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mgk 3, in 0° Q,
in 12° H , Anno IVxvi











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Ediciones 418
Pantáculo de un Bufón
« Sur l'oreiller du mal c'est Satan Trismégiste
Qui berce longuement notre esprit enchanté,
Et le riche métal de notre volonté
Est tout vaporisé par ce savant chimiste ».
Baudelaire

Afloraría una Rosa en el epicentro de Santa María de los Buenos Aires, mas su rocío no
podría contentarse en la suavidad de sus pétalos. Allí se dieron cita los cuatro elementos
de la Obra, los cuatro personajes de esta aventura, caminantes sin fronteras, peregrinos
cuyo Oriente se encontraría tediosamente velado en la influenza demiúrgica, razón
suficiente para confrontar los temores y comulgar con el fervor de un rotundo alto en la
marcha habitual. Las conmociones del Círculo Mágico, agrietado tras la convivencia
inexperta con los arcontes porteños, originaría en el Corazón de estos cuatro buscadores
la necesidad de obedecer los susurros de la Historia, prometiéndose un éxito ineludible
en la persecución del Santo Grial. De los cardinales había surgido la novedad de visitar
las legendarias tierras de Domselaar.

Y así partieron del Monasterio R+ estos cuatro peregrinos. Aldebarán Draconis, punta
de infantería; Gustav Kizaen, también conocido como el apóstol de los gentiles, el
cochero; Juan sin Tierra, nuestro joven aprendiz; y por último, el Frater ¢¬¹1, conocido
por muchos como “el ruidoso”.

Los caballos respondieron sin mayor dubitación y a la voz de “¡arre!”, iniciamos el


trayecto, entre charlas amenas sobre Castaneda y el Vama Marg, la paradojas del 0=2 y,
por supuesto, cómo interpretar los dictados de la Voluntad.

Tras poco andar y sorteando las ordalías de calles estrechas, no empedradas,


empolvadas y regidas bajo la señal de gnomos abúlicos en galas de naranja fluorescente,
1
Nuestro Maestro y Guía Espiritual, 3°, 33°, 90° y 95°. Su temperamento inconsistente prefirió montar
un Buey a los veloces potrillos de G.K.
dimos una vuelta de 90° a la izquierda y avanzamos hasta el pórtico de la Abadía de
Thelema, construcción desapercibida a un vecindario corriente, enclaustrado, cuyo
sentido de la magnitud no se encuentra por encima de la cúspide de su Castillo y cuya
oferta en los vicios de la carne puede rondar los diez o quince soles.

Fuimos recibidos con la desconfianza regional, pero con alegría y hospitalidad por el
Abad del Templo, Don Eduardo, un Caballero de la Orden Justicialista cuyos años de
duro batallar fueron relegados a la memoria, sopesando su recuerdo en la tranquilidad
de la meditación, sin mayor compañía que un feroz y salvaje animal de caza, perro
bravo cuyo instinto no fuera opacado con facilidad por su amo, generando el pavor de
los extranjeros.

Las copas se llenaron de corrosivos, habiendo saciado nuestro estómago en los manjares
autóctonos. Tras desempacar, decidimos sumirnos en la más profusa delimitación de los
trabajos, consagrando el S.S. para luego retirarnos a los márgenes del lago a estudiar los
pormenores del Liber T. El ocaso sobrevino a no mucha espera y en los campos del
Oeste, entre pastizales y ganado, lejos de las casonas circundantes y al signo del
combativo Set, despedimos al Sol bajo las fórmulas acostumbradas.

Los votos asumidos en aquella oportunidad sólo me permitirán relatar sencillas


alusiones de las labores realizadas. Sabrá comprender el lector que poco valdría mi
palabra en cualquier circunstancia y que las puertas de la experiencia están abiertas a
todo aquél de noble aspiración.

Los asuntos tratados aquella noche trajeron cierta confusión, más aún los recuerdos
evocados, y el influjo magnético de los demonios bailando a nuestro derredor, no cesaba
a la luz de una Luna Llena.

La resaca de sueños tumultuosos fue disipada ante los brebajes del desayuno. Sopesado
la justa medida, los peregrinos adoptaron los asanas tradicionales y entraron en profuso
enamoramiento con la Estela de la Revelación, repitiendo internamente los mantrams
del Eón.

Aquella tarde seguirían interrogando al Arcano Chakra y luego de reiterar algunas


abluciones más o menos competitivas, se abocarían a la preparación y realización de las
invocaciones pertinentes. Así entonces, el Santo Guardián se levantaría sobre la Estrella
de la Gnosis, disertando más tarde en la oscuridad bajo la apasionada Inspiración de
Nibiru. Entre los arbustos y al compás de las hojas, las sílfides coqueteaban en la
oscuridad y los gallos cantaron en las noches de Domselaar.

Inquietos por las circunstancias, por las visitas inesperadas que rodearon nuestro
Círculo, y más aún por el alborotado fervor evangelista del campesinado, decidimos
volver a la nave central de la Abadía para estudiar con mayor detenimiento las Sagradas
Escrituras.

Al amanecer del último día, desayunamos frutas secas, inmortalizamos recuerdos,


visitamos el Castillo, disfrutamos de su decapitada iglesia, preparamos los bártulos y
nos dispusimos a regresar, no sin antes carroñar algunos proyectos para el año vulgar.
Mas, la urgencia de la partida fue interrumpida al desaparecer, sin mayor rastro, la
varita mágica de Don Gustav. Rastrillando la Abadía, se empecinaría en su escondite,
por lo que finalmente, el viejo ciprés de tupida cabellera, habiendo consentido orgulloso
a los cuatro peregrinos, ora desplumado, lloraría savia mientras éstos saciarían su
curiosidad en una tienda de productos regionales.

Ya acondicionado el carruaje y tras oficiar los rituales pertinentes, ya en la nostálgica


despedida, Aldebarán habría decidido no acompañarnos, en espera del Abad, a los fines
de hacer entrega del puesto.

Así fue como, dilucidando los laberínticos embrollos de una carretera oxidada,
despedíamos encariñados aquellas tierras australes, reducto indescifrable de nuestra
Orden, reconocida madriguera de asambleas intestinas.
Jan Varel
24 de Enero del 2008 e.v.

Del Eón de Barbeló al Reino del Hijo

Barbeló, divinidad frecuente en los escritos apócrifos setianos, se corresponde con una
deidad de un eón que está más allá de este mundo (Juan 18, 36). Andrógino y
particularmente maternal, su nombre nos expresa a la manera de los iniciados en los
mystérion al inefable Tetragrámaton: be: en…, arbá: cuatro [letras, signos]…, elohá:
El, el dios supremo que para los gnósticos se contrapone al caprichoso Yaldabaoth (el
demiurgo bíblico de los estratos inferiores de la creación).
“Conozco [tisooune=gignôsko] quién eres y de donde vienes.
Tú perteneces al Eón inmortal [athánatos] de Barbeló. Y yo no
soy digno de pronunciar el nombre de quien te ha enviado”.
Evangelio de Judas 35, 17b-21a

Los JQÀVWLNRL, hombres y mujeres de un movimiento contestatario a la religión de


comienzos de la era cristiana, o ideología que agrupaba a los “conocedores” de una
realidad [ousía] aparentemente rechazada desde tiempos de Aristóteles, hunden sus
raíces en tiempos de poetas órficos (vid. Timeo 40d) y tradiciones hesiódicas y
homéricas. Sin embargo, estudios como los de nuestros eruditos contemporáneos recién
llegan a asociar al hermetismo helénico como origen de este latente movimiento
penetrado en la naciente doctrina de Jesús (a pesar de su comprobable existencia en
Oriente desde mucho tiempo antes), influenciado éste por la literatura profética hebraica
y la tradición mesopotámica, resultando contrastadamente en una gnôsis mágico-vulgar
(con sus representantes como Simón el Mago y Menandro), una mitológica (como las
sectas ofitas, setianas, cainitas, barbelognósticas y mandeas) y otra docta/especulativa
(Escuelas de Basílides, Carpócrates, Marción y Valentín), con una re-velación (vid. Ev.
Judas 33, 1b) común sobre la maldad del dios bíblico y la pureza del hombre, una
oposición entre cuerpo-alma (43, 15-23) como la escatología pitagórica platonizada
(Fedón 107c-115a; Fedro 250b-c), una relación apariencia-realidad académica, un
marcado docetismo: Jesús-materia (Jn 1, 13-14) y Cristo (fuente de gnôsis), pero
diferenciados sutilmente en su concepción cosmogónica y en la idea de naturaleza del
hombre.
Así los ofitas, quienes conectaban a la serpiente del Génesis (3, 1-5) y el Árbol del Edén
cual denuncia a la misantropía del Demiurgo bíblico, agrupaban a otros círculos que no
necesariamente predicaban con la misma doctrina: naasenos, setianos, peratas, cainitas,
encratitas de Taciano y berdesanes de Valentín; a este último, con un legado revisionista
del cristianismo primitivo a través del platonismo eidético, se le atribuiría una ingente
colección de tratados, base del esoterismo renacentista que perduraría hasta nuestros
días.
Estos círculos generalmente identificados como setianos, al ser rechazados por los
primeros cristianos, se asociaron con el neoplatonismo, y su rica cosmogonía descrita en
el Evangelio de los Egipcios (III 49 ss.) y el Evangelio de Judas (50 ss.), se puede
resumir en un texto atribuido a Valentín en sus inicios intitulado La hipóstasis de los
Arcontes; allí confronta a Yaldabaoth “el rebelde” (o el Yahwéh bíblico: Jeremías 19,
15; Nebro: Ev. Judas 51; Nebrod: Gn 10, 8-12) con El, siendo el primero el creador de
una apariencia [aistheséo] y a quien la serpiente [óphis] del Edén denunciaría, ya por
concebir con Eva a Caín (Gn 4, 1-24), ya por preservar el linaje del perverso IHÔAH,
reconociendo como único legítimo descendiente de Adán a Seth (Enoch 37), de quienes
vendrían los verdaderos hijos de Dios.
Una interpretación alegórica del Antiguo Testamento permitiría a las sectas setitas en
sus ritos caracterizados por la glosolalía, incorporar elementos de la magia y toda
influencia previa a la religión cristiana; así el Espíritu Santo (del femenino rûah)
ocuparía el lugar de la Madre [Hysteria] en la tríada suprema, y abogaría por redimir al
mundo del creador Sakla (Ev. Egipcios 57), y dado que el universo estaba constituido
por Luz –dios de los Alto– (Ev. de Judas, 40, 23b-26), Tinieblas –aguas inferiores– y
Espíritu –soplo intermedio–, en una buena distribución originarían al hombre siempre
en busca del retorno (pero retenido por la materialidad inferior). Por ello la transmisión
de Seth –como el Lógos– llegaría hasta la encarnación de Jesús, cuya crucifixión
aparente no habría afectado al hombre primigenio (el Seth de la mitología egipcia),
siendo aquella la tercera encarnación en la historia mesiánica y la que permitiría
propagar la doctrina setiana exotérica hasta la crucifixión provocada por Yaldabaoth el
“hijo del caos”, recién tras lo cual, difundiría la doctrina esotérica, dando un giro
significativo a la comprensión del universo con la escatología luciferina del triunfo de la
Luz (o gnôsis) por sobre las Tinieblas (o agnoía), con una importante influencia órfico-
pitagórica asimilada más adelante por los ofitas, los seguidores de Basílides, Valentín,
Heraclón y otros; resultando en un crisol de fuentes paganas, judías y cristianas
primitivas, y oponiendo, por sobre todos los demás aspectos, la “revelación” de los
romanos a una “filosofía” iniciática confiada solo a unos pocos elegidos.
Reaparecerían vigorosamente hacia el medioevo dentro de nuevas tradiciones como los
cátaros europeos, bogomiles, etc. (mas sobreviviendo aislados y sorprendentemente
desafectados desde el tercer siglo anterior a la era vulgaris hasta nuestros días como
“bautizados”: mandeos o sabi’un). Su extraordinaria rebelión contra el dios judeo-
cristiano sería lo que atraería a los románticos occidentales cual excitante oficio de
desempolvar los mystérion del “eritis sicut dei”; y a comienzos del siglo XX e.v. se
coronaría con el nuevo Eón de Heru-ra-ha (vid. Liber AL vel Legis).
Pero ¿qué sería del «hijo» sin el legado del «padre»?
Ya en el pasado, los cainitas que también proclamaban el dualismo platónico,
denunciaban la imperfección del creador de este “mundo de abajo” y sus males,
categorizando al hombre con sus colegas valentinianos, en tres estratos: pneumáticos,
cuyo paradigma sería Caín; anímicos –Seth– y materiales –Abel–. Sus paladines eran
Tubalcaín, Esaú y Coré (vid. Irineo, Adv. Haer. I, 31, 1-2) y justificaban, como se haría
desde Platón a Nietzsche, que la naturaleza superior debía someter a la inferior (vid.
Adv. Omnes Haereses, 2), y que la muerte de Abel (Gn 4, 8) habría sido consecuencia
de una práctica injusta de religión ofrendataria: puesto que Caín continúa la profesión
de su padre –agricultura– mientras su hermano “inaugura” una nueva tecnología –
pastoreo–, ya que no se ejercía tradicionalmente en el Edén, dos modelos de práctica,
tanto religiosa como cultural, se confrontan; recordemos que “en principio” [beraeshit]
los hombres y animales no debían comer carne y el ­£  [el género humano] solo podía
servirse de las plantas que crecían en la tierra que trabajaba (Gn 2, 15-17). Para cuando
llegase el episodio bíblico de las ofrendas a Dios (4, 3-4a) y la reacción de éste ante la
novedad de los primogénitos sacrificados del rebaño con su consecuente preferencia por
sobre los frutos de la tierra (4, 4b-5a), podríamos entonces advertir que los sacrificios
no serían bien vistos por Caín –ni tampoco más tarde por los gnósticos, quienes
llegarían a condenar cualquier mala obra que fuere en contra del designio del Supremo:
quizás tan solo por el simple hecho de establecerse en el plano inferior de la
materialidad–.
“Detened los sacri[ficios] […] que realizáis […] sobre el altar,
ya que son sobre vuestros astros y sobre vuestros ángeles y ya
se han consumado allí. Dejadlos que se engañen ante vosotros
y dejadlos ir […].”
Evangelio de Judas, 41, 1-8

