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Diagnóstico Nutricional SMART y de Seguridad Alimentaria de la Población Rural del Chaco Boliviano

Junio 2011

de la Población Rural del Chaco Boliviano Junio 2011 Asdi Agencia Sueca de Cooperación Internacional para
de la Población Rural del Chaco Boliviano Junio 2011 Asdi Agencia Sueca de Cooperación Internacional para
Asdi Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo
Asdi
Agencia Sueca de Cooperación
Internacional para el Desarrollo

Contenido

Acrónimos

9

Presentación

13

Resumen Ejecutivo

19

Antecedentes

23

Metodología

29

2.1. Muestra

29

2.2. Selección de conglomerados

30

2.3. Selección de viviendas y niños

31

2.4. Definición de caso y criterio de inclusión

32

2.5. Cuestionario, formación y supervisión

33

2.6. Recolección de datos

35

2.7. Análisis de datos

36

Nutrición y salud infantil

41

3.1.

Resultados antropométricos (OMS 2006)

41

3.1.2. Uso del perímetro mesobraquial como indicador de desnutrición aguda

44

 

3.2 Anemia

44

A.

Salud

45

C. Peso al nacimiento

48

D. Lactancia y nutrición complementaria

48

E. Suplementos nutricionales

50

Características generales

52

A. Capital humano. Composición del hogar.

52

B. Características de la vivienda

53

C. Acceso a servicios

55

D. Capital economico

58

E. Producción agrícola

61

F. Pesca y otros

63

G. GASTOS

64

H. Deudas

68

I. Fuentes de alimentación

68

J. Mercado y disponibilidad de alimentos (Encuesta comunal)

69

K.2. Disponibilidad de alimentos

70

K.3. Proveedores de comerciantes

71

K. Medios de vida

72

L. Calidad de acceso a alimentos

75

M. Consumo de alimentos

75

N. Seguridad alimentaria

77

Crisis y Estrategias

79

A. Ocurrencia de problemas en los últimos años

79

B. Riesgos y/o preocupaciones (comunidades)

80

C. Necesidades

81

D. Estrategias de sobrevivencia

83

E. Migración

86

F. Asistencia

87

G. Recomendaciones

89

Recomendaciones

95

7. Bibliografía

101

Anexos

105

ANEXO 1 Ubicación geográfica

105

ANEXO 2. Conglomerados chaco chuquisaqueño

106

ANEXO 3. Árbol de decisión de muestreo

110

ANEXO 4. Material

110

ANEXO 5. Formulario antropométrico y anemia

113

ANEXO 6. Cuestionario

114

ANEXO 7. Cuestionario hogares

122

ANEXO 8. Test de Plausibilidad. Cordillera

135

ANEXO 9. Antropometría

163

ANEXO 10. Antropometría Chaco

168

ANEXO 11. Antropometría

172

ANEXO 12. Perímetro

176

ACRÓNIMOS

ACRÓNIMOS

Acrónimos

ACH

Acción Contra el Hambre

CNSS

Caja Nacional de Seguridad Social

COOPI

Cooperazione Internacionale

CT-CONAN

Comité Técnico del Consejo Nacional de Alimentación y Nutrición

ENDSA

Encuesta Nacional de Demografía y Salud

ESAE

Evaluación de Seguridad Alimentaria en Emergencias

FAO

Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación

INE

Instituto Nacional de Estadística

IRAs

Infecciones Respiratorias Agudas

MDRyT

Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras

MMAyA

Ministerios de Medio Ambiente y Agua

MSyD

Ministerio de Salud y Deportes de Bolivia

NCHS

National Center Health Statistics

OMS

Organización Mundial de la Salud

ONG

Organización No Gubernamental

OTB

Organización Territorial de Base

PMA

Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas

PMDC

Plan Multisectorial de Desnutrición Cero

SEDES

Servicios Departamentales de Salud

SMART

Standardized Monitoring and Assessment of Relief and Transitions

SNIS

Sistema Nacional de Información de Salud

SUMI

Seguro Universal Materno Infantil

UNETE

Grupo Técnico para Emergencias de las Naciones Unidas

UNI

Unidad de Nutrición Integral

UNICEF

Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia

VIDECI

Viceministerio de Defensa Civil de Bolivia

PRESENTACIÓN

PRESENTACIÓN

Presentación La encuesta nutricional incluida en este informe fue diseñada e implementada por Acción Contra

Presentación

La encuesta nutricional incluida en este informe fue diseñada e implementada por Acción Contra el Hambre utilizando la metodología de Evaluación de Monitoreo

Estandarizada en Situaciones de Emergencia y Transición (SMART, por sus siglas en inglés). Esta es la primera ocasión que se aplica la metodología SMART en Bolivia (siendo la segunda en Latinoamérica), la cual surgió como una necesidad ante los vacíos de información fiable y oportuna al que nos enfrentamos todos los actores durante el período de la Declaratoria de Emergencia por sequía del año

2010.

El objetivo de Acción Contra el Hambre, más allá de obtener información del estado nutricional de grupos vulnerables, fue también el de proponer a los actores locales una herramienta validada que puede servir para generar información nu- tricional confiable en futuras emergencias, y por tanto, una mejor atención de las necesidades, siendo esencial, el análisis para integrar la misma a los sistemas de información ya existentes.

Acción contra el Hambre llevó a cabo esta encuesta en la Provincia Cordillera, con el apoyo financiero de la Cooperación Sueca y Comisión de Ayuda Humani- taria de la Unión Europea (ECHO). A su vez, se aunaron esfuerzos con el Progra- ma Mundial de Alimentos, COOPI y UNICEF para ampliar la Encuesta Nutricional

a todo el Chaco Boliviano y realizar una evaluación de la seguridad alimentaria y

otros sectores relacionados con la temática a través de la metodología Evaluación de Seguridad Alimentaria en Emergencias (ESAE-PMA). Por último, en coordina- ción con la Organización Panamericana de la Salud y el Servicio Departamental de Salud de Santa Cruz, se decidió captar las prevalencias de anemia de niños

y niñas menores de 5 años. Para esto, la coordinación con el Proyecto Hambre

Oculta Cero- Iniciativa Micronutrientes (MI) fue muy importante, y agradecer, por este medio, sus aportes y retroalimentación en el proceso de presentación de este informe.

Nos gustaría extender los agradecimientos a las autoridades locales, originarias, al personal de salud en las comunidades visitadas, y en especial, a las familias, niños y niñas participantes del estudio.

Esperamos, con este Estudio, continuar contribuyendo a los procesos de genera- ción de información, conocimiento, reflexión y toma de decisiones en el Chaco Boliviano con el fin de último de contribuir a la erradicación de la desnutrición infantil en Bolivia.

Acción Contra el Hambre Bolivia

Acción contra el Hambre es una or- ganización de ayuda humanitaria de ámbito internacional, apolítica
Acción contra el Hambre es una or- ganización de ayuda humanitaria de ámbito internacional, apolítica

Acción contra el Hambre es una or- ganización de ayuda humanitaria de

ámbito internacional, apolítica y acon- fesional, que interviene en 40 países de los cinco continentes. Desde el año 2000 está presente en Bolivia, llevan- do a cabo proyectos de seguridad ali- mentaria, abastecimiento de agua, sa-

Organización No Gubernamental ita- liana, sin relación con algún partido político y aconfesional, comprometida en la lucha contra las injusticias socia- les y la pobreza del sur del mundo y ende seguridad ali- mentaria, abastecimiento de agua, sa- El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las

injusticias socia- les y la pobreza del sur del mundo y en El Programa Mundial de
injusticias socia- les y la pobreza del sur del mundo y en El Programa Mundial de

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas es la or- ganización de ayuda humanitaria más grande del mundo que lucha contra el hambre y la desnutrición en todo el planeta. Todos los años, el PMA presta asistencia alimentaria a más de 90 mi- llones de personas en más de 70 de los países más pobres del mundo. A través de sus intervenciones coordinadas con los gobiernos anfitriones, el PMA contri- buye al logro de los Objetivos de Desa- rrollo del Milenio y a la consecución de las políticas nacionales de seguridad alimentaria y nutricional mediante la orientación de los siguientes cinco ob- jetivos estratégicos. 1. Salvar vidas y proteger los medios de subsistencia en

UNICEF está en Bolivia desde 1950 con el objetivo de asegurar el cumpli- miento de los derechos de la niñez y adolescencia, promoviendo su desarro- llo, asegurando su protección legal y

neamiento básico, ayuda humanitaria

y preparación ante desastres, con los

que se ha contribuido a la mejora de las condiciones de vida de miles fami- lias bolivianas en situación de especial vulnerabilidad.

www.accioncontraelhambre.org

construir un futuro en el que se garan- ticen a todos: adecuadas condiciones de vida, respecto de los derechos e igualdad de oportunidades. http://www.coopi.org

las emergencias. 2.Prevenir el hambre aguda e invertir en la prevención de las catástrofes. 3.Reconstruir las comunida-

des después de un conflicto o una ca- tástrofe, o en situaciones de transición. 4.Reducir el hambre crónica y la des- nutrición. 5. Fortalecer la capacidad de los países para reducir el hambre. En Bolivia, el PMA colabora estrecha- mente con el gobierno para trabajar en los programas destinados a mejorar el acceso a alimentos nutritivos. El PMA cumple una función de apoyo, propor- cionando competencias especializadas

y recursos al servicio de iniciativas na-

cionales orientadas a la creación de redes de seguridad alimentaria y nutri- cional. http://www.wfp,org/es

su participación en la sociedad. Estos mismos propósitos se extienden a las mujeres y los pueblos indígenas.

http://www.unicef.org/bolivia

Asdi Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo Nuestro trabajo en Bolivia continúa las
Asdi Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo
Asdi
Agencia Sueca de Cooperación
Internacional para el Desarrollo
Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo Nuestro trabajo en Bolivia continúa las líneas previas.
Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo Nuestro trabajo en Bolivia continúa las líneas previas.

Nuestro trabajo en Bolivia continúa las líneas previas. Las estrategias del país para combatir la pobreza proveerán un bienvenido enfoque de largo plazo en lucha por una sociedad más justa. Apoyamos estos esfuerzos con el apo-

La Dirección General de Ayuda Hu- manitaria de la Comisión Europea (ECHO), fue fundada en 1992 para proporcionar ayuda rápida y eficaz a las víctimas de crisis humanitarias fuera de la Unión Europea. Aunque la ma- yoría de sus intervenciones implican salvar y preservar la vida durante las catástrofes e inmediatamente después,

SMART (Evaluación de Monitoreo Es- tandarizada en Situaciones de Emer- gencia y Transición) es una iniciativa in- ter agencial que fue lanzada en 2002 por una red de organizaciones huma- nitarias, donantes, decisores guberna-

yo de democracia, educación y medio ambiente.

http://www.sida.se//

http://www.unicef.org/bolivia

la preparación ante desastres es una preocupación principal. ECHO esta- bleció su programa de preparación ante desastres (DIPECHO) en 1996

para ayudar a las comunidades vulne- rables a prepararse contra los riesgos naturales. http://www.eeas.europa.

eu/delegations/bolivia/eu_bolivia/hu-

manitarian_aid/index_es.htm

mentales y expertos en emergencia, epidemiologia, nutrición, seguridad ali- mentaria, sistemas de alerta temprana y demografía.

http://www.smartmethodology.org/

Autora: Dra. Susana Moreno -Doctora en Biología, experta en Antropología Nutri- cional y Ecología Humana de Acción contra el Hambre, España

Coordinación Interinstitucional: María Jimena Peroni Galli -Coordinadora Seguri- dad Alimentaria y Nutricional ACH-Bolivia | Sergio Alves-Oficial de Programas- Programa Mundial de Alimentos | Anna Grisi- Jefe de Proyecto - Bolivia-COOPI| Ivette Sandino- Jefe de Salud y Nutrición-UNICEF| Representantes de SEDES San- ta Cruz y Gerencia Cordillera/ SEDES Chuquisaca y Tarija| Representantes de Organización Panamericana de la Salud| Andreina Soria de Claros- Directora Proyecto Hambre Cero-Iniciativa de Micronutrientes

Diseño y diagramación: Marcas Asociadas srl - Telfs.: 2 22 7035 - 2 91 3789

08 de Agosto de 2011-Santa Cruz de la Sierra -Bolivia

Este documento refleja exclusivamente las opiniones, ideas y criterios técnicos de sus autores y de ACH y no representa en ningún caso la postura oficial del las instituciones colaboradoras ni las entidades financiadoras.

