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El Retiro Espiritual

Misión Ecuatoriana del Sur


El Retiro Espiritual
“Entonces los apóstoles se juntaron con
Jesús, y le contaron todo lo que habían
hecho, y lo que habían enseñado. Él les
dijo: Venid vosotros aparte a un lugar
desierto, y descansad un poco [...]”.

Marcos 6:30, 31
La Presencia del Espírito Santo en mi vida

La salvación eterna depende de la vida de


oración, porque no es suficiente conocer
la verdad, es necesario tener un
encuentro con Dios. Elena de White
afirma que “La oración es el aliento del
alma”
La Presencia del Espírito Santo en mi vida

No se puede mantener una


relación con Dios sin oración,
ella da aliento a su vida
cristiana y a su religión.
La Presencia del Espírito Santo en mi vida

Por ese motivo usted necesita


realizar frecuentemente retiros
espirituales.
No basta encontrarse con Dios
solo una vez por año.
La Presencia del Espírito Santo en mi vida

“Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una


mujer llamada Marta le recibió en su casa. Esta tenía una
hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies
de Jesús, oía su palabra. Pero Marta se preocupaba con muchos
quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que
mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.

Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada


estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y
María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada”.
Lucas 10:38-42
La Presencia del Espírito Santo en mi vida

¿Qué es más importante en


la vida? El texto afirma
que Dios debe ocupar el
primer lugar
La Presencia del Espírito Santo en mi vida

Al oír la voz de Dios


renovará sus fuerzas y
conocerá la voluntad de
Dios para su vida.
La presencia del Espíritu Santo en mi pasado

“No tenemos nada que temer en lo


futuro, excepto que olvidemos la manera
en que el Señor nos ha conducido y sus
enseñanzas en nuestra historia pasada”.

Joyas de los testimonios, t. 3, p. 443


Pensamiento
“Hay tres personas vivientes en el trío
celestial; en el nombre de estos tres grandes
poderes—el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo—
son bautizados los que reciben a Cristo
mediante la fe, y esos poderes colaborarán con
los súbditos obedientes del cielo en sus
esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo”.

El evangelismo, p. 446
Pensamiento 2
“El mal se había estado acumulando durante
siglos, y sólo podía ser restringido y resistido
por el grandioso poder del Espíritu Santo, la
tercera persona de la Divinidad, que vendría
no con energía modificada, sino con la
plenitud del poder divino”.

Testimonios para los ministros, p. 392


Pensamiento 3

“En los siglos precedentes, el Espíritu Santo


había estado con los creyentes fieles; pero,
desde el Pentecostés en adelante, el propósito de
Dios era que estuviese ‘en nosotros’. Esta es
una realidad divina”.

Mark Finley, Reavívanos nuevamente, p. 31


La presencia del Espíritu Santo
en mi vida actual
“Dios anhela tener un pueblo lleno de su
Espíritu, totalmente consagrado a él. Anhela
sanarlo de la amargura, la envidia y los celos.
Desea librarlo del orgullo, la arrogancia, el
envanecimiento, el chisme, los malos deseos y
la impureza. Él anhela que testifique de su
gracia y sostenga sus antorchas brillantes en
alto, para cumplir así su destino de iluminar
la senda para la llegada del Esposo”.