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Una Revisión

Analítica
de la Vida del
Profeta
Muhammad
(la paz sea con él)

Título en Inglés: “An analytical review of the life of the holy prophet : a code of life”
Khalifa Mohammad Saeed
Darul Tasneef Wal Nashr, Sialkot, Pakistán
Versión Español, RideAround Publications, Virginia, USA.

Reeditado por:
Nota de la reedición y revisión.

En el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso. Todas las alabanzas


sean para Allah, el Único, el más Noble, el Supremo, el más Piadoso y el más
Misericordioso.
No hay poder que detenga al mal ni poder que haga el bien si no es por Su
gracia. Dependemos completamente de Su misericordia; en Él creemos y en Él
confiamos. Él es suficiente para todos nuestros asuntos mundanales y en la otra
vida.

La paz y bendiciones sean para Su siervo y mensajero Muhammad (saws.),


último de los mensajeros, el sello de la profecía, una misericordia para la
humanidad.

Deseamos con el permiso de Allah que esta revisión y reedición sirva para que
los musulmanes hispano parlantes puedan tener un mejor acercamiento a la
noble conducta del Profeta Muhammad (saws), guía e inspiración de toda la
humanidad.

Pedimos a Allah Su perdón si hemos cometido algún error en este proyecto.

En Las Palmas, España a 15 de Raby` al-THaany 1428 Hégira (02/05/2007


gregoriano).

El Gabinete de Comunicación, Publicación e Información.


Asociación Nurain.

i
Introducción

Este libro es una traducción del trabajo de Khalifa Mohammad Saeed


que el preparo en idioma Urdu y fue traducido en ingles en los
sesenta. Quisiera agradecer Khalifa Mohammad Saeed para dar
permiso de traducción y su sugerencias e motivación.
La traducción en español fue por María y Jorge Boszko (de Caracas,
Venezuela) y quisiéramos agradecer por su generosa colaboración y
paciencia en completar este trabajo de enorme magnitud y
responsabilidad.
Quisiéremos también agradecer los siguientes de mi familia quien
apoyaron la publicación de este trabajo, intelectualmente y
materialmente incluyendo: Sra. Bilqis Haider, Sr. Ghulam Haider
Malik, Sra. Shamim Siddiq, Sr. Malik Mohammad Siddiq (Difunto), Sr.
Nazar Hussain, Sra. Rashida Nazar, Sra. Razia Begum (Difunto), Sr.
Mushtaq Ahmad Chaudhry (Difunto), Sr. Ijaz Ahmed Chaudhry
(Difunto), Sr. Waheed Haider, Sra. Rashida Waheed, Sr. Ahmad
Nadeem, Sra. Ayesha Nadeem, Sr. Ahmad Naeem, Sra. Fakharun
Nisa, Sr. Mohammad Ali, Sra. Shazia Ali, Sr. Javed Ahmad, Sra.
Shehnaz Javed, y sus hijos y otros.
Este trabajo no será posible sin especial compromiso, motivación,
participación, y apoyo de mi familia Sra. Riffat Waleed Malik, Sr.
Farooq Haider Malik, Srta. Khaula Haider Malik y Srta. Mahnoor
Haider Malik, y mi hermano Sr. Waheed Haider, Sra. Rashida
Waheed y su hijo Sr. Mohammad Yousaf Haider Y sugerencias y
apoyo editorial de mis muchos amigos.
Esperamos que este trabajo ayuda los latino americanos y otros
aprender la vida del Santo Profeta MOHAMA (la paz sea con él).

Por
Waleed Haider Malik
1566A Westmoreland street
Mclean, Virginia, Estados Unidos de Américas,
Febrero 2001

ii
En el nombre de Dios, el Bondadoso, el Benefactor

UNA REVISION ANALITICA DE


LA VIDA DEL
SANTO PROFETA
(la paz sea con él)

UN CODIGO DE VIDA

VOLUMEN I

Por

KHALIFA MOHAMMAD SAEED

Traducido por

(Difunto) Shahid Ahmad

Prolegómenos y Parte A

Hakeem Mohammad Zafar

Parte B

DARUL TASNEEF WAL NASHR, JAMIA SIDDIQIA


112-C SMALL INDUSTRIES ESTATE
SIALKOT - 4, PAKISTAN

iii
EL LIBRO ESPECIAL

LLEVA LOS SECRETOS DEL LIBRO (CORAN),

EL EQUILIBRIO Y LA ESPADA

LA REPRESENTACION DE DIOS EN LA TIERRA

EL TESTIMONIO DE LA SUPREMACIA
POR ENCIMA DE TODO EL MUNDO
DE LOS
UMAH ISLAMICOS
ESPIRITUALMENTE ILUMINADOS

iv
DEDICATORIA

Con Toda humildad, me encuentro ante la presencia del sabio, el justo, el valeroso y
casto (quien perfeccionó la naturaleza humana), el primero entre los Musulmanes,
MAHOMA, el Mensajero de Dios, Su Representante en la Tierra (que Alá Lo colme con
Sus Bendiciones), a través de la mediación de todos sus sucesores hasta el Siddiq de la
Era Hazrat Khawaja Mohammad Rafiq y el Ghaus de los Tiempos y Martir Hazrat
Khawaja Mohammad Rafiq (que Alá esté contento con ellos) con este especial obsequio
bendecido por su aceptación.

Este obsequio presenta una revisión analítica de la muy venerable vida del Santo
Profeta (cuya esencia es el significado de este libro) y de esta manera transmite los
secretos subyacentes al Libro y la Espada. De igual manera constituye la explicación
de la Lugartenencia del hombre en la tierra. Este libro también prueba que el Immah
Islámico, a lo largo de su existencia y en todas las etapas de su vida, ha sido superior a
todo el mundo debido a su purificación e instrucción por medio de una sucesión
ininterrumpida de mentores espirituales, recibiendo la gracia de él, quien es el más
perfecto de la naturaleza, del ser de la constitución Islámica, el sabio, el justo, el
valeroso y el casto.

Seguramente Allah escoge para Sus Bendiciones a quién él desea y Allah posee
una gran generosidad”
(Al-Baqarah)

Khalifa Mohammad Saeed

v
AGRADECIMIENTO

Dar-ul – Tasneef wal Nashar, Jamia Siddiqia desea expresar su profundo


agradecimiento por los extraordinarios servicios y la dedicación de todas aquellas
personas que contribuyeron, intelectual y materialmente, con la publicación de este
trabajo. Deseamos mencionar muy especialmente a las siguientes personas:
La muy respetada Sughra Begum, esposa del venerable autor y sus
descendientes, con quienes tenemos una inmensa deuda de gratitud, por su absoluta
devoción, indulgencia, comprensión y respaldo a su esposo, lo que hizo posible el
presente trabajo; Al- Haj Muhammad Din Qureshi, su Begum y sus descendientes, de
Medina Munawra, Al- Haj Muhammad Mateen de Sukhar, Umar Farook y su respetada
esposa y sus descendientes Diwan Zia, ur Rehman Muhammad Yosaf, Mushfiq Asim
Abdullah, Abdul Baqi (quien fue testigo de la activación del poder del Santo Profeta en
Khalifa Sahib, que continúa en la era actual), de Karachi, no sólo por su soporte
material, sino también por su ofrecimiento de construir una mezquita y establecer una
institución totalmente dotada para la promoción del conocimiento, de Sialkot, Begum y
Chaudhry Gulzar Ahmad y sus descendientes; Begum y Muhammad Islam Chaudhry,
de Lahore; Choudhry Ejaz Ahmad, Sra. Nasim Ejaz y sus descendientes. Al-Haj
Muhammad Channan Din (Difunto) y sus descendientes, y los difuntos Mian Mansab Ali,
de Chakwal, Ilyes Brothers y Salma Begum, y todos aquellos mencionados en la
sección de “Comentarios y Agradecimiento”, recopilados por el Sr. Nazir Ahmad.
Nuestra más profunda y eterna gratitud al Difunto Sr. Shahid Ahmad (que Dios
de paz a su alma), cuya visión y compromiso le permitió emprender la traducción de los
Prolegómenos, parte A, de este libro, como brillante ejemplo de su devoción. Son
igualmente loables los esfuerzos de Hakeem Muhammad Zafar y sus esposa Sakina
Begum, quien terminó la traducción de la parte B del Libro del Equilibrio. Que Dios
Todopoderoso recompence sus servicios.
Hafiz Mehfooz Ahmed, Director Nazir Ahmed y Muhammad Salam Nistar
merecen especial agradecimiento por sus valiosas sugerencias y por la revisión del
manuscrito.
Jamia Siddiqia desea manifestar su gratitud al Sr. Faiz -ur- Rasool Muhammad
Arif, Sra. Mumtaz Arif, Dr. Fazal –ur – Rahman Yousaf Fazli, Sra Zareena S. Fazli, Sr.
Shamim Rizvi y Sra. Abida Shamin por sus inapreciables sugerencias e incansables
esfuerzos y servicios en relación con la publicación de este Libro. También queremos
expresar nuestra profunda gratitud a los Sres Lasertec, Islamabad, por los
desinteresados servicios y extraordinarias instalaciones proporcionados para la
impresión de este libro.

vi
CONTENIDO

Introducción
[Difunto] Sr. Shahid Ahmad (Traductor) xii
Revisión
Profesor Dr. Rana M. N. Ehsan Elahle xvi
Equilibrio y sus Logros
[Difunto] Mohammad Bashir Hilmi xx
Prefacio xxxvi

PROLEGOMENOS: UNA EXPOSICION ACERCA DEL EQUILIBRIO

Preámbulo 003
Perfección de la Religión y la Bendición Final (Cumplimiento de la Ley) 011
La Existencia Terrena de la Realidad Sublime 018
Equilibrio en el Ser Revelación Progresiva de la ley y los Esfuerzos Humanos Incompletos 022
Evolución Progresiva 033
Declinar Progresivo 050
Representación de Dios en la Tierra 053
“Ijtihad” (Innovación Jurídica) y Exigencia de los Mandamientos 063
Aspecto de la Sabiduría 072
Realidad de los Valores Morales 080
Guía 084
Conocimiento a Través del Mundo ( El Argumento Divino) 087
Conocimiento en el Corazón (Sabiduría) 090
Herencia del Conocimiento 102
El Alcance del Conocimiento de la Condición de Profeta a la Luz de las Tradiciones
del Santo Profeta (La Paz Sea Con El) 111
La Amplitud del Conocimiento del “Ulema” 117
Atributos Morales del Santo Profeta (La Paz Sea Con El) y el Sagrado Corán 121

vii
PARTE A – EXCELENCIA MORAL Y CONDUCTA VIRTUOSA

Sabiduría 132
Sabiduría 134
Inteligencia y Entendimiento 147
Paz Mental 158
Racionalidad 164
Conservación y Predicación 168
Aprendizaje 171
Justicia 176
Justicia 178
Paciencia 187
Equilibrio (Justicia) 192
Sumisión 197
Conducta Ética – Piedad 201
Sinceridad 204
Resolución y Resignación (Fe en Dios) 207
Gratitud 211
Retribución 215
Afecto 219
Realización 224
Valor 229
Valor 230
Verdad 242
Tolerancia 244
Autoestima 248
Calma y Estabilidad 252
Poder 255
Juicio 258
Clemencia 261
Humildad 264
Piedad 267
Castidad 272
Castidad 273
Purificación 283
Preservación 291

viii
Modestia 294
Provisión para los Dependientes 299
Ganarse la Vida Honradamente 306
Constancia (Estabilidad y Dignidad) 309
Disciplina con el Conocimiento 313
Culminación de la Realidad del Ser 316
La Ley del Virreinato 324

PARTE B – EL ESTADO ISLAMICO

El Establecimiento del Hajar – e – Aswad. (El Derecho Natural del Ummah Islámico
para Arbitrar entre las Naciones) 327
Comercio (Perfección de la Economía) 328
Llamado a la Verdad (El Establecimiento de los Fundamentos del Ummah) 331
El Hijrat (Expansión del Ummah y Utilización de los Recursos Disponibles) 341
Organización de las Fuerzas Armadas (La Consolidación del Ummah) 351
La Batalla de Badr (Grandeza y Deferencia) 363
La Batalla de Uhd (Perseverancia en la Defensa) 374
La Batalla de Ahzab (Ferocidad en la Defensa) 383
La Batalla de Banu Kuraizah (Arbitraje entre Naciones) 393
El Tratado de Hudaibiya (Acuerdos Internacionales) 398
La Batalla de Khyber (Subyugación de Estados) 412
La Batalla de Mauta (Reparaciones Internacionales) 427
La Victoria de Makkah (Establecimiento de la Soberanía Divina sobre la Tierra) 436
La Batalla de Hunain (Establecimiento de la Autoridad) 458
La Batalla de Tabuk (Ejecución de la Autoridad) 472
Bases de la Estabilidad (Fundamentos Firmes) 481
Construcción de la Mezquita 486
Fraternidad 489
Inspiración (KASHF) y Resistencia. Eliminación de la Oposición Violenta (Principios de
Gobierno) 491
El Departamento para la Consolidación y Expansión de la Nación 496
El Departamento de “IJTIHAD” (Innovación Jurídica) y Promulgación de la Ley 498
El Cuerpo Consultivo 500

ix
El Departamento para Evaluar la Capacidad de los Servidores Públicos 501
El Departamento de Responsabilidad Publica 502
El Departamento de Policía 503
El Departamento de Justicia 503
El Departamento de Prevención de Daños y Malicia 504

Cumplimiento de las Limitaciones y “Qisas” y Ejecución de los Decretos de


Justicia 504
El Departamento de Reformas Públicas 504
El Departamento de Cuidado de Pacientes 505
El Departamento para el Cuidado de Animales (el Departamento de Veterinaria) 506
El Departamento de Salud 506
El Departamento de Agricultura 507
El Departamento de Minas y Minerales 507
El Departamento de Suministro de Agua, Irrigación y Agrimensura 507
El Departamento de Bienestar Público 508
El Departamento de Inteligencia 509
El Departamento de Industria, Comercio y Comunicaciones 510
La Casa de Moneda 510
El Departamento de Estados Subyugados y Fronteras 510
El Departamento de Rehabilitación de Refugiados y Eliminación del Desempleo 511
El Departamento de Educación 511
Inscripciones y Registros 512
Justicia Social y Seguridad y el Departamento para el Cuidado de Huérfanos 513
El Departamento de Relaciones Internacionales (Asuntos Extranjeros) 521
El Departamento de Defensa 521
El Departamento de Publicidad 522
El Departamento de Finanzas (Varias Direcciones de Ingresos del Erario,
Sadaqat, Impuestos, etc.) 524
El Departamento de Gastos Balanceados (Presupuesto) 524
Las Direcciones de Ingresos del Erario 526
Ingresos Misceláneos 531
Los Botines de Guerra 532
“JAZIA” (Impuesto de Protección) y Pagos Tributarios 533
Eliminación de la Oposición Violenta mediante el Valor Dinámico 535
Impacto del Perdón 535
Reprimendas Leves 538

x
Osadía Dinámica 539
Detalles del Departamento de Asuntos Extranjeros 540
La Realización de Tratados 541
La Implementación de Tratados 542
Embajadores y Delegaciones 543
Prisioneros de Guerra 545
Una Invitación a la Naturaleza 550

xi
INTRODUCCION
por
(Difunto) Sr. Shahid Ahmad [Traductor]
Servicio de Contaduría Militar de Pakistan

En la página del título, el Libro fue descrito por el respetado autor como “El Libro
Especial”. Este contiene los secretos del Libro, el Equilibrio y la Espada y la
Exposición del Virreinato sobre la Tierra, y además la prueba de la Superioridad
del Ummah Islámico en todo el mundo, gracias a que en él se Refleja la Luz
Divina. Es una visión crítica de la vida y del carácter del Santo Profeta (Dios lo
Bendiga). Es el código de Vida.

Cada uno de estos hechos tiene todo un mundo de significados y el esplendor


de una miríada de luces. Todos esos brillantes colores se describen
separadamente en el Libro Especial, pero luego se unen en un solo espectro,
una unidad, el hombre. Este ente es humano y Divino, y tanto su humanidad
como su Divinidad son interdependientes.

La complejidad de la personalidad humana, especialmente en lo que se refiere al


contexto de su temporalidad y espiritualidad, ha hecho imposible su descripción
y hasta su comprensión. Iqbal Shariati trató de conjurar la imágen del hombre
como un hombre – Dios antropomórfico o como un compañero de Dios en la
tarea de la creación. En el Libro Especial, no se da cabida a tales confusiones.
Aquí, el hombre es simplemente el Virrey de Dios. No sería hombre sin los
aspectos divinos de su personalidad. Al mismo tiempo, también existe su ser
físico. Ambos representan el mismo peso en los platillos de la balanza de la
existencia. Esto significa que la Divinidad no extingue el fruto de la realidad y
vice versa. Ambos encuentran en el hombre y sus logros, su verdadera
interrelación, que le fuera asignada por Dios.

El código de vida es el Libro – el Corán. Básicamente, es una emanación de


Dios Todopoderoso. En otras palabras, por ser la palabra de Dios, es como una
parte de la Persona de Dios. Sólo sus palabras y significados constituyen, para
el hombre, una importante manifestación de Dios. El Santo Profeta es la
personificación física, bajo forma humana, de esta emanación de Dios. Este
Libro es la proclama de Dios para Su Virreinato, y llena con plenitud las
necesidades físicas y espirituales del hombre.

El Profeta (que Dios lo Bendiga), como Virrey de Dios, hizo cumplir el código del
honorable Libro. A El le fué dada la balanza (Justicia) y la espada para hacerla
cumplir.

En el Libro Especial se han descrito esos, y muchos otros conceptos. La belleza


intrínseca del libro radica en que a cada concepto y proposición se le ha
encontrado el adecuado respaldo en los versos Coránicos.

xii
Al hombre se le ha proporcionado un modelo de perfección, quien a pesar de ser
un hombre, fue el último de los Profetas, el primer Musulmán, el Mensajero de
Dios, y el Virrey de Dios en la tierra. El recibió el resplandor divino y lo retuvo, lo
que transformó su ser mundano en Sublime. Esta sublimidad tiene que reflejarse
en la parte mundana del hombre, dándole valor, peso y engrandecimiento.
Ambos hacen el modelo, y el ideal del hombre es obedecer e imitar ese modelo.
Dios y el hombre no están fusionados en una unidad. El hombre no se convierte
en Dios ni asume ninguna de sus funciones, simplemente es su Virrey, y el
espíritu Divino le permite cumplir con los Objetivos Divinos del Virreinato.

En este libro, el Equilibrio tiene una connotación novedosa, es la materialidad de


la personalidad humana que proviene de la adecuada infusión de Divinidad en la
eternidad del hombre. Si esto llega a lograrse, la existencia carnal del hombre
estará iluminada por la luz Divina, y todas las funciones que él realice ya no
tendrán ninguna de las vilezas de la existencia elemental. Serán sublimadas al
plano superior requerido. El autor dice que el equilibrio o justicia (adl) sólo siguió
el significado literal de las palabras. No hace ningún intento para llegar a
conclusiones exageradas. El lector únicamente indaga acerca del significado de
las palabras cuando éstas explican, apropiadamente, los conceptos más
originales. El respetado autor, en muchas partes de su obra, pareciera infundir
un éxtasis, del que nos permitimos dar algunos ejemplos:

Dios está con los hombres que tienen entereza”.


(Al-Baqarah)
El autor explica que la entereza le permite al hombre tener la compañía de Dios.

“O creyentes, cumplid con vuestras obligaciones para con Dios, para que
podais cumplirlas hasta el más alto nivel, y sólo debereis morir como
Musulmanes”,

Esto explicó que cuando se elimina toda oposición del ser a la Unidad de Dios y
a la condición de ser Profeta, ello constituye el logro de los fines de Taqwa o las
obligaciones para con Dios (purificación).

“Con toda seguridad, los devotos obtendrán asientos de honor en los


jardines y arroyos, donde serán compañeros del Poderoso Señor”.

(Al-Qamar)

En vista de que el Libro Especial también es una exposición del código de vida,
el explica en gran detalle, la naturaleza del ser humano e incorpora una guía
completa para el desarrollo y educación de todos los aspectos del ser humano.
Puede decirse que presenta un código de ética basado totalmente en el Corán.
Los principios e instrucciones prácticas de este sistema son totalmente
diferentes de los libros escritos acerca de este tema. Se engrandecen la
cualidades morales tratadas, y su sublimación toca la Divinidad. Este estado de

xiii
Divinidad Sublime se denomina como el logro del Adl o equilibrio. Esta parte del
libro es la más amplia y sus explicaciones son realizadas con un acúmen de
razonamiento poco frecuente.
Todas las partes del Libro tienen, de manera contínua, un espíritu de
respeto y amor a Dios y al Santo Profeta, (que Dios lo Bendiga).
El autor enfocó este libro hacia el pasado, sin ignorar el presente. Al
mismo tiempo argumenta que existe una evolución, tanto en el conocimiento,
como en el hombre, como en la religión, y el auténtico ser humano tendrá la
autoridad, como Virrey de Dios y recibirá la inspiración Divina para modernizar y
seguir desarrollando el código o el significado del libro en el curso de la marcha
del tiempo en el futuro (Tajdid e Irtaqa).
El libro tiene su propio período especial de tiempo. Como un humilde
admirador y discípulo del autor, el traductor se da cuenta que la traducción del
libro es prácticamente imposible, y pide excusas porque su traducción incorpora
el tema objeto de este libro sólo hasta donde alcanza su límitada comprensión.
No obstante, el traductor tiene la firme convicción de que el libro es una
exposición del Corán para el futuro Creyente, quien estará libre de las ataduras
del fanatismo y del conservatismo.

Bendiciones Espirituales del Khalifa Mohammad Saeed Sahib


En 1959, mi suegro, el difunto Dr. Zubaid Ahmad (quien fuera un
estudioso de fama mundial y jefe del Departamento Arabe y Persa de la
Universidad Allahbad), me presentó, en Karachi, a Hazrat Khalifa Mohammad
Saeed Sahib. Me dijo que Khalifa Sahib era un hombre veraderamente estudioso
y un lider espiritual y que yo, en breve plazo, desarrollaría por él un gran aprecio
y amor. También me dijo que su padre y abuelo fueron hombres de grandes
logros espirituales y muy conocidos en el seno de nuestra familia. Nuestro
encuentro con Khalifa Sahib tuvo lugar en la casa de Hafiz Mahfooz.

La conversación que sostuvimos ese día fue muy diferente. Su exposición


de los versos Coránicos, su estilo al recitar los versos del Iqbal y Maulana Rumi
y su resumen del Islam, fueron muy diferentes. Era nuevo, pero era correcto.
Nos encontramos en múltiples ocasiones. Yo fui enviado como Contralor
Jefe de Cuentas Militares a Rawalpindi, y luego a Lahore, donde también
disfrutamos de largas sesiones. Aparte de tener una nueva interpretación de la
religión, él también tenía un nuevo programa: la reforma de la moralidad de los
Musulmanes.
Me encontré que poco a poco, no sólo estaba cambiando mi manera de
pensar, sino que también estaba cambiando mi modo de vida.
El me dió a leer este libro, que al principio, no comprendí, en especial su
“Revisión Analítica de la Vida del Santo Profeta (que Dios lo Bendiga). El me lo
explicó no exclusivamente en palabras, sino además a través de la inspiración, y
me pidió que preparara un tratado sobre la Etica Islámica. Todos esos ejercicios
me presentaban un nuevo mundo y concepto de la relación del hombre con Dios.
Un día, junto con todos los miembros de mi familia, fui a Alomar Sharif y
nos unimos al círculo de su orden espiritual – Siddiquia. Bajo su mano, prometí

xiv
solemnemente respaldar el Islam y vivir y morir por él. Esta es la suma total de la
orden.

Un poco después ví en un sueño que estaba sentado junto a mi padre, el difunto Maulawi Anis
Ahmad. Cuando lo miré, pareció tener el rostro de Khalifa Sahib. Cuando volví a mirarlo, me di cuaenta que
era el rostro de mi padre. Al encontrarme con Khalifa Sahib, le conté de este sueño. El recitó el Hadith: dijo
el Santo Profeta (que Dios lo Bendiga) “Soy como tu padre” y Dios dijo “sus esposas son como madres
para tí”. Esto significa que nuestra relación espiritual está totalmente establecida como de padre a hijo.

De hecho, mi suegro ya era miembro de Siddiquia, y mi esposa también


se nos unió. Mis hijas Sabahat Mustafa, Nusrat Osama, Wajahat Rehan y
Basharat Tayyab, y mis hijos Dr. Junaid Ahmad y Tahir Ahmad, no solo son
integrantes de Siddiquia, sino también grandes admiradores de Khalifa Sahib.
Nuestra familia ha obtenido grandes bendiciones espirituales de Khalifa
Sahib.
Todos nosotros oramos por su salud y su padrinazgo continuo para todos
nosotros.

Karachi Shahid Ahmad


89/3, Bahadurabad 20-07-1988

xv
REVISION
por
Profesor Dr. Rana M. N. Ehsan Elahie
M.A., Ph.D. (Pb), Ph.D. (Cantab.) antiguo Presidente del Departamento de
Arabe, Universidad de Punjab, Lahore

Después de un estudio crítico de los versos Coránicos, una vasta mayoría


de los estudiosos del Islam, y especialmente los Mutakallimun (teólogos
académicos), han decidido que Ruh (Espíritu) y Nafs (alma) son dos cosas
distintas. Ruh es algo perdurable y eterno. Alá dice:

“y ellos (v.g. los Judios y sus partidarios) te preguntan acerca del Espíritu.
Di: El Espíritu (procede) según las Ordenes de mi Señor, pero a ustedes no se
les ha dado el conocimiento, excepto un poco”
(xvii. 87)

“Al-Ruhu min amri Rabbi”

puede significar: El Espíritu pertenece a las Ordenes de mi Señor, o es parte o


una de las manifestaciones de las Ordenes de mi Señor.

Mientras que Nafs (alma) es algo efímero y fugaz por naturaleza y sujeto
a la decadencia, descomposición y muerte, como Alá el Exaltado dice:

“Cada alma tendrá el sabor de la muerte”


(iii. 182; xxi. 35; xxix. 57)
y más adelante El dice:

“Cuando llegue ese día ningún alma hablará (para excusarse, o interceder
por otra), sino con el Permiso (de Alá)
(xi. 107)
y también,

“Ese día el hombre abandonará a su hermano y su madre y su padre, y


tendrá suficientes actividades (propias) para ocupar (su atención)”
(lxxx. 33-37

e igualmente

“Ningun (alma) apesadumbrada cargará con el peso de otra”


(vi. 164; xvii. 16; xxxv. 19; xxxix. 9; liii.39)

Sin embargo, posteriormente los teólogos confundieron los Nafs con Ruh e
indiscriminadamente utilizaron los términos, intercambiándolos, por lo que las
connotaciones de ambas palabras fueron mutuamente confundidas, y muy

xvi
especialmente, en lo pertinente a la escatología, la palabra Ruh (y su forma
arwah) fueron empleadas con mucha libertad.

Bajo el título de Kitab al-ruh, un número de eminentes estudiosos


recogieron una inmensa cantidad de información interesante. De esos
estudiosos, son especialmente notables Ibn Qaiyim al-Jawziya, Jalal al-Din al-
Suyuti, y Mulla Sadra. El tema también fue discutido desde otro punto de vista
por Ibn Rushd (Averroes) e Ibn Sina (Avicena). Además de ellos, los ascetas y
los predicadores de varios períodos de la historia, agotaron su ingenio, a este
respecto.

Este modesto estudiante no desea entrabar discusión alguna, con los


augustos estudiosos, en lo referente a las complejidades de “Ilm al-Kalam”
(Teología Dogmática). Lo que desea este estudiante es subrayar que es el Nafs
y no el Ruh el que ha sido seleccionado para la dicha y felicidad (en el Más
Allá), y por lo tanto, la filosofía de la moral gira, esencialmente, alrededor de este
Nafs y los diversos aspectos de Nafs (alma y psicología). Invariablemente, los
autores de obras acerca de la Etica describieron al-Nafs al-Ammara (el alma que
manda, concupiscencia), al-Nafs al-Lawwama (el alma que reprocha, la voz de la
conciencia), y al Nafs al-Mutma’inna (el estado de la paz mental). De manera
similar, los pensadores y moralistas griegos también mencionaron “novo” y
“psyche”; ambas palabras, en gran medida significan Nafs.

Los grandes escritores Sufi, tales como al-Qushiri, Ganj Bakhsh Ali al-
Hujwiri, Al-Ghazali, Jalal al-Din al-Suyuti, Nasir al-Din, Muin al-Din y otros,
analizaron el Nafs y discutieron sus diversos aspectos, pero la trayectoria de su
pensamiento no pudo elevarse por encima de determinado nivel, por lo que se
estancó a ese nivel, y evidentemente no pudieron mostrar ningún otro progreso
en este campo.

Los estudiosos del Islam, asiduamente, han realizado estudios del alma
humana. No obstante, Shaikh Akbar Muhiy al-Din Ibn al-‘Arabi sobrepasó a
todos sus predecesores. Es su célebre trabajo al-Futuhar al-Makkiya (el Alma
Universal), el autor discute, ampliamente, algunos de los problemas vitales y
sutiles de la Noología. También intentó hacer un análisis detallado de al-Nafs al-
insaniya (el alma humana), tema no considerado con tanta precisión por autores
de épocas anteriores. Sin embargo, las teorías expuestas por Ibn al-‘Arabi, y los
conceptos por él establecidos, sólo se basan en sus experiencias personales y
privadas. Algunos críticos trataron de evaluar las ideas y nociones de al-Shaikh
al-Akbar, desde el punto de vista del racionalismo, pero las calificaron como
“basadas en conocimientos presuntivos”, por lo que las dejaron de lado.

En este campo, los esfuerzos del erudito Khalifa Mohammad Saeed, son
totalmente distintos. El intentó revelar la “conexión natural” entre al-Nafs al-
insaniya (el alma humana) y la Dhat (Esencia) del Creador, el Exaltado, y
descubrió que un alma creyente, que ha realizado obras justas y honestas (en

xvii
este mundo), Alá el Exaltado la dota con hayat tayyiba (vida pura). En otras
palabras, Alá el Exaltado, quien es Nur al-samawat’ l-ard (la luz de los cielos y
de la tierra), le otorga a esta alma recta y creyente, una parte de la luz de Su
Nurani Junsiyyat (esplendor personal), y el jasad-I-khaki (cuerpo de arcilla) de
esta alma se ilumina con las tajalliyyat (epifanías) de Ghair Mahdud Nur-I-Ilahi (la
Infita Luz de Alá). El reverendo Khalifa informa, con detalle, que la capacidad
del Nafs-al-insaniya (alma humana) de soportar este tipo de experiencia, sólo es
exclusiva del cuerpo humano.

Al igual que otros escritores, Khalifa Mohammad Saeed también ofreció


un análisis del alma humana, en su obra titulada Sirat-I-Nabawi par ek
Muhaqqiqana Nazar (Una Revisión Analítica de la Vida del Santo Profeta) y
describió las diversas capacidades y posibilidades del alma humana, explicando
la manera como se establece el ‘Adl (Equilibrio).

Desde el punto de vista objeto-materia, este libro contiene una serie de


pasajes complejos e intrincados. Ocasionalmente, el lector se encuentra con
algunos problemas enrevesados, que se discuten en el libro, y el principal de
esos problemas lo representa el gran número de términos técnicos raros usados
en este trabajo por el erudito Khalifa. Inevitablemente, tuvieron que ser
acuñados por él, ya que se trata de un campo de estudio totalmente nuevo, con
nuevos conceptos, nuevas ideas, lo que da origen a una nueva nomenclatura.

En una oportunidad, en diciembre de 1980, el erudito Khalifa me invitó a


mi y a mi hermano menor, el difunto Juez Munawwar Elahi Rana, a su
congregarción, donde el Khalifa adelantó una propuesta para emprender una
versión, en Arabe, del Sirat-I-Nabawi par ek Muhaqqiqana Nazar. También se
consideraron en esa oportunidad otras propuestas. Hacia el final de la reunión,
el modesto escritor de estas líneas aceptó la responsabilidad de obtener para
este trabajo los servicios de estudiosos eruditos del Arabe. También se sugirió
que la traducción debía ser literal y al mismo tiempo idiomática, y no debía
contener inconsistencias o incoherencias, de manera que el lector, en árabe,
pudiera disfrutar de su lectura y beneficiarse de su contenido.

Permanecí en la búsqueda de un estudioso eminentemente calificado


hasta que, finalmente, me sentí satisfecho al nombrar para este trabajo a mi
amigo y colega el Prof. ‘Abd-al-Samad Sarim. El Prof. Sarim posee una amplia
experiencia en la enseñanza del Arabe, en la Universidad de Punjab.
Igualmente, es uno de los ilustres graduados de la Universidad Azhar de Cairo, y
está especialmente versado en el Arabe moderno escrito. El Prof. Sarim acaba
de terminar la traducción al Arabe de toda la obra, realizando este trabajo con un
entusiasmo y amor comendable. En realidad, le estoy profundamente
agradecido por haber mantenido viva la confianza en él depositada.

En algunos pasajes de este libro, el Prof. Sarim agregó determinadas


notas con el fin de explicar los nuevos términos técnicos utilizados. De igual

xviii
manera, definió y delineó el alcance de las nociones no conocidas hasta la fecha
por muchos de los estudiosos. Naturalmente, este hecho agregó una nueva
gloria al trabajo. El idioma es contemporáneo y el estilo maravillosamente
lúcido.

xix
EL EQUILIBRIO Y SUS LOGROS
por
(Difunto) Mohammad Bashir Hilmi
M.A., L.L.B.

Introducción
En las siguientes páginas les ofrezco, en pocas palabras, una explicación
científica de la teoría del “Equilibrio” expuesta en sus dos libros por Khalifa
Mohammad Saeed, Jefe de Jamia A’alia Siddiqia, Dar-ul-Tasneef Wal Nashar,
“Sirate Nabvi per ek Mohaqqiqana Nazar”, publicados en idioma urdú.

Lo que me ha motivado a realizar esta traducción al Inglés es mi ferviente


deseo de ver que la verdad contenida en esos dos volúmenes sea llevada a
aquellos que no pueden apreciarla en su idiona original. Siendo esos libros un
objetivo, no prejuiciado ni parcializado, y un amplio comentario acerca de la
religión del Islam, pueden ser sometidos a un estudio crítico con el fin de
comprender la verdad, y yo les aseguro una total satisfacción, pero
indudablemente sólo a aquellos que son creyentes en Dios, y no a los no
creyentes, ya que éstos no poseen la visión mental completa para poder apreciar
su contenido.

De hecho, Khalifa Sahib enfocó de una manera única y novedosa, la


Filosofía Islámica a través del flujo de luz del Sagrado Corán y los preceptos del
Santo Profeta, y desarolló la teoría del “Equilibrio”, que se deriva de la ética
Coránica, según explicada por el Santo Profeta, tanto en la ley como en la
práctica. Después de leer estas páginas, que contienen solo una vista global de
la teoría, para lograr una comprensión detallada tendremos que volver a los
libros originales. Todos etarán de acuerdo conmigo en que la teoría del
“Equilibrio” nos eseñó una forma de pensar balanceada, un desarrollo espiritual
sano, moderáción en nuestra vida diaria, basada en sacrificios, en el nombre de
Dios, cuya equivalencia en las esferas del crecimiento nacional y de la
protección al desarrollo individual, es la acumulación de los mismos, con base en
su perfección espiritual, en todos los pasos de la existencia material.

El mayor servicio que le hizo Khalifa Sahib a la humanidad, es que colocó


el desarrollo de la Ciencia bajo el dominio de la Religión, y eliminó la brecha que
desde hace muchos años existió entre ambos, que fue creada por los pseudo
pensadores, que eran deficientes en su conocimiento, y los que carecían de una
visión mental completa. Hizo de la ciencia y la religión conceptos bilaterales de la
vida humana, probando que todo tipo de desarrollo y progreso humano está
sujeto a la Voluntad Suprema de Dios Todopoderoso, y si El lo Desea, el Ciclo
de la Evolución se sigue moviendo, y la humanidad avanza. El los ha unido con
la finalidad de trabajar para el mejoramiento de la humanidad, para el primero
como sirviente y el último como maestro.

xx
Tengo la esperanza que el lector esté de acuerdo de que la evolución de
esta teoría fue una simple necesidad, ya que en la actualidad, el pensamiento ha
estado confundido por el influjo de muchísimos “ismos” y “teorías” que, en
apariencia ofrecen soluciones a los múltiples problemas de nuestras vidas. Pero
cuando son examinados desde el punto de vista práctico, como lo dice el dicho
“lo maligno engendra lo maligno”, y probaron ser una “caja de Pandora”, con el
resultado de que son intrínsecamente deficientes e incompletos, produciendo la
degeneración en los rangos de la sociedad, con lo que empeoran la situación.

Por lo tanto, con el más profundo de los sentimientos, conjuntamente con


los otros miembros de ‘Jamia A’alia Siddiqia’, agradecemos a Khalifa Sahib sus
incansables esfuerzos para desarrollar y completar esta teoría que sirve de
directríz no sólo al mundo Musulmán, pero también a las naciones del mundo
que tienen esperanza. Si esta teoría se lleva a la práctica en la sociedad, con
toda seguridad traerá una paz y armonía elisea a sus rangos, acerca de los que
el mundo ha estado pensando y anhelando, y ultimadamente, cuando se
establezca en la práctica, confirmará y probará que esta es la única teoría que
puede proporcionar la solución más completa y adecuada para todos nuestros
enigmas morales y sociales pendientes de solución desde hace mucho tiempo.

Finalmente, me siento obligado a ofrecer mis más sinceras gracias a


aquellos valiosos y extraordinarios amigos que, amablemente, decidieron ofrecer
su valioso tiempo para leer estas páginas, utilizando las mejores energías de su
mente y alma, y que están preparados para penetrar en las inmensas
profundidades de su sabiduría, de la cual puedan por la voluntad de Dios, salir
victoriosos, ya que les proporcionará la iluminación que los conducirá y les
asegurará la salvación, tanto en este mundo como en el otro, (Amen).

xxi
TEORIA DEL EQUILIBRIO: FUNDAMENTOS

Nuestra Herencia – Dios el Todopoderoso

Dios el Todopoderoso – sublime y elegante, omnipotente y omnipresente,


desde la creación de la humanidad siempre ha sido un nodo místico con los
seres humanos, y los mejores pensadores de las sociedades han estado
haciendo sus mejores esfuerzos para desentrañar este nodo, dándonos sus
mejores explicaciones, que siempre han sido en afirmación o en negación de El,
pero es imposible negar el hecho de que han estado creyendo en El, en
cualquiera de sus formas, sea como un poder supernatural, una fuerza
magnética o bajo el término de “Dios”, que ha sido dado por las religiones del
mundo. Además de esto, teóricamente, es posible seguir hablando en contra de
El, pero en la práctica, cuando tan solo se asoma a los recovecos de nuestra
alma, sentimos la necesidad de El, el intenso deseo de conocerlo a El y tenerlo a
El. Por lo tanto, parece que la concepción de esta idea – creer o no creer en El,
o pensar acerca de EL, no es una idéa extraña, sino intrínseca, y brota dentro
del hombre. El ejemplo práctico ha sido dado por el “primer ser humano”, quien
a pesar de no tener a su disposición una entidad para guiarlo o para darle esta
idea, comenzó inclinándose ante lo que creyó era su Dios, o una fuerza
supernatural que controlaba este universo. Esto lo hizo según su propia iniciativa
y actuando según sus propias necesidades. También, hoy en día, la mente
universal se encuentra donde se encontraba al comienzo de la vida humana.
Más aún, encontramos que el propio concepto de Dios es instintivo para los
seres humanos, que no han podido evitarlo en ninguna de las etapas de su
crecimiento evolutivo, pero ha servido como un sentimiento natural para ellos,
que lo han mantenido y abrigado por fuerza de su propia naturaleza. Para
alimentar esta necesidad natural, se han sometido y adorado a cualquier ente
que fueron capaces de encontrar, de acuerdo con el ambiente y circunstancias
de su vida, con el debido respeto a las diferencias de opinión respecto a los
atributos de Dios el Todopoderoso. Incluso en la actualidad, Sus hechos
prácticos son visibles en todos los tipos de sociedades del mundo. También
podría ser posible que, desde el punto de vista lógico, uno no sea capaz de
proporcionar una prueba concluyente de la existencia de Dios, pero la mayor
parte de nuestras vidas consiste en su rutina diaria y posibles obras. Si
lanzamos un mirada y observamos la estructura social de nuestras sociedades, y
las estudiamos en profundidad, encontraremos que hasta los ateos fanáticos,
después de todos sus ejercicios mentales, se someten a la supremacía de algún
ente, aunque sea una personalidad humana en lugar de sobrehumana, y
comienzan a adorarlo como su héroe espiritual o mental, lo que en realidad es
una manifestación indirecta de ese instinto que trabaja activamente en ellos, y
ellos se ven obligados a alimentarlo de esta manera. Tal sumisión voluntaria del
ser humano a un ente supernatural, obedeciendo su propia necesidad instintiva,
por sí misma, establece la existencia de Dios y las manifestaciones de este
instinto en un ser humano. Nadie puede creer que esos ideales forman las
propensiones fundamentales de su mente y alma, ya que, al ir en contra de ellas,

xxii
simplemente niegan su propia existencia, porque El forma nuestro “deseo”
común, y exige que seamos honestos y que no nos engañemos a nosostros
mismos al creer en nuestros sentimientos intuitivos, abandonando el anhelo de
nuestras propias almas. Por ello, encontramos que la existencia de Dios está
engranada en nuestra sangre como Su sagrada herencia, y siendo nuestros
sentimientos instintivos, nos obliga a conocerlo a El, adorarlo a El y ninguna
porción de la imaginación puede refutarlo en Su forma o en Su existencia.

Dios el Todopoderoso – el Mismo como Fuente Evolutiva de la Creencia en


El
La próxima pregunta que surge se refiere a la manera en que este
sentimiento instintivo acerca de Dios el Todopoderoso encuentra su lugar en el
alma humana, que lo necesita para creer en El, conocerlo y adorarlo, y
ultimadamente para tenerlo a El. Básicamente, hemos establecido la existencia
de Dios y nuestros sentimientos instintivos por El, por lo tanto, deberíamos creer
en El con todos Sus atributos. Uno de los mayores atributos de Dios el
Todopoderoso es que si El lo desea, la cosa se hace, por lo tanto, al ser El quien
todo lo crea, ha creado todo este universo a través de Su Voluntad Suprema, y
lo ha establecido de una manera regulada; teniendo un comienzo, seguramente
tendrá un final y será reducido a la nada cuando complete su curso evolutivo. En
vista de que El lo ha ordenado, finalmente nada quedará excepto Dios mismo, el
Todopoderoso, todo brillo y luz, sublime y elegante, cuyo ‘noor’ o ‘luz’ no tiene
comienzo ni final y es la fuente eterna e inagotable de vida en este universo. Es
a través de Su omnipotencia que podemos verlo como es, y en cualquier
momento. Si El lo desea de otra manera, todo ello será destruido, pero al ser El
perfecto y de conocimiento infinito, nada sucederá, de lo que parece no natural,
hasta a una mente ordinaria, porque El así lo ha deseado. Por lo tanto, Dios el
Todopoderoso, siendo la fuente y origen de esta luz ‘Noor’ de Dios, es la fuente
y origen de la fuerza de la vida en este universo, y un ser humano, al ser parte
de él, como una creación superior entre todas las especies, también comparte
esta ‘Noor’ luz de Dios como fuerza de vida. Según Su propia Voluntad, Dios el
Todopoderoso, al momento del nacimiento de un ser humano le infunde su
propia ‘Noor’, llamada “rooh” (en árabe) o “espíritu” (en inglés). Su vida comienza
y esta luz ‘Noor’ de Dios que es la fuerza de la vida para el ser humano,
comienza a funcionar en él formando la esencia de su alma, y resulta ser la
fuente que da origen a la idea de Dios, los sentimientos por El, el deseo de
conocerlo a El y adorarlo a El, y el ansia de tenerlo a El, porque este ápice de
‘Noor’ o luz de Dios, infundido en el alma humana por Dios Mismo, el
Todopoderoso, por la fuerza inherente a su propia naturaleza, y asentada en él,
siempre ahela su inmersión en su “Reservorio” para ser, finalmente, sumergida
en “El”. Para poder realizar este fin, esta chispa de la ‘Noor’ de Dios continúa
estimulando el alma del ser humano, durante toda su vida, para su sumisión a un
código que pueda materializar esta fuerte necesidad, que en la realidad es el
objetivo final de todos los seres humanos. En conclusión, encontramos que Dios
el Todopoderoso, es la fuente eterna de vida en este universo, y para sobrevivir,
todo en este mundo depende de este ‘manantial’. A través de Su Voluntad

xxiii
Suprema, El ha establecido una unión mística de los seres humanos con su
creador, de hecho, toda la existencia de la humanidad ha servido de embrión del
cual han surgido todo tipo de verdades universales, y por encima de todas,
nuestra fé en la Verdad Suprema, Dios el Todopoderoso. Dios el Todopoderoso
ha estado enviando a Sus Profetas a este mundo para guiar la mente del mundo
y establecer la fé en El, para que en la ejecución de Su Voluntad pudieran
proporcionar una directríz a la mente del mundo, para que este supiera acerca
de la unión mística y la manera de fortalecerla. Estando dotados por Dios el
Todopoderoso con la “luz” y brillo, estos profetas atrajeron a los seres humanos
de todas las clases, y le permitieron a la humanidad a que progresara en todos
los campos de su vida. Por lo tanto, no cabe ninguna duda de que el ente de la
condición de Profeta ha desempeñado un papel preponderante y fundamental en
el establecimiento de la fé y creencia en Dios el Todopoderoso, y en la
exaltación moral del género humano, porque ellos estaban destinados por el
Todopoderoso para regular la ideología alrededor de la cual debía girar la mente
mundial – lo que es fundamentalmente cierto y sujeto a su enraizamiento
profundo en la mente de los seres humanos.

Religión y Condición de ser Profeta

Según lo que ya hemos discutido, Dios el Todopoderoso, a traves de Su


Voluntád Suprema, estableció la unión mística con los seres humanos, al
instilarles su propio aliento llamado “rooh”, al igual que la luz – “Noor” de Dios el
Todopoderoso, y esta chispa de “Noor” sigue espoleando el alma de los seres
humanos para que se sometan a un código que pueda facilitar su inmersión en
el reservorio de Dios el Todopoderoso, aún después de la muerte, la cual puede
simplificar su sumersión, que en realidad es el final definitivo. Por consiguiente,
siempre ha existido la necesidad de las religiones, las cuales, a lo largo del
tiempo, difieren ocasionalmente en sus detalles, pero siempre convergen en un
objeto central v.g. Dios el Todopoderoso, mostrándonos la manera de alcanzarlo
a El y de conseguirlo a El. Si tan sólo volvemos la vista hacia el pasado,
encontramos que el ente representado por las religiones ha desempeñado un
papel fundamental en el desarrollo y progreso de la humanidad, y por intermedio
de ellas, ha logrado alcanzar su estado actual de desarrollo mental y material.
Dios el Todopoderoso, quien es la fuerza de la vida en este universo, estableció
este mundo con un sistema regulado cuyo período está representado por un
ciclo evolutivo, que es el proceso de la procreación, crecimiento gradual y
extinción, o mejor dicho, asimilación, terminación y desasimilación, que continúa
en la limitada esfera de este mundo. Por lo tanto, muchas generaciones han
venido, se han desarrollado y alcanzado el máximo de su prosperidad, y ahora
han quedado olvidadas, y aún así, no se le encuentra un final, ya que la acción
de este ciclo es incesante y visible, incluso en cada uno de los objetos
inanimados. Por lo tanto, siendo el manantial de la fuerza de la vida, Dios
Mismo, el Todopoderoso es El quien mueve el ciclo de la evolución, y es sólo
debido a Su Voluntad, que la humanidad ha alcanzado el estado actual de su
crecimiento evolutivo.

xxiv
El medio aparente que sirvió de vehículo para que se manifestara la
Voluntad de Dios el Todopoderoso, está representado por los Profetas que
fueron enviados por Dios el Todopoderoso, para que, en Su nombre, enseñaran
y sirvieran de guía a la mente mundial, para así poder obtener la perfección
espiritual, basada en el código moral – las verdades universalmente aceptadas,
y por su propia mente iluminada. Con esto, lograron un desarrollo radical en su
existencia material, según fuera ordenado, y cada uno de los Profetas pudo
lograr el cambio, pero únicamente hasta el límite que le fuera establecido por
Dios el Todopoderoso, y le fuera asignado para ese período especifico de la
evolución. Algunos Profetas trajeron consigo determinados códigos de vida
ordenados, con los que aseguraron un desarrollo evolutivo específico de la
humanidad, y se denominaron con el nombre de religión, y ocasionalmente con
el nombre del respectivo Santo Profeta. Algunos de esos códigos actuaron
como rejuvenecedores de los viejos códigos enviados por el Todopoderoso. Por
ende, resulta claro que el desarrollo gradual de la humanidad depende
fundamentalmente, de la dirección proporcionada por Dios el Todopoderoso, por
intermedio de Sus Santos Profetas, quienes trajeron los códigos divinos, y que
ahora se llaman religiones.

No cabe duda que los diversos idiomas y la propia sangre desempeñaron


un papel de gran importancia, pero su función se ha extinguido, porque la
humanidad es interdependiente y está entrelazada, por lo que la ideología y la
cultura de un segmento de la humanidad, en cierto grado, es compartida por otro
segmento, como secuencia natural de su crecimiento evolutivo. La ideología
central, la fé en Dios el Todopoderoso, conjuntamente con las verdades
universalmente aceptadas, sirven de manera natural como un enlace
sincronizante entre toda la humanidad y la fuente de la que se nutre el alma y la
mente de la humanidad. Por lo tanto, resulta indudable que todas las religiones
se centran alrededor de una ideología – existencia de Dios común (aunque
pueden haber algunas excepciones), al igual que en las verdades y leyes
morales universales, que han seguido, lo que, en definitiva, permitió a la
humanidad a dar un paso adicional en el logro de su crecimiento.

El descenso de los Profetas y el hecho que Dios el Todopoderoso les


otorgara el ‘Wahi’ (un medio directo o indirecto de comunión con Dios), es una
evidencia física de que todos los desarrollos contemporáneos en el campo de las
ciencias y otras materias, se llevan a cabo a través de la generosidad de Dios el
Todopoderoso, quien materializó Su Voluntad por medio de esos Profetas,
quienes eran sobrehumanos en su desarrollo espiritual, mental y práctico, y
siendo todo ‘Noor’ luz de Dios, fueron el paradigma de un caracter moral
superior y conducta devota. El último de los eslabones fue Mahoma el Profeta (la
paz sea con El), quien trajo consigo el Sagrado Corán, que contenía los
requisitos evolutivos más elevados para todas las esferas del desarrollo
espiritual, mental, moral y material, y de hecho, si es aceptado y utilizado, nos
asegura la perfección en todos los campos del crecimiento humano. Por lo tanto,
en vista de que la religión del Islam es la única religión que ha proporcionado, en

xxv
teoría y en la práctica, este desarrollo evolutivo, y lo ha perfeccionado, la aceptó
como la religión más completa que promete la salvación, tanto en este mundo
como en la posteridad. También somete el desarrollo espiritual, mental, moral y
material de los seres humanos al código de Dios – el Sagrado Corán – que es el
manantial de la justicia y del equilibrio, cuya explicación práctica nos ha sido
dada en los preceptos del Santo Profeta. Con el fin de proporcionar una
explicación sólida de esta teoría, y sujetos a la cultura moral Islámica,
discutiremos los componentes humanos, de acuerdo con sus aspectos
cualitativos y sus valores prácticos en el cuerpo humano, al igual que la manera
en que la teoría es seguida por la práctica para que se logre la perfección
espiritual que ha sido ordenada, y para que el ápice titilante de ‘Noor’ infundido
en nuestras almas por el Todopoderoso, se nutra y logre su supremacía, por
encima de nuestro cuerpo, mente y alma, lo que representa la manifestación de
la justicia en el cuerpo humano, según concebida por la palabra ‘Equilibrio’ que
aprece al comienzo de estas líneas.

Concepción teórica de los constituyentes humanos

De acuero con las concepciones, generalmente aceptadas, acerca de los


constituyentes del ser humano, los seres humanos están constituidos por carne,
sangre, huesos, cerebro, etc., donde la mente es el factor controlador. Sin
embargo, la cultura moral Musulmana se aparta de este sendero tan trillado y
discute los constituyentes humanos en sus valores abstractos y su función vital
en el cuerpo humano.

El cuerpo humano, tomado tal como es, de acuerdo con la cultura moral
Musulmana, está constituido por la cualidades celestiales más finas, que forman
el ‘espíritu’ o alma – un obsequio divino, concedido al ser humano por el
Todopoderoso, al momento de su nacimiento, bajo la forma de ‘Noor’, que
permanece asentado en su alma hasta el final de su vida, e igualmente de otros
elementos viles que surjen de las relaciones mundanas del ser humano, y se
basan en las profundidades de las necesidades del cuerpo humano, de las que
tiene que ser suplido, ya que le son esenciales para mantenerse y servir de
embrión del que se originan los instintos animales de la naturaleza humana.

Un ser humano es la suma de cuerpo, mente y alma. El cuerpo


representa la expresión física de la constitución humana. La mente no tiene
forma, pero es el nombre que se le da al complejo trabajo del cerebro, en el que
la maquinaria neural produce una especie de esencia gaseosa,
extraordinariamente compleja, que sirve para controlar el centro del cuerpo
humano. El poder de percepción, el incentivo y la acción, están centrados en
ella y ésta es la fuente de la que evoluciona el carácter del hombre, ya que las
convicciones acumuladas durante toda una vida de experiencias, se mantienen y
preservan, precisamente aquí , y la “Voluntad” para ejecutarlas cobra vida a
partir de esta poderosa fuerza. El alma tiene dos aspectos bilaterales: uno el
aspecto elevado que contiene el obsequio de Dios, esa pizca de ‘Noor’ instilada

xxvi
por Dios el Todopoderoso al momento del nacimiento del ser humano,
universalmente conocida como ‘Espíritu’, y el otro aspecto es la sumatoria del
trabajo de la máquina humana, en forma de esencia gaseosa, que mantiene la
vida del cuerpo y el funcionamiento de sus partes, lo que en idioma árabe se
denomina ‘rooh-e-bukkhari’, una esencia producida por el proceso de
combustión de la máquina humana.

Esta parte del alma humana es el celoso protector de los intereses físicos
del cuerpo humano, y mantiene vivos y plenos los intereses del cuerpo, por
medio de sus necesidades instintivas. Adicionalmente, provoca que el
constituyente más importante de la máquina humana, aparezca y atienda sus
demandas. Este constituyente importante de la máquina humana está formado
por los elementos más viles, o en otras palabras, por los elementos terrenales
que hacen que el ser humano se interese por los aconteceres mundanos y que
son la fuente de la que se origina todo tipo de necesidades viles del cuerpo
humano, y que a su vez son nutridas por los mismos. Esos elementos
mundanos se derivan de todos los tipos de hambre, sed, pasión, deseo, furia,
lujuria, avaricia, etc., manifestándose, físicamente, bajo la forma de necesidades
carnales de la naturaleza humana. Si no se controla su ansia de satisfacción,
pueden causar una catástrofe moral, de la que se originan todo tipo de vicios.

Por ende, como corolario, podemos decir que el ser humano es una
combinación de dos elementos – los elementos divinos, originados de esa
chispa del ‘Noor’, luz de Dios el Todopoderoso, nuestro espíritu, que de hecho,
es parte del ‘Espíritu’ Santo de Dios el Todopoderoso. También está integrado
por los constituyentes más viles, que brotan de los elementos mundanos,
alimentados por nuestras necesidades más bajas y permanece unido al producto
de esta tierra, siendo nutrido por ella, probando que es nuestro reservorio, del
que se satisfacen todos nuestros instintos animales. El ‘rooh-e-bukkhari’ es el
sirviente natural, que sirve a cualquiera de ellos, el cual en determinado
momento domina al ser humano, ya que es un eslabon que une los elementos
más viles con la pizca de ‘Noor’ – regalo de Dios al hombre, quien a través de Su
Voluntad Suprema, está ubicado en regiones muy superiores. Estos dos
elementos básicos y de gran importancia en la constitución del ser humano, le
dan su expresión física por medio de la mente, la cual sirve a cualquiera de ellos
e intenta establecer su dominio en el cuerpo y el alma del ser humano.

Por ende, según lo que hemos visto, el factor más importante de la


maquinaria humana es la mente, que es la sumatoria del trabajo del cerebro y
corazón humano, suplementado por el producto de los elementos terrenales, la
cual le proporciona un servicio adicional a cualquiera de ellos, sean divinos o
terrenales. Cualquiera de ellos puede tener dominio sobre el cuerpo humano,
por lo que no es una entidad independiente del cuerpo, sino una potencia
subsidiaria, aunque es la única fuente de nuestras acciones pensantes y
sentimientos, que contiene el carácter discriminatorio entre civilidad y no
civilidad, entre virtud y vicio, con sus apreciaciones correctas, que elevaron al

xxvii
ser humano desde el reino inferior en que se encontraba. Lo que produce este
carácter elevado en el ser humano, al destello del ‘Noor’, otorgado por Dios el
Todopoderoso al momento del nacimiento, evoluciona en todo tipo de culturas
morales, que en términos reales son la civilidad de la mente, y en su desarrollo
superior podrá llamarse civilidad del alma. De los elementos mundanos emana
todo tipo de incivilidad, ya que ésta nace del cuerpo humano más vil, que por la
fuerza inherente a su propia naturaleza, requiere de atención y satisfacción
inmediata. Debido a su propia naturaleza, producen una densidad en el alma,
que limita el sano desarrollo de la mente. Por lo tanto, en nuestra opinión, en el
cuerpo y la mente de un ser humano, corren dos poderes paralelos: el civilizado
y el no civilizado, mientras que la mente es el campo para su expresión y obras
prácticas. Estos poderes siguen insinuándose y absorbiéndose en las
profundidades hasta convertirse en fuente permanente de las manifestaciones
de sus obras en nuestro carácter y conducta. A medida que se establece la
civilidad moral, como requisito inmediato de la sociedad, de allí su obtención y
concientización, lde que a mente debe ser educada y entrenada a la luz de los
valores morales ordenados. De hecho, es un compendio de civilidad mental, que
permite llegar a su desarrollo bajo la tutela de los poderes civilizados, que traerá,
como consecuencia, que los poderes no civilizados estarán encadenados y
encauzados para servirla según su voluntad, y el carácter discriminatorio de la
mente humana será capaz de lograr su absoluta capacidad individual para
distinguir el bien del mal, lo correcto de lo incorrecto, y la virtud del vicio. Al
comandar una conciencia clara y pura, será capaz de regular su conducta, bajo
la dirección de la civilidad mental, que asegura la paz y prosperidad en este
mundo, y el logro de la alturas espirituales en el más allá.

Si por desgracia, un ser humano es incapaz de lograr tal edificación moral y no


alcanza la civilidad mental, al sucumbir a la influencia de elementos viles,
tornándose inactivos sus elementos etéreos, debido a su negligencia o falta de
atención, la posición será revertida y el resultado de la conducta de la voluntad
de tal ser humano se encontrará con el caos y la anarquía. Esto se manifestará
fundamentalmente en su propia mente y alma, siendo su expresión física en la
sociedad la transgresión de las leyes morales y sociales, que se traducirá en
miseria, pobreza, perturbación, y reinará la anarquía en la sociedad.

No obstante, lo que muestran nuestras observaciones prácticas basadas


en la experiencia, es que muchos grandes hombres, que estuvieron poseidos
por tal civilidad mental, frecuentemente llegaron a caer muy bajo y cometieron
graves crímenes en perjuicio de la salud individual y social, ya que no pudieron
evitar sucumbir a sus instintos animales, procedentes de los elementos
terrenales. Debido a esto, ellos no pudieron alcanzar la civilidad mental, y
también fracasaron en lograr la civilidad de sus almas, bien sea por la falta de
una dirección adecuada, o por su negligencia personal. Esta civilidad sólo era
posible de alcanzar a través del desarrollo espiritual basado en código, y
establecido, en la práctica, por el Santo Profeta a la luz del Sagrado Corán, un
veredicto enviado por el Todopoderoso en relación con la guía de todo el mundo,

xxviii
que al estar en equilibrio completo, asegura la infalibilidad en el carácter y la
conducta del ser humano, quien se supera a la luz de este código.

En resúmen, el ser humano es una combinación de elementos terrenales,


por lo que existe la posibilidad de que caiga bajo la ifluencia de estos, debido a
su vínculo con sus elementos más viles, que son la fuente de sus poderes
incivilizados, que de no controlarse, usurparán la obra de los poderes civilizados
que, de acuerdo con sus valores, deberían tener primacía en el cuerpo y la
mente. Sin embargo, debido a la inherente debilidad de la constitución humana,
podrán en cualquier momento ser degradados a una segunda posición en los
trabajos corporales, por lo que la sola civilidad de la mente, basada en la
educación moral, será incapaz de detener y encadenar esos poderes
incivilizados, a menos que se logre la civilidad del alma. La meta de nuestras
vidas debería ser la civilidad de alma, lo que aseguraría la civilidad moral, que en
realidad, es el criterio para conducir nuestras vidas, y nos prometería la
salvación, tanto en este mundo como en la posteridad.

Por lo tanto, para nosotros, resulta una obligación ansiar la civilidad de


nuestras almas, lo que significa la iluminación total del alma, en ambos de sus
aspectos, con la luz (Noor) de Dios el Todopoderoso, y hacer que los elementos
más viles se sometan a su disciplina, en virtud de que ellos también perderán su
rigidez y se harán más sensibles, para poder dar cabida al ‘Noor’ de Dios y a la
chispa de ‘Noor’. Así obtendría la supremacía en el cuerpo, mente y alma del
individuo, lo que traería como resultado que sus poderes de percepción,
incentivo y acción estuvieran sujetos a la Voluntad Suprema de Dios, y así
estaría capacitado para aceptar a Su Creador, a través de cuya benevolencia ha
podido lograr tal perfección moral. Para suplir esta inmensa demanda de
nuestra alma, para la iluminación de los buscadores de la Verdad, les será
presentada la manera en que puede lograrse la civilidad del alma, pero sólo a la
luz de la enseñanza del Sagrado Corán y los dictámenes del Santo Profeta.

El establecimineto del Equilibrio

Según las conclusiones del capítulo anterior, Dios el Todopoderoso, es la fuente


natural para nuestro espíritu, que se beneficia de la chispa de ‘Noor’ que Dios el
Todopoderoso infunde al alma humana por medio de su Voluntad Suprema, y la
convierte en el aliento conjunto de la vida humana, que a través de su unión
subordinada con el Reservorio, se convierte en un deseo para establecer un
vínculo con su todo, lo que en todos Sus aspectos y atributos, es independiente,
siempre persiste en ella, y tal como Dios el Todopoderoso lo ha ordenado, le
sirve como fuente para todas las buenas cualidades y virtudes. Por consiguiente
nuestra primera y última responsabilidad es mantenerla impoluta y protegida de
todos los lodazales terrenales, mientras sometemos las arrogantes obras de los
elementos terrenales.

xxix
Es posible que se radique, de manera “Suprema”, en el cuerpo y alma del
ser humano, lo que le permitirá el establecimiento de la civilidad en la mente y su
desarrollo continuado; además probará ser la fuente de la civilidad de nuestra
alma, basada en el desarrollo espiritual. El manantial, la fuente del desarrollo
espiritual es nuestro Santo Profeta, quien promulgó esta teoría tanto por escrito
como en espíritu, a la luz del Sagrado ‘Corán’, que él nos trajo como el regalo
más sagrado para la humanidad y que, sin lugar a dudas, es la ‘palabra de Dios’.

Al no haber duda alguna de que Dios el Todopoderoso, omnipresente y


omnipotente, a través de Su Voluntad y Benevolencia, envió al mundo al Santo
Mensajero (Mahoma el Profeta, la paz sea con El) para llevar Su mensaje a la
humanidad y a todo el universo, y para conducirlos por el camino correcto, con la
seguridad que ese es el único camino que puede asegurarles la salvación en
ambos mundos. Por lo tanto, Dios el Todopoderoso en el cumplimiento de su
promesa, plenó el corazón, la mente, alma y cuerpo del Profeta con su propia luz
sagrada y lo convirtió en el paragón del desarrollo espiritual, convirtiéndolo en la
más perfecta encarnación de la ‘civilidad espiritual’, que es una cualidad
excepcional, otorgada por Dios el Todopoderoso solamente a los Profetas
escogidos. A su vez también es la perfección suprema de la civilidad del alma,
de manera que el corazón y el alma del Profeta había sido hecho por El, con el
fin de convertirse en la fuente eterna de Su ‘Noor’, desde el que han seguido
todos sus tributarios y canales, y aún sigue alimentando sus ramificaciones más
diminutas.

Este enlace gradual es un fenómeno natural y las personalidades sacras


más importantes, en cuyas almas se sumergieron los canales de ‘Noor’, fueron
los santos compañeros del Santo Profeta, ya que ellas abrieron sus corazones,
mente y almas ante el Santo Profeta, para establecer con él una unión
subordinada, a través del canal de ‘Bait’ (un pacto sagrado en manos del Santo
Profeta) y en su secuencia el ‘Noor’ de Dios, conteniendo el cuerpo del Santo
Profeta, lo hizo fluir en sus almas y ellos también se convirtieron en la
iluminación perfecta del ‘Noor’ y en la encarnación de la ‘civilidad de sus almas’.

El autodesarrollo comienza desde adentro y depende de la calidad y


cantidad del esfuerzo del hombre. Por ende, en la sumisión a las leyes naturales
de la gradación, que establecen nuestro lugar en la sociedad de acuerdo con
con nuestros valores y cualidades intrínsecos, tenemos que aceptar a todos
aquellos que son superiores a nosotros en su desarrollo y logros personales.
Debio a ello, los compañeros de nuestro Profeta, los respetados “Sohabas”,
ocupan un lugar preponderante en el colrazón de la congregación Musulmana,
ya que después del Santo Profeta, son la encarnación de la civilidad del alma,
iluminados por la luz de ‘Noor’ de Dios el Todopoderoso, a través de una santa
alianza con el Santo Profeta, quienes continuaron diseminando este ‘Noor’ por
intermedio del ‘Bait’. Esta forma, establecida por el Santo Profeta, fue seguida
por los respetados ‘Sohabas’, los santos compañeros, la cual consiste en un
‘Bait’ indirecto, una promesa subordinada, en manos del Santo Profeta, por lo

xxx
que el ‘Noor’ de Dios que recibieron del corazón (simbólicamente el corazón
representa una bomba) del Santo Profeta encontró su flujo en los corazones de
todos aquellos quienes establecieron la unión con el Santo Profeta. Esta
modalidad de ‘Bait’ aún continúa en las clases de la congregación Musulmana y
actúa como un vínculo con el Santo Profeta y el ‘Noor’, luz de Dios, que primero
fluyó hacia el corazón del Santo Profeta, y continúa fluyendo hacia los corazones
de aquellas personas que prueben ser y aparentemente sean la encarnación del
incentivo espiritual que el Santo Profeta legó a sus santos compañeros, que lo
heredan por medio de una cadena de ‘Bait’ la cual sigue pasando de ellos, con
el ‘Noor’ de Dios, después de haber alimentado un corazón y un alma, y después
de haberse convertido en una especie de incentivo espiritual, un tipo de fuerza
espiritual dinámica, que emana de la más alta perfección de la civilidad del alma,
dentro del alma Musulmana, y se sigue transmitiendo a otros corazones y almas,
por medio del establecimiento de uniones subordinadas, y como tal, este flujo
incesante de ‘Noor’ de una corazón y un alma a otro, continúa y continuará hasta
el fin del mundo.

Después del establecimiento de esta unión subordinada con el Santo


Profeta, la persona que posea su incentivo espiritual, nacido de su desarrollo
espiritual basado en el código que el Santo Profeta estableció en su precepto,
tanto teóricamente como en la práctica a la luz del Santo Corán, sentirá la unión
con la desciplina autoimpuesta, ya que su subordinación lo obliga a arrepentirse
de sus actos erróneos del pasado, y seguir una vida santa basada en los
preceptos del Sagrado Corán. La explicación práctica la dió el Santo Profeta: a
medida que del penitente lava la suciedad de los pecados, su subordinación y la
chispa del ‘Noor’ gratificarán sus instintos naturales, y comenzará a emerger el
desarrollo espiritual que guiará a los otros constituyentes humanos. Tal individuo
será elevado en su alma y comenzará a desarrollar su vida física y espiritual,
bajo esta dirección que lo regula en los límites prescritos por el código, el Santo
Corán enseñándole la santificación de su alma de la manera prescrita por
nuestro Profeta. Las ojeadas de remordimiento y penitencia hacia su pasado
pecaminoso, le permitirán esperar un brillante futuro que emerge de los
ejercicios espirituales, basados en las invocaciones y oraciones y la
pronunciación del nombre de Dios el Todopoderoso, en cada momento de su
vida.

Esto traerá como resultado que en la búsqueda de su desarrollo gradual,


el ‘Noor’ de Dios, fluirá del corazón de su guía, al corazón de éste ‘creyente’, que
ahora por su propia introspección y superintendencia, bajo la regencia de su
guía, frenará con el ‘Noor’ de la sagrada luz de Dios, los elementos más viles de
su cuerpo. Su ‘Noor’, cuyo imprescindible corolario sería que los elementos
terrenales fueran iluminados por el ‘Noor’ de Dios, que a su vez sería iluminado
por el ‘rooh-e-bukhari’ y la chispa del ‘Noor’, la bendición de Dios será suprema
en su cuerpo y alma, que será alimentada por su Reservorio, Dios el
Todopoderoso. Cuando, a través de este proceso, el cuerpo y el alma de un
individuo se iluminan con la luz de Dios, se establece la armonía perfecta entre

xxxi
el elemento divino y los elementos terrenales. Entonces, los poderes no
civilizados del ser humano serán encadenadados y controlados por los poderes
civilizados, los cuales, en otras palabras, son el establecimiento del ‘equilibrio’ en
el cuerpo humano.

Las Bendiciones del Equilibrio

El establecimiento del ’equilibrio’ en el sistema humano denota la


dispensación de justicia, en primer lugar, a nosotros mismos, y secundariamente
a la sociedad y a todo el mundo. Es necesario hacerse justicia a uno mismo, ya
que tendremos que regresar a nuestro Reservorio – Dios el Todopoderoso, de
quien hemos tomado la fuerza de vida, y tendremos que permitir su fácil retorno
a El. Debemos permitir que esta fuerza que tenga un campo libre para su
desarrollo, de manera que, después de nuestra muerte, se le facilite el vuelo a
su propia ‘fuente’ y a su santificación. Después del establecimiento del
‘equilibrio’ en el cuerpo, la mente y el alma, los poderes de perfección, incentivo
y acción, contenidos en la mente humana, trabajan bajo la directríz de esta
chispa de ‘Noor’, que ahora está pulida y reforzada por su propio Reservorio,
además de capacitada para servir a todos los dictados de su Fuente Suprema –
Dios el Todopoderoso.

Cuando ésta ‘partícula de Noor’ se convierte en un factor controlador del


cuerpo, mente y alma del ser humano equilibrado, entonces todas sus facultades
mentales, espirituales y físicas se someten a su dirección y a su fuerza
poderosa, unida ahora a su Fuente Suprema – Dios el Todopoderoso. Por lo
tanto, esas fuerzas de la constitución humana sirven para ejecutar todas las
órdenes recibidas de su fuente Natural final, Dios el Todopoderoso. Por ende,
cualquier intención que origine tal mente equilibrada, que disfruta de la posición
suprema en el cuerpo, al ser la intención correcta, siempre estará de acuerdo
con los dictados de su Fuente Suprema, Dios el Todopoderoso, y siempre estará
lista para trabajar con obediencia completa a Sus Ordenes. Tales órdenes están
contenidas en el Santo Corán, que es todo equilibrio y actúa como incentivo para
solucionar todo tipo de problemas relacionados con su vida doméstica, social,
económica, política y cultural la cual, en su segunda fase, es la dispensación de
la justicia a la sociedad, ya que la persona que disfruta de este envidiable don
está segura de proporcionar en nuestra vida cotidiana, una solución correcta y
adecuada a cuarquier problema intrincado, con una afinidad total con sus
circunstancias, que a la luz del Sagrado Corán y los preceptos del Santo Profeta,
que de hecho, se convierten en la fuente de su propio pensamiento y
acompañamiento de su cuerpo, mente y alma, además, tanto la totalidad de sus
expresiones físicas como sus acciones, están sometidas a su guía y supervisión.

Por lo tanto, es indudable que una mente ‘equilibrada’ cuyos poderes de


percepción, incentivo y acción, funcionan bajo la dirección iluminada de su alma,
cumple con todos los mandatos del Todopoderoso, según lo contenido en el
Sagrado Corán y explicado por el Santo Profeta en sus Preceptos, al igual que a

xxxii
través de su ejemplo personal, con la perfecta obediencia que mana de las
profundidades de su alma, la cual se desprende de su entidad sumergiéndose
en su Reservorio – Todo Luz, y Sus iluminadas enseñanzas tal como contenidas
en el Sagrado Corán, que son absorbidas por su mente y alma, constituyendo la
expresión de la Voluntad Suprema de Dios, que ahora yace en él como Su
confianza sagrada para que sean satisfechas y para cuya ejecución hace
esfuerzos constantes en la gratificación de sus necesidades naturales así
obtenidas.

Más aún, como resultado inevitable de este Equilibrio, que denota el


establecimiento de la justicia en su cuerpo y alma, hará que desaparezca como
el humo en el viento la profanidad que se origina de la densidad de los
elementos terrenales con respecto a la existencia de Dios, la necesidad de las
religiones, la probable naturaleza de un ser humano y su relación con el Creador
Supremo – el Todopoderoso. Tal hombre, dotado con el ‘Hadith’ del Santo
Profeta. “Quien se conoce a sí mismo, conoce a Dios” lo conocerá a El, y estará
en condiciones de apreciar todo tipo de realidades místicas, que la mente ajena
ni siquiera puede llegar a soñar. Como consecuencia, las acciones correctas
originadas de tan preclaro pensamiento, dotado con la visión espiritualmente
perfeccionada, emanarán de él, y él será la perfecta encarnación de la paz y del
sosiego, convirtiéndose en una valiosa adquisición para la sociedad y el ‘Millat’,
que seguirá sus directrices y confiará en ellas.

Por lo tanto, tal persona equilibrada, siendo justa consigo misma y por la
naturaleza de su propia conciencia, aborrece cualesquier extremos de
pensamiento o acción, encuentra dentro de sí mismo la imperiosa necesidad de
establecer la justicia a su alrededor, y por el hecho de ser un animal social,
tratará de modificar la estructura social, con base en los dictados del Sagrado
Corán – el mensaje equilibrado, del Todopoderoso enviado a la humanidad, para
que en este mundo lleve una vida buena y justa que le promete la salvación en
el otro mundo. El Millat Musulmán, específicamente, y el mundo, en general, no
pueden percibir el verdadero sentido de los sentimientos expresados por las
palabras fraternidad, igualdad, libertad y el espíritu universal de hermandad,
sobre la base de la tolerancia que desde tiempos inmemoriales desea la
humanidad Por consiguiente ahora el deber de los Musulmanes es informarse y
bajo la dirección o tutela de tal persona equilibrada, establecer el equilibrio
dentro de ellos mismos, asegurando una vida justa y pacífica basada en la
perfección espiritual, para que al moldear nuestro ‘Millat’ en todos los aspectos
de su vida cotidiana, éste sea regulado de acuerdo con las leyes equilibradas del
Sagrado Corán. Si es la Voluntad de Dios, toda la estructura de nuestra
sociedad se desarrollará y se establecerá en ella el equilibrio. Entonces, las
obras de esta sociedad reflejarán el reino de Dios en la faz de la tierra, tanto en
su perspectiva ideal como práctica.

El Corán, fuente de Equilibrio y Salvación

xxxiii
De acuerdo con lo arriba expresado, todos los seres humanos, al
momento de su nacimiento, comparten o heredan del Todopoderoso la chispa de
‘Noor’, denominada ‘espíritu’, que El infunde en el alma humana, a través de Su
Voluntad Suprema. Se allí evoluciona el poder civilizado del ser humano y al
establecer el equilibrio dentro de su propio ser, podrá dominar todos sus poderes
físicos y mentales, haciendo que lo sigan. Por lo tanto, podemos concluir que
todos los seres humanos, nacidos como Musulmanes, deberían aprovechar la
oportunidad para desarrollarse moral y espiritualmente según la concepción de
la palabra “Equilibrio”. Deasafortunadamente, este no es el caso y las
condiciones son generalmente contrarias, ya que incluso los miembros de la
congregación Musulmana no han encontrado la encarnación de este incentivo
espiritual; y siempre habrá uno en la inmensa multitud, que podrá ser llamado un
verdadero Musulmán. No cabe duda que los miembros de la congregación
Musulmana pueden ser reformados y llevados al nivel necesario de desarrollo
espiritual, bajo la tutela de un liderazgo equilibrado. Sin embargo, losmiembros
de otras sectas y religiones no pueden alcanzar estas alturas espirituales, que
aseguran la infalibilidad del carácter y una conducta moral superior, a menos que
se sometan al veredicto del Sagrado Corán, según explicó nuestro Santo Profeta
en sus enseñanzas. No obstante, es posible encontrar un ejemplo aislado de
una persona “creyente”, de otra religión, que puede mostrar algunos signos de
civilidad mental, o incluso, un paso más allá, podrá tocar los límites externos de
la “civilidad del alma”, pero un estudio más profundo de su vida, probará que
estando esa persona incompleta en su desarrollo, cometió graves errores
morales, indignos de su aparente personalidad devota. Lo mismo se debería al
hecho de haber seguido el camino que no pudo conducirla a las máximas
perfecciones del desarrollo espiritual, según contemplado y prácticamente
establecido por la religión del Islam, la cual es la única religión que ofrece las
pautas correctas para alcanzar las cimas de la perfección espiritual requerida.
Por lo tanto el veredicto de Dios el Todopoderoso, contenido en el Sagrado
Corán, la justicia “equilibrada” y el equilibrio que promete el establecimiento de
uncarácter moral superior, basado en la perfección espiritual, se requiere del
establecimiento del “equilibrio” dentro del propio ser, el cual le otorgará la
claridad de visión y conciencia de la que surgirá la interpretación correcta de las
leyes divinas y un incentivo para aplicarlas en su vida cotidiana.

Conclusión

En todos los seres humanos, quienes por la merced del Todopoderoso,


aceptan la religión del Islam y establecen el “Equilibrio” en su cuerpo y alma, no
habrá diferencias fundamentales, porque ellos disfrutarán del don de la intención
correcta, que evolucionará de su alma y mente iluminada, llevando como
resultado a una prevalencia total de la unanimidad de su pensamiento y ación.
Aemás, bajo la dirección suprema de un hombre devoto, quien debe ser la
encarnaciónn del incentivo espirirual legado a nosotros por nuestro Santo
Profeta, la totalidad de la congregación ‘Millat’ se convertirá en un cuerpo
compacto, dotado con la confianza divina y seguirá su camino como una fuerza

xxxiv
arrolladora hacia la fama y prosperidad en todos los aspectos de la vida.
Además, en el verdadero sentido del reino divino, se establecerá en este mundo,
en el que las sagradas leyes de la vida, enviadas por Dios el Todopoderoso, se
harán cumplir en letra y en espíritu. Esto significará el equilibrio y justicia a lo
largo de los rangos de la sociedad, y todo el Millat – congregación Musulmana-
disfrutará de la emoción elísea, que hasta la fecha, para los pensadores
prácticos de nuestro anciano mundo, permanece como un pensamiento dejado
en el olvido, o una ‘utopía’.

xxxv
PREFACIO

Pueda el “Ummah” Islámico vivir por siempre y prosperar

¡O grán ‘Ummah’ Islámico! Protector y Custodio de la Naturaleza Divina1 ¡(La


Religión Establecida)!. El Libro Especial2 contiene los secretos de la protección de la
Naturaleza (en el ser del hombre) y explica los principios del equilibrio y la Justicia (Adl).
El Ser Racional del Hombre está basado en el principio del equilibrio, que representa el
balance entre las dos caras del Ser: la material y la etérea (espiritual). Este libro
también explica el proceso para lograr el Equilibrio en el Ser, que protege y preserva la
Naturaleza. Al explicar el principio de la protección y preservación de la Naturaleza (en
el ser), el Libro Especial adquiere una importancia extraordinaria.

El hombre alcanza la más alta precedencia3 en el Universo al preservar y


proteger la Naturaleza, función que desempeña en cumplimiento de su obligación como
la más grande creación de Dios el Todopoderoso, lo que representa una bendición
especial4. También es el cumplimiento de la función del hombre, en su calidad de Virrey
(Califa) de Dios5, y la percepción de su potencial para la Representación6 de Dios en la
tierra.

En este Libro se ha emprendido una revisión analítica de la vida del Santo


Profeta (La Paz Sea Con El). El Profeta (La Paz Sea Con El), el primero de los
Musulmanes, preserva y perpetúa la Naturaleza Divina del ser, y la personificación del
significado del Libro Sagrado7. De igual modo, la narración de la vida del Profeta (La
Paz Sea Con El), es la explicaciónde los versos del Libro Sagrado. La supremacía del
gran ‘Ummah’ Islámico sobre todo el mundo, ha sido establecida a través del análisis de
la vida del Santo Profeta, al igual que a través de la descripción y el análisis del ser
racional y de su naturaleza.

Antes de emprender el estudio de este tabajo, el lector debería tener en mente


que hasta los estudios de temas como la Física y la Filosofía, que sólo contienen una
semblanza de sabiduría, requieren de la total atención y el máximo esfuerzo mental. El
conocimiento, la comprensión y el análisis del ser racional, que incorpora lo carnal y lo
sublime, es en realidad la esencia y el zenit de toda sabiduría. No cabe duda que la
1
Así estableció tu propósito (O Mahoma) para la religión: el hombre, por naturaleza está erguido,
Naturaleza de Alá en la que El hubo creado al hombre. No es posible alterar (las leyes) de la
creación de Alá. Esa es la Religión correcta. (Al-Rum)
2
‘Adl’ significa distribuir el peso en porciones iguales, para que ninguna de ellas sea mayor o
menor que la otra. Este equilibrio es la fuente del balance entre las dos caras del ser del hombre.
3
Ciertamente, hemos creado al hombre en la mejor de las formas. (Al-Tin).
4
Alá escoge para Su Misericordia a quien El desea. (Al-Baqarah)
5
Es El quien os ha colocado como representantes en la tierra. (Al-Ana’m)
6
Alá lo prometió a aquellos de vosotros que tienen fé y realizan buenas obras, que El
seguramente los hará representantes en la tierra. (Al-Noor)
7
Su conducta fué la manifestación del Corán (Al Daud)
xxxvi
comprensión y apreciación de una exposición razonada del ser racional y de la
Naturaleza Humana, exigiría una absorción total y un esfuerzo intelectual extenuante.
Por lo tanto, un vistazo o una lectura casual de este libro, puede no ser de utilidad para
una conmprensión adecuada del tema.

La proclamación de la supremacía del Ummah del Equilibrio (el ‘Ummah’


Islámico), con base en el testimonio de (las leyes de) la Naturaleza, representa una
invitación para los pensadores de todo el mundo, para que mediten acerca de ella. El
razonamiento que respalda esta afirmación es la perfección de la Religión en el Islám, la
completación de las bendiciones de Alá, que es la total realización de la naturaleza del
ser en el individuo, en la família, y en la comunidad. Esto también establece la
inalterabilidad de la condición de ser Profeta, y es un argumento elocuente para la
abolición de todos los sistemas no naturales. Por lo tanto, este libro logra su objetivo al
demostrar que la perfección de la naturaleza, la supremacía del equilibrio y la conquista
de todos los excesos, son el cumplimiento máximo del deber hacia la naturaleza. La
comprensión y aceptación de que esta prueba de su propia supremacía, por parte del
Ummah Islámico, “Una Revisión Analítica de la Vida del Santo Profeta” (La Paz Sea
Con El), si tal es la Voluntad de Dios, establecerá la imperfección de todos los sistemas
filosóficos antiguos y modernos, a través del razonamiento y de la demostración
práctica, inspirados por la Luz de Dios. Unicamente es el Ser del Musulmán, el
protector de la Naturaleza, por virtud de su capacidad natural, que tiene el derecho de
supremacía en el universo humano, y es el legítimo heredero de la espada, el
conquistador del poderoso ser.

