Sie sind auf Seite 1von 10

Catherine gpe.

Gómez jiménez

HANS VON HENTING

Hans Von Hentig, criminólogo alemán, nacido en Berlín el 9 de junio de 1887 y


fallecido el 6 de julio de 1974 en Bad Tölz, considerado junto con Benjamín
Mendelsohn (Bucarest 1900 - Jerusalem 1998) los padres del estudio de la
victimología en el Derecho Penal.

Hans Von Hentig (1948/57): en sus primeras obras intenta una clasificación en
la que se aparta de criterios legales para proponer cinco categorías de "clases
generales" y seis de "tipos psicológicos". No pretende hacer una clasificación
de todas las víctimas, sino de categorizar a las más frecuentemente o
mayormente victimizables.

Las clases generales:

El joven, que por su debilidad, en el reino animal y en la especie humana, es el


más propenso a sufrir un ataque. la mujer, cuya debilidad es reconocida, aún por la ley.

El anciano, que está incapacitado en diferentes formas.

Los débiles y enfermos mentales, entre los que sitúa al drogadicto, al alcohólico y a otras víctimas
potenciales por problemas mentales.

Los inmigrantes, las minorías y los tontos (dull normals), pues tienen una desventaja frente al resto
de la población.

Los tipos psicológicos:

El deprimido, en el que está abatido el instinto de conservación, por lo que se pone constantemente
en peligro.

El ambicioso (adquisitive) cuyo deseo de lucro y avaricia lo hacen fácilmente victimizable.

El lascivo (wanton), aplicado principalmente a mujeres víctimas de delitos sexuales que han
provocado o seducido.

El solitario y el acongojado (heart broken), que bajan sus defensas en busca de compañía y de
consuelo.

El atormentador, que ha martirizado a otros hasta provocar sus victimización.

El bloqueado, el excluido y el agresivo (fighting) , que por su imposibilidad de defensa, su


marginación, o su provocación son fáciles víctimas.

Posteriormente, en la parte final de su obra “el delito”da un tratamiento diferente, y sin intentar
propiamente una clasificación, divide a las víctimas según cuatro criterios: la situación; los impulsos
y la eliminación de inhibiciones; la capacidad de resistencia y la propensión a ser víctima.

Situaciones de la víctima:

Víctima aislada: se aparta de las normales relaciones sociales y se torna solitaria, se priva de la
natural protección de la comunidad. Ejemplo: el anciano, el extranjero, el misántropo, etc.
Catherine gpe. Gómez jiménez

Víctima por proximidad: distingue entre proximidad familiar (produce parricidios, incestos y
violaciones) y profesional (producen víctimas de robos y atentados al pudor).

Impulsos y eliminaciones de inhibiciones de la víctima:

Víctima con ánimo de lucro: es aquella que por codicia por deseo de enriquecimiento fácil, cae en
manos de estafadores.

Víctima con ansias de vivir: es aquella que ha privado de las cosas de que la mayoría ha gozado, y
trata de recuperar el tiempo perdido, de vivir lo que no ha vivido. Ejemplo: búsqueda de aventuras
y peligro, pasión por el juego, etc.

Víctimas agresivas: son aquellas que han torturado a su familia, a sus amigos, su amante o
subordinados, los que llegado el momento, y por un mecanismo de saturación, se convierten de
víctimas en victimarios.

Víctimas sin valor: parece ser un sentimiento arraigado en algunas personas que determinados
individuos inútiles son víctimas de menor valor. Se ponen como ejemplos a los viejos, los "pesados",
los malos, los pecadores, los "infieles", etc.

Víctimas con resistencia reducida:

Víctima por estados emocionales: la esperanza, la compasión, la devoción, el miedo, el odio, etc.
son estados emocionales propicios a la victimización.

Víctima por transiciones normales en el curso de la vida: en este caso cuenta en primer lugar la corta
edad, por ingenuidad, la confianza y la inexperiencia. La pubertad y la vejez están en segundo lugar.
En las mujeres el embarazo y la menopausia ocupan un lugar privilegiado.

