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LA AUTOMATIZACIÓN

(Automatización; del griego antiguo: guiado por uno mismo) es el uso de


sistemas o elementos computarizados para controlar maquinarias y/o procesos
industriales substituyendo a operadores humanos. El alcance va más allá que
la simple mecanización de los procesos ya que ésta provee a operadores
humanos mecanismos para asistirlos en los esfuerzos físicos del trabajo, la
automatización reduce ampliamente la necesidad sensorial y mental del
humano. La automatización como una disciplina de la ingeniería es más amplia
que un mero sistema de control, abarca la instrumentación industrial, que
incluye los sensores y transmisores de campo, los sistemas de control y
supervisión, los sistema de transmisión y recolección de datos y las
aplicaciones de software en tiempo real para supervisar y controlar las
operaciones de plantas o procesos industriales. En las bibliotecas la
mecanización o automatización significa la utilización de máquinas,
principalmente ordenadores, y de técnicas informáticas que faciliten las tareas
del bibliotecario, para hacer posible una gestión adecuada de la información
que se genera en la biblioteca y un control efectivo de los depositas de libros y
otros documentos que forman los fondos esenciales de la actividad
bibliotecaria.

Para ver como incide la automatización en la biblioteca, veamos cuales son los
servicios generales que realizan en cualquiera de ellas. Estos servicios son:
Adquisiciones, Catalogación, Documentación, Prestamos, Gestión
económica. Cada uno de estos servicios se pueden mecanizar en mayor o
menor grado. El corazón para el funcionamiento de una biblioteca es el
catálogo, o índice, de la misma. Sobre el catálogo se apoyan en general los
otros servicios. Vamos a tomar, pues, el catálogo para ejemplificar en que
consiste el proceso de mecanización, aunque, bien es verdad, se trata del
proceso que involucra mayor cantidad de información, y por tanto el que
presenta mayor complejidad.
Historia de la Automatización de las Bibliotecas:

Esta es de un grupo de pioneras: Mary, Ann, Rosalyn, Carol e Iona (el team
bibliotecario más tarde conocido como MARC-I) Longfellow, todas hermanas,
todas ellas bibliotecarias de la Southwestern & Northeastern Tiny Mingle
Library, de Chapalooga, Connecticut, Estados Unidos, que en 1946, recien
acabada la II Guerra Mundial, tuvieron la brillante idea de llamar al famoso
experto en radiocomunicaciones inalámbricas William Tredhurst Jr. III (en la
imagen, con bata) para que las ilustrara sobre la manera de transmitirse entre
sus sucursales los registros bibliográficos en código cifrado. Hasta la aparición
del ingeniero Tredhurst las MARC-I usaban el morse para comunicarse de una
habitación a otra, por lo que la adquisición del hardware específico (también en
la imagen) les simplificó harto la vida, como sabe todo bibliotecario.
La cosa es que la
automatización de las bibliotecas trajo consigo un aumento en las consultas de
todo tipo de items y las bibliotecas aumentaron su uso; hasta entonces, cierto
tipo de libros quedaban relegados a una escondida estantería del depósito,
accesibles desde confusas entradas del catálogo manual. Pero a medida que
aumentaron las facilidades para el acceso a los fondos, algunos usuarios se
dieron cuenta de qué libros había. Y empezaron a pedirlos. Esto tuvo como
consecuencia situaciones como la que retrata la foto, tomada en la Methodist
Bapitst University Library (Library and Information Sciences Library) de
Sugarcane Hill, en South Carolina, Estados Unidos, 1963, en la que el
bibliotecario jefe Abraham R. Dobermann solicita a su ayudante, la srta. Phyllis
Dougherty, retire de los estantes los libros ofensivos a la moral de los
estudiantes de Biblioteconomía, a saber:

• The librarian's secret wish, de Carol Grace


• The loveliest librarian, de Suzanne Roberts
• The librarian's passionate knight, de Cindy Gerard
• The major and the librarian, de Nikki Benjamin
• The naughty librarian
• She was a naughty librarian
La misma biblioteca, 100 años antes, tenía todo un comité de expurgo de libros
verdes: esta foto de arriba ilustra la Comisión Permanente de dicho Comité,
formado por taitantas señoras bibliotecarias venga a leer libros guarros para
que luego no los pudiera leer nadie más. Obsérvese en la foto que las lectoras-
censoras leen bajo la atenta mirada controladora de los bustos de cuatro
autores clásicos: Terencio, Plauto, Aristófanes y Eurípides.

Es lo que se dio en llamar más tarde "El control de autoridades".

Aquí tenemos a la srta. Miller-Flexus, de soltera Flannagan, aprendiendo a usar


un visor-reproductor portátil de microfilmes y microfichas. La
microfilmación, qué duda cabe, supuso un gran adelanto para las bibliotecas en
los años 50: lo que antes era leer el periódico (véase foto más abajo) se
convirtió en toda una tarea profesional.