En el estudio de este trabajo, puede seguirse la secuencia de los temas, tal


como se presentan, ya que la terminología especial necesaria para la ciencia del ser se
ha utilizado para explicar, de manera breve y general, un tema largo y complejo. Esta
terminología quedará totalmente clara a medida que se progrese en la lectura
sistemática del libro, siguiendo el orden en que aparece.

Una parte de la terminología se empleó de acuerdo con la ciencia de la Etica


Islámica, en vista de que los eruditos en el tema explicaron el ser racional a la luz del
Sagrado Corán y Sunnah, y de las tradiciones del Santo Profeta, (La Paz Sea Con El).
Además, toda la filosofía antigua y moderna, intencional o initencionalmente, se ha
beneficiado de la munificencia de la condición de Profeta (según se ha explicado en el
“Preámbulo” y “Apariencia de Sabiduría”). Algunos términos son nuevos y se diseñaron
para cumplir con los dictados de la necesidad y las exigencias del tema. Ellos reflejan la
esencia del Libro Sagrado, las Sagradas Tradiciones (las ‘Sunnah’) y la Religión
Establecida.

En los Prolegómenos o Introducción, bajo el título “Una Exposición del Equilibrio”


y en la parte “A” del libro, se elucidan los conceptos de la Protección de la Naturaleza
del Ser y su perpetuación a travcés de la transmisión. Las secciones tituladas
“Conocimiento a través del Mundo” (el Argumento Divino), “Conocimiento del Corazón”
(Sabiduría), “El Alcance del Conocimiento de la Condición de Profeta a la Luz de las
Tradiciones del Santo Profeta (La Paz Sea Con El)” y “La amplitud del conocimiento de
los Ulema, Herederos del Profeta, a la Luz de las Tradiciones”, previamente publicadas
en el libro “Tazkera”, han sido revisadas y ampliadas y se incluyeron en la Introducción.

xxxvii
En la parte “B” del libro, en la revisión de la Vida del Santo Profeta (La Paz Sea
Con El), que es la manifestación viva de los principios de protección de la Naturaleza y
equilibrio del ser, el trabajo del gran estudioso Shibli, “La Vida del Profeta” (La Paz Sea
Con El) Vol I & II, se utilizaron las Tradiciones auténticas. Esta revisión abarca las leyes
del desarrollo de una nación, la conducta en la guerra y en la paz, reglas de
organización y disciplina, y el establecimiento de diversos departamentos del estado,
con la definición de sus funciones.

Gracias y alabanzas a Alá porque El, el Exaltado el Glorioso, por Su Gracia,


permitió que la pluma de este humilde mortal presentara el principio de la Protección de
la Naturaleza y una descripción de la grandeza del que Empuña la Espada. Logré
realizar este trabajo a través del continuo y activo poder del Santo Profeta de Dios,
Mahoma (La Paz Sea Con El), representado por la purificación8 del Ser y la Instrucción
del Libro Sagrado, que es un argumento concluyente de la perfección de la religión, la
completación de las bendiciones y la conclusión de la Misión del Profeta. Esto se hace
patente a través de la continuidad, de generación en generación, en la noble alma de
Khawaja Mohammad Siddiq (que Alá esté satifecho de él) y en la de Khawaja
Mohammad Rafiq, el Martirizado y ‘Ghaus’ del tiempo (El Refúgio Espiritual) (que Alá
esté satisfecho de él). Ese poder activo y continuo ha sido concedido al autor, estando
unido a este último. Al revelarle la realidad del Ser y los medios para obtener una
victoria sobre él, que es el significado de la Espada (la que subyuga al ser), le ha
permitido explicar el principio de la protección de la naturaleza y la grandeza del poder
sobre la espada.

El Santo Profeta dijo: entre mis seguidores hay aquellos que tendrán el mismo
origen y el mismo valor. Ellos me verán con la luz de sus almas porque también
yo los veo con claridad.

Ellos no tendrán los adagios, tradiciones y visiones auténticos, pero beberán el


agua de la vida eterna.
(Rumi).

Por lo tanto, yo, con mi humilde ser, me coloco con esta única ofrenda, bendecida con
el honor de la aceptación ante el gran viajero a lo largo de la senda del equilibrio y la
justicia, el primero entre los Musulmanes (que Alá bendiga su alma), a través de sus
herederos en sucesión a su continuo Poder Activo (que Dios esté satisfecho de ellos).

“Y Alá escoge a quien El desea para Sus Bendiciones y Alá posee una gran
munificencia y honor”
(Jummah)
Este honor de presencia y aceptación también constituye una presencia y
ofrenda a todo el Ummah Musulmán en virtud del argumento de que la única condición
de Profeta del primero de los Musulmanes, con su influencia activa, es la realidad del
Islám, continuamente presente y que impregna el pensamiento colectivo del Ummah
Musulmán.

En esta honrosa presentación al Ummah Musulmán, ocupa un lugar prominente


la devoción desinteresada y abnegada de los sinceros miembros de Jammia Siddiqia.
Sus nobles logros, al seguir el camino de Alá, les han ganado la eterna gratitud de la
8
Y El les enseña el Libro y la Sabiduría (Al-Jammaah)
xxxviii
humanidad de la era actual. Es a través de sus sacrificios que la protección de la
Naturaleza de la raza humana, es una demostración de la naturaleza protectora del
Ummah Musulmán. Con toda seguridad, ellos están unidos al Poder Activo continuo del
Santo Profeta (La Paz Sea Con El) a través de Khawaja Mohammad Siddiq y Khawaja
Mohammad Rafiq (que Alá esté satisfecho de ellos).

Pueda Alá colmar con Sus bendiciones al Primero, Mayor y Ultimo entre los
Generosos y Líder de los Profetas, el que Perfeccionó la Condición de ser Profeta,
Mahoma, Mensajero de Dios, Virrey de Dios en la Tierra, y que también colme con
honores a sus Compañeros y a todos aquellos que lo han seguido, y a aquellos que han
seguido a sus seguidores y a los que siguieron a estos últimos, en piedad y de la misma
manera a los seguidores sucesivos, hasta el día del juicio.

KHALIFA MOHAMMAD SAEED

xxxix
CONCEPTOS FUNDAMENTALES Y TERMINOLOGIA

Kashf (Visión o revelación de la Realidad)

Alá el Todopoderoso es la Luz de la Luz (Noorun-Ala-Noor). La esencia de la


realidad del alma humana también es la Luz que Dios infundió al Ser del Hombre. Por
lo tanto, cuando se revela la luz divina en el Ser del Hombre, con su ilimitada realidad
lumionosa (Noor), se llama “KASHF”.

TAHAMMUL (Retención; Capacidad para Llevar, Tolerar o Absorber)

La composición específica de los elementos, crea en el hombre el alma, que


aquí se llama “Rooh-I-Bokhari”, “el Espíritu de los Vapores”. Esto se convierte en un
depósito de ROOH-I-ALAVI o Espíritu Divino. Por lo tanto, tiene la capacidad de retener
o absorber la revelación de la Luz de Dios. Esta capacidad se denomina TAHAMMUL o
Retención.

QUWWAT-I-FA’ALIA (Dinámica o Poder de Activación)

Alá el Todopoderoso tiene la absolouta libertad de imponer Su Voluntad. Desde


la visión de la realidad y su retención, la cual es la perfección balanceada del ser del
hombre, éste adquiere un poder dinámico altamente activante. Este poder primero fue
asimilado por el Primero de los Musulmanes, Mahoma, el Mensajero de Alá (La Paz Sea
Con El). Constante y contínuamente, este poder está siendo asimilado por el Ser de los
hombres piadosos del Ummah. Esto también es una manifestación de la perfección de
la Religión y de la terminación de la condición de ser Profeta con el Santo Profeta (La
Paz Sea Con El).

xl
UNA REVISION ANALITICA

DE LA

VIDA DEL SANTO PROFETA

(La Paz Sea Con El)

Khalifa Muhammad Saeed

xli
Con seguridad, Alá impone justicia y
benevolencia ………..…………….
………….……….. y exige la justicia

(Al-Nahl)

PROLEGOMENOS:

UNA EXPOSICION SOBRE


EL EQUILIBRIO
“Alá prometió que aquellos entre vosotros1 que habeis aceptado
la Fé Islámica y realizado buenas acciones, que seguramente
sereis establecidos en la tierra como Sus Representantes, como
lo fueron vuestros predecesores. Con toda seguridad El
fortalecerá la religión que El ha escogido para vosotros. Con
toda seguridad El reemplazará vuestros temores por la paz.
Ellos me adorarán a Mi y ninguno de ellos se asociará conmigo
como Mi igual. Y aquellos que lo rechazaren (ellos que serán
los Representantes) después de hacerlo se encontrarán entre
los rebeldes / pecadores.”

(Al-Nur)

1
Dirigido a toda la Ummah Islámica a través de la frase “aquellos entre vosotros”. “La aceptación
de la fé islámica” y “Buenas obras” se refiere a los escogidoe entre la Ummah, a quienes les
fuera prometida la vicegerencia o representación.

2
En el nombre de Alá, el de Mayor Gracia,
el Más Bondadoso.

Todas las alabanzas pertenecen a Alá, el Creador y Sustentador de todos los mundos.
Pueda Alá colmar con Sus Bendiciones y Paz a Su Mensajero, Mahoma, y a su
heredero, a sus esposas, a sus compañeros, a los seguidores de éstos, y a aquellos
que los sigan, uno tras otro, en sucesión, en virtud y buenas obras, hasta el Día del
Juicio de todos ellos.

PREAMBULO

“O Señor, eleva a un Mensajero (Apóstol) de entre aquellos quienes pueden recitar Tus
Versos, enseñarlos, asi como el (conocimiento del) Libro y la Sabiduría, y purificarlos.
En verdad Tu eres el Exaltado en Poder y Sabiduría Absoluta.”
(Al-Baqarah)

(Esta es la súplica que constantemente repetían los Santos Profetas Abraham e


Ismael (La Paz Sea Con Ellos), mientras erigían el Ka’bah).

La aceptación de la oración de Abraham, el amigo de Alá e Ismael, Aquel que


fue un Sacrificio para Alá, ha sido perpetuado siendo una manifestación de la Gloria de
Alá el Todopoderoso. Esta manifestación ilumina los corazones de los seguidores del
Santo Profeta (que Alá lo colme de Bendiciones), sólo a través del último de los
Profetas, la persona más honrada y exaltada, Mahoma, el Mensajero de Alá (que Alá lo
bendiga). Esta es la suma total de la perfección de la religión, la completación de las
bendiciones y la determinación de la condición de ser Profeta. Entre todos los
Hermosos Nombres Atributivos de Alá el Todopoderoso, en este significativo verso del
Corán, la mención que se hace de que El es el Sabio Absoluto, y al igual que la
mención que se hace del Libro y la Sabiduría, con seguridad es un Reflejo de las
Iluminaciones Divinas. Esto se debe a que El es la Luz por encima de todas las Luces.
Vemos que la Sabiduría necesariamente comparte la Luz. La realidad de esta
afirmación sólo puede ser percibida por aquellos corazones que atraen las Luces
Divinas, de acuerdo con el siguente verso del Corán:

“El es la Luz por encima de toda Luz. El conduce hacia Su Luz a quienes El así
escoge por Su Voluntád”
(Al-Nur)

Las Luces Divinas solas son la realidad del Libro y la Sabiduría en las palabras
del Corán.

“Nosotros lo hicimos Luz y Nosotros proporcionamos guía a cualquiera de


Nuestros Servidores, a aquellos que Nosotros queramos”
(Al-Shurah)

Para expresarlo de otra manera, los significados de esas palábras, en términos


espirituales, son las realidades de las Luces Divinas. Con el fin de determinar el tema e
indicar su significado, es necesario adoptar una forma externa, que ha sido asumida por
las sagradas palabras de los versos del Libro. En este período iluminado, el
conocimiento ha alcanzado la perfección a la que las Palabras de Dios han aludido de la
siguiente manera:

3
“Y El eseñó a Adán los nombres de todas las cosas”.
(Al-Baqarah)

La instrucción de Adán (que Alá bendiga su alma), el Representante de Dios y el


verdadero Profeta, consistió en la eseñanza de los Nombres. Alá el Todopoderoso le
reveló los significados primarios y secundarios de todos los nombres de las cosas.
Estos últimos están relacionados con la realidad de cada nombre y el conocimiento
adquiere forma solamente a través de esta realidad. Esto constituyó el secreto del
honor conferido a Adán, haciéndolo digno de la obediencia de los ángeles. Después de
él, el Conocimiento Divino se manifestó, con el tiempo, a los Profetas sucesivos, hasta
que todas las ramas de conocimiento, el Libro y la Sabiduría, alcanzaron su perfección
en la persona de Mahoma, el Profeta de Dios (que Alá bendiga su alma), el grán líder, el
ser humano exaltado, el Ultimo de la Cadena de Apóstoles. De acuerdo con la palabra
de Dios, “Purifícalos y enséñales el Libro y la Sabiduría” (Surah- i -Jumma’ah), el
conocimiento ha sido legado en perpetuidad. Es así como se han logrado la perfección
de la religión, el conferimiento de las más elevadas bendiciones, y la completación de la
función de Profeta. Alá el Todopoderoso declaró el conferimiento de la mayor dicha al
hombre, en las siguientes palbaras del Libro Sagrado:

“Hoy Yo he perfeccionado pada ustedes la religión y les he concedido las


máximas bendiciones, y Yo estoy muy satisfecho al declarar que la religión para
ustedes es el Islám”.
(Al-Ma’aida)

En realidad todas ellas participan en la caridad de la bendición que representa la


condición de ser Profeta, bajo la forma del aprendizaje. Estos son los principios
fundamentales de la ética de las épocas antigua y moderna al igual que de la Sabiduría
de todos los tiempos. Cuando esta humilde persona, Muhammad Saeed, estudió
cuidadosamente la Etica Islámica, encontró que en esta filosofía, el ser racional del
hombre. La deducción de los detalles de la racionalidad y la determinación de las
virtudes y vicios de su balance o desbalance hacia lo excesivo o lo demasiado poco (ser
demasiado o demasiado poco), al igual que la grandeza científica que notamos en la
filosofía Islámica de la ética, emana del Sagrado Corán y de las tradiciones del Santo
Profeta (que Alá bendiga su alma). Esta filosofía engloba el carácter individual del
hombre, la vida familiar y la existencia social. Desde el punto de vista Islámico, el
principio fundamental que rige todos esos aspectos de la vida humana, es el balance y
la ecuanimidad. Este el el tema y objetivo del presente trabajo.

Alá el Todopoderoso, nos legó en el Sagrado Corán el poder de la palabra de


Mahoma, el Santo Profeta, que es la capacidad de distinguir el bien del mal y es el
medio de alcanzar a Dios.

“El no habla por su propio deseo, sólo lo hace cuando le es envidad una
revelación”.
(Al-Najm)

En otras palabras, en el ser racional del Santo Profeta se ha logrado el balance,


al igual como ocurre en la Palabra de Dios.

4
“¿Puede esto igualarse con uno que prescribe el balance y se encuentra en el
camino recto?”.
(Al-Nahl)

Resulta obvio que las tradiciones del Santo Profeta (que Alá bendiga su alma),
que sólo se manifiestan y representan, de manera material, al ser racional, contienen
algo más que sentimientos humanos. En comparación con la persona que es impulsada
por el balance perfecto, otra persona que no es impulsada por el balance alcanzado por
el equilibrio entre la Realidad Sublime y las necesidades elementales o materiales,
quien no prescribe el balance, como si hubiera perdido su ser racional – en verdad Alá
el Todopoderoso describió a tal persona, en una porción anterior del verso, como tonto.

“Alá el Todopoderoso explica mediante una parábola de dos personas, una de


las cuales es tonta”.

(Al-Nahl)

Alá el Todopoderoso también explica las diversas etapas que conducen a la


perfección del balance en el ser humano racional.

“Y Yo no me absuelvo a mí mismo; sin duda el (ser material) impulsa a hacer el


mal”.

(Yusuf)

Esto es lo que dijo el Profeta Yusuf.

“Y yo juro por el ser que reprocha”.


(Al-Qeyama)

“O ser, en paz, retorna a tu Creador y Quien te aprecia, estando satisfecho con


El y mientras El esté satisfecho contigo” (Al-Fajr). (Tú te encuentras en estado de
gracia al haberlo visto brevemente a El, y tú has sido escogido porque posées un
Reflejo de la Hermosura y las Iluminaciones de todo lo Hermoso).

El ser racional está constituido por la densidad (peso) de la tierra (que conduce
al animal a los sentimientos carnales) y la Realidad de lo Sublime (que es la capacidad
para absorber la Luz Divina). Alá el Todopoderoso dice.

“Nosotros creamos al hombre del extracto de la tierra”.


(Al-Mu’minun)

El continúa diciendo:

“Y Yo soplé en él Mi Espíritu”
(Sa’ad)

No obstante, el hombre se vuelve hacia los placeres terrenales a través de la influencia


de su ambiente terrenal, que forma un elemento externo de la misma categoría que se
encuentra en la naturaleza humana, siendo la densidad inherente a la constitución de su
cuerpo. Sin embargo, una influencia equilibrante que surge de la interacción del Origen

5
Divino, y que también está constantemente presente, vuelve al ser hacia Dios y le
impide que se involucre totalmente en ocupaciones materiales. Lo hace al reprocharle
las inclinaciones viles y malignas. Si él responde a los reproches, obtendrá la meta de
la cercanía a Alá, al elevarse lenta y gradualmente hasta la dicha espiritual más alta,
que podría llamarse la comunión con el Originador de la Naturaleza o la obtención de la
Percepción Sublime a través de los Reflejos del Espíritu Divino. La Percepción de lo
Sublime, en realidad es un Reflejo del Espíritu de Dios. El hombre alcanza la paz por la
lógica de su capacidad de atraer la Rareza de las Luces Divinas a su densidad corporal.
Su necesidad natural es lograr un balance perfecto entre sus constituyentes de persona
– materialidad y la imponderabilidad de la Esencia Divina. El Espíritu Divino engloba
toda su personalidad al reflejarse en su ser, por el que tiene una inclinación natural.
Aquí el balance es el balance prescrito en los siguientes versos:

i) “Seguramente Alá ordena la Justicia”


(Al-Nahl)
ii) “Y aquel que impone la Justicia”
(Al-Nahl)

El hombre tiene afinidad para con los Atributos de Alá. Esto le proporciona la
capacidad para desempañar Su Vicegerencia o Representación en la Tierra. Aquel
quien confiere la Representación es Un Arbitro del Balance. El ser humano que ha
alcanzado la paz, como una Creación de Dios, también es un árbitro del balance. En
realidad esta es la etapa, en el desarrollo del hombre, que conduce a la perfección del
ser. Por ende, el Otorgante Todopoderoso de la Representación, también impuso el
logro de un balance en el ser. El también lo explico y describió detalladamente como un
balance natural de la civilización y de los sistemas en la purificación del ser, como
también en el orden de la familia y la vida social. La persona es la base de la familia y
de la sociedad. El Libro Sagrado (Corán) establece un código de justicia y de balance,
al igual que los principios y las leyes estables de las que emanan los requerimientos
para todos los tiempos, mientras que simultáneamente proporciona una unidad de la
realidad iluminada al ser racional del hombre. Precisamente por esta razón, la
presencia de esta realidad en el ser racional del hombre, le otorga el derecho de darle
un nuevo significado a la proposiciones religiosas y hacer valer el gobierno. En otras
palabras, combina las realidades, nombres, géneros y especies. Este brillante
argumento perfecciona el tema “Y El le enseñó a Adán los nombres de todas las cosas”.
El otro argumento surge de la necesidad del ser racional para lograr la realización de un
estado de balance del ser, que consiste en al Reflejo del Espíritu Divino y la tolerancia
de este Reflejo por parte del cuerpo material (que es la necesidad natural de la
densidad de la tierra). Este balance del ser hace que se materialice el peso correcto por
medio del peso de ambos lados del balance del ser (la Realidad Sublime o Rarificada y
la densidad de la tierra). Esta es la realidad del balance del ser.

El ser racional está constituido por cuatro poderes. Por lo tanto, el balance del
ser produce cuatro grandes virtudes, y el Sagrado Corán es testimonio de ello. Por lo
tanto, podemos concluir que cualquier cosa que hayamos explicado por medio de la
perfección gradual del ser racional y de acuerdo con cuatro poderes perfectamente
balanceados, constituye el análisis y el diagnóstico del ser racional, estrictamente a la
luz de la Sagrado Corán. Los cuatro poderes son los siguientes:

6
Poder de Contemplación:
El Objetivo Natural, que es Alá el Todopoderoso, es la Fuente Primordial de la
Revelación de todos los cuadros científicos o reflejos saludables y realidades, que
respaldan a los mismos. Este hecho está respaldado por el argumento de que la
densidad y la tenuidad fueron creadas o depositadas en el ser humano por la Mano de
la Creación y Determinación del Unico Creador Real. Este acto de creación, materializa
esas realidades en el ser humano, para toda la humanidad, y su unidad de presencia es
el Objetivo Natural de la raza humana que retrocede por medio de la lógica de
generaciones sucesivas, hasta el primer ser humano. Este fue uno solo, por lo tanto la
unidad del Objetivo Natural y la unidad del objetivo racial atestigua la realidad de la
condición de Profeta, y finalmente, a la persona del Profeta del Islám (que Alá bendiga
su alma). Esto mereció una relación directa con el Exaltado y El Altamente Respetado,
quien es el Objetivo Natural Final de todos los seres humanos. El Santo Profeta del
Islám (que Alá bendiga su alma) realiza y satisface las necesidades naturales de la raza
humana. El extracto del Espíritu de Alá y su tolerancia ofrecen un medio para el poder
de reflexión o meditación del ser humano, como un extractor original, para el
perfeccionamiento de esta capacidad de absorción, y por lo tanto, le otorga una
existencia perpetua. Es precisamente esta perfección y perpetuación de la Gracia
Divina, proporciona la perfección que equilibra la facultad humana de reflexión. En
palabras del Corán, “Excepto aquellos que han mostrado la paciencia de la
perseverancia y realizado buenas obras”, yace la perfección del poder de la reflexión. A
esto, también se le da el grán nombre de “Sabiduría”. A la luz de la discusión que
antecede, la selección de una unidad denota la unidad de toda la comunidad. En los
dias del Profeta del Islám (que Alá bendiga su alma), el establecimiento de la
Vicegerencia o Representación en la tierra, sobre la bese de los argumentos antes
mencionados, son motivos concluyentes para que sea Una Persona.

Poder de Acción:
Para la reflexión, la contemplación como el reflejo de la capacidad o proceso del
pensamiento, le proporciona a quien lo origina la determinación de poner en movimiento
los miembros del cuerpo humano, para los fines que se les ordena e igualmente para
detenerlos y evitar que que hagan lo que está prohibido. El equilibrio de este atributo
resulta en la imposición de la justicia, de acuerdo con el siguiente verso del Corán: “Y
ellos se establecen para hacer justicia”. Ambos atributos constituyen tipos de
comprensión. La evolución contínua de ambos es el medio para proporcionar el
balance y la perfección a la comprensión, y el motivo de su poder sobre la
determinación y el logro activo.

Poder del Apetito:


Los elementos de la naturaleza se dirigen hacia el Creador Real con una
necesidad Natural balanceada. Esto lleva a la realización de la atracción desde el
mundo invisible del espíritu y a la satisfacción de los deseos mundanos. El balance o la
dispensación de justicia a todos los deseos carnales brota de dos versos el Corán.

“Hemos hecho que los apetitos parezcan deseables al ser humano”


(Aal-e-Imran)

“Y dí que tienen buenas nuevas para aquellos que a la Vista de Dios, se


abstienen”
(Aal-e-Imran)

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Poder de la Ira (Noble):
Una mezcla adecuada del Espíritu Divino y de los deseos terrenales, que es la
absorción de la visión de la realidad y realización balanceada de los elementos en la
naturaleza, constituye el poder de emprender una cruzada contra el mal. Un equilibrio
en este poder, según enunciado en el siguiente verso del Corán, es la fuente del valor.

“O hombres creyentes, sed pacientes y constantes en la defensa”.


(Aal-e-Imran)

Lo antedicho describe la naturaleza heredada por el hombre, desde su nacimiento. Los


elementos básicos del desarrollo del hombre y de la nación, son proporcionados por la
perfección de esos atributos; factor fundamental para una desarrollo justo de la nación.
Para el desarrollo de las cualidades de una persona, es necesaria la remoción de los
impedimentos. El valor, en un ser individual, remueve los impedimentos a su desarrollo,
y es imprescindible para asegurar los medios. Sin valor es imposible la conquista de los
dominios.
Esta cualidad, aunada a la espada de la conquista hace fructificar el desarrollo
balanceado del ser de una nación mientras remueve de su camino todos los
impedimentos. Una nación valerosa sola, tiene el derecho de esgrimir la espada y
enseñar el camino hacia la perfección del ser, al limpiarlo, con toda dignidad, de todos
sus impedimentos. También le otorga el derecho a la nación justa a tener el poder
sobre todos los medios de vida, lo que justifica su Representación de Dios en la tierra.
También le proporciona una espléndida jefatura suprema.

Los cuatro atributos arriba mencionados tienen múltiples ramificaciones, y si


indagamos en los mismos, se explicará mejor aún, el balance del ser. Parte por parte,
ellos representan los elementos constituyentes de las buenas cualidades del buen
carácter. Serán analizadas con mayor detenimiento, si es la voluntad de Dios, a la luz
de los versos Coránicos, en los capítulos referentes a las buenas cualidades. En
realidad, esos capítulos serán una exposición detallada de las descollantes cualidades
morales del Santo Profeta (que Alá con Sus Bendiciones colme su alma). En las
tradiciones se ha dicho: “Esta descollante moral sólo fue una encarnación del Sagrado
Corán” “Yo he sido enviado como Mensajero, sólo para perfeccionar la moral humana”.

El Santo Profeta (que Alá con Sus Bendiciones colme su alma) perfeccionó la
moral humana por medio de la recitación de los versos del Corán, y su poder espiritual
para la purificación de otros, al impartir instrucción sobre el Libro Sagrada, al enseñar
Sabiduría, buen carácter y comportamiento, con lo que logró su taréa al proporcionar
una base teórica y su ejemplo práctico.

De manera similar, Alá el Todopoderoso también diagnosticó las malas


cualidades del carácter, según se expresa en el siguinte verso: “Y él estaba lejos de un
camino balanceado” (Al-Kahf). Cualquier posición alejada del punto del equilibrio
(demasiado o demasiado poco) se describe como la base de la cualidades perversas o
malignas, y se considera como una transgresión e injusticia en el ser humano. Esto
queda totalmente claro en el siguiente precepto Coránico: “Imponga la Justicia”.

El desequilibrio conduce a las ocho cualidades malignas, que también tienen


ramificaciones menores.

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Esto muestra que los filósofos Islámicos de la Etica, a la luz del Sagrado Corán,
y las tradiciones del Santo Profeta (que Alá bendiga su alma), diagnosticaron y
analizaron el yo racional del hombre. De la Ley del Santo Profeta también se
adoptaronlos términos, tales como balance, disminución o superabundancia.

Este humilde ser, en este libro, por la Gracia de Alá el Todopoderoso, por la
mediación de personas probas y virtuosas, y por la generosidad espiritual otorgada por
el Líder, y el más excelente de los hombres, Mahoma, el Profeta Escogido (que Alá
bendiga su alma), al tomar la pluma, con su influencia, trató de retirar la cortina de las
realidades espirituales.

Alá el Todopoderoso en Su Proclama “Y aquel que imparte justicia y se


encuentra en el camino recto” (Al-Nahl) declaró que la base de toda buena moral es el
equilibrio o justicia. Por lo tanto, el equilibrio es el mástil alrededor del cual giran las
buenas cualidades. Este es el tesoro y la fuente de todas las buenas cualidades. Los
Filósofos de la Etica Islámica también las consideraron como la base de la ética. Yo
adopté estra tradición de la Filosofía de la Etica Islámica, a la luz del Corán y del las
tradiciones, con las adiciones y enmiendas necesarias, para que sean más manifiestas
las realiadades espirituales y la elevada moral. Esas realidades producen como
resultado, un poder absoluto en los seres de los Profetas y Santos, por la inspiración de
Alá (proporcionada a los Profetas) y por los trances espirituales (de los Santos). Ellos
proporcionan una homogeidad completa con la Gran Realidad. Nosotros vemos en el
Corán que las cuatro grandes virtudes provienen del equilibrio de cuatro grandes
atributos cuyos detalles están disponibles en los destellos de luz del Corán. Esto
representa un exposición más regulada y amplia de los principios y constituyentes de la
Etica, y se sencuentra más cercano a la Realidad.

Cuando aquel que busca la Sabiduría decide adquirir virtudes, debe buscar y
esforzarse constantemente para lograr su objetivo. Es posible que se encuentre con
diferentes filosofías, que sólo lo confundirán, pero la explicación de que debe
considerarse el equilibrio en la naturaleza como la base ética, con toda seguridad será
para él una grán satisfacción.

Cuando el hombre que pugna por lograr una buena moral perciba que al
investigar la naturaleza humana ha diagnosticado que el principio de las virtudes es el
balance en la naturaleza humana, se verá estimulado para adquirilo, y por tanto, para
encontrar el camino recto. La constitución del ser humano combina la densidad y la
tenuidad, como un Acto del Creador Supremo. Un equilibrio en la constitución humana
también es la voluntad del Creador. Este equilibrio es causado por Su Decreto: “Y
Prescriba que todos los asuntos sean equilibrados (y justos)”. Esta justicia o equilibrio
forma el principio y el fin del código del equilibrio, del Prescriptor Justo, de todos los
asuntos. A través del proceso de purificación, esto toma forma en el ser humano. Este
poder de purificación fue otorgado en perfección en esa Santa y Reverenciada Persona
que realmente representó el objetivo del Verso Coránico: “Y El onduce a Su Luz a
quienquiera que El desee”, o sea, el Santo Profeta del Islám (que Alá lo colme con Sus
Bendiciones). (Al-Nur)

El Santo Profeta, el Gran Maestro de sus seguidores, el Líder y Superior a todo


(que Alá lo colme con Sus Bendiciones) nos legó, a sus seguidores, hasta el final de los
tiempos, este poder radiante o radiación de la purificación, a través de sus grandes
enseñanzas de la purificación de los corazones, el conocimiento del Libro Sagrado y la

9
Sabiduría Divina. Lo hizo en obediencia a los Mandamientos del Sagrado Corán “Y él
los purifica, y les imparte las enseñanzas del Libro y los dictados de la Sabiduría” (Al-
Baqarah), por loque esta función alcanza la perfección y la perpetuidad. En el Sagrado
Corán existen otros versos que amplían la Obediencia v.g. “guíanos por el camino recto,
el camino de aquellos a los que Tu agraciaste con Tu Favor” (Surah-Fatiha). “Y aquellos
que obedecen a Alá y siguen al Santo Profeta (que Alá lo colme con Sus Bendiciones),
se unirán a la compañía de los que han sido bendecidos por Alá – los Profetas, los
hombres de la verdad, los testigos y los Devotos, con toda seguridad, ellos son los
mejores Compañeros”. (Al-Nisa)

“Y aquel que prescribe la justicia y permanece inmutable en el camino correcto”


(Al-Nahl). La palabra ‘Adl’, aquí traducida como justicia, significa que el peso debe
distribuirse de manera igual en ambos lados de la balanza, para que ninguno de los
platillo esté más ajabo que el otro. En el ser humano, los dos lados de la balanza están
representados por los constituyentes materiales y espirituales. El equilibrio entre ambos
es la satisfacción de las necesidades del ser humano, por la igualación de las cargas.
Esto educa, refina y equilibra al ser para la familia y la vida social y es la base de una
justicia perdurable.

Aquellos que siguen el camino recto, y son compañeros de los que prescriben el
balance, son bendecidos por Alá. Ellos son los Profetas, los hombres de la verdad, los
testigos y los Devotos. Ellos comparten las bendiciones. Por lo tanto, ese gran poder
radiante o la capacidad de purificar y enseñar el Código del Equilibrio (o Justicia), además
de mediar en lo que incesantemente forma en Código del buen comportamiento y es capaz
de compartir la radiación, es la base del equilibrio. Este es el vehículo del balance que se
logra al igualar el peso de la materialidad y la tenuidad. Esta purificación y entrenamiento
se enriquece por la radiación (Kashf) del Resplandor de Alá en el ser humano (Thammul).
En otras palabras, en el hombre, el Espíritu Divino tiene la capacidad de reflejar el Brillo
Espiritual de Alá y el cuerpo material que contiene el alma y de recibir esa radiación. Alá el
Todopoderoso es el Supremo y Principal Motor y tiene absoluta libertad para hacer lo que
sea Su voluntad. Cuando la Radiación espiritual permea el espíritu humano, en cierto
grado, también se adquiere este poder de acción. De igual manera, este proceso crea el
gran balance en el ser humano que alcanza su perfección, y completa el objetivo de la
naturaleza. Precisamente debido a este argumento, él es el Ser Equilibrado, que tiene el
derecho de conquistar a los seres humanos, prevalecer en la sociedad, incluso
empuñando la espada. En resumen, la naturaleza humana, que combina la materialidad y
la tenuidad, desde la conjetura y lo invisible, obtiene, por la Sagrada Mano de Alá, su
establecimiento en la justicia o equilibrio, como en el caso del Santo Profeta (que Alá lo
colme con Sus Bendiciones), quien es el Ultimo de los Profetas y Representante de Alá en
la tierra. Su posición como Indivíduo Unico y como Profeta, se establece debido a que
colectivamente la raza humana sólo está parcialmente conciente de sus obligaciones y
derechos, mientras que al mismo tiempo, es una unidad por descender de la misma
persona (Adán) y por haber obtenido sus cualidades naturales del Mismo Creador a Quien
todos volveremos. Como alternativa, el Espíritu Divino, por su constante visitación en
todos los periodos y tiempos, proporciona el sacro ejemplo de la conducta, que es la única
representación material del equilibrio. Esto proporciona un camino recto a través del
equilibrio de la justicia o Radiación Divina. Por ende, Una Revisión Analítica de la Vida del
Santo Profeta, abre las puertas a esta realidad.

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LA PERFECCION DE LA RELIGION
Y LA BENDICION FINAL
(Consumación de la Ley)

“Este día ha sido perfeccionada su religión, y habeis sido colmados con bendiciones, y
Alá estuvo satisfecho con vuestra religión, el Islám”.
(Al-Ma’aida)

En realidad, la adecuada ecuanimidad del yo racional del hombre, es la


perfección del hombre. En otras palabras, un equilibrio entre los cuatros poderes del yo
(Imaginación, Acción, Pasión y Apetito), en proporciones adecuadas, conduce a la
perfecta purificación del ser. Esto proporciona la base para la familia, la organización
social y política, su fortaleza interna y grandeza ideal. Además continúa recibiendo la
fuerza del eje del poder de la motivación Profética. Este Poder Profético sigue
ejerciendo su influencia por medio de los Grandes Sabios del Ummah, en quienes
radica el Espíritu Divino y el yo material es influenciado por él, proporcionándole, por lo
tanto, la capacidad de la dominación. Este poder es el purificador del yo y el maestro
del Libro y la Sabiduría (Divina). Debemos hacer notar que el sub-producto de la
Justicia Divina (que es el Sagrado Corán) proporciona el equilibrio fundamental que, por
intermedio de la meditación profunda, proveerá los medios para obtener la Radiación
del Espíritu Divino en el yo humano, lo que por sí mismo conduce al equilibrio del yo.
De esto sólo hay una fuente y la gran fuerza que proporciona el equilibrio, que corre a
través de la humanidad, emana del mismo Objetivo Natural y la fuente ancestral común.
La organización social tiene un yo semi-conciente, lo que se prueba por el hecho de que
los individuos que constituyen la sociedad tienen diversos grados de conciencia. Todos
los miembros de la sociedad tienen la necesidad natural del objetivo común, que sólo
puede lograrse mediante la perfección del yo. De esto también surge la unificación de
la sociedad bajo la persona del Santo Profeta. En obediencia al Profeta (que Alá lo
colme con Sus Bendiciones), encontramos la posición exaltada de un Unico Vicegerente
en la Tierra. El código de justicia (o balance) del yo del Ummah está constituido por los
principios de la purificación del carácter, la conducta adecuada en la vida familiar, la
organización de la sociedad, y la política internacional (que es una etapa en la
dominación universal, que por derecho le pertenece al Ummah), es en realidad una
manifestación física del Sunnah del Santo Profeta (que Alá lo colme con Sus
Bendiciones), que comprende los requerimientos de todos los tiempos. Este código
perfecciona las facultades del yo y proporciona una justificación para la dominación, con
base en el unísono total y el cumplimiento con el ser del Santo Profeta (que Alá lo colme
con Sus Bendiciones), quien simultáneamente tuvo la condición de ser Profeta y la de
ser gobernante. En otras palabras, el derecho para esgrimir la espada de la victoria
procede de la fuerza dominante del Santo Profeta (que Alá lo colme con Sus
Bendiciones). Esto conduce al establecimiento del balance de la justicia por parte del
Ummah, y yambién reconoce a la espada de la victoria como un deber natural del yo del
Ummah, combinado con la Radiación Divina. Su absorción en el Ummah tiene el
derecho de heredar el dominio sobre la tierra, y además le proporciona la capacidad
para gobernar el universo. En verdad, a l radiación del Espíritu del Todopoderoso
conduce a la grandeza del ser, y su absorción por parte de los elementos materiales lo
lleva a tener la capacidad de hacer cumplir el dominio. Estas verdades se toman en
consideración en la Revisión Analítica de la Vida del Santo Profeta (que Alá lo colme
con Sus Bendiciones). En el capítulo inicial denominado “La Apertura del Balance”, se
consideran los siguientes tópicos:

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Prefacio y Consumación del Código, la Realidad de la Altura y el Peso de la
Tierra; Ecuanimidad del Yo; Revelación del Código de Vida, su Evolución y el Batallar
Humano Incompleto; Evolución por Etapas; Etapas del Declinar; Vicegerencia en la
Tierra; Investigación Libre y Cumplimiento de las Ordenes; Similitud con la Sabiduría
Divina; La Realidad del Buen Carácter; Guía; Conocimiento por el Lenguaje (Razón
Divina); Conocimeinto en el Corazón (Sabiduría Divina); Herencia de las Ciencias; La
Gran Magnitud de las Ciencias y la Condición de ser Profeta, a la luz de las Tradiciones;
La Gran Magnitud de las Ciencias de los Sabios, que la heredaron directamente de los
Profetas; La Etica del Santo Profeta (que Alá lo colme con Sus Bendiciones) y el Corán.
Esas realidades prueban que en las raíces del balance existe el yo racional (los dos
platillos de la balanza del yo), y que el Ummah equilibrado (debido al peso de ambos
platillos o la consumación del balance) completa la naturaleza del yo. Por lo tanto, el
balance natural es el que completa y preserva la naturaleza, probando, sin lugar a
dudas, que tiene una generosidad prevalente y disminuye las tendencias de sobrepasar
el balance. Tal tendencia hacia el desbalance es un defecto de la naturaleza.

En este primer volumen, parte ‘A’ (denominado: Las Cualidades Nobles del
Carácter y los Buenos Resultados de la Conducta) se explica la misma realidad del
balance del yo, con los detalles de que la SABIDURIA y sus Tipos (Aprehensión,
Comprensión, Paz Mental, Probidad Intelectual, el Ocultar y el Revelar, y el Instruir), la
JUSTICIA y sus Tipos (Paciencia, Justicia, Sumisión, Sinceridad, Resolución, Confianza
en Dios, Gratitud, la Toma de Venganza, Amor a ser Fiel), VALOR y todos sus Tipos
(Verdad, Tolerancia, Dignidad del Yo, Calma y Quietud, Fortaleza, Dominio, Abstención,
Humildad y Amabilidad). Y la CASTIDAD y sus Ramificaciones (Pureza del Yo,
Perseverancia, Modestia, Caridad, Ganar Honestamente, Dignidad del Yo (v.g. ser
Inmutable y Dignificado), y Disciplina con el Conocimiento). Todos ellos han sido
realizados y perfeccionados. Todas esas buenas cualidades, como atributos del
carácter o la acción, fueron concedidos al Ummah equilibrado, por siempre, hasta el Día
del Juicio. Habiéndolos heredado en base del embellecimiento de la civilización y la
deliberación en asuntos de gobierno, política, administración y dignidad, por lo que las
siguientes realidades han sido grabadas en forma de declaraciones claras de las
virtudes del carácter, mencionadas en el encabezamiento: Sabiduría, Justicia, Valor y
Castidad. Se ha explicado que el diagnóstico y el análisis del yo racional demostró que
el adecuado equilibrio de esas cuatro cualidades, bajo la forma de ideales o en acción,
conduce a la satisfacción de las necesidades naturales del ser humano. El Ummah
justo o el Ummah Islámico por sí mismo, merece sostener el Libro y la Balanza de la
Justicia. Por ende, este Ummah tiene el derecho de exigir cuentas a toda la
humanidad, por sus ideas y acciones. Es la espada de este Ummah, la que preservará
la justicia.

Sólo el Ummah Islámico tiene el derecho a la Vicegerencia en la tierra y todo el


mundo tendrá que aceptar el protectorado de esta nación. La justificación de esta
superioridad es la Justicia o Balance. El valor del Ummah Islámico es la perfección de
las fuerzas que equilibran la Justicia con la autoridad de la Espada (o Fuerzas
Armadas). Este Ummah, con todo su penetrante poder y honor exaltado, es capaz de
someter a todo el universo. Esta nación casta proporciona protección contra todos los
males. Es precisamente esto lo que le da la razón para mandar al mundo entero.

La parte A del primer volumen ofrece una clara exposición de la característica


única y exclusiva de la condición de ser Profeta, y a través de su derecho a la
Vicegerencia o Representación, le ha dado, inter alia, el establecimiento claro de las

12
realidades del yo, y la evolución del desarrollo del yo en la totalidad del Ummah. En
vista de que la humanidad permanece semi-conciente, hasta que las instrucciones
islámicas la inducen a tomar determinada acción, porque el desarrollo de la humanidad
le incumbe al Ummah Islámico.

Por otro lado, en la parte B de este volumen, se toman en consideración el


código natural para su desarrollo, las leyes de la guerra y de la paz, los reglamentos de
disciplina, al igual que el código penal. Esos códigos, leyes y reglamentos forman la
base de un sistema político con majestad y medios para el dominio. En Una Revisión
Analítica de la Vida del Santo Profeta (que Alá lo bendiga), esos temas se tratan bajo
los siguientes títulos:

El Ummah Islámico tiene el derecho natural para arbitrar entre otras naciones;
La perfección del modo de vida; fundación del Ummah; Expansión de su esfera de
influencia; Aprovechamiento de las Circunstancias Existentes; Organización de las
Fuerzas Armadas (el Poder del Ummah); Defensa Majestuosa; Perpetuación de la
Defensa; Defensa Ocupante; Arbitraje entre Todas las Naciones; Tratados
Internacionales; Conquista de Naciones; Venganza Entre Naciones; Establecimiento
del Derecho de Vicegerencia en la Faz de la Tierra; Establecimiento del Terror Contra
los Enemigos; Utilización del Terror, etc. En resumen, la parte B contiene los detalles
de los componentes de una base fuerte. Acompañada por la unidad de la nación de
manera ponderable forma las fuerzas armadas unificada y el valor nacional. Repugna
de manera absoluta cualesquier excesos bien sea en la esfera doméstica o en la
extranjera. Los temas conexos son: Construcción de la Mezquita y Objetivos de la
Santa Tradición “(Para mi, la totalidad de la Tierra se ha convertido en una Mezquita
Purificada)”; Hermandad Mutua (que en realidad es una Existencia Común); Provisión
de los Medios para Obtener la Radiación de Dios y su Sostén; Represión de Todos los
Excesos (en la Existencia Política); el Departamento de Fundación y Expansión de la
Nación; el Departamento de Evaluación de Personal; el Departamento de Auditoría
General; el Departamento de Policia; el Departamento de Justicia; el Departamento que
hace Cumplir las Ordenes; el Departamento del Progreso Individual; el Departamento
de Recaudación de Impuestos; el Departamento donde se Atiende a los Enfermos
(Instituciones de salud); el Departamento de Piedad con los Animales; el Departamento
de Cuidados Médicos; el Departamento de Agricultura; el Departamento de Minerales;
el Departamento de Aguas Potables y de Irrigación; Demarcación; el Departamento de
Bienestar Público; el Servicio Secreto (Departamento de Detectives); el Departamento
de Industria, Comercio y Comunicaciones; Casa de Moneda; el Departamento de
Inmigración y Eliminación del Desempleo; Departamento de Educación; Producción de
Libros y Literatura; Departamento para el equilibrio en la vida de la Organización Social;
Departamento para el Cuidado de Huérfanos; Departamento de Asuntos Extranjeros;
Departamento de Defensa; Departamento de Propaganda; Departamento para Regular
la Caridad; Disposiciones para Eliminar Todo Tipo de Excesos, con la ayuda de
Diversos Tipos de Recaudaciones (como Caridad, Diversos Impuestos y Tributos) y
mediante la Suspensión de Todo Tipo de Violencia Errática v.g. Indulto; Amonestar con
Piedad; Mostrar Valor de Acción. También se ocupa de los Detalles de las Políticas
Externas (Proposición de Tratados; Honrar Acuerdos; Embajadores y Delegaciones;
Trato Adecuado de Prisioneros de Guerra, etc.).

En resumen, todas estas materias de la constitución nacional indicarán que en


los días del Santo Profeta (que Alá lo bendiga), la purificación del yo, la organización de
la vida familiar, la vida social y la existencia política, incluyendo las políticas

13
internacionales, alcanzaron la máxima perfección, la cual es respaldada por el siguiente
verso Coránico: “Y en este día Nosotros hemos perfeccionado la Religión para ti”.
Aquí, la Religión representa todas las regulaciones humanas. Esos códigos de vida se
derivaron del Sagrado Corán, y las palabras del Libro Sagrado asumieron una forma
física en la iluminada existencia del Santo Profeta (que Alá lo bendiga). Estas palabras
perdurarán hasta el Día del Juicio, a través del justo y balanceado Ummah islámico.
Esto también es una razón de importancia para la completación de la Institución de la
Condición de ser Profeta. El establecimiento perdurable, por el Ummah Islámico, de
una poderosa Vicegerencia en la tierra, también constituye una evidencia de esta gran
realidad. La Revisión Analítica de la Vida del Santo Profeta (que Alá bendiga su alma),
sólo es una brillante exposición de esta posición clara y prevalente.

No cabe duda alguna de que el Sabio, el Justo, el Heróico y el Casto Mahoma,


Mensajero de Alá, Vicegerente de Dios en la Tierra (que Alá bendiga su alma), es el
purificador de la moral, organizador de la vida hogareña, fundador de la existencia
social apropiada, al igual que de la política nacional e internacional. Desde el punto de
vista del desarrollo fundamental del yo individual y del Ummah, colectivamente, combina
la persona del Profeta, que cumple con los requerimientos del Unico a Quien
ultimadamente responde la Naturaleza. El es quien perfecciona el desarrollo de la
persona y de la Comunidad o de la totalidad del Ummah. Cada palabra expresada por
el Santo Profeta (que Alá lo colme con Sus Bondades), por inconsecuentes que
pudieran parecer, y cada una de sus reacciones o la falta de ellas ante cualquier asunto,
establece la norma de cumplimiento, como parte de la ética del Ummah Islámico, al
igual que la unidad que lleva a cabo los objetivos del Unico a Quien todos volveremos
(Alá), y de quien se originó la raza humana (Adán), v.g. el Objeto del Creador y la propia
existencia de la raza humana. Ya que el código seguido por el Santo Profeta (que Alá
lo bendiga) se origina del Libro Sagrado (el Corán, el criterio del Equilibrio), y por sí
mismo es un Criterio de Excelencia, este código justo es el que proporciona la fuerza
para un orden y justicia duraderos. También prescribe la justicia y el equilibrio,
proporcionando, a través de períodos sucesivos, los medios que perdurarán para el
equilibrio en el mundo. Estos permanecen imbuidos en los diversos dichos y acciones
del Santo Profeta (que Alá lo bendiga), y le proporcionan a las palabras del Libro, forma
e interpretación. La perpetuación del Libro y de la Sabiduría es suficiente para todos los
requerimientos de este mundo, ya que perfecciona la naturaleza humana y para ello
proporciona el derecho de esgrimir la Espada (poder gobernante en el mundo). El
derecho de subyugar a los individuos, le pertenece al protector de la naturaleza. La
prescripción del Libro y la Sabiduría es un medio continuo para el perfeccionamiento de
la religión y la completación de las bendiciones (lo que, nuevamente, es una clara
prueba de la completación de la condición de ser Profeta). Alá, el Todopoderoso dice:

“El les envió un Profeta (que Alá lo bendiga), que fue uno de ellos. El recita ante
ellos los versos del Corán, y los purifica. Con seguridad, antes de él, ellos se
econtraban en un estado de guía errónea.”
(Jumm’ah)

Cada reclamo es sustanciado cuando toma forma en la realidad. Se establece,


de manera total, cuando es atestiguado en existencia. En esa etapa, el testigo sólo tiene
la opción de aceptar la realidad, y de no hacerlo, estará negando lo obvio. Las
personas en esta categoría sólo pueden definirse como enfermos mentales. De igual
manera, la perfección de todos los aspectos de la ética humana es una realidad bien
establecida.

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La condición de ser Profeta es la máxima nobleza del género humano. Esta gran
nobleza exige tener un objetivo realmente magnífico. La condición de ser Profeta
continuó hasta que, por medio de los Profetas, fue enviada la Guía Divina por períodos
de tiempo limitados, o la esfera de influencia de un Profeta individual fue limitada a una
comunidad específica. Como ejemplo, tenemos algunos de los ordenamientos del
Torah que fueron modificados en la época del Gran Profeta, Jesucristo, según el Texto
Coránico:

“Yo haré que sean admisibles para ustedes determinadas cosas que estaban
prohibidas”.
(Aal-I-Imran).

Y luego, Alá el Todopoderoso dice de Jesucristo: “El es un Profeta enviado a los


Hijos de Israel”
(Aal-I-Imran).

Lo antes expresado también fue sustanciado por la Biblia, siempre acorde con el estado
imperfecto de la evolución de los períodos mencionados. Después de un tiempo,
cuando se alcanzó la etapa de evolución, al menos pudieron visualizarse los
requerimientos humanos del futuro. Esto demostró que para guiar a la humanidad era
necesario un Código final. En dicha etapa emergió el Islam y Alá dijo: “Hoy he
perfeccionado la religión para vosotros y he completado Mis Bendiciones, he escogido
al Islám como vuestra religión” (Al-Ma’aida). De esta manera se perfeccionó el Islám y
al mismo tiempo los cuádruples principios morales fueron llevados a un equilibrio de
adecuada perfección las prácticas, según la tradición, seguidas por el Santo Profeta
(que Alá lo bendiga). “No cabe duda de que yo he sido criado únicamente para
perfeccionar el código de la moral.” (Zarqani, según mencionado en Seerat-un-Nabi).
Se hizo que la totalidad del mundo fuera adecuada para realizar el culto o tan sagrada
como una mezquita (Bukhari y Musulmán). Para el Ummah Musulmán esto significa
que cada uno de los rincones y recovecos del mundo estarán disponibles como lugares
de culto. No existe la posibilidad de que la tierra llegue a estar disponible para el culto
de los seguidores de otros, que no sea el Santo Profeta (que Alá lo bendiga). El Islám,
conjuntamente con sus perfectos códigos de la vida humana, confía a la Nación
Islámica el gobierno del mundo entero, y por esta razón, la Nación Islámica se hace
responsable de la provisión de directrices para una verdadera religión y para hacer
cumplir, a escala universal, el equilibrio de la justicia. De esta manera, las leyes de la
naturaleza y la perfección de la leyes humanas también justifican la completación de la
Misión Profética. Alá el Todopoderoso dice: “Y Mensajero de Alá y “Khatam” (el sello)
de Profetas.” (Al-Ahzab), y “Khatam” (Colocación del sello) significa el cierre de tal
manera que nada de lo que se encuentra adentro pueda salir y nada de lo que está
afuera pueda entrar. Esta explicación ha sido mencionada por Sayyid Sulaiman Nadvi
en el Seerat-un-Nabi de Lisan-ul-Arab, Siha-e-Jauhari y Asas-ul-Blaghat de Zamahshari.
Esto significa la completación de la acción, la cual, a su vez, significa la colocación del
sello. El verso “Hoy pondremos un sello en sus bocas” (Ya-Sin) indica tener el mismo
significado de ‘Khatam’. Conjuntamente con la perfección de un código de leyes,
también se ha establecido que la Misión del Santo Profeta (que Alá lo bendiga) estuvo
destinada a la totalidad de la raza humana. Continúa expresando que la condición de
ser Profeta de Mahoma (que Alá lo bendiga) completa todas las Misiones Proféticas. Alá
el Todopoderoso dice:

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Y Nosotros te hemos enviado para todos los seres humanos”
(Saba)

El heraldo de las buenas nuevas y amonestador contra el mal, Mahoma (que Alá
lo bendiga), el Mensajero de Dios, es por tanto, ordenado como Profeta para todos los
seres humanos y para todos los tiempos. La guía por él proporcionada es del Libro
Sagrado que le fue revelado por Alá, su propio ejemplo de pensamientos y obras
nobles. Sus sucesores, que son aquellos a quienes él enseñaría “el Libro y la Sabiduría”
(Juma’ah), heredaron la totalidad de sus enseñanzas y sabiduría, conjuntamente con
todas sus implicaciones y secretos. Del corazón y la mente del Santo Profeta fluye un
caudal de conocimientos y Divina Sabiduría, que en los canales de los corazones de
sus sucesores adquiere la misma fuerza y abundancia. Sólo de esta manera pudo
cumplirse su misión para beneficio de toda la humanidad. Y por lo tanto, así se hizo,
continúa y seguirá haciéndose. Esta es la forma práctica de la continua realización de
la perfección de la religión y la completación de la condición de ser Profeta. También es
una prueba viviente y total que une al Santo Profeta (que Alá lo bendiga) con todos los
períodos en la totalidad de la tierra. Con el transcurso del tiempo, esto proporciona
mayor claridad y sustancia a la exigencia de la perfección de la religión y la
completación de la condición de ser Profeta.

“Dondequiera que emerja la oscuridad con su abominación, Nuestra luz la


aclarará como el brillo del Sol.”
(Rumi)

En su imaginación, la perfeccion lograda por Hazrat Abu Bakr Siddiq, fue como
la de los Profetas, según se confirma en el Mensaje Divino con los términos “El es el
compañero”. Esto significa que él estaba totalmente compenetrado con el espíritu y la
ley de la condición de ser Profeta. Cuando según sus creencias más profundas él
afianzó las palabras del Santo Profeta, seguramente se había acercado a la grandeza
de la condición de ser Profeta. El es el primer eslabón en la Cadena de la sucesión de
las grandes cualidades de la condición de ser Profeta. De manera similar, aquellos que
alcanzaron la posición de testigos, lo que significa la visión de las perfecciones de la
condición de ser Profeta, también vienen en esa sucesión. El ser testigo significa la
capacidad de defender la condición de ser Profeta v.g. conjuntamente con la
completación de la misma, el testimonio de la continuación de los logros de esa
condición.

Entre otras tradiciones del Santo Profeta (que Alá lo bendiga), los siguientes
proverbios denotan la continuación del Conocimiento Divino y la Luz. Su continuidad
proporciona la perpetuidad.

Cuando el Santo Profeta (que Alá lo bendiga), al momento de su partida para la


Guerra Santa de Tabuk, nombró al respetado Alí como su Regente en Medina, Sa’d-bin-
Waqqas (que Dios esté contento con él) reporta que el Santo Profeta (que Alá lo
bendiga) le dijo a Alí (que Dios esté contento con él) “Eres para mí como Haroon fue
para Moises, pero después de mi no habrá Profeta” (Mencionado por todos los
tradicionalistas). Esta tradición proporciona una base clara para la continuación de los
logros de la condición de ser Profeta, según sustanciado por otra tradición: “Los
Estudiosos son los herederos de los Profetas, con seguridad ellos obtendrán la herencia
del conocimiento”. (Mishkat).

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La línea de los Musulmanes Divinos que de generación en generación reciben la
Erudición de Dios, es una misión que continúa a la última condición de ser Profeta. El
conocimiento absoluto conduce a todas las acciones que demuestran el conocimiento
de la Ley Divina (Fé y Conducta Proba), que en la acción ilustra el conocimiento. Para
aclarar este punto podemos mencionar el Ka’b que el Gran Omar preguntó al Sacerdote
Cristiano: “¿Cuáles son los hombres sabios?”, y el sacerdote contestó “Aquellos que
ponen en práctica lo que aprenden”.

La tradición del Santo Profeta (que Alá lo bendiga) arriba mencionada, sólo
significa lo mismo. Proporciona un ejemplo práctico del liderazgo en la sociedad, y de
nuevo, significa que la fé y la conducta proba (la cual, después de purificar el yo
consciente, determina un equilibrio balanceado del yo individual en la vida familiar y
social) completa la herencia de la erudición específica de la condición de ser Profeta, y
perpetúa las perfeciones de la misma. Esto está plenamente respaldado por las
tradiciones del Santo Profeta (que Alá lo bendiga), de los Santos Compañeros (en
relación con esto, sírvase referirse al encabezado “Purificación” en el capítulo “(Virtudes
de la Castidad)”.

El arreglo según el cual se prescriben continua y perpetuamente en el Ummah


Musulmán las perfecciones de la condición de ser Profeta, obvia la necesidad de la
misma. Esto es prueba de la perfección de la religión y la completación de la bendición.
El libro “Tazkira”, recopilado por el autor y el Profesor Mohammad Saghir Hasan y el
libro Una Revisión Analítica de la Vida del Santo Profeta (que Alá lo bendiga), escrito
por el autor, establece plenamente esta proposición al presentar argumentos
concluyentes en toda justicia y al proporcionar ejemplos prácticos.

17
LA EXISTENCIA TERRENA Y
LA REALIDAD SUBLIME

Hemos creado al hombre en el molde más fino”


(Al-Teen)
Alá, el Todopoderoso, según los dictados del Libro Sagrado, dijo: “Seguramente,
Hemos creado al hombre del extracto de la tierra” (Muminun) y “Cuando Yo le di la
proporción adecuada” (Hijr), habiendo creado al hombre del extracto de la tierra, lo que
le da la densidad de la tierra”. Más adelante dice: “Entonces Nosotros lo sacamos de
otra creación” (Muminun). “Y cuando Yo le insuflé Mi Espíritu” (Hijr). Por lo tanto, Alá el
Todopoderoso le confirió al hombre la gracia del Espíritu Santo, lo que significa, la
Realidad Sublime. Una introspección crítica, con su penetración, puede discernir esta
afirmación. Existen tantas plantas que crecen a la vista de todos y ellas son un extracto
de la tierra. Conducen al desarrollo del cuerpo humano proporcionándole el soporte de
vida al mantener el cuerpo elemental. También ayudan en el crecimiento de la vida de
los animales, cuya leche y carne tienen afinidad con la existencia física humana, ya que
proporcionan energía y fortaleza al cuerpo humano. Alá, el Todopoderoso, dice: “Para
ellos es una señal que Nosotros llevemos la tierra muerta a la vida y de ella obtengamos
los granos de los que ellos se alimentan” (Ya-Sin). Y Alá dijo acerca de los animales:
“Hemos reducido a los animales a la obediencia, algunos de ellos se convierten en sus
monturas y otros en su alimento” (Ya-Sin).

El llevar la tierra muerta a la vida mediante el agua, y mostrar la prueba de su


vida a través del crecimiento de las plantas, indica que los elementos de la vida surjen
de una combinación de diversos elementos por medio del Acto de la Creación. Cada
tipo de planta, todos los tipos de semillas de árboles y arbustos tienen una afinidad con
los elementos constituyentes de la tierra, por lo que son elementales. Como elemento,
son un fenómeno que depende de su temporaneidad en la Realidad Eterna. El regreso
de las plantas a la vida, una y otra vez, demuestra que han sido creadas para un tiempo
determinado, por lo que son temporales. Esto es una demostración del Poder Creador
del Creador Real; También tiene cierta similitud con el nacimiento de los seres
humanos. Resulta evidente que las plantas son extractos de la tierra y son un medio de
sustento para la vida humana. Esas realidades también proporcionan una prueba de
que el hombre, físicamente, es un extracto de la tierra. “Algunos de ellos los comen” tan
sólo evidencia esta verdad incontestable.

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Alá, el Todopoderoso, creó las plantas mediante una combinación de elementos
terrenos, y de la misma manera El les dió las diferentes formas a los diversos animales.
También creó un tipo de aliento cálido, que podría llamarse “Espíritu de Vapores”. Este
espíritu desarrolló una predilección natural por satisfacer los diversos requerimientos de
los animales como alimentos, bebida, preservación de la vida y procreación. Esta es
una necesidad de la densidad de la tierra (extracto de tierra, que es un componente de
toda vida animal y de las plantas).

Sin embargo, en todos los reinos de la vida, la constitución física del hombre,
extraida de la densidad de la tierra, fue creada por el Exaltado y Eminente Creador con
el mejor de los moldes, según lo dicho por El: “En verdad Hemos creado al hombre con
la mejor constitución” (Al-Teen). Por lo tanto, el hombre se distingue eminentemente en
forma, posición, miembros y músculos. Esto se debe a que físicamente ha sido
moldeado con la proporción más perfecta, ya que parcialmente está relacionado con la
densidad de la tierra que es una parte de la Vicegerencia en la tierra, por lo que debería
tener derecho a ella debido a que es el ser más perfecto formado con elementos
terrenos. Alá, el Todopoderoso, creó la relación entre su Espíritu vaporoso y el el
Espíritu Sublime, y este último, a su vez, es el recipiente de la Gracia Divina que es un
reflejo de la Luz Divina (un descubrimiento de su propio Rostro Efulgente). En realidad,
esta relación le permite al hombre adquirir la capacidad para distinguir entre la Verdad y
la Mentira, al igual que formular un criterio respecto a lo bueno y lo malo. También le
permite, por medio de la estrategia y disciplina, mandar sobre todos los animales y
elementos de la naturaleza. En esta condición es él quien establece las reglas y leyes,
y organiza la vida social y política, porque él tiene el Reflejo de la Realidad Sublime.
La existencia real y ordenada del mundo, se lleva a cabo por medio de la
Sabiduría y Autoridad del Más Exaltado y la Realidad Suprema. Todos los Poderes
Divinos ejercen su Divina Autoridad dentro de sus esferas predeterminadas. En Su
Propio Yo, El es la Luz por encima de la Luz y Establecido en Justicia (o Establecido en
el Equilibrio), y la constitución del ser humano exige su establecimiento en justicia. Los
grandes hombres devotos y piadosos (hombres de Dios o místicos), dormidos o
despiertos, son testigos de esta realidad, y este es el Reflejo del Espíritu Divino, que no
puede explicarse en palabras. Los grandes santos del Ummah Islámico han sido
testigos de esta Realidad Exaltada y Espléndida. En el ser humano la Realidad Sublime,
que es la capacidad de absorber la Luz Divina, se ha combinado con la densidad o

19
ponderabilidad de la tierra (este es el velo de lo No Visto, es el velo de lo Invisible; es la
morada del Espíritu Divino y es la razón para la continuación de la raza humana).
Debido a estas realidades, el hombre combina en sí mismo la realidad de los elementos
de la naturaleza (materialidad) y el Resplandor Sublime, lo que le proporciona su libre
voluntad, capacidad para el progreso evolutivo, libertad y el don para distinguir el bien
del mal. De igual manera constituye la inspiración para el pecado y la pureza. En
conjunto, constituyen el requisito fundamental para el siguiente verso: “Es El quien os
ha hecho Vicegerenctes en la Tierra” (Al-Anaam).

Con el fin de originar un balance o equilibrio en estas dos realidades mediante el acto
de purificación, la razón de ser del verso mediante el que se confiere al hombre la
Vicegerencia, es el reflejo de la Luz y el brillo del yo mundano. Esta difícil proposición
ha sido explicada en el Surah-I-Nur. Le confiere el honor. De esta manera le confiere el
honor de seguir al Santo Profeta Mahoma (que Alá lo Bendiga). En realidad, este
Ummah es el fruto del título humano (los Vicegerentes en la tierra). Alá el
Todopoderoso dice:

“Alá prometió a aquellos de entre vosotros que han aceptado la fé y cuyas


acciones son rectas, que El seguramente les otorgará Su Vicegerencia en la
tierra, como ya lo ha hecho con generaciones anteriores a ellos. Con seguridad
El fortalecerá la religión que El ha determinado para ellos, y cambiará sus
temores por la paz y tranquilidad. Ellos me adorarán sólo a mí. Cualquiera que
abjure de la fé después de esto, será un pecador rebelde.”
(Al-Nur)

Esta Proclama Sublime describe la Vicegerencia tanto en el sentido general


como en el específico. Por un lado, al impartirle el conocimiento de los nombres, el
hombre se ha convertido en meritorio de la Vicegerencia en su totalidad, y al igual que
el Santo Profeta (que Alá lo bendiga), tiene una personalidad única, individualizada para
él. Además, Alá el Todopoderoso, es el Poseedor de la Justicia (que es el equilibrio),
mientras que en el ser humano existe una clara dualidad de igual fuerza y donde,
también se busca lograr un balance similar.

La Vicegerencia en la tierra es ese gran honor conferido a Adán, el Padre de la


Humanidad, por la Proclama de la Vicegerencia de Alá el Todopoderoso, que se

20
expresa en el siguiente verso: “Y hasta el día de hoy estamos en un periodo sagrado del
Vicegerente de Alá en la Tierra, el último de los Profetas, Mahoma (que Alá lo bendiga),
el Mensajero de Alá, el Sabio, el Justo, el Heróico y el Casto Ummah Islámico que es
portador de la misma proclama.

21
EL EQUILIBRIO EN EL YO

“Y Alá te ordena imponer la justicia y la virtud”.

(Al-Nahl)

Los componentes del Yo humano, que son una combinación de la densidad de


la tierra y de la Realidad Divina, también dividen sus predilecciones en dos direcciones.
Balance o equilibrio significa que ninguno de los platillos de la balanza será más pesado
que el otro. En otras palabras, la satisfacción de los dos impulsos es un equilibrio entre
ambos. En el yo racional del hombre el impulso es que él tiende a unirse a su
Originador, el Exaltado y Absolutamente Sabio. La Naturaleza Equilibrada del hombre
es la presencia de la capacidad y su satisfacción. El Todopoderoso está
completamente libre de cualquier asociación con la condición de ser Dios. La
capacidad de satisfacción de la Realidad Divina también está libre de cualquier
asociación. En cuanto a la Creación y Establecimiento del Universo y del Atributo de
Sostenimiento, son las Cualidades del Verdadero Creador y el Omnipotente. Estas son
las manifestaciones materiales del la Sabiduría Divina. Por lo tanto, la conciencia o
inteligencia, que son cualidades que distinguen al hombre y por razón de las cuales él
gobierna los elementos de la naturaleza, en realidad son una manifestación o reflejo de
la Sabiduría Divina en el yo humano, en la densidad terrena. Esto consigue su
alojamiento y nombre por la aparición intrínseca de la manifestación de la Realidad
Final y Definitiva. El Absolutamente Sabio es la Luz de la Luz; el reflejo de Su Sabiduría
logra la perfección en sus realidades de luz a través de la percepción de Alá Cuya Luz
de Conocimiento abarca todo el Universo, tal como puede apreciarse en los siguientes
versos:

“Tu no lanzaste la flecha, fui yo quien la lanzó” (Al-Anfal), solo indica


explícitamente la perfección de la Sabiduría arriba expresada. El otro verso:
“Aquellos que te hacen promesas, hacen Promesas a Alá”. Al-Fath revela este
Sol de Luz en toda su gloria en el siguiente verso: “Alá guía hacia Su Luz a todo
aquel que El desea”.
(Al-Nur)

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En el verso siguiente, también se transmite la misma idea: “Para ellos es su
recompensa y su luz” (Hadeed), se describen en su totalidad la realidad combinada de
la conciencia brillante (o intelecto) del hombre y la Comprensión Divina.

Esta completación de la sabiduría únicamente es posible cuando las


Iluminaciones de la Luz de la Luz rodean el Yo Racional humano y éste se sumerje en
ellas. La sumersión en la Realidad Divina sólo es posible a través de la recitación
constante de Su Palabra (el Corán) y por la glorificación de Su Recuerdo (Zikr). Su
Palabra y Su Yo son Reflejos del Orador y del Llamado el Elevado, el Todopoderoso.
La recitación constante de la Palabra y la repetición constante de Su Nombre tiene dos
aspectos. Uno es que se implementa el contenido de la Palabra o de los Mandatos, y el
otro es que las Exudaciones de Ese Yo Divino nos acercan constantemente a él debido
a la repetición continua. La práctica de este método y el seguimiento de estos Cursos,
para liberar todos los deberes obligatorios y ofrecer oraciones adicionales en las que se
recitará el Sagrado Corán, palabra por palabra, y con cada respiración se repetirá
constantemente el Nombre de Alá. Estas resultarán en la abstracción en la Persona de
Dios a través de la abstracción en las Exudaciones de Dios. Tal yo humano, iluminado,
se convierte en el vehículo del reflejo de los Atributos del Absolutamente Sabio. El, el
Todopoderoso, el Creador Absoluto Cumple Su Palabra y Cumple Su Promesa. Tal
hombre también confirma su pensamiento correcto y la realización de sus propias
acciones. El es Sutil, con Conocimiento Absoluto, y está libre de toda Materialidad. Tal
hombre también se desembaraza de los anhelos de todos los requerimientos terrenales
al igual que sus fallas humanas, que conducen a la oscuridad y desaparición,
cambiándoles por una satisfacción perfecta. Esta es la Sutileza del Reflejo Divino. Alá,
el Todopoderoso, dice:

“O ser que ha logrado la satisfacción, regresa a tu Creador y Sostén – Tu estas


satisfecho con El y El está satisfecho contigo”
(Al-Fajr)

El también nos dice:


“Para ellos es su recompensa y su luz” (Hadid). De esta manera se hace
inmune a todas las formas del mal que surjen del hecho de que todas las predilecciones
de la Sutileza Divina y de la densidad terrena se encuentran en las facultades de
comprensión e implementación, por lo que se produce un desequilibrio. El se abstiene

23
de esas cualidades viles y en realidad siente odio por ellas. Las buenas cualidades del
carácter son para él su segunda naturaleza. El siguiente verso describe la misma
propensión de sumisión:

“O Creyentes, sometéos totalmente”


(Al-Baqarah).
Por lo tanto, cuando la conciencia del yo del hombre alcanza la estabilidad y
satisfacción con el Deseo y las Ordenes de Alá, que obtiene el brillo de la iluminación
del Maestro Supremo de la Paz, el Sutil, el Sagrado y Todopoderoso, ésta es la etapa
en la que se perfecciona la conciencia o Realidad Divina, y es la revelación de su
significado. Su densidad terrena se ilumina. La absorción de la densidad terrena en la
Sutileza de lo Divino y su constancia se deben a la relación establecida con el Creador.
Esto también constituye un enfoque elemental del yo consciente debido a la remoción
de los impedimentos al Todopoderoso y su ejecución del equilibrio. En este aspecto es
una unidad, un todo, con la Realidad Divina. Dicha unidad de género, se establece en
etapas, y es precisamenre ese aspecto del yo consciente que toma forma a través de la
comprensión del yo o la comprensión de Alá; el impulso para obtenerlo llega al
equilibrio, una vez logrado. Por lo tanto, al alcanzar el equilibrio, su realización se
convierte en la realización de Alá. Su mano se convierte en la Mano de Alá, y su vista y
presencia se convierten en manifestaciones del Yo Más Sutil. Alá, el Todopoderoso,
nos dice: “la Mano de Alá es una de sus manos”. (Al-Fath) y El, el Todopoderoso, es el
Equilibrio Personificado.

Su opinión y comprensión queda purificada de todas las asociaciones humanas


debido a lo ligero de la sutileza, y su investigación no conducirá a ningún error. Por lo
tanto, está totalmente sustanciada su exigencia que representa la lenta filtración o
abandono de la justicia o el balance para establecer la Ley Divina. Alá, el
Todopoderoso, nos dice:

“Vosotros sois los mejores entre las naciones entre los seres humanos, ya que
prescribis el bien y prohibis el mal”.
(Aal-e-Imran)

El resultado de la densidad terrena, v.g. pasión fúria y sus adjuntos, son el


segundo aspecto de la constitución del hombre. Ellos le proporcionan medios para su

24
preservación, continuación y provisión básica de los requerimientos de la vida humana.
Por lo tanto, en vista de que la perfección de la conciencia humana (v.g. la máxima
sabiduría) proporcione la base para el equilibrio entre la densidad y la sutileza o
inteligencia superior, es imprescindible que las necesidades elementales también se
satisfagan de manera legal y racional. La capacidad para la satisfacción de esos
requerimientos, de manera legal, al remover los impedimentos de manera equilibrada,
es el balance de la naturaleza humana. En la vida humana, la asociación de la
densidad, en gran medida, tiene que ser limitada de manera permisible. El equilibrio
entre las dos fuerzas se logra al quedar absorbido en las Perlas de Sabiduría Divina, o
sea, al tener fé y hacer el bien. Las realidades de la fé y de las buenas obras se reflejan
en la personalidad humana por medio de un equilibrio entre el concepto y la acción, lo
que constituye la perfección de la sabiduría. El criterio de desempeño balanceado es el
carácter elevado y noble y la conducta del Santo Profeta (que Alá lo bendiga); esta es la
representación en acción de las Ordenanzas de Alá. Mientras nos desenvolvemos en
hechos virtuosos, no deberíamos involucrarnos excesivamente en los detalles que nos
desviarían de una acción equilibrada. El Santo Profeta (que Alá lo bendiga), al respecto
nos dice:

“No cabe duda de que os debeis a vosotros mismos, teneis deberes con
respecto a vuestro cuerpo y vuestros ojos también tienen derechos sobre
vosotros”,
(Bukhari).

Igualmente, son necesarios el sueño, caminar, reposar y trabajar. La


imperfección en la acción no puede conducir al éxito del hombre y la constancia en la
acción conduce a la perfección de la humanidad. Existe una tradición sagrada:

“Mi esclavo se torna constante, de manera que al ofrecerme oraciones


adicionales el gana en proximidad hacia Mí. Por lo tanto, que cuando Yo me
congracio con él, él se convierte en Mis Oidos por los cuales él oye, Yo me
convierto en sus ojos y él vé a través de Mi. Yo me convierto en sus manos, las
que él aprieta”. (Esta es la revelación de la Sutileza en el sentido que ilumina
interna y externamente al hombre).
(Bukhari).

25
Alá, el Todopoderoso, nos dice: “Estableced la oración desde la puesta del Sol
hasta la oscuridad de la noche y leed el Corán en la mañana. No cabe duda que el
Corán en la mañana conduce a presenciar las Manifestaciones de Alá. En la noche,
recitad el Corán en Tahajjud (oración nocturna). Esta es una devoción adicional para
vosotros, de manera que en el futuro cercano vuestro Creador y Sustentador llegará a
otorgaros el puesto de máxima honra” (Bani Israil). En este Sagrado Privilegio, la
palabra “Min” indica que tanto el reposo como el trabajo se necesitan el uno al otro.

Cuando se sigue el Shariah (Ley Divina), que es la constitución basada en la


justicia con constancia, el reflejo de las Maneras del Todopoderoso hace que el yo del
hombre sea equilibrado e iluminado, lo que resulta ser el corrimiento del velo de la
Brillante cara del Alma de Alá. Alá nos dice:

“Y Yo he insuflado Mi Alma en ello”.

Ello reposa en el yo racional del hombre, por lo que resulta imprescindible que la vida
elemental sea satisfecha de una manera moderada, al retirar los impedimentos. Esto
alcanza su climax, por lo que de acuerdo con el siguiente verso:

“El lo reprime del yo carnal”.


(Nazi’aat)

El está purificado del deseo y su densidad es iluminada. Lo que es a su vez el


equilibrio. La continuidad sobre el peso de la densidad y su luz es la justicia continua o
equilibrio, que también nos proporciona la capacidad para la evolución gradual. En
otras palabras, en cada una de las etapas deberíamos ser constantes, lo que nos
mostrará la suma de la capacidad del yo consciente.

Por ende, un rendimiento balanceado de la carga de creencia que muestra un


equilibrio entre los platillos de la balanza, es la unión de la Realidad Divina y la densidad
de la tierra en la constitución humana. Esto también es necesario en el caso de todas
las virtudes de manera que ambos platillos en la balanza del equilibrio tengan el mismo
peso, de acuerdo con los siguientes versos:

26
“Y Nosotros enviamos con ellos el Libro y la Balanza para que la gente se
estabilice por medio del equilibrio”.
(Hadeed).

“Y pesad con una balanza correcta”. (Bani Israil) v.g. la balanza no debe pesar
más de uno de los lados. La completación de los detalles de la Realidad también
debería realizarse, de la misma manera, de acuerdo con el mismo principio del equilibrio
que se ha utilizado para llenar los requerimientos mayores y menores de la vida. En el
siguiente verso se mencionan el mismo balance y equilibrio:

“Alá ordena el equilibrio y a hacer el bien”.


(Al-Nahl)

Cuando el balance es totalmente absorbido por el yo humano, manifiesta la


justicia o equilibrio y las buenas obras, y como un hábito de esas cualidades, representa
la disciplina y el mantenimiento de la ley y el orden, como también el comienzo de la
cualidades que son importantes, simultáneamente, para la vida cotidiana y la
organización política de cualquier sociedad. El no da preferencia alguna a su propio yo
por encima de sus allegados, cuya satisfación conduce a la unidad de la comunidad.
Cuando el equilibrio se incorpora a las personas que constituyen una mayoría de la
comunidad, entonces, la mezcla de la buenas obras, el modo de vida y las
organizaciones comunitarias, adquieren una base firme en el sacrificio mutuo, y
entonces no habrá temor de desarreglos o desórdenes. Si cualquier ser humano, que
para su existencia depende del cumplimiento de los requerimientos elementales de la
vida, se mantiene ocupado en los mismos e ignora el reflejo de las Sutilezas Celestiales
en el significado de su yo, entonces él pierde esa gran capacidad que hasta ese
momento posee, v.g. la combinación compleja de de la densidad y la Sutileza que exige
un equilibrio, como una necesidad natural. Cuando se pierde su Sutileza Celestial, se
pierde la posición real de su yo racional. En tal caso no puede decirse que la persona
posea un yo racional, ya que tal posición sólo mantiene una de sus dobles condiciones.
En el siguiente verso, Alá llama a tales personas “bobas”:

“Y Alá el Todopoderoso proporciona el ejemplo de dos personas, una de ellas es


boba. Ella no tiene poder sobre nada. Ella es una carga para su maestro. Si se
la envía a cualquier lugar, no es capaz de traer información alguna”.

27
(Al-Nahl)

En otras palabras, él no tiene oportunidad para lograr un equilibrio. Sus


actividades hogareñas o su vida social, no son satisfactorias, lo que puede llevar a una
confusión indisciplinada, debida a su naturaleza desequilibrada. Al cultivar sus
necesidades egoistas sólo tiende a satisfacer sus deseos básicos, y no tiene el anhelo
de gobernar el mundo de acuerdo con las reglas de la ética y los dictados de la justicia.
Unicamente el creyente y la persona correcta que gobierna su yo con una justicia
balanceada, puede hacer un reclamo en cuanto a la familia y la vida social, con base en
los principios naturales de justicia, de acuerdo con el siguiente verso Coránico:

“¿(Puede el arriba mancionado) ser igual al que decreta el balance o equilibrio y


está en la senda correcta?”
(Al-Nahl)

Se entiende que al compararse con el Ummah Musulmán, que es justo, todas las
demás naciones son injustas y no tienen el derecho para regir y gobernar. Este es el
objetivo de la siguiente tradición del Santo Profeta (que Alá lo bendiga):

“La faz de la tierra, en su totalidad, ha sido ordenada como un lugar adecuado


para mi adoración”.
(Bukhari y Musulmán)

El verso también muestra claramente que sólo la Nación Musulmana ha


heredado de manera legal y correcta, el Gobierno sobre la tierra por gracia de su deber
para ordenar el bien y prohibir el mal, y debido a ello es una nación justa y balanceada.
De hecho, ha adoptado esa senda recta que constituye una manera equilibrada entre
las dos maneras torcidas que son el exceso o la falta. Alá, el Todopoderoso, nos dice:

“De esta manera Nosotros los convertimos en una Nación justa y balanceada,
que es la personificación de la justicia, y la combinación de todos los tipos de
justicia y equilibrio, para que vosotros seais los testigos de la humanidad y el
Profeta (que Alá lo bendiga) sea vuestro testigo”.
(Al-Baqarah).

28
Este testigo para toda la humanidad, del Ummah Musulmán, puede juzgar a toda
la humanidad según los principios de la justicia, lo que constituye el testimonio en
Presencia del Señor de los Señores. La revelación del Libro y del Balance al Santo
Profeta (que Alá lo bendiga) y la continuación desde él hasta el Dia del Juicio, del
seguimiento del equilibrio y la justicia a través de la Nación Islámica, en asuntos
personales y de la vida social, atestigua a la perfección de una Constitución para la
humanidad. Este es el Testimonio Continuado, del Santo Profeta, quien es nuestro
señor y maestro (que Alá lo bendiga), sobre el Ummah Islámico.

La combinación de la densidad y la Sutileza en la conciencia humana, es el Acto


del Verdadero Creador, el cumplimiento equilibrado de sus requerimientos, y también es
la Reciente Creación de Alá.
Para darle forma a esta nueva creación se precisa de la Mano del Creador,
Quien es el Creador Original. El es el Todopoderoso y decreta el equilibrio y la justicia.
La Palabra de Dios y el Nombre de Su Propio Yo, que coexisten con el Portavoz y
Poseedor del Nombre, son las Secreciones de Su Propio Yo. Está claro que sólo la
constancia con las Secreciones de Su Propio Yo y a través de su absorción por la
conciencia, puede producirse en él (yo consciente o racional) una justicia permanente y
balanceada. Precisamente esto es lo que se quiere resaltar en el siguente verso del
Corán:

“Ellos aconsejan con la verdad y ellos decretan el balance y la justicia”.


(Al-Aa’raf).

La adopción de las Secreciones del Todopoderoso hace que el yo racional sea


justo. El condiciona, como naturaleza, la prescripción del equilibrio en el hogar y en la
vida social en todos sus aspectos. Esta es la importancia del verso que decreta el
balance.

En la esfera de la densidad y la Sutileza los extremos de cualquiera de ellas es como un


postre mortal porque en ambos casos se distorsionará o eliminará el significado de las
realidades. En esos extremos de densidad y Sutileza, el mantenimiento de un equilibrio
o justicia, es en realidad el camino del balance (Camino Correcto del Sufismo) que
conduce a un balance en el sentido verrdadero de las dos grandes realidades. Quien
siga este camino sólo puede ser unárbitro de justicia y esto es precisamente lo que

29
denota el verso arriba mencionado. Su punto de vista, de acuerdo con los
Mandamientos de Alá, es la sabiduría balanceada.

“Excepto en aquellos que adoptaron la resistencia y realizaron buenas obras”


(Hood) su capacidad para la ferocidad o la furia se convierte en Orden Divina, según lo
dispuesto por Alá.

“O Creyentes, adoptad la paciencia y resistencia, aconsejad paciencia y


permaneced constantes en esa senda”.
(Aal-e-Imran).

Por esta razón ellos continúan trasmitiendo ese valor. Sus pasiones obtienen la
belleza de la piedad honorable y son fiel testigo de su yo equilibrado por la obediencia
del Mandamiento de Alá:

“El amor por las pasiones ha sido embellecido para los hombres. Esto se debe a
que Yo os ilumino acerca de algo mejor, ya que vosotros habeis adoptado
moderación para el respeto de Dios”.
Aal-e-Imran).

Este es el equilibrio natural en la vida hogareña y en la sociedad, Lo que también


conduce al balance. El combina todos los tipos de equilibrios. En el siguiente verso, Alá
el Todopoderoso nos muestra que la Orden de balance y justicia es indispensable para
una senda recta. Recta es la senda de aquellos que han recibido la Recompensa o
Bendición de Alá. Nosotros deberíamos esforzarnos para lograr un acuerdo entre los
siguientes dos versos:

“Condúcenos por el camino recto, que es el camino de aquellos a quienes has


colmado con Tus bendiciones”.
(Al-Fatiha).

“Y aquel que obedece a Alá y a Su Mensajero, de ese modo tales personas


estarán en la compañía de aquellos que han recibido las Bendiciones de Alá –

30
entre los Profetas, los hombres de la verdad, los testigos y los probos. Esas
personas son los mejores compañeros”.
(Nisa).