Víctima perversa: Hentig incluye aquí a los que él denomina "psicopáticos". Se trata de desviados
que son explotados por su problema.

Víctima bebedora: la existencia del alcoholismo, es fácilmente comprobable en una buena cantidad
de víctimas, el alcohol está a la cabeza de los factores que crean víctimas.

Víctima depresiva: la preocupación y la depresión llevan a buscar la autodestrucción, pues el instinto


de conservación "padece achaques" y, por lo tanto el sujeto padece "accidentes" y se pone en
situaciones victimógenas.

Víctima voluntaria: es aquella que permite que se cometa el ilícito, o que por lo menos no ofrece
ninguna resistencia. Se dan casos principalmente en materia sexual

Víctima propensa:

Víctima indefensa: es aquella que se ve privada de la ayuda del Estado, porque tiene que evitar la
persecución penal. La víctima tiene que tolerar la lesión, pues la persecución judicial le causaría más
daños que los que se han producido hasta el momento.

Víctima falsa: es la que se autovictimiza para obtener un beneficio, sea para cobrar un seguro, cubrir
un desfalco, etc.
Catherine gpe. Gómez jiménez

Víctima inmune: son determinadas personas a las que hasta el mundo criminal evita victimizar ya
que se considera una especie de "tabú". Ejemplo: los sacerdotes, fiscales, jueces, policías,
periodistas, etc.

Víctima hereditaria: es un tema que apenas ha sido objeto de atención. Hentig presenta varios
casos.

Víctima reincidente: a pesar de que la víctima ya ha sido victimizada, no toma precauciones para no
volver a serlo. Se trata de sujetos con impulsos defensivos demasiado débiles.

Víctima que se convierte en autor: parte del postulado que existen donde no existe un claro
contraste entre autor y ofendido. Es algo así como el vencido que se pasa al enemigo pues le
convencen sus mejores métodos de combate.

Hans von Hentig, considerado por algunos autores como precursor de la victimología, emplea
criterios psíquicos, sociales y biológicos para crear su tipología victimal señalando, que el individuo
débil en el reino animal i entre los hombres, es aquel, que posiblemente será la víctima del ataque.
Algunos, como los menores i los ancianos, son débiles de cuerpo; otros son débiles de espíritu; otras
pertenecen al sexo débil. La debilidad puede consistir también en la fuerza excesiva de una
impulsión vital, lo que entorpece los mecanismos ordinarios de prevención y precaución. Por lo
tanto, el mencionado autor estudia a la víctima, insertándolas en la conducta del victimario como
figura de corresponsable, pero a su vez capaz de engendrar el delito o reforzar las apetencias del
delincuente.

Las víctimas vulnerables se componen por variedades, que parten de dos subclasificaciones en tanto
a las categorías del riesgo de victimización, esto es, las generales y las psicológicas. En principio, se
concede importancia a la víctima por su juventud, sexo, edad y también por deficiencias mentales.
Luego las engloba en grupos que no clasifica precisamente, considerando que cooperan al delito,
con lo que se establecen en elementos causales. Señalan, también las víctimas deprimidas,
adquisitivas, desenfrenadas y libertinas, solitarias, acongojadas, atormentadas, bloqueadas,
luchadoras, etc. La clasificación es sumamente amplia, como punto decisivo para la acción del
delincuente. Por lo tanto, con criterio cuantitativo se determina que personas van a tener mayor
riesgo de ser victimizadas.