RESUMEN EJECUTIVO

RESUMEN

EJECUTIVO

Foto: Marina Martinotti

Resumen Ejecutivo

Este informe presenta los resultados del diagnóstico nutricional y de seguridad alimentaria llevado a cabo entre marzo-abril de 2011 en la región del Chaco boliviano. Con este objetivo se realizaron tres encuestas nutricionales SMART y de seguridad alimentaria, con muestreos y análisis de resultados independientes en los municipios chaqueños correspondientes a cada uno de los tres departamentos que forman dicha región (Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija).

El objetivo de la encuesta fue la valoración del estado nutricional de los niños y niñas entre 6 y 59 meses, así como de la situación de seguridad alimentaria de los hogares rurales de la región chaqueña, y la evaluación del grado de recupe- ración tras la sequía del 2010.

La población incluida son comunidades rurales, en su mayoría de origen guaraní o mestizos, de los 16 municipios chaqueños. Se realizó el muestreo por conglome- rados, considerando como unidad geográfica la comunidad e incluyendo todas las censadas en 2001 de menos de 2000 habitantes, exceptuando las colonias de menonitas. Se determinó la muestra representativa para cada departamento con una precisión entre 3% y 5%.

Se tomó la talla, peso, perímetro mesobraquial y hemoglobina de un total de 1781 niños/as entre 6 y 59 meses (Cordillera=884; Chuquisaca= 477 y Tarija= 420) y se administraron 967 encuestas familiares y 124 comunales en los tres departamentos.

Los datos fueron recogidos durante los meses de marzo y abril.

Los resultados muestran una prevalencia de desnutrición aguda por debajo del 1,5%, una desnutrición global menor del 6%, y una desnutrición crónica alre- dedor del 20%. Los porcentajes más elevados se encuentran en la provincia de Cordillera, seguido de Chuquisaca y Tarija.

Entre el 49-57% de los niños y niñas entre 6 y 59 meses incluidos en el estudio padecen anemia, de manera que la carencia de hierro en la región del chaco es clasificada como grave, según los puntos de corte establecidos por la FAO (2006). La proporción de niños con anemia es mayor en los menores de dos años (55-72%), en el sexo masculino y en la provincia de Cordillera. La mayor parte (70-80%) de los casos de anemia son leves, un 8-23% moderados y menos del 1,5% severos.

Diagnóstico Nutricional y de Seguridad Alimentaria Chaco 2011

El 27-28% de los hogares de Cordillera y Chuquisaca, equivalente a unas 30,000

personas, sufren inseguridad alimentaria, el 7% de tipo severa. Tarija se encuen-

tra en una mejor situación con menos de la mitad de hogares con inseguridad alimentaria (11%).

A partir de los resultados obtenidos, no se observan indicios nutricionales de una

crisis puntual y concreta actual que implique un mayor riesgo de mortalidad de los niños/as entre 6 y 59 meses del chaco rural boliviano, siendo éste mínimo y dentro de los rangos normales de variación poblacional general. Sin embargo, no debe eliminarse la posibilidad de focos etno-geográficos puntuales o variaciones estacionales con un riesgo mayor, cuya vigilancia nutricional y sanitaria periódica es imprescindible.

Por otra parte, la conocida como “hambre oculta” es grave en los menores de 5 años del chaco, y queda evidenciada principalmente por la prevalencia de anemia y, en segundo lugar, por la desnutrición crónica. Ésta refleja a su vez el carácter estructural de las condiciones desfavorables responsables de dichos défi- cits nutricionales, que limitan y comprometen el crecimiento y desarrollo adecuado

de la población infantil y juvenil, entre otros efectos. En consecuencia, es urgente

la implementación, impulso y refuerzo de las medidas preestablecidas en planes

anteriores, así como la posible inclusión de otras nuevas, dirigidas a minimizar este tipo de malnutrición con alto riesgo de quedar enmascaradas por falsas per- cepciones de salud nutricional.

Los medios de vida y prácticas de acceso y consumo alimentario sitúan a la po- blación chaqueña, especialmente cruceña y chuquisaqueña, con una importante vulnerabilidad ante los efectos potenciales de las frecuentes y extremas alteracio- nes climáticas que acontecen en la región, o ante las fluctuaciones en el mercado de algunos productos básicos en la canasta familiar. Para solucionar o amortiguar dicha situación son necesarias, entre otras, políticas y acciones destinadas a di-

versificar, estabilizar y asegurar la fuente de ingresos mínima, potenciar la varie- dad de producción agrícola y pecuaria y su mercado local, y la capacitación de

la población acerca de adecuadas prácticas de alimentación.

Los resultados obtenidos en este estudio muestran diferencias considerables con relación a los derivados del ESAE realizado en octubre de 2010, especialmente respecto a la prevalencia de desnutrición y de inseguridad alimentaria. Sin embar- go, dichas diferencias deben ser interpretadas con precaución; las discrepancias que existen entre las características de ambas muestras no permiten atribuir con seguridad la variación de resultados a la evolución que haya podido experimen- tar la población en este intervalo de tiempo de 4-5 meses.

Foto: Marina Martinotti

ANTECEDENTES

Antecedentes 1.2 Antecedentes El chaco boliviano se caracteriza por una climatología irregular, marcada por grandes

Antecedentes

1.2 Antecedentes

El chaco boliviano se caracteriza por una climatología irregular, marcada por grandes variaciones térmicas y pluviométricas influidas por su latitud, continentali- dad y regímenes eólicos que provocan intensas lluvias estivales e inviernos secos. Esta climatología hace del chaco una región especialmente susceptible tanto a inundaciones como a sequías recurrentes muy vinculadas a las oscilaciones de la Niña y El Niño, respectivamente. El impacto potencial de dichos desastres sobre la población se agudiza debido al alto grado de vulnerabilidad de la población rural chaqueña, con una economía basada principalmente en el sector agrope- cuario y con niveles de pobreza superiores a la media nacional y departamenta- les correspondientes (INE 2001), entre otros factores.

Concretamente, el periodo de lluvias correspondiente al verano austral 2009-2010, dejó en el Chaco solo un 60% de las precipitaciones usuales, con un déficit espe- cialmente marcado durante el periodo comprendido entre enero y abril de 2010.

De acuerdo al Meteorological Hazards and Seasonal Forecasting Group del Benfield UCL Hazard Research Centre, el Gran Chaco, y particularmente Chaco Boliviano, presentó entre Febrero 2009 y Noviembre 2010 (18 meses), un impor- tante déficit de precipitaciones, calificado de excepcional en la escala de valor propuesta por este Centro de investigación especializado en sequía.

Debido a la sequía prolongada, el 23 de Junio de 2010, el Gobierno Boliviano declaró la Situación de Emergencia Nacional en el Chaco Boliviano (Decreto

Supremo Nº 0560). Así mismo se estableció el Plan de Asistencia de Emergencia

y Recuperación agrícola para el Chaco (2010-2012) con el objetivo la canaliza-

ción de ayuda a favor de las familias afectadas, junto con el apoyo de distintos organismos e instituciones internacionales. Como ejemplo, los Ministerios de Me- dio Ambiente y Agua (MMAyA), Defensa y Desarrollo Rural y Tierras (MDRyT) destinaron 6 millones de dólares para la respuesta de emergencia basada en perforación de pozos, distribución de forraje para ganado y ayuda alimentaria.

En septiembre de 2010, una evaluación llevada a cabo por la Red Humanitaria, conformada por Agencias de Naciones Unidas, el Viceministerio de Defensa Civil

(VIDECI), el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, el Ministerio de Medio Ambien-

te

y Agua y ONGs resalta una afectación grave en los sectores agrícolas, pecuarios

y

de acceso al agua para consumo humano de 7.618 familias 1 debido a la sequía.

1 El informe completo de esta evaluación está disponible en http://www.reliefweb.int/rw/rwb.nsf/db-

900sid/VDUX-89GRUC?OpenDocument&query=bolivia

Diagnóstico Nutricional y de Seguridad Alimentaria Chaco 2011

En este contexto, se publican los resultados correspondientes a la Evaluación de Seguridad Alimentaria en Emergencias (PMA 2010) llevada a cabo en octubre 2010 en la población rural de los 16 municipios chaqueños. Este estudio, pro- cedente del Grupo Técnico para Emergencias de las Naciones Unidas (UNETE), aporta unos niveles de prevalencia de desnutrición aguda para el chaco cruceño

y chuquisaqueño por encima del 10% y, por tanto, del punto de corte para de-

claración de emergencia nutricional. Si bien este informe fue objeto de diversas

observaciones metodológicas, el Comité Técnico del Consejo Nacional de Alimen- tación y Nutrición (CT-CONAN) confirmó que por lo menos 7 de los 16 municipios del Chaco presentaban altos niveles de desnutrición aguda en menores de 2 años (-2DS). Municipios como Cuevo (Cordillera) se encontraban con una prevalencia mayor al 8% (Informe UNETE, 2010).

En esta situación, y con el fin de definir la estrategia nutricional de ACH en el cha- co cruceño en base a información actualizada y fiable, se decide llevar a cabo una encuesta nutricional en la provincia de Cordillera, siguiendo la metodología SMART, validada y estandarizada internacionalmente. La inclusión del modulo de seguridad alimentaria en la encuesta, así como su extensión a la región chaqueña de los departamentos de Chuquisaca y Tarija fue posible gracias a la coordina- ción y unión de esfuerzos entre ACH, PMA, COOPI y UNICEF.

Características generales del Chaco boliviano

El

Chaco boliviano forma parte de la subregión del chaco boreal y conforma, jun-

to

al chaco paraguayo, argentino y, según ciertos autores también al brasileño, la

región geográfica conocida como Gran Chaco (mapa 1, anexo 1). Esta extensa llanura boscosa y de parque, localizada entre el Altiplano andino y los ríos Para- guay y Paraná, abarca unos 1.510.000 km² de superficie, representando la parte boliviana un 25%, si bien estas cifras varían según autores y criterios utilizados para definir la región.