Una recompensa se origina en el deseo de la persona que la otorga, que vuelve


su atención hacia la buena obra o hacia la buena persona. Por lo tanto, es un rezumo
de la persona del dador de la recompensa. El es la Luz de la Luz, Su Recompensa
también refleja la Luz de Su Persona, según el siguiente verso Coránico:

“Alá orienta hacia Su Luz a todo aquel a quien El desea”.


(Nur).

La luz es la persona que se manifiesta en las personas que caminan por el


sendero recto. En sus personas, el balance y la justicia han encontrado una posicIón
duradera a través de las Luces de la Luz sobre las Luces. Según la Palabra de Alá,
esas personas son los Profetas, los verídicos por naturaleza, los testigos y los virtuosos.
La Compañía de esas personas permite a los Creyentes a adquirir la Luz y la Grandeza
a través del reflejo de la justicia y el balance. También hace disponible para ellos la
realidad de seguir por el camino recto y la posibilidad de ordenar el balance. El
esfuerzo del pensamiento y la acción humana o de los sabios, se manifiesta en todas
las formas de la vida. Este camino recto necesita de una balance verdadero y la
constancia entre lo exces ivo y lo insufiiciente, lo que es la inclinación hacia la justicia y
el equilibrio. La naturaleza del hombre, quien combina en sí mismo la pecaminosidad y
justicia, necesita del Ser Balanceado para que ayude a su Compañía a caminar por este
sendero de justicia y equilibrio(cuya realidad de la existencia celestial que conduce a la
piedad o a la capacidad de absorber la manifestación de la Luz Divina, se encuentra
escondida en el velo invisible de su densidad), que es la depositaria de lor
requerimientos terrenales o causa de los pecados. Ella desea revelarse. La capacidad
de su revelación estará a la disposición de la persona del hombre, cuando restaure el
balance de la densidad terrena. La mezcla en la pantalla de lo Invisible, de los pecados
y la piedad, es la violencia y la falta de capacidad debido a que el yo humano no puede
superar los obstáculos para restaurar el balance adecuado. Este depende de la Gracia
del Omnipotente, que está establecida en el verdadero equilibrio y la justicia. El tiene
influencia directa sobre el Profeta (que Alá lo bendiga). El estado semi-consciente de la
nación ,y su repunte, puede lograr el balance solo a partir de la Persona de Condición

31
de ser Profeta (la fuente de toda guía). Por la Gracia de Alá, la revelación de todo lo
que está oculto en la persona del Santo Profeta (que Alá lo bendiga), se realiza a través
del Espíritu Divino (según el verso Coránico: “ Cuando Yo insuflo Mi Alma en él”).
También es insuflada en todos los seres humanos, según el verso: “Y Yo hice mis
Vicegerentes en la Tierra” (Al-Anaam). La absorción por el espíritu del hombre de la
Sutileza del Espíritu Celestial, surge de la Mano orientadora de Alá, según el verso
Coránico: “La Mano de Alá está por encima de sus manos”. El apego y la unificación
con esta (Mano) prestó a las Almas Celestiales y a las almas terrenales o las que
respiran, de los santos compañeros del Santo Profeta (que Alá lo bendiga y los ilumine
y estabilice). Por lo tanto, sus manos, a cuenta de la unificación y apego de los Yo
Iluminados, es el medio para invocar la Gracia de Alá. El caminar por la senda recta
logra el balance del yo, que lleva a la creación del equilibrio en el proceso de revelación
de la cara iluminada de la realidad celestial, y también crea un balance o una disciplina
de las reglas en los requerimientos de la vida elemental. El equilibrio en ambos es el
establecimiento de equilibrio en el yo racional del Musulmán. Esto se evidencia por la
división de su naturaleza en dos partes iguales; en otras palabras, en combinación con
la Sutil Realidad Celestial y el peso de la densidad de la tierra, el equilibrio de estas dos
realidades establece el equilibrio del yo racional humano de tal manera que ambos
lados no se deprimen. Esto también constituye un legítimo derecho de planificación,
gobierno y establecimiento de árbitros en la vida hogareña, política, y en las esferas
internacionales. Todos estos aspectos de la vida se requieren de manera natural, para
que sean establecidos adecuadamente y se provéan de disciplina. Esto constituye un
deseo natural del hombre, que pretende regir el orden en todas las cosas, y ello incluye
el orden del equilibrio en la combinación del yo iluminado con la realiadad iluminada o la
ley del balance. Para el establecimiento de este orden, se le ordena al Musulmán justo
que gobierne por medio del Libro noble (Corán), el balance y la justicia. Ambos tienen
manifestaciones de Alá el Todopoderoso, que se establecen en el equilibrio de la
creación y ordenamiento de todos los reinos de la creación. Otro aspeco es la
personificación de esta manifestación o secreción, que corre continuamente en el
Ummah Islámico a través del Libro Sagrado (el Corán).

32
LA REVELACION PROGRESIVA DE LA LEY Y
LOS ESFUERZOS HUMANOS INCOMPLETOS

“Y Nosotros revelamos el Corán paso a paso, de manera que pudierais leerlo en


intervalos ante los hombres. También os lo hemos enviado por etapas”.
(Bani Israil)

Es natural la incómoda mezcla de la densidad y la Sutileza en el yo humano. La


Sutileza tiende a establecer su Realidad Divina, pero está oculta en el velo invisible de
la densidad que la lleva. La absorción de lo Sublime, por parte de la densidad,
constituye su necesidad natural y forma un estímulo para su realización. En otras
palabras, la necesidad natural para el balance llama y resalta la Luz de la Divinidad
mientras que al mismo tiempo, satisface los requerimientos elementales de la vida y
también es un estímulo para su realización.
Por lo tanto, una realización correcta de ambas necesidades es el balance o
satisfacción, lo que conduce a las virtudes. Una realización, de manera incorrecta,
conduce al exceso o a la falta lo que a su vez conduce al vicio y a la desfiguración de la
naturaleza del yo, y hasta a su muerte (la naturaleza de su creación). Esto significa que
el balance constituye el reflejo y la estabilización de las realidades de los aspectos
Divino y Terrenal de la vida y requiere de una nueva construcción de sus cuatro
componentes, para la creación de la satisfacción en el incómodo yo humano. La
exuberancia o el exceso es una tendencia de alteración en los deseos terrenales que
forman el ambiente de la vida elemental, y sobre los que todavía no ha operado la
capacidad constructiva.
La revelación, en el sentido de la Realidad Divina o su balance y la obliteración
de los deseos como deseos o su conversión a necesidades equilibradas, no puede ser
alcanzada independientemente por el yo humano. La turbulencia de los deseos es
prueba de ello. El establecimiento de la satisfacción en el yo humano o la generación
del balance por el propio poder humano sólo es posible cuando él intrísecamente es el
creador de la naturaleza o tiene la capacidad para combinar las realidades.
Obviamente, esto no es así, porque él (el hombre) no es el creador de la Densidad o de
la Sutileza que se combinan en él. Esto también está más allla de toda comprensión.
Su producción depende de una Fuerza mucho más allá y por encima de él, como
materia de requerimiento natural. La interacción de esa Fuerza sola puede hacer que el

33
balance y la satisfacción vuelvan al hombre. En otras palabras, la mezcla natural, en el
yo humano, de la densidad de la tierra y la Sutileza del Cielo, ha sido producida por el
Poder de Creación de Alá el Todopoderoso, y la determinación de las virtudes y de los
vicios como necesidades naturales, que logran su equilibrio a través de la Gracia de Alá
el Todopoderoso. Esto es una prueba indiscutible de la creación del balance de la
justicia, como una consecuencia natural. Alá el Todopoderoso nos dice:

“¿Han sido ellos creados por sí mismos sin ninguna otra intervención? ¿Son
ellos Creadores? ¿Crearon ellos el Cielo y la Tierra? El hecho es que ellos no tienen fé
(en Su Gran Poder de Creación y Autoridad)”.
(Tur).

La fé se establece en el yo racional, constituye parte de él, y además tiene la necesidad


de la evidencia. En otras palabras, logra la estabilidad por el Reflejo de la Sutileza
Divina en la densidad terrena. Por lo tanto, cuando el yo humano logra la satisfacción
correcta de su predilección natural, también adquiere el balance. Una satisfacción
errónea (conducta desequilibrada) le quita la fé y la sagrada evidencia al yo humano.
La oscuridad le quita credibilidad a sus manifestaciones. El queda adivinando y las
dudas lo acosan repetida y frecuentemente. El no se detiene en ninguna parte. La
alcahuetería de los propios deseos o prosperidad y la satisfacción de los deseos
conduce a la consternación del yo debido al abandono no natural del Destino Definitivo
– Alá el Todopoderoso. De igual manera, conduce al oscurecimiento del yo; algo
extremadamente vil. No existe un arreglo para el establecimiento del equilibrio que es
una necesidad natural del yo consciente. Ello tampoco resulta posible. Este equilibrio
forma una disciplina del balance en la familia y en la vida social. Al mismo tiempo esto
conduce a la muerte del yo racional y su desaparición de una vida a la que había
nacido y también es la negación de sus necesidades naturales. Por lo tanto, la
naturaleza humana considera ilegal su interacción con el yo racional y tiende a alcanzar
al Creador Definitivo, quien abrirá el camino hacia la senda recta, el equilibrio y la
satisfacción correcta de las predilecciones de su naturaleza.

Todos los cuerpos terrenales y celestiales, sean animales o bestias, tienen una
relación natural con Alá el Todopoderoso. Esto está probado por la siguiente frase de

34
Alá el Todopoderoso acerca del hombre (debido a que en él se combinan las realidades
terrenales y las celestiales, y es honrado con la Vicegerencia del Todopoderoso):

“Y El te ha hecho su Vicegerente en la tierra”.


(Al-Anaam).

Todo el sistema de la tierra y los Cielos ha sido subyugado. El Día y la Noche,


el Sol y la Luna, el viento y la lluvia, los planetas y las estrellas – todos ellos son
ambientes de vida. El hombre también es el jefe supremo y maestro de los animales.
y estos a su vez aceptan el yugo de la obediencia. Por la manifestación de las
realidades de su propia creación, esto lo invita a cumplir con su cargo de Vicegerencia.
Alcahuetear la satisfacción del propio deseo de los estados bestiales no balanceados,
por su propia naturaleza, es lo opuesto a la Grandeza del hombre. El reflejo del Alma
Divina lo convierte en el superior de las Criaturas de Dios otorgándole nobleza y
superioridad sobre todas las criaturas. Cuando la realidad se refleja en la densidad,
entonces ella engloba los cuerpos celestiales y materiales. La lucha incompleta del ser
humano, el capitalismo y el comunismo, sólo constituyen una forma de diseminación de
la satisfacción del deseo excesivo, del gusto, y de los placeres que no pueden ser
disfrutados por ningún otro animal. Por lo tanto, es inadecuada la utilización de la
conciencia humana, que le ha sido otorgada al hombre para su elevación y para el
mantenimiento del equilibrio. Esta lucha destruye la realidad celestial del yo racional.

Constituyen deberes naturales de la humanidad la satisfacción del los


requerimientos del hambre, la sed y la procreación, al igual que la perfección de la
propia conciencia. En otras palabras, equivale a quitarle el velo al radiante Rostro del
Alma Celestial. Cualquier insuficiencia en ellos será un crímen imperdonable. Sin
embargo, un exceso de prosperidad y satisfacción hará que la conciencia celestial del
hombre encuentre la muerte. El hombre comenzará a surcar las altas olas de los
deseos mundanos (que forman el ambiente de su vida terrena), y no se detendrá ante
nada, por lo que no participará en las cualidades y bendiciones acumuladas y
acrecentadas en el hombre equilibrado. En otras palabras, él es negligente en l0o que
respecta al hecho de que los requerimientos naturales deben ser balanceados en la
justicia, según lo ordenado por Alá el Todopoderoso. Por lo tanto, el hombre está como
ciego en lo referente a la moderación de la cualidades humanas de la sabiduría, justicia,

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valor y castidad. No tiene la adecuada revelación de la densidad y la Sutileza que son
sus componentes; tampoco tiene conciencia de los estados de certeza y satisfacción,
por lo que, al enfrentar circunstacias adecuadas o inadecuadas, se molesta y toma la
ley en sus manos. En vista de que él no estudia la naturaleza de su propio yo, es capaz
de realizar actos en contra de la naturaleza.

Hubo un tiempo, cuando antes de su nacimiento, el hombre no tuvo posición


alguna digna de mención; primero asumió la forma de una gota muerta de agua, y luego
por medio de la evolución gradual de la creación, obtuvo la vida del alma que respira.
Cuando logra un equilibrio perfecto, es el recipiente o receptáculo del Alma Divina, y
después de un tiempo prescrito viene a este mundo. Su alimento, desde los primeros
dias, es el mismo que conduce a su desarrollo; sin embargo, si consideramos este
concepto, el alimento tan sólo es la causa aparente para la continuación de la vida, y no
tiene una posición definida en el transcurso de las diversas etapas de la misma. El
desarrollo desde la temprana infacia hasta la juventud no es el resultado del consumo
de alimentos, ya que entonces la declinación desde la juventud hasta la vejez, no sería
posible. Todas esas etapas de la vida, desde la nada hasta la existencia y el viaje
desde la existencia hasta el segundo mundo, se completan de manera automática, sin
ningún esfuerzo. No cabe duda de que este argumento aclara los pasos bien definidos
y demuestra que las Disposiciones y Disciplinas del Creador Por Excelencia, son
abrumadoras. Cuando un hombre no tiene opción en su existencia, ¿cómo puede en la
vida y en el paso por la vida, ser el dador de la ley para esta vida? Alá el
Todopoderoso, nos dice:

“¿Quién es aquel que le trae la vejez, y lo confunde?


¿Es que ellos no comprenden?”
(Ya-Sin)

La naturaleza del hombre en la creación (que ya hemos discutido en el tema


acerca de la Densidad de la Tierra y la Realidad de los Divino) es tal, que el hombre ha
sido creado por la Mano Creadora del Elevado y Grande Alá el Todopoderoso. La
Procreación es un Sistema, y al igual que el alimento, es una causa aparente de la
continuación de la vida, de manera que es una causa aparente de la aparición
continuada del hombre, generación tras generación. Según este arreglo, se preserva el

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extracto de la tierra en un receptáculo seguro, de manera que en él se lleven a cabo las
etapas de la creación. En otras palabras, cada hombre tiene una creación similar a la
de los primeros seres humanos. La Creación del hombre y la mujer, las diferencias en
edades y formas, la niñéz, la juventud y la vejéz, son argumentos de peso a favor de
esta realidad. ¿Cómo es posible que la criatura hombre, cuyos componentes de
persona tienen trastornos que sólo llegan al reposo por medio de la realización de su
balance, se convierte en el hacedor de la ley equilibrada para sí mismo, si no puede ser
el Creador de los elementos que son parte constitutiva de él, aunque puede usar dichos
elementos? De esta manera, al llevar un equilibrio a su yo racional, él puede hacer
cumplir la ley del balance o justicia. Por naturaleza, él depende la La Misma Persona
Que obtuvo la estabilidad a través de la justicia, que le otorgó el atavío de la mejor de
las creaciones. El Verdadero Creador, Alá el Todopoderoso, completó la Realidad
Natural con el nacimiento del Hombre Perfecto, el primero de los verdaderos Profetas,
el Vicegerente de Alá en la Tierra, v.g. Adán (la paz sea con él). El nos dice:

“O Adán, tu y tu esposa deberéis permanecer en el Paraíso. Comed de él


siempre que lo deseéis. No os acerquéis al árbol, para que no se os considere
entre los pecadores”.
(Al-Baqarah)

Este (el árbol) fue el secreto de las obligaciones que consisten de órdenes de lo
que hay que hacer y lo que hay que dejar de hacer. Este fue el comienzo de la
revelación de la ley.

“Y él le dijo a Adán todos los nombres”. (Al-Baqarah) fue la completación de la


conciencia natural o manifestación del Espíritu Divino. Dicho de otra manera, es la
Emanación o Breve Visión del Espíritu Divino, que es confiada como una capacidad a
cada uno de los seres humanos, como un poder para lograr el conocimiento y
administrar justicia. La mención de la Vicegerencia en la tierra también comprende la
misma realidad.

Conjuntamente con la expansión del universo y el paso del tiempo, el Todopoderoso, El


que está Establecido en Justicia, continuó expandiendo y dándole nuevos significados a
las órdenes referentes a lo que hay que hacer y de lo que hay que dejar de hacer. El

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Sagrado Corán y los otros Libros Sagrados son testigos de ello. El creó a los Profetas y
con Su propia Mano y Entrenamiento los hizo seres humanos perfectos. Al hacer
manifestación de las realidades de la revelación y de la Presencia de Alá, él produce la
grandeza y nobleza de la moral, y esto se debe a que la conciencia del yo de las
personas puede continuar en en todo momento, en la consecución del camino del
balance y la justicia. La predilección natural de la Parte Divina del yo es la búsqueda
del equilibrio. La densidad tiende a obtener un balance que conduce a su
estabilización. Aquellos cuya naturaleza no está distorsionada, obtienen esta gracia de
los Profetas cuyos Libros Revelados son las Secreciones de la Persona del Unico que
en Justicia está Estabilizado, y de su noble moral que es el balance de la justicia o
equilibrio, y son las manifestaciones del significado de la nobleza de la moral. Alá el
Todopoderoso nos dice:

“Sin duda Hemos enviado a Nuestro Mensajero junto con los claros augurios, y
con ellos Hemos enviado el Libro y el Balance para que la gente se establezca
en justicia y equilibrio”.
(Al-Hadeed)

Fue necesario un plán único para la naturaleza de la creación sistematización de


la creación y ordenamiento de todas las criaturas. Alá el Todopoderoso nos dice:

“En ambos (el cielo y la tierra) de haber existido otros dos dioses distintos de
Alá, entre ellos se habría presentado una gran rivalidad”
(Al-Ambia)
De manera similar, las condiciones de ser Profeta que mantienen la Emanación
de la Persona de Alá el Todopoderoso, siempre fueron Disposiciones Divinas. La
comunidad o la nación sólo tiene un estado de semiconciencia; en otras palabras, la
persona colectiva tiene una turbulencia. Para entrenar y disciplinar a una persona, se
necesita de la Sabiduría de Alá. En la vida familiar es necesario tener una planificación
y estrategia para que, con el paso del tiempo y con la evolución de las edades, queden
claros los requerimientos de naturaleza personal, familiar, social e incluso internacional.
En ese momento, al tomar en consideración los requerimientos generales adecuados a
la edad y necesarios para un individuo perfecto, la condición de ser Profeta del Ultimo
de los Profetas, Mahoma, el Profeta de Alá (que Alá lo bendiga), con sus perfectas

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leyes constitucionales, abarcó todas las eras por venir. En esta ley, el Ummah
Musulmán tiene el derecho de hacer investigaciones detalladas en todos los asuntos.
En esta era, la Visión Filosófica de la Vida del Santo Profeta (que Alá lo bendiga), es
sólo un testimonio a cuenta de su amplia comprensión de todas las Disposiciones
Divinas; es la de llevar a la luz de la realidad el Balance que debe hacerse cumplir a
través de todos los periodos del tiempo. El libro “Tazkira”, de este servidor y del
Profesor Saghur Hasan) también constituye una prueba, conjuntamente con sus
brillantes augurios, que son contínuamente visibles. Esto presenta en detalle la
herencia de las perfecciones de la condición de ser Profeta.

De esta manera, los líderes de la antigüedad, los Profetas que hicieron un


convenio con Dios para obedecer a nuestro Santo Profeta (que Alá lo bendiga), según
el Sur –e- Aal –e- Imran, atestiguaron el liderazgo del Santo Profeta (que Alá lo bediga).
En la Nación Musulmana, los líderes del último período también atestiguaron la
grandeza de su persona a través de su fé y la práctica continuada de la misma, la
preservación de hasta el último detalle del Corán, y su gran comprensión, al igual que
los detalles de la vida del Santo Profeta (que Alá lo bendiga), hasta el punto de que
cada movimiento de su cuerpo o labios; en otras palabras, de toda su vida, es una
personificación del Sagrado Corán y es la escala del balance u orígen de todo equilibrio.
Es la prueba de la perfección de la religión y la completación de las Bandiciones de Alá.
En esencia, ésta es la Vicegerencia en la tierra. El Todopoderoso declaró la proclama
exaltada de ello, conjuntamente con el nacimiento del hombre. En la actualidad, el
Ummah Musulmán, por derecho, es el sucesor de esta Vicegerencia, de acuerdo con el
verso del Surah-i-Nur.

A partir del hecho de que Adán (que Alá le otorgue la paz) es el padre del
hombre, está claro que a él le fue revelada la primera constitución. En las eras
posteriores esas disposiciones fueron reformadas y ampliadas con lo que,
gradualmente, llegaron a perfeccionarse al ser reveladas al Gran Líder y Ser Superior,
Mahoma, el Escogido, el Profeta Puro (que Alá lo bendiga). Este proceso evolutivo
explica la naturaleza de la historia de la humanidad. Colectivamente, las personas
constituyen naciones, y los siglos y períodos de la historia son formados por las
naciones. Dicho de manera distinta, la revelación gradual de los códigos humanos va
de acuerdo con la naturaleza del progreso humano en la evolución. De esta manera, la

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revelación gradual de la constitución humana sigue a la capacidad evolutiva de la
comprensión del hombre.

En el yo racional de la realidad, la Sutileza del hombre es la Luz que manifiesta


la Sutileza de Alá, y la Densidad es una cortina que la recubre por completo. Por
naturaleza, tiene un peso propio que conduce a la estabilización y por ser del mismo
orígen favorece el hecho de que contenga la Realidad Sutil de la Luz Divina. Debido a
su capacidad de peso tiene la estabilidad necesaria para llevar todas las Luces Divinas,
lo que es imprescindible para la estabilidad del yo racional. Esta capacidad para la
absorción y la estabilidad para las Luces Divinas le pertenece, debido a la relación
natural que tiene con la Luz de todas las Luces, el Verdadero Originador del mundo. La
Sutileza y la densidad son realidades opuestas, y cuando son absorbidas la una en la
otra se constituyen en un sólo fenómeno, que necesita de un gran esfuerzo, que
requiere que en la pesada densidad se absorban los Rayos Divinos de la Luz de la
Sutileza, por medio de la purificación del yo y de la persona. Por lo tanto, es necesario
el crecimiento de la purificación para lograr el producto y son necesarios esfuerzos
contínuos para la purificación. De manera lenta pero gradual esta interacción
estabilizará una congruencia entre la Sutileza y la densidad. Resulta antinatural que la
Sutileza se manifieste repentinamente o que repentinamente la densidad refleje la
Sutileza, ya que ambas tienen naturalezas distintas. Por lo tanto, la asociación
constante del yo racional con el Mundo de Dios, que es una Emanación de la persona
de Dios, el Todopoderoso, el más Sutil y totalmente establecido en Justicia, manifestará
gradualmente la influencia de la Realidad de la Sutileza sobre la densidad humana,
trayendo el equilibrio en ambas realidades y satisfará sus necesidades naturales. Por
esa razón, en la revelación de los Códigos Divinos, Alá el Todopoderoso, mantuvo una
secuencia evolutiva, y debido a ello se hizo posible y firme la aceptación de tales
códigos. Alá el Todopoderoso nos dice:

“Os hemos revelado el Corán paso a paso, para que Vosotros lo leáis a
intervalos ante los hombres. También os lo hemos enviado por etapas”.

(Bani-Israil)
Al igual que las revelaciones del Corán fueron por etapas, de acuerdo con la
progresiva capacidad del hombre para su comprensión, la fé en lo Invisible y su

40
manifestación mediante la adoración obligatoria o volutaria, y la caridad obligatoria o
voluntaria, también van al mismo paso de la naturaleza del hombre, que acepta
gradualmente todas las cosas. Después de todo, se alcanza una etapa en que se
modifica la perturbación del hombre tornándose en satisfacción, y sus conjeturas se
convierten en fé cuando la Palabra de Alá está clara al entendimiento humano y éste es
iluminado. En realidad, esta es una manifestación de las Realidades Celestiales
Exaltadas por la existencia terrena del hombre. Toda oscuridad recibe la luz. Para él,
en esta etapa, no es posible asociarse con las densidades debido a las necesidades de
su naturaleza sana y estable, lo que iría en contra del balance y la justicia. El tampoco
se da preferencia a sí mismo, por encima de las necesidades sociales y nacionales. Alá
el Todopoderoso nos dice:

“Aquel que ha sido salvado de su propia avaricia, es aquel que tiene éxito”.

(Taghabun)
Tal persona tiene razón al tratar de llegar a la comprensión de Alá, lo que es
para ella una necesidad natural, al prescindir de su propiedad, su vida y su
pensamiento. En otras palabras, la devoción total a Alá, en todas las formas de la vida
es la satisfacción de la naturaleza perfecta del hombre. Alá el Todopoderoso nos dice:

“Decidles que mis oraciones, mi sacrificio, mi vida y mi muerte es por Alá, Quien
es el Creador y Sostén de todos los mundos”.

(Al-Anaam)

En la etapa primaria, es cuando la imaginación del Musulmán logra el concepto


correcto de la fé o de una creencia conceptual a través de la combinación de la fortaleza
y los aspectos Divino y elemental del Verdadero Creador. De esta manera, mediante la
remoción de todos los impedimentos, el Musulman se dirige a Alá. Posteriormente,
siguiendo esta forma correcta del pensamiento, aparece la capacidad para la acción,
que es el trampolín intelectual de la acción a través de la firmeza que es la capacidad
para actuar y alcanzar el logro de los Objetivos Divinos, y potencialmente las cosas
prohibidas. Esta acción del potencial humano hace resaltar un tipo de paciencia que
aún no está clara por la resistencia, debida a su compactación y consternación. En la

41
medida en que un hombre se envuelve en las Emanaciones de la Persona del
Todopoderoso, en esa misma medida, su densidad adquiere mayor pureza. Se infunde,
por etapas, a medida que se aclara, la Luz Divina de la Sutileza. Una etapa se alcanza
finalmente cuando se satisface la fé conceptual del Musulman, se balancea con la
ayuda de las realidades entonces manifiestas, y conduce a la satisfacción legal
estabilizada y equilibrada de todos los requerimientos de la vida. Entonces desaparece
la oscura e inquietante condición del yo humano, que es la causa de todos los esfuerzos
incompletos del ser humano. Alá el Todopoderoso nos dice:

“Ellos sólo siguen sus suposiciones o los deseos de su yo básico. En verdad su


guía les ha llegado de su Creador y Sustentador”.

(Al-Najm)

Esto significa que La Guía Divina convierte en certeza la conjetura del hombre;
también establece el equilibrio entre la satisfacción de las necesidades elementales.
Esta última es la manifestación y estabilización de las realidades Divinas y terrenales, lo
que por naturaleza es un proceso gradual. Potencialmente, este proceso gradual le
está disponible al hombre para un viaje, sin final, en la Persona de la Sagrada Deidad.
Es indudable la libre Capacidad Divina del yo racional que tiene una duración perenne
y por etapas, a través de la evolución, según el siguiente Mandamiento de Alá:

“Las buenas obras perennes son meritorias y en los Ojos de Alá traen mayores
beneficios”.

(Maryam)

Esto se debe a que el alma vaporosa del cuerpo, por sí misma, obtiene una vida
eterna al asociarse con el Espíritu Divino, lo que es la base del Día del Juicio. La
muerte no tiene ningún efecto sobre su persona y simplemente es un cambio de
estación. Cuando un alma que respira se une totalmente dentro de sí misma con el
Espíritu Divino a través de la manifestación de la Luz Divina de su revelación, entonces
del yo humano emana un rayo de luz, gracias a su capacidad de revolución gradual.
Obviamente, debido a esta capacidad de graduación del hombre, la revelación de la ley

42
o la revelación del Sagrado Corán siguieron un curso gradual. La disposición de tener
fé en ello y ocuparse perpetuamente del Corán, también se debe a esta revelación
gradual. Esta asociación perpétua y profunda con el Corán, trae como resultado la
profundización de nuestro entendimiento y amplía la comprensión del Corán, lo que
finalmente remueve el velo del Brillante Rostro del Espíritu Divino. Alá el Todopoderoso
nos dice:

“Y cuando Yo hube insuflado en él Mi Espíritu”.

(Sad)

Y también nos dice:


“De esta manera Nosotros, por Nuestro Mandamiento, os revelamos un espíritu”.

(Shura)

Con estas palabras, nos dice que la revelación por etapas de la ley y el gradual
mejoramiento del estado de las reglas de la ley, al igual que la capacidad evolutiva del
ser humano, tienen la misma realidad o están unidas en esta realidad. Esto condujo al
progreso espiritual evolutivo en las santas personas de la comunidad Islámica, y
representa la expansión de la evolución progresiva en el significado de la Ley Divina.
Hasta el Día del Juicio, esta realidad abarcará los requerimientos legales de los nuevos
casos que, con el tiempo, pudieran surgir.

43
EVOLUCION PROGRESIVA

“Y Nosotros lo grabamos en vuestro corazón y Nosotros lo hicimos en etapas


graduales”.
(Al-Furqan)

La capacidad de progreso gradual en el hombre se sustancia con argumentos


evidentes. Por ejemplo, sabemos que la creación del hombre comienza a partir de una
gota muerta de agua que luego asume la forma de un grueso coágulo de sangre,
posteriormente la de la dura carne de los miembros, y luego se forma como los huesos.
Entonces, los miembros y las articulaciones toman su forma con la carne y la piel, y se
le infunde al cuerpo el espíritu y finalmente se le proporciona la comprensión. Después
del nacimiento y durante la infacia la comprensión es débil, pero se perfecciona en la
edad adulta.

La comunidad también progresa de manera similar. Durante los primeros días,


las necesidades de los seres humanos eran del tipo básico para el mantenimiento y
preservación de la vida y consistían en alimentos y armas, pero con el paso del tiempo
esas necesidades aumentaron en número y alcance, hasta un punto inimaginable para
los hombres de generaciones anteriores. No obstante, la evolución gradual de la
conciencia de la comunidad refleja la evolución de la conciencia individual. Las
comunidades están constituidas por individuos, y cuando una comunidad o los
individuos que la conforman, alcanzan la etapa evolutiva de la conciencia, las
generaciones siguientes la transmiten en etapas más avanzadas de progreso.

El aumento en el número de individuos y la multiplicación de la población del


mundo demuestra el mismo proceso evolutivo. Cuando se requiere que los individuos o
una comunidad acepten la guerra o la paz de manera individual o colectiva, es
necesario que en primer lugar, esos individuos o la comunidad estén mentalmente
preparados. Cuando se haya producido una revolución intelectual, podrán seguirse una
serie de pasos prácticos; o dicho de otra manera, los cambios físicos únicamente son el
resultado de la manifestación mental del cambio. Esta revolución física y mental
también es una forma de evolución gradual y contínua.

44
Obviamente, con base en el principio de que algunos aspectos de las leyes y
constituciones de las naciones del pasado, recibidas a través de la Revelación Divina,
permanecieron ocultas, cuando llegó el momento oportuno fueron reveladas al Ultimo
de los Profetas, Mahoma (que Alá lo bendiga). A él le fue revelada la ley en toda su
perfección y por él fueron recibidas las Bendiciones de Alá. Con esto también se ilustra
el progreso de la conciencia en el individuo y en la comunidad.

La completación de las virtudes y buenas cualidades en el yo de la persona, que


se produce por un balance en el yo, también nos indica el mismo principio de acción.

La combinación en el yo del hombre de la Sutileza de la Realidad Divina con la


existencia terrenal densa conduce a un proceso evolutivo. En las etapas tempranas, es
desproporcionalmente excesiva la Emanación de la Luz Divina que se origina en las
palabras. La persona no las tolerará al presentársele de manera brusca, sin embargo,
un proceso evolutivo de reflexión sobre las Realidades Divinas conduce a una
realización estable. En el hombre, el alma que respira es iluminada por la gradual
Emanación del Alma Divina que se origina de la misma fuente que la Palabra de Dios.
El alma que respira, de manera gradual, podrá tolerar el resplandor de la Luz Divina, ya
que así se lo exige su propia densidad. Por lo tanto, sobre el yo evolutivo actúan dos
fuerzas; primero está la aceptación, paso a paso y en su totalidad y significado
adecuado, de los mandamiento de la Palabra de Dios, y en segundo lugar, en cada uno
de los pasos, se establecen plenamente, con sus destellos de luz en el yo humano las
realidades de la fina e iluminadora Palabra de Dios. Esta es la realidad del primer paso
(está claro, en el Precepto Coránico, que para ellos es su recompensa y su luz). En
tercer lugar, es activada, lo que es el resultado natural del reflejo del Espíritu Divino, con
el propósito de que la persona ejerza su influencia sobre aquellas personas que están
con él, para recibir las emanaciones del Espíritu Divino y la realización de las
Realidades, tanto en el aspecto Divino como en el terrenal.

Deberíamos recordar que el Sagrado Corán y su realidad personifican la


Sabiduría. Esta personificación es la razón de la unificación, por lo que esta influencia
del Libro es una parte esencial para lograr el progreso gradual.

45
En conclusión, el proceso evolutivo en los “yo” individuales, en las comunidades,
en los períodos del tiempo, en la imaginación y en las acciones y sus resultados, que
constituyen la disciplina en la esfera humana en el universo organizado, que a su vez
constituye el ambiente para la vida, son el producto de los destellos de luz por parte de
los cuerpos celestiales, etc., lo que en conjunto muestra y comprueba el principio de la
evolución gradual del yo humano.

La revelación gradual de la Palabra de Alá al Santo Profeta (que Alá lo bendiga),


y el descenso de lo Invisible y la visión de las Realidades Divinas, una después de la
otra, al igual que la prescripción de las devociones obligatorias y voluntarias, de las
caridades obligatorias y voluntarias; la lectura del Corán palabra por palabra en las
Oraciones Tahajjud; luego la repetición de esas acciones la noche venidera, la
glorificación del Nombre de Alá en cada respiro y sin pausa o la devoción del corazón, y
en resúmen, la recitación contínua del Corán en Tahijjud cada noche y la repetición del
Nombre de Alá, todos ellos constituyen un sistema natural de evolución y
discriminación. Esto pone de manifiesto a las realidades del yo, las realidades de la
Palabra de Alá y así estabiliza al yo. La revelación gradual y la prescripción, paso a
paso, de las prácticas y las acciones por etapas van acordes con la capacidad humana,
que necesita de la aceptación y adopción por etapas. Alá el Todopoderoso nos dice:

“Esta diferencia de la revelación es para estabilizar vuestro corazón. Y Nosotros


os leemos el Corán por secciones y palabra por palabra”.
(Furqan)

Este proceso conduce a la estabilización del corazón y a una comprensión firme.


Además, Alá el Todopoderoso nos dice:

“Mantened la vigilia durante la noche, pero por breve tiempo (excepto el período
cuando esto no es posible), por la mitad de la noche o un poco menos o un poco
más. Recitad el Coran lentamente. Sin duda Nosotros os revelaremos un
mandamiento importante”.
(Muzzammil)

46
La adecuada y continua lectura del Corán conduce a la evolución de la acción y
crea la tolerancia para el gran mensaje del Sagrado Corán. La combinación de la
Sutileza y la densidad contribuye a la estabilización del corazón al crear una evolución
en la acción, y en ello, el reflejo de lo Sutil y la tolerancia de la densidad llegan a una
comunión con la realidad de la Palabra de Dios y a un tipo de compenetración y unión
con el significado de la Palabra1; es esta evolución gradual, con una acción gradual y
con aceptación gradual, que ofrece la evidencia e indica su necesidad. Esta realidad
continuará fluyendo en los corazones de los seres humanos hasta el Día del Juicio.

“Este es un consejo para todo aquel que desea ser guiado hacia el camino que
conduce a Dios”.
(Muzzammil)

Es una invitación general para toda la humanidad y por todos los tiempos para
que venga a recibir del Sagrado y muy activo espíritu del Santo Profeta (que Alá lo
bendiga) la realidad del yo humano, del dominio iluminado del la Palabra de Dios. El
Espíritu del Yo del Santo Profeta (que Alá lo bendiga) es el maestro del Libro 2 y de la
Sabiduría, porque él acepta objetivamente las luces y voces de la Palabra de Dios el
Todopoderoso, directamente y en la capacidad que la Individualidad y la condición de
ser Profeta le exígen, con carácter de necesidad, conjuntamente con un estado de
semiconciencia de la com unidad. Después de haberla obtenido objetivamente, el yo
del Santo Profeta (que Alá lo bendiga) se torna subjetivo y activo. La afinidad natural de
los yo de los seres humanos con el yo activo e iluminado del Santo Profeta (que Alá lo
bendiga), y su influencia activa sobre los yo de la humanidad, lleva a una evolución
gradual. El Espíritu de los Cielos es el Espíritu de Dios (según se expresa en el
siguiente verso Coránico: “Y cuando Yo insuflé Mi Espíritu en él” , v.g. Adán). Este
Espíritu se ha reflejado en el bendito espíritu del Santo Profeta (que Alá lo bendiga),
conjuntamente con su iluminada realidad. Su reacción, de acuerdo con el siguiente
verso del Sagrado Corán: “La Mano de Alá está sobre las manos de ellos”, es la Mano
Divina que Guía, y que, a su vez, es la realidad iluminada de la Palabra de Dios. El yo

1
Los versos del Sagrado Corán “Decíd al alma que es del Mandato de Dios” y “Así es como
Nosotros revelamos un espíritu de Nuestro Mandamiento”, proporcionan amplia evidencia
respecto a la observación arriba expresada.

47
humano en su reflejo de la Sutileza Divina y la tolerancia de la densidad, tiene una
predilección natural hacia ella. Su reacción genera, continuamente, la influencia
activante de los espíritus de la Comunidad Musulmana. Alá el Todopoderoso nos dice:

“En verdad ha sido revelado por el Espíritu Santo, en vuestro corazón, por el
Creador, de tal manera que proporcione estabilidad a los Creyentes, instrucción
y buenas nuevas a los Musulmanes”
(Al-Nahl)

La estabilidad del corazón destinada al corazón del Santo Profeta (que Alá lo
bendiga), a través de la revelación y recitación para distinguir el bien del mal y para la
evolución, por etapas, fluye y se perpetúa en la Comunidad Musulmana por medio de la
aceptación y adopción evolutiva de la Palabra de Dios, por parte del Santo Profeta (que
Alá lo bendiga) en su estado objetivo, pero por la Comunidad Musulmana en su estado
subjetivo y activo.

En la presente etapa del tiempo, la humanidad alcanzó una posición de la


perfección de la ley, y el Shariag Islámico prevaleció plenamente en todos los aspectos
de la vida. Con la aplicación de la ley en situaciones cambiantes, debido a la continua
evolución, que está grabada en el yo del tiempo, las grandes personalidades del Islám
lograron la estabilidad a través de los criterios proporcionados por el Sagrado Corán y la
perpetua práctica de sus principios. Esas grandes personalidades se ganaron el
derecho de aplicar las reglas al investigar todas las situaciones en su propio contexto, lo
que lleva al perfeccionamiento de la ley, a través de la evolución gradual. Esta situación
continuará hasta el Dia del Juicio. Alá el Todopoderoso nos dice:

“De esta manera os hemos nombrado como un Ummah justamente balanceado,


para que podais atestiguar, en nombre de toda la humanidad, y el Profeta (que
Alá lo bendiga) podrá atestiguar en vuestro nombre”.
(Al-Baqarah)

2
Según el verso: “Con seguridad es el Consejo, de manera que si lo deseais podeis lograr el
camino hacia Alá” (Muzzammil).

48
Toda la ley contenida en el Sagrado Corán da el testimonio del Santo Profeta
(que Alá lo bendiga) en cuanto a la justicia y el balance de la Comunidad Musulmana,
por medio del equilibrio de la justicia proporcionada por el carácter y ejemplo del Santo
Profeta (que Alá lo bendiga). La evolución y el juicio de las acciones de toda la
humanidad son el testimonio, ante Dios, de la Comunidad Musulmana, lo que exige
nuevas aplicaciones de la ley a través de la investigación. Su balance o justicia que
combina todos los actos de justicia, es la interpretación correcta, ya que el alma obtuvo
un equilibrio, ya que la justicia exuda justicia. Por lo tanto, cada palabra, cada acción y
cada posición de los Musulmanes justos, se convierte en ley. Aquí la justicia es un
Reflejo de la Luz y la Justicia del Balance del Verdadero Dador de la Ley. Aquel que
está balanceado en justicia, es Luz de la Luz. Esta es la evolución de la Ley por etapas,
la cual puede concluirse a partir de las siguientes tradiciones del Santo Profeta (que Alá
lo bendiga):
“Temed a la luz penetrante de un creyente, ya que sus ojos tienen la Luz de
Dios”.
(Tirmidhi)

“Lo que él dijo fue dicho por Alá, aunque viniera de la boca de un garante de
Alá”.

49
EL DECLINAR PROGRESIVO

“Dejadme (que me haga cargo de) aquellos que prueban que el Pronunciamiento
es falso. Nosotros los castigaremos gradualmente desde direcciones que ellos
desconocen”.
(Nur-wal-Qalam)
El ascenso gradual, al igual que el descenso gradual son parte de la naturaleza
humana, y al igual que hay una evolución, paso a paso, también hay una retrogresión
paso a paso. El declinar desde la juventud hasta la vejez representa un desarollo
retrógrado en el cuerpo animal, sin embargo, la inteligencia humana (que es un
Exudado del Espíritu Divino, cuyo orígen es la Luz que necesita del reflejo, y no es el
resultado de una combinación de elementos, siendo totalmente obligatoria, para su
existencia, su relación con el el espíritu que respira. Las experiencias, el aumento en
edad y el acontecer de los diversos eventos de la vida son manifestaciones de los
Planes Divinos), continúa desarrollándose con el avance de la edad. El esfuerzo para el
perfeccionamiento de la inteligencia continúa expandiéndola y su progreso evolutivo
continúa gradualmente. El declinar causado por los elementos no afecta este progreso,
y ello se debe a que la evolución se produce en el yo racional, en su realidad de luz. Sin
embargo, la destrucción de la naturaleza conduce a la ruina de la capacidad de
evolucionar gradualmente o de la capacidad para reflejar la Luz Divina. Al encontrarse
su conciencia en una condición en que el Exudado del Espíritu Divino únicamente
realiza sus deberes que involucran a los elementos, y por esa razón, continúa unido al
alma que respira. Por lo tanto, cuando una combinación elemental comienza a declinar
con la edad, la conciencia también comienza a declinar. La Realidad del Espíritu Divino
se enriquece con la Luz de la Luz de todas las Luces (Dios), según la fuerza de la
siguiente revelación: “Y cuando Yo insuflo Mi Espíritu en él”. Por lo tanto, el declinar
del Espíritu Divino, sucede de esta manera en su Sublimación Divina; Su Rostro
Brillante, que se enconde tras el velo de la densidad y desea brillar en el esclarecido y
brillante velo de la Densidad por la Necesidad Sutil, que le es totalmente natural, podrá
dedicarse total y únicamente a los elementos de la tierra que forman su entorno.
Cuando un ojo mundano ve esos elementos, el velo de la Densidad se hace más
espeso en su oscuridad. Cada una de las indulgencias de la conciencia en los
elementos terrenales agrega a esta tendencia, y esto forma su desarrollo retrógrado
gradual, en tal medida, que en esta oscuridad la propia necesidad de Sutileza se atrofia

50
por siempre. Esto es la muerte de la conciencia humana en la Sublimación Divina.
Cuando sucede esta muerte el yo humano pierde su calidad original a la cual nació, y
tampoco está conciente de la muerte de su conciencia. En este estado, es como si
flotara en el turbulento mar de los deseos carnales y la sensualidad también pierde su
deseo de llegar a las costas de este mar. Dios el Todopoderoso nos dice:
“Dejadme (que me haga cargo de) aquellos que prueban que el Pronunciamiento
es falso. Nosotros los castigaremos gradualmente desde direcciones que ellos
desconocen”.
(Nur-wal-Qalam)

Baihaqi mencionó a Hazrat Ali Sha ‘b-ul-Iman, quien dijo que la fé aparece como
un punto blanco en el corazón. A medida que la fé aumenta, esta blancura se expande
de manera que cuando la fé alcanza la perfección, el corazón se torna totalmente
blanco. La hipocresía aparece como un punto negro en el corazón, y a medida que se
hace más intensa la negrura también se expande, hasta el momento en que la
hipocresía se perfecciona y entonces el corazón se torna totalmente negro.

Por lo tanto, la perfección gradual y la retrogresión es un principio o una parte de


la tendencia natural que está presente en el yo humano, en todos los sistemas de la
vida, e incluso en el ambiente de la vida humana. Sabemos que cuando se produce
una revolución en el pensamiento de las Personas de las naciones, toma forma una
revolución en la historia mundana que se convierte en un paso en la evolución. De igual
manera, cuando el pensamiento de las personas de las naciones asume una tendencia
decreciente, el declinar gradual y las tendencias reaccionarias solamente manifiestan la
misma tendencia de la declinación gradual. La mañana, el mediodía, el final del día, la
puesta del Sol, y desde el atardecer el paso a a
l oscuridad y el retorno de la luz
después de la medianoche, el amanecer, el poder del Sol y de la Luna, su calor y luz
que aumentan o disminuyen gradualmente, también muestran en mismo principio en su
acción. De igual manera, el comienzo del Verano y del Invierno, su intensidad y su
desaparición gradual y el cambio de las estaciones, también proporcionan una base
sólida para el principio de la graduación en el desarrollo y declinar en todo el sistema de
la naturaleza. Dios el Todopoderoso nos dice:
“Nosotros hacemos que los días giren entre los hombres, uno por uno”

(Aal-e-Imran)

51
Este giro de los días también se manifiesta en forma de evolución y retrogresión
gradual.

La condición de ser Profeta o Vicegerente de Alá, que es el único heredero por


derecho de la tierra, debe ser ejercida a través del establecimiento de la justicia. A
pesar de cualquier omisión en nuestras propias acciones o el total rechazo de la
existencia de la justicia, la continuación de los poderes políticos entre las naciones sólo
es una demostración del principio de declinación gradual. El éxito y el fracaso de
diversas naciones al enfrentarse la una con la otra, se debe al hecho de que existe una
evolución o retrogresión en la conciencia de los individuos de la comunidad como un
todo, y esto conduce al giro de los días entre ellos.

Por lo tanto, hoy, en el período del Ultimo de los Profetas (que Alá lo bendiga),
período que se extenderá hasta el Día del Juicio cuando se cumpla la Promesa de Alá,
según dada en el capítulo “Luz” de la Vicegerencia en la Tierra del Ummah, que es una
Comunidad Sabia, Justa, Galante y Casta, que terminará el período de declinación.
Los yo del Ummah Islámico están unidos al Yo Más Activo de Mahoma (que Alá lo
bendiga), a través del ejercicio continuado de las manifestaciones concientes de las
Almas Sublimes (de los Santos). Esta unión les proporciona una unidad de aceptación
de las Realidades Sublimes, que combina la Sublimidad Divina con la existencia
elemental. El Ummah Musulmán proporciona personalidades balanceadas y una
constitución basada en la justicia y el equilibrio, que ellos siguen y que han heredado.
Ellos hacen cumplir el Sistema Islámico o balance y justicia que es un compendio de la
Densidad y Sutileza, que proporciona el balance básico en la vida social y política. Este
Balance está enriquecido por la continuidad en el establecimiento de la justicia, y esos
aspectos de la Espléndida Vicegerencia de Dios en la Tierra, constituyen un argumento
en cuanto a que están libres, hasta el Dia del Juicio, de cualquier tendencia de
declinación gradual. Por otra parte, el Gobierno del Ummah Islámico ilumina y aclara un
período de declinación, con los destellos de la luz del Sol de la Vicegerencia. Alá el
Todopoderoso nos dice:

“El es Quien envió a este Profeta (que Alá lo bendiga) con la guía y una religión
verdadera, para que esta religión pudiera prevalecer por encima de todas las
otras religiones”.
(Sura Al-Fath)

“Cuando ellos (el Ummah Musulmán) levante su tienda en la extensión del


mundo”.

“Ellos desplazan el antiguo orden”.

“Ellos proporcionan una nueva interpretación de la vida Y dan una nueva


explicación a este sueño”.
(Iqbal)

52
LA VICEGERENCIA DE DIOS EN LA TIERRA

“Alá ha prometido a tales de vosotros que teneis fé y realizais buenas obras que
El, con seguridad, los hará Sus Vicegerentes en la tierra, al igual que hizo con
aquellos que los precedieron”.
(Al-Nur)

El Conferente de la Vicegerencia establecida en Justicia, el Todopoderoso, cuya


Mano de Creación y Poder prevalece en los dominios del cielo y de la tierra, ha
inculcado la Vicegerencia de Alá, en general, en la propia naturaleza del hombre al
combinar las realidades del mundo del averno con las Sublimidades Celestiales. El, el
Todopoderoso nos dice:

“Y El es quien os ha hecho Vicegerentes en la tierra”.


(Al-Anaam)
Esta es una capacidad. Su establecimiento con justica representa la capacidad
de reflexión por parte de un individuo, al igual que constituye un argumento de peso que
indica el poder y el dominio del Vicegerente de Dios. El, en su tiempo, adquiere
singularidad en todo el mundo, conjuntamente con la majestad de la Vicegerencia. El
Conferente de la Vicegerencia, el Todopoderoso nos dice:

“Alá ha prometido a tales de vosotros que teneis fé y realizais buenas obras que
El, con seguridad, los hará Sus Vicegerentes en la tierra, al igual que hizo con
aquellos que los precedieron, y El, con seguridad establecerá para ellos la
región que les ha aprobado, al igual que les proporcionará seguridad que
reemplazará su temor. Ellos me sirven a Mi. Ellos afirman que nada puede estar
en sociedad conmigo. Los que de ahora en adelante dejan de creer, son
infieles”.
(Nur)

El Todopoderoso ha constituido la densidad o la tierra en el alma humana en un


equilibrio excelente, de tal perfección que ella es la depositaria de la Sublime Realidad
Divina, a cuenta de su propensidad natural que, a su vez, es el resultado de su

53
inclinación natural hacia el Conferente Todopoderoso del Gobierno. El Todopoderoso
nos dice:

“De manera que cuando yo le doy la proporción adecuada, e insuflo Mi Alma en


ello”.
(Surah-i-Hijr)
De manera general, esta Vicegerencia conjuntamente con sus realidades
creadas por naturaleza es la portadora del Reflejo Divino en el alma humana. La
Voluntad de Dios, que es Absoluta y Prevalece por sobre todas las cosas, a través de
su reflejo, se combina con el alma del hombre. La Voluntad de Alá abarca a todas las
criaturas con sus poderes de creación y dirección. Por lo tanto, esta capacidad o la
composición de las diversas realidades es común a toda la humanidad. Precisamente
debido a esta cualidad, todos los dominios han sido puestos bajo su mandato. En
realidad, todos los elementos de la naturaleza se ocupan en servirle a él. Alá el
Todopoderoso nos dice:

“Y El, por Su Mandamiento, ha subordinado a vosotros la noche y el día, el sol y


la luna y las estrellas”.
(Al-Nahl)

La individualidad es la base de la sucesión. El hombre, en su individualidad de


sucesión, tiene una relación de Vicegerencia – relación que tienen todas las criaturas
terrenas y celestiales con la divinidad del verdadero y todopoderoso Creador. Esta
realidad surge del concepto mismo de la Vicegerencia. El Conferente de la
Vicegerencia es Elevado, Exaltado y Todopoderoso, El es el Creador de todos los
dominios en la tierra y los Cielos. Esta capacidad, combinada con el reflejo de lo
sublime, es un principio rector en el alma del hombre procedente del Conferente de la
Vicegerencia para las realidades de todas las criaturas. La misma capacidad se hace
esencial para la individualidad de la Vicegerencia, y dicha Vicegerencia es la
Vicegerencia de Dios. Ahora, existe una relación entre todas las criaturas. Esta misma
relación, por consiguiente, es el Vicegerente.

54
“Y quienquiera que después de ello se convierta en no creyente, realmente será
el infiel o rebelde”.
(Nur)

El verso precedente ilustra precisamente este hecho de gran significación.


Además, el tipo de relación que existe entre las realidades Divina y terrena, con su
reflejo y estabilidad, también persiste como una relacion similar entre la Vicegerencia en
general y la Vicegerencia de un individuo. Tales realidades de lo Sublime y terreno
representan la capacidad para la Vicegerencia de un individuo. La individualidad de la
Vicegerencia depende del reflejo y su establecimiento con la luz, tanto de lo Sublime
como lo terreno o un equilibrio entre ambas realidades. El motivo para esto es que la
Realidad Divina es el Espíritu del Conferente del dominio. La densidad terrena es su
depositaria. El Conferente del dominio es la Luz de la Luz y se establece en un balance
perfecto de justicia. El lugar de la Vicegerencia es la tierra. Parece ser esencial que la
afirmación de la Vicegerencia de un individuo es la Vicegerencia de Dios, y su
cumplimiento en la tierra también es necesario con el reflejo y la estabilidad de las dos
realidades. Esta es la razón por la cual el reflejo y la implementación firme de la
Realidad Divina en su Sublimidad y densidad terrena, en el yo del hombre, constituyen
una explicación del propósito del hombre de establecer la Vicegerencia en la tierra.
Este es el equilibrio en la devoción incipiente y la pecaminosidad. Dicho de otra
manera, la revelación de la pecaminosidad y la virtuosidad como la capacidad en el yo
del hombre, es la base y la capacidad del Gobierno Divino como Vicegerencia del
hombre. Alá, el Todopoderoso, nos dice:

“Y El inspiró el alma del hombre con la conciencia de lo que es malo y lo que es


bueno para ella. Sin duda, es exitoso aquel que la purifica. Y sin duda es un
fracaso aquel que la corrompe”.
(Al-Shams)

El equilibrio o perfección de este poder de dos caras, solo es posible a través de


la purificación del yo, que a su vez prepara la densidad terrena mediante el proceso de
abrillantamiento del yo para tolerar o aceptar la Luz Divina. En ese momento, se le
revela el Espíritu Divino o la Virtuosidad, lo que establece el equilibrio en la satisfacción
de los requerimientos elementales de la vida. La misión es la justificación para el

55
establecimiento del bien y la abolición del mal. Esta misión también es el exudado del
poder del Gobierno Divino que conduce al éxito de la humanidad. Surge como una
necesidad del Poder de Creación y Sostenimiento de Dios. Precisamente por esa
razón, la Vicegerencia de Alá se manifiesta en la tierra. Le viene al hombre como un
fruto de las buenas obras que éste realizare y para las cuales ha sido predestinada su
vida. La capacidad para ello hace del hombre la Mejor de las Creaciones, la más
Respetuosa y Bendita.

Todas las criaturas ofrecen una clara prueba del Arte y del Poder del Verdadero
Creador. Como resultado se hace que sea necesaria una combinación de las
realidades de la Sublimidad Divina y terraneidad que proporciona una brillante Prueba
de su capacidad para la Vicegerencia. De igual manera, los poderes de Creación y
Sostenimiento, Compasión y Estima, le proporcionan evidencia clara de ser el único Ser
adecuado para el Paraíso. Por lo tanto, no cabe duda alguna de que el reflejo y la
tolerancia estable de sus realidades, Divina y terrena, o sea, su equilibrio, le brinda un
derecho para toda la creación humana, para que puedan inclinarse ante ello. Este
reflejo y estabilización, son en realidad reflejos de las Cualidades Personales y
Atributivas de Alá, el Todopoderoso, Quien está Establecido en Equilibrio o Justicia.
Debido a una Dispensa Divina, el mundo humano es una combinación de la realidad
Sublime y terrena.

En vista de que la combinación de las realidades Sublime y terrena en el yo


humano, le proporciona una justificación para administrar y hacer que todo el sistema
de poder le sea subordinado, fue necesario que El le revelara, con claridad, que el
reflejo y la estabilización de esas realidades son la base de su dominio. También es
necesario que el el Vicegerente de Dios tenga una relación similar con su realidad
evidente de dominio, como la que el Conferente de la Vicegerencia tiene con la totalidad
del sistema de Gobierno Divino. Lo antedicho se debe a que la totalidad del sistema de
gobierno ha sido subordinado al género humano (que es el Vicegerente en la tierra).
Los siguientes Versos Coránicos respaldan este punto de vista:

“Y nosotros recibimos de todas las cosas” (Al-Naml)


(esto fue expresado por Salomón, el Vicegerente de Dios en la tierra)

56
Es imprescindible que las palabras del Vicegerente de Dios describan la realidad
que prevalece en todas las cosas, o sea los dominios de la tierra y los cielos de este
mundo y en el Más Allá. Lo dicho por el pájaro Hud acerca de la Reina de Saba: “sin
duda alguna, encontré a una mujer gobernando a esa gente. A ella se le había dado de
todas las cosas”, sólo describe un conjunto de bienes mundanos, que son los únicos
que sus ojos terrenales pudieron ver.

El reflejo de la Realidad Divina en el yo humano resulta ser su significado en


términos de la Luz Divina, el contenido de la luz en la otra parte del yo humano, que es
la densidad terrena, es su estabilidad. Esto nos muestra la estabilidad general del yo
humano y es el equilibrio del yo racional. Dicho equilibrio se implanta por etapas en el
yo humano a partir de las exudaciones de la Persona del Conferente de la Vicegerencia,
bajo la forma del Sublime Corán, que a su vez, es la Mano Constructora del Conferente
de la Vicegerencia. Esta fuerza equilibrante fluye y prevalece en el Ummah Musulmán,
o Comunidad de Justicia y Equilibrio de Mahoma (que Alá lo bendiga), el Mensajero de
Dios, el Vicegerente de Dios en la tierra, y continuará fluyendo hasta el Dia del Juicio.
Por lo tanto, cuando el Conferente de la Vicegerencia ve el declinar con el tiempo,
decide la Vicegerencia a favor de un individuo que surge de Su Planificación y Poder
(Alá prueba su unidad e integridad mediante el argumento de que el universo no podría
permanecer estable bajo más de un Dios, por lo que resulta totalmente razonable
suponer que la Vicegerencia en la tierra, que es la diputación de Alá, también debería
ser para un sólo individuo), entonces, la generalidad encuentra a una persona
específica, las palabras cobran significado y la luz se combina con el Poder. En otras
palabras, el Sabio, el Justo, el Casto, el Valeroso Vicegerente de Dios en la tierra, tiene
una satisfacción equilibrada del reflejo de la Luz Divina y su estabilidad en el yo
humano, por lo que elimina todos los obstáculos para establecer el dominio en la faz de
la tierra. Esto lo hace con su perfecto conocimiento o saboduría y el establecimiento del
equilibrio o justicia. En las Luces del Conferente del Dominio, o sea por la Castidad y
por el poder dominante de la grandeza, es que el empuña la espada lista para la batalla.
La restauración del equilibrio en la tierra es la base de la Vicegerencia en la tierra y el
otorgamiento de la Vicegerencia en la tierra.

La racionalidad del individuo está rodeada por cuatro poderes. Su equilibrio


necesita que se desembaracen de los impedimentos, lo que es la acción de la

57
reducción. paso a paso, del poder de la ira. Es una acción individual que da forma a la
naturaleza de la vida familiar y social. La sociedad es la vida colectiva de los individuos
o la formación de la comunidad, que, a su vez es un deseo natural de los individuos. Su
formación, continuación y fortalecimiento precisan de la remoción de los impedimentos,
mediante el empleo de medidas severas de recaudación que hacen posible la vida en
común. Su verdera fortaleza viene de un espíritu o unidad que exige el uso de la
espada (medio del poder) que constituye un principio básico. Por lo tanto, la espada, al
remover los impedimentos, conduce a la fortaleza de la comunidad y de los individuos,
al igual que hace cumplir la justicia de manera continua. Este espíritu adquiere fortaleza
al basarse en la justicia y al remover, mediante la fuerza, los impedimentos a su
fortaleza. De esta manera, no será posible que sea influenciado por ningún factor
adverso externo. También le ofrece al individuo una regla de justicia que se ejerce de
manera colectiva en la comunidad, lo que a su vez proporciona una influencia
beneficiosa para la vida del individuo.

La cualidad de la comunidad equilibrada, de no dejarse influenciar por causas


que conduzcan a excesos, es el hecho de encontrarse inmersa totalmente en el efecto
abrumador del Equilibrio. Ala, el Todopoderoso, nos dice:

“Y aquellas (comunidades pródigas y no balanceadas) deberán seguir


subordinadas”.
(Tauba)

Cuando ellas se den cuenta que tienen un bajo estatus, inclinarán sus mentes
hacia el equilibrio (ya que la causa de su bajeza es el exceso, lo que significa que la
superioridad la proporciona el equilibrio). Esto les ofrece la capacidad de aceptar el
equilibrio y el mejoramiento del mismo. En esta epata es donde el empuñar la espada
recauda todos los medios de la fortaleza, y suprime a todas las comunidades inclinadas
hacia el exceso, estableciendo, de manera firme, el equilibrio. Este es un reflejo del
Equilibrio del Todopoderoso Quien está Totalmente Establecido en Justicia. Por lo que
necesariamente este equilibrio tiene que descender de El. Dicho de otra manera, es la
Religión del Islám la cual es perfeccionada por las pruebas abrumadoras. Esta forma
de vida o religión se establece en la faz de la tierra al remover con la espada los
impedimentos a la Vicegerencia de Dios en la tierra. La Vicegerencia es la

58
representación de Alá en la tierra, y por consiguiente comparte Su Conocimiento y
Autoridad. La perfección del conocimiento es el resultado de la adquisición del
equilibrio del yo, siendo esto el objeto del nombramiento de los Mensajeros y del envío
de los Libros. La perfección de la autoridad, que es la prevalencia de la justicia, se
forma por medio de la espada que es el espíritu detrás de todo poder. También es el
centro para la recaudación de todos los medios de la vida social. La espada, por lo
tanto, es un medio importante de la Vicegerencia Divina, y proporciona fortaleza al
establecimiento del objetivo del envio de los Profetas y la revelación de los Libros por
parte de Alá, ya que remueve los impedimentos en el camino de la existencia. A este
respecto, Alá, el Todopoderoso nos dice:

“En verdad Hemos enviado a Nuestros Profetas con pruebas claras y también
Hemos enviado con ellos el Libro y el Equilibrio, para que los seres humanos
puedan encontrar la fortaleza a través de la justicia. También hemos enviado el
hierro (espada) destinado a las batallas que contiene grandes beneficios para el
hombre, de manera que Alá pueda saber quién, sin verlo (a Alá), es el que le
ayuda a El y a Sus Mensajeros. No hay duda alguna que Alá es Poderoso y
Exaltado”.
(Hadid)
El Califa de Alá en la tierra, Mahoma (que Alá lo bendiga), Mensajero de Dios,
reveló a los corazones de sus grandes compañeros las ciencias del Libro y la Sabiduría,
objeto de su Ministerio y Vicegerencia. También removió con la espada los
impedimentos del muy respetado camino de la Unidad y Composición de la Comunidad
Islámica. En las mentes del Ummah Islámico, él grabó el establecimiento de la justicia y
la responsabilidad colectiva, lo que le da la continuidad. Abu Bakr, el Veraz Por
Exelencia, obtuvo de él, conjuntamente con la Finalización de la Condición de Ser
Profeta, las cualidades de la condición de ser Profeta que recáen sobre los hombros de
su veracidad, bajo la forma de la Vicegerencia de Dios. De igual manera, Omar el
Diferenciador entre el Bien y el Mal, Usman y Ali Ibn-I-Abu Talib, sucesivamente,
alcanzaron ese alto rango. Las materias del Libro de la Sabiduría fueron totalmente
comprendidas y asimiladas por los compañeros del Santo Profeta (que Dios lo bendiga),
que entre los logros de la condición de ser Profeta, también incluyen la purificación y el
desarrollo del yo para la enseñanza de la sabiduría. Esto también apunta ipso facto al
hecho de que los compañeros mismos, además de ser grandes maestros, estaban

59
altamente purificados y desarrollados. De esta manera, se establece una cadena
continua de enseñanza y sucesión, por lo que el verso Coránico “Y purificadlos y
enseñadles el Libro de la Sabiduría” toma en consideración, usualmente de manera
común, a todos los miembros de la Comunidad del Santo Profeta (que Alá lo bendiga).
Abarca todas las épocas y períodos de tiempo. Existe una disposición para la
continuación de la purificación e instrucción, al igual que para el establecimiento
continuo del reino de la justicia en la faz de la tierra. En otras palabras, tales arreglos
son permanentes, porque tanto en conocimiento como en acción estan conectados y
relacionados con la persona del Santo Profeta (que Alá lo bendiga), por lo que
proporcionan la estabilidad al Equilibrio. Esto también constituye evidencia de que el
Santo Profeta (que Alá lo bendiga) le fue enviado a toda la humanidad (según el Corán).

Puede concluirse que en la última etapa de la vida del Ummah-I-Muhammadi,


cuando Alá, el Todopoderoso desee establecer la Vicegerencia del Ummah en la tierra,
ésta tendrá prevalencia sobre todo el Universo con justicia y equilibrio. Con seguridad
esto llegará a suceder de acuerdo con las auténticas y milagrosas tradiciones del Santo
Profeta (que Alá lo bendiga), mencionadas en el Mishkat, en el capítulo titulado “La
Recompensa de este Ummah”, de acuerdo con la opinión autorizada de Hazrat Anas a
Hazrat Ja’afar, a través de su abuelo y su padre. Dicho de otra manera, esta tradición
no llega de dos fuentes de autoridad. Según la tradición el Santo Profeta (que Alá lo
bendiga) dijo: “Mi Ummah es como la lluvia, no puede decirse si su primera parte fue
mejor que la última parte”. En relación con la autoridad de Abdur Rahman Ibn-I-Ala Al-
Khudri, existe otra tradición que el Santo Profeta (que Alá lo bendiga) expresó: “Habrá
personas en la última parte de mi Ummah que serán merecedoras de la recompensa
como lo fueron las personas de la primera parte (v.g. de los tiempos de los cuatro
Califas guiados por el bien). Estas personas harán cumplir el bien y desecharán el mal.
También tendrán que batallar con los revoltosos. Al igual que el primer grupo del
Ummah respaldó los propósitos del verso del Corán acerca de la Vicegerencia en la
tierra y removió con la fuerza de la espada los impedimentos de los excesos no
equilibrados, de la misma manera las últimas personas del Ummah, con seguridad
dominarán toda la tierra al establecer con la fuerza de la espada, por Orden de Alá, una
Vicegerencia justa y equilibrada. Las palabras de la tradición son las siguientes: “Las
primeras y las últimas personas de mi Ummah son buenas personas, pero las personas
del periodo intermedio serán indescriptibles (difíciles de definir, confusas)”. Sería

60
necesario que el Vicegerente de Dios obtuviera y albergara en su corazón el
conocimiento y las Ciencias del Libro de la Sabiduría, directamente del corazón del
Santo Profeta (que Alá lo bendiga), a través de una Cadena de Eslabones continuos.
Esos eslabones del conocimiento son el medio para establecer el equilibrio y la justicia
en el mundo humano, y es precisamente debido a esta regla del equilibrio, Alá envió a
Sus Mensajeros. La Espada de Alá entra en acción para remover los impedimentos que
se encuentran en el Camino recto, y establecer la justicia, lo que significa que el
Vicegerente de Alá, con el poder de la Espada, remueve del camino recto los
impedimentos que conducen a la injusticia. Lo hace, en primer lugar al otorgarle la
unidad al Ummah Musulmán por medio del equilibrio y la justicia. Esta comunidad
forma la institución de Soberanía a nombre de Alá, el Todopoderoso, y los miembros de
esta institución se unen bajo la Sagrada mano del Santo Profeta (que Alá lo bendiga), a
través del Vicegerente de Dios (Califa), iluminando de esta manera su respectivos yo y
se hacen miembros del Califato de Alá. En su momento, el Vicegerente de Dios será el
Califa (según el Corán), de la misma manera como fueron establecidos los Vicegerentes
que lo precedieron. Pueda él ser el Adán de los tiempos (el verso Coránico nos dice:
“Hice a Adán mi Califa (Vicegerente)” (Al-Baqrah), el Moisés de los tiempos, el David del
día (“O David, te hicimos Vicegerente en la tierra” (Sad), o el Salomón de la era. El
puede ser aquel que afirma de manera total el objeto y contenido de los siguientes
versos: “Alá le enseñó a Adán los nombres de las cosas”, (Al-Baqarah), y “Y él (el
Santo Profeta (que Alá lo bendiga) tiene el mandato de purificarlos y desarrollarlos y
enseñarles el Libro y la Sabiduría” (Jumua), y él puede ser el Musulmán Sabio.
También puede ser “aquel que está establecido en el equilibrio y la justicia (Nisaa) o
aquel que le fuera ordenado pronunciar las órdenes con justicia” v.g. puede ser el
Musulmán justo. El puede ser aquel iluminado por: “El (David) tenía entre Nosotros un
alto rango y honor” (Sad) o “ Es así como recompensamos a los hombres Virtuosos” (Al-
Anaaam). En otras palabras, él puede ser un Musulmán Casto y podrá reestablecerse
con el poder de la espada a la luz de los siguientes versos: “Y Nosotros fundimos el
hierro para él ((David)” (Saba), “Y Nosotros les enviamos el Hierro” (Hadeed), o podrá
ser uno de los Musulmanes valerosos. En resúmen, él deberá fortalecer en su totalidad
la institución de la Vicegerencia o Califato y establecerla sobre una base firme, a través
del logro del equilibrio de las realidades Divinas y terrenas en su yo racional, mediante
el reflejo y la adopción de su Poder de Expresión y mediante las armas de guerra y
otros artefactos de respaldo, en cumplimiento del siguiente verso: “Y Nosotros dimos

61
fortaleza a sus dominios y le otorgamos la Sabiduría y el Poder de Expresión,
permitiéndole decidir los asuntos” (Sad). Lo antedicho se interpreta para significar que
él puede heredar la Vicegerencia o Sucesión de los Logros de la condición de ser
Profeta y la Vicegerencia del Ultimo de los Profetas del Sahara de Arabia, Mahoma (que
Ala lo bendiga), el Mensajero de Dios y Vicegerente de Dios en la tierra.

“Puedes ser un conductor de camellos, pero tu gobernarás el mundo y decorarás


tu cabeza con la Corona de Salomón.

Es bueno ser el Vicegerente de Dios en la tierra.

Es bueno gobernar a todos los Elementos

Centenares de mundos al igual que las partes y la totalidad de los mundos

Crece del huerto de su imaginación como las flores en el jardín

Muchas revelaciones surgen de las trazas de sus huellas

Centenares de Kalims (Misés) vagan por su Sahara (Desierto) de Sina

Su admiración temerosa seca el Río Nilo.

Y trae a los Israelitas de Egipto.


(Iqbal)

62
IJTIHAD (INNOVACION JURIDICA) Y EL
CUMPLIMINETO DE LOS MANDAMIENTOS

“Vosotros sois la mejor de las naciones que ha surgido entre los hombres, ya
que haceis cumplir las leyes justas y prohibís las cosas y asuntos ilegales”.

(Aal-e-Imran)

El Creador y Ordenador Real, Alá el Todopoderoso, está Establecido en Justicia o en


Equilibrio. (“Alá es testigo de que no hay nadie capaz de adorarlo excepto El y los
Angeles y los Hombres de Conocimiento, que son testigos de que El está Establecido
en Justicia”).
(Aal-e-Imran)
Esta estabilización a través del equilibrio es la tendencia natural de los seres
humanos, ya que ellos son los Vicegerentes en la tierra. “Y El os ha hecho
Vicegerentes en la tierra”. (Al-Anaam). Este balance logra raíces firmes en el yo
humano, constituyéndose en perfecto testimonio (de la verdad de la Existencia de Alá,
el Todopoderoso) por intermedio de la inteligencia y una aceptación incólume. El, el
Todopoderoso, nos dice:

“O creyentes, convertíos en aquellos que se establecen en justicia”. (Nisa). (En


la palabra “Kunu” está la orden de que nosotros podemos ser sus testigos, tanto
racionalmente como en la práctica, lo que constituye la perfección de la fé y las buenas
obras, y constituye el equilibrio de la inteligencia y los esfuerzos externos, que pueden
considerarse (estando ante la Presencia de Dios) como la visión y la estabilidad de la
fé).

Alá el Todopoderoso está establecido en Su Divinidad a través de la creación en


la tierra y los cielos en el Conocimiento de Su Yo y atestiguando Su Idivisibilidad. El
prescribe y predestina el yo humano, que combina las realidades de lo Sublime y los
elementos terrenos para reflejar esas cualidades y para estabilizarse con ellas, debido a
su disposición para asumir el equilibrio. Esto constituye el establecimiento del yo

63
humano en equillibrio y justicia, y este es el descorrimiento del velo de la Brillante Faz
del Espíritu Sublime. La estabilidad del yo humano conduce a la prescripción del
equilibrio en todas las cosas.1

La intención de Alá, el Todopoderoso - para la creación y su cumplimiento, el


equilibrio en las partes de todas las criaturas, la determinación de un equilibrio absoluto
en el sistema de todo el universo, v.g. en la tierra y en el cielo y en todas las cosas
presentes en la tierra y en los cielos, y un órden que no es cambiante y es incapaz de
Cambiar - es el reflejo de un equilibrio existente en el Acto de la Creación y sus sistema.
Este es el Establecimiento de Alá en Justicia, en la totalidad del plan de la creación.

Por lo tanto, el Todopoderoso, ha determinado que una combinación de las


realidades gemelas sea la base para el establecimiento en justicia, de Sus Vicegerentes
en la tierra; o sea al hombre como parte de esta naturaleza. El ha sido adornado como
la más noble de las criaturas por la Mano del Poder del Establecido en justicia (Dios).
Este es el depositario de las realidades gemelas de la densidad de la tierra y la
Realidad Sutil de lo Sublime. Ambas constituyen en el yo humano los platillos de la
balanza, y contienen la realidad en la acción del establecimiento de la justicia, que es el
objeto del siguiente verso del Sagrado Corán: “Vosotros no disparásteis la flecha
cuando la disparásteis, ésta fue disparada por Alá”. (Al-Anfal). Toma forma del reflejo
de la Luz de la Luz sobre la Luz, y está constituido por el reflejo y la estabilización de las
realidades de lo Sublime y lo terreno en forma de luz que ya tiene capacidad y nace del
cuerpo. La satisfacción de esas dos realidades en el yo humano, con el mismo peso en
ambos platillos de la balanza, conduce a la perfeción de la correción y estabilización.
Su significado espiritual es la comprensión de Alá, que toma forma de la densidad y
atestigua la indivisibilidad de Alá mientras combina todas las buenas cualidades
ordenando la justicia de todas las maneras. Esta es la condición2 necesaria para la

1
La meditación es la base para la acción, por lo tanto, ser testigo mentalmente del Establecido
en Justicia, es el comienzo del equilibrio. Esto conduce a la disposición de nuestro pensamiento
y acción, para perfeccionarse en el equilibrio.

2
“Alá ha prometido a aquellos de entre vosotros que creéis y cuyas obras son buenas que El,
con seguridad os hará Vicegerentes en la tierra como lo ha hecho con aquellos que os
precedieron. Y El con seguridad fortalecerá la religión que deseó para ellos. Con seguridad, El
cambiará sus temores por la paz y vosotros me adoraréis y no asociaréis a nadie con Mi

64
Vicegerencia del hombre en la tierra, o sea, el establecimiento de la justicia del
Verdadero Creador y Ordenador, el Todopoderoso, que fluye de manera continua y
ordena la totalidad del universo, siendo testigo fiel de Su Divinidad. Entre ellos están
las alternancias del día y la noche, sus cambios y su continuidad que llevan a su
división en dos y equilibran el tiempo. También determinan al Sol y el retorno de la
Luna, que a su vez, crea un equilibrio perfecto en las noches y los días, meses y años, y
el sistema de las estaciones. Todo este sistema del universo predeterminado está
destinado a la más noble de las criaturas (el hombre), cuya naturaleza se basa en el
establecimiento de la justicia. El tiene cierto tipo de afinidad con las cosas que existen
en la tierra, y también tiene la conciencia por cuya fuerza conduce al mundo humano
hacia la familia y la sociedad. También organiza a los animales 3 y plantas, para que
estén a su servicio. Este es el equilibrio perfecto que es el reflejo de la Realidad
Sublime en su yo terreno. Alá, el Todopoderoso, nos dice:

“Y Nosotros hicimos de la noche un velo y el día para ganarte tu sustento. Y


Nosotros creamos por encima de tí siete paraísos vigorosos. Y Nosotros hicimos
una lámpara Brillante. Y Nosotros os enviamos abundante agua desde las
nubes, que son exprimidas para que Nosotros podamos traeros el grano, la
vegetación y los jardines repletos de árboles”.
(Al-Naba)

La creación y el ordenamiento de todas las cosas que existen están destinados


para aquel que existe y prevalece por sobre todos los elementos mediante la
combinación de las realidades celestiales y terrenas, lo que es la base de su
establecimiento en justicia. Esto nos indica que el hombre, por virtud de poseer un
corazón, oídos, ojos, cerebro, etc., que están aparentemente disponibles al hombre, es
una manifestación de la combinación y constitución de las realidades terrenas, y él tiene
cierto tipo de afinidad natural con los animales, que tienen organos similares. Hay otro
universo de Realidades Sublimes que es victorioso y superior al orden del universo.
Ese es el reflejo del Equilibrio y la Justicia del Creador y Verdadero Ordenador de las

persona. Aquel que no sea creyente después de esto (v.g. rechace su dominio) será un rebelde
o transgresor”. (Nur)
3
Acaso no ven ellos que Somos Nosotros quienes hemos creado para ellos las cosas que
Nuestras Manos formaron – Ganado, que está bajo su dominio. (Ya-Sin)

65
cosas, Alá, el Todopoderoso. Su forma equilibrada arroja su reflejo sobre todos los
elementos y exige la afirmación de su realidad.

Un orden no perturbado en todo el sistema del universo, indudablemente exige


de un Ordenador de este sistema. Esta capacidad se encuentra en el hombre que le da
el poder de regir los elementos de la naturaleza, ya que tiene la autoridad sobre ellos
por virtud de su capacidad para establecer un orden en ellos. Esto también proporciona
una prueba y argumento de que el hombre es el Vicegerente de Dios porque El es el
Real y Definitivo Ordenador e Implementador del Orden en toda la creación. La
capacidad de prescribir y ordenar los sistemas y asuntos importantes con una voluntad
conciente y con autoridad, no radica en ninguna otra criatura excepto el hombre. Por lo
tanto, la Vicegerencia le pertenece al hombre como una parte de su naturaleza. Alá, el
Todopoderoso nos dice:

“El es Quien os ha hecho Vicegerentes en la tierra”.


(Al-Anaam)

Las realidades de las cosas tienen accesorios: la palabra y el significado, el


cuerpo y el alma, la Realidad de lo Sublime y su reflejo, la densidad de la tierra y su
tolerancia, la palabra “luz” y su apariencia con este significado – el nombrado y su
realidad – todos son necesarios el uno para el otro. En resúmen, la Vicegerencia de
Dios toma forma en su realidad a través de la materialización victoriosa y prevaleciente
de las Leyes de Dios. En la actualidad, esto ha capacitado y distinguido al valeroso,
sabio, justo y casto Ummah Islámico durante el período del Santo Profeta (que Alá lo
bendiga). Alá, el Todopoderoso nos dice:

“Alá ha prometido a aquellos entre vosotros que han aceptado la Fé y realizan


buenas obras, que El, con seguridad les dará la Vicegerencia en la tierra, como
lo hizo con los Vicegerentes que los precedieron”.
(Nur)

El establecimiento en justicia del Verdadero Creador, el Conferente de la


Vicegerencia, el Todopoderoso, por el Testimonio de Su Persona en Su Cargo de

66
Divinidad, Prevalece y está Presente de manera continua en el Acto de la Creación y
Ordenamiento de todas las Criaturas. Por lo tanto, la realidad del concepto de
Vicegerencia, sin duda, exige que el Vicegerente de Dios, como criatura debe
establecerse en justicia y equilibrio. Significa que su persona bendita debe ser
poseedora del Equilibrio, lo que es prueba de que su individualidad está alcanzando su
posición en la Divinidad de Ala el Todopoderoso, en la ley de la justicia (Corán y
Sunnah), que es su realidad del reflejo de la Luz Divina y su significado. (El noble
Corán es el Exudado de la Persona del Todopoderoso, Establecido en Justicia. El
Sunnah del Santo Profeta (que Alá lo bendiga) es la personificación y explicación de
este Exudado, y también es la fuente de todo Equilibrio). La personalidad del
Vicegerente debería encontrarse en una elevada Norma Divina, y hacer que se cumpla
el bien e impedir el mal, dándose cuenta de los requerimientos de la época. Así se
constituirá su investigación e imposición de la ley. El es uno de los integrantes del
Ummah Islámico, y a su vez, es quien será profundamente infundido con la ley del
equilibrio que le da forma material a su realidad por medio del reflejo del Conocimiento
del Todopoderoso; de Aquel que está Establecido en Justicia, en el yo colectivo. Por lo
tanto, las Realidades Divinas son el reflejo de lo Sublime que cae sobre su densidad
terrena. De esta manera, mantiene en su mano la recta vara del equilibrio que tiene
igual peso en ambos platillos de la realidad Sublime y terrena, y el reflejo del uno en el
otro, por lo que ambos obtienen la estabilidad. Esto le ha sido heredado en sucesión
continua por la mano del Santo Profeta (que Alá lo bendiga). Por virtud de esta
proposición, el derecho de diagnosticar y reformar las necesidades de la época, o sea,
la investigación referente a los nuevos problemas y la imposisición del orden, sólo
pertenecen al justo y equilibrado Ummah Islámico. El Vicegerente de Dios, en esta
época bendita, la une con la mano del Santo Profeta (que Alá lo bendiga). La
capacidad de razonamiento de este Ummah Islámico es completamente segura y
alejada de pensamientos esxternos inadecuados, ya que siente por ellos un odio y
antipatía natural. Por otra parte, este Ummah tiene inculcada la sabiduría perfecta. En
su capacidad de acción, le ha sido inculcada la santidad de la justicia. Su capacidad de
ira está desprovista de todo salvajismo. El remueve todos los impedimentos del camino
del Equilibrio, y su facultad de sexo no es excitada por estímulos inapropiados de gozo.
Sólo se hace activo en obediencia a los dictámenes del equilibrio o la justicia.
Precisamente por esta razón, su dominio ofrece santuario y su comprensión sólo es la

67
satisfacción y santidad mientras que su actividad solamente está destinada a la
protección de la justicia y el equilibrio.

Se ha hecho un acuerdo, para que de manera continua, se establezca el


equilibrio y la justicia desde el santo Profeta (que Alá lo bendiga) hasta el Dia del Juicio.
Este acuerdo será eñ prevalente en todas las eras. De esta manera se ha otorgado la
sagrada responsabilidad de la Vicegerencia de Dios a este Ummah(de los
Musulmanes). Cuando el Conferente Todopoderoso de la Vicegerencia, el Unico
Establecido en Equilibrio y Justicia, emita su decreto, este Ummah abrumará la faz de la
tierra con su grandeza victoriosa.

En capítulos anteriores relacionados con la Revelación de la Ley, hemos


establecido que el hombre, por sí mismo, no puede convertirse en hacedor de leyes. El
Dador de las Leyes es el Verdadero Creador, el Todopoderoso. Por lo tanto, el Corán
es el libro que será la Ley para toda la humanidad. Este libro ha sido revelado a toda la
raza humana a través del Santo Profeta (que Al á lo bendiga), por el Todopoderoso, el
Dador de la Ley, Quien está totalmente Establecido en Justicia y Equilibrio. La siguiente
es una clara Luz:

“O hombres, con seguridad os ha llegado una prueba de vuestro Creador y


Sostenedor y en ella El os ha revelado una Clara Luz”.
(Al-Nisa)

Lo anterior se debe a que es un exudado de la Persona del Todopoderoso, Luz


de la Luz, y el Todopoderoso es el creador y administrador de todos los dominios. Sin
lugar a dudas, el brillante significado interno del glorioso Corán abarca los
requerimientos de la totalidad del universo; este mundo y el Más Allá están contenidos
en su vasto alcance. El significado de este Libro también es comprendido y ejecutado
por las personas equilibradas y justas del Ummah Islámico, paso a paso, hasta el fin del
tiempo, lo que demuestra el significado de la Investigación de la Norma Perfecta y del
cumplimiento de las órdenes. También constituye la explicación de las Prescripciones
Divinas y el establecimiento de la Constitución. El derecho sobre todos estos asuntos le
pertenece a la Nación Mustafwi, que es la mejor de las naciones y es una nación justa.

