lo indecente. Es tener en las manos el destino de los hombres y
mujeres, de los jóvenes y de los niños. ( Juan GONZALEZ-ANLEO . “La
religiosidad española: presente y futuroÓ , en Olegario .González de
Cardedal : La Iglesia en España 1950-2.000, Madrid PPC, p. 32-38)

La secularización ha irrumpido en la configuración de los tres espacios sociales


que he descrito, y no ha respetado a los mismos líderes religiosos y a los
encargados de trasmitir las Palabra , de hablar de Dios . Y , en esta misma línea,
ha sacudido desde sus cimientos el edificio de representaciones esenciales, de
conceptos, ideas y creencias relativas a Dios, la trascendencia, la religión y las
grandes respuestas a las grandes cuestiones existenciales.

Se ha trasformado el concepto de Dios. Al perder la Iglesia su presidencia sobre


los demás esferas funcionales y su privilegio de institución rectora de la sociedad
y del saber , y al remover la ciencia moderna todos los antropomorfismos de
nuestro pensar sobre Dios, nuestro concepto de El ha sufrido una transformación
radical.(Lilianne VOYÉ : “Roman Catholicism : Universalism at stake “ , en
R.Cipriani (comp..) Religions sans frontières, Roma , La Sapienza, 1993, p. 95-97).
Y , lo que es mucho más grave : a la idea que de El nos forjamos se le ha añadido
una nota de irrelevancia que se ha revelado funesta para la religiosidad viva de
la gente , muy en particular de aquellos más tocados por el pragmatismo , la
ausencia de gratuidad – derivada en gran medida del consumismo -, y la extrema
valoración de lo proxémico. Como parecen ser los jóvenes españoles hoy . De
forma parecida a como muinusvaloran e ignoran la política porque no les resuelve
sus problemas próximos – desempleo, vivienda, drogas...-, minusvaloran e ignoran
a Dios por inútil e irrelevante. Gratuidad de Dios e irrelevancia de Dios son en
sentido estricto realidades muy diferentes , pero esta diferencia suele escapar al
saber profano y popular.

Se suele pensar en el individualismo cuando se habla y se escribe sobre la forma


de vivir hoy la religión . Pero ahora nos interesa ahora más la individualidad, el
derecho de cada cual a definir las realidades que configuran nuestro entorno vital,
y muy especialmente , la realidad Dios. La desregulación del sistema de creencias

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, recuerda José María Mardones, ha despojado al Cristianismo de su calidad de
sistema globalizante y unificado de creencias, lo ha despiezado y ha dejado a
merced de la polisemia la mayoría de los grandes términos religiosos, Dios el
primero de todos ellos . A merced de la polisemia y, sobre todo , a merced del
principio de la soberanía del consumidor. ( José M. MARDONES : Las nuevas
formas de la religión, Estella , Verbo Divino, 1996, p. 165-68)
Y cuando el consumidor religioso es un joven , el abanico de posibles formas de
pensar a Dios se abre peligrosamente, porque el joven ha sido el primero en
despojarse consciente o inconscientemente de “lo dado por supuestoÓ , y porque su
socialización religiosa , en la familia y en la escuela, ha sufrido una quiebra de la
que algunos parecen no haberse dado cuenta.

De un “Dios a mi imagen y semejanzaÓ , concebido según mis propios criterios y


querencias, a un “Dios a la carta” el tránsito es sencillo y rara vez dramático .
Los jóvenes españoles no aceptan la modelización en sus vidas , lo repiten
incansablemente todas las investigaciones sobre la juventud, reclaman el derecho a
construirlo todo , normas, esquemas de valores, objetivos vitales, deberes – si
aceptan su existencia -, mapas conceptuales y sentimentales... desde sus propias
experiencias , con escasas intromisiones de los mayores.

Cuando decae la fe, cuando se debilita la memoria religiosa y el control de la


Iglesia sobre doctrinas , ritos y esquemas morales, cuando calientan motores el
pluralismo religioso y la afición a poner en duda lo dado siempre por supuesto ,
- las ideas recibidas sobre Dios y la Iglesia de Jesucristo, - ya tenemos servida la
“religión a la cartaÓ, religión pastiche, patchwork, cóctel , mezcla abigarrada de
ingredientes y condimentos de diversas tradiciones religiosas o para-religiosas . Así
en el ánimo del joven español de nuestros días coexisten pacíficamente :
 la esperanza en el cielo cristiano y la creencia en la reencarnación hindú
 las oraciones aprendidas de niños y el recurso a las cartas o el horóscopo
 el entusiasmo , algo folklórico, ante las palabras del Papa , y la práctica
del “libre examenÓ, más allá del libre examen protestante, de todo lo que
huele a Magisterio de la Iglesia

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 la confianza en la Virgen y en los santos , y una fe infantil en el poder
salvador de la ciencia y de la tecnología
 la aceptación de los sacramentos y ritos blandos , de profundo arraigo
social, -bautismo, matrimonio, funerales, Primera Comunión, y el
semirrechazo de los sacramentos duros, como la confesión o la
confirmación, que exigen compromiso y reorientación de la propia vida y
objetivos.

El concepto y la vivencia de Dios, claro está , no podían escapar a este proceso de


des-estructuración y reconfiguración de la religión católica del que habla
Mardones ( ibidem) y que conduciría , no al abandono de la religión , sino a una
recomposición “a la cartaÓ de la religiosidad personal. El último estudio de la
Fundación Santa María da cuenta del curioso resultado de esta construcción
social juvenil de la “realidad DiosÓ. (ELZO, 1999: ) . Resumo de la Tabla 1 del
Anexo Estadístico :
 la tercera parte de los jóvenes españoles se declaran agnósticos , ( el fruto
maduro de la secularización, como defendía Tierno Galván ) , el 22% ateos
, y el 24% “pasan de DiosÓ, pues el tema no les interesa. El mismo
volumen de los porcentajes, que superan el 100% , sugiere que en un
mismo joven pueden coexistir estas tres posturas : agnosticismo , ateismo y
pasotismo religioso;
 este magma religioso juvenil , de perfiles poco claros, se abre a la
existencia de “fuerzas o energía superiores en el universo que influyen en la
vida de hombres y mujeresÓ . Así lo manifiestan el 52% de los jóvenes. Y
casi el mismo porcentaje, un 55% , mantiene una idea sobre Dios que se
ha hecho muy popular en nuestros días :“ Lo que llamamos Dios no es otra
cosa que lo que hay de positivo en hombres y mujeresÓ.
 Hasta aquí la postura resueltamente no cristiana , aunque en algunos
casos abierta a cierta trascendencia., de tipo cosmológico o deudora de la
Psicología trascendente. Y frente a ella :
 el 60% de los jóvenes están de acuerdo con la idea clave de nuestra fe :
“Dios existe y se ha dado a conocer en la persona de Jesucristo”. Pero
en el espíritu de estos jóvenes, mayoría clara en el estudio de 1999, se

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agolpan y entremezclan , con diferente énfasis, diversas concepciones del
Dios revelado en Jesucristo :

• un 52% subrayan su carácter de Autor y Señor de la Creación ,


• un 52%, igualmente, prefieren pensar en un Dios Padre que nos ama
• y un 39% destacan en esa imagen divina al Juez Supremo que nos
juzgará

Me he referido antes al efecto fulminante del consumismo juvenil – primerísima


seña de identidad de los jóvenes, como lo reconocen ellos mismos – en la
desaparición del sentido de gratuidad, esencial para la concepción cristiana de
Dios. El consumismo , como matriz cultural dominante hoy, tiene además otros
efectos en esa concepción de lo divino. El joven se acostumbra a que todos los
objetos de su panoplia consumista, el “otroÓ incluido, estén a su inmediato
servicio . Se vislumbra de esta suerte en el horizonte juvenil el derecho
(entitlement) a contar con un Dios pragmático, “aquí y ahora”, a mi servicio
.
El ensayista francés Pascal Bruckner (BRUCKNER, La tentación de la inocencia,
Barcelona, Anagrama 1996, p. 62-65: ) ha ilustrado irónicamente este imperativo
cultural con una imagen feliz : el animismo de los objetos de consumo, sobre todo
los pertenecientes a la tribu en expansión de los electrodomésticos y de la
informática . Están ahí para servirnos, ahorrarnos esfuerzos, hacer nuestra vida
cómoda y agradable. Escuchan nuestras órdenes, se pliegan nuestros menores
deseos, nos dan las gracias cuando nos servimos de ellos, como los cajeros
automáticos después de dar un zarpazo a nuestra magra cuenta corriente. La
sociedad de consumo ha creado una miríada de minúsculos geniecillos
“inteligentesÓ y serviciales , que han reencantado nuestro mundo sin gracia y sin
dioses, y que le hacen una feroz competencia al Dios providente , roca y fortaleza
del creyente, consuelo de almas afligidas, dispuesto a sacarnos las castañas del
fuego, a echarnos una mano para encontrar empleo, aprobar una asignatura
pendiente o salir airosos de una situación difícil. El pragmatismo y consumismo

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juveniles aúnan así sus exigencias para dibujar la imagen de un Dios “útilÓ y
potenciador del hombre, puesto a mi lado para hacerme triunfar, como lo pretende
el movimiento de la Nueva Era, como lo quieren confusamente muchos jóvenes
hoy.