El Chaco (término generalmente aceptado como proveniente del quechua “chaku”

que significa «territorio de cacería») ocupa, en Bolivia, parte de los departamen- tos de Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija, localizados en el sureste del país y fron- terizos con Argentina y Paraguay (mapa 2, anexo 1). Concretamente, la parte chaqueña de Santa Cruz, o chaco cruceño, está representado por la provincia de Cordillera, constituida por 7 municipios; sus 86.245 km 2 la sitúan en la provincia

por la provincia de Cordillera, constituida por 7 municipios; sus 86.245 km 2 la sitúan en

Resumen ejecutivo

más grande del país. El chaco chuquisaqueño incluiría a los 5 municipios de las provincias de Hernando Siles (5473 km 2 ) y Luis Calvo (13.299 km 2 ), y el chaco tarijeño estaría formado por las provincias de Burnett O’Connor (5.309 km 2 ) y Gran Chaco (17.428 km 2 ), con 4 municipios en total. Desde los últimos años del siglo XX, varias organizaciones y municipios aborígenes de la provincia de Cor- dillera, han planteado la creación de un nuevo décimo departamento boliviano denominado «Chaco» o «Gran Chaco», que estaría conformado por estos 16 municipios, cuya población correspondiente al censo 2001 se detalla a continua- ción en la tabla 1.1.

       

Rural

Tasa crecimiento

Departamento

Provincia

Municipio

Población

%

intercensal

SANTA CRUZ

Cordillera

 

101.733

66,2

 

Boyuibe

4.031

27,9

0,81

Cabezas

22.296

90,1

3,05

Camiri

30.897

14,2

-0,41

Charagua

24.427

88,8

2,85

Cuevo

3.406

100

0,90

Gutierrez

11.393

100

1,59

Lagunillas

5.283

100

2,35

CHUQUISACA

Hernando Siles

 

36511

80

 

Huacareta

10.007

100

-0,01

Monteagudo

26.504

72,5

0,53

Luis Calvo

 

20.479

88,6

 

Huacaya

2.345

100

1,80

Machareti

7.386

100

2,89

Muyupamapa

10.748

78,3

1,21

TARIJA

Burnett O’Connor

Entre Ríos

19.339

87,5

0,92

Gran Chaco

 

116.318

30,6

 

Caraparí

9.035

100

1,57

Villamontes

23.765

32,2

2,10

Yacuiba

83.518

21,7

6,16

Tabla 1.1. Población total, proporción de población rural y tasa de crecimiento intercensal (1992-2001) de los municipios que conforman la región del chaco boliviano

1.2 Objetivos

OBJETIVO GENERAL

Conocer la situación nutricional infantil y de seguridad alimentaria de la pobla- ción rural del chaco boliviano y su grado de recuperación tras la sequía experi- mentada en 2010.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

Estimar la prevalencia de desnutrición aguda, crónica y global, y anemia en los niños y niñas entre 6 y 59 meses de la población rural del chaco cruceño, chuquisaqueño y tarijeño.

Diagnóstico de la situación actual de seguridad alimentaria de la pobla- ción rural del chaco boliviano, por departamentos.

Valorar la utilidad del perímetro mesobraquial como criterio de diagnóstico nutricional de niños y niñas entre 6 y 59 meses para promotores de salud comunitarios o evaluaciones rápidas del estado nutricional.

METODOLOGÍA

METODOLOGÍA

Metodología 2.1. Muestra Se realizó un muestreo por conglomerados ya que no se dispone de

Metodología

2.1. Muestra

Se realizó un muestreo por conglomerados ya que no se dispone de un censo completo y actualizado de la región. Por cuestiones de responsabilidad política- administrativa y con fines comparativos se realizó una encuesta SMART por depar- tamento, haciendo un total de tres. De la misma forma, el número de cuestionarios resulta representativo para cada departamento, siguiendo los cálculos realizados para el ESAE 2010 (PMA 2010).

Para el cálculo de la muestra representativa de niños y niñas entre 6 y 59 me- ses por departamento se utilizó el ENA software (herramienta de la metodología SMART). Como prevalencia de desnutrición aguda esperada se utilizaron los úl- timos datos publicados para la misma región, procedentes del Grupo Técnico para Emergencias de las Naciones Unidas (UNETE) y correspondientes al ESAE realizado en octubre de 2010 (PMA 2010). Dado que los resultados de dicho estudio, mostraron valores muy por encima de los que se manejan en el país y la zona, y fueron objeto de diversas observaciones, se prevén prevalencias menores. Por esta razón, y con el objetivo de asegurar la confianza en los datos obtenidos, el grado de precisión en Cordillera es mayor que el 5% que normalmente corres- pondería a prevalencias por encima del 10%, como se maneja en esta ocasión. Para Chuquisaca, la precisión se mantuvo en el 5% aconsejable a fin de mantener un tamaño muestral acorde con los recursos disponibles.

En Cordillera se estimó factible la medición de 18 niños por conglomerado, deter- minando así 48 conglomerados. En Tarija y Chuquisaca, dada la mayor extensión del área considerada para la encuesta, el grado de accesibilidad y el menor ta- maño medio de las comunidades pero sobre todo su elevado nivel de dispersión, el número de niños por conglomerado se redujo en estos departamentos. Para establecer el número final de conglomerados se atendió al número de encuestas necesarias, limitando a 10 el número de encuestas promedio factibles por conglo- merado y día. Siendo 300 el número de encuestas mínimo por departamento, el número de conglomerados se determinó en 32, permitiendo así un 5% de margen de error.

Diagnóstico Nutricional y de Seguridad Alimentaria Chaco 2011

Muestra

Cordillera

Chuquisaca

Tarija

Población total*

57.321

53.641

66.667

Prevalencia (PMA 2010)

13,5

19,9

3,6

Error/Precisión

3

5

2,5

Diseño

1,5

1,5

1,5

Muestra estimada

814 +5%=855

400 +10%=440

348 +10%=383

Muestra real

884

477

420

Tamaño familiar promedio

5,23

5

5

Niños menores de 5 años (%)*

13%

15%

15%

Viviendas sin respuesta (%)

3%

3%

3%

Viviendas a incluir

1371

611

532

Conglomerados estimados

48

32

32

Conglomerados reales

48(49)**

32

33

Total de comunidades

58

52

53

Niños por conglomerado

18

14

12

Niños que mediríamos (%)

11,5

6,9

4,8

Tabla 2.1. Características muestra encuesta nutricional SMART. *Según previsiones de población por municipio para el 2010 (INE) ** Itacuatía. No incluida para el cálculo de prevalencia de desnutrición.

2.2. Selección de conglomerados

Los datos poblacionales más recientes corresponden al Censo Nacional de Vi- vienda realizado en 2001, de manera que el tamaño poblacional actual de las comunidades se estimó aplicando la previsión de población por municipio para el 2010 del INE.

Se consideraron todas las localidades listadas en el censo 2001 salvo aquellas con una población estimada para el 2010 mayor a 2000 habitantes, y por tanto consideradas urbanas; estas son: Camiri, Bouyibe, Charagua y Abapó, en Cor- dillera, Monteagudo y Muyupampa en Chuquisaca y Yacuiba, Villamontes, Entre Ríos, San Isidro y Palmar Chico en Tarija. Se excluyeron además 96 asentamientos de menonitas en la provincia de Cordillera. Se consideraron en total 264 localida- des en Cordillera, 502 en Chuquisaca y 329 en Tarija.

Los conglomerados fueron aleatoriamente seleccionados por el ENA software (anexos 2.1-2.3), el cual asigna probabilidades en función del tamaño pobla- cional.

Sólo dos conglomerados (El Tunal e Itembeguasu) de los 48 seleccionados tuvie- ron que ser sustituidos en Cordillera ya que ACH había realizado un estudio antro- pométrico recientemente. Fueron sustituidos por los conglomerados de reemplazo seleccionados por el ENA software que tenían un tamaño poblacional similar y se encontraban más próximos geográficamente (Sinaí y Guirarapo).

En Chuquisaca, se excluyeron inicialmente 5 comunidades por problemas de ac- ceso y distancia: Canizal, Fernandez, Yajo Pampa y Cortaderal en Monteagudo,

y Las Frías en Muyupampa. En una segunda fase, al remitir las lluvias, fue posible acceder a dos de ellas (Canizal y Fernández). Por otra parte, la comunidad de Itacuatía, incluida en Muyupamapa según el Censo 2001, pertenece en realidad

a Cuevo (Cordillera) y fue, por tanto sustituida. Consecuentemente, las 4 comuni- dades de reemplazo preseleccionadas por el ENA software fueron incluidas en el estudio (Yumao e Ibobe (las Juntas) en Huacareta, Campo León en Macharetí y San Miguel de las Pampas en Monteagudo).

Resumen ejecutivo

De los 32 conglomerados elegidos en Tarija, 3 tuvieron que ser sustituidos por los previamente seleccionados como reemplazo por el ENA software. Tierras nuevas (La Quebrada) en Yacuiba no pudo ser encontrado y fue sustituido por Sunchal en

el

mismo municipio. Por otra parte, el capitán zonal correspondiente a Capirendi-

ta

y Palmar Grande, en Villamontes, no autorizó la entrada en estas comunidades,

alegando estar cansados de participar en tantas encuestas y no recibir posterior- mente las ayudas esperadas. Ambas comunidades fueron sustituidas por Iguembe

y Lagunitas, en el mismo municipio. El cuarto conglomerado de reemplazo se

incluyó en el estudio para asegurar el número mínimo de encuestas de seguridad alimentaria, dada la dificultad encontrada para completar las encuestas en algu-

nas comunidades.

2.3. Selección de viviendas y niños.

Las postas de salud y líderes de las comunidades fueron informados previamente de las características de la encuesta así como del día en el que se realizaría. Al mismo tiempo se solicitó que, en la medida de lo posible, facilitaran al equipo el censo completo y actualizado de la comunidad, y a ser posible de las familias con niños menores de 5 años, además de algún colaborador que facilitara la localización de las familias.

El tipo de muestreo utilizado en cada comunidad se decidió según las caracte-

rísticas de la comunidad siguiendo el árbol de decisión proporcionado a cada equipo (Anexo 3)

De los hogares seleccionados, se midió a la totalidad de niños comprendidos en- tre 6 a 59 meses. El exceso de niños en la muestra correspondió a últimos hogares con más de la cantidad de niños necesarios para completar el conglomerado. El muestreo del conglomerado finalizaba en el momento en que se completaban el número de niños a medir o las encuestas a realizar, en el caso de que quedaran encuestas a realizar y el cupo de niños estuviera completo.

En general, los miembros del hogar encuestados eran las madres de los niños ya que los padres se encontraban generalmente fuera del hogar.

del hogar encuestados eran las madres de los niños ya que los padres se encontraban generalmente

Diagnóstico Nutricional y de Seguridad Alimentaria Chaco 2011

2.4. Definición de caso y criterio de inclusión

En cada vivienda se midieron a todos los niños/as entre 6 y 59 meses pertene- cientes al mismo hogar, considerado éste como todas las personas que, viviendo bajo el mismo techo o en el mismo lote, comen juntos normalmente.

La edad de los niños/as fue comprobada y registrada con el carnet de salud de

cada niño, proporcionado por la madre o por la posta en algunos casos. Se utili- zó un calendario de eventos para calcular la edad de los niños/as cuyas madres

o tutores/as desconocían el dato.