68
Los integrantes de esta nación conforman una unidad con la realidad dentro del
significado de la ley. Alá, el Todopoderoso nos dice:

“Vosotros sois la mejor comunidad que se ha constituido para el género humano,


porque hacéis cumplir el bien y prohibís el mal”.
(Aal-I-Imran)

El anterior verso nos indica que el mundo de los humanos tiene que levantar la
vista hacia el Verdadero Dador de las Leyes para poder distinguir el bien del mal. El
Ummah Islámico es el portador y el que hace valer este Diagnóstico Divino. La decisión
del Verdadero Dador de las Leyes, el Todopoderoso, para que el Ummah Islámico sea
quien tenga el más alto rango, sólo cumple con la necesidad natural del mundo
humano.

La carga y el cumplimiento de esta gloriosa constitución, que requiere de una


inmersión total, significa que sus órdenes son obedecidas y ella es recitada de manera
clara y correcta. Las virtudes meritorias y el carácter del Líder Supremo, el Superior
Muhammad Mustafa (que Alá lo bendiga) es la explicación, en forma material, de la
obediencia de las Ordenes de Alá y la recitación correcta del Corán. Además es la
fuente del equilibrio y descorre el velo del camino recto de la obediencia a la Voluntad
Divina y la adecuada recitación del Corán. Por consiguiente, el conocimiento del Corán
y el Sunnah, que corresponden a la lengua y a la pluma, es absolutamente esencial
para el equilibrio y el significado de la Ley. El primer significado de las palabras aclara
el camino de la acción, y su resultado es el conocimiento perfecto, que es el Significado
Divino del Glorioso Libro y el Sunnah, valga decir, el conocimiento beneficioso. En vista
de que el conocimiento beneficioso no puede adquirirse sin la acción, también
representa la sabiduría perfecta y el Santo Profeta (que Alá lo bendiga) nos dice:

“Busco la protección de Alá contra una sabiduría que no es beneficiosa”.


(Jami-I-Sagheer from Seuti)

Esta tradición ha sido citada en Mishkat: Faruq el Grande preguntó a Ka ‘b-i-


Ahbar respecto a quienes eran los hombres de erudición, y este le dijo, “Aquellos que
combinan la práctica con el conocimiento”. Dicho de otra manera, el conocimiento y la

69
práctica son concomitantes el uno con el otro (ambos son una realidad gemela) y
cuando se combinan se cumple la condición del conocimiento firme.4

Alá, el Todopoderoso nos dice:

“Mirad la vigilia de la noche tritura al yo carnal y es el momento para el mejor


discurso (v.g. la recitación perfecta)”.
(Muzammil)
La vigilia nocturna aclara la realidad de la Luz Divina de cada mundo con el
significado de cada mundo que primero viene a la mente cuando se recitan los
siguientes versos: Nosotros podríamos explicarlo mediante los siguientes versos del
Corán: “Yo soy Alá” 5 fue reflejado con claridad en el árbol bendito, acerca del que
Moises dijo: “Yo veo un fuego”. De esto se desprende, con total claridad, que el
derecho de investigación en la ley y el cumplimiento de la administración pertenece a
aquellos hombres de erudición perfecta que son uno con el Santo Profeta (que Alá lo
bendiga) en su persona altamente efectiva (activa), y su poder de purificación y
desarrollo progresivo hace actuar a sus personas. Ellos también han comprendido el
significado del Glorioso Libro, en todas sus realidades, procedente del Santo Profeta
(que Alá lo bendiga). Ellos también siguen el camino recto al obedecer las prácticas del
Santo Profeta (que Alá lo bendiga) con su perfecto conocimiento del Libro o la
Sabiduría, o bien el perfecto conocimiento se ha reflejado en sus personas, ofreciendo
un vistazo espiritual de lo que Jamás Termina. Expresado de otra manera, cada
palabra que procede de la boca de un Musulmán sabio, a la luz del Corán y el Sunnah,
se convierte en ley, constituyendo la máxima investigación, y tiene el derecho de
hacerla cumplir en la faz de la tierra. De la siguiente tradición del Santo Profeta (que
Alá lo bendiga), se establece el derecho de investigación y la imposición del orden por
parte de un Musulmán justo y equilibrado.

4
“Lo firme es el conocimiento”, según se menciona en el Sura-i-Aai-Imran.
5
“Moises le dijo a su familia” Esperad, yo veo un fuego. Tal vez yo os traiga noticias o un
rescoldo del fuego. Cuando él llegó al lugar, fue llamado de la siguiente manera desde un árbol
bendito que se encontraba en una porción de tierra bendita, del lado bendito de la planicie: O
Moises, Yo soy Alá, sin duda alguna el Señor de todos los señores”. (Al-Qisas)

70
El Santo Profeta (que Alá lo bendiga) le dijo a Ma’az bin Jabal cuando lo envió a
Yaman: “¿Cómo decidirás tu los casos?”. El le contestó: “Según el Libro de Alá”. El
Santo Profeta (que Alá lo bendiga) dijo: “¿Y si no encuentras nada en él?”, a lo que
Ma’az bin Jabal contestó: “Entonces yo decidiré según el Sunnah del santo Profeta (que
Alá lo bendiga)”. El Santo Profeta (que Alá lo bendiga) le dijo: “¿Y si allí tampoco
obtienes ayuda?. Ma’az contestó: “ Yo me esforzaré e investigaré y decidiré”. El Santo
Profeta (que Alá lo bendiga), le contestó a continuación: “Doy Gracias a Alá Quien me
ha concedido la gracia de un mensajero del Mensajero de Alá que posee una cualidad
que es del agrado de él (el Santo Profeta) (que Alá lo bendiga). (Tirmadhi)

Podemos concluir que cuando la Significación Divina del Libro y del Sunnah, que
simplemente refleja las palabras del Libro y del Sunnah totalmente inculcadas en el yo
conciente del Musulmán Equilibrado o Justo, sus exudados (habla y acción) asumen la
santidad de la posición legal perfecta en obediencia al Libro y al Sunnah. Si la
Significancia Divina, conjuntamente con las palabras (que sólo se logran al actuar de
acuerdo con el Corán y el Sunnah), no se establece en la conciencia del Musulmán, su
ignorancia se convierte en una calamidad para la Investigación e Imposición de la Ley.
El Santo Profeta (que Alá lo bendiga), dice:

“El conocimiento sin la acción es una calamidad y la acción sin el conocimiento


es una orientación errónea”.
(Lawami-ul-Ashraq)

Las comunidades distintas al Ummah Islámico no están concientes de la


Constitución equilibrada ni de la fuente del equilibrio, y esas comunidades caminan
torpemente en los extremos del exceso y la carencia. Ellas son incapaces de encontrar
la estabilidad, de manera que cuando toman las ordenanzas del mundo, la tendencia de
exageración en el pensamiento y la acción unifican su reclamo para gobernar el mundo,
que por naturaleza exige el establecimiento de la justicia y el equilibrio. La tendencia
perversa a exagerar que tienen esas comunidades, hace que no tengan conciencia de
la nobleza y decencia del carácter al que atestiguan y son un vestigio del equilibrio del
yo. En la atmósfera de su existencia fenomenal, ellos no tienen objetivos y sólo buscan
satisfacer sus deseos, lo que de hecho equivale al salvajismo, bestialidad y brutalidad.
Para suprimir esta tendencia del exceso y la carencia está el cumplimiento equilibrado

71
de los versos acerca del equilibrio y las buenas obras de los seres humanos. Alá, el
Todopoderoso nos dice: “Batallad con aquellas personas que no creen en Alá, y en el
Ultimo Día con aquellos que no consideran prohibidas las cosas que Alá y Su
Mensajero declararon como prohibidas, con aquellos que no aceptan la verdadera
religión que les ofrece la gente del Libro, hasta que se comprometan a pagar por su
mano el Impuesto de capitación, y vivir como inferiores a vosotros”. (Taubah). (Lo que
Alá y Su Mensajero hubieron prohibido es “el exceso”, que trae como consecuencia el
salvajismo y la brutalidad. La Religión de Dios es el equilibrio perfecto, que
conjuntamente con la sabiduría, justicia, valor y castidad protegen la vida, la propiedad y
el honor. Esto proporciona el espíritu del equilibrio en la vida social y en la posición
política, y además, tiene la potestad y el deber de derrotar y conquistar a las naciones y
gobiernos del mundo).
Para concluir, el derecho de establecer un gobierno justo en la faz de la tierra le
pertenece a los hombres eruditos, justos y firmes del Ummah Islámico. En sus mentes
y corazones están totalmente establecidas las palabras y los secretos de la religión
verdadera, y estos hombres se dedican ávidamente a perseguir la virtud, lo que es
absolutamente cónsono con su sana naturaleza. Ellos estan libres de los actos y cosas
prohibidos y de todo tipo de vicios, a los que contemplan con el más absoluto desdén.
En otras palabras, su naturaleza se ha desembarazado de la perversidad del “exceso”,
y todos los cánones de la ley del equilibrio (v.g. la religión verdadera) se identifican con
su naturaleza, prescrita de manera Divina. El Significado Divino de la ley del equilibrio
que abarca todos los requerimientos de la era, toma forma en su yo conciente, y su
progreso evolutivo continúa en ellos. Por lo tanto, cada movimiento o inacción
deliberada por su parte y cada palabra que pasa por sus labios se convierte en una
explicación de la ley de equilibrio a la luz del Corán y del Sunnah. Este Ummah asume
la santidad de la ley, ante la cual todo el universo debería inclinarse en obediencia. El
Todopoderoso Dador de la Ley nos dice: “y por tanto Nosotros os hicimos la Nación del
Medio (o equilibrada) (v.g. vosotros sois la personificación del equilibrio y la justicia en
todos los aspectos), para que podais atestiguar en nombre de todos los hombres, y para
que el Santo Profeta (que Alá lo bendiga) pueda atestiguar en vuestro nombre.”
(Al-Baqarah)

72
APARIENCIA DE SABIDURIA

“Y ellos no tienen conocimientos de esto. Tan sólo siguen una suposisición,


pero ¡fijáos bien! Una suposición jamás puede sustituir a la verdad”.
(Al-Najm)

El conocimiento combina el Libro con la Sabiduría. El siguiente verso: “Para que


él (el Profeta) pueda impartírles el conocimiento del Libro y la Sabiduría” (Al-Jumua) es
una evidencia clara de la enseñanza del conocimiento en su totalidad. Alá, el
Todopoderoso, de acuerdo con el verso del Corán, mientras le enseñaba todos los
nombres reveló la cara brillante del Alma Divina impartida a Adán. 1 El apareció en la
faz de la tierra con toda su majestad, con su conocimiento combinado con la sabiduría.
Después de él, fueron los Profetas quienes impartieron en la tierra la Influencia Divina y
la Luz con vislumbres de sabiduría. Todos los Profetas atestiguan la verdad del
Especialmente Sabio, el Señor de los Señores Ahmad, el Escogido Mahoma (que Alá lo
bendiga), el Mensajero Seleccionado de Alá, el Todopoderoso. Los Libros Revelados
de las eras pasadas, también confirman esta condición de ser Profeta. Ala, el
Todopoderoso nos dice en el Corán:

“Alá, el Todopoderoso, hizo prometer a los Profetas que cualquier cosa del Libro
y la Sabiduría que les hubiera sido dado os será dado a vosotros, y entonces
cuando recibáis a un Profeta que os confirme lo que ya poseéis, deberéis tener
fé en él y debereis ayudarle”.

(Aal-i-Imran)

Se llegó a una etapa cuando para el Líder de los Sabios, el Ultimo de los
Profetas, Mahoma (que Alá lo bendiga), el Mensajero de Alá, se perfeccionaron2 las

1
“Y Yo insuflé Mi Alma en él”. (Sad)
2
“Alá os revela las Escrituras y la Sabiduría y os enseña lo que no sabíais” (Nisa). Y Alá, el
Todopoderoso, también nos dice: “Y en este día he completado la religión para vosotros y
perfeccionado Mis Bendiciones y me complace escoger para vosotros el “Al-Islam” como
Religión. (Al-Maidah).

73
ciencias y la sabiduría de todos los Libros. A su vez, también hizo que los caudales de
esas ciencias fluyeran contínuamente y sin interrupción hacia el Ummah Islámico. Alá,
el Todopoderoso nos dice:

“El los purifica (los hace crecer) y les enseña el Libro y la Sabiduría”.

(Al-Jumua)

La revelación del Libro y la Sabiduría 3 es necesaria para el poder de crecimiento


o la purificación. El, el Todopoderoso, es quien Todo lo Sabe; es el Totalmente Sabio y
la Luz de la Luz. Y según las palabras del siguiente verso: “Alá encamina hacia Su Luz
a aquellos que El desea”. Las almas asustadas que reciben la luz de la sabiduría son
dotadas con el Iluminado Poder Divino que es el reflejo de la realidad de la Dignidad del
Verdadero Creador, Quien es la Luz de la Luz. El, la Luz de la Luz es el Creador de
todos los poderes y es Superior a ellos y Victorioso por sobre ellos.

El Poder Divino que Conduce a la purificación y al crecimiento se encuentra


activo en los yo de las personas verdaderamente sabias. Estas personas reciben el
reflejo de la Luz y obtienen vestigios concientes de los espíritus que se combinan con
su yo, al aceptarlos verbalmente y mediante la acción como una realidad elemental.
Este poder, en primer lugar, los purifica y desarrolla y luego los enriquece con los
Tesoros de la Sabiduría Divina, iluminándolos y vivificándolos. Expresado de otra
manera, su poder de crecimiento, al tener relación con la Luz Divina forma la Mano del
Poder de Cambio de Alá que siempre está activa en la naturaleza del hombre. La
Sabiduría y la Luz son Vestigios de la Persona del Absolutamente Sabio, la Luz de la
Luz, y tambien es Su Bendición.4 Por lo tanto, fundamentalmente, la obediencia está
firmemente unida a El.

En resúmen, la Sabiduría es el Reflejo de la Sabiduría iluminada de manera


Divina por Alá, el Todopoderoso, y le ha sido otorgada a los verdaderamente sabios.

3
Hemos aclarado los aspectos de esas realidades bajo títulos como Sabiduría, Purificación, etc.
4
“Y aquellos que obedecen a Alá y al Mensajero, estarán entre los que serán bendecidos
(favorecidos) por Alá – colocándolos entre los Profetas, los Sinceramente Devotos, los Testigos y
los Pios. Y con toda seguridad ellos serán buena compañía”. (Nisa).

74
Estos son las pesonas que se encuentran en el camino recto, los Profetas, las personas
con Devoción Sincera, los Testigos y los Justos. Ellos son los Arbitros5 del equilibrio y
de la justicia porque llevan y adoptan en su ser terreno, a través de un equilibrio
perfecto, el reflejo de las Realidades Divinas.

La Revelación de la Realidad Divina 6 es la visitación del Espíritu Divino en su realidad,


lo que es, a su vez, el equilibrio del poder del pensamiento. Es Sabio aquel en cuyo yo
se refleje, y el alma que respira tan sólo es su morada. El hecho de tolerar esta
revelación es el equilibrio y los hombres sabios combinan todas las virtudes. La
Sabiduría es la demostración de las realidades del yo y de la estabilidad, lo que se
combina con el reconocimiento de Alá y exige del conocimiento de todos los dominios.
En realidad esto constituye la necesidad del Poder Divino. En vista de que El, el
Todopoderoso, es la Luz de la Luz, es Quien Todo lo Sabe y el Totalmente Sabio. La
sabiduría7 toma forma del Reflejo de Su Luz Divina. Esta es una realidad
absolutamente correcta que puede realizarse con una pequeña cantidad de reflejo. Sea
lo que sea que aparece en la faz de la tierra, se refleja en las lenguas y mentes de los
seres humanos como una realidad o una similitud. Algo similar sucede con las
realidades relacionadas con el estudio de su naturaleza o el análisis del reflejo y
estabilización de la Luz Divina, y las mentes de los hombres comunes, las captan, al
menos en la medida en que sus mentes tengan la capacidad para comprender los
principios rectores y las reglas. Las reglas de la sabiduría son la aceptación del
equilibrio en la parte civilizada del yo humano, y son el medio para crear y establecer un
equilibrio justo en la vida social y política. Estas reglas descendieron a la faz de la tierra
desde el Absolutamente Sabio a través de los Profetas (que Alá los bendiga), quienes
son la personificación de la justicia y el equilibrio y lrepositorios de los vestigios del
equilibrio y la balanza del equilibrio de Alá, el Todopoderoso.

5
“Y ellos dan órdenes con justicia y se encuentran en el camino corrrecto”. (Al-Nahl)
6
La concordacia entre los siguientes versos revela esta verdad: “Dios conduce hacia Su Luz a
aquellos que El desea,” (Nur) y “Para ellos es su recompensa y su luz” (Al-Hadeed).
7
Véase bajo los enunciados “Aprender” y “Purificar”.

75
El reflejo del Espíritu Divino en su realidad es una manifestación que conduce al
equilibrio en el pensamiento racional, y al reflejarse en el yo de cualquier persona, ésta
se hace Sabia. El espíritu que respira es la morada de este Espíritu Divino, y el poder
de tolerarlo o aceptarlo es el equilibrio (el equilibrio del espíritu que respira). La persona
sabia combina en su ser todos estos nobles rasgos o cualidades. La sabiduría es la
manifestación y la estabilización de la manifestación de las realidades del yo, que
coexisten con la gnosis (reconocimiento) de Alá. Este es un acompañante esencial del
conocimiento de todos los dominios (terrenales y angelicales) y es simplemente un
requerimiento del Poder Divino. El, el Todopoderoso, es la Luz de la Luz, Quien Todo lo
Sabe y el Absolutamente Sabio, y la sabiduría exuda del Reflejo de Su Luz Esto es una
siple realidad. Con un mínimo grado de deliberación en nuestras mentes, podemos
concluir que lo que apareció una vez en la superficie de la tierra, permanece vivo en las
mentes y lenguas de los seres humanos como una realidad definitiva o como una
similitud. Por lo tanto esas realidades en especial las que tienen relación con su
diagnóstico y análisis al igual que con el reflejo y estabilización de sus partes
constituyentes, se encontrarán en las mentes de los hombres, hasta donde su
imaginación se lo permita, y su pensamiento pueda captar la forma aparente de sus
reglas y regulaciones. Las reglas que gobiernan la sabiduría que forma el brillo del yo
humano o su equilibrio estabilizado, constituyen un medio para crear un equilibrio
similar en las esferas sociales y políticas, y son la emisión del equilibrio del
Todopoderoso Quien está constantemente equilibrado. Los Profetas, que llevan el
equilibrio de la justicia, son la fuente de ambas virtudes básicas, que descendieron a la
faz de la tierra en el nombre del poseedor de la Sabiduría Absoluta. 8 Los filósofos de la
ética, de manera conciente o inconciente se beneficiaron de ellas y comprendieron las
reglas hasta el alcance de su pensamiento e imaginación, a cuenta de su capacidad
conciente que le está otorgada a sus yo como resultado de una combinación de la
Realidad Divina y la densidad terrena. La naturaleza del hombre está basada en la
subsistencia estable del equilibrio, 9 así que por esa razón su naturaleza les ayudó a
contemplar el equilibrio como una base de virtudes y los excesos como causa de los
vicios. Con la ayuda de esta capacidad absolutamente natural, su comprensión y

8
“Sin duda alguna, Nosotros hemos enviado a Nuestros Profetas con portentos claros y los
enviamos con el Libro y el Equilibrio, para que la humanidad pueda observar las medidas
correctas.” (Al-Hadeed).
9
Que es el depositario de las realidades terrena y Divina.

76
capacidad de análisis intentó vislumbrar los detalles más pequeños, pero la
comprensión de la Realidad Divina, de las virtudes y del poder del yo de reflejar y ser el
sostén de las mismas, está mucho más allá del alcance de la imaginación humana, la
cual depende de manera total de la Mano Guiadora del Sabio Absoluto, Aquel que es su
Creador Original. Este sustento se torna activo en el yo conciente del verdaderamente
Sabio, debido a su poder de purificación otorgado de manera Divina que se manifiesta y
se hace hace eterno en sus realidades. La base de los esfuerzos mentales de los
Filósofos de las Eticas es que la Realidad Divina no manifestada, cuyo reflejo en la
densidad terrena se convierte en la combinación de todas las virtudes de otros mundos
de sabiduría, y sus vestigios se estabilizan por la visitación de las realidades. Sin
embargo, los vestigios de la Realidad Divina no reflejada son el resultado de los
esfuerzos realizados en la oscuridad, por lo que no pueden ser confirmados como algo
sustancial. No obstante, una similitud básica entre los dos establece cierto grado de
semejanza, que, en realidad, es la mayor de las similitudes de la sabiduría del sabio
mundano.

Los vuelos de la imaginación en el campo de los Cielos o la Metafísica, también


pertenecen a la misma categoría y su deliberación y esfuerzo mental, en ocasiones,
alcanza resultados correctos en los dominios de los elementos mundanos y de otros
fenómenos elementales, ya que en este campo se encuentran en su propio ambiente.
Sus ojos materiales son testigos de esas realidades y la capacidad otorgada de manera
Divina para los elementos y los fenómenos elementales realiza su trabajo. Su intelecto
llega a conclusiones a partir de la constitución de los elementos y al formar las premisas
crea una forma de similitud en su poder de razonamiento y Sabiduría. Sin embargo,
mientras se ocupan de las virtudes del carácter, los esfuerzos de su pluma y su mente
se pierden en sus pensamientos oscuros. Sus esfuerzos no pasan más allá de la
superficie y para ellos es imposible lograr el acceso …. A la verdad de la metafísica y a
las Realidades Celestiales.

“De Dios hemos recibido lo que no podrá enriqucerse con suposiciones


El caballo de la Suposición no puede correr por los Cielos”.

(Rumi)

77
La Realidad Divina moldea la Sabiduría y el carácter , y refleja el yo racional. Su
Cualidad Divina tiene una afinidad del mismo origen del Reconocimiento de Dios
(Gnosis). Ante él, en la Luz Divina se revelan todos los secretos de los mundos, pero
los hombres de ciencia no están concientes de estas realidades y consideran las cosas
aparentes como realidad mientras siguen ignorantes de la Realidad. La Ciencia Etica
de los filósofos antiguos y modernos, que recibió numerosas contribuciones del jardín
del conocimiento de los Profetas, es como la ciencia de la medicina. En medicina, el
médico diagnostica la enfermedad comparando un cuerpo enfermo con un cuerpo sano.
De igual manera la ciencia de la ética se adentra en las profundidades del yo del
hombre y analiza y diagnostica sus enfermedades, para luego proponer las curas.
Continúa así sin alcanzar el éxito, porque que debido a la densidad terrena del yo
humano existe un Depositario Divino que es reflejado por la Luz Divina. Esto depende
de la Interacción Divina del Supremo. Sin embargo, un análisis y un diagnóstico del yo
humano tiene que estar de acuerdo con la naturaleza del yo, por lo que, la Ley Celestial,
el Sagrado Corán y su exégesis, a la luz de las tradiciones del Santo Profeta (que Alá lo
bendiga), en el idioma humano,10 sólo constituyen una disertación diagnóstica. La
apertura del yo y su estabilidad tienen el mismo significado de la gnosis de Alá y la
arrolladora luz del Libro y el Sunnah. Por consiguiente, la disertación11 acerca de la
realidad o la explicación desde el corazón depende necesariamente de la interacción de
los Sabios por Gracia Divina o los Hombres de Dios. Sus yo reflejan la Luz Divina y
están completamente estabilizados. Al mismo tiempo, el alcance intelectual de los
filósofos de palabras o realidades aparentes no alcanza a tocar la realidad del yo,
porque su rango es sólo el de aquellos que tienen una apriencia de sabiduría o
apariencia de gnosis, que jamás podrá pasar más allá de una suposición. Tales
suposiciones solamente son una calamidad o un vórtice de asombro. Las naciones de
los antiguos Profetas o de eras pas adas se involucraron a su vez en ese tipo de
suposiciones y erraron el camino recto, comenzaron a asociarse con otras naciones con
la Deidad y cayeron en el mal camino. En otras palabras, se involucraron en demasiado
y en muy poco. Su Realidad Divina se perdió para siempre en los oscuros velos de la

10
Hemos realizado aclaraciones respecto a ello bajo el título “Conocimiento a través de la
Lengua”.
11
Hemos revelado esta realidad bajo el título “Conocimiento en el Corazón”

78
densidad. Dios, el Todopoderoso, nos dice: “Ellos solamente siguen las conjeturas o
deseos de sus yo”. (Al-Najm)

“Cada vez que una nación tuvo que confrontar el desastre, fue cuando ellos
consideraron las cosas malas como buenas”

(Rumi)

En realidad, ellos crearon un cambio12 en sus yo al seguir los pensamientos


oscuros y los deseos elementales. ( Los resultados de seguir el Esquema Divino de las
cosas. Alá, el Todopoderoso determinó los resultados de sus acciones). El13 selló sus
corazones y oídos, y sobre sus ojos colocó un velo, que son las partes principales de su
Espíritu Divino. Después de esta ocurrencia no hay posibilidad para que su sentido de
la vista alcance las Realidades Divinas, por lo que ahora ellos no encuentran el camino
recto de la Elevadas Realidades. Ellos no pueden ver las realidades cósmicas de los
cielos, ni pueden llegar a sus oidos las voces de los cielos, y sus corazones no pueden
absorber las realidades del conocimiento de Dios. Expresado de otra manera, su
Espíritu Divino ya no refleja su realidad. Pero en vista de que está presente en el yo
humano, sigue realizando su propio trabajo. Esta es la base de la semejanza de la
sabiduría de aquellas personas sabias que desdeñan a Dios, y esto es lo que constituye
su semejanza de ser sabios. Su oscuridad los coloca por debajo de la aceptación o
credibilidad.

12
“Evidentemente Alá no cambia a una nación hasta que ellos instauran un cambio en sus
propios yo”. (Ra’d).
13
“Alá sella sus corazones, sus oidos , y coloca un velo sobre sus ojos. Y de El viene el
tremendo castigo”. (Al-Baqarah).

79
LA REALIDAD DE LOS VALORES MORALES

“Esta es una inspiración de sabiduría que procede de vuestro Creador”.

(Bani Israil)

Las virtudes del carácter son el reflejo de los destellos de la Luz, que son las realidades
de la comprensión del Corán o una ciencia beneficiosa. También pueden considerarse
como muestras del reflejo y la tolerancia de la Revelación Divina. La revelación del
Espíritu Divino 14 ilumina la densidad del yo humano lo que, de hecho, es el equilibrio
perfecto entre la Espiritualidad Divina y la densidad del yo humano. Expreasado de otra
manera, existen dos hecho opuestos; el pensamiento correcto que es la base para la
acción y los hechos virtuosos que adquieren su forma con el incentivo de la
determinación, y el fruto de ambos es la revelación de la Realidad Divina. También
podemos decir que el pensamiento correcto es la materialización de la Realidad Divina
de la fé, que igualmente constituye su equilibrio o Sabiduría. En vista de que el fruto de
la realidad (o densidad terrena) en su forma equilibrada es un depositario de esta
realidad, obtiene un equilibrio por su reflejo. Una volición moderada es la causa de
todas las virtudes que dependen de la voluntad; su fuente radica en la sabiduría
radiante, que es la causa de todas las acciones como iniciadora de las mismas. En este
estado se considera como la capacidad equilibrada para la acción, que declara un
equilibrio en todos los hechos y acciones como poder natural de acción. Alá, el
Todopoderoso, nos dice:

“Alá atestigua el hecho de que no hay otro Dios salvo El, y que Alá, los Angeles
y los hombres eruditos estan establecidos en el equilibrio o la justicia”.

(Aal-e-Imran)

En otras palabras El, el Todopoderoso, se encuentra firme en la justicia


equilibrada y lo atestigua en su Divina Persona con Su Conocimiento Personal. Se
sobreentiende que para los hombres eruditos, en su condición de criaturas que conocen

14
“Y Yo le insuflé MI Espíritu”. (Sad)

80
a la Persona de Alá y Su establecimiento en Justicia, resulta mutuamente esencial, lo
que amerita la testificacióm de los hombres eruditos. El conocimiento se materializa en
la capacidad de pensar, ya que es la realidad del pensamiento correcto de la fé la que
se mantiene operante en el yo racional. Por lo tanto, esto es la revelación de la
Realidad Divina o el Brillo de la Brillante Faz del Espíritu Divino, que cumplió sus
requerimientos y constituye su equilibrio, la luz del fruto de la realidad y es un
acompañante esencial de este equilibrio. De hecho, esto es la sabiduría, 15 que combina
en ella misma todas las virtudes del razonamiento y la acción. Por lo tanto, Alá, el
Todopoderoso, mientras detalla las virtudes y nobleza de los hombres que son símbolos
del equilibrio, los llama sabiduría. “Alá, el Todopoderoso os envió la sabiduría”. (Bani
Israil).

Si buscamos el significado, encontram que la sabiduría combina todas las


virtudes y refleja o estabiliza el yo humano por medio de su abrumador apego a la
Persona de Divinidad o mediante la adoración. El Espíritu Divino sólo se refleja por la
adhesión a la Persona Divina, y al reflejarse ilumina el fruto de la realidad. Esto es el
establecimiento de ambos en una justicia equilibrada.

Ahora, después de Alá, los padres son el medio aparente de la creación y


sostenimiento del yo humano. El peso de su bondad, fomenta en el hombre la creación
de una recompensa por el bien que han realizado los padres, por lo tanto, haber bien a
los padres constituye la justicia o el equilibrio. De la misma manera, todas las
relaciones que tienen una yuxtaposición corpórea, que se extiende a toda la raza
humana, en primer lugar requiere del cumplimiento, o de manera secundaria – ser
asistidos al comienzo o después en sus diversas posiciones. Este cumplimiento es el
equilibrio. El Fruto de la Realidad o la Sutileza son las bases del equilibrio Cuando el
equilibrio toma forma en ellas, lo que constituye la Divinidad 16, el resultado de su lucha
con la que pretende lograr una vida pura y placentera, es el subproducto de la
Naturaleza Equilibrada y es el equilibrio (En caso de no ser así, su propia naturaleza es
transgresiva).

15
Esto ha sido discutido bajo el título “Sabiduría”.
16
Véase bajo el Título “Revelación de la Constitución”.

81
El acto de defender la propia vida, la propiedad y el honor viene de un equilibrio
del razonamiento y la voluntad en el que la acción de la razón y la voluntad se utilizan
en obediencia a la ley y no para satisfacer los deseos personales (De no ser así,
constituirá una transgresión, salvajismo y vandalismo).

El cumplimiento del Pacto17 es el cumplimiento de los requerimientos de la


densidad terrena y la Sutileza Divina. Es apropiado y preserva las promesas mútuas
que por naturaleza se enfatizan y confirman. Esas promesas contienen una aceptación
confirmatoria en los aspectos elementales y celestiales, los cuales están unidos y
estabilizados por una interelación del fruto de la realidad con los signos concientes.
Este cumplimiento e indulgencia es el equilibrio de la densidad y la Sutileza. De igual
manera, completa la división en dos partes de igual peso y equilibrio balanceado, lo que
se origina del cumplimiento del pacto. Este es el equilibrio en la medida y el equilibrio en
el cumplimiento de la ley, de la justicia, y en todas las cosas.

El seguir por voluntad propia, ese conocimiento y esas creencias con nuestras
manos, ojos y oidos, indudablemente constituye la materialización del equilibrio en la
comprensión y la voluntad, y ello se produce porque nuestro pensamiento obtiene su
equilibrio de la creencia, que es esencial para la realidad. La ecuanimidad perfecta del
yo del hombre, que no se ve afectada por ninguna influencia de la densidad por vía de
la insolencia o impaciencia, y no percibe transgresión alguna por parte de sus palabras
o hechos, o su manera de caminar y hablar, que simplemente son subproductos del yo,
es una evidencia contundente de su equilibrio conciente y voluntario. Todos ellos son
subproductos Divinos y perdurables del yo del hombre, y también son la evidencia de su
equilibrio. Alá, el Todopoderoso, al mencionarlos en el capítulo Bani Israil del Corán, los
llama sabiduría porque tener la estabilización del equilibrio y el Sol del Equilibrio brilla
sobre ellos. Esto representa el eje alrededor del cual giran todas las virtudes, y es la
Sabiduría que combina todas las virtudes. Por lo tanto, ellas son las partes en las que
la totalidad brilla con todas sus realidades. Alá, el Todopoderoso, al mencionar algunas
y parte de esas virtudes del carácter, describió a todo el Corán como Sabiduría. Esto
constituye una prueba de que las virtudes del carácter son de la misma realidad que el
Sagrado Corán, o el significado iluminador de la sabiduría. La materialización de las

17
Véae bajo el título “Cumplimiento”.

82
virtudes en el yo humano constituye una inmersión en el Noble Corán o la Luz Brillante 18
o el subproducto de la Persona de Alá, y es la Guía Divina hacia la Luz de la Luz (Dios).
Este es el reflejo de la estabilidad del yo humano y es la realidad de las virtudes del
carácter. Si las palabras del Noble Corán con su significado no se materializan en el yo
humano conciente, ello indica que las virtudes del carácter no son la naturaleza del
hombre y únicamente constituyen una Afectación o representan un peligro. El Santo
Profeta (que Alá lo beniga) le pidió a Alá, el Todopoderoso, que lo protegiera contra tal
peligro. El Santo Profeta (que Alá lo bendiga) nos dice: “Yo pido que Alá me proteja de
un conocimiento que no trae beneficios”. (Jami-ui-Sagheer).

18
“Y Nosotros revelamos la Luz manifiesta”. (Al-Nisa)

83
CONDUCCION

“Y El conduce con sus luces a aquellos que El desea”.


(Nur)

Alá, el Más Bendito, el Más Elevado proporcionó al hombre las indicaciones y la


conducción que lo lleva a El. En primer lugar, el Soberano, el Más Excelente
proporcionó la capacidad ,que aunque está basada en la densidad material, pero con
una naturaleza que distingue entre el bien y el mal y adopta el camino de la verdad que
es su meta, tiene la capacidad de comprender el conocimiento y la sabiduría. Ello se
debe al hecho de que Alá creó al hombre en el mejor de los moldes 19, lo cual también
es la base para la adopción de la justicia o equilibrio.

En segundo lugar, de acuerdo con la siguiente Proclama Divina: “Nosotros le


mostramos dos caminos” (Al-Balad) - la paz y el desconcierto. Ellos representan las
propiedades equilibradas y no equilibradas que son la densa y la Sutil, respectivamente,
constituyendo la base de la Vicegerencia de Dios. Alá nos propocionó argumentos
firmes y razones para la diferenciación entre ellas, con el fin de que el intelecto humano
pudiera discernir el camino de la verdad al distinguir entre el bien y el mal.

En tercer lugar, de acuerdo con la siguiente Prescripción de Alá: “Y Nosotros


creamos Líderes entre aquellos que bajo Nuestras Ordenes les mostraron el camino
recto” (Sajdah), con los mandatos de los Mensajeros, la revelación de la Escrituras, el
equilibrio de la justicia y finalmente con la revelación del Noble Corán a través del
Ultimo de los Mensajeros, Mahoma (que Alá lo bendiga), el Apostol de Dios, y también
por la enseñanza del Conocimiento Divino y el desarrollo del carácter humano hasta el
final de los tiempos. El ha perfeccionado la verdadera religión y Perpetuado sus
Bendiciones. Esta es la revelación del camino correcto y del viaje del hombre hacia El,
el Todopoderoso, el Siempre Justo. El significado primario de los versos Coránicos
revela el modo de vida, las recompensas y los castigos, además detallan todos los
requerimientos para el perfeccionamiento de la religión y la completación de la
Magnificencia de Alá. Al actuar de acuerdo con esas tres disposiciones, ello constituirá

19
“Y en realidad Hemos creado al hombre en el mejor de los moldes”. (Al-Tin)

84
la participación en la Iluminación de Dios, la sabiduría o significado real del Corán. De
hecho esto es una realidad de la conducción en su forma más elevada, y se debe a que
la inmersión completa del yo racional en esas luces de sabiduría, satisface su
predilección natural por el reflejo y la estabilización de la Inspiración Divina. También
constituye el estado equilibrado del yo racional, y en este estado las suposiciones se
convierten en convicción y la luz reemplaza la oscuridad. Los siguentes versos de Alá
reafirman precisamente esas proposiciones:

“Alá encamina hacia Su Luz a todos aquellos que El así lo desea”.


(Nur)

“Para ellos es su recompensa y su luz”.


(Hadeed)

“Ellos son la gente que Alá condujo hacia Sí, por lo tanto vosotros deberéis
seguir su conducción”.
(Al-Anaam)

En conclusión, el conocimiento tiene dos aspectos; primero está el conocimiento


de las palabras del Libro, en su significado primario. De inmediato, el intelecto del
hombre tiene la capacidad de asimilarlas. Se propociona una explicación de las mismas
en las palabras de las tradiciones del Santo Profeta (que Alá lo bendiga) y también en
las manifestaciones de sus virtudes. Esas tradiciones nos fueron enviadas unidas a las
citas, y esto constituye el conocimiento aparente.

El otro aspecto del conocimiento es el significado secundario de los versos del


Corán o la luz clara.20 Esta es la importancia Divina e iluminada de las prácticas del
Santo Profeta (que Alá lo bendiga) (Sunnah), que vivirán en el Millat-a-Mustafviah hasta
el Día del Juicio, a través de la cadena del desarrollo, adornando y enseñando al yo.
Las siguientes tradiciones son testimonio de esa realidad:

“Se afirma que Hasan Barsi dijo que el conocimiento es de dos tipos. Uno es el
conocimiento que está en el corazón, que es un conocimiento beneficioso, y el

85
otro conocimiento, sólo está en la lengua. Esto es para el hombre prueba y
evidencia de Alá, el Todopoderoso.”

(Del Darmi, mencionado en Mishkat)

Se afirma que Hazrat Abu Huraira expresó: “Del Santo Profeta (que Alá lo
bendiga), yo he recogido dos tesoros del conocimiento. Uno os lo he hecho saber. El
otro, si lo publico entre vosotros, hará que sea cortada mi vena yugular”. (Mencionado
en Bukhari).

20
“Y Nosotros os hemos revelado la luz clara”. (Al-Nisa)

86
EL CONOCIMIENTO A TRAVES DE LA PALABRA
(El Argumento Divino)

“Y él recita Sus Versos a ellos”.


(Jumua)

Este verso sólo, denota el conocimiento en la lengua o el conocimiento aparente


que consiste de la ley deducida y la información obtenida a partir de palabras y versos
del Noble Corán, y éste es el Exudado del Todopoderoso, el Juez Supremo, según
interpretado a la luz de la vida noble y las tradiciones del Santo Profeta, el Mensajero de
Dios, el Ultimo de los Profetas, nuestro Señor y Superior (que Alá lo bendiga). En
realidad es el significado del Equilibrio. Alá, el Todopoderoso, dijo “En verdad Hemos
revelado el Corán, y sin duda Somos su Preservador”. (Al-Hujr). El tomó importantes
medidas para la preservación del Sabio Corán, Libro que hasta el día de hoy se
preserva en nuestros corazones y nuestras mentes con la misma corrección con que
fue revelado al Santo Profeta Superior (que Alá lo bendiga).

“Aquel cuyo peso no podía ser tolerado por las espaldas de las montañas, cuya
grandeza fue causa de admiración temerosa el el ser augusto del Cielo – He
aquí, que también es la capital de nuestras esperanzas y se alberga con
seguridad en el regazo de nuestros hijos”.

(Iqbal)

La exposición de este libro ha llegado a nosotros bajo una forma altamente


correcta. Su alcance es total en todos sus detalles y su total denotación representa el
carácter y las virtudes del Santo Profeta (que Alá lo bendiga). De esto no ha habido
paralelo en la historia y no es posible que suceda en el futuro. Los dichos, las aciones,
y hasta la sonrisa y cualquier movimiento de sus labios, el parpadeo de sus ojos y cada
acción del Santo Profeta (que Alá lo bendiga) han llegado a nosotros con tal detalle y
precisión que no se han informado en el caso de ningún otro Profeta o Libro Revelado.
Lo siguiente también es una muestra de las Palabras de Alá: “Para vosotros hoy he
completado la religión y perfeccionado Mis Bendiciones, y he escogido para vosotros la
religión del Islám” (Al-Maida). Como ninguna de las religiones anteriores y los

87
Mandamientos Divinos estaban completos, ni eran definitivos, Alá, el Todopoderoso, no
deseó conservarlos. Sin embargo, la Ley del Islám (el Corán y el Sunnah (Shariah) está
completo al combinar de manera equilibrada la purificación y el desarrollo del individuo,
la vida social, los arreglos políticos y la ley internacional. Por esta razón, todas las
demás comunidades que tienen un desequilibrio de algún tipo u otro, deben estar
subordinadas a la Comunidad Islámica. La comprensión general del equilibrio del Islám,
el alcance de sus detalles y su preservación en todos los aspectos prueban, con toda
validez, su absoluta superioridad para remover completamente los impedimentos del
camino de la asunción de la autoridad y de la divulgación de la Palabra de Dios en el
equilibrio perfecto en que le ha sido ordenado preservar y comunicar todo los referente
al Santo Profeta (que Alá lo bendiga). No sólo sabemos su manera de expandir sus
dominios, su manera de prescribir el orden social, la vida cívica y el desarrollo del
carácter personal, sino también cada detalle de su rutina diaria y todo aquello que
sucedió en su presencia y a su alrededor. Sabemos la manera como utilizó el peine,
sabemos acerca de su cabello, el cabello que se le cayó, el tinte que utilizó, el colirio,
los calcetines, zapatos y trenzas, el anillo y la capa, los pantalones, la manera de
caminar, el modo de sentarse, su almohada y su cama, la forma en que se reclinó sobre
la almohada, sus tazas, lo que bebió y cómo lo hizo, las fragancias que utilizó, su corte
de cabello y las cosas que hizo durante la noche. Todo ello le es conocido a la
Comunidad Islámica, con el mismo detalle y precisión como lo supieron los Santos
Compañeros y aquellos que asistieron a las reuniones. Sin embargo, hay una
diferencia entre ver y oir las cosas aunque el conocimiento de las mismas perdure tan
fresco como siempre.

Alrededor de 13.000 compañeros relataron el Sunnah del Santo Profeta (que Alá
lo bendiga), y aparte de esos testigos oculares, el número de aquellos que
pertenecieron a la siguiente generación y a la tercera generación, que citaron a los
compañeros, forman en conjunto una cadena que alcanza a un gán número de
personas. Con el objetivo de mantener la confiabilidad de todas esas personas que
trajeron el Hadith, se creó una nueva ciencia llamada Ciencia de los Hombres, que
consistió en una investigación a fondo de las biografías de esas pesonas, determinando
si cumplieron su palabra, si tuvieron sentido común, las virtudes de su carácter, su
educación, confiabilidad, memoria y veracidad, y también si se abstuvieron del mal, en
resúmen, una evaluación completa de su condición de seres humanos. Esto se llevó a

88
cabo para asegurar que cualquiera de las tradiciones reportadas por esa fuente de
ciencias [el Santo Profeta (que Alá lo bendiga)] estuviera libre de de la posibilidad de la
más mínima duda en cuanto a su exactitud, y que la manera de vida predicada por el
Islám no se viera afectada por la confusión o el error. Por ello, si en la larga cadena de
la comunicación se encontrara sólo a uno que sufriera de debilidad de la memoria o
tuviera alguna desviación, en el sano equilibrio de su carácter, por mínima que esta
fuera, la tradición sería declarada como no confiable. Por lo tanto, en los mandamientos
claros del Corán y su exposición a través de las tradicones del Santo Profeta (que Alá lo
bendiga) en los seis Libros Correctos del Hadith, el significado primario de las palabras,
que está absolutamente claro, constituye el código de la ley con el que ha sido honrada
la Comunidad Musulmana. Si este código se lleva a la práctica, nos conducirá a la
Presencia del Todopoderoso, a la Verdad Suprema que es el conocimiento o Ciencia
del Corazón. La combinación de ambos, en un estado de equilibrio, brinda el derecho
de conducir al mundo a un Conocimiento firme y quienes imponen la ley deberán
hacerlo por medio de la investigación de nuevas aplicaciones de la mísma y por la
prescripción de la ley.

“Es bueno tratar el camino de la verdad como si fuera una caravana. Es bueno
ir al mundo como el alma (que va al cuerpo)”.

89
CONOCIMIENTO EN EL CORAZON
(SABIDURIA)

“Y él los purifica (los hace crecer) y los instruye con el conocimiento del Libro y
les eseña Sabiduría”.
(Jumua)

Este verso nos señala las enseñanzas de las Ciencias del corazón, o sea, las ciencias
místicas o esotéricas. La purificación o el desarrollo es el accesorio del corazón, donde
“corazón” significa la mente conciente 1 del hombre. Por lo tanto, sería el equilibrio o
balance de las realidades Divina y terrena que conduce a su Luz Divina y tolerancia de
la misma. Ello se materializa por medio del ejercicio del poder de la purificación e
instrucción del Portador del Libro, en el significado primario del Libro, y el reflejo de la
Luz Divina convierte el significado primario en significado secundario. En su forma
material, el Libro es un subproducto, de la persona del Todopoderoso, la Luz de la Luz,
y su significado es la Luz Divina. El Todopoderoso es Absolutamente Sabio, por lo que
esto significa “Sabiduría”. En el yo del hombre ha sido depositado el Espíritu Divino2, y
cuando este Espíritu es reflejado con toda su realidad de la Luz Divina en la
materialidad del hombre, al sumergirse éste en el Libro Noble se convierte en uno con la
realiadad de la Luz Divina o Sabiduría, mediante la purificación del yo humano. Esto
equivale a la gnosis o comunión con Dios o el significado iluminado del Libro. El sólo
hecho de la purificación es una brillante evidencia del hecho de que con esta
purificación del yo humano conciente, se materializa una unión Iluminada, de manera
Divina, del Libro y la Sabiduría.

“Yo no pertenezo a la misma clase como el Rey de Reyes – ¡muy lejos de ella!”

“Pero yo reflejo Su Luz en la revelación de Su esplendor”.

“El ser de la misma clase no depende de nuestro propio nombre”.

1
(“Y el yo – y su embellecimiento (Shams) a “Y Nosotros hemos estabilizado el corazón”
(Furqan)) lo prueban cuando se leen simultáneamente.
2
“Y Yo insuflé en él Mi Espíritu”. (Sad)

90
“El agua se hace de la misma clase que el polvo en las plantas”.
(Rumi)

La pluma es incapaz de hacer una descripción de la realidad de esta unión, ni la


lengua puede revelar esos secretos. Su estudio consiste en la revelación de las
realidades del yo y su estabilización. Es la cura de los pensamientos oscuros, al
imbuirse en la Luz del Libro, lo que es la realidad de la conducción.3 El Jefe de los
Sabios, Vicegerente de Dios en la tierra, Mahoma, (que Dios lo bendiga), Mensajero de
Alá, ha hecho que este río de Luz de Sabiduría fluye, de manera perpetua, en la
Comunidad de Mustafá hasta el Día del Juicio, a través de su purificación y enseñanza
inspirada de manera Divina. Continuará brotando con todo su poder en los corazones
de las personas sabias del Ummah, que son los canales para su flujo. Esto continuará
reflejándose en los corazones de las personas del Ummah debido a su reflejo y
estabilización en las mísmas, al igual que continuará la materialización del equilibrio.
En vista de que el equilibrio es el esplendor de la justicia del Absolutamente Sabio y
Estable en Justicia, se convierte en una razón concluyente de su superioridad y su
obligación por su parte dehacer cumplir el bien y prohibir el mal. La confianza del
dominio de la tierra es el espíritu del surgimiento al momento de alcanzar dicho
surgimiento. Cuando el Vicegerente – que Prescribe y Predestina, el Todopoderoso,
decide nombrar a un Vicegerente, entonces un individuo que pertenece al Ummah
Musulmán se coloca en la cabeza la Corona de David4 confirmando el sentido del
siguiente verso: “Y al igual que Nosotros nombramos Vicegerentes antes de ellos” a
través de la adquisición de la purificación del yo y la instrucción, que es la herencia del
Santo Profeta (que Alá lo bendiga) y al permitir que este río fluya sin impedimento hacia
su orígen que es el Santo Profeta (que Alá lo bendiga). La oración de Abrahán (que es
el precursor del Ummah Musulmán) (más abajo) que venía de sus labios y de los de
Ismaél mientras construía la edificación del Santo Ka’abah, destacaba que el
depositario de la tremenda Sabiduría del Todopoderoso es la Nación del Medio, sobre la
que caerán las Gotas de Sabiduría de Su Persona bajo la forma del Libro y su

3
“O pueblo, con seguridad la instrucción os ha venido de vuestro Señor, al igual que las
bendiciones para aquellos que son creyentes”. (Yunus) y “El guía hacia Su Luz a aquellos de
Sus Garantes que El desea”. (Shura)
4
“O David te hemos nombrado Vicegerente en la tierra”. (Sad)

91
significado Divino, y le seguirán siendo reveladas. Esto continuará su flujo, sin
impedimentos, por ser el Significado Divino del Libro que a su vez es la sabiduría en su
forma material. La Sabiduría totalmente Saturante y Penetrante del Todopoderoso
corre a través de todos los reinos al combinarse en un equilibrio perfecto en Su
Creación y según la siguiente Ordenanza:

“O Señor dádnos un Profeta de entre aquellos que les recitarán Tus versos, les
enseñarán el Libro y la Sabiduría y los purificarán (los harán crecer). De hecho
Tu eres el Exaltado y el Sabio”.
(Al-Baqarah)

En este verso, Alá, el Todopoderoso colocó la palabra “purificar” después de


“enseñar”, lo que significa que el efecto de la instrucción del Santo Profeta (que Alá lo
bendiga) del Libro y la Sabiduría purifica el yo (y lo hace crecer). En otra parte,
“purificar” viene antes de señalar la efectividad del poder de la purificación del … Santo
Profeta (que Alá lo bendiga), que Alá, el Todopoderoso materializó en el yo del Santo
Profeta (que Alá lo bendiga) mediante la completación en su yo del Libro y la Sabiduría,
lo que también es la facultad de la enseñanza del Santo Profeta (que Alá lo bendiga)
por cuya fuerza el Libro y la Sabiduría se impartieron perfectamente al primer grupo del
Ummah Islámico que constituye el período de los Califas guiados con rectitud. Esta
perfección llama a la continuación de las funciones de purificación e instrucción. La
última parte del Ummah será parecida a las primeras partes y de la misma manera
obtendrá la Vicegerencia de Dios en la tierra. 5 La herencia viene del Libro y la
Sabiduría que es la grandeza Divinamente iluminada del conocimiento y del poder,
porque el Otorgante de la Vicegerencia es Sabio, y el Libro y la Sabiduría constituyen el
sujeto de la condición de ser Profeta. Por lo tanto, el Noble Corán relata la historia de
un individuo que poseía poder espiritual (el sabio) y pertenecía al período de la
Vicegerencia de Salomón, dando una clara evidencia que el poder científico debe
pertenecer a la Vicegerencia de Dios.

5
“Y Alá prometió a aquellos que son creyentes y que realizan buenas obras que El les daría la
Vicegerencia en la tierra como El lo hizo con aquellos que los precedieron” . (Nur) Ellos harán
cumplir el bien, destruirán el mal y se enfrentarán con los Tratantes de Malicia y Perversidad”.
(Mishkat).

92
“El hombre que tuvo el Conocimiento del Libro dijo, ‘Yo lo traeré antes de que
podáis parpadear. Y cuando él lo vió ante sus propios ojos y dijo’ esto se debe a
la Generosidad de mi Señor”
(Al-Naml)

El anterior evento describe que el Poder Divino se materializa por la revelación


de la Poderosa Luz Divina del Todopoderoso, la Luz de la Luz, a través de Su guía y
dirección. En la Terminología Divina esto ha sido llamado conocimiento, que es el
Significado Divino en acción del Libro o de la Luz Divina. El Libro es el subproducto o la
Exudación material de Su Persona y es el Conocimiento de Su Persona, además en su
amplitud, abarca todos los Dominios (de los Cielos y la Tierra). E vista de que El, el
Todopoderoso, es quien Todo lo Sabe, se materializa en el Corazón y la Mente, por lo
que es esotérico y con el transcurso del tiempo ha sido perfeccionado en la persona de
Mahoma (que Alá lo bendiga), el Ultimo de los Profetas, Vicegerente de Dios en la
tierra, con las palabras del verso del Libro y su significado primario. El Todopoderoso
nos dice:

“Y no era Su función revelaros lo Invisible (lo Absolutamente Invisible) que no


tiene límites ni limitaciones, pero El puede escoger a cualquiera de entre
vosotros como Su Mensajero”.
(Aal-I-Imran)

“Y Alá no revela Su Invisible (lo Absoluto e Ilimitado) a nadie excepto al Profeta


que El pueda seleccionar”.
(Jinn)

“Y Alá os ha revelado el Libro y la Sabiduría y os ha dado ese conocimiento que


no conocíais”.
(Al-Nisa)

Los anteriores versos indican el conocimiento en la lengua y también el segundo


tipo de conocimiento, que es el conocimiento que está en el corazón, con el que el
Santo Profeta (que Alá lo bendiga) fue honrado y distinguido. Este es el objeto de la

93
oración que Moisés (que Alá le envíe la Paz) le hizo a Alá en el momento específico de
la Conversación con Alá, expresado en las siguientes santas palabras:

“O Señor: Abre mi pecho”.


(Ta-Haa)

Y de acuerdo con el siguiente verso del Surah-I-Inshirah, ésta es la munificencia


que se le ha hecho al Santo Profeta (que Alá lo bendiga): “¿Acaso no Hemos abierto tu
pecho?”. (Alam Nashrah)

Por lo tanto, al Santo Profeta (que Alá lo bendiga) se le dió una gran proclama
con las ciencias, de acuerdo con los siguientes versos. Su herencia de la expansión del
corazón con el conocimiento le ha sido concedida al Ummah Musulmán hasta el Día del
Juicio, lo que también constuitye una prueba concluyente de que el santo Profeta (que
Alá lo bendiga) fue el Ultimo de los Apóstoles.

“Alá abrió los corazones de aquellos destinados para el Islám y éstos estan
inmersos en la Luz Divina”.

(Zumar)

Los siguientes versos representan la naturaleza, el alcance, los secretos y las


luces de este segundo tipo de conocimientos (o ciencias) por cuya fuerza los Apóstoles
y Mensajeros de Dios (que la paz de Alá los acompañe) y Mahoma (que Alá lo bendiga)
el Mensajero de Dios, obtuvieron el Conocimiento de la Creación.
(Zumar)

1. “Y El le enseñó a Adán todos los nombres”.


(Al-Baqarah)

2. “Y Nosotros le hemos dado (a Abrahán) a Isaac y a Jacob y los condujimos hacia


Nosotros. Antes de ellos, condujimos hacia Nosotros a Noé y de su progenie a
David, Salomón, Job, José, Moisés y Aarón (Esto significa que a ellos se les ha sido
honrado con la revelación de las Luces Divinas, la comunión con la persona Divina y

94
las Ciencias Divinas). Y de esta manera Nosotros recompensamos a los virtuosos.
(Significa que los honramos con Nuestra Comunión, Luz y Ciencias)”.

(Al-Anaam)

3. “Y de ésta manera mostramos a Abrahán los Reinos de los Cielos y la Tierra, de


manera que él pudiera entrar al redil de aquellos que ciertamente son creyentes”.

(Al-Anaan)

4. Y cuando su Señor cubrió con Su Esplendor la montaña, ésta se desmoronó y se


hizo añicos y Moises cayó en un desvanecimiento”.

(A’raf)

5. “Y de Nuestro propio Yo, a él le enseñamos una ciencia”

(Kahf)

6. “Salomón se convirtió en el heredero de David y dijo: “O pueblo, se nos ha


enseñado el lenguaje de los pájaros y se nos ha dado absolutamente todo (el
Conocimiento y la Sabiduría), lo que con seguridad es una manifestación de Su
generosidad”.

(Al-Nahl)

7. “Santificado es Aquel Quien en la noche tomó a Su Sirviente para un viaje desde la


Mezquita Sagrada (de Ka’bah) hasta la Mezquita distante (de Jerusalém), la que
Nosotros cubrimos con bendiciones de las que Nosotros podemos mostrarle
Nuestras Señales”.
(Bani Israil)

8. “Entonces Nosotros le revelamos a él lo que Nosotros hubimos revelado”.

95
(Al-Najm)

En los siguientes versos se hicieron sugerencias acerca del hecho de honrar a


todo el grupo de hombres de Dios (Amigos de Alá) y de los hombres Sabios del Ummah
del Santo Profeta (que Alá lo bendiga) con este segundo tipo de Conocimienos Divinos
y los secretos.

“Estad alerta, Alá ha dado la paz a Sus Amigos. Ellos no tendrán temores ni
penas. Aquellos que son creyentes y rectos tienen buenas nuevas tanto en este
mundo com o en la posteridad. Las palabras de Dios nunca cambian. Esto es
un gran éxito”.
(Yunus)

“El es la Luz de la Luz. El Conduce hacia Su Luz a aquellos que El así desea”.

(Nur)

“El es Quien nombró un Mensajero de entre aquellos iletrados, quien recita Sus
Versos ante ellos y hace que se desarrollen y les enseña el Libro y la Sabiduría.
Con seguridad, antes de eso ellos se encontraban en un error manifiesto”

(Jumua)

“A aquellos quienes pugnan hacia Nosotros, los dirigimos a múltiples caminos


que conducen hacia Nosotros”.

(Ankabut)

El siguiente verso tan sólo muestra la Sabiduría del Significado Divino del Libro,
específicamente hasta el grado en que ésta es vasta e limitada:

“Y a quienquiera que El así lo desee El le dará la Sabiduría, y aquel que reciba


la Sabiduría recibirá una bendición sin límites”.

96
(Al-Baqarah)
Expresado de otra manera, el segundo tipo de conocimiento se llama sabiduría.
En el verso anterior “les enseña el Libro y la Sabiduría”, Sabiduría, Libro o conocimiento
tienen el mismo significado. En otras palabras, este verso querría decir: “También (que
Alá lo bendiga) imparte el conocimiento del Libro y su Divino Significado, el cual es la
Sabiduría. El depositario del Significado Divino se encuentra dentro del corazón del yo
y su materialización se realiza con la manifestación y estabilización del equilibrio. Por lo
tanto, no existe duda alguna de que la sabiduría y el conocimiento en el corazón tienen
el mismo significado. A continuación presentamos una serie de citas de diversos
lexicógrafos, recopiladas por el respetado Sayyid Sulaiman Nadvi en su obra “La Vida
del Santo Profeta” (que Alá lo bendiga), Volúmen IV ilustrado.

En el “Suhah-ul-Lughat” Imam Jauhari dice:


“La sabiduría viene del conocimiento. Sabio es aquel que es erudito y sabio”.

La siguiente cita es del “Lisan-ul-Arab” que es el Diccionario Arabe estándar:


“Sabiduría es conocer una cosa superior a través del conocimiento superior”.

En la obra “Palabras Simples del Santo Corán”, Imam Raghib Isphahani dice:
“Sabiduría significa tener la comunión con Dios por fuerza del conocimiento. La
Sabiduría de Alá es saber las cosas y su creación hasta el punto de la
perfección. La sabiduría humana consiste en saber las cosas que existen y las
buenas obras”.

Hazrat Ibne Zaid dice:


La sabiduría es parte de la religión que recibimos únicamente del Santo Profeta
(que Alá lo bendiga). Tan sólo él la enseña y son sus propias palabras las que
nos dicen que la sabiduría es la comprensión de la religión. El también leyó el
siguiente verso: “Aquel a quien se le ha dado la sabiduría, a él se le ha
concedido una gran munificencia”. Alá, el Todopoderoso dice lo siguiente
acerca de Jesús: “Y Alá le enseña el Libro y la Saboduría, la Ley y la Biblia”.
Ibne Zaid también leyó el siguiente verso: “Y declarád ante ellos la historia de
aquel a quien Nosotros dimos Nuestras Señales, pero él las abandonó y no las

97
utilizó porque ellas no poseían sabiduría. Sabiduría es algo que Alá, el
Todopoderoso, guarda en el corazón de Sus Servidores, y con ella los ilumina”.

Malik y Abn Razeen dicen lo siguiente:


“La sabiduría es el entendimiento de la religión y un tipo de comprensión que es
una cualidad digna de alabanza y es una Luz Divina”.

Mujahid dice:
“La sabiduría es la comprensión del Corán. (En otras palabras, la sabiduría es el
conocimiento y la comprensión de las palabras, su significado, su significado
interno y los secretos del Corán).

Muqatil dice:
“Sabiduría es el conocimiento y la acción conforme al mismo. Un hombre no
puede hacerse sabio sin hasta que él sea un erudito y haya actuado de acuerdo
a esa erudición. (La combinación del conocimiento e intelecto determina la
revelación de las realidades del yo y su estabilización)..

De este conjunto de versos Coránicos y de las explicaciones proporcionadas por


los expertos lexicógrafos, resulta evidente que la sabiduría es el nombre que se le da al
segundo tipo de conocimiento, que es el resultado de la acción y cuyo depositario es la
porción interna del corazón. En el Mishkat de Sufyan se cita que Hazrat Umar Ibne
Khattab le preguntó a Ka’b lo siguiente: “¿Quienes son los hombres eruditos?”, a lo que
le contestó este último: “Aquellos que combinan la acción con el conocimiento”. Dicho
en otras palabras, sólo el hombre erudito que pone en acción su conocimiento puede
beneficiarse del conocimiento del Libro y la Sabiduría. Esto es mucho más elevado y
profundo que seguir las propias suposiciones y es la abstracción en la Luz de la
Persona de Alá, lo cual es necesario para alcanzar el conocimiento de los Dominios
Celestiales. Sin embargo, el conocimiento externo no tiene un alcance más allá de los
límites de nuestra propia imaginación.

“Nosotros hemos logrado obtener la verdad de que la Suposición no es


independiente”.

98
“¿Como puede el caballo de la suposición correr por los cielos?”
(Rumi)
Alá, el Todopoderoso, creó al hombre del mejor material. El mejor material entre las
criaturas sólo podía ser aquel que en su constitución se asemeja al del Verdadero
Creador, y que también puede tener la capacidad de reflejar Sus Atributos. Unicamente
El, es el Veradero Creador, y todas las cosas que existen son Sus crituras. Entre todas
las cosas que existen, el hombre es la mejor de las criaturas o dicho de otra manera, al
hombre se le ha honrado con la Vicegerencia del Verdadero Creador. Por lo tanto, su
creación a partir de El, es la realización de su capacidad natural.

La Persona de Alá, el Todopoderoso, es la Luz de la Luz, y por consiguiente es


necesario que el Mejor de la Creación refleje los Atributos de Alá, según se desprende
del siguiente verso:

“A quienquiera que Alá así lo desee, lo guía hacia Su Luz”


(Nur)

Esa Luz de la Luz es el Totalmente Erudito y Absolutamente Sabio. Entonces,


¿Cómo puede el hombre ser honrado con el conocimiento y la sabiduría antes de recibir
la bendición y la luz de las Luces Divinas, en conformidad con el verso arriba
mencionado? En realidad ésta es la personificación del significado del Libro y la
Sabiduría. El Habla es el subproducto de quien usa la palabra y en el habla está la
abstracción de la Palabra de Dios, el Totalmente Erudito y Absolutamente Sabio. Por lo
tanto es necesario obtener el conocimiento de los Dominios Celestiales a través de la
gnosis de la Persona de Dios. Alá, el Todopoderoso nos dice: “O Humanidad, os ha
sido enviada por vuestro Señor una prueba clara, y Nosotros os hemos enviado una Luz
Brillante”. (Ese es el significado del Corán o su esencia, que es la Luz. Por el hecho de
que está dirigido a todos los hombres, es un signo de su perpetuidad). (Al-Nisa).

Los siguientes Versos de Dios aclaran copiosamente la esencia del


Conocimiento y la amplitud del Libro y la Sabiduría:

“Alá da fé de que no hay otro Dios salvo El, y los Angeles y los hombres de
erudición se estabilizan por el equilibrio”.

99
(Aal-e-Imran)

La Persona de Alá, en su Inimitable Unidad, y siendo Inimitable en Su


Capacidad de la condición de ser Dios, y El es el Totalmente Erudito y el Absolutamente
Real. Todas las evidencias, indican que ésta es la indisputable realidad en lo referente
a El. Los Angeles y Su Circulo Intimo, a quienes se ha honrado al compartir Su Luz y
proximidad, son los testigos más evidentes de que El es Dios y de Su Superioridad. Los
hombres eruditos (que tienen la gnosis de la Persona de Alá) son aquellos que han
obtenido la perpetuidad, al sumergirse en las Luces de Luz sobre todas las Luces. El
significado de "“No hay más Dios que El" - negación y afirmación – fue establecido de
manera total en sus corazones. Esto significa que sus yo se convirtieron esencialmente
en uno, y el significado que Alá es el Dios y la negación de los otros distintos de Alá, es
la estabilización en ello por medio del reflejo de la Luz Divina. Esto representa el
corrimiento del velo del Radiante Rostro del Espíritu Divino. 6 Unicamente esas
personas pueden atestiguar Su Inimitabilidad e Indivisibilidad. El significado de testigo
no puede afirmarse sin la Presencia y Visión de lo Atestiguado, que es la iluminante
Compañía del Totalmente Erudito y Absolutamente Sabio. Obtenemos la revelación y la
estabilidad al abstraernos en las Palabras Nobles de los Versos de Alá. Esta es la
afirmación del conocimeinto. Alá, el Todopoderoso nos dice:

“Es El quien os ha revelado este Libro que contiene versos firmes y positivos,
que son los versos fundamentales o la raíz del Corán. Otros versos no tienen la
misma claridad. Las personas cuyos corazones están torcidos, siguen el
significado sospechado con el fin de crear malicia y perversidad y también le
atribuyen significados imposibles. En realidad, Alá sabe el valor y significado de
esos versos y el de los que tienen un conocimiento firme. Estos últimos dicen –
todos provienen de Ti, mi Señor. Sólo los hombres de conocimiento se
benefician de la Instrucción (el camino recto)”.
(Aal-e-Imran)

A los hombres de conocimeinto se les ha dado el respetuoso título de aquellos


que tienen un conocimiento firme. El verso anterior prueba, de manera concluyente, que

6
“Y Yo insuflé en él Mi Espíritu”. (Sad)

100
dichos hombres de sabiduría están concientes de los secretos de los versos que
parecen deslumbrar y desconcertar a otros. Lo que ellos relatan se debe a lo que ellos
ven. Alá, el Todopoderoso, es Testigo de la Idivisibilidad de la Persona en Su Posición
de Dios, a través de Su Conocimiento de Su Yo. Los que están firmes en su
conocimiento dan fé a través de su conocimiento íntimo de El, que El verdaderamente
es Dios. Por lo tanto, su conocimiento es la gnosis de Dios. También le está
subordinado el conocimiento de los Dominios Celestiales. Hombres de entendimiento
es otro nombre o epíteto para los hombres de conocimiento firme. Expresado de otra
manera, sólo aquellos firmes en el conocimiento y los hombres de entendimiento podrán
encontrar el camino de la rectitud, que está escondido en los versos que aprentemente
no son comprensibles. Los versos claros sólo conducen al entendimiento de esos otros
versos y sus realidades y secretos y establecen una base para tal conocimiento. Alá, el
Todopoderoso, sabe y está conciente de la interpretación de esos versos crípticos. La
confirmación y explicación por parte de los eruditos, que están firmes en sus
conocimientos, constituye una prueba fehaciente de su testimonio de Alá.

La revelación de su realidad o gnosis de Dios, el Mundo de Dios, el significado


de la condición de ser Profeta, la práctica de lo que el Santo Profeta (que Alá lo
bendiga) realizó, la compañía de los hombres rectos, el cumplimiento del bien y la
prohibición del mal, los ángeles, a
l resurrección y el día del juicio, el paraíso y el
infierno, este mundo y el más allá, la recompensa y el castigo, etc., etc., y para concluir,
las realidades de todos los dominios celestiales y terrenales, constituyen el
conocimiento secreto (ciencia esotérica). Las realidades de las que depende la
creencia y la acción son reveladas a los que son firmes en su conocimiento. Esas son
las ciencias del Libro y la Sabiduría. El Libro y la Sabiduría abarcan el conocimiento
íntimo del Creador y todas las realidades de las criaturas. En resumen, el conocimiento
verbal de las realidades es el conocimiento manifiesto. Tan sólo el ser testigos de las
realidades constituye la realidad del conocimiento.

101
HERENCIA DEL CONOCIMIENTO

El conocimiento por sí mismo no adquiere ningún significado hasta que logra combinar
ambos tipos de conocimiento, el visible y el invisible. En la terminología teológica del
Islám, un hombre de erudición profunda es aquel que posee el conocimiento como tal.
Unicamente ese hombre puede ser el sucesor, por derecho, de la herencia del Santo
Profeta (que Alá lo bendiga). Alá, el Todopoderoso nos dice:

“Esos son Nuestros Argumentos que Nosotros otorgamos a Abrahán en


presencia de su nación. Nosotros elevamos el estátus de aquel que queramos”.

(Al-Anaam)

“Alá eleva el estátus de aquellos hombres entre vosotros que aceptaron la fé y


de aquellos a quienes se ha otorgado el conocimiento”.
(Mujadilah)

El elevado estátus de los hombres eruditos en el Ummah Islámico y a los Ojos


de Dios, ha mostrado con claridad que son de la misma categoría de los Profetas,
porque se supone que sean ellos los herederos de los Profetas. De igual manera, este
hecho proporciona una evidencia fehaciente de que a los eruditos del Islám se les han
prescrito las mismas ciencias en el conocimiento que recibieron los Profetas.

Alá, el Todopoderoso honró a los Profetas (que la Paz de Alá sea con ellos) con
las Escrituras y la Sabiduría; estos, en realidad, son la base fundamental de la condición
de ser Profeta. Alá, el Todopoderoso nos dice:

“Cuando Alá aceptó la promesa de los Profetas, que después que Yo os confiera
las Escrituras y la Sabiduría …….”
(Aal-e-Imran)

Y luego El nos dice:

102
“Sin duda Nosotros conferimos las Escrituras y la Sabiduría a la progenie de
Abrahán, y también les otorgamos un gran dominio”.
(Al-Nisa)

Y a Jesús (que la paz de Alá sea con él) se refiere de la siguiente manera:

“Y cuando Nosotros te instruimos con las Escrituras, la Sabiduría, el Torah y el


Evangelio”.
(Al-Maida)

Esto continuará hasta que Alá, el Todopoderoso conjuntamente con el


perfeccionamiento de la Religión y la completación 1 de Sus Bendiciones también
perfeccione la instrucción en las Escrituras y la Sabiduría. Alá, el Todopoderoso nos
dice:

“Alá os ha revelado las Escrituras y la Sabiduría y también os ha enseñado


aquello de lo que no estabais concientes”.
(Al-Nisa)
De igual manera, Alá, el Todopoderoso, le otorgó el elevado estátus a los
hombres de profundo conocimiento de la bendita Comunidad Islámica de los herederos
del Santo Profeta (que Alá lo bendiga), por lo que ellos tienen la herencia de las
Escrituras y la Sabiduría. Alá, el Todopoderoso no dice:

“Sin duda, Alá le ha otorgado un favor a los hombres de fé porque El nombró de


entre ellos al Profeta. El les recita los versos (del Sagrado Corán), los purifica y
los hace crecer y los instruye en las Escrituras y la Sabiduría”.

(Al-i-Imran)

“De la misma manera como Nosotros os hemos enviado un Mensajero de entre


vosotros mismos, él os recita los versos, os purifica, desarrolla y os enseña las
Escrituras y la Sabiduría. También os enseña aquello que no sabíais”.

1
Hoy la Religión ha sido perfeccionada para vosotros y os han sido dadas las munificencias de
Alá en su medida total, y Yo escogí para vosotros la Religión del Islám”. (Al-Maidah)

103
(Al-Baqarah)

Las siguientes tradiciones auténticas del Santo Profeta (que Alá lo bendiga),
también explican la misma realidad.

“Los hombres eruditos son los herederos de los Profetas. Los Profetas no dejan
en legado oro ni dineros, sino su herencia consiste en las ciencias. Cualquiera
que comparta con ellos el conocimiento habrá obtenido una gran herencia”.

(Mishkat, Ahmad, Tirmizi, Daud, Majah, Derdmi).

“Anas hijo de Maalik relató que el Santo Profeta (que Alá lo bendiga) preguntó si
nosotros sabíamos quién era el más generoso. Los santos compañeros dijeron
que Alá y que Su Mensajero deberían saberlo. Entonces el Santo Profeta (que
Alá lo bendiga) dijo: Alá, el Todopoderoso, es el Más Generoso. Después de El,
entre todo el género humano yo soy el más generoso. Después de mi, el más
generoso será un hombre que adquirirá el conocimiento y lo diseminará y luego
el Día de Juicio aparecerá como un Jefe (o dicho de manera alterna, aparecerá
como un Ummah).”
(Mishkat)

En esta tradición, en primer lugar, el Santo Profeta (que Alá lo bendiga),


mencionó la calidad de la Generosidad de Alá. Aquí su generosidad está representada
por la generosidad de la diseminación del conocimiento. El conocimiento o aprendizaje
ha sido conferido por Alá al Jefe Supremo, el Superior, Mahoma, la luz del espíritu
sobre todos los Profetas (que Alá lo bendiga) y a los hombres de profunda erudición, a
los que reveló los secretos del conocimiento de los dominios de los cielos y la tierra.

El Santo Profeta (que Alá lo bendiga) dijo acerca de sí mismo, que él es el más
generoso de todo el género humano. Esto se debe a que él transfirió las ciencias desde
su seno a los hombres de erudición profunda. Cada uno de estos tiene el estátus y la

104
posición de los Profetas de Bani Israil. 2 Por lo tanto, el Santo Profeta (que Alá lo
bendiga) consideró al hombre erudito como el más generoso, es aquel que adquirió las
ciencias y las divulgó al Mundo. De esta manera, al penetrar en el corazón del Santo
Profeta (que Alá lo bendiga), esos hombres de erudición, y a través de ellos a los
corazones de todos los creyentes, se sumergieron en el conocimiento de Dios y de las
ciencias relacionadas con los dominios de los cielos y la tierra, todo ello de acuerdo con
el siguiente verso Coránico: “¿Acaso Alá no abrió el corazón de los mismos al Islám?”

La comprensión y reconocimiento de Dios (Gnosis) y las ciencias de la religión,


son un tesoro muy raro. El conferir e impartir ese tesoro es la mayor de las
generosidades. No hay mayor generosidad que esta. En la mencionada santa tradición
del Santo Profeta (que Alá lo bendiga) se consideró que la divulgación del conocimiento
equivale a la generosidad. Esto representa la generosidad Divina y Profética.

El señalamiento de un hombre erudito que aprende y luego disemina el


conocimiento, es una distinción que, evidentemente, será aplicable a todos los eruditos
y en todas las eras.

Entonces, se ha dicho “El Día del Juicio él aparecerá como un líder o como un Ummah”,
lo que determina la posición y estátus del hombre erudito y del maestro de las
Escrituras y la Sabiduría. En ese estado él aparecerá ante Alá, el Todopoderoso, y
tendrá la superioridad sobre sus seguidores, al igual que los Profetas tendrán
superioridad sobre los suyos.

“El Santo Profeta (que Alá lo bendiga) dijo que los hombres eruditos serán como
Profetas entre sus seguidores.

Ellos harán que se abran las puertas de los jardines del paraíso, igual como lo
harían los Profetas para sus seguidores”.
(Rumi)

2
“Y Nosotros creamos líderes entre ellos que los guiaron de acuerdo con Nuestras órdenes”
también “Y Nosotros los hicimos líderes justos de los hombres”. Estos dos versos explican lo
antedicho.

105
El Santo Profeta (que Alá lo bendiga) dice: “La superioridad del hombre erudito
respecto a un hombre devoto, es como la superioridad sobre cualquiera de mis
compañeros comunes.” Alá y sus Angeles, habitantes de los cielos y la tierra y hasta
las hormigas en sus huecos y los peces en sus mares, les envían sus bendiciones para
que le enseñen a los hombres la justicia y rectitud (citado por Tirmazi y Mishkat).

Aquí justicia y rectitud significan Escrituras y Sabiduría. Alá el todopoderoso nos


dice:

“Aquel a quien se le ha conferido la Sabiduría, ha recibido la abundacia del bien


y la rectitud”.
Al-Baqarah)

De acuerdo con el siguiente verso Coránico, el Santo Profeta (que Alá lo


bendiga) es el maestro de las Escrituras y la Sabiduría:

“Y también de acuerdo con la santa tradición, él enseña las Escrituras y la


Sabiduría”. “He sido criado como maestro”.
(Tirmizi; Mishkat)

A la luz de las tradiciones arriba mencionadas, resulta evidente que los hombres
de erudición profunda también son los instructores de las Escrituras y la Sabiduría, ya
que esos son los temas de la condición de ser Profeta. Por lo tanto, el logro de “Y
enseña las Escrituras y la Sabiduría” no es posible sin la capacidad para enseñar. (La
capacidad para enseñar significa el poder de transferir las ciencias y la sabiduría a los
corazones de otros). Según Derami, el Santo Profeta (que Alá lo bendiga) recitó el
siguiente verso: “Sus allegados, que son eruditos, tienen temor de Alá (Fatir) después
de declarar “la superioridad de los eruditos sobre los devotos”.

En el capítulo “Conocimiento en el Corazón” se probó fehacientemente que el


conocimiento exige el haber atestiguado y visto fugazmente la Realidad. Los siguientes
versos indicarán que tal testimonio confirma la fé. Esto nos llega a través de la
devoción o la acción y toma forma en el yo de los hombres devotos y los eruditos. De
hecho, es el reflejo de las realidades del yo, la estabilidad o equilibrio.

106
“Y realizad devociones a vuestro Alá hasta que adquiráis una fé profunda” v.g.
adorádlo hasta lograr el máximo grado de devoción”.
(Al-Hijr)

“De esta manera le mostramos a Abrahán las maravillas de los dominios de la


tierra y de los cielos, para que él pudiera alcanzar el estado de aquellos que
tienen una fé profunda”.
(Al-Anaam)

En la expresión “de manera que él alcance la fé profunda, el objeto es “fé


profunda” y sólo puede obtenerse por la realización de la Persona de Alá. El propio
acto de ver conduce a creer, y de manera natural requiere del conocimiento de las
maravillas de los dominios de los cielos y la tierra que Alá le mostró a Abrahán (que la
paz de Alá sea con él), por lo que él logró una fé o creencia firme. Resulta obvio que
Alá, el Todopoderoso hizo que fueran comunes para todo el Ummah y por todo el
tiempo los Decretos de Dios, enviados por intermedio del Santo Profeta (que Alá lo
bendiga). De acuerdo con el siguiente verso Coránico:

“Este es el código según el cual se debe actuar, y quienquiera que lo desee –


puede adoptarlo”. La comunión con Dios y el profundo conocimiento de Dios le han
sido prescritos a todo el Ummah, y esto puede lograrse por medio de la práctica de las
devociones hasta que el devoto alcance la fé perfecta que está oculta en los siguientes
versos:

“Hasta que él alcance la fé profunda” y “Entre los hombres de fé profunda”.

Esta aplicabilidad general también está clara en el verso: “Y Nosotros os hemos


enviado a toda la humanidad”. Hasta el final de los tiempos, el hecho de compartir este
conocimiento (Conocimiento Divino o gnosis) y la fé, indicará la razón de la condición de
ser Profeta que tenía el Santo Profeta, la cual está grabada en “Y adorad a Alá hasta
que alcancéis la fé perfecta”. (Al-Hir).

107
La adoración conduce al conocimiento (gnosis); ver conduce a la firmeza de la
fé; la humildad ante Dios es un estado que resulta del conocimiento y conduce al amor
que disfrutan los hombres eruditos y los “hombres de fé”.

El devoto debe convertirse en erudito para lograr la fé perfecta y llegar a ser un


hombre humilde. Lo precedente es la conclusión del siguiente verso:

“Tan sólo son sus Garantes Eruditos aquellos que temen a Alá”

(Faatir)

“Y en su adoración ellos muestran humildad”.

(Muminun)

“Khashiyyah” significa temor y “Khushu” significa humildad. La humildad es el


resultado inevitable del temor. La humildad perfecta sólo puede lograrse cuando
3
nuestras oraciones afirman las realidades de la meditación y aceptación de los Poderes
de Alá. Este estado de Presencia ante Alá sólo le pertenece al hombre erudito que
también ha logrado perfeccionar la fé. El grado del estudio aumenta a medida que ellos
aumentan en estatura y promueven la humildad. El hombre que no ha estado ante la
Presencia del Señor Todopoderoso no puede disfrutar de igual manera la dicha
emocional y las experiencias serenas de la humildad, como el que ha estado cerca de
El, temblando en Su Presencia.

“Decíd O Profeta: ¿Podrían aquellos que saben igualarse con aquellos que no
saben? Sin lugar a dudas sólo los hombres de comprensión y conocimiento son
los que adoptarán la directriz correcta”
(Zumar)

“Aquel que se prepara para la lucha en presencia del Rey, no puede ser igual a
aquel que está parado fuera de la puerta”.

3
En la introducción de Tazkira, página 27 de la primera edición, se dan los detalles referentes a
la oración.

108
“Existe una inmensa diferencia entre los dos, que no puede ser expresada. Los
primeros son los que fueron recibidos a su presencia y los segundos son
aquellos que están detrás del velo”.

(Rumi)

Los compañeros del Santo Profeta (que Alá lo bendiga), los cuatro Imams (Abu
Hanifa, Maalik, Shaffi, Hanbal), los hombres de historia piadosa4, todos ellos hombres
de Dios, reflejan el efecto de los versos del Libro Sagrado, su amor apasionado por Dios
y el hecho de estar perdidos en la Meditación. En realidad, toda su vida indica la gnosis
de Dios y su completo desvanecimiento hacia un segundo plano en el camino de Dios.
Este es el reflejo de las realidades del yo en su estabilización o materialización en el
equilibrio entre la Sutileza Celestial y la densidad terrena.

Esta humildad y fé perfecta es la herencia del Santo Profeta (que Alá lo bendiga) y es el
resultado de la realización con amor de las devociones a Alá, de acuerdo con el
siguiente verso Coránico: “Decídles que si amáis a Alá debéis seguirme” entonces Alá
comenzará a amaros”. Idefectiblemente esto conduce a la Comunión con Dios. La fé y
la creencia perfecta equivalen a presenciar, sin ningún velo, el objeto de la fé. Alá, el
Todopoderoso, nos dice: “Si hubiérais comprendido la fé con total certeza (no habrías
sido negligentes ni descuidados con) la realidad del Infierno, el que con toda certeza
veréis”. Aquí también está claro que la fé perfecta debe verse sin dudas de ninguna
especie y sin un velo ante los ojos. La adoración de Dios necesita que la creencia
proceda de la comunión con Dios o del hecho de estar en presencia de las Luces
Divinas, según se desprende de los siguientes versos Coránicos:

“Adorád a vuestro Señor para que alcancéis la certeza (de Su Existencia)”.

“De esta manera mostramos a Abrahán las maravillas de los dominios de los
cielos y la tierra, para que él pudiera alcanzar la fé perfecta”.

4
Tazkira, al ofrecer la historia de los santos, escrita por el autor y Profesor Saghir Hasan.

109
El estar en presencia de la Luz Divina requiere del testimonio de las realidades
de las maravillas de los cielos y la tierra. En conclusión, la adoración no asume su
significado real hasta que se materialice la visión de las Luces Divinas, donde lo último
es el fruto de lo primero y la realidad del conocimiento. La sola existencia de las
maravillas de los cielos y la tierra necesita de su testimonio. Los hombres de Dios
(mentores espirituales o santos) las poseen en calidad de herencia, tanto la adoración
como el Conocimiento Real, de acuerdo con la Palabra de Dios “El los purifica y les
enseña el Libro y la Sabiduría” y la siguiente tradición del Santo Profeta (que Alá lo
bendiga):

“En realidad los hombres eruditos son los herederos de los Profetas”.

110
EL ALCANCE DEL CONOCIMIENTO DE LA CONDICION DE SER PROFETA A LA
LUZ DE LAS TRADICIONES DEL SANTO PROFETA (La paz sea con él)

“El dijo: con mi corazón lo vi a El dos veces”

(Mencionado por Ibne Akbar en Muslim).

En el yo conciente del hombre se grabaron las realidades del cielo y la densidad


de la tierra. Alá, el Todopoderoso nos dice:

“Alá guía hacia Su Luz a aquellos que El así desea”.