Frente a estas querencias y demandas juveniles, la imagen de Dios que hoy dibuja
la Teología cristiana , un tanto alejada de la imagen tradicional , expresada
más o menos felizmente en los Catecismos y similares, difícilmente encaja en el
imaginario juvenil. Un Dios capaz de emocionarse con el destino de tantos
hombres y mujeres sufrientes, capaz incluso de sufrir, un Dios doliente y
crucificado, el Dios de los vencidos de la historia y de los pobres del mundo ... En
el esquema de valores y objetivos de los jóvenes estas palabras son un obstáculo
difícil de superar. Los jóvenes quieren el éxito socio-económico, consumir, vivir
a tope , gastar mucho, disfrutar de todo...La minoría altruista y comprometida , es
exactamente eso, una minoría : un 12% , calcula el Informe Jóvenes españoles 99,
al que antes me he referido ( Javier ELZO, “ Ensayo de una tipología de los
jóvenes españolesÓ, en Jóvenes españoles 99, Madrid, Fundación Santa María,
1999 , p. 25-27): )

2. LA RELIGIOSIDAD DE LOS JÓVENES ESPAÑOLES

Vivimos en una era postcristiana, afirma Metz, en una crisis de Dios con una
acusada tendencia a la pluralidad de dioses. Esta crisis obedece, recuerda
Maldonado, a una protesta contra el monoteísmo vivido como poder omnímodo
con repercusiones políticas absolutistas y monarquistas, y constituye en el fondo
una reacción contra una religiosidad antidemocrática que añora la soberanía de los
antiguos reyes e inspira fundamentalismos antipluralistas (Luis MALDONADO,
Anunciar la palabra hoy, Madrid, S. Pablo, 2.000: 72-77).

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Sea cual sea la raíz de este difuso pluralismo de lo divino, lo que no debe recordar
el sociólogo de la religión es que la religiosidad de los jóvenes españoles está
marcada por el politeísmo, por la pluralidad de dioses o diosecillos que pululan en
el imaginario juvenil. En su descripción de las constelaciones de los jóvenes,
Joaquín García Roca afirma que el universo religioso de los jóvenes “está siendo
reconstruido con múltiples materiales que proceden del mundo de sus
sentimientos, de sus necesidades primarias, de su posicionamiento ante las
instituciones, así como de rasgos y estilos de vida que les son propios (...) No nos
encontramos ante la crisis de lo religioso entre los jóvenes, sino más bien ante una
hemorragia de religiosidad difusa .Ó (Joaquín GARCIA ROCA: Constelaciones de
los jóvenes, Barcelona, Cristianisme i Justicia, , 62, 1994: 32- 36).

Argumenta así García Roca su hipótesis de la “hemorragia de la religiosidad


difusaÓ que caracterizaría hoy a los jóvenes, más que su salida del mundo
religioso :
 Si bien ha disminuido la práctica religiosa entre los jóvenes y
ha aumentado el número de agnósticos e indiferentes, en
contrapartida tres de cada cuatro jóvenes se declaran católico ,
el 70% afirma creer en Dios, casi la mitad reconocer haber
tenido la experiencia de fascinación ante la grandeza y belleza
de la naturaleza y aumenta la creencia en algún espíritu o fuerza
vital , más que en un Dios personal;
 Más que indiferencia ante la religión, la situación espiritual de
los jóvenes estaría caracterizada por un nuevo itinerario
espiritual, relacionado con el retorno general de lo sagrado por
la vía de la naturaleza , por la vigencia de la dimensión
existencial , por la vía de la mística y por el reclamo de
unidades de pertenencia a través de las pequeñas comunidades;
 El sentimiento religioso que ahora emerge no es propiamente
una vuelta a la forma premoderna de lo sagrado ni una
restauración de sus formas institucionales y eclesiales sino una
manifestación no estructurada del sentido de trascendencia que
potencia sobre todo los aspectos existenciales. ;

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 El universo religioso de los jóvenes no se sostiene sobre el peso
institucional de la Iglesia o sobre determinadas normas sociales
o códigos de conducta sino sobre demandas de sentido ,
vinculadas a preguntas fundamentales sobre la vida humana;
 El factor existencial resulta definitorio en la producción social
de la religiosidad ;
 El universo religioso de los jóvenes se caracteriza por su talante
critico frente y por su aceptación de una religiosidad difusa que
abre oportunidades para la experiencia mística pero genera dos
eclipses que el educador deberá amortiguar : el regreso de lo
irracional y el debilitamiento del compromiso.

Tres criterios clave de la religiosidad de los jóvenes son su pertenencia eclesial,


su mundo de creencias y su nivel de prácticas religiosas. Son, además, los más
estudiados por la Sociología de la religión juvenil, que , sin embargo, no ignora
la religiosidad difusa de los jóvenes en la línea señalada por García Roca..

Declararse católico y, más aún, católico practicante, tiene un valor relativo, y en


otras épocas de presiones familiares y sociales que imponían lo religiosamente
correcto , no dejaba de ser un criterio o indicador algo volátil . Desaparecidas hoy
esas presiones en una sociedad en la que no está precisamente de moda confesarse
creyente y menos , católico, la pertenencia religiosa declarada se ha convertido en
un indicador sociológico de gran solidez, así como lo ha hecho la misma práctica
religiosa. Los jóvenes católicos practicantes, que así se confiesan , han disminuido
ocho puntos en los últimos diez años. Hoy (1999) son un 35 por ciento, se
declaran católicos no practicantes el 32% , y no religiosos un 26%:

Autoposición religiosa de los jóvenes entre 1970 y 1999


1970 1989 1999
Católicos practicantes 62% 45% 35%
Católicos no practicantes 18% 29% 32%
No religiosos (indiferentes, ateos...) 20% 24% 26 %

Fuente : Juan González-Anleo “Luces y sombras de la juventud actualÓ, en la

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Semana de Teología Pastoral, Instituto de Teología Pastoral de la UOPSA, Madrid 2001

Este posicionamiento religioso de los Jóvenes es casi una profesión de fe, y se


traduce en una decreciente asistencia a la Misa dominical. En los últimos diez
años el porcentaje de misalizantes dominicales ha descendido de 21 al 12%, el de
practicantes irregulares se han mantenido en torno al 41%, y, consecuentemente,
ha aumentado el porcentaje de los no practicantes, de un 37% en 1989 a un 53%.
Los jóvenes españoles están olvidando el camino de la Iglesia, y con él las
creencias , los mensajes , los valores y las experiencias comunitarias que, con
mayor o menor plenitud e intensidad acompañan a la celebración de la Eucaristía
comunitaria.

En la Misa, para el católico, se funden los tres mensajes fundamentales del


Cristianismo: el de sentido, el de salvación y el de comunidad moral. Al perder la
Misa y sus tres mensajes, se pierde, asimismo, la potente sinergia religiosa que de
ellos emergía. Perder la misa es perder muchas cosas , no sólo incumplir una
obligación. . Antoine Delestre ha reflexionado amargamente sobre la
responsabilidad de tantos clérigos de los 60 y 70 en esa pérdida , en esa
minusvaloración de la Misa, cuando sugirieron que no fuera obligatoria,
considerándola el mayor obstáculo a una auténtica evangelización , proponiendo su
substitución por una buena acción , y sometiéndola a una reforma litúrgica
precipitada que, en cierta medida, la despojó de un sentido del Misterio, de una
“vulgarizaciónÓ que no indujo a los católicos a una mayor asistencia, sino, quizás,
todo lo contrario.(Antoine DELESTRE : Les religions des étudiants, Paris,
L’Harmattan, 1994: 79-84)

Parece , en resumen, que ciertos aspectos fundamentales de la religiosidad han


sufrido un fuerte deterioro. . Algunos se consuelan :Ósí , pero al margen del
declive institucional, las creencias , la oración y la experiencia de lo divino o de
lo sagrado , bien presentes en el universo juvenil, certifican que la religiosidad
interior o no institucional sigue bien anclada en el espíritu de los jóvenesÓ... Dejo
el tema de la oración y de los contacto y experiencias s personales con Dios o con

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lo sagrado para otro apartado de mi ponencia , y paso a tratar brevemente el
tema de las creencias de los jóvenes.

La creencia en Dios ha descendido 6 puntos en estos últimos diez años, pasando


de un 71% a un 65%. Volveré sobre esta creencia central. El resto de las creencias
siguen manteniéndose más o menos donde estaban en 1989:
 Cree en una vida después de la muerte , sin más precisiones, un 43% de
jóvenes ,
 Un 34% cree en el cielo y un 21% en el infierno,
 Cree en el pecado un 36%,
 Y un 24% acepta el misterio de la resurrección, frente al 27% que se
inclina por incluir la reencarnación en su esquema de creencias. Quizás la
reencarnación es más verosímil y preferible, pueden imaginar algunos ,
pues brinda una segunda o tercera o cuarta oportunidad...No saben lo que es
la reencarnación, está claro.