Los jóvenes en proceso de formación biológica y mental, debido a su inmadurez e inexperiencia,


carecen de capacidad de resistencia para oponerse, en igualdad de condiciones, al agresor adulto.
Tal es el caso de los niños, quienes acosados por la pobreza, se ven obligados a trabajar en el sector
informal, esto es, como cargadores o vendedores en las calles, mercados y plazas públicas de
cualquier ciudad del país, lugares en que pueden ser victimizados o aprovechados por criminales
como auxiliares en delitos. Citamos las violaciones de niños con alevosía, engaño, crudeza y con
suministro ilegal de drogas, por parte de Jorge Burdet Cedeño y su esposa, Marína Concepción
Cedeño Aguirre, cometidos en Santa Cruz Galápagos, sentenciados por el Quinto Tribunal del
Guayas a dieciséis años de prisión. Por lo tanto, los jóvenes, por su debilidad en el reino animal i en
la especie humana son propensos a sufrir abusos.
Catherine gpe. Gómez jiménez

Hans von Hentig señala, que el riesgo de la mujer a ser victimizada aumenta con la edad. Teniendo
en cuenta su débil condición física, estas, suelen ser víctimas de delitos sexuales en sectores
victimógenos como en el balneario Montañita. Según las últimas declaraciones gestionadas en
agosto del año pasado, por parte de Miguel Morales, médico legista, en este sector, se registran de
cinco a siete violaciones mensuales. Tenemos el caso de la turista belga, quien a sus veinte años de
edad, según información de la Jefatura de la Policía Judicial de Santa Elena, fue abusada
sexualmente en el baño de la hostería situada en el mencionado sector de la costa, por cuatro
sujetos.

Se establece, que en la combinación de la riqueza i la debilidad reposa el peligro. Por lo tanto, los
ancianos débiles física y mentalmente, incapacitados de diversas formas, por su posición
socioeconómica son generalmente víctimas propicias de delitos contra la propiedad. Tal es el caso
de varios ancianos, que son puestos en cualquiera de los asilos del país, por sus propios hijos, con la
finalidad de enriquecerse al despojarlos de sus bienes.

Los débiles y enfermos mentales, estos son, los drogadictos, los alcohólicos y otras víctimas
potenciales, poseen grados de victimización por su deficiencia. Tal es el caso de los intoxicados, que
luego de beber alcohol y suministrarse sustancias estupefacientes por la noche, en los bares del
centro de la ciudad, reposan inconcientemente al día siguiente, en las aceras de la calle Vélez de
Guayaquil. Ellos suelen ser víctimas de cualquier clase de crimen, sobre todo contra la propiedad.
Por lo tanto, se establece predominante, la contribución de la víctima al hecho delictivo.

Los tontos o personas con escasa inteligencia se consideran víctimas innatas en tanto, a su espíritu
deficiente. Tal es el caso de aquellos jóvenes, que a pesar de estar en entidades educativas
integrales, aprobadas debidamente por el Ministerio de Educación del Ecuador, que tienen como
finalidad asegurar su convivencia, mediante la estabilidad y desarrollo emocional, son tontamente
objetos de burlas, maltratos y engaños, por quienes son sus compañeros de colegio.

Los inmigrantes, tanto por su aislamiento y hostilidad como por la economía y discriminación, tienen
problemas para adaptarse culturalmente. Estas, son varias situaciones extremas que los obligan a
sujetarse a cualquier medio de salvación, siendo en muchas ocasiones aprovechados por personas
de mala fe. Se establece, que las minorías en su desigualdad de derechos frente a la población son
ampliamente victimizadas tanto en cuanto por prejuicios raciales, como en tanto políticos. Tal es el
caso de los ecuatorianos indocumentados, establecidos en España, víctimas de la situación
económica de su país i de la violencia del lugar de trabajo, quienes perciben consecuentemente la
angustia de un futuro incierto. Citamos como otro ejemplo, a la comunidad china en el Ecuador,
quienes por reiteradas ocasiones son victimizadas por comerciantes de la ciudad de Guayaquil, esto
es, por medio de agresiones verbales e injurias si es que no llega a mayores, porque al bajar el precio
de sus productos con finalidad de incrementar sus ventas, dañan el mercado tanto formal como
informal de los ecuatorianos.