Esta es la del periódico que decía yo antes. Atentos al vestido bicolor, las
gafas, el peinado y el broche de la bibliotecaria (es toda una metáfora sobre la
luna, el día y la noche). Al fondo del mostrador, y atendidas por un guapo
becario, las gemelas Olsen, de calcetines negros y zapato plano.

Y para terminar por hoy con esta breve Historia de la Automatización de


Bibliotecas tenemos una foto inédita de Sir Melvil Dewey encaramado en uno
de sus recientes inventos, el catálogo-fichero, una tarde que volvió de comer
con unas cuantas copas de más.
• Objetivos y beneficios de la automatización.

La automatización permite mejorar la eficacia del proceso técnico y la gestión


interna, prestar nuevos servicios y facilitar la cooperación con otros centros,
además de maximizar los esfuerzos en la administración de la misma. Tanto en
las bibliotecas como en los centros de documentación se viene imponiendo en
los últimos años la gestión automatizada de sus actividades, favorecida por las
indiscutibles aportaciones de las tecnologías de la información y comunicación
a la calidad de los servicios prestados.

En el plano educativo, la automatización permite dar respuesta de un modo


más eficaz a los objetivos de la biblioteca, permitiendo al bibliotecario dedicarse
fundamentalmente a las tareas de índole pedagógica y aumentando la
motivación de los alumnos hacia la investigación y la búsqueda de información.
Esto lleva consigo una mayor utilización de los recursos y una mejor
comprensión de las aportaciones de las nuevas tecnologías.
Ahora bien, el objetivo principal de la automatización de una biblioteca escolar
es facilitar el acceso de los alumnos y los profesores a la información,
capacitándoles para la recuperación de información automatizada y no tan sólo
la mejora de la gestión de los fondos. Esto plantea una problemática singular,
ya que la automatización no se limita al trabajo manual, sino que supone una
transformación de las prácticas documentales y pedagógicas. La situación ideal
sería la instalación de una red de área local que permitiría la consulta del
catálogo de la biblioteca desde cualquier punto del centro educativo. Teniendo
en cuenta estas premisas, un programa para la automatización de las
bibliotecas escolares entendidas como centros de recursos debe presentar las
siguientes características:

1-Integración de todas las funciones de la biblioteca (adquisición, catalogación,


consultas, préstamos, publicaciones periódicas, impresión de catálogos y
estadística).
2-Posibilidad de instalación en red de área local.
3- Posibilidad de integrar registros procedentes de centrales catalogadoras,
reduciendo al mínimo la catalogación en el centro escolar. Para ello, el
programa debe usar el formato MARC normalizado para la descripción
bibliográfica. Debe permitir la catalogación en dicho formato sin necesidad de
conocerlo, mediante pantallas simplificadas.
4-Interfaz de uso sencillo para profesores y alumnos.
5-Posibilidad de importar datos de los ficheros de gestión del centro.
6-Posibilidad de creación de bases de datos en la biblioteca del centro.
7-Facilidad para el intercambio de registros entre centros escolares.
8-Préstamo ágil. Posibilidad de atender a un gran número de alumnos en poco
tiempo.
9-Módulo de consulta muy fácil de usar, con diferentes niveles de complejidad
(primaria, secundaria, profesorado etc.).
10-Recuperación de la información por texto libre, rompiendo con la tradicional
consulta por autor o título. Gran potencia de búsqueda, utilización de
operadores booleanos y de proximidad. Posibilidad de gestionar una lista de
autoridades o un tesauro.
11-Diferentes formatos de visualización de la información (listado, ficha
completa con etiquetas de campo, ficha ISBD etc.)
12-Garantía de seguridad de los datos, restringiendo el acceso a las diferentes
funciones y ofreciendo la posibilidad de realizar copias de seguridad de forma
sencilla.
13-Concebido como un producto educativo en sí mismo con suficientes
mensajes en pantalla e instrucciones claras para iniciar a los alumnos y
profesores en su uso, y acompañado de materiales para este fin (manuales,
carteles, fichas de trabajo etc.).

NOTA: Diapositivas sobre “Proyecto de Automatizacion en la Biblioteca


Escolar para el Acceso Efectivo de la Información”.

Wikipedia: la enciclopedia libre. Recurso en linea:


http://es.wikipedia.org/wiki/Automatizaci%C3%B3n_industrial

El granero común: Recurso en linea: http://elgranerocomun.net/article25.html

Maestros Bibliotecarios de Puerto Rico: El Blog para los Bibliotecarios


Escolares: Recurso en linea:
http://bibliotcaescolarpr.wordpress.com/2006/04/07/la-administracion-la-
biblioteca-y-su-automatizacion-2/

La Imagen Social del Bibliotecario: Recurso en linea:


http://lisdb.blogspot.com/search/label/automatizaci%C3%B3n%20de%20bi
bliotecas

Slideshare: Recurso en linea:


http://www.slideshare.net/angelicacarrillo/proyecto-de-automatizacion-en-la-
biblioteca-escolar-para-el-acceso-efectivo-de-la-informacion