La religiosidad es un concepto difícil para la sociología de la religión, y lo es,


igualmente, para los jóvenes. ¿Qué entienden los jóvenes por “ser religiosoÓ, ¿qué
hay derecho a esperar de una persona que se dice religiosa? En primer lugar,
creer en Dios, lo afirma un 78% , porcentaje superior al de los que dicen creer en
El. En segundo lugar, en torno a un 45%, la honradez, la ayuda los necesitados
y marginados. En tercer lugar, rezar y “tener alguna práctica religiosaÓ, algo más
de un 30%. En cuarto lugar, aparece la dimensión eclesial : pertenecer a la Iglesia
y seguir sus normas. En quinto lugar , el preguntarse por el sentido de la vida, un
14 %, uno de cada 7 jóvenes . A la vista del magro porcentaje de los que citan la
búsqueda de sentido a la vida y el mundo , parece que los jóvenes no estarían
muy de acuerdo con no pocos pensadores que asimilan la religiosidad con una
actitud de búsqueda personal del sentido de la existencia. En último lugar, y con
unos porcentajes bastante reducidos ,en torno a un 10% ,comportamientos
reiteradamente enfatizados por la jerarquía : el no al aborto y a la eutanasia, el no
sexo premarital, ... El matrimonio religioso es señalado por un 14% de jóvenes , y
el rechazo de las drogas por un 8%. (JÓVENES ESPAÑOLES 99, Madrid,
Fundación Santa María, 1999, p. 286-89).

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Dejemos a los eclesiólogos el dictamen sobre la validez de esta postura juvenil. A
mí me cabe señalar la disonancia profunda entre la doctrina oficial de la Iglesia
y la concepción juvenil de la religiosidad. Interpreta el profesor Elzo :Ó “La Iglesia
católica, para los jóvenes, ya no es percibida como instancia definidora de lo que
supone ser religioso. No se trata solamente de que no encuentren en la Iglesia
orientación para sus vidas. Es que tampoco les sirve para delimitar el campo de lo
religiosoÓ. ( ibidem) . El mensaje eclesial no les llega – recordemos : sólo un 2,6%
citan a la Iglesia como uno de los lugares en que se dicen las cosas más
importantes sobre las ideas e interpretaciones del mundoÓ. Y si el mensaje les llega
, su impacto es muy reducido. Incluso entre los que se confiesan católico
practicantes.

Una palabra, antes de cerrar este apartado, sobre las tipologías religiosas de los
jóvenes. Porque todos tenemos experiencia de lo arriesgado que es hablar, sin
mayores matices, de los jóvenes , sin tener en cuenta las diferencias. Javier Elzo ha
elaborado una tipología basada en un análisis factorial de las respuestas a tres
cuestiones clave : el concepto de Dios o Ser superior , la concepción que los
jóvenes tienen de lo esperable de una persona religiosa, y los niveles de
justificación o permisividad de determinados comportamientos delictivos o
desviados. Su valiosa tipología se inspira lejanamente en la de R. Campiche, de
1997, que merece una brevísima mención.(CAMPICHE, Roland : Cultures jeunes
et Religion en Europe, Paris, Cerf, 1997: p. 127-31)

El sociólogo suizo distingue tres tipos de cristianismos : el confesional, de fe y


relación personal con Dios, y orientado a un testimonio práctico desde una practica
religiosa regular, una oración frecuente y una fuerte confianza en la Iglesia;
afectaría a un 21% de todos los jóvenes ; el cristianismo cultural , en torno a un
48% de aquellos que se confiesan cristianos, irregulares en su práctica religiosa y
ritualistas, creen en un Dios concebido sobre todo como fuerza superior y
comparten en estos paí una valoración dubitativa y arcana de la religión y de la
Iglesia ; finalmente , el secular, un 33%, con dos polos o variedades , los no
religiosos ( sin religión, no practicantes, no creyentes), y los que se manifiestan
abiertos a las iglesias desde la increencia y el humanismo de valores universales.

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Los jóvenes de los países europeos estudiados se distribuirían así entre estos tres
grandes tipos :
 El Cristianismo confesante se concentraría sobre todo en Irlanda, Italia,
Austria y Suiza
 Un cierto equilibrio entre el Cristianismo confesante y el cultural o
identitario lo hallaríamos en Portugal, España y Grecia
 Una mezcla de cristianismo identitario y humanismo secular en
Bélgica, Alemania, Francia, Holanda y Reino Unido
 En los países escandinavos y Dinamarca predominaría el humanismo
secular, y la mayoría de los jóvenes no creyentes de estos países se
declaran cristianos, algo que no sucede en países católicos o
biconfesionales.

Pero volvamos a la tipología española del profesor Elzo.

Sobre el análisis factorial indicado , el profesor confeccionó unos clusters , :


racimos o tipos nómico-religiosos. Son los siguientes :
 Jóvenes irreligiosos, el 6% del total : se caracterizan por (a) su altísima
justificación del terrorismo y del vandalismo callejero, íntimamente
asociado con (b) su negación de Dios, pasotismo e indiferencia
religiosos , (c) su permisividad o relajación moral en relación con las
drogas, el aborto, el divorcio, la mentira, el adulterio, y el emborracharse a
menudo, (e) su rechazo de las instituciones sociales y posición antisistema.
No hablan con Dios, hablan, es un decir, con la acción política directa y
violenta. Están sobrerrepresentados en el País Vasco y Navarra. Son
votantes o simpatizantes de HB, - todos están prácticamente ahí - , BNG,
ERC, EA, PNV y PA. Son los jóvenes que se declaran menos contentos
con su vida .
 Jóvenes normalistas- nominalistas, el 21% del total, viven una paradoja
: creen que para que una persona sea considerada religiosa debe seguir las
normas de su Iglesia y pertenecer a ella, pero no consideran requisito
importante el cumplimiento de ciertas normas oficiales de la misma, como
el rechazo del aborto , del sexo premarital y de las drogas. De ahí su el

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adjetivo “nominalistaÓ . Tampoco creen que sean importantes, como
requisito para ser persona religiosa, la ética solidaria y la preocupación
por el sentido de la vida . Aceptan al Dios cristiano a regañadientes,
“hablanÓ con Dios menos que la media de jóvenes estudiados, y su perfil
socio-cultural y político se aparta muy poco de la media.
 Jóvenes humanistas no religiosos, un 33% del total, el grupo más
numeroso y con el primer grupo de irreligiosos violentos, el menos
religioso del universo considerado. No suelen aceptar al Dios cristiano y
se deslizan fácilmente al rechazo de Dios o al simple pasotismo religioso
.No hablan con Dios , hablan con el hombre con mayúscula, y así valoran
en extremo la honradez , el preguntarse por el sentido de la vida y la ayuda
al otro como requisitos esenciales para ser considerado persona religiosa.
Es decir, son humanistas, muy tolerantes , pero no religiosos. Dan escasa
importancia a los diversos aspectos de la religiosidad , como la creencia en
Dios y la adhesión a la Iglesia. No son ni religiosos ni eclesiales. Y son la
minoría más nutrida de la juventud española , más posicionada4 a la
izquierda que la media juvenil , no debe olvidarse. Permisivos con la
moralidad privada, menos institucionalistas que la media y muy activos en
lo que llamaríamos ocio cultural.
 Jóvenes moralistas religiosos, un 7% del total, grupo reducido cuya
etiqueta es bien expresiva :exigen con mucha mayor fuerza que el resto
requisitos de tipo moral y sexual para que una persona pueda ser
considerada religiosa . En el tema de Dios destacan también sobre la media
por su mayor aceptación del Dios cristiano y por su apertura a la visión
cosmopositivista de un Ser Superior a los hombres, aceptación ésta última
que singulariza a este grupo en el conjunto juvenil. Son igualmente muy
moralistas, en especial en todo lo relativo al hedonismo : abstinencia
sexual, rechazo de las drogas, del aborto y de la eutanasia. Hay también
sedicentes ateos y no creyentes en este grupo, así como creyentes en otras
religiones. Varios datos sociodemográficos ayudan a entender su
moralismo y sesgo cosmopositivista: predominan en el grupo los
adolescentes de clase baja , menos formados , no todos estudiantes , más
orientados al dinero, algo más de derechas que el resto, debido a la
notable proporción entre ellos de jóvenes de extrema derecha (12,3% frente

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al 6,3% de la media). Se manifiestan bastante retraídos en el terreno de las
actividades culturales, aunque están sobre representados los que habitan en
poblaciones de más de 200.000 habitantes, mejor dotadas culturalmente.
¿Hablan con Dios? Más o menos como la media de los jóvenes, aunque en
teoría le concedan bastante importancia a la oración.
 Jóvenes Católicos autónomos : un 33% de los jóvenes estudiados, es el
grupo más religioso de los cinco, creyente en el Dios cristiano , como
Padre, Juez, Creador, manifestado en Jesucristo , al que la persona
auténticamente religiosa rinde culto y habla en la oración. Pero no se
distinguen por su eclesialidad, no consideran que para ser persona religiosa
sea necesario pertenecer a la Iglesia (sólo el 12% ) o seguir sus normas y su
doctrina. No son anticlericales , confían en la Iglesia, uno de cada dos, más
que ningún otro grupo. Serían más bien a-clesiales , “pasanÓ hasta cierto
punto de la Iglesia católica y de sus normas , van por libre en el terreno
religioso.