(Nur)

Por lo tanto, cuando la Realidad Divina se refleja en su bendito yo con todo su


Resplandor Divino, le proporciona una capacidad por Mandato 5 del Todopoderoso y
directamente de Su Yo. Esto queda aclarado en el siguiente verso:

“Para ellos es su recompensa y su luz”


(Hadeed)

La doble naturaleza del hombre se muestra en el siguiente verso:

“Y cuando Yo insulflé en él Mi Espíritu”.


(Sad)

Por lo tanto, esta capacidad se llama Espíritu. La guía hacia la Luz de la


Persona de la Luz de las Luces prueba que Alá da fé de que el Espíritu que se refleja en
el Yo Conciente del hombre, también confirma las Visiones Sublimes de la Luz Divina.
Alá, el Todopoderoso, cuando menciona el cierre de los corazones, la vista y el oido de
los Infieles, y también coloca ante ellos un velo, en realidad se refiere al hecho de que

5
“Decídles que el Espíritu es un Mandamiento de Dios”. (Bani Israil).

111
se está privando a las mencionadas cualidades del hombre del don de percibir las
Luces y Visiones de la Persona de Alá. Eso es el Espíritu Sublime cuyo reflejo se
materializa en las Capacidades Divinas y está totalmente velado o sumergido en los yo
de los no creyentes.

Los ojos que atestiguarán al Creador el Día del Jucio, en realidad estarán
atestiguando los Espíritus Divinos, que también estan presentes hoy en la faz de la
tierra y en los seres de esos hombres, conjuntamente con sus espíritus que respiran. Al
exigirles que rindan cuentas 6 en este mundo y en el Más Allá (recompensa y castigo)
también prueba su unidad en la existencia. Lo que trata de decirse es los que nos
indica el siguente verso Coránico:

“¿Cuantos rostros frescos y radiantes atestiguarán a su Señor en ese día?”

(Al-Qiyamah)

esas personas serán bendecidas por el Placer 7 y la Vista de Alá. El Santo


Profeta (que Alá lo bendiga) dice:

“Jarir, hijo de Abdullah, relata que el Santo Profeta (que Alá lo bendiga) dijo:
“Vosotros veréis con claridad a vuestro Creador en un futuro muy cercano”. En
otra tradición él dijo: “Estabamos sentados en compañía del Santo Profeta (que
Alá lo bendiga, y cuando él miró la luna llena dijo: “Veréis a vuestro Creador
como estáis viendo esta luna”.

(Citado por todos los tradicionalistas)

Las personas pías y devotas son aquellas que hoy en la faz de la tierra captan
en su espíritu que respira los reflejos de la Luz Divina. Ellas son testigos de la Luz

6
“Decídles que el Espíritu es un Mandamiento de Dios”. (Bani Israil)
7
“Y placer de Alá”. (Al-Baqarah)

112
Divina. La mención en el Corán de las obras meritorias perdurables 8 también
proporciona una prueba radiante de esta realidad. La existencia de las virtudes, su
presencia en este mundo y en el más allá muestra su continuación en el significado y
confirma la existencia, en esencia, como una realidad. Esto es lo que significa el
siguiente verso:

“Para ellos son buenas nuevas, tanto el la vida mundana como en el más allá”.

(Yunus)

La sola aceptación de una cosa por sí misma disipa la rareza o peculiaridad, ya


que el comienzo de la aceptación es el punto donde el sentido es un subproducto del
Espíritu Divino y tiene el poder de la aceptación.

El testimonio de las luces o reflejos es una especialidad del Espíritu Sublime; la


densidad sólo lo tolera. Expresada de otra manera, la densidad terrena no tiene la
capacidad para atestiguar. La capacidad de la densidad sólo permite reflejar el Espíritu
Sublime, lo que representa la falta de testimonio. Esto también es la realidad
combinada de la testificación por el corazón y la testificación por los ojos. Por lo tanto
está fuera de toda discusión que este ojo material pueda tener la Visión de Dios. La
testificación de todos los tipos sólo es función del Espíritu Divino. La testificación del
Espíritu Divino es la testificación por parte de la totalidad del yo conciente. Sin
embargo, su des cripción se encuentra más allá del poder de la lengua y la pluma, las
cuales sólo puede estudiar su materialización de acuerdo con el grado de favor que
conduzca a él. Por lo tanto, cuando el Espíritu Sublime brilla en el yo del hombre
dirigiendo la luz hacia él, la luz reflejada rodea los dominios del cuerpo y del espíritu.
Su inmensa amplitud sigue desarrollándose hasta el final de los tiempos, ya que la Luz
de la Luz (Dios) es Absolutamente Erudita y Absolutamente Sabia. La guía hacia Su
Luz, la Luz del Todopoderoso es la realidad del Espíritu Divino. Esta evolución en el yo
del hombre va de acuerdo con el grado de las Bendiciones del Todopoderoso, que es la
Bendición Personal del Brillo y Esplendor de Su Luz. Los Profetas, los Siddiqs, los

8
“Para Alá son meritorias las buenas obras perdurables; Estas son recompensadas y tienen
buenas expectativas”. (Al-Kahf)

113
testigos y los Justos9 son algunos de los grupos de las Bendiciones de Dios y la
proximidad a El. La explicación del verso Coránico es: “Y entre esos Mensajeros
Nosotros exaltamos a algunos por encima de otros”. (Al-Baqarah)
La diferencia en los grados o grandeza del Profeta también explica el mismo
proceso evolutivo. La inmensidad del resplandor de corazón y su indescriptible
inmersión en las Luces de la Persona de Alá, puede discernirse en el yo del Santo
Profeta el de mayor rango entre los generosos de las eras pasadas y presente, el
Líder10 de los Mensajeros, el Ultimo de los Profetas, Mahoma, (que Alá lo bendiga) el
Mensajero de Dios. Esta inmensidad del resplandor se debe a las realidades de la
Revelación y Presencia de Alá. Los elementos de la Revelación Divina son los
siguientes:

Comprensión de la Presencia de Alá, Ordenes la conducción hacia El o la


conducción hacia la Luz o el camino Sofista la compañía en el camino recto del Sunnah,
la Resurrección y la vida en este mundo y en el más allá, en resúmen, la comprensión
de todas las realidades las palabras del Libro y la Sabiduría y la revelación de su
significado radiante al Santo Profeta (que Alá lo bendiga) y la perfecta comprensión por
parte del Santo Profeta (que Alá lo bendiga) de todos esos asuntos; la divulgación de
esas realidades a través del Proceso de la predicación y purificación, comenzado por él
para todos los tiempos, constituyen brillantes pruebas de la inmensidad del
conocimiento del Santo Profeta (que Alá lo bendiga). Aquí se mencionan alguna de las
sagradas tradiciones, sólo como explicación del Encabezamiento del Capítulo:

“La mente del Santo Profeta no refutó lo que él vió, y seguramente lo vió a El
una vez más”.
(Sura-e-Najm)

Acerca de este verso de Dios, Ibne Abbas declaró que el Santo Profeta (que Alá
lo bendiga) vió a Alá dos veces con el ojo de su mente. Esta tradición se menciona por
Muslim. Tirmadhi expresa que el Santo Profeta (que Alá lo bendiga) vió a Alá dos

9
“Aquellos que siguen a Alá y al Mensajero estarán con aquellos favorecidos por Alá, como los
Profetas, los Siddiqs, los Testigos y los Justos”. (Al-Nisa)
10
Véase Mishkat, capítulo acerca de las Distinciones del Santo Profeta (que Alá lo bendiga)

114
veces. La siguiente tradición ha sido mencionada en muchos libros de tradiciones.
Shah Waliullah el tradicionista de Delhi también lo relató en su libro “El Argumento
Maduro de Dios” (Hujjatullah-ul-Balighah) en el capítulo “Meditación acerca de la
Estrecha Asociación de la Corte de Alá”.

El Santo Profeta (que Alá lo bendiga) dijo: “Me levanté durante la noche, realicé
las abluciones y ofrecí las devociones según me fuera permitido por Alá. Mientras aún
me encontraba rezando, me sentí pesado, con sueño. Entonces, repentinamente
vislumbré la Gloria de Dios en Su Forma Mas Apropiada. El me llamó Mahoma y yo
dije: “estoy presente o mi Creador. Alá, el Todopoderoso contestó: “¿qué están
discutiento los ángeles entre sí?” y yo dije: no lo se. Alá repitió esta pregunta tres veces.
El Santo Profeta (que Alá lo bendiga) dijo: “Yo vi que El colocó Su Mano en medio de
mis espaldas. En mi mano sentí el frío de las Articulaciones de Sus Dedos. Después
todo se me aclaró. Alá, el Todopoderoso recogió la tierra y colocó toda su realidad ante
mi como si yo estuviera viendo los dos puntos de su este y los dos puntos de su oeste”.

Los compañeros dijeron: “Vimos que extendiste tu mano para sujetar algo, y
luego vimos que te detuviste”. El Santo Profeta (que Alá lo bendiga) dijo: “Yo vi el
Paraíso y extendí mi mano para tomar un racimo de uvas. De haberlo tomado, vosotros
lo estarías comiendo hasta el fin del mundo. Yo vi fuego y nunca he visto nada tan
horrible. Vuestras genuflexiones en humildad no permanecen ocultas para mi. Yo
puedo veros detrás de mis espaldas”. (Citado de Mowta de Imam Maalik).

“Sin lugar a dudas, para vosotros soy como la vanguardia o un precursor. Por
Dios Estoy buscando mi cisterna de Agua (el César). Se me han dado las llaves de
ambos mundos”. En otra tradición se dice: “Me han sido dadas las llaves de la tierra”.
(Uqaiba Ibne Aamir citado por Bukhari y Muslim).

“Indudablemente yo tengo el conocimiento del hombre que será el último en salir


del infierno y también será el último en entrar al paraíso”.

(Ibne Masud citado por Bukhari y Muslim)

115
Las tradiciones arriba mencionadas indican que el objetivo real es el
conocimiento de la Persona de Alá. Fue conocido por el yo del Santo Profeta (que Alá
lo bendiga). Su yo tiene una amplitud fuera del alcance de todos los Profetas y todas
las realidades de ambos mundos se aclararon ante él.

“Sin duda alguna Alá y sus Angeles colman de elogios y alabanzas el alma
Bendita. O creyentes, también deberíais ofrecer bendiciones para su alma y
enviar la paz sobre él”.

(Ahzab)

¡O Dios! Colma con Tus Bondades a nuestro Líder, Mahoma, y a su progenie,


sus esposas, sus compañeros y sus seguidores, cólmalos a todos, y también a aquellos
que los siguen en bien, hasta el Día del Juicio.

116
ALCANCE DEL CONOCIMIENTO DEL ULEMA
(El erudito en religión),
HEREDEROS DEL PROFETA
A LA LUZ DE ESTAS TRADICIONES

“Aquellos que creen en Alá y atestiguan acerca de la verdad de los Profetas”.

(Sahih Bukhari).

La inimitabilidad del primer heredero del Santo Profeta (que Alá lo bendiga) quien
fue el mejor entre los compañeros, el gran Siddiq (que Alá esté satisfecho con él), se
debió a los tipos especiales de compañerismo que lo llevaron a ocupar el cargo de Siddiq.
La perfección de su visión a semejanza de los Profetas se debe al tipo especial de
compañerismo que se ve en el Corán y las tradiciones. En relación con lo anterior, el
Santo Profeta (que Alá lo bendiga) dice:

“Si yo hubiera tomado por amigo a cualquiera otro distinto de Alá, habría aceptado
como mi amigo a Abu Bakr”. (Citado por todos los tradicionistas).
“De haber yo aceptado a cualquiera como amigo, habría aceptado a Abu Bakr.
Pero él es mi hermano y compañero. Alá ha adoptado a vuestro compañero (v.g.
el Santo Profeta (que Alá lo bendiga) como Su Amigo.”

(Muslim)

En el Corán se dice:
“Segundo de los dos, presente en la cueva y él le dijo a su compañero: no te
aflijas, Alá está con ambos”.
(Taubah)

La presencia de la perfección de la condición de ser Profeta exige las perfecciones


del cargo de Siddiq. La prueba más perfecta de ello es que Siddiq o veraz por naturaleza
se une en su faceta elemental y Divina con el yo del maestro del Libro y la Sabiduría.
Entonces él prueba con sus acciones que el Libro y la Sabiduría se materializaron en su

117
persona de la misma manera como se grabaron en la persona del Santo Profeta (que Alá
lo bendiga). En cuanto a esta perfección completa, el poder de comprensión de un santo
(Siddiq) es la honrosa cualidad de los Profetas. En realidad, es el equilibrio en el balance
y también es la perfección del conocimiento. Además, representa la proximidad a Dios
que es una especialidad de los Profetas. Esta tradición explica esa gran realidad. Abu
Saeed (que Alá esté satisfecho de él) cuenta que el Santo Profeta (que Alá lo bendiga)
dijo: “Las personas del paraíso verán a aquellos que tienen un rango superior como
vosotros veis la estrella brillante en el este u oeste en el horizonte, debido a la diferencia
de su estátus”. Los compañeros preguntaron: “‫؟‬Son esos cargos sólo de los Profetas?
¿Podría cualquiera alcanzar ese rango?” El Santo Profeta (que Alá lo bendiga) contestó:
“Juro por El Quien tiene mi vida en Sus Manos que ellos son los que creyeron en Alá y
atestiguaron la condición de ser Profeta de los Profetas”. (Sahih Bukhari). Esto significa
que tales personas alcanzaron la perfección de la fe en tal grado que las realidades del
pensamiento correcto y la meditación correcta se grabaron profundamente en su
comprensión. Esta es la radiante realidad de la fe en la Unidad de Dios y la condición de
ser Profeta. La primera persona que satisfizo estos requerimientos es el primero de los
compañeros, Siddiq, el Grande, el sano de cuerpo y alma, hijo de Abi Qahafa (que Alá
este satisfecho de él). De igual manera los grados del rango de Shaheed Umar Farooq el
grande y Usman, hijo de Affan (que Alá este satisfecho de ellos), fueron confirmados por
la visión del Libro y la Sabiduría que es la realidad de las luces. Por naturaleza, la
testificación necesita de las demostraciones o pruebas y cada hecho se materializa por su
realidad. Los grados del rango de esos dos grandes hombres fueron explicados en la
Tradición del Santo Profeta (que Alá lo bendiga).

Hazrat Ans relata en Sahih Bukhari lo siguiente: “El Santo Profeta (que Alá lo
bendiga), Hazrat Abu Bakr, Umar y Usman vinieron al Monte Uhd cuando este comenzó a
temblar. El Santo Profeta (que Alá lo bendiga) con su pié golpeó la montaña y dijo: “O
Uhad, detente, porque sobre tu espalda se encuentra un Profeta, un Siddiq y dos
Shaheed”. Esta tradición se encuentra en Bukhari y Muslim. “Entre los Profetas del
pasado hubieron aquellos a los que les fueron reveladas las ciencias del Libro y la
Sabiduría a través de la inspiración, como hombres de perfección de la Corte de Salomón,
quien fue descrito como uno que tenía el conocimiento del Libro. En mi Ummah tal
persona es Umar “ (relatado por todos los tradicionistas).

118
Abdullah bin Umar cita las siguientes palabras del Santo Profeta (que Alá lo
bendiga): “Durante mi sueño se me dio un vaso de leche. Yo bebíí hasta estar satisfecho
hasta mis uñas. Entonces le dí el resto de la leche a Umar, hijo de Khattab”. Los
compañeros preguntaron: “Profeta de Dios ‫؟‬cuál crees sea la interpretación de este
sueño?” a lo que les contestó: Conocimiento”. Esto fue relatado por Bukhari. Estas dos
tradiciones aclaran la amplitud del conocimiento de los testigos. El Santo Profeta (que Alá
lo bendiga) se dirigió de manera parecida al gran líder. de los santos Hazrat Ali (que Alá lo
colme con Sus bondades).

“Eres para mi como Arón fue para Moisés, sin embargo, después de mi no puede
haber otro Profeta”. En otras palabras, a vosotros os han sido otorgadas las perfecciones
de la condición de ser Profeta y la herencia del conocimiento”. (Citado por todos los
tradicionistas).

Se mencionan muchas tradiciones que detallan las distinciones de los cuatro


Califas y otros compañeros, e indican con claridad su herencia del conocimiento de la
condición de ser Profeta. De entre ellas citamos la siguiente que muestra en detalle la
naturaleza de su conocimiento. En otras palabras, el objeto es la gnosis de Dios. Esto
hace necesario que los hombres eruditos, que heredan el Conocimiento de los Profetas,
tengan el conocimiento de las maravillas de ambos mundos. Se dice que Abi Bakr Ibne
Shaiba citó la siguiente tradición en el libro “Bendiciones a los que han sido Guiados”: El
Santo Profeta (que Alá lo bendiga) le preguntó a Auf Ibne Malik: “‫؟‬Cómo pasaste la noche
hasta el amanecer?” a lo que éste le contestó: “Continué siendo un verdadero Musulmán”,
entonces el Santo Profeta dijo: “Cada declaración tiene una realidad que es el sentido de
lo que has dicho”. Auf dijo: “O Mensajero de Dios, yo me separé del amor del mundo, me
mantuve despierto por las noches, permanecí sediento al mediodía (v.g. permanecí
orando por la noche y ayunando en el día). Ahora es como si viera el Trono Celestial de
mi Creador o si viera el paraíso donde nos encontramos, o si viera el Infierno donde lloran
los condenados”. Esas tradiciones del Santo Profeta (que Alá lo bendiga) muestran que
el cumplimiento con los preceptos del Corán “Purifícalos y enséñales el Libro y la Sabidurí
a1, cualquiera cuya persona obtiene esta instrucción, obtiene las perfecciones de la

1
Alif Lam Ra. “Este es un Libro enviado a los hombres, que los saca de la oscuridad para
llevarlos, con el permiso de Dios, a la Luz (Nur), hacia el camino del Todopoderoso” (Sura-I-
Ibrahim).

119
condición de ser Profeta, aunque no puede llegar a ser Profeta. Esta posición se
materializa por el profundo estudio del conocimiento y la Sustancia Divina2 del Respetado
Libro. Este es el reflejo de las realidades de lo Sublime en los constituyentes terrenos del
hombre, y por lo tanto, el logro del equilibrio. En la purificación del yo, el poder de la
purificación, la instrucción y la meditación profunda sobre el respetado Libro son
concomitantes entre si. Esto nos aclara la unidad esencial de su significado y su
Definitiva Realidad Divina. Esta realidad nos la prueba abundantemente la concordancia
de los siguientes versos del Corán: “Y decídnos (o Mahoma) que el espíritu viene del
Mandamiento de Dios” (Bani Israil); “Y es ahora que por Nuestro Mandato enviamos al
Espíritu hacia ustedes” (Shura). El significado radica en que la realidad del Espíritu Divino
y del respetado Libro, es la Luz Divina, que es la naturaleza del Poder. La presentación
por parte del Santo Profeta (que Alá lo bendiga) del Libro y la Sabiduría a e sus
seguidores, necesariamente estaba destinada a ser un proceso continuo de purificación e
instrucción. Por lo tanto, los hombres eruditos, los herederos2 del legado de los Profetas,
como buenos maestros5 de los hombres, continuarán difundiendo e inculcando las
palabras del Profeta Escogido (que Alá lo bendiga) el Obsequio3 de Dios, o sea el
Respetado Libro y el obsequio4 del Santo Profeta (que Alá lo bendiga), o sea sus Sunnah
(prácticas y órdenes), en su Divina Realidad. Por lo tanto, ellos continuarán confirmando
el siguiente dicho del Santo Profeta (que Alá lo bendiga): “He sido predestinado para ser
vuestro maestro”6 (que Alá envíe Sus Bendiciones a todos ellos).

2
Véase bajo el encabezado “La Herencia de las Ciencias”
2,3,4,5,6
Véase bajo el encabezado “La Herencia de las Ciencias”

120
ATRIBUTOS MORALES DEL
SANTO PROFETA (PBUH)
Y EL SAGRADO CORAN

“Sin duda alguna, en los excelentes modales del Mensajero de Alá tenéis un
agradable ejemplo a seguir”.
(Al-Ahzab)

El Supremamente Justo y Equilibrado, Alá, el Todopoderoso, le dio al yo del


hombre una perfección de justicia y equilibrio. Esta relación de equilibrio se debe a que el
yo del hombre es el receptáculo del Espíritu Divino. La realidad del espíritu Divino está
aunada al conocimiento íntimo del Todopoderoso Supremamente Equilibrado o el
Significado Divino de Su Palabra. El reflejo de la realidad es la estabilización de sus
equilibrio. La densidad terrena obtiene su estabilización en el equilibrio, al atraer hacia sí
misma el reflejo de la realidad. Una división correcta en dos partes o pesos
perfectamente iguales de la Sutileza Divina y la desidad terrena, forma el equilibrio
general o balance del yo humano conciente. Por lo tanto, es necesario que el yo humano
tenga las virtudes creadas a partir de las Virtudes Divinas del Todopoderoso,
conjuntamente con las de la Palabra de la que comparte su realidad. Las Palabras de
Dios son los Subproductos Divinamente Bendecidos de la Persona del Todopoderoso. La
meditación de las Palabras de Dios conduce a la creación de las Virtudes Divinas
conjuntamente con la Visión Divina. El Líder. Supremo, el Superior, Mahoma, (que Alá lo
bendiga), el Escogido de Dios, Ahmad el Único Seleccionado1, el Mensajero de Dios, el
2
Vicegerente de Dios en la tierra, es superior a todas las Criaturas. El es el Líder de
todos los Profetas. El es el Primero3 y el Ultimo entre los Generosos y es el Emblema4 de
todos los Profetas. Esto, de acuerdo con los siguientes versos:

“Cuando Alá aceptó el compromiso de los Mensajeros referente al nacimiento de


un Mensajero quien atestiguará cualesquier Libros y Sabiduría que Yo os diere,
pero vosotros deberéis ayudarlo y creer en él”.
(Aal-e-Imran)

1
Véase Mishkat bajo el Encabezado “Virtudes del Lider de los Mensajeros”
2, 3,4
Véase Mishkat bajo el Encabezado “Virtudes del Lider de los Mensajeros”.

121
“Hemos exaltado a algunos Mensajeros por encima de otros. Esos son algunos a
quienes Alá les ha otorgado el honor de conversar con ellos. A algunos hemos
exaltado por encima de otros (v.g. como fue exaltado el Santo Profeta (que Alá lo
bendiga)).”
(Al-Baqarah)

La testificación del convenio significaría que la Gran Condición de ser Profeta de


nuestro Santo Profeta (que Alá lo bendiga) podría eliminar por todos los tiempos la
necesidad de la condición de ser Profeta. Su religión lo abarcaría todo, con una
perfección y bendiciones completas que serían superiores a todos los Profetas.

El es el primero de aquellos a quienes se prometió la Vicegerencia de Dios en la


tierra, porque él es el primero entre los Musulmanes, según el siguiente verso del Sagrado
Corán:

“He sido predestinado a ser el primero de los Musulmanes”.


(Zumar)

“Alá prometió a aquellos entre vosotros que habéis tenido fe y realizado el bien,
que seguramente El los Hará Vicegerentes en la tierra, como lo hizo con otros
antes de ellos. Hará que su religión sea firme en la tierra y cambiar ásu estado de
temor por la paz. Ellos Me adorarán y no asociarán ni compararán a nadie con Mi
Persona. Después de esto, quienquiera que se convierta en idólatra (v,g, niegue
su Vicegerencia) se encontrará entre los infieles”.
(Nur)

En esta capacidad él tolerará en primer lugar todos los Subproductos de la


Persona de Alá, que son la causa de la Producción de las Virtudes Divinas. Esta posición
le pertenece al alto cargo de la condición de ser Apóstol y a la condición de ser Profeta.
El se convierte en un medio e intermediario entre el Todopoderoso y toda la humanidad,
porque él es el portador de Sus Palabras y la Divina Luz del Corán. Es él quien debería
hacer que Su Grandeza prevalezca, perpetuamente, en la tierra después de alcanzar
todas Sus Virtudes de Belleza y Poder.

122
El reflejo y la tolerancia del bendito yo de la más grande de las criaturas, el Santo
Profeta (que Alá lo bendiga) o la inmensidad de su resplandor y radiación, se encuentran
más allá de la posibilidades de todo pensamiento humano. Esto es porque en las
3
Palabras Coránicas, “El se acercó y luego descendió” (Najm), él fue honrado por la
proximidad. Sólo él está conciente de la Grandeza de Su Visión, de acuerdo con el
siguiente verso:

“El reveló a Su Garante lo que El deseaba”.


(Najam)

“Su corazón no negó la Visión Divina”.


(Najam)

“Y su vista no equivocó el camino ni trató de ver más allá de su límite”.


(Najam)

El grado de participación en las Virtudes Divinas puede serle conocido al Santo


Profeta (que Alá lo bendiga) quien las asimiló y que le fueron concedidas por Alá, el
Todopoderoso. La Visión Divina no tiene límites. Alá lo honró con la Visión
Resplandeciente. El Santo Profeta (que Alá lo bendiga) tiene una visión que alcanza el
infinito y su realidad está más allá de toda comprensión. Su participación en esa visión le
proporciona favores y bendiciones en proporción a los Poderes de Alá. No existe duda
que la gran persona de Mahoma (que Alá lo bendiga), Mensajero de Dios, Vicegerente de
Dios en la tierra, es el mayor en rango entre todas las criaturas. Esa persona es un reflejo
perfecto de la materialización del excelente equilibrio, con la ayuda de la Visión de Dios,
de todas las Cualidades Divinas y las Virtudes Divinas completas y perfectas. El está
predestinado a tener el Mando de la justicia4 para toda la humanidad. Y Dios también
dijo: “Y Alá os ordena hacer justicia y hacer el bien.” (Al-Nahl). Por lo tanto, el
maravilloso poder de su gobierno justo y su Vicegerencia perfecta viene del código

3
Versos de Sura-i-Najm.
4
La concordancia entre los versos: “‫؟‬Puede él igualar a aquel que ordena con justicia y se
encuentra en el camino recto?” y “He sido predestinado a ser el primero de los Musulmanes” (Al-
Nahl y Zumar) prueba este punto de vista.

123
completo contenido en la sabia Palabra de Dios. De ella él obtiene las instrucciones para
hacer cumplir el código de la moral, los modales sociales, la vida política en el país y las
relaciones exteriores y todas las facetas de la existencia que hacen cumplir el equilibrio y
la justicia y siguen siendo las más prominentes y distinguidas. Por lo tanto, El nos relata,
en su propio estilo, la condición de ser Profeta y la Vicegerencia de la siguiente manera:

“En seis asuntos me ha sido otorgada la superioridad sobre los otros Profetas: (i)
Me han dado las palabras concisas de Dios; (ii) He obtenido la victoria a través de
la admiración temerosa; (iii) me han sido aceptables los botines de guerra; (iv)
Para mi, toda la tierra se ha convertido en un lugar de adoración y un lugar limpio
(sagrado); (v) He sido criado para todas las criaturas; y (vi) Conmigo la condición
de ser Profeta ha sido completada y terminada.”
(Citado por Muslim)

El santo Profeta (que Alá lo bendiga) le fue enviado a toda la humanidad. Esto por
si mismo es un argumento a favor de su grandeza. En esta posición su personalidad
combina la instrucción para toda una gama de requerimientos humanos que fluyen de las
necesidades naturales del hombre v.g. el código personal de vida, las necesidades
sociales y políticas, y hasta las relaciones internacionales. Las enseñanzas del santo
Profeta (que Alá lo bendiga) tienen que estar perfectamente equilibradas por el sólo hecho
de ser una revelación de Alá, el Todopoderoso. La imposición de esos códigos y leyes se
lleva a cabo a través de la Vicegerencia de Dios, que es absolutamente predominante.
Por ser la suya la predestinada para toda la humanidad, en su persona también se
destaca la individualidad de la Vicegerencia. La combinación de la condición de ser
Profeta con la Vicegerencia de Dios en su santa persona, es una brillante prueba de la
sabiduría radiante del Libro (El Corán), que en realidad es la Sustancia Divina que abarca
de una manera equilibrada los requerimientos de toda la humanidad, de todas las eras,
para sus necesidades individuales, sociales y nacionales. En resumen, este mundo y el
más allá se encuentran en su órbita. Es una ley perfecta y una bendición completa. El
estilo conciso y preciso de este maravilloso Libro es tal que la creación misma no ha
logrado producir pasajes de belleza similar5. Esta incapacidad por parte de toda la

5
“Si dudáis en cuanto a lo que os hemos enviado con Nuestro Garante, entonces deber‫ي‬ais
presentar tan sَlo un verso de belleza similar”. (Al-Baqarah).

124
creación se convierte en una prueba manifiesta de la condición de ser Profeta. Al Santo
Profeta (que Alá lo bendiga) se le dio un estilo6 de pocas palabras, pero con un significado
inmenso. Ese estilo tuvo un amplio alcance: Sus palabras explicaron el Libro Sagrado.
La combinación del Libro y su explicación contiene todos los códigos de la vida humana.
El Santo Profeta (que Alá lo bendiga) contenía en su persona todas las reglas y
reglamentos con el equilibrio y justicia perfecto, que abarcaban los requerimientos del yo
humano conciente, de la vida social, la nacional y la internacional. Suya es la victoria en
la remoción de los obstáculos para alcanzar la grandeza de la persona, la familia y la
nación, a cuenta de la admiración temerosa que él poseía. El También tiene un valor
perfecto que conduce a su autoridad victoriosa. A él se le han confiado los impuestos y las
ganancias que constituían el medio de vida en todos sus aspectos. Su yo bendito es
completamente inocente porque posee una predilección natural para seguir siendo
dirigido por Alá, el Todopoderoso. Cada una de sus palabras o acciones son totalmente
sinceras7 para Alá, el Todopoderoso, el Objetivo Real y Final. No se involucra, de
ninguna manera, con ninguna tendencia de la densidad de la tierra ni con el desequilibrio.
Dicho de otra manera, su yo bendito que fue nutrido de manera Divina, y su corazón que
se abrió a la Guía Divina, recibió Revelaciones adicionales y la Visión de Dios se
desarrolló plenamente y se purificó, y a su vez fue un instrumento para el desarrollo y
purificación de su nación Musulmana. Su espada se esgrime en la tierra para remover los
impedimentos del camino de la pureza y el equilibrio. La conquista por la espada y el
dominio de toda la humanidad es absolutamente necesaria para que él mande a toda la
humanidad. Los arreglos en su comunidad en lo referente a la sucesión de la
Vicegerencia en la tierra, en perpetuación, también confirma, sin lugar a dudas, que su
condición de ser Profeta fue final y definitiva, al igual que la Vicegerencia de Dios.

Sus decretos para toda la humanidad cubren todas las eras. El yo del Santo
Profeta (que Alá lo bendiga) posee las perfecciones de la condición de ser Profeta que
perdurarán y continuarán de manera perpetua. Ellas son el resultado de la
materialización de las Cualidades Divinas del Libro y la Sabiduría. Los corazones de los
eruditos del Ummah Islámico, que son los herederos de la condición de ser Profeta,

6
“Y Nosotros le dimos un reino poderoso y también la sabidur‫ي‬a y la facilidad en el estilo” (Sad)
7
“Decid que mi oración , mi sacrificio, mi vida y mi muerte son para Al‫ل‬, el Creador y Sustentador
de todos los mundos”. (Al-Anaam).

125
participarán continuamente en la Guía Divina del Santo Profeta. Podemos decir que
todas esas realidades fueron materializadas y asumidas en el tiempo del primero de los
Musulmanes, el Vicegerente (que Alá lo bendiga) de Dios en la tierra. Esas mismas
realidades vuelven a adquirir forma corporal a partir de la cual Alá, el Todopoderoso,
decide otorgar la Vicegerencia en la tierra al Ummah Islámico. En ese caso, prevalecerán
sobre la totalidad de la faz de la tierra, conjuntamente con las grandes virtudes del
carácter del Santo Profeta (que Alá lo bendiga), y su justicia sabia, su valor y castidad
colmarán al mundo entero con belleza y dignidad. El Vicegerente de Dios, en la persona
del Santo Profeta (que Alá lo bendiga) dirige hacia su mano, y por ende hacia si mismo a
la totalidad del Ummah Islámico (una promesa). Su conocimiento, poder de las Virtudes
del carácter de la condición de ser Profeta, y el Libro Sagrado, se han combinado en un
Sol Radiante. El significado Primario del Corán, que es el que primero viene a la mente
de cualquier lector, es la forma verbal y la constitución. Su significado derivado o
significado más profundo, constituye la Realidad Divina del Corán. Precisamente este es
el significado del siguiente verso: “Nosotros hicimos la luz y con ella Nosotros dirigimos a
cualquiera de Nuestros Garantes, según sea Nuestro deseo”. (Shura). En otro verso se
afirma: “Sin duda alguna, en la conducta y el carácter del Profeta tenéis un excelente
modelo a seguir” (que Alá lo bendiga). (Ahzab).

El patrón de modales seguido por el Santo Profeta (que Alá lo bendiga) es una
demostración práctica del sentido primario (verbal) del Corán. A la luz de los siguientes
versos: “Alá guía hacia Su Luz Divina a quien El así desea” (Nur) y “Su corazón no negó
lo que él vio” (Najm). La Luz Divina misma es la radiante realidad de la conducta del
Santo Profeta (que Alá lo bendiga). En resumen, el significado primario y secundario del
Corán, las acciones y sus resultados en relación con la conducta del Santo Profeta (que
Alá lo bendiga), son una realidad combinada. El poder guiado de manera Divina para el
desarrollo, la purificación e instrucción del conocimiento que le pertenece al Santo Profeta
(que Alá lo bendiga), es una prueba más de esta realidad combinada, ya que en la
purificación del yo y la utilización del Corán y del poder de purificación, son necesarios los
concomitantes, y su resultado es el mismo.

En una oportunidad alguien preguntó a Hazrat Aisha Siddiqa acerca de las


virtudes de la conducta del Santo Profeta (que Alá lo bendiga). Ella contestó: “Su
conducta fue el Corán” (Abu Daud).

126
Esto constituye una evidencia firme y profunda del carácter y conducta del Santo
Profeta (que Alá lo bendiga) y su realidad de la Luz Divina. Ellos son equivalentes al
significado primario y secundario del Corán. Cada movimiento de sus labios, cada acción
e inacción del Santo Profeta (que Alá lo bendiga) tiene un significado legal. Abu Dud cita
que, en una ocasión, el Santo Profeta (que Alá lo bendiga) le ordenó a Abdullah Ibne
Umar que escribiera lo que pronunciaba su boca, porque ello era la verdad y la justicia.
Esto también es testimonio del hecho de que cada una de las órdenes impartidas por el
Mensajero de Dios, el Vicegerente de Dios (que Alá lo bendiga), es una manifestación de
la Belleza y Poder del Todopoderoso, Firme en Justicia, y en su Visión de la Justicia.
Según lo contenido en el Libro, se había materializado en el yo del Santo Profeta (que Alá
lo bendiga). Esto también respalda el concepto de que el conocimiento perfectamente
visible ofrece una prueba de la Unidad e Inimitabilidad de Alá, el Todopoderoso. Alá, el
Todopoderoso nos dice:

“Alá os dice que no existe otro Dios aparte de El. Los Ángeles y los eruditos
también atestiguan que El también Prevalece Firmemente en Justicia”.

(Aal-i-Imran)

Este poder activo de purificación e instrucción del Santo Profeta (que Alá lo
bendiga), por el argumento del conocimiento y la verdadera Visión de Dios, se convierte
en la Mano8 de Dios, el Todopoderoso y Justo con el poder estabilizador del equilibrio y la
justicia. Esto constituye un intermediario entre el prevaleciente Poder y Justicia del
Todopoderoso y la totalidad de la creación, en vista de que, por una parte es semejante a
la Radiante Realidad de la Luz sobre la Luz (Alá) y tiene en su constitución básica el
estado común de los seres humanos. Al prevalecer, todos los componentes del yo
racional humano o sus cuatro poderes básicos, que son las elevadas virtudes de Sabidurí
a, Justicia, Valor y Castidad, que a su vez tienen, hasta el Día del Juicio, la misma
realidad del cuerpo político del Ummah Islámico. Esto se debe a que el poder de la
purificación y de la instrucción le proporcionó corporeidad al Libro y a la Sabiduría. En los

8
“Aquellos que te han hecho una promesa (O Profeta), han hecho una promesa a Dios. La Mano
de Dios está sobre las manos de ellos”. (Al-Fath).

127
yo de los integrantes del Ummah es necesaria, por siempre, la materialización de ambos.
Este es el sentido de la siguiente tradición del Santo Profeta (que Alá lo bendiga):

Jabir cita las siguientes palabras del Santo Profeta (que Alá lo bendiga):

“Dios me predestinó para que yo pudiera completar las mayores virtudes del
carácter y perfeccionar la belleza de las buenas obras”.
(Mishkat)

La virtudes del carácter combinan las elevadas cualidades de la razón y los estí
mulos. Las virtudes son las cualidades del yo y ellas combinan todas las cosas buenas.
La comprensión demuestra la posición y también estimula la acción. De manera que esta
capacidad conduce a la combinación de las virtudes y las relaciones básicas con la acción
del estímulo. Por estas razones, encontramos que en las palabras del Santo Profeta (que
Alá lo bendiga) arriba citadas, se representan con absoluta claridad las virtudes de la
mente como la sabiduría y la justicia y las virtudes activantes del valor y la castidad, que
han sido combinadas con máxima precisión9 por ser fáciles en su expresión y concisas10
en su dicción. Este es el resultado de la adquisición de todas las realidades de la Luz
Divina por parte del yo del Santo Profeta (que Alá lo bendiga). Por consiguiente, en las
siguientes páginas y a la luz del Corán y del Sunnah, la pluma comenzará a explicar las
virtudes del carácter y las bellezas de la conducta, de acuerdo con el siguiente precepto
Coránico: “‫؟‬Quién enseñó a la pluma?”11 Ellas constituyen el radiante significado de la
realidad de los versos del Libro o de las virtudes del Santo Profeta (que Alá lo bendiga), y
también constituyen argumentos o análisis. Se ha hecho que ellas fluyan en la Nación del
Medio del Ummah Islámico, emergiendo de su origen que es el pecho del Santo Profeta
(que Alá lo bendiga). Este flujo continuará de manera perpetua. Esas virtudes forman la
base del derecho de los yo racionales del Ummah, que están perfectamente equilibrados,
para imponer la justicia y el equilibrio en la vida familiar, social y los asuntos nacionales, al
igual que en las relaciones internacionales. Esta cualidad de elevadas virtudes, justicia y
equilibrio en todas las cosas, hace que la Vicegerencia en la tierra sea la responsabilidad

9
“Y Nosotros le dimos a él un reino poderoso y la facilidad de expresión (David)”. (Sad)
10
Ya hemos citado una tradición al respecto.
11
“Leed y Vuestro Señor es Sublime, fue El quien enseñó a la pluma” (Alaq o Qalam)

128
del Ummah Islámico. Las virtudes también son argumentos irrefutables y abrumadores a
favor del derecho del Ummah para regir al mundo.

O Alá, colma con Tus Bendiciones a nuestro Maestro Mahoma (que Alá lo
bendiga) y a los miembros de su familia, sus esposas, sus compañeros y a todos aquellos
que los siguieron y entonces a aquellos que siguieron a estos últimos, y así a todos
aquellos que los seguirán hasta el Día del Juicio.

129
“Y vosotros sois la Nación del Medio y atestiguaréis ante toda la
humanidad, y el Profeta (que Alá lo bendiga) será vuestro
testigo”

(Al-Baqarah).

PARTE – A

EXELENCIA MORAL
Y
CONDUCTA VIRTUOSA

130
“Dios me ha criado de un modo en el que la nobleza del carácter
se completa, y se perfecciona la exelencia de las obras”.

(Mishkat)

El diagnóstico y análisis del yo conciente estableció que el equilibrio de las


cuatro facultades: Razonamiento, Acción, Cólera y Necesidades Sexuales puede
lograrse al adquirir las Virtudes de la Sabiduría, la Constancia, el Valor y la Castidad las
cuales conducen a su desarrollo final. La Comunidad Islámica o la Nación del Equilibrio
es el único custodio del Libro1 y del Equilibrio de la Constancia. Por lo tanto, tiene el
derecho de hacer todas las consideraciones, rendir cuentas y atestiguar en nombre de
toda la raza humana. La Espada de esta Comunidad es el protector de la Justicia.

1
Un Programa de Vida

131
Sois La Mejor Comunidad Desarrollada para el Género Humano, que
Impone lo que es Correcto, Prohibe lo que es Incorrecto y Cree
Profundamente en Alá.
(Aal-e-Imran)

SABIDURIA

132
“La superficie de toda la tierra se ha convertido en un lugar para
la adoración de mi persona”.
(Bukhari y Muslim)

LA COMUNIDAD ERUDITA DE LOS MUSULMANES


TIENE EL LEGITIMO DERECHO A LA GRANDEZA Y
SUPERIORIDAD EN LA FAZ DE LA TIERRA.

133
SABIDURIA

“Ellos adoptan la paciencia y realizan buenas obras”.


(Hud)

Al comienzo de este libro, bajo el ecabezado Densidad que pertenece a la Tierra


y la Realidad de la Sublimidad Celestial, se consideró brevemente el estado de la
creación del hombre y los factores que lo constituyen. Cuando los elementos se
combinan de una manera predeterminada, forman el alma etérea, o el alma que respira
cobra vida. Esta tiene una predilección natural por las necesidades animales. Sus
otros constituyentes o elementos la hacen depositaria del Espíritu Divino al obtener un
equilibrio perfecto, reflejando así la Revelación Divina de “Y cuando Yo insuflé Mi
espíritu en él” (Sad). Gloria a Dios que creó parejas de todo lo que crece de la tierra, de
sus yo y de lo que ellos no conocen” (Ya-Sin). El Creador Todopoderoso da fé de esta
realidad. El Espíritu Divino, que en realidad es el Nur (Realidad), tiene la necesidad
natural de revelar la Realidad. El alma etérea también tiene la tendencia natural de
dirigirse al Espíritu Divino debido a la relación que tienen con el Creador Todopoderoso
en cuanto a su origen, siempre y cuando se remuevan los impedimentos de su camino.
De manera parecida, el origen equilibrado en la Creación del Todopoderoso, el Más
Equilibrado y Justo, le imparte al alma la necesidad de elevarse hasta el Espíritu
Sublime, debido a que su naturaleza equilibrada tiene una afinidad natural por él. Por
ende, la relación entre el alma etérea y el Espíritu Sublime créa en ambas la capacidad
de absorber los efectos de los dos. El yo humano refleja o absorbe, de manera pasiva,
las ciencias formales procedentes de Dios, el Todopoderoso, que son semejantes al
Espíritu Sublime en su realidad, para luego proceder a la revelación del Espíritu Divino.
(El hecho de que el espíritu etéreo cobra vida de un modo pasivo, se deduce de los
elementos que constituyen la vida del yo etéreo. En su capacidad de absorción, el Alma
Sublime se convierte en un receptor pasivo del yo conciente). Es una capacidad que
tiene el yo humano por todas las eras, la de evolucionar contínuamente hasta el final de
los tiempos. Cuando debido a la revelación y tolerancia se da cuenta de su realidad,
adquiere un rol activo, que es el resultado de la realidad del Espíritu Divino. La
Revelación de su realidad de la Luz está intimamente relacionada con el conocimiento

134
(gnosis) de Dios, porque esta capacidad le ha sido otorgada por El. En conclusión, el
inicio de la Revelación y la Gnosis equivale a la rectitud del pensamiento, lo que a su
vez significa fé en Dios, el Todopoderoso. Es el comienzo de la Sabiduría, la cual en
realidad es la visión. Y de por si es la sabiduría que completa la conciencia humana del
Espíritu Divino. Esta se realiza a través de la capacidad de pensar del hombre, y a su
vez es el fruto inteligente o conciente del yo humano debido a su relación con el yo
etéreo que es el que origina las acciones o determinación mental. El poder de acción
controla los factores del estímulo y el poder de comprensión tiene dos aspectos: el
poder de pensar y el poder de acción. Por lo tanto, la capacidad también tiene dos
aspectos: la facultad para la cólera y la facultad para la necesidad sexual. Ambas
facultades son predilecciones naturales y tienen que ser desembarazadas de todos los
males o impedimentos.

Por lo tanto, la capacidad de pensar adquiere la fé verdadera y la rectitud del


pensamiento, en vista de que es la norma más alta de las ciencias o del conocimiento,
debido al ejercicio prolongado y a la represión del goce inadecuado de la imaginación
pormedio de los esfuerzos personales y la paciencia. Estos esfuerzos, a través del
conocimiento, producen procesos correctos de pensamiento o fé y son de hecho, el
resultado de un esfuerzo total por parte del yo racional. El comienzo de la fé sólo tiene
la realidad de una idea, lo que es sólo un aspecto de la fé que afirma el testimonio
conciente, y además, no es concientemente visible. El otro aspecto de la fé es la
manifestación de sus luces o perfeción de la fé o la realización de la fé en la
corporeidad que es su adecuada comprensión en el equilibrio. Esto se convierte en un
factor de equilibrio del poder del pensamiento, y es el significado del siguiente verso:

“El decreta el equilibrio, y está en el camino correcto”.


(Al-Nahl)

El poder del pensamiento se perfecciona a través de la influencia del equilibrio


del yo racional, que se esfuerza por realizarlo. Este es el equilibrio del poder del
pensamiento. Dios, el Todopoderoso nos dice:

“Aquellos que tuvieron paciencia y realizaron buenas obras, para ellos será el
perdón y una gran recompensa”.

135
(Hud)
En este verso Alá, el Todopoderoso, utilizó Paciencia en lugar de Fé, lo que
denota que la revelación de la realidad y rectitud del poder del pensamiento constituye
la fé adecuada. Los actos de Dios necesariamente deben considerarse como un
corolario a lo antedicho. Ellos son un medio para la perfección de la fé y una necesidad
básica para la misma. El siguiente dicho de Ali Al-Murtaza y Abdullah Ibn-e-Masud (que
Alá esté satidsecho con ellos) explica esta verdad: “La paciencia es la Fé perfecta”, y
las palabras del Santo Profeta (que Alá lo bendiga): “la Paciencia es la mitad de la Fé”.

Todo lo expresado indica que la paciencia es la mitad de la fé y comeenza por la


realidad de la combinación del pensamiento y del acto. El fruto de sus esfuerzos
combinados es la fé que hace que las realidades sean la causa de su continuidad y
perfección desde el principio hasta el final. Esta idea puede explicarse de la siguiente
manera: El Objetivo Natural de Alá, el Todopoderoso fue de porporcionarnos el Corán
como Su Emanación Personal, y su exposición total se personificó en el carácter noble
y la personalidad del Santo Profeta (que Alá lo bendiga). Es, en su persona y en la
práctica, que se cumplen los significados elementales de los decretos del Corán y
aquellos versos que no son fáciles de seguir, como por ejemplo: la Persona y los
Atributos de Alá; el Todopoderoso, los ángeles de alto rango, los Profetas y Apóstoles;
los santos y sus hazañas espirituales y la profundidad de sus conocimientos y su
compañerismo; el significado de la Revelación; la condición de ser Profeta; la revelación
de los Invisible; la testificación de los signos de Dios; el significado de la obediencia; los
decretos para hacer el bien y evitar el mal; las prescripciones de Dios para la buena y
mala suerte; la realidad del Cielo, del Infierno y del Purgatorio; la aparición de la luna y
el mandato del Sol; la realidad de los temores inducidos en el corazón por Satanás; los
misterios de la tierra y los cielos y su recitación del Nombre de Alá y la Glorificación de
Alá; la visitación de Alá al corazón del hombre; el establecimiento de El Mismo en el
Trono Clestial, etc., y la fé en todas esas realidades y la realización de las mismas por
parte del yo humano es el resultado de una combinación de la densidad de la tierra y la
Sutileza de lo Sublime, cuando alcanza la cualidad de la sabiduría. El poder del
pensamiento proporciona el comienzo de su aceptación porque es necesario para la
acción general del yo racional. Finalmente, el significado espirirual o revolucionario de
la sabiduría o la fé se perfecciona al lograr un equilibrio entre los cuatro ingredientes
activos del poder del pensamiento y la acción, la cólera y la pasión (deseos sexuales).

136
La sabiduría o fé verdadera, es la predilección de esta realidad debido a su origen. De
acuerdo con el verso: “Cuando lo perfeccione, Yo insuflaré Mi Alma en él” (Sad), esta
capacidad le ha sido otorgada al yo humano. Esta es la Sutileza de lo Sublime o el
Espíritu Divino. Alá, el Todopoderoso es el Sublime, la Luz de la Luz. La realidad de
esa alma también es la luz que se esconde en la barrera del alma que respira. Esto
resulta necesario debido a que, por su grandeza, la Luz debería permanecer velada en
la densidad hasta que esa misma barrera de densidad se una con la realidad espiritual y
comparta las realidades espirituales. La participación con la Luz Divina tiene que lograr
la estabilidad mediante su combinación con la tolerancia por medio de su existencia
terrena. Esta altura majestuosa también representa la misma ascendencia que la
indicada en el siguiente verso:

“Ningun ser humano puede sostener una conversación con Alá, salvo a través
de una revelación o desde detrás de un velo, o cuando El envía a sus profetas,
quienes entregan el mensaje que El desea”.
(Shura)

Puede concluirse que la grandeza del espíritu Divino necesita del alma que
respira en calidad de barrera o veloy que tiene con Alá, el Todopoderoso, una ecuación
equilibrante natural que se convierte en su posición y rango. También prevee que el
Espíritu Divino refleja en si mismo el brillo de la Palabra de Dios, lo que es el
requerimiento lógico del alma que respira, a la luz de las realidades ya mencionadas.
Por lo tanto, cuando el alma absorbe las Realidades Sublimes, perfecciona su
propósito. En realidad, esto puede lograrse al abstraernos totalmente en la meditación
del Corán, que es la Emanación de la Persona del Todopoderoso, que nos proporciona
la iluminación espiritual.

La abstracción en el Corán también sería equivalente a seguir los Decretos de


Dios, ofrecer las oraciones obligatorias y recitar adecuadamente el Corán. Resulta
fundamental e imprescindible que el cuerpo humano mantenga el paso para la
meditación y pensamiento acerca de la Luz Divina que es la actividad combinada del yo
racional en el pensamiento y la acción.

137
El Espíritu Divino en el hombre gracias a su conocimiento conciente y la
propensidad natural busca al Señor de la Verdad, que es su origen. Expresado de otra
manera, quiere radiar su luz. Por otra parte, el alma que respira, debido a su relación
natural con el origen de la creación o el Creador en Verdad que se adquiere por medio
de una ecuación equilibrante la vuelve hacia El cuando son removidos los impedimentos
en el camino. Este es el requerimiento inprescindible para que tenga el anhelo de
aceptación o tolerancia de la Luz Divina, lo que constituye una combinación de
conciencia con la predilección para reflejar la radiación, de una manera determinada.
Aquí comienza el Amor a Dios. En la capacidac de pensar se originan las ideas
correctas. La revelación de su realidad encuentra su exposición en el equilibrio y
perfeccionamiento de esta capacidad. Ella se materializa de la siguiente manera: La
facultad de acción obtiene la capacidad del poder sobre el desempeño de las buenas
obras al remover los impedimentos al combinarse o unirse con la rectitud del
pensamiento cuyas realidades se manifiestan mediante una atracción natural hacia
Dios. Esto constituye la segunda etapa o la evolución de su primera determinación, el
comienzo de la acción del poder del estímulo, lo que le proporciona una forma corporal
a las buenas obras al permanecer constante en la adopción del bien y en el rechazo del
mal. Esto continúa su curso hasta que logra su recepción en el estímulo del poder de
acción con su luz penetrante e ilumina el yo del hombre (con la Luz Divina). El poder de
la acción conduce a la acción, que es el tercer estado de la determinación y logra su
perfección, o sea, su equilibrio a través de la evolución gradual. La penetrante luz de la
capacidad de acción, que es su valor y equilibrio, da vida a las realidades atestiguadas
de la correcta capacidad del pensamiento. Ambas facultades son las partes
constituyentes gemelas del poder del pensamiento que, a su vez, significa que el yo
racional, en su predilección natural, es el poder conciente. El poder del pensamiento
obtiene su equilibrio o perfección del conocimiento, lo que constituye el
perfeccionamiento de la sabiduría. La sabiduría se convierte en realidad gracias a la
combinación del pensamiento y la acción, lo que a su vez, es la conciencia de la acción;
o sea que este conocimiento y el estímulo se combinan en una realidad. Por lo tanto,
la sabiduría se manifiesta como un todo en el yo racional o la profundidad del corazón.
(El capítulo titulado Conocimiento en el Corazón o Sabiduría puede leerse
conjuntamente con la presente exposición en cuanto a la importancia de la Sabiduría).
Cuando ella toma forma en el corazón del ser racional, trae consigo la totalidad de las
virtudes (Sabiduría, Justicia, Valor y Castidad). El yo significa el estado del hombre que

138
adquiere vida al unir el alma que respira con el Espíritu Divino. Mientras su naturaleza
perdura como ha sido creada, mientras en el yo se conjugan los factores elementales y
celestiales y son atraidos hacia el Creador en Realidad con el poder conciente de
volcarse hacia Dios, el yo racional o el corazón del hombre tendrá una existencia
natural. Alá, el Todopoderoso nos dice:

“Para aquel que posee el corazón”.


(Qaf)

“De manera que él pueda atemorizar al que es tá vivo y establecer un argumento


para los infieles”.
(Ya-Sin)

“Dios da el ejemplo de dos personas, una de la cuales es tonta”.


(Al-Nahl)

El yo racional obtiene su verdadero equilibrio cuando se apega a sus tendencias


naturales (con las que ha sido creado). En ese punto el yo racional o el corazón
alcanza la perfección con todas sus realidades, lo que constituye su exposición, su
estabilidad y máxima perfección. La exposición es una parte importante de la
comprensión, por lo que a través de ella el yo logra la estabilidad general. Esto también
constituye el conocimiento. Por lo tanto, cuando alcanza su equilibrio, logra una
relación nominal con la capacidad de pensar. En otras palabras, el poder del
pensamiento a causa de su conocimiento atestiguado incorpora el equilibrio de la
realidad. Esto se enfoca por la combinación de ver y conjeturar, y significa que la fé
correcta no puede alcanzar su etado correcto o equilibrio mientras no se materialice en
el yo del hombre con la ayuda de la capacidad de reconocer el estímulo para la acción,
lo que esto significa es que mientras la fé, con la ayuda del intelecto, la simulación o
visión de la Realidad, no refleje totalmente su realidad en el yo del hombre, no puede
alcanzar su equilibrio. A medida que la fé correcta, por la visión, logra la realidad, ésta
será la realidad del equilibrio, que a su vez, exigirá el logro del equilibrio del yo humano.
En vista de que la realidad del yo es indivisible con la visión de la sabiduría mística o
secreta, cuando el poder del pensamiento del hombre llega al método correcto de
deliberación, alcanza la determinación. Este último es el poder para actuar o el iniciador

139
de la acción. En ese momento el poder del pensamiento tendrá la entereza en la firme
convicción de la fé, que Alá, el Todopoderoso, en el siguiente verso, la llama la creencia
perfecta:

“Adorad a vuestro Señor de manera que logréis la creencia perfecta”.


(Hijr)

La creencia perfecta depende de la visión y de la experiencia, por lo que Alá, el


Todopoderoso, nos dice:

“Así, Nosotros le mostramos a Abrahán los misterios de la tierra y los cielos,


para que él pudeda convertirse en uno de aquellos que tienen fé”.

(Al-Anaam)

La adoración de Alá y las buenas obras dan paso a la creencia perfecta o la fé


completa. Se inicia con aquella fé correcta, que se logra por la facultad del
pensamiento cuando éste se eleva por encima de los deseos, la codicia, el honor o
deshonor propios o los impedimentos materiales. La fé correcta es una gran realidad
totalmente respaldada por las pruebas irrefutables de las que dan fé los testigos más
veraces. Con todo esto resulta imposible que el poder del pensamiento no la encuentre,
a menos que este cubierta por sentimientos terrenales como temor al propio honor o
deshonor, deseo de obtener un estátus o poder y temor al peligro. También se debe a
que en la naturaleza del hombre hay una predilección para volverse hacia el Creador
Todopoderoso. La humildad por parte del hombre, para lograr la fé correcta, es
totalmente voluntaria, y no puede de ninguna manera ser involuntaria. Esta es la razón
por la que el hombre debe rendir cuentas a Dios.

Cuando el poder del pensamiento alcanza el camino correcto por el esfuerzo


correcto que es la fortaleza y el ánimo, y si después de haber superado los sentimientos
la fé aún permanece inestable debido a los impedimentops terrenales iniciales y a sus
inclinaciones, esta es una etapa en la que aflora el yo maligno. No puede removerse el
malignohasta que él, con la dirección adecuada, vea abierta y manifiestamente la gran
realidad (de la Fé) con sus argumentos y evidencias. La inestabilidad y la pugna que

140
son generadas única y exclusivamente por la suposición, continuarán hasta que haya
una testificación de la visión. La revelación de las dos realidades, la Sublime y la
Terrena, creará la estabilidad o la completación de la justicia, lo que exige un proceso
por etapas.2 Cuando el poder de la discreción está ausente en el caso de las cosas
prohibidas, que posiblemente esté anhelando con su facultad de discreción, también
conocida como el poder de la acción, y cuando también rechaza la planificación del mal
conocida en la Terminología Divina como el Yo Incitador 3 (dentro del poder de acción
del hombre está la contención de la incitación al mal y las cosas prohibidas), la realidad
de la manifestación se refleja lentamente y por etapas en el poder del pensamiento.
Esta es la revelación iluminante del Alma Sublime. El verso del Corán (que cura 4 lo que
se encuentra en sus corazones) se perfecciona en la acción y cura de su inestabilidad al
yo humano. Se alcanza por el reflejo de la Sutileza en la densidad del alma que respira
y este reflejo continúa emanando hasta que el yo racional del hombre alcanza la paz
perfecta. Este es el Aspecto Divino 5 del hombre cercano a Dios y es la capacidad de
recibir la Luz de Dios de manera ininterrumpida hasta la eternidad. De esta manera, el
yo del hombre es el testigo presencial de la realidad de la fé, y es precisamente lo que
significan la diversas revelaciones del Corán antes citadas. Dios, el Todopoderoso es el
que Todo lo Sabe y el Absolutamente Sabio. El es la Luz de la Luz, y debido a Su
Conocimiento Personal6, El atestigua Su Indivisibilidad y Su condición de ser Dios. Su
Conocimiento y Sabiduría están presentes en todas las regiones de la creación, y sólo
el yo humano, que tendrá el resplandor de Su Luz, será el único en compartir en el
conocimiento y la sabiduría, y con el Conocimiento Divino discernirá la realidad de las
cosas y se le aclararán los misterios y los fenómenos.

“O Dios muéstranos la realidad de las cosas, tal como son en realidad.


Perfecciónanos como Musulmanes y júntanos con los Justos”.
(Aurad-I-Fathiyah)

2
Véase el encabezado “Revelación de la Constitución”.
3
“Y yo juro por el Yo Incitador”. (Qiyamah)
4
“Es una cura para la afección que ellos tienen en sus corazones”. (Ynus)
5
“O yo del hombre en paz, vuélvete a tu Señor: Eres felíz con El y El es feliz contigo”. (Fajr)
6
Véase el encabezado “Conocimiento en el Corazón”.

141
Por ende, El proveerá el respaldo y será Testigo. La sustentación y testificación
se originan de la visión. Ver es creer. Ver y creer requieren de la adoración de Dios. La
adoración de Dios cumple con el propósito de la creación que a su vez, cumple con la
predilección del retorno al origen y la conciencia que se encuentran depositados en el
yo racional bajo la forma de elementos Sublimes y terrenales. Esto se constituye en el
cumplimiento de la revelación iluminada y la tolerancia del yo racional y del propósito de
la naturaleza. El reflejo iluminado y la tolerancia del yo racional atestiguan y confirman
la Persona de Alá, el Todopoderoso, porque el alma del hombre es Divina 7 y Alá, el
Todopoderoso, es la Luz de la Luz. Alá, el Todopoderoso nos dice:

“Ellos por naturaleza son veraces y testigos. Ellos tienen la recompensa de su


Señor y también su propia luz”.
(Al-Hadeed)

También nos dice:

“Existe una Luz de la Luz. Dios conduce hacia Su Luz a todos aquellos que El
así desea”.
(Nur)

Por lo tanto, la luz es la realidad del pensamiento correcto y también la


sabiduría, que se materializa en la facultad de pensar. De aquí el siguiente verso:

“Y él podrá enseñarles el Libro 8 y la Sabiduría”, la sabiduría representa el


Significado Divino y el Conocimiento íntimo de Dios, según el siguiente verso: “Y
Nosotros hicimos la Luz, y a quién así queramos, Nosotros lo conduciremos
hacia ella”.
(Shura)

7
“Y cuando Yo insuflé en él Mi espíritu”. (Sad)
8
Sura-e-Jumua.

142
En realidad esto significa lo mismo que el reflejo de la Realidad Sublime en la
Luz. Ambos versos, al leerse en conjunto, respaldan esta realidad. El verso “Alá está
con el que tiene paciencia” (Al-Baqarah) denota el Brillante Sol de la misma realidad.
Cuando el Noble Corán, que es el Exudado de la Persona de Dios, y el Nombre de Dios
(Alá) cuyo significado es la Luz de la Luz se sumergen totalmente sin un medio o con la
ayuda de uno, en el yo racional del Santo Profeta (que Alá lo bendiga) y lo aceptan
adecuada y subjetivamente, el resplandor continuo le abre las puertas de la sabiduría,
que en su debido momento alcanza una potencia altamente activante. Para el hombre
sabio de la Comunidad Musulman, éste es el camino recto que va al corazón y está
prescrito que exista hasta el Dia del Juicio. El verso: “Y él podrá purificarlos y
9
enseñarles el Libro y la Sabiduría” , está dirigido a toda la Comunidad del Islám y la
revelación del Libro y la Sabiduría, sencillamente lo prueba, exigiendo necesariamente
la purificación continua del yo (desarrollo del yo) y la erudición. Ese es el poder
espiritual del Libro Noble, que penetra contínuamente con su realidad radiante los yo
iluminados. Lo antedicho representa representa otro aspecto de la presentación del
Islám a toda la humanidad en todas las épocas como la realización de la misión del
Santo Profeta (que Alá lo bendiga), con la fuerza y constancia de su revelación. Por lo
tanto, cuando el yo del hombre se convierte en una personificación completa de “Sed10
constantes y realizad buenas obras”, su poder de pensamiento participa del
conocimiento y la fé incólume por medio de la paciencia y la constancia. En ese
momento su “no visto”11 es cambiado por el Perdón de Dios y una Enorme
Recompensa, todo ello de acuerdo con el siguiente verso:12 “Y a aquellos que se
esfuerzan por venir hacia Nosotros, Nosotros les mostraremos muchos caminos” al
igvual que el verso: “Y Alá está con los que tienen paciencia”, 13 que representa alcanzar
la Persona de Alá. La recompensa de la Fé se encuentra en la Fé. Por lo tanto, la
Sutileza del espíritu Divino que se encuentra grababa en el yo del hombre, obtiene su
refinamiento de la Luz Divina y la Recompensa, que el el Perdón Divino. Cuando estos

9
Sura-e-Jumua.
10
Hud
11
Ateriormente explicado.
12
Ankabut
13
Al-Baqarah.

143
resplandecen en el yo humano y se reflejan en la Luz de la Luz, que es una Cualidad
Personal de Dios, su revelación sutíl, que es la sabiduría, alcanza un amplitud en
proporción a las elevadas cualidades y cercanía a la Esencia Divina y la profunda
humildad. Esto no tiene límites ni distinción, sino vivifica a los cuatro grupos benditos 14
de Profetas, los veraces por naturaleza, los Testigos y los Justos, que reciben la
recompensa de las Bendiciones de la Luz de la Luz. Este es el poder de los cuatro
grupos, que es la revelación del Alma Sublime, con los que ellos se sumergen en la
Persona de Alá y son portadores de la misma, estableciendo el bien y aboliendo el mal.
En otras palabras, el orden y la justicia y la ley de las ordenanzas de los versos del
Corán representan otro aspecto de sus yo iluminados.

En resumen, su conciencia recibe la luz de su pensamiento correcto y la


iluminada realidad de su aceptación de la realidad radiante, y esto proporciona su
perfecta aceptación y confirmación de la Persona de Alá. Ver es la realidad de la
confirmación y del testimonio. Por el mismo hecho de ver se completa la conciencia.
Esta es la perfección de la conciencia de la sabiduría. El alcance y la amplitud del
conocimiento de la conciencia circunviene las realidades con la ayuda del reflejo del
Espíritu Divino o el conocimiento íntimo de la Divinidad. Esta es la base de la sabiduría
que abarca absolutamente todas las facultades de la misma, tales como la
comprensión, entendimiento, satisfacción, racionalidad, memoria, recuerdo y
conocimientoy está establecida en el yo sagrado del Doyen de los Sabios, Mahoma
(que Alá lo bendiga), el Profeta de Dios y Virrey de Alá en la Tierra. Su proximidad 15 a
Alá y arrepentimiento sincero en una revelación tan resplandeciente nos indica que él
posee la superioridad sobre todos los Eruditos en la Clase Divina, o sea, los Profetas,
siendo él el veráz por naturaleza, el Testigo y el Justo. Lo anterior se debe a que en el
sagrado yo del Santo Profeta (que Alá lo bendiga), ésta erudición está representada por
las Luces Divinas y los Secretos del Libro Noble que perfecciona16 la religión y completa
todas las bendiciones. Es la gran cualidad de este Libro Noble que antes de su

14
“Ellos están con aquellos que son bendecidos por Dios, entre los Profetas, los veraces por
naturaleza, los testigos y los Justos, y ellos son la mejor de las compañías”. (Al-Nisa).
15
Sírvase referirse al encabezado “Paz”.
16
“Y Nosotros hemos perfeccionado la religión y completado las bendiciones, y Nos complace
haber adoptado el Islám como vuestra religión”. (Al-Maida).

144
revelación ninguna de las Escrituras u Opúsculos Celestiales tenía tal amplitud. El
Santo Corazón es la fuente de la que manan como un río los secretos y las luces. Esto
hace que la sabiduría del Libro Noble fluya continuamente en el Ummah Islámico, lo que
proporciona una base para que este Ummah sea superior a toda la humanidad, ya que
es erudito y del Camino Medio (Justo)17. En la actualidad, solamente el Ummah de
Mahoma, (que Alá lo Bendiga) el Profeta de Dios, Virrey de Alá en la Tierra, siendo
erudito tiene el derecho de ser estimado y reconocido como superior a todos los
Ummah. Esto se debe a la sabiduría, que es un Reflejo Divino y estabilizador del yo,
además de ser el factor equilibrante en la civilización y planificación política. La Brillante
Luz de Dios es la que ilumina ambas realidades del yo, y su evolución Sublime y natural
continúa expandiendo su amplitud ilimitada hasta el final de los tiempos. La Muerte no
tiene absolutamente ningún efecto sobre ello, ya que el Espíritu Divino es el presente y
el espíritu que respira, su único estado. Cuando el Espíritu Divino abandona el cuerpo
elemental y el alma que respira, que constituyen el cuerpo, entonces el Espíritu Divino
no sufre el efecto de la muerte, como tampoco lo sufre el alma que respira, porque ella
es una manifestación del Espíritu Divino. El que se encuentra en un estado y el Estado
mismo son partes de la misma realidad, y no se los puede separar. El alma que respira
fue creada mediante la unión de elementos en el cuerpo del hombre, por lo que
continúa existiendo cierta relación entre ambos espíritus y el cuerpo terrenal, que es el
resultado de ambos. Este es un argumento para el respeto que se le debe rendir a las
tumbas de las personas sagradas.

Hemos probado la absoluta correción de la razón para la superioridad en la faz


de la tierra del yo de los Musulmanes eruditos, porque es el objetivo de la creación a
cuenta del reflejo en ella de la Sublimidad Celestial. De igual manera, cuando un
Musulmán viaja al siguiente mundo, su influencia sobre las almas vivientes proporciona
pruebas adicionales de la superioridad del Ummah Islámico. Esta influencia e inmersión
continua (por medio de la purificación y la enseñanza) los une con el yo activante del
Primero de los Musulmanes, Mahoma (que Alá lo bendiga) el Escogido, Ahmad el
Seleccionado, Profeta de Alá. En realidad, a él se le otorgó la superioridad por encima
de todos los Profetas o por sobre toda la creación, lo que también es la razón de la
superioridad en la tierra del Ummah Islámico Erudito. Igualmente es el significado de la
siguiente tradición del Santo Profeta (que Alá lo bendiga). Consúltese a este respecto

17
“Y Nosotros os hicimos un Ummah que es del ‘Camino Medio’”. (Al-Baqarah).

145
también el Capítulo acerca de la Cualidades del carácter del Santo Profeta (que Alá lo
bendiga) y el Sabio Corán.

“Debido a los siguientes seis motivos me ha sido otorgada la superioridad por


sobre todos los Profetas: Me fue otorgado un don de habla concisa y precisa;
Me fue otorgada la victoria por medio del respeto reverencial; Se me hecho
admisible el botín de guerra; Para mi, toda la tierra se ha convertido en una
mezquita o en sagrada; He sido predestinado para toda la humanidad; y,
conmigo termina la Línea de Profetas”.

146
INTELIGENCIA Y COMPRENSION

“He dirigido mi rostro hacia el Creador de los Cielos y la Tierra”.


(Al-Anaam)

Zaka o la inteligencia penetrante, llega a las conclusiones correctas con gran


celeridad mediante la combinación de la realidad elemental y la Sublime. Al tomar en
cuenta las conclusiones de las causas terrenales y celestiales del alcance de la mente,
sin la intervención del pensamiento, es la Fahm o comprensión. El yo racional del
hombre alcanza la comprensión de todas las realidades terrenas o celestiales. Debido
a que la mente humana está constituida tanto por realidades elementales como
Sublimes, está en capacidad de llegar a conclusiones y con la ayuda de esta facultad el
cerebro humano atrae hacia su órbita las esferas tanto metafísicas como celestiales.
Por la misma razón de que el hombre evidencia este fenómeno elemental, él también
puede ver como toman forma las realidades definidas por medio de la combinación y
composición de los elementos. Esto constituye el orgullo de las Ciencias Físicas. Sin
duda alguna, su capacidad depende de la atestiguación y de la experiencia.

Meditar e investigar los elementos terrenales y las Sublimidades celestiales


significa aprender la manera como están organizados, y así alcanzar al Creador de
todos ellos a través de la densidad de la tierra y la Sublimidad de la Verdad Celestial.
Esto último, de por sí, es una necesidad de la mente humana y mientras se mantenga
firme en este camino, que es la causa de la creación, la mente humana continuará
alcanzando y reconociendo a su Creador a través de la presencia de los rudimentos de
su origen elemental y Celestial. La verdad es que la Realidad Celestial por su propia
naturaleza, se vuelve hacia su origen debido a su propia naturaleza y la predilección de
la densidad terrena de volverse hacia el Verdadero Creador de una manera natural y
equilibrada, la cual también es una necesidad natural.

Debido a lo enterior, esta naturaleza del profeta Abrahán, que en su condición


de hombre fue creada por el Creador Todopoderoso, estudió los fenómenos celestiales
y sus acciones, llegando a la conclusión que tan sólo El podía ser el Gobernante y Jefe
Supremo, el Creador de los cielos y de la tierra,de la totalidad de esta creación

147
ordenada y planificada. En las palabras de Abrahán, Dios nos dice:

“Yo no le doy importancia a los fenómenos que están sujetos a regresión … Yo


vuevo mi cara hacia El Unico que ha creado los cielos y la tierra, y Yo no estoy
entre los que no tienen fé”.
(Al-Anaam)

La capacidad del hombre de reconocer al Creador por la sola organización de


las realidadesa es la necesidad más importante e infalible de los conponentes del
hombre en su creación. Cuando él se da cuenta de la naturaleza de su creación,
mediante el estudio de sus constituyentes terrenales y celestiales, y llega a estar
totalmente sumergido en su pensamiento, es cuando esto adquiere el nombre de
capacidad de Fahm o comprensión.

Al tomar en consideración lo arriba mencionado, la necesidad de la realidad


natural del hombre es aceptar, sin cuestionamiento, la dirección del camino recto que es
el equilibrio entre la Sublimidad y la densidad, tal y cuando le es presentado por el
Todopoderoso, el Creador de los cielos y la tierra. De esta manera se indicará la
integridad de las capacidades de Inteligencia (Zaka) y Comprensión (Fahm). La propia
razón de ser del compuesto de la densidad y Sublimidad, es el logro de un equilibrio o
justicia. La base de este equilibrio exige la materialización del equilibrio o balance. La
justicia es el mantenimiento y constancia de un peso igual a ambos lados del yo. Esa
constancia, exige un camino recto que es el camino en el medio de los dos extremos de
exceso y demasiado poco. Este equilibrio tiene constancia y este estado saludable de
la inteligencia (Zaka) y de la comprensión (Fahm) nos abre las puertas a las Realidades
Sublimes tomando forma en el yo humano por medio de la revelación y tolerancia (en
otras palabras, el equilibrio) de las realidades Sublimes y terrenas. La realización de la
realidad del yo constituye la completación de las facultades de la inteligencia y
comprensión. La realización del yo es el “serlo todo” y “terminarlo todo” de la
inteligencia (Zaka) y la comprensión (Fahm). Ambos poderes son partes fundamentales
del yo y su acción es el conocimiento Divino. En el yo del hombre se combinan las
Realidades Sublimes y las densidades terrenas. Su aspecto Sublime se oculta en el
velo de lo invisible de la densidad y sólo cobra vida con su realidad en la inteligencia y
comprensión cuando se reconoce que tiene Luces de la Persona del Verdadero

148
Creador. Las capacidades de la inteligencia y comprensión resplandecen al atestiguar
las Luces de la Persona Divina. Ese es el Espíritu Divino, la realidad de la cual es la
Luz misma, y su revelación a cualquier hombre también se combina con la comprensión
del Creador. Para él esta revelación es como un vistazo fugaz pero manifiesto de las
maravillas celestiales y terrenales de la Divinidad, que él determina y acepta como
pruebas irrefutables de la Persona del Más Santo (Alá). Esto se aclara al recorrer el
mismo camino recto al sumergir nuestro propio yo en la profunda meditación acerca del
Verdadero Creador. Esto arroja luz sobre el Conocimiento Divino y la Sabiduría del yo
racional del hombre. Dios Todopoderoso, da pruebas de Su Persona y de Su Ser, por
medio de Su sabiduría. El yo racional del hombre también se da cuenta de la existencia
de Su Persona. El conocimiento del Todopoderoso abarca a todas las criaturas en la
tierra y en los Cielos. Cuando el yo racional se sumerge en la Persona del
Todopoderoso se convierte en el ente que manifiesta y refleja todas las maravillas de la
existencia. El siguiente verso del Corán refleja la misma realidad:

“Dios asegura que no hay otro Dios salvo El. Los Angeles, los Eruditos, y El
Mismo establecen la justicia”.
(Aal-i-Imran)

Dios es un Testigo para Su Persona por medio del Conocimiento de Su Persona.


El testimonio depende de la visión y la sola visión es el conocimiento más cierto. Por lo
tanto, puede concluirse lógicamente que Su Virrey quien lleva el Espíritu Divino debería
proporcionar evidencias acerca de El por medio del conocimiento de su yo, que es la
perfección de la inteligencia y la comprensión. La realidad de su yo tiene una comuniad
iluminada con el conocimiento de Dios.

“Dedicáos tanto a la adoración de Dios, hasta que os déis cuenta de la Verdad”.

(Al-Hijr)

Esto significa que cualquier cosa distinta de Dios es demolida por él, y él se da
cuenta en su yo de la Divinidad del Todopoderoso. Esto lo convertirá en erudito, y le
llega como su derecho por ser testigo de la Persona del Todopoderoso, y a su vez es la
manifestación del Espíritu Divino en la inteligencia y la comprensión, que también

149
conduce a la fé completa o certeza. Dios, el Todopoderoso nos dice:

“Por ende, Nosotros le mostramos a Abrahán las maravillas del Cielo y la tierra,
de manera que él pudiera lograr una fé completa”.
(Al-Anaam)

La atestiguación de las Maravillas Divinas conduce a la Luz de las Luces (Dios),


y lógicamente, conduce a la manifestación del Espíritu Divino ya que esa Luz de la Luz
lo “Ve Todo” y lo “Sabe Todo”.

Podemos decir que la Cualidad Divina del yo humano se comprueba por el


Conocimiento Divino y por la testificación de las Maravillas Divinas o Celestiales. La
densidad del yo del hombre al interactuar con la Luz Divina le infunde su realidad a la
inteligencia y comprensión humana.

La tolerancia gradual de la Luz Divina por parte de la densidad terrena,


poporciona la capacidad de una recepción y tolerancia continua e inagotable de las
Realidades Sublimes, que son muy finas y no tienen peso alguno. Este hecho, por sí
mismo, revela nuestro yo y convierte mediante la testificación, la oscuridad del
pensamiento en Conocimiento, a su vez esto se convierte en una realidad,
conjuntamente con el conocimiento íntimo de Dios. En el siguiente verso, brilla el
mismo Sol:

“En la tierra (que es el lugar donde el hombre tiene su morada) existen signos
para aquellos que desean alcanzar y obtener la fé” (sus yo han conseguido la
luz de la fé cuando su densidad terrena recibió la Fineza Sublime. Por lo tanto,
sus capacidades de inteligencia y comprensión, como si fueran testigos
presenciales, están concientes de la realidad máxima y del ordenamiento de su
ambiente). “¿Acaso no miráis dentro de vosotros mismos?” (Esto significa
presenciar del Objetivo Real. La visión del yo es la visión de la gnosis de Dios y
es la perfección de la inteligencia y la comprensión).
(Zariat)

“Esforzáos y encontráos a vosotros mismos en la abnegación; Hacedlo

150
rápidamente – Dios lo sabe mejor.”
(Rumi)

Los versos:

“Dios guía hacia Su Luz a aquellos que El así desea”.

“Para ellos su recompensa es su luz”.


(Haddid)

concuerdan con las pruebas acerca de la misma gran realidad.

Podemos concluir que la gnosis de Dios es la meta natural de todos los


esfuerzos del yo racional del hombre, y su adquisición conduce a la perfección del yo
racional, siendo este el nivel más elevado de la inteligencia y la comprensión. En
realidad, la testificación de las maravillas de los cielos y la tierra trae como resultado la
fé en Dios que tiene el hombre por medio del equilibrio de sus elementos terrenos y
celestiales que él percibe como su realidad. En la inteligencia y la comprensión, sus
conjeturas se convierten en certeza y a medida que en él esto se une a lo Sublime, que
está constituido por las realidades espirituales, puede decirse que se convierte en su
capacidad para dominar y gobernar todo el sistema de espiritualidad. Por lo tanto, ésta
es la realización de la realidad del yo, que es la naturaleza de las maravillas de la
inteligencia y la comprensión.

El precursor de la comunidad de los rectos, Abrahán (que la paz de Dios sea con
él) vió brevemente por su yo espiritual las maravillas de los cielos y la tierra, lo que
indica una perfección espléndida de la inteligencia y la comprensión. También muestra
la testificación del objeto de la prueba como la esencia de la misma. De manera similar,
el establecimiento de la fé a través de la devoción y la testificación de las Maravillas
Divinas, conduce a una unidad básica y definitiva entre la gnosis de Dios y la
testificación de las maravillas del cielo. Es la tolerancia de las realidades del yo en la
visión de los testigos; es el reflejo de lo Sublime a través del yo del hombre, y la

151
combinación de las maravillas celestiales, que se inclinan ante el Verdadero Creador.
Todos son precursores, ya que se combinan para abstraerse en los Exudados del
Creador en Realidad, lo que a su vez, conduce a la revelación y la tolerancia y a
medida que se establecen los precursores, revelan la Divinidad de las realidades de lo
terreno y lo Sublime.

El reflejo de las Luces de la Luz de la Luz (Dios) en el seno de Líder y Soberano


de la humanidad, Mahoma (que el Placer y los Saludos de Dios esté con su alma) el
Escogido, el Profeta de Dios, y su testimonio y visión de las realidades de las maravillas
de la tierra y el cielo, están directamente relacionados en la tradición de Abrahán (que la
paz de Dios sea con él). Dios, el Todopoderoso nos dice:

“Decíd que Dios me ha conducido al camino recto que es el sistema que llena la
vida de Abrahán en recto, y él no fue uno de los que asociaron a otros con Dios”.

(Al-Anaam)

A los yo Nacionales de la Comunidad Musulmana, que en capacidad son como


un océano, les ha sido otorgado hasta el Dia del Juicio un flujo continuo, como un río de
Luz de la inteligencia y comprensión Abrahámica. Dios, el Todopoderoso nos dice:

“¿Cuál puede ser mejor como sistema de vida que éste en que el hombre baja la
cabeza en sumisión a Alá, también realiza buenas obras y ha seguido a la
Comunidad de Abrahán?”
(Al-Nisa)

Cuando se probó que la gnosis de Dios se ilumina con la realización de las


realidades del yo racional; o sea, cuando la gnosis de Dios es la necesidad natural y
obligatoria de la naturaleza del hombre, entonces el reconocimiento del camino recto,
que es el medio para revelar ante nuestros ojos las realidades naturales también es, en
verdad, la capacidad de la inteligencia y la comprensión que perfecciona las sagradas
maravillas por medio de la testificación de las realidades de los elementos y de lo
Sublime. Dios, el Todopoderoso nos dice:

152
“En la creación de la tierra y el cielo y en las diferencias entre la noche y el día
están las señales para aquellos eruditos que recuerdan a Alá mientras están de
pié, sentados o reclinados y también cuando meditan acerca de la creación de la
tierra y los cielos”.
(Aal-i-Imran)

Esto significa que el recuerdo y la memoria de Alá (la meditación acerca de él), o
la abstracción en el Nombre Personal de la Luz de la Luz (Dios), el Sublime, el
Todopoderoso, que es un Exudado de Dios, ilumina el yo racional del hombre. Por lo
que las realidades de las maravillas de los cielos y la tierra se reflejan en sus ojos con
vista. En la Terminología de Dios esos son los eruditos u hombres de inteligencia y
comprensión.

En los ojos con vista del Santo Profeta, (que las Bendiciones y la Paz de Dios
sean con su alma) el primero de los Musulmanes, el Profeta de Dios de acuerdo con el
Sagrado Corán:

“Su corazón no disputó lo que él vió”.


(Al-Najm)

“Sin duda alguna él lo vió y lo vió una vez más”.


(Al-Najm)

Hazrat Ibn-e-Abbas dice que él vió al Todopoderoso dos veces, por lo tanto, la
gran realidad de la ascensión fue establecida. Esa fue la etapa más lejana a la que
podría extenderse la visión y la testificación que se declara en los versos mencionados.
Esta es la forma aparente de su testificación. De acuerdo con el verso: “Y que él pueda
enseñarles del Libro y la sabiduría” todas las ciencias del Libro y sus secretos han
fluido de manera continua en la Comunidad Musulmana, lo que también es una
herencia de las ciencia de la condición de ser Profeta que constantemente estará con la
Comunidad Musulmana.

El objetivo final de la sagrada inteligencia y comprensión es el reflejo y la


tolerancia de las breves visiones de la Persona y los Atributos de Dios. Asu vez esto

153
conduce a la estabilidad y resistencia de la realización de las realidades Sublime y
terrena, con lo que evita cualquier error en la percepción de la materia Sublime y
mundana, ya que el yo racional, con el conocimiento íntimo de las realidades, rompe las
barreras de las conjeturas. El yo racional obtiene la fuerza por la testificación de la
Iluminación Divina y puede ver las maravillas de la creación a traves de los ojos que son
testigos. La firmeza de la iluminación elimina todos los posibles errores de observación,
de manera que la persona puede ver correctamente los eventos que provendrán de los
sucesos actuales. Para él están claros los concomitantes de los eventos actuales
necesarios en el futuro. Dios, el Todopoderoso nos dice:

“Tu compañero ni ha errado ni se ha desviado del camino”.


(Al-Najm)

La aparente visión del Santo Profeta (que Dios lo bendiga) no cometió ningún
error en la observación de las realidades, ya que él estaba observando esa Luz
Ilimitada, la Realidad Sublime de la que se estableció su yo iluminado a través de su
brillante yo racional. Su capacidad está a la par con la excelencia, por lo que no existe
la posibilidad de algún error por su parte.