Por lo tanto, tanto en cuanto se distinga la subclasificación general de Hans von Hentig, esta es, los
jóvenes, las mujeres, los ancianos, los débiles y enfermos mentales, los tontos y los inmigrantes, se
referirá a los diversos grados de riesgo de victimización.
Catherine gpe. Gómez jiménez

La depresión se expresa por emociones de desesperanza, con disminución de la actividad física y


mental. Los deprimidos pierden iniciativa, esto es, se vuelven sumisos, apáticos, por ende se anula
su espíritu de competencia y conservación. Incursionamos en el campo de los tipos psíquicos, esto
es, que incluimos a los neuróticos puros, quienes se encuentran en íntima contradicción, aunque
ellos mismos lo ignoren, pues lo único que perciben es constante irritabilidad y tensión. Por lo tanto,
esta categoría de personas se convierte en víctimas potenciales, especialmente en delitos de sangre,
como lesiones y homicidio. Tal es el caso de los niños en la cultura de la depresión emo, numerosos
jóvenes ecuatorianos pertenecientes a familias disfuncionales, que son víctimas de éstas i de sí
mismos; se flagelan las muñecas para desangrarse lentamente sin llegar a la muerte, acercándose
al dolor y cargándose de depresión.

La personalidad adquisitiva de los ambiciosos siempre pretende conseguir algo, llegando inclusive a
cometer delitos pero, también, a ser víctimas porque se las puede tentar con facilidad. Tal es el caso
de la administración de las financieras quebradas, que movidas por su deseo de lucro y avaricia,
estafaron a los ecuatorianos siendo fácilmente victimizadas a nivel nacional, ocasionando el
descrédito del sistema financiero.

El caso del lascivo se explica mediante la seducción o provocación, por parte de mujeres víctimas de
delitos sexuales. Tal es el caso de varios profesores pertenecientes a instituciones educativas fiscales
del país, quienes por varias ocasiones son instigados por niñas de catorce a dieciséis años, las cuales
por más que se las considere víctimas, terminan consintiendo al acceso carnal. Citamos el caso del
profesor Julio Parreño, implicado en delito sexual, con una estudiante menor de edad, a quien
ofrecía auxilio académico i de quien recibía su consentimiento para dicho acceso.

Los solitarios y desgraciados buscan compañía, amor y felicidad. Tal es el caso de las viudas de los
héroes de la Policía Nacional, quienes suelen ser víctimas de los delincuentes que se les presentan
con la intención de consolarlas, para después victimizarlas, esto es, robarles o estafarles.

El atormentador al martirizar a las personas causa reacciones delictivas, esto es, sujetos con
disturbios de personalidad, quienes con o sin efecto de drogas o alcohol, crean ambientes tensos
en que terminan siendo victimizados. Tal es el caso de Carlos Castro, traficante de tierras, quien
atormentaba a Mantuano con la intención que sea su guardaespaldas. Este último, terminó
asesinándolo en Bastión Popular.

El típico ejemplo en que el atormentado da muerte al atormentador, es el caso en que los padres
tratan con sevicia a sus hijos, causándoles sufrimiento de por vida. Al presenciar tanto maltrato,
estos últimos, se encolerizan llegando a dar muerte a su padre. Por lo tanto, en este binomio de
atormentado y atormentador, se debe analizar quien es realmente el delincuente y quien es en
verdad la víctima. Tal es el caso del adolescente ecuatoriano que mató a su hermana, esta es, Alicia
del Carmen, a sus padres adoptivos, estos son, Nicolás Antonio Moreira i Alicia Martillo Merchán,
como consecuencia del constante i permanente maltrato que recibía por su parte.