Hasta aquí la tipología religiosa de los Jóvenes españoles 99 (Op. Cit., p. 334-37),
que nos ayuda a dar el siguientes paso hacia el corazón mismo de nuestro tema : A
qué Dios hablan los jóvenes españoles. El estudio detallado de los datos del
Informe Jóvenes Españoles 99 nos permite distinguir tres grupos juveniles , de
fronteras muy permeables y difusas , según el Dios con el que se comunican :
 El Dios revelado en Jesucristo
 Los dioses y diosecillos que pululan en el supermercado del espíritu
 El Dios ausente , o el vacío de Dios, de los no religiosos.

3. LOS JÓVENES HABLAN CON EL DIOS REVELADO EN


JESUCRISTO

Es aconsejable recordar en este momento que el Dios con el que hablan nuestros
jóvenes es un Dios a la carta , en feliz expresión de Amando de Miguel (La
sociedad española, 1996, Madrid, UCM, p.208-19). Es más fácil creer que no
creer, afirma el profesor, y desde este presupuesto los jóvenes no religiosos creen

15
más que los adultos no religiosos, mientras que los religiosos creen con menos
intensidad que los adultos religiosos, lo que avalaría la hipótesis de que la
revitalización religiosa de la sociedad española es cuestión de creencias, más que
de practicas y de identificación .

Pero la creencia dominante es la creencia en un “Dios a la cartaÓ , una especie de


panteísmo , como el que predomina en la comunidad científica, según la cual todo
es Dios y nada lo es propiamente. En este sentido hay que leer los datos del trabajo
de Amando de Miguel , el primer dato , concretamente :
 Cada persona entiende a Dios a su manera 51%
 Dios existe y es como dicen la Biblia y los Evangelios 27%
 Dios existe pero no es necesariamente el Dios cristiano 8%
 No podemos saber si Dios existe 7%
 Dios no existe 4%
 Me trae sin cuidado si Dios existe o no 3%

El “Dios a la cartaÓ, continua el análisis, es típica de personas con pocos estudios,


sin diferencias de género pero con una significativa diferencia según la edad : los
talludos y mayores ( de 45 a 64 y de 65 ya más) se inclinan por este concepto de
Dios bastante menos que los jóvenes y maduros ( de 18-a 29 y de 30 a 44). El Dios
cristiano es una creencia más femenina que masculina, y más frecuente entre gente
con pocos estudios.

Si abandonamos por el momento el universo adulto, que es el estudiado por


Amando de Miguel, y volvemos de nuevo nuestra vista a los trabajos de la
Fundación Santa María, en particular al de 1999, el panorama se complica porque
las alternativas sobre Dios propuestas a los jóvenes también se complican. . En el
gráfico 1 del anexo estadístico aparecen las imágenes de Dios que tienen los
jóvenes de 1994 y 1999 , y me cabe sólo comentar los hallazgos esenciales :
 En 1994 el 70 de los jóvenes creían que Dios existe y se ha dado a conocer
en la persona de Jesucristo; en 1999 eran el 60%. El descenso es, a mi
juicio, muy serio, 2 puntos perdidos cada año;

16
 Los otros conceptos personalistas – “Dios Padre , bondadoso, que nos cuida
y nos amaÓ y “Dios Juez Supremo de quien dependemos y que nos
juzgaráÓ- suman porcentualmente un 91% en 1999 ; en 1994 era un
109%.
 En total la creencia en un Dios personal suma 151 puntos porcentuales .
 La creencia en un Dios no personal - “Fuerza SupremaÓ, “Lo positivo en
el hombreÓ, “Algo superior que todo lo creó y de quien depende todoÓ -
suma en total 159 puntos porcentuales, más que la creencia en un Dios
personal.
 Los agnósticos serían un 32% en 1999, frente a un 24% en 1994
 Aumentan los pasotas religiosos, que pasan de un 18% en 1994 a un 24%
en 1999
 Y aumentan también los ateos : de un 19% en 1994 a un 22% en 1999.

Es innegable que en el imaginario religioso juvenil se ha producido un declive en


la creencia en el Dios personal , lo que sin duda alguna tiene que influir tanto en la
frecuencia como en la intensidad de la comunicación y del trato de los jóvenes
con Dios .En 1997, y según el trabajo ya citado de Amando de Miguel, en torno al
75% de los mayores ( de 45 años en adelante) creían en un Dios que se preocupaba
por ellos. Sólo lo hacía el 58% de los jóvenes de 18 a 29 años. No tenemos datos
de la creencia de los niños a este respecto. Hablar con un Dios que se preocupa
por mí es perfectamente natural. Las imágenes despersonalizadas de Dios –
Fuerza, Energía , Algo Superior...- enfrían necesariamente el trato. Incluso , se ha
escrito recientemente , el hombre se relacionaría mejor con un Dios imperfecto,
doliente, capaz de sufrir, porque eso lo haría capaz de amar, ya que un Dios
omnipotente, inmortal, INCAPAZ DE SUFRIR, y de conmoverse, es un ser
egoísta.(Francesc TORRALBA ROSELLO, “Ph.Nemo. La fe ante la magnitud del
malÓ, en Vida Nueva , 4-11 julio 2001, p. 29)

No sé si la Iglesia ha sido capaz de trasmitir una imagen exacta del Dios cristiano
que se manifiesta en Jesucristo, el Cristo que se conmovió, sufrió y fue
crucificado. El “me amó y se entregó por mí “ – tradidit semetipsum pro meÓ - ha
sido quizás desplazado del imaginario juvenil por un Dios aristotélico e impasible

17
ante el que cabe admiración, fascinación y quizás adoración, pero muy
difícilmente un trato amistoso. En el catecismo mejor escrito de la lengua
castellana, el de D. Constantino Ponce de la Fuente , de 1547 , se leía esta
ingenua y deliciosa introducción al tema de Dios :ÓComienzo a sentir el mayor
placer del mundo en pensar que tengo un Señor y Padre que tanto puede..., y que,
pues es de mí Padre y Señor, se empleará para mí cuando quiera que yo lo hubiera
menester:Ó ( José Ramón GUERRERO : Catecismos españoles del siglo XVI,
Madrid, Instituto Superior de Pastoral , 1969: 52). Varios siglos después, en el
Ripalda Cíclico para niños de Tercer Grado, se leía :Ó entiendo por Dios un Señor
infinitamente Sabio, poderoso , principio y fin de todas las cosas...Dios es espíritu
puro, en Dios hay una sola naturaleza, un solo entendimiento y una sola voluntad.
Dios es Tres Personas en tanto iguales, Padre, Hijo y Espíritu Santo, es decir, la
Santísima Trinidad.Ó (B. ULGARRIZA : El Ripalda crítico. Libro del niño,
Madrid, Imp. El Reformista Pedagógico, 1916: 6.7).Me quedo con la primera
aproximación al concepto de Dios.

Los jóvenes que hablan con el Dios revelado en Jesucristo constituyen una minoría
fiel, diferente y activa. En Jóvenes españoles 99 este grupo coincide a todos los
efectos con el de los jóvenes que se declaran practicantes (correlación positiva de
+0.86)1 (JÓVENES ESPAÑOLES 99, Madrid, Fundación Santa María, 1999: 284),
que demuestran su fidelidad a la Iglesia de múltiples formas : confesión de
identidad católica seria y practicante, comportamientos y actitudes en el terreno
familiar, laboral y ético que los diferencia netamente del resto de los jóvenes , y
una actividad altruista que los lleva a colaborar en organizaciones voluntarias y
gratuitas, lo que revela una capacidad de compromiso que echamos de menos en
casi todos los demás jóvenes. En líneas generales, y quizás más como promesa que
como realidad ya consagrada, podría hablase de una minoría singular, en el sentido
que Moscovici asigna a las minorías activas : las que persuaden e influyen por la
solidez , ejemplaridad y coherencia de sus convicciones y comportamientos y
tienden a convertirse en sociedades contraste , en el seno de una sociedad
indiferente y escéptica.

1
Las demás correlaciones son éstas : católicos no muy practicantes (+0.41), católicos no
practicantes (- 0,11), indiferentes (-o,63), agnósticos (-o,70), ateos (- 0,62), creyentes en otra
religión (+ 0,56)

18
La investigación empírica ha ido descubriendo en la sociedad española diferencias
significativas entre esa minoría y el resto, diferencias atribuibles al factor religioso
como variable independiente, diríamos los sociólogos. Esa minoría está
adquiriendo poco a poco un rostro propio como lo tienen, salvando las distancias,
otros grupos pequeños que ocupan los extremos del arco ideológico en nuestra
sociedad.