Se tomaron las medidas antropométricas de peso, talla y perímetro mesobraquial con material homologado: báscula digital SECA madre-bebé, tallímetro autoriza- do por SEDES y UNICEF, cinta métrica braquial multicolor ACH. Se diagnosticó la presencia de edema bilateral en el empeine de ambos pies y se determinó, en el momento, la cantidad de hemoglobina en sangre periférica mediante el ana- lizador portátil HemoCue Hb 201 + . Las especificaciones técnicas del material se detallan en el anexo 4.

Se midieron en horizontal los niños con talla inferior a 87 cm y aquellos que mos- traron gran resistencia a ser medidos. Los menores de dos años, también los que presentaron dificultades para ser medidos, se pesaron en brazos de sus madres

o tutores/as.

Desnutrición Aguda (Peso / Talla)

Desnutrición Aguda Moderada (DAM)

< -2 z-score y >-3 z-score, sin edema

Desnutrición Aguda Severa (DAS)

≤ -3 z-score y/o edema

Desnutrición Aguda Total (DAT)

DAM + DAS

Desnutrición Crónica (Talla / Edad)

Desnutrición Crónica Moderada (DCM)

< -2 z-score y >-3 z-score

Desnutrición Crónica Severa (DCS)

≤ -3 z-score

Desnutrición Crónica Total (DCT)

DCM + DCS

Desnutrición Global (Peso / Edad)

 

Desnutrición Global Moderada (DGM)

< -2 z-score y >-3 z-score

Desnutrición Global Severa (DGS)

≤ -3 z-score

Desnutrición Global Total (DGT)

DGM + DGS

MALNUTRICIÓN POR EXCESO (Peso / Talla)

 

Sobrepeso moderado

> 2 z-score y < 3 z-score

Sobrepeso severo u obesidad

≥ 3 z-score

Tabla 2.2. Criterios para la clasificación del estado nutricional

Los criterios para la clasificación del estado nutricional de los niños y niñas inclui- dos en este estudio se reflejan en la tabla 2.2. La prevalencia de desnutrición mos- trada en los resultados principales se ha calculado en base al estándar de la OMS (2005). Los resultados detallados basados en el estándar de la OMS (2005) y las prevalencias según la referencia NCHS (1977) se detallan en los anexos 9-11 .

El peso al nacimiento y las vacunas se registraron a partir del carnet de salud.

Resumen ejecutivo

Resumen ejecutivo 2.5. Cuestionario, formación y supervisión Cuestionario Se administraron tres tipos de cuestionarios:

2.5. Cuestionario, formación y supervisión

Cuestionario

Se administraron tres tipos de cuestionarios:

1.- Antropométrico (Anexo 5). Aplicado a todos los niños y niñas entre 6 y 59 meses seleccionados siguiendo la metodología SMART. Incluye sexo y edad del menor, peso, talla, perímetro mesobraquial y anemia.

2.- Comunal (Anexo 6). Administrado de manera conjunta a los personajes clave de la comunidad presentes el día de la encuesta. Entre los personajes clave invi- tados, se encuentra el representante de la comunidad o mburubicha, y aquellos relacionados con el ámbito sanitario, escolar, agrícola, de género, recursos hídri- cos, religioso, etc. Cuando en la comunidad no existían representantes mujeres de ningún estamento, se solicitaba a los personajes clave, presentes en la reunión, que eligieran a una mujer de la comunidad como representante de género. La encuesta comunal se realizó en, al menos, una comunidad por conglomerado. Debido a las manifestaciones del personal educativo y sanitario ocurridas durante el mes de abril, se encontraron dificultades para reunir a los personajes clave desplazados a las capitales, durante este periodo.

3.- Hogares (Anexo 7). Administrado a una submuestra de los hogares selec- cionados mediante la metodología SMART. La elección aleatoria de los hogares donde realizar la encuesta varió en función del sistema de muestreo SMART. Este cuestionario está basado en el modelo estándar utilizado en el ESAE 2010 (PMA 2010), y se trata, por tanto, de preguntas que ya han sido probadas en diversas ocasiones en terreno. Se han realizado algunas modificaciones que consisten, principalmente, en la exclusión de preguntas relacionadas con la situación de la familia antes de la sequía, ya que dicha información ya fue recolectada en el mencionado informe anterior.

En los cuestionarios realizados a hogares y personajes clave de la comunidad se recopiló información acerca de la composición del hogar, características de la

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vivienda, servicios básicos, activos y producción agropecuaria, gastos, precios y deudas, fuentes de alimentación e ingreso, consumo de alimentos, crisis, estrate- gias de supervivencia y ayuda recibida, migración, frecuencia de afectación del hogar por sequías o inundaciones, necesidades e iniciativas y salud infantil.

Redactados en español, fueron traducidos en terreno por el encuestador o por una persona bilingüe de la familia o de la comunidad, en los casos en que la persona entrevistada no entendía o hablaba español y el entrevistador no hablaba la len- gua correspondiente (guaraní o quechua, principalmente).

Equipos y supervisión

Para Cordillera se formaron 4 equipos de 3 miembros cada uno (1 supervisor y 2 encuestadores), además de dos encuestadores flotantes que se incorporaban

a los distintos equipos en función de la distancia, complejidad o dispersión del conglomerado a encuestar.

Para Tarija y Chuquisaca se formaron 5 equipos, dos de ellos de 3 miembros, otros dos de 4 (1 supervisor y 3 encuestadores) y un quinto equipo que comenzó con 3 pero al que un cuarto componente se incorporó dadas las distancias y dis- persión de las viviendas de la zona a encuestar.

Las mediciones de peso, talla y perímetro mesobraquial, eran siempre tomadas por la misma persona en cada equipo con objeto de reducir el error interobserva- dor. Estas personas fueron seleccionadas de acuerdo a los resultados del test de estandarización antropométrica.

Para la elección de los supervisores se tuvo en cuenta tanto su perfil y experiencia como su participación durante la formación y prácticas de campo. Encuestadores

y supervisores son egresados o estudiantes de últimos cursos de licenciaturas re- lacionadas con la temática del estudio y/o con experiencia en la implementación de encuestas.

La nutricionista de ACH supervisó alternativamente el trabajo de campo y produc- tos diarios de los diferentes equipos durante todo el periodo de relevamiento de datos. La jefa de proyecto realizó asimismo supervisiones esporádicas en campo

y, diariamente, los datos recopilados por cada equipo durante la primera encues-

ta, en Cordillera.

Formación

La formación fue conducida por la Jefa de Proyecto Nutricional ACH, y la nutricio- nista ACH para el módulo de hemoglobina.

Se realizó una primera formación de 8 días incluyendo el test de estandarización

y dos días de prácticas de campo. Tras las primera encuesta en Cordillera y pre- via a la recolección de datos en Tarija y Chuquisaca se realizó otra formación de 3 días, incluyendo un nuevo test de estandarización antropométrica. Dichos test de estandarización se desarrollaron siguiendo la metodología SMART y se analizaron los resultados con el módulo correspondiente del ENA software. Se midieron 10 niños en total para el primer test y 8 para el segundo (dos niños abandonaron durante el desarrollo del test).

Resumen ejecutivo

Durante las prácticas de campo se practicó la metodología como si de un día de encuesta real se tratara.

2.6. Recolección de datos

La recolección de datos correspondiente a la provincia de Cordillera se llevó a cabo durante el mes de marzo; la realizada en el chaco chuquisaqueño y tarijeño se desarrolló fundamentalmente durante el mes de abril. La información analizada refleja, por tanto, la situación de la población en el periodo final de la estación de lluvias, previo y durante la cosecha del choclo (tabla 2.3).

     

   
   

 

   

 

 

 
                Tabla 2.3. Periodo de recolección de información con

                Tabla 2.3. Periodo de recolección de información con

                Tabla 2.3. Periodo de recolección de información con

Tabla 2.3. Periodo de recolección de información con relación al calendario estacional y agrícola básico de la región del chaco boliviano.

En Cordillera, cuatro equipos muestrearon 48 conglomerados en 12 días. El nú- mero meta de niños/as por conglomerado fue de 18. Los responsables de los puestos de salud y los líderes de las comunidades - mburubichas en las comuni- dades guaraníes o responsables de las OTBs en las comunidades campesinas-, fueron informados de nuestra visita con 1- 2 semanas de antelación. Dado el alto grado de dispersión de las viviendas y su difícil localización a simple vista, con el fin de reducir el riesgo de obviar viviendas relativamente alejadas u ocultas, du- rante esta primera fase de información se solicitó la cooperación de estos respon- sables para la realización de una lista completa de las familias con niños/as entre 6 y 59 meses o en su defecto la lista completa de las familias de la comunidad.

Los métodos de muestreo variaron en función de la información disponible. Mues- treo simple al azar cuando el censo comunal o la lista de familias con niños/as entre 6 y 59 meses eran completos y actualizados, hasta septiembre de 2010, o bien la comunidad era suficientemente pequeña para ser dibujada con fidelidad por algún responsable o líder. Muestreo sistemático en comunidades con vivien- das ordenadas por las que se pueda trazar un itinerario simple que las recorra a cada una de ellas. Método Epi modificado cuando el resto de alternativas no fue posible.

De cada niño/a se recogió la siguiente información: Nombre, edad, sexo, peso, talla, perímetro del brazo, edema y hemoglobina.

Para el cálculo de la muestra, se consideró como prevalencia de desnutrición agu- da esperada los resultados de la última encuesta del PMA (octubre 2010). Aunque este estudio presentaba unos valores muy por encima de los manejados normal- mente para la zona y fueron objeto de diversas observaciones, correspondían a los últimos datos publicados para estos municipios chaqueños, los más elevados, y procedían del Grupo Técnico para Emergencias de las Naciones Unidas (UNE- TE). En esta situación y con el propósito de la encuesta no se consideró oportuno oBsiar estos datos.

Diagnóstico Nutricional y de Seguridad Alimentaria Chaco 2011

La precisión deseada se determinó entre el 3% y 5% dependiendo de la preva- lencia esperada y los recursos disponibles. Dada la relativa homogeneidad de la zona se tomó un efecto de diseño del 1.5. debido a la falta de censo preciso y actualizado de la región se realizó el muestreo por conglomerados, consideran- do como unidad geográfica la comunidad, incluyendo en el muestreo todas las comunidades censadas en 2001 de menos de 2000 habitantes, exceptuando las colonias de menonitas. El tamaño poblacional se obtuvo siguiendo las estimacio- nes para 2010 del INE basadas en el Censo de 2001.

Asimismo se administraron 300 encuestas familiares y 50 a personajes clave de la comunidad. Dado que no existe ninguna sospecha o información que apunte a un aumento de la mortalidad infantil, este componente de la encuesta SMART fue excluido de la encuesta.

2.7. Análisis de datos

Los datos correspondientes al formulario antropométrico fueron introducidos por cada equipo, diariamente, en el ENA software, antes de salir de la comunidad correspondiente a fin de localizar posibles errores y tener la oportunidad de corregirlos en terreno. Con el mismo fin, cada equipo realizó diariamente el test de plausibilidad, incluido de igual manera en el ENA software. Los resultados correspondientes a cada encuesta (Chacos cruceño, chuquisaqueño y tarijeño) se muestran en el anexo 8. El análisis de dichos datos se realizó con el mismo programa, sin aplicar ningún criterio de exclusión, si bien el número de valores fuera de los rangos establecidos por SMART (+/-3SD) y Epi-Nut se muestran en los resultados.