El bloqueado, exclusivo y agresivo, por su imposibilidad para recurrir a la protección judicial es


dominado por la agresión delictiva. Tal es el caso de los homosexuales de la avenida Veinticinco de
Julio, situados desde la calle Ernesto Albán hasta la vía Pío Jaramillo, quienes asumen
silenciosamente el hurto o el robo por parte de sus ocasionales o permanentes compañeros
sexuales; la vergüenza o el temor a la burla o el escarnio les impiden acudir a la justicia. El vicioso
Catherine gpe. Gómez jiménez

que consume sustancias psicotrópicas tampoco puede asistir a la policía para reclamar, que a
cambio de su dinero recibe productos adulterados como raspado de ladrillo en lugar de la cocaína.

Por lo tanto, aunque la subclasificación psicológica de la tipología victimal no establece criterios


únicos para poder encasillar los casos, incorpora a las víctimas en conjuntos, esto es, en deprimidos,
en ambiciosos, en lascivos, en solitarios, en atormentados, en bloqueados, en excluidos y agresivos,
por considerarse que cooperan al delito, pudiendo ser inclusive clasificadas en varios tipos, con lo
que se establecen elementos causales.

La segunda tipología victimal clasifica a las víctimas en cuatro criterios, estos son: situaciones de
victimización, impulsos y eliminación de inhibición, resistencia reducida, propensión a ser víctimas,
criterios estos, que responden a situaciones personales concretas como la víctima aislada, por
proximidad, con ánimo de lucro, con ansias de vivir, perversa, bebedora, indefensa, inmune,
hereditaria, que harán analizar los supuestos casos pudiendo incluirse al mismo individuo dentro de
varias categorías, primando un cierto grado de subjetividad al observar los caracteres.

La víctima aislada se aparta de las normales relaciones sociales, esto es, que se vuelve solitaria,
exponiendo su integridad al privarse de la natural protección de la comunidad. Tal es el caso del
anciano, del extranjero, de la viuda, del desertor, del misántropo. Citamos como ejemplo, el
asesinato y robo de Mariana Gaibor Reinel, mujer de ochenta i cinco años de edad, que fue asfixiada
en la sala de su casa, ubicada en las calles Arreola i Pedro Valverde, al norte de Quito, el pasado
ocho de Enero, con la finalidad de despojarla de sus bienes.

Hans von Hentig distingue la proximidad espacial, familiar y profesional. En primer lugar, se
establecen las aglomeraciones, esto es, las multitudes. En tanto a la proximidad condensada, se
producen víctimas de robo i atentados al pudor. Tal es el caso de la peregrinación de la Virgen del
Cisne, Loja, en que los carteristas, por la proximidad espacialmente excesiva cometen delitos contra
la propiedad. Citamos también, el caso de los frotadores, quienes en los ascensores de los edificios
o en los buses de la Metrovía de Guayaquil, atentan contra el pudor de las personas que ocupan
espacio, tanto en los elevadores como en los medios de transporte público. Por lo tanto, en cuanto
la persona sea victimizada por estar cerca, se considerará a la víctima por proximidad excesiva como
factor victimológico .

La proximidad familiar produce parricidio, femicidio, incestos i violaciones. Tal es caso de numerosos
niños ecuatorianos, que ante la ausencia i descuido de los padres en tanto al cuidado del hogar,
practican ordinariamente el incesto. Citamos, también, las violaciones intrafamiliares que se dan
por parte de los abuelos a sus nietas, quienes muchas veces quedan embarazadas a temprana edad.

Las profesiones generan proximidad. Tal es el caso de los médicos, párrocos, profesores quienes,
por medio de acciones sistemáticas de violencia psicológica, esto es, acoso laboral o mobbing, son
presionados para abandonar sus labores o para cometer errores, que acarreen respuestas
premeditadas por los acosadores, quienes enfrentaran las circunstancias a los rigores de la
legislación, con la única finalidad de sacar al profesional o vocacionado de su puesto de trabajo .
Catherine gpe. Gómez jiménez

Por lo tanto, la víctima aislada i la víctima por proximidad tanto espacial, familiar i profesional son
subclasificaciones señaladas por Hans von Hentig, con finalidad de establecer la victimización, en
cuanto a diversas situaciones que se presentan en la vida ordinaria.