Esas diferencias en actitudes y comportamientos pueden sintetizarse así (Juan


GONZALEZ-ANLEO, “ La religiosidad española, presente y futuroÓ, en La
Iglesia española, 1950-2000, Madrid, PPC, p. 57) :
 En el terreno de las instituciones, los jóvenes católicos muestran , en
general, mayor confianza en las instituciones , es decir mayor
integración en la sociedad, una satisfacción más pronunciada en el
trabajo, los estudios y la familia , y una mayor tendencia al
asociacionismo,
 En el terreno de los valores y de la vida moral, los jóvenes católicos
dan pruebas de una solidaridad mayor y de inserción más frecuente en
grupos sociales de ayuda, privilegian el orden y la honradez y, de forma
muy destacada, restringen notablemente la permisividad ética en el
terreno sexual y del respeto por la vida,
 Y configuran o, mejor, prefiguran, un tipo de hombre caracterizado por
un mayor equilibrio afectivo, una mayor de satisfacción vital y un nivel
más elevado de confianza en las relaciones interpersonales .

Queda todavía mucho camino por recorrer para que este grupo de jóvenes se
convierta en minoría activa e influyente en la sociedad , y para que su propuesta y
modelo de vida consigan arañar la dura corteza de la secularización . De hecho el
resto de los jóvenes (21 a 29 años, en el trabajo de Amando de Miguel del 2.000 :
Dos generaciones de jóvenes 1960-1998, Madrid, INJUVE, 2.000, p. 338-39))
apenas los perciben como “mejores que los demásÓ.

19
Surge aquí, en este momento , un serio interrogante : ¿Dios y la religión son
realmente importantes en la vida de los jóvenes , y en particular en el grupo
católico practicante ¿

En el repertorio español de valores – no me atrevo a llamarlo sistema, le falta


trabazón, coherencia y consistencia, le falta jerarquía interna –la religión y la
política ocupan casi siempre el último lugar. Los jóvenes del 99 colocan a la
religión en el 9º puesto , muy lejos de la familia, los amigos, el trabajo, el dinero,
el ocio...Sólo la citan como “muy importanteÓ un 6% de jóvenes . Y los adultos
no les andan a la zaga. Tan poco importante aparece para los españoles, en general
, la religión , que es muy infrecuente que en esta sociedad uno se identifique con
los que tienen sus mismas ideas religiosas . La edad, la profesión, el estilo de vida,
la clase social, la región...tienen más fuerza identificatoria que las ideas y
creencias religiosas. (José A. DIAZ : “Tendencias de cambios en los valores de los
españoles: un análisis prospectivoÓ , en J.F. Tezanos et al. : Tendencias de futuro en
la sociedad española, Madrid, Sistema, 1997, p. 305). En la última investigación
en la que se incluye a la religión en la lista de “aspectos importantes de la vidaÓ, la
Encuesta Europea de Valores del 2.000, sólo un 15% atribuye a la religión mucha
importancia, con una diferencia abismal entre los jóvenes, el 3,2%, y los mayores
de 65 años, el 26,2%.

Hace ya unos años, los jóvenes limitaban la influencia de la religión a los


momentos difíciles de la vida: enfermedades, exámenes, problemas familiares...
Influencia muy escasa en el terreno sexual y sentimental , político y vocacional ,
aunque a mayor nivel de estudios correspondía una influencia mayor . (JÓVENES
ESPAÑOLES 94, Madrid, Fundación Santa María, 1994, p. 167) . No faltan
indicios en otros estudios de este papel de la religión para estimular la entereza y
el temple de la persona , aunque de nuevo, las diferencias entre los más jóvenes y
los mayores sean muy notables. El 43% de los jóvenes y el 82% de los mayores de
65 años están de acuerdo en que la religión proporciona fortaleza y consuelo al
hombre. (ESPAÑA 2.000, Madrid, Fundación Santa María, 2.000, p.207-208 ) .

El proceso de secularización y el declive de la religión ha producido ,


lógicamente, un notable desgaste en la importancia de ésta para la vida de los

20
jóvenes. Cuando tenían 14 años la religión contaba de verdad en sus jóvenes
existencias, un 64% lo afirmaba . En la actualidad (la encuesta es del año 1996) ,
sólo un 48%. Amando de Miguel denomina a esta diferencia entre ambos
porcentajes , 16 puntos, “índice de secularización biográficaÓ (valores extremos :
+100 y –100). Para los que se confiesan católicos practicantes el índice es
negativo, -5, lo que indica que se han producido conversiones para este grupo.
(Amando de MIGUEL La sociedad española 1996-97, Madrid, UCM, 1997, p.
129-319.

El Dios al que hablan los jóvenes, algunos jóvenes, tiene para ellos una
importancia media , en términos escolares diríamos que un aprobado , un 5,97 ,
correspondiendo el 1 a la importancia mínima y 10 a la máxima. No ha variado
mucho su importancia desde que la Fundación Santa María inició en 1984 sus
estudios de la juventud española , en fuerte contraste con la evolución negativa del
interés por la religión. Y con la confianza en la Iglesia. Asegura a este respecto el
profesor Elzo que:

“la gran masa de jóvenes españoles mantiene con la Iglesia una


situación de divorcio asimétrico y distante. Frente al manifiesto interés
de la Iglesia en establecer nuevos puentes con la juventud o mantener
los ya existentes, los jóvenes , en su gran mayoría, o rechazan a la
Iglesia o manifiestan una displicente ignorancia de su existencia , o
bien la aceptan más como un espacio acogedor y cálido que como
instancia dadora de sentidos y manifestación visible de la
trascendencia.Ó (JÓVENES ESPAÑOLES 99, op. cit, p. 301.)

Confirman los datos este talante acogedor y cálido de los espacios eclesiales y la
escasa presencia de la “donación de sentidosÓ. El 40% de nuestros jóvenes valoran
positivamente sus experiencias en espacios eclesiales que les son próximos – sólo
un 7% hacen una valoración negativa- , pero lo más valorado ha sido el ambiente y
el talante de los curas y religiosos, y sólo en un 15% de los casos lo que allí se
decía o hacía. (ibidem p. 297)

La oración aparece en este complejo contexto como una forma natural de hablar a
ese Dios cristiano que para los jóvenes católicos practicantes tiene tanta
importancia. En el Informe de Jóvenes Españoles 1994 se destacaba la sorpresa
ante la frecuencia de la oración, incluso para algunos menos o no creyentes. En

21
1999 no ha cambiado la situación : en 1994 no rezaba nunca o prácticamente
nunca el 41,6%, y en 1999 era el 44,6% . Retengamos este dato fundamental:
casi la mitad de los jóvenes españoles no habla nunca con Dios...en la oración.
Porque hay otras formas de hablar con El .

De nuevo se marcan enormes diferencias entre jóvenes y mayores. Rezan


diariamente el 4,3% de los jóvenes entre 18 y 24 años, y lo hace así el 41,4% de
los mayores de 65 años. Los españoles que rezan diariamente son un 21%. La
oración diaria de los jóvenes está limitada a una minoría muy exigua, pero los
datos nos indican que semanalmente reza el 17% , y de tarde en tarde otro 20%
más. ( ESPAÑA 2.000, tablas del Informe, no publicadas)

Los jóvenes que hablan con Dios lo suelen hacer con fórmulas tradicionales: el
padrenuestro y avemaría, pero con frecuencia muy similar se sitúa la oración libre
y espontánea , y algo por encima la oración de petición de ayuda. Una quinta parte
de los jóvenes hablan de meditación, y otros tantos de oración comunitaria, con
algún grupo de amigos. (JÓVENES ESPAÑOLES 99, op. cit., p. 158). ( Véase
gráfico en el Anexo)

Pueden sorprendernos estos porcentajes de frecuencia y de formas de oración


juvenil. Son muy parecidos a los del Informe de 1994 y sugieren que la oración,
el hablar con el Dios cristiano sigue siendo algo vivo en la mayor parte del mundo
de los jóvenes

. Una investigación de Michèle Bertrand ha explorado los obstáculos a la práctica


de la oración. Puede brindarnos una pista sobre lo que ocurre entre nuestros
jóvenes. En Francia sólo un 7% acusan de inutilidad a la oración , un 32% se
escuda en la falta de tiempo, un 21% prefiere la acción y un 15% confiesan que la
oración es difícil. (BERTRAND, Michèle : Pratique de la prière dans la France
contemporaine , Paris, Cerf, 1993, p. 19-24 y 33) . La cultura del ocio y del
tiempo libre fuera de casa, en discotecas, bares o en la calle, tan tiránica entre
nuestros jóvenes , explicaría esa falta de tiempo. No olvidemos que el domingo ,
todo el fin de semana, ha dejado de ser tiempo sagrado – el ocio ha clavado en él
su pendón de señor y propietario -, y la parroquia ha dejado de ser el lugar

22
privilegiado de la pastoral juvenil . La oración de los jóvenes tiene que buscar otros
entornos, otros lugares. Aunque, desde luego, se puede hablar con Dios en cualquier
lugar y desde cualquier ocupación. No estoy muy seguro de que las discotecas y
bares sean los mejores.