“En vano se purifican si se ensucian con sangre, como si uno


que hubiera andado entre el barro quisiera lavar sus pies con
barro. Cualquiera que lo viera haciendo esto, lo consideraría
necio. Y ellos oran a imágenes de dioses, como si alguien
pudiera conversar con cosas fabricadas, pues no conocen a los
dioses y héroes tal como son.”
Heráclito, fr. 5 DK, 241 KRS; Aristócrito, Theosophía 68

Por eso una vez en la era cristiana, Judas, como un continuador del bíblico tutor de
Abel, se convertiría en el colaborador más confiable del plan divino, además de mártir
(en lugar de Jesús, quien más que morir por los pecados del mundo, habría sido un
maestro de sabiduría, que como en los socráticos, más que en el pecado, el problema
radicaba en la ignorancia [amathía]) y santo del Gnosticismo.
“En cuanto a los hombres piadosos, no son muy abundantes,
tan pocos que podían contarse todos. Pues la mayoría se
empecina en la maldad: no participan de la ciencia [HSLVWP]
de las cosas reales; y solo el conocimiento [gnôsis] de las cosas
reales es el remedio efectivo para las pasiones de la materia, ya
que la ciencia procede del conocimiento. Pero cuando persiste
en el alma humana la ignorancia, cuando no participa de la
ciencia, permanecen en ella las pasiones, sin remedio posible,
y la maldad les hace compañía como una úlcera incurable […]
que corroe el alma […]. Pero no es Dios el responsable de
estos males pues concedió a los hombres el conocimiento y la
ciencia.”
Fr. Lógos Téleios (= Asclepio 21.29): Nag Hammadi VI 8: 66, 5-25

Con la culminación de aquella perturbada época del despertar-e-imponer una religión y


un discurso unívoco, distintos sectores y la misma evolución del pensamiento occidental
tomarían lo más significativo de cada grupo mencionado más arriba (y también de
aquellos que omitimos). El oscurantismo se reinteresaría por la práctica de una
Kabbaláh llamada “cristiana” en la que ¤°©«Ç, una sabiduría manifestada (descrita a
veces como la serpiente simbólico-mitológica del º²£¤ µ², la Dualidad), permitiría
explorar los frutos del árbol del Conocimiento, tan solo a modo de antesala para
emprender los senderos del Árbol de la Vida (la Unicidad) con el propósito de una
verdadera re-ligio.
Hoy el revisionismo en boga nos hace preguntar con Clemente de Alejandría: “¿quiénes
éramos, qué hemos devenido: dónde estábamos, dónde hemos sido arrojados; hacia
dónde nos apresuramos, de dónde somos redimidos; qué es la generación, qué la
regeneración?” (Extractos de Teodoto 78, 2), y con ello, reexplorar el conocimiento
(gnosticismo) no nos separa de la intelectualidad del pasado, sino más bien nos
aproxima cada vez a la conciencia Una (vid. Ev. Judas 53, 21) de la realidad [ousía].
“El Uno es un soberano que nada tiene por encima de él. Es
Dios y Origen, Padre de Todo, el invisible que está por encima
de todas las cosas, que es incorruptible, que es luz pura que
ningún ojo puede ver. El Uno es el Espíritu invisible. No
debemos pensar en él como un Dios ni como semejante a un
Dios. Porque es más grande que un Dios, porque nada hay que
quede por encima de él ni hay señor alguno sobre él. No
[existe] en el seno de algo inferior [a él, pues todo] existe en su
seno [porque se generó] a sí mismo.”
El Libro Secreto de Juan, Códice II. 2-3. Biblioteca Nag Hammadi

Si en principio el ¯¥®£· ­£  no era material puesto que fluía cual Luz divina por las
esencialidades del ain soph, y solo su “caída” (vid. Poimandres 2, 12-15) se restaurará
con la revelación de la alétheia (el des-olvido) que nos remonta a las aguas del Leteo
antes de encarcelar nuestra psikhé en la “apariencia somática”, algo de ello debe
permanecer como el atractor y faro en la perdición de la realidad simulada [phýsis], por
lo que solo en el conocimiento de nosotros (gnózi se’autón) se hallará la consigna de
salvación gnóstica.
“El hombre debe acordarse del hombre, que olvida dónde conduce el camino”, decía el
sabio de Éfeso (fr. 71 DK). Y el metà-odós que se nos presenta, no implica ningún
dilema. Pues sortear la aporía derrideana tan solo exige determinación [thélema]. De
no[s]otros depende.
Marco ALbornoz
Desde lo Profundo: H.P. Lovecraft

Howard Phillips Lovecraft (1890-1937) ha sido considerado por muchos como uno
de los escritores de horror y ciencia ficción más influyentes del siglo XX. Injustamente
ignorado en vida (como suele ocurrir), fue después de su muerte cuando el empuje de
algunos amigos y colegas, empeñados en difundir su obra a cualquier precio, consiguió
que se le prestara a su narrativa la atención que merecía. Hoy en día Lovecraft ocupa en
el canon de la literatura norteamericana un lugar preeminente: recientemente ha visto
publicada parte de su obra en la “Library of America” - una especie de “salón de la
fama” literario- donde comparte catálogo con genios de la talla de James Fenimore
Cooper, F. Scott Fitzgerald, Herman Melville, Mark Twain o Edgar Allan Poe (además
de algún ex-presidente de los E.U.A.).

Queremos, desde MGK, rendir un pequeño tributo a este gran escritor del “horror” y la
“ciencia ficción”, más allá de que este tipo de rótulos me desagradan. Digamos que
aquellos que solo pueden hacer la critica desde lo literario, no pueden ir precisamente
mas allá de eso, “terror”, “ficción”, etc.; pero bueno, de alguna forma habrá que
encasillar a los que escriben para después poder hacerle la critica desde los géneros en
los que supuestamente están comprendidos. Pocos han sabido dar vida a todo un
universo mágico como Lovecraft, sus dioses, diosas, reminiscencias de algo muy
profundo y eterno, sus narraciones de extraños pueblos rindiendo culto a los mismos, la
conexión con ellos, el misterio subyacente detrás de eso, los ritos oscuros, la búsqueda y
la experimentación de lo desconocido y de lo aterrador para la mente normal. En esto ha
sido inigualable e inconmensurable su talento.

Permítanme definir su Obra como “terror mágico”. Les queda la libertad a Uds.,
lectores, inventar otras definiciones…

Lovecraft nace un 20 de Agosto de 1890, en la casa familiar del 454 (entonces


numerado 194) de Angell Street, en Providence, Rhode Island. Su madre era Sarah
Susan Phillips Lovecraft, que podía remontar sus ancestros hasta la llegada de un tal
George Phillips a Massachussets en 1630. Su padre fue Windfield Scott Lovecraft, una
viajante de “Gorham and Company”, joyeros de Providence. Cuando el joven Howard
tenía tres años, su padre sufrió un colapso nervioso en una habitación de hotel en
Chicago, siendo ingresado en el Hospital Butler, donde permaneció hasta su muerte el
19 de Julio de 1898. Aparentemente, Lovecraft fue informado de que su padre estaba
paralizado y comatoso durante este periodo, siendo la realidad que su padre murió de
paresia, una variante de la sífilis.
Su crianza recae sobre su madre, tías y un abuelo; un industrial de prominente situación,
su nombre era Wipple van Buren Phillips. Ya desde niño, Lovecrat muestra talento; a
los dos años ya recitaba, leía y escribía antes de lo esperado en cualquier niño. A la edad
de cinco queda atrapado por las “Mil y Una Noches”, inspirando el nombre de “Abdul
Alhazred”, personaje éste que después sería el autor del celebre Necronomicón. Años
mas tarde se vuelca a la mitología griega, aborda “La Ilíada”, “La Odisea” y escribe -en
lo que es su trabajo más antiguo conservado- “El Poema de Ulises”. Comienza a
sumergirse en la ficción, su abuelo le contaba cuentos de terror de estilo gótico, lo cual
indudablemente ha influido en el despertar de su interés por estas historias. Se cree que
su primer escrito de este estilo es “The Noble Eavesdropper” (1896), lamentablemente
no conservado. Fue un niño solitario, con problemas de salud, algunos de origen
psicológico, cosa que no le impidió desarrollar su genio, es mas, creo que esos
problemas despertaron su genio, y lo fueron incrementando, ¿acaso se puede ser
“normal” y genio? No hay genios normales…

Aborda la química, la astronomía, y edita “La Gaceta Científica” (1899-1907) y la


“Gaceta de Astronomía de Rhode Island”, entre otras. Después de la muerte de su
abuelo, y producto de los malos manejos de su legado, su familia sufre una estrepitosa
caída en lo económico y deben mudarse a un lugar más modesto en el 598 de Angel
Street. Las penurias y la pobreza acosaban a Lovecraft que comienza a profundizar
estados depresivos que le impiden finalizar su High School. El periodo 1908-13 es duro,
sólo se destacan algunas poesías, más su trabajo astronómico. Otro ítem es la relación
con su madre, de amor-odio.