La víctima con ánimo de lucro es aquella, que por codicia, por deseo de enriquecimiento fácil, cae
en manos de estafadores . Tal es el caso de aquellos ecuatorianos, quienes seducidos por las altas
tasas de interés que ofrecía la financiera Cabrera, esto es, motivados por la codicia,
imprudentemente depositaron su dinero i, ante el fallecimiento de su administrador terminaron
perdiendo lo poco o mucho que tenían, a cambio de nada.

La víctima con ansias de vivir se priva de cosas que la colectividad logra, pretendiendo recuperar el
tiempo perdido, esto es, de vivir lo que no ha vivido. Se pone como ejemplo de este deseo, el ansia
de libertad, la búsqueda de aventuras i peligros, de nuevas impresiones, la pasión por el juego, el
emigrar, el derroche. Tal es el caso de Denisse Núñez, víctima en accidente de bungee dumping en
la ciudad de Guayaquil, quien en la búsqueda de emociones extremas terminó con su vida cuando
al caer de lo alto se desgarró la cuerda elástica. Citamos como ejemplo, el caso de varios andinistas
sepultados por alud de nieve, en las montañas ecuatorianas, quienes en la búsqueda de aventura
terminaron encontrando la muerte.

La víctima agresiva martiriza a sus subordinados, amigos, familiares, quienes por mecanismo de
saturación se convierten de víctimas en victimarios. Tal es el caso, anteriormente señalado en la
subclasificación psicológica del adolescente ecuatoriano que mató a su hermana, esta es, Alicia del
Carmen, i a sus padres adoptivos, estos son, Nicolás Antonio Moreira i Alicia Martillo Merchán,
quienes trataban agresivamente al muchacho, el cual de víctima se convierte en victimario.

La víctima sin valor es la persona con menor importancia social. Se ponen como ejemplo los
ancianos, los pescadores, los infieles y gente mala. Tal es el caso de Enrique Valencio Mero i José
Bolívar Falconez, dos pescadores de Jaramijó, quienes se ahogaron frente a la Península de Santa
Elena al zozobrarse las embarcaciones de fibra. La Capitanía del Puerto de Manta permaneció sin
cuidado i no dio importancia alguna.

Por lo tanto, las víctimas con ánimo de lucro, con ansias de vivir, con agresividad i sin valor,
corresponden a la categoría de impulsos i eliminación de inhibición señalada por Hentig.

La víctima por estados emocionales tiene fuertes sentimientos, que arrastran la totalidad de sus
funciones psíquicas. Por lo tanto, la esperanza, la compasión, la devoción, el miedo, el odio, son
estados propios de su victimización. . Tal es el caso de los jóvenes ecuatorianos, quienes son
abusados emocionalmente de sus padres basados en buenas intenciones, por ejemplo, cuando
quieren que sobresalgan en el colegio, en los deportes o en la vida social, pero a partir de estas
buenas intenciones los presionan o avergüenzan al punto de crearles sufrimiento emocional
crónico.
Catherine gpe. Gómez jiménez

En cuanto a víctimas por transiciones normales, tenemos los siguientes subconjuntos cronológicos.
En el primero, se agrupa la corta edad, por razones de confianza, ingenuidad e inexperiencia. En
tanto al segundo, se ubica la pubertad i la vejez. Las mujeres, tanto por el embarazo como por la
menopausia ocupan lugar privilegiado, tal es el caso de varias señoras ecuatorianas de cuarenta
años, quienes a pesar de poner en peligro su vida, deciden quedar embarazadas i fallecen
consecuentemente al riesgo producido por ellas mismas. Citamos como otro ejemplo, el caso de los
menores de edad Maldonado Chuya, secuestrados en septiembre del año pasado, quienes mientras
jugaban inocentemente en el portal de su vivienda, ubicada en las calles la veintinueve i el Oro,
fueron plagiados por su ex empleada doméstica.