Esta persistencia de la oración, cuando otros indicadores de religiosidad están en


declive, puede quizás explicarse por el carácter más subjetivo , muy acorde con los
rasgos sobresalientes de la modernidad , aunque, al menos para Francia, esta
hipótesis no se verifica dado que la práctica de la oración varía en este país de
forma concomitante con las demás prácticas instituidas. Concluye Bertrand :
“mientras menos se practica menos se rezaÓ , y los jóvenes en particular se
distancian de la oración, rezan menos que sus mayores y han memorizado también
menos que ellos el padrenuestro y el avemaría (op. cit., p. 272-73).

Predomina, sin embargo, la opinión de los estudiosos de la religiosidad juvenil


sobre la sorpresa de la oración de los jóvenes de la que se hace eco Javier Elzo en
su estudio de 1999 (JÓVENES ESPAÑOLES 99, op. cit., p. 272). Quizás convenga
tener en cuenta la opinión autorizada de Marcel Mauss cuando afirma que “entre
todos los fenómenos religiosos hay pocos que , como la oración, (...) den
inmediatamente una impresión tan fuerte de vida, riqueza y complejidad. Tiene
una historia maravillosa : desde la base se ha elevado poco a poco hasta la cima de
la vida religiosa. Infinitamente flexible, ha revestido las formas más variadas (...),
ha cumplido los más diversos roles...Ó (cit. En Antoine Delestre, Les Religions des
étudiantes, op. cit., p. 84-89). No es de extrañar que su riqueza y vitalidad, su
flexibilidad y polivalencia haya encajado mejor que otras prácticas religiosas más
institucionalizadas en la búsqueda moderna de experiencias , autonomía y libertad
que caracterizan al mundo juvenil.

Hay otras formas de hablar con Dios además de la oración. Sólo una breve
mención a dos lenguajes a mi juicio inequívocos : el lenguaje del compromiso y el
lenguaje del proyecto vocacional.

El lenguaje del compromiso, tan difícil hoy, en la era del vacío (Lipovetsky) , en
el “desierto que creceÓ (Mardones), es lenguaje familiar a los jóvenes creyentes en

23
el Dios cristiano, revelado en Jesucristo, en la minoría católica activa a la que
anteriormente me he referido. . El perfil social de los jóvenes españoles describe a
este pequeño grupo con los siguientes rasgos que configuran un vigoroso lenguaje
de compromiso, con fundamento y talante religioso :
 Pertenecen a asociaciones religiosas diez veces más que los católicos no
practicantes,
 Pertenecen a grupos y asociaciones benéficas cuatro veces más que los
católicos no practicantes ,
 Son los que presentan un índice mayor de asociacionismo, asignatura
pendiente de la juventud española. Y de la sociedad en su conjunto . El
59% de los jóvenes católicos practicantes no pertenecen a ninguna
asociación, pero la gravedad de esta cifra palidece junto a los porcentajes
de los demás grupos : el 77% de los no practicantes y el 72/73% de los no
religiosos,
 Son los que con más frecuencia trabajan como voluntarios en asociaciones
de índole solidaria : 9,5% frente a la media de 4,9%,
 Prefieren una cierta intervención del Estado en la actividad económica
frente al neoliberalismo triunfante hoy : 65% frente al 54% de los
indiferentes y el 51% de los ateos,
 Les gustaría colaborar con una ONG en proporción superior a la media :
64% frente al 57%. (JÓVENES ESPAÑOLES , 99, op. cit., p. 315).

El lenguaje del proyecto de vida consagrada representa la plenitud del


compromiso evangélico . He tratado este tema en un trabajo que publicó la revista
“Todos UnoÓ en diciembre de 1999 y a él me remito. Permitidme tan solo un
breve recuerdo de aquel estudio. (Juan GONZALEZ-ANLEO : “Los jóvenes
españoles y la irrelevancia del proyecto vocacionalÓ, en Todos Uno, octubre-
diciembre 1999, p. 29- 58). Lo haré de forma sintética , en párrafos muy
concisos :

 Los datos de Jóvenes españoles 99 son elocuentes : un 6,4% de los jóvenes


españoles entre 15 y 24 años declararon que “habían pensado en la vida
religiosa o sacerdotal como una posibilidad de vidaÓ : de ese 6,4% lo habían

24
pensado de forma ocasional el 5,9% y “a menudoÓ el 0,5%. El 5,9% de los
jóvenes españoles equivale, en números absolutos a unos 360.000
“candidatos posibles y remotosÓ ; el 0,5% a 30.772 jóvenes “candidatos
probables y más próximos. Más las chicas que los chicos, y más, como es
lógico, los católicos practicantes : el 16,2% han pensado en el proyecto
vocacional alguna vez , y el 1,1% ¡ a menudo . Más en regiones o
Comunidades con un porcentaje de católicos practicantes superior a la
media nacional y con una tasas de asociacionismo religioso juvenil superior
también a la media : Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha y Extremadura.
Hay cantera.
 Uno de los mayores obstáculos para que ese potencial de vida consagrada se
actualice y fructifique es la cultura juvenil anti-eclesial de la juventud
española. O quizás mejor, cultura a-eclesial. Recordemos que un 33% de los
jóvenes que en la tipología religiosa descrita anteriormente llamábamos
“católicos autónomosÓ son los más profundamente religiosos y éticos del
universo juvenil pero van por libre respecto a la Iglesia, “pasanÓ en gran
medida de su doctrina y de sus normas, son , en expresión del profesor Elzo,
a-eclesiales.
 Otro obstáculo, estrechamente relacionado con el anterior es la pasión por la
libertad que atraviesa a todo el mundo juvenil. En esta línea los jóvenes
desean una Iglesia más libre, libre al menos de disciplinas y tradiciones del
pasado : no sacerdocio de la mujer, celibato de los sacerdotes., fijación con
los códigos sexuales negativos . Y más liberadora, menos aficionada a
imponer normas y prohibiciones, a decir NO. ..
 Los jóvenes manifiestan de mil formas su alergia al compromiso . En todos
los terrenos: la defensa del país, el asociacionismo, la pertenencia sindical o
política, el matrimonio.

Para re-eclesializar a los jóvenes, perdón por el neologismo, es necesaria mucha


valentía. Valentía y capacidad de riesgo , que, a juicio del sociólogo que os habla,
podría desplegarse en un volcar los mejores esfuerzos eclesiales en :

(a) la creación de comunidades cálidas, abiertas y comprometidas ;

25
(b) una profunda y genuina vuelta a los valores del Sermón de la Montaña, del
Evangelio todo, del modelo Jesucristo, sin prescindir pero sin privilegiar el
mundo normativo y disciplinar que ahoga y aleja. La vuelta a los valores se
“predicaÓ hoy como urgente para las empresas, las escuelas , las asociaciones...
¿Para cuándo este giro en la Iglesia, en su catequesis y predicación, en la
socialización religiosa de los jóvenes?
(c) perfilar las ofertas de vida consagrada incorporando a ellas todos los
descubrimientos que la actual sociología de la religión y de la vida consagrada
nos brindan. En el supermercado del espíritu , libre y desregulado, triunfa la
mejor oferta religiosa. En el mercado de la vida consagrada sucede otro tanto.
Cada carisma en sí mismo puede ser excelente, pero la forma de vivirlo y de
manifestarlo puede deteriorar y ocultar su excelencia ante la sociedad

Se plantea aquí un serio interrogante : ¿cuáles son las ofertas de vida consagrada
que ahora triunfan por su excelencia?2 Witteberg enumera una breve serie de rasgos
de las “empresas excelentesÓ que hoy prosperan en el terreno de la vida consagrada
(Patricia WITTEBERG, The Rise and Fall of Catholic Religious Orders, New York,
State Unversity of New York Press, 1994 , p. 204-205) . Cito las más interesantes:
 son exigentes y tradicionales en su doctrina pero innovadores en sus
métodos,
 sus miembros están estrechamente unidos entre sí y mantienen esta
unión y cercanía por medio de prácticas comunitarias o por una forma
estructurada de vida mediante una regla;
 su piedad es sencilla y crítica, y su vida espiritual tiende a sustentarse en
la reflexión comunitaria y en la participación en común de experiencias
personales nacidas de la lectura de la Palabra de Dios,
 fuerte espíritu de pobreza entendida como renuncia personal y como un
trabajo exclusivo para los pobres

Dilani insiste en tres rasgos cuyo a tractivo para los jóvenes, insiste, parece
corroborado por un estudio informal de esos nuevos grupos eclesiales que triunfan
2
Empleo el término “excelenciaÓ en el sentido que le asigna la moderna Teoría de la Contingencia
en la Sociología de las Organizaciones : el ajuste y equilibrio entre el entorno, los clientes, la
estructura de la organización , las demandas del mercado y los recursos humanos, actuales o
potenciales.

