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El lenguaje, la lengua y el
habla
El lenguaje
El lenguaje es la facultad, capacidad o potencialidad humana que nos
permite aprender lenguas con las cuales podemos comunicarnos al
interior de una comunidad lingüística. El ser humano cuenta con un
“equipo” (cerebro y órganos de la fonación: pulmones, diafragma, boca)
que permiten adquirir y utilizar una o más lenguas.
Eugenio Coseriu (1956) expone distintas formas de concebir el lenguaje.
Apreciemos algunas de ellas:

El lenguaje es un fenómeno social, pues es producido, utilizado y modificado


por una comunidad. Las personas usan el lenguaje para comunicarse; de la
comunicación surgen actividades que permiten la supervivencia y
funcionamiento de la sociedad.
El lenguaje es un fenómeno psíquico, pues gracias a él interactúan
personas, cada cual con distintas subjetividades. El hablante, de alguna
manera, influyen en el ánimo del receptor a través del lenguaje, el cual
“transporta” las ideas y sentimientos del que habla.
El lenguaje es un hecho físico-fisiológico, en tanto que para la
producción de sus mensajes sonoros se requiere de la participación de
un aparato fonador y otro auditivo (elementos fisiológicos); los cuales
permiten la producción y recepción de las ondas sonoras que
corresponden al lenguaje.
El lenguaje es una institución social, ya que forma parte del patrimonio
cultural de una sociedad, la cual, a lo largo de su historia, ha fijado en su
lengua una memoria que explica su origen y desarrollo. Al ser una
institución, el lenguaje es portador de una tradición que fija modelos que
determinan las estructuras de las futuras expresiones de los hablantes.
El lenguaje es una actividad creativa, pues los hablantes no solo
aprenden pasivamente la organización del código; sino que lo captan
creativamente. Una vez aprendido, los hablantes expresan mediante el
código una gran cantidad de ideas inéditas.

La “lengua” no nos es nunca enteramente suficiente para


expresarnos en cada caso particular, dado que nuestras
intuiciones (el contenido cognoscitivo al que tenemos que dar
forma de lenguaje) no son nunca idénticas a otras anteriores. La
creación es, pues, constante en el lenguaje; no caracteriza sólo el
momento inicial de un símbolo (el momento en el que un nuevo
modelo aparece por primera vez en la historia), sino todo acto
de hablar. Hasta quien habla un idioma distinto del propio es
creador también en la lengua aprendida: podríamos decir, en
este sentido, con Croce, que en realidad no aprendemos una
lengua sino que aprendemos a crear en una lengua, o sea que
aprendemos un conjunto de normas que reglamentan y en parte
orientan la creación, en la comunidad respectiva. (COSERIU,
La creación metafórica en el lenguaje, 1956: 12)
La lengua
La lengua es un sistema de signos articulados verbalmente que
permite la comunicación a una comunidad lingüística.

Existe en un estado potencial, pues es el sistema se encuentra en


la mente de los hablantes. El sistema no solo consta de un orden,
sino también de fonemas (impresiones sonoras) y formas de
ejecutar dichos sonidos a nivel fisiológico.

Es un patrimonio de la sociedad. Le sirve para la comunicación.

Es casi fija. Se altera a través de varias generaciones o siglos. Las


alteraciones fonéticas o gramaticales ocurren en un tiempo muy
extendido.
El habla
El habla es el uso individual de la lengua. En esencia, es un acto que
nos permite pensar y expresar nuestras ideas, relacionándonos con
otros hablantes.

Es la actualización del código en una circunstancia específica, real.

El hablante, una vez incorporado el código, decide cómo, cuándo, y qué


decir mediante la lengua que ha adquirido.

Lo emitido en un discurso real constituye un acto de habla, por lo que


se afirma que el habla es momentánea, efímera e irrecuperable.
(Ullmann, 1972)

Debido a que el habla implica la articulación y emisión de sonidos se


dice que el habla es un hecho físico.