Las personas desviadas explotadas por su problema, como los psicopáticos, son víctimas perversas.
Citamos como ejemplos, a los homosexuales, las prostitutas, los estupradores, los violadores i los
masoquistas. Tal es el caso de Daniel Camargo Barbosa, sicópata, paranoico, sadomasoquista,
paidofílico, quien por violar i asesinar a mujeres en el Ecuador, fue detenido por miembros de la
policía i victimizado, por un sobrino de sus víctimas.

La dipsomanía es comprobable en variedad de víctimas, provocando su menor resistencia. El alcohol


se encuentra a la cabeza de los autores que las victimizan. Tal es el caso de numerosos accidentes
de tránsito ocasionados en el Ecuador como consecuencia de la embriaguez del conductor, quien
por muchas ocasiones sino acaba con su vida lo hace con la de los demás. Citamos como ejemplo,
el accidente automovilístico ocasionado en Diciembre del año pasado, por Nelson Buerahan, en la
Avenida Doce de Octubre i calle Fray Luis de León de la ciudad de Cuenca, quien marcó positivo en
el examen de alcoholemia i por su avanzado estado de embriaguéz, colisionó con el vehículo de
Víctor Cajamarca, causando daños físicos, materiales i emocionales tanto en su persona como a sus
familiares. Por lo tanto, a parte de la victimización de estos últimos, Nelson Buerahan termina
víctimizándose, como consecuencia de su alcoholismo, esto es, en tanto que no se libera de sí
mismo. Citamos como otro ejemplo, el caso de numerosas personas que en fiestas de fines de
semana, producto del consumo desmedido de alcohol, disminuyen su resistencia, siendo fácilmente
victimizadas por quienes atentamente los vigilan para robarles sus pertenencias.

La depresión acarrea la autodestrucción en cuanto padece el instinto de conservación. Por lo tanto,


el sujeto que la aflige, conciente e inconcientemente se expone en situaciones victimógenas . Tal es
el caso de numerosas personas, quienes seducidos por la tristeza, aliada del enemigo, se exhiben en
medio de las avenidas de la ciudad de Guayaquil, con la finalidad de ser atropelladas. Citamos
también, el caso de Héctor Licoa Chóez, ecuatoriano, quien se ahorcó en su vivienda porque se
encontraba deprimido por el abandono de su mujer.

La víctima voluntaria permite que se cometa el ilícito o por lo menos no ofrece resistencia alguna.
Se dan numerosos casos en materia sexual, como lo es, mediante el estupro, en que las jóvenes
ecuatorianas mayores de catorce años i menores de edad, consienten en el acceso carnal por parte
de su enamorado, en este caso, mayor de diez i ocho años, asumiendo inclusive el riesgo de quedar
embarazadas.

Por lo tanto, la subclasificación de las víctimas por resistencia disminuida de la segunda tipología
victimal de Hentig, consisten en víctimas por estados emocionales, víctimas por transiciones
normales, víctimas perversas, víctimas bebedoras, víctimas depresivas i víctimas voluntarias.
Catherine gpe. Gómez jiménez

La víctima indefensa se despoja del auxilio del Estado, esto es, que evita la persecución judicial, por
lo tanto, tolera la lesión. Tal es el caso de los padres de las menores de edad embarazadas, víctimas
del delito de estupro, quienes al pertenecer al estrato social alto de la sociedad ecuatoriana, con
finalidad de evitar la vergüenza se abstienen de la gestión de la denuncia. Citamos como otro
ejemplo de la realidad en nuestro país, las víctimas del delito de amenaza.