26
(Albert Dilani :ÓReligious vocations. New Signs of the timesÓ, en Review for
Religious, sep.-oct. 1993, p. 745-63 :

En primer lugar : “Objetivos explícitamente religiosos que colmen el vacío


interior y la búsqueda de un mensaje claro y explícito sobre los grandes
sentidos : vida, muerte y resurrección. (Los nuevos grupos religiosos ) hablan
así con sencillez y facilidad de la salvación, de la voluntad de Dios, de la
santidad, de la vocación como llamamiento divino , de la necesidad de
comunidad , etc.

En segundo lugar, intensa vida de comunidad y solidaridad, como reacción a


la excesiva fragmentación de la vida en la sociedad actual (...)

En tercer lugar , pasión por una evangelización explícita y de alcance mundial


, para la que están dispuestos a enfrentarse en obediencia a la precariedad de la vida
en misión en cualquier parte del mundo.Ó

El lenguaje del proyecto vocacional es para pocos. Y llamados por Dios .La
pastoral vocacional, y toda la Iglesia de Cristo , deberán extremar su sabiduría y su
excelencia para que todos los llamados , y sólo los llamados, puedan escuchar el
llamamiento sin dificultades eclesiales añadidas a las naturalmente implicadas en
un compromiso de tal envergadura.

4. DIOSES Y DIOSECILLOS DEL SUPERMERCADO DEL ESPÍRITU

La Iglesia Católica y con ella no pocas religiones institucionalizadas proponen a sus


seguidores un mensaje triple :

27
 un mensaje de sentido, un orden cognitivo que propone causas y finalidades
frente al caos, el sinsentido , las catástrofes naturales y el misterio del mal y
de la muerte,
 un mensaje de salvación , una respuesta al sentimiento de culpa y pecado, al
desasosiego y la angustia, la soledad y el tedium vitae,
 un mensaje de comunidad moral, no de perfectos pero sí de llamados a una
cierta perfección espiritual y ética .

La característica sobresaliente y exclusiva de la Iglesia católica consiste , recuerda


Víctor Pérez Díaz, en que el mensajero o mediador , la Iglesia , es parte privilegiada
del triple Mensaje pues en el mensaje de sentido interviene su Magisterio , en el
mensaje de salvación son elemento clave los sacramentos de la Iglesia, y en el
mensaje de comunidad moral la Iglesia reclama de nuevo una centralidad máxima.
(Víctor PEREZ DIAZ : El retorno de la sociedad civil, Madrid, Instituto de
Estudios Económicos ,p. 412-13).

Ante el declive da la religiosidad institucionalizada que afecta agudamente a los


jóvenes por efecto de la quiebra de la socialización religiosa familiar, han cobrado
fuerza en la últimas décadas las religiones de substitución , con su cohorte de dioses
y diosecillos , y su oferta de sentido, de salvación y de comunidad moral, en la línea
de las religiones invisibles , implícitas , no institucionalizadas, no voy a entrar
ahora en definiciones y distinciones.

Algunas de ellas han tomado la forma de sectas , de orígenes diversos : cristiano,


oriental, exótico, o para-científico, y muy conocidas por su visibilidad social o
prácticamente ignoradas. Los jóvenes españoles manifiestan un conocimiento muy
limitado de estas sectas o grupos con tres excepciones : conocen casi todos a los
Testigos de Jehová, algo menos de la tercera parte a los Mormones y a los Harre
Krisna. El resto de las sectas – Moon, Iglesia de la Cientología , Bahaísmo, New
Age...- son conocidas por menos de un 10% de jóvenes.

El simple conocimiento es ya limitado , pero esto no impide que muy pocos


jóvenes, según Jóvenes Españoles 99, carezcan de un juicio personal - o de un

28
mero prejuicio - sobre su valor religioso : el 41% piensan que las sectas son puro
negocio , algo más de la tercera parte las consideran simple fantasía con algún
ingrediente religioso, y sólo una quita parte dan por buena su validez religiosa. Las
sectas más respetadas son los Testigos, los Mormones y los Hare Krisna .Quizás
porque los jóvenes perciben que son las más dedicadas y esforzadas .

Pero las sectas no son las únicas contraofertas espirituales substitutivas que se
ofrecen hoy a los jóvenes. Otras religiones de substitución han aparecido en el
supermercado del espíritu , ya que , en el terreno de los proyectos políticos
totalizadores y que exigen entrega total a sus miembros, - desaparecido ya el
comunismo como alternativa válida - , sólo ha quedado , y sólo en algunos
lugares, el nacionalismo radical y violento con sus ritos, sus ceremonias, sus
“mártiresÓ, sus mitos y sus leyendas.

Auténticas religiones de substitución, entrecomillo el término “religionesÓ , serían


los Nuevos Movimientos Sociales , las Nuevas Misiones protagonizadas por las
ONG y los voluntariados, y todas las formas de misionerismo civil que han tomado
en cierta manera el relevo del religioso. Sin olvidar los movimientos anti- ,
habitualmente violentos pero que proporcionan a tantos jóvenes un sentido, una
misión, un cauce para la rabia y la frustración por tantas cosas. Estoy pensando en
los okupa , en los defensores de los presos, en los mismos chicos Jarrai....

Lejos ya de voluntariados, ONG y misionerismos civiles pero con auténtico poder


para fascinar, congregar, extasiar a los jóvenes, dar sentido a su mundo ,
reencantarlo, en sentido weberiano, aparece en primer lugar la MUSICA,
inseparable compañero de todos los ocios juveniles e incluso de sus momentos de
estudio y de trabajo. García Roca la convierte en símbolo de una galaxia de valores
relacionados con el culto y la salvación del cuerpo : erotismo, hedonismo,
sexualidad, comunicación no verbal,-la única posible en entornos ensordecedores de
música y juerga - y comunicación integral en una especie de fusión física y
psíquica...En su capacidad mágica para construir comunidades emocionales, el
“nosotrosÓ juvenil que tanto echamos de menos en nuestras iglesias , se detiene
Campiche . La música constituye, afirma, una vía privilegiada de acceso a la
conciencia colectiva de formar una comunidad de fuerte consistencia social,

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consistencia reforzada por la desconfianza y el miedo que despierta en las
autoridades, en la gente del orden. La música sería, además, un registro propio de
expresión juvenil que sirve de soporte a la construcción de un universo con sentido,
universo específicamente juvenil , en el que se expresa al mismo tiempo un rechazo
del sistema y una aspiración a un mundo diferente. (Roland CAMPICHE, Cultures
Jeunes et religions en Europe, Paris, Cerf, 1997, p. 254-61) ).

No faltan detractores de la música amada por los jóvenes. Desde un extremismo


hipercrítico , Vicenzo Tarambelli , portavoz de los exorcistas reunidos en Roma en
septiembre del 91 , denunciaba las discotecas como nuevos templos de Satanás...que
ha sabido unir los excesos de la música rock con el ruido ensordecedor de las
discotecas, con los gestos y ritos obscenos para producir reacciones animalescas,
degradaciones de la razón, auténticas posesiones diabólicas en los jóvenes , y
llevarlos al suicidio con locas carreras en las autopistas las tardes de los sábados, con
sobredosis de drogas, con violentas reacciones racistasÓ. Con un talante bien
diferente , pero igualmente crítico, recuérdese la estrecha relación que establece A.
Bloom entre el Marcuse de los años 60 y la música rock : Marcuse y la música
dicen la misma cosa. Una libre expresión sexual, el anarquismo, la exploración del
inconsciente para darle libre curso... (A.BLOOM, L’âme désarmée . Essai sur le
declin de la culture generale, Paris, Julliard, p. 86) .

La música es el símbolo de la constelación de valores asociados al culto del cuerpo,


he dejado caer antes. Pero este CULTO AL CUERPO , como religión de
substitución juvenil, merece un breve comentario. Baudrillard nos avisaba hace ya
treinta años que el cuerpo se estaba convirtiendo en objeto de salvación y estaba
reemplazando al alma en este empeño. (Jean BAUDRILLARD, La societé de
consomation, Paris, Gallimard, 19700, p. 199-2104) . El ensayista francés
Lipovetsky va más allá cuando afirma que el cortejo de solicitudes y cuidados que
rodean hoy al cuerpo promocionándolo a objeto de culto ha conseguido que el
cuerpo pierda su estatuto de alteridad, de res extensa, de materialidad muda, en
beneficio de su identificación con el ser-sujeto , con la persona (Gilles Lipovetsky :
La era del vacío, Barcelona, Anagrama, 1988, p. 60-62. ).

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Lo que se impone a la vista de todos es que proliferan las dietas y las anorexias, los
increíbles sacrificios y renuncias de los gimnasios y del body bulding, las pasarelas
y los modelos, las mil recetas para combatir las arrugas, los deterioros de la edad, la
vejez...Porque se trata del culto a un cuerpo JOVEN , de ahí la invasión de cuerpos
jóvenes frescos, bellos , perfectos, en todos los asaltos de la publicidad, en todas las
televisiones del mundo rico.