La aparición de la Sutileza y la densidad, con sus realidades que surjen de la luz


y su tolerancia a través del logro del equilibrio en el yo, lleva a la perfección, corrección
y firmeza, eliminando además los errores de los elementos y las Sublimidades. Los
sentidos densos y oscuros no pueden desviar a la densidad iluminada de su camino
recto. Por consiguiente, la deducción de los eventos futuros y las conclusiones a partir
de los eventos aparentes por parte del Santo Profeta (que Dios lo bendiga), fueron
totalmente correctos y son una evidencia incontestable de la correción y perfección
absoluta de su inteligencia y comprensión. Esto también protege sus capacidades de
los efectos densos y oscuros. En su naturaleza, el reflejo de la Sutileza y la iluminación
de la densidad conducen a la perfección de la conciencia y el equilibrio en el
desempeño de los requerimientos de la vida terrenal, lo que lleva a la correción y salud,
generando la inteligencia y la comprensión. El reflejo de la Luz Divina y su tolerancia
por parte de del yo racional materializa en el hombre el conocimiento íntimo (o gnosis)
de Dios. El yo del hombre tiene una inmensa cantidad de miríadas de esplendores de
la naturaleza, obtenidos a través de la manifestación de lo Sublime en ellos. El reflejo

154
de las realidades de las maravillas de la naturaleza en su yo es la razón de la perfección
de su inteligencia y comprensión. Su naturaleza no asume el desequilibrio al unir las
premisas y llegar a conclusiones acerca del mundo oculto y el aparente. Esto es la
santidad lícita y la perfección de la inteligencia y comprensión, que ha sido otorgada a
los yo de las personas de la Comunidad Musulmana hasta el Día del Juicio. Por esta
razón, la comunidad es superior a cualesquier otros individuos de la humanidad, ya que
esto ha sido heredado solamente por esta comunidad del primero de los Musulmanes,
el Virrey de Dios en la tierra, Mahoma, (que Alá lo bendiga) el Profeta de Dios. De
acuerdo con los siguientes versos:

(1) “Y Nosotros hicimos que Salomón comprendiera ese asunto”

(Al-Anbiya)

(2) “Nosotros los haremos Virreyes, tal como Nosotros hicimos con sus
predecesores”.

(Nur)

La esencia del Vicereinado en la tierra es la reforma y la nueva formación de la


condición correcta de estadista. En la actualidad, esta exclusiva Viceregencia de Dios
la constituye la participación de la Comunidad Musulmana con toda su grandeza y
honor debido a su inteligencia y conprensión. Esta es la Luz del Soberano, el
Todopoderoso. La siguiente tradición del Santo Profeta (que Alá lo bendiga) expone la
grandeza y respeto reverencial de la misma inteligencia y comprensión iluminada:

“Tened cuidado con la inteligencia del creyente; sin duda él mira con la Luz de
Dios”.
(Tirmadhi)

El, el Todopoderoso, la Luz de la Luz tiene la soberanía sobre los Cielos y la


Tierra. La Luz es el poder y la disciplina. Para los seres humanos el Vicereinado en la
tierra es la impregnación del Espíritu Divino en el espíritu que respira, de acuerdo con el
siguiente verso:

155
“Cualquier cosa que se encuentre en los cielos y en la tierra, por El ha sido
subyugada para vosotros”.
(Al-Jathiah)

Esta subyugación de las maravillas de los cielos y la tierra es la razón de la


Viceregencia Divina del hombre. El reflejo espiritual y su tolerancia en su yo racional,
que combina las realidades de lo Sublime y de lo terreno, ilumina la realidad de la
subyugación. Se debe a que la gnosis de Dios es constantemente una unidad con él y
subraya es la importancia del siguiente verso sagrado:

“Aquel que agradece, lo hace en nombre de su yo”.


(Luqman)

El reflejo del Espíritu Divino en el yo racional por medio de la gratitud y la


toleracia de la Luz de la Luz de todas las Luces, gradual y finalmente, con esfuerzos
totales y constantes, conduce a su aceptación de la Iluminación Divina que por siempre
es ilimitada. Debido a que el yo es el portador del Espíritu Divino, la gratitud hacia Dios
le otorga una Unión Divina. La Realeza del Todopoderoso es la Luz por sobre todas las
Luces. La Viceregencia del hombre en la tierra tiene la iluminación del Todopoderoso,
porque El puede realizar todo aquello que El así desea, y también según el siguiente
verso:

“Sin duda alguna, cuando El desea hacer alguna cosa, El dice “Sea” y “Se
Hace”.
(Ya-Sin)

El hombre tiene la misma capacidad, lo que significa que el hombre hace


cumplir el bien y rechaza el mal como una Función de Dios. Esta capacidad enciende
ante el Virrey de Dios todas las maravillas de la tierra y de los cielos, porque todas esas
maravillas están supeditadas a la humanidad. Las realidades del yo del Virrey de Dios
están totalmente reveladas y son estables. El poder de comprensión y realización de
las conclusiones por medio de las premisas necesarias, lo que también significa el
alcance de su inteligencia con base en el cumplimiento del bién y rechazo del mal,

156
constituyen un acompañante de su yo racional en su composición de lo Divino y de lo
elemental.

157
LA PAZ MENTAL

“O almas en paz, volvéos hacia vuestro Señor, habeis de estar satisfechas con
El tal como El está satisfecho con vosotras. Entrad al redil de Mis Esclavos y
entrad a Mi Paraiso”.
(Al-Fajr)

En el poder del pensamiento la certeza de la evidencia o la testificación conduce


a la satisfacción completa de la curiosidad y desaparecen todas las incertidumbres y
sentimientos de incomodidad. Por lo tanto, la Paz puede definirse como el estado que
obtiene el yo racional a través del equilibrio que la sabiduría crea en sus cuatro poderes.
La densidad y la Sutileza se unen completamente y el yo racional logra una unión con
las Luces del Todopoderoso hasta un punto en el que, debido a la constante recepción
del reflejo de las Luces del Todopoderoso, hace imposible que caiga en la incomodidad.
Esto es el máximo de la Paz. En la Naturaleza la Sutileza Sublime y la densidad
terrena, por su propia composición, permanecen alteradas hasta que una de ellas se
refleja con sus realidades y la otra acepta y tolera el reflejo. Antes que se lleve a cabo
tal unión, ambas permanecen anhelando la unión. Cuando la Sutileza no se ve
claramente a si misma en la pantalla oculta de la densidad, el yo humano se llena con
sospechas y presentimientos. Dios, el Todopoderoso nos dice:

“(Libradme del) mal de los presentimientos del malvado (quien siempre nos
vuelve su espalda) quien susurra sospechas a los senos del hombre.”

(Al-Nas)

Esta es la naturaleza que el hombre hereda al momento de su nacimiento.


También es la causa de la reflexión y análisis del hombre, de manera científica, en lo
que se refiere a su propia creación. El Verdadero Creador lo confirma. Cualquiera que
reflexione acerca de su propio yo encontrará que ese estado lo perturba, y lo aceptará
como correcto. Con seguridad, esta perturbación busca su satisfacción por medio de la
obtención de la paz que será la renovación de la existencia para lo que necesita de la
intervención del Verdadero Creador con la finalidad de que la realidad del yo racional

158
que se encuentra oculta detrás de la pantalla de lo invisible, logre revelarse. Esto
proviene de Su Exudación Iluminante que es la Palabra de Dios, con lo que elimina del
poder del pensamiento del yo racional todas las sospechas de las Visiones de Dios y
sus Revelaciones. Una relación con la Luz Divina establece una ecuación con el
Todopoderoso. Dios, el Todopoderoso nos dice:

“O almas en paz, volvéos hacia vuestro Señor, habeis de estar satisfechas con
El tal como El está satisfecho con vosotras. Entrad al redil de Mis Esclavos y
entrad a Mi Paraiso”.
(Al-Fajr)

El estar constantemente abstraidos en las Palabras de Dios involucla la


obediencia de los Mandamientos de Dios, repitiendo el Nombre Personal de Dios y
recitando cuidadosa y correctamente el Corán en las oraciones voluntarias (La Palabra
de Dios es un Código Completo y un Compendio Perfecto).
El Zikr del Nombre Personal de Dios (Alá) significa que cada inspiración y
espiración debería estar al unísono con Su Nombre de acuerdo con el siguiente verso:
“Haced el Zikr del Señor en vuestro yo”. (El yo o Nafs es la órbita de la persona del
hombre en este mundo y denota una relación y unidad del espíritu que respira con el
Espíritu Divino). De esta manera, el Zikr abarca todos los tipos de adoraciones y
devociones, por todos los tiempos, y también invade y satura todos los estados del
hombre. Dios, el Todopoderoso nos dice:

“Ellos hacen el Zikr de Alá (Recuerdan a Dios) mientras se encuentran de pié,


sentados o reclinados”.
(Aal-i-Imran)

De acuerdo con los Sagrados Mandamientos de Dios, Su Nombre Personal es Alá,


nombre que no puede aplicarse a nadie más y su realidad es Su Persona, la Luz por
sobre la Luz. Por su iluminación, la abstracción en este nombre otorga al yo racional la
curación de la perturbación de acuerdo con el siguinete verso:

“Dios otorga el encauzamiento hacia Su Luz a aquellos que El así desea”. Dios,
el Todopoderoso nos dice:

159
“Tomad nota que el corazón alcanza la paz sólo a través del Zikr de Alá”.

(Ra’ad)

El reflejo de la Realidad de la Sutileza y la iluminación de la densidad la limpia


de los deseos terrenales o estímulos de perturbación y la lleva a la realización
equilibrada de sus metas naturales y de la paz. En ese estado, los estímulos no
iluminados y perturbadores no tienen ningún efecto.

Los pronunciamientos y las acciones del Santo Profeta (que Alá lo bendiga) se
basan en la facultad del pensamiento de Inspiración Divina, y en la constante
Manifestación de Dios a su yo racional ampliamente imbuido con el reflejo de la
Visiones Divinas. Dios, el Todopoderoso nos dice:

“El (el Santo Profeta (que Alá lo bendiga)) no habla por su propia cuenta, sólo lo
hace bajo la inspiración que le ha sido enviada”.
(Al-Najm)

El potencial que se encuentra en el sagrado yo del Ultimo de los Profetas (que


Dios lo bendiga), que está destinado a toda la humanidad por instrucción especial de
Dios debido a su capacidad humana, conduce a la gradual pero rápida completación del
desarrollo. Esto también se debe al hecho de que Dios lo escogió especialmente a él.
Los miembros seleccionados del Ummah-e-Mustafa comparten este potencial por medio
de la intermediación, de acuerdo con los grados de bendiciones que ellos poseen.
“Indudablemente Alá escoge a quién El guiará hacia Si Mismo; a aquellos que son
contritos” (Shura) a través de las devociones y ejercicios místicos que son una parte
fundamental del arrepentimiento o contricción. Por estos medios, la paz perfecta y el
equilibrio se han hecho firmes y constantes. La estupenda carga espiritual de la
revelación (del Corán), el reflejo y la manifestación fueron aceptados por el yo sagrado
del Santo Profeta (que Dios lo bendiga) con una ecuanimidad perfecta. El reflejo de la
Persona de Dios no creó ninguna perturbación en el yo del Santo Profeta (que Dios lo
bendiga) debido a que la iluminación de la combinación de Sutileza y densidad se
convierte en una sola con la realidad del reflejo y la revelación que se acepta sin

160
ninguna perturbación, según el siguiente verso: “Su corazón no rechazo cualquiera
fuera la cosa que él hubiera visto” (Al-Najm). Si el corazón ha sido perturbado, no
puede afirmar la Revelación de Dios. En realidad la perturbación desecha la capacidad
de afirmar los asuntos del corazón. Solo un corazón el paz puede lograr la afirmación
de varias revelaciones, y se requiere un yo y un corazón en paz para que el corazón
iluminado se abstraiga en las Exudaciones del Todopoderoso.

En “Sha’b-Al-Iman,” Baihaqy mencionó a Hazrat Ali de la siguiente manera:

“La fé aparece como una mota blanca en el corazón. A medida que aumenta la
fé, esa blancura aumenta. Cuando la fé es completa todo el corazón se torna
blanco”.

El significado del verso precedentete es que el corazón es el sitio que recibe la


atestiguación de Dios y las Visiones de la Luz Divina. Aquel que contínuamente se
abstrae en los Exudados de Dios, alcanza la unidad con las Gracias e Iluminaciones
Divinas, que son el reflejo y tolerancia de su Realidad. En el verso del Corán “Sabed
que Dios está con aquellos que se abstienen del mal” (los rectos) (Taubah), el favor de
la compañía de Dios es una indicación de su propia unidad con la homogeneidad.
Cuando se combinan la Sutileza y la densidad, esto necesariamente trae como
consecuencia el equilibrio que continúa recibiendo el esplendor de la Luz de la Persona
de Dios, para siempre y sin ninguna conmoción. El equilibrio o paz recoge todas las
cualidades más elevadas. El hecho de que el Santo Profeta (que Dios lo bendiga)
jamás llegó a sentirse mentalmente incómodo a raíz de informaciones o movimientos
perturbadores, abiertamente simboliza su equilibrio absolutamente perfecto de lo que es
una evidencia la paz infinita. Esto sucedió en el sagrado yo del Santo Profeta (que Dios
lo bendiga), de acuerdo con el siguiente verso del Corán: “Y en la actualidad Nosotros
os conferiremos una ordenanza difícil”. (Muzzammil). Esta es la capacidad de soportar
una gran carga. La estabilidad y la continuidad de esta capacidad vienen de la
abstracción en las Exudaciones de Dios. Se ha hecho que ello continúe por siempre en
el bendito Ummah, obediente a nuestro Soberano y Gran Líder, Mahoma el Escogido,
Ahmad el Elevado (que Alá lo bendiga). Ala, el Todopoderoso, al dirigirse al Santo
Profeta (que Dios lo bendiga), explica este camino equilibrado en el Capítulo Al-
Muzammil (el Envuelto en el Manto) de la siguiente manera:

161
“Este es un recordatorio. Por tanto cualquiera que así lo desee puede escoger
el camino que conduce a su Dios”.
(Muzammil)

El camino recto es la creación eterna de la paz en el yo racional por medio de la


recitación continua del Corán y el recuerdo constante de Dios. Este camino recto le ha
sido concedido al Ummah Islámico hasta el Día de la Resurrección. Es el medio para
proporcionar la perfecta condición de criatura a las personas de los Musulmanes,
mediante la obtención de la paz, lo que conduce a la herencia de la tierra en este
mundo, y del paraíso y la Dicha de Dios en el más allá. Las grandes y meritorias
criaturas han participado en los Atributos de Dios, el Todopoderoso, Quien es la
Esencia del Equilibrio debido al equilibrio de ellas. El es el Soberano y Quien Domina
sobre todas las manifestaciones de Su Poder. El pensamiento de ellas y la base para el
mismo está libre de toda turbulencia y perturbación, y el resultado de las reflexiones
acerca de esas ordenanzas del equilibrio (o justicia) que pertenecen a la paz o a la
guerra, a la disciplina y administración, al arbitraje y la justicia, constituyen la norma de
la justicia y el equilibrio.

Su naturaleza justa o calmada tiene el derecho de obliterar de la faz de la tierra


a la injusticia y la inecuidad. Dios, el Todopoderoso nos dice:

“Sin duda alguna Mis Criaturas rectas heredarán la tierra”.


(Al-Anbiya)

De acuerdo con el siguiente verso, la realidad de la herencia excluye a la


sabiduría y el conocimiento:

“Nosotros les dimos a ellos toda la sabiduría y conocimiento”.


(Al-Anbiya)

Por lo tanto, las personas rectas son las responsables en vista de que el
conocimiento se completa por medio de la acción. Este conociento completo precisa de
la prescripción del equilibrio al yo racional, por lo que cambiará su perturbación oscura

162
por una paz brillante que conducirá al justo derecho del dominio. Ese es el derecho de
las personas rectas del Ummah Islámico, lo que prueba su superioridad en todo el
mundo y le otorga el derecho de heredar la tierra. Los siguientes versos del Corán:

(1) “O almas en paz, dirigíos hacia vuestro Señor, habeis de estar


satisfechas con El tal como El está satisfecho con vosotras. Entrad al redil de Mi
Gente y entrad a Mi Paraiso”.
(Fajr)
(2) “Sin duda la tierra es la herencia de Mi Gente Recta”.

nos proporcionan la concordancia apropiada.

El hecho de ser testigos de las realidades ha proporcionado a las personas


rectas una fé perfecta, que es la base de la sabiduría y orígen de la paz; es la base
científica de la civilización y la reflexión, sin que en ella existan vestígios de perturbación
o vacilación. Por esta razón cualquier Intención Divina o Voluntad Divina no crea
discordia en sus yo. Las bendiciones y contratiempos no afectan para nada su decreto
de hacer cumplir el bien y obliterar el mal. Su porción elemental y celestial está
protegida de cualquier predilección para vacilar o desviarse del camino recto, y las
perturbaciones que podrían ocultarla del Verdadero Creador no tienen la capacidad
para perturbar su amor y atención hacia El. Su poder de pensamiento que es la
saniduría, refleja el equilibrio de sus acciones y la santidad de su justicia en la faz e la
tierra. El equilibrio, en su poder de ira, que está representado por su valor, es el
preservador del equilibrio, y su capacidad de deseos carnales, cuando alcanza su
equilibrio en la castidad, conduce a la imposición de la castidad en las aciones
humanas. Precisamente por esta existencia equilibrada, de resplandor y relación con el
Todopodroso,el Realmente Justo en la faz de la tierra, que ellos poseen , en el más allá
alcanzarán la unión con su Señor. El epíteto “Mi Gente” que aparece en el verso
Coránico antes mencionado, es una prueba de esta unidad de la existencia, indicando
también el logro gradual de una perfección infinita por parte del yo racional.

163
RACIONALIDAD

“Nosotros hemos revelado el Corán en Arabe para que vosotros podáis adquirir
la racionalidad”.
(Yusuf)

Cuando el yo racional obtiene el brillo de las realidades Sublime y terrena por


cuyo reflejo esta constituido, y su densidad y Sutileza iluminadas alcanzan la
estabilidad, ello trae como consecuencia el fruto de la brillante apariencia del yo racional
que constituye la capacidad de razonamiento que proporciona un equilibrio perfecto en
la comprensión, que conduce a un equilibrio perfecto entre lo dicho y lo hecho. La
relación natural que lleva al Señor Establecido en Justicia resulta en que su estabilidad,
sin vacilaciones, se manifiesta por una mirada fija en la que no hay transgresiones ni
deshonestidades.

Dios, el Todopoderoso estableció el equilibrio perfecto en el yo sagrado del


Santo Profeta (que Alá lo bendiga) por medio de su entrenamiento y sus devociones y
esfuerzos por lo que él pudo obsevar las alturas de la Ascensión con ese estado de su
yo que aclara el siguiente verso:

“Su mirada no vaciló ni se desvió”.


(Al-Najm)

El reflejo y la tolerancia de las realidades Sublime y terrena convierte la


oscuridad en luz, y entonces la capacidad de reflexión se desembaraza de todos los
pensamientos erróneos.

En la discusión de las bases del pensamiento correcto, no transgredimos los


límites del equilibrio ni los miembros y nervios se afectan en ese acto. La luz y la
oscuridad son opuestos el uno del otro. Al exceder los límites del equilibrio o al
quedarnos cortos respecto al mismo, conduce a la oscuridad, que es lo opuesto de la
brillante predilección de su yo racional. Cuando se combina la densidad y la Sutileza
con la iluminación nos llevan a la oscuridad y la perturbación que altera las palabras y
las acciones. Sin embargo, una combinación equilibrada de Sutileza y densidad, por

164
reflejo de la sutileza y la densidad en su inclinación natural hacia un equilibrio perfecto,
conduce a la luz, la paz, y a la estabilidad de las palabras y los hechos,
desembarazando al yo racional de toda disminución o exceso. Dios, el Todopoderoso
nos dice: “Y aquellos que han dicho que Dios es nuestro Creador y Sustentador y
permanecieron firmes en ello (creencia)” (Ha Mim-Sajdah). En realidad ellos afirmaron
la fé con una racionalidad adecuada y luego demostraron la fé mediante la acción. En
otras palabras, su capacidad de pensamiento y acción y su pasión y deseo carnal
realizaron un esfuerzo conjunto mediante el cual las realidades de su pensamiento
correcto se reflejaron en el yo racional, lo que perfeccionó su pensamiento, que
constituye la base de la palabra y la acción. El objetivo de la acción eliminó todas las
posibilidades de excesos o insuficiencias en la sinceridad perfecta de la fé en Dios, el
Todopoderoso. Esto es la completación y equilibrio de la naturaleza del yo, y la gnosis
de Dios es el reflejo de la Sutileza Celestial en la densidad del cuerpo humano.

Todos los cuerpos celestiales y terrenales reflejan e indican, mediante sus


objetivos y poderes, una evolución y deterioro progresivo en su existencia. Lo mismo
sucede en el dominio humano, el nacimineto del hombre, su infancia, juventud y vejez, y
las etapas similares en la vida de los animales y plantas indican un progreso evolutivo y
un deterioro. Este hecho también constituye una prueba de que al hombre le ha sido
otorgada una creación al combinar en sí mismo la Luz de la Sutileza Celestial y las
realidades angelicales, en cuyo sistema ordenado funcionan todas las manifestaciones
de evolución y retrogresión. Todos los fenómenos han sido subyugados al hombre, y
tan pronto éste comprenda en su yo racional la naturaleza de su yo, que es lo mismo
que la gnosis de Dios, sabrá que sólo es necesario que se dé cuenta de las ciencias de
las realidades de los cielos y la tierra. Lo antedicho se debe a que en él se combinan
las realidades celestiales y terrenas. Es necesario que expliquemos que el Espíritu
Divino o la Sutileza Sublime combinan en sí mismo todas las Realidades Sublimes.
Dios, el Todopoderoso nos dice:

“¿Acaso os sentís inmunes a cualquier cosa que esté en los cielos?”


(Mulk)

En ese momento su yo racional combinará en sí mismo su pensamiento y


capacidad para actuar, en un equilibrio perfecto que es perfecto para su naturaleza y

165
ambiente. Dios, el Todopoderoso nos dice:

“¿Acaso no comprende quién lo hace envejecer y lo confunde?”


(Ya-Sin)

Quiere decir, ¿quién es el maestro de este sistema gradual, cuyas ordenanzas


de creación y administración son igualmente efectivas y vigentes en el universo, en la
Vicegerencia en la tierra y en el hombre? La respuesta evidente es: sólo Alá, el
Todopoderoso. En esta Revelación Divina está totalmente claro el potencial de la
racionalidad.

En otras palabras, el poder del pensamiento reside en el hecho de que la


realidad del pensamiento en la naturaleza universal del hombre es la base equilibrada
de las palabras y los hechos, y es la realidad de la racionalidad.

“¿Acaso ellos no razonan?” ( ) estas palabras reflejan la misma brillante realidad. La


racionalidad proporciona a los asuntos y objetivos humanos una creencia sincera en
Dios, y protégen al hombre de los excesos e insuficiencias en su pensamiento y
acciones al proporcionarle un equilibrio en todos los detalles. Siendo un equilibrio, se
logra al abstraerse en las Exudaciones del Esblecido en Justicia y Equilibrio, v.g. Dios,
el Todopoderoso, que nos dice:

“Para aquellos eruditos que recuerdan a Dios mientras se encuentran de pié,


sentados o reclinados, existen señales en la creación de la tierra y los cielos, el
día y la noche al igual que para aquellos que refxlexionan acerca de la creación
de los cielos y la tierra”.
(Aal-i-Imran)

Tan sólo esos eruditos tienen la constancia en la reflexión acerca de la


naturaleza del universo y del hombre, que se abstrae en las Exudaciones del Creador al
presenciar las realidades de los fenómenos y maravillas de la naturaleza. Ellos son los
únicos portadores de las Exudaciones de justicia y equilibrio (v.g. el Sagrado Corán); los
eruditos y las personas sagradas del Ummah Islámico, que permaneces abstraidos en
el Mundo de Dios y repiten el nombre de la Persona de Alá, por lo que están abstraidos

166
en las Exudaciones del Dueño del Nombre y el Portavoz. Dios, el Todopoderoso, nos
dice:

“Nosotros revelamos el Corán en Arabe para que vosotros os hagais eruditos (o


racionales)”.
(Yusuf)

Por lo tanto, en el seno del primero de los Musulmanes, Mahoma (que Dios lo
bendiga), el Profeta de Dios y Virrey de Dios en la tierra, fueron estabilizadas las
realidades de la revelación de Sabio Corán, con lo que se estableció totalmente la
racionalidad. Por consiguiente el brillante resultado de la luz de la abstracción en el
Corán, que elimina del pensamiento a la oscura miopía y proporciona una norma del
equilibrio para el pensamiento y la acción. Esto le da el derecho para imponer el
equilibrio o justicia en el mundo entero. Las Palabras de Dios: “¿Acaso no razonáis?”
son la evidencia de que el poder para razonar ha sido establecido en el Mustafawi
Ummah, y también nos invita a comprender y estudiar el Corán del Superactivo yo del
poseedor del Corán.

“Corred hacia la sombra de los que razonan, para que podais permanecer a
salvo del enemigo oculto”.
(Rumi)
.

167
PRESERVACION Y PREDICACION

“Esto es lo que os he prometido, para que cada uno de vosotros pueda preservarlo e
inclinarse ante Dios (v.g. Corán)”
(Qaf)

En la personalidad del hombre Dios creó la capacidad para obtener el reflejo de


la Luz Divina y retenerla por medio de la combinación de de la Realidad Sublime y la
densidad terrena. La Sutileza Sublime es el reflejo de la Luz por sobre todas las Luces.
Este Reflejo Sublime necesita de un depositario que pueda contenerlo y preservarlo por
siempre, y que tenga la tolerancia para la expansión gradual de la Iluminación Divina.
Esa es la densidad terrena. Cuando el yo racional, con la ayuda de la capacidad para
discernir y actuar, determina en el poder de imaginación el pensamiento correcto,
entonces se activan, las buenas obras gracias a la correción del pensamiento o volición,
y cuando se continúa realizando tales buenas obras, la Luz Divina que se refleja en la
existencia terrenal, permanece constante y se preserva. Esto constituye la capacidad
de preservación. Dios, el Todopoderoso nos dice:

“Esto es lo que os he prometido, para que cada uno de vosotros pueda preservarlo e
inclinarse ante Dios (v.g. Corán)”
(Qaf)

Aquellos creyentes rectos que preservan esta realidad de su naturaleza, en la


que han sido creados, y cumplen con sus necesidades naturales, son los Preservadores
y los Penitentes. Sólo el preservador de la verdadera naturaleza y el preservador del
equilibrio son lo que merecen el respetado nombre de Preservador. Traer el equilibrio a
las dos partes divididas del yo racional es la predilección natural del mismo, y cuando
ello se mantiene constante por el reflejo y tolerancia del reflejo, necesariamente genera
el poder de la predicación, que a su vez, continúa iluminando el pensamiento y la acción
con un permanente rayo de Luz. Esto significa que la realidad permanente o el
pensamiento y acción del Penitente y del Preservador son las representaciones
iluminadas del conocimiento. Dios, el Todopoderoso nos dice:

“Decid: ¿Pueden ser iguales los eruditos y aquellos que no tienen

168
conocimientos? Sólo los eruditos son los que pueden advertir (o predicar)”.
(Zumar)

La Visión Más Sublime visitó el puro corazón del santo Profeta (que Alá lo
bendiga). Su sagrado corazón lo evidenció y lo afirmó. Esto fue la Aparición estable,
que es la Preservación más elevada. El siguiente verso nos dice:

“El (que Dios lo bendiga) no dice nada por su propia voluntad”.


(Al-Najm)

Dicho verso constituye la muestra de su reflejo estable que presentó el sagrado


yo del Santo Profeta (que Dios lo bendiga) puro y limpio de todos los sentimientos
humanos. La revelación de los Versos de Dios a su corazón, presentó todos sus
ejemplos de acción totalmente inmersos en las realidades de la Luz Divina. De hecho,
él estaba totalmente abstraido en las Luces de la Persona Divina. Para el Ummah, su
ejemplo es el Código de Vida. La Esencia Iluminada del Todopoderoso, la Luz por
sobre todas las Luces impregnó totalmente las Exudaciones Divinas, al igual que cada
acción, cada inacción, cada movimiento de los labios, cada señal de los ojos del Santo
Profeta (que Dios lo bendiga), formando así La ley Justa para el Ummah. Por lo tanto,
el Penitente y el Preservador han de seguir el Sunnah y han de obtener el conocimiento
del Libro (que es la testificación de la Luz Divina) como una herencia, según declarado
en el Corán:

“Y él podrá enseñarles el Libro y la Sabiduría”.


(Jumua)

El potencial de preservación está destinado a la predicación de la herencia del Profeta


(que Alá lo bendiga). Alá, el Todopoderoso nos dice:

“Os hemos enviado el Libro que contiene las bendiciones para que podais
considerar y reflexionar acerca de sus versos. Sólo los eruditos adoptan el
camino de la predicación (o advertencia)”.
(Sad)

169
Aquellas personas rectas que primero comprenden el significado literal de las
Palabras del Corán y que luego en sus mentes consideran su significado, encuentran
las implicaciones adicionales de las palabras o su significado secundario, que son las
realidades de las Luces. Son esas las personas que comprenden por su poder de
pensamiento la importancia absoluta de los versos, que a su vez es la completación de
la comprensión del Corán. La reflexión o deliberación completa por parte de los
creyentes rectos en lo referente a los versos del Corán, les permite entrar al redil de los
eruditos (u hombres de razón). Esto constituye el develado o la manifestación del
brillante rostro de la realidad de predicación. En otras palabras, la existencia en la forma
preservada y eterna de las imágenes del conocimiento (versos o palabras del Sagrado
Corán) conduce a la predicación perpetua, lo que mantiena a las facultades de
pensamiento y acción en las evidentes Exudaciones Divinas. Para la abstracción eterna
se precisa un Código siempre vivo y una admonición Constante. Esto lo mantienen
constante y completamente activo los eruditos. Cuando alguien cuyo conocimiento es
completo, desea se guiado, según el Manifiesto Sublime:

“Guíanos por el camino recto”.


(Al-Fatiha)

significará que ese individuo necesita de la guía continua y estabilización de las Luces
Divinas en su persona. Esta guía y predicación es la exposición de una predicación que
no tiene fin, lo que constituye una de las cualidades de los eruditos, que mantiene sus
yo sagrados constantemente iluminados con la Presencia de Dios. Para sus yo también
es una predicación o advertencia perenne. Sus yo reflejan las Realidades de los
Poderes Divinos con el rayo de la Luz Divina. Su pensamiento y acción en los asunto
mundanos se convierte en el Código de Vida, la Ley o Justicia o Predicación. El origen
de ello es el corazón puro de los Musulmanes eruditos que siguen las ordenanzas del
Santo Profeta (que Alá lo bendiga), el primero entre los musulmanes.

170
APRENDIZAJE

“De entre vosotros os hemos enviado a un Profeta, quien recita Nuestros


Versos acera de usted, os purifica, os instruye en el Libro y la Sabiduría y
os enseña aquello que vosotros no sabíais”.
(Al-Baqrah).

La Sabiduría o Hikmat es la luz del Libro y es el Exudado iluminado del Todo


Sabio, el Todopoderoso. El Conocimiento es el Libro, que se refleja en el poder del
pensamiento del Musulmán, el Sabio. Los Espíritus Sublimes que están relacionados
en el yo racional del hombre con los espíritus que respiran, son los repositorios del brillo
de las luces de los Soles o poder de la vista del Poseedor de la Sabiduría. Cuando ellos
se encienden, se ilumina el alma que respira, y al igual que el Sol radiante, que es la
decoración del cielo mundano e ilumina los cuerpos, los cuerpos elementales son los
repositorios de su luz y sus ojos elementales lo atestiguan. De manera similar, cuando
los Espíritus Sublimes reflejan la luz de la sabiduría en las visiones fenomenales, éstas
últimas se convierten en repositorios de su iluminación. La sensibilidad encuentra
apoyo en el alma que respira. La participación de la luz del Sol de la Sabiduría y el
hecho de que ello ocurra, sólo son posibles por medio de su afirmación a través de la
inteligencia y al ponerlo en práctica. Esto se lleva a cabo mediante del voto de fidelidad
y obediencia y ha sido explicado bajo el encabezado “Superioridad de la Castidad”.
Expresado de otra manera, es la materialización del conocimiento y la luz en el yo
racional.

Para que las almas se vean colmadas por los rayos de la luz, es necesario que
se despejen todas las barreras nubosas entre el yo racional y el Sol de la sabiduría.
Ello es provisto por la purificación del yo obtenida mediante el reflejo de la Sublimidad
en la densidad de la existencia terrena. De esa manera, el Alma Sublime es englobada
en la abundancia de la luz del Sol de la Sabiduría, y el hombre alcanza la unión con el
Más Elevado, hacia Quién retorna la esencia del Sol de la Sabiduría. Dios el
Todopoderoso nos dice:

“Cuando Yo insuflé Mi Espíritu en él”.


(Sad)

171
y nos dice:

“El recibe de Nosotros el honor y tiene un lugar adecuado al que recurrir”

(Sad)

En el yo racional de cada hombre reposa este Espíritu Sublime, que tiene la


capacidad de atraer las luces de la sabiduría. El camino hacia la perfección del yo
racional le ha sido puesto a la disposición por siempre, como parte de la naturaleza. La
inclusión en el género del hombre del Soberano, el Líder, Mahoma (que Alá lo bendiga),
el Escogido, el Preferido, es la anunciación de esta realidad, hecha por Alá el
Todopoderoso, que se expresa de la siguiente manera: ¡O género humano! Os Hemos
concedido la capacidad en el yo racional de todos los seres humanos, que si lo seguís a
él, vuestros “yo” serán iluminados por las mismas luces de la sabiduría que le han
proporcionado el esplendor a su propio yo. Por lo tanto, encontramos que en el Surah-
e-Muzammil el Absolutamente Sabio nos puso a la disposición de todos nosotros el
Recordatorio (Corán). Dice Alá el Todopoderoso:

O aquel envuelto en ropajes (el Santo Profeta, que Alá lo bendiga), este es un
recordatorio para cualquiera que desee alcanzar el camino que conduce a su
Creador y Sustentador”.

El Siddiq-I-Akbar (que Dios esté satisfecho con él), al igual que todos los santos
y realizados compañeros del Santo Profeta (que Dios lo bendiga), prometieron
escucharlo y obedecerlo, por lo que abrieron sus ojos de sabiduría al Sol de la
Sabiduría, y él les proporcionó la vida eterna en sus almas colmándolos con la Luz, com
lo cuenta el Corán, de la siguiente manera:

“Los restos que viven para siempre”.


(Maryam)
Sus almas, que en género son iguales al alma del Santo Profeta, se reflejaron en
el yo sagrado del Santo Profeta (que Dios lo bendiga) por el género y por el
perfeccionamiento de su capacidad, convirtiéndose, por tanto, en brillantes Soles de
Luz. Este proceso continuará ininterrumpidamente hasta el Día del Juicio. Las órdenes

172
Coránicas que el Santo Profeta (que Dios lo bendiga) proclamó para todo el género
humano, sólo pueden explicarse de la siguiente manera. Dios el Todopoderoso nos
dice:
“Y por ende Nosotros os enviamos un Profeta de entre vosotros, quién os lee
Nuestros Versos, os purifica y os enseña el Libro y la Sabiduría, como también
os enseña todo aquello que no conocíais”.
(Al-Baqarah)

El yo sagrado del Santo Profeta (que Dios lo bendiga) ha recibido el reflejo de la


Sabiduría Divina. Su yo purificado ha sido totalmente limpiado de la confusión o
perturbación humana natural. Esto constituye su condición perfecta de ser Dios y su
total desprendimiento y rechazo de la impiedad, vileza y perversidad. De esta manera,
logra la concentración perfecta. El Santo Profeta (que Dios lo bendiga), con esta
capacidad purificada, nos proporcionó la instrucción de los versos y el significado del
libro, y ello representa solamente la enseñanza literal del sistema Islámico, que en sí,
abarca los principios, las ramificaciones, los requerimientos finales y los requerimientos
inmediatos. Sus realidades, es decir, sus luces, fueron reflejadas por él en los yo de los
instruidos (los Santos compañeros). Esto constituye una manifestación de su capacidad
de instrucción de manera esotérica, y abarca la importancia que evoluciona de las
ramificaciones de los principios. Estas amplias enseñanzas y el aprendizaje, están por
siempre a la disposición del Ummah. Por consiguiente, en cada período, el objetivo real
de la lealtad o fidelidad es la mano del Santo Profeta (que Dios lo bendiga). Cuando los
componentes del yo humano alcanzan su realidad a través de la combinación
compuesta por la Sutileza y la densidad, obtienen por medio de ella los rayos de la luz
permanente, que es su objetivo natural y constituye la unión con el Sutil, Luz por sobre
la Luz y es una Unidad Única. Por ende, la naturaleza equilibrada así en posición,
proporciona a toda la humanidad un equilibrio de justicia bajo la forma de sus ejemplos.
Esta es la razón por la que el yo racional se encuentra, cara a cara, con la satisfacción
de sus necesidades y está capacitado para resolver todas las oscuras dificultades por
medio de su sensibilidad. Él abre sus ojos de sabiduría al brillante fijador del ejemplo en
total consciencia y apreciación. Su brillante naturaleza, que tiene el mismo género
como la luz del Libro, impregna su yo racional, lo que se convierte en la purificación a
través de su capacidad para enseñar el Libro. La predilección natural de la Sublimidad
y densidad es el reflejo gradual y la tolerancia. De igual manera, la capacidad de un yo

173
racional brillante y activo, por cuenta de su relación con el yo racional (del Santo
Profeta), que está totalmente inmerso en las Exudaciones del Espíritu Divino y así lo
que atestigua y afirma, resulta en la adopción activa gradual de su ejemplo. También
se beneficia de manera paulatina de todas las ramificaciones del conocimiento, por lo
que las almas Divinas del maestro y las almas que respiran, al igual que los instruidos,
se unen a través de la consciencia y la testificación. La relación espiritual es una
visitación continua. Esta unión es la enseñanza y el aprendizaje espiritual, lo que
constituye la herencia legada por el poseedor del Libro y de la Sabiduría a través de la
dirección correcta y la purificación. El diagnóstico del yo racional lo atestigua ya que la
consciencia, la testificación y la acción son el fruto de las Exudaciones de las almas
Divinas y las almas que respiran. Su decisión está establecida en el hecho de que hay
una conexión entre todas las almas. El ejemplo activante de la acción y la conducta del
Soberano, el Escogido, Mahoma el Preferido (que Alá lo bendiga), el Profeta de Dios
condujo a las almas sagradas de los santos compañeros.
Para el Ummah, este ejemplo es la medida de la justicia. La aceptación y atestiguación
del ejemplo del Santo Profeta y el hecho de ponerlo en acción, hizo que los compañeros
se purificaran, y por lo tanto, les permitió enseñar. Por consiguiente, esta capacidad de
enseñanza le ha sido pasada a los miembros del Ummah Islámico en una cadena
ininterrumpida. Dice Dios el Todopoderoso:

“Y de esta manera Nosotros os creamos una Nación del Medio para que
pudierais atestiguar acerca de la humanidad, y para que el Profeta pudiera
atestiguar acerca de vosotros”
(Al-Baqrah)

“Sois vosotros el mejor Ummah entre los hombres para que podáis hacer cumplir
el bien y repeler el mal”.
(Aal-I-Imran)

El Ummah Islámico está equilibrado; es una comunidad con Justicia. Un


equilibrio perfecto ha impregnado la capacidad de pensamiento de los individuos del
Ummah a través del aprendizaje del Libro y al lograr el equilibrio en las cuatro
capacidades del yo racional, por medio de la perfección de la sabiduría que los
acompañará hasta el día del Juicio Final. Esto les proporciona el derecho justo para

174
hacer cumplir el bien y repeler el mal, y también constituye una evidencia de su
superioridad por sobre otras naciones.
El Ummah Islámico tiene el derecho de hacer responsables las teorías, palabras y
acciones de la humanidad. Esto se debe a que el Libro es la Exudación de la Persona
del Todopoderoso, y su Significancia se une con el yo racional iluminado de manera
Divina. Constituye una unidad con la gnosis de Dios, lo que es el objeto de la creación
del hombre. Por lo tanto, el ejemplo activante de las acciones del Santo Profeta (que
Dios lo bendiga), que también es la medida del equilibrio a través de la instrucción
continua del Libro y la Sabiduría, ambos en su sentido literal y real, simplemente
proporciona una base del derecho del Ummah Islámico para exigirle la rendición de
cuentas a la totalidad del mundo por sus pensamientos y acciones, hasta el Día del
Juicio. Esto también constituye una evidencia clara y brillante razón para la
superioridad del sabio Ummah Islámico sobre toda la humanidad. Además es correcto
atestiguar acerca de toda la humanidad hasta el Día del Juicio.

“O aquellos cuyos hombres de Dios son como Profetas, vosotros sois amigos de
los que tienen roto el corazón. O por aquellos para los que el cielo se convierte
en el polvo de sus calles, y O por una breve visión de cuyo rostro el mundo
entero sólo tiene un deseo insatisfecho”.
(IQBAL)

175
“VOSOTROS SOIS LA MEJOR COMUNIDAD QUE SE
HA DESARROLLADO PARA LA HUMANIDAD.
“IMPONIENDO LO QUE ES CORRECTO Y
PROHIBIENDO AQUELLO QUE ES DESACERTADO, Y
CREYENDO EN ALÁ”.

(Aal-I-Imran)

JUSTICIA

176
“La totalidad de la tierra para mi ha sido convertida en
una mezquita”.
(Bukhari y Muslim)

LA TOTALIDAD DEL MUNDO DEBERÍA ACEPTAR


CON HUMILDAD LA SUPERIORIDAD DEL UMMAH
ISLÁMICO EL CUAL DISPENSA JUSTICIA. LA
DEVOCIÓN PARA DIFUNDIR LA JUSTICIA ES LA
RAZÓN PARA SU SUPERIORIDAD.

177
JUSTICIA

“O Pueblo con fé establécete en justicia”


(Al-Nisa)

El alma que respira es el receptáculo del Alma Sublime en el yo racional del


hombre. Esto se evidencia por la inclinación y consciencia del hombre. El reflejo
iluminado del Alma Sublime o gnosis de Dios, es la realidad del Alma Sublime, lo que se
evidencia según el siguiente verso coránico:

“Y cuando Yo pueda insuflar Mi Alma en él”


(Sad)

El alma que respira se desplaza hacia el Alma Sublime debido a su natural


inclinación equilibrada y la atracción natural, con la ayuda de la remoción de los
impedimentos en su camino. Esto también se debe a la tendencia natural de la
tolerancia de las Iluminaciones Divinas. El Alma Sublime es la radiación de la
abrumadora Sabiduría Divina, lo que le proporciona al alma que respira una inclinación
natural y consciente hacia Él, el Único Establecido en Justicia. Cuando la Consciencia
Sublime se combina con las predilecciones elementales, forma el comienzo del amor de
Dios. Por lo tanto, el yo del hombre se encuentra en búsqueda de un camino recto para
la satisfacción de sus necesidades naturales. Cuando se remueven todos los
impedimentos de este camino, la necesidad de la consciencia de ser revelada (o
reflejada) en la forma natural, se convierte en amor de Dios. Por otra parte, los
requerimientos de lo elemental en el hombre tienen una necesidad natural hacia el Alma
Sublime. El desarrollo del carácter moral, la vida familiar tomando como modelo el
Islam y la existencia política, de igual manera constituyen los medios, por lo que existe
una relación mutua y una concordancia entre el Alma Sublime y el alma que respira.
Podemos llamar esta relación la “Intención” que se materializa en el poder de la acción
y de ella se originan todos las acciones. Su evolución gradual se perfecciona a través
de la entereza y finalmente trae como consecuencia el equilibrio.

Su posición primaria (v.g. del poder de acción), procede de la inclinación natural


a lo Sublime; de su materialización consciente en la capacidad de pensar o deliberar.

178
Su segunda posición (o etapa), es la dominación de la intención en todas las acciones.
Por lo tanto, la intención en ambas etapas representa la capacidad para la Vicegerencia
de Dios, de acuerdo con el siguiente verso:

“Y es Él quién os hizo Virreyes en la tierra”


(Al-Anaam)

Esta capacidad es común para todos los seres humanos, la cual es el poder de
reconocer el yo humano y a Dios el Todopoderoso. Este reconocim iento de lo Sublime
(que es la perfección y el equilibrio de la intención, como también la tercera etapa
Sublime y completación total de la predilección natural y las necesidades conscientes),
constituye una condición sine qua non de la persona1 del Viceregente en la tierra: El
Único Quien puede hacer los Él desea. Él Quien confiere la Viceregencia, el Otorgante
Todopoderoso de la Viceregencia menciona Su Intención y Grandeza con las siguientes
palabras:

“Es nada, pero cuando Él se propone hacer algo, Él dice “Sea” y ello “Se Hace”
(Ya-Sin)

El establecimiento de la fé (sistema de vida) o el cumplimiento del equilibrio, v.g.


imposición del bien y disipación del mal por parte del Virrey de Dios en la tierra,
constituye el acto de representación de la Intención (Resolución) del Otorgante
Todopoderoso de la Viceregencia. La firmeza de la resolución, representa la grande y
gloriosa justicia. El Mandato se basa en la intención, lo que está claro a partir del verso
antes mencionado: Es evidente que la existencia en el ser racional del alma que respira
y del Alma Sublime, provee la base para hacer cumplir el equilibrio o la justicia. Esto
determina ambos platillos de la balanza. La materialización de la justicia y el equilibrio
son el objeto de la revelación de los Libros y la provisión del equilibrio. Dios
Todopoderoso nos dice:

1
“Es la Promesa de Dios para con aquellos de entre vosotros que creéis y haceis buenas obras
que Él les dará la Viiceregencia”. (Nur)

179
“De hecho Nosotros hemos mandado a los Profetas con los signos, y también
mandamos con ellos el Libro y el Equilibrio para que la gente pueda
establecerse en justicia”.
(Hadid)

Expresado de otra manera, en los yo de los Profetas, Hemos impregnado el


equilibrio de la justicia conjuntamente con las realidades del Libro. Su noble ejemplo de
carácter es la encarnación consciente y activa. Es su realidad activante que resulta del
reflejo de la tolerancia, y genera el balance perfecto del equilibrio en sus yo, que es la
transferencia de las realidades del Libro. Al proporcionarles la voluntad, esta capacidad
también representa su facultad para predicar. Una existencia firme de esta capacidad
les proporciona la continuidad. En la actualidad, en el período Mustafwi, se ha
contribuido con la purificación de los yo humanos, lo que constituye la materialización
de la herencia del reflejo y la tolerancia.
Dios Todopoderoso nos dice: “Por consiguiente, cualquiera encuentra pesados
sus equilibrios”
(Al-Qariah)

Así, a ambos lados de la balanza hay peso. Ambos lados tienen un equilibrio
separado y permanente. Esto quiere decir que existe la facultad para pensar y actuar y
también el reflejo y el equilibrio; la facultad de la ira y la facultad de la pasión y la
remoción de los impedimentos al igual que la tolerancia de los pesos de ambos lados de
la balanza. En otras palabras, toda facultad tiene una posición proporcionada por su
creación, y otra posición que es la satisfacción de su predilección natural.2 Esta última,
es el equilibrio real y el peso en la balanza. El equilibrio de las diversas facultades del
yo racional es la materialización de los pesos en ambos platillos de la balanza. El
equilibrio representa el nombre de un instrumento, y cuando se usa en plural, señala lo
que ya se ha dicho. La ligereza del balance consiste en que las facultades del yo
permanecen en su posición natural. Este tipo de personas han sido llamadas mudos.3
La cabecera de las cuatro facultades del yo racional, y por consiguiente, el peso y la

2
De igual modo el equilibrio combinado de las necesidades de todas las partes del yo racional
le proporciona forma al equilibrio general. En relación a este tema véase el capítulo titulado
Castidad.
3
“Y aquellos cuyos balances son ligeros se meten en el fuego” (Al-Qariah)

180
tolerancia de lo Sublime, al igual que las facultades densas en su conjunt, representan
el equilibrio del yo del hombre. Esto muestra el equilibrio en el peso a ambos lados de
la balanza. El Día del Juicio se medirán los pesos en ambos lados de la balanza.4

La presente materialización del equilibrio y la justicia le proporciona al Ummah


Islámico el derecho de pedirle a toda la humanidad que rinda cuenta y también para
testificar. Las necesidades naturales de los elementos obtienen un equilibrio consciente
y un balance cuando el yo racional haya reflejado y tolerado (lo Sublime). Esto necesita
de la constante asorción en este Código de Justicia o el Libro, porque éste último es la
Exudación Personal del Único Establecido en justicia. El Alma Sublime, de acuerdo con
el siguiente verso: “Y cuando Yo insufle Mi Propia Alma en él” (Adán) (Sad), es la única
del Único establecido en Justicia (Dios) el Todopoderoso. El alma que respira también
tiene una relación sobre la base de su equilibrio con el Alma Divina. Este equilibrio de
relación le da al yo racional la capacidad para abstraerse en el Código de Justicia
(Corán), el cual es la Exudación de la Persona del Juez Supremo y coloca en equilibrio
directo los dos platillos de la Balanza. En el siguiente verso tenemos un significado
primario de balanza:
De manera que Él pueda recompensar a aquellos que adoptaron la Fé e hicieron
buenas obras con Justicia”
(Yunus)

En “aquellos que adoptaron la fé”, se encuentra la mención especial de la


comprensión, y en “hicieron buenas obras”, se encuentra la mención de la voluntad.
Expresado de otro modo, los creyentes justos y probos son creyentes y justos, porque
siguen el camino del equilibrio que surge de la naturaleza de la creación o por ser el
resultado de su necesidad de equilibrio. En definitiva, cuando se materialice el equilibrio
en su naturaleza y se establezca la escala de la balanza, su fé y buenas obras se
convertirán en Exudaciones del equilibrio. Con base en la relación del equilibrio entre el
Todopoderoso Establecido en Justicia, y la Criatura establecida en justicia, habrá una
relación de amor. Esto combina en sí todas las etapas del logro del balance, desde su
posición elemental hasta su perfección. El dominio del pensamiento sobre la facultad
de la acción conduce a las buenas obras a través de una resolución constante. Con sus

4
“Y el Día del Juicio se establecerán los balances”. (Al-Anbiya)

181
condiciones prevalecientes, es una fuerza natural en la que se materializan las
realidades de la fé con la realidad, la cuál se hace manifiesta. Este es el balance de la
facultad de acción o superioridad de la justicia (balance), y ello, a su vez, domina las
aciones del yo racional. El poder de la discreción en la realización correcta del poder
del razonamiento, al acompañarlos de manera consciente, crea una unidad de
existencia con la voluntad y la necesidad para realizar buenas obras, y por esta razón
crea una capacidad para su aceptación y adopción. La materialización de los poderes
crea un balance tanto en la facultad de pensar como en la de actuar. La existencia de
las conclusiones correctas por parte del poder del pensamiento, conduce al poder de
acción, y por lo tanto, es la materialización de las realidades del equilibrio. De manera
similar, la existencia de esas realidades en la capacidad de acción es la causa de la
acción consciente, y la facultad de acción es el equilibrio del poder de acción.

Dios Todopoderoso está Establecido en Justicia y ordena justicia. El


Todopoderoso nos dice:

“Dios atestigua el hecho de que no hay otro Dios salvo Él. Los ángeles y los
hombres de conocimiento y Él están establecidos en justicia”.
(Aal-e-Imran).

Y Él nos dice: “Dios os ordena hacer justicia y hacer el bien”. (Al-Nahl). Por lo
tanto, el Todopoderoso le ordena a los creyentes a imponer la justicia y atestiguar su
justicia y equilibrio. El Decreto Divino es:
“O creyentes, establecéos en justicia”.
(Al-Anbiya)
y dice:
“Acaso pueden ser iguales el y aquel que hace cumplir la justicia y sigue la
senda recta”.
(Al-Nahl)

El anterior es un brillante argumento en favor del hecho de que la Nación del


Medio, que tiene la grandeza de la Viceregencia en la tierra, decreta la justicia y es en sí
equilibrada y abstraída en las Exudaciones del Equilibrio del Todopoderoso. Esto ha

182
satisfecho los deseos naturales del yo racional. La abstracción es generada por la
resolución y la acción. La resolución es la base para la acción.

Podemos decir que la facultad de acción es la capacidad para la abstracción en


las Exudaciones de la Persona Divina. La materialización de la abstracción es la
satisfacción de la capacidad de abstracción. Ese es el balance correcto de la facultad
de acción. En los versos antes citados, la referencia a todos los Musulmanes significa
que ésta capacidad y el poder han sido otorgados para su flujo continuo y constante en
el Ummah perdonado, al establecer la escala de la balanza y al equilibrar el peso en
ambos lados de la misma. La persona balanceada de la Nación del Medio tiene el
derecho natural para juzgar a su propio yo, a sus padres, sus relacionados en todo el
sistema familiar en la esfera nacional, en las políticas del país, e incluso en los asuntos
internacionales. Dios el Todopoderoso nos dice:
“O hombres de fé, sed firmes en la justicia”.
(Al-Nisa)

“Sed testigos de Dios, aunque ello sea sobre vuestras propias almas, o vuestros
padres, o vuestros familiares”.
(Nisa)

“Si dos grupos disputan y pelean entre sí, traédles la paz, pero si una parte
muestra excesos con respecto a la otra, combatidla hasta que muestre su
disposición para obedecer a Dios. Cuando esa parte se vuelva hacia las
Órdenes de Dios, estableced un tratado en justicia entre las dos partes, y sed
justos porque Alá ama a los justos”.
(Hujurat)

“Si vosotros les dais un fallo, haced justicia entre las dos partes. Alá ama a los
justos”5
(Al-Maidah)

5
Porque es la Exudación de la Luz por sobre la Luz.

183
“O creyentes sed testigos de Dios después de haberos establecido en justicia.
La enemistad de un grupo de personas no debería inclinaros a ser injustos.
Haced justicia porque la justicia está más cerca de la probidad”.
(Al-Maidah)

La implementación de los Códigos del Corán, que es el código de la justicia, se


materializa de su significado primario y su significado interno, Divinamente iluminado.
Es la materialización en el yo racional del hombre de su significado real, conjuntamente
con su significado primario literal. Esto se une con la realidad de la gnosis de la Luz por
sobre la Luces. Su materialización en el yo racional, depende de la abstracción y la
acción o resolución o el poder de acción. La luz del yo 6 y la Realidad Divina del Código
de Justicia (Corán), al igual que la luz de la gnosis de Dios, surgen de la misma realidad
que lleva al equilibrio e ilumina el poder del discernimiento en ambas capacidades: una
de ellas se obtiene del originador de todas las acciones, y proporciona poder consciente
sobre las acciones, por lo que se llama capacidad para actuar; la otra, es su posición
como la facultad de acción, que es un poder voluntario consciente tal en la sensibilidad
de la mente humana, que puede denominarse como el fruto de la consciencia de del yo
racional humano, y asume la posición de la capacidad de acción, por medio del
pensamiento consciente y la voluntad. Se materializa por la luz espiritual en el respeto
de la justicia.

La completación del equilibrio en la facultad de acción, significa lo mismo que el


Placer de Dios, que es la materialización de la Manifestación Divina que se origina de la
Luz por sobre la Luz. Una resolución justa en los asuntos y empresas importantes, no
puede diferir de la Voluntad Todoprevalente del Todopoderoso. Su unión, iluminada
con el Código de Justicia (Corán), convierte a la Ley Divina en su propia naturaleza.
Las partes constituyentes equilibradas de la facultad de acción, o sea, la entereza,
justicia, sumisión a la Voluntad de Dios, piedad, sinceridad, resolución firme,
resignación a la Voluntad de Dios, gratitud, retribución, amor, fidelidad, se combinan a
medida que explican nuestra resolución. La realidad del equilibrio o justicia,
conjuntamente con el respaldo de un pensamiento sano, se completan en la facultad de

6
Porque la luz del yo representa el reflejo del Sol Divino.

184
acción y materializan las realidades de la manifestación de la Luz Divina. Esto se
señala en el siguiente verso:
“La Luz por sobre la Luz guía hacia la Luz de Alá a quienquiera que Él así
desee”.
(Nur)
Por lo tanto, la Realidad Divina del yo racional tiene el logro de la congenialidad
con la Persona de Luz por sobre la Luz, y encuentra la Unión Divina con la Voluntad de
Dios, que se expresa por el siguiente verso:
“Dadle noticias alegres a la gente paciente, para que cuando ellos experimentan
alguna calamidad digan: ‘Estamos con Alá y retornaremos a Él. Las Bendiciones
y Bondades de Dios serán para ellos y ellos son los guiados con corrección’.”
(Al-Baqarah)

De la misma manera, la naturaleza iluminada del yo racional justo, señala la


condición única de la realidad con Dios Todopoderoso Establecido en Justicia. Por lo
tanto, su facultad de acción obedece, de manera natural, Sus Mandamientos. Alá el
Todopoderoso nos dice:
“De hecho, Dios estuvo satisfecho con ellos y ellos estuvieron satisfechos con
ellos mismos y estuvieron satisfechos con Él”.
(Al-Bayyinah)

Esto le proporciona en el mundo el derecho de superioridad de Dueño de la


Soberanía y Todopoderoso al equilibrado, el justo Ummah, y también le proporciona el
derecho de hacer cumplir el Código de Justicia. Dicho código de justicia es el único
medio para establecer el balance, al materializar su predilección natural del yo racional
para toda la humanidad. Por lo tanto, la totalidad del mundo debería pagar tributo de
humildad al gran honor de justicia del Ummah Islámico Justo. Dios Todopoderoso nos
dice:
“De hecho, Mis Servidores que hacen el bien, heredarán la tierra”.
(Al-Anbiya)

El derecho de herencia de la tierra le corresponde sólo a las personas probas.


La realidad de la herencia toma forma sólo cuando se cumple la promesa de conferir la
Viceregencia. De ello es custodio la Nación del Medio, valga decir la Nación Justa. Las

185
manifestaciones continuas de justicia son evidencia de la calidad de la justicia del
Otorgante de la Viceregencia, firmemente Establecido en Justicia, y son el medio para
adoptar la justicia. Esa fue la facultad activante que le pertenece al yo sagrado del
Purificador de su Comunidad, el Maestro del Libro y la Sabiduría, el Santo Profeta de
Dios (que Alá lo bendiga). Ella ha encontrado su camino en su sagrado yo a través de al
Exudación de Su Persona, que está representada por el significado del Libro. Las
personas que logran una relación firme con él a través de sus personas purificadas,
obtienen de las ciencias del Libro el reflejo del poder activante, y diseminan esta
capacidad, en perpetuidad, hasta el Día del Juicio. Esta es la instalación para siempre
de las escalas de la balanza, lo que proveerá los medios de lograr el equilibrio al mundo
entero, por intermedio de la Nación del Medio, como se ve claramente en el siguiente
verso:
“De esta manera Nosotros creamos el Ummah del Medio para que pueda
atestiguar por toda la humanidad, y el Profeta atestiguará por ellos”.
(Al-Baqarah)

De esto deriva la nación su autoridad para hacer cumplir la justicia. De esta


relación de congenialidad con el Todopoderoso Establecido en Justicia, la nación deriva
el alto honor del gran éxito en este mundo y en el más allá. Además disfruta de la
confianza de la Viceregencia.

186
PACIENCIA

“En recompensa, ellos recibirán casas situadas en las alturas, ya que ellos
continuamente ejercieron la paciencia”
(Furqan)

En el yo racional, la estabilidad consciente se genera en la facultad de pensar,


debido a la influencia que tiene la consciencia sobre la predilección natural. Por lo tanto,
la atención consciente o pensante, combinada con la predilección natural, tiene el poder
sobre la voluntad o las acciones. Tanto la predilección natural como la consciencia
constituyen la base de cualquier resolución, y también manifiestan la estabilidad de la
consciencia en el pensamiento, es decir, que por medio de una manifestación gradual,
se alcanza la completación gradual y el equilibrio. La materialización de los
pensamientos sanos y su manifestación en el poder del pensamiento y la paciencia de
la cosas inapropiadas en la facultad de la voluntad, son necesarios para ejercer la
entereza en las los asuntos esenciales, conjuntamente con un esfuerzo consciente en el
poder de acción. Por consiguiente, el humilde autor del presente trabajo, ha
considerado la entereza como una virtud de la más alta calidad en el esquema de la
justicia o el equilibrio. Ella proporciona la estabilidad de equilibrio al poder de acción.
La realidad de todas las ordenanzas conduce a la materialización de la Unidad de Dios
en el yo racional. La manifestación de la Luz Divina se generará de manera congenial,
y ello conducirá a la obediencia, con la disposición generada por el amor. La
completación de la volición de todas las necesidades naturales sobre las que tenemos
poder, debería consistir en la obediencia del equilibrio de la ley, y no de satisfacer un
deseo. Expresado de otro modo, deberíamos desistir de las cosas prohibidas con una
aversión deseosa. Cuando el poder de acción se hace justo, hasta el punto en que la
perturbación, que es el resultado de la combinación de la densidad no reflejada con la
Sutileza, es completamente expelida del yo racional, en el que penetra el equilibrio o la
paz. Esto constituye el fruto de la manifestación de la luz en el yo del hombre, y ésta es
la realidad de la paciencia o entereza que queda grabada en su poder de acción. La
obtención de la calidad de la paciencia, origina la cercanía del Establecido en Justicia,
el Único, Quien soporta con benevolencia la desobediencia de Sus Criaturas, el que
Todo lo Ve y el Todopoderoso, que constituye el significado del siguiente verso:

187
“Alá se encuentra cerca del que es paciente constante)”.
(Al-Baqarah)

Las oscuras deficiencia humanas, los sentimientos de desesperanza o felicidad


no pueden afectar su yo racional (léase los versos 9, 10 y 11 de Surah-e-Hud). La paz
es la realidad de la entereza o paciencia, que proporciona la permanencia en el
pensamiento y la volición. El aspecto de la paciencia, que manifiesta el objetivo natural
de las facultades de pensamiento y acción o el significado de la iluminación de la
Unidad de Dios en el yo racional del hombre, genera los sentimientos o emociones de la
paciencia en todas las condiciones y fenómenos en todas las circunstancias. Ellos se
vuelven al mismo lugar de retorno del Musulmán, el cual es global. Esto consiste en la
observación estricta de los mandamientos, y en la abstinencia de las cosas prohibidas
en el Código de Justicia, hasta donde lo permita el poder del hombre. Dios
Todopoderoso nos dice:

“Realizad devociones para Él y sed firmes con entereza en esta devoción”.


(Maryam)

Cuando una persona alcanza en su yo racional la realidad de la entereza por la


abstracción en las Exudaciones de la justicia, lo que constituye un estado perfecto de
equilibrio o de paz, entonces esa persona no siente ningún nerviosismo o temor al
ofrecer sus propiedades o su vida por el amor a Dios, el Único a Quien retorna la
naturaleza. Ésta es la manera como Hazrat Ismail aceptó su sacrificio y muerte con
total ecuanimidad, y se dirigió a su respetado padre de la siguiente manera:

“O padre, me encontrarás totalmente en paz cuando realices el acto que te ha


sido ordenado”.
(Saffat)

El siguiente verso hace que este ejemplo sea deseable de imitar para todos los
creyentes:

188
“Ellos se comportan con paciencia frente a cualquier cosa que pudiera
esperarlos”.
(Haji)
Cuando las fuerzas injustas entran en contienda contra un Musulmán paciente,
cuando él predica el Mensaje de Dios o hace cumplir la justicia, su determinación justa o
resolución no se ve intimidada y él no acepta subordinarse a ningún individuo o
comunidad injusta. Dios Todopoderoso nos dice:

“Sed pacientes al seguir las Ordenes de Dios y no obedezcáis a ningún pecador


o infiel entre ellos (la humanidad)”.
(Al-Dahr)

“Sed pacientes, ya que el Mandato de Dios es verdadero” (Mumin). La Promesa


del Otorgante de la Viceregencia, Dios Todopoderoso, de conferir la Viceregencia a
quien Él ha hecho ser el primero de los Musulmanes (que Dios lo bendiga) y al Ummah
Islámico, convierte al Ummah Islámico en el señor soberano de la totalidad de la tierra.
El Musulmán paciente, en cuyo yo racional la devoción paciente o gnosis de Dios se
materializa a través del reflejo del Espíritu Sublime en el espíritu que respira, se libera
de la impureza de la densidad. La densidad lo impulsa hacia la superioridad en asuntos
terrenales. Su densidad es iluminada por la Sutileza, por lo tanto, sus intenciones se
desembarazan de los sentimientos de la densidad oscura. Todas las virtudes y las
cualidades admirables se convierten en exudaciones de la paciencia. Luego, resulta
evidente que, de acuerdo con el Código de Justicia (el Sabio Corán), el hecho de
perdonar y olvidar es parte de sus acciones naturales, lo que prueba su superioridad, ya
que perdonar y olvidar, son las Cualidades de la Luz por sobre la Luz, el Todopoderoso.
El perdón es la cualidad equilibrante y activante que afecta a cada yo e inclina la
balanza hacia la justicia, y además, no admite ningún sentimiento de injusticia. Por
ende, un Musulmán paciente soporta con ecuanimidad las burlas y los oprobios, y
adopta un curso que evita los extremos, lo que le proporciona paz y estabilidad. Con
gran entereza lleva a cabo las devociones para Dios Establecido en Justicia, el
Todopoderoso, que le provee la iluminación y el equilibrio, y también lo conduce a su
balance permanente. Él se separa completamente de todos los demás, salvo del Único
Dios, al abstraerse totalmente con su Originador, o sea, la Unidad de Dios debido a su
relación equilibrada con la condición de criatura y la relación de equilibrio con Él. Su

189
equilibrio perfecto, causado por la abstracción en la Unidad de Dios, proporciona el
balance a todos los detalles de su intención, por lo que él gasta sus ganancias justas y
honestas de manera equilibrada, en vista de que ellas son el resultado de sus esfuerzos
en la interrelación de la densidad con el mundo y la Sutileza de los Cielos. De manera
similar, satisface sus necesidades sexuales conforme a las limitaciones de la ley y de
manera equilibrada, ya que el universo humano, por cuenta de la comunalidad
prevalente, exige el cumplimiento del voto matrimonial y la limitación impuesta por la ley
relevante. Al hacer cumplir el código de justicia y la implementación de las sentencias
del castigo como retribución al pelear en la Manera de Alá, que son los medios para
equilibrar la vida en todos sus aspectos, entonces el exceso o la insuficiencia de
cualquier tipo que fuere, no podrá afectar su voluntad justa. En vista de que la falsedad
y la indecencia son excesos, es por esa razón que no tienen conexión con la naturaleza
de la justicia, y el Musulmán continúa recibiendo, en perpetuidad, las realidades de las
Exudaciones Divinas a través de su afinidad con el balance (con Dios). En su
capacidad de recepción, que se expande de manera gradual, el significado de la
iluminación de las Exudaciones Divinas se materializa por grados para todos los
tiempos. Por lo tanto, el Musulmán paciente realiza un esfuerzo sincero y entusiasta
para eximir de obligaciones a todos los parientes - lo que equivale a un acuerdo eterno -
por medio de un esfuerzo consciente para lograr una estabilidad balanceada en los yo
de las personas asociadas con la espiritualidad, al obtener la ayuda del Creador de la
Acción, el Único Establecido en Justicia, el Todopoderoso. Esto constituye el verdadero
éxito, le proporciona una posición activante, y es la predilección natural de su naturaleza
activa, como también la satisfacción de su pacto natural. Lo antedicho le proporciona
estabilidad sin ningún tipo de división en la unidad de la nación. En el campo de batalla
significa lo mismo que la entereza, la tolerancia del uno hacia el otro y la unidad. Su
facultad de acción se limpia de las debilidades, cansancio, cobardía e injusticia, y se
eleva por encima de ellas. En otras palabras, su facultad de recepción se convierte en el
poder activante al recibir la iluminación o el equilibrio. En ese estado, no puede
causársele ningún efecto dañino, cosa que en un yo perturbado podría convertirse en
beneficio o pérdida.

En resumen, el poder de acción del Musulmán Paciente alcanza el alto honor de


ser digno de la herencia de la tierra a través de la purificación del carácter, una vida
familiar sana, un buen sistema cívico, y relaciones internacionales mediante una

190
disposición justa, pacífica, estable y no perturbada. Sólo para él, éste es el Carácter
Divino:

“Esperad pacientemente. De hecho la tierra le pertenece a Alá. Él entrega sus


posesiones a cualquiera de entre Sus Criaturas, cuando así lo desee”.
(Aaraf)

Y el Día del Juicio él encuentra su morada en las casas situadas en las alturas.
Alá Todopoderoso nos dice:
“Ellos recibirán, a cambio, pórticos en las alturas por la razón de haber sido
pacientes”.
(Furqan)

La compañía de Dios en el mundo y en el más allá prueba su esplendor con


admiración temerosa y belleza.

191
EQUILIBRIO (JUSTICIA)

“Y aquel que establece justicia se encuentra en el camino recto”.


(Al-Nahl)

En el yo racional, la voluntad consciente, debido a su poder natural, tiene


autoridad sobre la facultad del pensamiento. Este segundo aspecto de la voluntad es el
poder de actuar que genera hechos y revela las realidades del pensamiento. Ese
poder de actuar constituye su equilibrio, al que materializa en sus acciones. Por esa
razón, conduce al equilibrio, tanto en el pensamiento como en la acción, y se hace
balanceada sobre su propia base. La división de cualquier cosa, realizada de manera
que ambas partes sean iguales, se llama equilibrio. La satisfacción equilibrada de las
necesidades de la densidad y de la Sutileza, que es la materialización de los pesos
iguales a ambos lados de la balanza, es la división correcta e igual que llega a su
existencia por medio de la voluntad consciente. Por lo tanto, este humilde ser ha
considerado la justicia como una de las partes del equilibrio. Dios Todopoderosos nos
dice:

“Aquel que prescribe la justicia está en el camino recto”.


(Al-Nahl)

En estas Palabras Divinas, equilibrio tiene todos los significados. Para el


Musulmán justo, tanto en la existencia personal, como en la vida familiar, sistema cívico,
o asuntos internacionales, un orden equilibrado constituye una ley natural y consciente.
La Voluntad 1 conduce a la prescripción. Todas las ramas de la justicia se originan de
este elevado principio. Dios Todopoderoso nos dice:

“Alá ordena justicia y la realización del bien”.


(Al-Nahl)

1
“No hay nada más que esto, cuando Él tiene intención de algo, sólo doce “Hágase” y ello se
hace”. (Ya-Sin)

192
El anterior verso indica que la justicia incluye el equilibrio en todos los aspectos
de la formación de los actos voluntarios, y hace énfasis especial en la activación del
equilibrio. Ésta es la razón por la que precede a todo lo que es bueno. En realidad,
Dios representa todos los rasgos de la justicia en todos los aspectos de la vida familiar y
cívica, y es la predilección natural de todas las personalidades activantes. Tarde o
temprano, el buen trato en las relaciones satura a toda la humanidad, y ello es el
cumplimiento de la justicia y el bien en toda la humanidad. En los siguientes versos la
justicia en la vida familiar se indica específicamente de la siguiente manera:

“Vivid con ellas (mujeres) de manera apropiada (reconocida)”.


(Al-Nisa)

“Y si teméis que no seréis capaz de hacerles justicia, tomad solo una esposa o
contentaos con una cautiva que tengáis”
(Al-Nisa)

La vida cívica se origina de la agrupación de individuos, liderazgo y comercio,


etc., o sea, los individuos de la base de la comunidad. Por lo tanto, la buena voluntad y
el bienestar común y cívico, al igual que la protección de todos los individuos en la
comunidad son un deber de la nación o de la sociedad, así como la salvaguarda de los
derechos de los huérfanos, que por siempre no tienen los medios para equilibrar sus
otros medios individuales. Por ende, Dios Todopoderoso, con sus palabras, decreta de
manera colectiva, que el Ummah Islámico abarque todos los medios de vida, y el líder,
quien es la persona principal y el eje de la vida cívica, sobre cuyo origen atestigua la
humanidad, es el destinatario del siguiente pronunciamiento:

“Asegurad justicia para los huérfanos”.


(Al-Nisa)

El comercio constituye la base económica de la existencia cívica. El equilibrio y


la justicia en el comercio conducen a un orden económico justo, por lo que la naturaleza
fundamental de la justicia crea, de esta manera, la confianza internacional, lo que a su
vez conduce al progreso económico. Dios Todopoderoso nos dice:

193
“Cuando distribuyáis, pesad con equilibrio perfecto”.
(Al-Anaam)

El liderazgo, que es prueba de la unidad de la humanidad, tiene una necesidad


natural de justicia para asegurar la existencia de justicia, disciplina y orden en la vida
cívica, y adquiere su estabilidad del cumplimiento de la justicia en todos sus aspectos.
Dios le dice al primero de los Musulmanes (que Dios lo bendiga):

“Y decidles: Yo he sido creado para hacer cumplir la justicia entre vosotros”.


(Shura)

La justicia fundamental del hombre, que se basa en la densidad de todos los


sistemas colectivos o individuales, no obstante que sea no reflejada o inestable, acepta
el equilibrio de la cualidad en todos los requerimientos elementales que constituyen
todos los asuntos cívicos y económicos. Por lo tanto, la justicia es la naturaleza de
todos los sistemas. En todos los asuntos y convenios, la justicia es la razón intrínseca
de la estabilidad y la fortaleza. Es necesario redactar los acuerdos con justicia, porque
ese es el único medio de testificación y explicación de los mismos, y ello también
conduce a la toma de decisiones sanas por parte del líder. Dios Todopoderoso nos
dice:

“Alguien que sea justo debería redactar los acuerdos establecidos entre
vosotros”.
(Al-Baqarah)

La justicia necesita de la total explicación de todas las decisiones. Si el


acusador o el acusado no pueden presentar sus casos, con lujo de detalles, en todos
los aspectos, algún abogado debería ayudar en la obtención de una justicia adecuada
para sus clientes. Dios Todopoderoso nos dice:

“Si hay alguien que tiene un derecho y es débil de mente o cuerpo, o no puede
explicar el acuerdo para él redactado para obtener justicia”,
(Al-Baqarah)

194
Entonces, un testigo justo establece los hechos con corrección y detalle. Dios
Todopoderoso nos dice:

“O creyentes, erigíos en justicia para dar la evidencia correcta”.


(Al-Maidah)

En resumen, cada palabra de un Musulmán justo es la emanación de la justicia.


Sus decisiones solo establecen justicia. El escribe únicamente para atestiguar la
justicia. Sus argumentos son sólo la explicación de la justicia. Su naturaleza ha sido
limpiada de desequilibrio. En otras palabras, la Esencia Divina de los partícipes del
sistema de justicia, constituye una unidad con su Naturaleza Divina. El Único
Establecido en Justicia, el Todopoderoso, lo ha predestinado mediante una orden
directa para materializar su espíritu congénito de lo Divino y de lo material. El
Todopoderoso dice:

“Cuando vosotros digáis algo, sólo deberá ser en justicia”.


(Al-Anaam)

Cuando esta justicia o equilibrio se integra en la voluntad del Musulmán


equilibrado, quien tiene poder sobre sus palabras y hechos, de acuerdo con el Decreto
Divino:
“Cuando decidáis entre las personas, hacedlo con total justicia”
(Al-Nisa)

Es entonces cuando él toma decisiones en todos los asuntos internacionales, del


mundo exterior, y del mundo esotérico. Su voluntad, al ser justa por naturaleza, le
proporciona el derecho para gobernar. Su afinidad con el Único Establecido en Justicia,
el Único que puede hacer Su voluntad, el Todopoderoso, le proporcionará, el Día del
Juicio, el alto honor y respeto de la Sombra Divina.2 Esto también constituye la causa
de Su Amor3 por él, en la actualidad, en la faz d la tierra, porque Él, el Todopoderoso, es

2
Parte de Bukhari “Los Guerreros”, Capítulo “Excelencia de aquellos quienes abandonan los
hechos incorrectos”
3
“Dios ama a aquellos que son justos y equilibrados”. (Al-Maidah)

195
Justo y decreta la justicia. El Musulmán justo, al ser Su Criatura por la abstracción en
sus Emanaciones de Justicia, y al estar englobado, se convierte por esta misma razón
en justo y prescriptor de la justicia, y se ve enriquecido con su Congenialidad,
Compañía y Proximidad. A raíz de este englobamiento en el código de justicia, las
manifestaciones voluntarias de justicia que proceden de él, constituyen una explicación
del código de justicia, y en vista de que el yo racional alcanza su embellecimiento
procedente de la justicia, y su perfección es la estabilidad de la justicia en él mismo, por
ende, dichas emanaciones de justicia son la verdadera riqueza de la civilización
humana y del sistema de vida.

196
SUMISIÓN

“Y ellos aceptarán con total sumisión.”


(Al-Nisa)

La palabra Taslim (Sumisión) tiene el significado de obediencia. Lo precedente


es sinónimo a tener la creencia en el objetivo natural para todo el universo humano,
como por ejemplo, la Unidad o la Persona de Dios y el eje del pensamiento y la acción,
como por ejemplo el Predicador de la Unidad de Dios para toda la humanidad, Mahoma
(que Dios lo bendiga), Profeta de Dios, quien prueba que la humanidad, como una
nación universal, proporciona la estabilidad del pensamiento correcto en la facultad del
razonamiento. Esto constituye la obediencia en el pensamiento y la creencia por medio
de la voluntad. Su realidad se manifiesta a si misma en la facultad de razonamiento del
reflejo iluminante del pensamiento correcto, a través del poder de la acción, el cual tiene
una inclinación sobre el incentivo o el esfuerzo estimulante. Esta es la realidad de su
perfección, la cual es el objeto del siguiente verso:
“O creyentes entrad totalmente al Islam”. (Sometéos a Alá)
(Al-Baqarah)

Por consiguiente, ello ha sido denominado como un elevado aspecto de la


justicia, ya que la evolución gradual del hombre es parte de su propia naturaleza, lo que
también tiene grados progresivos de logros mayores: en primer u
l gar, la adopción
voluntaria del pensamiento correcto en la facultad de razonamiento; en segundo lugar,
la unión de la subordinación objetiva voluntaria, al yo activante del Predicador (que Dios
lo bendiga) de la Unidad de Dios, a través de la consciencia y reconocimiento de la
testificación; en tercer lugar, por razón de la oscilación perfecta de la facultad de acción
o voluntad, sobre la facultad de forjar una testificación práctica, perfecta, de la
consciencia y el reconocimiento de la buenas obras, lo que manifiesta las realidades del
pensamiento correcto del yo del hombre. Esto constituye una predilección natural del
yo humano, que en un esfuerzo general del yo racional, y debido a su relación
apropiada 1 y equilibrada 2 (con Dios), a través de la abstracción en las emanaciones de

1
Significa que el obsequio del espíritu Divino de la Gran fuente de Justicia, denota una relación
apropiada con el hombre.

197
la Justicia Divina, puede manifestar su realidad iluminada de pensamiento. Ésta es la
misma realidad que la gnosis de Dios y el carácter ejemplar del Santo Profeta (que Dios
lo bendiga), y ello elimina cualquier diferencia del propio yo con la Unidad de Dios y la
condición de ser Profeta. Este es el significado de la verdadera sumisión, y también es
la realidad del significado del seguimiento de los Decretos de Dios:

“Ellos no encontrarán desagrado alguno en sus yo, en los que usted ordenará
una decisión y ellos se someterán a la misma de una manera total”
(Al-Nisa)

Expresado de otra manera, a través de la dedicación de la vida y la muerte y las


propiedades de un Musulmán a Dios Todopoderoso, se perfecciona el significado de la
remoción de la negligencia y el sujeto de la sumisión.

Las ordenanzas referentes a las oraciones obligatorias, las oraciones


voluntarias, el Zakat obligatorio, los ayunos voluntarios, y las caridades obligatorias
constituyen, en resumen, se ofrece sólo un diagnóstico de todas las devociones
obligatorias y voluntarias debido a la capacidad del hombre de tener una evolución
gradual. No obstante, para la perfección de la sumisión, las devociones obligatorias y
las opcionales tienen igual importancia. Finalmente, encuentra la perfección por medio
de un sacrificio perfecto de la propiedad y de la vida. El hombre está compuesto de la
densidad de la tierra y de la Sutileza Celestial; su alma que respira toma la forma de un
vapor fino (o respiración cálida), al combinar adecuadamente la densidad y la Sutileza.
Es el receptáculo de la relación del Espíritu Divino, por lo que la limpieza del cuerpo
prepara al alma que respira y al Alma Celestial para el reflejo y para tolerarlo con
atención elemental y consciente. Después de haberse bañado o de haber realizado las
abluciones o haber frotado las manos y la cara con polvo limpio, éste último cuando no
haya agua (en lugar de las abluciones), el ofrecimiento de una oración, que distingue a
un Musulmán de los infieles, logra el objeto de enfocar la atención del yo del hombre.
Esto se perfecciona con su realidad, cuando, de acuerdo con el siguiente verso:

198
“Y en sus oraciones ellos se inclinan humildemente ante Dios”.
(Muminum)

Su realidad desenredada y el pensamiento denotado en los primeros tres versos


del Capítulo Inicial del Corán, dice a partir del cuarto verso: “Nosotros sólo Te adoramos
a Ti” (donde el participio de la primera persona en plural abarca la unidad universal del
Ummah Islámico), cambia a una manifestación ilimitada. Esta gran realidad se
materializa al abstraerse gradual y continuamente en Su Emanación Personal, o sea,
Su Nombre Personal “Alá” (que ha sido revelado por Él mismo en Su Libro) y en Su
Libro (v.g. al obedecer Sus Mandamientos y por medio de la recitación del Corán en las
oraciones obligatorias y voluntarias). La abstracción en la Persona del Todopoderoso
conduce a la adopción de Sus Cualidades. Esto constituye el predominio y la
resistencia de Sus Exudaciones (Emanaciones). Todas las grandes cualidades y
excelencias son el fruto y resultado de la abstracción en Sus Emanaciones. Esto
constituye un firme asidero para llegar a la Presencia Divina con su vasta extensión de
Luz infinita desde el pozo oscuro del yo perturbado. Dios Todopoderoso nos dice:

“Aquel que inclina su cara ante Alá y que realiza buenas obras, seguramente ha
logrado sujetarse a un asidero firme”.
(Luqman)

De manera similar, el ayuno y la obediencia a los Decretos Divinos afecta la


densidad del yo. La impresión de él procedente o la destrucción de los velos de la
densidad, da brillo a la Sutileza Celestial, y se convierte en una causa para el
establecimiento de la justicia en el yo, porque el ambiente elemental inclina al yo
racional hacia las propensidades densas. Al destruir los velos de la densidad, la
Sutileza siempre permanece dispuesta para volver hacia su origen o para llevar a cabo
su deber de satisfacer las inclinaciones naturales para su reflejo. La densidad, adquiere
la capacidad para la tolerancia del reflejo de la Sutileza, en su capacidad de tolerar, de
manera perfecta. Para prescribir un ayuno de un mes específico para todo el Ummah
Islámico, indica la unidad universal y la indivisibilidad del Ummah Islámico, y lo libera de

2
Un equilibrio perfecto en la configuración elemental, es la relación equilibrada del hombre con
el Todo Justo, el Todopoderoso.

199
las ataduras de país y del ambiente. De modo similar, el Zakat, que sólo es pagadero
cuando nuestras posesiones sobrepasan cierto límite, está destinado para servir a las
necesidades de la sociedad. De esta manera, cuando las necesidades personales de
los individuos son satisfechas, se fortalece la nación. El individuo es la base de la
nación. El Musulmán individual está por encima de las limitaciones raciales y proclama
que el Ummah Islámico, en su vastedad, está libre de sentimientos de la raza o país.
Logramos la prosperidad sólo cuando hacemos el esfuerzo a través de una lucha que
combina la Sutileza y la densidad. El gastar las propiedades para el Único, Todo Justo,
y Todopoderoso, es la meta natural, ya que coloca al alma que respira y al Alma
Sublime en posición de ordenar justicia para la satisfacción equilibrada de sus
requerimientos. La realización obligatoria del Hajj, coloca al Ummah por encima de las
limitaciones de las fronteras terrenales, por el giro de todo el Ummah alrededor del eje
central de la Mezquita, que constituye la tierra en su totalidad. Las ceremonias y
requerimientos del Hajj representan una demostración física del estado en el que el
alma que respira y el Alma Sublime pierden su identidad en el lugar final natural de
retorno. Ésta es la satisfacción e implementación del veredicto natural, y precisamente
por esta razón, todas las emanaciones de un Musulmán justo constituyen la satisfacción
equilibrada de las predilecciones naturales de toda la humanidad, por lo que se
convierten en una norma de credibilidad. Dichas emanaciones son la personificación
física de un sonido y de un Código de vida justo. Sería adecuado que toda la
humanidad, con sumisión, lo aceptara para la perfección de la naturaleza.