Por suerte, sale de esta etapa de letargo y se hace conocido al mantener un debate con
un tal Jackson, escritor que publicaba insípidas e entupidas historias de amor en un
diario popular de la época llamado “Argosy”. Lovecraft atacó duramente a Jackson, ya
que se sentía ofendido por las idioteces de baja calidad que éste escribía. El nivel de las
cartas de Lovecraft llamo la atención de Edward Daas, presidente de la United Amateur
Press Asociation (UAPA), que era una asociación de escritores amateurs y lo invita a
unirse a la misma, invitación que el acepta para 1914. Esto lo ayudo a salir del estado en
que se encontraba a tal punto que dice:

“En 1914, cuando el Amateurismo me tendió su amable mano, estaba tan cercano como
cualquier animal al estado de vegetativismo...Con la llegada de United, encontré una
nueva razón para vivir; un renovado sentido de mi existencia, encontrando una esfera
en la cual podía sentir que mis esfuerzos no eran del todo inútiles. Por vez primera,
pensé que mis infantiles escarceos en el mundo del arte eran algo más que gritos
perdidos en el sordo vacío”.

Ahí sí se verá al Lovecraft en su plenitud, volviendo a la ficción, abandonada en 1908,


animado por su amigo W.Paul Cook para que retomara dicho genero. W.P Cook había
leído “La bestia en la cueva” (1905) y “El Alquimista” (1908), y creía que debía
retomar esa senda.

En 1917 publica en forma sucesiva “La Tumba” y “Dagon”; después, hasta 1922
continua con ensayos y poemas. En 1921 muere su madre, cuya condición psicológica y
física era mala desde tiempo atrás. Dos semanas más tarde, en una convención de
escritores amateurs, conoce a Sonia Greene, a la postre su esposa, con quien se casa en
1924. Lovecraft había puesto ya un pie en el mundo profesional gracias a la publicación
de varias de sus historias en Weird Tales, el conocido magazín pulp fundado en 1923;
su futuro parecía promisorio. Sonia regenteaba una exitosa tienda de sombreros en la 5ta
Avenida.

Pero los problemas se abatieron sobre la pareja casi inmediatamente: la tienda sufrió
bancarrota, Lovecraft rechazó la oportunidad de ser el editor de un magazine asociado a
Weird Tales (lo que hubiese implicado su traslado a Chicago) y la salud de Sonia
empezó a deteriorarse, forzándola a pasar temporadas en un sanatorio de Nueva Jersey.
Lovecraft intentó conseguir un trabajo estable, pero nadie parecía demasiado dispuesto a
contratar a un hombre de 34 años sin ningún tipo de experiencia anterior. El 1 de Enero
de 1925, Sonia tuvo que ir a Cleveland para conseguir un trabajo y Lovecraft se mudó a
un apartamento de soltero cerca de la insalubre zona de Brooklyn llamada Red Hook.

A Lovecraft no le gusta New York, y eso queda plasmado en sus obras de estilo ficción-
nostálgica “The Sunned House”, “El Horror de red Book” y “El”, que datan de 1924.
Lovecraft vuelve a su querida Providence en 1926, su matrimonio se rompe en 1929.

A pesar de todo, sus últimos 10 años son de un enorme florecimiento en lo literario y en


lo personal. Viajó mucho por su país y escribió su mejor ficción, de lo más mágico (a
mi humilde saber) de su obra: “La Llamada de Cthulhu” (1926), “En la Noche de los
Tiempos” (1934-35), “Las Montañas de la Locura” (1931), además de ayudar a
fomentar la carrera de nuevos valores como August Darleth, Donald Wandrei, Robert
Bloch y Fritz Lieber. Escribe relatos largos y complejos, pero en 1936 su cáncer de
intestino estaba ya avanzado, ingresando en el Hospital Memorial Jane Brown el 10 de
Marzo de 1937, donde fallece cinco días después. Gracias a sus amigos Darleth y
Wandrei, el mundo disfrutó de su Obra. Ellos fundaron la editorial “Arkham House” y
así se pudo dar a conocer su talento infinito.

Soy un simple lector, no un crítico, pero me animo a sugerir que si quieren ingresar en
un mundo maravilloso, atroz, de infinitud, de sueño, de profundidad, densa, llena de
pasmosas percepciones que despertaran increíbles sensaciones: ¡Lean a Lovecraft! No
en vano hay sociedades que se han basado en su trabajo para fundar sus bases, como así
también rituales, que en el mundo de la Magia algunos utilizamos.

La Tumba de Lovecraft. En ella se lee: “Yo soy Providence”. Se ve entonces una gran
ligazón con su terruño mágico.

Fr. Draconis
“Hágase tu voluntad, mas no la mía”
Una entrevista al Frater Fiducius

Para este número en particular y con el ideal de inicializar una práctica reiterada, hemos
decidido incluir una serie de entrevistas a personalidades, individuos o referentes, si se
quiere, dentro del Sendero de la Tradición. En una de esas ocurrencias pasajeras del
Frater ¢¬¹, la heterogeneidad no podía sino cobrar protagonismo y, como contrapeso
necesario en la dialéctica del Pilar del Medio, decidimos comenzar este ciclo de
entrevistas saciando la curiosidad de nuestros lectores, o el sincero interés, acudiendo a
un Humilde Hermano de la Ordo Fratres Lucis, nada más ni nada menos que el Frater
Fiducius, a quien le estamos profundamente agradecidos por su predisposición y por el
trabajo que se ha tomado al responder a cada pregunta. Sabrá distinguir el Ojo atento, el
largo andar de un caminante; y, creyendo que buena parte de la información recogida en
esta entrevista no guarda precedente alguno, tanto más sabrá deglutir el estómago
preparado, el exótico sabor de la novedad. Sinceramente, esperamos que de una buena
vez, las ocurrencias de nuestro Maestro logren su cometido, permitiéndonos a través de
la presente, acercar algún atisbo de Luz respecto de ciertos matices de la Obra y tanto
así, de la dedicación del Frater Fiducius a lo largo de los años.

1. Ud. es conocido dentro de, si me lo permite, la “farándula esotérica” como aquél


hombre que ha resucitado o aperturado la Ordo Fratres Lucis.

™ ¿En qué medida ha sido Obra de la Inspiración y la complicidad del


Cosmos y en qué medida una ocurrencia humana?

Es mi deber antes de responder a sus preguntas, hacer algunas apreciaciones respecto


del término “farándula”, que se refiere a la profesión y al ambiente de las personas que
se dedican al espectáculo, especialmente al teatro. Es un término despectivo, dentro del
habla vulgar. Es cierto que existen algunos siniestros personajes, cuyas acciones e
ideales, parecen ser propios de una “farándula esotérica”, de un teatro montado ya sea
para captar dinero o conciencias, en especial los que se dedican a impedir el libre
pensamiento de sus supuestos seguidores, que en realidad son conciencias captadas, y
sometidas a una presión sicológica que los hace depender de la figura del “líder
espiritual”. Asimismo, la noción de teatralidad implica la ausencia de valores
verdaderos, pues se trata de una representación, que no debe ser confundida con los
psicodramas iniciáticos, que eran los dramas mistéricos que ciertamente se
representaban en las Escuelas de Misterios de Egipto, Grecia, Roma y Asia Menor, pero
no en sentido teatral moderno, sino como revelación de verdades primordiales, mediante
la simbología de la leyenda.

En la actualidad, el vulgo se encuentra saturado de enseñanzas esotéricas, especialmente


las comercializadas como “cursos”, “niveles”, “licenciaturas”, cuyo objetivo es vender
aire. La verdad no se puede masificar. La Tradición que ha llegado a nosotros siempre
mostró que “muchos son los llamados y pocos los elegidos”. La gran masa de la
Humanidad – lamentablemente- no puede levantar su cabeza de las preocupaciones
diarias. Esto es así en Occidente, pues no hay que olvidar que en Oriente, los
comportamientos de la gente son distintos, la espiritualidad se vive cotidianamente, y en
similares o aún peores condiciones económicas, en Oriente los pueblos persisten en
mantener su propia espiritualidad.
La Humanidad puede dividirse en dos tipos de seres humanos: los materialistas y los
espiritualistas. Los primeros creen que el “primum mobile” es la MATERIA. Los
segundos creen que es el ESPÍRITU. El materialista piensa en términos de “cuerpo” y
“forma”, el espiritualista piensa en términos de “esencia” y “espíritu”. Para el
materialista, la Humanidad es el producto de miles de millones de años de evolución de
la materia, llamando “evolución”, al azaroso encontronazo de las partículas primitivas,
luego los átomos, las moléculas, hasta lograr crear por azar, las primeras unidades
autosustentables. El ser humano es una máquina perfeccionada, que algún día,
podremos emular. Para este tipo de personas, el “alma” o “espíritu” es una función
resultante del ensamblado de elementos materiales. Cuando estos se desensamblan -la
muerte-, el sistema deja de operar. La analogía con un equipo de computación es
evidente. ¿A dónde va la PC cuando se apaga, o cuando se la destruye? A ningún lado.
Sus elementos pueden servir para reconstituir nuevas PC’s, o simplemente ya no tienen
ninguna razón operativa. Frente a esta alternativa desalentadora, existe una posición
diametralmente opuesta, que es la que enseñan las Escuelas de Misterios, y que puede
sintetizarse en tres puntos: la existencia de Dios, bajo mil nombres distintos; la
existencia e inmortalidad del Alma; la existencia de una ley de causa y efecto. La
interacción de estos dos principios: MATERIA y ESPÍRITU, bajo la dirección de una
Voluntad Soberana, a la que llamamos Dios.

Para no alejarme mucho de la pregunta, puesto que su respuesta requiere de


consideraciones adicionales, le diré que el concepto de CULTURA es el de “todo
aquello que es producido por la Humanidad”. Debemos incluir en este concepto a las
Artes, las Ciencias, las Organizaciones. La Historia de la Humanidad cuenta con
períodos vagos, oscuros, con faltantes de documentación, y otros más modernos, con
constancias escritas. Los monumentos de los Templos de la antigüedad constituyen
libros arquitectónicos. Las dimensiones utilizadas en su construcción, revelan las leyes
de la geometría, y el conocimiento de las ciencias que les permitieron elevar edificios
que hoy, con nuestros aparatos modernos, nos costaría muchísimo en dinero y esfuerzo
poder emular.

En esos Templos antiguos se enseñaban las doctrinas de la UNIDAD DE DIOS, o de la


UNIDAD DE LA NATURALEZA. Se enseñaba acerca de la existencia del ALMA
INDIVIDUAL, sus vehículos de manifestación, su razón de ser, su progreso futuro más
allá de la muerte. Se enseñaban como misterios, los conocimientos que hoy se
corresponden con los oficios de la MEDICINA y de la ARQUITECTURA. Algunos
seres privilegiados por su capacidad de pensar, se colocaron a la cabeza del resto. Se
convirtieron en sus líderes, en sus guías. La primera religión fue la de las estrellas, la
bóveda nocturna con la LUNA, y la bóveda diurna con el SOL. El Día y la Noche
mostraron la dualidad del Bien y del Mal. El hombre comenzó a conocer, y el
conocimiento de las leyes de la naturaleza le dio sabiduría.