Los jóvenes españoles confesaban sus señas de identidad en el Informe Jóvenes


Españoles 99 . La más destacada, la mencionada por la mayoría, fue el
CONSUMISMO , que, asociado con la tecnología más avanzada, produce una
fuerte sensación de maravilla, de magia, de reencantamiento. Pero el consumismo
va más allá. Mardones ha analizado sus valores , los valores consumistas : poseer y
tener como realización de una vida plena, “sin posesión no hay personaÓ ; el éxito
como autoafirmación individualista,; la apariencia y el disimulo , pues el
consumismo propicia la cosmetería real y simbólica , el ocultamiento de la fealdad e
imperfección personal ; y el hedonismo materialista : tener más para disfrutar más ,
lo que aboca a la sed indefinida de consumir más cosas para obtener más goce.
( José María MARDONES, Postmodernidad y neoconservadurismo, Estella, Verbo
Divino, 1991, p. 194ss.) En resumidas cuentas, concluye el profesor Mardones , el
consumismo es la religión que predomina en Occidente (entrevista en Vida Nueva,
28-julio-2001).

En la actual situación de desregulación del empleo y de proliferación de


minicontratos, contratos basura, ETT, etc., los jóvenes de clase baja y media baja,
ellos sobre todo pero no exclusivamente , han perdido la fe en la meritocracia y en
el ascenso social, carecen de proyectos de inserción en la vida adulta , y gastan sus
substanciales ingresos , absolutamente impredecibles e irregulares, en el consumo
ocioso y ostentoso. Hay que exprimir al máximo el ocio en los fines de semana, hay
que “romperÓ, dicen, “desparramarÓ, “vivir a topeÓ, “ a morirÓ, hasta que el cuerpo
aguante. (CONDE y GOMEZ YÁNEZ , artículo en El País ).

Acabo de mencionar a la TECNOLOGÍA como poderoso auxiliar del consumismo.


Pero es algo más, se está convirtiendo en una auténtica religión de substitución. Era
de esperar, dadas sus realizaciones, sus ofertas al hombre de la calle, no

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necesariamente rico, sus fantásticas promesas : un futuro radiante para la
humanidad, longevidad casi sin fronteras y en plena posesión de las facultades,
conquista y explotación de los espacios interiores y exteriores, el genoma por fin
conquistado y puesto al servicio de un hombre más perfecto, casi inmune a las
enfermedades , casi inmortal...La salvación nos viene de la tecnología.

La fascinación actual por la Tecnología, afirma Noble, está enraizada en mitos


religiosos y en un antiguo imaginario colectivo que alenta anhelos de redención
sobrenatural, de salvación y de trascendencia. En el nuevo mileno, afirma nuestro
autor, concurren una nueva confianza en el triunfo definitivo de la razón, el
resurgimiento de la fe fundamentalista, la fe religiosa y la confianza sin límites en la
tecnología. La empresa tecnológica, sobre todo en los Estados Unidos, es un empeño
científico, económico y esencialmente religioso. (David F. NOBLE : La Religión de
la Tecnología, Barcelona, Paidós, 1999, passim).

Este nuevo Olimpo de dioses y diosecillos está presidido por los grandes dioses
impersonales en los que dicen creer no pocos jóvenes hoy : la Naturaleza Madre, la
Energía suprema, la insondable Profundidad de nuestro propio ser... Debería
extenderme más sobre este tema , muy poco explorado en su relación con el mundo
de los jóvenes y de sus sueños para religiosos. No lo hago, pero quiero recordar
aquí que, a juicio de no pocos sociólogos , el ecologismo constituye hoy quizás la
única oferta de carácter religioso abierta al hombre de nuestros días , y que puede
tomar el relevo de los movimientos sociales de masas del siglo XIX. Estoy pensando
, desde luego, en la Deep Ecology, una Ecología seria con pretensiones de nuevo
paradigma social.

5. ¿ HABLAN CON DIOS LOS JÓVENES NO RELIGIOSOS ¿

En el umbral del nuevo siglo se declaraban no religiosos – indiferentes, agnósticos y


ateos – el 26% de los jóvenes españoles. Apenas ha variado este porcentaje en el
último cuarto de siglo : 29% en 1975, 25% en 1984 y en 1989 , 22% en 1994, y
26% en 1999. Recordemos que la evolución negativa de la religiosidad juvenil
en España no ha consistido tanto en la explosión del ateismo y agnosticismo como

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en la disminución de los jóvenes que se identifican como católicos practicantes y en
el aumento de los no practicantes , aunque creyentes y sedicentes católicos. Los
primeros han descendido de un 45% en 1975 a un 35% en 1999 ; los segundos han
ascendido de un 23 a un 32%.

Se suele decir que cuando los jóvenes – y los adultos – se plantean el sentido de su
existencia y , en general, cuestiones de sentido, están preguntando
inconscientemente por Dios , y hablando incluso a su pesar con eseÓ Dios
desconocidoÓ , aunque se confiesen agnósticos o ateos. Los filósofos de la religión
nos aseguran que la Filosofía es incapaz de dar una respuesta plenamente
convincente y tranquilizadora a la pregunta por el sentido ya que “ el sentido no
puede residir en el hombre ni en el mundo, que son transitorios y caducos. Hay que
buscar, por tanto, una realidad que, trascendiendo al hombre y al mundo, goce de
consistencia en sí misma. Esta realidad, fundamentada y fundamento de todo, es
Dios.Ó (Jesús GARCIA ROJO : “La pregunta por el sentido. Problemática
filosófica-teológica actualÓ, en Pastoral Misionera, n. 167, 1989, p. 29-42).

Sospecho que el problema, hondo y no resuelto, es que no pocos jóvenes tienden


hoy a “pasarÓ de cuestiones de sentido . Ante la pregunta de la encuesta de
Amando de Miguel sobre si “lo mejor es vivir al día dada la inseguridad para los
jóvenes, una tercera parte de los consultados en 1967 se mostraban de acuerdo , y
eran ya un 73% a mediados de los 90. . (Amando de MIGUEL : Dos generaciones
...op. cit., p. 273).

El agnosticismo, afirma Amando de Miguel en su comentario a la respuesta de 100


famosos entrevistados por Gironella para su nuevo libro sobre los españoles y Dios,
es la postura dominante en el panorama intelectual español, en su espacio público,
añadiría yo. Casi todos los que no creen en Dios, los agnósticos sobre todo , pues
ateos hay muy pocos en esa lista, suelen serlo como un estado o consecuencia de
una experiencia religiosa de su biografía. Y su agnosticismo suele revestir la forma
de anticlericalismo ( Amando de Miguel : La sociedad española 1996-97, Madrid,
UCM, 1997: p. 242-46).

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Los jóvenes españoles viven en ese agobiante clima de agnosticismo y
anticlericalismo, de pasotismo religioso. En el mejor de los casos , el clima es de
indiferencia, de ese “humanismo de indiferenciaÓ de que habla André Glucksmann
en su último libro publicado en España . Un humanismo en el que Dios es
irrelevante , en el que no hay “muerte de Dios, ni a Dios hay que matarlo , como se
vivió intensamente en el siglo XIX, porque incluso su plaza y su puesto en el
universo ha desaparecido (André Glucksmann, La tercera muerte de Dios,
Narcelona, Kairós, 2001, p. 72).

También desde este pasotismo religioso y desde este humanismo de indiferencia , de


hombres sinceros preocupados por la Gran Aventura Humana y por las víctimas de
la Historia, como parecen estarlo no pocos irreligiosos , pueden algunos jóvenes
hablar con Dios, en especial con el Dios del que tantas veces habla Juan Pablo II,
cuando convoca a las muchedumbres , observa agudamente Lambert, no para
hablarles de la salvación del alma sino de Cristo y del amor, de la justicia, de la paz
y de la solidaridad , los convoca “ en nombre de una Revelación que se presenta
esencialmente como la verdad del hombre, como el medio de realizarse plenamente
y de salvar a la Humanidad de los peligros que la amenazan , como una antropodicea
cristocéntrica. Esta convergencia es sin duda una de las claves de su éxitoÓ. El
primado de la salvación intramundana se ha impuesto a los mismos clérigos,
concluye Lambert : es un giro copernicano. (Yves LAMBERT . “Un stand à la
kermesseÓ en La scène catholique, Paris, Autrement, 1992, p. 62-63).

Desde este supuesto, otra forma de hablar con Dios, con el Dios cristiano que
aborrece la injusticia y la opresión, proceda de donde proceda, es el profundo
descontento de tantos jóvenes que rechazan lo establecido – se habló mucho de eso
en la rebelión contracultural de los 60 - , se levantan contra el sistema y luchan. Ese
descontento, pese a su ropaje de violencia, tiene frecuentemente una raíz religiosa,
late en él un capital religioso flotante que la Iglesia y todos los grupos que trabajan
en ella desde la vida consagrada pueden y deben aprovechar.

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