La base de datos correspondiente a las encuestas de seguridad alimentaria fue creada con SPSS (17.0) por personal especializado y supervisada por la jefa de proyecto, localizados en la base de ACH en Camiri. El análisis de estos datos y hemoglobina se realizó en su mayoría con el mismo programa. Para gráficos y cálculos necesarios en el análisis de ciertas variables se utilizó Excel (2007).

el mismo programa. Para gráficos y cálculos necesarios en el análisis de ciertas variables se utilizó

Resumen ejecutivo

Anemia

La deficiencia de hierro o anemia ferropénica se diagnosticó mediante la medi- ción de la concentración de hemoglobina en sangre periférica. Ésta se determinó en terreno por detección fotométrica utilizando el analizador portátil HemoCue Hb 201 + , aceptado por el Comité Internacional para la Estandarización en He- matología. La muestra de sangre periférica se extrajo del dedo medio de la mano izquierda, o talón cuando la extracción del dedo no fue posible (1%). Con fines comparativos, la clasificación de la severidad de la anemia se basa en los mismos puntos de corte utilizados en el ENDSA (2008), especificados en la tabla 2.4. No se han realizado correcciones en función de la altitud geográfica ya que en la región chaqueña no hay comunidades localizadas en zonas de altitud elevada y, por tanto, con cambios significativos en la concentración atmosférica de oxígeno.

La prueba se realizó a todos los niños y niñas, entre 6 y 59 meses, seleccionados mediante la metodología SMART, exceptuando aquellos de los que no se obtuvo autorización por parte de los padres, madres o tutores.

Nota: En algunas comunidades, principalmente quechuas del municipio de Cabe- zas, hubo familias que no dieron su consentimiento para la extracción de la mues- tra sanguínea para análisis de hemoglobina. Las razones son fundamentalmente de tipo cultural así como susceptibilidades desarrolladas como consecuencia de extracciones sanguíneas anteriores realizadas por otras instituciones/organiza- ciones.

 

Límite superior de la categoría

 

Edad (meses)

Leve

Moderada

Severa

0-3

8.9

6.9

4.9

3-6

10.4

8.4

5.4

7-23

10.9

8.9

5.9

24+

11.4

9.4

6.4

Tabla 2.4. Puntos de corte para la clasificación de la severidad de la anemia (ENDSA 2008).

 
RESULTADOS

RESULTADOS

Nutrición y Salud Infantil 3.1. Resultados antropométricos (OMS 2006) Los resultados muestran una prevalencia de

Nutrición y Salud Infantil

3.1. Resultados antropométricos (OMS 2006)

Los resultados muestran una prevalencia de desnutrición aguda por debajo del 1,5%, una desnutrición global menor del 6%, y una desnutrición crónica de alre- dedor del 20%. Los porcentajes de desnutrición más elevados se encuentran en la provincia de Cordillera. Tarija tiende a presentar menor desnutrición crónica y Chuquisaca menor desnutrición de tipo global.

 

Cordillera

Chuquisaca

Tarija

(n=884)

(n=477)

(n=420)

Desnutrición aguda

(12) 1,4%

(4) 0,8%

(3) 0,7%

(0,8 - 2,4 95% C.I.)

(0,3 - 2,3 95% C.I.)

(0,2 - 2,3 95% C.I.)

Desnutrición global

(52) 5,9% (4,2 - 8,1 95% C.I.)

(12) 2,5% (1,2 – 5,4 95% C.I.)

(15) 3,6%

(2,1 - 6,1 95% C.I.)

Desnutrición crónica

(197) 22,3%

(90) 18,8%

(71) 16,9%

(18,9-26,0 95% C.I.)

(15,0-23,4 95% C.I.)

(12,5 - 22,5 95% C.I.)

Tabla 3.2.3. Prevalencia de desnutrición aguda, global y crónica en intervalos de confianza por departamento

 

La prevalencia de desnutrición en varones tiende a ser mayor que en el sexo fe- menino, siguiendo la tendencia nacional, salvo el caso de la desnutrición crónica en Tarija, mayor en niñas. Por grupos de edad, y teniendo en cuenta el periodo etario considerado, la desnutrición aguda se concentra en menores de 2 años y medio mientras que la desnutrición crónica tiende a aumentar desde los 6 meses hasta los 2,5 años en Cordillera o 3,5 años en Chuquisaca y Tarija. En líneas generales, la desnutrición global también tiende a ser más elevada en los menores de 2,5 -3,5 años.

Estos resultados muestran unas prevalencias de desnutrición considerablemente menores que las correspondientes al último ESAE (PMA 2010), pero dentro de los rangos de variabilidad de los datos publicados en el último ENDSA (2008) y en el informe de diagnóstico de la seguridad alimentaria y nutricional en el chaco boli- viano realizado en 2006 (PMA 2006), comparando con éste último los resultados basados en la referencia NCHS (1977).

Con relación a los promedios departamentales del ENDSA (2008), la prevalencia de desnutrición aguda obtenida en este estudio es similar o ligeramente inferior, en- trando en los rangos normales de variación. Sin embargo, la desnutrición global y crónica resultado de la presente encuesta en Cordillera es significativamente mayor que la media departamental, y viceversa en el caso de Chuquisaca, donde los va- lores aquí obtenidos son prácticamente la mitad de los promedios departamentales.

Respecto al diagnóstico nutricional del chaco (PMA 2006), las prevalencias de desnutrición derivadas de la actual SMART son ligeramente inferiores a las publi-

41

Diagnóstico Nutricional y de Seguridad Alimentaria Chaco 2011

cadas entonces, especialmente las referidas a desnutrición crónica de Cordillera y Tarija. Solo la desnutrición global de Tarija y Chuquisaca es ligeramente superior.

Los resultados detallados para cada chaco se muestran en los anexos 9-11.

Cordillera

para cada chaco se muestran en los anexos 9-11. Cordillera Chuquisaca Tarija Figuras 1-3. Prevalencia de
Chuquisaca Tarija
Chuquisaca
Tarija

Figuras 1-3. Prevalencia de desnutrición aguda, global y crónica por sexos y departamento.
42

Resumen ejecutivo

Desnutrición aguda

Resumen ejecutivo Desnutrición aguda Desnutrición global Desnutrición crónica Figuras 4-6. Prevalencia de

Desnutrición global

Resumen ejecutivo Desnutrición aguda Desnutrición global Desnutrición crónica Figuras 4-6. Prevalencia de

Resumen ejecutivo Desnutrición aguda Desnutrición global Desnutrición crónica Figuras 4-6. Prevalencia de

Resumen ejecutivo Desnutrición aguda Desnutrición global Desnutrición crónica Figuras 4-6. Prevalencia de

Desnutrición crónica

Figuras 4-6. Prevalencia de desnutrición aguda, global y crónica por grado de severidad y departamento.
Figuras 4-6. Prevalencia de desnutrición aguda, global y crónica por grado de severidad y departamento.

Diagnóstico Nutricional y de Seguridad Alimentaria Chaco 2011

3.1.2. Uso del perímetro mesobraquial como indicador de desnutrición aguda

Los resultados de la comparación de la clasificación nutricional de los niños y niñas en función del perímetro mesobraquial y del índice peso/talla se detallan en el anexo 12.

Considerando como puntos de corte para desnutrición aguda severa una circunfe-

rencia del brazo menor de 115 mm, y para desnutrición aguda moderada períme- tros mesobraquiales entre 115 y 124 mm, se clasificaron, entre los tres chacos, un total de 9 niños con desnutrición aguda, solo 2 de tipo severo. De esos 9 casos, solo en uno (11%) coincidió la clasificación según el perímetro mesobraquial y

el índice peso/talla. Cuando se utilizan los z-score propuestos por los estándares

de la OMS (2006) como puntos de corte, los resultados son similares si bien se

aprecia algo más de sensibilidad, aunque no especificidad.

Dada la escasa prevalencia de desnutrición aguda, El reducido número de niños

y niñas con este tipo de desnutrición no permite obtener datos concluyentes. En

cualquier caso, en esta población, los resultados apuntan a una baja sensibilidad

y sobre todo especificidad del perímetro mesobraquial como indicador exclusivo

del estado nutricional, respecto del peso para la talla, y por tanto no se recomien- da su uso en sustitución del peso para talla.

3.2 Anemia

En los tres departamentos la prevalencia de anemia en niños y niñas entre 6 y 59 meses es mayor del 40% y, por tanto, la carencia de hierro en la región del chaco es clasificada como grave, según los puntos de corte establecidos por la FAO (2006). La gravedad es mayor en la provincia de Cordillera donde se encuentran los porcentajes más elevados.

La anemia afecta en mayor medida a los menores de dos años, con un porcentaje entre el 55-72% frente al 49-57% de los menores de 5 años, siendo esta diferen- cia más acusada en Cordillera. Asimismo, se observa cierto dimorfismo sexual con una mayor prevalencia de anemia y de severidad de la misma en los niños y menor en las niñas, con diferencias más acentuadas en los menores de dos años.

severidad de la misma en los niños y menor en las niñas, con diferencias más acentuadas

Resumen ejecutivo

En cuanto a los tipos de anemia según su severidad, entre un 70-80% de los casos de anemia son leves, 8-23% moderados y menos del 1,5% severos.

Con relación a los resultados del ENDSA (2008), la prevalencia de anemia en- contrada en Cordillera en el presente estudio (57%) es mayor que su promedio departamental (48,6%). Al contrario sucede en Chuquisaca, con un promedio departamental (61,2%) superior al aquí obtenido (49,7%), mientras que en Tarija la media del departamento (46,1%) y la hallada en el chaco en este estudio son similares (48,8%). En general, los valores encontrados en Tarija y Chuquisaca se asemejan al promedio para la región de los llanos (48,5%), mientras que la ane- mia en Cordillera se sitúa por encima.

Edad (meses)

Sexo

N

Sin anemia

 

Anemia

 

%

Total %

Leve %

Moderada %

Severa %

 

NIÑAS

140

32,1

67,9

50,7

16,4

0,7

6

– 23

NIÑOS

162

24,7

75,3

53,1

21,0

1,2

 

TOTAL

302

28,2

71,9

52,0

18,9

1,0

 

NIÑAS

427

44,5

55,5

44,3

11,0

0,2

6

– 59

NIÑOS

432

41,4

58,6

45,1

12,7

0,7

 

TOTAL

859

43,0

57,0

44,7

11,9

0,5

Tabla 3.2.1. Prevalencia de tipos anemia en niños y niñas menores de 2 y 5 años. Provincia de Cordillera.

 

Edad (meses)

Sexo

N

Sin anemia

 

Anemia

 

%

Total %

Leve %

Moderada %

Severa %

 

NIÑAS

90

44,4

55,5

42,2

12,2

1,1

6

– 23

NIÑOS

71

42,3

57,7

38,0

18,3

1,4

 

TOTAL

161

43,5

56,5

40,4

14,9

1,2

 

NIÑAS

236

50,8

49,1

39,0

9,7

0,4

6

– 59

NIÑOS

233

49,8

50,3

37,8

11,6

0,9

 

TOTAL

469

50,3

49,7

38,4

10,7

0,6

Tabla 3.2.2. Prevalencia de tipos anemia en niños y niñas menores de 2 y 5 años. Chaco Chuquisaqueño.