A medida que ganó en sabiduría, transitó los tres pasos de la INTUICIÓN, la


INSPIRACIÓN y la ILUMINACIÓN. Que se corresponden a lo que en las Órdenes
Esotéricas, se exhiben como tres Grados universales, de Aprendiz, Compañero y
Maestro. El hombre primitivo INTUYÓ la existencia de ese Gran Ser que le dio vida, y
le dio una razón para esa vida. Así comenzó la primera adoración a las fuerzas
naturales, que representaban lo desconocido. Estos hombres con INTUICIÓN, ya
estaban separados del vulgo, eran pensadores, diferentes del resto de la manada.
Buscaron los primeros elementos para representar aquello que intuían, pero no podían
discernir. Los cultos primitivos buscaron lugares ELEVADOS, como queriendo
acercarse a ese Ser Divino. Así vemos en todo el mundo, pequeños altares de piedras
colocados en forma de túmulos. Y luego vemos templos elevados, mucho más
elaborados y perfeccionados, desde el Antiguo Egipto hasta las Catedrales Góticas. Más
tarde, algunos de estos hombres y mujeres adelantados, adquirieron un grado más de
desarrollo interno: su consciencia fue capaz de RECIBIR INSPIRACION de planos
superiores, del mundo espiritual donde habitan las Almas adelantadas, y los seres que
más tarde se ubicarán en una “Jerarquía Espiritual”, siendo la más conocida, la
expresada por Dioniosio el Areopagita, en Nueve Coros Celestiales. Estos hombres
inspirados crearon cultos y organizaciones para transmitir los valores espirituales que
recibían DE LO ALTO. Este segundo grupo de seres humanos, fue mucho menor que el
primero, y dio la base al tercer grupo de individuos. Cuando el terreno estuvo bien
sembrado, aquellos hombres y mujeres superiores, por su comportamiento moral y su
capacidad de comprensión, pudieron trasladarse concientemente desde el plano material
al plano espiritual, para recibir instrucción directa de los Seres Luminosos. Recibieron
la ILUMINACIÓN. Estos fueron Guías de la Humanidad en diferentes períodos de su
historia.

La aparición de las Órdenes Esotéricas es siempre fruto de un influjo que viene de Lo


Alto, para manifestar las mismas verdades y tradiciones. Puesto que la esencia no puede
cambiar. Sí cambian, las formas en que se envuelve esta realidad. Hay formas para
Occidente y hay formas para Oriente. Distintas necesidades de crecimiento anímico
requieren distintas respuestas formativas desde el plano iniciático.

Circunscribiéndonos exclusivamente a Occidente, las formas que permiten que el


hombre nacido en esta esfera de influencia, pueda recordar su identidad con el Gran Ser,
modificar su conducta maquinal, y despertar del estado de “sueño” en que se encuentra,
repito, estas formas, son proporcionadas por las Órdenes Esotéricas modernas. Estas
Órdenes son creaciones humanas, son fruto de la cultura humana. Generan adhesiones y
repulsiones, según los prejuicios de quienes se acercan a ellas. Unos las consideran
inefectivas y disociadoras o distanciadoras de la problemática de las necesidades
económicas humanas. Otros las consideran como posibles fuentes de realización
metafísica. Se trata en síntesis, de establecer la capacidad para RENOVARSE a uno
mismo. Pues la Iniciación es morir a lo viejo, y nacer a lo nuevo. “Iniciarse es aprender
a morir”. Esta es la base de toda Iniciación.

Las Órdenes Esotéricas en sus corrientes Tradicionales (Masonería, Rosacrucismo,


Martinismo) son creadas con este idéntico propósito. Varían sus símbolos, leyendas,
mitos y metodología. Pero se trata de elementos accesorios, y no esenciales. Han
existido infinidad de asociaciones y organizaciones de Escuelas de Misterios, bajo el
nombre de Órdenes o de Fraternidades. Todas tienen un punto de nacimiento, que es la
confluencia de una INSPIRACION NO HUMANA, junto a una REALIZACION
HUMANA. Así como los espiritualistas creen que el hombre es una dualidad Cuerpo-
Alma, así también se piensa de una Orden Esotérica, como estando compuesta por una
Estructura Administrativa-Egregor. La Estructura Administrativa es el régimen de
Grados, Niveles o Cursos, y su administración por representantes formados en dicha
organización. El Egregor es la parte metafísica de la Organización, compuesta por Seres
Espirituales encarnados y desencarnados, más la unión de “pensamientos forma” de los
miembros que componen dicha Orden. Hombres inspirados que fundaron Órdenes y
Fraternidades han sido, por ejemplo: Helena Blavatzky, fundadora de la Sociedad
Teosófica; Rudolf Steiner, fundador de la Sociedad Antroposófica; Max Heindel,
fundador de la Fraternidad Rosacruz; Krum Heller, fundador de la Fraternitas
Rosicruciana Antiqua; Gerard Encausse, fundador de la Orden Martinista; Stanislas de
Guaita, fundador de la Orden Kabalística de la Rose-Croix; Paul Foster Case, fundador
de los Constructores del Adytum; por citar solo algunas. Todas ellas son obra de la
CONCURRENCIA de estos dos factores esenciales. La Ordo Fratres Lucis participa
también, de esta modalidad de nacimiento.

™ ¿Cómo definiría a la Orden y qué trabajos realizan?

Los miembros de la Orden de los Hermanos de la Luz aceptan los siguientes Seis
Principios:

1. LUZ: como FRATER o SOROR LUCIS viviré en la LUZ que me permitirá conocer
paulatinamente la Verdad. La Luz eliminará las tinieblas de mi IGNORANCIA. Por
oposición, estaré en contra de todo aquello que sea OSCURO y deje al Ser Humano en
la ignorancia.

2. VIDA: como FRATER o SOROR LUCIS estaré a favor de la VIDA y no de la


MUERTE. Estaré a favor del ORDEN y no del CAOS. Estaré a favor de la
EVOLUCIÓN y no de la INVOLUCIÓN.

3. AMOR: como FRATER o SOROR LUCIS sentiré AMOR por el prójimo, por la
familia y por la sociedad. Estaré por lo tanto en contra de toda violencia, odio y guerra.

4. LIBERTAD: como FRATER o SOROR LUCIS practicaré la libertad de


pensamiento. Nunca censuraré a otro Hermano por sus opiniones. Estaré por lo tanto en
contra de toda forma de ESCLAVITUD humana.

5. IGUALDAD: como FRATER o SOROR LUCIS respetaré los derechos de todos mis
Hermanos y tendré los mismos deberes de mis Hermanos.

6. FRATERNIDAD: como FRATER LUCIS practicaré la solidaridad con mis


Hermanos, y ayudaré a todos aquellos que se acerquen a mí en el Sendero del
Conocimiento.

Por lo tanto, los trabajos que se realicen en nuestras Logias, deben estar orientados a la
realización individual y grupal de estos Seis Principios.

™ ¿Cuál es su relación con la Magia?

Nuestra Orden practica la Magia Verídica, es decir, aquella que se basa en la práctica de
las virtudes, y el destierro de los vicios. Practicamos la Magia tal como la describe el
genial Maestro Carl Von Eckartshausen en sus “Principios del Conocimiento Superior”.
El Mago es para nosotros, el hombre o la mujer superior, que practica las virtudes
morales y espirituales, y por el ejercicio de su libre voluntad, se convierte en un
elemento útil para la sociedad en la que vive, sirviendo de modelo y de ejemplo, para
que otros sigan el sendero de la realización interior.
™ ¿Cómo se ha desempañado hasta la fecha y hacia dónde se dirige?

Nuestra Orden, fundada en el año 2000, ha tenido su primer ciclo de manifestación


pública. Se otorgó instrucción esotérica de manera libre, a todo aquél que se acercó, en
diferentes niveles de instrucción, denominados SYLLABUS (colección). En los
primeros siete años, se dio énfasis a la COMUNIDAD DE LOS FRATRES LUCIS,
unión de voluntades de Hermanos y Hermanas de diferentes Órdenes y Fraternidades,
unidos bajo los Seis Principios que son la base filosófica de nuestra Orden. Cumplido
este ciclo, los próximos siete años serán de recogimiento espiritual, trabajo interno, y
solo accesible a quienes sientan la inclinación de iniciarse en nuestra Orden. En cuanto
a la eterna pregunta de hacia dónde nos dirigimos, respondo: “Hacia la Luz, Hermano,
siempre hacia la Luz. Viajamos hacia el Sol”.

™ ¿Cuál fue y es la relación con el Frater Lewis Keizer?

El Gran Maestro Lewis Keizer, último depositario de las Cartas patentes de los Fratres
Lucis de Alemania y de Italia, otorgó una Carta Patente a la Ordo Fratres Lucis, el 9 de
setiembre de 2003, luego de evaluar que el trabajo esotérico que estaba siendo realizado
por la misma, representaba una manifestación corporal moderna, del mismo espíritu de
los antiguos Fratres Lucis. Esta Carta Patente fue otorgada “para operar una
organización independiente de los verdaderos e históricos Fratres Lucis”, puesto que el
Gran Maestro Lewis Keizer estaba autorizado por el Muy Reverendo Conde Geroge
Boyer, Gran Arconte y único sobreviviente del Consejo de los Tres de la Hermandad y
Orden del Pleroma y de la Hermandad Hermética de la Luz, antiguamente conocida
como la Hermandad u Orden de los Fratres Lucis, con plenos poderes para implementar,
cambiar, añadir o corregir los asuntos relacionados con esta Orden.

2. ¿Qué es la Orden Martinista y qué trabajos realiza? ¿Cuál es su relación con la


Magia?

La Orden Martinista fue fundada por el francés Gerard Encausse, más conocido como
Papus, a los efectos de transmitir a través de una organización esotérica, las enseñanzas
del filósofo francés Luis Claudio de Saint-Martin. A partir de la muerte de Papus, en
1916, y notablemente en la primera mitad del Siglo XX, aparecieron nuevas Órdenes
Martinistas, fundadas por Iniciados de la primer Orden Martinista, debido a que no se
pudo continuar con la regularidad administrativa de la primer Orden. Los trabajos de la
Orden Martinista son del carácter de una “Caballería Cristiana”. Y no tienen ninguna
relación con la Magia.

Además de esta Orden Martinista y sus derivadas, existen otras Órdenes que provienen
de la “filiación rusa”, sin haber pasado por Gerard Encausse. Es el caso del Gran
Oriente Martinista, con sede en Chile, cuyo Gran Maestro es Cesar Sepúlveda Muñoz,
de la línea del ruso Nicolás Rogalev Girs. En esta otra obediencia Martinista, he sido
iniciado en sus tres Grados por el actual Gran Maestro.

3. Abocándonos a otra de las Sociedades Iniciáticas que se pierden en la Tradición


Adámica:

™ ¿Qué es la Orden Francmasónica y qué trabajos realiza?


La Orden Francmasónica es una asociación reservada, no secreta específicamente, pero
que tiene secretos. Estos son los signos de reconocimiento, las características de las
ceremonias y sus respectivos rituales. La Masonería Universal reconoce solamente tres
grados: Aprendiz, Compañero y Maestro. Actualmente existen dos grandes corrientes
masónicas: a) la filantrópico-socio-política, y b) la esotérica. La primera de ellas
considera que la Masonería debe actuar en la sociedad, como un elemento de custodia
moral de las instituciones, mediante la influencia de sus hombres y mujeres, en distintos
niveles del comercio, la industria y el gobierno. Este tipo de Masonería no es
necesariamente Deísta. Ejemplo esté en la organización masónica francesa llamada
“Gran Oriente de Francia”, que permite el ingreso a la Masonería de los ateos. Para
ellos, creer en Dios no es necesario para ser Masón. La segunda gran división, la de la
Masonería Esotérica, no se preocupa por los problemas socio políticos, por cuanto para
ello existen ya los partidos políticos, los gremios, los sindicatos, y las organizaciones no
gubernamentales. Para la Masonería Esotérica, la Masonería es una Escuela de
Misterios, un depósito de tradiciones antiguas, que sirven para la iluminación de sus
miembros. Iluminación que es progresiva, grado a grado, culminando en la Maestría del
tercer Grado. Por encima de este Grado, existen cuerpos denominados de Altos Grados,
donde se estudian las leyendas y mitos de la humanidad, y se practica la filosofía en su
más alta expresión.