200
CONDUCTA ÉTICA: PIEDAD (TAQWA)

“Aquel que viniere con la verdad y aquel que en ella creyere será aquel que es
pío”.
(Al-Zumar)

La facultad para poder discriminar entre el bien y el mal se llama piedad o


Taqwa, y la facultad que se encuentra en nuestro propio yo de tener el poder, de
manera consciente, sobre todas las necesidades naturales; ésta es la facultad de la
Taqwa. Ella tiene el poder sobre todas las acciones en virtud e ser su propio origen, lo
que es específico al poder de acción. Su realidad es el reflejo de la consciencia, que es
la justicia. Es la satisfacción equilibrada de todos los tipos de predilecciones naturales,
y se perfecciona a través de la evolución en una conversión natural hacia Dios. Cuando
el pensamiento correcto se estabiliza de manera consciente, proporciona la primera
etapa de la piedad (Taqwa). Él, el Todopoderoso nos dice:

“(El Libro) es una guía para la gente creyente que ha aceptado lo Invisible”.
(Al-Baqarah)

Después de ello, cuando la consciencia combinada con el giro natural asuma la


posición del origen de la acción, por ejemplo, el poder de la acción, y al seguirlo la
facultad de la estimulación permanecerá firme en las buenas obras, esto es lo que
constituirá la segunda etapa gradual evolutiva. Dios Todopoderoso nos dice:

“Si las personas de ese pueblo hubiesen creído y adoptada la Taqwa”.

Finalmente, el grado más alto de la piedad o Taqwa, y su perfección o su


realidad, es el reflejo y la tolerancia de esa consciencia humana y natural, cuyo giro
tiene la misma esencia del significado iluminante del pensamiento correcto, y se
materializa en la comprensión y el estímulo, a través de la facultad de actuar. El
pensamiento correcto se estabiliza al volver el fruto de sus labores hacia la Gnosis de
Dios. El reflejo y la tolerancia del yo del hombre y la Taqwa, forman la misma realidad
activante que se materializa en el yo del Musulmán. En esencia, éste es el objetivo de

201
los siguientes versos: “Y sabed que Dios está con los píos (Muttaqin)” y “Convertidnos
en el líder de los píos” (Furqan). Esto también constituye la revelación iluminante de la
Más Alta Sublimidad, por medio de la cual la tolerancia de la luz, por parte de la
densidad, que es la justicia, expele el mal del yo racional, y como alternativa, determina
el bien como su naturaleza justa. En el siguiente Decreto de Dios ésta elevada etapa se
explica de la siguiente manera:

“O creyentes temed a Alá de la manera más apropiada (hasta su límite máximo)


y no deberéis morir hasta que seáis Musulmanes”.
(Aal-e-Imran)

Finalmente, Taqwa significa que Tauheed (Unidad de Dios) y Risalat (Condición


de Ser Profeta) deberían convertirse totalmente en uno con el yo del hombre, o se
convierten en una unidad. Ésta es la realización del derecho de Taqwa; ésta es la
realidad final de la sumisión. En la porción del verso: “Hasta que seáis Musulmanes”
este preciso sol de significado brilla con intensidad. Por lo tanto, Taqwa es el Islam. Es
el cumplimiento justo de la capacidad del hombre que es la testificación de la misma
naturaleza del yo, lo que también es la realidad de la Taqwa. Esto mismo lo indica el
siguiente verso:

“Y Aquel que trajo la verdad, y aquel que la aceptó como verdad, esos son
Muttaqin”. (Temerosos de Dios)
(Al-Zumar)

Esta es la razón por la que el origen natural del yo racional o Dios


Todopoderoso, considera todos los honores y bendiciones como derecho de los Muttaqi
o Musulmanes Píos. La Probidad o Taqwa es la conformidad de las predilecciones
sinceras de la naturaleza humana, y constituye una razón para la superioridad de los
Musulmanes por encima del mundo entero. El Todopoderoso nos dice:

“Sólo aquellos de entre vosotros que sois probos (Muttaqin) tenéis respeto ante
Dios”.
(Hujrat)

202
Aquel que invita a los yo racionales del hombre hacia el Objetivo Natural (Dios),
y aquel que como Predicador es el eje del pensamiento y la acción para el Ummah
Islámico, describe en su último mensaje este derecho natural de ser honrado, al igual
que la superioridad como la especialidad del Ummah del Medio, de la siguiente manera:

“O pueblo: Sin duda vuestro Creador y Sustentador es Uno y vuestro padre es


uno. Cuidad de que ningún Árabe tenga superioridad sobre el no Árabe, ni que
haya superioridad para el rojo sobre el negro, ni para el negro sobre el rojo, pero
la Piedad es el criterio de la superioridad”.

La Taqwa a la que Dios Todopoderoso identificó con el Islam 1, es el criterio de


grandeza, por ello sólo el Musulmán o el Muttaqi tiene el derecho de ser superior a un
Árabe, a un no Árabe, a una persona negra o a una persona roja. Solamente él tiene el
derecho de reclamar la herencia de la totalidad de la tierra; por ende, sólo él tiene el
honor de la compañía del Dios. De igual manera, él también es el reflector de los
Atributos piadosos y terribles del Más Justo y Maestro de todos los gobernantes.
También, él es el asistente 2 definitivo3 del Rey Glorioso y testigo de la naturaleza del yo.

1
“O creyentes adoptad la piedad hacia Dios de la manera más apropiada, y sólo moriréis como
Musulmanes”. (Aal-e-Imran).
2
“Y el más allá es para la gente de la Taqwa”. (Taha).
3
Ciertamente los grandes jardines (cubiertos de follaje) y los canales, en el lugar legítimo cerca
del Señor Soberano serán para el Muttaqin”. (Al-Qamar)

203
SINCERIDAD

“Haced devociones a Alá haciendo vuestras devoción sincera”.


(Al-Zumar)

Es sólo la sinceridad del origen de todas las acciones (o poder de acción) que
equivale al propósito de la acción. El objeto de todos los requerimientos de la densidad
terrena y de la Sutileza Celestial, por cuenta de su creación, está de acuerdo con el
Decreto Divino:

“Yo he creado el jinn y a los hombres sólo para realizar la adoración hacia Mi
(devoción u obediencia)”.
(Zariat)

Lo precedente es la Persona Pura de Alá Todopoderoso. La Manifestación de la


piedad total en la consciencia, y en la satisfacción de las necesidades naturales es el
objetivo de la creación. Esto se representa por el reflejo y la tolerancia del Alma Divina
en el alma que respira. En otras palabras, es el reflejo y la tolerancia del yo. Dios
Todopoderoso nos dice:

“Decid que mi oración, mi sacrificio, mi vida y mi muerte son para Dios Quien es
el Creador y Sustentador de todos los Mundos”.
(Al-Anaam)

El hombre es superior a todo lo demás en la creación. En virtud de su mejor


molde, él tiene el honor del Viceregente del Verdadero Creador. Su molde natural
equilibrado, necesita de sus requerimientos, como una criatura, para hacerse totalmente
puro y devoto al Único Establecido en Justicia, el verdadero Creador Todopoderoso. En
la completación de su Sutileza Celestial y la densidad terrena que le proporciona su
derecho a la Vicegerencia de Dios, los elementos sólo son el receptáculo de la Sutileza
o la materia. Por lo tanto, su predilección por las cosas terrenas es de tal naturaleza

204
que no puede alcanzar el equilibrio necesario para la condición de ser Dios, lo cual es el
objetivo real de su molde natural, sin purificación. Así, Dios Todopoderoso dice:

“Por consiguiente, él ha inspirado su pecaminosidad (del yo), al igual que su


piedad. Aquel que lo ha purificado ha tenido éxito, y aquel que lo ha corrompido
se convirtió en fracaso”.
(Al-Shams)

El origen de todas las acciones o el poder de la acción no puede, sin haberse


limpiado, convertirse en puro para Alá Todopoderoso. El desarrollo gradual está en la
naturaleza del hombre. El balance de los pesos del yo en ambos lados de la balanza de
la justicia, inculca sinceridad en el origen de las acciones. Ese es el resultado de la
combinación del alma que respira y del Alma Celestial, que tiene poder sobre las
acciones y también es la fuente del reflejo del pensamiento. La conmoción natural
creada por la unión de las realidades de la tierra y el Cielo, se convierte en la paz por el
reflejo de la sutileza y por el alejamiento de la densidad, que es la satisfacción de la
necesidad.

La satisfacción equilibrada de la necesidad de la Realidad Sublime o su reflejo


de luz y tolerancia por la realidad terrena, debido a su predilección natural, lo convierte
en una realidad de pensamiento y de acción puros, para la Luz por sobre todas la
Luces, el Todopoderoso. El pensamiento y la acción del yo racional, que refleja la
Sutileza y se convierte en estable, se hace real para y por medio de la obediencia del
Orden del Todopoderoso. Para Dios Todopoderoso, la Sinceridad en el pensamiento y
la acción, es decir, la Piedad y reflejo y tolerancia de las realidades del yo o, por
ejemplo, la justicia, comparten la misma realidad y, por consiguiente, la sinceridad es la
satisfacción de los requerimientos naturales del yo humano. La sinceridad constituye la
testificación por medio de la palabra y acción de la Persona de Dios, Quien es el
Objetivo natural del yo. Esta es la realidad de la devoción que es el objeto de la
imposición del orden y de hacer que todos estén conscientes del siguiente Decreto
Divino:

“Adorad a (o haced devociones a) Dios al hacer su obediencia perfectamente


sincera. Recordad que la obediencia es sólo para Dios”.

205
(Al-Zumar)

Únicamente un Musulmán tiene el derecho legal de prescribir el bien y prohibir el


mal entre los seres humanos. Sólo este Objetivo Natural tiene el derecho de convertirse
en objetivo a través de una acción. Por lo tanto, si alguien establece como objetivo de
su pensamiento y acciones a las cosas terrenas, éstas se convierten en su Dios por
haberse convertido en su objetivo. Dios Todopoderoso nos dice:

“Habéis visto aquel hombre que de sus deseos hizo su Dios?


(Al-Furqan)

Ésta es la inmersión no equilibrada en la turbulencia del yo del hombre, que lo


depriva de cualquier porción de justicia y santidad. La naturaleza del hombre declara la
imposición de las emanaciones venenosas de tal yo desequilibrado y exagerado, como
en contraposición al decoro e inadmisibilidad entre la humanidad en la faz de la tierra.

206
RESOLUCIÓN Y RESIGNACIÓN (CONFIANZA EN DIOS)

“Consultad con ellos los asuntos, pero cuando estéis decididos confiad en Dios”.
(Aal-e-Imran)

Sólo Dios Todopoderoso es digno de ser el objetivo real de todos los


pensamientos y hechos continuos del yo racional en las esferas del carácter personal, la
vida familiar, el sistema cívico y las relaciones internacionales, gracias a la necesidad
de una relación natural apropiada y una relación equilibrada de ambas realidades del
yo. Hay dos aspectos que deben resolverse: la estabilidad del pensamiento en el yo
racional, a través de la consciencias que predominará sobre la predilección natural, y su
poder sobre las acciones que son su punto de origen. Esto debe completarse o
equilibrarse cuando las capacidades de pensamiento y acción del yo racional tomen
forma en la gnosis de Dios, que es el objeto de la consciencia y la dirección hacia el
Objetivo Final. Esto es el reflejo y la estabilidad del yo racional, y también es el cambio
en la capacidad de resolución, desde el sólo pensamiento hasta la manifestación y
aparición, que lleva a que la resolución tenga poder sobre el pensamiento y las
acciones, en las relaciones especiales con el Objetivo Natural, el Todopoderoso.
Expresado de otro modo, la Resolución es un medio de la satisfacción equilibrada de
las necesidades naturales del yo racional, que domina todos los pensamientos y las
acciones del yo racional, en todos los aspectos de la vida. Por lo tanto, Alá
Todopoderoso llama a Sus Profetas, quienes vinieron con un sistema de vida, por el
nombre sagrado y exaltado de “la Gente de Resolución” o maestros de la resolución por
la “Gracia de Dios”. Dios Todopoderoso nos dice:

“Entonces sed pacientes como la gente de Altura y Resolución Firme”.


(Al-Ahqaf)

El poder de la voluntad sobre las acciones, es el retorno consciente del yo hacia


las acciones con inclinación natural, por lo que alcanza su equilibrio y completación con
su realidad en la Luz Divina. El Alma Divina es un Obsequio Divino, y su realidad es la
luz. Su inclinación natural es la capacidad de tolerancia para el reflejo de la luz en el yo.

207
Podemos decir que la resolución, por ser el punto inicial de los pensamientos y las
aciones que tienen significado en la Luz Divina, es la completación de la consciencia, y
su tolerancia tiene el mismo significado.

La unidad del origen de toda la humanidad, determina su unión como una nación
universal; como una exigencia fundamental de la naturaleza humana, lo que le da el
veredicto de racionalidad al justificar esa unión, v.g. la Nación del Medio, que por la
satisfacción de las necesidades de la base de la creación o densidad y Sutileza, alcanzó
el equilibrio o justicia. Por la misma razón, la determinación o resolución también se
convierten en la naturaleza de la unión legítima (o la Comunidad de Dios). El individuo
es la base de la colectividad. La consciencia de los individuos, que han sido entrenados
en diversos aspectos de la vida personal y familiar como también en los aspectos
políticos, por cuenta de la unidad del origen, necesitan la reunión de todas las
consciencias alrededor de un centro o líder de la comunidad, que se materializa al
ofrecerles consejo. Por lo tanto, abre el camino a la fundación, ampliación y
fortalecimiento de la unión de la nación, de una manera tal, que no tiene signos de
densidad u oscuridad. La prueba de ello es el reflejo de la Divinidad en la existencia
terrena de los miembros de la nación, y su tolerancia por parte de ellos. A través de su
relación con el objetivo de subordinación al líder, su calidad de reflejo de la luz y su
tolerancia, continúan evolucionando y ampliando, gradualmente, y la intensidad de esta
relación obtiene la activación requerida para contabilizar y evidenciar los pensamientos
y hechos de la humanidad para todos los individuos de la Nación del Medio.

La reunión de los Musulmanes balanceados alrededor del yo activante (líder) del


Ummah Islámico, constituye un flujo colectivo del reflejo de la Luz Divina y su tolerancia
por parte de los yo de ellos. Esto materializa la naturaleza colectiva de la nación, al
girar con consejos y concilios alrededor de un eje o líder (de la nación). Ésta es la
manera como la resolución del líder se convierte en la resolución de la totalidad de la
nación. La posición de los Profetas, como hombres de gran resolución, es una prueba
de su colectividad dentro de su individualidad. Ésta es la predilección natural del yo
activante del líder, que deriva de los miembros de la comunidad el derecho a mandar y
ser obedecido, por fuerza de los consejos que ha recibido de ella. Todos los aspectos
de la vida colectiva e individual, obtienen su estabilidad y continuidad de esta influencia
activante y de la aceptación activante. Dios Todopoderoso nos dice:

208
“Consultad con ellos los asuntos, pero cuando estéis decididos, confiad en Dios”.
(Aal-e-Imran)

El reflejo del Espíritu Divino y su tolerancia por el alma que respira, se


materializa en el yo racional. Ésta es la completación y equilibrio de la resolución, y
forma una unidad de la realidad en la luz con la gnosis de Dios. La concordancia de los
siguientes versos es testigo de ello: “Él es la Luz por sobre la Luz y dirige a quien Él
desea hacia Su Luz”, (Nur) y “Para ellos es su recompensa y su luz”. (Al-Hadid). Por
medio de un diagnóstico y análisis del yo racional, ésta realidad ha sido explicada con
brillantes argumentos y pruebas autenticadas en el libro “Un Estudio Analítico de la Vida
del Santo Profeta (que Dios lo bendiga)”. Por ende. el poder de la resolución en los
pensamientos y hechos, a través de la unidad natural de la luz con la gnosis de Dios,
describe que la secuencia de los resultados de los pensamientos y las acciones, le
pertenece a la Mano de la Autoridad del Objetivo Verdadero del yo racional, el
Todopoderoso. Su Mano tiene el poder de la creación y la influencia sobre el universo
humano y todo lo que lo rodea. Ésta es la realidad de la confianza en Dios, y se
materializa a través del reflejo y la tolerancia del Alma Sublime en el alma que respira.
Lo antedicho surge de la abstracción en las Emanaciones del Todo Justo,
Todopoderoso o en el Código de Justicia realizando, por ejemplo, devociones a Dios.
Esto proporciona la unidad esencial a la realidad del yo, con el significado iluminante del
siguiente verso:

“Por lo tanto, adoradlo a Él después de haber confiado en Él”.


(Hud)

La realidad de la resolución que exuda de la justicia, sólo le pertenece al Ummah


Islámico a través de la obediencia al Poseedor del Código de Justicia, el primero de los
Musulmanes 1 Mahoma (que Dios lo bendiga), el Profeta de Dios. Esto procede de una
relación del yo racional con el yo activante del Santo Profeta (que Alá lo bendiga). A
partir de esta relación, el yo racional obtiene su equilibrio y estabilidad natural. Todas
aquellas comunidades o individuos, quienes son culpables del desequilibrio y cuyos yo
son reticentes, y cuyas facultades creativas han perdido la base de justicia y quienes se

209
han sumergido totalmente en los velos de la inclinación hacia la densidad, o cuyo
Aspecto Divino del yo está totalmente abstraído en los elementos, por haber descuidado
su origen, en vista de los orígenes impuros de sus acciones, no pueden considerase
como si éstas tuvieran una resolución o determinación. La implementación de sus
emanaciones profanas en el universo humano, no es considerada como legítima por la
naturaleza humana. Cuando la resolución alcanza la perfección y se materializa en
justicia, tiene el honor y la dignidad de hacer cumplir el orden. Ésta es la Viceregencia
de la Resolución Divina, que satisface el pronunciamiento de la resolución de hacer del
hombre Su Virrey, y al mismo tiempo es la justificación para la Viceregencia en la tierra.
El siguiente verso es testigo de la misma realidad:

“Así cuando Él resuelva hacer cualquier cosa”.


(Ya-Sin)

Ello es simplemente la resolución y justicia de la Nación del Medio, que es la


Viceregencia de la Resolución del Único Establecido en Justicia, el Todopoderoso. La
naturaleza del hombre considera esto como admisible y legítimo en el mundo.

1
“Y yo he sido predestinado a ser el primero de los Musulmanes”. (Al-Zumar)

210
GRATITUD

“O hijos de David, dadle gracias a Dios”.


(Saba)

Gratitud significa darle el valor total a una acción. El Todo Justo, Todopoderoso,
ha establecido las bases de la justicia y el equilibrio en la creación del hombre, lo que
constituye la razón para el nombramiento de Virreyes en la tierra, y le da a la raza
humana el derecho para subyugar los fenómenos del cielo y la tierra. Su perfección,
que es el establecimiento en justicia o balance o el equilibrio del yo, han sido
determinados como la razón de la Viceregencia del hombre en la tierra. Él también ha
ordenado que los pensamientos y las acciones del yo racional del hombre, estén
especialmente destinados a hacerle a Él devociones sinceras. Esto, por sí mismo,
significa Gratitud o Shukr. Solamente Él es digno de ser objeto de gratitud. El
Todopoderoso se dirige a la progenie de David, quien fuera Virrey de Dios en la tierra,
con las siguientes palabras:

“O progenie de David, dad gracias a Dios”.


(Saba)

En este verso, “I milu” (lleva a cabo o da) significa la estabilización de la


capacidad de gratitud en la resolución o en el origen de las acciones, que conduce a
todos los tipos de acciones, y ello es el requerimiento de la universalidad de su
significado. El objeto de la implementación de cada uno de los Decretos de Dios, es la
materialización de su significado iluminante en el yo racional. Este poder voluntario
materializa la realidad iluminante de la gratitud, a través de la completación de la acción
en la resolución, que a su vez, es la misma realidad de la gnosis de Dios, debido a su
reflejo del Espíritu Divino en el yo racional. Dios Todopoderoso es la Luz por sobre la
Luz. La misma gran realidad brilla con fulgor en el siguiente verso:

“Aquel que agradece, lo hace por amor y respeto de su yo”.


(Luqman)

211
El sujeto de los Virreyes en la tierra, la humanidad y sus productos y frutos, el
exaltado honor de la Viceregencia en la tierra, hacen totalmente necesario, que al
Otorgante de la Viceregencia, deba agradecérsele, con total devoción por esta gran
bendición. Lo anterior conduce al Placer de Dios, que debido a la necesidad de
balancear los derechos de la Divinidad y los seres humanos, desciende sobre el hombre
altamente agradecido. Aquello es luz, porque es la emanación de la Persona del
Todopoderoso Agradado. La oración de Salomón, el Virrey de Dios (la paz sea con él),
tal como ha sido dada en el Sabio Corán, explica la misma realidad:

“O Creador y Sustentador mío, otorgadme la gracia para que yo pueda


agradecerte por los favores que Tu me has hecho a mí, y a mis padres, y dadme
la aptitud para hacer tales buenas obras que Te Plazcan”.
(Al-Naml)

En esta oración Salomónica, la palabra “Auzi’ ni” (dadme la gracia) significa la


calidad del agradecimiento con perpetuidad en la resolución, lo que no permite realizar
buenas obras. Esta cualidad del pensamiento y de la acción del yo racional por el amor
al Objetivo Final (Dios), se denomina devoción o adoración. Ésta es la postración del yo
racional ante los Decretos de Dios, como lo hace en el lugar de la adoración. Este es el
requerimiento de la condición de ser criatura en la Presencia de la Divina Persona, el
Todopoderoso. Este es el significado de la gratitud hacia Dios, que también satisface
los requerimientos de la Viceregencia de Dios. Dios Todopoderoso nos dice:

“Pero adorad a Dios y convertíos en uno de los agradecidos”.


(Al-Zumar)

Para concluir, la gratitud hacia Dios significa involucrar la comprensión y la


estimulación o el pensamiento, al igual que la acción o la intención y los hechos, en la
devoción a Dios y para Su Placer. Cada respiración es la base del hombre por ser el
mejor molde y el receptáculo de las Bendiciones de Dios. El significado de la gratitud,
con cada respiración, se materializa de esta manera, ya que ningún movimiento de la
respiración debe estar vacío del agradecimiento al objetivo de la respiración, o sea, la
Recordación de Dios. Esta recordación perpetua de Alá ha sido explicada en el
siguiente verso:

212
“Repetid la recordación1 de vuestro Señor , con humildad y temor a Dios, y en
una voz baja, tanto por la mañana como por la noche, y no estéis entre los
negligentes”.
(Aa’raf)

La recordación de Alá también es gratitud a Alá. Alá Todopoderoso nos dice:

“Vosotros me recordáis y Yo os recordaré. Vosotros me dais gracias y no seáis


desagradecidos”. (Ello significa Zikr o la recordación significa Shukr).
(Al-Baqarah)

El olvido de Dios, aún cuando sólo sea durante una respiración, será la negación
de Dios. Esta recordación perpetua de Alá ha sido explicada por Alá Todopoderoso en
el siguiente verso:

“Ello recuerdan a Alá mientas está de pié sentado o reclinados”.


(Aal-e-Imran)

Esto también es la santa tradición del Profeta (Que Alá lo bendiga):

“Alá Todopoderoso nos dice: O hijo de Adán, mientras me recuerdes a Mi,


estarás agradecido a Mi, cuando me olvides a Mi, estarás destinado a caer en la
infidelidad”.
(Tradición de Tibrani en Al-Ausat y Abu Naim en Al-Hulhah-Fathul Aziz)

La recordación de Dios es una parte muy importante de la obediencia a Dios.


Alá Todopoderoso es la Luz por sobre las Luces y Sublime. Cualquier inclinación hacia
la densidad o la prevalencia del pecado en nuestro yo, hará que la recordación de Dios
carezca de todas las emanaciones de la Luz Divina.2 La recordación de Dios,
conjuntamente con la obediencia a Él, gradualmente estabiliza la Divinidad dentro del

1
“Y recordad el nombre de vuestro Señor”. (Muzammil)
2
“Habéis visto al hombre que de sus deseos hizo su Dios”. (Al-Furqan)

213
yo, y despeja del mismo, todos los deseos que sean distintos a los de los de Dios. Tal
es el objeto de: “No hay 3otro Dios sino Dios”.

El Dictum de Dios: “Vosotros me recordáis a Mí” significa que el hombre debería


recordarlo a Él con obediencia, y luego, de acuerdo con el siguiente verso:

“A aquel que voluntariamente hace buenas obras seguramente Alá le agradece


(lo acepta como agradecimiento) por ser el que Todo lo Sabe”.
(Al-Baqarah)

Dios recordará al hombre lo que es el agradecimiento de Dios hacia el hombre.


Debido a que Él, el Todopoderoso es la Luz por sobre la Luz, el hecho de que
agradezca es el reflejo de Su Luz, que es la realidad del agradecimiento. Esta luz
también es derramada con abundancia4 en el origen de las acciones o resoluciones de
los creyentes agradecidos, y lo purifica de todas las inclinaciones hacia la densidad.
Este es el mensaje de preservación y agradecimiento a toda la humanidad, que es la
base de la paz con ella al aceptar ella su subordinación5 ante la soberanía de los
creyentes.

3
Jabir declaró lo siguiente: El Santo Profeta (que Dios lo bendiga) dice que “No hay Dios sino
Dios” es la mejor recordación.
4
“La Luz por sobre la Luz. Él dirige, a quién Él así desea, hacia Su Luz”. (Nur)
5
“Y ellos son los subordinados”. (Taubah)

214
RETRIBUCIÓN

“La recompensa por la buena obra es una buena obra”.


(Al-Rahman)

Mukafat o retribución significa no excederse ni en demasiado o demasiado poco


en el repago de un beneficio o en retribución de una mala acción, y es el resultado
inevitable de una resolución equilibrada. La gratitud es el reflector de una capacidad
equilibrada en el poder de la acción para la realización de una obligación de devoción (a
Dios) como respeto a las inmensas bendiciones del Verdadero Creador.
La retribución es un aspecto de la realidad que hace que surja entre los seres
humanos una cooperación equilibrada. Al igual que la condición de la Creación exige la
gratitud a Dios, la cual se materializa en la completa devoción a Él, y es el equilibrio
correcto y la división equitativa en la satisfacción de las necesidades de la condición de
ser Dios y la condición de ser criaturas. De manera similar, una retribución equilibrada
de los beneficios y pérdidas mutuos entre los seres humanos constituye el equilibrio
correcto y una división igual de los derechos. La realidad de esta completación se
materializa a través del equilibrio del poder de la acción (u origen de las acciones), y
sólo en el poder de la acción del Musulmán ese equilibrio forma parte de su naturaleza.
Su poder de acción obtiene la estabilidad y la perpetuidad gradualmente del equilibrio
sobre la base de la evidencia a través de la devoción y la gratitud a Dios. El hecho de
darle un buen trato a los padres y liberar de obligaciones a los parientes, los viajeros y
los pobres, los vecinos y los compañeros y colegas trabajadores, implementa el poder
de la acción como una retribución equilibrada (debido a que la naturaleza de las
relaciones mencionadas exige la liberación de las obligaciones y la satisfacción de los
deberes es la realidad de la retribución), y Él (Dios) premia1 el bien con el bien (ya que
para cualquiera de haga el bien, la retribución del bien es el bien, porque ello
simplemente es justo y sencillo). Esto constituye el reflejo de la justicia en el poder de
la acción del Musulmán, según lo establecido en el siguiente verso: “Por tanto, nosotros
retribuimos a aquellos que hacen el bien”. (Al-Annam). Esto significa que en la acción
de su retribución equilibrada no existen ni trazas de inclinación hacia la densidad o
deseo básico del yo. Para llevar a cabo las acciones por amor y respeto a Dios, una

1
“El premio por el bién es el bién”. (Al-Rahman)

215
parte esencial de equilibrio es el origen de las acciones. Podemos decir que las
retribuciones equilibradas de las acciones de un Musulmán son las emanaciones de su
sana naturaleza y constituyen la demostración de la realidad de la justicia la cual está
grabada en su poder de acción, por lo que constituyen evidencia de la justicia de la
naturaleza. De esta manera, el Santo Profeta (que Dios lo bendiga), nos dice:
“Aquel que no agradece a los seres humanos, tampoco agradece a Dios”.
(Esto significa que la retribución es una evidencia de la estabilidad de la realidad
del agradecimiento en el yo equilibrado).
(Tirmadhi)

El objetivo de la intención del Musulmán es Dios Todopoderoso. El concepto de


intención y acción cuando se dedica sinceramente a la meta natural constituye una
evidencia de la capacidad de la intención y el equilibrio del origen de todas las acciones.
El acto de retribución de un Musulmán sólo es una demostración del equilibrio del
origen de todas las acciones, y ello hace que el equilibrio fluya a través del mundo de
los hombres.
En caso de que el objeto de la acción de un poder de acción desequilibrado no
es la Sagrada Persona de Dios Todopoderoso, Quien es el Objetivo de toda la
naturaleza, su poder de intención en la acciones indica pensamientos oscuros y un
deseo elemental. Dios Todopoderoso nos dice:
“Ellos sólo siguen sus suposiciones y lo que les exige su yo”.
(Al-Najm)

Ese tipo de personas realizan buenas o malas obras obedeciendo sus


pensamientos, lo que constituye el desequilibrio del poder de la acción. La rectitud de la
inclinación no se comprueba en su yo racional, de manera que si ellas son buenas en el
trato, lo que es el resultado de la indulgencia de su consciencia sólo en la esfera
elemental. El poder equilibrado de la volición de un Musulmán debería demostrar
justicia en su retribución. Alá Todopoderoso nos dice:
“Dios no os impide dar buen trato y hacer justicia a aquellas personas que no
han peleado a vuestro de manera religiosa y quienes no os extrañan de vuestro
país natal”.
(Al-Mumtahinah)
Y nos dice:

216
“Si ellos se inclinan ante vosotros buscando un tratado de paz, vosotros debéis
hacer lo mismo”
(Al-Anfal)
Y de acuerdo con la Orden Divina:
“Ellos son extremadamente amables el uno con el otro”.
(Al-Fath)

La amabilidad y los favores exigidos por la unidad del Ummah Islámico,


que es la actividad unificada de la respiración y las Almas Divinas del Ummah que
claman por el buen trato entre los creyentes, porque ello es la satisfacción de las
obligaciones de esa relación equilibrada que viene de la unidad del pensamiento y la
acción del Código de Justicia. Esta unidad de pensamiento y acción conduce a la
satisfacción justa y equilibrada de las necesidades naturales del yo racional en la escala
del Santo Profeta (que Dios lo bendiga), y en palabras de Jarir Ibne Abdullah Aljabali al
momento de ser convertido al Islam de acuerdo con la tradición auténtica de Bukhari:
“Buena Voluntad para todos los Musulmanes”, lo que constituye evidencia de esta
realidad. De igual manera, si a la estructura básica del Ummah se le hace algún daño
por medio de un poder que no ha sido equilibrado en la facultad de la estimulación a
través del equilibrio gradual, la retribución equilibrada para ese hecho también se
convierte en un medio estable de la vida nacional. La justicia es la naturaleza de una
vida organizada porque el ingrediente fundamental de la creación del yo racional es la
propia justicia. El individuo es la base de la nación y el establecimiento del equilibrio
necesita un desarrollo gradual, por lo tanto, la admiración temerosa de la
implementación de las leyes de retribución es un concomitante natural de la civilización
y la vida organizada. Dios Todopoderoso nos dice:
“Hay para vosotros vida en la ley de retribución”.
(Al-Baqarah)
Después de haberse establecido el derecho a la retribución, de acuerdo con las
Ordenes Divinas:
“Si algo es perdonado por el hermano del asesinado, ello debería aceptarse de
manera apropiada y bien conocida y él debería compensarse con bondad”.
(Al-Baqarah)
“El bien y el mal no son iguales. Si retribuís al mal con el bien, la persona
afectada que es vuestro enemigo se convertirá en vuestro amigo”.

217
(Ha’ameem Sajdah)
Cuando equilibramos la retribución de acuerdo con los dictados de la
hermandad, el perdón y la bondad se hacen muy dignos de elogio. El equilibrio de la
intención necesita del equilibrio de la estimulación, y el equilibrio de la estimulación se
materializa a través de la supresión de la ira, lo que constituye el equilibrio de la misma.
El perdón y el buen trato son evidencia del equilibrio del poder de la ira. El poder sobre
la ación o intención tiene poder sobre el poder de la ira. Esto se materializa a través de
la justicia con su realidad equilibrada, y se manifiesta por medio de la emanación
consciente y la inclinación natural del pensamiento y la acción desde y hacia la Meta
Definitiva. Esto es el resultado de la interrelación del reflejo de los sublime en la
densidad de la tierra cuando recibe la estabilidad. Sólo es posible que ello se genere en
el yo racional de un Musulmán equilibrado, porque sólo él puede ser el portador de un
código equilibrado, que es el secreto de la civilización y organización de la vida y
constituye su gran mérito de superioridad.

218
AFECTO

“Decid que no quiero recompensa alguna por ello (mis servicios), sólo el afecto
para la relación”.
(Shura)
Tawaddud significa tener amor o desearlo. El equilibrio del poder de la acción
exige la liberación de aquellos deberes a los que por la naturaleza de la creación se les
otorga una condición de relación. Exigencia y satisfacción o cumplimiento son los dos
lados de la balanza y el equilibrio entre ambos es la corrección del fiel de la balanza. La
creación del hombre obtiene su completación por la unificación del alma que respira con
el Alma Divina lo que es la división del peso en la balanza. Esta unificación de las
almas se materializa por la combinación del arreglo de los elementos (densidad terrena)
y la Sutileza Sublime. La naturaleza de la creación del hombre divide la naturaleza de
la relación en dos tipos: Primero están aquellas relaciones que se materializan debido a
la correlación de la densidad terrena. El alma que respira es el resultado de un arreglo
de los elementos en el cuerpo del hombre, que es el receptáculo de la relación del Alma
Divina. Cuando el arreglo de los elementos en él resulta en el nacimiento de esa
asociación natural donde él satisface sus necesidades de densidad, de la misma
manera está presente una relación natural con la progenie, los padres, hermanos y
otros familiares. La satisfacción de los requerimientos de la densidad para su propio yo
es el requerimiento directo de su naturaleza y tiene una influencia directa sobre su
cuerpo. No obstante, la relación transmigratoria del alma que respira y el Alma Sublime,
también le da una posición consciente a las relaciones terrenas. Por lo tanto, sin el
equilibrio del yo, que debido al reflejo de la consciencia conduce al equilibrio en la
satisfacción de las necesidades naturales, no resulta posible desembarazarse de los
deseos básicos del yo. Por esa razón, Dios Todo poderoso y Todo Justo ordeno que
tales deberes se realicen de manera equilibrada de acuerdo con las Ordenanzas que
forman parte de Su adoración. De esta manera, la realización de los deberes será la
emanación de la naturaleza justa que surge del equilibrio del poder consciente y la
relación natural v.g. del equilibrio del poder de la acción. Dios Todopoderoso nos dice:
“Y adorad a Alá y no asociéis a nadie con Él. Dad un buen trato a los padres, a
los familiares, los pobres, a os vecinos que son familiares, a los viajeros, y a
aquellos que son de vuestra posesión”.
(Al-Nisa)

219
A través de la abstracción en las emanaciones del Todo Justo, Todopoderoso en cuanto
al mérito de la primera prioridad, segunda prioridad, y las relaciones cercanas y
remotas, la naturaleza justa del poder de acción del Musulmán hace valer las
emanaciones y los resultados de su cumplimiento equilibrado de los deberes en las
relaciones con los padres y los familiares con él asociados (el Musulmán) en la
densidad terrena de la parte del padre o la madre. En las relaciones que son el medio
del arreglo elemental y con base en un fundamento de sociedad densa, continúan
estableciéndose las familias y las dinastías. En dichas relaciones, que son su primer
fruto y en aquellas cuasi relaciones que llegan a existir por medio de ellas, y aquellas
relaciones humanas que en realidad son gemas de la misma mina y son miembros de
una familia humana o familia de Adán. De ellas surgen las relaciones de amor de la
densidad terrena o afecto. Esta es la satisfacción de su exigencia natural.
De igual manera el arreglo de la Sutileza Sublime en la creación del hombre
exige la satisfacción de las demandas de aquellas relaciones que surgen del flujo de las
emanaciones de la Sutileza en las Almas. La Sutileza Sublime origina esa consciencia
que da paso a la discriminación entre el bien y el mal, y acepta el bien. La base de tales
relaciones proviene de la consciencia Sublime cuya fuente es el Alma Divina o Sutileza.
De acuerdo con las palabras de Dios:
¿Acaso no soy vuestro Creador? Y ellos contestaron ¿Por qué no?”.
(Al-Aa’raf)
La aceptación del hecho de que Dios es el Creador fue el reconocimiento de la
realidad de la misma Consciencia Sublime, ya que su aceptación forma parte de la
comprensión de la condición de ser el Creador, que también exige la comprensión de la
inclinación natural (hacia Dios). La relación que se establece con este propósito con el
Santo Profeta (que Dios lo bendiga), sin un intermediario o a través de la intermediación
de sus sucesores con la consciencia y aceptación de la realidad e inclinación natural,
materializa la misma relación Sublime, que por causa de su inclinación y aceptación
también constituye un aspecto elemental. En la terminología de Dios y del Santo
Profeta (que Dios lo bendiga), de acuerdo con la siguiente tradición:
“En verdad soy como un padre para ti”, y Dios Todopoderoso nos dice:
“Las esposas de Profeta son vuestras madres”.
(Al-Ahzab)
Esto ha sido enunciado como la paternalidad del Santo Profeta (que Dios lo bendiga).

220
En el verso: “Y ellos son los mejores compañeros” (Al-Nisa), esta relación es
común en la naturaleza de los Profetas, los Veraces, los Testigos y los Probos. Esto es
el flujo común de los Sublime o la Sutileza consciente en las almas, y su realidad es
aquella manifestación de luz que siempre está presente en aquellas almas que a través
de dicha relación están vinculadas con las almas Sublimes que tiene el reflejo.
Simultáneamente esta relación también está basada en elementos por la tolerancia de
la manifestación. Ambos aspectos de esta relación unen al Ummah Islámico en el yo
activante del Santo Profeta (que Dios lo bendiga):
“Al igual que una flor de cien pétalos, nosotros compartimos la misma fragancia.
El es el alma de este sistema y el es uno”.
(Iqbal)
La implementación de aquellas obligaciones que es la causa de la completación
de todas las acciones nobles y las excelencias debido a que el reflejo y la tolerancia son
el origen de todos los rasgos nobles, y se materializan en la relación con su realidad, es
el medio estable del amor y el afecto, de acuerdo con las Ordenanzas de Dios:
“Ellos son amables entre ellos mismos”.
(Al-Fath)
y ”Todos los creyentes son hermanos”.
(Al-Hujrat)

Sobre esas bases es que se construye la hermandad y la unidad del Ummah Islámico
obtiene su grandeza. Esto también implementa el sagrado objetivo de la predicación
del Mundo de Dios v.g. la religión del Islam. La materialización de su realidad estable
en las almas y los cuerpos es el objetivo de la creación, de acuerdo con el siguiente
verso:
“Y Yo he creado el Jinn y a los Hombres para que sólo me adoren a Mi”.
(Al-Zariat)
Cuando se liberan los deberes de la relación del cuerpo y el alma, el equilibrio
de la facultad de amar o del afecto se materializa en el poder de la acción, y su
resultado lógico es la prescripción de la justicia en todos los requerimientos y asuntos
mutuos del cuerpo y el alma, lo que conduce a la continuidad del amor o el afecto. Ello
es debido a que la base de la creación humana es la justicia. Por lo tanto, el
cumplimiento de los deberes impuestos por el reflejo de la Sutileza y su tolerancia por la

221
densidad, la materialización de los hechos nobles y virtuosos (v.g. Sabiduría, justicia,
valor y castidad) es la única fuente de l amor, de la cuál, según el verso:
“Sujeta la totalidad de la Cuerda de Alá”.
(Aal-e-Imran)
La civilización y el sistema de vida obtienen continuidad y perpetuidad. Su
realidad debida a la justicia es una cualidad sólo del Ummah Islámico. La siguiente
tradición del Santo Profeta (que Dios lo bendiga) explica esta realidad:
“Permitid que os informe de las personas que entre vosotros me son queridas, y
que estarán cerca de mi el Día del Juicio. Estas son personas cuyo carácter
será bueno y cuyas espaldas estarán encorvadas y serán amadas”.
(Al-Kamil-al-Mubarrad)
Ello significa que dichas personas tendrán un excelente carácter o sus yo
estarán totalmente equilibrados, lo que conduce a la confianza mutua. El equilibrio es la
necesidad de la base de la creación del hombre, El equilibrio el camino recto están
conectados el uno con el otro (Sírvase estudiar la Introducción). Tales personas, debido
al reflejo y la tolerancia, se encuentran sobra la senda profética. esta cercanía y
congenialidad de la condición de ser Profeta tiene el mismo significado que la cercanía
en la compañía del Profeta (que Dios lo bendiga), y ello se materializa en la cercanía
espiritual. Por medio de la satisfacción de las relaciones del cuerpo y el alma a través
de la liberación de las obligaciones naturales, son causa de la fortaleza del amor en la
vida mutua, familiar, y cívica. La satisfacción de la relación natural es como su verdad
en acción, y es el criterio del logro de la justicia del origen de las acciones. De acuerdo
con la Tradición del Santo Profeta (que Dios lo bendiga):
“Ninguno de vosotros en una creyente cabal hasta que sólo quiera para la
humanidad aquello que quiere para si mismo”.
(Masnad-e-Ahmad)
Su poder de acción equilibrado prácticamente muestra una facultad perfecta de
razonamiento y la verdad de la fé al liberar la obligación de relación de la hermandad
humana en los males espirituales v.g. perversidad o maldad de todo tipo y molestias
corporales de los hijos de la raza humana. De acuerdo con el verso Coránico:
“Buscad la compañía de los veraces”.
(Taubah)
ese es el criterio de credibilidad del copañerismo y afecto entre ellos.

222
Esa es la razón por la que el Santo Profeta (que Dios lo bendiga) rezó con las
siguientes palabras para lograr la guía de la gente de Thaqif sin tomar en consideración
la inmensa resistencia por ella ofrecida:
“O Dios dadle el rumbo a los Thaqif y dadle la gracia de venir a mi”.
(Ibne-Sa’d)
El permaneció firme en su misión de conducir a la gente con perpetuidad, a
pesar de las severas dificultades y tribulaciones a él causadas, de acuerdo con el verso:
“Sin lugar a dudas, para vosotros hay un excelente ejemplo en el carácter y
conducta del Profeta de Dios”.
(Al-Ahzab)
Para el Ummah este es un extraordinario ejemplo de bondad, afecto y veracidad
en la satisfacción equilibrada de todas las relaciones naturales, y por la realización de la
gnosis de Dios constituye su emanación en el yo racional. Dios Todopoderoso nos dice:
“Decís que por ello no pedís recompensa alguna, sólo el afecto de la relación”.
(Dicho de otra manera, el afecto de las relaciones es una brillante evidencia de
la conducción de Dios y la conducción da origen a la materialización del afecto
con toda su realidad).
(Shura)
Esta gran realidad prueba el adecuado derecho del Ummah islámico a la
herencia absoluta del universo del Soberano de todos los soberanos. También es el
derecho de dar brillo y ordenar la civilización y planificar la vida y el sistema político del
universo humano, ya que el Ummah Islámico ha sido enriquecido con el perfecto
sistema de la satisfacción de los derechos de la raza humana.

223
SATISFACCIÓN O CUMPLIMIENTO (WAFA)

“Cumplid vuestras promesas: Seréis preguntados acerca de vuestras promesas”.


(Bani Israil)
Wafa o implementación significa cumplimiento, o sea, una satisfacción
equilibrada de las exigencias de la densidad terrena y la Sutileza Celestial es la
implementación de las responsabilidades, que se lleva a cabo a través de la capacidad
de implementación que se materializa por su equilibrio en el poder de la acción (el
origen de todas las acciones), que tiene poder sobre los hechos. Esto también conduce
a la completación de la facultad de razonamiento. El Creador en Toda Realidad le
otorgó a la creación en el mejor molde para el hombre, al equilibrar la densidad con la
Sutileza, que es la base de la justicia. La intención de esta gran belleza era el
establecer del derecho y encomendar la responsabilidad a la mejor de las criaturas del
Todopoderoso Establecido en Justicia. Su cumplimiento en una necesidad natural del
yo humano. A esta testificación se llega por medio de una intención o pensamiento
antes de aceptar o suscribir un acuerdo. La intención surge de la naturaleza del yo, que
es la base fundamental de su creación. En realidad la naturaleza humana es la base
primordial de todas las promesas y acuerdos, por lo tanto, la naturaleza en su condición
de criatura impulsa el mantenimiento de los derechos y promesas naturales que la
relación de la creación y la constitución de las partes componentes del hombre
estableció con el Único quien en realidad creó y constituyó dichas partes. La
satisfacción de las mismas proviene del reflejo del Alma Divina y su tolerancia por el
alma que respira en el yo racional, y que son el origen de la constitución y creación de
la naturaleza del yo. Lo opuesto cambia la base de la naturaleza humana a una
desequilibrio con lo que pierde la credibilidad de su pensamiento y acción. El
pensamiento del hombre, la aceptación y la acción por medio de experimentos con los
elementos alcanza un tipo de similitud de equilibrio, sin embargo ello no es el resultado
del equilibrio del yo, al contrario, debido a las necesidades del desequilibrio (o base de
los deseos) del yo encuentra una forma de satisfacción de las necesidades elementales.
Esto constituirá un beneficio no natural e injustificable logrado de la base de la creación
de la naturaleza humana que ha sido establecida en justicia, y ello constituye un
incumplimiento de ese acuerdo natural que ha sido establecido con el Todopoderoso, el
Establecido en Justicia, y con la constitución equilibrada y el mejor molde del yo
humano, por obra de la mezcla de la densidad y la Sutileza. Por la tanto la mayor

224
prioridad corresponde a aquellos derechos y obligaciones que han sido establecidos por
la naturaleza humana que es la creación de Dios Todopoderoso, quien nos dice:
“Y cumplid vuestro acuerdo con Dios; Él os ha exhortado a que lo recordéis”.
(Al-Anaam)

Por lo tanto, Dios Todopoderoso exhorta a los hombres a cumplir con el acuerdo
natural de manera que en los yo pueda materializarse una implementación equilibrada
de las responsabilidades, v.g. el reflejo y la tolerancia. Ello constituye la necesidad de
su naturaleza, que es una combinación de densidad y Sutileza, que es la base de la
justicia o equilibrio. Por lo tanto, el yo del hombre debido a la necesidad natural es
inevitablemente responsable por sus promesas al Todopoderoso Establecido en
Justicia. Dios Todopoderoso nos dice:
“Cumplid las promesas: En verdad seréis preguntados acerca de vuestras
promesas”.
(Bani Israel)

Tan pronto como se establece el equilibrio en el yo racional por la


implementación de los derechos naturales, sólo entonces se implementarán a través de
la naturaleza equilibrada todos aquellos derechos que se encuentren en una posición
secundaria por naturaleza, como por ejemplo, las obligaciones referentes a los padres,
familiares cercanos, hermandad humana y los derechos y obligaciones referentes a las
cosa vivas y las no vivas, que se yuxtaponen a los derechos en la densidad.

De igual manera, el cumplimiento de todas las promesas y acuerdos


intencionales alcanza su credibilidad a través de la misma capacidad de la
implementación de la responsabilidad o equilibrio que se materializa en el yo humano
por medio del cumplimiento del pacto natural. El significado de: “Aquellos que os hagan
una promesa, hacen una promesa a Dios. La Mano de Dios está por encima de la las
manos de ellos”. (Al-Fath) constituye la introducción a la comprensión y estímulo de la
misma promesa natural, y ello se materializa con la realidad de la implementación por
medio de una atestiguación en el pensamiento y la acción, que es la satisfacción
equilibrada de las exigencias de la densidad y la Sutileza, o sea, es la realidad del
Islam. Por virtud del Islam el yo del hombre debido a las necesidades de una
naturaleza sana, implementa la responsabilidad con la solemnidad de todas aquellas

225
promesas y acuerdos que tiene con la humanidad y que para ser implementados han
sido ordenados por Dios Todopoderoso. Expresado de otra manera, las Ordenanzas de
Dios se humanizan con su naturaleza sana.
Esto significa que el cumplimiento de las promesas y la ejecución de la implementación
de los acuerdos, al igual que el mantenimiento de las responsabilidades en la forma de
las emanaciones naturales encuentran su manifestación parcial en cumplimiento de los
compromisos y responsabilidades. De acuerdo con el verso: “O hombres de fé cumplid
vuestras promesas y compromisos”. (Al-Maidah) el Musulmán justo implementa la
responsabilidad en las acciones de venta y en los pesos y medidas. En asuntos
concernientes a acuerdos comerciales y sociedades de negocios, lo hace con
honestidad como un buen socio, además cumple con todas las exigencias de los
juramentos y ofertas. En las cosas esenciales del matrimonio lleva una vida familiar de
acuerdo con los elevados criterios de bondad. De acuerdo con el verso: “Ellos cumplen
sus promesas cuando se comprometen de manera firme”. (Al-Baqarah), el Musulmán
cumple de manera meticulosa cuidando todos los detalles de todas las promesas y
asuntos que emprende a través de acuerdos mutuos, de manera que si una parte
mantiene incólume el acuerdo, y la otra parte se retira del mismo, él toma en
consideración de manera honesta las condiciones de ambas partes en cuanto al
cumplimiento de los acuerdos. El cumplimiento de los acuerdos naturales y voluntarios
es la realidad de la fé, y ello constituye la religión perfecta. El Santo Profeta (que Dios lo
bendiga) dice:
“Aquel que no cumple con su acuerdo, no posee la Religión”.
(Ahmad Tibrani e Ibne Jaban)

De acuerdo con lo antes expresado, el derecho es una responsabilidad que


debe cumplirse. El mejor de los moldes que le ha sido concedido al hombre por el
Creador en su capacidad natural, en Toda Realidad constituye Su Derecho para recibir
la devoción del hombre, por lo tanto, de acuerdo con la Ordenanza:
“Y aquellos que cumplen plenamente con sus responsabilidades y promesas”.
(Al-Muminun)

establece que la responsabilidad y el compromiso son un principio de gobierno, y que


Dios Todopoderoso le ha dado la mayor prioridad a la responsabilidad, ya que por su
naturaleza los derechos de las personas en primer lugar son sus responsabilidades, y

226
en segundo lugar sus promesas. El cumplimiento con las responsabilidades es el
cumplimiento de los deberes de la devoción a Dios. Por lo tanto, el reintegro de las
responsabilidades y el cumplimiento de los acuerdos son sinónimos y tiene el mismo
objetivo. Para dar plena consideración a las partes en el cumplimiento de los acuerdos,
están las explicaciones referentes a las partes y las responsabilidades, y para asegurar
los derechos y las obligaciones de las responsabilidades con respecto a las partes en
consulta, la completación de las responsabilidades de la fé es el mantenimiento del
secreto de las reuniones, los deberes como empleados, elaboración de contratos, vida
familiar, mantenimiento de la propia vida y preservación del honor y la propiedad. Así el
Santo Profeta (que Dios lo bendiga) dijo: “Aquel que no tiene respeto por su
responsabilidad, no tiene fé” (Tibrani Kabir). Esto significa que su yo no ha alcanzado la
fé en la Meta de Toda la naturaleza o la realidad del pensamiento correcto por medio
del cumplimiento de la responsabilidad natural o por medio de la implementación de la
promesa natural. La naturaleza de su yo no puede convertirse en uno en la realidad
con el cumplimiento y no puede tomar en consideración todos los detalles de las
promesas y las responsabilidades. De acuerdo con el siguiente verso:
“Aquellos hombres de fé con seguridad han logrado el éxito ……….. al igual que
aquellos que cumplen sus responsabilidades y promesas”.
(Al-Muminum)

los hombres de fé al seguir los dictados de las responsabilidades y al cumplir las


promesas naturales y voluntarias manifiestan las realidades del pensamiento correcto
en la volición y el pensamiento que tiene poder sobre los hechos, por lo que alcanzan
las alturas del verdadero éxito. La realidad de su yo coexiste con el cumplimiento de las
promesas y responsabilidades (lo que es al Ley de Dios), y de acuerdo con el siguiente
verso:
“Ellos son los herederos y ellos recibirán la herencia del paraíso en el que
morarán para siempre”.
(Al-Muminum)

Por lo tanto, la herencia absoluta le corresponde a ese grupo, y la realidad de


ello es el reflejo del Espíritu Divino y su tolerancia por parte de del espíritu que respira
en el yo del hombre. Él es la Luz por sobre la Luz y todos los fenómenos del poder
toleran la cualidad de la Condición de ser Creador de la Luz por sobre la Luz. La

227
mención de la herencia del paraíso manifiesta la inmensa gloria de la existencia
perpetua. Esta es la manifestación de la herencia absoluta como recompensa.

La materialización de la capacidad de implementación de la responsabilidad que


es el cumplimiento equilibrado de los requerimientos de la Sutileza y la densidad, es el
comienzo y la completación del equilibrio y la introducción y logro del establecimiento de
la supremacía de la justicia en el poder de la acción. Ello le proporciona estabilidad y
continuidad a las realidades del pensamiento a través de la capacidad voluntaria con
una justicia perfecta en el yo racional, y también es el objeto y el fin de la naturaleza de
la creación del yo racional del hombre. Esto se debe a que implementa las necesidades
del aprendizaje del hombre dirigiéndolas hacia El Objetivo Natural, el Todopoderoso,
por medio de los dictados de su poder consciente. También constituye la
materialización del poder de implementación de las responsabilidades en la volición o
poder de acción por medio de la satisfacción de las necesidades de la Sutileza y la
densidad. Por lo tanto, por fuerza de la satisfacción de sus necesidades como criatura,
la naturaleza humana le confiere al Ummah Islámico la superioridad y supremacía justa
por sobre toda la humanidad, hecho establecido en justicia y que establece justicia.
Solamente su poder de acción debido a haber sido establecido en justicia y por ordenar
justicia, ha enriquecido al Ummah Islámico con la gran herencia de los siguientes
versos:
“Decid que mi Dios ordena1 justicia”
(Al-Aa’raf)
y “Dios os ordena hacer justicia y hacer el bien”.
(Al-Nahl)
Lo anterior también constituye un argumento concluyente respecto al derecho
del Ummah Islámico para hacer cumplir el bien y prohibir el mal, lo que por su
naturaleza es un gran honor.

1
Dios ordena justicia de manera que el Ummah Islámico sea establecido en justicia y el hecho
de ordenar justicia es evidencia de esa realidad.

228
“Entre los seres humanos vosotros habéis sido creados como
una buena nación: Vosotros ordenáis el bien y prohibís el mal”.
(Aal-e-Imran)

VALOR

“PARA QUE LA GENTE PUEDA HACERSE JUSTA, HEMOS ENVIADO


EL HIERRO EN EL QUE SE ENCUENTRA LA FUERZA PARA LA
BATALLA”
(AL-HADID)

“PARA MI TODA LA TIERRA HA SIDO CONVERTIDA EN UNA


MEZQUITA”
(BUKHARI)

SOLAMENTE EL VALEROSO UMMAH ISLÁMICO ES EL DEFENSOR


DEL EQUILIBRIO A TRAVÉS DEL DOMINIO DE LA ESPADA Y ES EL
QUE TIENE EL DERECHO DE IMPONER LA OBEDIENCIA EN TODO
EL MUNDO ANTE SU PODER Y HONOR.
MOHAMMAD SAEED

229
VALOR

“O creyentes, sed pacientes y ejerced la paciencia, y sed constantes en ello”.


(Aal-e-Imran)

Sin duda alguna, en el yo racional la sabiduría y la justicia son el reflejo de la


sabiduría dominante y a
l intención del Sabio y el Único que puede hacer lo que Él
desea, el Todopoderoso. Pos esta razón el Musulmán sabio y justo tiene el
conocimiento y la intención de la justicia ordinaria en la civilización del yo, en la
planificación de la vida familiar, en la organización cívica, y en las relaciones
internacionales. La imposición práctica de este ordenamiento de justicia, que es el
corolario necesario de la sabiduría, es originado por el poder del yo racional para activar
el cuerpo. El cuerpo humano combina la densidad y la Sutileza v.g. es la composición
de elementos o densidad la que le da origen al alma que respira, que es el receptáculo
del Alma Sublime o Sutileza, que de acuerdo con el verso: “Y Yo insuflaré en él Mi
Espíritu” es el Espíritu de Dios. Alá Todopoderoso nos dice:
“Hacedle devoción a Él y en esta devoción ejerced la paciencia”.
(Maryam)

De acuerdo con el verso precedente, el esfuerzo del cuerpo humano sobre las
bases de la comprensión a través del poder estimulante para todos los tipos de
devociones a Dios y la constancia de tal esfuerzo, genera en el alma que respira y en el
Alma Sublime la realidad de la justicia, que es el reflejo del Alma Divina y su tolerancia
en el alma que respira. Por lo tanto, de acuerdo con el verso: “Con seguridad 1 estáis en
posesión del carácter más elevado” (Al-Qalam), por la satisfacción equilibrada de las
necesidades naturales del yo humano o al equilibrar la perfección del yo, esta será la
Diputación de la grandeza dominante de la Luz por sobre la Luz, que es el reflejo de
Establecimiento en Justicia de Dios, lo que posee la excelencia por sobre la excelencia.
El alcance de este conocimiento iluminante, debido al reflejo del Alma Divina, evita los
fenómenos celestiales. Esto se ha materializado en el sagrado yo del Santo Profeta
(que Dios lo bendiga) con incontables facetas por haber sido él el escogido de

1
“Su Trono se extiende por todos los cielos y la tierra, y Él no siente fatiga alguna en la
preservación de ellos, ya que Él es el Más Elevado, el Supremo en la Gloria” (Al-Baqarah)

230
Dios u por su penitencia ante Él. En este respecto el significado de la Luz por
sobre la Luz no puede limitarse de manera alguna. Por lo tanto su manifestación
iluminante continúa brillando y radiando con incontables extremidades en el
receptáculo sagrado de del reflejo de la luz hasta el final del tiempo. Con la
prueba proporcionada por el siguiente verso: “El puede enseñarles el Libro y la
Sabiduría”. (Nur), se manifiesta la grandeza puesta en circulación en el Ummah
Islámico, la cual continuará hasta el Día del Juicio. Esta es la prueba prevalente
que le confiere la Viceregencia en la tierra, otorgada por el establecido en
Justicia y el Ordenador de Justicia, el Otorgante de la Viceregencia, el
Todopoderoso. Ya que el Alma Divina ha sido colocada por Dios Todopoderoso
en el yo humano, la devoción a Dios al establecer la relación del objetivo de la
subordinación con el yo activante, sólo representa el medio de este reflejo,
porque el alma que respira es el repositorio del Alma Divina y sólo ella puede
tolerar el reflejo. Esta mezcla de Sutileza y densidad en el yo humano,
proporciona la capacidad de amor a Dios, lo que es originado por la inclinación
natural hacia el Único Establecido en Justicia, el Todopoderoso, que constituye
la cualidad especial del alma que respira, por los dictados del poder consciente
que también es la cualidad especial del Alma Divina. Esta capacidad, que
puede llamarse comunión con Dios, o fin del amor, obtiene su equilibrio y
completación a través del reflejo de la tolerancia de la consciencia y la
inclinación. En ese respecto consiste en la satisfacción de las necesidades
naturales. La naturaleza del yo acompaña al Espíritu de Dios. Este reflejo y
tolerancia o comunión con Dios debido a la relación transmigratoria de ambas
almas, se materializa a través del esfuerzo global del transmigrante y del
portador o receptáculo de esta transmigración. La necesidad de la densidad,
v.g. el reflejo de la consciencia por medio de la inclinación natural,
conjuntamente con otros requerimientos de la densidad, la cual debido a la
misma relación transmigratoria necesita experimentos conscientes con los
elementos y la satisfacción de la inclinación, v.g. viajar por la senda recta de la
tolerancia del reflejo, o sea, que el equilibrio del yo no es posible sin la remoción
de los impedimentos. Ello significa que el poder del estímulo es de dos tipos:

231
Uno, es el poder del deseo carnal (o necesidad sexual), que logra su equilibrio
en la realización de los requerimientos de la densidad mediante la satisfacción
de la inclinación natural hacia el Objetivo Natural, que es la tolerancia del reflejo.
Esto ha sido denominado como la excelente virtud de la castidad. El segundo,
es el poder de la ira, que remueve del camino del reflejo de la consciencia o la
satisfacción de la inclinación natural hacia el Objetivo Natural, los oscuros velos
terrenos o impedimentos de la densidad. Esto significa que remueve los oscuros
velos terrenos o impedimentos de la densidad como un todo, por la razón de que
el reflejo de la consciencia, que es la cualidad especial del Alma Divina y el
reflejo que es la necesidad del alma que respira se materializa con base en la
comprensión de cuerpo humano a través de la paciencia, en cuanto a las cosas
desagradables que han sido ordenadas y a través de su paciencia, de las cosas
prohibidas que son anheladas. Para ello necesita de la remoción de los
impedimentos del camino al equilibrar los cuatro poderes del yo racional,
incluyendo el poder de la ira. Esto es llevado a cabo por el poder de la ira
cuando alcanza gradualmente su equilibrio, lo que conduce a su paz. Esto
significa que el equilibrio del poder de la ira o su paz, es común en su capacidad
como repulsor de los impedimentos, continuando y perpetuándose en todos los
poderes del yo racional. Puede decirse que es la majestuosa paz básica, y es el
espíritu en movimiento en la grandeza natural de la completación. Esta es la
excelente virtud del valor el cual como un estímulo (o incentivo), posee en el yo
racional una posición básica y pacífica. Controlar la ira y decir palabra amables
constituye el testimonio de los testimonios de esta gran realidad. Alá
Todopoderoso nos dice:
“O creyentes, sed pacientes, ejerced la paciencia el uno para con el otro y
sed constantes en ello”.
(Aal-e-Imran)

De acuerdo con el verso, en el yo racional de un Musulmán valeroso, la


virtud del valor a través de la paciencia individual, remueve los impedimentos de
su camino de justicia. A través de la paciencia, el valeroso Ummah, como una

232
comunidad, v.g. a través de la paciencia dentro de las comunidades no
equilibradas, o a través de la paciencia al enfrentarse o combatir con las
comunidades no equilibradas, la cualidad del valor hace claro e irresistible el
camino recto para el establecimiento del equilibrio en la vida individual y familiar,
en la organización cívica, y en las relaciones internacionales en toda la
humanidad. Esto se debe a que la naturaleza humana está basada en la justicia
y clama por su equilibrio individual. La unidad de la Meta natural Definitiva de
todo el universo humano, con evidencia proporcionada por la unidad del origen,
y la consciencia que toma decisiones correctas para todos los seres humanos,
para que estos se conviertan por medio de la satisfacción de las necesidades
humanas en una comunidad justa y equilibrada. Y eso precisamente es el
Ummah del Medio (el Millat-e-Wast, o Ummah Islámico equilibrado). Al igual
que el equilibrio del yo racional es la satisfacción de sus necesidades naturales y
la remoción de los impedimentos del camino de su equilibrio es realizado por el
poder equilibrado de la ira, una remoción similar del camino del equilibrio de la
única congregación justificada o nación, también se lleva a cabo por el mismo
poder justo y equilibrado de la ira, v.g. por el valor debido a la relación básica y
constructiva del individuo y la nación, el instrumento para ese poder son las
bases de la congregación o medio dominante como el hecho de esgrimir la
espada que tiene el poder sobre la vida del hombre y como medio la muerte.
Debido a la relación básica y constructiva del individuo y la nación, y debido a su
propio poder dominante, el valor por sus medios tiene el poder y la autoridad
sobre la congregación de individuos y origina estabilidad en la verdadera
admiración temerosa por la administración interna y la remoción externa de los
impedimentos. Por lo tanto el valor es un poder de admiración temerosa del yo
del individuo y el yo de la comunidad. La espada como medio es el espíritu de la
congregación (o vida colectiva), y la unificación de ambos por el poder sobre la
vida y la muerte de los individuos, a través de la disciplina interna equilibrada,
remueve del camino de la congregación justa a las comunidades no equilibradas
que son un impedimento en el camino de la justicia. La relación de naturaleza
básica y constructiva entre el individuo y la comunidad hace necesario el valor

233
del individuo concomitantemente con el valor de la nación en conjunción con la
espada.
Por lo tanto, el valor en su capacidad de pacificidad básica no es
influenciado en su viaje por el camino del equilibrio del yo individual y colectivo,
por el sueño , el caminar, la dificultad o facilidad de las condiciones, la vida o la
tormenta, los halagos o la calumnio, la vida o la muerte, la felicidad o la tristeza,
la paz o la guerra, o cualquier otro tipo de impedimento que surja de la densidad.
No hay traspiés en la marcha uniforme de su estado de acción. El tipo de
posición pacífica de que disfruta al remover los impedimentos del camino a la
perfección del equilibrio del yo, y muestra también de manera gloriosa el
ordenamiento del bien, la disipación de las cosas prohibidas, la arbitrariedad y
superioridad en la familia y organización cívica, la organización y relaciones
internacionales, con una posición equilibrada, nivelada, pacífica y no perturbada.
De acuerdo con el verso:
“Se ha otorgado perdón a aquellos contra quienes se libró batalla porque
ellos estaban sujetos a la injusticia, y con seguridad Dios tiene el poder
para socorrerlos”.
(Al-Hajj)

Con su gloria natural de justicia del poder del espíritu de la vida colectiva, o por
medio de la espada, el valor remueve todos los impedimentos del camino recto, que es
el camino de la justicia en el yo racional y en el universo y el equilibrio entre dos
maneras torcidas del exceso y de lo demasiado poco. Esto proporciona la razón para
su rectitud. Dios Todopoderoso nos dice:
“En verdad Nosotros enviamos a Nuestros mensajeros con las señales
manifiestas y también enviamos con ellos el Libro y el Equilibrio, para que la
gente se acostumbre a la justicia. Y Nosotros enviamos el Hierro que posee
gran severidad en la batalla y le proporciona muchos beneficios a los hombres.
Esto se hizo de manera que Dios pueda saber quienes, sin ser vistos, son los
que los ayudan a Él y a sus Mensajeros. Con seguridad Alá es Poderoso y
Dominante”.
(Al-Hadid)

234
El Libro es el Código de la Justicia, o sea, es la división igual y el peso igual en

la balanza de la justicia. Por la imposición iluminada de este único poder del peso, que

es la facultad de enseñar y el poder de la purificación que se materializan en el

equilibrio de la justicia. El valor es la rectitud del fiel de la balanza en el poder y el peso.

Ello impide que el equilibrio y el peso se desequilibren en el yo racional, y en el yo del

individuo que está unido con a yo activante a través de la relación de la subordinación

objetiva, se remueven los impedimentos sensuales del camino de influencia del yo

activante por medio de todo tipo de influencias de justicia, y ello genera la aceptación de

la justicia en el yo activado. Debido a la relación básica y constructiva del individuo y la

nación, aclara y remueve la resistencia y todos los impedimentos del camino del

equilibrio del yo colectivo por medio del hierro. Esto significa que a través de la espada

y sus medios de respaldo. Por lo tanto, en obediencia al ejemplo del Primero de los

Musulmanes, el Virrey de Dios en la tierra, Mahoma (que Dios lo bendiga), el Ummah

Islámico asume la dominación y soberanía en la faz de la tierra cuando el Otorgante de

la Viceregencia, el Todopoderoso promulgue la decisión de otorgarlo al Ummah

Islámico. Es su capacidad meritoria, o sea, la continuidad del equilibrio en justicia y

testificación por siempre perdurable, en su nombre. Podemos decir que el valor es un

reflejo del poder dominante y el honor del Todopoderoso y Omnipotente Otorgante de la

Viceregencia. Con todas esas majestuosas cualidades de la verdad, tolerancia y

dominio sobre si mismo, autoestima, entereza y pacificidad, poder, soberanía, humildad,

buen trato al prójimo y misericordia, que son la explicación del valor, aclaran el camino

recto de la satisfacción equilibrada de las necesidades del individuo y la unidad

colectiva del universo humano. Por causa de la perfección de la condición de ser Dios,

ello hace que sus majestuosas acciones sean dedicadas sinceramente al Todopoderoso

y Omnipotente. Ello constituye para el Todopoderoso la asistencia y ayuda en este

respecto, que está privado de cualquier inclinación hacia la densidad, y sus

235
pensamientos y acciones son puros para Dios Todopoderoso, en virtud del reflejo

iluminante del Alma Divina y la tolerancia del reflejo por parte del alma que respira.

Esta cualidad, con su espada dominante impone la misma justicia y equilibrio en los

asuntos humanos, lo que es el reflejo del equilibrio del Establecido en Justicia, el

Todopoderoso, y que es requerida por la naturaleza humana creada sobre la base de la

justicia. Su acción es la personificación de la explicación del siguiente verso:

“Nosotros 2 os hemos enviado el Hierro en el que su dureza es terrible (para la batalla)”.

La otra posición del hierro, que se materializa por los beneficios económicos,

industriales y sociales se expresa por: “Y ello 3 es un beneficio para la humanidad”, lo

que es de gran ayuda para la satisfacción de las necesidades individuales y en la

formación y existencia continua de la organización de la comunidad que se materializa

sólo a través de la organización de la comunidad, que constituye el segundo aspecto de

los medios de la colectividad. Por lo tanto, ambos aspectos son la explicación de la

misma gran realidad. La cualidad específica de la unidad colectiva le otorga un derecho

superior especial sobre ambos aspectos del Ummah Islámico como tal. Debido a la

justicia y al equilibrio individual y colectivo en la posición del medio del Ummah Islámico,

que es la exigencia del yo del individuo y de la comunidad, los purifica para el

Establecido en Justicia, el Todopoderoso. Esta es la satisfacción de las necesidades de

la realidad del yo humano, y la razón para ello es que da soporte al Alma Divina y a la

combinación del Alma Sublime y la combinación de las Almas Sublimes y las almas que

respiran y forman en los yo humanos la base del establecimiento de la justicia. Debido

a la relación de la naturaleza básica y constructiva entre el individuo y la nación, el

equilibrio colectivo y la justicia son una necesidad natural del yo de la comunidad. Esta

2
(Al-Hadid)
3
(Al-Hadid)

236
sinceridad y Deidad o satisfacción de la necesidad de la naturaleza del yo, o la

imposición de la justicia, le reserva al valeroso Ummah Islámico el derecho de poseer y

esgrimir la espada. El hecho de arrebatarle al poder no equilibrado de la ira el derecho

de esgrimir la espada, por su desequilibrio y tribulación, con justicia emite el veredicto

para la subordinación del poder de la ira no equilibrado, por lo tanto, es el valeroso

Ummah Islámico el guardián del equilibrio, por haber sido establecido en justicia y

ordenar la justicia, que es una visión fugaz de la belleza y gloria del Único Establecido

en Justicia y Ordenador de Justicia, el Todopoderoso, un Musulmán equilibrado es

superior a cualquier cosa en la faz de toda la tierra (o el fenómeno de la tierra y los

cielos). De acuerdo con el siguiente verso:

“Alá es testigo del hecho de que no hay nadie más digno de ser adorado,

excepto Él, y que Él ha sido Establecido en Justicia, y los ángeles y los hombres

de ciencia también son testigos de ello”.

(Aal-e-Imran)

El Todopoderoso está establecido en Justicia y Mahoma (que Dios lo bendiga),

el Profeta de Dios, el Virrey de Dios, es el portador del código de justicia y equilibrio de

la balanza para que todos los seres humanos puedan establecerse en justicia al tener el

honor de formar parte de la unidad colectiva (de toda la humanidad), cuya inmensidad

abarca a todo el mundo. Por lo tanto, de acuerdo con el estatuto de Dios:

“¿Quién hay, que sin ver, le ayudará a Él y a sus Mensajeros?”.

(Aal-Hadid)

Quién está allí, que remueve los impedimentos del camino para originar el

equilibrio en el yo o establecer justicia en toda la humanidad, o sea, quién crea el

equilibrio en los cuatro poderes al remover los impedimentos a través del valor, al

237
resguardar la división equitativa del peso (del yo) de la inclinación no equilibrada en la

escala de la balanza (del yo). Con este poder de admiración temerosa, que remueve

los impedimentos a través del espíritu de la congregación (o comunidad), o sea, al

esgrimir la espada y sus medios de respaldo esta persona suprime los impedimentos no

equilibrados con el honor dominante de la unidad de la comunidad y la unidad del

liderazgo. También lleva a cabo el sagrado deber de imponer el (Divino) Establecido en

Justicia, que es la majestad del establecimiento del poder y honor del Poderoso y

Honrado, el Establecido en Justicia, el Todopoderoso en la faz de la tierra (el sujeto de

los versos: “El Honor4 es para Dios, para Sus Mensajeros y para los creyentes” y

“Establecéos5 en Justicia” es la atestiguación de ello). Por ello esta persona se une a la

justa, valerosa, y única congregación justificada (comunidad) del Ummah Islámico o

ayudantes de Dios y del Profeta (que Dios lo bendiga), con el que el Otorgante de la

Viceregencia y el Soberano de todos los soberanos, el Todopoderoso hizo la promesa

acerca de la Persona de la Viceregencia en la tierra, o la herencia de la tierra. La gloria

con respeto reverencial de este poder del valor, es testigo de este hecho, y ofrece una

brillante prueba de (su) absoluta superioridad y grandeza.

Por lo tanto, el VALEROSO VIRREY (DE DIOS) debido a este majestuoso

poder, y al tener la voluntad y el conocimiento y ser portador de la luz, es mejor y más

cercano (a Dios) que aquellos ángeles, los cuales de acuerdo con el siguiente verso:

“Ellos esperan Sus Órdenes antes de hablarle a Él, y todo lo hacen de acuerdo

con Sus Órdenes”.

(Al-Anbiyaa)

4
Al-Munafiqun
5
Al-Nisa

238
En la Presencia de Dios, ellos están ocupados en la adoración natural e

involuntaria.

“El está lejos del Rey, en las fronteras del país enemigo, y todavía es como si

estuviera presente y mantiene una obediencia verídica. A los ojos del Rey,

seguramente él es mejor que aquellos que están presentes ante el Rey y están

preparados para sacrificar vidas”.

(Rumi)

El Virrey valeroso obtiene la justicia y el equilibrio de la emanación de la justicia

y el equilibrios del Establecido en Justicia, el Todopoderoso, o sea, de la estabilidad del

significado iluminante del Libro o equilibrio en el yo racional. Este es el propósito de

enviar el Libro y el Equilibrio, por lo tanto en su capacidad de imponente de la ley, que

necesita el conocimiento de las prioridades Sublimes y elementales, él afirma en la faz

de la tierra la realidad del siguiente verso: “Nosotros 6 enseñamos todos los nombres a

Adán”. La abstracción en las emanaciones del establecido en Justicia, el

Todopoderoso, que es el reflejo del Alma Divina en él y la tolerancia del reflejo por parte

del alma que respira, lo que a su vez es la radiación absoluta de su yo racional de las

luces de la Luz por sobre todas las Luces (el Todopoderoso), le hacen obvio Su Camino

en cuanto a todo lo distinto de Alá. Esto quiere decir, de su vida, sus propiedades,

esposas, hijos, familiares y hogares complacientes. De esta manera, la admiración

temerosa de su valor remueve todos los impedimentos de su camino de lucha y batalla

por Dios. En verdad él refleja la total conformidad con los siguientes versos: “De la

misma manera7 como Nosotros hicimos Virreyes a aquellos que vinieron antes de ellos”

6
(Al-Baqqarah)
7
(Nur)

239
y “O David 8 , Nosotros te hicimos Virrey en la tierra”. El también satisface el sujeto de

los siguientes versos: “Nosotros fortalecimos 9 su reino y le dimos sabiduría y un juicio

sano en el discurso y en la decisión”, “Para él Nosotros hicimos 10 que el hierro fuera

blando” y “Nosotros le enviamos el hierro”. Por ende, con base en el conocimiento que

es un requisito previo para todas las excelentes cualidades, el Virrey Valeroso, por

declaración decisiva y por esgrimir la espada, conjuntamente con sus medios de

respaldo, con las realidades de su poder y honor, establece en la tierra la Viceregencia

de Dios. De acuerdo con el siguiente verso: “Estoy11 a punto de hacer un Virrey en la

tierra” esta Viceregencia es el fruto y el producto del cultivo humano: se establece e

impone a través del Libro 12, el equilibrio de la justicia y la espada, y ha recibido el eterno

honor del sujeto del siguiente verso: “Y sin duda13, él (David) hubo tenido un alto rango

y honor con Nosotros en la Corte del Otorgante de la Viceregencia”.

“O Ummah Musulmán, quiera que prosperes y tengas una vida eterna”

“Sabed que el paraíso está bajo la sombra de las espadas”

(Hadit de Bukhari)

Ello es así porque es de ayuda en la satisfacción de las exigencias de la

naturaleza humana basada en la justicia, o expresado de otra manera, ayuda a

establecer la unidad colectiva (de la humanidad) la cual está establecida en justicia y

establece justicia.

8
(Sad)
9
(Sad)
10
(Saba)
11
(Al-Baqarah)
12
El Libro es la Emanación del establecido en Justicia, el Todopoderoso. Por lo tanto, es el
Código de Justicia.

240
13
(Sad)

241
VERDAD

“Aquel que vino con la verdad y aquel que testificó la verdad, esos son los
hombres probos”.
(Al-Zumar)

El poder de la ira del Musulmán valeroso alcanza el equilibrio a través del


equilibrio estable de la escala de la balanza (del yo) por medio de la acción de equilibrar
gradualmente el poder de la ira. Su punto de equilibrio o peso correcto es la majestad
de la verdad, que obtiene su materialización y establecimiento con la prueba
autenticada de la testificación por la naturaleza del yo. En primer lugar se encuentra la
salud de los aspectos ocultos del pensamiento que surgen de la remoción de los
impedimentos, o sea, es la creencia en el Objetivo Natural y Definitivo, el
Todopoderoso, y la aceptación de Sus Mandamientos porque ello es el comienzo de la
satisfacción de todo tipo de inclinaciones naturales, y el equilibrio o completación de la
consciencia del yo. En segundo lugar está la testificación completa de los aspectos
ocultos del pensamiento, por la acción. Esta es la segunda etapa evolutiva de la salud
de la naturaleza del yo racional, o la majestad de la verdad. Esta testificación por la
acción combina en su totalidad la obediencia de las órdenes, la abstención de las cosas
prohibidas, la constancia en la realización de las devociones voluntarias y obligatorias, y
la coherencia y continuidad para soportar dificultades y todo tipo de peleas y combates
en el campo de batalla. Esto constituye la estabilidad del yo, por encima de toda duda o
sospecha, y su significado es el equilibrio perfecto del yo racional, o tercera etapa de la
evolución, o sea, cuando en el yo racional se remueven por etapas los velos del brillante
rostro del Alma Divina. Su brillante realidad iluminada impregna su receptáculo que es
el alma que respira, y en este proceso tritura los impedimentos densos, con lo que el
poder de la ira que se equilibra gradualmente lleva a cabo la limpieza de la barrera
terrena. En otras palabras, el equilibrio de la ira conduce al establecimiento de la
verdad (Una interpretación correcta mediante hechos y palabras de cualquier cosa que
esté en la mente o las circunstancias externas, constituye las emanaciones de la verdad
natural, o las partes de la verdad). Por el hecho de que la tolerancia y el reflejo son
adjuntos del Alma Divina, y el alma que respira materializa la capacidad activante,
porque Dios Todopoderoso es el Maestro de Su Voluntad, y las realidades del
receptáculo de la imposición de la Voluntad con la luz de la Voluntad, le ha sido

242
otorgada al yo humano. Esto significa que el hombre veraz y con valor, influencia por
medio de su cualidad activante a aquellos yo que le están unidos con una posición
activada. Esto constituye la trituración de sus impedimentos sensuales en el camino de
su aceptación de la justicia. La majestad activante de la verdad y el estado activado de
la aceptación, se explican en la siguiente Ordenanza de Dios:

“O creyentes, temed a Dios y adoptada la compañía de los veraces”.


(Taubah)

El período del Santo Profeta (que Dios lo bendiga) abarca todos los períodos y
todos los tiempos hasta el Día del Juicio, por lo tanto, la testificación de la verdad por el
Ummah Islámico, necesita de manera colectiva la continuidad de la verdad. Dios
Todopoderoso nos dice:
“Aquellos que vinieron con la verdad y aquellos que testificaron la verdad, esos
están entre los Probos”.
(Al-Zumar)

Por lo tanto, el Musulmán que fue el primero de todos en testificar al Santo


Profeta (que Dios lo bendiga) de manera perfecta, obtuvo la manifestación en él de
aquellas realidades de probidad que son comunes en el veraz y en el que testifica su
verdad. Este tipo común de realidades iluminantes, en el yo activante y activado, que
genera la posición activante en el yo activado, constituye el secreto de la perpetuación
de la verdad y es una evidencia continua del establecimiento de la Viceregencia en la
tierra, lo que lleva al valeroso Ummah Islámico a obtener la prevalencia y dominancia
sobre la faz de la tierra en ese período iluminado, cuando por la decisión tomada por el
Todopoderoso Otorgante de la Viceregencia, la espada justa del Ummah Islámico se
unifica con ese valor dominante que remueve todos los tipos de impedimentos de las
dudas, las dificultades del camino del valeroso Virrey, y en el campo de batalla es el
origen del equilibrio en el yo y la fortaleza en el equilibrio de la comunidad. Por lo tanto,
el valor endosa su derecho a esgrimir la espada. Para concluir, el Virrey de Dios a
través de su majestad activante y respeto reverencial de la espada, remueve todo tipo
de impedimentos del camino del equilibrio de los yo de la comunidad del Ummah
Islámico, y establece en su yo sagrado la realidad del valor y la verdad en la faz de la
tierra.

243
TOLERANCIA

“Y el hombre la recogió”.
(Al-Ahzab)

La capacidad de tolerancia con su realidad y significado es el cumplimiento de la


responsabilidad, que de acuerdo con el siguiente verso:
“Nosotros presentamos Nuestra Responsabilidad a los cielos y la tierra, pero
ellos declinaron aceptarla, y temían que nadie más excepto el hombre la
aceptara”.
(Al-Ahzab)

El hombre la recogió sobre sus espaldas, y de acuerdo con el verso: “Yo 1 voy a
hace un Virrey en la tierra” (Al-Baqarah), esta es la satisfacción de los requerimientos
del derecho a la Viceregencia en la tierra. De acuerdo con el verso: “Él los hará
Virreyes en la tierra de la misma manera como Él hizo a sus predecesores” (Nur), en la
actualidad, la Nación del Medio o Ummah Islámico ha sido honrada con ello (la
Viceregencia) y ha alcanzado la cima del poder y el honor de la gloria. Por lo tanto, la
satisfacción equilibrada de la naturaleza del yo, que combina la mezcla del espíritu del
Otorgante Todopoderoso de la Viceregencia y el alma que respira, es el cumplimiento
de cargar con la Responsabilidad del Otorgante de la Viceregencia. Debido a que el
alma que respira es el receptáculo del Espíritu del Otorgante de la Viceregencia, ella
obtiene el equilibrio al tolerar el reflejo o equilibrio del espíritu del Otorgante de la
Viceregencia. Puede decirse que la tolerancia es la cualidad especial del alma que
respira. So significado es que la realidad de cargar, debido a su cualidad especial de
tener inclinación hacia el Objetivo Natural y Definitivo, el Todopoderoso, conjuntamente
con otros requerimientos elementales, necesita una compulsión voluntaria. La realidad
de esta compulsión se materializa por la remoción de los impedimentos, lo que necesita
de la acción equilibrada del poder de la ira, o sea que, el valor cultiva esta compulsión y
se toma la molestia de convertirse en nuestra naturaleza cuando el equilibrio se
materializa en el poder de una acción del poder de la ira que se equilibra gradualmente.
Esto constituye la estabilidad de la tolerancia y la constancia de su sujeto (o contenido).
Por ende, de acuerdo con el verso: “A aquellos que Nos anhelan les mostramos los

244
caminos que conducen a Nosotros” (Al-Ankabut), al seguir siendo paciente y al realizar
aquellas acciones que han sido ordenadas, pero que pesan sobre el yo humano, o al
mantener la compulsión y al seguir teniendo paciencia para evitar las acciones que han
sido prohibidas pero que son deseables para el yo del hombre, él remueve los
impedimentos del camino recto que conduce al viaje eterno de las luces en Su Persona.
Por el hecho de tolerar la manifestación de Su Gracioso Equilibrio, él se establece en
justicia. La sabiduría se materializa en su facultad de razonamiento con la satisfacción
de su inclinación natural y reflejo de la consciencia que surge por la abstracción en las
emanaciones de la justicia, o sea, el Honrado Libro a través del valor. La sabiduría es
un requisito previo para todas las excelencias, y este es el reflejo de las luces de la
Sabiduría del Exaltado 2 en el Poder y el Sabio. Por lo tanto, el honor del valor en la
tolerancia del reflejo, trae como resultado la sabiduría en el yo del hombre, y constituye
el cumplimiento de sus obligaciones naturales.
Por esta razón, el Musulmán valeroso en virtud de la tolerancia de la grandeza
del conocimiento, puede develar las iluminaciones de la luz a través de su razonamiento
iluminado al hacer desaparecer todos los impedimentos de las suposiciones ilusas del
razonamiento de la falsedad, que son las barreras eternas antes de ser colmado con la
luz el sol del argumento de la verdad. Dicho de otra manera, es tener el reflejo de la
Sabiduría (Divina) que es el poder del discurso fácil3 o las decisiones definitivas, en su
capacidad de remover los impedimentos y establecer la justicia, porque ambas
capacidades reflejan la realidad de la tolerancia. Por esa razón ello se basa en las
brillante sabiduría que es externa y simultáneamente interna del significado del Honrado
Libro 4 que ha hecho que la totalidad del mundo no tenga el poder para producir uno
igual, esto es, invitación a la verdad por medio de la sabiduría que se manifiesta en la
faz de la tierra en el yo racional por la materialización del significado primario y
secundario (sabiduría) del sagrado Corán. Por lo tanto, Dios Todopoderoso le ordena al
Primero de los Musulmanes, el Virrey de Dios en la tierra, Mahoma (que Dios lo
bendiga) para que:
“Invite a la gente al camino de Dios mediante la sabiduría y prédica amable y
discute con ellos de manera excelente”.