 

Edad (meses)

Sexo

N

Sin anemia

 

Anemia

 

%

Total %

Leve %

Moderada %

Severa %

 

NIÑAS

78

44,9

55,1

41,0

14,1

0,0

6

– 23

NIÑOS

76

32,9

67,1

44,7

22,4

0,0

 

TOTAL

154

39,0

61,1

42,9

18,2

0,0

 

NIÑAS

202

53,0

47,0

38,1

8,4

0,5

6

– 59

NIÑOS

218

49,5

50,5

40,4

10,1

0,0

 

TOTAL

420

51,2

48,8

39,3

9,3

0,2

Tabla 3.2.3. Prevalencia de tipos anemia en niños y niñas menores de 2 y 5 años. Chaco tarijeño.

 

A. Salud

A.1. Prevalencia de enfermedades

Aproximadamente el 60-63% de los niños y niñas de los hogares encuestados estuvieron enfermos en las dos semanas anteriores a la realización de la encuesta. La mayor parte de ellos con tos, gripe y/o fiebre (con algo menos de incidencia en Tarija). Se registraron un 20-27% de casos de diarrea, con mayor prevalencia en Chuquisaca. Entre otros síntomas mencionados se encontraron conjuntivitis en Cordillera (4%), neumonía o alteraciones en la respiración (rápida o con dificul-

Diagnóstico Nutricional y de Seguridad Alimentaria Chaco 2011

tad), dermatitis, vómitos, disentería, parasitosis, dolor de estómago, alergias, des- nutrición, dengue y malaria. Entre el 11% y 15% de las madres de niños enfermos reportaron dos o más síntomas en Cordillera y Chuquisaca, respectivamente, más del doble que en Tarija (4,5%).

La prevalencia de enfermedades obtenida en esta encuesta es el doble que la publicada en el ESAE 2010, si bien los episodios de diarrea son similares (21%), también similares a la prevalencia de diarrea reportada en el ENDSA 2008 (21- 26%). Sin embargo, mientras que la prevalencia de IRA por departamentos en el ENDSA 2008 es un 11 % en Chuquisaca y entre un 20-25% en Tarija y Cordillera,

en el presente estudio, los síntomas de respiración rápida, dificultad para respirar

o neumonía no llegaron al 3%.

 

Cordillera

Chuquisaca

Tarija

Prevalencia de enfermedad reportada

60 %

62%

63%

Tabla 3.2.1. Prevalencia de enfermedad reportada en niños/as entre 6 y 59 meses en las dos semanas anteriores a la encuesta (N:

Cordillera=499; Chuquisaca= ; Tarija= 397).

 

Cordillera

Chuquisaca

Tarija

Tos, gripe, fiebre

77,6 %

78,7

66,8

Diarrea

20,0 %

27,3

23,8

Otros

18,2 %

10,3

14,9

Tabla 3.2.2. Porcentaje de niños/as entre 6 y 59 meses enfermos en las dos semanas anteriores a la encuesta según síntomas reportados por departamento (N: Cordillera=295; Chuquisaca=253; Tarija=244 ).

A.2. Asistencia a centros de salud

La pertenencia a seguros de salud distintos del SUMI, como CNSS u otro, no llega

al 2,5%, menos del 1% en Cordillera.

Menos de la mitad (43-44%) de las comunidades encuestadas en Tarija y Chu- quisaca tienen posta de salud frente a casi las tres cuartas partes de Cordillera (72%). Sin embargo, esta gran diferencia en disponibilidad de centros no es proporcional a la diferencia en asistencia.

A.2.1. Tratamiento

Entre el 20-30% de los niños/as enfermos en las dos semanas anteriores a la encuesta no fueron al establecimiento de salud (Cordillera: 19%; Tarija: 21%; Chuquisaca: 27%). En los tres chacos, la falta de gravedad de la enfermedad es la razón más común por la que no se ha recurrido al centro de salud para el

tratamiento de la enfermedad del menor. En Cordillera, es igual de frecuente que

la distancia y/o falta de medios de transporte, segunda razón en Tarija y tercera

en Chuquisaca. La falta de dinero es la segunda causa de no asistencia al centro de salud en Chuquisaca y la tercera en Cordillera, mientras que en Tarija apenas se menciona. Se aprecia un significativamente mayor porcentaje de tratamientos alternativos en Chuquisaca (11%) y sobre todo en Tarija (16%), que en Cordillera (2 casos). Entre otras causas también se menciona la falta de personal sanitario, especialmente en Tarija, o la falta de tiempo.

Resumen ejecutivo

A.2.2. Prevención

Aproximadamente, tres cuartas partes de los niños/as encuestados en Cordillera (74%) y Chuquisaca (79%), y poco más de la mitad de Tarija (57%), asisten al control de crecimiento una vez al mes como mínimo. Los controles de crecimiento son significativamente menos frecuentes en Tarija donde el 20% asiste rara vez o nunca, frente al 8% de Cordillera o el 4% de Chuquisaca. La frecuencia de contro- les es algo mayor en niños/as menores de dos años, con un 84-87% en Cordillera y Chuquisaca y un 77% en Tarija, que acuden una o más veces al mes.

A.3. Vacunación

En líneas generales, el porcentaje de niños vacunados oscila entre el 85 y 100%, excepto para la tercera dosis anti-poliomielítica, con porcentajes de hasta el 75% en el caso de Cordillera en los niños menores de año y medio. En edades supe- riores se alcanza el 90%, indicando cierto retraso en la administración de esta vacuna. Aproximadamente la mitad de las vacunas contra el sarampión se ponen después de cumplir el año y medio, algo antes en Chuquisaca.

   

Cordillera

 

Chuquisaca

 

Tarija

Edades Vacunas
Edades
Vacunas

6-17

18-29

30-59

6-17

18-29

30-59

6-17

18-29

30-59

(n=117)

(n=114)

(n=267)

(n=87)

(n=87)

(n=195)

(n=80)

(n=101)

(n=181)

BCG %

89,7

94,7

97,8

95,4

95,4

97,4

98,8

100,0

100,0

DPT1 %

91,5

93,9

97,8

94,3

95,4

96,4

97,5

100,0

100,0

DPT2 %

89,7

93,0

96,6

94,3

95,4

96,9

96,3

100,0

99,5

DPT3 %

84,6

93,0

96,6

94,3

93,1

96,4

90,0

100,0

98,3

Polio1 %

88,9

93,0

95,5

95,4

96,6

96,4

93,8

100,0

99,5

Polio2 %

87,2

92,1

94,0

96,6

96,6

96,9

87,5

99,0

98,9

Polio3 %

74,4

87,7

93,3

87,4

96,6

95,9

81,3

95,0

96,7

Sarampión %

47,0

80,7

89,9

64,4

93,1

91,3

51,3

95,0

96,7

TODAS

45,3

76,3

87,3

64,4

89,7

89,2

47,5

94,1

95,1

Tabla 3.2.3. Cobertura de vacunación por intervalo de edad en meses. (N: Cordillera=295; Chuquisaca=369; Tarija=362 ).

 

Basándonos en el porcentaje de vacunados de BCG entre los 6 y 59 meses, la vacunación se aproxima a la totalidad en Tarija y es menor en Cordillera (95%). Los porcentajes disminuyen alrededor del 10% cuando se considera la vacuna de sarampión, sobre todo en Cordillera, donde el porcentaje de niños entre 18 y 29 meses con todas las vacunas es el más bajo de los tres chacos.

Los resultados son similares a los aportados por el ENDSA 2008 por departamento.

 

Cordillera

Chuquisaca

Tarija

BCG %

(474) 95,2

(355) 96,5

(362) 99,7

Sarampión %

(378) 83,1

(308) 88,5

(305) 89,2

Tabla 3.2.4. Cobertura de vacunación: BCG (6 – 59 meses) y sarampión (9 - 59 meses).

 

B. Fecundidad

La paridad promedio es mayor en Cordillera con 4,2 hijos por mujer, siendo en Chuquisaca 3,4 (d.s.: 2,3) y 3,2 (d.s.: 2,1) en Tarija. La diferencia es consecuen- cia principalmente de una mayor proporción de hijos únicos y de una menor can-

Diagnóstico Nutricional y de Seguridad Alimentaria Chaco 2011

tidad de paridades altas, por encima de 5 hijos en Chuquisaca y Tarija. Respecto

a la tasa global de fecundidad departamental publicada en el ENDSA 2008, los

promedios obtenidos en este estudio son superiores en los casos de Cordillera (3,4) y Tarija (2,5), no así para Chuquisaca (3,6). En dicho informe, se encontra- ron claras asociaciones entre paridades altas, zonas rurales y bajos niveles de educación.

Nº hijos por mujer

Cordillera (n=421)

Chuquisaca

Tarija

1

10,5 %

21,7 %

21,4 %

2

20,7 %

20,7 %

24,9 %

3-4

31,4 %

33,3 %

32

%

5-6

19,1 %

13,9 %

13

%

7-9

14,3 %

8,9 %

7,5 %

10 o mas

4,3 %

1,6 %

1,2 %

Tabla 3.2.4. Paridad de las madres en el momento de la encuesta según departamento.

 

La edad promedio de las madres de los niños encuestados es de 29,6 (d.s=7-8) en los tres chacos. El 29-30% de las madres tienen menos de 25 años y un 8-9% me- nos de 20 años. La edad mediana del primer nacimiento según el ENDSA 2008 se encuentra entre los 20 y 21 años en estos tres departamentos.

C. Peso al nacimiento

Solo se han registrado los verificados por la cartilla de vacunación. Si bien no se aprecian diferencias en el peso al nacimiento promedio entre chacos, sí existen para el porcentaje de recién nacidos con bajo peso (<2,5 Kg). Mientras el chaco tarijeño y chuquisaqueño tienen entre un 4,5-5,5% de re- cién nacidos con bajo peso, este porcentaje se duplica en la provincia de Cordillera. Los tres chacos muestran porcentajes de bajo peso por encima de los promedios departamentales publicados en el ENDSA, aunque mantienen la misma tendencia (superior en Cordillera y menor en Chuquisaca) (Cordille- ra:5%; Chuquisaca:3,9%; Tarija:4,8%).

 

Cordillera (N=337)

Chuquisaca (N=308)

Tarija (N=259)

Peso al nacimiento

3,337

3,396

3,400

(d.s.=0.5)

(d.s=0,5)

(d.s=0,6)

Bajo peso % (<2500gr)

9,8%

4,5%

5,4%

Tabla 3.2.4. Peso al nacimiento promedio y porcentaje de recién nacidos con bajo peso por departamento. (datos basados exclusivamente en información proveniente del carnet de salud).

D. Lactancia y nutrición complementaria

Solo el 35% de los niños/as de Cordillera y alrededor de la mitad de Tarija (48%)

y Chuquisaca (50%) recibieron lactancia materna exclusiva durante los 6 primeros meses de vida. Es común que tomen sopa (el agua del hervido de arroz o maíz), agua o chicha, otro tipo de leche, jugos de fruta o maíz, manzanilla, comida,

frutas, etc. Estos porcentajes se sitúan por debajo del promedio rural reportado en

el ENDSA 2008 de 70%.

En el momento de la encuesta el 31% de los niños de Cordillera y Tarija eran lac- tantes, algo menos en Chuquisaca (25%). Entre el 67-71% de los niños menores de dos años son lactantes y un 78% de los menores de año y medio en Cordillera, 86% en Tarija y 93% en Chuquisaca.

