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EL GÉNERO NO ES UN PROBLEMA PARA DIOS TODOPODEROSO.

DIOS NO HACE ACEPCION DE PERSONAS

(Tema abordado desde un enfoque testimonial)

Posiblemente no hay un tema más discutido en la iglesia hoy, que el tema de las mujeres que sirven como pastoras, predicadoras, ancianas y diaconisas en el Ministerio. Con profunda pena he visto la lucha interna en la cúpula del liderazgo presbiteriano, que promueve una doctrina de acepción de personas por causa de género en el Servicio Pastoral de la Iglesia, siendo la INP una denominación cristiana que cree, acepta y difunde las doctrinas calvinistas del Sacerdocio Universal de los Creyentes y la Soberanía de Dios.

El pueblo de Dios, su Iglesia, está compuesta por hombres y mujeres que sirven al mismo Señor y tienen el privilegio de predicar Su Palabra para discipular en las naciones, porque Dios no hace acepción de personas o de género, eso lo hacen los seres humanos que no entienden lo que significa que Jesucristo es hoy, Jefe y Cabeza de Su Iglesia, que los dones y ministerios le pertenecen también y que Su Santo Espíritu los reparte a cada uno en particular como El quiere (1 Cor. 12:11) con base en la autoridad absoluta del Salvador sobre Su Cuerpo que es la Iglesia, compuesta por hombres y mujeres de todo pueblo, lengua

y nación:

1 Pedro 2:9

sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios (Jesucristo murió por hombres y

mujeres) para que anunciéis las virtudes de Aquel que los llamó

Mas vosotros (mujeres y hombres) sois: linaje escogido, real

Dice para anunciar: Dar noticia o aviso de algo; publicar, proclamar, hacer saber. (Diccionario RAE)

Dentro de este linaje escogido "todos los que hemos sido bautizados en Cristo, (mujeres y hombres se bautizan) de Cristo estamos revestidos y ya no hay distinción de: nacionalidad (judío o griego), condición social, (esclavo o libre) y genero (hombre, mujer), sino que TODOS SOMOS UNO EN CRISTO (Gálatas 3:27-28)

Dios otorgó desde el principio al hombre y a la mujer, autoridad y dominio sobre la creación, Génesis 1:27, 28 “Y los bendijo Dios (a ambos) y les dijo: Sean fecundos y multiplíquense; llenen la tierra y dominenla; ejerzan autoridad sobre los peces del mar, las aves de los cielos

y todas las bestias que se mueven sobre la tierra.”

Pero debido a las consecuencias del pecado, desde la antigüedad hasta nuestros días, las sociedades patriarcales han establecido roles culturales de comportamiento para hombres y

mujeres, a conveniencia siempre del que tiene el poder para hacerlo, la mayoría de las veces

a favor del genero masculino. Pero en el principio no fue así.

Ahora en Cristo todos estamos incluidos. El es Todo-inclusivo, no hay diferencias de raza, condición, sexo, nacionalidad, etc.

Ciertamente Dios no hace acepción de personas.

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ACEPCION:

por algún motivo o afecto particular, sin atender al mérito o a la razón. (Dicc. RAE)

Acción de favorecer o inclinarse a unas personas más que a otras

Me sorprende el hecho de que dentro de la misma denominación cristiana, haya asistido a reuniones de pastores con mis compañeros de ministerio, todos participando por igual, incluso reconociendo nuestra presencia; lo mismo que en otras ocasiones en que hemos asistido y dependiendo de la mentalidad del líder anfitrión y de su enfoque, se nos relega simplemente por ser mujeres. Se habla de amor al prójimo, pero no saben cómo ejercerlo con las consiervas del sexo femenino con idéntica vocación, no pueden debido a sus convicciones, manifestar equidad ni respeto hacia ellas.

Los líderes varones deben aprender a seguir el modelo de Cristo, Siervo-Líder, que faculta a sus discípulos (as), en lugar de tratar de controlarles y someterles, como han enseñado hasta ahora.

Las mujeres cristianas debemos responder al desafío de ser ignoradas, con fidelidad y confianza en el propósito de Dios, debemos responder a la injusticia con perdón, no con ira. La ira ha impulsado el movimiento feminista secular. Pero las mujeres que desean superar la fortaleza del orgullo patriarcal dentro de la Iglesia, deben hacerlo confiando en el poder del Espíritu Santo con una actitud de humildad y amor desinteresado. Esto significa que no debemos permitir que ninguna raíz de amargura brote, para poder dar testimonio fiel y trasmitir el mensaje a los líderes de la iglesia.

Debemos tomar muy en serio la reconciliación y la aceptación de las mujeres que han sido ofendidas por la actitud del liderazgo eclesial. Las mujeres han sido desde el principio, la columna vertebral de las congregaciones cristianas a pesar de que se les ha negado la oportunidad de dirigirlas. Ellas integran la asistencia mayoritaria a los cultos y han proporcionado el grueso de la ayuda financiera para la mayoría de las iglesias.