™ ¿A qué se debe la proliferación de Ritos?

A la misma razón por la cual hay muchas variedades de árboles y no uno solo; muchos
tipos de flores y no una sola; y así hasta el infinito. La Naturaleza nos muestra que la
MULTIPLICIDAD es evidente por sí misma. Lo mismo sucede en el ámbito de las
organizaciones humanas. La personalidad tiñe la dirección de una organización.
Diferentes adhesiones hacen que se complazca en ser parte de una organización o de
otra. Inclinaciones distintas sobre el estudio de diferentes materias esotéricas, han
creado diferentes Ritos. Un Rito es un conjunto armonioso de elementos iniciáticos,
cuya práctica debe conducir a la iluminación del Masón, para que algún día pueda llegar
a ser un Adepto. Esto, para los Masones Esotéricos. Un Rito ha sido la obra de un
Masón o de un grupo de Masones eruditos, que han desplegado su enseñanza simbólica
de una manera determinada. Diferentes orientaciones o énfasis teóricos, dan como
resultado, diferentes cuerpos Rituales.

™ ¿En qué se diferencia substancialmente el R.E.A.A. y el R. de M.M.?

Esencialmente en la procedencia de la Masonería, que para el Rito Escocés Antiguo y


Aceptado se remonta a la época de la construcción del Templo de Salomón, y para el
Rito de Memphis Misraim, se remonta al Antiguo Egipto.

™ ¿Por qué se ha considerado al R. de M.M. como “muy esotérico”?

Tal vez porque ha sido el Rito predilecto de los ocultistas y de los estudiosos de las
ciencias esotéricas. Y esto a su vez, es el resultado de que los asuntos que se discuten en
Logia, tienen que ver con las Ciencias Arcanas. La mayoría de los fundadores de
Órdenes Esotéricas modernas, han sido miembros del Rito de Memphis Misraim.

™ ¿Existen otros ritos con la misma profundidad?


Responder esta pregunta lleva implícito la capacidad de conocer en su totalidad a los
otros Ritos. Tarea que está más allá de mis fuerzas. Yo me he iniciado en el Rito de
Memphis Misraim, y nunca he participado de otro Rito. Asistir como visitante a una
Logia de otro Rito, no implica conocer el Rito. De todas maneras, la profundidad es una
característica de la persona. Miembros ateos darán lugar a Logias ateas; miembros
espiritualistas darán lugar a Logias espiritualistas. Esto sucederá en el seno de una Logia
Escocesa o dentro de una Logia Egipcia.

™ ¿A qué se debe la excesiva cantidad de sus grados? ¿Se realizan trabajos


particulares en cada uno o son meramente simbólicos?

El Rito de Misraim nació con Noventa Grados. El Rito de Memphis nació con 92
grados, luego llevados a 95. Más tarde, al Rito de Memphis Misraim se le añadieron
nueve grados administrativos, totalizando Noventa y Nueve Grados. Mas la plenitud
iniciática se alcanza en el Grado Noventa y no más. Más allá de este Grado, se trata de
funciones administrativas con un Grado asociado. Una vida humana no alcanza para
estudiarlos todos, y es prácticamente imposible trabajar todos los Grados. En realidad,
se practican los Rituales de algunos Grados emblemáticos, y según la decisión del
Presidente del Cuerpo Masónico, que puede abrir un Grado en particular para trabajarlo
ocasionalmente. Pero es indudable que resulta materialmente imposible trabajar
Noventa Grados.

™ ¿Cuál es la relación de la Masonería con la Magia?

Una simple y contundente respuesta sería: ninguna. La Masonería Esotérica practica la


TEURGIA, no la Magia. Los ceremoniales de la Masonería Esotérica no tienen otro
propósito que comulgar con el Gran Ser, Sublime Hacedor de los Mundos. No tienen
objetivos de materializar deseos, que en definitiva, es lo que se busca con las técnicas
mágicas vulgares. En la práctica de la Magia, siempre hay un componente egoísta: se
desea algo para así o para otra persona, y se invocan fuerzas para tratar de gobernarlas
mediante la voluntad. La Masonería no trabaja con estas técnicas. La Masonería
Esotérica dice: “Hágase tu voluntad, mas no la mía”.

4. ¿A dónde debe dirigirse el eterno buscador que quiera recibir información


particular sobre éstas sociedades?

Hoy por hoy, Internet es una excelente muestra de todo lo que existe. El buscador,
debería primero recorrer los sitios creados por las diferentes organizaciones esotéricas, y
acercarse a aquella con la que se sienta más armoniosamente atraído.

5. Se dice que existen diversos caminos y tradiciones en el Sendero del auto-


conocimiento y la realización:

™ ¿Existe un único camino?

Sí, existe un único camino, y es el de la práctica del Bien. Este es el “Camino Largo” de
la Humanidad. Quien no practica el Bien, ¿cómo podría alcanzar un progreso espiritual?
La historia de la Humanidad tiene muchos ejemplos. El mejor de ellos, para Occidente,
es el dado por el sacrificio de Jesús en la cruz. Pero tampoco podemos olvidar otros
sacrificios, como el de Sócrates, al beber la cicuta. O el de tantos mártires que
defendieron sus ideales. “Cavar tumbas a los vicios y edificar templos a la virtud”, es el
único Camino. En definitiva, es el Camino del Amor.

™ ¿Todos los caminos “conducen a Roma”?

Todos los caminos que sean LUMINOSOS, que respeten los principios de la LUZ, la
VIDA, el AMOR, la LIBERTAD, la IGUALDAD, y la FRATERNIDAD. Todos estos
caminos son en sí, un único camino. Los separa modalidades de manifestación, en sus
aspectos organizativos, y simbólicos.

™ ¿Cuál es su opinión respecto del llamado Sendero de la Mano Derecha y el


Sendero de la Mano Izquierda?

Existe la LUZ, la sombra es la ausencia de la Luz. Existe el CALOR, el frío es la


ausencia del calor. Existe la SABIDURIA, la ignorancia es la ausencia de conocimiento.
DIOS existe, el Diablo no, pero existen quienes creen en el Diablo. El BIEN existe, el
mal es la ausencia del bien, pero quienes no practican el bien, hacen maldades. Existe
un único camino para llegar a la realización metafísica, con muchos senderos más o
menos paralelos, pero que se dirigen hacia el mismo fin. Este es el Sendero de los
Hermanos de la Luz, a los que también puede definirse bajo otra terminología, como
que viajan por el Sendero de la Mano Derecha. Por analogía con lo anterior, el Sendero
de la Mano Izquierda no existe, sino que es la manifestación de pobres seres extraviados
que se encuentran transitoriamente privados de su luz interior.

6. Es del interés de algunos de nuestros lectores conocer su opinión en torno de la


Gnosis.

™ ¿En qué medida está presente en las Escuelas de Misterios de la Tradición


Occidental?

La GNOSIS es un gran movimiento cristiano de características esotéricas, que se


desarrolló entre los siglos II y V de nuestra era, oponiéndose al cristianismo exotérico.
Los Gnósticos pretendían que Cristo había confiado enseñanzas especiales a sus
Apóstoles y Discípulos, y que estas enseñanzas especiales, guardaban relación estrecha
con las religiones mistéricas anteriores. Entonces, la Gnosis se nos presenta como un
movimiento sincretista. Todas las escuelas gnósticas pretendían poseer enseñanzas
secretas, venidas de Cristo mismo, confiadas oralmente a sus Apóstoles, y le
reprochaban a la Iglesia “oficial”, el disimularlas, no enseñarlas, o más grave aún, el
violarlas. Los Gnósticos estudiaban libros denominados actualmente APÓCRIFOS. Esta
palabra viene del griego, y quiere decir oculto, disimulado, misterioso. ¡No quiere decir
que el texto sea falso! Lo que lamentablemente, es la acepción vulgar en la actualidad.
Hoy se dice que algo es apócrifo, como si fuera falso. Sucede que la Iglesia “oficial”
determinó qué libros son los canónicos, y cuales no, para su propia conveniencia. Y
todos aquellos libros antiguos o evangelios que no son los aceptados en el Nuevo
Testamento, son considerados apócrifos por ella. Un punto importante de discordia,
entre los Gnósticos y la Iglesia “oficial”, es la existencia del DEMIURGO: el artesano
que organizó el Universo material, según el plan ideado por el Dios Supremo. Los
Gnósticos creen en la existencia de este Ser intermediario. El tercer punto que diferencia
a los Gnósticos, son sus enseñanzas sobre los EONES, Emanaciones o Inteligencias
Eternas, salidas de la Esencia del Dios Supremo. En Masonería Esotérica, estas
enseñanzas se transmiten como doctrina y no como dogma. Se puede creer o no en una
doctrina, se la puede estudiar y comparar. En cambio un dogma, se define como algo
inamovible, una verdad que debe ser aceptada si se quiere llamar a sí mismo
“Gnóstico”.

™ ¿Podríamos hablar de un gnosticismo moderno?

El uso de los términos relativiza la pregunta, y por lo tanto, relativiza la respuesta. En


principio, la GNOSIS, tal como pretenden las Escuelas Gnósticas de la antigüedad, es
una sola, y no puede cambiar. No habría en este sentido un gnosticismo “moderno”. Lo
que podemos llamar “moderno” es su manifestación, a través de algunas
organizaciones, que utilizan este término.

™ ¿Cuál es en su opinión, experiencia o, al menos, de acuerdo a sus


particularidades, la forma más honesta de reconocer y vivir la Gnósis?

Mi experiencia me indica que la forma más honesta de reconocer la Gnosis, está en


observar los frutos del árbol. Si los frutos son buenos, el árbol es bueno. Vivir la Gnosis
significa ser auténtico, no mentir, ser uno mismo, no tener prejuicios, aceptar solamente
aquello que la razón le diga que es correcto, y que no cause daño a los demás. La Gnosis
práctica no puede estar alejada de una “moral práctica”, porque vivimos en sociedad, y
debemos conducirnos con propiedad en ella. El conocimiento libera del error, entonces
la Gnosis que es conocimiento, debe permitir que el hombre o la mujer, se aparten del
error, del vicio, de la destrucción, de la desarmonía, de la enfermedad, para orientarse a
una vida donde los valores morales y virtuosos predominen. En términos orientales, esto
sería un Karma Yoga, o Unión con la Divinidad a través de la Acción.

7. Y ya que hemos tocado el tema de la experiencia y las particularidades:

™ ¿Qué puede saber el público acerca de su historia personal?

Debo declarar con humildad que las para mí extraordinarias circunstancias que
depararon mi ingreso en las Escuelas de Misterios, merecen de cierta narración escrita.
Aunque cometeré el pecado de incursionar en lo personal, esto será por única vez, y
para la comprensión de mi vida esotérica.

™ ¿Cómo ingresó, si cabe la expresión, o cómo reencontró en su presente


encarnación el Sendero de la Tradición?

Yo, parafraseando un poema de Edgar Allan Poe (“Solo”): “de niño nunca fui como
otros fueron”. Y también siguiendo los pasos del “Viaje a Oriente” (obra masónica-
rosacruz) de Herman Hesse, quien escribió: “Porque me fue dado vivir grandes cosas, y
tuve la suerte de pertenecer a la Orden y la de participar en el singular viaje", nací sin
bautismo de por medio, en una familia espiritista. Mis padres se casaron a través del rito
espiritista de la Escuela Científica Basilio. Muy niño aún, en mi casa, y para terror de
mis compañeritos y consternación de los padres de mis compañeritos, jugaba con ellos a
invocar espíritus.