Resumen ejecutivo

El 14-20% de los niños recibió donaciones de leche; cuando se consideran exclu- sivamente los niños lactantes el porcentaje es algo mayor en Cordillera y Chuqui- saca y menor en Tarija.

La proporción de niños menores de un año (y mayores de 6 meses) que está recibiendo una leche diferente a la materna es mucho más elevado en esta re- gión chaqueña que los promedios para población rural del ENDSA 2008, que se sitúan en torno al 1%. En Tarija, el 27% de los niños toman leche distinta a la materna, el 35% en Cordillera y el 43% de los niños menores de un año de Chuquisaca.

D.1. Nutrición complementaria

D.1.1. Lactantes

El 32% de los lactantes de Cordillera, algo menos en Tarija (20%) y Chuquisaca (26%), no recibió, en la semana anterior a la encuesta, ningún alimento de ori- gen animal (leche, huevo o carne), a parte de la leche materna. Entre el 40-53% recibió entre 1 y 3 veces (menos en Chuquisaca y más en Tarija) y, sin embargo, un porcentaje menor en Tarija (15%) y mayor en Chuquisaca (21%) ingirió algún alimento de origen animal todos los días de la semana.

El número de comidas diarias de los lactantes, a parte de la leche materna, es significativamente menor en Cordillera, donde el 71,5% de los lactantes come 2 o 3 veces diarias -frente al 50% de Tarija y 59% en Chuquisaca- y el 15% realiza más de tres comidas, siendo el doble en Tarija (31%) y Chuquisaca (32%). Un 2-7% de los lactantes no realiza ninguna comida, siendo el porcentaje menor en Chuquisaca y mayor en Tarija.

D.1.2. No lactantes

En Cordillera, la ingesta de alimentos de origen animal (leche, huevo o carne) en la semana anterior a la encuesta por parte de los menores de 5 años no lactantes es menor que en el resto de chacos, siendo superior en Tarija. El 17% de los niños del chaco cruceño no recibió ninguna proteína de este tipo, el 10% de los chu- quisaqueños y el 4% de los tarijeños. La mitad de los cruceños recibió entre 1 y 3 veces por semana, 46% en Chuquisaca y 55% en Tarija, y el 23% comió todos los días, 27% en Chuquisaca y 30% en Tarija.

Aunque, como es de esperar, el promedio de número de comidas diarias en los no lactantes es superior al de lactantes en los tres chacos, al igual que para los primeros, el número de comidas para los no lactantes es menor en Cordillera. En dicha provincia, y de acuerdo a las respuestas obtenidas, el 33% de los niños/as comen menos de 3 veces diarias, frente al 21% de Tarija y 14% de Chuquisaca. Proporciones similares entre los tres chacos 38-44% realiza 3 comidas diarias, mientras que para números superiores de comidas vuelven a acentuarse las dife- rencias entre chacos: el 23% de los lactantes de Cordillera come más de tres veces diarias, el 37% en Tarija y el 48% en Chuquisaca.

Diagnóstico Nutricional y de Seguridad Alimentaria Chaco 2011

E. Suplementos nutricionales

Dentro del programa de desnutrición cero, se incluye la administración de suple- mentos nutricionales con micronutrientes como política pública dirigida a com- pensar algunas carencias específicas detectadas de forma generalizada en la población. Teóricamente, madres y niños menores de 5 años deben recibir suple- mentos de hierro, ácido fólico así como de vitamina A las mujeres en puerperio y menores de 5 años.

En 2006, el Ministerio de Salud y Deportes inició, e incorporó a las prestaciones del SUMI, la distribución del suplemento de hierro en forma de chispitas nutricio- nales a niños y niñas de 6 a 23 meses de edad, quienes deben tomarla una vez al año, durante 60 días. Con la introducción masiva de las chispitas, el suplemento de hierro en forma de jarabe, como el ferrasol (sulfato ferroso), solo debería ad- ministrarse a los niños y niñas de 2 a 5 años.

La vitamina A es otro de los micronutrientes deficitarios en la dieta de los bolivia-

nos y sus manifestaciones son subclínicas en el 48% de los niños y niñas. Como política del Ministerio de Salud y Deportes desde la década de los 90 se admi-

nistra a todos los niños y niñas menores de 5 años, dos megadosis de vitamina

A anuales. De ellas, son especialmente importantes la administración de la dosis

inicial (pacientes de 6 a 11 meses) y la segunda dosis de vitamina A administrada

anualmente a niñas y niños de 1 a menores de 5 años.

Nutribebé es un preparado industrial de harinas precocidas, fortificado con mi- cronutrientes esenciales y elaborado siguiendo las recomendaciones técnicas del

Ministerio de Salud y Deportes de Bolivia. Debe administrase diariamente a niños

y niñas entre 6 y 23 meses como prevención de la desnutrición crónica y defi-

ciencias en micronutrientes. Desde 2005, su distribución corre a cargo de los gobiernos municipales.

 

Cordillera

Chuquisaca

Tarija

Edad (meses) Suplemento
Edad (meses)
Suplemento

< 24

24 -59

< 24

24 -59

< 24

24 -59

(n=174)

(n=318)

(n=143)

(n=259)

(n=149)

(n=246)

Nutribebé

52

30

49

33

36

15

Chispitas

45

50

42

31

44

30

Ferrasol

6

10

24

42

9

27

Vitamina A

36

43

33

44

46

43

Ninguno

19

26

18

27

19

26

Tabla 3.2.4. Porcentaje de niños/as que recibieron suplementos nutricionales en los tres meses anteriores a la realización de la encuesta. Datos proporcionados por departamento y rango de edad (6-23 meses y 24-59 meses).

Es importante tener en cuenta que la consulta realizada acerca de la toma de

suplementos nutricionales está referida a los tres meses anteriores al momento de

la encuesta y está basada en la información proporcionada por la madre o tutor,

siendo verificada por el carnet de salud solo en los casos que fue posible. Dadas las diferencias en el calendario de administración de los distintos suplementos, los resultados que se muestran tienden a subestimar el porcentaje de niños y niñas que reciben suplementos de hierro en forma de Chispitas o Ferrasol así como de vitamina A, ya que éstos son proporcionados 1 o 2 veces al año, respectivamente. Se trata, por tanto, de datos orientativos sobre la ingesta de suplementos nutricio-

nales que, en ningún caso, pueden o deben sustituir a un estudio en profundidad

Resumen ejecutivo

sobre su distribución, cobertura e ingesta. Es necesario considerar estas limitacio- nes para la interpretación de los datos.

En los tres chacos, casi el 20% de los niños/as menores de 24 meses y el 25% de los mayores de 2 años no recibió ningún suplemento nutricional y la proporción

de menores que recibe cada uno de los suplementos no llega al 50%. Los más administrados, con porcentajes mayores del 40%, son el nutribebé en Cordillera

y Chuquisaca, las chispitas en los tres departamentos, la vitamina A en Tarija y en los mayores de 2 años de Cordillera y Chuquisaca, y el Ferrasol en los mayores de 2 años de Chuquisaca. Destacan la baja cobertura de jarabe de hierro en los mayores de 2 años, especialmente en Cordillera, y la administración de los suplementos fuera del rango de edad aconsejado. Así encontramos, por ejemplo, que entre el 30 y 50% de los mayores de 2 años reciben chispitas nutricionales,

y entre el 15-30% nutribebé, si bien estos porcentajes pueden estar algo sobrees- timados debido a la cantidad de niños/as que cumplieron años en el intervalo de 3 meses considerado en la consulta. Por otro lado, en Chuquisaca, el 24% de los menores de 2 años reciben jarabe de hierro.

considerado en la consulta. Por otro lado, en Chuquisaca, el 24% de los menores de 2
Características Generales A. Capital humano. Composición del hogar. El número promedio de habitantes por hogar

Características Generales

A. Capital humano. Composición del hogar.

El número promedio de habitantes por hogar es de 7 personas en Cordillera y cerca de 6 en Chuquisaca (5,8) y Tarija (5,9), por encima de los promedios de- partamentales de alrededor de 4 habitantes por hogar (ENDSA 2008).

El jefe del hogar es de sexo masculino en el 90% de los hogares (Cordillera:90.5%; Chuquisaca:88%; Tarija:92%), mientras que la media departamental de hogares con jefatura mujer ronda el 20-25% (ENDSA 2008). La media de edad del jefe de hogar es de 40 años (Cordillera:41; Chuquisaca:39,5; Tarija:39).

Más de la mitad de los jefes de hogar no tiene estudios primarios completos (Cor- dillera:56%; Chuquisaca:72%; Tarija:62%) siendo entre un 5-10% analfabetos. Solo un 10-16% completó la educación secundaria, incluidos el 5% que tienen nivel superior. El nivel educativo es menor en Chuquisaca, con una mayor propor- ción de jefes de hogar con primaria incompleta y analfabetos, y relativamente mejor en Cordillera.

El porcentaje de analfabetos es similar al reportado en el informe diagnóstico de seguridad alimentaria y nutricional del chaco boliviano (PMA 2006), aprecián- dose solo una ligera disminución del 10% al 7% en el caso de Tarija. De forma similar al mencionado estudio, entre el 70-80% de las personas con oportunidad de acceder a la educación, lo hicieron solo a nivel primario.

acceder a la educación, lo hicieron solo a nivel primario. Tabla 3.1.1.13. Nivel educativo del jefe

acceder a la educación, lo hicieron solo a nivel primario. Tabla 3.1.1.13. Nivel educativo del jefe

acceder a la educación, lo hicieron solo a nivel primario. Tabla 3.1.1.13. Nivel educativo del jefe

acceder a la educación, lo hicieron solo a nivel primario. Tabla 3.1.1.13. Nivel educativo del jefe

acceder a la educación, lo hicieron solo a nivel primario. Tabla 3.1.1.13. Nivel educativo del jefe

acceder a la educación, lo hicieron solo a nivel primario. Tabla 3.1.1.13. Nivel educativo del jefe

acceder a la educación, lo hicieron solo a nivel primario. Tabla 3.1.1.13. Nivel educativo del jefe

Tabla 3.1.1.13. Nivel educativo del jefe de hogar por departamentos.

Resumen ejecutivo

En cuanto a la composición de la muestra según grupo étnico, existen diferen- cias significativas entre departamentos con una mayor presencia del pueblo guaraní en Cordillera y un mayor porcentaje de mestizos en Tarija y Chuquisa- ca. Existe una considerable proporción de quechuas en el chaco tarijeño, con una representación similar a la del pueblo guaraní. Como grupos minoritarios se encuentran los Carai, Aymara y, en Tarija, los Weenhayek.

se encuentran los Carai, Aymara y, en Tarija, los Weenhayek. Tabla 3.1.1.13. Composición de la muestra

se encuentran los Carai, Aymara y, en Tarija, los Weenhayek. Tabla 3.1.1.13. Composición de la muestra

se encuentran los Carai, Aymara y, en Tarija, los Weenhayek. Tabla 3.1.1.13. Composición de la muestra

se encuentran los Carai, Aymara y, en Tarija, los Weenhayek. Tabla 3.1.1.13. Composición de la muestra

se encuentran los Carai, Aymara y, en Tarija, los Weenhayek. Tabla 3.1.1.13. Composición de la muestra

se encuentran los Carai, Aymara y, en Tarija, los Weenhayek. Tabla 3.1.1.13. Composición de la muestra

se encuentran los Carai, Aymara y, en Tarija, los Weenhayek. Tabla 3.1.1.13. Composición de la muestra

Tabla 3.1.1.13. Composición de la muestra según grupo étnico por departamentos.