Honestamente: ¿Podemos creer que solamente a los hombres les fue dado cumplir la Gran Comisión? ¿Solamente a los hombres les fue dado nacer de nuevo? ¿Solamente para ellos son los dones de Espíritu Santo y los ministerios? De hecho, cuando estaba describiendo la forma en que el mundo sería evangelizado, Jesús comparó el proceso a una mujer poniendo la levadura en la masa hasta que todo fue leudado” (Mateo 13:33). Es interesante que Jesús usara en una parábola la participación de una mujer para describir cómo el Evangelio se extendería a nivel mundial desde una pequeña ciudad en Israel.

Las mujeres cristianas de esta generación que somos llamadas a predicar La Palabra, necesitamos adoptar una postura activa en esta hora crucial. La unción de Dios reposa sobre nosotras, somos hijas de Dios nacidas de nuevo por el poder de Su Amor y fuimos compradas a precio de sangre al igual que los varones, se nos han regalado dones valiosísimos y cuando estemos de pie delante de Nuestro Señor en el último día, Él no aceptara excusas tales como, "Yo era una mujer, y me dijeron que me callara", o "Me dijeron que un hombre tenía que hacer eso". En esta hora, Dios está reuniendo un ejército de mujeres valientes que están dispuestas a arriesgar sus vidas, validando su vocación para romper con las tradiciones patriarcales, cumpliendo así la profecía del Salmo 68:11

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El Señor daba palabra; había grande multitud de las que llevaban buenas nuevas.

(RV-1960)

El Señor daba la palabra, multitud de mujeres anunciaba las buenas nuevas.

(RV-1995)

El Señor ha emitido la palabra y millares de mensajeras la proclaman. (NVI)

El Señor dio un mensaje; muchas mujeres lo anunciaban. (Dios habla Hoy)

Sinceramente estoy convencida que mi llamado como pastora no provino de la intención de ningún hombre, sino de Dios que me escogió desde el vientre de mi madre, otorgándome el don de ser mujer y capacitándome plenamente para ejercerlo, de la misma manera que me otorgó el don y el deseo de predicar Su Palabra y dispuso todos los medios para que se cumpliera Su Voluntad en mi vida. Escrito está:

No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca… Juan 15:16

Ninguna persona que predique La Palabra de Dios sea hombre o mujer, lo hace por meritos propios o por intención personal. Esto es un llamado especifico de Aquel que rige los destinos

de Su Iglesia, pues Cristo la redimió con Su Vida y la gobierna de acuerdo a Su

Soberana Autoridad y elige a quienes han de llevar tan precioso privilegio y honor.

Únicamente de El es la gloria porque sus dones son irrevocables y agradezco al que me escogió, me llamó, me envió, me instruye, me sostiene y me guía, por haber sido entrenada por personas cristianas que son libres de prejuicios de género en el Ministerio Pastoral y no hicieron acepción de personas conmigo.

Junto con el mío, está el testimonio de las más de catorce mil pastoras y líderes que ministran

en el Cuerpo de Cristo en iglesias y congregaciones de Estados Unidos y toda América Latina,

según cifras de Central/Advanced/Ministries. (Boletín Informativo CAM-1224, Octubre 2010)

Mi pregunta es: ¿Que van a hacer con tantas mujeres activas que el Señor ha levantado como

testimonio de Su Soberana Voluntad? ¿Si a El le complace llamar a mujeres al Santo

Ministerio quién será capaz de oponerse?

DIOS NO HACE ACEPCION DE PERSONAS

BASES BIBLICAS:

Deuteronomio 10:17 Porque Jehová, vuestro Dios, es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas, ni recibe sobornos. Deuteronomio 16:19 No tuerzas el derecho, no hagas acepción de personas ni tomes soborno2 Crónicas 19:7 Sea, pues, con vosotros el temor de Jehová; mirad lo que hacéis, porque en Jehová,

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nuestro Dios, no hay injusticia ni acepción de personas ni admisión de cohecho. Malaquías 2:9 Por eso yo os he hecho despreciables, viles ante todo el pueblo, porque no habéis guardado mis caminos y hacéis acepción de personas al aplicar la Ley.

AMONESTACIÓN CONTRA LA PARCIALIDAD

Lucas 20:21 Le preguntaron, diciendo: Maestro, sabemos que dices y enseñas rectamente, y que no haces acepción de personas, sino que enseñas el camino de Dios con verdad. Hechos 10:34 Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personasRomanos 2:11 Porque para Dios no hay acepción de personas. Colosenses 3:25 Pero el que actúa con injusticia recibirá la injusticia que haya cometido, porque no hay acepción de personas. Santiago 2:1 Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas. Santiago 2:9 pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado y quedáis convictos por la Ley como transgresores. 1 Pedro 1:17 Si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación

PASTORA ROSARIO SALCER

Junio, 2011.

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