Mi primaria espiritual fue entonces concurrir desde los nueve hasta los dieciséis años a
esta escuela espiritista, donde efectué mis primeros estudios del reino espiritual, a través
de cientos de sesiones mediumnímicas. Al cumplir catorce años falleció mi padre, un
hecho inaudito, pues entonces creía que mis padres eran inmortales, y que yo sería niño
por siempre. Me inscribí en los cursos de espiritismo que duraban tres años, para lograr,
como dice Omar Khayyam en sus poemas “Rubaiyat”: “yo envié mi alma tras lo
Invisible Eterno, del Más Allá un Misterio intentando develar”. Para sorpresa mía, fue
allí, en el último año de estudios espiritistas, en que leí por primera vez las palabras
Rosacruz y Masonería.

Fue entonces que, al cumplir los dieciséis años, me di cuenta que un libro que tenía en
mi biblioteca -era “Envenenamiento Mental”, que había comprado a los once años-,
había sido editado por una organización cuyo nombre evocaba en mi mente
connotaciones de tierras lejanas y secretos misteriosos: la Orden Rosacruz AMORC.

Recuerdo con qué emoción escribí a esa organización que en mi mente adolescente,
sintetizaba todo el conocimiento que ansiaba alcanzar más allá del espiritismo.
Recuerdo también la intensa sensación de estar abriendo las puertas de un Templo
antiguo, o levantando la tapa de un baúl repleto de maravillas, cuando leí por primera
vez el libro “El Dominio de la Vida”, y comencé a meditar en cada una de sus
sentencias, en cada uno de sus párrafos, en cada una de sus imágenes. Ingresé primero
en la Orden Juvenil y luego en la Orden propiamente dicha.

Inicié entonces un lento recorrido en el Sendero de la Rosacruz, avanzando


gradualmente de Grado en Grado, practicando cada ejercicio y reflexionando sobre cada
principio. Los años fueron pasando y el adolescente de dieciséis años se transformó en
un joven de veinticinco, y luego en un hombre de treinta y más tarde en un hombre
maduro de cuarenta. Amor, odios, miserias, felicidades, amistades, vidas y muertes,
unidos en lo único permanente: el Cambio. Y a pesar de que todo ha cambiado y seguirá
cambiando, sólo una cosa permaneció firme en mi vida, acompañándome en cada
momento de Luz y en cada momento de Oscuridad... Ella, la Orden Rosacruz.

Confieso que al inicio de mis estudios, deseaba ávidamente acceder a la “Verdadera


Rosacruz”. Y sabía que existían varias organizaciones “rosacruces”. ¿Cómo saber cuál
era la que yo buscaba? Entonces decidí afiliarme a todas, o a las que en esa época,
cuando tenía ya dieciocho años, se promocionaban públicamente. Primero me hice
miembro de AMORC. Luego me afilié a la “Fraternidad Rosacruz de Max Heindel”.
Luego me afilié a la “Fraternitas Rosicruciana Antiqua de Krumm Heller”. Luego me
afilié a la “Societas Rosicruciana In América de Gould-Plummer”. Luego me afilié a la
“Fraternitas Rosae Crucis de Swinburne Clymer”. Más tarde me afilié al “Lectorium
Rosicrucianum”. Luego de estudiar el Cuarto Grado de AMORC, en el cual se tenía el
privilegio de recibir un estudio sobre Cábala, mi deseo de saber más sobre Tarot y
Cábala me puso en contacto con la “Orden Kabalística de los Constructores del Adytum
de Paul Foster Case”.

La Teosofía tampoco me fue ajena, pues en varias monografías se mencionaba a


Madame Blavatzky, y me afilié a la Sociedad Teosófica Argentina y a la Escuela
Arcana de Alice A. Bailey.

Pasaron los años y fui estudiante al mismo tiempo de todas estas organizaciones. Cada
una tiene algo especial, y cada una me ha proporcionado bastante conocimiento y cierta
sabiduría. Pero al cabo de cinco años de estudio, comencé a desafiliarme de varias de
ellas, y sólo permanecí miembro de aquellas Órdenes a las cuales consideré en armonía
con mi ser interior.

Mi Nombre Místico FIDUCIUS, me fue otorgado el 4 de Junio de 1982, al recibir la


Iniciación al Tercer Grado de la Orden Rosacruz, ceremonia realizada en el Templo de
la Logia Buenos Aires de la AMORC, en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Este
nombre quiere decir: “en quien se puede confiar”.

Tuve la muy querida oportunidad de colaborar con esta Orden, aceptando el cargo de
Maestro Auxiliar para el año 1998/1999 y Maestro de Logia para el año 1999/2000 de
Logia Buenos Aires.

Otra Orden que atrajo mi atención, fue la Orden Martinista. Recibí la invitación para
ingresar a la Orden Martinista Tradicional, realizando los estudios de sus tres grados
entre los años 1976 y 1978. Posteriormente recibí las iniciaciones en el Septem de
Buenos Aires. Del Grado Asociado el 18 de febrero de 1984. Del Grado Místico el 15
de diciembre de 1984. Del Grado Superior el 15 de abril de 1986. Debido a un problema
con la regularidad de la filiación martinista que se transmitía en esta Orden, se procedió
a rectificar la cadena iniciática mediante ceremonias de regularización. Es así que el 3
de diciembre de 1999 fui regularizado ceremonialmente en los Grados de Asociado,
Iniciado y Superior Incógnito por el Hermano Superior Incógnito e Iniciador Libre
GUVA (VRL/A29), por los poderes conferidos por el Hermano Iniciador Christian
Bernard.

El 17 de febrero de 2000, el Gran Maestro de la Orden Martinista Tradicional José Luis


Aguilar Moreno, me comunicó que mi nombre místico FIDUCIUS había quedado
registrado en los archivos de la Gran Héptada.

Con los años de estudios rosacruces y martinistas, comencé a percibir ocultos en sus
símbolos y en sus ceremonias, rastros de una Tradición más antigua, más oculta, no
revelada. Penetré lentamente en el conocimiento de un Soberano Santuario que irradiaba
una Luz que pocos de los demás estudiantes rosacruces o martinistas podían llegar a
comprender, y que a cuenta gotas, veladamente, pero también claramente para aquél que
busca, se revelaba: el Santuario de los Hermanos de Memphis y Mizraim. También por
años y años estos nombres se hundieron en mi consciencia, asomándose tímidamente en
ciertos momentos, como permitiéndome vislumbrar la existencia de algo que creía
desaparecido, pero que aún no estaba cósmicamente decretado que investigara: la
Masonería Egipcia.

Fue en esos años juveniles también cuando por primera vez comencé a leer los libros
masónicos de Magister (Aldo Lavagnini), mas no le comprendí. Yo quería ser miembro
de la Orden sobre la cual Magister había escrito tan magistralmente, pero no había
rastros y no se indicaba en sus libros cómo ponerse en contacto con él o con su escuela.

En mis más de veinticinco años de Logia Rosacruz tuve oportunidad de conversar con
honorables Hermanos Masones del Rito Escocés, y leí abundante bibliografía masónica
en diversas bibliotecas. Pero esta Masonería no generaba en mí el impulso interior de
acercarme a ella. No era mi momento, pues “cuando el discípulo está preparado el
Maestro aparece”. Y yo no estaba preparado para la Masonería.
Fue en 1997 cuando se despertó en mí una especie de conmoción interior, que me llevó
a desempolvar viejos libros masónicos de la Biblioteca Nacional, al mismo tiempo que
comencé una búsqueda de saber masónico leyendo la revista “Símbolo” del Rito
Escocés, que sin embargo no terminaba de atraerme. No, decididamente no era esa la
Masonería que anhelaba. De pronto, hacia el mes de agosto, alrededor de mi
cumpleaños 41, entendí que yo deseaba ser masón, aunque no entendiera qué era ello.
Repasé mis conocimientos rosacruces y volví a analizar que el Primer Imperator de la
Orden Rosacruz, Harvey Spencer Lewis, había sido 33º-90º-95º de la Masonería de
Memphis-Mizraim y me dije...esta es, la Masonería de Memphis-Mizraim y no otra.
Allí debo llegar.

En septiembre inicié una serie de rápidos contactos cibernéticos, mediante la Internet


buscando todo posible dato sobre la Masonería de Memphis-Mizraim. Escribí más de
cincuenta cartas a Grandes Logias masónicas de todo el mundo, e inclusive a la Gran
Logia Argentina del Rito Escocés – que no me contestó. Algunas logias del mundo me
respondieron sin darme precisiones: “ese rito no es masónico”, “es un rito irregular”,
“no puedo darle datos, pero no se desanime”, y varios otros mensajes de índole diversa
pero de Memphis-Mizraim, nada de nada.

Resulta extraño que al mes de esta búsqueda, yo pensaba que realmente Memphis-
Mizraim habría dejado de existir, pues nadie podía darme noticias de ella. Me dije a mí
mismo: “está bien, si así debe ser, es que no debo ser masón de Memphis-Mizraim. No
buscaré más”.

Entonces ocurrió lo extraordinario. Recibí carta electrónica de un hermano “Horus” que


me decía que no sabía cómo yo había podido llegar hasta él, pues hacía mucho que
había retirado la publicidad del Rito en la Internet. Le respondí que seguramente, alguno
de los masones a quienes yo había escrito, apiadado de mí, le habría transmitido mis
datos. Luego me preguntó con seriedad y firmeza: “¿Para qué quería yo saber acerca del
Rito Antiguo y Primitivo de Memphis Mizraim?”. Entonces le escribí brevemente
diciéndole que: “yo no soy masón, pero quiero serlo del rito de Memphis Mizraim y no
otro”.

Pasó apenas una semana y me escribió un segundo hermano, “Pitágoras”,


aconsejándome que le escribiera a un tercer hermano, “Selim Salem”, quien finalmente
me indicó una dirección en Chile donde escribir: Club La Concordia. Así lo hice y tuve
la alegría de recibir rápidamente una llamada desde la localidad de La Plata, ciudad de
Buenos Aires, citándome para conversar sobre el tema de mi desvelo.

Transcurrieron los meses de probación sobre mi persona, y cuando el tiempo fue


oportuno, se me concedió el privilegio de presentar mi solicitud de ingreso en el Rito, y
cuando se me informó que me llamarían para indicarme la fecha de iniciación, ocurrió
un evento esotérico que debo narrar, para la mejor comprensión de mi ingreso en el
Rito.

Un hermano Rosacruz, que también es astrólogo, me había indicado que, por la posición
de los astros para esta época de mi vida, si yo iba a ser iniciado en la Masonería,
seguramente se haría la ceremonia antes del 20 de abril de 1998, pues mis mejores
planetas estaban aspectados en Trígono en dicha semana.
Y efectivamente, fui iniciado Aprendiz Masón de Memphis Misraim, el 18 de abril de
1998, en la Logia Enufis Nro 1, de la ciudad de La Plata. Actualmente dicha Logia
“batió columnas”, no existe más. Mas guardo de ella el mejor de mis recuerdos, pues
mis primeros conocimientos masónicos fueron recibidos en ella. Actualmente soy el
Representante Oficial para la República Argentina, del Soberano Santuario
Latinoamericano de los Ritos Egipcios de Menfis-Misraim, cuyo Soberano Gran
Maestro es Cesar Sepúlveda Muñoz.

La Escalera al Cielo

Haz tu Voluntad será el todo de la ley.

El Yoga y la Magia Ceremonial tienen muchas cosas en común y por lo tanto se


complementan y soportan mutuamente. En primer lugar, ambas son disciplinas
esencialmente prácticas, y aunque tengan una base teórica bastante voluminosa, su mero
estudio no convierte a nadie ni en un yogui ni en un mago. ¡A lo sumo en un ratón de
biblioteca! Un reconocido maestro de yoga, Swami Shivananada, decía que “una pizca
de práctica vale más que una tonelada de teoría”, lo cual no descalifica a la teoría, pero
sí la coloca en un lugar de importancia bastante relativa.