En tanto que las oraciones “habladas” expresan ideas, pensamientos y


sentimientos de los comunicantes, decimos que el habla es un hecho
psicológico.
Relación entre la lengua y habla
Sin la existencia del habla no podríamos tener una idea de lo que
constituye la lengua. Mediante las expresiones habladas podemos inferir
la “existencia” y estructura de la lengua. En el habla encontramos las
reglas de la lengua. El hablante ordena sus enunciados según ciertas
reglas gramaticales que conoce de antemano. El habla no es un aspecto
alejado de la lengua, sino que constituye la lengua misma. (V. Coseriu,
1952: 13)

El hablante se expresa en una lengua que es patrimonio y código de una


comunidad. Hablar es un hecho orientado al intercambio de mensaje,
por ende, no es enteramente subjetivo e individual. Al expresar nuestras
ideas queremos “hacernos entender”. Entonces, el habla es una actividad
que tiene implícita la alteridad. Nuestros receptores nos prestan atención
cuando les hablamos y, en ocasiones, cooperan solidariamente al
ayudarnos en el manejo del código (función metalingüística).

Partiendo de la idea de que el individuo no se opone a la comunidad, sino


que él mismo es la comunidad; podemos afirmar también que el habla es
en un acto social.
Esquema de la lengua y el habla según Ullmann (1972: 25)
El sistema
Si bien el sistema prescribe un número limitado de formas de
organización de los elementos del lenguaje; a partir de este
conjunto pequeño de posibilidades combinatorias, les otorga a los
hablantes la posibilidad de expresar sus ideas y sentimientos de
distintas maneras. Más que imponer un conjunto de reglas, el
sistema ofrece un conjunto de posibilidades que permiten la
expresión libre de la persona.

El sistema se presenta, en efecto, desde este punto de


vista, como una entidad abstracta, “una red de
funciones” que se realiza en formas sociales
determinadas y más o menos constantes, las cuales
constituyen un sistema de realizaciones normales,
también abstracto (norma), que se realiza a su vez en
normas individuales, como éstas se realiza en la
infinita variedad y multiplicidad de la actividad
lingüística concreta. (COSERIU, 1952: 58)
Veamos un modelo que esquematiza el sistema a nivel sintáctico.
La norma
Definición de norma según Eugenio Coseriu

La norma es, en efecto, un sistema de


realizaciones obligadas, de imposiciones sociales
y culturales, y varía según la comunidad. Dentro
de la misma comunidad lingüística nacional y
dentro del mismo sistema funcional, pueden
comprobarse varias normas (lenguaje familiar,
lenguaje popular, lengua literaria, lenguaje
elevado, lenguaje vulgar, etc.), distintas sobre
todo por lo que concierne al vocabulario, pero a
menudo también en las formas gramaticales y en
la pronunciación… (COSERIU, 1952: 59)
El cuadro ABCD representa al habla, los actos lingüísticos concretos. El
cuadro abcd corresponde a la norma, la primera instancia de abstracción,
que abarca las formas usuales de usar la lengua. En la norma se elimina
las variaciones circunstanciales correspondientes al habla individual y
subjetiva. El cuadro a’b’c’d’ corresponde al sistema, el cual contiene los
aspectos fundamentales (reglas de combinación, organización y
producción) que constituyen la base del funcionamiento de la norma.

(COSERIU, 1952: 57)


Bibliografía
ÁLVAREZ MURO, Alexandra: Textos sociolingüísticos. Mérida:
Universidad de los Andes, 2011.

BENVENISTE, Émile: Problemas de lingüística general II. Ciudad


de México: Siglo XXI, 1999.

COSERIU, Eugenio: La creación metafórica en el lenguaje.


http://www.romling.uni-tuebingen.de/coseriu/publi/coseriu18.pdf

COSERIU, Eugenio: Sistema, norma y habla. Montevideo:


Universidad de la República, de 1952. Descargado de
http://www.romling.uni-tuebingen.de/coseriu/publi/coseriu8.pdf

CHOMSKY, Noam: El conocimiento del lenguaje. Madrid, Alianza


Editorial, 1989.

ULLMAN, Stephen: Semántica: introducción a la ciencia del


significado. Madrid: Aguilar, 1972.