1
“Cuando Yo le dí proporción y le insuflé Mi Espíritu”. (Sad)
2
“En realidad eres Tú el perfecto en el conocimiento y la sabiduría” (Al-Baqarah).
3
“Nosotros fortalecimos su reino y le dimos la sabiduría y el poder del discurso fácil y las
decisiones definitivas” (Sad).

245
(Al-Nahl)

La orden (O Dios!): “Y ejerced con ellos, de acuerdo con el Corán, un gran


esfuerzo” (Al-Furqan), también constituye la Evidencia de Dios en esta gran realidad.
En obediencia al Primero de los Musulmanes (que Dios lo bendiga), el heredero del
Libro, el Ummah Islámico se enriqueció con la gran capacidad de lucha con
conocimiento hasta el Día de la Resurrección. El poder del discurso fácil, con su
capacidad dominante se establece en la faz de la tierra cuando, de acuerdo con los
versos: “Nosotros con seguridad los haremos Virreyes, tal como lo hicimos con sus
predecesores”. (Nur), “O David, Nosotros te hicimos Virrey en la tierra” (Sad), y “Y
Nosotros fortalecimos su reino y le otorgamos la sabiduría y un discurso fácil y decisivo”
(Sad), el Otorgante Todopoderoso de la Viceregencia promulga la decisión de la
Viceregencia a favor de del heredero del Libro, el Ummah Islámico. Esto es el
comienzo de la capacidad activante a través de la tolerancia del reflejo. Debía a que la
tolerancia es una especialidad del alma que respira, la cual combina en si misma todas
las realidades con el equilibrio y al remover los impedimentos se establece en el yo
racional, señala que la realidad de la tolerancia se establece en la faz de la tierra sólo
mediante la remoción de los impedimentos a través del espíritu de la vida colectiva, o
sea, por el hecho de esgrimir la espada. Esto constituye el hecho de derramar con
abundancia la brillante luz de la Refulgencia del Otorgante de la Viceregencia, el
Poderoso, el Poseedor de Todos los Honores, el Todopoderoso. Debido a la relación
constructiva del individuo y la nación, esta es la exigencia del yo del individuo sobre la
que testifica la unidad del origen. Cuando el poder de la remoción de los impedimentos,
valga decir el valor y la espada, se combinan con los medios para la batalla y los
medios económicos, esto remueve los impedimentos del camino del equilibrio y para
ello necesita de la unidad de la nación. Esta es la satisfacción del sujeto de la
tolerancia en la capacidad nacional y colectiva. Alá Todopoderoso nos dice:
“En verdad aquellos que aceptaron la fé, realizaron la migración y ejercieron con
sus propiedades y vidas en el camino de Alá”.
(Al-Anfal)

4
“Si dudáis respeco a los que Nosotros hemos revelado a Nuestro Servidor, entonces mostrad
una Sura semejante a ello”. (Al-Baqarah).

246
La realidad de la tolerancia, tolera la revelación a un paso gradual del Espíritu
Divino en el yo del individuo y de la nación. Precisamente por esta razón, a través del
poder activante reflejado, que es la razón de la causa de la influencia de la circulación
común del reflejo en los individuos de la nación, establece un argumento concluyente
para la limitación (de toda la humanidad) a una sola nación. Esta es la brillante prueba
del derecho del valeroso Ummah Islámico, que debido a la remoción de los
impedimentos del yo del individuo, que combina la realidad Sublime y la elemental, tiene
el derecho legítimo para remover los impedimentos del camino del equilibrio del
universo entero, que necesita la unidad de la nación (sobre la que la unidad del origen
del universo humano, que se basa en el establecimiento de la justicia, y los deseos para
ese fin, y el reflejo del espíritu Divino, que lo atestigua). Esta es la realidad de la
tolerancia, la cual después (de la adopción de ) la compulsión, al remover gradualmente
los impedimentos, se convierte en nuestra naturaleza. La época actual (que es ) la
época de Mustafá (que Dios lo bendiga), con la evidencia proporcionada por el siguiente
verso: “Él los hará5 Virreyes como lo hizo con sus predecesores”, esta es la realidad que
confirma la grandeza del verso: “Yo haré 6 un Virrey en la tierra” también confirma el
sujeto del verso7: “Y el hombre la recogió”.

5
Nur
6
Al-Baqarah
7
Al-Ahzab

247
ORGULLO DEL YO

“Únicamente a Él le pertenece la grandeza (orgullo y estima) en los cielos y en la


tierra”.
(Jaia)

La manifestación de la gloria equilibrada del Único Establecido en Justicia, el


Poderoso, el Poseedor de Todos los Honores, el Grande, el Sabio y Todopoderoso, en
el yo racional es su poder de la ira equilibrado, que se denomina valor, y ello se debe a
que todas las maravillas de la creación son las manifestaciones de los Atributos del
Todopoderoso. Entre ellas, la totalidad de la tierra es la manifestación del Divino
Atributo de la Gloria, por que ese es el lugar para asumir la carga de la responsabilidad
por parte de los hombres que son los Virreyes de la tierra,1 esto constituye la causa de
la responsabilidad, y también es el lugar para imponer el bien y disipar el mal, lo que es
el reflejo de la Gloria de la orden de Dios 2. En el yo racional del hombre, el Único
Establecido en Justicia, el Todopoderoso, constituyó la densidad terrena con un
equilibrio perfecto. Por lo tanto, no hay duda alguna del aspecto equilibrado del alma
que respira, que ella remueve los impedimentos y es la manifestación de la Gloria
Divina. La abstracción del yo racional en las luces del Poderoso, el Poseedor de Todos
los Honores, el Grande, el Sabio, la Luz por sobre todas las Luces, que está en el reflejo
del Espíritu3 del Poseedor de Toda la Gloria y Honor, atestigua este hacho con el
argumento que esto se materializa a través de las luchas y las rivalidades de todos los
tipos, y necesita de la remoción de los impedimentos. Por lo tanto, no hay duda alguna
que debido a la terreneidad, que es la manifestación de del Atributo Divino de la Gloria,
el valor es el reflejo de la Gloria equilibrada del Establecido en Justicia, el
Todopoderoso. Por este motivo, el valor se materializa en el yo racional, y con las
evidencias proporcionadas por la siguiente Ordenanza de Dios:
“Él es la Luz por sobre la Luz, Alá guía hacia Su Luz a aquel que Él así desea”.
(Nur)

1
“Y Él quien os hizo Virreyes de la tierra”, (Al-Anaam)
2
“Y cuando Él ordena alguna cosa que Él desea, dice “Hágase” y “Se Hace”. (Ya-Sin)
3
Sírvase estudiar la concordancia del verso: “Bendito es el Nombre del Poseedor de la Gloria y
el Honor” (Al-Rahman) y “cuando Yo lo hice perfecto e insuflé Mi Espíritu en él” (Sad).

248
“Él es la grandeza en los cielos y en la tierra, y Él es el Exaltado en el Poder y es
Sabio”.
(Jasia)

“El Honor es para Alá, para Su Mensajero y para los creyentes”.


(Al-Munafiqun)

El Musulmán valeroso remueve las perturbaciones desequilibrantes, las


impresiones y los impedimentos del camino del equilibrio del yo racional de la nación, y
ello se debe a la concordancia en que la luz necesita de la grandeza, orgullo, y todas las
Cualidades Divinas, porque la Persona de Alá Todopoderoso es la Luz por sobre la Luz,
y la grandeza necesita del honor y la sabiduría, porque estos tiene el mismo tipo de
poder iluminante como cuando la Luz por sobre las Luces, Alá el Todopoderoso se
materializa en el yo racional del Santo Profeta (que Dios lo bendiga) y los yo racionales
de los creyentes. Ya que la materialización del equilibrio en el yo racional es el reflejo
del Espíritu Divino, que es tolerado por el alma que respira, es el reflejo del Orgullo de
Dios en el que la majestad de la remoción de los impedimentos es la especialidad del
valor debido a que obtiene la guía de la luz que necesita todas las Cualidades Divinas,
el valor es la herencia de la grandeza o la capacidad activante del Orgulloso y “Maestro
de Su Voluntad” el Todopoderoso. Debido a que la unidad de origen del universo
humano en combinación con la combinación de lo Sublime y las realidades terrenas
exige la unidad colectiva (de la humanidad), este hecho influencia la capacidad de
aceptación de la relación del objetivo de la subordinación (o yo activado) con la
penetración activante en el yo de la nación, por lo que materializa la unidad colectiva de
la nación. Por esta razón establece el honor de la Diputación o herencia de la persona
Divina en la faz de la tierra al momento cuando el Otorgante Todopoderoso de la
Vicegerencia promulga con el orgullo de la Orden con intención y decisión el
otorgamiento de la Viceregencia a la Persona de Viceregencia en la tierra. Esta
persona es el producto y el fruto de la humanidad, que son los Virreyes de la tierra. Esta
Viceregencia con la evidencia de la imposición del bien y la disipación del mal, es la
Diputación dominante de la Grandeza de Dios, el Honor Dominante y la Orden. Debido
a la continuidad y perpetuidad de las capacidades activante y activadas, el reflejo y la
tolerancia, que es el poder activante del establecimiento de la grandeza (Divina) y que

249
fluye constantemente en el Ummah Islámico, es la evidencia continua de su
establecimiento inevitable.
Él, el Establecido en Justicia, el Orgulloso y Todopoderoso, y Poseedor de
Todos Los Honores con la Majestad y Grandeza en los cielos y la tierra, y Él es la Luz
por sobre la Luz. Por lo tanto no existen dudas que cuando el poder equilibrado de la
ira del Musulmán valeroso remueve los impedimentos de la densidad del camino del
equilibrio, la grandeza o poder y honor se materializan en el yo racional, lo que es el
reflejo del espíritu del Orgulloso y Todopoderoso y la brillante tolerancia del reflejo del
orgullo por el alma que respira. Entonces, la majestad del orgullo de su yo no se ve
afectada por todos los tipos de impresiones de vida y muerte, paz y guerra, gloria y
condenación, riqueza y pobreza, temor y dolor, honor e irrespeto, dificultad y tribulación
en la batalla. La totalidad del mundo está perdida en la contemplación de su admiración
temerosa, y no puede ser afectado por el temor de una criatura. Ello también se debe a
que la Grandeza de Alá, el Todopoderoso abarca con el Poder y el Honor a todas las
maravillas de la creación. El orgullo (o grandeza) del yo del hombre se enriquece con el
reflejo de la eternidad, riqueza, orgullo, poder y honor de Dios, y esto significa la
circulación de la herencia activante del Orgullos y Todopoderoso para el Ummah
Islámico por todo el tiempo.
La castidad, despreocupación, evitación de la vanidad en el pensamiento,
palabra y acción, equilibrio en el discurso y el carácter, total limpieza, equidad mental y
práctica, y calma en circunstancias usuales e inusuales, carencia de temor a las injurias
de otros en el camino de la verdad, mantenimiento total de la entereza en los problemas
y tribulaciones y en el campo de batalla, y tener un aspecto santurrón respecto a sí
mismo tanto en la riqueza como en la pobreza o en la felicidad o desesperación. En
resumen, todos los aspectos del elevado carácter o absoluta Deidad, son las
manifestaciones de la majestad del orgullo del yo. Atabah Ibn-I-Rabiah vino en nombre
de Quraish a la presencia del Primero de los Musulmanes, la primera manifestación del
Ummah Islámico de grandeza y verdad (o Dios), Mahoma (que Dios lo bendiga), el
Mensajero de Dios, el Virrey de Dios en la Tierra, y ofreció la jefatura de Kakkah, y los
tesoros y riquezas y matrimonio en una familia rica. En respuesta a la tentación
ofrecida, el Santo Profeta (que Dios lo bendiga) recitó el siguiente verso: “O Mahoma
(que Dios lo bendiga) diles que yo soy un mortal como tú, pero yo he recibido la
revelación de que tú sólo tiene Un Dios, vuélvete hacia Él y sé recto, y pídele Su
Perdón”. (Hamim Sajdah).

250
Este suceso y el sujeto del verso representa la majestad del orgullo del yo del
Santo Profeta (que Dios lo bendiga). Al mismo tiempo con esta representación, es una
invitación continua para todos los seres humanos para que se abstraigan en la Persona
de Dios o en la Grandeza Divina, o sea, que es una invitación abierta para la estabilidad
del yo, y tiene el significado de la continuidad que se materializa por el reflejo del orgullo
(o Espíritu de Dios) y por la tolerancia del reflejo del orgullo. Su aspecto de activación
permanece estable y proporciona una interacción perpetua de las capacidades
activadas y activantes de los yo, lo que es el flujo común de la majestad de la grandeza
en el yo del Ummah.
Al dirigirse a toda la humanidad en la emanación del orgullo (o la grandeza), el
Sabio Corán en su exégesis de las tradiciones del Santo Profeta (que Dios lo bendiga),
es una explicación de las órdenes continuas del Primero de los Musulmanes, Mahoma
(que Dios lo bendiga), el Mensajero de Dios, el Virrey de Dios en la tierra como el
Profeta. Esto también constituye una evidencia manifiesta del hecho de poner en
circulación para todos los tiempos de las perfección de la condición de ser Profeta. Esto
es la satisfacción del objeto de ordenar la condición de ser Profeta a través de la
Diputación correcta del sagrado período del Santo Profeta (que Dios lo bendiga) en
todos los períodos del tiempo hasta el Día de la Resurrección. También proporciona un
brillante argumento para probar la continuación del honor de la grandeza en el Ummah
Islámico, lo que proporciona al valeroso Ummah Islámico un derecho justificado para
tener el honor y poder sobre la totalidad del universo. Precisamente esta herencia del
honor del orgullo (o grandeza) es una evidencia eterna de la nobleza de la Viceregencia
en la tierra para el Ummah Islámico, por parte del Otorgante de la Viceregencia, el
Inmensamente Orgulloso, el Todopoderoso.

251
ESTABILIDAD Y CALMA

“O creyentes, cuando os enfrentéis a un ejército, mantenéos firmes y recordad


mucho a Alá para que tengáis éxito”.
(Al-Anful)

“Alá estuvo muy contento con los creyentes cuando ellos bajo el árbol os juraron
lealtad, y Él supo lo que había en sus corazones, y Él les envió la paz y la
confianza y los recompensó con una victoria”.
(Al-Fath)

Cuando el yo racional del hombre alcanza el equilibrio mediante la remoción de


los impedimentos por medio de la satisfacción de la inclinación natural y la completación
de la consciencia, y cuando el poder de la ira que remueve los impedimentos, obtiene
una posición natural en la remoción de los mismos, alcanzando el equilibrio y no quede
en él (necesidad de ejercer) compulsión alguna, en esta etapa a
l impaciencia y la
admiración temerosa, que son impedimentos desequilibrantes en el camino del logro del
equilibrio por parte del yo, no pueden afectar la velocidad del equilibrio del yo en el
pensamiento y en la acción, sin tomar en consideración si experimentamos dificultades
o éxitos. Esta es la realidad de la estabilidad, que alcanza la estabilidad y la constancia
al permanecer unida a las emanaciones constantes de la justicia del Establecido en
Justicia, el Todopoderoso, que están representadas por el Sabio Corán y la recordación
de Alá, o la abstracción continua en ellos. Precisamente por esta razón necesita de la
Deidad, que es la realidad del yo humano con la brillante prueba del reflejo del Espíritu
Divino y la tolerancia del reflejo por parte del alma que respira. De acuerdo con los
mandamientos de Dios Todopoderoso:
“O creyentes, cuando os enfrentéis a un ejército (de enemigos), mantenéos

firmes y recordad mucho a Alá para que tengáis éxito”.

(Al-Anfal)

La firmeza o estabilidad necesita que la majestad de la calma, que es la constancia del


estado equilibrado del yo ante las perturbaciones, que mediante un diagnóstico de los
estados de la estabilidad graba su sobrevivencia en el pensamiento y en la acción de
acuerdo con las etapas de la lucha, por lo que constituye la razón básica para inculcar

252
la realidad de la estabilidad en el pensamiento y la acción. Dios Todopoderoso nos
dice:

“Alá estuvo muy contento con los creyentes cuando ellos bajo el árbol os juraron
lealtad, y Él supo lo que había en sus corazones, y Él les envió la paz y la
confianza y los recompensó con una victoria”.
(Al-Fath)
“Cuando los infieles llenaron sus corazones con el falso orgullo y fanatismo de la
ignorancia, Dios envió la paz de la seguridad ya confianza a Su Mensajero y a
los creyentes y los hizo estables en el mundo de la devoción”.
(Al-Fath)

El sujeto de los versos arriba mencionados, indudablemente constituye una


evidencia manifiesta del hecho de que la paz y la confianza (estabilidad y calma) llegan
al yo del Ummah Islámico a través de la influencia activante del yo activante del Ummah
Islámico cuando este yo activante con la majestad de la Viceregencia en la tierra recoge
en las sagradas manos del Primero de los Musulmanes, el Virrey de Dios en la tierra,
Mahoma (que Dios lo bendiga), el Mensajero de Dios, a la única comunidad legítima, el
Ummah Islámico.

La inevitabilidad del Placer Divino con la calma, constituye una brillante prueba
del hecho de que la estabilidad y la calma constituyen una emanación iluminante del
Ser Eterno. La abstracción del yo racional en las Emanaciones del Orgulloso
Todopoderoso atestigua este hecho, que es el reflejo de la tolerancia del Espíritu del
Orgulloso Todopoderoso en el yo humano, para lo que necesita una influencia activante.
Le garantiza al yo del Musulmán valeroso la pulcritud y pureza al no ser influenciado por
las perturbaciones. Esta es la majestad de la estabilidad y la calma. Debido a la
Deidad, es puro y santificado de las tendencias hacia la densidad, y necesita ese gran
valor, que debido a la tolerancia del reflejo del Espíritu Sublime mantiene resguardado
al yo racional de las impresiones de las pérdidas y ganancias. Por esta elevada y
brillante razón, la cobardía, debilidad y vacilación son disipadas totalmente de la
naturaleza de su poder de ira, que remueve los impedimentos. El atrevimiento o gran
valentía se hace firme y constante en sus pensamientos, palabras y acciones. Esto

253
constituye una gran estabilidad en el punto de equilibrio de satisfacción de las
exigencias.

En resumen, debido a la satisfacción equilibrada de las exigencias de la


naturaleza del yo, el poseedor de la estabilidad y la calma, el Ummah Islámico, tiene el
derecho legítimo doblegar la justicia de la naturaleza de todas las comunidades
ilegítimas que están ocupadas a través del pensamiento, palabra y acción, en la
satisfacción de las necesidades elementales por medio del ejercicio de la consciencia
oscura, la exigencia del reflejo que ha sido suprimido. Esta es una forma más
desarrollada de bestialidad y es la satisfacción de las exigencias elementales de una
manera que evidencia el desequilibrio y la perturbación.. Por razón de la justicia y la
unidad colectiva (la humanidad), a la luz de la decisión de la naturaleza del yo de
individuo y la nación, el Ummah Islámico, el poseedor de la estabilidad y la calma, es el
único que tiene el derecho legítimo y natural para subordinar esta bestialidad a través
del poder del espíritu de la comunidad, o sea, al esgrimir la espada. La totalidad del
universo de la humanidad necesariamente se inclina voluntaria o involuntariamente ante
ello, cuando el fruto y producto definitivo de los Virreyes en la tierra, los maestros de la
satisfacción de las exigencias del yo de los individuos y las naciones, los poseedores de
la Viceregencia en la tierra, alcanzan su soberanía en la faz de la tierra, con toda su
gloria dominante.

254
PODER

“Todo lo que os sea posible mantenedlo listo para aquellos que tienen poder,
caballos, para que vuestros enemigos y los enemigos de Dios, y algunos a los
que no conocéis, pero que le son conocidos a Dios, permanezcan en admiración
temerosa”.
(Al-Anfal)

El poder de la acción o la voluntad se basa en el pensamiento correcto por la


voluntad de la naturaleza debida a la comprensión del origen de todas las acciones en
el yo racional. El poder del estímulo lleva a cabo su acción estimulante basa do en el
poder de la acción, y el poder de la ira que en él se encuentra, se basa en el
establecimiento de un pensamiento voluntario y en el equilibrio de la voluntad. La ira y
las necesidades sexuales repelen los impedimentos con una realidad natural, voluntaria
y estimulante, por el hecho de que el alma que respira es una barrera para el Alma
Sublime. La remoción de los impedimentos en el pensamiento, la voluntad, y la acción,
debido a la combinación de la Sutileza y la densidad, constituye la exigencia del yo de la
naturaleza con diversas gradaciones naturales, voluntarias y estimulantes. Esto
1
constituye la evolución gradual que de manera continua sucede en los yo de los
individuos, las comunidades y los períodos de tiempo. Ello exige justicia, porque la
naturaleza humana se basa en la justicia que es la razón fundamental de la totalidad de
este sistema. La prescripción de la justicia en el yo racional, la prescripción de la
justicia en la vida familiar, la prescripción de la justicia en la vida cívica y la penetración
del equilibrio en los asuntos internacionales hasta hacer que la totalidad del mundo se
convierta en la única nación justa y justificada, constituyen los aspectos evolutivos de la
prescripción de la justicia, la cual necesita de la remoción gradual de los impedimentos.
La naturaleza del yo necesita la recopilación en ella de la nación, la unidad y la
individualidad, lo que constituye la totalidad del mundo en la vastedad de la nación del
Medio. A medida que se remueven los impedimentos en capacidades graduales y
evolutivas, el recorrer del camino de la nación necesita de los medios para la remoción
de los impedimentos. Por el hecho de tener poder sobre la vida 2 y la muerte del
hombre, estos medios son la espada y los medios que la respaldan. Con respecto a la

1
Sírvase estudiar el texto bajo el encabezado “Evolución Gradual”.
2
Sírvase estudiar el texto bajo el encabezado “La Formación del Ejército”

255
evolución gradual, la preparación de esos medios se considera como poseedora de un
estatus evolutivo de virtud y valor porque su aspecto instrumental remueve los
impedimentos del camino de la justicia en el yo del individuo, y ello se debe a que la
virtud y el valor debido a lo básico de la naturaleza constructiva y evolutiva de la
relación del individuo y la nación, remueve todos los impedimentos desequilibrantes del
camino del equilibrio de la única nación justificada, la Nación del Medio, que con la
espada que cuando es esgrimida por la mano del valeroso Ummah islámico, posee
grandes batallas.

Desde la recopilación o recolección de los medios que se materializan de los


recursos individuales, familiares, cívicos e internacionales, la naturaleza de su
recolección requiere del establecimiento de la justicia en la totalidad del universo, lo que
constituye la naturaleza del orden universal. El diagnóstico de la naturaleza así lo
atestigua y combina la realidad Sublime y la elemental. Precisamente por esa razón, la
totalidad del universo le ha sido subordinada, formando su ambiente y exigiendo justicia.
Cuando la justicia se materializa, ella alcanza la perfección. Una unidad colectiva justa
o equilibrada (de toda la humanidad) constituye la satisfacción de su exigencia.

Por lo tanto, el Musulmán valeroso con una estabilidad perdurable en los


asuntos internos del estado, originados por su admiración temerosa prevalente,
remueve todos los impedimentos desequilibrantes en el camino de recolección del
Ummah, y se evidencia cuando su poder equilibrado de la ira, o sea el valor, el cual
debido a la justicia lo convierte en el único con el legítimo derecho para empuñar la
espada, logra al unificación con la espada. Esto significa que el valor y la espada son
esenciales el uno para el otro. La espada obtiene su posición porque recoge todos los
demás medios de respaldo necesarios. La concordancia de los siguientes versos es
testimonio de esta realidad:
“Nosotros enviamos el hierro en el que hay gran cantidad de combates severos”.
(Al-Hadid)

“Y deberéis permanecer listos para proporcionar a aquellos en el poder, la fuerza


y los caballos y lo que podáis recoger, para que vuestros enemigos y los
enemigos de Dios, de los que no tenéis conocimiento, pero que le son conocidos
a Dios, y por lo tanto podrán permanecer en respeto reverencial”.

256
(Al-Anfal)

De esta manera, el valor constituye una fuerte capacidad en el yo racional, y


debido a este argumento concluyente en cuanto a la unidad del origen de toda la
humanidad proporciona de decisión final para que todo el universo humano se reúna
(en una nación universal), la Nación del Medio, es decir el Ummah islámico, en virtud de
poseer la justicia o el equilibrio que proporciona la satisfacción de las exigencias
naturales del yo humano. Por lo tanto, esta es la única congregación (o comunidad)
legítima. La vida elemental, que es el receptáculo de del Espíritu Divino necesita
medios elementales que se recopilan por medio de la unificación de la vida individual,
familiar, y comunitaria. La congregación de la nación puede materializarse al remover
aquellos impedimentos desequilibrantes de la densidad que están desequilibrados en la
satisfacción de las necesidades elementales. Debido al desequilibrio natural ellos son
como una piedra en el camino de la satisfacción equilibrada de las necesidades
elementales y Sublimes. Este es un argumento concluyente del hecho de que los
medios para la remoción de los impedimentos, valga decir la espada y sus medios de
respaldo deben estar unificados con el valor individual y nacional del Ummah Islámico,
que se materializa a través de la relación activante y activada. La necesidad para una
congregación individual ( de la humanidad), y los medios y la congregación de la nación,
al ser conjuntamente esenciales, la naturaleza del yo constituye la decisión final a favor
de la única nación justificada, el Ummah Islámico, que debido a su valor, que es
perfecto en la Deidad, y es la perfección de la naturaleza del yo, es el único con
derecho a esgrimir la espada y tiene la capacidad para tomar el control de sus medios
de soporte.

257
JUICIO

“Y Nosotros le dimos a ambos (David y Salomón) el juicio y el conocimiento)”.


(Anbiyaa)

La acción de la remoción de los impedimentos llevada a cabo por medio del


poder de la ira gradualmente equilibrante, que continuamente sucede en las cuatro
facultades del yo racional, satisface la inclinación natural de yo hacia el Objetivo Natural
y Definitivo, el Todopoderoso, y materializa el reflejo de la consciencia. En esta etapa
con la influencia ejercida por un yo activante y su aceptación por el yo activado, la
acción antes mencionada materializa la sabiduría en el yo racional del Musulmán
valeroso. Esta es la luz del Libro, y su conocimiento. El verso: “Y pueda él 1 enseñarles
el Libro y la sabiduría” constituye una Evidencia Divina de esta realidad. La sabiduría
es la capacidad de la Viceregencia en la tierra, porque el Otorgante Todopoderoso2 de
la Viceregencia está Establecido en Justicia por el Conocimiento de Su Persona, siendo
testigo de Su Persona. El también es el Conocimiento y es el Sabio. Precisamente
este conocimiento de la Persona de Dios o una breve visión de la Luz de Dios 3
constituye el caudal del conocimiento de los hombres eruditos, y necesita del
conocimiento de las maravillas de la creación. El verso: “Y Él le enseñó todos los
nombres a Adán” (Al-Baqarah) es una brillante explicación de esta gran majestad. La
sabiduría de lo preliminar a lo Sublime y lo elemental (las realidades) es la capacidad de
ese juicio que es la Diputación dominante de la Orden con Intención del Otorgante
Todopoderoso de la Viceregencia. Esta es la majestad de la imposición del bien y la
disipación del mal, basada en el conocimiento. Esta es la cualidad especial de la
Viceregencia en la tierra, y también es la gloria activante que remueve los impedimentos
sensuales desequilibrantes del yo del individuo y de la nación, a través de todo tipo de
influencias. El siguiente verso manifiesta la grandeza dominante de este juicio con
conocimiento de la Viceregencia de Dios.
“Y Nosotros les dimos a ambos el juicio y el Conocimiento (a David y a
Salomón)”.
(Anbiyaa)

1
Jumua
2
“Dios atestigua que no hay otro Dios excepto Él. Los ángeles y los hombres eruditos están
establecidos en justicia”. (Aaal-e-Imran)

258
De acuerdo con el verso: “Él es la Luz por sobre la Luz, Alá guía hacia Su Luz a
aquellos quienes Él así desea” (Nur), esta autoridad (juicio) con conocimiento (de la
Viceregencia de Dios) es un reflejo de las Luces Gloriosas del Soberano de todos los
soberanos, el Sabio y Erudito, el Otorgante de la Viceregencia, el Todopoderoso.
Debido a Su compañía Iluminante y también debido al hecho de ser Su Género, este
reflejo necesita de la Evidencia Divina o la testificación de Dios. Esto constituye una
prueba irrebatible de Su diputación, y considera el juicio con conocimiento de la
Viceregencia de Dios como la representación de la Orden Divina con Intención. Dios
Todopoderoso nos dice:
“Cuando David y Salomón juzgaban respecto a la hacienda comida por las
cabras, Nosotros fuimos Testigos de su juicio”.
(Anbiyaa)

El Otorgante Todopoderoso de la Viceregencia está establecido en Justicia y el


valeroso Virrey debido a su abstracción en Sus Emanaciones de Justicia, entiéndase, el
Honrado Libro, y al mantener recto el fiel de la balanza del equilibrio (del yo) o al seguir
siendo constante en la justicia y el equilibrio, crea el balance en su yo racional,
mediante el cual se establece en justicia. De esta manera, debido a la justicia en su yo,
que es la perfección del conocimiento debido a que el Establecido en Justicia y
Ordenador de Justicia, el Todopoderoso es Sabio, él con la evidencia del valor tiene el
justificado derecho para (imponer) su juicio con conocimiento en la vida familiar y cívica,
y en la política internacional. Y por esa razón el poder para imponer el juicio y ejercer
una influencia activante constituye un talento que está grabado en el yo para que
permanezca estable y constante en el punto del equilibrio. Así, con la evolución
gradual, que continuamente opera en el yo racional del hombre y en la totalidad del
sistema universal basado en el yo y subordinado a él, el valeroso Virrey al remover los
impedimentos y al ordenar la justicia crea para sí mismo el derecho de imponer el juicio
con conocimiento. De esta manera libera la vida familiar y cívica de los impedimentos
internos y externos y fortalece su vida sobre la base de la justicia, hasta que por
veredicto de la naturaleza, el yo haga que la totalidad del universo se incline ante (el
protectorado de) la justicia. Puede decirse que con la evolución gradual por la
capacidad incrementante, él lleva a cabo el sagrado deber de hacer cumplir la justicia,

3
“Él es la Luz por sobre la Luz; Él guía hacia su Luz a aquellos que Él así desea”. (Nur)

259
sin mostrar debilidad ni cobardía, con cualquier medio que tenga a mano, como el
relámpago.
Para finalizar, él (el valeroso Virrey) alcanza la soberanía glorificada en la faz de
la tierra por virtud del juicio con conocimiento, el cual para la poderosa Diputación del
Juicio con Conocimiento del Otorgante Todopoderoso de la Viceregencia, que por el
hecho de remover los impedimentos resulta esencial para el valor activante del yo y los
medios en su posesión, es el reflejo de la Gloria del Poder y Honor del Poderoso y
Poseedor de Todo Honor, el Todopoderoso.

260
DOMINIO SOBRE SI MISMO

“Sin duda Abrahán era clemente y estaba dispuesto para la penitencia”.


(Hud)

Cuando el valor se manifiesta en el yo racional a través de una remoción equilibrada de


los impedimentos originados por el equilibrio gradual del poder de la ira, ello es el reflejo
de la Gloria del Poderoso y Exaltado en el Poder, el Poseedor de Toda Gloria y Honor.
Esto se debe a que la tierra es la manifestación del Atributo (de Dios) y la Gloria es el
receptáculo de la majestad de (Su) Mandato y el poder de la ira en el yo racional se
materializa por la constitución equilibrada de sus aspectos terrenos. En Su Persona el
Todopoderoso es la Luz por sobre la Luz, y por lo tanto la guía hacia la Luz (de Dios) de
la Gloria precisa de la manifestación de la Luz de Todos los Atributos de Dios. Esto
significa que la manifestación del Poder, Honor, y Gloria de Dios en el yo racional,
debido a la extensión ilimitada de la luz, necesita el reflejo de la Clemencia del
Todopoderoso Clemente 4. Con el brillante argumento de la majestad prevalente en su
vasta capacidad, que es la capacidad de tener el comando que abarca la totalidad de la
tierra, necesita de la clemencia o un gran valor, los cuales debido a su amplitud
combinan el perdón, la bondad, la indulgencia, y la piedad. Por lo tanto, el valeroso
Musulmán nunca puede ser dominado por el poder de la ira, porque su poder de la ira
ha alcanzado el equilibrio en una inmensa medida.
Cualquier explosión de ira debida a circunstancias y hechos impropias o
indignas, no puede influenciar de manera alguna el punto de equilibrio logrado por su
poder de la ira. Por lo tanto, la indulgencia y el dominio sobre si mismo, con la
clemencia en el campo individual, debido a los derechos individuales a la propiedad,
constituye una brillante evidencia de este equilibrio de la ira. También muestra con
claridad la realidad de que el valeroso Musulmán modifica y transforma su facultad de
ira en clemencia y perdón, por virtud del poder equilibrante sobre esta facultad. Debido
a que el yo humano está basado en la justicia, clemencia, y perdón, afecta a los yo de
los seres humanos con la majestad de la justicia. Esto significa que la clemencia y el
perdón o indulgencia proporcionan la clave para el éxito de la grandeza activante del
valeroso Musulmán, para tener una influencia equilibrante en la mayoría de las
circunstancias perturbadoras. Estas facultades, debido a la capacidad mencionada,

261
remueven los impedimentos sensuales desequilibrantes 5 de la capacidad humana
activada o del camino de la aceptación de los dictados de la justicia. Los impedimentos
desequilibrantes son antónimos de la justicia y deberían ser reemplazados por el
perdón. El siguiente Mandamiento de Dios nos proporciona una evidencia clara de esta
gran realidad:
“Y ellos suprimieron la ira y perdonaron a las personas. Y Alá ama a aquellos
que hacen el bien”.
(Aal-e-Imran)

La manifestación del amor procedente de Dios es una brillante prueba de la


homogeneidad con el Nur (Luz) de Dios y la Luz es el poder activante porque el
Todopoderoso “Hacedor de Su Voluntad” es la Luz por sobre la Luz, y también es
Indulgente y Clemente. La indulgencia y la clemencia, por el hecho de obtener su guía
a partir de la luz, son del Género de la Luz Divina. El Todopoderoso está Establecido
en Justicia y es el Prescriptor de la Justicia. Por esta razón, la indulgencia y la
clemencia son la disposición del establecimiento de la justicia y son un agente activo en
el equilibrio de la ira. Por lo tanto, el derecho de prescribir el castigo, con base de la
posesión o no posesión de propiedad y perdón y retaliación, de acuerdo con las
conveniencias nacionales en la causa de la justicia, son en su totalidad Cualidades
Divinas y satisfacen de manera equilibrada las mismas exigencias de la naturaleza del
yo. Dichas cualidades tienen la misma realidad como resultado de la clemencia, ya que
todas sus disposiciones constituyen la satisfacción de la necesidad equilibrada del yo
racional del hombre, que es la base de la nación. Con este argumento, esto constituye
la causa de la preservación y continuación de la vida humana.
En resumen, el valeroso Musulmán con los efectos penetrantes de la grandeza
que la justicia que surge de su amplia clemencia, le muestra a la humanidad la justicia,
y la humanidad se inclina ante él para recibir justicia. Por lo tanto, en esta capacidad de
hacedor del bien con la gloria del poder y el honor, que es la base de la clemencia, el
valeroso Musulmán establece en la faz de la tierra las leyes de la justicia. El primer
líder de la comunidad de los probos, Abrahán 6 el clemente, nos legó el ejemplo supremo
de clemencia que es el inicio del ejercicio de la influencia. Al seguir este ejemplo, el
Valeroso Virrey lleva a cabo la acción natural de su yo activante, en obediencia a la

4
“Con seguridad Alá es Clemente e Indulgente”. (Aal-e-Imran)
5
El error del que hace errores y sus impresiones.

262
manera como lo hizo el Primero de los Musulmanes7, el Virrey de Dios, Mahoma (que
Dios lo bendiga), el Mensajero de Dios. En ello él expone la realidad de la cualidad
expansiva de la naturaleza, lo que constituye una prueba concluyente de su
superioridad por sobre todos los seres humanos y le proporciona el derecho legítimo
para circunvenir el universo humano.

6
“Sin duda Abrahán fue penitente y clemente” (Taubah)
7
Sírvase estudiar los versos relevantes bajo el encabezado “Sabiduría”

263
HUMILDAD

“Hablad a la gente de manera decorosa”


(Al-Baqarah)

Cuando el equilibrio de la ira se materializa en el yo racional, crea un equilibrio


en el poder de la ira de la misma manera como lo hace el fiel de la balanza (en la
balanza de la justicia). Esto proporciona una poderosa razón del por qué este poder
gira de manera correcta alrededor del eje del buen discurso y no es perturbado de
manera alguna por los estímulos de la ira y la falta de equilibrio. Este eje del equilibrio
exige un peso correcto (del yo) y es la emanación de la satisfacción de la exigencia de
la belleza (humana) del molde o de la constitución equilibrada (que alberga el alma que
respira y el Alma Sublime). La imperturbabilidad del poder de la ira constituye una
brillante evidencia del hecho de que el discurso o la palabra es la emanación de la
persona del orador. Por lo tanto cuando el equilibrio se materializa en el yo racional,
que obtiene su embellecimiento de la justicia, entonces, la naturaleza equilibrada del yo
es depurada y purificada de los efectos desequilibrantes de la ira, la rudeza, orgullo y
arrogancia al hablar y al caminar, la ridiculización, malos epítetos y manera de hablar
impropia o indecorosa. El buen discurso se convierte en su naturaleza, y ello se debe a
que el bien es el equilibrio y la satisfacción correcta de las exigencias del yo del único
ser en el mejor de los moldes (hombre) , pudiendo llegar a ser el bien, que es su
equilibrio. Esto representa la importancia de los siguientes versos que es una
manifestación de la majestad equilibrada de la humildad:
“Decid a Mis Servidores que cuando hablen, digan las cosas de buena manera”
(esta debe ser equilibrada, apropiada y libre de efectos desequilibrantes o de
ira).
(Bani Israil)
“Y hablad a la gente de manera decorosa”.
(Al-Baqarah)

El significado de ello es que la brillante realidad del yo es igual al brillante


significado del Corán. Por lo tanto, la naturaleza brillante del yo (del hombre por estar
en el mejor de los moldes), se equipara en la realidad con el Mandamiento de Dios y
esto constituye la correcta satisfacción de sus exigencias debido al reflejo y la tolerancia

264
de su equilibrio. El equilibrio del yo, lo que significa que el reflejo y la tolerancia tienen
una evolución progresiva, por lo tanto, la remoción de los impedimentos necesita del
establecimiento del pensamiento correcto que procede de la voluntad natural del yo
racional, y necesita de la voluntad que es el origen de todas las acciones, y además
necesita del poder estimulante para el equilibrio de las acciones. Las razones
mencionadas determinan que la capacidad activante que remueve los impedimentos es
la naturaleza evolutiva del equilibrio del yo, o expresado de otra manera, el equilibrio del
reflejo y la tolerancia. De esta manera, los yo activados o receptores obtienen de
manera continua la capacidad activante a través de la influencia de la materialización
del reflejo y la tolerancia, lo que reúne a la totalidad del Ummah Islámico alrededor del
Primer Yo Activante (que Dios lo bendiga). Debido al flujo común de esta relación en la
totalidad del Ummah, que se materializa en la capacidad activante y activada y necesita
de la unidad de pensamiento, acción o medios, esta naturaleza evolutiva perfecciona al
yo humano con base en la justicia. Con las buenas emanaciones del yo humano, la
capacidad activante, por materialización mutua del mismo género de justicia de igual
manera como todos los tipos de condiciones y circunstancia colectivas en un gran
número de cuerpos, para los espíritus comúnmente unidos por la evidencia de la
influencia activante que se convierte en la fuente de la congregación del Ummah. Esta
es la realidad de la unidad del yo activante del Ummah y del yo del Ummah con el
siguiente Mandamiento del Sabio Corán:
“Y doblad vuestras alas para los creyentes”.
(Al-Hijr)

Esto purifica al yo activante de los estímulos desequilibrantes de la ira, y ese yo


activante debido al yo activado del Ummah o a los yo receptores, pone en circulación en
el Ummah la misma santidad y pureza que es la causa de su propia posición elevada y
exaltada. Esta circulación es la acción natural del yo activante.
Esta es la realidad de la humildad, que por el flujo de la relación en la vastedad
del Ummah tiene el derecho legítimo para abarcar la totalidad del universo en la única
comunidad justificada, o sea, la Nación del Medio que es la exigencia de la unidad del
origen del universo humano basado en la justicia. Debido a la luz, ella se eleva y
purifica al yo humano liberándolo del velo de las sensualidades densas. Por lo tanto,
este es un dicho noble del Santo Profeta (que Alá lo bendiga), que aquel que asume la
humildad por amor a Dios, a él Dios le otorga un rango elevado.

265
La comunidad equilibrada asume el poder en la faz de la tierra cuando el Señor
Soberano, El Todopoderoso Otorgante de la Viceregencia, cuya Grandeza y Soberanía
abarca los cielos y la tierra, determina que el Soberano de la Viceregencia debería
obtener el poder en la faz de la tierra. Este Virrey (de Dios) es fruto y producto del
cultivo humano, los virreyes de la tierra, para quienes se ha subordinado la totalidad del
sistema de los cielos y la tierra y el universo. En este período el Virrey de Dios, que
está pleno de majestad y valor por virtud de su influencia activante con el flujo común de
la relación de unidad reúne a la totalidad del Ummah Islámico en la sagrada mano del
Primero de los Musulmanes, el Virrey de Dios en la tierra, Mahoma (que Dios lo
bendiga), el Mensajero de Dios.

266
MISERICORDIA

“Ellos son amables el uno para con el otro”


(Al-Fath)

El valor es el eje equilibrante del poder y la ira, para lo que necesita del peso
correcto. El poder de la ira mantiene las acciones del valor girando alrededor de este
eje con un peso correcto, por lo que el equilibrio de la ira proporciona en el peso del yo
un fiel recto de la balanza o estabilidad de la justicia, y además impide que el poder de
la ira lleve a cabo o acepte crueldades. Este estado sagrado se denomina misericordia,
y es la manifestación del atributo de la misericordia de la Gloria del Benefactor y
Todopoderoso Misericordioso. El poder de la ira es una cualidad terrena, y la
misericordia disipa la crueldad y busca y fomenta todo tipo de éxito y prosperidad para
toda la humanidad, que por virtud de este yo activante del Ummah Islámico se convierte
en un hombre misericordioso de valor de acuerdo con la Evidencia de Dios: “Él1 es
amable y misericordioso con los creyentes”. La razón de ello es el reflejo y la tolerancia
que es el poder activante y que continuamente circula en el Ummah Islámico como una
cualidad común a través de la recepción o los yo activados y es la causa de la
continuidad de la capacidad activante, por el hecho de poner en circulación el reflejo y la
tolerancia en el yo del Ummah Islámico. Con esta Evidencia de Dios: “Ellos2 son
amables el uno para con el otro” el Ummah Islámico, debido a la cualidad común de
recibir la activación, demuestra la unidad de la nación a través de la cualidad de
misericordia mutua.
Debido a esta unidad de origen, el Universo de la humanidad exige una unidad
colectiva (de toda la humanidad) de cuya evolución gradual es testigo. El yo humano se
basa en la justicia que constituye una combinación en él de la Sutileza y la densidad,
por lo que exige el reflejo y la tolerancia o justicia, y la Nación del Medio o Ummah
Islámico es el único portador del código de justicia y la escala de la balanza. La nación
necesita de la recolección de medios, lo que surge por la remoción de los
impedimentos. La espada, como medio, es el poder para remover los impedimentos. El
valeroso Ummah Islámico tiene el derecho legítimo para limpiar y hacer irresistible el

1
“El profeta ha venido a vosotros de entre vosotros mismos; cualquier problema vuestro él lo
siente y es amable y misericordioso con vosotros”. (Tauban)

267
camino recto de la imposición de la justicia en el universo humano. Este derecho le
viene del reflejo y la tolerancia que le proporciona el legítimo derecho para esgrimir la
espada, porque los medios están sujetos al yo humano y el derecho justificado sobre los
fenómenos sujetos a la naturaleza humana le pertenecen al protector de la naturaleza.
De hecho, la imposición de la justicia constituye la misericordia del Ummah Islámico
para los yo de la humanidad, lo que es el objeto de la siguiente tradición del Santo
Profeta (que Dios lo bendiga):
“Ninguno de entre vosotros es un verdadero creyente (que no ha probado ser
merecedor de la fé) hasta que no desee para otros seres humanos lo que desea
para si mismo”.
(Masnad-e-Ahmed).

En esta realidad tenemos una evidencia dominante que debido a la continuación


y perpetuación de la capacidad activante en el valeroso Ummah Islámico, la mano del
Santo Profeta (que Dios lo bendiga), que de hecho es la Mano de Dios, que esta
ocupada salvando a todos los seres humanos del fuego del desequilibrio a través de
todos los tiempos y períodos hasta el Día de la Resurrección, con esta misericordia
altamente activa. La siguiente tradición del Santo Profeta (que Dios lo bendiga) explica
la misma gran realidad:
“Yo soy como aquel que encendió un fuego. Cuando el fuego iluminó las cosas
de mi alrededor, las mariposas nocturnas y los insectos que fueron atraídos por
el fuego, comenzaron a caer en él. Entonces él comenzó a detenerlos, pero
ellos lo superaron y volvieron a entrar en el fuego. De igual manera he estado
deteniéndoos a vosotros de caer en el infierno, pero vosotros continuáis
intentándolo”.
(Bukhari)

El verso:
“Tal vez os matéis a vosotros mismos al estar afligidos por ellos”.
(Al-Kahf)

2
“Y aquellos que son sus compañeros, son muy duros con los infieles pero amables el uno para
con el otro”. (Al-Fath)

268
constituye la evidencia de Dios de la misma misericordia continua del Santo
Profeta (que Dios lo bendiga). Expresado de manera diferente, el hecho de enviar el
Libro y la balanza de la justicia y de enviar la espada, son manifestaciones gloriosas del
Atributo de la Misericordia del Benefactor, el Misericordioso, el Establecido en Justicia,
el Otorgante de la Viceregencia, el Todopoderoso. De acuerdo con el verso: “O Señor3
Tu Misericordia y Sabiduría abarca todas las cosas”, esta cualidad abarca los cielos y la
tierra. Esta es la Justicia o el Equilibrio del Todopoderoso, porque la misericordia en sí
misma es justicia (como repelente de la crueldad o injusticia).
El yo del hombre combina el espíritu de Dios y las cualidades angelicales. La
amplitud del atributo de la Misericordia del Establecido en Justicia, el Todopoderoso,
abarca la totalidad del mundo. El yo activante del Ummah Musulmán, Mahoma el
Mensajero de Dios (que Dios lo bendiga), con la unidad de la condición de ser Profeta,
constituye el medio y el enlace para derivar esta Cualidad (Divina) de la Misericordia.
Esto procede del Libro, el Equilibrio y la Espada, debido al reflejo y la tolerancia en el
yo, y por la remoción de los impedimentos de la crueldad. El primer hombre es el origen
del ser humano en cuya posición superior se ha fusionado la sagrada persona de su
esposa. El Creador de la densidad terrena, que es común a todos los seres humanos,
es el mismo Único Otorgante de la Viceregencia, el Todopoderoso, quién en todo el
universo humano ha concedido las Almas Sublimes a las almas que respiran. Por esta
razón, la naturaleza humana decide de manera absoluta que el universo humano
debería congregarse en la unidad de la Persona del Profeta. Él en su persona es el
primer portador del estandarte de la Vasta Misericordia de su Objetivo Natural y
Definitivo, el Todopoderoso, por las razones de la unidad del origen del universo
humano. Esa personalidad, de manera justificada decide por la totalidad del mundo, por
lo que éste debería reunirse en la única congregación justificada que se ha reunido
alrededor de la Persona del Profeta, que es el medio para adoptar el Atributo de la
justicia o Vasta Misericordia del Establecido en Justicia, el Todopoderoso. Esta es la
exigencia de la naturaleza humana basada en la justicia, y es la decisión de la
naturaleza humana con la prueba que a continuación se menciona, ante la que debería
inclinar su cabeza todo el universo de la humanidad, con toda humildad y en todos los
períodos del tiempo. La prueba es que el vasto y misericordioso poder activante está
constante y continuamente presente en el Ummah Musulmán, sin interrupción en el
tiempo, hasta el Día de la Resurrección, a través de la influencia del yo activante del

3
Al-Mumin

269
Primero de los Musulmanes (que Dios lo bendiga), en este estado en que la influencia
activante es la cualidad especial del Alma Divina que refleja la luz la cual es tolerada por
el alma que respira. Naturalmente, ella impregna sólo a los yo que están unidos a ella
por sus aspectos sublime y elemental, lo que los hace reflejantes y tolerantes, porque
todos los yo humanos combinan el alma que respira y las Almas Divinas. Solamente
esta combinación materializa la unidad de las realidades Sublime y elemental. Por esta
razón el Ummah Musulmán tiene el derecho justificado para abarcar la totalidad del
mundo en su vasta extensión de misericordia. Este es el objetivo y el objeto del
siguiente verso: “Esta es la prueba final y definitiva de la unión de todos los períodos y
los tiempos con la Persona del Profeta (que Dios lo bendiga). También es la evidencia
perpetua del establecimiento de la Viceregencia en el Ummah Musulmán en la faz de la
tierra, que en su período dominante (o Virreinato), precisamente con esta evidencia de
la unidad del origen y la Unidad del Objetivo Natural y Definitivo (de toda la humanidad)
cuya prueba adicional es la Unidad del Otorgante de la Viceregencia, que se enriquece
con la persona y la unidad o en las palabras con la Diputación de la Persona de Dios,
con lo que se establece en la faz de la tierra cuanto el Otorgante Todopoderoso de la
Viceregencia, de acuerdo con la necesidad del estado deplorable de minusvalía de los
asuntos del universo humano, transforma Su Todoprevalente y Vasta Misericordia en la
Viceregencia de una persona individual en la tierra. En su tiempo, esa persona es el
resultado de la producción humana de Virreyes de la tierra (para toda la humanidad), y
esta Viceregencia envuelve a la totalidad del fenómeno porque todos los sistemas
terrenos y celestiales le han sido subordinados al yo humano. Su establecimiento se
lleva a cabo por la remoción de la crueldad o la injusticia que es el desequilibrio del
punto de la ira equilibrante, es decir, la misericordia. Los otros argumentos a favor de
esto, son que la injusticia es contraria y opuesta a la justicia, lo que evidencia el hecho
de que todos los impedimentos en el camino de la justicia son injusticia, y el equilibrio
de los cuatro poderes, que es la base del equilibrio del sistema de la familia y la vida
cívica, precisa de la remoción de los impedimentos. Esta remoción de los
impedimentos o equilibrio de la ira, o sea, la misericordia, es justicia y equilibrio. El
heredero del vasto poder misericordioso y activante, el Santo Profeta (que Dios lo
bendiga), el Valeroso Virrey, libera de los impedimentos de la injusticia a la estabilidad
interna del Ummah (por la razón de que el establecimiento de la justicia se lleva a cabo
en los individuos de la nación, por la necesidad de la evolución gradual en tiempos
progresivos. El individuo, en cada una de las capacidades de todas las capacidades

270
evolutivas, desde el comienzo del equilibrio del yo, forma la base de la nación, lo que
constituye el peligro 4 que debe ser eliminado), y esto lo realiza a través de la Emanación
de la Justicia del Establecido en Justicia, el Todopoderoso, es decir, a través del Libro.
El Equilibrio de la justicia y la Espada, que por veredicto de la naturaleza humana,
basado en el establecimiento de la justicia que necesita de los medios y de la unidad
colectiva (de la humanidad), lo que significa que el derecho de esgrimir la espada le
pertenece a la justicia o la piedad. Por medio de la investigación meticulosa de todas
las partes de la misericordia, es decir, la imposición de castigos y retaliaciones, que por
motivo de la justicia son la causa de la existencia humana, que se basa en la justicia y
por esta razón constituye la exigencia de misericordia, a través del trato misericorde y
acorde con las circunstancias, con la exención de los efectos desequilibrantes del la ira,
por medio de la lucha que remueve la injusticia en las esferas internacionales, y el buen
trato, y al mostrar mis ericordia, a los viejos, mujeres y niños, los viajeros, los
prisioneros, y también mostrar misericordia en la forma de matar, cuando el hecho de
matar está justificado, e incluso en circunstancias usuales mostrar misericordia en la
forma de matar animales, y mostrar misericordia en el trato general de todo tipo de
animales, etc., lo que constituye las manifestaciones de la ira equilibrada. Por medio de
la vasta misericordia que abarca la totalidad del mundo, que es el reflejo de la Gloria de
la Vasta Misericordia de Dios en la que el reflejo del Alma Divina y la tolerancia de su
reflejo en su yo racional que es la capacidad para la Viceregencia en la tierra, se
atestigua la Autoridad de la Viceregencia. De esta manera el Valeroso Virrey, con su
persona portando la Autoridad de la Viceregencia, que es la exigencia de la naturaleza
del universo humano, limpia el camino recto al imponer la justicia en el universo humano
en la faz de la tierra. Este es el camino de la congregación de la única nación
justificada, la Nación del Medio, que tiene el derecho justificado, por veredicto de la
naturaleza humana, para abarcar la totalidad de la faz de la tierra. En resumen, con el
poder dominante para la remoción de los impedimentos, que es la vasta misericordia
que engloba la totalidad del mundo, él, por medio de una base sólida, le proporciona
fortaleza al edificio de la Viceregencia.

4
Sírvase estudiar el contenido bajo el encabezado “La Formación del Ejército”. Parte B

271
VOSOTROS SOIS LA MEJOR COMUNIDAD DESARROLLADA PARA
LA HUMANIDAD, PRESCRIBIENDO LO QUE ES CORRECTO Y
PROHIBIENDO LO INCORRECTO, Y CREYENDO EN ALÁ.

(Aal-e-Imran)

CASTIDAD

“La totalidad de la tierra ha sido hecha en sitio para mi adoración”

(Bukhari)

SOLAMENTE EL CASTO UMMAH MUSULMÁN PROPORCIONA EL


PARAÍSO DE LA PAZ Y LA TRANQUILIDAD EN SU JURISDICCIÓN.
POR ESTA RAZÓN SÓLO ÉL TIENE EL BIEN MERECIDO DERECHO
A LA SOBERANÍA POLÍTICA EN LA FAZ DE LA TIERRA.

Mohammad Saeed

272
CASTIDAD

“Para los hombres, a los deseos carnales se les ha dado encanto … Por tanto
decid, ¿debería Yo advertíros?”
(Aal-e-Imran)

Sin lugar a dudas, el valor en el yo racional es la materialización de la majestad


dominante de la disipación de los impedimentos, y es la que remueve los impedimentos
del camino del equilibrio del yo racional y del universo humano. No obstante, la
capacidad de esta tolerancia de la manifestación de la justicia con la predilección de la
naturaleza, que se materializa por medio de la remoción de los impedimentos,
constituye el segundo tipo de poder de estimulación, la facultad de la necesidad sexual.
La Mano del Poder y la Creación de Dios Todopoderoso, como resultado de la
constitución de los elementos en el yo humano, creó una fina respiración o el alma que
respira, la cual al remover los impedimentos se inclina las exigencias elementales y la
satisfacción de los deseos terrenos hacia el Todopoderoso. El alto grado de
embellecimiento o equilibrio en la constitución de los elementos se debe a la influencia
del Atributo del Establecimiento en justicia o Equilibrio del Más Sublime, y Más Grande,
el Todopoderoso. Esta influencia determina la necesidad y satisfacción arriba
mencionadas como la naturaleza que conduce a ambas a la completación. Su estado
es tal que la necesidad y su satisfacción constituyen una capacidad que presenta la
satisfacción a todas las necesidades del yo humano como la naturaleza de su equilibrio,
y ello se debe a que el establecimiento del pensamiento correcto y su reflejo en el yo
racional precisa del equilibrio del pensamiento y la acción en un esfuerzo combinado de
comprensión y estímulo. Esto constituye un medio para obtener el reflejo y la tolerancia
de la realidad del equilibrio reflejado en la Sutileza y la densidad.
La tierra es la creación de la Mano Iluminante del Poder de la Luz por sobre la
Luz, y también tiene la relación de constitución con el Establecido en Justicia, Mano del
Todopoderoso en el yo racional. Por lo tanto, debido a esta relación, la mencionada
capacidad con toda certeza se presenta en la tierra, la cual puede tolerar el Espíritu del
Todopoderoso. Esto significa que tolera al Alma Sublime de manera que la densidad
pueda ser la causa de la tolerancia del equilibrio por el hecho de ser del género del
equilibrio.

273
La Luz por sobre la Luz, el Poder Absoluto en Toda Gloria creó con Su Propia
Mano de Poder, la cual está establecida en Justicia y Equilibrio la mejor 1 proporción de
los elementos en el hombre, con un equilibrio tan perfecto que es la influencia creativa
más excelente del Establecido en Justicia y Equilibrio. Debido al embellecimiento
perfecto en el molde elemental por causa de su relación de creación con la Luz por
sobre la Luz, el Establecido en Justicia, el Todopoderoso creó en el yo humano la
relación entre el alma que respira y Su Propia 2 Alma. Esto muestra que se trata de un
derecho inevitable de equilibrio perfecto en la constitución elemental. El propósito de
ello es que el yo humano al obtener bases firmes en el establecimiento de la justicia que
procede de la constitución o proporción apropiada 3 de las realidades Sublimes y
terrenas, pueda tener el reflejo de la Prevalencia Sublime y el Dominio que prevalece y
domina todos los fenómenos de la naturaleza y los elementos, por medio del cual
debido a la homogeneidad elemental puede ser el verdadero representante en la tierra
del Verdadero Creador, lo que es el objeto del siguiente verso: “Y Él os hizo Virreyes en
la tierra” (Al-Anaam). El otro propósito es que el yo humano puede confirmar la
realidad de la capacidad de Diputación, por ser ella una condición previa de la
Viceregencia 4 en la tierra que es el producto y fruto de las labores del hombre, y con la
brillante pruebas de la satisfacción equilibrada de las necesidades de la naturaleza del
yo. Esto constituye el caudal de superioridad y grandeza de la Nación del Medio, que
llega a la realidad cuando el yo humano satisface de manera equilibrada las
necesidades Sublimes y terrenas, hecho que lo conduce a alcanzar la abstracción en la
Luz del Único Establecido en Justicia (Quien en Su Persona es la Luz por sobre la Luz).
Por esta razón se establece en justicia y equilibrio, y de acuerdo con el verso: “Y de
esta manera Nosotros recompensamos a aquellos que hacen el bien”, es la satisfacción
de las necesidades del molde embellecido, el cual por esta precisa razón de
embellecimiento necesita del Bello 5 lugar (final) de retorno. Debido a la homogeneidad
del equilibrio con la evidencia del conocimiento, ello constituye la comunión con la
compañía del establecido en Justicia, el Todopoderoso.
Por causa de la relación natural que los elementos tienen con Dios
Todopoderoso y especialmente debido al equilibrio perfecto en su constitución que es la

1
“Con seguridad Nosotros hemos creado al hombre en el mejor de los moldes”. (Al-Tin)
2
“Cuando Yo lo creé en toda la proporción e insuflé Mi Alma en él”. (Sad)
3
“Y con Seguridad Hemos creado al hombre en el mejor de los moldes”. (Al-Tin)
4
“Él los hará Virreyes en la tierra”. (Nur)
5
Sin duda una aproximacion cercana a Nosotros y un bello lugar (final) de retorno. (Sad)

274
influencia creativa de Él, el Establecido en Justicia, el hombre en su capacidad
elemental se inclina hacia Él con predilección natural, y esta es la realidad del amor (del
hombre) a Dios en la capacidad elemental. Esta es la cualidad especial de la facultad
de la sensualidad. Por medio de la relación del Alma Sublime con el alma que respira,
se ha otorgado al yo humano un poder de consciencia y distinción, por el que puede
distinguir entre el bien y el mal, y establecer argumentos distinguidos. Con esta
cualidad especial y exigencia se establece el comienzo del reflejo iluminante del Alma
Divina. De esa manera, la realidad del Amor Divino en su capacidad Sublime, también
le ha sido concedida al yo humano. Ambas capacidades del Amor Divino forman la
base del equilibrio. Esta relación de unidad, que establece la base de la justicia es la
causa de la relación y la prueba de la relación entre las dos almas, lo que significa que
la Luz por sobre la Luz, el Establecido en Justicia, el Todopoderoso, de manera natural
es el Objeto de la Adoración y el Objetivo del hombre. La satisfacción de esta
capacidad natural, que es el equilibrio del yo, por causa del establecimiento en justicia o
guía hacia la luz, es el grandioso sujeto del Sagrado verso: “Él los ama y ellos lo aman a
Él”. Esto se debe a que la Luz por sobre la Luz, el Todopoderoso está Establecido en
Justicia y es el Prescriptor de la Justicia. La densidad es la barrera de lo Desapercibido,
que es la exigencia de la grandeza del Alma Divina, y su realidad iluminante se
encuentra escondida en ella. Esta es la causa de todas las necesidades de la densidad
del hombre que se materializan por el resultado de su constitución, o sea, por el alma
que respira con su predilección natural y animal en el yo humano en el estado visible.
Esta situación visible y desapercibida es por tanto, una situación de perturbación que
inclina la facultad de la lujuria hacia aquellos sentimientos terrenos que le son visibles, y
esta perturbación permanece activa en el yo del hombre hasta que la consciencia
Sublime y la predilección elemental, ambas poseídas de manera natural por el hombre
para reconocer e inclinarse hacia lo Deseado en la Realidad Todopoderosa y al remover
los impedimentos tome forma en el reflejo y la tolerancia. El yo del hombre, sin el reflejo
y la tolerancia no puede de manera alguna alcanzar la paz en esta perturbación ni
desembarazarse de este peligro. Cuando la iluminante realidad de la testificación
desaparece de vista, ello puede conducir a una grave perversión de la comprensión y
estímulo, por lo tanto, sin el reflejo de una consciencia, la realidad que es la luz, no
puede llevar a cabo sus experiencias en las realidades Sublime y elemental en su
estado natural, que necesita su completación de una manera totalmente sana. De igual
manera, debido a la perturbación natural, la densidad que se enriquece con la

275
capacidad de la tolerancia no puede de manera alguna estar equilibrada en la
capacidad natural para la satisfacción de sus necesidades ante la tolerancia, y
precisamente esta tolerancia del reflejo de la Luz Divina, o tolerancia del reflejo del
Alma Divina constituye el establecimiento del equilibrio en el poder de la lujuria, o sea
que es la virtud de la castidad, (la cual se logra) al remover los impedimentos, lo que
constituye una cualidad especial del poder de la ira con predilección natural, que es la
cualidad especial del poder de la testificación, la castidad. Por la satisfacción de la
conexión natural del yo humano con el Objeto Real del Deseo del Todopoderoso,
modera todos los sentimientos terrenos tanto en su satisfacción como en su naturaleza.
Esto significa que el Libro es la Emanación de la Justicia del Establecido en Justicia, el
Todopoderoso, y su significado iluminante tiene la misma realidad del Reflejo Iluminante
del Alma Divina. La abstracción en ella es la causa de la tolerancia del reflejo del Alma
Divina, que se establece en justicia en el yo humano y se materializa al crear el
equilibrio y el peso igual en ambos platillos de la balanza del yo racional, el cual nace al
seguir la explicación personificada de la Emanación de Justicia o el ejemplo de la noble
conducta del Santo Profeta (que Dios lo bendiga), que por esta razón es el portador del
equilibrio de la justicia. Esto constituye la continuidad del equilibrio de la justicia, la
paciencia o moderación del poder de la lujuria ,de la prohibiciones terrenas (las cuales
por el hecho de ser desequilibradas y desequilibrantes en su realidad, constituyen las
acciones prohibidas porque Dios Todopoderoso está Establecido en Justicia y el yo
humano se basa en el establecimiento de la justicia y su completación es el
establecimiento en justicia. Por lo tanto, los pensamientos y las acciones
desequilibrantes constituyen impedimentos en el camino recto de la inclinación
elevándose hacia el Establecido en Justicia y Prescriptor de Justicia, el Todopoderoso,
que es el reflejo de la tolerancia de ambas partes del yo). También existen aquellas
acciones que han sido prescritas para ser realizadas, aunque no nos guste realizarlas.
La paciencia o resistencia en la realización de esas acciones se materializa por la
remoción de los impedimentos mediante la predilección natural, siendo la primera la
cualidad especial del poder de la ira y la última, la cualidad especial del poder de la
lujuria.
Las acciones prescritas para ser realizadas aunque no nos guste realizarlas, son
aquellas acciones cuya implementación representa una carga para el cuerpo. Este es
el comienzo de la marcha por el camino recto que conduce al Objeto Sublime del Deseo
(del Todopoderoso). En dichas acciones, la facultad de la lujuria tiene una doble

276
capacidad, un aspecto de ella es el que hace que el cuerpo se mueva en pos de hechos
honestos actuando por la inclinación natural del Objeto Sublime del Deseo. El otro
aspecto es que el cuerpo del hombre al tratar de evitar problemas y afanes busca el
descanso corporal que es el objeto apetecible del deseo del poder de la lujuria, lo que
constituye la causa de la imposición de la compulsión. De igual manera, también en las
prohibiciones que pudieran sernos apetecibles, existen dos aspectos del poder de la
lujuria. Uno de ellos se debe a su predilección natural, que se inclina hacia las
necesidades terrenas no equilibradas, que han sido prohibidas; Estos son impedimentos
en el camino recto que conduce al Establecido en Justicia, el Todopoderoso. El otro
aspecto es que a pesar de los mencionados impedimentos, por su propia inclinación
natural se dirige hacia el Objeto Real del Deseo. El poder de la ira remueve esos
impedimentos del camino de la inclinación hasta que por la tolerancia de la testificación
este se convierte en la naturaleza del poder de la lujuria con el fin de estimular al cuerpo
para que lleve a cabo las acciones prescritas, a pesar de que no le guste realizarlas. La
percepción de una carga o compulsión es eliminada de este poder de igual manera
como el se inhibe de la realización de las acciones prohibidas aunque las desee. Esto
se debe a la obtención de la completación y equilibrio a través de la capacidad creada
en la densidad para tolerar la Luz Divina, poder que satisface todos los requerimientos
terrenos con justicia por ser esta su naturaleza. Este es el significado de la castidad, y
de esa manera, de acuerdo con el Mandamiento de Dios:
“Y Él insufló (al hombre) su pecaminosidad y su impecabilidad” (la necesidad de
hacer el mal y la necesidad de hacer el bien).
(Al-Shams)

Tanto el bien como el mal son capacidades que se materializan en el origen de


todas las aciones debido a la combinación del alma que respira y el Alma Sublime. Una
predilección natural absoluta de los deseos sensuales terrenos y su implementación a
través de una realidad no reflejada, valga decir, la capacidad para pecar y hacer el mal
a través de un poder consciente absoluto. Una exigencia elemental absoluta de Dios
Todopoderoso que distingue entre el bien y el mal con un poder consciente absoluto y la
adopción de la verdad, que es el comienzo del reflejo o inclinación del Alma Sublime
hacia su Origen, es la capacidad para hacer el bien (o la capacidad de misericordia).
Estas dos capacidades voluntarias tienen el poder sobre el poder estimulante. La
densidad de la tierra es la barrera de lo desapercibido y la fuente de los hechos

277
perversos. Su depuración debe ser realizada por el poder terreno actuado por la
consciencia, de esa manera, la densidad terrena depurada y purificada tolera el reflejo
del Alma Sublime por pertenecer al género de la purificación y depuración. Esto significa
que los hechos probos basados en el pensamiento correcto o la creencia son los
medios para la purificación del yo, lo que establece la realidad de la misericordia en el
yo racional, y también trae el equilibrio a los poderes de la comprensión y el estímulo,
incluyendo el poder de la lujuria. Este es el objeto del siguiente Mandamiento de Dios:
“Sin duda aquel que se purificó a si mismo, alcanzó el éxito”.
(Al-Shams)

Aquel que estableció el equilibrio en el yo racional al satisfacer las exigencias


elementales y Sublimes del yo racional, alcanzó el éxito. Esto significa que el yo
humano, que debido a la combinación de todas las realidades verifica la verdad del
verso referente a los virreyes de la tierra (o toda la humanidad) a través de la
purificación que es la causa del establecimiento del equilibrio, materializa la realidad de
la capacidad de la Diputación (de Dios), la cual es una condición para la Viceregencia
en la tierra, lo que se debe a que el establecido en Justicia y Prescriptor de la Justicia,
el Todopoderoso es el Objeto del Deseo del yo del hombre en sus capacidades
elementales y Sublimes. Por lo tanto, la satisfacción de este amor a Dios proporciona la
luz (porque Él es la Luz por sobre la Luz). Debido a ello, al depurar la densidad, esta
satisfacción hace justicia y equilibra la naturaleza de la densidad en la satisfacción de
todas sus necesidades; Este es el medio para el establecimiento de la justicia y el
equilibrio en los yo de los hombres, en la familia y vida cívica y en todo el sistema del
universo. Esta es la Santidad que es condición previa a la Viceregencia de Dios, y
también es la satisfacción de la necesidad del yo de la naturaleza humana. Dios
Todopoderoso nos dice:
“El amor de los deseos ha sido embellecido para el hombre con mujeres, hijos,
montañas de oro y plata, corceles majestuosos, las bestias y los campos; este
es el tesoro de la vida mundana. Sin embargo lo mejor ante Dios es el buen
lugar del retorno (final). Decid, ¿Puedo Yo informaros cuál de ellos es mejor?
Ello es para quienes adoptaron la devoción por el amor a Dios”.
(Aal-e-Imran)

278
Su significado es que el equilibrio en todos los deseos terrenos se alcanza
mediante la adopción de la devoción en el yo, de cuya proximidad (al ser el medio de)
Dios es testigo. La realidad de la devoción necesita de la purificación o depuración de la
densidad, que representa el deseo elemental del Todopoderoso, o sea que es la
satisfacción de la cualidad especial de la facultad de la lujuria o deseo carnal. Por
causa de la depuración necesita la remoción de los impedimentos y el origen de la
tolerancia del reflejo de la Sutileza, de este modo la facultad de la lujuria se convierte en
la capacidad de inclinación constante hacia el Objeto Real del Deseo del Todopoderoso,
que al remover los impedimentos tolera el reflejo del Alma Divina con predilección
natural. Por la materialización del reflejo del Alma Divina, graba la fuerza activante en el
yo racional, en el que se evidencia el proceso gradual de la evolución, lo que constituye
la facultad de purificación. Debido al reflejo y la tolerancia, se transforma la fuerza
combinada en el yo racional de las almas Sublime y terrena y se materializa en la
facultad de la comprensión sobre la base de la comprensión a través del esfuerzo
estimulante. Por causa de la constancia y la satisfacción de la inclinación natural (hacia
el Objetivo Real, el Todopoderoso), esta es la constancia del recto fiel de la balanza o el
equilibrio (simultáneamente, la remoción de los impedimentos también es el recto fiel de
la balanza o el equilibrio correcto en ella).
Esta es la revelación gradual y continua de la realidad de la creencia a través de
la realización continua de buenas obras, basadas en la fé, lo que significa que la visión
del Objeto de la Fé o la Luz de Dios o el reflejo de la Luz de Dios es tolerado por el alma
que respira, que es la iluminación de la Densidad por la remoción de los impedimentos,
que es la cualidad especial del valor con predilección natural que constituye la cualidad
especial de la facultad de la lujuria. Esta iluminación de la densidad es la realidad de la
castidad, y está establecida en equilibrio en todos los deseos mundanos antes
mencionados.
La gran cualidad de la castidad tiene sus ramificaciones como la purificación,
preservación (de la virtud), modestia, dispendio, ganarse la vida honesta y legalmente,
gravedad del yo y disciplina con conocimiento. Las mencionadas ramificaciones son
una explicación de la castidad, la cual con todas esas ramificaciones alcanza su
completación al tolerar las luces del Objeto del Deseo y el Objetivo del yo, el Otorgante
de la Viceregencia, el Todopoderoso. La iluminación de la densidad la incorpora con
una forma aparente de las buenas obras mencionadas, lo que significa que el poder de
la lujuria del casto Musulmán con su equilibrio natural, que es el reflejo de esa paz de

279
los cielos que es la única que puede proporcionar resguardo de paz a la vida, la
propiedad y el honor. El equilibrio, debido a su exigencia natural activa, de ninguna
manera puede tolerar el desequilibrio, por lo que mantiene la justicia como una cualidad
constante. Por consiguiente, el derecho natural de la herencia de la tierra sólo le
pertenece al casto Musulmán, y ello se debe a que la herencia de la tierra es la
administración de los virreyes de la tierra o humanidad, cuya naturaleza se basa en el
establecimiento de la justicia. El casto Musulmán se enriquece con la capacidad para
completar la Diputación (de Dios), lo que significa que obtiene y establece justicia. Esa
es la tolerancia del reflejo del Espíritu del Otorgante de la Viceregencia, y también es la
satisfacción de la necesidad natural del yo racional. De esta manera proporciona el
derecho de imponer una disciplina y planificación equilibradas, lo que es debido a que el
Otorgante Todopoderoso de la Viceregencia tiene dominio y prevalencia sobre todos los
fenómenos de la naturaleza y la humanidad, combinando de manera equilibrada las
realidades Sublime y terrena con la disciplina y la planificación. Debido a la tolerancia
del reflejo, el casto Musulmán demuestra con su voluntad y deseo equilibrado en la
satisfacción de las exigencias de la densidad en la faz de la tierra. También debido a la
continuación de la inclinación y satisfacción, la preservación del equilibrio es una
exigencia natural del poder activante, que es una cualidad especial de la castidad, que
con la remoción de los impedimentos necesita del valor, y por causa de la tolerancia del
reflejo del Alma Divina constituye en su casto yo la manifestación del equilibrio de la
fuerza activante del Otorgante de la Viceregencia, “el Hacedor de Su voluntad”, el
Todopoderoso.
De este modo es como la primera y principal persona casta y activante del
Ummah Musulmán, Mahoma, el Mensajero de Dios, el Virrey de Dios en la tierra (que
Dios lo bendiga), en su alocución en la oportunidad de su última peregrinación
consideró la devoción como un criterio de excelencia o superioridad, que conduce a la
purificación. El dijo que no existía superioridad de los Árabes sobre los no Árabes, o del
rojo sobre el negro, y del negro sobre el rojo, salvo con devoción (la cual conduce a la
superioridad). Esas son las emanaciones activantes del Primero de los Musulmanes, o
sea, del Primero de los Castos (que Dios lo bendiga), por lo que sólo el casto Musulmán
tiene el dercho a la soberanía, gobierno y superioridad en la faz de la tierra, debido a
que el origen de sus acciones es pío. Precisamente por esta razón su poder de lujuria a
través de la purificación adquirió una castidad firme y debido a la preservación de la
naturaleza del yo proporciona una razón para la superioridad del Ummah Musulmán

280
sobre toda la humanidad. De igual manera, por causa de la justicia y el equilibrio, esta
es la condición previa de la Viceregencia en la tierra, porque el Otorgante
Todopoderoso de la Viceregencia está Establecido en Justicia.
La alocución del Santo Profeta (que Dios lo bendiga) al mismo tiempo explica la
santidad de la ley de la castidad con la que la naturaleza del yo del casto Musulmán
tiene una unidad con la realidad, y es por ese motivo que la realidad del yo del Primero
y Principal de los Castos (que Dios lo bendiga) tiene unidad de la realidad con el
significado iluminante del Libro que es el Código de Justicia. Sus emanaciones explican
el Código de Justicia. El casto Musulmán a través de la continuidad de la capacidad
activante en la que en el yo humano reposa el Alma Divina y su reflejo lo atestigua, se
convierte en el heredero del Primero y Principal de los Castos (que Dios lo bendiga) por
acción de la tolerancia del reflejo del Alma Divina.
De acuerdo con:
“Vuestra sangre, vuestra propiedad y vuestro honor son sagrados de igual
manera como es sagrado este día en este mes y esta ciudad sagrada”.
(Una Tradición)

Simultáneamente con la provisión de la protección de la vida, la propiedad y el


honor del Musulmán, la subordinación de otras naciones por causa de la obligación del
cumplimiento de los acuerdos, la transforma en una exigencia natural de la capacidad
activante equilibrada del Ummah Musulmán, que debería proporcionar protección a la
vida, propiedad y honor de todas aquellas naciones no equilibradas que por el hecho de
aceptar la subordinación obtienen las capacidades de comprensión y estímulo unidas
en el honor de la justicia del Ummah Musulmán, el cual les impuso su autoridad. De
esta manera la imposición de la justicia y su establecimiento en la totalidad del universo
humano es para el mismo género Humano una propiedad natural.
Para finalizar, el poder injusto y no equilibrado de la lujuria no tiene ningún
derecho justificado a la soberanía del mundo, porque él no proporciona seguridad a la
vida, la propiedad y el honor, y debido a que su naturaleza no lo tiene grabado, es un
extraño para el código 6 de justicia, que hace que la justicia sea su naturaleza en sus
necesidades mundanas, lo que proporciona un resguardo de paz al universo humano.
Esta es la cualidad que sólo posee el casto Ummah Musulmán debido al reflejo y la
tolerancia (de la Luz Divina).

281
Este brillante argumento le proporciona el derecho justificado a la soberanía en
la faz de la tierra, y también logra el mayor éxito en este mundo y en el ulterior por su
cercanía al Creador Todopoderoso por pertenecer por todos los tiempos al mismo
género de la luz iluminante (Divina).

6
El Libro, que es la emanación de la Justicia Divina.

282
PURIFICACIÓN

“Él insufló (al hombre) su pecaminosidad y su devoción”


(Al-Shams)

La insuflación de la pecaminosidad y la impecabilidad (devoción) o la capacidad


para la facultad de ambas, tiene el mismo significado, porque ellas le han sido
otorgadas al yo del hombre. Esto es el resultado de la combinación de la densidad y de
la Sutileza (en el yo del hombre); por lo tanto, constituyen dos aspectos del poder de la
voluntad debido a su capacidad de inspiración o de sus facultades. De esta manera,
respectivamente, tienen poder sobre el estímulo, de manera que el poder de la lujuria,
con su predilección natural, se inclina hacia los deseos terrenos, que en vista de su
naturaleza, le es común a las bestias y a los hombres, mientras que al yo del hombre se
le ha sido concedido un estado de consciencia, y éste se dirige hacia el objetivo real con
acciones honestas, o sea, al abstenerse de las acciones prohibidas. El necesitar el
poder de la remoción de los impedimentos es el equilibrio de la ira, la cual tiene poder
sobre la compulsión hacia las buenas acciones y abstención de las malas acciones.
De acuerdo con el verso: “Él1 Quien os ha hecho Virreyes de la tierra”, desde el
momento en que el hombre fue honrado con la herencia común de la Viceregencia de
Dios, que le es común a todos los seres humanos, fue necesario que tanto la
pecaminosidad como la devoción estuvieran grabadas en él (el hombre). La primera es
la necesidad del Espíritu del Otorgante de la Viceregencia, o sea, de las realidades
terrenas (de la densidad). La combinación de esas realidades hace que el hombre tenga
poder y dominación sobre los elementos. De igual modo, en vista de que las realidades
de las cosas, por causa de su existencia, constituyen hechos admitidos, la Viceregencia
del hombre común - que en su período está encarnado en una persona específica
porque el Otorgante de la Viceregencia es Uno y Una persona - tiene una condición
previa de equilibrio y perfección de ambos constituyentes (entiéndase la Sutileza y la
Densidad). Esta es su realidad, y en su capacidad testifica en cuanto a la misma. En su
capacidad también testifica en cuanto a la condición previa de la realidad. Esto se debe
a que el equilibrio es el reflejo del Espíritu del Otorgante de la Viceregencia. El alma
que respira tolera este reflejo como resultado de la densidad. En el hombre, la
densidad de la tierra es el receptáculo de la Viceregencia, y gracias a la combinación

283
del equilibrio y la perfección de dichos componentes, necesita el proceso de bruñido y
depuración debido al estado de cobertura con el velo, el cual se materializa por la
purificación. En otras palabras, la purificación es un medio que contribuye al equilibrio
entre la devoción y la pecaminosidad. En vista de que la satisfacción de la facultad de
la devoción es su equilibrio, ésta se manifiesta por el reflejo del Alma Divina o a través
de la dirección proporcionada por la Luz Divina. En la pecaminosidad, el equilibrio se
manifiesta a través de la satisfacción de la exigencia de la tolerancia de la luz por parte
de la densidad terrena, la cual, a su vez, equilibra al yo humano en la satisfacción de
sus deseos mundanos. La devoción y la pecaminosidad son dos aspectos de la
facultad de la voluntad, y en su propia capacidad, no constituyen acciones. La acción
impulsada por la facultad de la voluntad, resulta del poder estimulante el cual, a su vez,
tiene influencia sobre la facultad de la voluntad, lo que se debe al hecho de que la
densidad es el receptáculo de la Sutileza. De esta manera, con base en el
pensamiento, el poder de la lujuria va hacia el Sublime Objeto del Deseo con el poder
de la voluntad. Lo precedente significa que le proporciona una manifestación corpórea
a la realización de los hechos honestos, y una abstención corpórea de las acciones
perversas y prohibidas. Sólo una densidad pesada y continua, por exigencia del reflejo
por parte de la consciencia, puede levantar el velo en la mezcla autoconstituida de
densidad y Sutileza. Debido a su realización de hechos honestos y la abstención de las
acciones prohibidas, crea un equilibrio en la facultad de la Volición o en la devoción y
pecaminosidad, como también debido a su abstracción en las Emanaciones de la
Justicia del Verdadero Creador. Esto materializa la iluminación de la densidad a través
del reflejo de la Sutileza en el yo humano. Es precisamente éste proceso de reflejo e
iluminación por causa del bruñido y depuración de la densidad que constituye la
purificación del yo. Expresado de otra manera, de acuerdo con el verso: “Dios conduce
hacia su Luz a aquellos que Él así desea” (Nur). El yo racional del hombre al quedar
inmerso en las Luces de la Luz por sobre la Luz se convierte en un lugar de
manifestación de Sus Atributos de Equilibrio. En el yo humano, éste es el reflejo del
Alma Divina y la tolerancia de dicho reflejo por parte del alma que respira. Por lo tanto,
la purificación del yo necesita de ese poder iluminante, que se manifiesta en la facultad
de la comprensión por la ación de la facultad del estímulo basada en la comprensión.
Por causa de la dirección proporcionada por la Luz del “Único Absolutamente libre para
hacer Su voluntad” y la Luz por sobre la Luz, el Todopoderoso, esto significa, que

1
Al-Anaam

284
debido al reflejo del Alma Divina en el yo humano el poder “iluminante” se enriquece con
la majestad de la activación. Éste es el poder de la purificación que influye en aquellos
yo de la humanidad activados que han establecido un contacto auténtico con el poder, a
través de la testificación consciente, reconocedora y prá