Si la mente es la expresión refinada del cuerpo, y el cuerpo es la expresión en bruto de


la mente, entonces nuestro cuerpo, o para el caso el de los demás, dice mucho (para el
que sabe cómo observar) acerca de la mente que está manifestando. En ambientes
thelémicos, donde el “haz tu voluntad” impera, la salud y el cuidado del cuerpo rara vez
han sido la norma. Y sucede que cada quien interpreta la ley según su propia capacidad,
y así es como debe ser, pero los resultados que se obtienen son también muy relativos.
Porque el mago necesita un cuerpo y una mente entrenados para resistir el estrés de los
rituales, para luchar con las ordalías que se van desplegando a lo largo de su carrera
mágica y de su vida, que se van volviendo una y la misma cosa. En efecto, el Iniciado
debe ser poderoso en todos los planos, físico, mental y espiritual, y esto no se consigue
solamente practicando rituales. El mismo Aleister Crowley, cuando ya llevaba unos
cuantos años en la Golden Dawn, descubre durante una salida montañista con su amigo
Oskar Eckenstein, que… ¡era incapaz de concentrarse! Y recurre, por supuesto, al Yoga,
del que termina convirtiéndose en un auténtico maestro.
La práctica del Yoga proporciona un cuerpo a la vez fuerte y flexible (si piensan que
para un ritual no es necesario, es porque nunca practicaron magia sexual), enseña a
regular la propia energía para no desperdiciarla innecesariamente y tener una reserva
siempre disponible, libera la mente de presiones emocionales y divagues, prepara el
organismo psico-físico para experimentar y asimilar sin mayores riesgos experiencias de
alteración de la conciencia, etc.

Los fines del Yoga y de la Magia Ceremonial son exactamente los mismos:
autodominio, iluminación y liberación espiritual, y ambas disciplinas demandan de sus
practicantes la misma dedicación y perseverancia, el mismo coraje.

Hace mucho tiempo, leí a una reconocida autoridad en magia diciendo que el Yoga y la
Magia Ceremonial no debían mezclarse, pues se corría el riesgo de “sobrecargar los
fusibles y crear un cortocircuito”. Yo, por el contrario, no soy una reconocida autoridad
en ninguno de los dos campos, pero les digo esto: Si realmente quieren escuchar la
canción, conecten el cable de la Magia en el tomacorriente del Yoga. ¡Funciona!

El Amor es la ley, el Amor bajo la Voluntad.

Fr. Brennius

De la Evocación
Empiezo con una cita de un personaje desagradable, pero apropiado si se trata de hablar
de “demonios”.

“Acepta todo acerca de vos mismo -Y quiero decir todo. Vos sos vos y ese es el principio y el fin. Sin
disculpas, sin arrepentimientos”.

Henry A. Kissinger

La evocación tiene el propósito de atraer una presencia determinada, el modo más fácil
de hacer esto es a través de conocer lo que se llama, quizás en esto resida el supuesto
poder del conocimiento de un nombre, pero conociendo la forma que se evoca: la
imagen y las características asociadas, será mucho mas fácil lograrlo. Éste es el nexo
mas profundo.

El ritual goético tradicional (véase Ars Goetia) cuenta con largas invocaciones a la
divinidad. En esas invocaciones el mago se apoya sobre todo aquello que considera
sagrado y busca de armarse con su poder. Va a necesitar esa fuerza para poder tratar con
“demonios”.

La concepción moderna puede verlos como aspectos de la propia mente. Esto da una
idea equivocada muchas veces, generando la imagen de que una mente es un "algo"
aislado de su entorno. Aun desde una visión muy llana de los posibles efectos de este
tipo de practicas, no se puede negar que las consecuencias de los cambios internos de
una persona, las vive también en el exterior.

Muchos de los magos modernos, como Lon Milo Duquette, ven en la práctica de la
Goetia la acción de partes de ellos mismos pero en consonancia con energías que
perciben externas. Recomiendan por eso especial cuidado con las evocaciones con fines
que involucren a otros, ya que tratar con estas energías puede dar resultados algo
caóticos.

El uso de este tipo de rituales tiene dos acercamientos muy interesantes. Por un lado se
buscan contactar fuerzas primitivas que la mente del mago, y el condicionamiento de la
sociedad, deja en la sombra. Esto con el fin de lograr algo que no puede alcanzar de otra
forma, porque su realidad y su percepción de lo que es posible, se organiza de tal
manera que un deseo importante o una necesidad vital particular, no tiene cabida.

Tanto el ritual como su preparación, y hasta la decisión de hacerlo, son elementos que
despiertan y dan dirección a una energía, que podemos imaginar como simultáneamente
interna y externa, capaz de modificar la realidad de acuerdo con nuestra voluntad, o al
menos en un sentido aproximado a la formulación de nuestro deseo.

Hay un segundo motivo, entre muchos, por los cuales una práctica de este tipo resulta
de gran interés y fascinación. En algunas escuelas del Tantra, como la corriente
Vamachara que comúnmente se vincula con el Camino de la Mano Izquierda occidental
(aunque poco tienen en común), el sentido de estas prácticas es muy distinto. El tratar
con entidades "salvajes" o consideradas inferiores implica un aprendizaje que fortalece
al estudiante en su camino espiritual. No las contacta para conseguir favores mundanos
sino para conocerse a si mismo, para probar su fortaleza mental. Con una actitud similar
es que se prestan a ingerir drogas de diferentes tipos.

En el extremo de este tipo de prácticas están los aghoris de la India, que viven en los
lugares de cremación, durmiendo entre cadáveres y rompiendo con todos los tabúes de
su cultura en forma ritual para encontrar la liberación absoluta.

Los condicionamientos sociales son cambiantes de acuerdo a los tiempos y culturas. Por
lo general evolucionan haciendo que cada generación sienta que se ha alcanzado un
mayor nivel de libertad respecto de la generación anterior. Esto tiene que ver con que
los tabúes de cada tiempo son arraigados por el aprendizaje en la familia, la escuela, y
después a través de la sociedad en toda su diversidad. No son fáciles de encontrar
porque pasan a formar parte de nuestra identidad, sean ciertos o no, sean útiles o
perjudiciales. Así es como ideales de todo tipo se esparcen sostenidos por imágenes
borrosas pero duraderas que dan forma al Tonal, como lo llama Castaneda. Todo eso
que filtra nuestra realidad y nos oculta quienes somos.

Fr. Kizaen
Bajo la Orden del Servicio
Hemos recibido algunos correos sobre las MGK’s anteriores solicitándonos algún
material adicional que, quizás con algo de búsqueda, puede llegar a encontrarse sin
mayor revuelo. En definitiva y comprometidos a ejercitar la abulia en varios de nuestros
insólitos lectores, hemos agregado dos artículos complementarios que, esperamos,
sabrán amortiguar algunos interrogantes. El primero se trata de una de las técnicas
extractadas de “Modern Magick” de Donald Michael Kraig, a modo de ejercicio
práctico respecto de ciertos temas a los que hemos aludido en éste número y en los
anteriores; el segundo, es el famoso capítulo 69 del Liber CCCXXXIII que, hasta el día
de hoy, no se encontraba digitalizado en buen criollo.

I.O.D.

La técnica I.O.D. no es nueva; es una nueva interpretación de las técnicas mágicas


tradicionales de la Aurora Dorada y de las técnicas psicológicas medievales. La parte de
la Aurora Dorada incluye una versión simple de la formulación de “imágenes
telemáticas” y determinadas técnicas de destierro. La técnica psicológica medieval
se conoce popularmente como exorcismo.

Evidentemente, desde el estreno de la película “El Exorcista” la gente se ha


familiarizado con la idea del exorcismo. Popularmente se la considera una forma de
eliminar los demonios o diablos (suponiendo que existan) que han “poseído” a una
persona. Obviamente, en la actualidad no suele haber demonios que posean a las
personas. A pesar de esto, en la literatura medieval parecían bastante normales.
Debemos preguntarnos “¿qué ha ocurrido con ellos?”. Nuestra conclusión será que han
dejado casi completamente de molestar a la gente, que nunca han existido, o que la
interpretación moderna de estos “demonios” es diferente. Bien, no hay ningún
motivo para creer que los demonios que se decía que poseían a las personas en la Edad
Media hayan cambiado y, dado el número de informes sobre exorcismo de aquel
período, hay pocas razones para suponer que todos estuvieran equivocados. Así
pues, debemos deducir que a los “demonios” se les maneja actualmente de forma
distinta. Si observa usted los informes de los exorcismos, quedará sorprendido por la
similitud entre las descripciones de los “poseídos” y las descripciones que se daría
actualmente de personas con trastornos físicos o mentales. De modo que, incluso
asumiendo que algunos exorcismos trataran posesiones demoníacas, parece que
muchos utilizaban algún tipo de psicoterapia antigua, en la tradición de lo que
actualmente se conoce como “psicodrama”. Estas técnicas no están asociadas
únicamente con la filosofía cristiana medieval. Algunos sistemas iniciáticos utilizaban
técnicas parecidas. Pero, para lo que nos proponemos aquí, lo más importante es saber
que en algunos casos los exorcismos funcionaban.

El sistema de imágenes telemáticas usado por la Aurora Dorada está basado en una
compleja técnica de visualización de acuerdo con un código, o construcción,
preestablecido. Es demasiado complejo para explicarlo aquí. La idea, sin embargo,
consistía en crear una imagen de algo que por sí mismo carezca de forma. Así, podría
atribuirse a “justicia” una imagen determinada. Del mismo modo, “libertad” podría ser
un ángel o un arcángel. “Intolerancia” podría visualizarse como un demonio. Luego,
una vez que se había creado la imagen, se le podía otorgar una “vida” propia (hasta un
cierto punto). Finalmente, se la podía tratar como si fuera una entidad viva y capaz de
respirar, como usted o como yo.

Observe que he dicho que podría darse forma a algo como la “intolerancia”. De igual
modo, puede darse forma a cualquier cualidad, buena o mala. Esta idea, junto con la
idea de que el exorcismo era una manera de librarse de los problemas psicológicos,
forman la base de la técnica I.O.D.

Una palabra de advertencia. Quizás sea mejor para usted acudir a un psicoterapeuta
positivo, orientado hacia el crecimiento personal y que no estuviera en contra de los
estudios ocultistas, que intentar practicar la técnica I.O.D. Ello es debido a que la
técnica I.O.D. podría considerarse peligrosa. Con esto no pretendo decir que puedan
atacarle los demonios o que pueda caer usted enfermo. Lo que quiero decir es que
mediante esta técnica va a aprender mucho más sobre su propia naturaleza de lo que
quizás sea capaz de aceptar. Se cuenta que sobre las puertas de las antiguas escuelas de
misterios podía leerse esta frase: “Conócete a ti mismo”. Conocerse realmente a uno
mismo puede ser una de las experiencias más impresionantes y terribles que podamos
imaginar. De modo que, si se dispone a intentar esta técnica y se siente atemorizado,
físicamente enfermo o perdido, ¡deténgase inmediatamente! La mente tiene
determinados bloqueos y protecciones que evitan que podamos descubrir las verdades
más internas sobre nosotros mismos hasta que no estemos realmente preparados. Vaya
poco a poco, sea amable y atento consigo mismo si intenta poner en práctica esta
técnica. Es muy poderosa.

