Marcos era una persona muy buena, amable con todo el mundo y ayudaba a las personas, el lo tenia todo

, pero le faltaba una cosa Que? Conocer a Dios, el decía que quería encontrar un Paraíso, quería un mundo diferente al que nosotros vivimos actualmente, el quería encontrar el camino que lo guíe hasta la Felicidad, Marcos decía que existía, que el lo había soñado muchas veces, pero todos lo creían loco, los demás se preguntaban: ¿Existe un mundo así? ¿Podrá ser cierto lo que dice Marcos? , Pero todos se burlaban de el por su loco sueño de que pueda existir un mundo semejante, paradisiaco. Un día marcos iba caminando por la plaza, muy pensativo, pensaba como seria ese mundo, como viviría el allá, de pronto empezó a sentir como una sensación de que algo estaba por suceder, de que se iba a encontrar con una persona que lo iba a ayudar con su sueño. Luego vio a un anciano que estaba sentado en un banco, pero no era un anciano cualquiera como los demás, este anciano parecía un hombre fuerte a pesar de su edad, entonces se acerco a el, y le pregunto Marcos: Hola ¿como se llama? y el Anciano respondió: Hola! Yo me llamo Gabriel, y ¿vos?, y yo me llamo Marcos, y que hace aquí usted ¿solito? y Gabriel dijo: Estoy esperando a una persona que lo voy a ayudar con una cosa muy importante, que tiene que resolver, y vos ¿que andas haciendo por acá? y Marcos contesto: Estoy en busca de un Paraíso ¿Un Paraíso? dijo Gabriel, si, dijo el joven, es un mundo nuevo que no existe en la tierra, es algo muy hermoso.- ¿y como sabes de ese mundo?, ¿Quién t dijo que existía otro mundo que no existe en la tierra? - En verdad yo lo imagino, es mi sueño, pero yo deseo estar en un paraíso de verdad.- Y cuéntame más de mundo - replico el anciano. Entonces Marcos le empezó a contar como era ese mundo sobrenatural, marcos decía que allí todo era perfecto hermoso donde reina la armonía, la paz y sobre todo el amor, allí no existe la maldad y las personas tienen ropas blancas, brillantes y abundan los preciosos paisajes con vivos colores. Gabriel escuchaba con Atención todo lo que marcos le contaba, hasta que dijo: ¡¡Marcos, tengo buenas noticas para ti!! Yo conozco aquel lugar. ¿En serio? dijo Marcos, ¿Me puedes decir donde esta, y como llegar? No precisamente donde esta, sino que las buenas noticias se refieren a que tengo el mapa de como llegar a él... y muy ansioso y sobresaltado, marcos dijo: ¡Por favor, dígamelo! Mira, hace muchísimos años hubo en la tierra un gran maestro que vino a hablarnos de este maravilloso paraíso. Y sabes como se llamaba el mensaje principal de él: Buenas noticas. La enseñanzas de aquél gran maestro siempre se referían a "la vida eterna" en un paraíso celestial, el cual era su

propio reino y que no era de este mundo, y marcos meditando susurro, creo que en verdad aquel maestro sabía muy bien lo que yo quiero saber, y mirando fijamente los ojos de aquel anciano con mucha intriga le pregunto ¿y quienes aquél hombre, como se llama?, quizás has sentido nombrarlo, pero veo que mucho no lo conocías, su nombre es Jesús. El es el Hijo de Dios, el cual vino al mundo para perdonar a los hombres de todos sus errores y que luego puedan ser sus seguidores, siguiendo sus sabias enseñanzas para poder entrar a aquel anhelado paraíso al cual todos queremos llegar. Y si crees en Jesús Marcos, el Hijo de Dios, serás perdonado de todos tu errores y podrás entrar gratuitamente y solo por su amor al paraíso celestial de Jesús, el Hijo de Dios. Claro que lo voy a seguir a Jesús - dijo marcos conmovido Allí te veré marcos - le contesto Gabriel, y se fue aquel anciano y marcos nunca más lo vio. Entonces Marcos empezó a ir a la iglesia, acepto a Jesucristo en su corazón como su salvador, estaba lleno de Paz, de gozo, vivía paraDios y cuando fue mas grande enseñaba a Jesús y ayudaba a los niños necesitados, y a muchas personas de diferentes lugares, era un hombre completamente nuevo, ya había encontrado su Paraíso, lo encontró apenas empezó a ir a la iglesia, y comprendió que su mundo era vivir para Dios, y pasaron los años y marcos envejeció. Un día Dios lo llamo a su presencia, al paraíso ¿y saben quien vino a recibirlo? Su gran amigo Gabriel. Si, pero Gabriel no era aquel anciano, sino un ángel de Dios, un mensajero, que se había disfrazado de hombre para hablar con Marcos. No te olvides que siempre Dios va a usar alguna persona para darte una palabra, marcos al fin había encontrado su paraíso que no era otra cosa que el cielo, la vida eterna. Fin.

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