En líneas generales, la muestra representa la distribución étnica para la región chaqueña de cada departamento de acuerdo a los últimos datos publicados correspondientes al Censo 2001 (INE 2001). Según dicha fuente de informa- ción, el pueblo guaraní representa el 64% de la población de Cordillera, el 20% de los municipios del chaco de Chuquisaca y el 6% del chaco tarijeño. La población quechua se encuentra subestimada en la muestra de Chuquisa- ca, donde la proporción de este grupo en los municipios chaqueños de este departamento es del 14% según el Censo 2001.

Sin embargo, las características generales de la muestra del presente estudio muestra algunas diferencias significativas con relación a la ESAE de 2010 (PMA 2010), principalmente respecto a la educación y composición étnica de la muestra, donde más del 30% de los jefes de hogar eran analfabetos y la proporción de guaraníes no superaba el 2%.

B. Características de la vivienda

El 70-80% de las viviendas son en propiedad, un 8-15% prestada, 6% alquilada y un 4,5% es cedida por servicios. No se aprecian importantes diferencias entre los chacos si bien Chuquisaca muestra el porcentaje más bajo de viviendas en propiedad y el más alto de viviendas prestadas.

Atendiendo a los materiales de construcción de la vivienda se observan algunas diferencias entre chacos, mostrando Tarija mejores materiales, relativamente.

Casi la mitad de los hogares encuestados en Cordillera y Chuquisaca (45%) son de tierra o adobe con revoque –36% en Tarija- y entre el 16-26% carecen de revoque. En Tarija, el 34% de los hogares encuestados son de ladrillo, bloque de cemento u hormigón frente al 13% de Chuquisaca y Cordillera. Mientras en Cor-

Diagnóstico Nutricional y de Seguridad Alimentaria Chaco 2011

dillera y Chuquisaca el 20% y 12%, respectivamente, utilizan tabique o quinche, en Tarija es más común la madera (11%).

Los materiales más utilizados para la construcción de techos en Cordillera y Tarija son la calamina o plancha (~50%), seguido de la teja (~40%) y viceversa en Chuquisaca donde el 62% son de teja y el 25% de calamina. El porcentaje de hogares con techos de paja, caña, palma, barro es menor en Tarija (4-12%).

El piso es generalmente de tierra en Cordillera (77%) y Chuquisaca (66%), segui- do de cemento, siendo este el material predominante en Tarija (63%). Las diferen- cias respecto al promedio departamental (ENDSA 2008) son elevadas, siendo el piso de tierra solo en el 15-30% de las viviendas.

El número promedio de cuartos por vivienda es menor en Cordillera (2,2) y mayor en Tarija (2,8). Alrededor del 65% de las viviendas en Cordillera y Chuquisaca constan de uno o dos cuartos, y entre el 10-20% tienen más de tres. Por el contra- rio, más de la mitad de las viviendas encuestadas en Tarija tienen 3 o más cuartos.

El grado de hacinamiento medio presenta notables diferencias entre los distin- tos chacos siendo mayor en Cordillera con 4,2 (d.s=2,3) personas por cuarto, 3 en Chuquisaca (d.s=1,8) y menor en Tarija con 2,7 (d.s=1,7) personas por habitación.

En promedio, las familias encuestadas llevan viviendo en la comunidad unos 16 años, 20 años en el caso de Cordillera, mostrando un nivel relativamente alto de movilidad. Casi la mitad de los encuestados en Tarija y Chuquisaca llegó a la comunidad hace 10 años o menos, frente al 36% de Cordillera. Solo un 14% de los encuestados vive en la comunidad desde hace más de 30 años (21% en Cor- dillera). Estos datos reflejan, en parte, el flujo migratorio que recibe los municipios de Tarija y Chuquisaca, en mayor medida que Cordillera, fundamentalmente de población Quechua procedente de las zonas altas y valles (PMA 2006).

mayor medida que Cordillera, fundamentalmente de población Quechua procedente de las zonas altas y valles (PMA

Resumen ejecutivo

C. Acceso a servicios

C.1. Hogares

C.1.1. Agua

La principal fuente de agua potable en los hogares encuestados son las pile- tas localizadas en las viviendas, cuya fuente de agua son, en la mayoría de los casos, vertientes. Algunas de estas tomas de agua sufren obturaciones a consecuencia de las intensas lluvias y se secan durante los meses de sequía, lo que explica la disminución de entre el 7 y 18% de estas fuentes de agua durante la época seca con relación a la lluviosa. Dicha disminución es más acusada en Chuquisaca donde los ríos, quebradas o manantiales son la prin- cipal fuente de agua durante la estación seca y la segunda durante la lluviosa. En Cordillera, los pozos protegidos con bomba y atajados son relativamente más importantes que en Chuquisaca y Tarija.

En la época seca el abastecimiento por cisterna o carro repartidor solo es reportado por el 3-8% de los hogares encuestados, más en Tarija.

 

Cordillera

Chuquisaca

Tarija

Edad (meses)
Edad (meses)

Lluvias

Seca

Lluvias

Seca

Lluvias

Seca

n=307

n=342

n=307

n=342

n=307

n=342

Agua entubada con pileta en la casa no tratada

43,3%

36,8%

48,9%

31,3%

55,3%

46,9%

Agua potable, red pública dentro de la vivienda

14,7%

15,2%

11,8%

8,3%

10,6%

9,6%

Pozo protegido con bomba

14,3%

14,9%

,3%

0,0%

4,5%

4,5%

Atajado

7,8%

8,8%

0,0%

4,2%

1,0%

2,3%

Rio, Manantial

4,9%

5,3%

20,1%

35,5%

7,1%

10,0%

Pileta comunitaria

4,9%

4,1%

2,2%

2,2%

2,6%

1,9%

Vertiente

2,3%

3,5%

5,1%

8,3%

2,9%

8,7%

Carro repartidor, compra de agua de cisterna

1,3%

3,8%

1,6%

2,9%

5,5%

7,4%

Pozo protegido sin bomba

,7%

2,3%

2,2%

2,2%

3,9%

4,8%

Otros

5,8%

5,3%

7,8%

5,1%

6,6%

3,9%

Tabla 3.C.1. Fuentes de agua por departamento y estación pluviométrica.

 

Los resultados de esta encuesta confirman la tendencia progresiva, puesta de manifiesto en el ESAE 2010 (PMA 2010), a sustituir los pozos como fuentes de agua potable por agua entubada en la vivienda. Sin embargo, la utili- zación de ríos o manantiales ha aumentado con relación a dicho informe, especialmente en Chuquisaca, y se ha reducido considerablemente la compra o el carro repartidor de agua, indicando cierta recuperación de las fuentes de agua antes de la sequía.

Las fuentes de agua mejoradas representan entre el 82-95% del total en los departamentos de Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija (ENDSA 2008), frente al 60-70% durante la época de lluvias o 40-67% en la época seca según la información recogida en el presente estudio en la región chaqueña.

Con relación al informe diagnóstico en el Chaco del PMA en 2006, el agua en- tubada en la vivienda apenas ha variado en Cordillera y Chuquisaca (40% en-

Diagnóstico Nutricional y de Seguridad Alimentaria Chaco 2011

tonces), pero es mucho menor actualmente en Tarija con relación al 2006 (79%). Esta diferencia puede ser reflejo de la gran variabilidad de acceso a servicios que existe en esta región, lo que provoca notables diferencias en los porcentajes obtenidos en función de las comunidades seleccionadas para el estudio.

Las encuestas realizadas a los informantes clave de la comunidad indican que entre el 40% (Chuquisaca) y 67% (Tarija) de las comunidades encuestadas disponen de agua potable y/o pozos. A la pregunta de si creían posible la contaminación del agua, entre el 60-80% de las comunidades contestaron positivamente, menos en Cordillera y más en Tarija.

positivamente, menos en Cordillera y más en Tarija. Figura 3.C.1. Fuentes de agua por departamento y

positivamente, menos en Cordillera y más en Tarija. Figura 3.C.1. Fuentes de agua por departamento y

positivamente, menos en Cordillera y más en Tarija. Figura 3.C.1. Fuentes de agua por departamento y

positivamente, menos en Cordillera y más en Tarija. Figura 3.C.1. Fuentes de agua por departamento y

positivamente, menos en Cordillera y más en Tarija. Figura 3.C.1. Fuentes de agua por departamento y

positivamente, menos en Cordillera y más en Tarija. Figura 3.C.1. Fuentes de agua por departamento y

positivamente, menos en Cordillera y más en Tarija. Figura 3.C.1. Fuentes de agua por departamento y

positivamente, menos en Cordillera y más en Tarija. Figura 3.C.1. Fuentes de agua por departamento y

Figura 3.C.1. Fuentes de agua por departamento y estación pluviométrica.

C.1.2. Saneamiento

Entre el 38 y 64% de los hogares carece de saneamiento y utilizan el campo, es- pecialmente en Chuquisaca, y sólo alrededor del 10% en Cordillera y Chuquisaca dispone de baño con taza, frente al 34% de Tarija, con mejores condiciones de saneamiento en general. Las letrinas son en su mayoría pozos ciegos no ventila- dos en Cordillera (72%) y Chuquisaca (60%) y solo un 8% dispone de inodoro con sello de agua. En Tarija, sin embargo, las letrinas son ventiladas o no ventila- das (37%) y disponen de sello de agua (25%) casi en la misma proporción.

Con relación a los datos recogidos para el informe diagnóstico del chaco en 2006 (PMA 2006), la proporción de hogares sin servicio sanitario se ha reducido en más de un 10% en Tarija pero no ha variado en Cordillera y Chuquisaca.

56

Figura 3.C.2. Tipo de saneamiento por departamento.
Figura 3.C.2. Tipo de saneamiento por departamento.

de un 10% en Tarija pero no ha variado en Cordillera y Chuquisaca. 56 Figura 3.C.2.

de un 10% en Tarija pero no ha variado en Cordillera y Chuquisaca. 56 Figura 3.C.2.

de un 10% en Tarija pero no ha variado en Cordillera y Chuquisaca. 56 Figura 3.C.2.

Resumen ejecutivo

Las encuestas a informantes claves de la comunidad indican que solo un 2-3% de las comunidades encuestadas de Cordillera y Chuquisaca poseen alcantarillado frente al 17% de Tarija. En Chuquisaca el 75% de las comunidades afirma no tener letrinas o pozos sépticos, algo menos del 40% en Cordillera y Tarija.

Aproximadamente solo un 10% de las comunidades encuestadas se benefician de servicio de recolección de basura.

C.1.3. Higiene

Alrededor del 40% de los encuestados en Cordillera y Tarija, y el 16% en Chu- quisaca se lava las manos 3 veces o menos al día; el 25-30% de ellos se las lava sólo con agua.

En Cordillera, la mitad de ellos no se lava las manos antes de comer, algo menos en Chuquisaca y Tarija, y más del 30% no lo hace después de ir al baño. Entre otros, se lavan las manos por la mañana, al levantarse, después del trabajo o después de comer, o manifiestan lavárselas a cada rato.

 

Cordillera N=341

Chuquisaca

Tarija

Antes de cocinar

63,9%

81,5

78,8

Antes de alimentar al niño/a

24,3%

22,4

18,3