La “I”, de las siglas I.O.D., significa “Identidad”. Su primera tarea en esta técnica, y la
más dura, consiste en identificar aquellos aspectos de usted mismo que ya no desea
poseer. ¿Es terco, egoísta, egocéntrico, inseguro, indeciso? Sea lo que sea, su primera
tarea consiste en identificarlo. Ahora, al principio, esto resulta bastante seguro, pero
puede que no le resulte fácil admitir aquellas cosas que considera fallos propios. Más
adelante, le será más fácil admitir los fallos a un nivel consciente, pero quizás su
inconsciente se resista. En ese momento deberá progresar con calma. Nunca fuerce nada
que no vaya a aflorar fácilmente. Trabaje un aspecto cada vez. Este proceso puede ser
muy lento, pero es más corto y más barato que el análisis freudiano. Además, funciona.
El segundo paso es el más fácil y divertido.

La “O” de las siglas I.O.D. significa “Objetivar”. La intención aquí es la de crear una
imagen que represente aquello que ha identificado anteriormente. Puede tratarse de
cualquier cosa, aunque es preferible que sea algo vivo. Así, una roca no sería una
imagen tan buena para esta técnica como podría serlo un duende, un perro o la imagen
de un demonio. Supongamos que ha decidido usted que una de las cosas de las que
desea librarse es de su testarudez, de su incapacidad de cambiar. En este paso vamos a
objetivar la testarudez, vamos a convertirla en una cosa. Podemos inventarnos una
imagen, pero para lo que nos proponemos aquí vamos a darle una apariencia
humana. Su rostro tendrá los rasgos muy cincelados y llevará puesto un casco del
ejército (vamos a pensar en una imagen masculina). Se trata de un hombre alto y fuerte,
pero las articulaciones de sus piernas y de sus caderas no funcionan, de modo que su
fuerza es inútil. Lleva puesto un mono de color gris metálico y debajo se distinguen
unos músculos fuertes que nunca se relajan. De hecho, en algunos puntos, los músculos
parecen ser tuercas y tomillos. Aunque disimula, es posible notar que siente mucho
dolor por no poder relajarse nunca, por tener que mostrarse siempre duro. Tiene miedo
de no ser justo, etc. De este modo, hemos creado una imagen de testarudez. Todas las
cosas que he mencionado son objetivaciones del arquetipo de la testarudez. Si resulta
que éste es un aspecto de usted mismo sobre el cual desea trabajar, puede empezar con
lo que le he indicado y seguir adelante. ¿De qué color es su piel y su pelo? (No se limite
a los colores estándares). ¿Está haciendo algo? ¿No hace nada? Finalmente, ponga un
nombre a esta creación. Puede utilizar cualquier nombre, siempre que no sea el de
alguien que conozca. De nuevo, no tiene por qué tratarse de un nombre estándar. Por
ejemplo, I-gis (con una pronunciación fuerte de la g) es corto y útil. Greflexor es una
denominación interesante y perfectamente aceptable.

Dedique algún tiempo a elaborar esta imagen en su mente para que sea lo más concreta
posible. Tal vez desee realizar un dibujo, si posee usted habilidades artísticas. Además,
tampoco es necesario que tenga forma humana. Puede ser un animal extraño. De hecho,
incluso sería mejor.

Una vez “creada” la imagen, el paso siguiente consistirá en darle vida. Visualice la
figura y realice el RMDP alrededor de ambos, de la figura y de usted. Si ha elaborado
un dibujo o una escultura de la imagen, utilícelos como centro de atención del
RMDP. Consiga que la creación física y la imagen mental coincidan.

A continuación practique la técnica del Pilar del Medio. Cuando note la energía en el
Pilar del Medio, inspire profundamente y, utilizando toda la exhalación, haga que la
energía que otorga la vida (literalmente) descienda por sus brazos y salga por sus
manos hacia la figura que ha creado mentalmente. Si dispone de una representación
física de la imagen, envíe la energía hacia ella.

La “D” de las siglas I.O.D. significa “Desterrar”. Este es el equivalente mágico del
exorcismo. Sin embargo, el proceso de destierro, aunque está basado en el Ritual Menor
de Destierro del Pentagrama, es algo delicado, ya que se trata de desterrar una parte no
deseada de nosotros mismos.

1. Purifique la parte exterior de su cuerpo mediante el baño ritual.

2. Realice un ritual de relajación.

3. Si tiene un dibujo o una escultura de la objetivación, contémplelo durante unos


minutos. Luego, aparte la imagen física y reconstrúyala en su imaginación. Si no
tiene ninguna imagen física, invéntela simplemente en su imaginación.
4. Como parte de la visualización, debería ver un cordón fino o una especie de cuerda
que le conecta a la imagen. Debe conectar ambos cuerpos, el suyo y el de la figura, por
el plexo solar. Si la figura no tiene plexo solar, entonces la cuerda debería estar
conectada en la zona del corazón o en la cabeza.

Recuerde que su visualización debe ser solamente tan buena como usted pueda
conseguir. No es necesario que sea perfecta. De hecho, si no tiene usted mucha
habilidad para visualizar cosas, limítese a saber -no a pensar o a creer, sino a saber- que
está allí y que si su visión psíquica fuera mejor, podría verla claramente.

5. Ahora, tome la daga y corte el cordón de conexión muy cerca de su propio cuerpo. Si
no tiene ninguna daga, utilice dos dedos de su mano derecha como si fueran unas tijeras.

6. Sin detenerse ni un segundo después del quinto paso, haga el signo de “El Que Entra”
(adelante el pie izquierdo mientras lanza los brazos hacia delante; señale con la daga o
con el dedo índice de la mano derecha hacia delante, y también con el dedo índice de la
mano izquierda) directamente hacia la figura acabada de separar. Al mismo tiempo,
proyecte con sus dedos un pentagrama azul brillante hacia la figura y grite:

¡(Nombre del objeto), márchate!

Esto deberá provocar que la visualización se aparte un poco, pero permanecerá allí el
tiempo suficiente para que pueda usted realizar el…

7. RMDP. Cuando lo haya terminado, la figura creada deberá encontrarse fuera de su


círculo protector. Asegúrese de que no quede ningún rastro del cordón que le unía a la
figura.

8. Decida cuál es el instrumento apropiado para destruir la figura. He aquí algunos


ejemplos:

ƒ Para la testarudez (poca disponibilidad a cambiar): el Cáliz.


ƒ Para la inconstancia: el Pantáculo.
ƒ Para la pereza: la Vara.
ƒ Para la falta de claridad mental: la Daga.

Como puede ver, el instrumento adecuado representa las cualidades contrarias a


aquellas de las que desea librarse. El Agua es siempre cambiante, de modo que el Cáliz
es una buena arma contra la poca disponibilidad a cambiar. La solidez de la Tierra,
representada por el Pantáculo, es una buena arma contra los cambios constantes de
opinión. La energía representada por la Vara de Fuego es una buena arma contra la
pereza y, como el Aire representa nuestras facultades superiores, el instrumento del
Aire, la Daga, es una buena arma contra la falta de claridad mental.

9. Apunte hacia la figura con el arma adecuada (recuerde beber el contenido del cáliz si
estuviera lleno). Las instrucciones para apuntar con el Pantáculo son simples:
sosténgalo por las partes de color negro y encare el lado cóncavo en la dirección hacia la
cual desea apuntar. Apuntar con la Vara o con la Daga no necesita explicación.
Sostenga el Cáliz por el pie o por la base y señale con la parte destinada a contener el
líquido hacia afuera, lejos de usted. Si todavía no tiene estos instrumentos, utilice las
palmas de sus manos, mirando hacia fuera. Diga:

Por el poder de Sadai-El-Chai (pronuncie el nombre de Dios con voz vibrante) y en su


nombre, te ordeno (diga el nombre de la imagen creada), que te disuelvas, que te
esfumes, que te marches, que desaparezcas. Quedas desterrado para siempre y
nunca volverás. ¡Así debe ser!

Estas palabras debe pronunciarlas con autoridad, como si fuera un poderoso rey, o una
reina, hablando con el más inferior de sus súbditos. Recuerde, sin embargo, que no es
usted quien va a destruir aquello que no desea, sino el poder de lo Divino, a través de
usted.

10. Realice el Ritual del Pilar del Medio muy brevemente. Luego, como en la
Circulación del Cuerpo de Luz, sienta la energía descender, pero esta vez hágala
descender por sus brazos y salir por sus manos, atravesando el instrumento mágico
adecuado (si lo tiene) y atravesando el centro del pentagrama que se encuentra delante
de usted (no debe haberse desplazado hacia ningún otro lado), hasta llegar a la figura.

Visualice cómo la energía se vuelve más y más fuerte y la figura se debilita cada vez
más y se va transparentando. Con cada exhalación, la energía que emana de usted debe
ser más y más intensa hasta que la figura creada sea vencida completamente y
desaparezca. Prosiga con este envío de energía, en nombre de la Divinidad, durante
al menos un minuto después de haber destruido la figura del todo.

11. Ahora, alce los brazos formando una letra “V” con ellos. Si ha utilizado un
instrumento mágico, debe tenerlo en la mano derecha y señalando hacia arriba. Alce la
vista y diga:

Yo os saludo, Señor del Universo. Yo os saludo a Vos, que no habéis sido creado por la
naturaleza. No míos, sino Vuestros son el Poder y la Gloria por los siglos de los siglos,
AMÉN.

12. Una vez más, realice el RMDP. A continuación, visualice como su círculo mágico
se va esfumando ante su mirada, pero sepa que continúa estando allí. Anote los
resultados en su diario mágico.

La técnica I.O.D. puede ayudarle a resolver muchos problemas. Pero recuerde que usted
es sólo un mago en formación. Cuando un chef aprende a cocinar no siempre hace unas
comidas perfectas, de modo que quizás su técnica I.O.D. tampoco sea perfecta al
principio. Es posible que deba repetir esta técnica varias veces hasta conseguir librarse
de algo no deseado. Si ha creado usted (o ha comprado) una versión artística de su
visualización, debe destruirla completamente después de practicar la I.O.D. Por otro
lado, si el problema no le impide desarrollar su trabajo, siga con algún otro aspecto de
su personalidad que desee modificar y regrese al anterior más tarde.

Si usted y el resto de los miembros de su grupo practican la técnica I.O.D. con


regularidad, es posible que el grupo empiece a trabajar armoniosamente unido. Y si
desea usted trabajar solo, su propio trabajo con la técnica I.O.D. le convertirá en una
mejor persona.
69

ü-ùþ ,
¡La Manera de tener Éxito y la Manera de Chupar los Huevos!
Este es el Sagrado Hexagrama.

Zambúllete desde las alturas, ¡O Dios, y mézclate con el Hombre!

Zambúllete desde las alturas, ¡O Hombre, y mézclate con la Bestia!

El Triángulo Rojo es la lengua descendente de la gracia; el Triángulo Azul es la lengua


ascendente de la oración.

Este Intercambio, la Doble Don de Lenguas, la Palabra de Doble Poder -


¡ABRAHADABRA!- es el Signo de la Gran Obra, por que la Gran Obra se cumple en
Silencio. Y observa, ¿qué no es la Palabra igual a Cheth, que es Cáncer cuyo Sigil es
F?

Esta Obra también se come a sí misma, completando su propio fin, alimentando al


trabajador, sin dejar semilla, por lo que es perfecta en sí misma.

¡Pequeños niños, amaos los unos a los otros!

Fr. Obarudrep

El Staff de MGK se ha comprometido a responder con soberana cortesía a todas las


quejas que pueda acarrear su publicación. Si casualmente, lo que Ud. prefiere es un
comentario, una petición o invitarnos un café, pues, es de la convicción de sus
responsables no pecar de cobardía ante la ocurrencia de los corazones entusiastas.

Quizás prefiera no hacer nada. Que Dios lo bendiga.