La victima que se autovictimiza con la finalidad de conseguir beneficio, se considera falsa. Tal es el
caso de las mujeres que quieren vengarse de un hombre i lo acusan del delito de violación o agresión
física en las comisarías de la mujer i la familia de Guayaquil. Citamos como ejemplo, el caso de
empresas del sector hotelero del país, las cuales, con la finalidad de cobrar el seguro se auto
incendiaron

Se considera por su condición social o profesión víctima inmune del delito, quienes por ser
victimizados acarrean automáticamente en equívoco, tal es el caso de los sacerdotes, jueces, fiscales
i policías, quienes incluso el mundo criminal evita victimizar exceptuándolas de su campo de trabajo
. Citamos como ejemplo a Su Excelencia Monseñor Antonio Arregui Yarza, Arzobispo de la ciudad
de Santiago de Guayaquil, a quien por el hecho de victimizarlo en el desempeño de su magisterio,
se incurre en error, por lo tanto se evita victimación. El pionero de la santidad, san Josémaría Escrivá
de Balaguer, en su libro Camino, canon setenta i siete, nos recuerda que el Sacerdote es otro Cristo
i que el Espíritu Santo ha dicho nolite tangere Christos meos, esto es, no queraís tocar a mis Cristos.

La víctima hereditaria es víctima no por genética sino por venganza. . Tal es el caso de Pedro Alonso
López, quien a temprana edad perdió la inocencia i por reiteradas ocasiones fue abusado
sexualmente, decidiendo hacerles lo mismo a tantas muchachas jóvenes como pudo.

Las personas con impulsos i débil capacidad de resistencia son consideradas víctimas reincidentes,
quienes a pesar de ser victimizadas no toman las debidas precauciones para impedir su
victimización. Tal es el caso de las viviendas o microempresas ubicadas en el sector norte de la
ciudad de Guayaquil, que son asaltadas periódicamente, sin embargo sus habitantes o empresarios
no toman las precauciones debidas para evitar el robo. Citamos como ejemplo, a los
microempresarios del minimarket Juanito, ubicado en Urdesa Norte, quienes en los últimos dos
años, fueron asaltados por reiteradas ocasiones.

La víctima que le convencen los métodos de combate del autor suele convertirse en victimario, con
los delitos en que fue víctima. Citamos el caso de mujeres ecuatorianas, a quienes se les suministró
ilegalmente estupefacientes i sustancias psicotrópicas, con la finalidad de violarlas, quedando
adictas de por vida a las drogas.

Por lo tanto, según lo detallado anteriormente, encajan en la figura de víctimas propensas, las
víctimas falsas, indefensas, hereditarias, reincidentes i que se convierten en autor.

Hans von Hentig, con su metodología de la investigación empírica, considera la víctimación desde el
punto de vista dinámico, protestando contra la imagen estática i pasiva de la víctima del antiguo
derecho penal. Propuso esta clasificación para identificar aquellos determinantes que conducían a
una responsabilidad desigual-inicial de una manera descriptiva i explicativa. El delito i la victimación
no es el resultado de la sola acción del delincuente, sino, que en ocasiones, el delito es provocado
en parte por la víctima, aunque jurídicamente se la deba considerar inocente. La presente tipología
victimal pretende otorgar aportes científicos al derecho penal, enriqueciéndolo con la incorporación
Catherine gpe. Gómez jiménez

de un nuevo objeto, este es, la víctima. Por lo tanto, se traduce del estudio de este autor, el
pensamiento, que si se investiga la función de la víctima se puede tener como consecuencia una
mayor prevención del delito

Conforme al sustento teórico de la presente investigación científica, concluimos, que el aumento


del riesgo de victimización en el Ecuador, tanto desde un punto de vista cuantitativo, esto es,
aumento de la criminalidad, como desde un punto de vista cualitativo, esto es, aumento de los
delitos violentos, desprestigia al derecho penal en las manos del Estado, porque al no poder resolver
aquellos conflictos para los cuales la norma ha sido creada, provoca incredulidad en el sistema. Por
lo tanto, es necesario que se reconozca por el moderno derecho penal los grados de participación a
las víctimas, en la escena criminal.